Primeira Linha: El ejemplo Marulanda y Arenas sigue intacto en nuestra mochila de combate por la Revolución Galega

Resulta paradójico que en el 100 aniversario de la Revolución Bolchevique y en el 50 aniversario del asesinato del Che en Bolivia, prosiga el goteo de deserciones del marxismo-leninismo para el espacio del amorfismo progresista.

Que ejemplares y heroicas fuerzas destacadas del campo revolucionario a escala internacional, opten por renunciar a sus principios, transitando para la desvirtuación y adulteración del marxismo, refuerza la necesidad de centrar recursos y energías para encontrar el nudo gordiano que permita explicar y corregir esa tendencia esterilizante que de forma permanente acompaña el movimiento obrero a lo largo del siglo XIX y XX.

La renuncia a los ejes y fundamentos ideológicos, la deformación de los objectivos políticos –por lo tanto la razón de ser de un partido comunista-, no es una deformación genética del marxismo.

Es una patología inoculada en el seno de los partidos comunistas por direcciones con una composición de clase ajena al proletariado y a los sectores explotados del pueblo trabajador.

Disfrazar giros estratégicos de simples movimientos tácticos en base a la “flexibilidad leninista”, ha sido una justificación habitual en el seno del movimiento comunista para justificar el abandono de la lucha, para aplicar mutaciones irreversibles que desnaturalizan la organización, transformando partidos de combate en maquinarias electorales que sólo procuran la alternancia parlamentaria en la “democracia” burguesa.

Todo indica que en esta semana estamos asistiendo en Bogotá, entre contradicciones, al nacimiento de una nueva fuerza política socialdemócrata y a un nuevo episodio del proceso de desmoronamiento de la izquierda revolucionaria latinoamericana y mundial.

Resultan trágicos los silencios, generan perplejidad las complicidades y son repugnantes las nuevas amistades forjadas en el oportunismo.

Aunque es triste y doloroso constatar la plena vigencia de la lúcida sentencia de Karl Marx “La historia se repite, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa”, este déjà vu bolivariano no va alterar nuestra firmeza en los principios rectores de la causa del proletariado y de los pueblos, porque los orígenes de Primeira Linha fueron edificados en el adverso ciclo histórico derivado de la gran catástrofe en la lucha anticapitalista provocada por la implosión de la URSS.

L@s comunistas revolucionari@s galeg@s reivindicamos las FARC-EP construidas a lo largo de décadas por decenas de miles de campesinos, trabajadores, mujeres, pueblo explotado y empobrecido de Colombia, aquella experiencia de partido comunista en armas que durante décadas colectivamente dirigió con destreza el Secretariado bajo el liderazgo de Manuel Marulanda y Jacobo Arenas.

Somos fieles a todo lo que nos enseñaron y aprendimos.

Pase lo que pase el día 1 de septiembre en Bogotá, las amistades perduran, la solidaridad continua y los recuerdos son indelebles. Es de bien nacidos ser agradecidos!

¡Hasta la victoria siempre!

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Viva el derecho universal de los pueblos a la rebelión armada!

¡Viva la Revolución Socialista colombiana!

Primeira Linha

Galiza, 29 de agosto de 2017

37 aniversario de la caida en combate de Abelardo Colaço Araújo

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Carlos Ríos

Vine al mundo en Granada en 1977. Soy licenciado en Geografía y trabajador en el sector de la enseñanza. Escribí "La identidad andaluza en el Flamenco" (Atrapasueños, 2009) y "La memoria desmontable, tres olvidados de la cultura andaluza" (El Bandolero, 2011) a dos manos. He hecho aportaciones a las obras colectivas "Desde Andalucía a América: 525 años de conquista y explotación de los pueblos" (Hojas Monfíes, 2017) y "Blas Infante: revolucionario andaluz" (Hojas Monfíes, 2019).

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