Guillermo Perea: “Haber desdibujado la lucha por la independencia y el socialismo como lo ha hecho la izquierda abertzale oficial es muy triste”

Por Juanjo Basterra, periodista y militante social.

Guillermo Perea tiene 73 años. A sus 21 años se trasladó de San Inazio (Bilbo) a Gasteiz donde participó en el movimiento obrero y en las asambleas del Tres de Marzo. Entró en el Ayuntamiento de Gasteiz por Herri Batasuna en 1979 y estuvo unos 20 años. Se define marxista-leninista y es activo en el movimiento popular y la lucha vecinal, además de una persona activa a favor del euskera. 

Crítico con EH Bildu, señala en esta entrevista para Sare Antifaxista que “EH Bildu está poniendo toda la lucha de liberación y social de este pueblo en entredicho” e, igual que otros, afirma que “han traicionado a Euskal Herria, no hay ninguna duda. A Arnaldo Otegi le considero traidor y también a todo su equipo”. Lamenta que “han renunciado a la amnistia, porque es el reconocimiento de que la lucha ha sido una lucha adecuada”. Cree que hay que estar preparados ante tema Vox, pero cree que “tenemos que estar preparados suficientemente para este tema, pero hay que combatir fundamentalmente al PP y en este caso concreto hay que combatir o confrontar con la izquierda abertzale oficial, porque en este momento no es la referencia”. Por último, señala que el futuro “es la lucha” y destaca el trabajo de GKS por construir el estado vasco socialista. 

¿Qué ha cambiado ahora con el conglomerado EH Bildu?

Han cambiado mucho las cosas. No es la izquierda abertzale histórica. Hay grandes fallas y hacer un análisis amplio y pormenorizado nos llevaría mucho tiempo y es complicado. Hay dos elementos fundamentales que puedo destacar: el socialismo está rechazado, marginado, no existe como palabra en los documentos de debate en los que participé en la conformación de Sortu, aunque les mandé a la mierda. Pero el socialismo, la amnistia y el tema del respeto y el impulso del movimiento popular han quedado fuera. Yo provengo del movimiento popular. En Bizkaia, cuando vivía en San Inazio estaba en las organizaciones de familias y en los grupos de críos. Siempre he estado ahí. Cuando entré en Gasteiz, entré en los movimientos de las fábricas. Siempre he sido asambleario. La experiencia del Tres de Marzo, etc, me cambiaron mucho. Pero lo que pasa en este momento es que le preguntas a la izquierda abertzale oficial en Araba ¿cómo está el movimiento popular? Y te dicen: “no existe”. ¡Ojo!, no existen ellos. Pero el movimiento popular es muy fuerte. Comparando las asociaciones vecinales con Bilbo, en Gasteiz es más fuerte. En Bilbo, a mi entender, se cometió un error al hacer la federación, que quedó todo desaparecido, como en Donostia. Aquí hemos mantenido una pelea, una concepción de izquierdas. Nos hemos peleado contra todos los gobiernos municipales con el movimiento social. Siempre he calificado al movimiento vecinal como un ‘soviet’. Antes se llamaba así, ahora asambleas, o lo que sea, pero ahora los partidos políticos lo que hacen, incluido Bildu, es absorber ese movimiento. Ponerlo a su servicio. Una cosa es que tengas gente metida en el movimiento, porque te parece interesante y que te puedas nutrir de lo que se desarrolla ahí, y otra cosa es, si te interesa, asimilar. En este momento, lo que hace Bildu es que donde mete la mano desaparece el movimiento popular, o crea uno paralelo, como casi siempre ha hecho. 

Tengo que decir que participé en el debate sobre el movimiento popular, porque el movimiento popular y el movimiento social siempre lo hemos separado ideológicamente. Ahí estaba Elkartzen, donde tomé parte, estaba Euskal Herrian Euskaraz, Askapaena, Ikasle Aberzaleak, Bilgune Feminista, Euskal Herria Bai, que era un poco montado en Donostia. Ese movimiento funcionaba y aportaba a la izquierda abertzale. Las peleas que ha habido ahí, en el propio Eguzki que se ha reducido a Gipuzkoa, y esa situación es la que debatimos en su momento sobre el movimiento popular, hasta que no teníamos apoyo y nos boicotearon. 

¿Por qué crees que se produce este acaparamiento del conglomerado de  Bildu porque hablamos de socialismo, pero ellos están en la  socialdemocracia, no?

No llegan a la socialdemocracia. Y luego entró Alternatiba, que conozco de cerca. Fui uno de los primeros que les acerqué a la izquierda abertzale. Les propuse entrar en los debates, etc, pero ellos dijeron que ‘por arriba’ y ahora mandan, triste pero es así. Ese cambio hacia la socialdemocracia ha sido muy fuerte. Siempre he peleado, porque ha habido concepciones de la lucha de clases que no aceptaban, incluso  LAB ha dado mucho giro. Como cargo público siempre me he mantenido al margen de LAB, bien es verdad que no he estado afiliado nunca. Para mi la referencia del Tres de Marzo, de las asambleas en las fábricas era fundamental. Estuve metido y para mi es lo que debería de haber funcionado, haber tenido continuidad con los sindicatos, pero no funcionó, ya la asambleas no existen más que para liquidar las empresas.

Pero también tengo que decir que había tensiones con los municipalistas. En Bizkaia estaba Tasio Ezkizia, en Araba, yo, en Gipuzkoa, Joxe Mari Agirretxe. Siempre teníamos tensión porque el planteamiento socialista que realizábamos de los  temas no tenían continuidad en Donostia. Tenían una concepción burguesa del proceso. Me acuerdo de llevar peleas desde Araba como la de convertir una parte de la N-1 en autovía. Para convencer a los guipuzcoanos fue terrible. Un navarro y yo tuvimos mucha pelea ideológica para después ir al poder, unos años después, e imponer el peaje allí.  

Hay miles de anécdotas, la concepción nuestra y de quienes llevábamos entre comillas la dirección, que era muy horizontal y compartida. Todas las organizaciones que estaban en ese tiempo en el MLNV, se podía decir lo que se quiera, pero aportaban al conjunto. Y, salvo el movimiento popular que estaba más intervenido, había una libertad de funcionamiento. El socialismo me rechazaban, ‘este es el marxista’ solían decir, me llegaban voces de ese tipo. Nunca he ocultado mi planteamiento, mi posición marxista-leninista, porque en la izquierda abertzale y en su órgano de dirección en la vanguardia, que existía, que ha sido siempre imprescindible, la concepción ha sido marxista-leninista. Al margen de otros planteamientos.

¿Te refieres a KAS, a ETA?

Me refiero a la vanguardia, fundamentalmente a ETA, y a KAS, también en ese momento.

Esas cuestiones las hemos vivido, defendido y hemos continuado con ese planteamiento. Luego esas concepciones caen. Ya se veían las presiones hacia nosotros. En Araba y  Nafarroa teníamos una concepción más de izquierdas. Eso ha sido también histórico. Era un poco producto de Tres de Marzo, también de todo lo ocurrido en Nafarroa con otras las peleas; o en Ezkerraldea, por poner un ejemplo de Bizkaia.

¿Se ha abandonado el objetivo de la independencia?

Es alucinante. He estado con los máximos complejos viendo a Catalunya con envidia. He tenido mis contradicciones viendo, por una parte, a la pequeña burguesía catalana metida en el carril de llevar adelante ese tema. Aprovechándose de que ellos eran más pacifistas; la eliminación de Terra Lliure en su tiempo fue bastante rápida; luego la decisión de ETA de que allí no intervendrían, fueron elementos que, de alguna manera, les ha hecho hacer un recorrido diferente. Un recorrido en el cual mirando a la Izquierda Abertzale y sus reacciones con lo que ha sido el movimiento en Catalunya me daba vergüenza ajena. Luego está el juego que han hecho con ERC, que han querido ir siempre a su rueda y marginando a otros.

Lo que pasa con la Izquierda abertzale oficial me recuerda mucho a…

Euskadiko Ezkerra

Con Batasuna ya se aceptó la división territorial: Iparralde por un lado, Nafarroa tenía otra velocidad, lo mismo que la CAV. ¿El mal no sólo viene de EH Bildu y Sortu?

Sí, venía de antes. Había una conexión. Nosotros trabajábamos siempre para intentar que el tema territorial fuera elemento central. Luego se acepta, más o menos, que son velocidades diferentes, y no he tenido nada que objetar siempre que el planteamiento central sea la independencia. La territorialidad es un elemento fundamental. Es verdad que no es lo mismo la vivencia que tenemos de nuestra territorialidad en Araba, en Bizkaia y en Gipuzkoa, por supuesto. No tienen que ver. Se ha forzado en unificar, luego vino el planteamiento territorial de no herrialdes, sino eskualdes. Históricamente has desarrollado una serie de acciones con tus defectos y bondades. Laudio y Amurrio que tengan más atracción con Bizkaia es natural por su cercanía, pero tienen mucha importancia en Araba. Soy procedente de Aiara, procedo de Peregaña. Mi apellido Perea es de los hermanos mayores de Araba, con historias terribles también. Soy de Aiara, pero me siento de Araba, ‘goitik behera’.

Algunas veces hay planteamientos que alucino. Luego el tema de la lucha de cada zona, en cada cuadrilla, por tener equipamientos ha sido importante. Las cuadrillas las hemos trabajado más que en Bizkaia y Gipuzkoa, aunque parecido a Nafarroa, por la concepción de los batzarres de los pueblos.

Pero, ¿se pierde esa objetivo de la independencia?

Se pierde no, lo pierde Bildu. Y se va desgajando todo, sí.  

¿Qué te parece que se apoyen los presupuestos del PSOE del Gobierno español, a parte de la losa de los GAL y que no quieren hacer públicos los papeles secretos del GAL, se pacten presupuestos Guarda Civil…?

Es una opción táctica que han hecho, pero niega Euskal Herria totalmente, y apoya la represión contra Catalunya. Todos los males que están metidos en el presupuesto son así. Sé que el protagonista principal es el figurante de Alternativa (Oskar Matute) y Mertxe Aizpurua hace su papel. Haber entrado aprobando la gestión del Gobierno del PSOE es desilusionante.

Con todo lo que pasa: subida escandalosa de la luz, los migrantes, la vivienda, SMI, el Rey, ley mordaza, reforma laboral, ingreso mínimo vital…y siguen ahí. ¿Son unos colaboracionistas?

Evidentemente. Con disimulo han hecho ese planteamiento de que somos republicanos. ¿Republicanos? Pueden ser republicanos los de derechas y de izquierdas, qué es eso de republicanos. Alucino. Cambiar tu planteamiento estratégico con un planteamiento que ellos dicen que es táctico, el proyecto que presentaron es de risa, es negar a Euskal Herria y están haciendo y, además, no quieren que nadie de alrededor les haga sombra, como los grupos sociales o como la gente Herritar Batasuna, sobre los que hay una persecución terrible. A IA (Ikasle Abertzaleak) les robaron la sede de Bilbo y para colmo les denunciaron a la Ertzaintza, porque habían entrado otra vez. Esas situaciones las he seguido de cerca. Es abusivo, no hay por donde cogerlas. Tratan de descalificar, por otro lado, a la gente de GKS por ser socialista y comunista. Que tu hayas renunciado al socialismo, no quiere decir que tengas autoridad ética para denunciar a la gente que emprende ese camino con todas las dificultades. He ido a movilizaciones de ellos y ahí están, es gente buena.

Entonces, ¿este cambio o giro de 180 grados qué busca?

Busca convertirse en un partido clásico de socialdemocracia. No hay más que eso. Intentan quedar a bien con todo el mundo. Están poniendo toda la lucha de liberación y social de este pueblo en entredicho. Los hombres y mujeres que han dado su vida, que han estado en la cárcel y que están cumpliendo todos los años, éstos lo dan por bueno. Y están condenando siempre que se les reconozca a esas personas lo que han luchado por Euskal Herria. Hace 60 años como estaba y los pasos que se han dado, porque había un conglomerado de la izquierda abertzale muy importante de lucha. Y se han quedado fuera. Incluso se sienten acomplejados a la hora de hablar de las elecciones que ha habido en donde en esas elecciones salían 150.000 personas que habían hecho insumisión al Estado. Renuncian a eso, les parece una mierda, cuando debería estar orgullosos de este pueblo, de todos esos movimientos. Incluso, los  catalanes en el referéndum que hicieron se aprovecharon de la insumisión, de esa pelea que nosotros y nosotras  hemos sido referencia no solo en Catalunya, sino en Europa en general.

Todo eso no les vale para nada. Son todo elementos comandados por el traidor Arnaldo Otegi. Lo digo con todas las letras, porque es así. Ha llevado a su grupo, entre los que estaba la hija de Patxi Zabaleta, el otro, y el que está de jefe de Sortu, Arkaitz Rodríguez. Este en su primera intervención en una asamblea abierta entre nosotros le tuve que callar. Ya entonces se veían los movimientos que estaban haciendo, luego gente como Etxebeste que vinieron aquí a dar una charla y a descalificar a todo dios, le dije ‘tu de qué vas’. Porque no hay por donde coger lo que dices. Según nos dijo, todos eran una puta mierda: los jóvenes, los que habían estado después en la organización, las mujeres, el sindicato…hubo gente de la charla que se salió. Y en Bilbo en una charla interna sobre marxismo le pillé y le dije que ‘tu estás tirando todo por tierra y tu no representas a nadie. A nadie’. El dijo ‘Guillermo ¿no me vas a reconocer los 32 años de lucha?’ Le contesté que si te los apropias tu, no te los reconozco. Es colectivo. Te estas apropiando de unos papeles que te han tocado a nivel histórico como en Argel, etc…

¿Han traicionado a Euskal Herria todos estos?

No hay ninguna duda. A Arnaldo Otegi le considero traidor y a todo su equipo y a quienes están llevando el tema. Una anécdota, ha habido muchas, cuando pasó el tema de la estación de autobuses, las asociaciones vecinales de todo el movimiento social, cuando entonces estaba el PSOE y PNV gobernando en Gasteiz y querían hacer la estación cargándose 25.000 metros del parque de Arriaga, dijimos que no os lo vais a cargar. Hicimos un planteamiento asambleario, con  movimientos sociales y tiramos a tope. Después pusimos la alternativa para ponerla donde está ahora. La pusimos nosotros, el movimiento social. Tuvimos asambleas a tope, en todas les zumbamos al PSOE y PNV. El PSOE perdió al final la alcaldía, y al salir de la alcaldía, nos dijo que deberéis zumbar al siguiente. Le contestamos que sí, siempre que no esté en línea con las propuestas del movimiento popular. ¿Qué pasó? Planteamos una asamblea, donde estaba Ekologistak Martxan con una persona que es muy figurín, y este nos vino a decir a los movimientos vecinales y a los grupos ecologistas que allí se acababa el tema. Estábamos en vísperas de las elecciones siguientes, que es cuando entró BIldu por primera vez y hubo un gran resultado, y estos quisieron descolgar y se formó la asamblea de Lakua Arriaga. Organizamos una consulta popular, que ganamos y les obligamos,  porque había habido una exitosa manifestación general para cambiar la  estación autobuses y el TAV. No tuvieron más remedio que aceptar el  referéndum y nos pusimos pancartas frente al PP; y el PNV se acercó a Bildu. Y se logró echar atrás la propuesta del PNV.

Hicimos una rueda de prensa con cinco abedules, porque habíamos ganado la batalla. Entregamos a un periodista el escrito que presentamos. Bildu se enteró a través del periodista y me acusaba de mentir en el acta sobre lo que había hecho Bildu, cuando el acta fue redactada por la asamblea. Nos dijeron que la consulta en ese barrio les había obligado a cambiar su estrategia. Vinieron dos responsables de EH Bildu a decirme que lo que había hecho era incorrecto. Les dije que era decisión del movimiento popular, y me contestaron ‘quedas expulsado de las estructuras de EH BIldu’. ¡Vaya grado de depuración!. He estado detenido varias veces, en una de ellas fui torturado, pero les dije que lo que estoy pasando con vosotros aquí es una vergüenza. Es peor que con la ‘txakurrada’. Se marcharon, sin más.

Previamente se estaba renovando toda la izquierda abertzale y yo era crítico, lógicamente, tenía mis puntos de vista como otra gente. El debate fue una falsedad de arriba a abajo. Todo era palabrería. Del resultado de la asamblea, los jóvenes de Aranbizkarra me dijeron ‘Gille tienes que ir a la mesa de Gasteiz’. Me nombraron, pero EH Bildu obligó a hacer otra asamblea bajo la premisa de que ‘esa mesa no vale y había que hacer otra’. Se volvió a hacer la asamblea por decisión de la dirección, y desde la Mesa de Gasteiz se mandó a veinte de su cuerda con ‘bocadillos y autobús’ y votaron en contra. Y perdimos en esta segunda ocasión. Me intentaron enmierdar, algo absurdo. La realidad es que el movimiento popular consiguió que no se hiciera el TAV y que se cambiara la estación de autobuses. Eso fue lo principal y es lo que no aceptaron. Y, sí me expulsaron de la dirección de la mesa de Araba.

¿Nos hemos olvidado de la amnistia?

Se han olvidado, aunque hemos conseguido entre todos que cada vez que hay una movilización ‘Presoak kalera, amnistia osoa’ sea una de las consignas más gritadas. Eso lo tienen que asumir, lo han tenido que asumir y se lo han tenido que tragar, porque no les queda más remedio. Aunque para ellos no existe la amnistia.

Cuando fueron a Córcega hablaron de amnistia, en Catalunya hablan de amnistia…

Ni en Catalunya hablan de amnistia.

Hablaron de amnistía, sí.

Sí, claro, pero lo hicieron en el sentido oportunista. Ellos han renunciado a la amnistia. Es un concepto ideológico y tiene una importancia bestial. Porque es el reconocimiento de que la lucha ha sido una lucha adecuada y que solamente podrá haber una situación de normalización política no solo con la Independencia, sino con la Amnistía también, como un paso complementario en general. Y eso sería reconocer la lucha al socialismo, porque aquí se ha desarrollado una lucha socialista y comunista, incluso, y todo eso se ha desechado. No interesa. La URSS se desmanteló y cuesta mirar atrás, pero el planteamiento socialista que había aquí era un planteamiento para Euskal Herria. Era desde el punto de vista marxista-leninista, tenía una composición concreta, lo mismo que en otros pueblos a nivel del Estado español; algunos, en America Latina, y otros partes del mundo.

En este camino de que se está destruyendo todo, ¿la desaparición de Elkartzen parte de ahí?

Lo del tema de Elkartzen es parte del debate que tuvimos como movimiento popular. Los que quedamos del movimiento popular nos expresamos en Elkartzen para que no se convirtiera en un instrumento de una organización política. Elkartzen no era una organización ni marxista, ni comunista, ni socialista, era una organización del movimiento popular, pero los componentes y la gente que estábamos ahí éramos gente con una concepción marxista de la sociedad. No perfecto, porque ahí jugábamos con los instrumentos del poder, con la legalidad existente. De hecho hicimos una guía sobre la vivienda y sobre la pobreza, que han sido elementos importantes que se han trabajado. Cuando estás construyendo socialismo, estás partiendo de vivencias de ese tipo. Para mi en concreto era un elemento fundamental. De hecho, en la etapa última que hemos estado en Elkartzen, todo eso se ha negado.

Ahora ya se puede decir algo más de Elkartzen en relación a la carta social, Elkartzen no quiso apoyarla, porque era una rendición, era un planeamiento reformista de las cosas, de posibilismo. Estaban metidos ELA, LAB, ESK, STEILAS…, cuando se llevó a cabo estuvimos dos, yo estuve no como Elkartzen, sino asociación vecinal, que parte de las asociaciones de Gasteiz aceptaron la Carta Social. La postura oficial de Elkartzen nunca nos han perdonado, nos han puteado y cerrado caminos informativos.

Tu que eres de Gasteiz, ¿qué ha pasado con el caso Miren Larrion?

No tengo ni idea. Es bochornoso. Es una corruptela de bastante calibre.  Hablo con todo el mundo. Salvo la anécdota concreta que he comentado vinculada conmigo para alzarse con la mayoría de la asamblea de Aranbizkarra. También anduvo en el Parlamento para sacar la cabeza frente a las otras dos,   

Algo tiene que haber.

Lo que ha aparecido en prensa. No sé más. No me atrevo a decir nada, no sé. En este tiempo ha ido a trabajar a la Universidad y era portavoz de EH Bildu en el Ayuntamiento de Gasteiz. Es parte de que tipo de gente ha entrado, se les ha aceptado por el título universitario y cierta preparación sectorial. Esta ‘elementa’ es una más. Hay gente que me dice que les da pena. No me da pena, la he conocido y como ha actuado, y lo que he conocido tiene que ver con el trampeo.  

En el franquismo Gasteiz era muy parecida con Iruñea militares, monjas…acabar con eso costó mucho, por medio estuvo el Tres de Marzo, la presencia Fuerza Nueva y Falange hasta 1992-94. Ahora  nos encontramos con el tema de la Memoria como está, un Tres de Marzo que cojea mucho…

Esta última semana del Tres de Marzo de 2021 ha sido la más productiva desde el punto de vista de charlas, a través de GKS y no la Asociación Tres de Marzo

Tenéis el Memorial de las víctimas…

En lo que fue el teatro, lo que fue después el Banco de España

… Y la irrupción de Vox, ¿se vuelve a entrar en la dinámica de que socialmente el fascismo entra en Gasteiz con Vox?

Creo que nunca se han marchado. Esas fuerzas políticas han asumido ese tema. El PP ha tenido a toda esa gente atada. Son, de alguna manera, adictos al PP porque les dan una serie de posibilidades, apoyos y de eso han vivido. Cuando eso falla, a nivel político siempre pasa eso, surgen los otros grupos. Eso no quiere decir que haya cambiado. Aquí estuvo Unidad Alavesa (UA). Era una escisión del PP y tuvieron la mayoría en Juntas Generales y en el Ayuntamiento. Son situaciones que pasan, y esos eran fascistas.

¿Qué falla en el tema de la memoria histórica nuestra? ¿En qué está fallando el Tres de Marzo como asociación para que haya gente que critique la decisión de ir con las instituciones?

El no reconocer que el Tres de Marzo está ya coordinado y atado por la izquierda abertzale oficial, que hace sus actos allí, que no tendría porqué hacerlos. Como concejal puse un cartel llamando plaza Tres de Marzo. Subí a una escalera y lo puse. Pero nunca se sustituyó al movimiento popular, lo que se hacía era intentar aglutinar y provocar que la asamblea fuera el elemento aglutinante de la gente. De hecho, en la práctica de las manifestaciones, al margen del tema de la ofrenda de flores que hace todo cristo desde el PSOE al PNV que fueron copartícipes de toda la acción represiva que se produjo en ese momento, se ha recuperado, hay grupos que, al margen de tener una estructura propia, los de GKS han dado unas charlas sobre el Tres de Marzo este año. 

A mi me llamaron de la Ikastola Armentia hablé ante 50 jóvenes en euskera sobre el Tres de Marzo. Me emocioné cuando expliqué como le tuve que sacar a mi compañera, nos dieron de hostias desde un círculo, que me empezaron a zumbar en la cabeza y yo solo escuchaba “matarle, matarle”. Conseguí liberarme, se quedaron con el jersey mío, y cuando empezaron a disparar, agrupamos a la gente e hicimos que se montaran en la furgonetas, pero no se marchaban, cogieron las armas y rodilla al suelo y empezaron a disparar. Salvé la vida de una manera bastante tonta, fui a recoger mi jersey. ¡Fíjate tu! Les habíamos tirado piedras, barras, etc para dejar que saliera la gente de la iglesia y no se asfixiaran. Mi compañera estaba casi asfixiada, la cogí en una esquina y la saqué en brazos. Toda esa situación explicada allí ante esos jóvenes de la Ikastola hizo que me emocionara. Y me puse a llorar sin parar.

Ha habido actos este año que me fortalecen lo que es la imagen del Tres de Marzo y lo que ha supuesto. En este momento hay un refuerzo de esas situaciones y creo que eso ya no es un tema que pueda manipular a su antojo Bildu, ni nadie, ni el propio sindicato LAB. Con éste mantengo buena relación con el tema de los cuidados y Osakidetza, donde hay una pelea sobre los cuidados que se está desarrollando en este momento con la creación del movimiento ‘ Osasun Publiko aurrera’, que es un elemento central y lo vamos a seguir trabajando de xara al futuro. Hay gente de los sindicatos, pero no los sindicatos con siglas. 

Es una vergüenza que Osakidetza ha descuidado este tema de los cuidados con las personas mayores, yo también lo soy. Llevamos trabajando seis años los cuidados de casa, servicio de ayuda a domicilio y cuidados de residencia. Y hemos conseguido arrastrar a asociaciones vecinales de izquierda. 

¿Vox va a dar el sorpaso al PP?

Aquí no. En el Estado español me la suda, en el Estado español que se lo coman y  se lo guisen. Aquí en este momento no tiene recorrido. Lo mismo que pasó con UA, va a pasar con estos. UA se presentó con piel de cordero, hablando del agua de Bilbao. Hablando con mucha demagogia y hay gente que lo mismo vota al PNV que al PSOE, que al PP o a UA, como pasó. Gente sin ideología. No me preocupa demasiado. Tenemos que estar preparados suficientemente para este tema, pero hay que combatir fundamentalmente al PP y en este caso concreto hay que combatir o confrontar con la izquierda abertzale oficial, porque en este momento no es la referencia. Para gente concreta lo será, pero la abstención que ha habido es muy importante. Esa abstención ha sido brutal, en la izquierda abertzale oficial también, lo que pasa que hay gente que les vota porque no tienen otro referente, nadie se presenta.

¿Cuándo viniste de San Inazio a Gasteiz?

Vine de Bilbo con 21 o 22 años, yo he estado en ocho fábricas y de las ocho me han echado. Estuve en Petronor trabajando. Entré en Telefónica con Dragados y Construcciones, me echaron; en Aranzabal, Michelin, en ocho. La experiencia del movimiento obrero y del movimiento popular y las asociaciones vecinales lo llevo dentro. Estuvimos contruyendo este barrio de Aranbizkarra. La primera asociación que tuvimos en este barrio fue una experiencia muy importante, peleas contra la caja, unas movilizaciones tremendas. Les hicimos pagarnos 500 millones de pesetas (3 millones de euros) para arreglarnos los tejados. Fue una pelea muy cercana.

En Sansomendi hicimos una asamblea general cuando estaba Cuerda, Villar, Aguiriano y toda esa banda con 400 personas y les ganamos la asamblea. La gente salió de la misma a ocupar los garajes de Sansomendi, fue un planteamiento nuestro. Se quedaron roncos y no volvieron a hacer otra asamblea nunca. Pero les ganamos, en aquel momento Vimuvisa, la empresa municipal  de vivienda, perdió 3.800 millones de pesetas (22,8 millones de euros) y nosotros conseguimos afianzar la lucha del movimiento vecinal. Y allí estaba la Guardia Civil. No nos olvidemos que Sansomendi sigue siendo un barrio ocupado por la Guardia Civil y éste, aunque están un poco más lejos, ocupado por la Policía Nacional en Betoño. 

Quiero decir que las luchas han sido muchas y el Tres de Marzo es la culminación de una etapa, pero el momento asambleario de entonces se traslada a esas experiencias que os he contado en asambleas del euskera y la creación de asociaciones vecinales en la ciudad. Fomentan un trabajo de fondo muy importante, que ha hecho que la situación actual no sea la misma, aunque el PNV en este momento tiene los votos del PP, y son tan burgueses como ellos.

¿Qué futuro tenemos?

El futuro es la lucha. No hay otro camino que la lucha. Lucha, lucha, y lucha, organización social y ya se verá en el tiempo como pueden confluir determinados movimientos que hay en estos momentos. Hay un panel de setas en Euskal Herria, de pequeñas experiencias, que creo que tiene que haber humildad y capacidad de coordinación.

La gente joven está preparándose ideológicamente y en la praxis. La experiencia que tuvimos en la experiencia del desalojo del portal de Los Herrán 15, la gente de GKS llevó una lucha ejemplar. Les han caído 30.000 euros de multas, cuando fue auténtica represión de la Policía Municipal y de la Ertzaintza, cortando la calle durante más de nueve horas. Nunca se ha cortado, bueno se cortó en el Tres de Marzo. Esa situación muestra que pelea puede haber, aunque también las consecuencias son la represión y multas, etc.

Hay futuro, pero cómo hacemos que se establezca una dirección política o una organización política que pueda de alguna manera acompañar estos movimientos. Todavía hay diversas estructuras que se han expresado, te he comentado algunas, los que estamos en una experiencia anterior siempre estamos de acuerdo en echar una mano de formación de todo tipo. Y están en esa línea, pero que no digan que soy parte de ellos, que no lo soy. En este momento me mantengo en ayudar lo máximo posible facilitando mecanismos y mi experiencia está para eso.

¿Futuro? Claro que hay futuro. Mucho futuro. Cuando vendrá y que estos, en concreto, que han sido compañeros de viaje, no sé si estaremos con ellos, pero que no estorben y que no utilicen sus instrumentos para acusar, denigrar a gente que con la mejor honradez del mundo está trabajando y lucha por el socialismo. He asistido a concentración de Gasteiz en que se gritaba comunista, con consignas que ni nosotras en la izquierda abertzale habíamos sido capaces de hacerlo. Luego, estos son capaces. Hay críticas. Algunos preguntan dónde está su proyecto político. Su proyecto político está. El planteamiento estratégico es un estado socialista, que tienen las dos connotaciones centrales de independencia y socialismo, cosa que no tienen los otros, que ahora se llaman republicanos. ¿Qué es eso? Republicano era también Trump. Haber desdibujado la lucha por la independencia y el socialismo como lo ha hecho la izquierda abertzale oficial es muy triste y corta el camino que otros están abriendo.

Lo que creo es que tengo la esperanza. Soy marxista y la teoría y la praxis se están trabajando muy bien. Aquí en el Tres de Marzo dieron un ejemplo e hicieron sus propias movilizaciones, también el 8 de Marzo.

Claro que tienen pegas, ¿dónde está la vanguardia? Ese planteamiento les he hecho, pero para llegar tienen que desarrollar la lucha popular. Ellos están con instrumentos propios que han creado y que es la hostia hacer eso. Crear eso desde cero, con todas las equivocaciones, con toda sus faltas. Si haces la comparación con el desarrollo en sesenta años de la lucha de liberación nacional y social, claro que les faltan cosas, pero qué quieres, acaban de empezar.

Si quieres añadir algo estás a tiempo.

Sí, quería comentarte una cosa, que en Gasteiz siempre ha tenido una relevancia histórica como fue la pelea por el modelo D. Es un tema histórico. Araba estaba igual que Nafarroa en cuanto a normativa del euskera en el  Estado español. No se permitía en el 81 que el modelo D entrara aquí, ni siquiera en Aramaio, que sea aceptó el B. Iniciamos una lucha con el encierro en el Museo de Armas, donde convertimos el museo en una ikastola y estuvimos esperando a que lo reconocieran. Entonces estaba Julio Herrero de diputado foral, Juan Mari Ollora de diputado general. Luego ocupamos la ikastola Barrundia, cuando la terminaron. Enganchamos las luces, otros metieron agua y nos quedamos encerrados durante seis meses hasta que se terminó la ikastola Toki-Eder y después la ocupamos. Todo era por el modelo D. Se estaban construyendo diversas ikastolas por movilización general, nos asentamos en Toki Eder. 

Fue un elemento fundamental en el proceso de euskaldunización de Gasteiz. Es un elemento que no aparece a nivel histórico, que nadie lo cuenta. Aquí las ikastolas eran Olabide y Umandi, pero había otras ocho más que se habían peleado, eran ikastolas dependientes de Diputación, y eran públicas. En Bizkaia eran bastantes privadas y en  Gipuzkoa más. El proceso de euskaldunización que llevamos tuvo su lucha, al final, nos salimos de la lucha de Toki Eder por el intento de agredir a los profesores que hicieron huelga y a mi me apedrearon el coche y se manifestaron frente sede HB. Les apoyamos a los profesores. 100 padres seguimos y ocupamos El Campillo. Y estuvimos seis meses, hasta que nos diluimos en todas las ikastolas cuando se implantó el modelo D. Di la jeta, ni a Iñaki Pinedo ni a  Bareño les tocó.

Fuente: Sare Antifaxista.

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