El ejército sirio alcanza la frontera este con Irak, bajo control de las milicias populares. Estas ya controlan oeste de Mosul

Palmyra-front

En una operación amplia y sorpresiva, unidades del Ejército sirio y milicias aliadas se encontraron con la fuerza popular iraquí Hashed Shabi, en la frontera sirio-iraquí al nordeste de la lopcalidad de Tanef, confirmaron hoy fuentes militares.

Este operativo, precisaron las fuentes, ocurre un día después del tercer ataque de la coalición liderada por Estados Unidos contra puestos sirios en la carretera de Tanef, en una región más al sur y cercana al límite fronterizo con Jordania. Las informaciones no precisaron bajas o daños materiales y significa la tercera ocasión en menos de tres semanas.

Dicho ataque ocurre menos de 24 horas después de otro ejecutado el miércoles en la tarde contra otro punto cercano a esa región, no contemplada en las cuatro zonas de distensión acordadas recientemente en Astaná, la capital de Kazajastán. Siria, en una comunicación oficial, calificó de ilegal y provocadores tales hechos que revelan la verdadera faz de Estados Unidos como un claro aliado de los grupos terroristas.

Esa zona por donde en una línea algo más al norte avanzaron el Ejército sirio y sus aliados, estaba ocupada por grupos terroristas afiliados al llamado Ejército Libre respaldado por militares estadounidenses y británicos, fundamentalmente.

La operación se realizó en coordinación con efectivos de la milicia popular iraquí Hashed Shabi, cuyos integrantes recibieron a las tropas sirias en la frontera entre los dos países con una extensión de más de mil kilómetros y grandes áreas desérticas.

Las milicias iraquíes confirman la liberación de la zona limítrofe con Siria y el oeste de Mosul

Por su parte los milicianos chiitas del Movimiento Popular (MP) anunciaron  la liberación en las últimas semanas, con el asesoramiento de Irán, entre 50 y 60 kilómetros de la línea fronteriza iraquí-siria, así como de todas las áreas del oeste de Mosul y aledañas a la frontera con Siria, excepto Tal Afar, aún controlada por el Estado Islámico (EI).

Los combatientes terroristas en Mosul están ahora en completo aislamiento, afirmó este sábado Abu Mahdi Al-Mohandes, vicejefe de la Al-Hashd Al-Shaabi, nombre árabe de las fuerzas integradas básicamente por voluntarios chiitas que apoyan al gobierno de Iraq en la lucha contra el EI.

En un comunicado de prensa, el militar aseguró que sus hombres impusieron ‘pleno control’ sobre las zonas del oeste de la capital provincial de Nínive, coronando así las operaciones iniciadas en septiembre pasado con la reconquista de 14 mil kilómetros de territorios y liberando 360 aldeas.

“Nuestras fuerzas están esperando indicaciones del primer ministro y comandante supremo de las Fuerzas Armadas, Haider Al-Abadi, para invadir Tal Afar”, afirmó Al-Mohandes al aseverar que más de dos mil terroristas murieron durante la ofensiva de las tropas iraquíes en el oeste de Mosul.

Tal Afar es el mayor bastión que aún tiene el DAESH, acrónimo árabe de EI, a unos 50 kilómetros al oeste de Mosul, la segunda ciudad del país donde en junio de 2014 el líder de esa agrupación fundamentalista, Abu Bakr Al-Baghdadi, proclamó el califato islámico de Iraq y Siria.

La MP, que en mayo liberó el vecindario de Qairawan, anunció la semana pasada la recaptura total de la región de Baaj, también en el oeste de la mencionada urbe y cercana a la frontera con Siria, y luego confirmó la reconquista de varias aldeas aledañas.

El vicejefe de esa fuerza paramilitar leal a Bagdad garantizó que sus tropas no ingresaron a territorio sirio, pero hace dos días tomaron una aldea situada apenas a dos kilómetros de la línea de demarcación entre los dos países y atacaron con artillería posiciones de los extremistas.

Al-Mohandes añadió que su misión fue complementar desde el frente oeste la ofensiva de las tropas regulares del gobierno, formadas en lo esencial por el Ejército, la Policía Federal, el Servicio Antiterrorista y la Fuerza de Respuesta Rápida del Ministerio del Interior por el norte, sur y este.

Según fuentes castrenses, después que las tropas regulares avanzaron hacia la Ciudad Vieja de Mosul y los milicianos de la Al-Hashd Al-Shaabi aislaron Tal Afar de la referida urbe y de Siria, está previsto una invasión cuya fecha y fuerzas decidirá el Comando de Operaciones Conjuntas.

Tras liberar el oriente de Mosul a finales de enero, las fuerzas iraquíes iniciaron el 19 de febrero las operaciones para reconquistar la parte occidental, y la semana pasada capturaron un enclave del DAESH en el oeste que iba desde el centro de la Ciudad Vieja y tres distritos adyacentes. Ese territorio incluyó también la ribera oeste del río Tigris, que divide en dos la urbe, y analistas vaticinan que su caída total marcará el fin del grupo yihadista en Iraq.

Crece la tensión en frontera siria del sur y el este

Entre abril y junio del presente año, Estados Unidos y parte de la coalición internacional que lidera, atacó al Ejército sirio en la provincia de Homs y junto a la frontera sureste con Jordania e Irak, en evidente desacato de las más elementales normas internacionales.

Siria califica tales acciones como ilegítimas, criminales y sin ningún tipo de autorización y bajo el pretexto de que se ‘defiende’ un punto donde se despliegan tropas estadounidenses, noruegas y de algunos otros países miembros de la denominada coalición.

En mayo ocurrió el bombardeo de la base aérea de Shairat, en la central provincia de Homs y de los últimos días de abril hasta el pasado ocho de junio, fueron atacados puntos del Ejército sirio y milicias aliadas en la región de Al Tanf, en territorio de esta nación del Levante y a 30 kilómetros al noreste de la frontera jordana.

Todo sucede como parte de una escalada que aumenta la tensión en medio de la guerra impuesta a este país y a pesar de la creación de cuatro zonas de distensión en territorio sirio según acuerdos logrados en Astaná, capital de Kazajstán.

Las dudas están disipadas, de manera arbitraria las tropas estadounidenses incursionan en territorio sirio, atacan a su Ejército y en realidad apenas combaten al Estado Islámico, Daesh, en árabe, para ‘facilitar’ las operaciones del llamado Ejército Libre Sirio.

En la capital kazaja, el acuerdo para las zonas de distensión fue firmado por 27 grupos extremistas, junto a Rusia, Irán y Turquía y la mencionada agrupación que ni es ejército, ni sirio, ni libre, hizo caso omiso de las decisiones que facilitaron de algún modo, una relativa calma en esta acosada nación.

Rusia e Irán y por supuesto Siria, han condenado esas acciones y coinciden en señalar que Washington aboga por aumentar el drama y la posibilidad de enfrentamientos de consecuencias imprevisibles.

Sin mucho esfuerzo analítico, una buena parte de los especialistas sobre el tema coinciden en señalar que de esa manera Estados Unidos y sus acólitos cumplen preceptos y teorías expresadas por Volver Perthes, a cargo de los asuntos de trabajo militar, de seguridad y terrorismo, de la comisión de Naciones Unidas para el Medio Oriente.

Dicha “comisión’” es dirigida en esencia por el secretario general adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, de una larga trayectoria ‘diplomática’ en El Líbano, Irak, Libia y Afganistán.

Para observadores políticos diversos, Estados Unidos agudiza las tensiones en beneficio propio, en aras de asegurar posicionamientos que le faciliten el acceso continuo a los petrodólares, y a los vastos yacimientos de gas en el este sirio, un interés demostrado desde hace un buen tiempo.

De ahí que los enfrentamientos con el Ejército sirio en la extensa frontera jordana e iraquí se conviertan en realidad en un ‘muro de contención’ para evitar que Damasco recupere territorios que por derecho propio le pertenecen como Estado soberano e independiente.

(Fuente: Prensa Latina / Autor: Pedro García Hernández)

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Francisco Campos

Nació en Sevilla en 21 de julio de 1958. Trabaja como administrativo. Es autor del libro "La Constitución andaluza de Antequera: su importancia y actualidad" (Hojas Monfíes, 2017).

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