Chile: Parlamento aprueba ley contra la protesta, con los votos a favor del Frente Amplio y abstención mayoritaria del Partido Comunista

En concreto lo que hace el proyecto es imponer penas de cárcel a todo aquel que “valiéndose de una manifestación o reunión pública tome parte violenta y activamente en un hecho constitutivo de desorden público”, especificando como desorden público 6 casos concretos, dentro de los cuales el más alarmante es “Paralizar o interrumpir algún servicio público de primera necesidad, entendiéndose por tales los servicios de transportes, hospitalarios, de emergencia, de electricidad, de combustible, de agua potable y de comunicaciones, afectando gravemente su funcionamiento”. Esto significará que, por ejemplo, si los trabajadores de un hospital se van a huelga, afectando el funcionamiento del hospital, podrán ser encarcelados, lo mismo con los trabajadores del Transantiago ( hoy RED), del metro, de los puertos, etc.

Por otro lado, impone penas de cárcel (hasta 5 años de presidio) a cualquier tipo de manifestación que implique una barricada o el lanzamiento de objetos contundentes, es decir, lanzar una piedra podría obtener la misma pena que asesinar a una persona, realmente inaudito.

Que este proyecto tuviera como objetivo terminar con los saqueos, es solamente demagogia del gobierno, más aún cuando ha quedado demostrado que varios de sus militantes alentaban y organizaban los mismos saqueos para justificar la represión.
Lo que realmente buscan es prevenir la entrada en escena de los trabajadores que juegan un rol clave en la economía, ese es su mayor miedo, porque saben que son justamente esos trabajadores los que tiene el suficiente poder para derrotar al gobierno.

La táctica del Frente Amplio y el Partido Comunista

Que la derecha haya impulsado este proyecto quizás no sea tan sorprendente, pero sí lo es que organizaciones que se dicen de izquierda hayan votado a favor o se hayan abstenido en la votación general de un proyecto de este tipo, dejando la puerta abierta a que siga su curso, en vez de rechazarlo de plano.

La excusa que plantean es que al momento de “legislar en particular”, votaron en contra de las medidas que criminalizaban la protesta social. Pero esa táctica al interior del parlamento no es nueva y solo ha traído derrotas, como ocurrió con el estatuto laboral juvenil o la reforma de pensiones. Lo que hicieron en concreto fue darle “luz verde” a la derecha para que en la votación de cada numeral en particular, pudieran ganar todas sus propuestas represivas.

Por un lado, la mayoría del Frente amplio, con sus principales figuras como Boric, Jackson, Gael Yeomans, o Gonzalo Winter, votaron a favor de la idea de legislar este proyecto, para luego “disputar” su contenido en las votaciones particulares. ¿Si el contenido de la ley era claramente anti-movilizaciones, por qué votar la idea de legislar? ¿Por qué no tomar una postura clara y de rechazo contundente al populismo penal del Piñera? Pareciera ser que la principal preocupación de estos sectores del FA es salvaguardar la estabilidad del gobierno.

Y, por otro lado, el Partido Comunista se abstuvo en la votación del proyecto en general (a excepción de los diputados Gutiérrez y Labra, que votaron en contra) con sus principales figuras como Camila Vallejo y Karol Cariola guardando silencio frente a uno de los proyectos que será recordado como uno de los más represivos en la historia del país.

Estos partidos terminan cayendo en los juegos y trampas de la derecha. En un país donde los grandes empresarios nos roban todo, ahora nos quieren robar lo más elemental: el derecho a manifestarnos, y más importante aún, el derecho a la huelga en los sectores claves de la economía. Todo Chile sabe que si millones no salíamos a las calles, con marchas, cacerolazos, paros, cortes de ruta, jamás nos hubieran tomado en cuenta, pero el FA y el PC siguen confiando y creyendo que en la cocina parlamentaria o en las instituciones de este régimen encontraremos la solución a nuestras demandas, y con ello, nuevamente confirman que su estrategia solo nos llevara a mas derrotas.

Enfrentemos la represión del gobierno con movilización

De aprobarse esta iniciativa en el Senado, las consecuencias serán gravísimas y no podemos permitirlo. Es urgente que todas las organizaciones sociales, de izquierda, organismos de DDHH, centrales sindicales y toda la población, convoquen a nuevas movilizaciones para derrotar la agenda represiva de piñera. Particularmente organizaciones como la CUT (dirigida por el PC, cuyo bloque votó dividido entre la vergonzosa abstención y 2 diputados que rechazaron) que es parte de la Mesa de Unidad Social, no pueden junto a otras organizaciones sindicales y sociales deben rechazar esta ley, no aceptar que se pasen a llevar cuestiones tan elementales como el derecho a huelga y la manifestación social y convocar a la movilización y el paro para derrotar esta ley represiva en el Senado.

Más que nunca es necesario que utilicen toda su energía para llamar a nuevos paros nacionales, para que podamos articular un plan de lucha ascendente, con el objetivo de preparar una gran huelga general. Será solo de esa forma en que podremos terminar con el lobby en la cocina parlamentaria e imponer una asamblea constituyente realmente libre y soberana, para dejar de discutir las migajas que ofrece el gobierno y pelear por destruir desde sus bases la explotación y opresión de todo este sistema neoliberal.

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Carlos Ríos

Vine al mundo en Granada en 1977. Soy licenciado en Geografía y trabajador en el sector de la enseñanza. Escribí "La identidad andaluza en el Flamenco" (Atrapasueños, 2009) y "La memoria desmontable, tres olvidados de la cultura andaluza" (El Bandolero, 2011) a dos manos. He hecho aportaciones a las obras colectivas "Desde Andalucía a América: 525 años de conquista y explotación de los pueblos" (Hojas Monfíes, 2017) y "Blas Infante: revolucionario andaluz" (Hojas Monfíes, 2019).
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