Un informe de la calidad del aire en Andalucía señala los focos principales de contaminación. El peor esta situado en Carboneras, Almería

Ecologistas en Acción ha presentado un informe de la calidad del aire en Andalucía en el que señala nueve focos principales de contaminación. El principal, la zona de influencia de la central térmica de Carboneras (foto adjunta) que presenta los peores datos de ozono de toda España y que “llega a afectar con sus emisiones de gases de efecto invernadero a la zona de Villaricos y Palomares, por lo que también abarcaría municipios como Mojácar, Níjar, Cuevas de Almanzora, Almería, Carboneras y Vera”.

En Andalucía durante el año 2018, se han recopilado los datos de 102 estaciones de control de la contaminación, que pertenecen a las redes de vigilancia y control de la calidad del aire de la Junta de Andalucía, de EMEP/VAG/CAMP, de los puertos del Estado de Almería, Málaga y Motril y de distintas instalaciones industriales. En este sentido, hay que señalar, que las autoridades portuarias de Bahía de Algeciras, Bahía de Cádiz, Huelva y Sevilla carecen de medidores de la calidad del aire.

Datos insuficientes

Según se desprende con datos recogido en este informe, hay que destacar que la mayor parte de las estaciones que miden partículas PM10 y PM2,5, se han registrado porcentajes de captura de datos inferiores a los mínimos establecidos por la normativa.

En el caso de las PM10, no llega a cumplir según establece la normativa, ya que al operar con mediciones aleatorias, el parámetro utilizado para la evaluación diaria es el percentil 90,4. Además, si tenemos en cuenta los datos capturados para otros contaminantes, 34 estaciones han registrado porcentajes de captura de datos inferiores a los mínimos establecidos por la normativa actual.

En el caso de las autoridades portuarias, tanto Almería (salvo una estación) y como la de Motril sólo han medido partículas en suspensión totales, por lo que las conclusiones expuestas en este apartado deben ser tomadas con cautela, teniendo en cuenta estas insuficiencias de la información de partida.

Por otro lado, la página Web de información de calidad del aire autonómica no ofrece datos en tiempo real, ni permite la descarga de datos horarios históricos para seguir la evolución de la contaminación.

También hay remarcar que la transmisión de datos al visor de calidad del aire del MITECO ha sido muy irregular durante todo el año. En este sentido, resulta primordial que la Junta de Andalucía se esfuerce por mejorar la medición y la información de la calidad del aire.

Contaminantes

En la comunidad andaluza, los contaminantes que más incidencia tuvieron en 2018 fueron el ozono troposférico, las partículas PM10 y PM2,5, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre.

El ozono troposférico afectó a todo el territorio andaluz, en la mayoría de las estaciones de medición se registraron superaciones muy elevadas del valor octohorario recomendado por la OMS. De hecho de las 60 estaciones andaluzas que miden este contaminante, 35 registraron superaciones en más de 75 días.

Es decir, que si se les aplicara el criterio establecido en la normativa para evaluarlo (un máximo de 75 superaciones del objetivo legal en tres años), sólo en 2018 la mayoría de las estaciones andaluzas habría sobrepasado todas las superaciones admisibles durante tres años. Si tenemos en cuenta los valores de medida recogidos este año en las estaciones de Bedar y Rodalquilar (Almería), estas han registrado la peor situación de todo el Estado, registrándose uno de cada dos días una situación considerada mala calidad del aire.

En lo que se refiere al valor objetivo octohorario establecido por la normativa, que en general son más laxos, si se comparan con lo recomendado por la OMS, hubo catorce estaciones que sobrepasaron los 25 días de superación al año de promedio en el trienio 2016-2018, una situación que ha mejorado ligeramente respecto al trienio anterior. Los peores registros se han recogido en las estaciones de Las Fuentezuelas y Ronda del Valle (Jaén capital), Asomadilla (Córdoba capital), Víznar (Granada) y Campillos (Málaga), con 64, 51, 58, 54 y 49 superaciones respectivamente. Los incumplimientos establecidos por la normativa también se han extendido a la estación de la Ciudad Deportiva en Granada capital.

Por último, las estaciones de Matalascañas en las zonas rurales y Alcalá de Guadaira en el área metropolitana de Sevilla se registraron cinco superaciones del umbral de información a la población, en sendos episodios de alta contaminación se produjeron en los meses de junio y septiembre, rebajándose sustancialmente las numerosas superaciones de este umbral respecto a los registraros en el 2017.

La mitad de las estaciones en la Comunidad han superado el valor objetivo legal para la protección de la vegetación establecido para el ozono durante el quinquenio 2014-2018, situándose la mayoría de las estaciones por encima del objetivo a largo plazo, por lo que se puede concluir que la inmensa mayoría de los cultivos, montes y espacios naturales de Andalucía están expuestos a altos niveles de ozono que dañan a la vegetación.

Los niveles más elevados de superación del objetivo legal para la protección de la vegetación, se registraron en unas treintas estaciones que están concentradas en las áreas periurbanas de las capitales de Almería, Córdoba, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla y de las zonas industriales de Bailén, Carboneras, Huelva y Puente Nuevo. Hay que destacar las estaciones de Bedar y Campillos, que están entre las que registran una mayor exposición al ozono de todo el Estado.

En las mediciones de las partículas en suspensión tanto PM10 como PM2,5, se desprende que prácticamente todas las estaciones de las redes de medición sobrepasaron los valores recomendados por la OMS para ambos contaminantes. No obstante, ha mejorado significativamente la situación respecto al año 2017.

Las estaciones de Marbella (Málaga) y Villanueva del Arzobispo (Jaén) superaron además el valor límite diario establecido por la normativa para las PM10, mientras las estaciones de La Línea, Guadarranque y Cortijillos en la Bahía de Algeciras, Granada Norte en el área metropolitana de Granada, Torneo en la aglomeración de Sevilla y Villanueva del Arzobispo superaron el valor límite anual establecido por la normativa para las PM2,5 en 2020, sin llegar a superar el vigente en 2018; si bien la evaluación de dichos incumplimientos legales queda pendiente de los descuentos por aporte natural que realice la Administración, tras el procedimiento reglamentario.

En todo caso, conviene señalar que, por un lado el bajo porcentaje de captura de datos para ambos contaminantes, si tenemos en cuenta el registro de datos de todas las estaciones de forma manual de la Junta de Andalucía, presentando porcentajes inferiores al 60%, y por otro lado la ausencia de factores de corrección para los medidores automáticos de PM2,5 y algunos de los de PM10, por lo que la Junta de Andalucía no los considera para la evaluación de la calidad del aire.

Los territorios donde se alcanzaron los peores registros de partículas PM10 y PM2,5 fueron las áreas metropolitanas de Granada y Sevilla y las áreas industriales de Algeciras, Bailén y Cádiz, además de Villanueva del Arzobispo.

También hay que remarcar los elevados niveles de partículas totales detectadas en el puerto de Almería, y sobre todo en el puerto de Motril, que pueden conllevar una repercusión severa sobre la calidad del aire de las áreas cercanas y residenciales en ambas localizaciones. También hay que apuntar las muy escasas recogidas de mediciones de partículas totales en el muelle de la Cabezuela en Puerto Real (Cádiz), pero no obstante han arrojado concentraciones muy elevadas de este contaminante, supuestamente la causa parece ser achacable al movimiento de mercancías a granel.

El dióxido de nitrógeno (NO2) volvió a tener sus peores registros en el área metropolitana de Granada, como consecuencia del intenso tráfico rodado que soporta. En la estación de Granada Norte se mantuvo la superación del valor límite anual establecido por la normativa, alcanzando una media de 46 μg/m3 frente a los 51 μg/m3 de 2017, los 44 μg/m3 de 2016 y los 48 μg/m3 de 2015.

Para el cumplimiento de la normativa en la aglomeración de Granada tenía concedida una prórroga que expiró en el último año citado. La estación de Avenida Juan XXIII en Málaga estuvo cerca de superar el valor límite anual, establecido por la normativa de 40 μg/m3, si bien su porcentaje de datos válidos no alcanzó el mínimo legal. Además de las estaciones citadas anteriormente, también en las estaciones onubenses de Pozo Dulce y Torrearenilla se registraron tres superaciones del valor límite horario de 200 μg/m3.

El dióxido de azufre (SO2) afectó principalmente a los territorios que soportan una intensa actividad de tipo industrial. Así, las áreas en las que hubo más superaciones del máximo valor diario que según la OMS recomienda no superar nunca, fueron las zonas industriales de la Bahía de Algeciras y Huelva. Los peores registros, con diferencia, se dieron en la Bahía de Algeciras, con estaciones que registraron hasta 102 días de mala calidad del aire para este contaminante (Puente Mayorga), 79 días (Economato), 55 días (Guadarranque) y 46 días (Campamento) de superación.

Respecto a la zona industrial de Puente Nuevo se mantienen la situación de 2017, que mejoró sustancialmente por el menor uso de la central térmica de carbón emplazada en la zona. Merece la pena destacar los 12 y 9 días de superación del valor guía según la OMS en las estaciones de Palomares y Villaricos (Almería), respectivamente, influidas por la central térmica de carbón de Carboneras.

Finalmente, hay que señalar que en 2018 no se ha registrado ninguna superación de los objetivos legales de metales pesados, si lo comparamos, cuando en el 2015 se rebasó el valor establecido por la normativa del cadmio, un elemento considerado tóxico y cancerígeno, en la estación de Parque Joyero, en la ciudad de Córdoba, y en 2014 el del níquel en la estación de Puente Mayorga (Cádiz), quedando lejos de los 5 y 20 ng/m3 permitidos, respectivamente, al alcanzar concentraciones medias anuales de 2,5 y 7,7 ng/m3.

En la estación de Villanueva del Arzobispo se ha rebasado la recomendación de la OMS para el benceno, también considerado cancerígeno, con 2,0 μg/m3 sobre los 1,7 μg/m3 de referencia, aunque dicha concentración se mantiene muy por debajo del límite legal de 5 μg/m3.

Lo mismo puede decirse respecto a la recomendación de la OMS para el cancerígeno benzo(a)pireno, en las estaciones de Bailén y Granada Norte, que con 0,19 y 0,17 ng/m3, respectivamente, superan los 0,12 ng/m3 de referencia, aunque dichas concentraciones se mantienen muy por debajo del objetivo legal de 1 ng/m3. Indicar que durante 2018 no se han realizado mediciones de este contaminante en Villanueva del Arzobispo.

Conclusión del informe

Según se recoge en el informe, el cuadro general que presenta Andalucía es el de un territorio con nueve focos principales de contaminación: las zonas industriales de Carboneras (Almería), la Bahía de Algeciras (Cádiz), Puente Nuevo (Córdoba) como principales fuentes de contaminación la actividad industrial y portuaria destacando las centrales térmicas de carbón de Carboneras, Los Barrios y Puente Nuevo y Huelva, y por otra parte, las zonas de la Bahía de Cádiz y las áreas metropolitanas de Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla que la principal causa de contaminación es el tráfico rodados, sin embargo, la contaminación generada en estos lugares, al extenderse por el resto del territorio y transformarse en ozono troposférico, acaba incidiendo negativamente en zonas rurales y de interior de Andalucía, especialmente a sotavento de los grandes focos emisores de los contaminantes precursores del ozono.

Como conclusión final del informe de calidad del aire 2018, toda la población andaluza respira un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la OMS. Pero si tenemos en cuenta la normativa actual sobre calidad del aire, 830.000 andaluces (el 10% de la población) viven en las cuatro zonas donde se superan los límites legales de NO2 (área metropolitana de Granada), partículas PM10 (Villanueva del Arzobispo) y ozono (Córdoba y zona industrial de Puente Nuevo).

La totalidad del territorio andaluz, salvo la zona industrial de la Bahía de Algeciras, está expuesto a niveles de contaminación que dañan la vegetación.

Apuntar que a finales de 2013, la Junta de Andalucía procedió a aprobar trece planes de mejora de la calidad del aire (Decreto 231/2013, de 3 de diciembre), referidos a las superaciones de los valores límite de partículas PM10, NO2 y/o SO2, pero no de ozono, que a la vista de la situación en 2018, en algunos casos no han llegado a cumplir sus objetivos.

Durante 2018, se sometió a información pública el proyecto de Estrategia Andaluza de Calidad del Aire, que actualiza el diagnóstico de la situación y pretende constituir el marco de los futuros planes de mejora de la calidad del aire, sin que se haya aprobado hasta la fecha. Y según la Orden de 30 de abril de 2019, la Junta de Andalucía ha aprobado el Plan de acción a corto plazo para la mejora de la calidad del aire de Villanueva del Arzobispo y su entorno, con algunas medidas propuestas, entre ellas la restricción de la quema de biomasa.

Respecto a las actuaciones llevadas a cabo a nivel local para la mejora de la calidad del aire; en el Ayuntamiento de Granada aprobó por Acuerdo del Pleno de 24 de noviembre de 2017 el Plan de Mejora de la Calidad del Aire 2017-2020, que contiene una serie de medidas generales de escaso detalle, insuficientes para atajar la situación de incumplimiento reiterado del valor límite anual de NO2,el Ayuntamiento de Córdoba aprobó por Acuerdo de la Junta de Gobierno de 19 de octubre de 2018 el Plan Local de Mejora de la Calidad del Aire de la Aglomeración Urbana de Córdoba, y en el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla aprobó el 28 de septiembre de 2018 un Protocolo de actuación ante episodios de contaminación del aire de la ciudad, por SO2, NO2, PM10 y ozono, incluyendo medidas informativas y restricciones al tráfico en las situaciones más graves.

(Fuente: Almería 360)

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Francisco Campos

Nació en Sevilla en 21 de julio de 1958. Trabaja como administrativo. Es autor del libro "La Constitución andaluza de Antequera: su importancia y actualidad" (Hojas Monfíes, 2017).

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