Nasser Zafzafi: “Pedimos para el Rif porque es donde vivimos y donde nada hay”

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Nasser Zafzafi es la cara visible del Movimiento Popular del Rif, surgido a raíz de la muerte de Mohssine Fikri el pasado el pasado 28 de octubre, en la ciudad de Alhucemas, tras ser aplastado por la compactadora de un camión de la basura tratando de salvar el pescado requisado por la policía, presuntamente por venta ilegal.

Zafzafi encumbró su posición en ese día, según testigos, cuando llegó al lugar de los hechos y comenzó a hablar con las personas que allí se encontraban, con el fin de conocer qué había sucedido. En ese momento, abrió un espacio de denuncia, al considerar que Fikri había sido “otra víctima de las humillaciones y la represión del Estado y a la que están sometida la población del Rif”.

Desde entonces, en Alhucemas se han desarrollado numerosas movilizaciones, siendo la más numerosa la del pasado 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, cumplidos los cuarenta días que marca la tradición como respeto a la víctima. Esta manifestación llenó las calles de la ciudad. Medios locales, activistas y manifestantes calculan que acudieron cerca de cien mil personas. Movilizaciones que han ido acompañadas de asambleas con el fin de dar base a un movimiento en todo el territorio del Rif, que sirva como altavoz de las exigencias de la población. Exigencias de autonomía, derechos y libertades reales.

El pasado 25 de diciembre en Nador, durante una de las asambleas que estaba teniendo lugar en la Plaza de la Liberación, el líder de este movimiento sufrió un intento de agresión con arma blanca, durante el cual dos personas sufrieron heridas leves. Los agresores acudieron allí con la bandera nacional y retratos del monarca Mohammed VI.

¿Quién es Nasser Zafzafi?

Es una persona más. Uno de muchos, que ha sufrido, como cualquier otro, con un origen humilde de esta zona del Rif, y que como muchos otros vive preocupado por lo que sucede en el Rif.

¿Por qué Mohssine Fikri? ¿Qué representa?

Lo que le sucedió a Mohssine no es la primera, ni será la última vez que sucederá. Hay otras víctimas como lo son los cinco jóvenes del Movimiento 20 de febrero (2011) que desaparecieron bajo la política de este majzén, también está Hossain Belklich (Rifinox), Kamal Hassani, Mi-Fatiha… y la lista sigue y sigue. También está lo sucedido en 1958-59 (bombardeo del Rif bajo el reinado de Hasan II) y más tarde en 1984 (levantamiento popular en el Rif y violencia del Estado desproporcionada como respuesta).

Repito, Mohssine no es el único que se ha ido, ni que se irá si este majzén mantiene esta política. Fikri es una gota de agua que ha colmado el vaso y que ha sacado a las personas a luchar contra la hogra. Personas que ya no pueden soportarlo más.

¿Se han esclarecido los hechos y detenido a los responsables?

La obligación de depurar responsabilidades con quienes han cometido un crimen es del ministro de Justicia y del Interior en última instancia. Aunque sabemos que hay unas investigaciones y que son débiles porque las hacen sin preocupación, investigaciones que se esconden y acaban en papel mojado. La mínima injusticia de este caso se debe conocer. Es fundamental saber las causas que llevaron a Mohssine a actuar así. No sólo juzgar a los trabajadores del camión o quienes trabajan en un determinado sector, como es el caso del muelle. Sino que esto es la consecuencia de la política pública de este país. Se debe hacer una investigación bajo la presencia de Aziz Akhannouch, ministro de Agricultura y Pesca, responsable de lo que sucede en el muelle y lo que le ha pasado a Fikri.

Si la investigación fuera la correcta sabríamos lo que sucedió en cuestión de días, pero se dilatan en el tiempo para no llegar a nada. Al Estado no le costaría saber que sucedió, pero saben que de hacer una investigación limpia y correcta caerían muchas personas de arriba. Quienes son los responsables del muelle saben que productos hay en él, si hay algo que no debería haber salido, sería muy fácil aclarar los sucesos y establecer responsables, pero no hay voluntad. Aquí hay un interrogante muy grande, algo que se esconde, que no se quieren mostrar.

En principio se dijo que la policía falsificó los informes relativos a los sucesos relativos a la muerte de Mohssine.

El pueblo no puede saber si hay una falsificación o no, esto se sabría si viniera una autoridad pertinente y exigiera una investigación coherente. Sin embargo, Abdelatif Hamouchi (jefe de la Dirección General de Supervisión del Territorio, DGST, la policía secreta de Marruecos) salió de inmediato, tras el suceso, para decir que los policías no tenían ninguna relación con lo sucedido, que simplemente hacían su trabajo.

No ha actuado de forma correcta, ni dentro de la legalidad, sus palabras sirvieron para dar libertad a sus oficiales. Salió el mismo día de los acontecimientos a proteger a sus subordinados, sin esperar las investigaciones posteriores. No habían pasado ni 24 horas. ¿Por qué?

Tras una primera investigación, dijeron que esto era un asunto sin gran importancia. En sus palabras ya se podía oler una actuación turbia. Esto invita a pensar que hay algo mucho mayor, que implica a otras personas mayores.

El ministro del Interior (Mohamed Hassad), junto al de Justicia y el jefe de la Policía, deben tomar parte en la investigación, porque son los encargados de los mandos inferiores que han participado en la muerte de Mohssine. Sin ellos esta investigación no puede avanzar. Aquí en Marruecos, cuando hay una investigación grande como con los muertos de 20F, nunca se llega a nada.

¿Ha habido reunión con las autoridades de Alhucemas?

Nosotros somos manifestantes que estamos dentro del movimiento y como tal pedimos una investigación correcta de los que ha sucedido. Hemos salido pidiendo la verdad sobre Mohssine y depende de estos tres mandatarios que se depuren responsabilidades. La gente que sale a la calle exige la verdad, que las investigaciones sean públicas para que veamos quiénes tienen las manos manchadas.

¿Qué ha cambiado desde el 20F de 2011 hasta hoy?

Yo participé en las movilizaciones de 2011, entonces salió el jefe de la Junta Provincial (máxima autoridad sobre todas las instituciones y personas en la provincia de Alhucemas), prometió cambios que han sido falsos, nada ha cambiado. Con la única intención de cercar y reducir las movilizaciones. Sabíamos que nos mentían.

La Constitución de 2011 aprobada tras las movilizaciones del 20F fue avalada por cerca de un 40% de la población, por lo que no tiene mucho sentido su vigencia, cuando más de la mitad no la han apoyado. En mi opinión es mucho menos la población que avaló aquella Constitución, nadie cree, ni creen hoy en ella. Son sólo palabras.

Después del 20F el monarca dio un discurso y dijo que sí, que era verdad que había violación de derechos y negligencias. Ese día salimos a las calles a combatir lo que él reconocía, pero el alcalde de Alhucemas redujo las movilizaciones con promesas vacías. Todo lo que pedíamos fue silenciado, hicieron oídos sordos.

¿El movimiento reivindica para el Rif o para todo el Estado?

Pedimos servicios públicos, el desarrollo de nuestra economía, el fin de la corrupción, y la salida de los soldados y de tanta policía. En 1957 y 1958 se utilizó una fuerza militar desmesurada en el poblado de Ait Abdallah, estos abusos y violaciones de la población persisten en nuestra memoria hasta hoy.

Lo que nosotros pedimos no es excluyente de lo que se pide en el resto del Estado, pero es en esta tierras (las del Rif) donde no hay nada, ni desarrollo económico, ni políticas que lo incentiven, ni universidades, ni hospitales decentes, este pueblo fue atacado con armas químicas entre otros por los españoles, desde entonces no ha habido centros especializados en el tratamiento del cáncer. Pedimos para el Rif porque es donde vivimos y donde nada hay, todo falta.

¿En las manifestaciones se ven banderas de la república?

El hecho de que se porten banderas republicanas (de la República del Rif 1921 – 26), retratos de Abdelkrim el Jattabi (Lider independentista rifeño que proclamó la República de Rif) y Mohammed Amezyan (líder independentista rifeño anterior a Abdelkrim ) es porque fueron grandes luchadores de nuestra historia y la gente los recuerda. Son símbolos que nos fortalecen y nos dan confianza, elementos que no pueden faltar en estas movilizaciones. Amezyan luchaba por su gente y por su pueblo. Fueron ejemplo de las luchas contra la opresión, la desobediencia, rechazaron la política y las concesiones que venían del majzén. Su consigna era luchar hasta la muerte por su tierra. Queremos seguir su ejemplo. Esta simbología nos representa.

Desde fuera se percibe cierta permisividad ¿Cómo es la respuesta de las autoridades respecto a las movilizaciones?

Lo hacen porque de puertas hacia fuera quieren dar ejemplo de buena práctica, de respeto a los derechos humanos. No olvidemos que las movilizaciones que aquí están teniendo lugar están siendo seguidas en todo el mundo y por ello no pueden hacer nada. Salimos para pedir lo que es nuestro y nos corresponde, nuestros derechos y libertades, contra eso qué pueden hacer.

Los periodistas españoles fueron testigos de que el cinturón que utilizó el majzén al inicio de las manifestaciones estaba muy aflojado. No se puede decir que desde fuera se perciba que las autoridades están siendo permisivas porque aquí no hay periodistas extranjeros que hagan un seguimiento diario de lo que sucede. Me pregunto dónde están hoy, cuál es el motivo por el que no están aquí los periodistas.

A los cuarenta días de la muerte de Mohssine hubo una movilización masiva, donde sí habían algunos periodistas; ¿por qué no vinieron a indagar y preguntarnos qué está sucediendo aquí? Otros periodistas españoles han escrito y publicado sobre lo que aquí ha sucedido sin haber estado presentes y sin saber qué sucedía. Lo que se ha escrito podría haber estado bien o mal, pero no estuvieron para verlo.

Respecto a la policía, en el primer día no te van a dar palos por miedo a las reacciones, sabemos que todavía están trabajando en su respuesta, veremos cómo actúan en un futuro. Tiene miedo de golpearnos, porque hoy salimos a la calle y somos muchos con unas exigencias conjuntas, pedimos lo que es nuestro. Damos las gracias a nuestros hermanos que están en Europa y que han salido en diferentes lugares para mostrarnos su apoyo. También agradecemos a las asociaciones europeas, que llevan años desenmascarando las prácticas de esta policía.

¿Qué pasos vais a seguir?

Seguimos trabajando en ello, no puedo darte más detalles porque de decírtelos el majzén sabría cuáles son, no queremos que se vayan a dormir tranquilos. Queremos que se reconozca lo que pedimos.

Hay amenazas, sí, y las seguirá habiendo. Nos exponemos a ello, pueden encarcelarnos o hacer cualquier cosa, tanto a mí como a todas esas personas que salen a la calle. Pero esa gente que sale a la calle lo hace porque quiere vivir en libertad, ahora mismo están muriendo poco a poco. Cada día morimos, así que al menos que sea por algo que merece la pena. El movimiento sigue y sigue porque no sólo soy yo. Si morimos que sea por nuestra tierra y nuestros derechos.

(Fuente: Diagonal / Autor: Youssef Ouled)

Francisco Campos

Francisco Campos

Nació en Sevilla en 21 de julio de 1958. Trabaja como administrativo. Es autor del libro "La Constitución andaluza de Antequera: su importancia y actualidad" (Hojas Monfíes, 2017).

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