Almería: La extrema derecha instrumentaliza una pelea de bar queriéndola convertir en otro caso de “delito de odio” contra la Guardia Civil

El pasado viernes, el reaccionario digital Ok Diario incluía una noticia con el siguiente titular: “Agreden a un hombre en Almería por ser guardia civil y llevar un polo con la bandera de España”. Según afirmaba “un guardia civil, E.P., sufrió una brutal paliza a manos de siete personas en la Taberna Postigo” de la capital almeriense.

La “noticia” continuaba informando de que “según fuentes próximas a la investigación y de acuerdo al atestado policial, la víctima, que se encontraba fuera de servicio e iba con un compañero, la mujer de éste y la niña pequeña de la pareja, sufrió el atentado por llevar un polo con la bandera de España y ser agente de la Benemérita”.

Continuando con su “información” el diario aseveraba que “el ataque” ocurrió sobre las diez de la noche del día anterior este jueves, cuando una mujer se dirigió a E.P. señalando la bandera española de su polo y diciéndole que “estaba invadiendo su espacio sideral con esas pintas de fascista”.

Continúa la “noticia” afirmando  que, según el atestado policial “acto seguido, uno de los camareros salió de la barra del bar junto a varios trabajadores del local increpando al agente al grito de: ¡fascista!. Así como que “se acercan más camareros y comienzan  a forcejear con el declarante, llegándole uno a amenazar con unas pinzas de la brasa y diciéndole: Fuera de aquí facha. Sacándolo entre varios al callejón contiguo al local donde entre todos han comenzado a golpear al declarante mientras éste estaba tirado en el suelo, durante unos cuarenta segundos”.

Y concluía indicando que “el parte médico del agredido que, actualmente se encuentra de baja, ha sido directamente enviado al juzgado de guardia e incorporado a las diligencias para que el fiscal y acusación particular actúen en un proceso por agresión, delito de odio y vejaciones injustas” pues el “ataque” se habría producido por llevar el supuestamente agredido una bandera española y ser guardia civil.

De inmediato los ambientes más reaccionaros en las redes se hicieron eco de la supuesta noticia. Santiago Abascal, líder de Vox escribía en twitter al respecto de la misma que: “algunos alientan el odio contra España y declaran alertas violentas contra los disidentes… y después pasa lo que pasa. Tienen una responsabilidad brutal en las agresiones y en la ruptura de la convivencia en España”. El españolismo más ultramontano las  llenó de mensajes ultraderechistas, estos sí calificables de “delito de odio” y “vejaciones injustas”, atacando al establecimiento e incluso insultando y amenazando a los camareros del bar.

Pero según un periódico tan poco sospechoso de “alentar el odio contra España”, el diario Ideal en su edición almeriense, “de acuerdo a la versión de testigos de lo ocurrido, el propietario del establecimiento echó a un hombre que intentó entrar en el interior de la barra en estado de embriaguez. Ante estas circunstancias, ambos se vieron implicados en una pelea que acabó con el dueño del bar herido en la cara y la otra persona, en la pierna”.

“Posteriormente, y ya en la calle, el cliente expulsado permaneció durante casi media hora profiriendo insultos al personal de establecimiento, llamándolos ‘podemitas’ y asegurando que le habían echado por llevar la bandera de España”. Pero “no se vio la bandera hasta que se quitó la chaqueta y la enseñó el mismo”, indicó una testigo, según sigue informando. “Varios minutos después, llegaron agentes de Policía Nacional, alertados por una llamada de una cliente habitual del establecimiento”. En cuanto al causante del altercado “Se fue cuando llegaron los policías”, explicó esta misma testigo. Posteriormente han ido apareciendo en las redes videos que corroboran esta segunda versión de los hechos.

La crónica concluye afirmando que “desde sindicatos de la Guardia Civil sostienen que se trató de un enfrentamiento por motivos personales no relacionados con el cuerpo” Algo que corrobora otro medio también poco “sopechoso”,  “20 Minutos”, que publica que “fuentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles han declarado que “no tiene mucho de realidad”. “Ni ha habido una brutal paliza, ni nada que se le parezca”, añaden.

Más allá de lo anecdótico, esta noticia ejemplifica como la extrema derecha y el españolismo militante instrumentalizan y manipulan las informaciones para ir creando un clima en la población favorable a sus intereses y los del Estado impuesto. En éste caso, al ser tan obviamente insostenible y desmontable, y carecer de interés político, todo quedará muy probablemente en un “error”, ¿pero qué hubiese pasado si esos camareros hubiesen podido ser relacionados de alguna forma, aunque fuese muy tangencialmente, con ideas o fuerzas antifascistas o independentistas?, pues que los medios y estos “sindicatos” con toda seguridad hubiesen actuado de otra forma y que ya tendríamos montado en nuestra tierra otro caso como los de Zaragoza o Alsasua.

La Otra Andalucía

Francisco Campos

Francisco Campos

Nació en Sevilla en 21 de julio de 1958. Trabaja como administrativo. Es autor del libro "La Constitución andaluza de Antequera: su importancia y actualidad" (Hojas Monfíes, 2017).

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