La “soberanía” de Podemos – Andalucía sólo dura unas horas. Ahora se conforman con “autonomía suficiente”

“Necesitamos cotas de autogobierno, de autonomía y de soberanía; la dirección podrá arbitrar sus procesos de deliberación interna y marcarse su propia agenda”. Son palabras de la secretaria general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, que este martes en rueda de prensa (foto adjunta) parecía que no quería dejar margen alguno a la ambigüedad o las interpretaciones equívocas: “Seremos una organización autónoma dentro de Podemos, con estatutos, CIF y censo propios”.

Y así le sería “notificado” formalmente a la central madrileña de Podemos, al frente de la cual está Pablo Iglesias, que paradójicamente tiene en Rodríguez a una de sus aliadas más estrechas. La paradoja se deriva, entre otras cosas, de que a Iglesias se le atribuye una concepción fuertemente centralista del partido y de su organización.

En todo caso, aclaró la líder de Podemos – Andalucía, que esta decisión “no es un capricho, sino un mandato asambleario hecho por más de 17.000 inscritos” que han participado en las primarias donde Rodríguez arrasó a sus rivales. En este sentido declaró que el objetivo final de Podemos Andalucía es que el partido morado sea una organización “confederal, descentralizada y donde los territorios cuenten”.

Un programa pero varios discursos

¿Y en qué se concretarían esas “cotas de soberanía”? En todo. En las estrategias electorales, en la elaboración de las listas, en el diseño de las campañas, en la concreción de los discursos… “El mismo programa pero distintos discursos porque la pluralidad es un valor esencial”, según palabras de Rodríguez, que ha avanzado también que, contrariamente a lo ocurrido hasta ahora, la suya no será “la única cara” visible del partido.

En cuanto a la dicotomía calle/instituciones, que había sido uno de los ejes del debate de primarias entre las tres candidatas, Rodríguez no se mostró muy explícita, pero sí muy ‘política’: “Apostamos por una síntesis creativa entre las instituciones y la movilización”.

Un malentendido

Más allá de la literalidad de lo dicho por Rodríguez, su rueda de prensa generó no poco revuelo durante algunas horas al dar pie a interpretaciones periodísticas tan alejadas de la realidad como que Podemos Andalucía pretendía constituirse como partido independiente de la organización estatal.

Los servicios de prensa del partido tuvieron que emplearse a fondo desde Sevilla para deshacer un “malentendido” que había llegado a oídos de la dirección nacional, donde en algún momento no llegaron a estar completamente seguros de cuáles eran las verdaderas intenciones de Rodríguez.

Fuentes del partido, matizaron a EL PLURAL que la organización andaluza quiere marcar un perfil político y organizativo propio, y así lo ha venido manifestando la secretaria general durante la campaña de primarias, pero siempre en el marco de los presupuestos ideológicos de la formación morada.

La presión de Madrid obliga a Rodríguez a recular

“Entre tanta polvareda me gustaría aclarar mis declaraciones”. La polvareda fue en realidad algo más que eso, y es que las palabras de Teresa Rodríguez en su rueda de prensa del martes en Sevilla habían disparado las alarmas en la dirección estatal del partido. ¿Pretendía Podemos Andalucía independizarse de Podemos España? ¿Hasta dónde pretendía llegar en sus planes de “soberanía”? ¿Le estaba saliendo a Podemos su particular PSC andaluz?

Los pronunciamientos de Rodríguez abonaban los recelos de Pablo Iglesias y los suyos, pues no en vano uno de los ejes del discurso de las tres candidatas en las primarias andaluzas había sido precisamente ganar autonomía frente a Madrid. Carmen Lizárraga llegó a plantear directamente, y sin que las otras dos candidatas se opusieran a ello, que había que convertir a Podemos – Andalucía “en la primera federación emancipada de la organización estatal”.

Es lo mismo, pero no es igual

Aunque el martes no fueron esas las palabras de Rodríguez, la síntesis que los periodistas presentes en la rueda de prensa hicieron de ellas fue precisamente esa: que Madrid era Madrid y Sevilla iba a ser Sevilla.

La recién elegida coordinadora de Podemos Andalucía había llegado a decir textualmente que apostaba por que su partido se convirtiera “poco a poco en una organización confederal donde los territorios cuenten”. Y añadía que el documento aprobado al respecto por la II Asamblea Andaluza era “el más avanzado solicitando autonomía”.

Pero lo que el martes por la mañana iba a ser una notificación formal a la dirección estatal informando de que Podemos Andalucía iba a constituirse como “una organización autónoma dentro de Podemos”, se convertía al filo de las diez de la noche “una organización con autonomía suficiente para marcar su agenda y sus procesos”. Era lo mismo, pero no era igual. El lenguaje diplomático se imponía al lenguaje político.

Una iniciativa “ilegal”

La inquietud desatada en la dirección nacional podía tener consecuencias graves si Andalucía no aclaraba su propuesta. Fuentes la Comisión de Garantías estatal de Podemos citadas por el digital InfoLibre sentenciaban que los planes de Rodríguez eran contrarios a los estatutos del partido y amenazaban con dejar claro y por escrito en los próximos días que la iniciativa era “ilegal”.

Esa airada reacción obligaba a Rodríguez a aclarar (para unos), suavizar (para otros) o rectificar (para los peor pensados) sus declaraciones de la mañana. Por la noche el partido enviaba a los medios una nota escrita y una declaración grabada, en las que Rodríguez intentaba nadar y guardar la ropa: intentaba, por una parte, no recular pero procuraba, por otra, tranquilizar a los ‘federales’.

Tras apuntar diplomáticamente que la propuesta andaluza guardaba relación “con un debate que tenemos pendiente en Podemos acerca de la necesidad de descentralizar la organización”, la nota aclaraba que “en que ningún caso se trata de un conflicto abierto con la dirección a nivel estatal”.

(Fuentes: El Plural / andaluces.es)

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Francisco Campos

Nació en Sevilla en 21 de julio de 1958. Trabaja como administrativo. Es autor del libro "La Constitución andaluza de Antequera: su importancia y actualidad" (Hojas Monfíes, 2017).

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