Granada, 23 de febrero de 1502: Quema de libros en Bib Rambla

En 1499 llega a Granada el cardenal Cisneros, que incumpliendo las cláusulas de las Capitulaciones firmadas por Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, dentro de los acuerdos para rendición pactada de la ciudad en 1492, inicia una cruenta campaña de represión y persecución de la población autóctona granadina que incluía la conversión forzosa, de acuerdo con ambos monarcas.

Las Capitulaciones, incluían el que cada habitante continuaría con sus prácticas religiosas, sus mismas costumbres sociales, la práctica de su propia lengua y cultura, etc. Toda una serie de normas y derechos pactados que, a partir de entonces serían sistemáticamente pisoteadas por las autoridades políticas y religiosas castellanas.

La población granadina se levantará en defensa de dichos derechos, lo cual Cisneros aprovechará para cerrar la Madraza de la ciudad, la universidad granadina, fuendada por Yusuf I en 1349, y asaltarla. Su biblioteca será arrasada y los miles de libros que contenía fueron llevados a la cercana plaza de Bib Rambla donde serían quemados públicamente en una gigantesca hoguera, al igual que harían siglos después los nazis con los libros de autores judíos o contrarios al régimen en Alemania.

El hecho aconteció el 23 de febrero de año 1502. Esta quema de libros es considerada una de las más grandes de las acontecidas en Europa. Dicha biblioteca fue el último refugio de miles de texto andalusíes. Mientras en Castilla aún se usaba el pergamino, y estos sólo se encontraban al alcance de unos pocos, siendo la inmensa mayoría de la población analfabeta, en Andalucía ya hacía tiempo que se escribía en soporte papel, mucho más barato, lo que unido al alto índice cultural y de alfabetización existente en la población hacía que los libros fuesen asequibles y su lectura muy extendida.

Obviamente, los libros que se quemaron en Bib Rambla, dentro de la campaña represiva castellana, no eran en su mayoría “religiosos”, sino literarios, científicos, filosóficos, históricos, etc., lo que constituye una evidencia más de que lo que se perseguía, tras la apariencia de la “conversión forzosa”, no eran metas religiosas sino político-sociales. Desarraigar al pueblo andaluz, borrarle su identidad, para facilitar el mantenimiento de la conquista y la perpetuación del expolio y la explotación.

Por todo ello, el día de la quema de libros de Bib Rambla simboliza para el soberanismo andaluz la lucha por la salvaguarda y la defensa de nuestra cultura e identidad. El día del libro y la cultura andaluza.

La Otra Andalucía

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