Otras opiniones

  • Colombia. ELN: La independencia que no ha sido
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    20/07/2017
    Este 20 de julio se conmemoran 207 años del Grito de Independencia, aquel que supuestamente convirtió a Colombia en una República, que a su vez generó una nación libre y soberana. Sin embargo, en pleno 2017, Colombia continúa bajo el dominio extranjero, el sometimiento de las mayorías a los designios oligarcas y una carencia profunda de identidad de nación, lo cual es la negación de la verdadera Independencia. El colonialismo imperial Como si se tratará de la época colonial cuando los españoles obligaron a los indígenas a entregar el oro, a través del intercambio, la biblia y la fuerza; en la actualidad, empresas europeas y de los Estados Unidos siguen obligando a los colombianos a entregar su oro, carbón, níquel y el petróleo, y a comprar los derechos de salud, vivienda, servicios públicos, alimentación y educación como si estos fueran simples mercancías. La venta del territorio nacional al extranjero no paró con la creación del Estado colombiano, sino que se convirtió en política permanente de la oligarquía, que después de 207 años sigue basando su matriz productiva en la extranjerización de la tierra, mientras importa maíz, arroz, café y otros, dejando sin sustento al campesinado colombiano Los tratados de libre comercio y las gabelas tributarias a las empresas transnacionales se convirtieron en las principales técnicas del nuevo colonialismo, cebado en el saqueo de las riquezas naturales y de la hacienda pública. Los casos de corrupción de Electricaribe, Reficar, Odebrecht y Saludcoop, -por solo nombrar algunos-, involucran a socios extranjeros mayoritarios, así como los conflictos entre la minería y las comunidades tienen a la Anglo Gold Ashanti y empresas similares, como las principales responsables. Así, las empresas multinacionales son las responsables del 80 por ciento de violaciones a los derechos humanos en Colombia, a través de conflictos minero energéticos por la tierra, así como del desplazamiento de comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes, que tratan de evitar la explotación servil de sus territorios. Es política de los empresarios contratar paramilitares como ejércitos de mercenarios que defienden sus intereses de la mano del ejército gringo asentado en nuestro territorio -con más de 10 bases militares-, junto el ejército estatal colombiano. Por otro lado, la lucha por la validez de las consultas previas evidencia el conflicto entre la extracción y el derecho al territorio, entre la acumulación extranjera y el derecho a la producción agrícola, entre quienes ganan con el saqueo y quienes pierden con la estructura tributaria actual. La pertenencia del país a organismos como la OEA y la Alianza para el pacífico, la subordinación a la política contrainsurgente y antidrogas estadounidense, y la anexión al Tratado del Atlántico Norte (OTAN),  son parte de las razones que demuestran que Colombia no es soberana. El país político versus el país nacional 4.214.000 de colombianos viven en la miseria y el 70 por ciento trabajan en la informalidad, mientras el 62 por ciento de los trabajadores no pertenecen al sistema de salud. Frente a la supuesta disminución del desempleo en Colombia pregonada por el gobierno, se erige una país real donde a la mayoría de sus habitantes no son sujetos de derechos, porque no les alcanza el ingreso para el diario vivir, y en el reino del mercado no existen para el sistema de salud ni de educación. Por eso, el pueblo colombiano no confía en las instituciones y en la clase en el poder, que claramente representa unos intereses contrarios a los de la mayoría del país. La crisis de legitimidad del régimen se evidencia en la abstención electoral, la poca credibilidad en las instituciones, la apatía hacia la política y la ausencia de un proyecto nacional unificado alrededor de los reales intereses de los colombianos; nos encontramos entonces en un país en crisis. Una nación a pesar de sí misma En la ausencia de un proyecto nacional que logre cambiar el destino de Colombia ha influido de manera decisiva la guerra ideológica, que la clase en el poder ha desatado contra el pueblo colombiano llevándolo a la resignación frente la situación actual del país. Por su parte, las grandes empresas de la información al fabricar noticias, fabrican intereses y han puesto en la cabeza de los colombianos que salir adelante, es posible sólo a través del éxito individual. Lo que esconde este mensaje es que los ejemplos exitosos existen a partir de la explotación de la mayoría de colombianos profundizando la desigualdad, mientras quienes buscan el éxito de manera honrada, son limitados por el sistema y condenados al fracaso de nacer y permanecer pobres. La oligarquía se ha encargado de hacer ver como imposible la satisfacción colectiva las necesidades humanas, mostrando como responsables de la crisis a quienes luchan por un país mas igualitario. La satanización de las organizaciones sociales, la insurgencia y los países con proyectos progresistas, llevan a una sin salida a la mayoría de los colombianos, donde la supervivencia diaria es su única y principal preocupación. La creación de un proyecto nacional, el de una Colombia libre y soberana, que brinde la posibilidad de que una satisfacción colectiva de vida, de una democratización en todos los ámbitos, una redistribución de la riqueza, la politización social y garantía de derechos es el propósito y el sueño del Ejército de Liberación Nacional para el país. La vigencia de nuestra lucha radica en la independencia que no ha sido, donde la resistencia es hoy la única garante de nuestra urgente liberación. (Fuente: Voces de Colombia, publicación del ELN / Autora: Lucía Serrano)



  • Leopoldo López, un golpista consecuente
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    16/07/2017
    “A los militares que hoy están en las calles les quiero mandar un mensaje muy claro, muy sereno y enmarcado en nuestra Constitución. Ustedes también tienen el derecho y el deber de rebelarse, de rebelarse ante órdenes que buscan reprimir al pueblo venezolano”. Esas son algunas de las frases que dijo Leopoldo López en uno de los últimos vídeos que grabó el pasado junio desde la prisión militar de Ramo Verde. En este y otros vídeos grabados antes y después por López desde la cárcel, el líder de Voluntad Popular, uno de los partidos más ultras de la variopinta coalición opositora MUD (Mesa de Unidad Democrática) denunció la “tiranía” de Maduro, la “brutal represión” y “la falta de libertad de expresión”. ¿Cómo hizo llegar entonces estas denuncias al exterior López desde las mazmorras venezolanas?, ¿Escribiéndolas en clave dentro de un papel minúsculo que logró pasarle clandestinamente a su esposa en una de sus visitas? No, nada de eso, el hombre que pretende desplazar a su adversario Henrique Capriles del liderazgo de la MUD y tiene prisa por ser presidente de Venezuela, lo grabó en vídeo. Algunos de los vídeos, de buena calidad como se puede apreciar en Youtube, tienen varios minutos, y fueron difundidos ampliamente en las redes sociales, televisiones venezolanas y de todo el mundo gracias a la amplia y costosa maquinaria mediática que puso en marcha una vez más su partido. ¿Podría hacer algo similar un preso desde la cárcel de un país europeo avanzado, democratísimo y garantista como el Estado español? ¿Cómo reaccionaría un Gobierno como el de Mariano Rajoy, los tribunales de Justicia y los medios de comunicación españoles si un preso hiciera un llamamiento similar? ¿Si las penas son proporcionales al delito, qué opinaría la Fiscalía de la Audiencia Nacional que ha pedido 50 años de prisión para quienes agredieron a puñetazos en Alsasua a dos guardias civiles, si tuvieran que juzgar a López por haber sido el primer instigador en 2014 de las violentas revueltas callejeras contra el gobierno constitucional venezolano, que dejaron un saldo de 43 muertos entre los dos bandos? ¿Aceptaría el Gobierno, los tribunales y los medios españoles conceder el estatus de “presos políticos” a golpistas reincidentes como López o a muchos de los detenidos en estos últimos tres meses, algunos de los cuales han linchado a activistas chavistas, han incendiado decenas de almacenes de de los CLAP (centros gubernamentales de distribución de alimentos) y han intentado tomar por asalto la sede del Tribunal Supremo y otros edificios públicos? ¿Son presos políticos los que mataron a tiros a inicios del pasado junio en una barricada al juez Nelson Moncada, el que ratificó la condena a López? Pocos días después de conocerse el vídeo en el que López llamó a los militares venezolanos a rebelarse, otro salvador de la patria se hacía eco de esa llamada. Óscar Pérez, un inspector de policía y actor ocasional de películas de acción, atacaba con granadas y disparos desde un helicóptero robado con otros policías las sedes del Ministerio del Interior y el Tribunal Supremo. Otro dirigente opositor, líder estudiantil en la Universidad Central de Venezuela y diputado de Primero Justicia, Juan Requesens, decía en una conferencia en Florida el pasado 5 de julio que “para llegar a una intervención extranjera tenemos que pasar esta etapa”, en referencia a los actuales enfrentamientos callejeros. La etapa actual es solo el precalentamiento. Ni López ni el inspector Pérez lograron el apoyo militar que esperaban, como tampoco lo consiguió Julio Borges, el también opositor presidente de la Asamblea Nacional, quien viene haciendo constantes llamamientos públicos a las fuerzas armadas para que se definan “del lado del pueblo”. Convencidos de que no lograrán fracturar a las Fuerzas Armadas para que derroquen por la fuerza a Nicolás Maduro, los sectores más golpistas de la Mesa de Unidad Opositora apuestan por el “cuanto peor, mejor”. Para ello no les basta el boicot empresarial, el almacenamiento de mercaderías para especular con los precios, provocar desabastecimieto y con ello aumentar el malestar social, sino que hace falta que el mundo entero vea sangre en las calles de Venezuela. Quieren muchos muertos, un caos total que justifique una intervención extranjera que también parece pedir a gritos el secretario general de la OEA, Luis Leonardo Almagro. López, firmante del golpe de 2002 Cuando Alberto Garzón tildó de “golpista” a López en Twitter después de que este saliera de la cárcel, Toni Cantó se apresuró a atacarlo y luego lo hizo Gallardón, pero el líder de IU replicó a su vez llamándolo “golpista reincidente”. Y con razón. No hace falta ser un admirador de Maduro y su gobierno para admitir esa realidad. Es más, desde una perspectiva de izquierda se puede –se debe, añadiría- ser muy crítico con la gestión y deriva que ha tomado su Gobierno en muchos aspectos, pero sabiendo distinguir siempre claramente lo que representó de cambio sustancial para Venezuela y América Latina el proceso que se inició en 1998 en Venezuela con la llegada de Chávez al poder, y lo que representa la “alternativa” opositora,  el sector más ultra y oligárquico de la MUD y sus interesados aliados nacionales e internacionales. Para poder ganar apoyo en sectores populares desconfiados con tantos dirigentes opositores de reconocidas familias oligárquicas, como es el caso de López, Machado o Capriles, la MUD hace tiempo que cambió de táctica, ya no anuncia como antes que va a acabar con las reformas sociales que llevaron educación, sanidad, pensiones y viviendas sociales a millones de personas, sino que prometen lo contrario, que incluso las mejorarán. De la biografía de Leopoldo López muchos quieren borrar varios episodios, algunos de ellos relacionados con sus problemas con la Contraloría General de la República, que lo imputó en la década pasada por recibir una cifra millonaria de Petróleos de Venezuela (Pdvsa, la poderosa empresa de la cual era funcionario, y su madre alta ejecutiva) para financiar a su partido de entonces, Primero Justicia, del cual luego se separaría por sus choques con Capriles. También fue sancionado en 2009 por el desvío de grandes partidas de los fondos de la Alcaldía de Chacao, en el estado de Miranda, a cuyo frente estuvo entre 2000 y 2008. Para alguien que está acusando constantemente al Gobierno de Nicolás Maduro de “corrupto” no son precisamente buenos datos en su currículo. Pero tal vez los más incómodos antecedentes de alguien que como López se ha autoerigido en el gran defensor de la democracia y las libertades son los de 2002, los del golpe de Estado contra Hugo Chávez. López, como su rival interno, Henrique Capriles, y como muchos otros dirigentes actuales de la MUD, apoyaron abiertamente el golpe de Estado del 12 de abril de ese año, pero López, al igual que María Corina Machado, líder de Vente Venezuela, estuvieron además entre los cerca de 400 ilustres firmantes del Acta de Constitución del Gobierno de Transición Democrática y Unidad Nacional , conocida como Decreto Carmona, o Carmonazo, por el nombre del efímero presidente  de facto Pedro Carmona, nada menos que el presidente de la Fedecámaras, la confederación de la gran patronal. A través de esa acta se decidía dar grandes poderes a Carmona, suspender la Asamblea Nacional así como todos los cargos públicos, nacionales, regionales y municipales que él presidente decidiera y se prometía convocar elecciones generales en el plazo máximo de un año. Luego se conocería la caza de brujas que estaba prevista lanzar tras el golpe, así como la anulación de las importantes reformas sociales impulsadas por el Gobierno, y la privatización y reprivatización de empresas públicas que tendría lugar. Cambiando el nombre de Chávez por el de Maduro y algunos pequeños detalles en el argumentario, aquel Decreto Carmona lo suscribirían seguramente López y Machado nuevamente ahora si pudieran provocar la caída violenta de Maduro. Ni bien salido de la cárcel López llamó desde su mansión a “la resistencia”, alentando a los “jóvenes de los escudos” que caldean cada vez más violentamente las calles de algunos barrios de Caracas. Vargas Llosa: “Es un héroe de paz” De llegarse a un escenario similar, de lograr consumarse hipotéticamente con éxito un golpe contra Maduro, algunos de los primeros que lo aplaudirían en el exterior, además de grandes demócratas como Trump, Macri, Temer o Uribe, serían Felipe González, Aznar, Rajoy, Rivera, y los mismos grandes grupos mediáticos españoles que ya celebraron en 2002 en sus editoriales y desinformaciones el frustrado golpe de Estado contra Hugo Chávez, con El País y el Grupo PRISA a la cabeza. Desde las mazmorras de Maduro, entre tortura y tortura  Leopoldo López no solo grabó vídeos y los envió al exterior sino que también escribió un libro, Preso pero libre. Su prologuista, faltaba más, don Felipe González, ligado estrechamente desde hace años a la madre de López, María Antonieta Mendoza de López. La madre del líder opositor fue desde el año 2000 hasta hace muy poco al menos la Vicepresidenta de Asuntos Corporativos del holding Organización Cisneros, propiedad del magnate Gustavo Cisneros, gran amigo y socio de Felipe González. Cisneros, que según el número de Newsweek del 22 de abril de 2002 -pocos días después del golpe de Estado- estuvo “en el vértice” del mismo, dio el gran pelotazo con la compra-venta de Galerías Preciados gracias a una escandalosa y sonada operación financiera facilitada por el Gobierno de Felipe González. La poderosa madre de Leopoldo López Mendoza es también miembro de la Cámara Venezolano-América de Comercio e Industria y miembro también del Comité de Medios de Comunicación de Venamcham. Aznar también mantiene una excelente relación con Cisneros, no en vano le concedió la nacionalidad española unos meses antes del golpe de abril de 2002. En la presentación del libro en Madrid en marzo de 2016 Mario Vargas Llosa dijo que López era “un héroe de nuestro tiempo, un héroe de paz, un héroe civil”. Y en la tribuna que le dedicó al golpista reincidente en El País pocos días después el Nobel aseguró: “Leopoldo López es un idealista y un pacifista convencido. Sus modelos son Gandhi, Mandela, Martin Luther King, Vaclav Havel, la madre Teresa de Calculta y, como convencido creyente que es, Cristo”. El ensalzamiento que se ha hecho en España de López es sin duda una apuesta decidida por la línea más dura y beligerante de la oposición venezolana, no por la oposición en general, que incluye fuerzas que se reivindican socialdemócratas. Tanto Leopoldo López como Corina Machado rechazaron siempre cualquier diálogo con el Gobierno, con el de Chávez primero y con el de Maduro después, rechazaron igualmente participar durante años en los procesos electorales y aceptaron a regañadientes el cambio de estrategia y el resultado de las primarias de la MUD que eligieron en 2012 a Henrique Capriles como candidato a la presidencia. Tras los continuos fracasos electores de la MUD López y Machado achacaron a la “tibieza” de Capriles sus derrotas sufridas tanto frente a Chávez como luego frente a Maduro, y en 2014 optaron por la violencia callejera, lanzaron La Salida, un plan de manifestaciones violentísimas durante semanas y semanas. Buscaban que se fracturaran las Fuerzas Armadas y que la gente “de los cerros” bajara en masa como en el Caracazo de 1989 contra los planes de ajuste del Gobierno de Andrés Pérez -el otro gran amigo de Felipe González- que se saldó con cientos de víctimas, o como bajara en abril de 2002 para enfrentar y derrotar el golpe de Estado contra Chávez. Pero la gente de “los cerros” en esta ocasión no bajó como pretendía López a pesar de las penurias que pasa, y las Fuerzas Armadas no se rebelaron tampoco. Fue a causa de esas revueltas extremadamente violentas de 2014 que López fue detenido y condenado a 13 años de cárcel, de los que ha cumplido tres años y medio antes de concedérsele el actual arresto domiciliario. López ha desplazado ya de hecho a Capriles del liderazgo de la MUD y de celebrarse actualmente unas nuevas primarias en la MUD parece evidente que el candidato presidencial ahora sería López y no Capriles. Sin duda el apoyo decidido e interesado del Gobierno, de políticos, multinacionales y grandes grupos mediáticos españoles que tanto reivindican la democracia y la libertad, ha contribuido una vez más a la estrategia golpista en Venezuela. (Fuente: Público /Autor: Roberto Montoya)



  • Convenio de Hostelería de Granada: la traición está a la vuelta de la esquina
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    15/07/2017
    Hace menos de quince días sucedió en Jaén, donde, de la noche a la mañana, se firmó un convenio de Hostelería “a la baja” por obra y gracia de CCOO y UGT. Ahora es Granada donde los gerifaltes de los “mayoritarios” (perdonad que nos riamos un poco) vuelven a las andadas. Una nueva traición a los trabajadores está a la vuelta de la esquina. Hace muchos años que CCOO-UGT convirtieron la  negociación colectiva en algo bien distinto de lo que significa. La Negociación Colectiva es un derecho fundamental del que disponemos los trabajadores para hacer frente a la patronal y para obtener con ella acuerdos en una igualdad de fuerzas y condiciones mucho más justas que las que se establecen en la relación directa entre patrón y obrero, donde el segundo lleva todas las de perder. Para los profesionales del sindicalismo, en cambio, la Negociación Colectiva se ha convertido en algo bien distinto y, en concreto, en el Estado Español los “sindicatos mayoritarios” diciendo defenderla llevan años haciendo escarnio de ella. Para CCOO y UGT la Negociación Colectiva es una suerte de mercado persa donde se trafica con los derechos y las vidas de los trabajadores. Estos “sindicatos” (mejor llamarlos gestorías), a los que el régimen del 78 les otorgó la condición de interlocutores de la patronal y el Estado, compran y venden, cambian e hipotecan nuestras condiciones laborales y nuestros derechos para seguir viviendo del momio de la representatividad y para obtener unos más o menos pingües beneficios en forma de subvenciones, derecho a cobrar el canon sindical, o pagos por delegados sindicales, etc. En este escenario nos encontramos, y con el convenio de hostelería y turismo de Granada vigente, pero congelado, al igual que los salarios de los más de 15.000 trabajadores y trabajadoras del sector en el territorio granadino que siguen cobrando el mismo sueldo desde hace cuatro años. CCOO y UGT han sido incapaces durante un lustro de negociar nada con la Federación Provincial de Empresas de Hostelería y turismo (excepto el descuelgue de no pocos convenios por parte de sus comités) y, es por ello, que se les escapa la “representatividad” y los dineros del canon sindical no llegan. Así que se impone la negociación como sea, el llegar a algún acuerdo por el precio que sea, y ese precio lo pagaremos, como siempre, los trabajadores. El miércoles 12 de julio una representación de “alto nivel” de CCOO Y UGT (que “puenteó” a los miembros de sus propias ejecutivas de Hostelería) se reunió con Trinitario Betoret (jefazo de la patronal hostelera granadina) en un conocido restaurante granadino. Fue allí, en un comedor privado para escapar de la vista de curiosos, donde se llegó a un preacuerdo para impulsar las negociaciones del nuevo convenio provincial de Hostelería y Turismo. Por parte de la delegación de CCOO-UGT se aceptó admitir la desregulación de la jornada y horarios de trabajo, estudiar la disminución de dos a día y medio de descanso semanal y la desaparición de determinados pluses y derechos que hasta ahora veníamos disponiendo los trabajadores; por la patronal, se aceptó una subida salarial por precisar y el compromiso de firmar un nuevo convenio antes de fin de año. Para todo esto también se decidió buscar un árbitro o mediador que conciliará unas “irreductibles y enfrentadas posturas” que el jamón de pata negra y los cubalibres ayudaron a conciliar en la madrugada de ayer cuando finalizó la reunión de más de cuatro horas entre risotadas y palmetazos en la espalda. Una nueva traición a los trabajadores del sector está a punto de consumarse por parte de CCOO y UGT, traición que puede significar el principio del fin de estas estructuras vacías de sindicalismo, de ideología y de cualquier otro tipo de contenido social y que viven únicamente para sostenerse y pagar los sueldos de sus jefes y empleados, si no median otros EREs que sigan aligerando sus plantillas. Desde el Sector de Hostelería y Turismo del SAT entendemos el sindicalismo y la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores y trabajadoras como algo bien distinto que debe sostenerse sobre la participación y elección de ellos mismos de qué y cómo quieren afrontar la negociación colectiva que los jefes de UGT y CCOO quieren trasladar a un coso donde suframos una nueva derrota más a manos y expensas de su desvergüenza y claudicación constante en aras de las defensa de unos interesas particulares que se alejan diametralmente de lo que son los intereses de la Clase Trabajadora. Por ello, desde el SAT seguiremos “a pie de tajo”, defendiendo empresa por empresa el respeto de nuestros derechos, luchando por la readmisión de cada trabajador que así lo plantee y denunciando los abusos de patrones y de supuestos sindicalistas que no han visto una pica ni han hecho una cama en su puñetera vida.   Paco Cabello. Secretario del Sector Nacional de Hostelería y Turismo del SAT.



  • El terrorismo en Venezuela
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    13/07/2017
    No buscan ganar electoralmente sino destruir un país por completo, incluso con gente adentro. Una minoría opositora venezolana ha decidido definitivamente abandonar la vía política. El objetivo es interrumpir la vida democrática del país sin importar el costo, ni económico, ni humano. Matan, queman, golpean, saquean. La violencia llevada a su máxima expresión para que la cotidianidad deje de existir. Estas prácticas fascistas son injustificables. Los errores que haya podido cometer el gobierno o las discrepancias que muchos puedan tener con tal o cual decisión no pueden servir como excusas para que estas acciones violentas se impongan como praxis diaria por parte de un grupo minoritario de opositores en Venezuela. No hay razón para asesinar, perseguir o insultar a quién opina diferente. Eso es lo que está ocurriendo en Venezuela por parte de un minúsculo grupo opositor que en nombre de la democracia y libertad paradójicamente están instaurando un régimen de pánico. En la democracia cabe la discusión política y la confrontación de ideas. Se puede discrepar absolutamente de todo. Pero de ninguna manera nadie está habilitado para salir a la calle para infundir terror en la ciudadanía. Hay miedo pero no es por culpa del gobierno. En 18 años de chavismo seguramente habrá habido traspiés, pero nunca jamás había existido una sensación de que te pueden apalear en cualquier esquina. Esta es una responsabilidad absoluta de este brote fascista que ha venido con la intención de quedarse sine die. Que el gobierno haya podido cometer errores, no lo niega nadie. Pero una cosa es poder equivocarse en la política y otra cosa bien diferente es dedicarse únicamente a permanecer más de 90 días con la intención de desestabilizar a través de muertes y más muertes (ya vamos por 84). Muchos medios de comunicación prefieren hablar de los errores del Presidente Nicolás Maduro. Y están en todo su derecho. Pero lo que es inadmisible es que silencien o justifiquen los actos terroristas que están aconteciendo casi a diario. Al hacerlo son cómplices de esta barbarie, como tantas veces sucedió en la historia. No podemos ni debemos normalizar este terrorismo cotidiano. Es condenable en todos sus sentidos. La violencia no puede sustituir a la política. La oposición venezolana apostó en octubre-2012 y abril-2013 por la vía electoral y perdieron en ambas citas presidenciales. Después volvieron a perder las municipales de diciembre-2013. Y es verdad que ganaron luego la Asamblea Nacional (diciembre-2015), pero seguramente se confundieron en cuanto a las competencias que tenían para gobernar el país. Tenían potestad legislativa pero no ejecutiva. Y no tuvieron en cuenta que se trata de un país altamente presidencialista según lo fija su propia Constitución. Este choque de trenes, entre legislativo y ejecutivo, más allá de toda la controversia que haya podido suscitar, no puede de ninguna manera ser la base para argumentar a favor de una respuesta opositora tan salvaje e inhumana. La oposición venezolana ha tenido la oportunidad de separarse de estas prácticas terroristas. Podrían haber condenado algunos de los flagrantes acontecimientos. Por ejemplo, el ataque del helicóptero robado contra varias instituciones de los poderes públicos o la quema de personas por supuestamente ser chavistas. Pero no lo hacen. No lo quieren hacer. Les molesta todo aquello que huela a diálogo. Han atacado al ex secretario general de Unasur y al ex Presidente español Zapatero por querer buscar una vía dialogante para rebajar la tensión al conflicto político. Se sienten incómodo cada vez que el Papa apela a la paz y a la no violencia. Salvo contadas excepciones, la mayoría de los máximos representantes de la oposición venezolana han sido promotores de esta dinámica anti democrática. Fueron participes del golpe del 2002, de las guarimbas del 2014 y aún conservan esa esencia. Prefieren la parapolítica a la confrontación democrática. Así es el terrorismo… Y medio mundo le está dando la espalda sin condenarlo. (Fuente: Russia Today - RT / Autor: Alfredo Serrano Mancilla)



  • Ese maldito referendo que, sin garantías, no sirve para nada
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    12/07/2017
    Muchas veces me he topado, en Madrid, y normalmente en una barra de bar, con la misma conversación. Alguien afea, a menudo con argumentos respetables, la conducta de los nacionalistas vascos, catalanes o gallegos. Intervengo para señalar que los vicios identificados se revelan también en la ciudad en la que estamos, y con frecuencia con los mismos perfiles. El interpelado aclara rápidamente que, si hay un nacionalismo que le repugna por encima de todos, ése es el español. Pregunto entonces, ahora sin respuesta, por qué siempre que mi interlocutor hurga en los vicios, supuestos o reales, de los nacionalismos, los ejemplos que encuentra los procura en Bilbao, en Barcelona o en Santiago, y no en el lugar, Madrid, en el que conversamos. Los últimos días, y al calor de las disputas que levanta el referendo catalán, me he encontrado varias veces con un remedo de la historia anterior. Alguien, quien sea, muestra un empeño singular en señalar que el referendo que se anuncia en Cataluña, a más de ilegal, no aporta garantías de limpieza y equidad. Tiene gracia que semejante argumento, aceptable en sí mismo, no se vea acompañado de otro que subraye que si el referendo en cuestión está lleno de dobleces, ello es así por la impresentable actitud de los gobernantes españoles y de sus corifeos, y no por el deseo expreso y malévolo de quienes lo convocan. Las cosas así, las víctimas de una conducta tan ultramontana como antidemocrática se nos presentan, curiosamente, como si fuesen los responsables de un sinfín de manipulaciones arteras. Cuando uno recuerda esto, recibe, eso sí, la misma respuesta, vacía y estéril, de la conversación de la barra de bar: «No te confundas, que yo no defiendo lo que hacen Rajoy, Sánchez y Rivera» (y, por lo que se ve, Iglesias). No lo defiendes, no, pero ni lo contestas ni lo computas. El círculo malsano se cierra cuando, de la mano de silencios como el invocado, se da a entender que la convocatoria del referendo catalán está fuera de lugar por cuanto, además de faltar en él garantías elementales, «no va a servir para nada». Pareciera de nuevo como si por detrás estuviese la sugerencia de que en modo alguno se han agotado las vías de consenso al respecto o, lo que es lo mismo, como si los representantes del PP, del PSOE y de Ciudadanos hubiesen hecho algún guiño a la perspectiva de una reforma constitucional que abra el camino al reconocimiento del derecho de autodeterminación. No hay, sin embargo, ni un solo dato que invite a llegar a semejantes conclusiones. Y muchos que obligan a certificar que el nacionalismo de Estado, esencialista a más no poder, ha decidido cerrar el camino para siempre, orgullosamente, a cualquier discusión sobre esta unidad de desatino en lo universal en la que estamos. ¿Qué es entonces el referendo catalán sino un elemental ejercicio de desobediencia civil ante un escenario infumable? Hermosa democracia ésta en la que nuestros gobernantes, y con ellos sus apoyos vergonzantes, se disponen a procesar personas, arrancar carteles, destruir urnas y, acaso, pasear tanques por las calles. Con su miedo a que se haga evidente que el rey está desnudo, siguen dándole alas a quienes, en Cataluña y en otros lugares, piensan que merecemos otra cosa. Fuente: www.carlostaibo.com



  • La lavadora económica de Sevilla
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    06/07/2017

    Hace unas semanas, asistí a una actuación de circo “callejero” en el mismo corazón del distrito Tres Barrios-Amate, la plaza Candelaria de la ciudad de Sevilla. Días después de esta gran actuación de Dúo Laos “Otros aires”, volví a asistir a otra actuación dentro del mismo programa que ofrecía Festival Circada en los barrios de Sevilla. Esta vez, la representación corría a cargo de Mumusic “Amigoo” y el lugar era en la Plaza Albaicín, donde la aislada Sevilla Este delimita con la A-92 que nos lleva a la Sierra Sur de la provincia y donde Sevilla, huele a la industria de los detergentes y suavizantes. Quien haya accedido a la ciudad por la A-92 sabrá a qué me refiero.

    Y es que Sevilla quiere convertirse en una gran lavadora económica, de las grandes, donde según qué zona mete en el tambor de esta usa más o menos detergente y suavizante.

    Sin ser un experto en esto de la crítica del arte, podría decir que en la primera actuación, la acrobacia y el equilibrio era la base del espectáculo, donde la ausencia de viento hacía cómplice del número al medio ambiente. En la segunda, la elegancia de un imponente Violonchelo y una actuación cuasi muda apurada de acrobacias, sustituía las peripecias del primero. Era como ver a la clase trabajadora haciendo acrobacia para salir del desempleo y la pobreza económica en el primero de los casos, y a esa clase media en la segunda, bailando y mostrándose en sociedad como esa clase motora de la economía capitalista que exprime en el colchón estructural a la primera creándole falsas esperanzas de llegar donde el sistema no te deja y cosntruyéndose a sí misma la imitación de un aparente realismo burgués de su propia condición social.

    Además, desde una perspectiva bourdieuana ( sociológicamente hablando), era más que evidente que tanto en los atuendos como en las formas de asistencia grupal en poses e interacción entre actuación y público, las características de clases eran más que aparente.

    Por esto, no es extraño, que cuando se le pregunta a la población por los principales problemas de la ciudad, en Tres Barrios-Amate, más del veinte por ciento responde sobre asuntos sociales y vivienda y más del cuarenta dice el empleo. Sin embargo, en Sevilla Este, alrededor del veinte por ciento les preocupa más el paro, que no es el empleo, y entre el diez y el quince por ciento se manifiesta sobre el transporte público, la cultura o la educación. Asimismo, cuando se les pregunta sobre los principales problemas personales, en Tres Barrios-Amate, el 28,57% se preocupa más por la seguridad y el empleo que por otros asuntos y, en Sevilla Este, además del empleo ( 30% de las personas encuestas), aparecen asuntos como la violencia de género, la educación, la sanidad y la cultura ( alrededor del 10 %)1.

    En modo de contrastar estos datos, basta cualquier inclusión mediante trabajos de campo de estudios en la población joven, para comprobar como en la zona de Tres Barrios-Amate, las bandas, las drogas y el alcohol es tomada como una gran amenaza real, y sin embargo, en Sevilla Este, la preocupación de la juventud son las conexiones de transporte para el ocio nocturno con el resto de la ciudad y una mayor oferta en el ámbito cultural ( conciertos, discotecas y ferias temáticas) en su propia zona.

    Y es que Sevilla quiere convertirse en una gran lavadora económica, donde según qué zona mete en el tambor de esta usa más o menos detergente y suavizante.

    Porque Sevilla puede ser dos. Por un lado encontramos la Sevilla VISIBLE, la que se puede presumir de ella gracias al excesivo uso de detergente y suavizante, la Sevilla que consigue que la Tasa de Paro descienda (-11,30%)2, la afiliación a la Seguridad Social crezca (4,08%, tasa interanual), que la tasa anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) general igualmente crezca (2,20%), la Sevilla en la cual las exportaciones e importaciones crecen (22,08% y 1,45% respectivamente), la matriculación de turismo crece (6,70%), las sociedades mercantiles se constituyen más que disuelven (316 constituidas por 43 disueltas), por cierto, casi el cien por cien son Sociedad Limitadas, y las hipotecas y el precio de estas, se mantienen más o menos con sus bajadas y subidas dependiendo de los meses de observación3.

    Esta es la Sevilla que maquilla la ciudad con casos como la nueva imagen del Paseo Alcalde Marqués del Contadero ( que menuda imagen le han dejado) o la presentación en sociedad de Sevilla Beach, esa esperada playa de Sevilla con hamacas balinesas, solárium, fútbol playa, raqueta playa, water voley, bar lounge&sushi y área chill out, donde el acceso es gratuito pero las actividades NO. O la Sevilla del turismo, que más vamos a contar. Y es que Sevilla es para las sevillanas y sevillanos, con dos ovarios bien puestos.

    En la otra Sevilla, la INVISIBLE, de la que no se puede presumir, la que ni siquiera entra en el tambor de la lavadoraeconómica, la de la turistificación, la que presenta una Tasa de variación interanual de 28,5% de lanzamientos practicados (desahucios) a primer trimestre de 2017. 388 desahucios en la provincia solo el primer trimestre de año4. La Sevilla que no ejecuta los planes integrales prometidos durante muchos años y varias alcaldías con diferentes tintes políticos, tanto en la gestión como en los apoyos a la constitución de gobierno. La Sevilla que por el no uso de detergente y suavizante en determinadas zonas, presenta aproximadamente un 65% de Tasa de paro en Tres Barrios-Amate, se cronifica el chavolismo en diferentes zonas de la ciudad y las personas sin techo, la Sevilla donde tres de cada cien hogares en la ciudad de Sevilla han recurrido a Cáritas para pedir ayuda, o la Sevilla que un sector poblacional como en la barriada de Los Pajaritos presenta una renta media anual por personas de 12.307 euros o como en la zona Alberche y Alhambra sobreviven con 17.987 euros anuales por hogar según Urban Audit del Instituto Nacional de Estadística (INE)5.

    Así es posible que sea Sevilla, las dos Sevilla, o igual existen dentro de una misma categoría algunas otras que hacen el conjunto. Del mismo modo se pueden comparar Los Remedios con toda Su Eminencia , Santa Clara con el Vacie, parte de Nervión con el Polígono San Pablo o parte del Casco Antiguo con el Polígono Norte, y muchas más que dejo en el dintel de la praxis. Pero sean dos Sevillas o varias, hay un elemento que patenta una forma de construir ciudad. Este es mediante un modelo liberal cosmopólita llamado tradicionalmente por su verdadero nombre, capitalismo, y digo verdadero que no el concepto reformista postverdad.

    Bien podría ser este análisis a cualquier otra ciudad o pueblo de Andalucía y/o el mismo estado español. Porque Sevilla, es una ciudad que pertenece a esa Andalucía que también tiene sus dos Andalucía económicamente hablando. Y como ella, también Málaga y Cádiz tiene sus propios barrios similares a Sevilla, o Jaén y Granada tiene su propia identidad de clases, al igual que Córdoba, Huelva o Almería. Todas ellas pertenecen a esa Andalucía que también sabe presumir y esconder. Esa Andalucía que presenta un 2,8% de crecimiento económico en el primer trimestre de 2017, la misma que presume que el gasto en consumo final de los hogares regional registró un crecimiento del 1,4% y, las exportaciones de bienes y servicios, registraron un crecimiento del 8%6. Ni hablar del estado español, porque todo queda similar en ese discurso predominante triunfalista económicamente. Todo está en la misma lógica de un crecimiento económico macro llamado desarrollo.

    Pero las ciudades (urbes o rurales) se construyen tanto material como simbólicamente, donde no solo son los términos macro(o micro)-económicos los que definen cualquier sociedad. Es para reflexionar que una persona que acude a una entrevista de trabajo tenga que ocultar que vive en las Vegas ( Tres mil Vivienda). O que una persona estudiante de secundaria tenga que decir que vive en Ciudad Jardín residiendo en Los Pajaritos. No hay mayor indignidad que la propia sociedad te imponga la negación de tu propia identidad, en este caso de barrio7

    En definitiva, el capitalismo no solo conlleva en su dinámica la desigualdad social. Este nefasto sistema económico-social que machaca a quienes se encuentran en la parte baja de la brecha desigual de las oportunidades. Igual, llevar actuaciones como los de Festival Circada con más frecuencias en los barrios más castigados por el sistema capitalista sea una buena solución. Igual, ejecutar los planes integrales en las diferentes zonas de la ciudad donde los trabajos sean llevados a cabo por sus propios habitantes sea una solución. Igual, si las administraciones de la política profesional no dejaran que la mano invisible del liberalismo no fuera tan invisible y esta visibilidad permitiera que todos los enclaves de la ciudad fueran incluidos en el tambor económico de la lavadora llena de detergente y suavizante, para que toda la ciudad pudiera ser tendida y secada en el mismo tendedero, igual, sólo igual, estaríamos escribiendo de una forma menos suavizadas y con menos detergente.

    Publicado originalmente: en https://irisazsociedadcivil.wordpress.com/2017/07/05/la-lavadora-economica-de-sevilla/

    1Datos de la Encuesta: Percepción de la población sevillana sobre la ciudad de Sevilla ( ePS, FeBReRo 2017) de IRÍSAZ SC.

    2Estos datos no son bajo ningún concepto coherente con la realidad. Véase artículo del autor para relativizar los datos de la EPA: Un entrante: La precariedad social de Andalucía

    3Todos los datos son referidos al mes de abril 2017 a excepción de las exportaciones e importaciones, que lo

    hacen con el mes de marzo como referencia. Fuente: Instituto Nacional de Estadística. También, en modo

    resumen, véase Boletín Económico mensual de Fundación Cámara de Sevilla.

    4 Entiéndase estos datos como indicadores orientativos ya qué estos hacen referencia a la provincia y no a la ciudad. Fuente: “Datos sobre el efecto de la crisis” del Consejo General del Poder Judicial. Juzgados de Primera Instancia e Instrucción.

    5Véase Artículo del autor: El Juncal y la inclusión en www.sociolorkia.wordpress.com

    6Véase https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/crta/notaprensa.htm




  • Un “trabajito” italiano
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    04/07/2017
    El gobierno italiano ha desembolsado 17 mil millones de euros de fondos públicos (del ‘árbol mágico de dinero') para rescatar a dos bancos venecianos. Los bancos no serán nacionalizados, sino entregados a Intesa Sanpaolo Spa, el mayor banco de Italia, por la suma simbólica de ¡un euro! Intesa garantizará los depósitos en efectivo de los bancos venecianos, pero va a despedir a varios miles de empleados del banco, a pesar de obtener 900 nuevas sucursales y mil millones en garantías financieras del gobierno. Intesa se hará cargo de todos los préstamos “buenos” de los bancos venecianos, mientras que el estado se queda con todos los “malos”, que deberán ser cancelados y dados por perdidos o cobrados, si se puede, a largo plazo. Así que una vez más, las actividades imprudentes de algunos bancos y el estancamiento de la economía que hizo que muchas empresas no pudiesen pagar sus deudas han de ser 'rescatadas' por el estado con dinero en efectivo. El rescate equivale al 1% del PIB de Italia, aumentando el tamaño de la deuda del sector público, ya masiva, de Italia, que alcanza el 135% del PIB. Intesa consigue unos bancos saneados por sólo 1 euro, al igual que JP Morgan consiguió la red bancaria de Bear Stearns en la crisis financiera global por 1 dólar - todo pagado con impuestos o préstamos del gobierno. El estado y la gente no reciben nada por sus  17 mil millones de euros. Lo más irónico es que el acuerdo italiano rompe las reglas bancarias establecidas por los gobiernos de la UE después de la crisis financiera mundial para evitar que los inversores tenedores de bonos bancarios fueran rescatados a costa del contribuyente. En virtud de la “Directiva de recuperación y resolución bancaria de la UE” (BRRD), los rescates primero deben ser financiados por los tenedores de bonos bancarios, incluyendo los llamados bonos senior, y sólo después, en última instancia, con fondos de la UE. Pero la Junta de Resolución Única de la UE aceptó, bajo la presión del gobierno italiano, que no se trataba de una auténtica 'crisis bancaria' que requiriese la intervención de la UE y que Italia podía sola resolver el problema. Después de todo, los bancos venecianos suponen sólo el 2% del sistema bancario. Pero lo que no se tuvo en cuenta fueron las enormes pérdidas que ya habían asumido otros bancos italianos, como Monte dei Paschi.   De hecho, Italia tiene 300 mil millones de euros de créditos “malos” en sus libros de contabilidad, un 20% del PIB. Una solución según las reglas de la UE habría requerido que Italia encontrase otros 12 mil millones de euros para el fondo de garantía de depósitos del país. Y UniCredit, Monte dei Paschi di Siena y UBI Banca habrían tenido que realizar nuevas ampliaciones de capital y es probable que los inversores no hubieran acudido a ellas. El acuerdo ha sido mal recibido por Alemania, ya que infringe las nuevas normas bancarias hasta el punto de hacerlas irrelevantes - pero el jefe del BCE, Mario Draghi, es italiano y fue el anterior director del Banco Central de Italia. Para los alemanes, es una señal de que una mayor integración económica en la zona euro es imposible si los estados nacionales rompen las reglas de manera flagrante. Politicamente, ayuda a los dirigentes demócratas de centro-izquierda en el intento de su líder Matteo Renzi de recuperar su puesto como primer ministro en unas nuevas elecciones, previstas para mayo. Si los bancos hubieran quebrado, los depósitos se hubieran perdido y los tenedores de bonos hubieran visto sus activos cancelados – algo malo electoralmente porque muchos tenedores de bonos son pequeños empresarios convencidos por los bancos para invertir en preferentes. La noticia del acuerdo ha sido recibida con entusiasmo por el mercado de valores. Por lo tanto tenemos otro rescate bancario, nueve años desde la crisis financiera global que nacionalizó las pérdidas causadas por los banqueros que quebraron y privatizó los beneficios para los banqueros restantes: exactamente lo que las reglas de la Unión Bancaria de la UE pretendían evitar. Miles de empleados bancarios se quedarán sin trabajo; pero los inversores bancarios y los tenedores de bonos están encantados con la fórmula del nuevo banco. El estado acumula más deuda y por lo tanto aumenta la presión para implementar más austeridad para pagar la deuda. Y otros banqueros saben que, si vuelven a liarla, pueden escaparse con un rescate estatal y continuar como antes. No hay la menor consideración en este acuerdo de la posibilidad de que la gente a través del estado hubiera podido quedarse con estos bancos (y los otros grandes bancos) transfiriéndolos en propiedad pública y convirtiendo a la banca en un servicio público para los hogares y las pequeñas empresas y no un medio de especulación imprudente, codicia y corrupción. Por el contrario, este “trabajito” italiano es business as usual.



  • Marxismo y luchas indígenas en Norteamérica
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    29/06/2017
    Visto el reciente apoyo por parte de la confederación sindical AFL-CIO al oleoducto de Dakota (Dakota Access Pipeline, DAPL), parece lícito pensar que estamos asistiendo a un nuevo episodio de la confrontación entre los derechos indígenas por un lado y los activistas sindicales de izquierda por otro. La cuestión se remonta por lo menos a comienzos de la década de 1980, cuando Russell Means, cofundador y activista del Movimiento Indio Americano (American Indian Movement, AIM), pronunció un discurso ante una conferencia internacional de pueblos indígenas en los Black Hills de Dakota del Sur. Puede parecer extraño que una figura tan prominente de la lucha por la soberanía de los pueblos nativos de EE UU dedique un importante discurso al marxismo, pero Means apuntaba más lejos: al rechazo de toda la tradición intelectual europea, incluida la de su ala radical. Según Means, el marxismo no ofrece a los nativos americanos nada mejor que el capitalismo: ambos consideran que los pueblos indígenas y sus tierras son un coste del desarrollo económico. El marxismo se limita a reorganizar las relaciones de poder de la sociedad colonial sobre la base de la eficiencia. Los pueblos indígenas viven en “zonas de sacrificio” y toda sociedad moderna e industrializada necesitará extraer combustible, plusvalía y materias primas de sus tierras. Pocos años después, Ward Churchill profundizó en la tesis de Means, declarando que los marxistas enrolarían a los pueblos indígenas en su ejército proletario con el fin de ganar su revolución socialista. De ahí, afirmó Churchill sin rodeos, “que el marxismo… suela ser rechazado de plano por la población india.” En tiempos más recientes, el teórico Jodi Byrd vino a decir lo mismo con respecto, más en general, a la estrategia política marxista del siglo XX, afirmando que las teorías de Antonio Gramsci sobre las prácticas contrahegemónicas solamente tienen sentido si uno desea reforzar un “Estado colonial democrático multiétnico” y no asegurar una genuina independencia tribal. El antropólogo David Bedford reconoció que el marxismo podía proporcionar un análisis útil en algunas luchas anticoloniales, como por ejemplo la lucha contra la apartheid en Sudáfrica. En este caso, los africanos servían de ejército de reserva de mano de obra para las empresas de los blancos. Sin embargo, para las tribus que puedan relacionarse con el capitalismo al margen de un régimen de explotación del trabajo, el marxismo, señala, no tiene en cuenta las reivindicaciones de soberanía y autodeterminación propias de los pueblos indígenas. El apoyo de la AFL-CIO al DAPL parece confirmar muchas de las teorías de Bedford, Byrd, Churchill y Means. Mientras que muchos sindicatos han emitido declaraciones de apoyo a la lucha de Standing Rock de los sioux en defensa de sus tierras y su tratado, el hecho de que la confederación sindical más importante de EE UU respalde la construcción del oleoducto indica que todavía existe una falla que separa las luchas de los pueblos indígenas y las de los trabajadores. El “desarrollo”, tal como se entiende comúnmente, convierte a las personas y la tierra en insumos abstractos; la “democracia universal”, implica la crítica, convierte a todo el mundo en ciudadanos abstractos, allanando los derechos de los grupos y la condición de nación independiente de las tribus. Varios teóricos y activistas han intentado abordar en los últimos años la historia desigual de la izquierda y de la soberanía de los nativos de EE UU. El amplio apoyo de la izquierda al movimiento NoDAPL –incluido el socialista más conocido de EE UU, Bernie Sanders– representa tan solo el ejemplo más evidente. La historiadora y activista Roxanne Dunbar-Ortiz ha recuperado el largo legado del compromiso de la izquierda latinoamericana con las cuestiones indígenas a través de la obra del intelectual comunista José Carlos Mariátegui. Y David Harvey, al igual que el Midnight Notes Collective, señalan la manera en que la “acumulación primitiva” –el método del capitalismo para poner en marcha el crecimiento mediante el robo y la privatización de tierras y recursos– es un rasgo continuo y permanente del desarrollo económico. No obstante, la mayoría dan por hecho que el marxismo y las luchas indígenas tienen poco que decirse mutuamente. El primero teoriza la modernidad capitalista y la transformación histórica, tomando como sujeto al obrero industrial. En esta tradición, las reivindicaciones basadas en tratados y derechos territoriales son, en el mejor de los casos, asuntos secundarios. Por consiguiente, la afirmación de Churchill de que los pueblos indígenas han sido históricamente hostiles a las ideas marxistas no suele cuestionarse, particularmente en Norteamérica. Ahora bien, Churchill parece desconocer los escritos de nativos americanos marxistas y su dedicación a la larga historia del pensamiento materialista dialéctico. Esta laguna no es una cuestión secundaria: favorece supuestos culturales de que, en palabras de Philip Deloria, los nativos americanos han “perdido el tren de la modernidad”. Tales supuestos también vienen a decir que los pueblos indígenas y los socialistas tienen poca cosa en común, lo que refuerza la noción de que existe una divisoria peligrosa e insuperable entre la izquierda obrera y los derechos soberanos de los pueblos indígenas. Nada más lejos de la verdad. Anticapitalista y anticolonial Archie Phinney, un antropólogo nez percé/1 y cofundador del Congreso Nacional de Indios Americanos (NCAI) –la organización panindia más longeva de EE UU–, es uno de los intelectuales amerindios más importantes, aunque de los menos conocidos, de mediados del siglo XX. A pesar de sus escritos polifacéticos, o tal vez debido a ellos –que abarcan desde análisis de la política de la Unión Soviética con respecto a las tribus indígenas siberianas hasta artículos sobre la teoría del modo de producción, pasando por libros sobre tradiciones orales de los nez percés–, su obra se vio eclipsada por otros intelectuales nativos de la década de 1930, como por ejemplo D’Arcy McNickle y John Joseph Mathews, autores de las primeras novelas “modernistas” de nativos americanos en EE UU. La obra de Phinney no se ha recopilado ni estudiado en su totalidad, debido al menos en parte a la larga sombra del macartismo en la universidad: la reseña más completa de su vida y obra –un número especial de la Journal of Northwest Anthropology de 2004– dedica mucho espacio al intento de distanciar a Phinney de su propio compromiso socialista. Si bien la militancia política concreta de Phinney sigue siendo desconocida –por ejemplo, si fue miembro o no del Partido Comunista–, está claro que, si no hubiera muerto prematuramente a finales de la década de 1940, habría sido convocado por la comisión de actividades antiamericanas del Congreso y seguramente destituido de su cargo en la Oficina de Asuntos Indios (Bureau of Indian Affairs, BIA). Panindio, cosmopolita y autocalificado de moderno, Phinney representa otra corriente del pensamiento intelectual indígena que evita la estricta dualidad que articularon Means y Churchill. Phinney vinculaba la lucha por la soberanía de los indígenas americanos con otros combates por la justicia racial en EE UU. Argumentó que existen pueblos indígenas tanto dentro como fuera de las estructuras democráticas estadounidenses, abordando lo que es exclusivo de la política indígena y reconociendo asimismo que las poblaciones indígenas son modernas y deben dotarse de una voz política y buscar aliados políticos. Phinney surgió como intelectual en un periodo en que gran parte del mundo colonial veía en la Unión Soviética y el socialismo mundial un medio de liberación. Como han sugerido historiadores como Mark Naison, Robin D.G. Kelley y Penny von Eschen, los movimientos culturales y políticos pluralistas de la década de 1930 se cruzaron con los movimientos anticoloniales y del nacionalismo negro. Compartieron espacio en las mismas publicaciones y a menudo dentro de las mismas organizaciones. Tal como explican Naison y Kelley, tras el declive del movimiento agrupado en torno a Marcus Garvey a finales de los años veinte, el Partido Comunista (CPUSA) no solo reclutó a antiguos garveyistas, sino que en cierto modo hizo suya la bandera del nacionalismo negro en EE UU y buena parte del mundo colonial. A partir del 6º congreso de la Internacional Comunista (Comintern), celebrado en 1928, el Partido Comunista puso en práctica una serie de políticas que influirían enormemente en las corrientes intelectuales y políticas de EE UU durante la siguiente década. Abandonando la crítica de clase “pura”, el 6º congreso se basó en los escritos de Lenin y Stalin y declaró que la lucha anticolonial era una parte legítima de la revolución mundial. Anunció que la Comintern apoyaría las luchas de liberación tanto de las “minorías nacionales” en el interior de los Estados como de los súbditos de potencias coloniales. Por un lado, esta política se ajustaba, tal vez de forma simplista, a la política soviética de autodeterminación dentro del antiguo imperio ruso. Por otro lado, abrió la puerta al desarrollo, por parte de dirigentes del CPUSA, de la tesis de autodeterminación del cinturón negro de EE UU, declarando que los afroamericanos eran súbditos “colonizados internamente” y necesitaban su propio Estado. Quizá por el hecho de que la izquierda profesa más intensamente el antirracismo, parece que hubo un pequeño número de miembros indígenas del partido que desempeñaron, al menos a escala regional, un papel relativamente destacado. El periódico de la costa oeste del CPUSA, el Western Worker (más tarde Peoples’ Daily World) publicó varios reportajes sobre el activista indígena Joe Manzanares en la década de 1930; también sacó un anuncio en que pedía que quienes estuvieran “interesados en asuntos indios” llamaran a un número de teléfono de la oficina del CPUSA en San Francisco. Además, varias cartas al director escritas por indígenas expresaron por qué ingresaban en el partido, combinando la demanda de autodeterminación con una retórica de clase comunista y el cuestionamiento anticolonial del binomio salvaje-civilizado. Una carta, por ejemplo, afirmaba que “patronos blancos nos robaron todas las tierras a los indios” y que “nos llaman ‘nativos’ o ‘indios’ o ‘salvajes’… los indios no son salvajes… Los indios siempre son amables con los trabajadores que tienen que esclavizarse para ganarse el sustento”. El autor de esta carta sostiene que acceder a la modernidad –ser “no salvaje”– no equivale a asimilarse. El socialismo, concebido como “solidaridad con el proletariado”, se considera coincidente con la reivindicación sobre la tierra y la historia de desposesión. Una carta de Vincent Spotted Eagle, publicada en 1934, analiza la vida de los indígenas de EE UU a través de la teoría del modo de producción: “Antes de que llegara el hombre blanco, nuestro modo de producción y distribución estaba basado en la cooperación y descartaba toda explotación. Esto era comunismo, que es el verdadero americanismo. Y esta es la razón de que yo me apuntara al Partido Comunista.” Spotted Eagle califica el capitalismo de “producto original de Europa” y afirma que “hemos sido explotados” desde que “Colón descubrió esta Gran Nación”. Jugando con el tropo de “americanismo”, Spotted Eagle reclama la condición de nación de su “Gran Nación” y derechos de ciudadanía en EE UU. Su respuesta al capitalismo europeo no consiste en volver a la vida precolombina, sino más bien en hallar una nueva síntesis con “los amantes de toda la humanidad, especialmente los negros” mediante un proyecto socialista internacional que él llama comunismo. Al mismo tiempo, el Western Worker publicó cinco reportajes sobre miembros del CPUSA que organizaban campañas de ayuda y consejos de desempleo en reservas de California. En Montana, el partido presentó a un candidato al senado que era indígena, llamado Raymond Gray. Esto indica que, al menos en el oeste, los activistas del partido y los indígenas se organizaban en la misma estructura. Mientras que la envergadura y la modalidad de estas campañas no están claras, el hecho de que el Partido Comunista tuviera una presencia organizativa en las reservas pinta un cuadro muy distinto tanto del partido como del compromiso político de los grupos indígenas. Además, el Western Worker sacó numerosos artículos sobre apropiaciones ilegales de terrenos, incumplimientos de tratados, expulsiones de indígenas a México y la política “genocida” de deportación de indígenas en California, lo que indica que el partido no veía a los indígenas tan solo a través de las lentes de clase, sino que comprendía la especificidad de las demandas de justicia de los indígenas. Las pruebas documentales desmienten las críticas de Churchill y Means sobre la relación entre la práctica marxista y la lucha indígena, de manera muy similar a cómo los escritos de Phinney sobre la política soviética de “minorías nacionales” le ayudaron a desarrollar sus propias teorías materialistas de la soberanía indígena. Al tiempo que carecía de una infraestructura partidaria formal que ayudara a expresar cuestiones importantes para los afroamericanos, dichas pruebas documentales revelan una participación e imbricación mucho mayores entre las comunidades indígenas y la izquierda marxista que lo que se suele pensar. Asimilación y proletarización En un discurso pronunciado en 1943, Phinney dijo que la Unión Soviética era “el primer intento del ser humano de orientar inteligentemente su propia historia”. Esto no quiere decir que suscribiera la política estalinista ni que fuera un militante de carnet del Partido Comunista; en efecto, tal como nos recuerda Michael Denning, aplicar como criterio principal la afiliación partidaria no es necesariamente la mejor manera de analizar los movimientos radicales de la década de 1930. Aun así, Phinney, quien estudió con Franz Boas en la Universidad de Columbia y viajó a Leningrado con una carta de presentación de la marxista-feminista Agnes Smedley, contemplaban sin duda la Unión Soviética y el marxismo del mismo modo que otros muchos intelectuales de color de la época: como un modo alternativo de desarrollo económico que no se basaba en las jerarquías raciales del Occidente europeo. Mientras realizaba su doctorado en Leningrado entre 1932 y 1937, Phinney llevó a cabo un estudio comparativo de la política de EE UU hacia los indios con el trato dado por los soviéticos a sus minorías nacionales, en particular a los pueblos de cazadores y recolectores de Siberia. Esperaba hallar un modelo que pudiera emular EE UU. Aunque Phinney nunca publicó un libro sobre esta cuestión, una lectura atenta de sus escritos publicados y manuscritos no publicados indica que su estudio del marxismo y de la política soviética influyó mucho en su posterior implicación en la puesta en práctica de la Ley de Reorganización India (Indian Reorganization Act, IRA) de 1934 y en su carrera como teórico fundador del activismo indio de posguerra. El ensayo más divulgado de Phinney después de su muerte, Nimi’ipuu Among the White Settlers (Nimi’ipuus entre los colonos blancos) fue escrito mientras intercambiaba misivas con Boas durante su estancia en Leningrado. Exponiendo las contradicciones a que se enfrentaban los nimi’ipuus (como se llamaban a sí mismos los nez percés) y otras tribus indias carentes de tierras, Phinney afirmó que el falso binomio entre asimilación y retorno al pasado no ayudaba a comprender a los nimi’ipuus tras su rendición en 1877. Se basó más bien en la teoría del modo de producción para evaluar la condición actual de la tribu. Desde el punto de vista de Phinney, la extinción potencial de los nimi’ipuus no podía atribuirse a una única causa, señalando que habían sobrevivido a su derrota a manos de los militares. La condición “moribunda” de la tribu se debía más bien a un proceso de 40 años en que “los indios, que fueron sacados, o desviados, de una cultura” para ser “introducidos después en otra”, en un modo de vida extraño que ellos no comprendían ni en el cual contaban con los recursos materiales necesarios para progresar. Como materialista que era, es decir, como alguien que creía que la cultura está inserta y es fruto de las necesidades de la vida social y económica, Phinney se mostró escéptico ante los revivilistas culturales que no proponían al mismo tiempo un programa político de liberación económica. Entendía que el modo de producción colectiva de los nimi’ipuus era inseparable de su identidad cultural: “En la anterior economía comunal, toda la actividad era una experiencia comunal continua en la que el trabajo (búsqueda y producción de alimentos), el ritual y la diversión eran un único proceso. En la producción de subsistencia, los indios no concebían el trabajo como algo distinto de otras actividades culturales, y en su lengua ni siquiera existía una palabra equivalente a “trabajo”. Con la abrupta transición de la participación colectiva general a una economía capitalista avanzada y al individualismo, se vieron confrontados con una distinción entre el trabajo sobre una base individualista y la actividad y recreación comunitarias.” Esta contradicción, principalmente entre colectivismo e individualismo, quebraba ahora el orden tribal, pues se ofrecían ventajas materiales a los nimi’ipuus a título individual, sin el requisito de trabajar. Se favoreció el desarrollo del individualismo de los indios, pero no en el sentido de la iniciativa y el esfuerzo individuales; por otro lado, el espíritu comunitario sobrevivió y se manifiesta hoy en la forma de las actividades recreativas mencionadas. Phinney, que creía que los nimi’ipuus habían perdido el control sobre su base económica, pensaba que el “espíritu comunitario” por sí solo no permitiría recuperar la capacidad de la tribu para producir su propio sustento. “Los trajes vistosos y las coloridas actuaciones de los indios de hoy satisfacen tanto el gusto del hombre blanco por la pompa espectacular como el amor del actor por los focos”, escribió Phinney sobre las celebraciones culturales de los nimi’ipuus, pero no por eso “hay que asumir que se estén resucitando elementos de la cultura india. Al contrario, esto representa la última etapa de la degradación de la cultura nimi’ipuu.” Phinney no era un purista cultural, pero entendía que la celebración cultural sin un programa político y económico no significaba una revitalización, sino más bien la asimilación de la tribu por la política racial del espectáculo consumista. No podía haber solución cultural sin solución económica. Phinney nunca afirmó que los nimi’ipuus debieran adaptar sus modos de vida y de trabajo a la economía colonial. Nunca propuso –como han hecho tantos otros– que recurrieran a la formación laboral, a las técnicas agrícolas o a las oportunidades educativas ofrecidas por el orden social blanco. En vez de ello, examinó qué tipo de orden social era el que los nimi’ipuus debían adoptar, señalando que participar en la economía capitalista como obreros no sería otra cosa que una “asimilación en el nivel más bajo de la existencia proletaria blanca”. Abandonar la reserva y sumarse a la clase obrera sería asumir “una condición en la que [los nimi’ipuus] tendrán que enfrentarse a las adversidades de la explotación y del antagonismo de clase”, trocando la lucha comunitaria contra el colonialismo por la lucha individual por la mera supervivencia. Phinney pensaba que lo más probable era que con esto saldrían peor parados que lo que ya estaban con sus adjudicaciones y los racionamientos de comida. Equiparando la asimilación a la “proletarización”, Phinney subrayó que la soberanía no solo incluye el control de la tierra, sino también el del propio trabajo. Tal como explicó, para la mayoría de trabajadores la conscripción en el capitalismo comienza con la indigencia: “Hoy en día hay en EE UU más ciudadanos negros y blancos que indios que viven en condiciones de pobreza infrahumanas; estos no indios no son objeto de especial atención porque son proletarios en paro o campesinos empobrecidos, es decir, componentes activos de la sociedad capitalista que se supone que han de buscar su salvación individualmente, condenados a vivir o morir gracias a su propio esfuerzo…” Phinney añadió, con su típica mordacidad, que “el gobierno de EE UU se siente obligado a rehabilitar [a los nimi’ipuus]” y situarlos “en el mismo nivel que el de la familia rural blanca media”. Claro que esa “familia rural blanca media” también necesita a su vez una buena dosis de “rehabilitación”. En este pasaje, Phinney desbarata el binomio entre “primitivo” y “moderno”, preguntando por qué un indígena iba a querer verse asimilado por un orden social que está dividido por líneas de raza y de clase. Los nimi’ipuus ya habían sentido el impulso hacia la modernidad, y la cuestión real es esta: ¿qué tipo de modernidad? Antes que unirse a la clase obrera, Phinney llamó a los pueblos indígenas a combinar su tradición de propiedad comunitaria e identidad tribal con los principios de la economía marxista: “propiedad de los medios de producción”. Los nativos americanos, propuso, deberían “hacer que los grupos indios se autosustenten económicamente sobre la base de la organización cooperativa (tribal) y la propiedad corporativa (común) de los medios de producción”. De esta manera, Phinney adaptó a Marx a un contexto indígena, considerando que únicamente una base económica colectiva podía sustentar la cultura tribal. En vez de llamar al autosustento de las comunidades indígenas al margen de la sociedad industrializada, Phinney imaginó la consecución de la autosuficiencia económica colectiva tumbando las “barreras del aislamiento” y permitiendo a los nimi’ipuus alinearse con la masa de “familias rurales blancas medias” en la lucha por unas “condiciones de vida nuevas y mejores” como “comunidades modernas conscientes”. La modernidad de Phinney radica en su idea de que la vida debe orientarse hacia la transformación social. Tratar de reavivar el pasado, señaló Phinney, sería vivir una existencia “en la reserva de especímenes de museo emplumados”, convertirse en el “indio evanescente” cuyas maneras atrasadas justifican retroactivamente el robo de las tierras de los nez percés. Sin embargo, también se percató de que el progreso y la modernidad tenían un precio existencial. Para los nativos americanos, afrontar el futuro significaba asimismo afrontar la profunda experiencia de la pérdida, incluso de la miseria, que se derivaba de siglos de enfermedad y expropiación seguidos del dominio colonial. La modernidad, tal como él la veía, era por tanto un proyecto inacabado, cuyo resultado dependería de la lucha social. Una nueva intelectualidad india Phinney solicitó una plaza en la Oficina de Asuntos Indios (BIA) cuando la agencia estaba embarcada en una profunda transición. La IRA de 1934 o el “New Deal indio” no solo descriminalizó la cultura indígena y puso fin a las desastrosas políticas de asimilación oficiales, sino que también creó el primer programa de discriminación positiva en la contratación federal, reclutando un gran número de indígenas con un alto nivel educativo para puestos administrativos. No obstante, Phinney tenía su propia visión del autoempoderamiento indio, que expresaba un gran escepticismo con respecto al Estado, en contraste con lo que parecía indicar su decisión subsiguiente de trabajar para ese mismo Estado. En una carta remitida al director de la BIA, John Collier, Phinney criticó con razón que la IRA “no rompe con el rígido control por parte del gobierno” y se quedaba peligrosamente corta con respecto a las formas de soberanía que él había esbozado en su ensayo sobre los “nimi’ipuus”. En oposición al predominio de antropólogos y misioneros blancos en la Conferencia India Americana de 1939, Phinney formó un nuevo grupo “limitado a los líderes indios de buena fe” e independiente de la BIA de Collier. Este grupo se coinvirtió luego en el Congreso Nacional de Indios Americanos (National Congress of American Indians, NCAI). Una lectura de los escritos publicados y no publicados de Phinney muestra que pensaba que esta organización panindia sería capaz de empoderar a los indígenas estadounidenses para expresar una idea moderna de sí mismos y tener alguna influencia política en EE UU. En un ensayo titulado A New Indian Intelligentsia, Phinney esbozó su visión del NCAI. Comenzó llamando a los indios americanos a transformar radicalmente la idea de su propia identidad: “Aparte de toda consideración propia del racismo o del nacionalismo, a los indios americanos no solo hay que otorgar la condición tribal, sino una condición racial. El concepto de “raza” india se deriva en gran medida de nuestra propensión moderna a clasificar grupos de personas en vez de individualizarlos. Antiguamente, los indios se identificaban como grupos locales, después como tribus y familias etnolingüísticas, hasta que ahora han adquirido una conciencia diferenciada de esta clasificación omnímoda: “indios”… Esta tendencia ya se puede observar entre las tribus indias y otras minorías en el mundo entero.” Siempre dialéctico, Phinney teorizó que la identidad impuesta de raza, de modo similar a la identidad impuesta de trabajador en el capitalismo, podría servir de base de la fuerza colectiva. Preocupado de que la identidad tribal pudiera impedir a los pueblos indígenas tejer alianzas más amplias, Phinney insistió en que “la herencia racial india no es algo que dependa, para su supervivencia, de una atmósfera de reserva. Probablemente, estos indios ajenos a la reserva son el elemento más capaz y combativo de la población india en EE UU.” Este último argumento de Phinney parece revelador. En vez de imaginar, como hace Means, que los indígenas que viven en las ciudades probablemente sean menos conscientes políticamente que los que permanecen en las reservas, Phinney afirma que los pueblos nativos de la diáspora son de hecho los más activos políticamente. Pensaba que el NCAI podría operar como la vanguardia de esta nueva comunidad panindia. Sería mucho más “combativo y militante” que las anteriores organizaciones indias precisamente por el hecho de reconocer la modernidad de la condición de los nativos americanos. La opción de Phinney por la afiliación racial no supuso un giro a favor de la asimilación. El NCAI limitó sus relaciones con organizaciones dirigidas por blancos, y sus afiliados debían ser exclusivamente indígenas. En efecto, el NCAI desconfiaba tanto de la autoridad blanca que prohibió que cualquier indio que trabajara en la BIA pudiera ocupar un cargo dirigente. En el momento de su fundación, el NCAI situó la autodeterminación y la soberanía a la cabeza de su programa político. El grupo defendería los intereses indios a escala nacional, articulando una opinión nativa amplia, separada de las identidades tribales y territoriales, pero imbricada con asuntos locales. Los fundadores del NCAI entendían que sus intereses coincidían con los de otras gentes de color, aunque también veían la identidad india como una forma diferenciada de pertenencia, surgida de la historia, de los derechos adquiridos con los tratados y de las relaciones jurídicas con el Estado federal. En otras palabras, el NCAI, gracias al planteamiento visionario de Phinney, utilizaba formaciones raciales modernas para operar políticamente, aunque conservaba una identidad y una finalidad india soberana. Como revelaría la heroica lucha de NCAI para poner fin a la desastrosa “política de terminación”, una década después, la visión de Phinney de un Congreso panindio no llegó ni un minuto tarde. “Todos los indios verdaderos han muerto” La vida y la obra de Phinney plantean una serie de cuestiones en torno a la identidad y la práctica que todavía perviven en el imaginario nacional sobre los nativos americanos. Tal como lo ha expresado recientemente Dunbar-Ortiz, el mito más persistente sobre los indígenas de EE UU es que han desaparecido, que son parte de un pasado premoderno que inevitablemente, aunque de forma trágica, ha venido y se ha ido. La noción de que “los indios han perdido el tren de la modernidad” ha justificado tanto su desaparición de la historia como la lógica de la conquista de sus tierras. La escasa atención prestada a Phinney no hace más que reforzar esta idea. Los historiadores suelen presentarlo o bien como un activista indio que no se interesaba por el socialismo, o bien como un “indio de los blancos” que adoptó ideas europeas inadecuadas para la vida de los indígenas. No obstante, en realidad se pareció mucho más a otros intelectuales de color de su época: preocupado por el colonialismo, la identidad racial y la autodeterminación para su pueblo en un contexto global. Su idea de que la cuestión indígena debe interesar a la izquierda y de que el marxismo tiene un papel que desempeñar en la liberación indígena no convierte a Phinney en un iconoclasta solitario, sino que sitúa su obra en un contexto global que concibe la condición indígena, la tierra, el imperialismo y la modernidad, como parte de una coyuntura histórica coherente. La obra de Phinney propone que es necesario teorizar conjuntamente la modernidad y la vida de los indígenas, y sus ideas sobre lo que puede significar la vida moderna para todos los grupos subalternos merece un estudio más profundo. Las preguntas que planteó a los nimi’ipuus son aplicables a numerosos grupos que se encuentran alienados, desposeídos y explotados por el capitalismo: ¿Cómo avanzar como “comunidades modernas conscientes”, capaces “de gobernar sus asuntos”? Asimismo, ¿cómo transformamos las categorías que nos impone el capitalismo en un modo de autoconciencia colectiva? Phinney comprendió que el capitalismo tiene una lógica global y totalizadora, pero también se percató de que esto no significa que la opresión (o liberación) se configure del mismo modo para todos. Anticipó la confluencia pantribal hemisférica más amplia de muchas décadas en el campamento NoDAPL y la idea de que la lucha por salvar las tierras, el agua y los derechos de los sioux en Standing Rock forma parte de una lucha más amplia en torno a la extracción intensificada de recursos, la acumulación primitiva, el racismo tóxico y el Estado policiaco. Al autocalificarse de “defensores del agua”, los sioux de Standing Rock dramatizan la violación de sus derechos soberanos como nación sobre sus propios recursos y los conectan con una lucha mundial por liberar las necesidades básicas de la vida –el agua, el suelo y el aire– de la avidez del capital. En gran medida de modo similar a cómo Phinney escribió sobre la raza, este planteamiento destaca lo que es específico de la lucha indígena, mientras que al mismo tiempo conecta esta lucha con un llamamiento internacional a favor de la justicia ecológica. La lucha por la soberanía indígena no es contradictoria con el deseo de transformar la modernidad capitalista, sino que es un elemento central del mismo.



  • Ser mujer en la cárcel de Granada: castigo doble
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    12/06/2017

    Algunos presos de la cárcel de Albolote (Granada), estamos preocupados e indignados por la falta de diligencia de la dirección de este centro penitenciario para gestionar los problemas que se dan en el centro. La gran mayoría de ellos además, provocados por ellos mismos.

    La lista de sucesos y agravios es larga, pero en este caso queremos centrar la denuncia en el trato discriminatorio que da la dirección del centro a las mujeres, y en especial la tomada a dos de ellas. Se dice que para analizar la calidad democrática de un país, no hay más que mirar las condiciones en las que viven sus presos/as. Pues bien, viendo la situación de este centro penitenciario bien podríamos deducir que es el más claro reflejo del sistema patriarcal, machista y autoritario que sufre la sociedad. Varios hechos nos hacen llegar a esa conclusión, pero antes quisiéramos relatar un suceso ocurrido recientemente a consecuencia del cual dos compañeras nuestras han sido trasladadas al aislamiento indefinidamente, este último suceso grave es lo que nos ha llevado a realizar esta denuncia.

    Hace unos pocos años, en el módulo de mujeres, las funcionarias revisaron los servicios del patio y al considerar que estaban muy sucios comenzaron a obligar a todas las presas del módulo a limpiar los servicios rotativamente. Y así, lo que en un principio fue un castigo consecuencia de un “calentón” propio del mal humor de la funcionaria del turno de ese día, se convirtió en norma general del módulo hasta hoy.

    Desde siempre, antes y ahora, existe la figura de “destino” de limpieza de los servicios. Las presas y presos que cumplen ese “destino” reciben un beneficio; en unos casos económicos y en otros hojas meritorias o puntos canjeables por vis a vis. Esto sucede así en los módulos que como el número 9 de mujeres, no son de respeto. Ya que en estos últimos todos los prisioneros están obligados a realizar los citados “destinos”.

    A raíz de esta obligación, algunas presas comenzaron a negarse a limpiar los servicios argumentando que esa labor ya la hacían la gente con “destinos”. Y entonces el centro penitenciario iba abriendo expedientes que tras todo el proceso de pliegos y quejas quedaban en castigos que iban desde 5 días de privación de paseos y actos recreativos, hasta 5 días en aislamiento.

    Vista la dimensión que estaba tomando el problema, el director del centro acudió a hablar con dos presas políticas vascas que desde un primer momento se habían negado a cumplir la mencionada obligatoriedad, amenazándolas con que o limpiaban o las llevaban a aislamiento indefinidamente. Amenaza que ha cumplido escudándose en que al estar ellas en primer grado, es el aislamiento lo que les correspondía. Argumento ridículo ya que ambas llevan años en ese módulo 9 que es de segundo grado.

    La cuestión es que el director decidió que debía tomar una medida de castigo ejemplarizante, muy propia de su soberbia déspota, y la tomó con estas dos compañeras. Ante estos hechos, la casi práctica totalidad de las presas del módulo 9 firmaron y remitieron un escrito a la dirección del centro denunciando lo sucedido y solidarizándose con las compañeras que habían sido enviadas a aislamiento.

    Consideramos que son unos hechos graves. Se pretende obligar a las mujeres a realizar trabajos forzosos sabiendo que va contra sus propias normas y contra el proceder que se lleva en los módulos de hombres que no son de respeto, ya que en dichos módulos los hombres no realizan “destinos” obligatorios, siendo todos voluntarios y recompensados. Esto nos hace concluir que la dirección del centro tiene una actitud discriminatoria hacia las mujeres agravando la discriminación que ya de por sí viven estas en los centro penitenciarios.

    Decir que en este espacio en dónde el control de los cuerpos es la base del funcionamiento, las mujeres presas sufren un control aún mayor. La prisión ha sido diseñada por y para los hombres, tanto en su arquitectura física como en la ideológica. Esto conlleva un doble estigma para la mujer, el de ser presa y el de ser mala mujer. Y la actitud patriarcal, prepotente y machista de la dirección de este centro no hace más que potenciar estos estigmas señalados.

    Como muestra de ello algunos ejemplos: al poco de hacerse cargo de este centro, la actual dirección prohibió que las mujeres y los hombres acudiesen juntos a los diferentes cursos educativos que se imparten en el área sociocultural, y la razón de esta medida al parecer, es la obsesión de la dirección del centro con que en ese área no se mantengan relaciones sexuales, poco menos que tachando de promiscuos a los presos y las presas. Esto también lo han pagado las mujeres, ya que sus cursos a partir de entonces se dan en un área de su módulo no acondicionada para ello. Recluyéndolas tras un cordón sanitario, ahora únicamente pueden acudir al área sociocultural a determinados actos abiertos (conciertos, teatros, etc.) o cursos muy limitados.

    Por otra parte, en el centro existen “destinos” remunerados. En los de mantenimiento, fontanería, soldadura, carpintería, etc. Solo hay hombres. Mientras que las mujeres trabajan limpiando el departamento de comunicaciones, en la lavandería y en la cocina.

    Merece especial mención, la medida que tomó la dirección del centro de no permitir realizar comunicaciones especiales vis a vis familiares con la pareja en solitario. La pareja sentimental tiene que venir siempre acompañada de otro u otros familiares. En nuestra opinión, esta medida, que no fue impuesta por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, si no por el director del centro, fue impuesta por la obsesión de este por controlar la sexualidad de los y las presas, obcecado en que en los vis a vises familiares no se mantuvieran relaciones sexuales. ¿Quién es él para otorgarse esta potestad?

    Algunos prisioneros hemos presentado queja en el juzgado respecto a esta decisión y el juzgado nos ha dado la razón. Es interesante recordar algunos extractos del auto de la sección primera de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional que dejan en evidencia la actitud retrograda del director de este centro:

    “…la dirección del centro sospechó que la visita familiar iba a ser utilizada de nuevo para mantener relaciones intimas y; en defensa de los valores familiares acordó que las visitas familiares a las que acudiese su compañera sentimental debía acudir, al menos, otro familiar para evitar que el interno y su compañera aprovechasen las visita familiar para mantener relaciones íntimas.”

    “…la obligación de que a las comunicaciones del interno con su compañera sentimental acuda una tercera persona para que, actuando a modo de las tradicionales “carabinas”, evite con su presencia los contactos íntimos entre el interno y su esposa o compañera sentimental durante las visitas, carece de cualquier apoyo legal.”

    La sucesión de este tipo de actuaciones, primero generando problemas donde no los había y después pretendiendo resolverlos despóticamente, en un centro habitado por cerca de 1500 personas, es fuente de tensión y conflicto permanente.

    Para terminar, exigimos se ponga fin a estas actitudes y retornando al problema que nos ha llevado a escribir estas líneas, de inmediato se saque del aislamiento a las compañeras que han sido llevadas allí de manera totalmente injusta.




  • Que paren esta España, que me bajo.
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    08/06/2017
    Estoy a punto de perder cualquier atisbo de esperanza en este país, en mi nación, Andalucía, en mi ciudad. Mientras más inepto, incapaz, zafio y torpe sea el gobernante de turno, más apoyo tiene. No puedo esperar nada de un pueblo que admite que un alcalde incumpla leyes como la de Memoria Histórica; oiga, que es una ley, no una papeleta de la tómbola del cubo, que es de donde sacó usted su cargo. Siento vergüenza cada vez que veo que aún se sigue rindiendo culto a un dictador con calles y monumentos que me revuelven las tripas. Pero no se os ocurra revolver la Historia, sobre todo la de los ganadores. Me es imposible confiar en un gobernante que hoy dice que el metro va a pasar por aquí, mañana por allá, pasado mañana que lo va a cambiar por una reata de mulas y la semana que viene ya veremos. Pero no pasa nada, porque nos llenan las calles de luces de puticlub que quedan muy bonitas y se nos olvida todo, mientras somos cómplices de la conversión de esta ciudad en el nuevo Magaluf. No me quedan fuerzas para defender a Andalucía y lo andaluz; tanta desidia, tanto pasotismo y dejadez me queman la sangre. No puede ser que sólo cuatro locos gritemos hasta quedar afónicos, mientras se nos ningunea a todos los andaluces y se nos usa como moneda de cambio para intereses nada claros. Siento vergüenza cuando, ante las acusaciones de corrupción que acosan un día tras otro al partido del gobierno, nuestro presidente se parta la caja hablando de coca colas y tilas, amparando con su carcajeante humor a una horda de mangantes y chorizos que han dejado a este país que da asco verlo. Todo esto, mientras miles de familias no tienen ni siquiera la oportunidad de darle un plato de puchero a sus hijos. No os quepa duda: todos, absolutamente todos, sois cómplices y responsables. Aquel que calla, respalda, aplaude, ríe y pasa es tan ladrón como el político corrupto, tan fascista como el dictador, tan indigno como los falsos andalucistas. Que paren esta España, que me bajo. Para vosotros. Enterita. Francisco Palacios Chaves.



  • La islamofobia como construcción ideológica de los imperialistas de ayer, de hoy y de siempre
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    08/06/2017
    La intoxicación mediática funciona por inundación, según una conocida frase de Goebbels cuyo origen, sin embargo, estuvo en Estados Unidos. Es como cualquier otro abuso, de alcohol o de drogas: una pequeña dosis, una información sesgada, conduce a la pérdida del sentido de la realidad y a asociaciones de ideas que operan automáticamente en las neuronas de millones de personas en todo el mundo. Así, por más que los medios asocien las matanzas terroristas al islam, es falso. La inmensa mayoría de ellas no tienen que ver con el islam, ni con los musulmanes, como demuestra la base de datos que desde 1970 la Universidad de Maryland mantiene sobre la violencia política y religiosa en el mundo. Es posible concretar mucho más. Por ejemplo, en 2011 un nazi noruego, Anders Behring Breivik, mató él solito a 76 personas y nadie explicó el motivo de tal masacre: su gobierno se disponía a reconocer al Estado palestino en la inminente Asamblea General de la ONU que estaba a punto de reunirse. Más que un atentado del islam se trataba de un atentado contra el islam o, por lo menos, contra los palestinos, o contra el conjunto del mundo árabe. También es posible acercar aún más la lupa a aquella orgía de sangre, cuantitativamente mucho mayor que la que ha padecido Reino Unido en los últimos días. En su manifiesto, al que casi nadie prestó atención, a pesar de que lo puso en internet antes de cometer su crimen, el nazi cita repetidamente a Bat Ye’or, el seudónimo con el que Gisèle Littman-Orebi escribió en 1981 su obra “Le Dhimmi. Littman-Orebi ha lamentado que el nazi utilizara su obra como justificación del crimen, porque se produce una asociación de ideas, otra más, que choca con las muchas que ya inundan nuestra cabeza: aunque nacida en El Cairo, la escritora es judía. El seudónimo Bat Ye’or es hebreo y significa “La Hija del Nilo”. ¿Se inspiran los nazis en escritos de los judíos? Incluso para aquellos que aborrezcan a los nazis, es apasionante adentrarse en esa y otras obras de “La Hija del Nilo” porque encontrará muchas reminiscencias de la islamofobia que hoy se pueden leer en cualquier medio de comunicación de gran tirada, o en las tertulias, o en las redes sociales. Aunque la autora se suele declarar “apátrida”, es mentira: tiene nacionalidad británica y vive en Suiza. En la obra que inspiró la masacre de Oslo, denuncia la esencia de la paranoia islamofóbica, esa supuesta absorción progresiva de Europa por el mundo árabe que engendrará una entelequia a la que denomina “eurabia”. Para ser más exactos todavía: incluso en el título de sus obras, Littman-Orebi utiliza continuamente el neologismo “dhimmitud” que significa la sumisión de los no musulmanes al islam. La autora atribuye el término al político libanés Bashir Gemayel, asesinado  casi al mismo tiempo que aparecía aquel libro. Pero Gemayel reunía en su figura dos condimentos que tienen poco que ver con la “dhimmitud”: primero, que no era musulmán sino cristiano, y segundo, que fue Presidente del Gobierno de su país, un cargo nada propicio a la sumisión. En plena guerra civil libanesa, Gemayel más bien representaba todo lo contrario: no la sumisión al islam sino la sumisión del islam dentro del mismo mundo árabe. ¿O he entendido mal y Gemayel y su partido falangista a quien eran sumisos era al imperialismo y al sionismo? Sigamos tratando de esclarecer un poco las cosas: la muerte de Gemayel fue el magnicidio de un cristiano (libanés) cometido por otro cristiano (también libanés), es decir, que nada tenía que ver con su religión porque, aunque se empeñen en decir lo contrario, las religiones tienen muy poco que ver con este tipo de asuntos. En internet existen dos nombres de dominio, http://www.dhimmi.org/ y http://www.dhimmitude.org, en los que uno se entera de que el neologismo procede del árabe, donde significa “proteger” o, más bien, “protectorado” si le queremos dar un significado un poco más preciso, jurídico. Durante los mil años de expansión árabe (638-1683), los conquistadores (árabes, musulmanes) imponían tratados, naturalmente inicuos, a las poblaciones sometidas (que no eran árabes, ni musulmanas) que, lo mismo que la mafia, otorgaban protección (“dhimma”) a cambio del pago de un precio (un impuesto llamado “yizia” en árabe). Resumiendo: eso es feudalismo puro y duro, algo que a lo largo de la historia han impuesto todos los conquistadores a sus víctimas, cualesquiera que fuera la religión de unos o de otros (y si opinan lo contrario, pregunten a los americanos). Lo mismo que todas las tendencias islamófobas que corren por los medios, “eurabia” pretende enfrentar a las dos orillas del Mediterráneo, naturalmente con el objetivo de preservar al Estado de Israel y la criminal política imperialista en Oriente Medio. Es inútil que el lector busque en internet alguna información en castellano sobre tan vidrioso asunto, pero todo se originó en 1973 con la guerra que los israelíes llaman del Yom Kippur y los árabes del Ramadán, cuando se acabó la era del petróleo barato y los países europeos se vieron obligados a iniciar una nueva política de acercamiento a los países árabes (para sacudirse la tutela de Estados Unidos, entre otras razones). Para “La Hija del Nilo” aquello era una claudicación en toda regla por parte de Europa: a cambio de petróleo barato, los europeos estaban dispuestos a abrir las puertas a los árabes y, por lo tanto, al islam, una religión que es sinónimo de fanatismo, que no conoce la moderación ni la tolerancia (a diferencia de los judíos o los cristianos). Los que opinamos lo contrario, somos unos ingenuos, ignorantes o incluso algo peor: traidores. Nosotros —los traidores— somos los continuadores de otra traición, la del mito del Conde Don Julián, el de la batalla de Guadalete que en el año 711 abrió las puertas de España a los “moros” para que nos invadieran. El romancero está lleno de canciones sobre aquella “desgracia” que, durante siglos, ha recorrido los pueblos de la península de boca en boca. La España rancia, inquisitorial y fascista es la antiyihad; vivimos rodeados de “matamoros” por todas partes. Puntualmente, desde 2007 los nazis convocan todos los años concentraciones en Aarhus, un pueblo de Dinamarca, con la excusa de la defensa de una supuesta identidad europea. Nunca ha habido nadie más europeo que los nazis, aunque en Aarhus apenas agrupen a 200 matones. Frente a ellos, los antifascistas convocan a 4.000, veinte veces más, en el mismo sitio a la misma hora, pero los primeros tienen a la prensa a su lado y de los segundos no habla nadie. Además de Aarhus, los nazis europeos han convertido a Israel en su “Meca” particular. Desde 2011 también han iniciado sus propias peregrinaciones a Jerusalén (Al-Quds en árabe). El primero de ellos, Louis Aliot, número dos del Frente Nacional francés, se justificaba ante sus fieles diciendo que no es posible luchar contra la islamización de Europa y, al mismo tiempo, tomar partido por los árabes en Oriente Medio. Aparentemente, los nazis, los fascistas, e incluso nuestros franquistas, siempre fueron antisemitas. No obstante, ahora parece que quieren expiar sus culpas por el “holocausto” congraciándose con “los judíos”. Pero no nos dejemos confundir de nuevo: aquí no hay moros, ni judíos, ni cristianos. No hay otra cosa que imperialismo y una tortuosa manera de justificar sus crímenes (los de antes, los de ahora y los de siempre). En 2005 Bat Ye’or publicó su última obra “Eurabia: el eje euro-árabe” en la que sigue empeñada en convertir el Mediterráneo en un lodazal y en un mar de sangre. “Bat Ye’or escribe artículos en revistas de todo el mundo y concede entrevistas a la radio y a la televisión, además de haber pronunciado conferencias en el Congreso de los Estados Unidos y en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, afirma la Wikipedia. Nada de eso me sorprende en absoluto. Como no podía ser de otra forma, todos beben de las mismas fuentes (aunque el agua no sea potable). La obra de Bat Ye’or no sólo ha conseguido un renombre mundial entre los nazis, sino que “sus obras son ampliamente citadas y muy valoradas entre los medios de la lucha contra el terrorismo”, o sea, entre la policía, los servicios secretos, la inteligencia y el espionaje, confiesa la Wikipedia.
    Tampoco eso me sorprende.
    Fuente: www.movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com



  • La mentira de la Andalucía subsidiada
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    07/06/2017

    "Una mentira repetida reiteradamente acaba convirtiéndose en verdad"

    Goebbels, ministro nazi de propaganda.

    Andalucía no es una economía subsidiada,es una economía supeditada y subordinada a los intereses del estado español y de la UE. Los subsidios que recibimos son en compensación al lucro cesante, es decir al dinero que dejamos de percibir en beneficio de otros, y provienen de nuestro propio dinero. Dentro de la UE somos la periferia de la periferia. Supeditados a los Estados centrales de la misma, en la división internacional del trabajo somos abastecedoras de productos agrícolas y de materias primas a las zonas industriales. Pero ese papel de granero de Europa no es en exclusiva. Desde los tratados de libre comercio la UE adquiere a países en desarrollo estos productos a precios reventados y les coloca productos manufacturados al más  puro estilo colonial. Ello constituye una competencia desleal para Andalucía sobre todo porque la mano de obra en los países en desarrollo trabaja en condiciones de semiesclavitud. Esta situación se agrava al no haber implementado el Estado el Corredor del Mediterráneo, que abarataría el coste del transporte al hacerse por tren .Y ello a pesar de ofrecerle la UE sufragar la mitad del coste de la infraestructura. Como consecuencia de la PAC, a día de hoy 250000 ha cultivables no se cultivan en nuestra tierra. Los 80 mayores terratenientes de Andalucía han recibido de la UE 100 millones de euros sólo por limpiar sus tierras y no cultivarlas. Estos medios de producción que no se nos permiten cultivar son un lastre para nuestra economía y para nuestros proyectos vitales, pues pudiendo trabajar de agricultoras nos convertimos en perceptoras del PER. Por imposición  de la UE sufrimos una competencia desleal como decíamos antes que justifica la subvención a los propietarios de las tierras, ello constituye un lucro cesante directo para las jornaleras que pierden salarios e indirecto para todas las andaluzas pues significa menos impuestos, menos cuotas a la Seguridad Social y menos consumo y creación  de riqueza. Y el dinero de las subvenciones va a parar a los propietarios: los pequeños y medianos suelen reinvertir en la tierra. Los grandes en cambio, que en muchos casos no viven aquí, lo gastan o invierten fuera. Esta mentira institucionalizada de que Andalucía es una economía subvencionada se vehicula numéricamente mediante un artificio trilero: el de las balanzas fiscales. Se entiende por balanzas fiscales la diferencia entre los impuestos que pagamos a todas las administraciones públicas y el dinero que las mismas gastan o invierten en este caso en nuestra nación andaluza. El método que el Estado utiliza para su cálculo es el de carga-beneficio que parte de la base de que los gastos e inversiones estatales benefician a todos los territorios, por lo cual imputa los mismos de manera proporcional a cada uno de ellos. Así pues los gastos en defensa, diplomacia, mantenimiento de museos, monumentos, patrimonio, nóminas de funcionarios y todo aquello que presupuestariamente entraría en el epígrafe de servicios centrales se prorratea proporcionalmente al número de habitantes, con lo cual el primer pagano de estos gastos somos los andaluces y las andaluzas. Ni que decir tiene que territorialmente quien más se beneficia es la Comunidad de Madrid, sede de los servicios centrales del Estado. No el pueblo de Madrid, sino la oligarquía y las multinacionales que tienen allí su vida y hacienda. El trilerismo también se produce por el lado de los ingresos. De las 35 empresas del Ibex 24 tienen su sede en Madrid, así como numerosas grandes empresas y multinacionales. Por tanto el IVA emitido por estas empresas como se paga centralizadamente se computa como impuestos pagados en Madrid. Lo mismo sucede con el Impuesto de Sociedades. RECAPITULEMOS 1. Andalucía deja de cultivar tierras y por tanto de generar jornales y cotizaciones a la Seguridad Social e impuestos como consecuencia de la pertenencia a la UE y su PAC. Una UE que como consejo de administración  del capitalismo globalizado subordina los intereses de los andaluces y andaluzas a los del capital de tal manera que compran y colocan productos a países en desarrollo y subvencionan a terratenientes andaluces por no cultivar sus tierras. 2. Se nos imputan como gasto o inversión en Andalucía una parte alícuota, la mayor como comunidad más poblada, de los gastos de la administración del Estado en nombre del interés general. 3. No se nos computan como impuestos devengados en Andalucía aquellos que pagamos en gasolineras, telefónicas, grandes almacenes... Cuya sede no está en Andalucía. Jugamos con profunda desventaja pues solo una empresa del Ibex tiene su sede en nuestra tierra. Por consiguiente padecemos un lucro cesante derivado de la PAC y un PER que financiamos con los impuestos que pagamos y que no se reflejan en nuestras balanzas fiscales. En el marco del estado español y de la UE somos una colonia periférica. Es hora de despertar de este letargo, empoderarnos y luchar por nuestra Independencia. Ha quedado claro que producimos riqueza el reto es que quede en nuestra tierra y se distribuya mucho mejor. Nuestro camino es solo uno luchar por nuestra Independencia y conseguir con ella nuestra soberanía política que abrirá el camino a la soberanía económica, construyendo la sociedad socialista ejerciendo con ello de hecho la soberanía alimentaria mediante la reforma agraria y la soberanía energética gracias a las energías solar y eólica que podemos producir por nuestro clima. No queremos poner fronteras, queremos gobernarnos como clases populares andaluzas construyendo poder popular, construyendo la República Andaluza de Trabajadores socialista, feminista, antipatriarcal y sostenible. Empoderémonos y volvamos a ser lo que siempre hemos sido mujeres y hombres de luz. Joan Batlle Militante de la CUP de la asamblea de los PPCC de Nación Andaluza.



  • Los “anticapitalistas” de Podemos, la virgen del Rosario y el monstruo de espagueti
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    05/06/2017
    El pasado 22 de mayo, el Pleno del Ayuntamiento presidido por el “anticapitalista” José María González “Kichi”, con los votos a favor de Podemos, aprobó entregar a una medalla a la virgen del Rosario. Desde que llegó al gobierno municipal, Kichi ha dado mucho que hablar. Siendo el único dirigente del movimiento Anticapitalistas dentro de Podemos que tiene un cargo ejecutivo de este tenor, sus actos tienen una importancia fundamental para seguir la actuación de este grupo dentro de Podemos. Y por lo que se puede evaluar a dos años de ser haber sido elegido alcalde de Cádiz, ya tienen en su currículo varios actos vergonzosos (desde un punto de vista laico, democrático y de izquierda). En marzo de 2016, el flamante alcalde de Cádiz participó de la procesión del Nazareno de esa ciudad, marchando como penitente, detrás del Nazareno, con su vela morada y la Cruz de Cristo. Siendo ya “hermano de la Cofradía” del “Nazareno de Cádiz”, Kichi aclaró, sin embargo, que lo hacía “a título personal”, dada la devoción que su madre tiene al Nazareno, y no como alcalde. Pero si esto no hubiera sido suficiente, este año el alcalde de Cádiz nos sorprendió con un nuevo acto de devoción, entregando la medalla de la ciudad a la virgen del Rosario, una medida que fue aprobada en el Pleno municipal con los votos a favor de Podemos. Así, abandonando cualquier pretensión de mantener una elemental separación entre la Iglesia y el Estado, el máximo representante del gobierno de la ciudad “premia” con la medalla de honor a una figura religiosa. Lo peor, sin embargo, ha sido la justificación insólita y vergonzante que se le ha dado a este acto, por parte no solo de Kichi, sino también por Teresa Rodríguez, coordinadora general de Podemos Andalucía y una de las principales dirigentes de “Anticapitalistas”. En una entrevista en la radio de Cádiz, la diputada andaluza defendió la votación a favor por parte del grupo municipal de Podemos para conceder esta Medalla de Oro de la ciudad a la virgen del Rosario diciendo: "No somos diferentes al pueblo al que pretendemos representar. No somos sectarios". Y para defender lo indefendible aseguró que la virgen "es un símbolo de la ciudad que por cierto trasciende lo religioso y que tiene que ver con nuestra propia identidad" (sic). Con un discurso que bien se podría haber esperado de un político conservador, pero difícilmente de la líder de una formación que ostenta nada menos que el nombre de “Anticapitalistas”, Rodríguez profundizó en la cuestión, defendiendo el carácter “popular” de los símbolos religiosos: “La Semana Santa, la patrona, los símbolos, que se intenta apropiar la jerarquía eclesiástica, no son de la Iglesia ni del Estado, como dice Isidoro Moreno. Son del pueblo. Y es verdad". De este modo, en la justificación de los “Anticapitalistas”, la religión se transforma en “identidad de todos”, porque es parte de la “tradición”. Pero hay más. "Tiene que ver con la gente”, aseguró Rodríguez, y eso “es algo distinto a la jerarquía religiosa. Tiene que ver con la tradición, con los niños entregando nardos a la Patrona, y trasciende lo religioso. Tiene que ver con cómo la gente siente y respira. Y nosotros no somos diferentes del pueblo al que queremos representar". Finalmente, el argumento más utilizado por Anticapitalistas y Podemos para justificar el premio a la virgen en Cádiz es que la iniciativa contaba con “apoyo popular”, ya que había una petición firmada por 6000 personas. Una cifra ridícula, de por sí, frente a las 200.000 personas que son habitantes de Cádiz. Para demostrar mediante un sublime uso del absurdo este increíble argumentario, en los últimos días circuló en Change.org una petición del hilarante “movimiento pastafariano” (neologismo derivado de “pasta” y “rastafarismo”) o religión del Monstruo del Espagueti Volador (Monesvol), pidiendo que el Ayuntamiento de Cádiz le otorgue la misma distinción al “Monstruo Espagueti”, para el que reclaman iguales derechos que a la virgen del rosario, en tanto ambos son seres imaginarios. “Si de verdad existe algún ser que merezca los mayores agradecimientos y honores, éste debiera ser el único creador de la Tierra y de los grandes volcanes de cerveza, inspirando a la humanidad en el deleite gastronómico tallarinesco”, argumenta el barcelonés Felix Zacarías García Omella, impulsor de la iniciativa, y continúa: "Si desde unas instituciones públicas se favorece con honores a los símbolos o representaciones sagradas de una religión como la católica, se produciría un agravio comparativo y un acto discriminatorio hacia cualesquiera de las otras miles que existen". Y no es para menos. El pastafarismo es un movimiento reconocido como religión oficial por algunos países, entre ellos Austria, República Checa y Holanda (aunque no en el Estado español, para mayor pena de los devotos de la Iglesia Pastafari Española, que siguen luchando contra tamaña injusticia). Lo más increíble de todo es que la petición en Change.org ya ha cosechado casi nueve mil firmas, tres mil más que la virgen del Rosario. La polémica no cesó de crecer estos días, a lo que los partidarios del Monstruo del espagueti le agregaron una buena cuota de humor, hay que reconocer, para cuestionar semejante sinrazón política de parte del líder de Podemos-Anticapitalistas. Ahora bien, más allá de la parodia y el ingenio, el problema no es solo que Kichi le haya entregado la medalla a la virgen -que ya en sí mismo es una concesión abismal a la reaccionaria Iglesia Católica- sino toda la justificación que se ha montado sobre el hecho. Si la relación del Estado con la Iglesia se justifica porque la religión es “popular” y porque es “parte de la tradición” y de la “identidad del pueblo” en Cádiz, entonces hay que renunciar definitivamente a la separación de la Iglesia del Estado, no solo en esa ciudad sino en todo el Estado español y en buena parte del mundo atendiendo al peso de las más diversas confesiones religiosas. Pues no. Aún seguimos creyendo que Marx tenía razón cuando en su Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, allá por 1844, sentenció que "la religión es el opio de los pueblos", no una seña de "identidad" y de "tradición popular". Una cosa es respetar la libertad religiosa y otra promover su enaltecimiento, y encima desde un cargo político en el Estado.   Como un intento de salir del atolladero, también salió a la palestra Juan Carlos Monedero, tratando de defender la medalla a de oro a la virgen con una oda al “gobernar para el pueblo, tal como el pueblo sea”. Pero no hizo más que agregar confusión al entuerto. “Kichi seguirá escribiendo, cuando escriba de política, que hay una iglesia que nunca ha viajado a los barrios pobres”, dice Monedero, pero, mientras tanto, “Kichi, es Alcalde de Cádiz y de todos los gaditanos. Y de la misma manera que está bien que no impulse nada que nos quite la responsabilidad de nuestros actos, hace bien en escuchar al pueblo en el momento concreto en el que vive el pueblo, que es el ahora. Porque en un mundo emancipado es verdad que o no habrá ni dioses ni vírgenes o habrá miles. Pero mientras tanto, gobernamos para el pueblo que está ahí. Y gobernamos sabiendo que no es lo mismo el poderoso que el humilde, aunque coincidan en algunos sitios. Kichi no es el alcalde de mañana. Es el alcalde de hoy. Y qué bueno que lo tiene claro. Y, además, sin ayuda de la virgen, porque dios nunca abandona a un buen marxista.” El problema es que cuando Kichi le otorga la medalla de oro a la virgen, y por esa vía a la propia Iglesia Católica, no sólo no es el “alcalde del mañana”, sino que es el de “ayer”. Y no sólo está muy lejos de ser “un buen marxista” –en el supuesto de que lo fuese–, sino incluso a años luz de ser un simple laico más o menos sensato. El otorgamiento de la medalla a la virgen significa un nuevo retroceso ideológico y político sin precedentes para una fuerza que se reivindica “anticapitalista” y “de izquierdas” y llegó al Ayuntamiento prometiendo “cambiar las cosas”, pero lo único que ha hecho hasta ahora es adaptarse a ellas “tal como son”. En este marco, muchos nos preguntamos ¿cuál es el límite de la impostura de los “anticapitalistas” de Podemos? Sólo Dios sabe. (Furnte: La Izquierda Diario / Autor: Diego Lotito)



  • 1948-1492: De la “Nakba” palestina a los “falah mankub” de Andalucía
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    01/06/2017
    El 15 de Mayo de 1948, las organizaciones sionistas, bajo el amparo de la comunidad internacional, declararon el nacimiento del Estado de Israel en el territorio de la Palestina histórica. Así, los árabes palestinos no judíos, mujeres y hombres, que habitaban Palestina a la sazón pasaron a ser extranjeros o, en el mejor de los casos, ciudadanos de segunda en su propia tierra y a ser considerados una amenaza según la retórica del nuevo Estado, iniciándose un ciclo de confrontación, racismo, ocupación y genocidio que continúa hasta nuestros días en la Tierra Santa de las religiones del Mediterráneo. Un genocidio es un crímen, en tiempos de guerra o paz, cometido contra un pueblo o grupo humano en base a criterios étnicos, nacionales o religiosos con la intención de exterminarlo. Todo lo que supuso la creación del Estado de Israel en tierras palestinas para el pueblo que lo habitaba es recordado cada 15 de Mayo en lo que para los israelíes es el “Día de la Independencia de Israel” y para los palestinos, la Nakba,  un nombre específico en lengua árabe que significa “desgracia” o “catástrofe”.  La Nakba es lo que le ocurre y ocurrió al pueblo palestino tras el nacimiento del Estado de Israel en su tierra: humillación, desposesión y exterminio. Otro término derivado de la misma raíz que la palabra NaKBa (la lengua árabe, al igual que la hebrea, se basa en raices de tres consonantes que comparten un mismo campo semántico, en este caso: N-K-B) sirvió para nombrar a los supervivientes de otro genocidio que tuvo lugar en la orilla opuesta del Mediterráneo hace 400 años. El término, recogido por la RAE, si bien hay polémica respecto a su origen etimológivo, es fel-lah menkub, literamente “campesino desgraciado” que luego evolucionará fonéticamente hasta dar flamenco y dejará de designar a las personas y pasará a nominar una tipo de música y una actitud ante la vida. MaNKuB y NaKBa comparten la misma raíz trilítera, cuyo sentido remite a la idea de desgracia e infortunio. Así, los fel-láh menkub eran todos aquellos campesinos (fel-láh/ fel-lahiyyun) y pequeños propietarios judíos y musulmanes, -a veces gitanos, a veces payos- que habitaban las tierras de lo que había sido Al Ándalus, regidas por gobernantes musulmanes y que tras la llegada de los Reyes Católicos, cuyos descendientes decidieron que el Reino de España sería cristiano y castellano-parlante, fueron despojados de sus tierras, sus ropas, sus casas, su lengua y su modo de vida. Se convirtieron en los enemigos del Estado que se erigía en soberano de la tierra que les vio nacer y crecer, igual que ocurre con los palestinos de hoy día tanto en el Estado de Israel como bajo la ocupación militar en Cisjordania o el bloqueo en la Franja de Gaza. Habían sufrido su propia Nakba –desgracia– y eran por tanto mankubun –desgraciados-; fel-lah mankub (flamenco): campesino desgraciado. Estos flamencos obligados a desprenderse de todo lo material y hasta de lo inmaterial ( lengua, religión, cultura) que tenían se vieron obligados a errar por el naciente Estado-Iglesia de España, o a huir de sus fronteras para sobrevivir, como le ocurrió al pueblo palestino cuando el Estado de Israel se proclamó soberano en su tierra. La Monarquía de España hizo en los siglos XVI y XVII con los flamencos lo mismo que el Estado de Israel con los palestinos, eliminarlos sistemáticamente por cuestiones étnicas y religiosas, que en última instancia resultan ser políticas. Ambos pueblos fueron expulsados de sus hogares, su tierra y sus vidas. Para quien esté interesado en la cuestión, hay investigaciones académicas realizadas al respecto, como la de la profesora Maria José Lera que compara la historia de ambos procesos de expulsión, uno en cada orilla del Mediterraneo, y que tanto duelen a sus habitantes por mucho que pase el tiempo. Pues aunque la historia del genocidio católico-castellano sobre el pueblo andalusí no se recoja en los libros de texto de las escuelas del Estado como debería suceder, el pueblo que habita en el Estado español, los más fervientes cristianos, los mayores amantes del jamón serrano, todos aquellos que sobrevivieron físicamente a la masacre perpetrada por la Santa Inquisición, siguen cantando a sus vástagos canciones en clave recordando a aquellos que se fueron de sus casas obligados, que desaparecieron tras subirse a las galeras que salían de Almería y Gandía, aquellos que se llevaron las llaves de su casa en el bolsillo esperando el ansiado regreso, como lo esperan en nuestros días todas las palestinas de Cisjordania, las que emigraron a Estados Unidos, o las que viven en Tel Aviv siendo ciudadanas de segunda en su tierra, como los moriscos y judíos íberos que fueron tachados de extranjeros en la historiografía española. (Fuente: Monitor de Oriente / Autora: Macarena Cortés Alcázar)



  • Apropiaciones indebidas
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    30/05/2017

    flamenco madrid 1

    A la hora de perpetuar el carácter periférico de Andalucía, el nacionalismo del Estado español, desde el siglo XIX, momento de su consolidación como formación social, ha adoptado la llamativa, y nada inocente estrategia, de apropiarse (igual que ha hecho con el castellano en la vertiente lingüística) de la singularidad cultural andaluza, vaciándola de contenido para negarla, caracterizándola como genéricamente 'española' (Moreno Navarro, 2013: 53-54), en tanto convierte valores de uso cultural en valores de cambio mercantil. El pueblo andaluz, en su mayoría, asume con orgullo la apropiación de acuerdo con el discurso del esclavo feliz que representa a su amo internacionalmente.

    Tal negacionismo viene siendo diseñado y difundido por las diversas instituciones de la Administración colonial desde su primera época (Hijano del Río y Ruiz Morales, 2003: 15, 16-18):

    << Para el consejero de Educación [en 1984] Manuel Gracia, en esta misma línea, la cultura andaluza adquiere toda su dimensión y sentido dentro de la “española”, que contribuye a conformar: “Con claridad decimos que el Gobierno andaluz, en estos momentos presentes, no es en absoluto partidario de una concepción de la cultura andaluza que nos desvincule o nos enfrente al conjunto de la cultura española”; la identidad andaluza “no desvincula, no rompe, sino que justamente integra, coopera, en la conformación de un conjunto armónico que, para nosotros, es la cultura española” (DS [Diario de Sesiones del Parlamento de Andalucía] 26-6-84: 2880). […]

    Durante la IV Legislatura […] En realidad, se profundiza en la identificación plena de Andalucía y España […]. La identificación entre el enfrentamiento y la conciencia y política de carácter etnonacionalista se muestra como un recurso eficaz, con el que de continuo se martillea a la opinión pública andaluza, para prevenir de tal conciencia y fomentar, por el contrario, un nacionalismo español “sereno”, solidario, cívico y constitucional. […] Incluso se exalta el “españolismo” de los andaluces. Así, citando al historiador A. Domínguez Ortiz, el portavoz del PSOE indica: “La adhesión de los andaluces a la idea autonómica en nada atañe a su medular españolismo” (DS 17-6-97: 2635). >>

    Esta vampirización se produce siempre desde un esquema conceptual impositivo. De acuerdo con Ortiz Estévez (2004: 280):

    << El nacionalismo español inconsciente no es unitario, sino impositivo. Sería unitario si su concepto de «lo español» reuniera en plano de igualdad las diversas culturas que coexisten dentro de los límites de España. Si tan español fuera lo de Madrid como lo de Barcelona, lo de Bilbao o lo de Vigo. Si tan español fuera el castellano como el catalán, el gallego, el vasco, la fabla aragonesa o la llingua asturiana. Pero no. Según los usos y costumbres del nacionalismo español inconsciente, la guitarra es «españolísima», pero no lo son, desde luego, ni la tenora, ni el txistu, ni la gaita. ¿Qué es la «canción española», en el lenguaje del nacionalismo español? La copla andaluza. Todo el mundo parece de acuerdo en decir que Lola Flores era «muy española», pero no creo que a ningún español espontáneamente entusiasta se le ocurriera calificar a Nuria Espert o a Bernardo Atxaga de «españolísimos». >>

    En efecto, según Gil de San Vicente (2015: 3), el objetivo ha sido la frankensteiniana tarea de construir una idea de supuesta 'nación' elaborando un pastiche cultural a base de la yuxtaposición de retales (desvirtuados) de idiosincrasias procedentes de las tradiciones de algunas de las respectivas naciones (reales) circunscritas dentro de las fronteras del Estado:

    << la recuperación del nacionalismo imperialista español no afecta solo, por su agresividad, a Hego [Sur] Euskal Herria, sino a todas las restantes naciones y culturas oprimidas, y también a la propia cultura e identidad castellana, desvirtuada y tergiversada hasta el extremo para poder así, sobre su irrealidad, más con los añadidos no menos falsos de una imagen folclórica andaluza de pandereta y castañuelas, crear los dos pilares básicos del mito de «España». Habrá otros pilares, como el de la resistencia aragonesa a la invasión naopoeónica hasta terminar en la «España» no de los íberos, como hasta ahora, sino en la de los «españoles» desenterrados en las excavaciones arqueológicas de Atapuerca. Se quiera admitirlo o no, vivimos bajo este nacionalismo imperialista que se sustenta en una explícita negación acientífica de la historia. >>

    Al respecto del protagonismo de la cultura andaluza en esta utilización adulterada por parte del españolismo, se pregunta retóricamente Arana (1994: 125):

    << ¿Cómo ha sido posible que Andalucía, verdadera colonia de Castilla en su origen, se haya situado en condiciones de poner su sello en la cultura oficial del Estado, eclipsando incluso a lo castellano? Sencillamente porque la clase dirigente castellana en esa colonia, a la par que se desculturizaba seducida por el sur, también se nutría más que en ninguna otra parte, logrando crecer vigorosamente en el pobre contexto de las burguesías agrarias del Estado, dirigiéndolo hasta la etapa franquista, salvo en los mínimos períodos democráticos que se han dado. Nada más coherente entonces, bajo la aparente paradoja, que Andalucía, o más bien una visión superficial, parcial e interesada de ella, se haya convertido en la imagen del Estado. Y en concreto al pueblo andaluz se le enajena al haber convertido su cultura expropiada en un producto trivial para exhibición de señoritos. >>

    Esta cíclica apropiación del patrimonio biológico y cultural andaluz por parte de España va desde el gazpacho, pasando por la siesta o el flamenco (siempre desde el momento en que estos empiezan a pasar de ser objeto de minusvaloración a gozar de prestigio social) hasta, por ejemplo, el conocido internacionalmente como Andalusian horse1, pero rebautizado “oficialmente Pura Raza Española (PRE), porque se considera que el andaluz es el caballo español por antonomasia, a pesar de que existen muchas otras razas equinas” dentro de los límites del Estado. “Sin embargo, en la mayoría de países recibe el nombre de caballo andaluz2. Tal género de vampirizaciones se ha hecho visible hasta la saciedad en el plano mediático; una de sus relativamente recientes y más patentes muestras fue el uso de imágenes y fondos musicales aflamencados en los spots de la frustrada candidatura madrileña a las Olimpiadas3, donde no por casualidad se prescindió de tradiciones musicales propias de la ciudad protagonista del anuncio (caso del chotis), más autóctonas pero no tan conocidas a nivel mundial como lo es la del citado flamenco. El epítome más obvio de esta conversión del valor de uso cultural en valor de uso mercantil fue el empleo de iconos visuales (abanicos, trajes de flamenca) y sonoros (palmas y castañuelas) andaluces en el spot de larga duración de un banco, el Hispano Americano, bajo el lema “Lo hispano marcha”, a finales de los años ochenta y principios de los noventa del siglo pasado; huelga decir que no hubo anuncios televisivos que denotaran el carácter 'hispano' con muñeiras, aurresku, jota o sardanas.

    Fue durante la etapa de la Segunda República, durante los años 30, cuando el cine español comenzó a favorecer la transmisión de la imagen de una Andalucía como esencia 'española', pero, eso sí, atrasada con respecto al resto del Estado; durante el franquismo se consolidarían estos clichés relacionados con el país. El medio cinematográfico, a través de productoras radicadas fuera de Andalucía, contribuyó decisivamente a la fijación de unos estereotipos de lo andaluz vinculados con la novela de los viajeros románticos (Ruiz y Sánchez, 2008).

    Como hemos indicado, uno de los elementos culturales vampirizados por la ideología españolista es el flamenco. El 13/IV/2012, varios de los rotativos del grupo Joly (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz...) incluyeron en la contraportada de sus ejemplares una entrevista a Francisco Hidalgo, “Escritor, flamencólogo y ex diputado andaluz en el 'Parlament'” de Cataluña. La pieza acaparó toda la página a cinco columnas, tres de las cuales fueron ocupadas en la mayor parte de su espacio por la foto del entrevistado, bajo la cual se dispuso un emotivo polisíndeton en el que se explicaba que Hidalgo “nunca prestó demasiada atención al flamenco mientras vivía en Andalucía. Tuvo que aterrizar en Cornellá para comprender el poder integrador y el efecto piña que esas artes generaban entre sus paisanos inmigrantes. Decidió admirarlo y estudiarlo, interpretarlo y escribirlo, y acabó siendo una institución, no tanto un cabal como un flamencólogo, un tipo que ha auspiciado peñas y promovido el mestizaje [...]”. ¿Cuál es el titular elegido por el autor de la información, relacionada con una expresión cultural netamente andaluza? Aquí nos encontramos con una de estas apropiaciones indebidas: “Saboreando España”.

    Efectivamente, aunque luego aluda a “la fusión de las distintas culturas que coincidieron en la Andalucía de la época” (en referencia al siglo XVIII), el artículo de Wikipedia correspondiente a la entrada “Flamenco” comienza definiéndolo, de entrada, como “un estilo de música y danza propio de Andalucía, Extremadura y Murcia”4, localización geográfica que disfraza su origen andaluz diluyéndolo en el ámbito 'español'. Ríos (2009: 3) señala cómo ante la pregunta de cuál es la música más típicamente española, nos encontramos con que para la gran mayoría de encuestadas/os es el flamenco, respuesta constante desde las visitas de los viajeros románticos a la Península en el siglo XIX. No obstante, si la pregunta formulada es cuál representa mejor su identidad cultural, los resultados son bien distintos: para la gente de Cataluña, la sardana; para la de Aragón, la jota; para la de Euskal Herria, la de bertsolaris y dantzaris o el irrintzi; para la de Galicia, la muñeira; y por último, solo la de Andalucía señalaría de forma unánime el flamenco. Molina (cit. en ibíd.: 43) establece que “geográfica y genéticamente hablando, el cante es un fenómeno estrictamente andaluz”5. Otra cosa es que, como otras manifestaciones culturales de relevancia, haya trascendido su ámbito de nacimiento. A nadie se le ocurriría negar, a pesar de su expansión global, el origen estadounidense del jazz describiéndolo, si parafraseáramos la mencionada entrada de la Wikipedia relativa al flamenco, como “música propia de Estados Unidos, Alemania, Suecia, Finlandia, Francia...” a pesar de que en estos últimos países haya festivales y artistas que cultivan ese género. Si la llamada enciclopedia libre incluye a Murcia en su definición inicial de este arte, no conviene perder de vista que cuando las cuencas almerienses (receptoras de población en la segunda mitad del siglo XIX), como antes las de Linares, comenzaron a agotarse, los mineros emprendieron nuevos caminos migratorios que les llevaron a los recién redescubiertos yacimientos de la Sierra de Cartagena, con lo que la ola migratoria fue tan importante que pronto la población originaria de esta zona extractiva quedaría sumergida por la población almeriense, en una proporción de 1 a 8, impacto que dejaría una impronta profunda tanto en el habla como en el folklore de la comarca, donde pronto se fundirían los Cantes de las Minas almerienses y murcianos, lo que dio lugar a una tradición flamenca murciana que se mantiene hasta hoy (ibíd.: 50). Si también existe otro foco en el sur de Extremadura que, fuera de los territorios andaluces, ha aportado mucho al flamenco (aun teniendo en cuenta que antes de la actual provincialización, que data de 1833, varios de sus municipios pertenecían a Andalucía como integrantes del antiguo reino de Sevilla), haciendo surgir formas autóctonas de cantes como los jaleos de Badajoz o los tangos extremeños, dicha localización y la parte más occidental de Andalucía han gozado históricamente de una gran influencia mutua a raíz del el trasiego económico y poblacional de Extremadura con las comarcas andaluzas limítrofes (ibíd.: 51). De la misma manera, no es de extrañar que la emigración a Barcelona y su cinturón industrial durante los años 60 y 70, que ha hecho que en Cataluña vivan hoy casi 800.000 andaluzas/ces, haya hecho florecer allí el flamenco, generando formas propias de grado menor como la rumba catalana, o dando a luz a determinadas figuras del cante, caso de Miguel Poveda (ibíd.: 50). Por tanto, el titular “Saboreando España” de los diarios del grupo Joly que hemos observado no deja de constituir una sinécdoque o sustitución de la parte, Andalucía (nación), por un todo, “España” (Estado al que a día de hoy pertenece), en el que se trata de diluir la primera. De la misma manera que la Wikipedia no define al flamenco como “estilo de música y danza propio de Andalucía, Extremadura, Murcia y Japón” a pesar de que el país nipón “cuenta con 50.000 estudiantes y unas 80.000 personas vinculadas al mundo del flamenco” y de que “el nivel del flamenco en Japón es muy alto”, con la presencia de bailaoras y guitarristas consagrados y de que en 2015 se celebrara “la segunda edición de la Cumbre Flamenca de Japón”, según el relato de la propia Marca España, que se apropia del flamenco por motivos mercantiles citando en su web la academia de Tokio como la “escuela de flamenco y baile español con más estudiantes del mundo” (cursivas nuestras)6.

    Volviendo a Hijano del Río y Ruiz Morales (op. cit.), para la Administración colonial en materia educativa, “Así, por ejemplo, el flamenco es «un lenguaje musical que es universal» antes que andaluz (consejera de Cultura, DS 6-3-97: 1868) o, según un portavoz del PSOE, un «fenómeno mundial» (ídem). El «universalismo» es otro buen recurso preventivo frente a la conciencia de disponer de cultura e identidad específicas”.

    En ocasiones, la alternativa al relato directo del flamenco español para ocultar la realidad del flamenco andaluz es la opción del flamenco sureño. La misma jugada léxica con que el régimen del virreinato español diluyó la identidad andaluza bautizando a su televisión como “Canal Sur” fue la elegida a la hora de poner nombre a uno de sus programas culturales: “Flamenco Viene del Sur es una iniciativa de la Consejería de Cultura que surge en 1996 con el objetivo de situar el espectáculo flamenco a nivel de cualquier otra manifestación de las artes escénicas y con la intención de incidir en la profesionalización del sector desde un punto de vista artístico, mediante el apoyo a la creación y con la consolidación del tejido profesional del flamenco”7. El caso es que el flamenco no venga de Andalucía sino del “Sur” (de España y de Europa, se entiende). En efecto (VV.AA.: 2017),

    << Este devenir Andalucía en Sur [...] hace encajar a mi nación dentro y con respecto a un estado opresor. El mismo estado que colonizó y coloniza nuestra cultura y nuestros recursos, sean simbólicos o materiales. El mismo que se apropia del flamenco y del traje de gitana para hacerlos símbolos de un Estado inventado que no se creen ni ellos. El mismo estado que nos toma como fuente de recursos naturales y mano de obra barata.

    Al decir Sur, estamos diciendo Sur de España. Es decir, nos estamos definiendo con respecto al opresor. Estamos, además, enorgulleciéndonos de ser parte de él. Cuando decimos Sur, hablamos del Sur del subcontinente europeo, nos situamos en el occidente colonizador y obviamos nuestra conexión con nuestra verdadera macro-matria: el Mediterráneo. [...]

    Al decir Sur, estamos mirando precisamente al Norte, en lugar de estar mirando más al sur, que es lo que deberíamos hacer. Es como cuando la clase media mira a la clase alta en lugar de mirar a las clases más bajas y hermanarse con ellas. No hay nada más peligroso que el concepto clase media. Así como el concepto Sur aplicado a la vertiente norte del mediterráneo: Todo eso que no es África, pero casi.

    ¿Por qué el sur es el Sur y el norte es el Norte? ¿Quién decide cuál es cuál? Al reconocernos en el Sur estamos reconociendo un eje de coordenadas establecido por la geopolítica hegemónica.

    Son muchos siglos intentando borrar de nuestras cabezas nuestra memoria histórica, de limpieza étnica, de hacernos creer que hablamos mal o en el mejor de los casos que hablamos español meridional, de culpabilizarnos de una situación económica miserable impuesta desde fuera, siglos y siglos de machaque como para que ahora también nos hagan olvidar su nombre. Desde los feminismos sabemos muy bien que lo que no se menciona no existe, así que por favor, llamemos al pan, pan y al vino, vino. >>

    El cantante ubetense Joaquín Sabina, premiado con la Medalla de Hijo Predilecto de Andalucía por Susana Díaz en 2016, incluyó en su discurso de agradecimiento en verso, estrictamente circunscrito a los vectores fundamentales del discurso político articulado por la presidenta de la Junta, referencias a Andalucía como “el sur luminoso que prefiero” o “un paraíso hospitalario
al sur del sur”. Este no es más que la reedición del enunciado acuñado en varias ocasiones por José Rodríguez de la Borbolla, segundo presidente de la Junta autonómica, quien declarara que “Andalucía es el sur más atractivo del sur hacia el que Europa retorna” o que “Desde el sur del sur […] se va a acceder al centro y norte de Europa por vías rápidas de comunicación” (Hijano del Río y Ruiz Morales, op. cit.: 25); sur al cuadrado, 'europeo' y 'español'. Borbolla fue el mismo que años más tarde afirmaría que “Andalucía es una región, y no una nacionalidad histórica, diga lo que diga el Estatuto de Autonomía” (Diario de Sevilla, 18/I/20148).

    Otra muestra mediática en torno al flamenco de ese extractivismo epistémico, que destruye culturas y en el proceso se apropia de sus aportaciones sin dejar ningún rastro en la memoria acerca de su sentido, contexto de nacimiento y producción, parte del robo culturicida global occidentalocéntrico (siguiendo a Grosfoguel, 2016: 140-142), fue la cobertura que ese Canal “Sur” ofreció al denominado Record Flamenco Madrid el domingo 14 de mayo de 2017 en el informativo de mediodía. La pieza periodística contribuye a la exaltación de la capital como elemento mítico de su nacionalismo de Estado (Rodrigo Mora, 2010; González Pulido, 2016; Gil de San Vicente, op. cit.). Del mismo modo que la Dama de Baza o los documentos sevillanos de Alfonso X (Vergara Varela, 2010), también el patrimonio inmaterial andaluz puede ser objeto del expolio español. El evento fue presentado en el informativo Noticias 1 de ese mismo día9 por la habitual pareja de presentadora y presentador, Silvia Sanz y Juan Carlos Roldán, quienes daban paso a la pieza informativa exhibiendo un entusiasmo tan intenso como el que mostraba el bailaor Antonio Canales ante el micro y la cámara de Canal Sur cuando explicaba cómo la capital del Estado, ajena a toda producción relacionada con esa manifestación artística, se erige, haciendo gala del acostumbrado centralismo radial, en plataforma ineludible a la hora de alcanzar repercusión de amplio alcance, incluso cuando se trata de una tradición artística no madrileña ni castellana. También se recogió el testimonio de la cantaora Caridad Vega.

    << SILVIA SANZ: La Plaza de Colón de Madrid ha sido el escenario de un récord.

    JUAN CARLOS ROLDÁN: Del mayor número de personas bailando flamenco durante cinco minutos. [Imágenes del acto.] Estrellas del baile como Antonio Canales o Jesús Carmona han impartido una clase magistral que se ha podido seguir desde una pantalla gigante y conseguir así una coreografía con todo el público. Una cita con el flamenco a la que han acudido cientos de personas de todas las edades y con la que se da la salida al Festival Flamenco de Madrid.

    ANTONIO CANALES: Es que viene ya a Madrid. Claro que están esos lugares como Triana, Sevilla, Cádiz, Jerez... Pero Madrid es donde se cuece la madre del cotarro, que luego explota para todos los demás lugares.

    CARIDAD VEGA: A mí Madrid me ha dado mucho y me alegro [de] que haya tanta gente pues haciendo flamenco, ¿no?, en esta gran fiesta. >>

    Así aprendemos gracias a Canal Sur, y debemos asumir, pues, que, como en tantos aspectos, “Madrid es donde se cuece la madre del cotarro”. Cerremos este repaso a las vampirizaciones de lo andaluz en aras de la fabricación de una supuesta (y artificial) identidad española con el fragmento de una conferencia en la que el escritor y periodista chiclanero Tomás Gutier (2010)10 ironiza en torno a este robo cultural selectivo y oportunista:

    << ¿Que el gazpacho es una comida simple, de pobres, de gañanes? El gazpacho es andaluz. ¿Que lo ponen en su carta los restaurantes de Europa y resulta que los expertos lo definen como un plato rico, sano y nutritivo? Bueno, el gazpacho es español. ¿La siesta? Eso es algo de flojos, de haraganes, de gente que tiene que echarse a dormir constantemente: la siesta es andaluza. Llegan los médicos y dicen: «La siesta es algo inteligente: romper el día a la mitad para poder descansar y...». ¡Hombre, entonces la siesta es española! ¿Que el flamenco es un cante de taberna, de borrachos y todo lo demás? El flamenco es andaluz. ¿Que el flamenco triunfa en París, en Nueva York y todos los expertos dicen que es el cante, el ritmo étnico de Europa? ¡Ja!: el flamenco es español. ¿Que salen buenos pintores, Velázquez o Picasso, o grandes literatos, como Lorca o Machado? Por supuesto, son españoles. ¿El Risitas, el Po-zí, los graciosos que saca La Nuestra [Canal Sur]? Andaluces son todos”. >>

    REFERENCIAS

    ARANA, Alberto (1994): El problema español. Hondarribia: Hiru.

    GIL DE SAN VICENTE, Iñaki (2015): “Crítica abertzale del paradigma de la izquierda española. Límites teórico-políticos de las izquierdas nacionalistas españolas”. http://www.matxingunea.org/media/pdf/g_020621_critica_abertzale_del_paradigma_de_la_izquierda_espanola.pdf

    GONZÁLEZ PULIDO, Javier (2016): “Andalucía - Evolución sociológica de la conciencia de identidad nacional”, http://ghescuela.blogspot.com.es/2015/12/andalucia-evolucion-sociologica-de-la.html

    GROSFOGUEL, Ramón (2016): “Del «extractivismo económico» al «extractivismo epistémico» y al «extractivismo ontológico»: una forma destructiva de conocer, ser y estar en el mundo”, Tabula Rasa, 24: 123-143, enero-junio 2016. http://www.scielo.org.co/pdf/tara/n24/n24a06.pdf

    GUTIER, Tomás (2010): Presentación del libro “En defensa de la lengua andaluza. Charla en el Ateneo Cultural Andaluz (Jerez). 25/II/2010. https://www.youtube.com/watch?v=6_bMXACFpYA

    HIJANO DEL RÍO, Manuel y RUIZ MORALES, Fernando Carlos (2003): Etnicidad andaluza: su modelo de identidad en el discurso político-educativo de Andalucía. Sevilla: Fundación Centro de Estudios Andaluces. https://www.centrodeestudiosandaluces.es/biblio/imagendoc/00000501_00001000/00000615/00000615_090h0201.PDF

    MORENO NAVARRO, Isidoro (2013): Introducción a la identidad histórica, cultural y política de Andalucía. En MORENO NAVARRO, Isidoro y DELGADO CABEZA, Manuel: Andalucía: una cultura y una economía para la vida. Sevilla: Atrapasueños.

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    RÍOS, Carlos (2009): La identidad andaluza en el flamenco. Sevilla: Atrapasueños. (También en http://www.juntadeandalucia.es/educacion/webportal/abaco-portlet/content/944ac101-708b-41d8-bb7d-b65ee39509f4%3Fa%3Dtrue&sa=U&ved=0ahUKEwiH2NiOq5DSAhXsJsAKHSQBBN0QFggUMAA&usg=AFQjCNGM8dBuSYO8jvY1jwZemxC0quZxGQ.)

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  • Sobre las manifestaciones por la capitalidad judicial de Granada
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    29/05/2017
    Hace pocas fechas fuimos testigos en Granada de una multitudinaria manifestación que reclamaba, más allá de la “capitalidad judicial” en Andalucía que recoge el Estatuto de Autonomía, la exigencia de que las nuevas salas que se crearán dentro del Superior de Justicia de Andalucía no tengan sede ni en Málaga ni en Sevilla. Que estas manifestaciones se produzcan y que determinados colectivos hagan públicas sus exigencias entra dentro de la normalidad, lo que no es óbice para que nos sorprenda el ahínco y tesón que han puesto numerosas entidades y fuerzas políticas que se dicen de izquierda y progresistas en la reivindicación de la exclusividad en capitalidad judicial y de “salir en la foto” para no quedar empero rezagados en el viaje a ninguna parte que conlleva y significa este tipo de reivindicaciones. ¿En qué favorece a los trabajadores y el conjunto de los ciudadanos de Granada ostentar esa “exclusividad “en la capitalidad judicial andaluza? ¿Acaso es progresista obligar a los malagueños y a los sevillanos a trasladarse obligatoriamente a nuestra ciudad para solventar cualquier asunto propio del TSJA? ¿Por qué narices un país como Andalucía que está actualmente administrado en base a sus ocho territorios debe contar con una única sede judicial para determinados asuntos y pleitos? ¿En base a qué política o razones de equidad debe obligarse a un onubense, a un almeriense o a un giennense a trasladarse a Granada cada vez que el peso de la Audiencia caiga sobre él? Cabría recordar que la Real Audiencia y Chancillería de Granada comenzó a existir en 1505, cuando, por orden de Isabel I, fue arrebatada a Ciudad Real, [1]. Por ese motivo, y por los sucesivos ordenamientos de reparto y ordenación judiciales ocurridos durante el paso de los tiempos, es por lo que hoy, y recogido dentro del Estatuto de Autonomía vigente, Granada ostenta la sede del TSJA. Así comprobaremos, que no es porque los granadinos seamos más listos, más guapos o más inteligentes que los demás, si no por una Real Orden de 1505 por lo que “disfrutamos” de una sede judicial que bien podría estar ahora en cualquier otro lugar. Durante este último año, los granadinos hemos sido testigos y protagonistas de diversas reivindicaciones que han desembocado en manifestaciones multitudinarias. La defensa de “dos hospitales completos” ha marcado un antes y un después en este fenómeno social que, en algunas ocasiones y en el que ahora nos ocupa, cuenta con el apoyo masivo de partidos y personas que no dudan en sostener en el poder a gobiernos que privatizan la sanidad y el resto de los Servicios Públicos. Otro tanto sucede con la reivindicación de la capitalidad judicial, pero no cuando se reivindica el muy necesario final del aislamiento ferroviario de nuestra ciudad y su territorio. Favorecer y apuntarse a determinadas reivindicaciones “porque sí”, para no quedar fuera de la foto y sin reflexionar por qué se producen y a qué intereses favorecen esas movilizaciones no es muy edificante ni tan siquiera serio. Es por ello que, desde el Sindicato Andaluz de Trabajadores y Trabajadoras (SAT), sindicato de izquierdas, andaluz, solidario y a pie de tajo analizamos cada una de ellas y, en función de este análisis y de la decisión adoptada por nuestras asambleas, actuamos en consecuencia. Desde el SAT entendemos que nuestra primera obligación como sindicalistas -empeñados en cambiar esta sociedad en que vivimos para conseguir las aspiraciones de justicia, trabajo y dignidad que demanda el pueblo andaluz- es la de conocer la realidad. Esta realidad nos muestra cómo muchos de aquellos que pusieron el grito en el cielo cuando, con la llegada de la Democracia, se crearon las diversas Universidades Andaluzas con la excusa de que se robaba a Granada su hegemonía universitaria en la Alta Andalucía (la Andalucía Oriental dirían ellos) ahora claman por un TSJA con todas las salas aquí, o defienden el mantenimiento de dos hospitales, los mismos que ellos privatizarían sin pestañear. En el SAT conocemos muy bien cómo es aquello de “hacer el paseíllo” por Plaza Nueva y cruzar el umbral de la Chancillería para responder ante los magistrados a causa de luchar por la justicia social. Sabemos y padecemos las precariedades de los ocho juzgados de lo Social que existen en la provincia; sufrimos, como cualquier trabajador, los golpes de una justica viciada, politizada y falta de medios que no suele tratar por igual a ricos y a trabajadores. Acompañar y tocar las palmas en campañas orquestadas por los elementos, partidos e instituciones más rancios, irracionales y conservadores de nuestra Granada, sólo conducen al “Sevilla nos roba” y otras zarandajas que no es otra cosa que la expresión histórica de la insolidaridad que siempre ha servido de excusa a gobernantes y burguesía granadina para justificar todos los males que nos aquejan y que suelen ser responsabilidad de ellos. Del mismo modo que analizamos, debatimos, hicimos pública nuestra postura y participamos en las reivindicaciones por los “dos hospitales completos” en aras de la defensa de una Sanidad Pública andaluza y digna, ahora, desde el SAT, nos manifestamos públicamente diciendo que jamás nos van a encontrar en una manifestación que defienda exclusivamente la capitalidad judicial de Granada. Por cierto, tampoco estaría mal que aquellos que llaman a la ciudadanía a manifestarse en defensa de sus intereses particulares explicaran a los ciudadanos que, desde hace muchos años, existen salas de lo Penal y de lo Contencioso – Administrativo fuera de Granada y de su TSJA. Esto, obviamente, no lo van a hacer, pues ellos mismos firmaron sin rechistar la creación de estas salsas.   Paco Cabello Portavoz Territorial del SAT de Granada [1] La reina Isabel ordenó crear la Real Audiencia y Chancillería, el Tribunal Supremo de la época, con dos salas: una al norte del Tajo, en Valladolid, y otra al sur del rio, en Ciudad Real. En 1505, `pocos años después de la conquista del Reino de Granada, ordenó trasladar la sede de Ciudad Real a Granada, dada la relevancia otorgada por Castilla a la capital del reino conquistado y por el numerosísimo volumen de asuntos judiciales que se daban allí.



  • No, Israel no es una democracia
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    28/05/2017
    A los ojos de muchos israelíes y sus defensores alrededor del mundo (incluso aquellos que pudieran criticar algunas de sus políticas) Israel es, al final del día, un benigno Estado democrático, que busca la paz con sus vecinos y garantiza la igualdad a todos sus ciudadanos. Aquellos que sí critican a Israel, asumen que si hubo algo que se hizo de modo equivocado en esta democracia fue debido a la guerra de 1967. Para esta perspectiva, la guerra corrompió una sociedad honesta y trabajadora, ofreciendo dinero fácil en los territorios ocupados, permitiendo a grupos mesiánicos entrar en la política israelí, y sobre todo volviendo a Israel una entidad de ocupación y opresión en los nuevos territorios. El mito que dice que un democrático Israel fue puesto en problemas en 1967 pero continúa siendo una democracia es propagado incluso por algunos académicos notables, palestinos y pro-palestinos, aunque no cuenta con base histórica. Israel antes de 1967 no era una democracia Antes de 1967, Israel definitivamente no podía haber sido retratado como una democracia. (…) El Estado sometió a un quinto de su población a un dominio militar basado en draconianas regulaciones de emergencia del Mandato Británico que denegaban a los palestinos todo derecho básico, humano o civil. Los gobernadores militares locales eran los dueños absolutos de las vidas de aquellos ciudadanos: podían diseñar leyes especiales para ellos, destruir sus casas y medios de subsistencia, y enviarlos a la cárcel cuando fuera que lo sintieran necesario. Sólo a fines de 1950 emergió una fuerte oposición judía hacia estos abusos, la cual eventualmente alivió la presión sobre los ciudadanos palestinos. Para los palestinos que vivieron en el Israel de preguerra y aquellos que viven en Cisjordania y la Franja de Gaza después de 1967, este régimen permitió incluso a los soldados de menor rango en el IDF (Israel Defence Forces ) dirigir (y arruinar) sus vidas. Ellos quedaban desamparados si dichos soldados, o sus unidades o comandos, decidían demoler sus casas o retenerlos durante horas en un punto de control, o bien encarcelarlos sin juicio. No había nada que ellos pudieran hacer. En todo momento, desde 1948 hasta hoy, ha habido algunos grupos de palestinos sufriendo dichas experiencias. El primer grupo en sufrir bajo dicho yugo fue la minoría palestina dentro de Israel. Esto comenzó en los primeros dos meses de estatalidad, cuando fueron o desplazados hacia guetos tal y como la comunidad palestina Haifa viviendo en el monte Carmelo, o expulsados de los pueblos que habitaron durante décadas, como Safad. En el caso de Isdud, la población competa fue expulsada hacia la Franja de Gaza. En el campo la situación fue incluso peor. Varios movimientos Kibbutz codiciaban la tierra fértil que se hallaba bajo las villas palestinas. Esto incluía el Kibbutsismo socialista (Hashomer Ha-Zair) que estaba declaradamente comprometido con la solidaridad binacional. Tiempo después que las batallas de 1948 habían aminorado, habitantes en Ghabsiyyeh, Iqrit, Birim, Qaidta, Zaytun, y muchos otros, fueron engañados para abandonar sus hogares por un período de dos semanas (el ejército afirmaba necesitar esas tierras para entrenamiento) sólo para encontrarse a su regreso con que sus pueblos habían sido eliminadas o entregadas a otros. El estado de terror militar es ejemplificado por la masacre de Kafr Qasim en octubre de 1956 cuando, en vísperas de la operación Sinaí, 49 ciudadanos palestinos fueron asesinados por el ejército israelí. Las autoridades alegaron que se encontraban regresando tarde a casa desde su trabajo en momentos en que se había impuesto un toque de queda en la villa. No obstante, esta no era la verdadera razón. Pruebas más recientes muestran que Israel había considerado seriamente la expulsión de palestinos de toda el área conocida como Wadi Ara y el Triángulo en que la villa se emplazaba. Estas dos áreas (la primera, un valle que conecta con Aufula en el este y con Hadera en la costa mediterránea; la segunda expandiendo la periferia oriental de Jerusalén) fueron anexadas a Israel bajo los términos del acuerdo de armisticio con Jordania en 1949. Como hemos visto, Israel siempre fue receptivo a adicionarse territorio, pero no al aumento de la población palestina. Así, en cada coyuntura en que el Estado de Israel se expandía ponía su vista en cómo restringir la población palestina en las áreas recientemente anexadas. La operación “Hafarfert” (“topo”) fue el código de un conjunto de propuestas para la expulsión de los palestinos cuando una nueva guerra estalló con el mundo árabe. Muchos estudiosos piensan hoy que la masacre de 1956 fue una práctica para ver si la población del área podía ser intimidada para que la abandonara. Quienes perpetraron la masacre fueron llevados a juicio gracias a la diligencia y tenacidad de dos miembros del Knesset (Parlamento de Israel): Tawaq Tubi del Partido Comunista, y Latif Dori del partido sionista de izquierda Mapam. Sin embargo, los comandantes responsables del área recibieron solamente pequeñas multas. Esta fue otra prueba de que al ejército se le permitía quedar impune de los asesinatos cometidos en territorios ocupados. Esta crueldad sistemática no solamente muestra su cara en un evento importante como una masacre. Las peores atrocidades pueden ser encontradas también en la presencia cotidiana y mundana del régimen. Los palestinos en Israel aún no hablan mucho acerca del período previo a 1967, y los documentos de ese tiempo no revelan el cuadro completo. Sorprendentemente, es en la poesía que encontramos indicios de cómo era vivir bajo dominio militar. Natan Alterman fue uno de los poetas más famosos e importantes de su generación. Tenía una columna semanal, llamada “La Séptima Columna”, en la cual comentaba los eventos acerca de los cuales había leído o escuchado. Algunas veces omitía detalles de fechas o incluso los lugares de esos eventos, pero daba al lector la información suficiente para entender a lo que se refería. Generalmente, expresaba sus ataques en forma poética: “Las noticias aparecieron brevemente por dos días, y desaparecieron. Y a nadie parece importarle, y nadie parece saber. En la lejana villa de Um al-Fahem, los niños (debiese decir ciudadanos del estado) jugaban en el barro / Y uno de ellos parecía sospechar de uno de nuestros valientes soldados que le gritaba: ¡Detenganse! / Una orden es una orden / Una orden es una orden, pero el niño necio no se detuvo. Arrancó. / Así que nuestro valiente soldado disparó, no es de extrañar, e impactó y mató al niño. / Y nadie habló de eso”. En una ocasión, escribió un poema acerca de dos ciudadanos palestinos que fueron baleados en Wadi Ara. En otra instancia, contó la historia de una mujer palestina muy enferma que fue expulsada junto a sus dos hijos, de tres y seis años, sin explicación, y enviada al otro lado del río Jordán. Cuando trató de regresar, ella y sus niños fueron arrestados y encarcelados en Nazaret. Alterman deseaba que su poema acerca de la madre remeciera corazones y mentes, o al menos provocara alguna respuesta oficial. Sin embargo, una semana más tarde escribió: “Y este escritor asumió erróneamente / Que o la historia sería negada o explicada. Pero nada, ni / Una palabra”. Existe más evidencia de que Israel no era una democracia antes de 1967. Este Estado seguía una política de tirar a matar hacia los refugiados que trataban de recuperar sus tierras, cultivos y labranzas, y escenificó una guerra colonial para derrocar al gobierno de Nasser en Egipto. Sus fuerzas de seguridad fueron también de gatillo fácil, asesinando a más de 50 ciudadanos palestinos durante 1948 y 1967. La subyugación de las minorías en Israel no es democrática La prueba de fuego de cualquier democracia es el nivel de tolerancia que está dispuesta a extender hacia las minorías que viven en ella. En este respecto, Israel está muy lejos de ser una verdadera democracia. Por ejemplo, después de las nuevas adquisiciones territoriales, se decretaron muchas leyes asegurando una posición superior para la mayoría: las leyes que gobiernan a los ciudadanos, las leyes que se preocupan de la propiedad de la tierra, y la más importante de todas, la ley de retorno. Esta última garantiza ciudadanía automática a todo judío del mundo, no importa donde nació. En particular, esta ley es flagrantemente antidemocrática, pues vino acompañada de un rechazo total al derecho de retorno de los palestinos, reconocido internacionalmente en la Resolución 194 de la Asamblea General de la ONU en 1948. Este rechazo rehúsa el permiso a los ciudadanos palestinos de Israel unirse con sus familias inmediatas o con aquellos que fueron expulsados en 1948. Negar a la gente el derecho a retornar a su patria, y al mismo tiempo ofrecer este derecho a otros que no tienen conexión con esta tierra, es un modelo de práctica no democrática. Encima de esto, hubo un estrato más en la negación de los derechos del pueblo palestino. Casi toda discriminación contra los ciudadanos palestinos de Israel es justificada por el hecho de que ellos no sirven en el ejército. La asociación entre derechos democráticos y deberes militares es mejor comprendida si revisitamos los años formativos en los que quienes diseñaron la política de Israel estuvieron tratando de adoptar la decisión acerca de cómo tratar a un quinto de su población. Ellos asumieron que los ciudadanos palestinos no querían unirse al ejército de ningún modo. Esto fue puesto a prueba en 1954, cuando el ministro de defensa de Israel decidió llamar a aquellos ciudadanos palestinos elegibles para conscripción a ser parte del ejército. El servicio secreto aseguró al gobierno que hubo un rechazo generalizado del llamado. Para su gran sorpresa, todos los convocados fueron a la oficina de reclutamiento, con la venia del Partido Comunista, la fuerza política más grande e importante en la comunidad en ese tiempo. El servicio secreto explicó luego que la razón principal fue el aburrimiento adolescente con la vida en el campo, y su deseo por algo de acción y aventura. A pesar de este episodio, el ministro de defensa continuó vendiendo una narrativa que describía a la comunidad palestina como renuente a servir en el ejército. Inevitablemente, a su tiempo, los palestinos se volvieron de hecho contra el ejército israelí, el que se había transformado en su opresor perpetuo, pero la explotación que hace el gobierno de esto como un pretexto para la discriminación arroja enormes dudas acerca de la pretensión de este Estado de ser una democracia. Si eres un ciudadano palestino y no sirves en el ejército, tus derechos a la asistencia gubernamental como trabajador, estudiante, padre o parte de una pareja, son tremendamente restringidos. Esto afecta a la vivienda en particular así como al empleo (donde un 70% de toda la industria israelí es considerada como área sensible para la seguridad, y en consecuencia cerrada para todos esos ciudadanos en tanto lugar para encontrar trabajo). El supuesto subyacente del ministro de defensa no fue sólo que los palestinos no deseen servir, sino que ellos son potencialmente un enemigo interno en el que no se puede confiar. El problema con este argumento es que en toda guerra importante entre Israel y el mundo árabe la minoría palestina no se comporta como se espera. Ellos no forman una quinta columna o se levantan en contra del régimen. Esto, no obstante, no los ayuda: a esta fecha son vistos como un problema “demográfico” que necesita ser resuelto. El único consuelo es que aún hoy muchos políticos de Israel no creen que la vía para resolver “el problema” sea la transferencia o expulsión de los palestinos (al menos no en tiempos de paz). La política de tierras de Israel no es democrática La afirmación de ser una democracia es también cuestionable cuando uno examina la política presupuestaria que rodea la cuestión de la tierra. Desde 1948, los consejos locales y las municipalidades palestinas han recibido muchísimo menos financiamiento que sus contrapartes judías. La falta de tierra, acompañada de la escasez de oportunidades de empleo, crea una realidad socioeconómica anómala. Por ejemplo, a la comunidad palestina más acomodada (la villa de Me’ilya en la alta Galilea) le va peor que a la población judía más pobre en el Negev. En 2011, el Jerusalem Post reporteó que “el ingreso judío promedio era un 40 a 60% más alto que el ingreso árabe promedio entre los años 1997 y 2009”. Hoy, más del 90% de la tierra es propiedad de la Fundación Nacional Judía (Jewish National Fund, JNF). Los terratenientes no pueden involucrarse en transacciones con ciudadanos no judíos, y la tierra pública es priorizada para el uso de proyectos nacionales, lo que significa que esos nuevos asentamientos judíos están siendo construidos mientras difícilmente hay algún nuevo asentamiento palestino. Así, a pesar de que ha triplicado su población desde 1948, la mayor ciudad palestina (Nazaret) no se ha expandido ni un kilómetro cuadrado, mientras que el poblado construido sobre ella, Alto Nazaret, ha triplicado su tamaño en base a la tierra expropiada a propietarios palestinos. Otros ejemplos de esta política pueden ser encontrados en villas palestinas a lo largo de Galilea, revelando la misma historia: cómo han sido reducidos en un 40%, algunas veces incluso un 60% desde 1948, y cómo nuevos asentamientos judíos han sido construidos sobre tierra expropiada. En otros lugares esto ha dado inicio a verdaderos intentos de “judaización”. Después de 1967, el gobierno de Israel pasó a preocuparse acerca de la falta de judíos viviendo en el norte y sur del estado, y planeó entonces incrementar la población en aquellas áreas. Dicho cambio demográfico necesitaba la confiscación de tierra palestina para la construcción de colonias judías. Peor fue la exclusión de ciudadanos palestinos de estos asentamientos. Esta violación flagrante de los derechos de un ciudadano a vivir dondequiera que él o ella deseen continúa hasta hoy, y todos los esfuerzos de las ONGs de derechos humanos en Israel para desafiar este apartheid han finalizado hasta el momento en un total fracaso. La Corte Suprema de Israel sólo ha sido capaz de cuestionar la legalidad de esta política en un par de casos individuales, pero no en principio. Imagine usted si en el Reino Unido o en los Estados Unidos los ciudadanos judíos (o, por qué no, católicos) fueran impedidos por ley de vivir en ciertas villas, barrios, o quizás pueblos completos… ¿Cómo una situación así puede reconciliarse con la noción de democracia? La ocupación no es democrática Así, dada su actitud hacia dos grupos palestinos –los refugiados y la comunidad en Israel- el Estado judío no puede, bajo ninguna extensión de la imaginación, ser supuesto como una democracia. Pero el desafío más obvio a ese supuesto es la despiadada actitud israelí hacia un tercer grupo de palestinos: aquellos que han vivido bajo su dominio directo e indirecto desde 1967 en Jerusalén Oriental, Cisjordania y la Franja de Gaza. Desde la infraestructura legal establecida al comienzo de la guerra, a través del poder absoluto e incuestionado de los militares dentro de Cisjordania y fuera de la Franja de Gaza, y hasta la cotidiana y rutinaria humillación de millones de palestinos, la “única democracia” en el Medio Oriente se comporta como una dictadura del peor tipo. La principal respuesta de Israel, diplomática y académica, a esta última acusación, es que todas estas medidas son temporales: ellas cambiarán si los palestinos, dondequiera que están, se comportan “mejor”. Pero si uno investiga acerca de los territorios ocupados (sin mencionar el vivir allí), uno entenderá cuán ridículos son estos argumentos. Los políticos de Israel, como hemos visto, se encuentran determinados a mantener viva la ocupación por todo el tiempo que el estado judío se mantenga intacto. Es parte de lo que el sistema político israelí considera el status quo, que es siempre mejor que cualquier cambio. Israel controlará la mayor parte de Palestina y, en tanto que siempre incluirá una población palestina sustancial, esto sólo puede ser llevado a cabo por medios no democráticos. Además, y a pesar de toda la evidencia en contra, el estado israelí reclama que la ocupación es una ocupación ilustrada (enlightened occupation). El mito aquí es que Israel vino con buenas intenciones a conducir una ocupación benevolente, pero fue forzado a tomar una actitud más ruda por causa de la violencia palestina. En 1967, el gobierno trataba Cisjordania y la Franja de Gaza como una parte natural de “Eretz Israel”, la tierra de Israel, y su actitud ha continuado desde entonces. Cuando uno observa el debate en esta materia entre los partidos de izquierda y derecha en Israel, sus desacuerdos han sido acerca de cómo alcanzar esta meta, no acerca de su validez. No obstante, entre el público más amplio existió un genuino debate entre quienes pueden ser denominados los “redentores” contra los “guardianes”. Los “redentores” creen que Israel ha recuperado el corazón ancestral de su patria y no podría sobrevivir en el futuro sin ella. En contraste, los “guardianes” discuten que los territorios debiesen ser intercambiados por paz con Jordania, en el caso de Cisjordania, y con Egipto en el caso de la Franja de Gaza. No obstante, este debate público tuvo poco impacto sobre la forma en que los principales políticos se encontraban resolviendo cómo dominar los territorios ocupados. La peor parte de esta supuesta “ocupación ilustrada” ha sido el método del gobierno para gestionar los territorios. Al principio el área fue dividida entre espacios “árabes” y potencialmente “judíos”. Aquellas aéreas densamente pobladas de palestinos devinieron autónomas, atendidas por colaboradores locales bajo dominio militar. Este régimen fue reemplazado por una administración civil sólo en 1981. Las otras áreas, los espacios “judíos”, fueron colonizados con asentamientos judíos y bases militares. Esta política fue orientada a dejar a la población de ambos Cisjordania y la Franja de Gaza en enclaves desconectados, sin espacios verdes ni posibilidad alguna de expansión urbana. Las cosas sólo empeoraron cuando, muy poco después de la ocupación, Gush Emunim (movimiento extraparlamentario de derecha, religioso y ultranacionalista que reclamaba soberanía israelí sobre toda el área) comenzó a asentarse en Cisjordania y la Franja de Gaza, diciendo que estaba siguiendo un mapa bíblico de colonización antes que el gubernamental. En tanto ellos lograron penetrar poblaciones palestinas densamente pobladas, el espacio dejado para estos habitantes se encogió aún más. Lo que cualquier proyecto de colonización necesita primariamente es tierra; en los territorios ocupados, esto es alcanzado sólo a través de la expropiación masiva de tierra, la deportación de la gente desde el lugar en que han vivido por generaciones, y su confinamiento en enclaves con hábitats difíciles. Cuando uno vuela sobre Cisjordania, se puede observar claramente los resultados cartográficos de esta política: cinturones de asentamientos que dividen la tierra y tallan las comunidades palestinas en comunidades pequeñas, aisladas y desconectadas. Los cinturones de judaización separan las villas unas de otras, de los pueblos, y a veces atraviesan una villa por dentro. Esto es lo que académicos llaman una geografía del desastre, no menos importante desde que estas políticas se volvieron un desastre ecológico también, al secar las fuentes de agua y arruinar algunos de los paisajes palestinos más hermosos. Más aún, los asentamientos se transforman en el caldo de cultivo para que el extremismo judío crezca de manera descontrolada: las principales víctimas de lo cual son los palestinos. Así, el asentamiento en Efrat ha arruinado el sitio patrimonial mundial del Valle de Wallajah cerca de Bethlehem, y la villa de Jafneh cerca de Ramallah (que fuera famosa por sus canales de agua fresca) pierde su identidad como atracción turística. Estas son sólo dos ejemplos pequeños entre un centenar de casos similares. Destruir casas palestinas no es democrático La demolición de casas no es un fenómeno nuevo en Palestina. Como con muchos de los métodos más bárbaros de castigo colectivo usados por Israel desde 1948, éste fue originalmente concebido y ejercido por el gobierno del Mandato Británico durante la Gran Revuelta Árabe de 1936-39. Este fue el primer levantamiento palestino contra una política pro-Sionista del Mandato Británico, y tomó al ejército de ese imperio tres años el sofocarlo. En el proceso, durante los múltiples castigos colectivos impuestos sobre la población local demolieron cerca de 2 mil casas. Israel echó abajo casas prácticamente desde el primer día de su ocupación militar en Cisjordania y la Franja de Gaza. El ejército voló cientos de casas cada año, en respuesta a varios actos emprendidos por miembros de familias individuales. Desde violaciones menores a reglas militares hasta la participación en actos violentos en contra de la ocupación, los israelíes fueron ágiles en enviar sus bulldozers a exterminar no sólo edificaciones físicas sino también lugares de vida y existencia. En el gran área de Jerusalén (dentro de Israel) la demolición fue también un castigo por la extensión sin licencia de una casa ya existente o bien por no pago de las cuentas. Otra forma de castigo colectivo que ha regresado recientemente al repertorio israelí es la obstrucción de casas. Imagine que todas las puertas y ventanas de su casa son bloqueadas con cemento, mezcla y piedras, de modo que usted no puede regresar a ella ni recuperar nada que no haya retirado a tiempo. He buscado arduamente en mis libros de historia con el fin de encontrar otro ejemplo, pero no he hallado evidencia alguna de que práctica tan despiadada haya sido practicada en algún otro lugar. Aplastar la resistencia palestina no es democrático Finalmente, bajo la “ocupación ilustrada” se ha permitido a los colonos formar bandas de vigilantes para hostigar a la gente y destruir su propiedad. Estas bandas han cambiado sus métodos con el tiempo. Durante 1980, ellas usaban terror real: desde herir a líderes palestinos (uno de ellos perdió sus piernas en un ataque de aquéllos) hasta contemplar la explosión de las mezquitas de Haram al-Sharif en Jerusalén. En este siglo, se han visto involucrados en el acoso de palestinos diariamente, arrancando sus árboles, destruyendo sus parcelas y disparando azarosamente sobre sus casas y vehículos. Desde el 2000, se han reportado mensualmente al menos cien de estos ataques en áreas como Hebron, donde los 500 colonos, con la colaboración silenciosa del ejército israelí, hostigan de una forma aún más brutal a los vecinos que viven a sus alrededores. Entonces, desde el comienzo mismo de la ocupación se ha dado a los palestinos dos opciones: aceptar la realidad de permanente encarcelamiento en una mega-prisión por un tiempo muy largo, o arriesgarse ante el poderío del ejército más fuerte de Medio Oriente. Cuando los palestinos sí resistieron (como lo hicieron en 1987, 2000, 2006, 2012, 2014, y 2016), fueron apuntados como si fueran soldados y unidades de un ejército convencional. Así, pueblos y villas fueron bombardeados como si se tratara de bases militares, y civiles desarmados fueron baleados como si fuera un ejército en un campo de batalla. Hoy sabemos demasiado acerca de la vida bajo la ocupación, antes y después de Oslo, como para tomar en serio el reclamo de que la no resistencia asegurará menos represión. Los arrestos sin juicio, como lo han experimentado tantos a lo largo de los años; la demolición de miles de casas; el matar y herir a inocentes; el drenaje de pozos de agua; son todos testimonios de uno de los regímenes más crueles de nuestros tiempos. Amnistía Internacional documenta anualmente la naturaleza de la ocupación de un modo comprehensivo. El siguiente párrafo es del reporte 2015: “En Cisjordania, incluyendo Jerusalén Oriental, las fuerzas israelíes cometen las muertes ilegales de civiles palestinos, incluyendo niños, y detienen a miles de palestinos que protestan en contra o se oponen de otros modos a la continua ocupación militar de Israel, tomando a cientos en detenciones administrativas. La tortura y otros malos tratos son aún extendidas y son cometidos con impunidad. Las autoridades continúan promoviendo asentamientos ilegales en Cisjordania, mientras restringen seriamente la libertad de movimiento de los palestinos, ajustando aún más las restricciones en medio de la escalada de violencia desde octubre, la que incluyó ataques de palestinos sobre civiles israelíes y la aparente ejecución extra judicial por fuerzas israelíes. Los colonos israelíes en Cisjordania atacaron a palestinos y sus propiedades con virtual impunidad. La Franja de Gaza permaneció bajo un bloqueo militar israelí que impuso castigo colectivo sobre sus habitantes. Las autoridades continuaron demoliendo casas palestinas en Cisjordania y dentro de Israel, particularmente en villas beduinas en la región de Negev/Naqab, desalojando por la fuerza a sus residentes”. Consideremos esto por etapas. Primero, asesinatos, o lo que el reporte de Anmistía llama “muertes ilegales”: cerca de 15 mil palestinos han sido muertos “ilegalmente” por Israel desde 1967. Entre ellos había dos mil niños. Encarcelar palestinos sin juicio no es democrático Otra característica de la “ocupación ilustrada” es el encarcelamiento sin juicio. Uno de cada cinco palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza ha sufrido esta experiencia. Es interesante comparar esta práctica israelí con políticas similares en los Estados Unidos en el pasado y presente, por cuanto críticos al movimiento por el boicot, la desinversión y las sanciones (BDS Movement) reclaman que las prácticas en ese país son aún peores. En efecto, el peor ejemplo de Estados Unidos fue el encarcelamiento sin juico de 100 mil ciudadanos japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, con 30 mil detenidos luego bajo la llamada “guerra del terror”. Ninguno de esas cifras se aproxima al número de palestinos que han experimentado dicho proceso, incluyendo tanto al muy joven, al viejo, como al encarcelado por largo tiempo. Ser arrestado sin juicio es una experiencia traumática. No saber los cargos contra uno, no tener contacto con un abogado y difícilmente contacto alguno con tu familia, son algunas de las preocupaciones que te afectan como prisionero. Más brutalmente, muchos de estos detenidos son usados como medio para presionar a la gente a colaborar. Esparcir rumores o avergonzar a la gente a causa de su orientación sexual (real o supuesta) son también métodos usados frecuentemente para movilizar complicidad. Respecto a la tortura, el confiable sitio web Middle East Monitor publicó un horrendo artículo describiendo los doscientos métodos usados por los israelíes para torturar palestinos. La lista está basada en un reporte de la ONU y otro reporte de B’Tselem, una organización israelí de derechos humanos. Entre otros métodos, se incluyen golpes, encadenamiento de prisioneros a puertas o sillas por horas, vertimiento de agua fría y caliente sobre ellos, desmembramiento de dedos, y retorcimiento de testículos. Israel no es una democracia Lo que cuestionamos aquí entonces no es sólo la afirmación de Israel de estar manteniendo una ocupación ilustrada, sino también su pretensión de ser una democracia. Dicho comportamiento hacia millones de personas bajo su dominio devela la mentira de tales artimañas políticas. No obstante, aunque grandes secciones de las sociedades civiles a lo largo del mundo rechazan la pretensión de Israel de ser una democracia, sus elites políticas (por varias razones) lo tratan aún como un miembro del exclusivo club de estados democráticos. En muchos sentidos, la popularidad del movimiento BDS refleja las frustraciones de esas sociedades con las políticas de sus gobiernos hacia Israel. Para muchos israelíes estos contraargumentos son irrelevantes en el mejor de los casos, maliciosos en el peor. El estado de Israel se aferra a la imagen de que es un ocupante benevolente. El argumento de la “ocupación ilustrada” propone que, de acuerdo al ciudadano judío promedio en Israel, a los palestinos les va mucho mejor bajo la ocupación y que no hay razón en el mundo para resistirla –y ni hablar de hacerlo por la fuerza. Si eres un defensor acrítico de Israel en el exterior, tú aceptas estos supuestos también. No obstante, existen secciones de la sociedad israelí que sí reconocen la validez de algunos de los reclamos hechos aquí. En 1990, con varios grados de convicción, un número significativo de académicos, periodistas y artistas judíos expresaron sus dudas acerca de la definición de Israel como una democracia. Requiere algo de coraje el desafiar los mitos fundacionales de la propia sociedad y del propio estado. Por esto unos pocos de ellos se replegaron más tarde de esta posición valiente y retornaron a acatar la línea general. Sin embargo, por un momento durante la última década del siglo pasado, ellos produjeron trabajos que desafiaron el supuesto de un Israel democrático. Retrataron a Israel como parte de una comunidad diferente: la de las naciones no democráticas. Uno de ellos, el geógrafo Oren Yiftachel de la Universidad de Ben-Gurion, describió a Israel como una etnocracia, un régimen que gobierna un estado étnicamente mixto con una preferencia legal y formal por un grupo étnico por sobre todos los otros. Otros fueron más lejos, etiquetando a Israel como un estado apartheid o un estado de asentamiento colonial. En breve, cualquiera sea la descripción que estos académicos críticos ofrecieron, entre ellas no estaba la de “democracia”. (Fuente: Rebelión - Jacobin Magazine /Autor: Illan Pappe /traductor: Felipe Lagos R.)  



  • La cuestión es impedir que el fascismo se adueñe de Venezuela
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    27/05/2017
    El plan imperial de azuzar a los sectores más fascistas de la oposición venezolana para convertir las calles de Caracas y otros puntos del país en lo que fueron los inicios de la gran invasión terrorista en Siria, sigue funcionando a todo vapor. Día a día, a todas las iniciativas de guerra descargadas sobre Venezuela Bolivariana (la económica y la mediática como señal más distintiva de la embestida derechista) se suma una violencia ciega, desalmada, repulsiva, que parece ser la matriz que amenaza imponerse entre esa mezcla de hordas juveniles de lúmpenes en que se han convertido Voluntad Popular y otros grupos acicateados por Leopoldo López y Capriles Radonski. La tremenda escena de un joven manifestante quemado vivo, acuchillado, golpeado con saña. Incluso cuando después que el fuego arrasara sus ropas y su cuerpo fuera destruido casi en un 80 por ciento, no faltaron energúmenos que lo seguían azotando impidiéndole llegar hasta un sitio donde pudiera ser auxiliado. Esto no es oposición y mucho menos pacífica como siguen sosteniendo el secretario de la OEA, Luis Almagro y buena parte de los presidentes obsecuentes de Washington, con Mauricio Macri , Horacio Cartes y Pedro Pablo Kuscinsky a la cabeza (Temer está ahora más preocupado en no ir preso por corrupto) sino que esto es lisa y llanamente la cara más brutal de lo que siempre auspicia el imperialismo en cada uno de los territorios que intenta destruir para luego adueñarse de ellos. El Medio Oriente es la mejor matriz para darnos cuenta de ellos. Practican fascismo puro, de un estilo muy parecido al que el ISIS ha venido desarrollando en Iraq, Libia y Siria, donde a una atrocidad se le impone otra. Es probable que esta escalada violentista continúe, ya que la permanente entrada de paramilitares colombianos no se detiene y tanto el presidente Juan Manuel Santos como Álvaro Uribe Vélez están unidos en la cruzada antichavista. No es casualidad la involución producida con el aval del gobierno y la justicia colombiana del proceso de paz, tampoco asombran los consejos dados a Santos por senadores republicanos y por el propio Donald Trump para que desde Bogotá se generen las condiciones para una eventual ofensiva final contra el gobierno de Nicolás Maduro. Todo coincide en generar un clima donde no se tengan en cuenta ninguna de las propuestas de diálogo realizadas por Maduro, incluida la de la Asamblea Constituyente, que tanto reclamaba en su momento el arco opositor. Lo que se busca, igual que en Siria contra Bachar Al-Assad, es el derrocamiento, la humillación, y la posterior destrucción de todos los avances logradas durante estos 18 años de chavismo. Frente a esta situación compleja, resulta asombroso y meritorio comprobar cómo a pesar de todo, el gobierno sigue ejerciendo su poder para mantener las conquistas sociales, sacando adelante las Misiones en sus más variados aspectos, desde la Salud hasta las de Educación, terminado de construir 1.600.000 viviendas y entregándoselas a quienes más las necesitan. Por su parte, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) siguen generando la posibilidad de que los sectores más humildes accedan a productos alimenticios o medicamentos que les niega la especulación criminal. Toda esta gobernabilidad social y de características revolucionarias, atendiendo a cómo están las cosas en otros países ganados por el neoliberalismo, son la razón fundamental del continuo apoyo que el chavismo de abajo le sigue otorgando a Maduro. El otro elemento que la oposición no ha podido quebrar es la lealtad de las Fuerzas Armadas, y la conjunción de ambos bloques solidifican el búnker donde hasta ahora se han estrellado todos los intentos golpistas. Es importante que quienes gobiernan no pierdan esto de vista, ya que es precisamente desde los barrios y enclaves militantes del chavismo que se exige que la actual situación se enfrente con más radicalidad, no cediendo un ápice a las provocaciones derechistas pero tampoco a los cantos de sirena social demócratas que apuestan a un chavismo contrario a los que siempre impulsó su gestor, el Comandante Hugo Chávez. Tampoco hay que descartar que en algún momento de esta ofensiva reaccionaria, quienes dirigen el plan operacional contrainsurgente no se conformen con las algaradas de la violencia fascista y decidan pasar a una etapa superior, invadiendo el país desde Colombia u otras plataformas similares. Y que lo hagan, tercerizando la intervención directa, como hizo la OTAN en Medio Oriente a partir de equipar y llenar de dólares las mochilas de los terroristas. Para ello, en la versión caribeña de este plan injerencista, intentarían apelar al concurso de los paramilitares buscando la luz verde del gobierno santista y el uribismo. Es para esa etapa, que más allá de la respuesta que le ofrezcan pueblo y ejército chavista, se hará imprescindible la solidaridad internacionalista en todas sus variantes. Ante esta posibilidad, quienes se reivindiquen bolivarianos, chavistas y antiimperialistas en todo el continente deberían estar preparados para estar a la altura de las circunstancias de lo que Venezuela precise. Sobre todo, sabiendo lo que ha sido y son a nivel cooperación desinteresada el pueblo y el gobierno venezolano, partiendo de las veces que la Revolución Bolivariana ha acudido en apoyo a otros pueblos que sufrían necesidades o eran chantajeados por no someterse al Imperio. Es por ello, que analizando autocríticamente lo hecho hasta el presente, se debe fijar -como ya lo han hecho los Movimientos hacia el ALBA- la prioridad del accionar en sostener el proceso encabezado por Maduro, a la vez multiplicar la presencia en las calles cada vez que se convoque a apoyar a Venezuela y repudiar a los fascistas que la atacan. Es indispensable también denunciar lo que allí ocurre, desmentir con información veraz lo que los medios hegemónicos de cada uno de los países se encargan de tergiversar, y por último estar en permanente alerta para evitar que esa guerra imperialista confunda y aliene a quienes se dicen de “izquierda" y terminan derrapando por derecha a la hora de hablar de Venezuela. Nadie, absolutamente nadie que se reclame del campo popular puede ignorar que si cayera el gobierno chavista la oleada de terror y revanchismo no solo golpearía al pueblo venezolano sino que se podría extender a todos los países donde el Imperio tiene discípulos y teje complicidades con EE.UU. La suerte de la Patria Grande se juega en esta pulseada entre quienes apuestan a la defensa de la democracia participativa revolucionaria y aquellos que mediante el terror tratan de implantar el fascismo y entregarle el país a las corporaciones transnacionales. La izquierda mundial en todos sus matices no le puede fallar al pueblo bolivariano y a sus ansias de paz. (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Carlos Aznárez)



  • La lucha por la vivienda. Una necesidad urgente para la clase trabajadora
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    24/05/2017
    La lucha por la vivienda. Una necesidad urgente para la clase trabajadora La urbanización y la cuestión de la vivienda y la ciudad han tenido históricamente y tienen hoy cada vez más un papel central en la absorción de los excedentes de capital, generando procesos de desposesión de las clases populares urbanas [1] . Los fenómenos eminentemente urbanos como las burbujas inmobiliarias han sido centralmente ligados a las crisis capitalistas. El problema de la ciudad y el derecho a la vivienda pues, toma un papel central en la lucha de clases, junto a la lucha al mismo puesto de trabajo y la producción, que ha sido el centro de la lucha de la izquierda históricamente. La acumulación capitalista mediante la urbanización A lo largo del desarrollo del capitalismo, la humanidad ha pasado a vivir en ciudades, paralelamente al proceso de industrialización. La dinámica del capitalismo, de búsqueda constante de acumulación mediante la inversión que permita la creación de plusvalía en el proceso de producción, ha creado los excedentes necesarios para la urbanización y crecimiento de las ciudades. Al mismo tiempo, estas permiten la absorción de la sobreproducción generada continuamente, así como una salida a los capitales en los momentos de estancamiento y crisis [2] nos los que la producción no es capaz de dar una salida que mantenga una tasa de crecimiento suficiente para el sistema. El capitalismo necesita una constante expansión: nuevos medios de producción, nuevas formas de explotar los recursos naturales y nuevas tecnologías reducen el tiempo de rotación del capital, y crean al mismo tiempo nuevas necesidades de expansión para recuperar la tasa de crecimiento; cuando un mercado agota la capacidad de compra recurre a la expansión geográfica, a la búsqueda de nuevos mercados; y finalmente, recurre a mecanismos de crédito y financiación mediante el endeudamiento, procesos de especulación y financiarización, en el que el capital ficticio ya no tiene ningún apoyo en la riqueza realmente producida. Esta dinámica supone, cuando al final no es posible mantener la circulación y acumulación ordinaria de capital, el estallido de lo que se llama crisis. El capital se estanca, se devalúa o destruye, se pierden y devalúan empleos, bienes de capital, mercancías, se devalúa el dinero etc. En este contexto, a lo largo de la historia los procesos de urbanización han tenido un papel destacado en la absorción del excedente de capital, mano de obra y capacidad productiva. Fenómenos de reconfiguración urbana análogos a lo que hoy llamamos gentrificación ya habían sido descritos a raíz de la reforma de Haussman en París el siglo XIX, las grandes transformaciones urbanas en Europa tras las guerras del Siglo XX, la urbanización diciembre suburbios residenciales alrededor de las ciudades estadounidenses después de los años 30, que acabarían con las revueltas urbanas de finales de los 60 de los sectores excluidos, afroamericanos etc, los cambios urbanos a partir de los años 80 y 90 en pleno apogeo neoliberal, los actuales crecimientos urbanos en países emergentes como China , India, Brasil, etc [3] . La inversión en la ciudad supone que no sólo la vivienda, sino la misma calidad de vida en las ciudades se haya convertido en una mercancía, haciendo de todos los aspectos de la vida en las ciudades no derechos de sus habitantes, de los que con su trabajo lo han creado, construido y enriquecido con su vida, sino productos de consumo que se puedan poner en el mercado. La ciudad se configura y crece en torno a la necesidad capitalista de hacer rentable esta inversión y garantizar la acumulación de capital. Afecta a todos los aspectos de la vida, empezando por la vivienda, al que los trabajadores destinan cada vez más recursos, pero también con la creación de una ciudad de centros comerciales, hosteleros, edificios singulares, fenómenos culturales y estilos de vida convertidos en productos para el consumo. Para todo ello se han de producir procesos de desposesión, mediante los altos alquileres, la expulsión de vecindario de los barrios objetos de los promotores, planes urbanísticos pensados para facilitar estas inversiones, el encarecimiento de suministros, la mercantilización de servicios, de la salud, la educación, del mismo espacio público, hasta de la cultura. También propicia la destrucción de solidaridades comunes para socializar las pautas de aislamiento, individualismo y codicia propias del dogma neoliberal propio de la actual fase del capitalismo. Pero al mismo tiempo que la inversión urbana supone una salida para el excedente de capital, evitando en primer término la crisis de acumulación, se convierte también en una trampa que alimenta y expande enormemente las burbujas especulativas que acaban finalmente generando un estallido mucho más devastador. La inversión en la vivienda y el entorno construido, a diferencia de la producción de mercancías, tiene un elevado tiempo de circulación, generando dinámicas de creciente especulación. Este hecho se suma a las políticas desarrolladas las últimas décadas destinadas a desregular los mercados financieros, reducir o liquidar la intervención pública de control o compensación de los desequilibrios y expolio generados, estimular el endeudamiento de personas con rentas cada vez más precarias, multiplicar el apalancamiento financiero basado en la expectativa de ganancias enormes, la creación y proliferación de productos derivados crediticios, y agilizar la creciente interconexión de los mercados. Todas estas políticas confluyeron para crear las condiciones perfectas del desastre económico, como sucedió con la crisis iniciada en 2007. Así pues, la urbanización es central en la dinámica capitalista, al precio de procesos de destrucción «creativa» y crisis que implican la desposesión de las clases populares, y además, ha estado en la raíz de las crisis capitalistas como la actual. Este procesos de destrucción suponen un crecimiento de la desigualdad, y la riqueza generada es apropiada y concentrada en cada vez menos manos, mientras excluye un número creciente de personas. Planificando un futuro global para las oportunidades de acumulación  En el mundo, y según previsiones de la ONU, la población total pasará de los más de 7000 millones de personas de hoy a 10.000 millones en 20 o 40 años, el 70% de los cuales vivirán en ciudades. El proceso de urbanización, siguiendo el modelo neoliberal, comportará un agudización y aceleración de las tendencias observadas hasta ahora. Ante este futuro inmediato, las grandes agendas y planes impulsados a nivel internacional están marcadas por la participación de grandes inversores y todo su cortejo de grupos de presión, juristas, académicos y políticos a su servicio, situados siempre en la yema del huevo de las decisiones, con plena información y capacidad de incidencia en la conformación de las agendas y programas, situando los debates bien lejos de las necesidades de la población, de acuerdo con las oportunidades de negocio. Así se tiran mantras destinados a orientar este inmenso creciente urbano de acuerdo con sus necesidades, poniendo la planificación de crecimiento de las ciudades al servicio de la acumulación capitalista, ensalada con una retórica de transformación y modernidad, desarrollo sostenible y valores. Retórica sin ningún contenido político real, ni la menor intención de emprender ninguna medida que cuestione el reparto cada vez más desigual de la riqueza, ni de garantizar la capacidad real de participación de la población en el diseño y decisiones urbanísticas, ni de encarar el creciente problema del acceso a servicios como agua, energía ... al contrario, las líneas apuntadas en las conclusiones de estos «debates» y programas, como es el caso del programa UN-Habitat (dirigido por el inefable ex alcalde de Barcelona Joan Clos), confirman que la tarea de adoctrinamiento al servicio de los intereses inversores ha sido un éxito, ya que declaran, ante los desafíos del futuro previsible, la necesidad de adaptar las ciudades a las oportunidades de negocio e inversión, a configurarlo de cara al negocio turístico y de servicios, intensificando las tendencias urbanísticas que vivimos hoy en día  [4] . Al mismo tiempo, en un ejercicio de mistificación colosal, reducen los conflictos a choques culturales y la adaptación de los migrantes, escondiendo la creciente explotación de clase, la expulsión de los vecindarios de sus barrios, la falta de trabajos dignos, el aumento de los alquileres, la pobreza y exclusión crecientes generadas por su modelo, y atribuyendo la conflictividad a problemas culturales y de identidades. Así el dogma liberal, al tiempo que fomenta la exclusión, se permite descalificar toda oposición a sus políticas, desviando todo crítica a su expolio hacia choques identitarios, que mantengan la clase trabajadora dividida, anulada e incapaz de comprender y combatir el su proyecto, mientras presenta su modelo de explotación y saqueo intensificados como el colmo de la democracia, ejemplo de tolerancia, apertura y modernidad. No hay que esperar de las grandes escenificaciones, cumbres y programas emanados de las instituciones del poder global, nada más que la agudización y legitimación del modelo de ciudad al servicio de la acumulación de capital. La clase trabajadora y el conjunto de clases populares debemos tomar pues, como un eje fundamental de nuestra lucha, el problema de la ciudad y el derecho a la vivienda, junto a la lucha puesto de trabajo. Sindicatos de inquilinos y plataformas por el derecho a la vivienda En toda Europa, América del Sur y del Norte han aparecido gran cantidad de plataformas y colectivos de defensa de inquilinos, contrarios a los desahucios ya la gentrificación de cada vez más zonas urbanas. Oscilan entre propuestas de carácter anticapitalista hasta grandes estructuras de servicios reconocidas por la legislación y funciones de lobby, su carácter depende de factores como la existencia de una izquierda organizada, legislación de cada lugar, tradición comunitaria, cultura política más de acción directa y de movimientos populares o de servicios y gestión de estado del bienestar, etc. Los casos más combativos responden a movimientos que organizan gente en barrios de clase obrera y clases populares, de las inmensas zonas suburbanas y periféricas de América Latina, de las minorías negras, hispanas, clases populares expulsadas de los centros urbanos en el caso de los Estados Unidos . Los casos más asistenciales, en que estas plataformas funcionan como lobby corresponden a países del centro y norte europeo, con gran mayoría de población viviendo de alquiler, con marco legal más favorable y protector, incluyen sectores más acomodados, o las mal llamadas 'clases medias 'y evitan cualquier planteamiento político de clase. Estas experiencias no buscan ningún enfrentamiento ni tienen una tradición organizativa de lucha. En los Países Catalanes, una lucha en primer plano En la última década se ha puesto en primer plano la problemática de la vivienda en las ciudades, especialmente desde unos años con el elevado incremento de los alquileres en lugares como la ciudad de Barcelona y su entorno, Valencia, o gran parte de Mallorca, entre otros. Un incremento que está expulsando cada vez más sectores populares de sus pisos, convirtiendo muchos barrios en áreas gradualmente elititzades para una minoría. El negocio inmobiliario ha desplazado la especulación desde el modelo de la vivienda de compra y la hipoteca, gravemente afectado por la crisis, la falta de poder adquisitivo de las poblaciones locales y la situación de la banca, hacia el negocio de los alquileres destinados a residentes de gran capacidad adquisitiva, captando inversión en buena parte extranjera y al mismo tiempo creando una nueva burbuja alrededor del turismo, de residentes directivos y ejecutivos, mientras los trabajadores y clases populares locales, que han perdido una gran parte de su capacidad salarial a lo largo del proceso de reconcentración de poder y de capital de la crisis, se ven empujados cada vez más fuera de las ciudades, o en su periferia. Los movimientos de respuesta se habían centrado hasta ahora en la cuestión de las hipotecas, dejando de lado los no propietarios, y eran incapaces de dar respuesta organizativa ni política a un fenómeno social creciente, sufrido por cada vez más vecindario de la ciudad. El proceso de expulsión y de sustitución de las clases populares para un nuevo vecindario de clase acomodada -también conocido como gentrificació-, ha sido abordado desde el progresismo reformista con tímidas propuestas de reformas fiscales o legislativas en el marco vigente, atribuyendo las causas de esta problemática a "malas prácticas" o "actores abusivos", o incluso -como ha hecho los gobiernos 'de cambio' de ciudades como Barcelona o Valencia-, limitándose a permitir que este proceso se extendiera por la ciudad, sin cuestionar ni la propiedad privada del suelo urbano ni el régimen legal que la protege por delante de los derechos de las personas, e incluso sumándose a las campañas de criminalización de la pobreza. Estamos ante propuestas y modelos explicativos que no aportan ninguna solución real y que están abocados al fracaso, ya que no están dispuestos a cuestionar ni poner en peligro los privilegios de las clases dominantes que verdaderamente controlan la ciudad, y que además se niegan a entender la situación de la vivienda en la medida que invisibilizan la relación entre capitalismo y ciudad como marco de inversión y acumulación de capital. La incapacidad del reformismo, sea en su forma socialdemócrata, en la evolución socio-liberal, o en la postmoderna «nueva política», para encarar una situación que afecta a millones de personas en los Países Catalanes pone de manifiesto los límites, la falsedad y inviabilidad de su propuesta política de dar un rostro humano al sistema vigente. Existe el peligro, pues, de plantear formas de lucha y organización que reproduzcan esta incapacidad, se vean anuladas y reducidas, a partir del control de sus liberados y estructura central, grupos de presión y satélites al servicio de gobiernos locales que no plantean ningún tipo de cuestionamiento estructural del modelo urbano actual del capitalismo, que eviten ninguna propuesta que se salga de los límites del actual sistema. Sin embargo, la izquierda y movimientos populares anticapitalistas catalanes tienen la posibilidad de organizar un movimiento que responda a esta situación, que sea capaz de dar respuesta a las necesidades populares, que plantee una dinámica movilizadora propia y combativa, y que proponga una alternativa al modelo socioeconómico capitalista urbano, más allá de pequeñas reformas del sistema y movimientos satel·litzats por la política institucional reformista. Para La izquierda independentista es pues una prioridad trabajar para impulsar las plataformas y asambleas locales como las que ya están surgiendo en muchos barrios y ciudades, reforzar la movilización y la capacidad de organización de clase para la lucha por la vivienda y por la misma ciudad. Miquel Rodríguez, militante de Endavant (OSAN) de Barcelona ---- [1] David Harvey « Rebel Cities, from the Right to the City to the Urban Revolution» 2013. [2] Ibidem. [3] Friedrich Engels, « La Cuestión de la vivienda» . Henri Lefebvre,  «La revolución urbana» , 1970. David Harvey, «The Condition of Postmodernity », 1989. Third World Plannig Review 15/1. 1993. Thomas Campanella, « The Concerete Dragon. China s urban revolution ... » 2008. Usha Ramashan,« Illegality and the Urban Poor »2006. Charles Laung « Macroeconomics and Housing, a Review ». Association of American Geographers, « Revisiting the Urbanisation of Capital » 2011. [4] Juan Uribe, Giusepe Aricó, YA Mansilla. « Towards a New Urban Agenda ¿Las ciudad sometida al valor de cambio? »Marea Urbana Revista de la Mesa vecinal de Urbanismo de Barcelona. Número 1, 2017 www.espaifabrica.cat http://ppcc.lahaine.org/cat-cast-la-lucha-por



  • El fascismo en la actualidad
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    24/05/2017
    El fascismo es una de las formas que puede adoptar el Estado capitalista. La existencia del fascismo presupone, además, un determinado estadio de desarrollo del capitalismo. Esta fase de desarrollo es el imperialismo, o sea, la etapa donde el capital financiero - y posteriormente bancario - centraliza y controla el resto de la economía. Es, también, el paso siguiente a la cartelización de las industrias. Así pues, el fascismo es la forma dictatorial del Estado imperialista. No es, por supuesto, la única forma que puede adoptar. El fascismo presupone el corporativismo de las empresas con el Estado, el reforzamiento de las primeras con el segundo. Se suele dar, entonces, en Estados que, por su debilidad, necesitan aumentar la cuota de plusvalía a través de los monopolios públicos y fusionarse con el Estado hasta determinado punto. Cabe destacar que esta unión es una forma genuina que aparece en el imperialismo en general, no sólo en el fascismo. Según Lenin en su libro El Imperialismo, fase superior del capitalismo: “vemos claramente como los monopolios públicos y los privados entretejen formando un todo en la época del capital financiero, cómo tantos unos como los otros no son en realidad sino distintos eslabones de la lucha imperialista entre los grandes monopolistas para repartirse el mundo”. Ahora podemos entender qué es y porqué aparece el fascismo. Si, dadas estas condiciones, analizamos el grado de desarrollo del capitalismo en cada país, entenderemos las diferencias entre cada “fascismo”. En España por ejemplo, la oligarquía bancaria se asentaba sobre una base industrial muy débil y, por lo tanto, dependía en gran medida de las finanzas del Estado. Entendemos así por qué surge con gran prontitud el fascismo en España, y cómo se mezcla con elementos antiguorregimentales, dando pie a un fascismo “feudalizante”, a un nacional-catolicismo. Pero analicemos rápidamente el caso de fascismo más famoso del mundo, el nazismo alemán. Alemania era una gran potencia imperialista. Hacia 1910, el grupo Deustche Bank poseía, en mayor o menor medida, 87 bancos, con un capital aproximado de 2.000/3.000 millones de marcos. En 1938, la propiedad pública constituía un 5% de la riqueza nacional, siendo (gracias a la invasión de Austria y los Sudetes, así como determinado número de empresas) del 8,7% en diciembre de 1939. La propiedad privada era la mayoritaria, a pesar de su palabrería sobre el “socialismo nacional”. El Estado era deudor y su legislación tendió a reforzar la propiedad privada. Este banco financiaría Auschwitz, que además se convirtió en el banco privado de Hitler. Durante todo el siglo XX y lo que llevamos del XXI, el Deustsche Bank ha sido probablemente el banco más importante de toda Europa.. Era, pues, un país imperialista muy desarrollado (el proteccionismo ayuda a la centralización de la economía, política que la burguesía alemana había practicado con gusto). Tras 1918, Alemania había perdido la gran guerra “de rapiña”, una guerra mundial por el control de las colonias, los recursos y los mercados del mundo. Las reparaciones de guerra, unidas a la grave crisis de los años 30, dejaron a la poderosa burguesía financiera alemana muy debilitada y sin un imperio sobre el cual recapitalizarse (además debemos contar con otros elementos, como el paro elevado previo a la crisis o el retroceso de industrias pesadas en el país). Según Charles Bettelheim, Alemania había pasado de ser un país acreedor sobre el extranjero a convertirse en un país deudor del extranjero. Con el desarrollo de la economía nazi, los empresarios privados ostentaban la titularidad de los pedidos públicos (otros elementos como los bonos del tesoro suponían un papel poco relevante en conjunto). O sea, que la financiación del mercado interior se realizó a través de los considerables pedidos a la industria alemana. El mercado exterior, como cualquier país imperialista, se desarrolló a costa de los acreedores extranjeros del régimen nazi. Vemos así como Francia se convirtió en la carga del verdadero hombre blanco, tras décadas insistiendo en que era a la metrópoli a quien le costaban cara las colonias. Trabajos como los de Elise Hullery nos vienen a confirmar lo obvio. Es decir, los grandes pedidos públicos y de rearme se acompañaban de grandes esfuerzos por parte del estado nacionalsocialista para aumentar los beneficios de las grandes empresas. El Estado capitalista alemán en sus formas fascistas rescató también a bancos y empresas afectadas por la crisis, como el Commerzbank: el Estado intervino para sostenerlo adquiriendo una parte del capital y restituyéndoselo en 1937. Así, al comienzo de la guerra este banco tenía aproximadamente 80 millones de Reichsmarks (capital por acciones) en 1941 fue ampliado a 100 millones. Otras medidas “intervencionistas” sirvieron, de facto, para aumentar el poder de los cárteles y eliminar la pequeña y mediana competencia. La gran propiedad capitalista saldría fuertemente favorecida. Vemos como bajo la Alemania nazi se reproduce uno de los elementos más característicos del imperialismo y cómo resuelve sus contradicciones. El imperialismo, en cuanto a capitalismo monopolista de Estado (el gran monopolio financiero nacional permite que la burguesía pase de controlar indirectamente el Estado a corporativizarlo de una manera absoluta, fusionándose con él como si de una empresa más se tratara) necesariamente arrastra del capital del Estado para recapitalizarse, o lo que es lo mismo, aumenta la cuota de plusvalía a través de la resección del salario indirecto de los trabajadores que acaba en el Estado a través de los impuestos. Y este hecho es común a toda forma de imperialismo, dándose independientemente de la forma que tenga su estado. Analicemos ahora la política económica del imperialismo estadounidense (como potencia financiera e imperialista más importante). El reciente aumento propuesto en cuanto al gasto militar contempla una subida de 54.000 millones de dólares. Entre 1960 y 1986, la participación en la producción industrial mundial de Estado Unidos bajó del 25 al 10% Según Alejandro Nadal, “la razón es que mientras Japón y Alemania innovaban en la introducción de máquinas herramienta de control numérico para uso genérico en la industria civil, Estados Unidos se dedicaba a diseñar sistemas automatizados para las máquinas herramienta que usaba la fuerza aérea en la producción de sus equipos y refacciones”. O sea, un país imperialista en crisis cuya economía, dominada por el capital financiero, busca raíces sólidas de dinero “real” a través del Estado y la bajada de salarios (es decir, en la plusvalía, donde único puede encontrar capital real más allá del aumento ilusorio del dinero aritmético). ¡Y luego nuestros amigos “progresistas”, defensores de las mismas medidas imperialistas, se extrañan de tener a un fascista en la Casa Blanca! Evidentemente, la situación no podía ser más distinta en la Alemania de 1933 que en el Estados Unidos de hoy día; mientras uno era una potencia derrotada, el otro es un gran imperio desarrollado. La evolución histórica e industrial así como sus enemigos son bien distintos. Sin embargo, el problema de fondo es el mismo: la crisis capitalista, la enorme crisis de sobreproducción que desencadena la necesidad de obtención de capital “real”. Y, especialmente bajo el imperialismo, es en el Estado donde encuentra esas grandes remesas de capital aunque, en el fondo, no sea sino una forma de aumentar la cuota de plusvalía, la explotación general del trabajo. Así, en épocas de crisis se desarrollan los monopolios, se bajan los salarios y los grandes pedidos del Estado sostienen a la industria. La burbuja inmobiliaria en muchos países europeos o el fortísimo desarrollo de la industria armamentística estadounidense en las últimas décadas es prueba de ello. Al igual que en la Alemania de posguerra, son los pedidos del Estado, el rescate público de empresas, las subvenciones a las multinacionales, los que “salvan”, si bien momentáneamente, a los países capitalistas de sus consabidas crisis de sobreproducción, como explicara Marx en El Capital. También es importante entender que en las colonias es donde los monopolios más pueden extenderse y desarrollarse, incluso hoy día (todo el continente africano es prueba de ello y, en buena medida, todo lo terrorífico del nazismo salió del África belga, inglesa y francesa). Por lo tanto, muchas colonias o “neo” colonias adquieren formas fascistas, aunque la metrópoli este regida bajo formas democráticas. La Operación Cóndor o la Escuela de las Américas son ejemplos perfectos de ello. Un ejemplo más concreto podría ser los 40 miembros de la CIA que formaban la cúpula del partido nazi Pureza y Libertad en Chile. Al adquirir formas fascistas neo-coloniales, las burguesías intermediarias se revisten con lo peor de las dictaduras pre-industriales y con lo peor de las dictaduras imperialistas. Aparece así el “fascismo islámico”, como por ejemplo, el wahabismo. De este modo podemos entender cómo es posible que dos sistemas donde la vida cotidiana puede ser tan distinta, así como su desarrollo político, puedan ser, al mismo tiempo, tan similares. Y cómo es posible que las “democracias” occidentales dieran y den apoyo a regímenes fascistas. Conviene recordar que toda forma de Estado es una dictadura, y que, en palabras de Lenin, “las formas de los estados burgueses son extraordinariamente diversas pero su esencia es la misma: todos esos estados son, de una manera u de otra, pero, en última instancia, necesariamente, una dictadura de la burguesía”. Incluso podemos observar formas “intermedias” entre la democracia y el fascismo, como por ejemplo España, un país democrático burgués en sus formas, pero regentado por fascistas. O el “fascismo de rostro humano” que fue el Justicialismo. No hay, sin margen de error, una línea divisoria clara entre el fascismo burgués y la democracia capitalista, que sólo es democrática en la medida en la que la clase dominante ejerce su democracia sobre el resto de personas. Por supuesto, el auge del fascismo en las democracias europeas ha permitido virar hacia la derecha el eje político. De hecho, podría pensarse que el fascismo es una forma más efectiva de dominación, al ejercer de forma implacable los intereses del capital financiero. Sin embargo, la forma más eficaz de dominación capitalista es la democracia. No sólo por determinadas sutilezas del poder (la ventaja de la desinformación frente a la represión directa) sino porque ejerce el control de forma más indirecta así como más segura, como exponía Engels. A fin de cuentas, las relaciones de producción capitalistas se basan en la propiedad privada, incluso frente a su propio Estado y forma de gobierno. De ahí que, en realidad, el fascismo sea una forma de decadencia del capitalismo. No nos extrañe si se da, especialmente en una Europa sin una izquierda revolucionaria, una “transición pacífica” entre democracia y fascismo, la fascistización de la democracia o una forma intermedia que incluso pudiera aparecer como un tercer modelo. Los comunistas defendemos la democracia contra el fascismo en general y la democracia socialista (la dictadura de los trabajadores sobre la oligarquía dominante) en particular, como único modelo realmente libertario. Como ya pronosticaba Lenin antes de la Primera Guerra Mundial, el imperialismo conduce indefectiblemente a la guerra. La crisis conducirá a guerras a mayor escala. Es imposible terminar sin las claras palabras del poeta Bertolt Brecht cuando terminó la segunda guerra mundial: “Señores, no estén tan contentos con la derrota. Porque aunque el mundo se haya puesto en pie y haya detenido al bastardo, la puta que lo parió está caliente de nuevo”. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Teodoro Nelson)



  • Ocurrencias y rotacismos
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    21/05/2017

    ocurrencias rotacismos

    El pasado 9 de mayo fue presentada en Sevilla, en la sede del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores), la edición en andaluz del clásico de Antoine de Saint-Exupéry Le Petit Prince (titulada en dicha versión Er Prinzipito), encargada por la editorial alemana Tintenfass, especializada en la edición de esta y otras obras en lenguas minoritarias de todo el mundo, a la ZEA / Zoziedá p'al Ehtudio 'el Andalú; traducción que fue realizada, en su dialecto vernáculo de Mijas, por el profesor Huan Porrah, con el loable propósito de recuperar, valorizar y revertir la estigmatización de que es objeto la cultura oral de nuestro país. El aluvión de injurias, calumnias y manipulaciones en general vertidas por multitud de medios sobre Porrah y la ZEA solo en la primera semana posterior al acto daría material para una tesis doctoral, pero aquí nos detendremos tan solo en una muestra.

    Desde la red social Twitter, Lola Pons, profesora titular de Lengua Española de la Universidad de Sevilla, que, como veremos de inmediato, intervino en una pieza televisiva en torno al evento, dio rienda suelta a su prepotencia, a través de su perfil, en estos términos (incluyendo un enlace a Elmundo.es, 9/V/20171), a través de un pleonasmo en su parte central: “Los de siempre con sus chorradas sobre una inventada ortografía andaluza. Y encima, con puesto en una universidad”2. Debemos confesar que hasta la fecha desconocemos, de entre todas las lenguas estandarizadas existentes en el planeta, la existencia de alguna ortografía que no haya sido inventada por la mente humana.

    En efecto, esta profesora, también “con puesto en una universidad”, concretamente la Universidad de Sevilla, fue entrevistada en la pieza que Canal Sur, televisión que hasta ese momento había estado silenciando sistemáticamente toda información referente al evento, dedicó al día siguiente a la presentación de la traducción de Porrah, empujada probablemente por todo el revuelo mediático que había generado en el resto de medios3. Repasémosla.

    Hay que decir que, como es habitual, la información aparece en el informativo de mediodía presentada por dos periodistas, andaluzas/ces ambas/os, en riguroso castellano normativo centronorpeninsular, como es habitual en las ondas autonómicas. A continuación da comienzo la pieza propiamente dicha, con un fondo visual de una edición del libro en castellano (por tanto, con el título “El Principito”) sobre el que se sobreimpresiona, al efecto de potenciar la sensación de contraste, un enunciado de su traducción a medida que la propia voz de Porrah va leyéndolo. Después se cuenta que así comienza la versión y se incluye una secuencia de cortes breves del profesor en su despacho de la Universidad Pablo de Olavide en los que explica algunas de las claves de su propuesta. Después se inserta un fragmento de lectura en castellano estándar de El Principito con fondo musical de una canción de Silvio Rodríguez e imágenes de los dibujos de Antoine de Saint-Exupéry, de 8 segundos de duración. Seguidamente, reaparece Porrah en su despacho leyendo para la reportera otra parte del texto (ambas/os ante la cámara; no ya su mera voz en off como al principio del vídeo). Dado que, como es sabido, a la hora de elaborar un texto argumentativo se recomienda presentar primero el argumento contrario, es decir, la idea que se va a rebatir, para a continuación introducir la propia contraargumentación, la pieza de Canal Sur ha ofrecido inicialmente la alocución de Porrah para dejar hacia el final la idea subyacente planteada por el medio, esto es, que la propuesta no es más que una “ocurrencia” o una “gracia” del profesor, términos ambos con que es descrita textualmente la novedad editorial por la redactora de la información (“esta ocurrencia idiomática”, “hay quien ha seguido la gracia y a quien no le ha hecho ninguna”), carente de seriedad o sentido, según se da a entender a lo largo de los tres momentos de contraargumentación de la pieza, los cuales, sumados, reúnen 38 segundos, frente a los 27 correspondientes a las explicaciones de Porrah a la redactora (incluso englobando bajo este cómputo los 5 últimos en los que le lee otro fragmento ante la cámara, que propiamente no forman parte de una explicación para la audiencia).

    El primero de los contraargumentos es la entrevista a Lola Pons, que aparece sin solución de continuidad tras la última de las intervenciones de Porrah, y de la que se ofrecen 16 segundos. El segundo elemento contraargumentativo se basa en una mención a las reacciones de odio, ira y sarcasmo suscitadas en las redes sociales a raíz del acontecimiento, mientras pueden verse algunas capturas de pantalla (con frases y oraciones como “locura lingüística”, una columna injuriosa de ABC4 o “la última burla del habla andaluza”), durante 7 segundos; el tercero, una recogida de opiniones de estudiantes en el patio de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla, zona donde da sus clases la citada docente, a lo largo de unos 15 segundos.

    Antes de analizar el segundo tramo llamaremos la atención sobre el tercer contraargumento, el cual se configura, pues, mediante el sorprendente (por inédito desde el punto de vista mediático) recurso de prestar voz, a la hora de reflejar la posición de uno de los dos extremos de un debate intelectual, a miembros del alumnado de una disciplina determinada. Con esta observación no pretendemos dar a entender que siempre y de forma invariable la opinión de un/a docente sea la correcta frente a la de un/a estudiante, sino que simplemente esa fórmula no se lleva a cabo jamás en los medios de comunicación a la hora de plantear un tema objeto de controversia científica de este tipo. Tres alumnos, pues, se pronuncian ante el micrófono y la cámara de Canal Sur con sendas intervenciones, la primera de ellas incluida en el montaje a pesar del patente desconocimiento de nociones lingüísticas y confusión conceptual implícitos en su contenido: “El andaluz no es un sistema, no es un lenguaje que tenga unas reglas gramaticales definidas, por lo tanto eso es una traducción a algo que no es un lenguaje, me parece un poco que no tiene sentido”; “hay mucha variedad de ceceo, seseo y... [fin del corte]”; “está estereotipando lo que es el andaluz”. Pues bien, por medio de la exposición de estos argumentos, emitidos por estudiantes universitarios a los que se ha puesto por delante un micrófono en el patio del Rectorado de la Universidad de Sevilla, se trata de sembrar la duda o poner en tela de juicio el propósito y validez del trabajo de Porrah. Con el aserto de que “el andaluz no es un sistema, no es un lenguaje” verificamos la perpetuación en el imaginario común de los postulados implícitos del nacionalismo lingüístico español en relación, en este caso concreto, con el andaluz: el de que es posible la comunicación verbal “en grupos sociales (de individuos sin patologías lingüísticas orgánicas y/o funcionales) sin que se manifieste como lengua, sino como cuasilenguas, restos de lengua, etc.” (Rodríguez-Iglesias, 2016b: 21); idea que a pesar de su falsedad ha venido siendo sostenida una y otra vez por gente como Manuel Alvar en lo tocante al andaluz por medio de su conocido enunciado de que “«es un caos en efervescencia, que no ha logrado establecer la reordenación del sistema roto»” (cit. en ibíd.).

    No podemos confirmar el extremo de que se tratara de alumnos de la propia profesora, aunque sus opiniones sí reproducen varios de los elementos del paradigma teórico en relación con el andaluz al que se adscribe la docente, como abordaremos. En todo caso, la reportera de Canal Sur ha optado deliberadamente por no incluir testimonios del alumnado de la Universidad Pablo de Olavide del grado en Trabajo Social (donde imparte sus clases Porrah), que con mayor probabilidad hubieran podido expresar una posición favorable a la pertinencia de la labor científica del traductor de la edición andaluza de Le Petit Prince.

    Las tácticas propagandísticas de la exageración-desfiguración hacia la persona de Porrah y unanimidad-contagio (Domenach, 1986) al aludir y mostrar los comentarios de mofa en las redes sociales se combinan con las del haz como todos y hablar a través de otras fuentes (Merril, Lee y Friedlander; 1992; la segunda por la explicitada elección de los testimonios de estudiantes), todas enfocadas a subrayar el carácter minoritario del apoyo a la postura que se intenta desacreditar. Queda planteada, así, la información de Canal Sur a través de un cuatro-contra-uno en el que el cuarteto anti-Porrah queda completado, como apuntábamos, con la presencia de la filóloga Lola Pons. Esta es su jeremiada ante la cámara: “Este tipo de prácticas gráficas incide en el tópico del andaluz más vulgar. ¿Por qué Er Principito, con ese paso de esa letra ele a erre, con ese rotacismo de barcón, arcarde, que no todos los andaluces practican?”.

    En ellas encontramos cuatro aspectos dignos de análisis. Primero, la alusión al “tópico del andaluz más vulgar” revela que anejo a la intrínseca estigmatización del andaluz existe una jerarquía de privilegio lingüístico, concepto acuñado por Rodríguez-Iglesias (op. cit.: 29) que explicaría la “teorización racista sobre las presuntas bondades del punto cero castellano frente a esto tan raro, primitivo y bajo como Andalucía” (ibíd.: 27). De acuerdo con dicha escala, determinadas variedades rurales y del interior de nuestro país están aún más despreciadas que, por poner un caso, las de las capitales de provincia, con mayor influencia castellanizante y en las que, a lo sumo, puede haber predominio o presencia del seseo; los libros de texto de lengua usados en los centros de enseñanza de nuestra tierra contienen catálogos de lo que se considera oficialmente como vulgarismos andaluces (por ejemplo, VV.AA.: 2010 y 2016), engrosados mayoritariamente por ejemplos de léxico de dichas zonas del territorio, pero que también incluyen formas de pronunciación que condenarían al purgatorio del “andaluz más vulgar” incluso a quien escribe estas líneas (Rodríguez Illana, 2017).

    La segunda consideración radica en que el señalamiento de que “no todos los andaluces practican” la asimilación entre los sonidos /l/ y /r/ (alófonos de hecho en numerosas lenguas, como el chino o el japonés, dada su cercanía articulatoria) delante de una consonante se encuadra dentro del paradigma divisionista del divide y vencerás pergeñado por el españolismo lingüístico en sus concepciones sobre el andaluz (Porrah Blanko, 2000: 155-157), con vistas a amplificar a los ojos del público lego una presuntamente extraordinaria heterogeneidad interna que, por otra parte, es en realidad inherente a toda variedad, dialecto o lengua del globo, como sistemas abiertos, flexibles y cambiantes que son, por las propias leyes de la lingüística (Moreno Cabrera, 2012); igualmente podemos decir que la academia no guarda especial aprecio por este fenómeno fonético.

    El tercer rasgo sobresaliente de la opinión vertida por Lola Pons se deriva de su elección léxica a la hora de referirse a dicha realización fonética, “rotacismo”, término cuya etimología consigna la policía lingüística de la RAE en su diccionario online como “'hacer un uso excesivo o erróneo de la ro'”5 (cursivas nuestras) y cuya consulta en cualquier buscador de la Red ofrece una infinidad de resultados relacionados con las patologías del lenguaje (“dislalia”), los “problemas de pronunciación” y el tratamiento logopédico en la infancia. Lo que es una mera manifestación lingüística de un territorio dado, en este caso, de Andalucía (muy extendida y distintiva de su lengua natural) hace aparececer a las/os hablantes que la emplean, por mor del uso del vocablo “rotacismo” desde las instancias académicas, como personas infantilizadas/os y patologizadas/os simplemente por su grado de divergencia (convertido, por su uso, en 'error') o distancia respecto a ese punto cero en relación con el castellano normativo (el cual, a su vez, todo sea dicho, no es sino una elaboración del castellano vulgar). Que la palabra en cuestión pueda ser la empleada de manera acostumbrada en el mundo filológico (incluidos sus equivalentes en otros idiomas) no anula todas estas connotaciones (ya que también es la elegida, como acabamos de señalar, en el campo del tratamiento de los trastornos del habla). Por otra parte, independientemente de todas estas apreciaciones de índole connotativa, resulta un tanto extraño que Pons incluya a la realización como /r/ en el sistema andaluz de lo que en el castellano estándar es el fonema /l/ bajo la etiqueta de “rotacismo”, término que en Lingüística Histórica describe un fenómeno muy concreto y distinto: el cambio fonético diacrónico (a lo largo de la historia) desde el sonido de la ese sorda intervocálica a la ese sonora, y de esta a la erre, que se produjo en el latín (Lázaro Carreter, 2008: 351; Alcaraz Varó y Martínez Linares, 1997: 505).

    Por último, y por encima de todo, destaquemos que la pregunta (muy probablemente retórica) formulada por la docente (“¿Por qué [...] ese paso de esa letra ele a erre, [...] que no todos los andaluces practican?”) evidencia que el micrófono de Canal Sur ha acudido a una fuente caracterizada por una manifiesta ignorancia (cuando menos, según denota su intervención) del asunto sobre el que se permite emitir juicios tan categóricos, ya sea por falta de interés, ya porque la periodista que entrevistó a Porrah en la UPO no le haya trasladado información suficiente (de haber sido la misma persona que recabó la opinión de la filóloga) en relación con la filosofía básica de las propuestas de escritura en andaluz concebidas por el antropólogo de la UPO, después de haberlo entrevistado, ya porque Pons no haya considerado oportuno dedicarse a la ciclópea tarea de leer el segundo y tercer párrafo (la friolera de catorce líneas) del prólogo contenido en la primera página de texto del libro donde el autor de la versión explica, precisamente en prevención de futuras objeciones como la inevitablemente emitida por esta docente, que, a falta de la existencia de un andaluz estándar a día de hoy, el firmante ha elegido la variante de andaluz nativo aprendido y manejado en su propia comarca, la Algarbía (Porrah Blanko, 2017: 2). Les hubiera bastado con abrir el enlace a las primeras hojas del libro disponibles en el menú de novedades de la web de la ZEA6.

    Naturalmente, el desprecio a la persona de Huan Porrah expresado sin el menor reparo por esta docente no es más que un reflejo del auto-odio (en este caso, endoandalofobia lingüística) de amplios sectores del pueblo andaluz hacia las propias manifestaciones de su patrimonio social y cultural. Este sentimiento es fabricado por los sectores de producción ideológica abrumadoramente mayoritarios en las universidades y alimentado por los medios de comunicación (la propia profesora es asidua en secciones de divulgación de TVE y Canal Sur), empezando por una televisión autonómica que, contraviniendo la letra de sus propios principios inspiradores, convierte en papel mojado su presunta función de “Preservar la diversidad cultural de Andalucía y las tradiciones que constituyen su patrimonio inmaterial” así como “Promover el reconocimiento y uso de la modalidad lingüística andaluza en sus diferentes hablas” (respectivos apartados d y e del artículo 4, punto 1, de la Ley 18/2007, de 17 de diciembre, de la RTVA7). Así lo hace cuando sus presentadoras/es de informativos y programas serios jamás hacen “uso” de ella, cuando nunca se ha dignado a hacer acto de presencia a la hora de cubrir los actos culturales y científicos organizados por la ZEA / Sociedad para el Estudio del Andaluz de los que ha tenido perfecto conocimiento a través de sus comunicados de prensa (incluida la presentación sevillana de Er Prinzipito) y cuando a través de este tratamiento tergiversado de las iniciativas que pretenden dignificar toda esa “diversidad” del “patrimonio inmaterial” de Andalucía lo que se difunde es la idea de que constituyen un motivo de vergüenza por tratarse de manifestaciones de carácter “vulgar” (por acudir a la adjetivación literal de Pons). Estamos ante una forma de colonialismo psicológico merced a la cual “un gran sector de andaluces se esfuerza por imitar el acento, la lengua, las costumbres y el modo de vida del colono, al que consideran como perteneciente a una cultura superior, asumiendo los prejuicios con los que la colonización cultural ha estigmatizado al Pueblo Andaluz” (Manzano, 2016: 15-17). No constituye del todo una anécdota que la profesora haya elegido para aderezar visualmente su citado perfil de Twitter8, así como su blog personal9, una imagen del rey Alfonso X “El Sabio” pero precisamente en pose de guerrero conquistador a caballo, con escudo y lanza en ristre y los símbolos de Castilla y León, iconografía que refleja la “lógica [...] que el grupo dominante impone a través de todo su cuerpo de juristas del lenguaje (escuela, gramáticos, medios de comunicación, etc.): una lengua legitimada a la que atenerse y que capitaliza a los sujetos que tienen acceso a todas las características que este sistema impone como legítimos, desechando arbitrariamente [...] el resto de capitales lingüísticos (y simbólicos, en general)” (Rodríguez-Iglesias, 2016a: 111).

    Pero la dimensión más interesante de la breve intervención de Lola Pons en la pieza informativa que estamos reseñando no se deriva del mero discurso proyectado en ella, sino de su contraste con el fragmento textual que vamos a reproducir a continuación. Tan solo dos semanas exactas antes de la emisión de la tendenciosa noticia de “La Nuestra”, la filóloga ofreció una charla divulgativa en un bar sevillano sobre el cambio lingüístico en general y el fonético en particular. No es el momento aquí de analizar en profundidad la transmisión ideológica presente en sus disquisiciones, que lo mismo encubrían la arriba citada dinámica de privilegio lingüístico bajo el obsoleto concepto de “prestigio” (poco explicativo respecto a factores como la clase social); reproducían la tríada mitológica del españolismo historiográfico basada en la “Reconquista” (término y familia léxica utilizada hasta en nueve ocasiones), “repoblación” posterior y Al Andalus como “zona peninsular habitada y dominada por árabes” (sic; mixtificación desvelada por González Ferrín, 2007); que perpetuaba las constantes del españolismo propiamente lingüístico al interpretar el cambio fonético en la clave teleológica del mito de la conversión del castellano en español (Moreno Cabrera, 2010: 11) y la supuesta mayor estabilidad fonológica de este último frente a la lengua romance de los siglos medievales precedentes; que optaba por una categoría religiosa, “mozárabe”, a la hora de referirse a la lengua romance andalusí; al tiempo que defendía que el modo más “aséptico” de llamar al andaluz es hacer uso del circunloquio “español hablado en Andalucía”. Lo que sí suscita nuestra mayor atención es un pequeño fragmento en el que la profesora, quien, como hemos comentado supra, expresaba sus objeciones a Er Prinzipito en Canal Sur argumentando que “incide en el tópico del andaluz más vulgar”, decía esto en un momento de su disertación (minuto 26:33), de cuyo contenido parece desprenderse que no era consciente de que su charla estaba siendo grabada y que sería colgada ulteriormente en la Red10:

    Y la verdad es que ahora que no nos oye nadie y esto no está grabado ni nada de eso, pues desconfíen de todos esos filólogos que les dicen “¡no diga usted esto, que está mal!”, porque quizá dentro de cincuenta años siga estando mal (me se: “me se cayó” sigue estando mal; seguimos considerando que eso está mal dicho) pero muchas veces eso que estaba fatal sale en el telediario ahora. Miren: si nos pusiéramos a ver el grado de llevarse las manos a la cabeza, de insultar, llamar gente vulgarísima y abyecta a la gente que decía no una /p/ intervocálica, “lupu”, sino una /b/, “lobo”... Eso es una lista de testimonios larguísima. La gente que decía “tierra” y no terra. ¡Buuuh! [Parodia dicho gesto de llevarse las manos a la cabeza.] ¡Cómo los trataban! Los más vulgares: “el latín de los africanos”, les decían.

    La simultaneidad de este doble discurso evidencia el grado de incoherencia de un establishment filológico castellanocéntrico que en su versión Mr. Hyde no duda en ejercer sin contemplaciones su acostumbrada violencia simbólica (“Los de siempre con sus chorradas sobre una inventada ortografía andaluza. Y encima, con puesto en una universidad”) a través de la discriminación lingüística hacia el andaluz (de nuevo, Rodríguez-Iglesias, 2016b: 13) en su mensaje público mientras, en sus cálculos tácticos, adopta su rostro amable de Dr. Jekyll cuando comenta la evolución diacrónica de su amado “español” (ya no castellano, no se olvide) en parámetros providencialistas. “Visto esto, no se extrañen, miembros de la Zoziedá pal Ehtudio'el Andalú, de que al reclamar una escritura conforme a cómo hablan los andaluces, para poder expresar” negro sobre blanco sus ideas, “dentro de las limitaciones que toda escritura supone frente al hablar, los nieguen, los tachen de no saber, los inferioricen, se mofen” (ibíd.: 31). Sin embargo, “en la sociedad andaluza actual […] se puede trabajar para conseguirlo en un futuro desoyendo los quejumbrosos lamentos y los despiadados improperios y burlas de quienes se rasgan las vestiduras cuando las personas que creen en la dignidad de su lengua andaluza intentan proponer” un sistema de escritura “que reivindique esa dignidad lingüística que poseen todas las lenguas naturales del mundo, tengan o no tradición escrita” (Moreno Cabrera, 2013: 12). Sigamos trabajando, pues.

    REFERENCIAS

    ALCÁZAR VARÓ, Enrique y MARTÍNEZ LINARES, María Antonia (1997): Diccionario de Lingüística Moderna. Barcelona: Ariel.

    DOMENACH, Jean-Marie (1986): La propaganda política. Buenos Aires: Eudeba.

    GONZÁLEZ FERRÍN, Emilio (2007): Historia general de Al Ándalus. Europa entre Oriente y Occidente. Córdoba: Almuzara.

    LÁZARO CARRETER, Fernando (2008): Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos.

    MANZANO, Alí (2016): “Colonialismo psicológico: la perpetuación de la conquista”, Independencia. Órgano andaluz de opinión, 63 (Abril 2016): 8-17. https://revistaindependencia.files.wordpress.com/2017/02/independencia-63.pdf

    MERRIL, John C.; LEE, John y FRIEDLANDER, Edward Jay (1992): Medios de comunicación social. Teoría y práctica en Estados Unidos y en el mundo. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

    MORENO CABRERA, Juan Carlos (2013): La manipulación de la lingüística al servicio del nacionalismo españolista. El caso del andaluz en la fonología de la nueva gramática de la RAE y la ASALE. https://creandopueblo.files.wordpress.com/2012/12/moreno_manipulacion_espanolista_andaluz2.pdf

    - (2012): “Lo que dicen del andaluz” (vídeo). Conferencia inaugural de la VI Hunta d'ehcritoreh en andalú. XIKLANA-Chiclana (Cádiz-Kai), 2-3/XI/2012. https://www.youtube.com/watch?v=tty3KlNDIJ4 (primera parte) y https://www.youtube.com/watch?v=JM33MF9qN40 (segunda). Transcripción en https://drive.google.com/file/d/0B_Pa1oHa6OXsWERzTEducjVaUDA/view

    - (2010): Lengua / nacionalismo en el contexto español, http://bretemas.blogaliza.org/files/2010/06/Texto_Juan_Carlos_Moreno_Cabrera.pdf

    PORRAH BLANKO, Huan (2017): “Habanteo”. En DE SAINT-EXUPÉRY, Antoine, Er Prinzipito. Neckarsteinach: Tintenfass.

    - (2000): ¡Ehkardiyea l'armáziga k'ai hugo! Antolohía 'e tehtoh en andalú der Huan Porrah Blanko. Donostia: Iralka.

    RODRÍGUEZ-IGLESIAS, Ígor (2016a): “Ideologías lingüísticas: descapitalización fanoniana de los andaluces”, Nueva Revista del Pacífico, 65, 105-136. http://www.nuevarevistadelpacifico.cl/index.php/NRP/article/view/71/114

    (2016b) “La hybris del punto cero metalingüístico. Andalucía como no-Ser”, Actas de la VIII Hunta d'Ehkritoreh en Andalú / VIII Reunión de Escritores/as en Andaluz / 8th Meeting of Andalusian Writers. ZEA - Sociedad para el Estudio del 'Andalú'. Fuhirola / Fuenhirola, 21-22 de marzo de 2016. http://www.zea-andalu.com/hunta-d-ehkritoreh-en-andalú/viii-hunta/

    RODRÍGUEZ ILLANA, Manuel (2017): “«¡Niño, habla bien!»: Reflexiones sobre la colonización lingüística en el sistema educativo andaluz”, Independencia. Órgano andaluz de opinión, 64 (Febrero 2017): 17-27.

    VV.AA. (2016): Lengua castellana y literatura 1 - Andalucía. Barcelona: Vicens Vives.

    - (2010): Lengua castellana y literatura 1. Nuevo Juglar - Andalucía. Barcelona: Vicens Vives.




  • El socialismo vasco debe salir del armario
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    12/05/2017
    Alguien definió el armario como una jaula de oro para protegerse de las consecuencias de la homofobia. Claro que vivir en una jaula construida por uno mismo no suele compensar ya que para mucha gente las consecuencias de la auto-negación no suelen ser preferibles a la auto-afirmación y enfrentarse a la negación ajena. Que al fin y al cabo ajena es. Lo mismo pasa en este país con el socialismo. ¿Cuándo fue la última vez que un representante político nos hablará de las razones para un Estado socialista vasco? Yo no lo recuerdo. Tampoco recuerdo que desde el academicismo tengan algún interés, que ningún medio de comunicación de masas esté sobre el tema y supongo que en la ETB pese no haberla visto desde hace un par de décadas seguro que no han nombrado el socialismo más allá que para nombrar a los del PSOE que precisamente no son socialistas. Ninguna figura pública nos habla del socialismo, ningún partido institucional, ningún academicista. ¿Nadie? Pues eso parece. Lo cual resulta muy raro, porque pese a quien le pese, y más de lo que solemos creer, este país está petado de socialistas, comunistas y anarquistas, en un grado bastante superior al de nuestro entorno europeo. Sin embargo, aquí parece que existiera un manto de invisibilidad que posiblemente responda a dos razones. Por una parte, que el acceso al gran público está tomado por la burguesía vasca y allá donde no lo esté, son los sustratos de clase media tendente a la socialdemocracia (la otra cara del capitalismo) los que hegemonizan mediáticamente la presencia de la izquierda con un discurso en general usurpador del socialismo que se expresa hasta en el lenguaje. De la misma manera que el PNV ha intentado trasvasar su falta de independentismo en su diccionario (cambió derecho de autodeterminación por derecho a decidir, estado por estatus, nación por nación foral, independencia por autogobierno). Llegando a metáforas con tal de no nombrar la independencia de tal calibre como “actualizar el ‘lege zaharra’ con un nuevo estatus que tenga como base el pacto entre iguales y la concertación en el ámbito político, así como la bilateralidad y las garantías en el ámbito jurídico”. De otra forma pero en el mismo sentido, la izquierda vasca con tal de no nombrar el socialismo está llegando a límites tales como hablar de un Estado social, un Estado digno, de una economía solidaria o de “vivir bien”. Claro que aquí pueden ocurrir varias cosas. Que el lenguaje sea reflejo de un proceso socialdemocratizante por lo que no habría ninguna necesidad de dar cuerpo teórico ni discursivo al socialismo vasco. Que se piense que el socialismo no tiene ninguna prioridad ya que el factor unitario de la izquierda es el progresismo socialdemócrata. Que sea el progresismo socialdemocráta el que en nombre de la unidad haga plegarse al resto bajo sus paradigmas. O que el socialismo vasco esté metido en el armario. Es probable que sea un poco de todo pero en cualquier caso el factor fundamental es el armario. Es decir, que los y las que verdaderamente son y se sienten socialistas por diversas razones no lo muestren de una manera tal como es. Y el socialismo como tal quede relegado a un simple lema de pancarta en proceso de desuso o a un supuesto objetivo lejano a trabajar después de haber quemado supuestas etapas previas, algo totalmente anti-dialéctico ya que en cada decisión del ahora mismo se va por un camino o por otro. Claro que para salir del armario tiene que haber cierta seguridad y cobertura. De nada sirve gritar a los cuatro vientos la palabra socialismo si detrás no existe una construcción teórica y una praxis determinada, si no existe un plan de cara a la lucha de clases con objetivos estratégicos definidos. El que no exista nada de eso hace quedar por defecto al impotente progresismo (la “mejora” del capitalismo), o en el mejor de los casos una estrategia anti-capitalista que solo será reactiva y reivindicativa a modo de satélite del capitalismo. Es decir, la ausencia de construcción socialista o en su caso una existencia de pequeños proyectos totalmente fragmentados y casi aislados entre sí sin una dirección aparente. A pesar de todo ello, sí que habría hacer de notar que en los últimos tiempos frente al posmodernismo del sujeto múltiple fragmentador de la clase trabajadora (paradigma de manual neo-reformista) se ha reforzado en el lenguaje de las clases humildes vascas el sujeto clave de cara a la transformación y cada vez es más común su empleo, sea a través de pueblo trabajador, clase trabajadora o cualquiera de sus sinónimos que no debiliten su centralidad y eso al mismo tiempo es síntoma de que podemos estar a las puertas de un proceso que nos lleve precisamente a una construcción teórica y una praxis determinada, y a un plan de cara a la lucha de clases con objetivos estratégicos definidos, no solo sectoriales, de darse varias condiciones. Salir del armario será una de ellas. No tener temor de lo que somos, querer ser más y frente a toda la mierda y el “desprestigio” hacia el socialismo lanzado por la derecha internacional y la vasca junto al mensaje de derrota y falta de alternativa que instala el progresismo frente al capitalismo trazar el camino. Un plan de lucha de clases estratégico y nunca subsidiario sino integral y con vida propia que se encuadre en el proceso de liberación nacional y social popular que necesitamos. (Fuente: La Haine / Autor: Borroka Garaia Da!)



  • Euskal Herria: Actualización del cupo, reajuste de la dependencia
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    04/05/2017
    Los gobiernos de Madrid y Gasteiz informaron ayer de que han llegado a un acuerdo sobre el cupo que cierra una década de interpretaciones contradictorias y enfrentamiento. Los números ofrecidos hablan, por una parte, de que el Estado devolverá en cómodos plazos durante los próximos cinco años 1.400 millones cobrados indebidamente; y por otra, se fija un aumento del cupo a pagar a Madrid para el próximo. A falta de conocer la letra pequeña del pacto, parece que se ha acordado un empate, en el que cada parte se lleva algo –Lakua las discrepancias pendientes y Madrid el cupo futuro– y todas salvan la cara. Sin embargo, el acuerdo muestra también dos aspectos de las relaciones entre Madrid y Gasteiz que generalmente suelen quedar ocultos. En primer lugar, es el Estado el que tiene que devolver fondos, es decir, que aunque ese dinero no se abonó en un primer momento, el Gobierno de Madrid lo cobró de todas formas. Un índice claro de que es el Estado el que cuenta con capacidad para controlar los flujos financieros de las instituciones vasco-navarras, lo que deja en entredicho la tan traída y llevada soberanía fiscal y financiera. En segundo lugar, este acuerdo muestra asimismo que a día de hoy ni el Concierto ni el Convenio ofrecen ninguna clase de bilateralidad. Ante interpretaciones discrepantes y decisiones unilaterales no hay órgano al que recurrir para dirimir los desacuerdos. Todo se resuelve con pactos políticos en función de las necesidades de los partidos implicados. Con este proceder, tanto PP como PNV, adalides ambos de las instituciones, las rebajan a la categoría de mera moneda de cambio de sus intereses políticos. Pero, además, dan buena cuenta de que tanto el Concierto como el Convenio son instrumentos de Madrid para atar en corto a las instituciones vasco-navarras. El PNV ha comprado al PP cinco años más de paz, la paz de la dependencia. Hasta la próxima vez que el Gobierno de Madrid decida apretar las tuercas.



  • Lo que nos cuentan de Venezuela y el monopolio informativo
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    03/05/2017
    Viendo los medios de comunicación españoles parece que el único país de América Latina que merece una información destacada es Venezuela. Raro es el día en que los periódicos o las televisiones no nos presentan un panorama estremecedor sobre la situación en ese país. Con un fondo de crisis económica, desabastecimiento y pobreza, se producen masivas manifestaciones impulsadas por la oposición “democrática”, con una secuela de violencia, represión, enfrentamientos y decenas de víctimas. Una y otra vez nuestros medios de información con más pedigrí de demócratas claman contra el gobierno dictatorial que impera en Venezuela. Mantener una relación amistosa con ese gobierno ya es suficiente para descalificar a cualquier persona u organización, presentándolos como filocomunistas y enemigos de la libertad. Ahora bien, al recibir estas informaciones es muy importante que tengamos en cuenta un dato fundamental, y es que en el mundo 1.500 periódicos, 1.100 revistas, 9.000 estaciones de radio, 1.500 cadenas de televisión y 2.400 editoriales están hoy controladas por solo 6 corporaciones transnacionales. La mayor parte de la información que recibimos está controlada por esas seis corporaciones. Se trata de  grandes grupos financieros que mantienen todos esos medios de comunicación para obtener un beneficio económico, pero también para fomentar una mentalidad, una cultura y dar una visión de los acontecimientos que ocurren en el mundo de acuerdo con sus intereses económicos y políticos. No es extraño pues, que la mayoría de los medios de comunicación presenten una visión tremendamente negativa del gobierno chavista de Venezuela. Un gobierno que seguramente habrá cometido serios errores y que en él se dé también la corrupción. Pero es la primera vez en mucho tiempo que la oligarquía ha perdido el poder, y se gobierna en favor de las mayorías sociales empobrecidas por decenios de gobiernos de derecha. La burguesía venezolana está profundamente dolida por esta situación, y según pasa el tiempo sin poder recuperar el poder por medios democráticos, aumenta su rabia y se rebela furiosamente contra un gobierno que no es suyo. Naturalmente apoyada por el gobierno y el capital estadounidense que no pueden tolerar que en “su patio trasero” alguien se independice de su tutela. En Washington, Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos, afirmaba que en Venezuela se están violando todos los derechos humanos. Simultáneamente, en Ginebra, la Organización de Naciones Unidas, aprobaba de manera abrumadora el Examen Periódico Universal presentado por Venezuela. Examen que tiene como objeto supervisar la situación de derechos humanos en cada uno de los 193 países miembros de esta organización. Según estos medios de comunicación del capital en Venezuela no hay libertad de expresión. Pero de las más de 1.000 emisoras de radio y televisión a las que el gobierno ha otorgado permiso para operar en el espectro electromagnético, el 67% son privadas, 28% están en manos de las comunidades y el 5% son de propiedad estatal. De los 108 diarios que hay, 97 son privados y 11 públicos, y el 67% de la población venezolana tiene acceso a internet. Y parece que estas emisoras privadas no son demasiado coherentes. Los oyentes de los programas de opinión de las radios, sobre todo aquellas con una línea editorial manifiestamente contraria al gobierno, habitualmente escuchan que: “Estamos en la peor crisis económica, requerimos ayuda humanitaria, nos estamos muriendo de hambre, no hay comida, exigimos que se abra el canal humanitario”. Luego pueden oír: “Y ahora publicidad… los invitamos a visitar el Restaurant ‘X’, allí podrán degustar variedades en carnes y pescados, postres exquisitos, ubicado en la calle tal, lleve a toda su familia este fin de semana”… “Querido amigo, querida amiga, ¿se va de vacaciones esta Semana Santa?, no deje de pasar por el supermercado ‘Y’, allí encontrará todo lo que busca, variedad y frescura a buenos precios para disfrutar de unas excelentes vacaciones y descansar como usted lo merece”. Final de la publicidad: “Regresamos con nuestro invitado de hoy, experto en economía, y seguimos conversando acerca de la necesidad urgente de abrir el canal humanitario en Venezuela por la falta de alimentos”. Y por supuesto que no es solamente en el caso de Venezuela donde los grandes medios de comunicación dan una versión tergiversada de los hechos. Cuando abrimos el periódico o encendemos la televisión no olvidemos nunca quién está detrás de la gran mayoría de las informaciones que recibimos y qué intereses defienden. (Fuente: La Marea / Autor: Antonio Zugasti)



  • Venezuela: ¿Dónde buscar la verdad?
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    28/04/2017
    Encontrar dónde radica la verdad y la razón en Venezuela es un dolor de cabeza para el que se encuentra en el exterior y es bombardeado sistemáticamente con una gran dosis de desinformación. En pleno Siglo XXI, cuando las tecnologías de la información tocan la puerta en cualquier rincón del mundo, los grandes poderes mediáticos se las ingenian para ocultarles a las grandes mayorías la realidad, en este caso, la víctima, Venezuela y la mayoría de su pueblo es el villano. Un botón de muestra. Los grandes poderes dicen que el presidente Nicolás Maduro, dio un golpe de Estado, se autogolpeó. Según analistas, el golpe de Estado en Venezuela no lo dio Maduro, sino que lo viene dando la nueva Asamblea Nacional desde su instalación el 5 de enero del 2016, cuando su presidente, Henry Ramos Allup, afirmó que en seis meses sacaría del gobierno al mandatario. Recientemente la economista y académica venezolana Pasqualina Curcio, abordó de forma muy peculiar la situación que vive esta nación latinoamericana, mirando las cosas 'al revés'. He aquí algunos de los 22 aspectos de la realidad, vistos de forma invertida: Entre 1958 y 1998, en 40 años, se realizaron 24 procesos electorales, un promedio de una elección cada 2 años. Después de 1999, en 18 años, se han realizado 25 comicios, incluyendo referendos revocatorios y constitucionales, en promedio casi dos elecciones anuales. Ha habido 3 elecciones los últimos 4 años, desde 2013. Según los factores que actualmente hacen oposición al gobierno nacional, a partir de 1999 los venezolanos han estado sometidos a un régimen dictatorial, cada vez más tirano, sobre todo después de 2013. De las más de mil emisoras de radio y televisión a las que el gobierno les ha otorgado permisos para operar en el espectro electromagnético, el 67 por ciento son privadas, 28 por ciento están en manos de las comunidades y el 5 por ciento son de propiedad estatal. De los 108 diarios que hay, 97 son privados y 11 públicos. El 67 por ciento de la población venezolana tiene acceso a internet. Según los factores políticos que hacen oposición al gobierno nacional, en Venezuela no hay libertad de expresión. El presidente de la República, en pleno ejercicio de sus funciones, en el marco del período presidencial de seis años, ante actos de violencia de parte de factores locales, que buscan la desestabilización económica, social y política, ha convocado a un diálogo por la paz a los sectores de la oposición. La oposición no acude al llamado; prefiere promover actos de violencia en las calles. El presidente es un tirano y dictador, los demócratas son los de la oposición. Todas las organizaciones políticas (los partidos) se encuentran en un proceso de renovación. Convocatoria realizada por uno de los cinco poderes públicos, el Consejo Nacional Electoral. Todos han acudido al llamado de renovación. Están en puerta las elecciones regionales y municipales. Mientras tanto, dirigentes y seguidores de los factores locales de oposición, vociferan: íEstamos en una dictadura! En Venezuela se están violando todos los derechos humanos; hay que aplicarle la Carta Democrática Interamericana. Es lo que afirmaba en Washington Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA). Simultáneamente, en Ginebra, la Organización de Naciones Unidas aprobaba de manera abrumadora el Examen Periódico Universal presentado por Venezuela. Examen que tiene como objeto supervisar la situación de derechos humanos en cada uno de los 193 países miembros de esta organización. La ultraderecha, que hace oposición al gobierno nacional, financia y promueve acciones de violencia y terrorismo: bloquea calles, avenidas y principales arterias viales; atenta contra escuelas y establecimientos de salud; en un acto fascista, terrorista y demencial se valen de mercenarios para asediar e incendiar el Hospital Materno Infantil 'Hugo Chávez Frías' de El Valle, en el que hubo que evacuar a 58 neonatos y parturientas asfixiados por el humo. Según estos factores políticos de oposición, la responsabilidad es del gobierno nacional por controlar la situación, dispersar a los mercenarios y por evacuar a los niños y mujeres. Hay escasez de algunos alimentos, medicamentos y productos de higiene. Las empresas encargadas de su producción, importación y distribución, las grandes transnacionales, han recibido, de parte del gobierno nacional, las divisas a tasa preferencial; han recibido la materia prima a precio subsidiado; pero se les ha incrementado el precio a los productos en casi 4.000 por ciento en menos de un año (2016). El pueblo venezolano hace largas colas para adquirir estos productos. Los bienes siguen sin aparecer en los anaqueles. En Venezuela esto no es ineficiencia de la empresa privada, es un fracaso del modelo socialista. A pesar de que aumentó su precio 3.700 por ciento (pasó de 19 bolívares en marzo de 2016 a 700 bolívares en diciembre), cifra muy superior a la inflación anual, cientos de clientes hacen largas colas para adquirir la harina precocida de maíz para la arepa (el Pan de los venezolanos). Los dueños de las empresas, al ver a todos sus clientes haciendo largas colas para adquirir su marca, respondieron disminuyendo 80 por ciento la producción de la harina. Se escucha en los programas de opinión de las radios, sobre todo aquellas con una línea editorial manifiestamente contraria al gobierno nacional: 'Estamos en la peor crisis económica, requerimos ayuda humanitaria, nos estamos muriendo de hambre, no hay comida, exigimos que se abra el canal humanitario'. Luego se escucha: 'Y ahora publicidad... los invitamos a visitar el Restaurant ‘X', allí podrán degustar variedades en carnes y pescados, postres exquisitos, ubicado en la calle tal; lleve a toda su familia este fin de semana'... 'Querido amigo, querida amiga, ¿se va de vacaciones esta Semana Santa?, no deje de pasar por el supermercado ‘Y', allí encontrará todo lo que busca, variedad y frescura a buenos precios para disfrutar de unas excelentes vacaciones y descansar como usted lo merece'. Final de la publicidad: 'Regresamos con nuestro invitado de hoy, experto en economía, y seguimos conversando acerca de la necesidad urgente de abrir el canal humanitario en Venezuela por la falta de alimentos'. La principal empresa del Estado venezolano, Petróleos de Venezuela, provee el 95 por ciento de las divisas del país; el otro cuatro por ciento corresponde a otras empresas del Estado. Las empresas privadas generan el uno por ciento restante. En Venezuela, las empresas privadas son eficientes y exitosas, las del Estado son ineficientes. La producción nacional per cápita en Venezuela los últimos cuatro años es, en promedio, nueve por ciento mayor a la de los últimos 30 años. La tasa de desocupación, la históricamente más baja en 30 años, 6,6 por ciento. Venezuela está en la peor crisis y caos económicos. Las principales industrias del sector farmacéutico, las que importan, producen y distribuyen más del 90 por ciento de los medicamentos y material médico quirúrgico en Venezuela, recibieron de parte del gobierno nacional y a tasa preferencial mil 660 millones de dólares en 2008 para importar los bienes. En 2015 recibieron mil 789 millones (más que en el 2008). En el 2008 no había escasez de medicinas, en 2015 sí. El responsable de que no haya medicinas es el gobierno. La República canceló más de 60 mil millones de dólares por concepto de compromisos de deuda externa durante los últimos cuatro años. Lo hizo de manera completa y puntual. Venezuela es calificada como el país con mayor índice de riesgo financiero en el mundo. Quizás el Estado venezolano es muy riesgoso porque cuenta con la principal reserva de petróleo a nivel mundial, la segunda de gas, la de agua dulce, coltán, diamantes, oro y otros recursos más. Tal condición debe implicar mucho riesgo para algunos bancos. En abril del 2002 los golpistas que disolvieron todos los poderes públicos mediante un decreto que constituye la mayor ofensa a la Constitución Nacional, gritaban emocionados: 'Âílibertad y democracia!'. Según la inversión de Curcio, quienes gritaban 'Âílibertad y democracia!', en aquella fecha en el Salón Ayacucho del palacio de Miraflores, aprueban hoy el supuesto abandono del cargo del presidente de la República. Son los que hoy gritan 'Âíabajo el dictador!', refiriéndose al presidente constitucionalmente electo con la mayoría de los votos del pueblo venezolano. Ante los ojos de algunos, subraya, ellos son los demócratas. La académica interpreta el sentir de la mayoría, 'los venezolanos patriotas, pueblo de paz, insistimos que al revés'. (Fuente: Prensa Latina / Autor: Luis Beatón)



  • Réplica a Antonio Soler por su artículo "El acento, el mensaje"
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    19/04/2017

    Réplica a Antonio Soler

    por su artículo "El acento, el mensaje" en Opinión, de Diario Sur

    (http://www.diariosur.es/opinion/201703/09/acento-mensaje-20170309010710-v.html)

    (Esta réplica fue enviada a Diario Sur para su posible publicación, pero no se ha recibido de parte del diario malagueño ningún tipo de respuesta al respecto) En relación al artículo que Antonio Soler escribió el 9 de marzo de 2017, me gustaría realizar algunas puntualizaciones, ya que el escritor malagueño se toma la libertad de nombrar a Juan Porras de manera frívola y sin la más mínima documentación en relación a este investigador social mijeño. Juan Porras Blanco es doctor en Antropología Social, licenciado en Filosofía y profesor de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). En primer lugar, me gustaría recordarle, al recientemente nombrado doctor «honoris causa» por la UMA, que Juan Porras –cuyo seudónimo es Huan Porrah (Larra tendría varios)– no pretende normalizar nuestra forma de habla, sino que, como estudioso de la cultura en Andalucía, investiga, recopila, registra y usa formas lingüísticas antes de su extinción, tal y como hace la RAE (¿Acaso el DRAE no está lleno de arcaísmos? ¿Los miembros de la RAE y los defensores de estas formas lingüísticas castellanas no tratan de evitar la muerte de dichas palabras no solo con su registro, sino también usándolas en los artículos de opinión que escriben en los periódicos o en las novelas que publican?). Por tanto, Juan, como investigador social y profesor, hace lo que otros investigadores hicieron o hacen como, por ejemplo, un tocayo de usted: Antonio Machado, cuyo seudónimo fue Demófilo. (Como ve, esto de los seudónimos es algo habitual entre nuestros escritores: Averroes, Fernán Caballero, Bécquer, Clarín, Rubén Darío, Pablo Neruda, Gabriela Mistral…). Así pues, el interés del antropólogo y profesor mijeño es trasladar la oralidad del andaluz a la escritura desde una perspectiva etnográfica, con el objetivo de visibilizar una práctica sociocultural de unas personas que, diariamente y pese al desprestigio permanente, hablan su lengua a pesar de la estigmatización tradicional por parte de la centralidad elitista castellana. Obviamente, Huan Porrah presenta un posicionamiento muy alejado de la postura oficial en torno al asunto lingüístico del andaluz y se acerca meridianamente a los descubrimientos más importantes de la lingüística contemporánea más actual. Estos hallazgos constatan que todas las lenguas humanas (lenguas, dialectos, hablas y variedades lingüísticas) tienen un desarrollo parecido y que no hay lenguas más simples o más complejas, más o menos útiles para la comunicación, sino que todo obedece a cuestiones extralingüísticas más relacionadas con el poder, cuyo fin es establecer una jerarquía lingüística –cuestiones desociolingüística, como la tesis doctoral de Elena A. Snopenko Stigmatizing Language: The Case of Andalusian. En este sentido, el científico social mijeño entronca con las investigaciones de Juan Carlos Moreno Cabrera –catedrático de Lingüística General en la Universidad Autónoma de Madrid, que ha sido miembro del Comité Científico del Informe Sobre las Lenguas del Mundo llevado a cabo por la UNESCO y participó en el proyecto EUROTYP, financiado por la European Science Foundation–, que viene a explicar que el estudio de las lenguas desde el s. XVIII hasta la 1.ª mitad del s. XX estuvo anclado en una perspectiva jerárquica, racialista y biologizada, como si existiesen unas lenguas superiores a otras por naturaleza (discriminación lingüística); discurso epistemológico eurocentrado, empleado como argumento legitimado de la colonización europea. Hoy, por suerte, se están revisando algunos posicionamientos científico-históricos desde una óptica crítica, epistemológicamente hablando. En segundo lugar, Juan no quiere normalizar nada, sino que ha ideado un sistema que le permite registrar la lengua como forma de comunicación de su contexto histórico-social. ¿Acaso un escritor no desarrolla su propio estilo para expresarse? ¿Usted como escritor no está trasladando todo el rato sus pensamientos a su forma de escritura? ¿No ha escrito sobre su Málaga querida? ¿No puede Juan Porras estudiar las prácticas y discursos socioculturales de su entorno social con la idea de producir material empírico para investigar las convenciones lingüísticas que una comunidad de hablantes –la mijeña, en este caso– emplea o ha empleado y que corre serio peligro de desaparecer? ¿Qué debe hacer un antropólogo? ¿Seguir las directrices de unas instituciones burocráticas manejadas por un poder centralizado y vertical? En tercer lugar, eso que dice usted de «cavernario» me lleva directamente a una de las características de las vanguardias europeas: el primitivismo y su recuperación, por parte de escritores y artistas, para hacer un arte nuevo. No hace falta que le explique el impacto de las vanguardias, por ejemplo, en Picasso o en los jóvenes de la generación del 27. Por último, me parece lamentable que ningún medio de comunicación, salvo la televisión local de Mijas, acudiera el viernes, 24 de marzo de 2107, al acto de presentación de «Er Prinzipito», primera obra literaria traducida al andaluz (por Juan Porras) y editada por un matrimonio de lingüistas alemanes (Dr. Walter Sauer y Nadine L. Sauer), jubilados pero con una pequeña editorial (Tintenfaß), quienes han dedicado su vida a la docencia universitaria en EE UU y Alemania. Como le decía más arriba, antes de hablar sobre alguien con intención de ridiculizarlo sería menester documentarse un poco antes y quizás entrevistarse con él, ¿no cree?

    Juan Miguel Pérez Porras

    Licenciado en Filología Hispánica

    Profesor de Lengua Castellana y Literatura en el IES Fuengirola Nº 1




  • ETA: Más que una entrega de armas, desarme ideológico paulatino e integración en el sistema
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    18/04/2017
    Parte de ETA decidió el abandono de la lucha armada en las mejores condiciones que fuera posible bastante antes del 2004. Diversos acontecimientos coyunturales más la presión del lobby que surgió (por cuenta exclusiva de los que lo crearon según se constató en el juicio en Madrid de Bateragune) en la Izquierda Abertzale (IA) para tomar el papel de dirección política que la Organización Socialista Revolucionaria Vasca de Liberación Nacional iba a abandonar, han llevado a ETA a una espectacular e inaudita rendición unilateral y sin condiciones. En su expresión pública, a partir de 2009, ETA comienza un proceso de rendición y desarme unilateral que culmina el 8 de abril del 2017 con la entrega de las armas a las fuerzas que continúan ocupando militarmente Euskal Herria. Paralelamente el mencionado lobby, primero por medio de la dirección de BATASUNA y después de la de SORTU, se hace con la dirección del MLNV que, al mismo tiempo, es progresiva y sistemáticamente desmantelado. Esto es, ETA va dejando de liderar la vanguardia de la Izquierda Abertzale, y el lobby creado para sustituir a ETA en esas labores va tomando posiciones hasta hacerse con el mando absoluto de todo lo que se mueve en la IA, también denominada ya Izquierda Abertzale Oficial, IAO. Ahí hay que situar pues la citada rendición y el consiguiente cambio de estrategia de la Izquierda Abertzale Oficial, comandado y gestionado en tiempos, ritmos, formas y contenidos por dicho lobby. Y ahí hay que situar el abandono de la lucha armada y la entrega de las armas al enemigo; la asunción de la ley de partidos por parte de SORTU; la pretensión de que el Colectivo de Presas y Presos Políticos Vascos, EPPK, adopte la vía SORTU, la tranquila posición socialdemócrata y reformista de ese partido político y de todo el entramado sobre el que hace dirección política; las alianzas soberanistas con una fracción pequeño burguesa vasca y otra reformista de tintes españolistas que le auguran un plácido presente y futuro exento de enfrentamientos que defiendan a Euskal Herria en cualquier tesitura; el desmantelamiento de las organizaciones más combativas de la Izquierda Abertzale y del propio MLNV; la dejación de dinámicas activas en los ámbitos del movimiento popular, obrero y social; la sumisa actuación en el ámbito de los parlamentos españoles y autonómicos vasco-españoles; la censura, aislamiento, marginación y arrinconamiento progresivo, para más tarde pasar a demonizar y criminalizar a los sectores revolucionarios que no aceptan la línea reformista, pacifista y colaboracionista de SORTU; la reducción a tres organizaciones (SORTU, ERNAI, LAB) de lo que fue la Izquierda Abertzale con la dirección suprema en el partido político dirigente legalizado y electoralista-institucionalista. Y ahí también hay que situar la mayor sin razón de su actual línea política: su absurda apuesta por la independencia de Euskal Herria desde el cumplimiento y sumisión total a las leyes españolas y francesas y de la Unión Europea. Y también se dijo adiós a la Revolución Socialista Vasca. Y no por no deseable ni necesaria (¿o sí?) sino porque simplemente no está tipificada en las leyes de los ocupantes franceses y españoles y, por lo tanto, no es posible. Nada es posible, y por lo tanto no es objetivo por el que luchar, salvo que esté señalado de alguna manera en las leyes de nuestros enemigos. La única excepción es la independencia porque de algo habría que diferenciarse del PNV. A su vez se contradice la cosa cuando no se prepara a la sociedad vasca para tamaña pelea y enfrentamiento, si a la vez se le tranquiliza y anestesia anunciándole que todo se hará de forma pacífica y en todo caso, y si alguien pregunta demasiado, se argumentará que la comunidad internacional vendrá en nuestra ayuda como lo hizo con el desarme de ETA. Ya, como hizo Eisenhower, “el liberador de Europa y el artífice de la Paz” el 21 de diciembre de 1959, cuando abrazó a Franco en el aeropuerto de la base militar de Torrejón de Ardoz. Conclusión evidente, el lobby decidió por todos y todas que no debe haber enfrentamiento alguno con los Estados. Se argumenta que por miedo a la ilegalización pero a estas alturas del film ¿cómo vamos a tener tanto pánico a la ilegalización y pretender enfrentarnos a los Estados ocupantes, uno de ellos potencia nuclear y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, para conseguir la República Vasca? La derrota ideológica de ETA como organización de vanguardia de la Resistencia Vasca llega a su punto final. Esa es la victoria de los enemigos del Pueblo Trabajador Vasco. Pero no porque le hayan vencido militarmente a su vanguardia. Ese tipo de derrota o victoria no estaba planteada ni desde los Estados ni desde la Resistencia Vasca. No existía tal campo de batalla ni para unos ni para otros. La permanente batalla se dirimía tanto para oprimidos como para opresores en el hecho de seguir manteniendo (o no) vigente un proyecto de Revolución Socialista Vasca dirigida por el Pueblo Trabajador Vasco. Así que, nunca darían por derrotada a la Resistencia Vasca si ella misma no lo hace. Incluso aunque la Resistencia únicamente hubiera tenido capacidad para hacer 4 acciones al año. Aún en ese caso el enemigo sabría que no ha vencido porque no puede integrar en su sistema algo que no controla, que se les escapa, que no entra en sus leyes porque simplemente la Resistencia Vasca no las acepta, porque las niega, porque no reconoce su autoridad. Ni hubiera vencido militarmente, ni políticamente, ni ideológicamente. Por lo tanto ETA, como se ha explicado durante décadas, no era el problema. La madre del cordero era el derecho que le asiste a Euskal Herria para conquistar su liberación nacional y social. Ahí es donde la Resistencia renuncia a sus objetivos y donde se ha rendido tal y como la hemos conocido hasta la fecha. Otra cosa es qué modalidades y dinámicas se puedan estar generando ya mismo y, de ser así, cómo se configurarían a corto, medio y largo plazo para caracterizar la nueva Resistencia. Así pues, si ETA se rinde y SORTU, que le sucede como dirección política, también lo hace, y además escandalosamente, aceptando y cumpliendo la ley de partidos española, ¿qué le queda al Colectivo de Presas y Presos Políticos Vascos, EPPK? ¿Reivindicar su carácter solidario para con sus compas? ¿Reivindicar su unidad en lo colectivo? ¿Reivindicar su carácter político? Si lo hace dejará en evidencia a ETA y a SORTU. Así de clarito. Jodido pero de verdad. Así, sugieren que los presos tienen que aportar en clave de independencia. Sí, pero eso no vale para los carceleros, sino es para reírse a carcajadas de la ocurrencia. Lo cierto es que les abocan a aportar su parte de derrota. Ellos también se tienen que rendir. Ahora sólo nos hace falta saber el porqué de todo esto si los dos objetivos por los que ETA nació para luchar siguen sin conseguirse. Si esa es una premisa cierta, y lo es, ¿qué es lo que ha pasado? Dentro de tanta sumisión, que no entra ni dentro de los más escandalosos casos de rendición, hay claves que nos indican lo que ha ocurrido si bien su extensa explicación necesitaría de más espacio del que hoy disponemos. Habría que remontarse muy atrás para ver la génesis de la derrota de ETA, que no es sino su derrota ideológica o la renuncia a sus objetivos históricos. Tendríamos que ir hasta poco después del asesinato de Argala. Ahí se dieron entierro a las tesis de la V asamblea y al desarrollo de las mismas tanto en su teoría como en su práctica. Y entraríamos en los tiempos de las conversaciones de Argel. Mesa de negociación de Argel. Principio del fin. Pensar que el Pueblo Trabajador Vasco obtendría una posición definitivamente ventajosa para conseguir sus objetivos máximos en una mesa de negociación, suponía renunciar al ideario de los últimos 20 años y a toda concepción marxista de la lucha para la toma del poder por parte del propio Pueblo Trabajador Vasco. Y si de eso no se trataba ¿por y para qué se luchó? Recordamos que a Argala le asesinaron el 21 de diciembre de 1978. Ahí comienza a estabilizarse la llamada Reforma española, es decir, la II Restauración de la Monarquía. El neofranquismo. La Constitución del Régimen se ratifica en referéndum el 6 de diciembre, y entra en vigor el 29. Ahí comienza a homologarse como “joven democracia europea”. Ahí empezó a tomar fuerza la posición reformista. La influencia de la pequeña burguesía. La filosofía interclasista, burguesa. La derrota ideológica. Se luchaba bajo el prisma de un Movimiento de Liberación Nacional y Social que pretendía un futuro socialista para una Euskal Herria independiente de las garras imperialistas de España y Francia pero en un centro del capitalismo mundial. No en un territorio colonial de ultramar. No es cualquier dilema. Así las cosas, parece evidente que no podían permitir que en las entrañas del monstruo imperialista floreciese un Movimiento de Liberación Nacional y encima con posiciones de clase obrera que pretendía continuar con los presupuestos de la V Asamblea de ETA adecuándolos a los tiempos y coyunturas concretas. Por ahí sí que no podían pasar. La burguesía, la oligarquía financiera, el capital internacional y el imperialismo no podían arrasar Euskal Herria, ejemplo de lucha paradigmático en Europa y resto del mundo, por su ubicación geográfica. Tenían que articular otros medios para doblegar a la Resistencia y que no cundiera el peligroso ejemplo, máxime cuando a pesar de ser un pulgarcito y no tener retaguardia, ni padrinos internacionales no había modo de acabar con ella. Y decidieron llevar adelante diferentes zarpazos bien combinados. Colaboración internacional contra el terrorismo. Plan ZEN. Guerra sucia. GAL. BVA. Torturas. Extradiciones. Deportaciones. Cárceles de exterminio. Represión. Cierre de medios de comunicación. Ilegalización de partidos. Infiltración. Intoxicación informativa. Barra libre. De alguna manera implementaron una guerra de baja intensidad con la ayuda impagable e imprescindible de la burguesía cipaya, del Partido Nacionalista Vasco que ya era veterano en la colaboración con los yanquis y otros, sionistas incluidos, desde bastante antes de los años de la Guerra Fría, en plena II Guerra Mundial. Y queramos que no, y a pesar de la heroica lucha de la Resistencia de Euskal Herria en su conjunto y principalmente en su parte peninsular, la Reforma Española, termina por asentarse también en el sur de nuestro País. Y lo hace por varias razones. En primer lugar por el resultado de todas los ataques que ha tenido que sufrir la Resistencia dentro de lo que se conoce como guerra contrainsurgente de baja intensidad y que venimos de mencionar. Otra es la machacona política de asimilación llevada a cabo por los dos Estados contra Euskal Herria. También el propio desgaste que genera la lucha en un número reducido de población comparando con la de los Estados ocupantes. Tampoco son de obviar los resortes que la democracia jacobina francesa y la monárquica y parlamentaria española disponen para dulcificar, enmascarar y hacer digerible una vida a la vasco/española y a la vasco/francesa. Y otra es la posición de la burguesía vasco española. Esta última ha sido la vital. El sistema español parte y divide Hego Euskal Herria (con el beneplácito de la burguesía vasca, PNV) entre los tres herrialdes del oeste del País, Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, y la Alta Navarra. Le concede el derecho de pernada en el caserío de las Vascongadas al PNV. Y este ha ejercido la política pactada con los poderes españoles que a ambos les interesaba e interesa sobre todas las cuestiones determinantes en y para Euskal Herria: asegurar la hegemonía española sobre la Nación Vasca, asegurar que el tejido económico vasco no permitiera una futura independencia, sostener el entramado político-administrativo y cultural de España, asegurar el orden de la burguesía vasca con mandato último en España, infiltrar ideológicamente la Resistencia principalmente para que ésta no tomara una postura firme de clase. Y, encima, hacerlo de tal manera que parezca que el PNV lucha por los vascos y vascas y por “Euskadi”. Así es. Y nos remontamos a finales de los 80 y los comienzos de la dispersión carcelaria después de que el traslado de cárceles de EH a otras del Estado español no diera los resultados apetecibles. Asesores de esa perversa y asesina política fueron los del PNV entre otros. Cuestión que, por cierto, no interesa sacar a la palestra a nadie en absoluto salvo para los rifi-rafes de turno mediático. Y esos son los que, en calidad también de ejecutores, además de asesores contrainsurgentes, han incidido en la lucha contra ETA y contra el resto de la Resistencia en general. Sería extenso analizar los pasos dados pero si podemos decir que el PNV primero intentó impedir que ETA naciera. Posteriormente pretendió ignorarla. Cuando no tuvo más remedio le achacó ser el anticristo comunista que iba a destruir el ser y sentir vasco (el orden burgués establecido). En la medida que se agudizaba la propia lucha de clases, el PNV viendo peligrar sus privilegios de clase, comenzó a actuar más beligerantemente. Constataron que ETA no solo luchó contra la dictadura franquista. Luchaba por la liberación nacional y social del Pueblo Trabajador Vasco y eso iba totalmente en contra de los intereses de la gran burguesía vasca y también de la pequeña burguesía vasca. Y para el PNV, ahí, si resultó imprescindible la decisión de acabar con ETA como sea. Y la vía militar no resultó. Como decíamos y repetimos, ETA no ha sido derrotada por la vía militar. Nunca podría haber sido derrotada en esos términos pues el accionar armado de ETA podría contar con una impresionante cifra de jefes del ejército español a realizar 3 o 4 acciones al año y tener el mismo efecto desolador para los enemigos de EH. Tampoco ETA les ganó la guerra al Estado francés y español. La cosa es que nunca se lo propuso porque simplemente era imposible. Lo que ha ocurrido, por el contrario, es que el último conjunto de militantes que pertenece o ha pertenecido a ETA, más el lobby mencionado, en clave y nivel de dirección política de todo el MLNV, se ha rendido. Así, como suena. Y lo ha hecho porque ha resuelto que no puede someter a los Estados a una negociación política por la que pensaba conseguir las suficientes posiciones que le permitieran seguir luchando para alcanzar sus objetivos. Y podría haber continuado toda la vida si se hubiese dado ese interés. Y, evidentemente, cuando se empezó a perder es cuando se decide negociar con el enemigo los términos de la alternativa KAS primero y la misma alternativa, pero rebajada, después. Y eso ocurre cuando se utiliza un instrumento y campo del enemigo (mesa de Negociación) como propio o como campo a dirimir. Cuando la Reforma española empieza a asentarse. Piel de cordero y cabeza de Estado franquista sin ninguna depuración salvo los necesarios retoques coyunturales. El campo de la negociación es terreno enemigo y lo tiene completamente minado. No hay lugar de actuación para la Resistencia Vasca. Tarde o temprano llevará al MLNV a un intercambio de todo por migajas. O como en el caso vasco, donde visto el CNI y el resto de servicios de inteligencia occidentales que ETA tenía interés por acabar la lucha armada y realizar un cambio estratégico, los poderes reales del Estado (mas las inestimables ayudas cipayas), decidieron que no hacía falta pasar por la Negociación en clave de problema menor como antes se había hecho en El Salvador, Guatemala, Sudáfrica e Irlanda, entre otros. ¿Por qué? porque resultó que ya no había problema. Ni mayor ni menor. No existía porque se había rendido. Esa es la cuestión principal. Por una parte, el hecho de darse cuenta que por medio de la Negociación la Resistencia Vasca no iba a conseguir nada pues el enemigo sabía de sus íntimas convicciones intencionadamente insinuadas aquí y allí. Por otra parte el deterioro político e ideológico que llevaba toda la Resistencia desde la mencionada época de la desaparición de Argala. Es decir, los parámetros del enfrentamiento por la liberación nacional y social de Euskal Herria se hacían desde el interclasismo, desde el populismo cortoplacista y desde un marxismo idealista. Y, a su vez, todo ello adornado con muchas dosis de motivación nacional/patriótica que les bastaba a no pocos para luchar hasta sus últimas consecuencias pero que a otros les facilitaba llegar al oportunismo, al reformismo, al pacto y a primar otros intereses particulares o de facción de clase. Definitivamente no solo se debilitaron al extremo los planteamientos de la V Asamblea sino que se les dio simple y llana sepultura. Así que para no hablar de la verdad, se divagará y mucho sobre la forma del abandono de la lucha armada y la entrega de las armas. Y no se hablará tanto de por qué elegir e implementar la nueva estrategia tal y como se ha hecho. Ni tampoco se aclarará por qué no se ha implementado el enfrentamiento desobediente con los Estados que oprimen y ocupan Euskal Herria, modalidad de enfrentamiento que iba a sustituir a la lucha armada abanderada por ETA. Se tratará de evitar explicar por qué se les deja colgados a los PPV, deportados y exiliados. Se evitará hacer luz sobre el por qué se les sugiere que se busquen la vida o pierden el último tren, pues la IAO está enfrascada en traer en menos de 9 años la República independiente para Euskal Herria y no podemos distraernos con cuestiones de menor identidad… Se intentará pasar de largo por el espinoso tema de por qué no se activa el inimaginable poder que significaría Udalbiltza en pie de guerra. Por todos los medios se tratará de no explicar por qué se apacigua y se desmotiva a la base militante cuando más incentivada debiera estar para el papel que se le adjudica en la lucha por la independencia, etc. Demasiadas cosas sin explicar. Se exige demasiada obediencia debida. Mucho acuerdo de país sin ninguna base concreta. Nos hablan de posibles acuerdos con burguesía afín al PNV. El PNV dice que no está por la independencia. Se consideran acuerdos ente ELA y LAB y Elorrieta anuncia que eso es imposible a causa de la vía parlamentaria que adopta SORTU. Se consideran acuerdos con gente de CCOO y de Podemos, acuerdos de país con PNV (que no los quiere y pacta con el PSOE y el PP). Todo esto y más tenemos desde el 2009 y su cambio de estrategia. Y entre una declaración y otra, una justificación y otra, lo que en gran medida va a ocurrir (y está ocurriendo) es una auténtica ceremonia de la confusión. Es más aún escandaloso en las formas que para ese acontecimiento de entrega de sus armas, ETA no haya preparado una declaración en toda regla con análisis de la situación incluido. Algo más profundo y sólido que la nota hecha pública. No se entiende que no haya siquiera mencionado a los años de lucha, a lo sufrido, al heroico valor de tantos militantes caídos en combate. Que no estén presentes los presos políticos vascos, los deportados y refugiados. Cierto que todo no era ETA pero ETA ha sido mucho en Euskal Herria. Ha sido una parte que ha luchado hasta la extenuación, con aciertos y errores pero haciendo lo que decía y dando lo que tenía. Ni una palabra. Será para el comunicado de disolución. Quizá. En cualquier caso la disolución es más que evidente pues ETA hoy en día no es nada después de que SORTU se haya hecho con la dirección del trío de la IAO, SORTU, LAB y ERNAI. En cuanto a las formas, hay una cuestión que nos tiene realmente preocupados. Si es cierto que miles de personas han militado y más han colaborado con ETA y la mayoría de ellas aún vive ¿por qué no se ha hecho una consulta con todos ellos? ¿Por qué ETA anuncia públicamente una asamblea con meses de antelación sin ningún recato por la seguridad de sus militantes y el contenido de la misma y no abre esa consulta con todos los que han militado en ella? ¿Por qué tanta prisa? ¿Por qué atar todo tan deprisa? Es como el cambio de estrategia. Las cuestiones que en los últimos años han sido más fundamentales para el devenir de la IA se han resuelto en un abrir y cerrar de ojos y entre muy pocos aunque algunas de estas cuestiones hayan tardado años en plasmarse en la práctica. Y también hay muchos por qué y muchas cosas que no se entienden. ¿Por qué miente ETA ante todo el mundo? ¿Por qué dice que entrega las armas al pueblo si en cinco minutos están en manos de las fuerzas que ocupan militarmente Euskal Herria? ¿Por qué se trata a la sociedad vasca y opinión pública en general como si fuéramos disminuidos mentales? ¿Por qué tanta desconsideración y falta de respeto? Y ya puestos a hacernos preguntas ¿por qué la intelectualidad vasca de izquierda calla como si estuviera muda e incluso sorda? Le da igual la carta dirigida a Trump, como le da igual que identifiquen a 200 jóvenes por encerrarse una noche en señal de protesta, como le da igual que ETA entregue las armas a la policía y diga que lo ha hecho al Pueblo, como queda impasible cuando propios y extraños manifiestan que todo es ATA y que la misma ni se sabe lo que pretende…, como mira al monte cuando quieren encarcelar a jóvenes bajo acusaciones de terrorismo por hechos ocurridos en una manifestación de protesta… ¿Por qué ETA tiene que entregar las armas? Todo el mundo sabe que la entrega de armas no es condición para nada. No traerá ningún beneficio para nadie salvo para los Estados que nos ocupan como símbolo de sumisión y derrota de su oponente. ¿Cómo se puede vender una derrota como victoria? ¿Cómo se puede vender un acto de derrota como una forma de intervención política en clave soberana? ¿Y eso de acudir a Baiona para que la policía no robe las armas que al de minutos les serán entregadas? Los artesanos por la paz son la sociedad civil, son la sociedad vasca. Alucina vecina. Es decir los comandos de ETA son la sociedad vasca porque son vascos… Pero es que ocurre lo mismo con el Foro Social por la Paz. Son cuatro y la mitad liberados de todo el espectro asociativo y partidista que participa en el entramado del sistema. Es como Sare que si no hay dinero no funciona. Y los verificadores son otros cuatro que no sabemos quién les paga y que son esos y otros cuatro los que están en todos los conflictos y son agentes del capital internacional y del imperialismo. Aquéllos de Aiete y tal… Y, aquí, todo este cocido lo han hecho entre 200. Y entre los 200 está la comunidad internacional, los facilitadores, los verificadores, los partidos políticos del sistema, sindicatos, medios de comunicación… Aunque fueran 20.000. Al sistema le sale gratis si de desactivar la lucha de emancipación del Pueblo Trabajador Vasco se trata. Así y todo hay quien quiere señalar cuestiones a aclarar y tiene muchas sospechas y dudas acerca de lo que ha pasado y no ha pasado. Y hay quien piensa que ETA es una organización que no ha sido vencida ni política ni militarmente. Que en las peores condiciones inimaginables, sin retaguardia, ha salido adelante. En un teatro de guerra de 20.000 km con 3 millones de habitantes repartidos en 2 países frente a más de 40 y más de 60 millones y ha actuado durante 60 años. También hay quien piensa que teniendo ETA la oportunidad de hacer un receso x (años) ante el cambio de estrategia comandado por el citado lobby, se aviene a los deseos de los que no pueden luchar por los derechos nacionales de Euskal Herria si no es bajo las condiciones de sumisión a los Estados francés y español. Y otra vez la pregunta ¿por qué? Habiendo decidido entregar las armas años antes de que lo hiciera, anuncia que se sentará a negociar las consecuencias del conflicto con los Estados responsables. No transcurre un año hasta que ETA hace pública la decisión de abandonar su presencia en la mesa de negociación por inasistencia del contrario. Hasta el analista más indocumentado sabía que de antemano que ETA había decidido entregar las armas. ¿Esto induce a pensar que desde hacía muchos años estaba dispuesta a entregar las armas? Pues sí. España y Francia lo sabían con lo que hacer el ridículo era la única opción que le quedaba a ETA. Esto sí parece estar claro. Para algunos, claro. Y a muchos nos preocupa la situación de absoluta indefensión en la que han quedado las Presas y Presos Políticos Vascos. Dicen que hay que vaciar las cárceles y ponen como condición 2 premisas irrenunciables, no delatar y no arrepentirse. SORTU sabe, como cualquier ciudadano que tenga un mínimo interés de informarse, que sin delación ni arrepentimiento (entre otras condiciones) nadie se puede acoger al reglamento penitenciario para poder salir en libertad. No es posible tomar una vía individual y salir en libertad. Además, hay que delatar, colaborar y arrepentirte hasta de haber nacido. Y mientras tanto, no muestres solidaridad con otro compañero en peor situación pues consideraran que aún no estás maduro. No hay solución digna y en clave política salvo por medio de un indulto o a través de la amnistía. El que venda otra cosa miente. Miente a sabiendas. Oferta de sálvese quien pueda de SORTU. Vía SORTU que no pretende sino la aceptación de su plan o la debacle. Una debacle que podría arrasar la unidad del Colectivo. Podría despolitizarlo. Podría propiciar con las salidas individuales que imperara para algunos únicamente el beneficio personal, dejando en la estacada a decenas de militantes que no están dispuestos a perder su carácter político, solidario, soberano y digno. Y hay quien se pregunta por qué no han filmado la destrucción de las armas o su inutilización de una forma verídica y verificable. ¿Por qué mostrar ese circo insoportable de sumisión haciendo la entrega a unos voluntarios para pasárselas directamente y en minutos a los enemigos que ocupan Euskal Herria? O… ¿ya no son enemigos? Y de paso, en vez de enfrentamiento ¿ahora pasamos a la inteligente y novedosa forma de confrontación? A la vieja fórmula de acuerdos entre diferentes. Todo por la paz y la concordia. Pero de los que de arriba y de los que gestionan las cosas de los de arriba. Definitivamente se ha instalado la socialdemocracia. Y pensamos que es una socialdemocracia de derechas. Un viejo conocido decía que ETA ha sabido actuar, luchar, resistir y golpear. Brillante. Fallos, unos cuantos reconocidos. Y, a su vez, ETA una vez de decidir abandonar no ha sabido rendirse o no le han dejado terminar como hubiera debido. Y no ha sido el enemigo de siempre quien no se lo ha permitido. En todo caso, finalmente, el espectáculo ha sido delirante. Hay quien se regocija en Francia pues piensa que el Hexágono ha estado dispuesto a ser jacobino hasta con la última brizna de hierba de Pagola y ofrece una de sus plazas, Baiona, para la bacanal de la victoria sobre los vascos que cuestionaban el orden de la República una e indivisible. Con el concurso de los Artesanos de la Paz franceses y españoles. Es decir, todo por la república francesa, todo por la monarquía parlamentaria española, por la paz, el orden y la violencia de los que nos ocupan. Desde la IAO se asegura que hoy en día hay suficientes condiciones democráticas y respaldo internacional para llevar la lucha por la independencia de Euskal Herria a buen puerto y por los cauces legales impuestos por los Estados que nos oprimen más la bendición de la Union Europea. Para nosotros es evidente. Hay quien tenazmente ha tejido un plan desde dentro y desde fuera de ETA para llevar a ésta y al movimiento que representaba a los estrictos cauces del sistema español y francés. Eso es lo que ha triunfado. Eso es lo que ha ocurrido. Ese es el cambio de estrategia que ha habido. Esa es la promesa que han tenido que hacer de no luchar con los medios que la lucha y el Pueblo Trabajador Vasco requirieran por una Euskal Herria independiente, socialista reunificada y euskaldun. Lo demás son o serán cortinas de humo, o de fuego. La burguesía puede admitir casi todo. Lo que no puede asumir es un futuro libre y socialista para Euskal Herria. (Fuente: La Haine / Autor: Jon Iurrebaso Atutxa)



  • A vueltas con el españolismo lingüístico
    Logotipo APR2
    17/04/2017

    narboneando

    La escuela filológica española se ha caracterizado por la escasez de gestos reflexivos o autocrítica, refractaria siempre a incorporar las aportaciones de las teorías de la cultura, del texto, de la historia o del lenguaje mismo que han ido apareciendo en otras disciplinas. Muy al contrario, ha insistido en unas prácticas que, por un lado, se pretenden técnicas, objetivas e ideológicamente asépticas y, por otro, preservan su relato de unidad cultural (Del Valle, 2016). A finales de los años 70 y principios de los 80, la agitación política contra la dictadura franquista y en pro de la autonomía tuvo su correlato cultural en el descubrimiento del andaluz, aunque entendido como un dialecto del castellano básicamente. No obstante, el progresivo enfriamiento y enquistamiento de las predisposiciones emancipatorias comenzó a invertir el proceso y muchos investigadores de la academia, adscribiéndose a la táctica del divide y vencerás, se apresuraron a buscar diferencias, y/o a crearlas incluso, entre sus distintas variedades con vistas a desbaratar la mera conceptualización en clave dialectal, lo que puso en boga el calificativo de “hablas andaluzas”. Tanto la pedantocracia académica andaloespañola como el sector cultural y político que la secunda (no así la intuición de la masa social) llevó a cabo un nuevo tour de force a finales de los 90 recomendando la nueva denominación de “español hablado en Andalucía”1, radicalización negacionista que contrasta “con la imparcialidad de cualquier observador extranjero que quiera practicar un español aprendido en Valladolid en cualquier pueblo del interior andaluz, y aún con más asombro si pretende aprender giros, vocabulario, sintaxis y pronunciación de l@s indígenas de ese pueblo” (Porrah Blanko”, 2000: 155-157). La muestra más reciente la tenemos en un artículo de opinión del filólogo Antonio Narbona publicado en Diario de Sevilla el pasado 26 de marzo2. A la hora de elegir el título de su texto, “A vueltas con la defensa del andaluz”, el catedrático de la Universidad de Sevilla no se complica la vida y opta por rentabilizar la fórmula inicial de escritos anteriores como “A vueltas con la identidad lingüística de Andalucía” (Narbona, 2008). Por nuestra parte, aquí no seremos menos.

    Esta última intervención mediática de la intelectualidad orgánica colonial se produjo como reacción a las intenciones de un grupo de filólogas/os sevillanas/os de establecer una plataforma para impulsar una academia lingüística con el propósito de “lanzar una respuesta contundente ante las frecuentes descalificaciones y desprecio de ciudadanos de otras comunidades –a veces realizadas por figuras públicas– hacia una de las más destacadas señas de identidad de los andaluces: su habla”. La timorata ambigüedad manifestada por quienes defendían el proyecto, que denominaban “Academia Andaluza de la Lengua” (aplicar el adjetivo gentilicio a la futura institución evita declarar a qué lengua se refieren) no dejaba de asumir, en realidad, la terminología oficialista al reivindicar que “se dignifiquen las hablas andaluzas” (Sevilladirecto.com, 11/III/20173). Sin embargo, ello no les serviría para escapar a las admoniciones de uno de los representantes máximos del establishment filológico españolista, quien desde las páginas del rotativo de la burguesía hispalense expresa su fastidio (“Por varias vías me llega la información” en torno a la iniciativa) tan solo dos semanas después de que la hicieran pública. Hay que reconocer que el primer párrafo de este texto de opinión de Narbona evidencia, efectivamente, cómo “el sustantivo Lengua [...] queda en el aire, sin determinar, por más que el adjetivo andaluza se aplique a Academia”.

    El segundo párrafo del artículo explota el autobombo repasando algunos de los trabajos de su grupo de investigación, entre los que cita “reuniones científicas” como tres “Jornadas sobre el Habla Andaluza de Estepa”. Por cierto, en el artículo científico citado más arriba, él mismo reconoce que en la primera de ellas alguien, “por escrito, [...] vino a decir [...] en la encuesta que se pasó al final: «que en las próximas [Jornadas] algún ponente, aunque sea sólo uno, hable andaluz»". Al parecer, el empecinamiento de los académicos hacía que lloviera sobre mojado dado que también admite que “A mediados de los años 70, uno de los asistentes a una Mesa Redonda sobre el andaluz intervino para decir que la mejor prueba de lo arraigado que estaba en Andalucía el denominado complejo de inferioridad lingüística era que ninguno de los que participábamos –todos éramos andaluces– se había expresado en andaluz” (Narbona, ibíd.: 110). Naturalmente, el narrador en primera persona de estos hechos se apresuraba a desautorizar, a través de las más barrocas piruetas lógicas, las reiteradas observaciones que una y otra vez le hace notar el público asistente a estos actos, lo cual deja patente que siempre “hay especialistas especializados en no querer ver lo evidente” (Moreno Cabrera, 2013: 12). Una obstinación que también demuestra en el mismo artículo académico cuando, en pleno siglo XXI, no muestra el menor reparo en utilizar en un texto científico el término “reconquistadores” cuando habla del momento en el que el castellano se impone (“implanta”) en Andalucía (Narbona, ibíd.: 110). Resulta problemático tomarse en serio el análisis del discurso de un estamento universitario que perpetúa el empleo de un léxico absolutamente exento de todo rigor histórico (Ríos Saloma, 2011); no obstante, seguiremos intentándolo en las próximas líneas.

    Llegamos a un memorable tercer párrafo en el que el filólogo de la US despliega ya, sin ambages, todo su ideario negacionista en lo relativo tanto a la entidad lingüística propia del andaluz como a la existencia de procesos y factores sociales que lo convierten en objeto de rechazo y estigmatización. En él llega a decir que “la defensa y la dignificación del andaluz, poco tienen de novedad, son recurrentes, pese a que ninguna investigación rigurosa ha determinado el alcance del victimismo o del denominado «complejo de inferioridad» que se suele asociar a los andaluces”. Por nuestra parte, al dedicarnos a la docencia en secundaria, constatamos año tras otro el implacable y generalizado complejo de inferioridad lingüística manifestado por un alumnado de la ESO que en su inmensísima mayoría cree, y así lo expresa, que, efectivamente, habla mal. Pero por si testimonios como el de quien escribe estas líneas no constituyeran motivos lo suficientemente dignos de atención para el catedrático, podríamos proporcionarle numerosos ejemplos que, de tener un mínimo de honestidad científica, le harían poner en cuarentena su tajante afirmación de que “ninguna investigación rigurosa ha determinado el alcance del victimismo o del denominado «complejo de inferioridad» que se suele asociar a los andaluces”. Tal vez le sirviera como muestra, por citar un caso, la tesis doctoral de la lingüista de la Universidad Estatal de California Elena Snopenko con el explícito título Stigmatizing language: The case of Andalusian (Lengua estigmatizante: El caso del andaluz; Snopenko, 2007). De acuerdo con la traducción que realizamos a partir de la reseña de la propia autora en inglés4,

    como resultado de la unificación política y estandarización lingüística el dialecto de Andalucía fue estigmatizado. […] fue etiquetado en términos negativos como «impuro», «mezclado», «cerrado», etc. […] La pronunciación de los andaluces sirvió como fuente de acentos caricaturescos de grupos marginados y estigmatizados en el escenario. […] demuestro el carácter ideológico de estas representaciones en los trabajos de lingüistas históricos como Menéndez Pidal y Amado Alonso, que proveían análisis descriptivos de los procesos lingüísticos acompañados de una interpretación con carga ideológica. Sus ideas, como la de «Castilla, la cura de España» o «castellano, el dialecto revolucionario» asignan cualidades inherentemente superiores a la variedad castellana y, con ello, ubican jerarquías sociales sobre la lengua y asumen una posición inferior en relación con el dialecto andaluz.

    Pero por si “por varias vías”, por cuestiones de distancia geográfica, no le “llega la información” sobre la existencia de dicha tesis doctoral (por recuperar su enunciado), el miembro del grupo “Español Hablado en Andalucía” también tiene a su disposición trabajos científicos de ámbitos bastante más cercanos; concretamente, el del lingüista y profesor de la Universidad de Huelva Ígor Rodríguez-Iglesias, para quien “Esta lógica define muy bien lo que el grupo dominante impone a través de todo su cuerpo de juristas del lenguaje (escuela, gramáticos, medios de comunicación, etc.): una lengua legitimada a la que atenerse y que capitaliza a los sujetos que tienen acceso a todas las características que este sistema impone como legítimos, desechando arbitrariamente [...] el resto de capitales lingüísticos (y simbólicos, en general), lo que da lugar a la discriminación” (Rodríguez-Iglesias, 2016a: 111). Asimismo, este último autor cita la denuncia de otros, para quienes “existe en determinados filólogos y lingüistas una «anteposición de la ideología a la ciencia»”, si bien precisa, más exactamente, que en realidad es “la ciencia”, en sí misma, la que “comporta una/s ideología/s” (p. 112). Aparte, traza el recorrido histórico por el que el andaluz ha sido estigmatizado, desde las burlas por parte de los escritores del llamado Siglo de Oro español, pasando por las observaciones de Benito Arias Montano (en términos de “negligencia”, “incuria”, “vicio” e “indulgencia”) o las invectivas de Juan de Valdés a Antonio de Nebrija (aludiendo a que “él era de Andalucía, donde la lengua no está muy pura”) hasta llegar a las aseveraciones, ya en época contemporánea, de Manuel Alvar acerca del “caos en efervescencia, que no ha logrado establecer la reordenación del sistema roto”, o la manera de “descuidar todo aquello que es dispar” por parte de la persona andaluza, “y eso desde el catedrático de Universidad hasta el último bracero” (ibíd.: 117-119). Pero más allá, la “investigación rigurosa” (por seguir usando las palabras de Narbona) de Rodríguez-Iglesias presenta testimonios de andaluzas/ces, recogidos de encuestas, a la pregunta “¿Has sufrido algún tipo de discriminación por tu habla fuera de Andalucía? Cuéntanos tu/s experiencia/s en las líneas que precises para ello”. En sus respuestas, se da cuenta de la desvalorización, discriminación, prejuicios culturales y/o lingüísticos y hasta acoso, siempre por la condición de ser hablantes andaluzas/ces, fenómenos que apuntan a situaciones en las que las consecuencias son de carácter socioeconómico, concretamente en el campo laboral (ibíd.: 124-132), lo que podría darle cierta idea al autor del texto de opinión de Diario de Sevilla en relación con “el alcance del victimismo” del que hablaba.

    Ironizaba el escritor uruguayo Eduardo Galeano en un poema titulado “Los nadies”, perteneciente a su obra El libro de los abrazos, señalando que de acuerdo con el discurso colonial “los nadies” o “los ninguneados”, igual que, por ejemplo, “no profesan religiones, sino supersticiones”, “no hacen arte, sino artesanía” y “no practican cultura, sino folklore”, también tienen la desventaja de “Que no hablan idiomas, sino dialectos” (Galeano, 2000: 52). La argumentación de Narbona prosigue en la línea habitual del paradigma hegemónico de acuerdo con el cual el andaluz no es que ya no sea lengua oral, sino que ni siquiera llega tampoco a la categoría de dialecto, dado que “lo destacable es la heterogeneidad de las hablas andaluzas”. Justifica su aserto en virtud de que “Los rasgos que sirven para su identificación y caracterización no son compartidos por todos los andaluces y sí con otras modalidades del español”, lo que oculta el hecho de que esas otras “modalidades del español”, las de Canarias y el continente americano, proceden desde una perspectiva diacrónica de unas variedades concretas del andaluz. Lo más sorprendente de todo esto es que el recurso a estas argumentaciones por parte de la vigente pedantocracia contradice incluso las tesis del que se ha venido considerando la autoridad en la materia, Manuel Alvar, para quien el hecho de que “Los rasgos que sirven para su identificación y caracterización no son compartidos por todos los andaluces y sí con otras modalidades del español” (como dice Narbona) no restaba al andaluz la condición de dialecto, catalogación que recomendaba el propio Alvar en una entrevista a El País concedida el 30/IX/1999 (“«Lo mejor es llamar dialecto al andaluz», recomendaba ya en el mismo titular5). De hecho, en realidad todas las lenguas tienen un cierto grado de heterogeneidad, tanto el castellano como el andaluz, y “«Que un rasgo del andaluz como la aspiración de la /s/ se dé en Salamanca, en Ávila o en Toledo; que la neutralización de la /r/ aparezca en Puerto Rico o que haya abertura de vocal en algunos sitios del español rioplatense, no creo que quiten fisonomía al andaluz». Esto lo dice Alvar” (cit. en Moreno Cabrera, 2012).

    En cuanto a la determinación específica de que tales rasgos no sean compartidos por toda la población, el filólogo de la Universidad de Sevilla elige como ejemplo el hecho de que “En la comunidad autónoma andaluza unos pronuncian de igual modo sesión y cesión, bien porque cecean (en todos los casos dicen ceción), bien porque sesean, eso sí, con muy diversas eses y zetas, pero otros muchos distinguen”. La información omitida por tal caracterización negacionista es que la mayor parte de la población andaluza se encuentra en el primer caso, la no distinción entre /z/ y /s/, rasgo más genuino del andaluz y sistema fonético dentro del cual se hallan tanto quienes “cecean” como quienes sesean “con muy diversas eses y zetas” (como escribe el catedrático) las cuales no serían sino meras realizaciones de un único archifonema (/z/+/s/), lo que hace que tanto en la variante “me boi a kazà” como en “me boi a kasà” (transcrito de acuerdo con el sistema de Porrah Blanko, 2009) sea necesario el contexto de enunciación para determinar si el/la hablante va a contraer matrimonio o por el contrario se va a capturar y/o matar animales. Narbona prosigue argumentando que “Sesear, [sic, separando el sujeto del predicado con una coma] es lo que hacen sistemáticamente casi todos los canarios e hispanoamericanos”, obviando, como decimos, que la explicación diacrónica de este hecho remite al origen andaloparlante de la población que tuvo como destino Canarias y América como resultado de la conquista y colonización. La propia web de su grupo de investigación redunda en estas abstrusas categorizaciones al ilustrar a sus visitantes con estos detalles: “el habla andaluza forma parte de un conjunto mucho más amplio” del “español atlántico, que comprende el andaluz e incluye el español de Canarias y de América”6. No obstante, y por supuesto, no parece haber ningún problema en que tanto personas distinguidoras como ceceantes y seseantes “canarios e hispanoamericanos” pertenezcan a una presunta comunidad lingüística de una lengua llamada “español”, cuya diversidad (“heterogeneidad”) no le supone ningún obstáculo a la hora de catalogarla como tal; el problema solo aparece selectivamente cuando se trata de establecer la entidad lingüística del andaluz, porque, continuando con este escepticismo particularista radical, “habría que precisar a qué andaluz nos referimos, al hablado por quiénes, dónde y en qué situaciones comunicativas”, dado que “Unos mismos usuarios no se expresan (ni siquiera pronuncian) de igual modo cuando participan en una conversación familiar (en que la confianza es máxima y la connivencia y complicidad totales), que cuando lo hacen en actuaciones interlocutivas en que se requiere (o conviene) cierto grado de formalidad, sobre todo, si se trata de una intervención pública”.

    El propio redactor de tal aserto constituye el vivo ejemplo de esta circunstancia en su calidad de orador vallisoletanizado, como le ha hecho notar en varias ocasiones el público asistente a sus intervenciones (según él mismo reconoce, como hemos comprobado). Lo que no menciona, soslayando toda consideración de índole socio- o antropo-lingüística, es que la dinámica de estigmatización hace que en ocasiones se solape la dimensión diatópica con la diafásica (en algunos casos, con la diastrática también), lo que explica que cuando una persona se enfrenta a una situación de comunicación considerada 'formal' piense de manera bien consciente, bien automática e implícita, que debe sustituir su lengua vernácula (andaluz) por el estándar oficial (castellano), establecido este último en principal medida de acuerdo con las características de la lengua vernácula de un territorio foráneo, donde se halla el centro de poder económico, político y militar (Rodríguez-Iglesias, op. cit.: 122). Narbona Jiménez protagoniza una entrevista televisiva, realizada por la propia Universidad de Sevilla y emitida por el canal El Correo de Andalucía TV (disponible en internet7) donde, en un momento del vídeo, en el que tanto él como la entrevistadora tratan de amoldar su expresión oral (con éxito desigual) a la norma estándar castellana, el entrevistado afirma literalmente que “la cultura escrita es la cultura, en el fondo”8; se entiende “en el fondo” como únicamente, por oposición a la oral. Cabría preguntarse, ante tal afirmación, si el flamenco o el romancero empezaron a ser cultura solo cuando a alguien le dio por recoger esos textos orales por escrito. Insistimos en que a primera vista requiere de un gran esfuerzo tomarse en serio las alocuciones de alguien que es capaz de formular a día de hoy esta clase de sentencias, las cuales hubieran pasado más desapercibidas en los siglos XVIII o XIX. No obstante, la identificación entre cultura y lengua escrita realizada por el catedrático de universidad no debe sorprender si tenemos en cuenta que fue a raíz de la consagración legislativa del capitalismo, que empieza con la Constitución de 1812, cuando la ideología españolista impone un fuerte proceso de aculturación, por una parte, tratando de eliminar a través de innumerables leyes las lenguas diferentes al castellano, pero, por otra, dentro del territorio castellanoparlante (así como, lógicamente, también en los demás), borrando o minusvalorando la literatura y saberes de transmisión oral (Rodrigo Mora, 2000).

    Su llamada a “precisar a qué andaluz nos referimos” alegando que “Unos mismos usuarios no se expresan [...] de igual modo cuando participan en una conversación familiar [...] que [...] si se trata de una intervención pública” significa en la práctica que no pasa nada si se usa el andaluz genuino... siempre que se mantenga lejos de la visibilidad relacionada con los temas serios. La estrategia del discurso académico hegemónico en lo que al andaluz se refiere es la de “reduzì la lengua naturá andaluza mah u menoh a un zimple pintorehkihmo arkaiko i fonolóhiko del ehpañó en Andaluzía” (Porrah Blanko, 2014: 38). El propio Narbona reserva el andaluz para el chiste mientras selecciona el castellano impostado durante los fragmentos expositivos más formalizados, una práctica que tanto él como sus adláteres han adoptado al participar en actos universitarios organizados por asociaciones de estudiantes interesados/as en valorizar su lengua, al actuar como bomberos encargados de apagar las primeras chispas de la ilusión andalófila en la gente más joven (y no tan joven) llegando, si hace falta, incluso a manejar su andaluz vernáculo ocasional para hacer chascarrillos denigrantes de la presunta incapacidad de nuestro sistema lingüístico para aprehender determinadas situaciones, de acuerdo con el testimonio directo de Porrah Blanko (ibíd.) como asistente a una disertación y coloquio sobre el andaluz en la que el alumnado que formaba parte del Aula de Cultura de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) descubrió, a medida que se desarrollaban las intervenciones de Narbona y su equipo, que había metido al enemigo en casa.

    El tercer párrafo de la columna concluye con este razonamiento: “Ni todos los andaluces sienten la misma necesidad de defenderse ni coinciden en lo que hay que dignificar o debe ser reivindicado. Tampoco a la hora de atribuir (si admiten que lo hay) el desprestigio a factores externos o/e internos”. A este respecto es necesario aclarar que las ideologías lingüísticas, en este caso, la endoandalofobia, no son exclusivas del grupo dominante sino que atraviesan toda la estructura social, incluido el sector que se ve subalternizado por ellas (Rodríguez-Iglesias, ibíd.: 121). Respecto a la falta de consenso en “lo que hay que dignificar o debe ser reivindicado”, el autor silencia una vez más que es su propio estamento el que determina una escala de aceptabilidad de rasgos del andaluz donde, por nombrar un aspecto perteneciente al ámbito fonético, la preferencia, de acuerdo con su grado de proximidad al castellano (al vulgar, en origen, y, como consecuencia, también al estándar), es la distinción entre /z/ y /s/. En un peldaño inferior, como mal menor, se situaría el seseo y, como puede colegirse, el escalafón más bajo e imperdonable sería el zeteo (“ceceo”). Veámoslo en una de las clásicas prescripciones de un representante histórico del sanedrín filológico en nuestro país, perteneciente a un documento editado por la misma Universidad de Sevilla, en relación con la “Didáctica de la lengua española en Andalucía”. Se refiere a (Lamíquiz, 1985: 191-192)

    un tercer estrato o registro de uso social ampliado que corresponde a un empleo consciente cultural de la lengua española estándar, propio para los años de BUP [antiguo Bachillerato Unificado Polivante] o FP [Formación Profesional], una lengua de domingo. […] Un uso de lengua que no renuncia a la manifestación genuina de los valores sociales del grupo andaluz, que mantiene los síntomas funcionales de personalidad del grupo comunitario pero que no queda encerrado en sus fronteras. Así, mantiene su propio acento entonativo, un recatado seseo fonético, una suave aspiración y la expresión salpicada de vivas imágenes y logrado colorido. Es, en suma, la lengua hablada de los hablantes cultos andaluces [...].

    Así pues, la academia, en lo que al “empleo consciente cultural de la lengua española estándar” se refiere, tolera el seseo, pero siempre que sea “recatado”, así como la aspiración, aunque en tanto se realice de manera “suave”. Obsérvese que a los rasgos “de personalidad del grupo comunitario”, o sea, del andaluz, los denomina con el término “síntomas”, definido por el DRAE como “Manifestación reveladora de una enfermedad”9. De tomar en su literalidad la elección léxica de Lamíquiz, puede que fruto de un lapsus, nos encontraríamos ante una 'enfermedad' de la “personalidad”, lo que situaría al uso oral del andaluz dentro del terreno de la psicopatología. Colateralmente, por otra parte, la alusión a “Un uso de lengua […] que no queda encerrado en sus fronteras”, recreando sus palabras, revela la ideología criptonacionalista subyacente del españolismo lingüístico, paradigma según el cual las demás lenguas son menos entendibles y útiles que el castellano porque “limitan, empobrecen y aíslan a las personas” (Moreno Cabrera, 2010: 17-18). Otro de los pilares de esta visión del hecho lingüístico, que es la que nos ocupa particularmente en torno a la descripción que la intelectualidad andaloespañola proyecta en torno al andaluz, como estamos viendo, es la de que “las demás lenguas están menos unificadas y están más dialectalizadas que el castellano” (ibíd.). Un ejemplo de esta compulsión deconstructiva lo tenemos en un reciente reportaje publicado el 12 de marzo en la versión impresa de El País, en la página 30, sección “Cultura” (visible también en su edición digital del día 1410), donde el paroxismo troceador llega a la afirmación de que “Ni siquiera existe un andaluz” porque el “habla presenta singularidades entre provincias, entre pueblos cercanos e incluso entre barrios de las ciudades”. Debe inferirse que, de acuerdo con esta presunta excepcionalidad, en el barrio madrileño de Salamanca la gente se expresa exactamente igual que en Carabanchel o Vallecas.

    Continuemos analizando el artículo de Antonio Narbona, para quien, tal como suscribía el reportaje de El País, en la estela ideológica del españolismo lingüístico, no existe el andaluz como lengua natural (ni siquiera como dialecto) y tampoco está muy claro el hecho de su estigmatización. A su juicio, es un problema de mera divulgación de un paradigma considerado como el correcto: “Queda mucho por investigar de las hablas andaluzas. Pero es urgente que lo que se sabe llegue a la sociedad”, comienza el párrafo cuarto y penúltimo que prosigue reprochando a las/os impulsoras/es de una eventual Academia Andaluza de la Lengua que “Ninguna instancia u organismo regulador va a contribuir a la mejora de la competencia lingüística y comunicativa de los ciudadanos. Además, ni puede, ni debe, coercer los hábitos articulatorios o, menos aún, la prosodia, los dos ámbitos en que se reconoce de manera inmediata a los andaluces”. Esta objeción contra las iniciativas regulatorias no implicaría tanto carácter selectivo si no proviniera de un miembro como “académico correspondiente”11 de una institución como la Real Academia Española (en cuya elección, de acuerdo con el Reglamento de 2014, eso sí, “se procurará que estén representadas todas las regiones españolas”; VV.AA., 2014: 43), la 'policía lingüística' por antonomasia, entre cuyos fines se encuentran, precisamente, según sus Estatutos vigentes desde 199312, “velar porque los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico” así como “establecer y difundir los criterios de propiedad y corrección” (ibíd.: 9). Naturalmente, “los académicos correspondientes y honorarios estarán obligados a contribuir a los fines de la Academia” (ibíd.: 46), lo que evidencia el cinismo implícito en la censura de Narbona a todo “organismo regulador” que pretenda “contribuir a la mejora de la competencia lingüística y comunicativa de los ciudadanos”, como justamente dice perseguir la RAE si traducimos a lo concreto su declaración de tener entre sus objetivos con respecto al castellano (“la lengua española”) el de “contribuir a su esplendor” (de nuevo, ibíd.: 9). Una vez más, los grandes no quieren para los pequeños el privilegio del que gozan para sí.

    Este cuarto y penúltimo párrafo del texto de opinión de Antonio Narbona en Diario de Sevilla prosigue elevando su grado de incoherencia a niveles de alta competición si, después de haber constatado los parámetros explícitamente prescriptivistas de la institución estatal a la que pertenece como acabamos de hacer, leemos al final de dicho parágrafo que “Nadie impone nada en un comportamiento en el que todos participamos” (un enunciado que, si se nos permite la digresión, evoca el recurrente tópico de “la Constitución que nos hemos dado”13 o “las reglas jurídicas que nos hemos dado”14, donde el uso de la primera persona del plural es clave de acuerdo con lo que se ha dado en llamar el mito de la neutralidad de las instituciones; Schiller, 1979: 24). Una cosa es el alcance funcional de la imposición y otra muy distinta que tal imposición no exista. Pero que “nadie impone nada” no deja de ser una oración vacía de contenido si consideramos que, como cuenta Gutier (2002), y como recoge por ejemplo la edición de La Vanguardia del sábado 16 de agosto de 1924, durante los años veinte del pasado siglo existió una “cruzada del bien hablar celebrada en Sevilla” al objeto de exterminar la lengua de Andalucía y sustituirla por el castellano del centro y Norte de la Península. Estamos ante una denominación intencional que rescata el imaginario de conquista medieval de Andalucía por parte de los reinos teocráticos del Norte ibérico, que mantiene una línea de continuidad simbólica con prohibiciones lingüísticas como la orden de Felipe II de 1573 determinando “que los dichos moriscos no puedan tener ni leer libros ni otras escrituras en lengua arábiga” (cit. en Rodríguez-Iglesias, op. cit.: 116) y que, por otra parte, mantiene su vigencia en el nacionalcatolicismo contemporáneo de la propia RAE, cuyos plenos, de acuerdo con su citado Reglamento, se abren con una antífona cuyo primer verso es “Veni, Sancte Spiritus, reple tuorum corda” y se clausuran con una oración que termina con “Agimus tibi gratias, omnipotens Deus, / pro universis beneficiis tuis, qui vivis et / regnas in saecula saeculorum. / Amen” (VV.AA., 2014: 54-55).

    En el mismo párrafo del artículo periodístico, pocas líneas antes, su autor vaticina que “la autorregulación ganará terreno, sin que ello suponga pérdida alguna de identidad”; autorregulación entendida como “proceso de nivelación en marcha”, es decir, eliminación de los rasgos del andaluz más estigmatizados, que será “fruto de la generalización en la educación” a partir del “progreso en la instrucción idiomática”. Esto, en la práctica, remite a la práctica prescriptivista de la institución escolar por medio de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura, en la que por lo general, lejos de informar al alumnado de que lo que habla en casa y en la calle es algo distinto del castellano estándar y totalmente digno (Gutier, op. cit.), le inocula el sentimiento de inferioridad a través de, por ejemplo, los consabidos catálogos de vulgarismos andaluces, muchos de los cuales pasan mágicamente a ser considerados por la academia como interesantísimos arcaísmos si en vez de usarse en andaluz son empleados en el actual sefardí, ya sea hablado, ya sea escrito en los medios de comunicación en judeoespañol (Rodríguez Illana, 2017). Dicha “autorregulación” (verbigracia: castellanización) se hará efectiva “En la medida en que se instale en la conciencia de los andaluces la idea de que el descrédito de ciertas peculiaridades […] no emana de ninguna campaña de persecución foránea”, como si no hubiera existido la mencionada “cruzada del bien hablar” o no sigan dándose los testimonios cotidianos de coacción, amenaza e incluso acoso laboral relatados por hablantes andaluzas/ces que recopilaba Rodríguez-Iglesias (op. cit., vid. supra). Ahora bien, ¿a qué se refiere el filólogo de la US con “el descrédito de ciertas peculiaridades” en su artículo? Pues “por ejemplo, la extrema relajación articulatoria que lleva a la deformación o eliminación de ciertos sonidos”. Que el propio grupo de investigación al que pertenece haya sido bautizado como “Español Hablado en Andalucía” en lugar de “Andaluz” permite esperar que el estudio de lo que se habla en nuestro país se enfoque no en su propia entidad sino de acuerdo siempre con un sistema de referencia externo, el cual hará que determinados rasgos que lo caracterizan sean conceptualizados a partir de su perenne comparación con el espejo castellanocéntrico, lo que lleva a catalogarlos, así, como “extrema relajación articulatoria” y “deformación o eliminación de ciertos sonidos”; todo sea dicho, sonidos del castellano estándar, el cual a su vez no es sino una elaboración del castellano vulgar (Moreno Cabrera, 2010: 13). Claro que es la propia explicación que ofrece la web del mencionado grupo universitario sobre “¿Qué es el andaluz?”, al decir que “Cualquier andaluz sabe que si se comunica por escrito será un usuario más del español, sin acentos ni dejes diferenciados”15, la que incurre por enésima vez en la confusión entre los planos oral y escrito, el de las lenguas naturales como el andaluz y el de las lenguas cultivadas como el castellano normativo (de nuevo, Moreno Cabrera, 2012). La calificación como “extrema relajación”, por ende, connota la tradición histórica de la intelectualidad española a la hora de proyectar su desprecio por las respectivas culturas de las naciones oprimidas (Gil de San Vicente, 2015: 2) que, respecto al caso de Andalucía, se materializa en la famosa sentencia del filósofo de la alta burguesía madrileña Ortega y Gasset acerca de que “«El andaluz lleva unos cuatro mil años de holgazán», pues «la famosa holgazanería andaluza es precisamente la fórmula de su cultura»” (cit. en Rodríguez-Iglesias, 2016b).

    El artículo de Diario de Sevilla finaliza con un párrafo en el que Narbona encomienda al lobo el cuidado de las ovejas: “Los medios de comunicación audiovisuales y escritos pueden y deben tener un papel clarificador decisivo”. No sabemos si su desiderata apunta a las series de cadenas estatales, públicas y privadas, donde los únicos personajes andaloparlantes están ligados a la marginalidad y/o los cuidados (labores feminizadas, por otra parte, lo que las sitúa en el nivel inferior de valoración de acuerdo con la jerarquía establecida por la sociedad patriarcal). O a la programación de Canal Sur, donde la expresión en andaluz queda totalmente apartada de los informativos y permanece relegada a los contenidos humorísticos. O a las publicaciones de prensa diaria donde se difunden análisis negacionistas como el suyo.

    Manuel Rodríguez Illana

    REFERENCIAS
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  • II Marchas de la Dignidad. Urge ir al Decathlón
    Logotipo APR2
    16/04/2017
    Bueno, bueno, los sofás quedarán huérfanos de culos, los mandos y las teles notarán su separación y su inutilidad, Canal Plus, Imagenio y demás plataformas digitales entrarán en quiebra. ¡¡¡¡No habrá quien vea el fútbol!!!. ¡¡Las terrazas quedarán vacías, las fábricas......( ¡ah no, si no hay fábricas!)! He de comprarme unos zapatos y un bastón, ¡Hará el agosto Decathlon, Es hora de la revolución! ¡¡ Vuelven las marchas de la dignidad!! Nos cargaremos de ilusión, de protestas adoptadas, de lemas reivindicativos, nos pondremos camisetas: • ¡Yo la de la PAH.! • ¡Yo la del 2015.(la tengo guardada)! • ¡No, no yo la del Che! • ¡Yo me he hecho una para la ocasión! ¿Veremos actores e intelectuales? .¡Ay ojalá! Yo tengo una foto con Willy Toledo y yo, y yo una con Cañamero...... 27 de mayo II Marchas de la Dignidad. Una manifestación, una gran manifestación ….. ........ de fracaso. En sus señas de identidad, en su manifiesto llevan la reivindicación de: Una reforma laboral que proteja a la clase trabajadora. La defensa de igualdad de género. Reestructuración de la deuda y revisión del artículo 135. No a la ley mordaza. No a la O.T.A.N.. Etc, etc,.etc.......... Los pueblos que no aprenden de sus errores pasados están condenados a repetirlos. Algo se me escapa. ¿Cuál es la razón, el factor nuevo? Si la 1° Marcha de la dignidad no consigue más que una ilusión de cambio que no se concreta en ningún hecho,.... ¿en qué momento, qué mente iluminada, qué diferencia provoca la idea de repetir un acto social que movilizó a un millón y medio de personas y que no consiguió nada? Bueno sí, si analizamos con calma y frialdad científica, si se alcanzaron objetivos: • La consolidación de un partido que traiciona al pueblo.(Podemos) • La traición y venta del sindicalismo de lucha ¿o no Diego? • El abandono y rechazo de las marchas de adalides de la revolución y el pensamiento crítico, como Willy Toledo, o J.M. Sánchez. Sin embargo, ninguno de estos objetivos van dirigidos al beneficio del pueblo, sino al beneficio de una clase política. Ninguna diferencia con los subterfugios de otros partidos políticos. Si bien , la 1° macha gozaba de un marcado nivel de movilización espontánea popular, no ocurre lo mismo en las que se aproximan. La manipulación y manejo de la clase política es sensible y notable. La omnipresencia de Podemos y lacayos es total. No, no son unas marchas de la dignidad, son unas marchas para consolidar la clase política, para consolidar el sistema y para rematar la ilusión del pueblo. Es la ambición de quienes se autodenominan representantes del pueblo; Repartirse la carne al peso de los posibles votantes; asegurarse en su puesto. ¿ Estoy exagerando? ¿ soy un despechado? ¿Quizá sea de ultraderecha y escribo esto para desprestigiarles? Podría ser todo cuanto hemos mencionado. Veamos y analicemos lo dicho de manera atropellada. Hablaban de que tienen su base en el 15 m, es más de que eran el 15M, mientras que en realidad fue un movimiento popular y ellos lo secuestraron. Hablaron de la corrupción sistémica, de la casta política que extorsionaba al pueblo. Sin embargo, en cuanto recibieron los votos del pueblo incauto, no tardaron en plantear y justificar pactos con partidos corruptos o realizar fusión con partidos existentes, cómplices de la corrupción. En su manifiesto espetan al gobierno la represión, la ley mordaza la doble cara de la justicia encarnada por Urdangarín y Bodalo. Sin embargo, en el Parlamento se presentan modificaciones y derogaciones parciales , que no serán aprobadas y , que de serlo, se nos venderán como un éxito y un avance lo que en realidad es un retroceso, en el mejor de los casos. No habrá avance alguno hacia la verdadera libertad e igualdad de los ciudadanos y ciudadanas que mal vivimos en este estado otrora grande y libre. No nos engañemos, todos los actos de la llamada oposición parlamentaria van dirigidos a tranquilizar al poder, a trasmitirle que el pueblo está calmado y sometido y que sus esperanzas radican en ellos, sus representantes ( no habrá mas escratches, mas gamonal, mas pah). Otra bandera enarbolada es la del anti-imperialismo norteamericano. Quizá el viaje de Pablo Iglesias a Wall Street y su entrevista con Barack Obama fuese para gritarle ¡Yanquees go home Fuera de Viator Y fuera de Rota, de Morón!. No. No , la clase política no rompe con la política( la ha poseído), la alimenta y la hace crecer. • Dirigentes sindicales que mantienen al campesino andaluz en la miseria y vende a su mentora en cuanto hay una oportunidad. • Hijos de políticos que dormían al calor de las tarjetas black de sus papás y con escrituras de pisos bajo el brazo. • Hijos de políticos que engordaban a costa de la pobreza energética del pueblo. • Hijos de políticos que, por el día del padre, regalaban al suyo una rosa empuñada. • Etc, etc.... El pueblo debe conocer su historia. La historia de la lucha, que costó sangre y esparció cuerpos en las cunetas. El pueblo en este estado o conjunto de estados ha salido a defender sus libertades, sus derechos frente a represores y fascistas, ha salido íntegro, capaz, valiente y es en este punto donde radica su victoria. Las marchas de la dignidad se presentan como la máxima expresión y manifestación del pueblo. Con ello, no creo que de manera inconsciente sino con toda intención, las marchas de la dignidad tratan ,en complicidad con los poderes fácticos, de enterrar todo el movimiento popular que sí que engrandece al pueblo de este estado. No podemos enterrar el trabajo de Durruti, Lucía Sánchez, Marcelino Camacho, Sossenco, o Ibárruri. La lucha del pueblo español fue total, cada hombre, cada mujer luchó por la defensa de la libertad. A diferencia de las marchas, la movilización frente al fascismo nace del auto convencimiento, y no de la manipulación. El pueblo guiado se transforma en una suerte grotesca de carne anónima con un fin carnavalesco y con un objetivo único: engrandecer a quien los lleva de las riendas y a golpe de látigo. El pueblo libre es un río, una riada, una crecida que arrostra y arrastra lo que a su paso se opone. El mayor obstáculo es, en palabras de José Saramago: "la democracia secuestrada por poderes ocultos, la iglesia y la banca, etc...“ Iros a la mierda con vuestra ruta senderista a Madrid. El pueblo tomará conciencia y saldremos uno a una, una al lado de otro sin nadie delante, ni detrás de nadie. Y si en este movimiento autónomo popular pretendéis situaros delante seréis arrollados como cómplices del fascismo y de su padre el capitalismo contra los que nos revelamos y lucharemos. Para finalizar: Demuéstrale al enemigo que no quieres ser esclavo más vale morir de pie, que vivir arrodillado, cadenas, las que formemos unido por nuestros brazos, unión que nunca se rompe vínculo firme de hermano. Manuel Altolaguirre   Rafael Lorente para La Otra Andalucía



  • En Venezuela luchamos todos
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    16/04/2017
    A pesar de que el océano Atlántico nos separa de Nuestramérica, nuestra lucha es la misma que la de los pueblos heroicos de aquél continente que no está lejos, sino en nuestros corazones, en nuestra praxis. La hermandad humana supera las distancias y se hace una misma acción porque al imperialismo también lo combatimos aquí mismo, en Euskal Herria. Pero hay momentos en los que determinados pueblos concentran en sí los puntos álgidos, críticos, del choque entre la humanidad y el capital. Sin retroceder mucho, en la segunda mitad del siglo XVIII fueron las naciones originarias andinas las que conquistaron ese honor, y a pesar de su derrota y del descuartizamiento vivo de sus dirigentes en las plazas públicas, ahora no entenderíamos nuestro presente sin aquellas heroínas y héroes. Luego fue Haití, a cuyo pueblo el imperialismo no le ha «perdonado» su impresionante osadía revolucionaria: hoy tampoco entendemos la primera independencia de Nuestramérica sin el decisivo apoyo haitiano al movimiento de liberación continental por la Patria Grande bolivariana: la ferocidad española contra la determinación humana. La lista de atrocidades es larga porque larga es la lista insurrecta. Recordamos a la Cuba de finales del XIX, a la Iquique de 1907, a la Patagonia rebelde comienzos del siglo XX, a las invasiones yanquis aplaudidas por los seres serviles, a la revolución mexicana… Sin embargo había algo que inquietaba cada vez más al imperialismo y a las burguesías cipayas: cada derrota que infringía a Nuestramérica era respondida con dos luchas que recogían el testigo y seguían para delante. Debido a esto y a más razones, los monstruos crearon la Organización de los Estados Americanos (OEA) en 1948, los días en los que la reacción asesinaba a Jorge Eliécer Gaitán. Ahora mismo, como antes pero con infinita más fiereza, la OEA dirige el ataque a Venezuela. Conviene que leamos estas palabras de Josep Fontana en Por el bien del imperio para saber de una ojeada qué era la OEA: “En la Novena Conferencia Iberoamericana, celebrada en Bogotá en 1948, se creó la Organización de los Estados Americano (OEA) como organismo de coordinación política, gracias al cual, decía el poeta salvadoreño Roque Dalton, “el presidente de los EEUU es más presidente de mi país que el presidente de mi país”. Mediante la OEA Donald Tramp quiere ser más presidente de Venezuela sin ser elegido que Maduro que ha sido elegido democráticamente. Pero mucho antes, la OEA aprobó una declaración en 1954 que abría las puertas a los golpes de estado. La OEA se lanzó con rabia contra la libertad: la experiencia cubana es aplastante desde el primer día de declararse Territorio Libre de América en 1959. Como Venezuela desde 1998, como anteriormente con Nicaragua, con Chile, con Cuba… el imperialismo necesita destrozar los intentos de construcción de la segunda independencia, la socialista. Eva Golinger ha denunciado los cambalaches y maniobras de la OEA durante el recuento de votos del referéndum revocatorio de Chávez en 2004, y más adelante pone este título a uno de los capítulos más sugerentes de su libro El Código Chávez: «Estrategias debajo de la manga y amenazas persistentes». Las fuerzas reaccionarias están sacando estrategias de la manga. La OEA dirige la actual estrategia que no es sino una más en la agresión permanente que sufre nuestra Venezuela, que sufrimos todas y todos aunque estemos a un océano de distancia. En contexto mundial abierto por la llega de Donald Trump al gobierno estadounidense, dentro de una situación mundial de estancamiento, crisis y caos controlable e incontrolable, hacen que la existencia de la Venezuela bolivariana, la vida de Venezuela, seauna de las cuestiones prioritarias para la humanidad. Porque se trata de la vida de Venezuela: observemos qué sucede en Argentina, Brasil, Honduras… y nos haremos una idea aproximada de lo que sucederá en Venezuela. Por ahora, Ecuador ha logrado resistir un nuevo golpe, y los monstruos ansían devorar a Bolivia pedazo a pedazo, como sueñan en aniquilar Cuba. Pero el mundo es redondo y el imperialismo quieren meterlo en su caja de tesoros como si fuera una piedra de sangre y oro, un haber más en su tasa de beneficios. Por esto mismo, que Venezuela resista y avances es vital para la humanidad, por eso somos bolivarianas y bolivarianos. (Fuente: La Haine / Autor: Iñaki Gil de San Vicente)    



  • Ataque yanqui a Siria: Soros 1 – Trump 0
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    13/04/2017
    El jueves 7 de abril, Estados Unidos lanzó un ataque ilegal con 59 misiles Tomahawk desde barcos de guerra en el Mar Mediterráneo contra la base aérea de Shayrat, en la provincia siria de Homs. Aunque parezca paradójico, los buques usados en la agresión, el USS Porter y el USS Ross, con base en Rota (Cádiz), forman parte del escudo antimisiles «defensivo» con el que EEUU lleva cercando a Rusia varios años, lo que demuestra que su verdadera naturaleza es puramente ofensiva, tal y como el movimiento pacifista lleva denunciando desde el momento mismo de su implantación. La inmensa mayoría de los medios de comunicación insisten en que es la primera vez que Estados Unidos ataca directamente a Siria durante esta guerra de agresión que se desató hace más de seis años. Pero no es verdad, bajo la cobertura de supuestos bombardeos de la coalición antiterrorista, EEUU y sus aliados llevan destruyendo sistemáticamente la infraestructura civil e industrial del país árabe, minimizando en extremo los ataques a los grupos yihadistas, aliados reales —o títeres— de la OTAN en la guerra norteamericana contra Damasco. Conviene recordar en estos momentos que, cuando se fabricó otro ataque químico contra población civil con el que inculpar al gobierno sirio, muchos medios indicaron que desde buques de la base de Rota se lanzaron varios misiles de crucero que fueron desviados o neutralizados por la defensa antiaérea rusa. Curiosamente, años después, el mismo Obama, tuvo que reconocer públicamente que no tenía pruebas de quién era el responsable de la autoría del bombardeo químico en las cercanías de Damasco, aunque hackers interceptaron correos oficiales militares que incriminaban al mismísimo Pentágono en la operación de bandera falsa de Guta. Pero tampoco debemos olvidar otro bombardeo, mucho más mortífero que el de Hama, contra el Ejército Árabe Sirio, en Deir Ezzor, en septiembre del pasado año. Aunque se insistió en que todo había sido un error, la perfecta preparación del ataque, la monitorización del frente mediante el uso de drones durante las horas previas y el conocimiento perfecto de la posición de las tropas sirias, que no habían avanzado en la región en mucho tiempo, hacen pensar en que los pilotos sabían perfectamente dónde y a quiénes bombardeaban. En aquella ocasión también se habló de punto de inflexión y de que era la señal de que el Pentágono iba a entrar en guerra de manera más directa, por eso ahora es aún precipitado repetir los mismos análisis. Sí que es posible —y necesario— tratar de comprender qué ha sucedido en la Casa Blanca y en el Pentágono para que hayan optado por la vía militar contra el ejército sirio, lo que se contradice con muchas otras señales que la administración Trump estaba enviando sobre centrar los esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y respetar la soberanía del pueblo sirio para decidir su futuro sin imposiciones exteriores. Recurrir a denunciar que Trump va como pollo sin cabeza en política nacional e internacional y que está poco menos que loco de atar, son ganas de simplificar el análisis y renunciar a conocer en profundidad qué está sucediendo y qué puede suceder en el futuro. Ni que decir tiene que, como sucede casi siempre en política exterior, una cosa es el discurso público y otra, bien distinta, las motivaciones reales que subyacen bajo la toma de una decisión de esta naturaleza con tantas implicaciones y tantas derivaciones posibles. Nadie duda de que la cuestión del ataque químico es únicamente una excusa para desatar una acción concreta. Es posible que el mismo haya sido cuidadosamente preparado por Estados Unidos y sus aliados, aunque también ha podido ser un bombardeo a un almacén de municiones terroristas en el que se encontraban depósitos de cloro (lo de sarín es simplemente imposible con las imágenes que hemos visto) listos para ser usado en ataques químicos, como los muchos que se han reportado durante estos años a manos de los rebeldes. Cabe igualmente la posibilidad de un montaje completo, donde los muertos hayan sido, en realidad, personas secuestradas por los terroristas en aldeas pro gubernamentales, como vimos en el anterior bombardeo químico sobre una población de la provincia de Damasco. Lo que no cabe en ningún análisis serio es que haya sido provocado por el bando gubernamental. A pesar de que Estados Unidos es el que más ha usado las armas químicas en todo el mundo, desde la época de la anterior administración demócrata estadounidense, un ataque químico contra población civil se consideraba la línea roja infranqueable que conllevaría la intervención directa del Pentágono sin recurrir a mercenarios, contratistas de seguridad o yihadistas varios. ¿Por qué iba a fastidiar el gobierno sirio una guerra de la que ya se avista su final, provocando la injerencia de Estados Unidos? ¿Cuál es el objetivo militar de un ataque a una pequeño pueblo con armas químicas? ¿Algún geoestratega sería capaz de articular una mínima explicación coherente? Tampoco es aceptable intelectualmente achacar un bombardeo así a una persona en concreto —a Bashar el Assad— y decir alegremente que es un demente para eliminar así cualquier tipo de filtro mental con el que evitar tragar la propaganda sin digerir por muy absurda que pueda parecer. Obviamente, EEUU lanzó su ataque sin contar con pruebas de que Siria había efectuado un ataque químico sobre Jan Sheijun (Idleb). Supuestamente lo realizó para defender a la población civil siria, pero tampoco eso es creíble, se estima que en poco más de un mes los ataques norteamericanos han asesinado a más de 200 civiles en Siria y muchos más en Iraq durante el asedio a Mosul, donde se le critica por volar edificios enteros llenos de civiles, usados por los terroristas como escudos humanos, a sabiendas de que está provocando centenares de bajas inocentes. No, no son motivaciones humanitarias las que mueven a Trump. Así las cosas, ¿a qué ha venido el bombardeo a la base aérea de Shayrat? Si se tratase de facilitar las cosas para realizar una investigación sobre armamento químico en esa instalación, es evidente que las pruebas habrán sido eliminadas por el fuego de los Tomahawk. ¿Por qué va a enfrentar Trump un aluvión de críticas por ayudar al terrorismo y dañar a quienes están luchando realmente contra él? ¿Por qué dar la imagen de carecer de un discurso coherente y sostenido? Todo hace pensar que Trump no ha soportado por mucho tiempo la presión del establishment de Washington y ha decidido actuar para lanzar el mensaje de que no es un aliado de Rusia, rompiendo los pactos firmados referentes a la seguridad de los cielos de Siria y la incipiente cooperación militar reflejada sobre el terreno en la lucha contra Daesh. Hillary Clinton, la responsable de la entrega de armas químicas a los rebeldes sirios en 2013 a través de Qatar, había iniciado también una campaña pidiendo bombardeos que tildaba a Trump de blando por no hacer nada en Siria, que seguía erosionado su mandato y su imagen. La inmediatez del ataque, además de aprovechar la estela de la prensa y el estupor causado por las imágenes proporcionadas por los terroristas —todo hay que decirlo— se produjo para no dar tiempo para estudiar debidamente los hechos, tomar en consideración las pruebas, ni permitir el uso de la razón en el análisis de lo sucedido. Probablemente, en ese caso, todo el mundo se habría dado cuenta de que se trataba de un burdo montaje. Curiosamente, el gobierno sirio denunció hace semanas ante la ONU y la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) que cargamentos de armas químicas habían llegado a Idleb a manos de terroristas desde Turquía. Aunque más curioso aún resulta cómo Trump se ha marcado un gol en propia meta ante la presión de su archienemigo George Soros, padrino de los oscarizados Cascos Blancos, filial humanitaria de al Qaeda en Siria. Cosas veredes. (Fuente: Rebelión / Autor: Juanlu González)



  • La sospechosa guerra de Siria
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    11/04/2017
    Hace exactamente dos semanas, los EE. UU. bombardearon el oeste de Mosul causando 230 víctimas, “la mayoría de las víctimas son mujeres y niños” (‘El Mundo’, 230317), del que nadie acusó la autoría y que los EE. UU. terminaron por reconocer. ¿Alguien ha visto fotos y vídeos de esta masacre? Yo no. Y agradecería los enlaces que se me pudieran proporcionar. Dos semanas después de esos bombardeos, se produjo otro ataque con bombas químicas a Jan Shijún, nido de terroristas del ISIS y de los que la prensa occidental llama, con intolerable oxímoron, “terroristas moderados”, los opositores a Bashar al Assad. Éste, por el contrario, en el que las víctimas se evaluaron en un centenar de personas y de ellas, doce niños, ha generado una avalancha de vídeos y fotos comparable a la promoción de una superproducción hollywoodiense. En una fase de la guerra donde no hay periodistas que puedan proporcionar testimonios fiables. Al mismo tiempo que los desgarradores testimonios gráficos, nos llegó la noticia de la autoría indubitada del ejército sirio. La fuente principal era la muy sospechosa organización Syrian Observatory for Human Rights, famosa por sus montajes desinformativos, como los mentirosos Cascos Blancos, y por su curiosa estructura: está radicada en… ¡el Reino Unido! Y constituida… ¡por una sola persona! Y aunque tanto el gobierno sirio como sus aliados rusos han rechazado la autoría y a pesar que las Naciones Unidas han evitado pronunciarse y que los expertos que monitorizaron la destrucción del arsenal químico sirio han asegurado que la dictadura de Al Assad no tiene capacidad para fabricar armas como las empleadas, los gobiernos y los medios occidentales, en una proporción aún más densa que cuando las “armas de destrucción masiva” que conducían a la guerra de Irak, no han dudado en achacar al dictador sirio el bombardeo y transmitírselo así a una opinión pública emocionalmente engrasada por el crudo material propagandístico generosamente servido 24 horas al día. Sin solución de continuidad, como siguiendo fielmente la escaleta teatral predeterminada, Trump ordenó el bombardeo de la base aérea siria de Shayrat, la segunda más importante de la fuerza aérea de Al Assad, desde la que, dice la explicación estadounidense, partió el ataque de los bombarderos químicos… Curiosamente, tanto a los analistas como a la miríada de periodistas especialistas en Siria, se les “escapa” que la operación de castigo a la aviación siria es, más bien, una operación de apoyo a los terroristas, “moderados” y extremistas, pues el arma aérea sirio-rusa es la que está conduciéndoles a la derrota final. No es extraño este desliz. Por lo que he visto y oído, el citado bombardeo norteamericano de Mosul de finales de marzo es como si no hubiera existido. Tampoco ha tenido eco la explicación sirio-rusa de que quizá los bombardeos sobre Jan Shijún alcanzaran algún depósito de armas químicas de unos u otros terroristas. ¿Qué cómo unos terroristas pueden tener unas armas que un estado, el sirio, no tiene capacidad de fabricar? Convendría no olvidar que en la Primera Guerra del Golfo, Sadam Husein destruyó poblaciones chiíes y kurdas, civiles e inocentes, en la guerra contra Irán con armas químicas norteamericanas para las que la empresa española Gamesa había proporcionado las carcasas de las bombas, como descubrió el gran reportero de “Interviú” Rafael Gómez Parra. La propaganda ha sustituido definitivamente a la información en la guerra de Siria, desde hace años. Las víctimas son, en primer lugar, esos niños utilizados para la propaganda y el interminable éxodo civil que son rechazados por los culpables de su expatriación. Pero también nosotros, ciudadanos de este Occidente que reparte culpas al dictado de consignas, mentiras y burdas cintas de vídeo. (Fuente: Nueva Tribuna / Autor: Ignacio Fontes)



  • La lucha de las estibadoras: la manipulación de llamar privilegios a los derechos
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    02/04/2017
    El trabajo de estiba es durisimo: grúas enormes que cargan y descargan mercancías que pesan toneladas y que pasan por encima de las cabezas de las estibadoras mientras transportes con ruedas mas altas que ellas pasan a escasa distancia. Se producen demasiadas veces accidentes de trabajo mortales o que les postran en sillas de ruedas. Trabajan en equipo a destajo: cobran un salario mínimo garantizado, pero la mayor parte de su sueldo depende de lo que cargan y descargan y todas ganan lo mismo. Realizan trabajos diversos y especializados y dependen unas de otras, se requiere mucho aprendizaje y experiencia para hacerlo bien. Un error se puede pagar con tu vida o con la de la compañera. Se levantan cada día sin saber si van a trabajar, y si trabajan si lo harán una hora, dos o si doblarán jornada. Un buen día en una lucha los sindicatos amarillos UGT y CC.OO, cargados de liberados y subvencionados por el Estado y el resto de las administraciones publicas las dejaron tiradas como a tantas y tantas trabajadoras. Pero las estibadoras no se quedaron cruzadas de brazos, construyeron un sindicato de clase, autogestionado, asambleario, sin liberados, sin líderes que constituye una herramienta de lucha y de ayuda mutua. Defiende los derechos de las trabajadoras y practica la solidaridad obrera en todos los frentes: con sus cuotas constituyen un fondo con el que se complementa la pensión pública de las viudas para que como mínimo sea de 1.000 euros. Cuando fallece una estibadora por accidente todas donan un día de salario para la familia y quieren hacerlo también en caso de muerte natural. Este sindicato es mundial. En el ámbito del Estado ha conseguido un convenio donde todas las trabajadoras son fijas, donde no existe el despido libre pues en caso de despido improcedente se impone la readmisión y donde las agresiones de las reformas laborales de PSOE y PP no han llegado. Y en eso llego la UE ,con una directiva de precarización a la que llaman liberalización, en aras de la sacrosanta competitividad. Recurrida ante los tribunales estos la han sentenciado como correcta. Pero estas mujeres y hombres de manos encallecidas y mirada limpia, herederas directas de la mejor tradición obrera no se han rendido. Su enemigo es el capitalismo globalizado que ha empezado a colonizar los puertos comprando terminales. Los compra a través de fondos buitre como el de JP Morgan. Y ahora aparecen multinacionales como la china Cosco que compran consignatarias y también terminales, con la exigencia de que la carga y descarga la hagan marineras de los buques que atracan y ETTs, condenando a la precariedad laboral y la precariedad de las vidas a esas personas inexpertas. Como en el resto de los sectores productivos se impone la propiedad en pocas manos en el sector del transporte marítimo. El gobierno del PP, esbirro de ese capitalismo globalizado, actúa de facilitador de esas transacciones especulativas contra las estibadoras y todas las clases populares. Y para ello preparo un decreto que fue tumbado por el Congreso, que habría significado el fin de la estiba digna que hoy tenemos. En paralelo las estibadoras y la patronal ha llegado a un acuerdo que mediante la subrogación cumple la sentencia, manteniendo las condiciones laborales actuales. El gobierno, sorprendido por el acuerdo, lo ha rechazado diciendo que la subrogación no cumple la sentencia, según le transmite la UE. Este extremo ha sido desmentido por una carta de la comisaria de transporte de la propia UE, que mostrada al ministro de Fomento produjo su levantamiento de la mesa. Detrás de todo este teatro hay, como decíamos antes, los intereses de las multinacionales que quieren acaparar navieras, consignatarias, terminales y con ello los puertos y quieren hacerlo con trabajadores precarizados en salarios y condiciones y desperdigados en diferentes empresas, acabando así con el sindicalismo de clase. Cobran rabiosa actualidad las palabras del Manifiesto Comunista "El poder estatal no es más que un comité de administración de los asuntos colectivos de toda la clase burguesa". A la vez que satisface los intereses económicos de esas multinacionales y gana puntos con ellas para futuras donaciones y puertas giratorias el PP queda claro quiere aplastar a los estibadores porque sus condiciones de vida y de trabajo, su fuerza sindical y su conservación de derechos constituyen un "mal ejemplo" para el resto de las trabajadoras, a la par que ponen de manifiesto las reformas criminales de PSOE y PP hechas contra ellas. De ahí la campaña desatada por los medios de comunicación, al servicio del poder, llamando a las estibadoras privilegiadas para manipular al pueblo a fin de que vea su lucha no como una lucha por la defensa de derechos, sino de privilegios. Y es que, desde el estallido de la crisis, la burguesía nos ha hecho creer que no había otro camino para conservar el empleo y ser competitivos era rebajar salarios y recortar derechos. La victoria de la estiba sera nuestra victoria, la de todas las trabajadoras, porque nos mostrará el camino para desmontar este falso relato y empezar a luchar para recuperar derechos perdidos y conquistar de nuevo: el de la unidad, el de que los problemas colectivos se deben solucionar colectivamente y el de que luchar es el único camino. En Andalucía es deber de la izquierda independentista en general, y de Nación Andaluza en particular, luchar al lado de la estiba y construir la República Andaluza de Trabajadores donde ostentaremos la soberanía política las clases populares. Solo lejos de la UE y del Estado español y construyendo el Socialismo conseguiremos controlar el pueblo un Estado andaluz, donde tengamos condiciones de vida y de trabajo dignas sustentadas en derechos que nadie nos quitara porque nosotras las trabajadoras nos gobernaremos.

    Joan Batlle.

    Militante de la CUP y de la asamblea de los PPCC de NA.




  • La narrativa mediática del PSOE-A en torno a la historia y la lengua: el caso de Rodríguez Almodóvar (II)
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    28/03/2017

    rodriguez almodovar rae

    En nuestro anterior artículo sobre la reescritura histórica de nuestro pasado tuvimos oportunidad de analizar una columna periodística del intelectual orgánico del régimen andaluz Antonio Rodríguez Almodóvar, habitual de las variadas ramificaciones institucionales y mediáticas del PSOE, en la que anatemizaba la condición nacional de Andalucía. Ahora es el momento de examinar brevemente otro reciente texto suyo en el que vuelca sus concepciones sobre la lengua de Andalucía cuando sale en defensa de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, en el contexto de la la guerra interna de dicho partido a nivel estatal, después de que se filtrara a los medios, para perjudicar a la facción de Pedro Sánchez (su competidor) una frase pronunciada en el Comité del PSOE madrileño por uno de los seguidores de este, en la que el autor del enunciado, Ramón Silva, parodiaba el andaluz de Díaz: “Queremos un PZOE ganadó” (Lavanguardia.com, 5/III/20171).

    La nueva columna de Rodríguez Almodóvar aparecía el pasado 11 de marzo en El País bajo el título “¿Una patología del castellano?”2, donde denuncia la actitud de “un concejal madrileño, que quiere ridiculizar el habla de Susana Díaz, que desde luego se expresa en un sevillano estimable, con acierto comunicativo, aspiraciones y ahorro de consonantes”. En ella recrea por enésima vez la concepción panhispanista del andaluz como “forma avanzada del idioma” (castellano, claro) con un redundante y tautológico “que es lo que es”, a saber, una “forma del español meridional” que, como repite una y otra vez el estamento académico, no tiene entidad propia como andaluz (que es lo que es, por usar su misma coletilla) pero al que, a cambio, de la forma en que igualmente ya hemos podido verificar con profusión, se le concede como premio de consolación el hecho de que “sentó las bases del español de América, con trampolín en Canarias”, aunque “no ha sido nunca bien visto por ahí arriba”; nótese, como de costumbre, la elección del adverbio de lugar con el que sustituye a la denominación 'Norte' (es decir, “arriba”) para marcar, aun quizá sin pretenderlo (concedámosle el beneficio de la duda), la jerarquización geográfica. Encuadrado en la habitual reivindicación chovinista de que, aunque tomara en buena medida como referentes las formas de expresión centropeninsular, fuera un lebrijano el fijador inicial de la estandarización de la lengua imperial, Rodríguez Almodóvar no se sale del guión del jingoísmo panhispanista, ideología lingüística basada en el imperialismo cultural (Moreno Cabrera, 2011: 161), así como en la mitología colonialista del Descubrimiento (no olvidemos la inapelable refutación a este relato elaborada por Dussel, 2004, cuando explica cómo Colón no hizo sino comprarles las cartas de navegación a los chinos, quienes ya habían navegado por todos los océanos y tenían cartografiado el globo entero) para ufanarse de “que Antonio de Nebrija se adelantara a publicar la primera Gramática Castellana, en agosto de 1492, justo cuando don Cristóbal Colón emprendía la descomunal aventura del Descubrimiento; como si el sevillano hubiera presentido que había que pertrechar a nuestra lengua con una norma escrita, para la no menos descomunal expansión que acabaría teniendo, y tiene”. Ya se sabe: hablamos del “Descubrimiento” (conversión en 'objeto' de los pueblos de las Américas y omisión deliberada de las otras culturas con las que ya tenían contacto antes que los europeos) como “descomunal aventura”, frente a la empresa de codicia, matanza y saqueo que de hecho fue (Césaire, 2006: 14), así como de una también “descomunal expansión” del castellano, que nunca se impone sino que se expande, como un gas. El autor de Prisa continúa vanagloriándose de que “Mal que les pese a algunos, el andaluz” no constituye una lengua natural por sí misma sino que “es vanguardia del castellano”. ¿Por qué? Porque “aplica rigurosamente dos principios básicos en toda lengua: la claridad y la economía”, soslayando que otro de los recursos de toda comunicación es la presencia de la redundancia, al objeto de minimizar los efectos del ruido en la señal, característica que simultánea y contradictoriamente el relato oficial también atribuye al andaluz, y que refuta dicho mito radical (economicista) de la brevedad elevada a fin último y máximo del lenguaje, como ocurre en nuestra propia lengua natural (concepto que desarrollaremos en breve): mantenimiento explícito del pronombre personal a pesar de estar ya contenido en las desinencias verbales de muchas expresiones, como en el caso de “fi(ha)te tú”; verbalización del adverbio cuyo sema ya está implícito en el significado del verbo, como en “ben p'aká”). Todo ello, aparte de que el oficialismo académico andaloespañol no se aplica el propio cuento de la “economía para hacerlo más breve”, por seguir con el texto de la columna, cuando denomina a su mismo grupo investigador “Español Hablado en Andalucía”3 (referencia nada económica, precisamente) o emplea la táctica del divide y vencerás (Porrah Blanko, 2000: 155-157) por medio del significante “hablas andaluzas” en lugar de lo que, más económicamente, resultaría sencillo nombrar: “Andaluz”. Ni que decir tiene que la visión del establishment universitario tampoco tiene reparo alguno en afirmar una cosa y la contraria al obviar la entidad propia del andaluz como sistema lingüístico (Moreno Cabrera, 2013: 12) disfrazándolo como “vanguardia del castellano” y a la vez atribuyéndole justo los rasgos opuestos cuando, en relación con el mantenimiento de palabras y expresiones ya no usadas en otros territorios de la Península, “se dice que el léxico andaluz es conservador” (VV.AA., 2016: 160). Unas veces vanguardia, otras conservadurismo, según interese.

    En el mismo párrafo, el firmante del texto periodístico prosigue declarando que entiende que desde la norma estándar se vea con recelo que se propague el andaluz porque el “latín vulgar” terminó “multiplicándose en un buen puñado de lenguas romances”, a pesar de lo cual trata de tranquilizar a quienes experimenten los temores de que el castellano corra la misma suerte argumentando que “ya nos ocupamos los andaluces, los canarios, los mejicanos, los argentinos, los peruanos… de que la energía de la lengua de Cervantes se mantenga en los límites del entendimiento y se multiplique, también, en hermosas novelas y otras formas literarias”. Ni siquiera entraremos a indagar qué piensa el novelista del papel de las andaluzas, canarias, mejicanas, argentinas o peruanas, de acuerdo con el dominio androcéntrico del lenguaje (Moreno Cabrera, 2014: 216), en dicha “energía de la lengua”, pero no podemos dejar de hacer notar que, una vez más, el discurso académico, en este caso con esa alusión a que el castellano (“español”) “se mantenga en los límites del entendimiento” a la par que “se multiplique, también, en hermosas novelas y otras formas literarias”, confunde los planos de, respectivamente, la lengua natural que usan oralmente “los andaluces, los canarios, los mejicanos, los argentinos, los peruanos”, caracterizada por su adquisición espontánea en la infancia, mutable y variable, frente al de la lengua cultivada o literaria, estandarizada, necesariamente artificial, que se enseña en el sistema educativo y en la que se escriben esas “hermosas novelas y otras formas literarias” (mismo autor, 2011: 188). Así, que en variadas zonas de la península Ibérica y América puedan reflejarse por escrito de una única manera expresiones como “comió mucho”, “no he podido conocerla”, “fue en verano cuando lo hice”, “¿qué quieres tú?”, “compra unas velas”, “una amiga mía”, “se fue de viaje”, “trae una cesta”, “antes de venir yo aquí”, “ya he terminado de trabajar”, “me está castigando”, “hay maíz” o “ahora es cuando yo tengo problemas” no quiere decir que en las lenguas naturales de comunidades humanas de Argentina, Bolivia, Colombia/Panamá, Cuba, Ecuador, El Salvador/Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela respectivamente dejen de formularse oralmente tales ideas como “comió grande”, “no la he podido conocerla”, “lo hice fue en verano”, “¿qué tú quieres?”, “dame comprando unas espermitas”, “una mi amiga”, “se lo fue de viaje”, “lo trae un chiquihuite”, “antes de yo venir aquí”, “ya trabajé todo ya”, “me está castigándome”, “ello hay maíz” o “yo vengo a tener problemas es ahora” de la misma respectiva manera. Es decir, la variación geográfica o diatópica es, como acabamos de citar, una característica inherente al lenguaje oral (ibíd.: 189), frente a la relativa estabilidad de la lengua estandarizada, sobre todo escrita, erigida en oficial (el castellano estándar que se enseña en las escuelas de todos esos Estados y en las academias de castellano o “español” para extranjeras/os). Que a pesar de todas estas variaciones podamos entender la mayor parte de estos enunciados (con seguridad, no todos) no significa que “nos ocupamos los andaluces, los canarios, los mejicanos, los argentinos, los peruanos” conscientemente, cada vez que abrimos la boca para hablar, de que un supuesto castellano oral único y hablado por cientos de millones de personas “se mantenga en los límites del entendimiento” como proyecta la mitología panhispanista reproducida en la columna de Rodríguez Almodóvar, sino de que existen similitudes entre todas nuestras respectivas lenguas naturales que hacen posible cierto grado de intercomprensión si se realiza un determinado nivel de esfuerzo entre las/os hablantes de dichas zonas, del mismo modo que, frente al mito del españolismo lingüístico según el cual solo el castellano es un vehículo válido (entendible) de comunicación en el ámbito peninsular, una persona castellanoparlante puede, con un mínimo interés y esfuerzo, entender a otra que hable, por ejemplo, en asturiano, catalán o gallego, exactamente como las/os hablantes de estos últimos sistemas de comunicación ha tenido que ir haciendo a lo largo de los últimos siglos. Es falso que andaluzas/ces y peruanas/os nos estemos esforzando en que un supuesto sistema universal de comunicación llamado español “se mantenga en los límites del entendimiento”. Podemos entendernos con una persona de Perú pero también con una que hable la lengua propia de Galicia o Cataluña (reconocidas políticamente, aunque no hace demasiado si tomamos perspectiva histórica, como diferentes del castellano, al contrario de la situación actual del andaluz). Es más (Moreno Cabrera, 2010: 15):

    << Para entender esto más cabalmente conviene darse cuenta de la siguiente realidad. Los canarios, andaluces, vallisoletanos, cántabros, cubanos, uruguayos, argentinos, mexicanos o colombianos no se entienden entre sí porque hablen igual –es evidente que no hablan igual– sino porque las variedades que hablan son muy parecidas o próximas por más que presenten importantes diferencias en los ámbitos fonético, léxico, morfológico, sintáctico y semántico. Siempre que intentemos entendernos con alguien que habla una variedad diferente de la nuestra, tenemos que hacer un esfuerzo de acomodación y de acercamiento lingüístico para el que [...] estamos perfectamente preparados. [...] Es muy posible que para entender a un argentino o boliviano haya que hacer en algunos aspectos un esfuerzo mayor que para entender de modo natural y más o menos espontáneo a un gallegohablante. [...] el hablante boliviano está en muchos casos influido por una lengua como el quechua o el aymara que provoca la existencia de palabras, giros o calcos de estas lenguas que pueden hacer que el esfuerzo que tengamos que realizar para entender a un hispanohablante peruano pueda ser mayor que el que tenemos que realizar para entender a un gallegohablante. >>

    Completemos esta idea con la otra cara de la moneda: si en general estas inter-comprensiones entre hablantes de diferentes lenguas o variedades es posible en términos generales, la comunicación entre ellas/os también puede comportar ciertas lógicas dificultades, no necesariamente insuperables pero que sí llegan a darse, en los ámbitos fonético, léxico, morfológico, sintáctico y semántico de los que acabamos de tratar. Numerosas amistades de otras partes del Estado han comunicado a quien esto escribe que cuando viajan a Andalucía les cuesta en grados variables (y sobre todo en un primer momento) entender el andaluz; esto es un hecho que en sí no implica valoración alguna en términos de jerarquización o supremacismo lingüístico. Es lo que declaró en una ocasión el expresidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, durante una sesión parlamentaria, en respuesta a la pregunta de un representante de la oposición que había puesto en duda el modelo de inmersión lingüística en tono apocalíptico reproduciendo justamente ese pensamiento del nacionalismo lingüístico español según el cual las/os escolares de Cataluña iban a sufrir un insalvable déficit comunicativo a la hora de expresarse en castellano con el resto del Estado. Mas había afirmado que los escolares catalanes "sacan las mismas notas de castellano que los niños y niñas de Salamanca, de Valladolid, de Burgos y de Soria; y no le hablo ya de Sevilla, de Málaga, de Coruña, etcétera etcétera, porque allá hablan el castellano, efectivamente, pero a veces a algunos no se les entiende". Desconocemos exactamente si pudo haber alguna intencionalidad sarcástica o vejatoria en sus palabras (en todo caso, Mas pediría horas después disculpas aduciendo malinterpretación en la difusión descontextualizada de su respuesta; 20Minutos.es, 30/IX/20114) pero puso el dedo en la llaga por el hecho de que afirmar que en Sevilla, Málaga o Coruña "hablan el castellano" no puede tomarse sino de manera muy relativa, aunque a nivel institucional y académico, como hace Rodríguez Almodóvar en su columna, no deje de considerarse el andaluz como una mera variante del "español" hablado por 400 millones de personas (parece que el número aumenta sin parar: el 18 de marzo, el flamante director del Instituto Cervantes lo cifraba en 550 ante los micrófonos de la cadena SER5, mientras que el tertuliano Eduardo García Serrano lo elevaba a “más de 600 millones de personas en el mundo” en Intereconomía TV el 18/XI/20156). Por supuesto, el novelista de la constelación PSOE no desaprovecha la ocasión para alimentar el clásico agravio andaloespañolista catalanófobo (González Pulido, 2005: 1-8) en el último párrafo de su columna a través de la intertextualidad creativa y simplificadora: "Hasta el ínclito Artur Mas se permitió decir aquello de que «a los niños sevillanos no se les entiende cuando hablan»".

    Por ende, como mencionábamos, Rodríguez Almodóvar era elegido en 2015 como “académico correspondiente” de la Real Academia Española7, institución que no se ha señalado precisamente como defensora de la valoración y reconocimiento del andaluz. Recordemos, de entre los posibles centenares de ejemplos, tan solo el planteamiento etnocida, en el mismo rotativo, El País, que difundía Manuel Alvar el 25/I/20008, satanizando la creación del empleo del andaluz en los medios de comunicación audiovisuales a través de etiquetas como “ignorancia”, “paletería” o “plebeyez” (elección léxica de evidente tinte clasista). Resulta curioso, pues, que su columna finalice con esta reflexión: “No me imagino qué puede tener de malo hablar bien lo que uno habla. Y por qué esa inquina con el andaluz. Yo que ellos, me lo haría mirar.” Justo debajo, la página incluye un renglón con la información que acabamos de citar: “Antonio Rodríguez Almodóvar es académico correspondiente de la RAE en Andalucía”. Efectivamente, así es9.

    Manuel Rodríguez Illana

    REFERENCIAS

    CÉSAIRE, Aimé (2006): Discurso sobre el colonialismo. Madrid: Akal.

    DUSSEL, Enrique (2004): “China (1421-1800): razones para cuestionar el eurocentrismo”, Archipiélago. Revista cultural de nuestra América, número 44, año 11, abril-junio 2004. revistas.unam.mx/index.php/archipielago/article/.../19688/18679

    GONZÁLEZ PULIDO, Javier (2005): “La 'Catalanofobia', expresión ideológica de masas del españolismo”, https://nacionandaluza.files.wordpress.com/2015/12/lacatalanofobiaexpresiondelespac3b1olismo_j_g_pulido.pdf

    MORENO CABRERA, Juan Carlos (2014): Los dominios del español. Guía del imperialismo lingüístico panhispánico. Madrid: Euphonía Ediciones. http://www.euphoniaediciones.com/plataforma/libros/los-dominios-del-espanol-13-45-1-2-1

    - (2013): La manipulación de la lingüística al servicio del nacionalismo españolista. El caso del andaluz en la fonología de la nueva gramática de la RAE y la ASALE. https://creandopueblo.files.wordpress.com/2012/12/moreno_manipulacion_espanolista_andaluz2.pdf

    - (2011): «Unifica, limpia y fija.» La RAE y los mitos del nacionalismo lingüístico español. En SENZ, Silvia y ALBERTE, Montserrat: El dardo en la Academia. Esencia y vigencia de las academias de la lengua española. Barcelona: Melusina.

    - (2010): Lengua / nacionalismo en el contexto español, http://bretemas.blogaliza.org/files/2010/06/Texto_Juan_Carlos_Moreno_Cabrera.pdf

    PORRAH BLANKO, Huan (2000): ¡Ehkardiyea l'armáziga k'ai hugo! Antolohía 'e tehtoh en andalú der Huan Porrah Blanko. Donostia: Iralka.

    VV.AA. (2016): Lengua castellana y literatura 1 - Andalucía. Barcelona: Vicens Vives.




  • Colombia, Oriente Próximo y Ucrania ¿Acuerdos de paz o rendición política?
    Logotipo APR2
    28/03/2017
    Hace unos treinta años, un sagaz campesino colombiano me dijo: “Cuando oigo hablar de acuerdos de paz, escucho al gobierno afilar sus cuchillos” Introducción Últimamente se ha hablado mucho de acuerdos de paz en todo el mundo. En casi todas las regiones o países que sufren una guerra o una invasión se ha mencionado la posibilidad de negociar “acuerdos de paz”. En muchos casos, estos llegaron a firmarse y todavía no han logrado acabar con los asesinatos y el caos provocados por la parte beligerante apoyada por EEUU. Vamos a repasar brevemente algunas de estas negociaciones del pasado y del presente para comprender las dinámicas de los “procesos de paz” y los resultados subsecuentes. El proceso de paz Actualmente están en marcha diversas negociaciones supuestamente diseñadas para lograr acuerdos de paz. Entre ellas podemos citar: las discusiones en Ucrania entre la junta, con sede en Kiev y respaldada por la OTAN y EEUU, y la dirigencia de la región de Donbas, situada al este del país, opuesta al golpe y a la OTAN; en Siria, entre la coalición saudí-EEUU-OTAN-terroristas armados y el gobierno sirio y sus aliados rusos, iraníes y de Hezbolá; en Palestina, entre el régimen colonial israelí respaldado por EEUU y las fuerzas por la independencia palestina en Cisjordania y la Franja de Gaza; y, en Colombia, entre el régimen del presidente Santos apoyado por EEUU y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Hay otras negociaciones de paz en marcha que no han recibido atención pública. Resultados de acuerdos de paz del pasado y del presente A lo largo del pasado cuarto de siglo se firmaron diversos acuerdos de paz, todos los cuales llevaron a la rendición tácita de los protagonistas antiimperialistas armados y de los movimientos populares de masas. En América Central, los acuerdos firmados en El Salvador y en Guatemala condujeron al desarme unilateral del movimiento de resistencia, la consolidación del control de la economía por la oligarquía y el crecimiento y proliferación sin trabas de bandas de narcotráfico y escuadrones de la muerte auspiciados por el gobierno. A consecuencia de ello se produjo una escalada del terror interno. Los líderes de la resistencia consiguieron votos, entraron en el parlamento como políticos y, en el caso de El Salvador, ocuparon altos cargos. Las desigualdades se mantuvieron o empeoraron al igual que los asesinatos, que llegaron incluso a superar las cifras del periodo previo al acuerdo de paz. Un gran número de emigrantes, con frecuencia refugiados que huían de la violencia de las bandas armadas, entraron ilegalmente en EEUU Este país consolidó sus bases y sus operaciones militares en América Central, mientras la población seguía sufriendo. Las negociaciones de paz israelí-palestinas no produjeron ningún acuerdo, pero sirvieron para proporcionar una ligera tapadera al aumento de la anexión de tierras palestinas para construir enclaves racistas “solo para judíos”, provocando asentamientos ilegales a más de medio millón de colonos judíos. EEUU respaldó por completo la farsa del proceso de paz, financiando a los líderes-vasallos corruptos palestinos y proporcionando apoyo diplomático, militar y político incondicional a Israel. EEUU-Unión Soviética: el acuerdo de paz Se suponía que los “acuerdos de paz” entre Reagan-Bush y Gorbachov acabarían con la Guerra Fría y lograrían la paz global. Pero, en lugar de ello, EEUU y la Unión Europea (UE) establecieron bases militares y regímenes clientelares por toda Europa Oriental, el Báltico y los Balcanes, saquearon los recursos nacionales y se apropiaron de las economías desnacionalizadas. Las élites con sede en EEUU dominaron el régimen vasallo de Boris Yeltsin y despojaron virtualmente a Rusia de sus recursos y su riqueza. En alianza con los oligarcas gansteriles, hundieron su economía. El régimen postsoviético de Yeltsin compitió en las elecciones, promovió la multiplicidad de partidos y presidió un país desolado, aislado y cada vez más rodeado; al menos la elección de Vladimir Putin sirvió para “descolonizar” el aparato del Estado y reconstruir parcialmente la economía y la sociedad. Las negociaciones de paz de Ucrania En 2014, un golpe de Estado violento patrocinado por EEUU unió a fascistas, oligarcas, generales y simpatizantes de la UE, que tomaron en control de Kiev y de la parte occidental de Ucrania. Las regiones orientales pro-democracia de Donbas y la península de Crimea organizaron la resistencia al régimen golpista. Crimea votó unánimemente la unión con Rusia. Los centros industriales del este de Ucrania (Donbas) formaron milicias populares para resistir a las fuerzas armadas y los paramilitares neonazis de la junta respaldada por EEUU Después de unos años de caos y habiendo llegado a una situación de punto muerto, se inició un “proceso de negociación” que no impidió que el régimen de Kiev continuara atacando al Donbas. El “intento de paz” se convirtió en la base del “Acuerdo de Minsk”, negociado por Francia, Rusia y Alemania, mediante el cual la junta de Kiev pretendía el desarme del movimiento de resistencia, la reocupación del Donbas y de Crimea y la eventual destrucción de la autonomía cultural, política, económica y militar del este de Ucrania, de mayoría étnica rusa. En consecuencia, el “Acuerdo de Minsk” ha sido poco más que un plan fracasado para lograr la rendición. Mientras tanto, el saqueo masivo de la economía de la nación perpetrado por la junta de Kiev ha convertido Ucrania en un Estado fallido en el que 2,5 millones de habitantes se han trasladado a Rusia y muchos otros miles han emigrado a Occidente a cavar patatas en Polonia o se han incorporado a los burdeles de Londres y Tel Aviv. La juventud desempleada restante ha quedado con la sola opción de vender sus servicios a las tropas de choque de los paramilitares fascistas de Kiev. Colombia: ¿Acuerdo de paz o de cementerio? Si examinamos sus encarnaciones pasadas y la experiencia presente, resulta prematuro celebrar el “acuerdo de paz” de las FARC colombianas y el presidente Santos. En las últimas cuatro décadas, los regímenes oligárquicos colombianos, apoyados por el ejército, los escuadrones de la muerte y Washington han convocado innumerables “comisiones de paz”, inaugurado negociaciones con las FARC y procedido a romperlas para relanzar guerras a gran escala, utilizando los “acuerdos de paz” como un pretexto para diezmar y desmoralizar a los activistas políticos. En 1984, el que era presidente Belisario Betancourt firmó un acuerdo de paz con las FARC conocido como el “Acuerdo Uribe” por el cual miles de activistas y simpatizantes de las FARC se desmovilizaron, fundaron un partido legal, la Unión Patriótica (UP), y entraron en el juego electoral. En las elecciones de 1986, candidatos de la UP fueron elegidos senadores, congresistas, alcaldes y concejales y su candidato presidencial consiguió más del 20% del voto nacional. En los siguientes cuatro años, de 1986 a 1989, más de 5.000 dirigentes, cargos electos y candidatos presidenciales de la UP fueron asesinados en una campaña nacional de terror. Decenas de miles de campesinos, trabajadores del petróleo y jornaleros de las plantaciones fueron asesinados, torturados y empujados al exilio. Los escuadrones paramilitares de la muerte y los ejércitos privados de los terratenientes, aliados con las Fuerzas Armadas de Colombia, asesinaron a miles de líderes sindicales, periodistas, trabajadores y familiares. La “estrategia paramilitar” del ejército contra no combatientes y civiles de las aldeas había sido desarrollada en los sesenta por el general del ejército estadounidense William Yarborough, comandante del centro especial de la guerra del ejército estadounidense y creador de las fuerzas especiales conocidas como “boinas verdes”. A los cinco años de su creación, la Unión Patriótica había desaparecido: sus miembros supervivientes se habían exiliado o pasado a la clandestinidad. En 1990, el recién elegido presidente César Gaviria proclamó el inicio de nuevas negociaciones de paz con las FARC. A los pocos meses de su anuncio, el presidente ordenó el bombardeo de la “Casa Verde”, donde se alojaban dirigentes de las FARC y un equipo negociador. Afortunadamente, pudieron escapar antes del ataque traicionero. El presidente Andrés Pastrana (1998-2001) demandó nuevas negociaciones de paz con las FARC que se llevarían a cabo “en una zona desmilitarizada”. Las conversaciones se iniciaron en la región selvática de El Caguán en noviembre de 1998. El presidente Pastrana había negociado con las FARC y activistas sociales numerosas promesas, concesiones y reformas pero, al mismo tiempo, había firmado un acuerdo multimillonario de ayuda militar por diez años con el presidente Clinton, conocido como “Plan Colombia”. Esta práctica de “dobles relaciones” culminó con el inicio por parte de las Fuerzas Armadas de Colombia de una “política de tierra quemada” contra las “zonas desmilitarizadas” bajo el recién elegido presidente Álvaro Uribe, relacionado con los escuadrones de la muerte. A lo largo de los siguientes ocho años, el presidente Uribe empujó al exilio interno a cerca de cuatro millones de campesinos colombianos. Gracias a la financiación de cientos de miles de millones por parte de Washington, Uribe pudo duplicar el volumen de las fuerzas armadas hasta superar los 350.000 hombres, a la vez que incorporaba a miembros de los escuadrones de la muerte al ejército. Asimismo, supervisó la formación de nuevos grupos paramilitares. Hacia 2010, el número de guerrilleros de las FARC había descendido de 18.000 combatientes a menos de 10.000, se habían producido cientos de bajas civiles y millones de personas perdieron su hogar. En 2010, el antiguo ministro de defensa de Uribe, Juan Manuel Santos, fue elegido presidente. En 2012, Santos inició otro “proceso de paz” con las FARC, que fue firmado finalmente a finales de 2016. Según este nuevo acuerdo negociado en Cuba, cientos de oficiales implicados en torturas, asesinatos y desplazamientos forzosos de campesinos recibirían inmunidad mientras que las guerrillas de las FARC tendrían que enfrentarse a juicio. El gobierno prometió la reforma agraria y el derecho al retorno a los campesinos desplazados y sus familias. No obstante, cuando los campesinos regresaban para reclamar sus tierras, eran expulsados o incluso asesinados. Los dirigentes de las FARC aceptaron la desmovilización y el desarme unilateral que tendría que realizarse en junio de 2017. El ejército y sus aliados paramilitares conservarían sus armas y obtendrían el control total sobre las zonas previamente liberadas por las FARC. El presidente Santos aseguró que el “acuerdo de paz” incluiría una serie de decretos presidenciales para privatizar los recursos minerales y petroleros del país y convertir las pequeñas granjas familiares en plantaciones para la agroexportación. A los campesinos-rebeldes desmovilizados se les ofreció parcelas de tierra yerma y marginal, sin recibir apoyo del gobierno ni fondos para carreteras, aperos, semillas, fertilizantes, ni siquiera para construir las escuelas o viviendas necesarias para la transición. Aunque algunos de los líderes de las FARC obtuvieron escaños en el Congreso y la libertad para presentarse a las elecciones sin ser hostigados, las bases jóvenes de la guerrilla y los campesinos quedaban sin muchas alternativas, a no ser la de unirse a los paramilitares o las bandas de narcotráfico. En resumen, este repaso histórico demuestra que sucesivos presidentes y regímenes colombianos han violado sistemáticamente todos los acuerdos de paz, asesinado a los rebeldes firmantes y mantenido el control de la economía y la mano de obra por parte de las élites. Antes de la actual elección, Santos presidió la década más letal siendo ministro de defensa con Uribe. Por su intermediación para lograr la paz de los cementerios para decenas de miles de campesinos y activistas colombianos, el presidente Santos fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz. En la Habana, los líderes y negociadores de las FARC recibieron los elogios del presidente cubano Raúl Castro, el presidente Obama, el presidente Maduro de Venezuela y la gran mayoría de “progresistas“ y derechistas de Norteamérica, Sudamérica y Europa. La sangrienta historia de Colombia, con sus asesinatos generalizados de activistas por los derechos humanos y líderes campesinos, ha continuado incluso cuando se estaban firmando los documentos que señalaban el Acuerdo de Paz. Durante el primer mes de 2017, los escuadrones de la muerte, vinculados a la oligarquía y el ejército, asesinaron a cinco activistas por los derechos humanos. En 2015, cuando las FARC negociaban varias cláusulas del acuerdo, más de 120 campesinos y activistas fueron asesinados por los grupos paramilitares que continuaban actuando libremente en zonas controladas por el ejército de Santos. La maquinaria propagandística de los medios de comunicación de masas continúa repitiendo la mentira de que “más de 200.000 personas perdieron la vida a manos de la guerrilla y el ejército”, cuando la inmensa mayoría de los asesinatos fueron cometidos por el gobierno y sus aliados, los escuadrones de la muerte; una calumnia que los líderes guerrilleros no han sabido desmontar. El prominente investigador jesuita Javier Giraldo ha documentado minuciosamente el hecho de que más de tres cuartas partes de dichas muertes fueron obra del ejército y los paramilitares. Se nos pide que creamos que los regímenes presidenciales que han asesinado y continúan asesinando a más de 150.000 trabajadores, campesinos, líderes indígenas y profesionales colombianos se han convertido de un día para otro en socios amantes de la justicia para conseguir la paz. En los tres primeros meses de este año, activistas defensores del acuerdo de paz con las FARC siguen siendo el objetivo y siguen siendo asesinados por los paramilitares supuestamente desmovilizados. Los líderes de los movimientos sociales denuncian un aumento de la violencia por parte de las fuerzas del ejército y sus aliados. Incluso los monitores de los acuerdos de paz y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos admiten que la violencia estatal y paramilitar está destruyendo cualquier estructura pensada por el presidente Santos para implementar las reformas. A medida que las FARC se retiran de las regiones bajo control popular, los campesinos que pretenden acogerse a la reforma agraria se convierten en objetivo de los ejércitos privados. El régimen de Santos está más interesado en proteger las apropiaciones masivas de tierras de los grandes consorcios mineros. Mientras los asesinatos de partidarios de las FARC y activistas de derechos humanos se multiplican, mientras el presidente Santos y Washington intentan aprovecharse de una guerrilla desarmada y desmovilizada, el “histórico acuerdo de paz” se convierte en un gran engaño diseñado para expandir el poder imperial. Conclusión: Epitafio para los acuerdos de paz Una y otra vez, en todo el mundo, las negociaciones y los acuerdos de paz orquestados por el Imperio han tenido un solo objetivo: desarmar, desmovilizar, derrotar y desmoralizar a los luchadores de la resistencia y a sus aliados. Los “acuerdos de paz”, tal y como los conocemos, sirven para rearmar y reagrupar a las fuerzas respaldadas por EEUU tras los contratiempos tácticos de la lucha de guerrillas. Su objetivo es dividir a la oposición (la llamada “táctica del salami”) y facilitar la conquista. La retórica de paz utilizada en estas “negociaciones de paz” significa básicamente el “desarme unilateral” de los luchadores de la resistencia, la rendición del territorio y el abandono de los simpatizantes civiles. Las denominadas “zonas de guerra”, que contienen tierras fértiles y valiosas reservas minerales, se “pacifican” siendo absorbidas por el régimen “amante de la paz”. Ello contribuye a sus programas de privatización y a la promoción del saqueo por parte del “Estado desarrollista”. Los arreglos de paz negociados están supervisados por las autoridades estadounidenses, que elogian y loan a los líderes rebeldes cuando firman los acuerdos que serán implementados por regímenes vasallos del poder imperial… Este último se asegurará de que no se produzca ningún realineamiento en política exterior ni ningún cambio estructural socioeconómico. Algunos acuerdos de paz permiten que los antiguos dirigentes guerrilleros compitan y en algunos casos ganen elecciones como representantes marginales, mientras su base de apoyo es diezmada. En la mayor parte de los casos, durante el proceso y especialmente tras la firma del “acuerdo de paz”, las organizaciones y movimientos sociales y sus seguidores del campesinado y la clase trabajadora, así como los activistas por los derechos humanos, acaban siendo objetivo a abatir por el ejército y los escuadrones de la muerte paramilitares que operan en connivencia con las bases militares del gobierno. Con frecuencia, los aliados internacionales de los movimientos de resistencia les han animado a negociar acuerdos de paz para demostrar a EEUU que son responsables, con la esperanza de mejorar las relaciones diplomáticas y comerciales. No hace falta decir que las “negociaciones responsables” simplemente servirán para reforzar la determinación del poder imperial para presionar futuras concesiones y estimular agresiones militares y nuevas conquistas. Los “acuerdos de paz” justos se basan en el desarme mutuo, el reconocimiento de la autonomía territorial y la autoridad de la administración insurgente local sobre las reformas agrarias acordadas, al tiempo que mantienen los derechos sobre los recursos minerales y el control de la seguridad militar-pública. Los acuerdos de paz deberían ser el primer paso de una agenda política implementada bajo el control del ejército rebelde independiente y monitores civiles. El desastroso resultado del desarme unilateral es producto de la no implementación de una política exterior y cambios estructurales progresistas e independientes. Las negociaciones de paz presentes y pasadas, basadas en el reconocimiento de la soberanía de un Estado independiente vinculado a los movimientos de masas, siempre han terminado con EEUU rompiendo los acuerdos. Los genuinos “acuerdos de paz” son contrarios a la meta imperial de conquistar mediante la mesa negociadora lo que no pudieron ganar mediante la guerra. (Fuente: La Haine / Autor: James Petras)



  • Sobre los detenidos de Iruña, la violencia y los oportunistas
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    24/03/2017
    Antes que nada, pedir la absolución de los 4 detenidos de Orereta el 11 de marzo en Iruñea. Mi máxima solidaridad incondicional a los compañeros, familiares y amigos. Ni la represión ni la cárcel podrá con quienes luchan contra la represión y por un mundo más justo. Sobre la violencia Podríamos pasarnos horas y horas hablando sobre la violencia, sobre las infinitas formas que tiene la violencia y sobre como hay que hacerle frente a una violencia estructurada y establecida. Los que analizamos la historia de las sociedades desde el materialismo diálectico, es decir, los que sabemos que cada afirmación contiene a su vez su negación, su contrario, sabemos que la sociedad que está estrucuturada hoy en día es una sociedad basada en la lucha entre clases antágonicas, en la lucha entre los poseedores de los medios de producción por un lado, la burguesía, frente a los desposeídos y los que tienen que vender su fuerza de trabajo para sobrevivir por otro lado, el proletariado. Le pese a quien le pese, y tras el surgimiento de las clases, todas las sociedades se han estructurado en clases antágonicas, con intereses antágonicos y en continua disputa. Esto es un hecho objetivo que podemos ver si analizamos las condiciones materiales existentes, y no analizandolo des de un idealismo abstracto de "todos somos iguales", "armonía entre todos" etc. No, en una sociedad de clases no todos somos iguales, ni existe una armonía ni una convivencia. No puede existir una convivencia entre la burguesía y el proletariado, entre los explotadores y los explotados. Predicar una convivencia y poner de igual a igual a todos los miembros de la sociedad en una sociedad de clases, negando la lucha de clases, solo lleva a la claudicación de la clase obrera y a la perpetuación del sistema establecido. Antes de condenar cualquier tipo de violencia de forma abstracta, habría que analizar no solo las condiciones materiales que generan esa violencia, sino también qué es la violencia, que violencia es legítima y cuando la violencia se convierte en autodefensa. En el sistema capitalista de hoy en día, que como he escrito anteriormente se basa en la posesión de los medios de producción (y por lo tanto la dominación) de la burguesía y la explotación sobre la clase obrera, hay una violencia estructurada que ejerce de facto contra la clase obrera. Paro, miseria, desahucios, sueldos infrahumanos, largas jornadas de trabajo, "accidentes" laborales… ¿cual es la verdadera violencia? ¿Qué es la violencia? No solo podríamos considerar como violencia las relaciones sociales de producción capitalistas, sino también toda la superestrucura que se erige sobre ella, para defender los intereses de una clase, la burguesía. Para ello utilizan la violencia directamente, para salvaguardar esas relaciones de producción que se basan en la explotación y la miseria de la clase obrera. Utilizan y utilizarán la violencia porque una clase determinada no entregará sus privilegios por su conciencia de buen hombre ni sus ideales, sino que por sus intereses de clases se negará a perder esos privilegios. Para esto utiliza la violencia el estado, para defender los intereses de la burguesía. ¿Qué pasa en Iruña? ¿Dónde está la violencia? ¿Es violencia la autodefensa que ejercen los manifestantes frente a la represión que utiliza la policía nacional? ¿Por qué se condena la "violencia" de los manifestantes y no se condena la violencia policial, siempre al servicio de los intereses de una clase dominante? ¿Por qué en vez de condenar la violencia abstractamente como si viviéramos en convivencia y en armonía todos, no se analiza cuáles son las condiciones materiales, en qué situación viven esos jóvenes y qué denuncian? Porque todos los que condenan la violencia de los oprimidos sirven a una sola clase, la burguesía, y están ahí para ser su cara amable y canalizar la rabia de la juventud combativa y de los elementos más combativos y más conscientes de la clase obrera mediante las instituciones, para apaciguar la lucha de clases y encaminarlo por el parlamentarismo, esto es, la paz para la burguesía. Tal y como no he visto a los progres que condenaban la "violencia" de los manifestantes condenar la violencia policial, tampoco los he visto condenar la situación que vive esa juventud, estudiantes con tasas asfixiantes, en paro o con trabajos precarios. No los he visto condenar esa violencia, no, porque es una violencia que está estructurada dentro del capitalismo y estos sirven a este sistema. Al condenar tan efusivamente la actuación de los manifestantes y no hacer hincapié en la violencia policial, que es la que empieza los disturbios, yo creo que dejan bien claro el motivo de esto. Porque ellos se mueven dentro de la legalidad burguesa, y para ellos, lacayos del sistema capitalista, el no pedir permiso a las instituciones burguesas, el hacer algo fuera de esta legalidad burguesa es motivo para que la policía imponga el orden, o mejor dicho, el orden burgués. Nosotros no nos movemos según la legalidad burguesa, y sabemos diferenciar muy bien entre lo legal y lo legítimo, porque sabemos bien que la manifestación del sábado pasado no e ra legal (pues no se pidió permiso al estado) pero si era legítimo, porque las clases trabajadoras, la juventud combativa tienen el mismo derecho que todos de manifestarse sin pedir permiso a nadie, porque las reivindicaciones de esa manifestación eran legítimas, pese a que para el estado español sean ilegales. Tal y como hace cien años la jornada laboral de 8 horas era ilegal, aunque para los trabajadores era algo legítimo y algo por el que habí que luchar. Un ejemplo claro de desobediencia, dejando claro que no necesitamos permisos de nadie para manifestarnos, ni que nos tienen que marcar ellos cuando y como debemos de hacerlo. Estos partidos de izquierda y supuesta alternativa al sistema dejan claro que ellos solo se mueven dentro de esa legalidad burguesa, y que no están dispuestos a hacer algo fuera de esa legalidad impuesta por una sola clase, una minoría, a la clase trabajadora. Entiendo que dentro de los movimientos revolucionarios pueda haber discrepancias sobre el uso de la violencia en x casos y los métodos de autodefensa que deben de usarse, pero condenarlos públicamente ese "acto violento" deja claro ante quien se está condenando (es decir, que no es una autocrítica que se haga dentro de ese movimiento), que intereses se están defendiendo, y lo que es más grave, indirectamente estás diciendo que esos actos deben de tener un castigo judicial, porque alteran el orden y la convivencia. Convivencia, que como hemos dicho anteriormente, mientras existan clases sociales será nula. Sobre los oportunistas Ya he expuesto anteriormente las duras críticas que tuvieron la actuación de los manifestantes por parte de todos los partidos políticos, entre ellos la de EH Bildu, solidarizándose con vecinos, hosteleros… es decir, con todos menos los que sufrieron la represión aquel día. Es más tarde cuando supuestamente Sortu se solidariza con los detenidos, en un comunicado del que de 5 parrafos 4 son criticando las actuaciones de los manifestantes, repitiendo una vez más que no tienen cabida en esta sociedad de paz y convivencia (para la burguesía, está claro), y en las que al final, de paso, se solidarizan con los detenidos, pidiendo su libertad. Aquí habría que matizar una cosa. En el momento en que tú, como partido político o como representante suyo haces unas declaraciones públicas rechazando estos actos, calificándolos de violentos, sabes que eso que estás condenando debe de tener un castigo judicial, y que aunque no lo pidas directamente, si das a entenderlo, ya que estás diciendo que eso "está mal" y que altera el orden establecido, por lo que debe de tener un castigo. Por lo tanto, y empezando por ahí, condenar de manera rotunda y pública la actuación "violenta" de los manifestantes se hace incompatible con pedir la absolución de los cuatro detenidos el sábado pasado, porque estás diciendo que lo hicieron mal y que alteraron el orden establecido, por lo que eso debe de tener un castigo. En el mejor de los casos podrías exigir que no se condene como terrorismo, pero pedir la absolución se hace incompatible. Mi sorpresa, obvia desde la lejanía y el desconocimiento, llega cuando el viernes los padres sacan un comunicado, ratificado por sus hijos, en las que condenan la violencia, apuestan por una sociedad de convivencia y ni si siquiera se pide su absolución, sino que se pide la libertad provisional y que únicamente se descalifique la acusación de terrorismo. Hago un paréntesis para decir que se puede exigir la libertad provisional como paso previo a pedir la absolución, pero que no se puede exigir eso como objetivo final. Más adelante explicaré esta cuestión y mi postura en este tema. El contenido de este comunicado, en el que curiosamente explica que no admitirá la injerencia manipuladora de nadie, me recuerda más al discurso de cierto partido que a un discurso puro (poniéndonos en lugar de un metafísico, ya que no existe un pensamiento puro ni abstracto, alejado de las condiciones materiales ni de ningún discurso político) de unos padres, que por cierto, no tienen por qué tener las mismas ideas que sus hijos. Hemos visto miembros de ETA o que han luchado dentro del MLNV que eran hijos de policías nacionales o miembros del PNV o del PSOE. ¿En ese caso los padres tenían legitimidad para llevar adelante la línea política de sus hijos? Es al hablar con un amigo de Orereta cuando me doy cuenta de que obviamente hay un partido detrás de ese mensaje, y que el alcalde de ese pueblo, el señor Julen Mendoza (miembro de EH Bildu, no vayamos a olvidarnos de donde son los héroes de este pueblo) les exige días anteriores a los padres en una reunión que si quieren su apoyo deberán de condenar en nombre de sus hijos la violencia que ejercieron los manifestantes el pasado sábado. Ahí podemos ver la solidaridad de EH Bildu y del señor Mendoza, que el viernes, después de la rueda de prensa de los padres decía que no les abandonaría, que estaría con ellos etc. (casualmente hasta el viernes, y si miramos su cuenta de twitter, lo único que dice sobre lo de Iruñea es condenar los actos violentos, sin decir nada sobre los detenidos). Ahí podemos ver como esta gente tan miserable, en vez de solidarizarse con las familias de una forma verdadera, busca sacar rédito político en cualquier lado y de cualquier forma, aprovechándose del dolor, del miedo y el desconocimiento de los padres para establecer una línea política (que aunque se empeñen en decir que no tiene ninguna base política se puede ver claramente que sí la tiene, una ideología burguesa) que vaya acorde con la de su partido y la de la clase al que defiende. Otra cosa que habría que tener en cuenta es la firma de los encarcelados, en qué condiciones las firmas y con que conocimiento del exterior y de la verdadera realidad. Habría que preguntarse también por qué son los padres los que se ponen a la cabeza de ese movimiento y hacen ese comunicado, y hasta qué punto lo hacen solo los padres o presionados por x partido político. A su vez, habría que preguntarse hasta qué punto los de dentro firman presionados y bajo qué condiciones, y si esa firma se podría considerarse legítima. Es decir, si esa firma se realiza a sabiendas de todo lo que ocurre en el exterior, u ocultando cosas y chantajeados. Son preguntas que me hago sin saber la respuesta, pero que sin saber esas respuestas se me hace difícil tomar una firma, solo por ser una firma, como legítima. Conclusiones Como principales conclusiones generales, habría que empezar analizando el porqué de la manifestación del sábado, analizar la raíz del problema y entender por qué una parte de la juventud sale a manifestarse y por qué se da esa manifestación antirrepresiva, obviamente porque en este estado, como en cualquiera, se sigue utilizando la represión para defender los intereses de una clase. Y pese a que desde unos sectores nos quieren vender la paz, que a mi modo de ver sigue siendo una paz unilateral, una paz para los que nos siguen declarando la guerra, queda en evidencia que la represión hacia la clase obrera y sus sectores más combativos sigue en pie. Podemos ver además cómo estamos ante un claro montaje policial, siendo claro ejemplo de ello la calificación de terrorismo, con la clara intención de amedentrar a los sectores más combativos y buscar su claudicación. No es solo la represión momentanea, es decir, las detenciones y el encarcelamiento, sino que también utilizan el miedo y este caso para dar un escarmiento, para que agachemos la cabeza y dejemos de luchar por lo que debemos. Frente a esa doble represión (la directa y la indirecta) hay que saber hacerle frente, tomando conciencia de la opresión que sufrimos como clase, organizándonos y luchando hasta nuestras últimas consecuencias. No debemos dejar que el miedo que nos quiere imponer el enemigo (entre ellos incluyo a los partidos de "izquierdas" que se suman a meter ese miedo a familiares y entorno) se imponga a la lucha justa de las clases trabajadoras. Es imprescindible demostrarle al estado que no va a conseguir sus objetivos con la represión, y que aunque algunos compañeros caigan, otros muchos seguiremos en el camino; es imprescindible conseguir que nadie se interponga en nuestro camino ni lo condicione. A su vez, y como ya lo he expuesto anteriormente, no hay que dejar que el miedo se imponga y que en el camino de nuestra lucha se imponga el miedo. Y con esto no me refiero solo a nosotros, sino también del miedo de los padres. No. No se puede dejar que el miedo (lógico por otra parte) que puedan tener unos padres se interponga en el camino de un proceso de lucha. Principalmente porque los padres no tienen las mismas ideas que sus hijos encarcelados y por lo tanto no deben de encaminar su militancia, y también porque unos padres en las que en la mayoría de los casos se impone el miedo lo único que quieren es sacar a sus hijos a toda costa, sin tener en cuenta su lucha ni sus principios. Obvio que todos los queremos sacar de la cárcel, pero eso no tiene que conllevar a una rebaja de principios, sino de que a la vez que pedimos la absolución de los cuatro detenidos, seguir firmes con nuestros principios y nuestra lucha. Escudarse en el miedo de los padres para encaminar un movimiento por x intereses políticos, y lo que es peor, fomentarlo, es de una gravedad extrema y reaccionaria. Claro que hay que entender los sentimientos de la familia, apoyarlos y estar junto a ellos, pero también hay que hacerles entender, que la línea política de sus hijos no es la misma que la suya, y que no hay que dejar que se imponga el miedo. En una de las tantas críticas que se le hacía a la manifestación del sábado se decía que es momento de vaciar las cárceles y por lo tanto no crear dinámicas que generen más presos. Estamos de acuerdo de que es momento de vaciar las cárceles, pero precisamente para ello era la manifestación de Iruñea, no solo para vaciar las cárceles, sino para denunciar cualquier caso de represión. ¿Qué vamos a hacer, quedarnos en casa esperando a que salgan todos de las cárceles cumpliendo su condena y ya? ¿Qué vamos a hacer para que no metan más gente en la cárcel, quedarnos en casa mientras seguimos explotados y nos condenan a una vida de miseria? Que en la manifestación cargara la policía no veo yo que la intención de la manifestación fuera la de meter más gente a la cárcel, sino denunciar los casos represivos y dar un ejemplo de desobediencia, de que no necesitamos el permiso de nadie para manifestarnos. Si eso, es decir, seguir luchando frente al sistema capitalista y sus consecuencias, es una estrategia para meter gente a la cárcel, la estrategia para vaciar las cárceles me parece claudicar ante el enemigo. Es hora de pedir la absolución de los detenidos en Iruñea, de los cuatro, y de no pedir solo la libertad provisional y que les retiren los cargos de terrorismo. Hay que reivindicarlo como partes de la juventud combativa que frente a la represión utilizaron la autodefensa (aunque tampoco tienen pruebas de ello). Hay que remarcar que la verdadera violencia la ejerce la burguesía y el estado que está a su servicio, llevándonos a la miseria, al paro, reprimiéndonos etc. No hay que reivindicar la absolución unicamente desde el punto de vista judicial, sino desde el punto de vista legítimo, y siendo conscientes de que la verdadera presión social que se ejerza en la calle servirá para conseguir los objetivos. Que se puede luchar por la libertad provisional como paso previo a la absolución, pero que no hay que quedarse a mitad de camino, porque de lo contrario se está aceptando que lo que han hecho está mal, y que pese a no ser el de terrorismo, merecen un castigo. Eso es todo lo que se esconde detrás pedir unicamente la libertad provisional: declararlos culpables y decir alto y claro que cualquiera que se enfrente a la violencia policial y a la opresión sistemática es un violento y un vándalo, porque pone en peligro la "paz", la paz burguesa, el orden establecido. Entendiendo la represión como un arma de dominación más que utilizan las clases dominantes para asegurar su poder, pienso que cualquier reivindicación antirrepresiva debe de tener en cuenta la raíz del problema, y a la vez que reivindica luchar contra la represión debe de tener en cuenta qué es lo que genera esa represión, los intereses de clase que se esconden detrás de esa represión. Si no se liga la lucha antirrepresiva con la lucha contra el sistema que origina la represión, estas reivindicaciones quedarán en un plano reformista, poner el parche sin curar la herida. Para que la clase obrera deje de sufrir esta represión sistemática que sufre desde su nacimiento tendrá que acabar con el sistema que lo oprime y lo reprime para mantener esa opresión. Antes de acabar con una última conclusión, dar las gracias a la gente de Orereta con la que estoy en contacto estos días, en un caso que por las cosas que sean lo estoy siguiendo con mucho interés. Para finalizar, y sin entrar en el tema de si el sábado se hizo lo correcto (las autocríticas me las guardo para con mis compañeros y las opiniones que puedan poner en peligro mi seguridad para mí), me gustaría dejar claro una cosa. Tarde o temprano, y nos o guste o no, tendrá que utilizarse la violencia para cambiar este sistema, para acabar con el capitalismo e instaurar un modo de producción donde la posesión de los medios de producción sea social y no exista la explotación, el socialismo. Y cuando hablo de violencia no hablo ni de quemar cajeros ni cruzar contenedores. Como he mencionado anteriormente, dentro del capitalismo la burguesía, a través del estado, defenderá sus intereses y con este evitará tener que perder sus privilegios por el camino pacífico. No es el camino que nos gustaría, es el camino que nos imponen. Tal y como la burguesía en su momento derrocó al feudalismo mediante la violencia, lo mismo sucederá tarde o temprano, pero dialecticamente y por lo tanto con diferentes actores: el proletariado acabará con el poder de la burguesía mediante la violencia. (Fuente: Boltxe / Autor: Eneko Goikoetxea)



  • La narrativa mediática del PSOE-A en torno a la historia y la lengua: el caso de Rodríguez Almodóvar (I)
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    22/03/2017

    rodriguez almodovar micro

    Los mitos de la reconquista y la repoblación son uno de los principales recursos con que cuenta el nacionalcapitalismo españolista para inducir el extrañamiento de la población andaluza respecto a su propia historia. Para ilustrar su presencia en el mensaje mediático tomaremos el texto del artículo que el escritor Antonio Rodríguez Almodóvar redactó para la edición para Andalucía del diario liberal El País, bajo el título ¿Nación Andaluza?, correspondiente al 29 de junio de 2005.1 Comienza con estas palabras de desazón ante el ascenso de una ideología política con la que no simpatiza demasiado:

    << Llevo semanas remojando esta cuestión, para no dispararme. Pensando, con secreta esperanza: ya pasará. Pero no pasa. Incluso gana adeptos. Rebusco entonces en mi ordenador intentos varios de afrontarla: "La Nación Andaluza y otras yerbas metafísicas", "¿Nación andaluza?, no, gracias". "¿Nación? Nosotros tampoco". Incluso títulos más mostrencos guardo por ahí, como "Andalucía, nación y dos huevos duros". >>

    Puede comprobarse aquí que, de acuerdo con los vectores que conforman el nacionalismo de Estado español, este texto considera, de acuerdo con la elección léxica adoptada, la existencia de una nación andaluza como algo metafísico (‘oscuro y difícil de comprender’, según una de las acepciones del DRAE2), planteamiento que tiene otra cara, implícita pero no verbalizada: debe sobreentenderse que la entidad de la nación española es algo natural, que no requiere demostración alguna, puesto que se toma como axioma. El autor, quien expresa su alarma ante el soberanismo, el cual entiende como “locomotora sin freno”, cree haber encontrado un elemento de incoherencia en las personas afines al andalucismo cuando cuenta que

    << Todos los años, el 23 de noviembre, aniversario de la conquista de Sevilla, volvían a quejarse de estar incurriendo en espantosa contradicción, al rendir honores en la catedral a un rey castellano "que había venido a conquistarnos". Alguno de ellos, como el propio Uruñuela, no reparaba en que su apellido le estaba señalando como descendiente acaso de quién sabe qué esforzado euskaldún, de los muchos que acompañaron a Fernando III en aquella hazaña. Y paro de contarles. >>

    Dejando de lado la cuestión del origen “euskaldún” del apellido, si bien Uruñuela es el nombre de una localidad no vasca, sino riojana (no entramos aquí en el debate histórico sobre las causas de esta toponimia eusquérica o cuando se pudo abandonar el uso del euskera en esa zona), lo cierto es que el argumento mediático esgrimido por Rodríguez Almodóvar encuentra eco en la costumbre extendida entre numerosas personas de Andalucía de colgar en las paredes de sus viviendas escudos heráldicos de los apellidos en los que se indican los supuestos orígenes de estos en remotos lugares del centro y norte peninsular, de donde piensan, por tanto, que proceden sus antepasados. Sin embargo, contra el razonamiento del alarmado articulista de El País en favor de la sangre norteña de muchos andaluces/zas, es necesario hacer constar que durante las invasiones de Andalucía por parte de los reinos cristianos se procedió a la práctica de cambiar los apellidos de los individuos de la población conquistada como medio de borrarle a ésta su identidad; procedimiento, por otra parte, habitual en todo proceso de colonización (de ahí que Malcolm “X” sustituyera su apellido original, Little, por este carácter gráfico relacionado con la incógnita para resaltar tal hecho en relación con los esclavos africanos llevados a Estados Unidos) y que, por seguir hablando de la Castilla medieval, este reino llevaría poco después en América durante su etapa de expansión bélica. De hecho, de acuerdo con VV.AA. (2000: 304), los propios apellidos del firmante del artículo están incluidos en esa nómina de apellidos con los que el elemento invasor rebautizó al segmento conquistado, bien directamente, bien por decisión de este último, bajo presiones, en aras de la supervivencia: Rodríguez y Almodóvar fueron ambos apellidos de los que fueron adoptados por los moriscos en el siglo XVI, el primero de origen castellano y el segundo de los que utilizan topónimos. Esto significa que apellidarse Rodríguez no implica ser descendiente de personas castellanas, de la misma manera que, contra lo que argumenta el autor del artículo, apellidarse Uruñuela (que, como hemos dicho, es a día de hoy una localidad riojana castellanoparlante) no implica tener antecedentes vascos, igual que tampoco lo implica, de acuerdo con la citada referencia documental, llevar apellidos de origen vasco como Arana (como es sabido, éste es el que tenía el fundador del PNV), Ariza, Marquina o Zabala, ya estos se encuentran, también, entre los adoptados por moriscos en el siglo XVI (ibíd.). En concreto, la penetración psicológica del mito de la repoblación es tal que, por ejemplo, buen número de habitantes de la zona de la Alpujarra conocida como valle del Poqueira, donde aparte de este, existen topónimos como Pampaneira o Capileira, creen, debido a la semejanza fonética del final de tales palabras, en la veracidad de la leyenda según la cual dichas referencias geográficas tienen su origen en una imaginaria 'repoblación' del valle, tras la conquista, con población gallega (aunque “dejando en cada pueblo una familia de moritos para que les explicaran el funcionamiento de las conducciones de riego”, según tuvo oportunidad de escuchar, literalmente, quien escribe estas líneas). Por supuesto, tal teoría es falsa, dado que el final de esos nombres propios proviene de las terminaciones de palabras propias de la lengua romance andalusí (la cual, por otra parte, es llamada “mozárabe” por el oficialismo; denominación de entidad no filológica, sino religiosa, con el propósito subrepticio de dar a entender que solo la hablaba la población cristiana de Al Andalus, supuestamente sojuzgada por el invasor moro): en efecto, “Los dialectos del sur y los occidentales conservaban los diptongos ai, au. La forma primitiva subsistía entre los mozárabes [sic] —febrair, lausa—, aunque no debían faltar los grados ei, ouAlpandeire, Capileira, Lanteira, Poqueira, Perreirola, en la toponimia granadina” (Lapesa, 1981: 181).

    Lo que sí está fuera de toda duda es que la secuencia de apellidos “Rodríguez Almodóvar” y sus derivados familiares están muy presentes en la órbita de la administración del régimen político del posfranquismo vigente en Andalucía: la Diputación Provincial de Sevilla, la empresa pública Sevilla Siglo XXI, la gerencia del área sanitaria de Osuna, la Dirección de Salud Pública y Participación Ciudadana de la Consejería de Salud, la participación en numerosos tribunales de oposiciones para examinar al nuevo personal funcionario y laboral o el consejo de administración de Unicaja, entidad que ha servido como soporte financiero en muchos de los proyectos literarios del autor del artículo, el cual se presentó como candidato a alcalde de Sevilla encabezando la lista de la candidatura del PSOE al Ayuntamiento de esa ciudad en 1979 (Libertaddigital.com, 11/VII/2010)3. Fue precisamente la persona a la que menciona en tono crítico, en el artículo que hemos extractado, su competidor electoral y que se convertiría en primer edil: Luis Uruñuela Martínez, político y abogado, fundador del entonces denominado Partido Socialista de Andalucía (PSA). Hay que decir que Antonio Rodríguez Almodóvar, además de sus artículos en El País, gran medio perteneciente al grupo de comunicación Prisa, vinculado tradicionalmente a los intereses y estrategias del PSOE (Cacho, 1999), también ha sido colaborador habitual de otro diario próximo a dicho partido, El Correo de Andalucía, perteneciente (de manera directa hasta 2007, dos años después de escribir esta columna) también a Prisa4. Por ende, el literato fue elegido en diciembre de 2015 como académico de la Real Academia Española (RAE)5, institución que, como veremos en un próximo artículo, no se ha distinguido precisamente por manifestarse con frecuencia en pro de la valoración y reconocimiento del andaluz, particularmente de su uso en los medios de comunicación. Tras este rescate de un texto del literato pesoísta relacionado con la historia de Andalucía, analizaremos en breve la alienación lingüística de nuestro pueblo valiéndonos de otra de sus columnas.

    Manuel Rodríguez Illana

    REFERENCIAS

    CACHO, Jesús (1999): El negocio de la libertad. Madrid: Foca.

    LAPESA, Rafael (1981): Historia de la lengua española. Madrid: Gredos.

    VV.AA. (2000): El legado andalusí. En CANO GARCÍA, Gabriel (Dir.): Conocer Andalucía. Gran enciclopedia andaluza del siglo XXI. Vol. 2: Tartessos, la Bética y Al-Andalus. Sevilla: Tartessos.

    2 Acudimos a la definición aportada por este diccionario tan solo por su fácil accesibilidad online, no por consideración alguna a la institución que lo elabora.




  • Desmontando la sucia y rastrera campaña para criminalizar a los estibadores
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    22/03/2017
    El pasado jueves se consiguió un punto de inflexión. La imagen es mucho más que una imagen. Esa imagen es la derrota del Gobierno ante el intento de volver a imponer, una vez más, a un sector laboral, un decretazo cuyo único fin es precarizar condiciones de trabajo, bajar sueldos, desregular, despedir trabajadores y hacer las delicias de empresas financieras y fondos buitres multimillonarios para que llenen de beneficios sus bolsillos a costa de los trabajadores. Ya lo hicieron con los mineros, con los profesores, con los médicos, con tantos y tantos trabajadores afectados por la reforma laboral. Pero esta vez, NO. Esta vez, perdieron. ¡Ya era hora! Y no fue porque los políticos que han apoyado a este Gobierno, con su abstención o su voto, hayan cambiado: Fue porque los estibadores son un colectivo unido, con una fuerte conciencia de clase y capaces de presionar con la huelga. Fue porque los estibadores, aun ofreciéndoles in extremis el Gobierno el caramelo envenado de unas jugosas prejubilaciones que les dividirían entre mayores de 50 años y menores, fijos y eventuales, las rechazaron. Esa imagen es mucho más que eso: Es la primera vez desde 1979 que un Real Decreto Ley es tumbado en el Parlamento español. Es, además, una victoria muy simbólica: El Gobierno, la patronal y las multinacionales que se iban a beneficiar debido a la presión de la UE imponiendo una liberalización de los puertos, eran derrotadas por la firme resistencia de 6150 trabajadores de la estiba.La reacción del Gobierno y de los medios de comunicación, en poder de esas mismas multinacionales, ha sido inmisericorde, cargada de rencor y despiadada. Seguramente, en sus adentros, pensarán: "¿Quiénes se han creído que son esos sucios obreretes para desafiarnos?". Desde entonces, la campaña a cuchillo contra los estibadores es constante, aplicando todas las técnicas de propaganda, en nada diferentes a las del nazi Goebbels. Además, el mismo PP está organizando a sus huestes para que tiren y disparen a matar contra los estibadores en las redes sociales. Es por ello que creo que es necesario desmontar algunas mentiras que se llevan días vertiendo contra los estibadores, a quienes en lugar de odiar como quieren los poderosos, deberíamos imitar y tomar ejemplo de ellos. Empecemos con el asunto más comentado: La "Multa": Todos los medios lo repiten machachonamente, todas las televisiones hablan de ello, todos los tertulianos a sueldo: "La multa costará a los españoles bla, bla, bla". Así, repetido y repetido, como si mañana fuese a venir alguien a nuestras casas y decirnos, cual recaudador de impuestos medieval: "Oiga, mire usted, tiene que darme tanto y tanto por culpa de los estibadores". Y siempre con números mayores: En lugar de explicar que la multa son 50 millones de euros, dicen que se tienen que pagar al día 130.000 euros cada día, para que parezca mucho. E incluso algunos medios y periodistas llegan a calcular en pensiones cuánto cuesta la sanción europea, por si algún despistado aún siente admiración hacia los estibadores. He buscado en el mismo medio si encontraba el mismo cálculo sobre el rescate a la banca, autopistas, almacen de Castor o corrupción: Por supuesto, no he encontrado nada, como esperaba. Esas multas no dolían tanto a los accionistas de Atresmedia. Lo más triste de esto es que no es verdad, es que todo es una campaña basada en medias verdades, informaciones tendenciosas y mentiras: 1. La multa no se paga por la derogación del decretazo: Hay margen de varios meses para que el Gobierno negocie con los trabajadores. Es decir, es rotundamente FALSO que la derogación del decreto contemple inmediatamente la multa. 2. El coste de la multa era menor que el Decretazo: De aplicarse lo dispuesto en el decreto del Gobierno contra la estiba había que pagar 310 millones de euros por los despidos, pagados con dinero público a trabajadores de empresas privadas, cosa verdaderamente vergonzosa y que ningún medio de comunicación ha calculado ( y algunos ni siquiera informaron de ello). A lo que habría que sumar las prejubilaciones prometidas por Empleo: Otros 225 millones de euros. Estamos hablando que, en total, liberalizar la estiba nos costaría 535 millones de euros, es decir, casi el importe de 11 años de multas de la Unión Europea: La diferencia es que con la multa, 6150 estibadores estarán trabajando y con el decreto estarían en la calle, para que las empresas se beneficiasen de la desregulación laboral y de convertir la estiba en una profesión precaria. 3. Podríamos incluso debatir la injusticia de la multa. Si el Parlamento Español vota en contra de liberalizar la estiba ¿Por qué tenemos que aceptar la orden de la UE, pasándose por el forro lo votado en España? La respuesta es sencilla: la UE, siempre, está al servicio de los monopolios empresariales, los fondos de inversión y los grandes bancos. Es por ello que algunas personas nos oponemos a ella. 4. Y también una cosa que te debería llamar la atención. La sanción de la estiba cuesta 50 millones. Si lo comparamos con el rescate bancario, que son más de 100.000 millones de euros, con el coste social de la corrupción, que son 90.000 millones de euros, o con el rescate a las autopistas, que son 2.000 millones de euros, hablamos de una cifra ridícula. Solo el dinero que ingresen los salarios de esos estibadores por IRPF y el pago de la Seguridad Social de las empresas por esos trabajadores puede ascender anualmente a una cifra muy similar a la dichosa multa. Para poner más cifras sobre la mesa: el coste de la sanción por la estiba sería de 1EUR por persona, frente a los 50EUR de las autopistas, los 2560EUR del rescate a los bancos. Es aquí donde debería actuar tu sentido crítico, lector, y preguntarte: ¿Por qué los mismos que llaman "rescate" a las autopistas o "inyección de liquidez" a los bancos llaman "multa que pagaremos todos" a la sanción de la UE"?¿Por qué nunca me informaron del coste en pensiones o en hospitales que tenían esos conceptos y sí lo hacen con los estibadores? La campaña para criminalizar a los estibadores no acaba ahí: Un sector que era desconocido por el 95% de los mortales hasta el día 3 de febrero, ahora está en boca de todos, echando pestes sobre ellos (en base a lo que han escuchado en los medios de comunicación, sin plantearse el contrastar la información). Y sobre ellos se están diciendo muchas mentiras y medias verdades. No es cierto que la estiba sea un sector cerrado y nadie pueda acceder si no tiene familia. Aquí dejo una convocatoria pública de un puerto, el de Pasaia, para trabajar de estibador, donde se puede comprobar que el acceso es totalmente libre y no existe discriminación positiva para aquellos que tengan familiares trabajando, como ya se explicó aquí hace semanas. Del sueldo poco que comentar: Son trabajadores privados, el sueldo que cobran es el sueldo que han conseguido arrancar en acuerdos con las empresas navieras que ganan millones y millones de beneficios. Aunque, como sabrás, el sueldo de los estibadores sufre una curiosa inflación en las noticias: Cada día que pasa la cifra aumenta: En febrero eran 40.000, después 50.000, posteriormente, 70.000. Y la Sexta (cuya consejera delegada del Grupo Atresmedia es también consejera de JP Morgan, banco que se hará de oro con la liberalización de la estiba) llegó a publicar un tweet, luego borrado, hablando de sueldos de 140.000 euros. Tampoco es cierto, como cargos del Gobierno y medios como Libertad Digital están difundiendo de que no haya mujeres en la estiba. Es radicalmente falso: Solo existe un puerto donde no hay, Algeciras, y la razón es que desde 2013 no hay convocatorias para la bolsa de trabajo. De hecho, para azuzar el rechazo al colectivo de estibadores, Libertad Digital ha difundido un vídeo de 2014 de Canal Sur donde un estibador manda "a fregar" a unas mujeres que piden que se admita a trabajar a estibadoras en el puerto de Algeciras. Evidentemente, no dicen que el vídeo sea de hace 3 años y la intención es vincular la celebración de la derogación del decreto con ese vídeo: Es decir, que el comentario machista y deplorable de un estibador, DE UNO, sea extensible a todos y cada uno de los 6150 estibadores, incluídas las 400 estibadoras del Puerto de Valencia, el puerto con mayor porcentaje de mujeres (en el vídeo del enlace podéis escucharlas). Llamativo de un medio como Libertad Digital donde se acusa a las feministas de "feminazis" y "locas". O como si el machismo no fuese algo estructural y presente en todos los gremios y en la sociedad. En el fondo, lo que se dirime es algo más importante. Es que a los poderosos les interesa que sientas odio, verdadero odio y asco contra los estibadores. Envidia, mucha envidia, que en lugar de plantearte por qué cobras un sueldo tan bajo, te indignes por el sueldo de los estibadores. O que sientas que, por culpa de ellos, tu vas a pagar una importante multa, que en realidad no te costará más de 1EUR. Los medios de comunicación, propiedad de bancos y fondos de inversión, quieren que pienses que sus intereses son TUS intereses: Que si ellos pierden, tú pierdes. Cuando en realidad, la victoria de los estibadores es un punto de inflexión y algo que puede reforzar a todo colectivo de trabajadores: Han demostrado que la lucha, la perserverancia, la conciencia de clase, una fuerte organización y, sobre todo, la unidad, han conseguido ganar la batalla, no solo a un Gobierno, se la han ganado a importantes fondos buitre, bancos internacionales y a la patronal de empresarios. Por eso, muchos, el jueves, sentíamos algo nuestra la victoria de esos trabajadores: Una victoria contra los mismos que nos han machacado a todos: A mineros, a profesores, a médicos, a trabajadores del sector privado, a barrenderos, a becarios, a estudiantes. Una victoria de la que debemos extraer muchos datos y, sobre todo, muchas enseñanzas. Porque, por mucha propaganda que emitan todos los medios de comunicación, por mucha campaña orquestada por el PP en las redes con cibervoluntarios repitiendo mensajes idénticos, sabemos quiénes son de los nuestros, quiénes son como nosotros y al lado de quién debemos estar. Solo el placer de ver a trabajadores que son como nosotros exultantes y las caras de los ministros desencajadas, de los mismos que han mandado a la miseria a tanta gente, los mismos que han causado tanto sufrimiento y tanto daño, ya merecía la pena. Merecía tanto la pena, que pagar la multa, a un euro por cabeza, me parece hasta barato. ¡Tirado! (Fuente: La Haine / Autor: Julián Jiménez)



  • El fraude de los “Cascos Blancos” y sus simpatizantes en España
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    17/03/2017
    Hace tan sólo unas semanas, la Academia de Artes Cinematográficas de los Estados Unidos concedía un flamante premio Oscar a un cortometraje titulado “Los Cascos Blancos sirios”. No es la primera vez que este “documental” es presentado a conocidos concursos internacionales. La cuestión es que tales premios no son nunca “inocentes”. Tienen como principal propósito tratar de catapultar, a través de los medios de comunicación, a los personajes, obras o entidades premiadas. Ya el pasado año este mismo cortometraje, conocido en inglés con el título “The White Helmets”, fue postulado, miren ustedes por dónde, para el Premio Nobel de La Paz. Sin embargo, en el 2016, las entidades internacionales encargadas de tales promociones tenían otras prioridades y los llamados “Cascos Blancos”, y las organizaciones que los apoyaban, se quedaron sin su Premio Nobel. A cambio, Estocolmo concedió el codiciado galardón nada menos que a Juan Manuel Santos, el actual presidente de Colombia, un sangriento promotor en el pasado de la guerra sucia en el país que hoy preside. De manera que aunque en distintas manos, todo pudo quedar en casa. ¿Quiénes son los “Cascos Blancos”? Contrariamente a como se suele presentar a esta organización ante los medios internacionales, los llamados “Cascos Blancos” no son una organización siria. Su origen está en Estambul, Turquía, ciudad en la que fueron creados en el año 2013 por un destacado militar británico, James Le Mesurier. Por aquellos días, este oficial al servicio de su Majestad británica, aparecía como un “consultor” de una empresa de seguridad privada de los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, Le Mesurier tenía sobre sus espaldas un largo carrerón al servicio de la Inteligencia de su país. Había participado en las guerras de agresión contra Serbia, en el conflicto de Kosovo, en Irak, en El Líbano, así como en la propia Palestina, apoyando a las fuerzas sionistas. James Le Mesurier ocupó igualmente cargos de responsabilidad en el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Gran Bretaña, en la Unión Europea e, incluso, en las Naciones Unidas. Como resultará fácil de colegir, no se trataba, pues, de un simple e inocente asalariado de una empresa de seguridad en los Emiratos árabes. Pero, ¿quiénes son los “Cascos Blancos”? Según relató el articulista Pablo Jofre Leal, esta suerte de nuevos “Capitanes América” son presentados ante el mundo como un grupo de héroes anónimos, dedicados a rescatar de los escombros a los heridos en las zonas controladas por Al Qaeda y otras organizaciones terroristas, bombardeadas por las Fuerzas del Ejército Árabe Sirio y las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, en Siria. Jofre Leal indica, sin embargo, que las instantáneas protagonizadas por los “Cascos Blancos” obtienen de forma automatica e inmediata la transmisión de todas las grandes cadenas de la comunicación mundial, hasta llegar a alcanzar, en ocasiones, a más de 300 millones de televidentes. Allí donde hay un "casco blanco" se encuentra igualmente un “corresponsal” yihadista que se encarga de transmitir la escena. Los fantasiosos reportajes realizados por estos corresponsales tratan sobre todo de conmover y ayudar a posicionar políticamente a millones de personas en relación con el conflicto de Siria. Sus apoyos “antimilitaristas” en España Los llamados “Cascos Blancos” no sólo cuentan con el importante apoyo mediático que le brindan sus estrechas relaciones con los Servicios de Inteligencia occidentales. Cuentan también con los públicos soportes financieros que les prestan personajes tan siniestros como el conocido George Soros. Pero en España, curiosa y paradójicamente, esta “altruista” organización recibe también la simpatía y el apoyo de colectivos supuestamente “antibelicistas” que, con escaso éxito, en los últimos tiempos han tratado de movilizar a la opinión ciudadana en favor de los grupos terroristas proccidentales que actúan en Siria. Una de esas organizaciones es el MOC (Movimiento de Objeción de Conciencia), creado por Jose Beunza, el primer objetor de conciencia de la historia de España. Según precisaba Andrei Komonov en un artículo publicado en este mismo digital, titulado “El movimiento antimilitarista en España: un agente al servicio del imperialismo?”, el MOC es una organización adscrita a la “Internacional de Resistentes a la Guerra”, una entidad que ha prestado y presta un indisimulado apoyo a los activistas del Euromaidán ucraniano y de la oposición golpista venezolana. Según consta en la página web de esta “Internacional”, uno de sus principales representantes en España es el colectivo Antimilitaristas.org -conocido por Insumissia- desde cuyas publicaciones se hace una encendida defensa de las fraudulentas “revoluciones de colores” de la denominada “primavera árabe”. En el curso de los últimos meses, los colectivos “antimilitaristas” y de objeción de conciencia han estado particularmente movilizados para lograr que en el Estado español se generara un movimiento a favor de la “pacificación en Siria”. Se trata este de un reclamo tardío. Durante los últimos cinco años, Siria ha estado sometida a una auténtica invasión extranjera, protagonizada por los países occidentales y por los grupos yihadistas ultraconservadores, a las órdenes de las monarquías feudales de la península arábiga. En el curso de la misma se calcula que ha muerto más de 1 millón de personas. Durante todos estos años, las voces que pudieron escucharse en los grandes medios internacionales reclamaban una victoria sin concesiones de los grupos ultraconservadores. Éstos fueron visitados con gran despliegue publicitario por destacados políticos de la Unión Europea y de los Estados Unidos, que les expresaron su solidaridad y apoyo. Justo cuando la situación militar ha dado un giro de 180 grados, nuestros “pacifistas” y “objetores de conciencia” han comenzado a reclamar hipócritamente la “pacificación de Siria”. Lo que podría haber sido un loable deseo, a estas alturas no se puede interpretar más que como una trampa artera, urdida sin duda con el deliberado propósito de confundir. Y ello sea dicho sin prejuzgar la ingenuidad de no pocos integrantes de esas ONGs que, con muy buenos deseos pero con poca cabeza, desconocen los datos y significados de la raíz de conflicto. En Canarias, las organizaciones de objeción de conciencia, como el MOC, son exiguamente minoritarias. No tienen incidencia social alguna, aunque aún así tratan de vender entre nosotros la mercancía averiada de los “Cascos Blancos”. Según obra en nuestro conocimiento, el MOC grancanario realizó una “presentación semiclandestina” de esa organización en Las Palmas. Presentaron su acto como una reflexion sobre Siria. Luego, de rondón, metieron una conexión directa con los hombres del agente James Le Mesurier. Según nuestras fuentes, el secretismo de la presentación estuvo motivado por el temor a que se presentaran en el acto gente que cuestionaran los argumentos defendidos por “los héroes” recientemente galardonados. Pensamos, sin embargo, que hubiera resultado de mucho interés ese careo ideológico. Pero nuestros peculiares objetores prefirieron la “clandestinidad” a la confrontación argumental. Y fue, naturalmente,peor para todos nosotros. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Aday Quesada)



  • Cascos Blancos: ¿Cuánto cuesta decir una mentira tan grande?
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    16/03/2017
    Aunque era algo que se esperaba, llevo un tiempo fastidiado dándole vueltas en mi cabeza al hecho de que los EEUU han apoyado la propaganda de una organización, los Cascos Blancos, que han recibido un Óscar por un corto documental que habla sobre ellos. Naturalmente, ello indica que, no solo es aceptable retorcer los hechos y llamar “héroes” a un grupo de gente con actividades criminales bien documentadas, sino que además es aceptable premiarles con un reconocimiento artístico, cultural y humanístico. Y todo por hacer una guerra colonial contra un país que no sigue suficientemente los mandatos del imperio. ¿Cuánto cuesta decir una mentira tan grande? ¿Cuál es el precio humano de hacer cómplice a la gente en un proyecto de muerte y sufrimiento? ¿Qué consecuencias pagamos borrando los hechos y retorciendo la historia cuando nos consideramos nosotros mismos seres culturales? Pero todas estas cuestiones son quizás triviales comparadas con las 500.000 muertes, el desplazamiento de la mitad de la población, y toda la destrucción infligida hasta ahora por el asalto del imperio contra Siria. Esta es una operación que incluye muchas capas del establisment y de la sociedad en general. ¿Cómo puede tanta gente alegar no ver los hechos y aceptar las mentiras y engaños? Los gobiernos occidentales mienten sobre las dinámicas de poder sobre el terreno en Siria mientras apoyan a terroristas mercenarios. Los medios de comunicación repiten las narrativas oficiales y promueven falsos hechos y análisis prefabricados. Los artistas contribuyen fabricando historias para ayudar a la gente a visualizar las mentiras como parte de una “realidad” manufacturada. Todos estos esfuerzos son apoyados por los intereses financieros que sacan provecho de los conflictos y la subsiguiente colonización neoliberal de Siria. Y debemos advertir que Siria es solo un ejemplo entre otras naciones como Libia, Iraq, Afghanistan, Yemen, Nicaragua, Ucrania y muchos otros. Y odio criticar aquellas gentes que finalmente elevan sus voces contra el gobierno EEUU tras estar callados durante 8 años bajo el mandato del Presidente Obama —después de todo yo tampoco sabía cuán ”eficaz” iba a ser el presidente Obama sirviendo al poder de las corporaciones. También creí que era grandioso que tuviéramos por primera vez un presidente negro. Pero, tras miles de asesinatos con drones que incluyen los civiles inocentes, los enormes rescates bancarios, el encarcelamiento de los que denunciaron la corrupción (whistleblowers), siete guerras, y el espionaje de vigilancia mundial, ¿Cómo podríamos cerrar los ojos? Pero de acuerdo, y ya está. Pero ahora, debo manifestar mi objeción si se sugiere que resistir contra todo el sistema provoca respuestas como que eres “partidario de Trump”, “amante de Putin” o “apologeta de Asad” por aquellos que desean seguir adelante con sus agendas políticas del partido, agendas que operan estrictamente dentro del marco imperial. ¿Qué tipo de excusa tienen para apoyar al partido estatal de las corporaciones dirigido por agencias de espionaje, Wall Street y el complejo militar industrial? ¿Qué autoridad tienen para decidir el gobierno adecuado para el pueblo Sirio? La pregunta es prioritaria y urgente cuando lo que ellos apoyan para el pueblo Sirio son grupos terroristas afiliados a Al-Qaeda y sus violentas teocracias, cuando la mayoría de los sirios apoyan el gobierno secular del presidente Asad. ¿Cómo podría nadie ser tan manipulable como para ser un apologeta de un imperio criminal? Y reclaman resistir a Trump y alejar así la discriminación de los inmigrantes, el racismo, la discriminacion de género, etcétera. ¿Cómo? ¿Confiando en las Corporaciones, en el colonialismo y el militarismo? Los partidos de las corporaciones han estado financiando la máquina de guerras masiva con mil bases militares, 17 agencias de espionaje, y la mitad de nuestros impuestos para colonizar otras naciones para darles beneficios a las corporaciones explotadoras que exprimen nuestras vidas. Y los ataques contra inmigrantes, el racismo y la discriminación de género son todo instrumentos, tanto como resultados, de tales explotaciones Hechas por ellos. ¿Cómo? Es tan obvio. Vemos la misma gente, la que deplora cómo son tratados los inmigrantes en los EEUU, apoyando activamente la guerra colonial contra Siria, la política exterior violenta de EEUU contra los paises latinoamericanos, la demonización de Rusia, etcétera. ¿Cómo no pueden ver las conexiones? La gente viene a los EEUU porque el saqueo de las conquistas imperiales se reúne en los EEUU. Esas conquistas han destruido sus comunidades, su economía y su cultura. Si alguien merece disfrutar la prosperidad del imperio, se debería dar prioridad a los inmigrantes. Démosles la bienvenida y dejémosles que tomen el país puesto que es tan suyo como nuestro. Si eso no está ocurriendo, los EEUU deben dejar de interferir en los otros países. Me enferma oír al establisment intentando convencernos de que las cosas son tan complicadas y difíciles de comprender para impedirnos ver, silenciarnos, excluirnos, explotarnos y someternos. Quiero decir, ¿dónde comenzamos incluso la conversación? Las premisas son mentiras. Los hechos son mentiras. La historia es una mentira. Las conclusiones, las políticas, razones y conclusiones son todo mentiras. Creo que sólo tenemos que plantear un sistema funcional que nos sirva a todos, y amablemente, en una cuestión civilizada, con el proceso debido y adecuado, exigir a esos criminales de guerra, especuladores de guerras y políticos corruptos que entren en prisión. La única razón legítima para que existan las fuerzas armadas es para ayudar a sostener ese proceso democrático para la gente. (Fuente: La Haine / Autor: Hiroyuki Hamada / Traducción: Txema Sánchez)



  • Las ideas de Karl Marx siguen vivas 134 años después de su muerte
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    14/03/2017
    Fundador del socialismo científico, Carlos Marx dejó de existir físicamente el 14 de marzo de 1883. En su actividad como líder y precursor del movimiento obrero internacional siempre fue un hombre teórico y práctico; de modo que, cuando las circunstancias así lo requerían, no tenía ningún inconveniente en abandonar su rincón de estudio para intervenir personalmente en las luchas políticas, fundiéndose con las masas y conduciendo a éstas en las grandes batallas por la liberación de la clase obrera. En la actual situación de crisis mundial, cuando los nuevos “libertadores” niegan la existencia de clases, Carlos Marx ha vuelto a cobrar especial relevancia. En realidad él nunca se fue, siempre lo tuvimos cerca, porque, a pesar de la distancia marcada por el hombre occidental respecto a las verdades científicas descubiertas por el autor de El capital, sus importantes descubrimientos siempre permanecieron en el subconsciente de las personas. Las ideas de Marx son imperecederas para todos los tiempos porque él no se limitó únicamente al estudio de la economía, sino que, además, sus descubrimientos tienen fundamento filosófico y la cultura ética que expresan está fundamentada en la redención del hombre. Las siguientes palabras que acompañan a este breve bosquejo son de su compañero Federico Engels, y fueron pronunciadas el 17 de marzo de 1883 ante la tumba de Carlos Marx. El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, dejó de pensar el más grande pensador de nuestros días. Apenas lo dejamos dos minutos solo, y cuando volvimos, lo encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre. Es de todo punto imposible calcular lo que el proletariado militante de Europa y América y la ciencia histórica han perdido con este hombre. Muy pronto se dejará sentir el vacío que ha abierto la muerte de esta figura gigantesca. Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto hasta él bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo. Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas investigaciones anteriores, tanto de los economistas burgueses como la de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas. Dos descubrimientos como éstos debían bastar para una vida. Quien tenga la suerte de hacer tan sólo un descubrimiento así, ya puede considerarse feliz. Pero no hubo un solo campo que Marx no sometiera a la investigación —y estos campos fueron muchos, no se limitó a tocar de pasada ni uno solo—, incluyendo las matemáticas, en que no hiciese descubrimientos originales. Tal era el hombre de ciencia. Pero esto no era, ni con mucho, la mitad del hombre. Para Marx, la ciencia era una fuerza histórica motriz, una fuerza revolucionaria. Por puro que fuera el goce que pudiera depararle un nuevo descubrimiento hecho en cualquier ciencia teórica y cuya aplicación práctica tal vez no podía preverse aún en modo alguno, era muy otro el goce que experimentaba cuando se trataba de un descubrimiento que ejercía inmediatamente una influencia revolucionaria en la industria y en el desarrollo histórico en general. Por eso seguía al detalle la marcha de los descubrimientos realizados en el campo de la electricidad, hasta lo de Marcel Deprez en los últimos tiempos. Pues Marx era, ante todo, un revolucionario. Cooperar, de este o del otro modo, al derrocamiento de la sociedad capitalista y de las instituciones políticas creadas por ella, contribuir a la emancipación del proletariado moderno, a quien él había infundido por primera vez la conciencia de su propia situación y de sus necesidades, la conciencia de las condiciones de su emancipación: tal era la verdadera misión de su vida. La lucha era su elemento. Y luchó con una pasión, una tenacidad y un éxito como pocos. Primera Rheinische Zeitung, 1842; Vorwärts de París 1844; Deutsche-Brüsseler-Zeitung, 1847; Neve Rheinische Zeitung, 1848-1849; New York Daili Tribune, 1852-1861, a todo lo cual hay que añadir un montón de folletos de lucha, y el trabajo en las organizaciones de París, Bruselas y Londres, hasta que, por último, nació como remate de todo, la gran Asociación Internacional de los Trabajadores, que era, en verdad, una obra de la que su autor podía estar orgulloso, aunque no hubiese creado ninguna otra cosa. Por eso, Marx era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo. Los gobiernos, lo mismo los absolutistas que los republicanos, le expulsaban. Los burgueses, lo mismo los conservadores que los ultrademócratas, competían a lanzar difamaciones contra él. Marx apartaba todo eso a un lado como si fueran telas de araña, no hacía caso de ello; sólo contestaba cuando la necesidad imperiosa lo exigía. Y ha muerto venerado, querido, llorado por millones de obreros de la causa revolucionaria, como él, diseminados por toda Europa y América, desde las minas de Siberia hasta California. Y puedo atreverme a decir que si pudo tener muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal. (Fuente: Insurgente / Autor: Paco Azanza Telletxiki)



  • Islamofobia de género en la prensa del Régimen
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    13/03/2017

    islamofobia genero

    Los intereses económicos y geoestratégicos de lo que se ha venido en llamar "Occidente" han llevado a construir un relato del Islam incompatible con la liberación femenina a través del invento de la imagen de la mujer musulmana con hiyab como espejo del igualmente construido arquetipo de la mujer occidental liberada, a pesar de la dimensión revolucionaria y emancipadora para las mujeres que, en contraposición con la experiencia europea cristiana, tuvo el surgimiento del Islam en el contexto de la Arabia pre-islámica misógina y patriarcal (Adlbi Sibai, 2012: 62-63). Comprobaremos la existencia de esta narrativa en los medios de comunicación del régimen mediante el comentario de una entrevista y dos textos de opinión redactados por sendas/os novelistas aupados en su día por el grupo de comunicación Prisa (si bien el segundo de ellos, como veremos, difunde sus columnas en otra macroempresa periodística).

    El diario El País nos servirá de primer ejemplo para verificar este discurso. El rotativo social-liberal, tradicionalmente, ha llevado inscrita en su línea editorial la justificación, aun con ciertos matices relativizadores (contar con los avales de la ONU y otras circunstancias, como que haya presidente del Partido Demócrata en la Casa Blanca), de las agresiones imperiales de Estados Unidos y sus aliados en los Estados con población de mayoría islámica: "el deseo de liberarse de la creciente influencia árabe y paquistaní hizo a muchos afganos concebir en la invasión estadounidense una cierta esperanza de paz y trabajo. El sueño americano obnubiló a los afganos por un instante, pero el segundo grave error de George Bush —la guerra de Irak— le forzó a descuidar Afganistán y dejar a un lado sus compromisos para con la sociedad afgana"; es decir, el ejército de EE.UU. fue a Afganistán no a asesinar, violar y convertirlo en un narco-Estado para que el Gobierno de Washington en representación de las corporaciones transnacionales controlara sus recursos energéticos, sino para llevar la democracia, la modernización, la liberación de la mujer y la apertura política, aunque "descuidó, a causa de Irak, sus compromisos con los afganos" ("Lecciones no aprendidas de Afganistán", 16/XII/20121).

    Al objeto de reforzar el presunto carácter retrógrado del islam (y de las mujeres musulmanas), El País dedica una entrevista a Wassyla Tamzali, nacida "durante la colonización francesa" en Argelia, cuyo "padre fue asesinado por un militante del Frente de Liberación Nacional", la cual creció "como burguesa, francófona y laica rotundamente contraria al velo", el cual considera "«un signo absoluto de dominación»" porque "«es absolutamente incompatible ser feminista y llevar el velo»", al tiempo que "carga contra el feminismo islámico, que considera un oximorón", mientras que (¡atención!) "Tamzali alaba la sociedad occidental por "no estar basada en la distinción de sexos" (23/XII/20162). En la sección de opinión, el periódico de Prisa lleva a cabo la estrategia propagandística de la orquestación (Domenach, 1986) reiterando el mismo mensaje, si bien adaptado a los diferentes públicos, en distintos lenguajes, como hace a través de una de las columnistas de la socialdemocracia española, la novelista Almudena Grandes, quien, en una columna de contraportada titulada, significativamente, "Cabezas", y cuya redacción fue motivada por su visión de las revueltas árabes de 2011, escribe: "yo nací en España hace 50 años, y por eso sé que los velos no son una seña de identidad religiosa, sino una mutilación simbólica. Vi demasiadas veces a mi madre con un pañuelo en la cabeza como para tragarme lo contrario. [...] Este es el momento de plantearse la legitimidad de un movimiento democrático que excluye la libertad pública y privada de las mujeres" (7/III/20113). Estamos ante la creación de la dicotomía entre occidente (ya) igualitario e islamismo machista. De esta manera (de nuevo, Adlbi Sibai, ibíd.: 60-62),

    << El constructo mujer musulmana con hiyab es un discurso colonial polivalente. Simplifica, por un lado, la pluralidad de condiciones y realidades de las personas de confesión musulmana, a la vez que reduce la complejidad del Islam a través de la invisibilización de la infinidad de lecturas, corrientes ideológicas y variables culturales y políticas del mismo, presentándolo como un bloque homogéneo, monolítico y estático. [...]

    La corriente feminista laica en su trayectoria occidental tuvo una relación de extrema beligerancia con el cristianismo católico; de hecho, puede incluso afirmarse que nació en contraposición al mismo [...] configurándose, asimismo, en respuesta a unas necesidades concretas: derecho al voto, al divorcio, al aborto, a la independencia económica, etc. [...] Cuando las recetas feministas occidentales se trasladaron al lugar de un universalismo abstracto, se estaba asimismo imponiendo la universalidad de una trayectoria que violentaba las demás. [...] El laicismo aquí podría definirse como otra religión que surge en respuesta a la religión católica, una especie de mística materialista, se trata de otro punto de vista más, que sin embargo no trasciende tampoco la cosmogonía cristianocéntrica. >>

    Es necesario, al llegar a este punto, introducir una concreción que incluya las especificidades históricas y sociales del Estado español, particularmente en lo que respecta a los ocho siglos de Estado(s) andalusí(es) en la península Ibérica, al período de la conquista de los reinos del Norte peninsular y a la presencia colonial española en Marruecos entre 1912 y 1956, de acuerdo con la cual se define el concepto de Islamofobia no como el rechazo al Islam, sino como una forma de discriminación basada en características étnico-culturales, lo que da lugar “a una actitud hostil hacia el Islam y los musulmanes basada en la imagen del islam como enemigo, como una amenaza para «nuestro» bienestar e, incluso, para «nuestra» supervivencia” (Bravo, 2010: 193). Las especificidades de la llamada ‘Reconquista’ generaron la legitimación de una imagen negativa del islam, esto es, el dibujo de un estado constante de confrontación con la civilización islámica, reforzada a través de una serie de conflictos históricos y geopolíticos (Martín Corrales, 2004: 40). La Islamofobia se erige en forma de discriminación según la cual la población percibe lo musulmán como cultura lejana e inferior, que en todo caso tiene la posibilidad de evolucionar y adaptarse a ‘nuestras’ propias normas y valores (Desrues, 2008: 24; vid. supra).

    En un reciente tercer texto periodístico que traemos aquí a colación, el académico de la RAE Arturo Pérez Reverte, miembro de esta "artillería de «expertos» racistas/sexistas epistémicos en Occidente" que "habla con autoridad sobre el islam, sin un conocimiento serio de la tradición islámica" (Grosfoguel, 2011: 353-354), se vale del citado invento islamófobo de la mujer musulmana con hiyab (Adlbi Sibai, op. cit.: 63) construido tanto, por un lado, para invisibilizar los intereses geoestratégicos y económicos de Occidente y su responsabilidad directa en la perpetuación de las crisis, guerras y hambrunas que perjudicarán el desarrollo de los derechos y libertades de todos los individuos de la sociedad (empezando por las mujeres afganas asesinadas y violadas en parte debido al ascenso de los mujahidin gracias al apoyo logístico y armamentístico estadounidense) como, por otra parte, para proyectar la imagen de salvaje en el espejo que devuelve automáticamente la imagen contraria de una mujer occidental libre, liberal y liberada (dibujo que oculta su subalternización real). Tomemos algunos fragmentos de la deyección de Pérez Reverte en la que, recreando una vez más ese mismo constructo utilizado por la socialdemócrata Almudena Grandes desde las páginas de El País (algunos párrafos más arriba), carga esta vez, desde una óptica de extrema derecha, a través de su columna Patente de corso para XL Semanal (grupo Vocento) contra lo que considera, de acuerdo con su título, “Maestras con hiyab y otros disparates” (5-11/III/2017)4:

    << en poco tiempo esas profesoras con la cabeza cubierta estarán dando clase a niños pequeños de ambos sexos. También a niños no musulmanes, y eso en colegios públicos, pagados por ustedes y yo. O sea, que esas profesoras estarán mostrándose ante sus alumnos, con deliberada naturalidad, llevando en la cabeza un símbolo inequívoco de sumisión y de opresión del hombre sobre la mujer –y no me digan que es un acto de libertad, porque me parto–. Un símbolo religioso, ojo al dato, en esas aulas de las que, por fortuna y no con facilidad, quedaron desterrados hace tiempo los crucifijos. […] incluida, claro, la visión que esos jovencitos tendrán sobre los valores de la cultura occidental, desde los filósofos griegos, la democracia, el Humanismo, la Ilustración y los derechos y libertades del Hombre –que el Islam ignora con triste frecuencia–, hasta las más avanzadas ideas del presente.

    Lo de las profesoras con velo [...] Es contradecir un progreso y una modernidad fundamentales, a los que ahora renunciamos en nombre de los complejos, el buenismo, la cobardía o la estupidez. Como esos estólidos fantoches que, cada aniversario de la toma de Granada, afirman que España sería mejor de haberse mantenido musulmana.

    Y mientras tanto, oh prodigio, las feministas más ultrarradicales, tan propensas a chorradas, callan en todo esto como meretrices –viejo dicho popular, no cosa mía– o como tumbas, que suena menos machista. >>

    Encontramos, pues, un perfecto compendio de islamofobia de género en el que, efectivamente, se devuelve al ilustrado y moderno Occidente la imagen del salvaje y retrógrado Islam infantilizando a las mujeres como si necesitaran que les enseñaran a quitarse el velo. Suponemos que en su estereotipo englobará a la "mejor profesora del mundo 2006", la palestina Hanan al-Hroub, ganadora, en competición con otras/os 8000 docentes, del premio considerado como el "Nobel de la enseñanza", maestra con hiyab en una escuela pública a las afueras de Ramala, dedicada a la docencia después de que soldados israelíes dispararan a su marido y a dos de sus hijas, y quien al terminar la secundaria no pudo cumplir con su sueño de ir a la universidad ya que durante la primera intifada (1987-1993) todos los centros universitarios en Palestina cerraron sus puertas. La profesora fue elegida por el jurado después de que participara en una sesión práctica en la que mostró su método para "jugar y aprender" desarrollado durante su experiencia con alumnado entre seis y diez años que viven en un ambiente de violencia endémica para que en su "clase reine la paz, la armonía y la seguridad" (Eldiario.es, 20/III/20165). Para Pérez Reverte parece ser más atentatorio contra la laicidad estatal en materia educativa la presencia de una maestra con pañuelo en la cabeza en "esas aulas" en las que se supone que "quedaron desterrados hace tiempo los crucifijos" (en absoluto la profusión de simbología católica, como quien esto escribe ha tenido ocasión de comprobar año tras año a lo largo de su experiencia como docente) que la instauración oficial, por ley, "en colegios públicos, pagados por ustedes y yo" (por seguir citando sus palabras), de catequistas católicas/os. Eso, sin contar con las cuantiosas subvenciones a los centros educativos privados, en su inmensa mayoría pertenecientes a la Iglesia católica, a costa del presupuesto de los colegios e institutos públicos (en los presupuestos generales de la Junta de Andalucía para 2017, el incremento para la enseñanza privada subvencionada fue del 2,7% frente al exiguo 0,28% de la pública6). Como puede esperarse, la incoherencia del novelista best-seller le permite perfectamente encontrar en el hiyab un "símbolo inequívoco de sumisión y de opresión del hombre sobre la mujer" al tiempo que se vale precisamente de uno de ellos cuando invisibiliza a esta última al exaltar, en su expresión verbal de lenguaje no inclusivo, "los derechos y libertades del Hombre" (sí; con mayúsculas) y rescata (tirando la piedra y escondiendo la mano con la aclaración "no cosa mía") refranes con fuerte impronta patriarcal y putófoba ("callan en todo esto como meretrices") en su alegato antifeminista (por traducirlo evitando la lítote: machista).

    Hay que decir que, en todo caso, el laicismo es una respuesta localizada cultural e históricamente que busca la separación del poder político de la Iglesia católica en el siglo XVIII europeo ("la Ilustración" a la que se refiere Pérez Reverte). De este modo, la religión cristiana se convierte en “La Religión” en mayúsculas, en un instrumento eurocéntrico de observación de las diferentes realidades que generará eurocentrismo y, con ello, violencia epistémica (Adlbi Sibai, ibíd.).

    Naturalmente, el autor recrea la narración mítica de la generación espontánea del 'milagro griego' del que hace arrancar el hilo conductor que lleva a la democracia, el humanismo, la Ilustración y "los valores de la cultura occidental", entre los que cabe colegir que no se referirá precisamente al genocidio y exterminio capitalista. Para trazar esta línea de continuidad imaginaria son necesarias varias premisas, al objeto de que la realidad histórica no estropee una buena mitología. En primer lugar, llamar filósofos griegos, antes de Sócrates, a pensadores no griegos (del Imperio Persa, Asia Menor, Mileto, Elea, Éfeso, y cuyo pensamiento se nutre Oriente, Persia, el Creciente Fértil y la India) como Tales, Anaxímenes, Anaximandro, Pármenides o Heráclito solo porque escribieron en griego, una de las lenguas de cultura del momento como hoy lo es el inglés (Medina Molera, 2008: 6). Dicha ideología europea ha fabricado ese mito de excepcionalidad a la hora de justificar su exterminio y expolio colonial minimizando los valores y productos de las distintas culturas del mundo, o bien ocultando lo que de ellas ha tomado en los terrenos filosófico o científico-técnico. Así, su sencilla doctrina consiste en (Césaire, 2006: 13-40)

    << Que Occidente inventó la ciencia. Que solo Occidente sabe pensar; que en los límites del mundo occidental comienza el tenebroso reino del pensamiento primitivo [...]. Quedan, por supuesto, algunos hechos menores que oponen resistencia, a saber: la invención de la aritmética y la geometría por los egipcios; el descubrimiento de la astronomía por los asirios; el nacimiento de la química entre los árabes; la aparición del racionalismo en el seno del islam en una época en la que el pensamiento occidental tenía una apariencia furiosamente prelógica. Pero esos detalles impertinentes [...] los despacha rápidamente con severidad y es el principio formal de «que un descubrimiento que no forma parte de un conjunto» no es [...] sino un detalle, es decir, una fruslería sin importancia. [...] >>

    El segundo requisito de este recorrido mitológico es catalogar como "democracias" a sociedades como la ateniense de la Antigüedad, en la que había una proporción de al menos 18 esclavos por cada ciudadano masculino adulto de Atenas; es decir, 365.000 esclavos, cuyo "consecuente silenciamiento hace pensar que se trata de un olvido intencionado" o bien que, de considerar que "el Estado ateniense era una democracia, esos 365.000 esclavos no podían considerarse seres humanos" (Romano, 1998: 48).

    La tercera premisa es practicar la lobotomía historiográfica de aludir al "humanismo" como término opuesto al Islam ("estólidos fantoches que, cada aniversario de la toma de Granada, afirman que España sería mejor de haberse mantenido musulmana", por rescatar su exabrupto) omitiendo del relato histórico el Renacimiento experimentado en Al Andalus (González Ferrin, 2007), civilización de preeminente componente musulmán (aunque en absoluto exclusivo, sino junto con el judaísmo y cristianismo andalusíes) en el que la racionalidad era un precepto central, y cuya filosofía (como la astronomía, la biología, la matemática o la física), con sus lógicas aportaciones propias, permitió la llegada al subcontinente europeo de los arriba citados pensadores, fundamentales para las ciencias modernas consideradas "occidentales", de manera que mientras en Al Andalus se estudiaba y profundizaba en dicha filosofía, en el mundo de la cristiandad medieval no andalusí quien tuviera copia de un libro de Aristóteles era castigada/o por la Inquisición. Por extensión, "mientras Europa estaba sumida en una superstición feudal oscurantista de la cristiandad durante lo que se conoce como la Edad Media, la escuela de Bagdad (ciudad central de la civilización islámica) era el centro del mundo en la producción y la creatividad científica e intelectual. Por ejemplo, la escuela de astronomía de Bagdad descubre 8 siglos antes que Europa que la tierra no es el centro del universo" (Grosfoguel, 2011: 348).

    Como complemento a todo este artificio ficcional, el autor de la columna carga contra los "estólidos fantoches que, cada aniversario de la toma de Granada, afirman que España sería mejor de haberse mantenido musulmana". Esta sentencia no duda en aplicar un concepto inexistente ("España") en el momento histórico al que alude y confunde "musulmana" con andalusí (en Al Andalus había población musulmana, judía y cristiana). Probablemente Pérez Reverte respire aliviado de que "las más avanzadas ideas del presente" no corran peligro de contaminación en su querida "España" limpia de libros escritos en árabe y aljamía, dado que "La biblioteca de Córdoba, que tenía alrededor de 500.000 libros en la época en la que la mayor biblioteca de la Europa cristiana no tenía más de 1000 libros, ardió en el siglo XIII. Muchas otras bibliotecas tuvieron el mismo destino durante la conquista de Al-Andalus hasta la quema final de más de 250.000 libros de la biblioteca de Granada por el Cardenal Cisneros a comienzos del siglo XVI" (mismo autor, 2013: 42-43).

    Es así cómo el columnista exalta los "valores de la cultura occidental". En efecto, al defensor de la Europa responsable de la más alta tasa de cadáveres de la historia (Césaire, ibíd.; vid. supra),

    Después de haber vinculado la ciencia, helo aquí reivindicando la moral. [...] La conclusión se impone: frente a los antropófagos, a los descuartizadores y a otros comprachicos, Europa y Occidente encarnan el respeto de la dignidad humana.

    Pero pasemos de largo [de] Argelia, Marruecos y otros lugares en los que [...] tantos valientes hijos de Occidente prodigan a sus hermanos inferiores de África, con tan incansables cuidados, en el claroscuro de los calabozos, estas auténticas señales de respeto de la dignidad humana que se llaman, en términos técnicos, «la bañera», «la electricidad», «el cuello de botella».

    En suma, continuemos con nuestros chubasqueros y mascarillas para el aluvión de purplewashing racista que continuará arreciando en los medios del régimen, al objeto de que alcancemos a ver el munífico potencial liberador para las mujeres de los despliegues de la OTAN en Oriente Medio.

    
    Manuel Rodríguez Illana

    REFERENCIAS

    ADLBI SIBAI, Sirin (2012): “Colonialidad, feminismo e islam”, Viento Sur, 122 / Mayo 2012, 57-67. http://www.rebelion.org/docs/150680.pdf

    BRAVO LÓPEZ, Fernando (2010). “¿Qué es la islamofobia?”, Documentación social, 159. Disponible en: https://sites.google.com/site/teimproject/-quienes-somos/fernandobravo/trabajos-de-fernando-bravo-lopez/queeslaislamofobia)

    CÉSAIRE, Aimé (2006): Discurso sobre el colonialismo. En CÉSAIRE, Aimé, Discurso sobre el colonialismo. Madrid: Akal.

    DESRUES, Thierry (2008). “Percepciones del Islam y de los musulmanes en los Medios de comunicación en España”, Conferencia “El diálogo intercultural: un reto para las creencias y las convicciones”, Comsión Europea, Bruselas, 11 de noviembre de 2008. Disponible en: http://digital.csic.es/bitstream/10261/30745/1/Thierry%20Desrues%20El%20dialogo%20intercultural.%

    DOMENACH, Jean-Marie (1986): La propaganda política. Buenos Aires: Eudeba.

    GONZÁLEZ FERRÍN, Emilio (2007): Historia general de Al Ándalus. Europa entre Oriente y Occidente. Córdoba: Almuzara.

    GROSFOGUEL, Ramón (2013): “Racismo / sexismo epistémico, universidades occidentalizadas y los cuatro genocidios / epistemicidios del largo siglo XVI”, Tabula Rasa, 19, pp. 31-58, julio-diciembre 2013. http://www.revistatabularasa.org/numero-19/02grosfoguel.pdf

    - (2011): “Racismo epistémico, islamofobia epistémica y ciencias sociales coloniales”, Tabula Rasa, 14, pp. 341-355, enero-junio 2011. http://www.revistatabularasa.org/numero-14/15grosfoguel.pdf

    MARTÍN CORRALES, Eloy (2004). “Maurofobia/islamofobia y maurofilia/islamofilia en la España del siglo XXI”, Revista CIDOB d’affers internacionals, 66-67, págs. 39-51.

    MEDINA MOLERA, Abderrahman (2008): Europa, una ideología. https://bibliotecanacionandaluzasevilla.files.wordpress.com/2008/09/europa-una-ideologia.pdf

    ROMANO, Vicente (1998): La formación de la mentalidad sumisa. Madrid: Endymion. http://www.rebelion.org/docs/121965.pdf




  • Kichi y las corbetas militares para Arabia Saudí
    Logotipo APR2
    07/03/2017
    Hace unos de días vimos al alcalde de Cádiz, José María González, Kichi, defender la construcción de corbetas militares para Arabia Saudí en la Bahía de Cádiz. En una entrevista en el programa Salvados, y después en un artículo en El País (Rehenes del paro contra víctimas de la guerra), reconocía que era una contradicción (la de ser antimilitarista y a la vez defender la industria militar en la zona) que él asumía, y que lo hacía para “poder superarla”. Me gustaría contestarle, partiendo de mi posición pacifista, y con la familiaridad que da el haber compartido con él varias luchas en su etapa anterior a alcalde. Plantea él que esa contradicción entre el antimilitarismo y la industria militar (resolviéndola a favor del empleo) es ineludible en nuestro contexto, y más aún para trabajadores que no tienen más opción. Pues bien, yo no asumo esa contradicción. Ser antimilitarista y estar a favor de las corbetas para Arabia Saudí es algo intragable. Recordemos que Kichi fue portavoz de la Marcha a Rota en el 2013, es decir, en la manifestación por antonomasia del pacifismo andaluz, y ahora defiende el empleo por delante de los derechos humanos en lo que él llama una “trinchera moral”; ¿cómo se come eso? Dice él que el “sistema” nos obliga a tragar esas contradicciones, no nos deja escapatoria. Pues bien, yo pienso que ningún sistema puede imponerte cambiar de opinión tan rápido, eso está en la conciencia de cada uno/ y en la coherencia moral. En el comunicado de la Marcha a Rota del 2013 decía Kichi "Para que a pesar del castigo que sufrimos aquí con el desempleo, nadie aquí sucumba al engaño de que el escudo antimisiles generará empleo en la zona...", y que hay que apostar por la desmilitarización de la crisis para que la crisis no acabe por militarizarlo todo. Y parecía una profecía: la crisis, con su monstruo del desempleo, está arrasando con cualquier crítica de índole antimilitarista. El “empleo” es sagrado, por encima de las guerras y las muertes de miles de personas de lugares que no vemos. Ojos que no ven, corazón que no siente. Lo decía hace poco un amigo mío, Juan José Ruiz, curiosamente compañero de sindicato de Kichi y profesor de Filosofía: “¿Por qué no fabricamos minas antipersona en Cádiz para dar de comer a los parados? Por cierto, los nazis crearon muchos puestos de trabajo. Exterminar judíos daba mucho empleo. Y los que fabricaban el gas venenoso no tenían responsabilidad alguna, al parecer”. “Ya lo decía Hanna Arendt. Esto es la banalidad del mal. Entre todos destruimos el mundo, pero nadie es responsable. Sólo obedecemos órdenes. O buscamos justificaciones para no elegir lo más justo”. Porque esa es la cuestión: la responsabilidad. No la culpabilidad, que es un concepto cristiano que hace mucho daño. La responsabilidad de elegir el camino de la coherencia moral, que hace que la conciencia esté por encima de las “contingencias” y de las obligaciones del cargo. Por ejemplo, la responsabilidad que hizo dimitir a Nicolás Salmerón de la jefatura del Estado en la I República por negarse a firmar las penas de muerte. O la responsabilidad a la que llamaba Rudolf Rocker, el activista libertario alemán, para que los trabajadores de las fábricas de armas bajaran sus brazos en 1919, hacia el final de la I Guerra Mundial, en su llamamiento “La responsabilidad del proletariado ante las guerras”. Es la coherencia entre fines y medios, que explicaba Gandhi. “El fin está en los medios, así como el árbol está en la semilla”. Ese es el tipo de “política” que necesitamos, no la de siempre, del tacticismo político, la del fin que justifica los medios, de Maquiavelo. Los marxistas como Lenin, Trotsky, Bensaid y otros, son maestros de ese arte maquiavélico; expertos en rizar el rizo de las justificaciones para acumular poder, “superar” las contradicciones y desinflar los movimientos de base, ahondando en ese estructuralismo determinista que impide que tomemos la iniciativa y nos comprometamos personalmente para iniciar los cambios. Si no, en poco tiempo, puede uno acabar pareciéndose a ese “capitán sin palabra que vestía chaqueta de pana”, como dice Kichi, en alusión al Felipe González de los 80, que también fue primero pacifista y después nos metió en la OTAN hasta el corvejón. (Fuente: La Voz del Sur / Autor: Francisco José Cuevas Noa)



  • Naturaleza y cultura: la animalidad y lo humano
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    07/03/2017
    Las crónicas de la serie “Que no quiero verla”, tres en total, las escribí luego de presenciar —por única vez— una corrida de toros en la plaza madrileña de Las Ventas, y Cubarte las publicó los días 14, 19 y 21 de julio de 2006. La última brotó en respuesta a uno de los editores de entonces del Portal, quien, al parecer, hasta patronímicamente se sentía convocado a rendirle tributo a lo que, con perspectiva eurocéntrica, se ha llamado el “Descubrimiento” de América, una empresa que en sus inicios encabezó el audaz y ambicioso Cristóbal Colón. No es preciso extenderse ahora acerca de este, y lo fundamental de lo que pienso sobre él y sobre aquella empresa, y sus devotos, lo dije en otro texto aparecido en Cubarte: “A propósito de Cristóbal Colón visto por José Martí”. Pero procede hacer al menos un breve comentario que explique la mención de aquel editor más de una década después de los hechos narrados. Desde que envié al Portal la primera crónica de la serie, empezó él a refutarla con una apasionada defensa de las tradiciones hispánicas, en especial de la tauromaquia. Las oponía a las anglosajonas, que decía rechazar y veía representadas en el juego de pelota y calzadas por la hipócrita leyenda negra que los conquistadores británicos y sus hijos putativos urdieron y lanzaron contra España. No lo hicieron limpiamente, para de veras condenar crímenes, pues ellos los igualaban o superaban, sino para autoensalzarse y legitimar lo que hacían en pos de dominar el mundo. Si las expresiones se acuñan con base, algo de cierto habrá —sin que sea pertinente aceptar generalizaciones injustas— en aquello de “la pérfida Albión”, aplicable asimismo a sus herederos o continuadores, en especial, pero no solamente, los de la América del Norte. La última crónica de “Que no quiero verla”, pues, estuvo enfilada a poner en su sitio al vehemente hispanófilo que rendía culto a la que Martí, ejemplar luchador anticolonialista a la vez que heraldo de las noblezas del pueblo español —las verdaderas, no las máscaras de la aristocracia y la monarquía—, llamaba “España filicida”. Al escribir esa parte de la serie, el autor desconocía un juicio de Fidel Castro contra las corridas de toros que le habría servido de apoyo en su argumentación. Aunque son una tradición con múltiples e ilustres defensores, el líder revolucionario disfrutaba que en su país habían sido abolidas. Pero pronto fue innecesario volver sobre la respuesta al enardecido colombino: este, aún fresca la publicación de la trilogía, ya se había ido a rendir tributo factual a lo dominante anglosajón. No lo hizo precisamente en un país caribeño de habla inglesa, ni en los guetos sudafricanos que sufrieron —¿no sufren aún las secuelas?— la crueldad de la colonización británica, apartheid incluido, sino “en las entrañas del monstruo” denunciado por Martí. En estos días he buscado en la red aquel juicio de Fidel Castro, y no hallé enlace alguno que remita al sitio español contra la tortura en el cual lo leí tras publicarse las crónicas citadas. Tal ausencia la suple una información que me facilitó el colega Carlos Benet. Figura en el sitio http://www.eroj.org/entero01/item19.htm, donde la informática propiciará localizarla de modo más expedito que en la fuente impresa: “Según lo recoge en su libro The Cuban Revolution [Londres, 1971] el historiador Hugh Thomas […], el presidente Fidel Castro Ruz sostuvo en una ocasión que las corridas de toros no podrían celebrarse en Cuba porque el pueblo cubano es bondadoso y se sublevaría contra quienes quisieran organizarlas. No es, pues, el Mahatma Gandhi el único antimperialista de nuestro siglo que ha sostenido que el progreso moral de un pueblo se mide por cómo trata a los animales no humanos”. Esa idea del líder cubano concierne a las torturas de los toros en plazas donde los datos evidencian que las mayores probabilidades de ganar las tiene el torero, a quien no hay que negarle coraje ni pericia. Sobre todo ganan quienes capitalizan el cruento espectáculo. Mientras el animal irracional contiende por el instinto de supervivencia, se supone que el torero opta racionalmente por el ruedo en pos de paga y gloria, y quién sabe de cuántos placeres asociados al espíritu de aventura, aunque para muchos la alternativa pueda responder también, o ante todo, a la necesidad de enfrentar pobreza y hambre. Aquella idea de Fidel volvió a recordarla el autor del presente artículo por alguna de las reacciones que suscitó su enfoque, en “Cultura con pelota y mentores” —dado asimismo en Cubarte—, sobre la lidia de gallos. Era voz popular el rechazo del guía revolucionario a tal práctica, aunque seguramente no ignoraba que, en un país donde ella tiene seguidores, sus criterios suscitarían discrepancias numerosas, incluso conspicuas, con lo que pudiera vincularse el retorno de esa tradición al país, y la posible discreción del líder al tratarla. Una de las primeras vallas cerradas en Cuba luego de triunfar la Revolución, si no la primera, fue la instalada en Birán, en los dominios de la familia de origen del Comandante. Años después volvió a abrirse como testimonio de lo que fue una época en Cuba, y como parte de la recuperación constructiva y simbólica de aquel patrimonio. Pensando lo que pensaba él de los toros, no cabe pensar que esa reapertura expresara voluntad suya de favorecer una afición ajena a su ideario, aunque estuviera extendida entre las tradiciones del país y algunos la tuvieran, la tienen, como emblema de la nación y fuente de placer. La actitud del Comandante remitiría a su ética, al reclamo de que el sustento se gane con trabajo digno. También pensaría en lo que para familias pobres representaba la pérdida del magro jornal ganado con gran esfuerzo y apostado a los gallos o desperdiciado en otras aficiones adictivas. En el pensador revolucionario la ética abarcaba concepciones ecológicas a favor de la salvación de la flora y la fauna y de la especie humana, y contra el abuso de los animales. Esto último requiere, a nivel mundial, profundos replanteamientos culturales sobre modos de criarlos y sacrificarlos para el consumo. Que el mundo no esté a la altura de las ideas del líder, las hace aún más aleccionadoras. Tampoco ha de suponerse acríticamente, aunque regocijen a pragmáticos, a profetas de la oferta y la demanda, que lo complacieran todos los cambios que, mientras él vivía, se empezaban a introducir en la realidad cubana por la necesaria o ineludible —pero no siempre forzosamente grata— integración al mundo que es, no al que debería ser, por cuyo logro luchó hasta la muerte, y su legado sigue y seguirá dando pelea. El contenido de su pensamiento no mengua por el hecho de que, al formalizarse la actual asociación de galleros cubanos, en el carné de sus integrantes se inscribiera una cita donde el líder comparó a su aguerrido pueblo —a la mayoría que ha probado serlo— con los gallos finos, porque estos no abandonan la valla sino vencedores o muertos. Pero no se debe suponer que, al ponerlos como ejemplo de coraje, enaltecía la práctica humana de animalizar aún más a los animales. No se deben crear confusiones sobre lo que él pensaba. La idea de que los gallos de lidia nacen para pelear, usada con el fin de justificar esa tradición, no tenía por qué complacer al fundador revolucionario. Como no lo complacería la perspectiva de otros lares según la cual los toros destinados al ruedo no tienen otra virtud que el atractivo de las corridas, ni sobrevivirían de no criarse para ello con los cuidados que ponen quienes lucran con su comercialización y, en general, con el espectáculo taurino. No se repetirá aquí lo dicho en “Que no quiero verla”. Pero, en cuanto a gallos, quien haya visto prepararlos con miras a la lidia no tendría razón para soslayar cuánto del fatídico belicismo humano se aplica a fabricar e instalar espuelas diseñadas como armas letales. En la naturaleza los animales pelean para asegurarse su territorio, su alimento o su hembra, no para humillar ni matar necesariamente al adversario, ni regodearse en la victoria. En la lidia “humanizada” se les “equipa” y adiestra para dar muerte, una muerte coreada con vítores o vista con amargura, según el bando o el ángulo desde el cual se mire. El articulista deberá respetar la preferencia que otras personas sientan y hasta practiquen por las corridas de toro y las peleas de gallo, y por tantas otras expresiones de abuso contra animales que se ven empujados a la lid por personas que gozan o medran con ello. Pero, ¿no somos o no debemos los seres humanos ser la corona en la evolución de las especies animales, de las que formamos parte? Respétese también el derecho a expresar criterios opuestos a tradiciones por las que hay animales torturados, hasta la muerte, para complacer a quienes gozan o se benefician anímica y económicamente de ello. Duele ver bueyes y caballos maltratados; chivos que echan el bofe en parques y calles, remolcando carros a bordo de los cuales pasean varios niños; perros obligados a disfraz y cautiverio en espera de que un turista pague por tomarles fotos. Duele. O debería doler, aunque sean prácticas amparadas por regulaciones laborales. Somos una entre las especies animales, con la diferencia no solo de un grado de inteligencia o racionalidad que solemos invocar con más orgullo a veces que demostraciones y méritos. La diferencia mayor está o debería hallarse especialmente en la generosidad, en la bondad, en la sana alegría, en la fundación y la defensa de valores éticos, ecológicos y otros sin los cuales la humanidad corre cada vez mayor y más permanente peligro de perecer. Si de las corridas de toro lo básico de lo que pudiera decir lo expuse en “Que no quiero verla” —sabiendo que contradictores abundarán—, sobre la pelea de gallos añado que es escalofriante ver a un niño participar en el entrenamiento de esos animales para la lid. Su preparación incluye el uso de la “mona”: un gallo que ya no sirve para la lidia y no produce ganancias en las apuestas, aunque al modo de avestruces parlantes optemos por decir que hoy en las vallas cubanas no corre el dinero, e incluso que la lidia no se ha legalizado, como alguien presuntamente bien informado me aseguró. En todo caso, la “mona” es un gallo vivo, no un trozo de madera o de goma, no un trapo, y se le somete a picadas y arremetidas de los gallos que van a pelear luego, hasta que literalmente muere de tanto abuso. Trátese de toros, gallos, perros… de los animales irracionales que sean, ¿no hay motivos para pensar que los racionales que integran la especie humana tendrán inseguras las virtudes que necesitan si no se plantean modos generosos de asumir su relación con aquellos? Cuando el autor cursaba estudios universitarios, una profesora o un profesor de lo que entonces se llamaba marxismo-leninismo podía sostener tranquilamente en clase, como si interpretara del modo más fiel la filosofía refundada por Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Ilich Lenin (y otros y otras), que el hombre (el ser humano) es más hombre (más y mejor ser humano) cuanto más se aleja de la naturaleza. Desde perspectivas similares se tildaba a la ecología de mero fruto de la ideología burguesa. También poniendo freno al pensamiento, exagerando de modo esterilizante lo que no era una exageración, y soslayando la tradición revolucionaria de arrebatar las armas a los enemigos de las revoluciones, algunos decían que la sociología era un simple invento burgués y no había más sociología valedera que el materialismo histórico. Así el entendimiento abarcador de la dinámica social terminaba reducido, supuestamente para defenderlo, a una ciencia particular. Hoy se sabe que el mejor modo de asumir a la especie humana como superación o negación (filosófica) de la naturaleza es percatarse de que el hombre (el ser humano: el hombre y la mujer) no está bien plantado, ni autovalorado, ni autodefendido en el mundo si no se sabe histórico y social a la vez, y biológico y natural: si no se comporta cuidadosamente como parte consciente de la sociedad y de la naturaleza a un tiempo. Hoy se acepta que la ecología es una ciencia —toda una forma de la conciencia social, se ha dicho revirtiendo dogmatismos pasados— indispensable para salvar al mundo en general y, dentro de él, a los seres humanos. Igualmente se sabe que la sociología en concreto, y las ciencias sociales en general, no deben ser simples y resignadas escuderas de las decisiones políticas —aunque estas sean acertadas—, sino exploradoras al servicio y en función de la política mejor trazada. ¿Que las ciencias sociales se equivocan? Sí, como la obra humana toda, que corre sobre aciertos y errores. ¿No sucede otro tanto a la política, que es igualmente parte de esa obra, no cosa divina? La vida habla más que los textos y, en el fondo, todo empieza y termina por ser un asunto profundamente cultural, o anticultural. Muchas cosas se saben, o deberían saberse. No para ostentarlas en plazas y salones como se exhibe una joya o se alardea de riqueza y poder, sino para ponerlas al servicio de una verdadera ascensión hacia el progreso humano, que valdrá poco, o ni cierto será, si no es fruto de la ciencia y la conciencia, de la bondad, la honradez y la belleza, real si digna. (Fuente: CubaDebate / Autor: Luis Toledo Sande)



  • Oscar a “Cascos Blancos”: Otra farsa mediática contra Siria
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    02/03/2017
    La banalización de la realidad social y la morbosa presentación del dolor ajeno, alcanzan los ribetes de farsa generalizada en el otorgamiento de un Oscar al documental “White Heltmes” (Casco Blancos) y sus roles en Siria. Tanto en Damasco como en cualquier zona que vive la despiadada guerra impuesta a esta nación del Levante, la noticia causó un dramático revuelo, no solo por la manipulación de hechos y escenas, sino por las oscuras e insensatas argumentaciones. Khaled Khateeb, uno de los autores del documental, con apenas media hora de duración, no pudo asistir a la ceremonia prevista porque el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense le bloqueó la entrada a la nación sede de la ceremonia desde 1929. Los organizadores de los Oscar, un tradicional premio anual de la Academia de las Artes y las Ciencias cinematográficas de Estados Unidos, no dieron explicaciones y solamente se limitaron a promocionar en su página web que los “Cascos Blancos” son “voluntarios civiles neutrales” que han salvado 60 mil vidas en Siria desde el 2013. Mucho menos se alude como antecedentes o argumentaciones “a favor del corto” que en abril del año pasado, uno de los dirigentes de la organización, Raed Saleh, no pudo entrar en Estados Unidos procedente de Turquía para recibir un premio humanitario porque en Washington los aduaneros lo obligaron a regresar afirmando que su visado había sido cancelado. Estos hechos, admitidos o no por los grandes medios de comunicación del mundo occidental, representan una clara tendencia hacia el simulacro y la sociedad del espectáculo como una realidad innegable en el mundo actual en el que vivimos. Para desmontar la farsa hay suficientes elementos, conocidos y no dichos por las autoridades estadounidenses, pero que existen y demuestran el insensato accionar de la manipulación mediática a través de la mentira y la presentación de recetas a cuál más falsa, inútil y tramposa como parte del simulacro político para destruir Siria y desvirtuar cualquier valor humano. Los llamados Cascos Blancos, que luego adoptaron el nombre de Defensa Civil Siria, fueron creados a finales de 2012 y principios de 2013 por James Le Mesurier, ex oficial del Ejército británico que empezó a entrenar a los primeros “defensores civiles” en Turquía. Actúan en los territorios controladas por la oposición extremista armada, sobre todo el Ejército para la Conquista del Levante, otrora Al Nusra, y afirman que “salvan gente de las dos partes del conflicto”, pero no incluyen a los leales al Gobierno sirio. En eses sentido, el documental premiado muestra a varios cascos blancos entremezclados con miembros de la banda armada que captura a un “cerdo de Assad”, así lo definen en la narración. Hay más elementos para valorar la manipulación porque ese grupo recibe donaciones de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que asegura haberles entregado más de 23 millones de dólares, así como de gobiernos de países como Reino Unido, Dinamarca y Japón, y de organizaciones vinculadas con el magnate George Soros, según denuncias públicas reiteradas no solo a partir de Siria... Una argumentación más: Prensa Latina pudo comprobar en Alepo, sobre la base de testimonios y relatos bien espontáneos, que los Cascos Blancos actuaban en los barrios orientales sin limitaciones y junto a las unidades del otrora Al Nusra y para ellos, los sirios en la zona occidental de la ciudad controladas por el Ejército sirio, estaba fuera 'del presunto alcance humanitario de sus labores.' Una vez más, la industria del cine estadounidense sigue siendo injusta sobre la base del entrelazado de la exhibición de la desigualdad con el entretenimiento más alienante, y la morbosa presentación de dolor ajeno. Misión Imposible, John Wick, Batman, Superman, La Mujer Maravilla o cualquier otra “obra cinematográfica” destinada a la exacerbación del mito del poder desde Estados Unidos, se sintetiza en un premio otorgado al documental Cascos Blancos, una manipulación mediática más destinada a desvirtuar los valores humanos en aras de los intereses políticos. (Fuente: Prensa Latina / Autor: Pedro García Hernández)



  • Arabia Saudita: El rojo petróleo wahabita
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    27/02/2017
    Arabia Saudita, como principal potencia de las monarquías sunitas del golfo, ha arrastrado a sus vecinos Qatar, Emiratos Árabes y Kuwait fundamentalmente, a acompañar y financiar el terrorismo wahabita encarnado en organizaciones como al-Qaeda, Daesh y el Talibán afgano y pakistaní, aunque en otros tiempos a pedido del Pentágono no se ha privado de financiar grupos que nada tienen que ver con el integrismo musulmán como los Contras nicaragüenses o la organizaciones neo fascista italiana Ordine Nuovo, responsable del atentado contra la Estación de Bologna en 1985 que dejó 85 muertos. Desde la guerra contra los soviéticos en Afganistán, la tiranía de los Saud ha ido incrementando sus “donaciones” a cuanta organización terrorista que se denomine wahabita, desde Filipinas a Nigeria, pasando por el Cáucaso, Siria, Irak, Afganistán, Somalia, Libia y Mali. Riad, fundamentalmente, ha regado de mezquita y madrassas (escuelas coránicas) donde se captan y radicalizan a los jóvenes asistentes a lo largo de toda Europa, África, obviamente el mundo árabe y el sudeste asiático, donde se les inoculan las atrabiliarias lecturas del Corán, de Muhammad Ibn Abd al-Wahab (1703-1792), quien llamaba a la instauración de un islam de los Salaf (predecesores) de allí el termino salafismo. Más tarde sus teorías fueron “actualizadas” en 1928 por el fundador de los Hermanos Musulmanes, Hasan al-Banna, hombre del Foreign Office y le continuó Sayyid Qutb, ahorcado en 1964 por el fallido atentando contra el líder egipcio Gamal Abdel Nasser. La financiación del terrorismo por parte de las monarquías del golfo son y fueron toleradas por Washington, para quienes estos grupos no dejan de operar como mano de obra, evitando así utilizar tropa norteamericana como ya ha sucedido en Libia y Siria y en los últimos tiempos en Irak, también. La alianza entre el Departamento de Estado y estas tiranías wahabitas han dado como principal resultado la subsistencia del Estado de Israel, ¿alguien conoce alguna acción de al-Qaeda o el Daesh contra intereses judíos en algún lugar del mundo? La existencia de estas monarquías absolutistas, que someten a sus pueblos a sistemas medievales de vida, donde una policía religiosa o Comité para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, llamada mutawa, controla el orden moral en las calles, pudiendo detener y castigar a quien falte las estrictas normas impuestas, y donde todavía siguen siendo públicos los ahorcamientos y decapitaciones, no parece ofender los principios de las potencias occidentales como lo han hecho el presidente sirio Bashar al-Assad, el líder libio Muhammad Gadaffi, o el “régimen” de los ayatolás iraníes que han llevado a sus pueblos a niveles de vida similares a países europeos. El libre tránsito de estas monarquías por el siglo XII, lo toleran Europa y Estados Unidos, por su petróleo barato y porque se han convertido en los mejores clientes globales de la producción armamentística. Las monarquías del Golfo incrementaron en un 154% la compra de armamento en estos últimos cinco años, según el Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI). Arabia Saudí, Qatar y Kuwait triplicaron sus compras de material militar, al tiempo que el pequeño Omán lo elevó su gasto ocho veces. Según la misma fuente, el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Bahréin Kuwait Omán, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes, realizan el 16,5% de las compras de armamento a nivel global, a pesar de que representan en total menos del 0,7% mundial. El complejo militar industrial norteamericano se ha beneficiado con el 57% de esas compras. El incremento de esas compras se produjo fundamentalmente tras las crecientes olas de protestas en 2011 conocidas como la Primavera Árabe, que precipitó las crisis en Libia, en Siria, profundizó la guerra civil en Irak, y la guerra en Yemen, donde los combatientes huthis (chiíes) y los grandes sectores de suníes pobres, han derrotado el gobierno títere de Mansur Hadi. Entre 2007 y 2011, Arabia Saudita ocupaba el undécimo lugar entre los importadores mundiales de armas para llegar en los últimos cinco años al segundo lugar con un incremento de 212%. El Reino Saudita, carcomido por el temor a la República Islámica de Irán, la contracara no solo religiosa, política y moral del islam, ha obligado a Riad a iniciar desde hace una década la renovación de todo su equipamiento militar lo que ha disparado contratos millonarios con los grandes centros industriales, casualmente occidentales y casualmente miembros del más exclusivo de los clubes del mundo, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con asiento permanente y poder de veto: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China. Los tres primeros junto a Ucrania, Alemania, España, India e Israel, son los grandes proveedores de armas no solo de Arabia Saudita, sino del resto de las monarquías wahabitas. Emiratos Árabes Unidos (EAU), que fue el tercer importador mundial, es un factor primordial a la hora de disciplinar a enemigos y amigos, colaborador fundamental de Riad en la guerra contra Yemen, ha realizado incursiones aéreas en Libia, en agosto de 2014, contra posiciones fundamentalistas, que se negaban a aceptar las imposiciones de Occidente. Por su parte Kuwait, incrementó la compra de armamento en un 175%. Tanto la familia Saud, como el emir Jalifa bin Zayed Al Nahayan, cabeza de EAU, anunciaron su disposición a continuar con el ritmo de sus importaciones de armamento. El emirato de Qatar, dueño de la tercera reserva mundial de gas natural, quizás el país del golfo más involucrado financieramente en la guerra de Siria, sufrió una crisis económica, debido a sus aportes a los terroristas, que obligó a un enroque entre el emir Jalifa al-Thani, con su hijo el jeque Tamim, en julio de 2013. El sultanato de Omán, según el SIPRI, junto a Corea del Norte y Eritrea, son las naciones que no informa el porcentaje de su PIB, que invierte en defensa. A excepción de Bahréin, el país más pequeño de CCG, que por otra parte acoge la base de la V flota Norteamérica, el resto de sus socios se ubican entre los 30 países compradores de armas desde 2011 a 2016. Las compras de las monarquías wahabitas se focalizaron en aviones de combate, helicópteros, sistema de defensas y comunicaciones, además de armamento para la seguridad interna. En al-Udeid, al suroeste de Doha (Qatar), se ubica la central norteamericana de monitoreo para las operaciones contra el Daesh, en Irak y Siria, con una dotación de cerca de 10 mil efectivos norteamericanos. Los ataques de Arabia Saudita, con aviones F 19 y los Commons Marcus Thunderbolt israelíes, y según algunas fuentes piloteados también por oficiales judíos, contra Yemen, iniciadas en marzo de 2015 para reinstaurar al presidente yemení Mansur Hadi, han disparado una crisis humanitaria de consecuencias desconocidas. Los ataques de Riad han producido más de 12 mil bajas en la población civil, casi 4 millones de refugiados, y habiendo destruido todo tipo de infraestructura deja como resultado que el 82% de los 26.5 millones de yemeníes necesite ayuda humanitaria; 14.4 millones no alcanzan a cubrir sus necesidades alimenticias básicas y cerca de 20 millones sin agua potable y 14.1 millones no disponen de asistencia sanitaria, cerca de 600 centros de salud han sido clausurados por los daños, además de la falta de insumos médicos y falta de personal. A pesar de tanto esfuerzo, la embestida del Rey Salman ha podido detener apenas la resistencia huthi, pero si posibilitó el avance de escuadrones de al-Qaeda y el Estado Islámico, en los sectores aparentemente “liberados” de la insurgencia chií. La casa Saud, empantanada en Yemen, pretende escapar de la situación antes que la guerra comience a incendiar sus propios territorios ya que la minoría chií, cerca de 2 del total de 28 millones de habitantes del reino, se ubican en las regiones de sur, donde también se encuentran los grandes yacimientos petroleros, comienzan a movilizarse a favor de sus hermanos yemeníes. Sin duda el rojo petróleo de golfo, no solo puede ahogar a sus pueblos sino a las corruptas monarquías que los dominan. (Fuente: Resumen Medio Oriente / Autor: Guadi Calvo)



  • 28F: otro mito de dominación
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    27/02/2017

    La reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía de 2007 introdujo entre otras modificaciones, un extenso Preámbulo en el que una de sus afirmaciones dice así:

    En los últimos 25 años, Andalucía ha vivido el proceso de cambio más intenso de nuestra historia y se ha acercado al ideal de Andalucía libre y solidaria por la que luchara incansablemente Blas Infante, a quien el Parlamento de Andalucía, en un acto de justicia histórica, reconoce como Padre de la Patria Andaluza en abril de 1983.

    Es decir, se afirma que desde la aprobación del Estatuto en 1981 hasta su reforma en 2006, los cambios habidos en Andalucía la han acercado a la que soñara Blas Infante, padre de la patria andaluza.

    Desde el Centro Andaluz del Pueblo “J. Félix Rivera” de Huelva, hemos empezado a estudiar, en la medida de nuestras precarias posibilidades, la vida y obra de Blas Infante y hasta el momento no hemos encontrado similitud alguna entre sus sueños y nuestras realidades. Más bien nos parece que nuestras realidades se asemejan más a lo que podrían ser las pesadillas de Infante.

    Uno de sus sueños fue el convertir al jornalero en labrador, acabar con la situación en la que unos seres humanos no tengan otro fin en la vida que el ser expropiado hasta más no poder, del fruto de su trabajo. Para ello abogó por el fin de la propiedad sobre la tierra.

    Con ello encontró el cariño del pueblo y el odio de todas las fuerzas políticas. Tanto las que defendían los intereses de los Terratenientes como los que abogaban por la nacionalización de las tierras o la propiedad colectiva o comunal de las mismas, porque para Infante la única propiedad legítima era la que proviene del trabajo, la misma a la que los jornaleros en su tiempo, y el conjunto de la clase obrera de hoy, nos es arrebatada constantemente. Para Infante ni la naturaleza ni sus recursos pueden tener propietarios.

    El papel de Andalucía como huerta europea obliga a la conservación de las estructuras latifundistas, -originadas durante la conquista católica de Andalucía y consagradas con las desamortizaciones liberales del XIX-, para la producción de alimentos, el enriquecimiento de clanes familiares-empresariales, muchos de fuera, algunos de aquí, a cambio de unos jornales de miseria, de unas condiciones de trabajo decimonónicas y unos efectos devastadores sobre la naturaleza.

    En este aspecto, en el de la liberación de la explotación capitalista de seres humanos y de la naturaleza no hay cambio en el trasfondo del asunto, entre el que combatió Blas Infante a principios del siglo XX con la que soportamos en este segundo decenio del XXI.

    Este sueño junto a otros, Infante nos lo cuenta en el Ideal Andaluz. Y para difundir su contenido se constituyó el Centro Andaluz, que bien pronto empezó a publicar periódicos y a establecer secciones en ciudades y pueblos hasta su clausura por la dictadura de Primo de Rivera.

    En desarrollo de esta tarea, los Centros Andaluces convocan las asambleas de Ronda y Córdoba de 1918 y 1919. En la primera se aprueban la bandera y escudo de Andalucía. Además se adopta la constitución federal de Andalucía de 1883 como nuestra Carta Magna, en la que en su artículo 1º se establece que:

    Andalucía es soberana y autónoma; se organiza en una democracia republicana representativa, y no recibe su poder de ninguna autoridad exterior al de las autonomías cantonales que le instituyen por este Pacto.

    En la de Córdoba se aprueba el manifiesto de la nacionalidad donde se aboga por la ruptura con los poderes centrales del Estado español como único camino para remediar los males de Andalucía, que están planteados y resueltos en nuestra constitución de 1883.

    Cada vez que se definen más los sueños de Infante, más lejos estamos que se alcancen: Abolición del trabajo asalariado y de la propiedad privada no obtenida mediante el trabajo propio; Y en una Andalucía soberana, libre y republicana, construida de abajo a arriba porque “no recibe su poder” más que de las autonomías que la forman.

    En nuestra realidad actual, además del mantenimiento y refinamiento en la explotación humana y de la naturaleza, nuestra Andalucía no es soberana, ni libre y recibe el poder, que ejerce contra los pueblos andaluces, del Estado español y la Unión Europea. Andalucía no cuenta con un Estatuto soberano. Es una Carta otorgada por las élites del sistema capitalista mundial, occidental y europeo.

    Para Blas Infante, España es el amo que nos impuso Europa. Para quienes escribieron, idearon y aprobaron el Estatuto que dice haber alcanzado los sueños de Blas Infante, España es nuestro hogar común, quien permite constituirnos en nacionalidad histórica y la Unión Europea nuestro ámbito de referencia.

    Por eso Blas Infante os llama pícaros. Para Infante el ejercicio de la política era un deber honorífico e inexcusable, pero los que tienen a la política como profesión les llama pícaros. Y ustedes, pícaros y pícaras, ¿le nombráis con todo el morro del mundo Padre de la patria andaluza?, ¿le honráis en los aniversarios de su nacimiento y asesinato?

    Habéis creado el mito del 28 F como el día que Andalucía se equiparó al resto de nacionalidades históricas del Estado español. Para los descendientes de sangre y de clase de los explotados y oprimidos en Andalucía es el día que nuevamente se frustró nuestra revolución. Porque os la dejamos en vuestras manos, en las manos de los descendientes de aquellos hombres del gobierno provisional de la II República y del primer gobierno republicano-socialista. Los descendientes de quienes mandaron al Alto comisionado de la República General Sanjurjo, para atacar la candidatura revolucionaria andaluza de Blas Infante a Cortes Constituyentes. Ustedes, descendientes políticos de quienes acusaron a la candidatura de Infante de querer bombardear Sevilla, vais y lo nombráis Padre de la patria, ¿pero cómo habría que llamar a vuestros predecesores en el puesto?, ¿cómo llamar a los padres de vuestros partidos? Infante os llamó pícaros, era muy educado y respetuoso, algo que ustedes no conocen, ni la educación ni el respeto por quien con su vida y obra recuperó la dignidad de nuestro pueblo.

    Si Infante viviera hoy no le llamaríais Padre de la Patria. Sería un populista más o algo peor, un dogmático, sectario o purista. Le haríais el vacío como le hicieron vuestros predecesores de gobierno y de partidos. Le aplicaríais las sanciones de la ley mordaza o de la antiterrorista, que son las que aplicáis ahora a los humoristas, titiriteros, cantantes y manifestantes por la democracia y las libertades.

    El 28 F no fue el día de la conquista de la autonomía plena por el pueblo andaluz. Ese es vuestro mito. El 28 F fue el penúltimo acto de conquista europea de Andalucía, la sumisión al orden constitucional español y europeo, del olvido de nuestras raíces, de donde y de quienes venimos. Es uno de vuestros mitos de dominación.

    Viva Andalucía libre

    Viva la Constitución Andaluza de 1883

    Miguel Cano

    Sindicato Unitario Andalucía




  • Las bases militares en Andalucía y el empleo
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    08/02/2017

    Uno de los argumentos esgrimidos para defender la existencia de las bases militares en las localidades donde se asientan, es el hecho de que crean numerosos puestos de trabajo. Por tanto esto supondría que la tasa de desempleo en dichas localidades sería muy inferior al resto.

    Veamos si es verdad este hecho. La publicación económica Expansión, nada sospechosa de izquierdista o de antimilitarista, recoge a fecha de diciembre de 2016, las tasas de paro existentes en todas las localidades del estado español.

    De los datos extraídos de dicha publicación, la localidad de Viator tiene un 18,6% de su población en paro. Otros municipio del Bajo Andarax cercanos a la Base: Pechina: 24,9%, Benahadux: 18,65%, Huercal de Almería: 19,8%, Gador: 27,8% y Almería capital: 21,65%. Es decir Viator tiene el mismo porcentaje de paro que Benahadux, casi igual que Huercal y un poco menos que Almería capital. Eso sí hay algo más de diferencia respecto a Pechina y a Gador.

    Grosso modo podemos concluir que la media de tasa de paro de la comarca del Bajo Andarax y de la capital puede estar en torno al 20%. Pues bien, comparando esta media con las tasas de paro de otras localidades de la provincia, resulta que el hecho de tener una base militar al lado, no hace, ni mucho menos, que ese pueblo esté entre los que tienen una tasa de paro más baja. Veamos los datos de algunos pueblos: Adra: 17,2%, Albox: 15,7%, Roquetas: 18,27%, El Ejido: 12,88%, Cuevas: 17,46%, Tabernas: 22,9%. Terque: 14,8%, Nijar: 13,5%, Canjayar: 18,11%, Santa Fe: 20,14%, Abrucena: 13,3%, Gergal: 16,5%.

    No es solo la base española de Viator sino que ocurre algo parecido con las bases americanas de Rota y de Morón.

    Morón de la Frontera, junto a la base yanqui tiene un 25% de paro, incluso superior a la de otros pueblos de la comarca y de Sevilla. Por ejemplo Osuna: 19,4%, El Coronil: 17,9%, Puebla de Cazalla: 20,9%, Arahal: 18%, Montellano: 19%.

    El pueblo de Rota en Cádiz que según todos los tópicos “vive gracias a la base yanqui de Rota”, es cierto que tiene un porcentaje de paro inferior a otros muchos pueblos gaditanos, pero de ninguna manera nada significativo En concreto tiene un 29,2%. Otros pueblos: Algeciras: 30,9%, Jerez: 36%, La Línea: 34%, Puerto Real: 32%, San Fernando: 30%, Cádiz capital: 31%, El Bosque: 30,9%.

    Por otro lado resaltar que a pesar de las promesas continuas de que nuevas operaciones en la base de Rota (el escudo antimisiles) iba a darle a la zona una riqueza inmensa, resulta que todo lo contrario, finalizan contratos de los empleados locales y son repuestos por trabajadores y militares norteamericanos. E igual ocurre con la base española de Viator donde el año pasado quince trabajadores de mantenimiento se quedan en paro después de que la empresa dejara de prestar sus servicios y no ser estos subrogados. El trabajo lo hacen ahora militares y una escuela taller del Inem. Alguno de los despedidos tenía hasta 14 años de antigüedad.

    Para las personas que queremos una Andalucía en paz sin OTAN y sin bases militares, una Andalucía soberana, socialista, feminista y ecologista, no nos hace falta conocer estos datos económicos, porque seguiríamos rechazando la guerra y “su industria” SIEMPRE, aunque trajera a nuestros pueblos toda la riqueza del mundo. Pero es que además resulta que mienten y manipulan cuando quieren equiparar las bases militares a riqueza y empleo.

    No nos queda más remedio que seguir luchando contra las bases militares, sean españolas, americanas o inglesas. Y tenemos una cita próxima, en la que desde la Plataforma Almeriense OTAN NO BASES FUERA, os invitamos a todas las andaluzas y a todos los andaluces de conciencia a que participéis. Será el próximo 1 de abril, y realizaremos por segundo año consecutivo, una marcha desde Almería hasta la base militar de Viator para pedir el desmantelamiento de esta base que está al servicio del estado capitalista español y de la OTAN.

    Mariano Junco




  • Derecho a decidir y legalidad española: ¡todo un oximorón!
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    07/02/2017
    En el debate sobre unilateralidad-bilateralidad, legalidad-ilegalidad hoy presente en los procesos catalán y vasco, sus contenidos están perversamente manipulados desde Madrid y sus medios. Por eso, para plantear éste en sus justos términos, hace falta desbrozar previamente el marco del debate. El PP utiliza ahora la palabra “diálogo” para todo y más. Sin embargo, ¿hay algo más unilateral que afirmar el carácter “indisoluble e indivisible” de España?; ¿más unilateral que imponer leyes de todo tipo –reforma laboral, LOMCE, Ley Mordaza, Ley de Estabilidad presupuestaria, Reforma de las pensiones,…- pasando por encima de las grandes mayorías de los Parlamentos vasco, navarro o catalán?; ¿más que suspender por decenas cuantas leyes –asistencia sanitaria, fracking, desahucios, función pública,..- aprueban estos Parlamentos y no son de su agrado?; ¿más que contar con árbitros de parte –Tribunal Constitucional- para poder zanjar a su gusto los conflictos que surjan? El nacionalismo español, de derechas o izquierdas, consciente o no de ello, juega con ventaja. Habrá a quienes no les guste tanto su marco institucional, pero el menos tienen marco, que no es poco a la hora de disponer de herramientas para cambiar las cosas. Cuentan así con su Constitución –nosotros tan solo con un Estatuto-; sus Tribunales Constitucional y Supremo –nosotros con togas de segunda mano-; sus leyes orgánicas y básicas –nosotros con normas supeditadas a aquellas y, finalmente, por si las cosas se tuercen, con la Audiencia Nacional, la Policía, la Guardia Civil y el Ejército. Por eso, hablar de la necesidad de tener que llegar a acuerdos bilaterales en esta situación de radical desigualdad es poco menos que un escarnio. Querer ir siempre de mano y con derecho a un descarte de más, es de tramposos. En días pasados, el Parlamento de Gasteiz ha aprobado constituir una ponencia para abordar la reforma del Estatuto de Gernika, eso sí, “respetando el ordenamiento jurídico”. Votaron a favor PNV, PSE y Podemos, mientras que EH Bildu se abstuvo y PP votó en contra. No es la primera vez, ni la segunda, ni la tercera que algo parecido se aprueba, pero luego todo se embarra y atasca, porque al final mezclar agua y aceite resulta imposible. Sin embargo, mientras tanto, el invento sirve para sacar fotos, ganar tiempo, aburrir al personal y desactivar conflictos, que tampoco está nada mal. En otros ámbitos no suelen ocurrir estas cosas. Me explico: ¿cuáles son los movimientos sociales –desahucios, feminismo, ecologismo,…- que al plasmar sus reivindicaciones y estrategias hacen referencia expresa a que todo lo que plantean debe enmarcarse en el más absoluto respeto al marco legal vigente? ¿Dónde ha visto alguien que la PAH plantee para la satisfacción de sus justas exigencias la estrategia de la bilateralidad y el acuerdo con la Banca usurera, o que el movimiento feminista hiciera algo parecido cuando se puso sobre la mesa el proyecto de ley del aborto de Gallardón?. Es decir, ¿a santo de qué viene esta invocación legal-constitucional rayana en el exorcismo tan solo cuando se plantean reivindicaciones y exigencias relativas al derecho a decidir y la cuestión nacional? Lo dicho, se quiere jugar con ventaja. Hay gentes que parecen tener memoria de pez y a las que conviene recordar algunas cosas. Así, por ejemplo, que en 2005, cuando una de estas Ponencias, similar a la ahora puesta en marcha, fue aprobada por el Parlamento Vasco (reforma del Estatuto de Gernika en tiempos del lehendakari Ibarretxe y el Gobierno de Zapatero), en el Congreso español ni siquiera permitieron su tramitación, votando en contra de la misma 313 diputados y diputadas (PSOE, PP, IU, Chunta y Coalición Canaria), frente a los 29 votos de PNV, ERC, EA, Na Bai y BNG. Algo parecido sucedió en Catalunya un año después, en 2006, cuando el Estatuto aprobado en el Parlamento catalán fue “cepillado” convenientemente en Madrid (también con el Gobierno de Zapatero) y, no contentos con esto, fue después desbastado a conciencia por el Tribunal Constitucional, dejándolo al final irreconocible y hecho unos zorros. Para cubrirse las espaldas, y que no se diga, en la Ponencia recién aprobada en Gasteiz para la reforma del Estatuto se hace referencia también a la necesidad de respetar la “voluntad política democráticamente expresada por la ciudadanía vasca”. Lo dicho, memoria –consciente- de pez. Cuando en 2008 el Parlamento Vasco aprobó su Ley de Consultas, el Tribunal Constitucional la declaró ilegal, lo mismo que hizo en 2015 con una ley catalana similar. Y es que las cosas están muy claras en Madrid a este respecto: ni autodeterminación, ni derecho a decidir, ni referéndum, ni consulta, ni proceso participativo…, ni nada que siquiera pueda rozar la unidad indisoluble e indivisible de la patria y la soberanía única española. Y al que se desmande, como ahora en Catalunya, procesamiento y Audiencia Nacional, sin importar que caigan presidentes de la Generalitat, el Parlament, consellers,…. En el marco constitucional español plantear vías “bilaterales” y legales como camino para el reconocimiento de la realidad nacional de Catalunya, Euskal Herria, Galiza y su derecho a decidir, es un completo oximorón; es decir, son términos contradictorios entre sí. Afirmar uno supone excluir el otro. Si España es indisoluble e indivisible, la opción independentista nunca podrá ser admitida. Si la soberanía española es única, la libre expresión de la voluntad vasca o catalana nunca podrá ser aceptada. Mucho más aún con las españolísimas mayorías (PP, PSOE, C’s,…) existentes hoy en el Congreso. La Transición legó pilares esenciales del franquismo (Monarquía borbónica, España indisoluble, Ejército garante institucional,….) cuya superación solo puede abordarse desde planteamientos de ruptura democrática. Lo demás son cánticos celestiales. En su día, allá por mediados de los setenta, todo comenzó a torcerse cuando la oposición mayoritaria de izquierdas comenzó a transitar de la ruptura democrática a la ruptura pactada (o sea, lo que hoy se llama “bilateralidad”). Consiguió legalizaciones y algún que otro oropel democrático, pero dejó por el camino convicciones republicanas, el derecho de autodeterminación, la continuidad en sus cargos de todos los criminales franquistas, uniformados o togados…. Y de aquellos barros estos lodos. Bilateralidad y legalidad, dicen. Esta película ya la he visto. Fuente: Rebelión / Autor: Sabino Cuadra)



  • Ucrania: la guerra como pretexto
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    06/02/2017
    El gobierno ucraniano parece crear un escenario, en el que provoca la guerra en Donbass, se presenta luego como víctima y trata de involucrar a la Unión Europea (UE) y, sobre todo, a la nueva administración estadounidense. Desde el 28 de enero, después de violar decenas de veces y a diario la última de las 35 treguas pactadas en los últimos años, -esta vez en septiembre de 2016-, el ejército ucraniano inició escaramuzas que tenían un abierto carácter de provocación en Donbass. En lugar de realizar una ofensiva con grandes unidades, Kiev apenas empleaba dos escuadras reforzadas con blindados y apoyadas con fuego de morteros para atacar posiciones aisladas de las fuerzas de autodefensa de la autoproclamada república de Donetsk. Con ello, consideran analistas, se buscaba una reacción bélica de los rebeldes de Donetsk para presentarlos como agresores ante los ojos de la opinión pública, como ocurrió con la sorpresiva interrupción de una visita del presidente ucraniano, Piotro Poroshenko, a Alemania. A diferencia de Washington, financiador y creador en su momento de las protestas violentas en Kiev entre noviembre de 2013 y febrero de 2014, así como promotor de la guerra en el Donbass, Berlín y París optaron por buscar a Moscú para un diálogo directo con Poroshenko. Pero era necesario convencer a potencias occidentales, que por lo general aportan dinero para la desfallecida economía ucraniana, y, como afirmó recientemente el mandatario ruso, Vladimir Putin, presentarse una vez como víctima ante la opinión pública internacional. Aún cuando el segundo al mando de las fuerzas armadas ucranianas elogió a sus tropas por avanzar paso a paso para reconquistar Donbass, Poroshenko insistía, nuevamente, en acusar a Moscú de ser la responsable de la nueva escalada en el sureste ucraniano. Una estrategia de la guerra, dirigida, entre otros hechos a desviar la atención de la paupérrima situación de la economía ucraniana, fue situar tanques o sistemas coheteriles entre edificios de zonas residenciales o donde está prohibido por mutuo acuerdo. Tales acciones, algunas de las cuales ocurrieron ante la mirada indiferente o cómplice de la misión de observadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), buscaban, como todo parece indicar, una respuesta bélica de los rebeldes en esas áreas. Desde la UE, la dirección de la OSCE y de la ONU, cuyo Consejo de Seguridad preside Ucrania desde la semana pasada, solo se escuchan llamados generales para que las partes enfrentadas pongan fin de inmediato a los combates, sin señalar a los culpables de la crisis. La presidencia ucraniana afirmó, incluso, que en una conversación telefónica de Poroshenko y su similar norteamericano, Donald Trump, ambos llamaron al fin inmediato de los enfrentamientos y situaron el diálogo como única salida al conflicto en el sureste ucraniano. El vicejefe de la comandancia militar de Donetsk, Eduard Basurin, denunció que Ucrania concentra cada vez más tropas y medios de combate para formar una fuerza de choque a lo largo de toda la línea de confrontación en Donetsk que alista sistemas coheteriles Tochka-U. De ser así, Kiev, a donde en febrero de 2014 llegó al poder un gobierno golpista de la derecha con respaldo neofascista, viola el acuerdo pactado en febrero de 2015, en Minsk, para que ambas partes retiraran su armamento pesado de la línea de enfrentamientos. Kiev para nada ofrece signos de querer cumplir con los acuerdos de Minsk, pero amenaza con aplicar legislaciones internas que podrían empeorar aún más el tema de la integridad territorial ucraniana. Luego del golpe de Estado, Donetsk y Lugansk rechazaron la asonada y su intento de eliminar el ruso como lengua oficial lo que las llevó a celebrar sendos referendos sobre independencia, en marzo de 2014. Un mes después Kiev empezó contra ellas una operación de castigo. Ahora la Rada Suprema discute una ley aún más polémica aún para dejar al ucraniano como única habla en la que se pueda educar, difundir noticias y filmes o emitir documentos oficiales. Mijail Potrobinski, director del Centro de Investigaciones Políticas de Kiev, considera que ello amenaza con formar nuevas repúblicas populares independientes en Odessa o Jarkov. Con ello coincide el jefe de la revista online Liva.com, Andrei Manchuk, quien estima que esta vez existe el peligro que la ley desestabilice aún más a la sociedad ucraniana. Mientras la OSCE finge no entender cuando civiles en Donetsk le reclaman hacer algo para parar el cañoneo sobre sus casas en Donbass, Poroshenko parece mantener la guerra como pretexto para garantizar poder y dinero, aunque cada vez le creen menos en Occidente. (Fuente: Prensa Latina / Autor: Antonio Rondón García)



  • El españolismo sonriente: humoristas al servicio de la colonización (IX)
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    01/02/2017

    lombilla e infante

    La mixtificación de la Historia efectuada por la ideología de Estado en lo que a nuestro país respecta se ha basado en relatos que, no por falsos, dejan de ejercer su efecto alienante. El más clásico es el de la santísima trinidad formada por “invasión árabe”, “Reconquista cristiana” y “repoblación norteña”. Pero en lo tocante a la época contemporánea es recurrente la resignificación de la que es víctima el discurso y pensamiento del Padre de la Patria andaluza, transformado por el régimen gobernante en el país desde hace tres décadas y media en una figura inocua. Merced a esta falsificación, Blas Infante queda como una especie de santón cuyo principal valor queda limitado básicamente a la creación de los símbolos andaluces (himno, bandera y escudo) y a quien resulta útil apelar en los mensajes institucionales, pero siempre despojado de su dimensión soberanista y/o revolucionaria:

    << El Blas Infante burgués, tan querido y propagado por el régimen actual, es falso. Aquellos que lo falsearon, fueron en primera instancia el andalucismo regionalista predominante en los años 80, que pretendía acomodar la obra del andaluz de Casares a su proyecto institucional, regionalista y social-liberal. Moldearon y recortaron el pensamiento infantista. Como en el mito griego del lecho de Procusto, alargaron aquello que les interesaba y mutilaron lo que “sobraba”, lo que no les interesaba. Ante esta situación el nacionalismo español las tenía todas consigo para arrinconar a Blas Infante en un párrafo final de los libros de historia de los escolares andaluces. >>1

    En efecto, esto es así. Por ejemplo, en un manual de Lengua de segundo curso de la ESO, un pequeño recuadro en la parte inferior derecha de una página dedicada a lo que se habla en Andalucía, aparte de ofrecer la ambigua información de que “Murió, víctima de la Guerra Civil, en 1936” (así, sin más, soslayando tanto el motivo como a manos de quiénes), establece que “Su obra más importante fue Ideal Andaluz, donde explica su visión de la historia y analiza la sociedad andaluza de la época2”. La divulgación de este mensaje adulterado del pensamiento infantiano ha resultado ciertamente funcional en la consecución del objetivo gracias a intrumentos como el discurso oficial en torno a su figura difundido por el Museo de la Autonomía de Andalucía (ubicado en Coria del Río) o numerosas publicaciones del Centro de Estudios Andaluces (“centrA”, ubicado físicamente en el primero). Otro libro de texto explica que este se fundó para “generar conocimiento sobre la realidad social, económica y cultural de Andalucía”3. Así, una información de Andaluces.es (6/III/2016) ofrece los detalles de la presentación de la última edición de El Ideal Andaluz, a cargo de dicha institución. El texto, el primero que escribiera Infante, es aquel del cual más habla y más cita habitualmente este aparato estatal en Andalucía, al tratarse de una obra más abundante en momentos de carácter lírico y con menor carga subversiva que sus trabajos posteriores, progresivamente más radicales y reivindicativos. El autor del estudio introductorio a esta última edición de “su primer y más importante libro” (según el prisma de este medio de tendencia socialdemócrata), Francisco Garrido, exdiputado estatal por las listas del PSOE (después parlamentario autonómico bajo la marca IU), redunda en los tópicos habituales del discurso dominante en torno al pensamiento infantiano; esto es, “«El nacionalismo andaluz de Blas Infante en realidad era un antinacionalismo», dice Garrido, quien destaca la defensa del universalismo, la diversidad, la alegría y la fraternidad que hace el padre de la patria andaluza” en dicha obra, e, incluso yendo más allá, “«parece más la propuesta de un nacionalista español que la esperable de un supuesto nacionalista andaluz», detalla el profesor, añadiendo que “«Ojalá todas las patrias pudieran decir que su padre fue un revolucionario moderado, sentenció Garrido en el Ateneo de Sevilla”, ya que “El nacionalismo andaluz de Blas Infante “«no defendía ni mucho menos romper con el Estado»”4. Aquí tendríamos, pues, un ideólogo inofensivo para el poder.

    Comprobemos dicha efectividad de la difusión del Infante 'descafeinado' en el plano mediático. En el diario digital Confidencial Andaluz encontramos una viñeta subida el 6 de marzo de 2016 en la que el humorista gráfico sevillano Lombilla dibuja a Blas Infante en el cielo, revistiéndole de la citada aureola de santidad aséptica con las típicas alas de ángel, junto a un periódico en que puede leerse “Hubo banderas andaluzas en la salida de la cárcel de Otegi”, hecho ante el que el Infante imaginario reacciona diciendo “¡Hay gente pa tó!” [sic, con tilde]. La intención del dibujante es contraponer los elementos de Infante y la bandera, los cuales gozan de relativo consenso favorable entre la población y establishment político5 andaluces, frente a la izquierda abertzale vasca, ideología mediáticamente satanizada y representativa de uno de los nacionalismos periféricos (terminología oficial) del Estado, encarnado en su líder, Arnaldo Otegi. La viñeta da a entender que Infante reaccionaría con estupor a tal vinculación entre el símbolo que él mismo contribuyó a instituir (aunque no inventó, ya que es la bandera más antigua de Europa6) y el líder abertzale, por mor de las/os miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores que acudieron a expresar su apoyo a esa figura política vasca a su salida de la cárcel.

    Sin embargo, si escuchamos sus primeras palabras tras salir de prisión, en cuyo lugar, efectivamente, había sindicalistas del SAT con banderas andaluzas, Otegi se autodefine entre las personas “marxistas”, “independentistas” y “socialistas”7. El marxismo es una ideología que puede adscribirse, evidentemente, a la órbita comunista. ¿Se trata de una corriente de pensamiento político tan alejada de un pensador como Blas Infante como para que este se mostrara extrañado de que la simbología aprobada por él y otras personas aparezca en un acto de solidaridad internacional con Otegi, como la viñeta de Lombilla da a entender? Dejemos que sea él mismo quien despeje cualquier duda en los párrafos con que comienza otra de sus obras, La dictadura pedagógica, escrita en 1921:

    << Hay dos especies de comunistas. La de aquellos que aspiran, mediante el esfuerzo propio, a engrandecer su vida para darla a toda la comunidad; y la de aquellos que esperan en que una colectividad, formalmente comunista, venga a satisfacer las exigencias de su propia vida individual, dispensándoles y redimiéndoles del dolor que partea el esfuerzo creador. […] Somos o aspiramos a ser comunistas de la primera especie. Y decimos, aspiramos a ser, porque nuestra modestia se resiste a conferirnos con este nombre de comunistas, expresión con este nombre de comunistas, expresión cuyo concepto verdadero es la esencia de una pura y excelsa santidad. […] Amigos y soldados fervorosos seremos siempre de todas las Revoluciones o de todos los poderes revolucionarios, enemigos de la Dictadura Plutocrática o Burguesa, hoy casi universalmente entronizada. >>8

    Son palabras que difícilmente encajan en la caracterización presentada por el autor del citado estudio introductorio a la más reciente versión de El ideal andaluz, obra escogida, como hemos apuntado, al objeto de edulcorar la imagen del Padre de la Patria:

    << El Blas Infante que escribió aquellos primeros textos, como El ideal Andaluz, era el más lastrado por esa praxis practicista y prudentista autoimpuesta. Por eso, de esa primera obra, tan del gusto revisionista por su aparente regionalismo, pro-españolismo y mero reformismo económico, él mismo renegó en parte posteriormente. [...] El Blas Infante real es el que comenzó a mostrar su ideología sin “eufemismos”, como él denominaba a la etapa primera. Fue el hombre maduro y madurado de los últimos años. El de obras como El complot de Tablada o Fundamentos de Andalucía. El que renegaba cada vez más abiertamente de Europa y España, hablando, cada vez más frecuentemente, de revolución. El compañero de comunistas y anarquistas, defensor de los felahmengu, de aquellos obreros-jornaleros a los que animaba a levantarse y tomar el Poder. El que denominó a su grupo político “liberalista”, con lo que subrayaba el qué era y el para qué existía el andalucismo. >>9

    Una vez puesta en cuarentena la presunta 'moderación' de que, según los altavoces de opinión hegemónicos, hacía gala la doctrina infantiana, si nos ceñimos al eje centro-izquierda, no está de más reflexionar, igualmente, en torno a si también es cierta la existencia de ese 'españolismo' como supuesta característica típica y permanente del pensamiento del notario de Casares. Recordemos que la viñeta humorística que hemos reseñado pintaba a un Infante atónito tras ver relacionada la bandera andaluza con un acto de apoyo a un político independentista. Nuevamente, basta con recurrir a fragmentos como este: “Sí, nosotros aspirábamos y aspiramos, y seguiremos aspirando, a la elaboración de un Estado Libre Andaluz. […] Pues nosotros no tenemos, por ahora, otras denominaciones que las de República Andaluza o Estado libre o autónomo de Andalucía para llegar a expresar aquella Andalucía Soberana, constituida en democracia republicana”. El fragmento (cit. en ibíd.) se encuentra en La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía10, que fue publicado originalmente en 1936, pocos meses antes de su asesinato. Pero no es necesario esperar tanto para encontrar afirmaciones tan ajenas a la ideología españolista. Tan solo cuatro años después de la aparición de El ideal andaluz, es decir, en 1919, Infante participó de manera notoria en la redacción del Manifiesto de la Nacionalidad aprobado en Córdoba, texto bien explícito:

    << Sentimos llegar la hora suprema en que habrá de consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja España, la cual va a desvanecerse como una sombra antes de que concluya este instante solemne de la vida mundial. […] Rechacemos la representación de un Estado que nos deshonra, sosteniendo regímenes arcaicos y feudales en todos los órdenes de la Administración. […] Declarémonos separatistas de este Estado que, con relación a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de justicia y del interés y, sobre todo, los sagrados fueros de la libertad; de ese Estado que nos descalifica ante nuestra propia conciencia y ante la conciencia de los pueblos extranjeros. Avergoncémonos de haber sufrido y condenémoslo al desprecio o al perecimiento; esto es, al vacío del olvido absoluto en donde el recuerdo del malo se extingue […]. En todas las regiones o nacionalidades peninsulares, se observa un incontrastable movimiento de repulsión hacia el Estado centralista. Ya no le vale resguardar sus miserables intereses con el santo escudo de la solidaridad o unidad, que dicen nacional. […] Andaluces: Andalucía es una nacionalidad porque una común necesidad invita a todos su hijos a luchar juntos por su común redención. Lo es también porque la Naturaleza y la historia hicieron de ella una distinción en el territorio hispánico. […] No habiendo sido jamás Andalucía entregada a sí misma desde la conquista y dominación cristiana que vino a absorber nuestros jugos vitales y a esterilizar nuestro genio creador, no puede decirse que sea Andalucía incapaz de regirse bajo las nuevas condiciones. >>11

    Es más: el mismo año, concretamente el 5 de febrero, la portada del número 63 del semanario El Regionalista. Defensor de los intereses autonómicos de Andalucía ofrece un editorial cuya autoría ha sido atribuida por numerosos historiadores a Infante (y que, en todo caso, está claro que él debía suscribir en su calidad de miembro de la redacción), en el que el Centro Andaluz de Sevilla declara:

    << Andaluces, sabedlo: El Estado español desprecia a nuestro país, actual inerte e imbecilizado por el tormento de la larga tragedia, recibe los puntapiés del señor con inconsciencia, mansedumbre e indignidad esclavas. ¡Pobre Andalucía! ¡Ha perdido la dignidad y el valor que la libertad confiere! Tiene la repugnante lealtad de un bufón servil, ¡Andalucía adula bajamente al Estado español, a la patria españolista!Andaluces cobardes y encanallecidos, sabedlo: Si el Estado español es España, fue España la que vino a arrebataros vuestra tierra nacional sumiéndoos en espantosa miseria [...]. Andaluces: Si el Estado Centralista Español fue y es, como dicen sus sostenedores, la España viva, execrad esa sierpe de España. Renegad de ella. […] Os niega el pan. En cuanto al espíritu, España no lo tiene. ¿Cómo podrá infundiros espíritu de vida la que por no tenerlo, lo mató en vosotros? ¡España, España!... El extranjero lo dice. España es una negación de muerte. Para auscultar en España el latir de un original espíritu, han de venir a buscarlo en el espíritu agonizante y estigmatizado que la dominación de esa España dejara a Andalucía.

    ¡Qué tristeza! ¡Y aún hay andaluces españolistas! Andaluces que ante las ansias libertadoras del pueblo catalán, gritan con inconsciencia imbécil «¡La unidad de la patria!». Andaluces. Si la patria es espíritu, debe ser un espíritu paterno. ¿Qué cuidados paternos o maternos ejerció con vosotros la patria española? Andaluces hartos o plutócratas. Caciques malvados de la política o de la tierra, con vosotros no hablamos. >>12

    De la lectura de todos estos fragmentos, el último de los cuales contiene una clara defensa solidaria de otro nacionalismo periférico, el catalán, resulta ciertamente complicado suscribir la caracterización que de Blas Infante hacía el exdiputado y exparlamentario Francisco Garrido pintándolo como un “nacionalista español” que “no defendía ni mucho menos romper con el Estado”, salvo que nos encontremos ante una estrategia política y mediática de distorsión de las coordenadas ideológicas en las que se movía su doctrina. Pero hay también otro componente en la presencia de militantes del SAT en la salida de prisión de Arnaldo Otegi que desmiente ese hipotético asombro con que Lombilla retrataba al Padre de la Patria, dado que este, en un gesto lleno de complicidad y respeto, visitó y llevó las publicaciones liberalistas al presidente catalán Lluís Companys y los consejeros de la Generalitat, detenidos por el nuevo Gobierno conservador del Estado y trasladados al penal de El Puerto de Santa María13. La proclamación del Estado Catalán por parte de Companys, tras la huelga revolucionaria del otoño de 1934, fue el origen de la reacción militar española, la suspensión del Estatuto de Autonomía de Cataluña, la detención del Gobierno de ese país en pleno y la posterior condena por “rebelión”, el 6 de junio de 1935, a treinta años de privación de libertad e inhabilitación absoluta. Fue en esos difíciles momentos cuando varios andalucistas de los territorios de Cádiz y Sevilla pusieron en riesgo sus vidas visitando a los detenidos. Infante se encontraba entre aquellos visitantes y les proporcionó ropa, comida y algunos libros con los que sobrellevar el encarcelamiento. Así se dirigía inicialmente por vía epistolar a Companys y sus compañeros:

    << [...] desde que vinieron ustedes, en la tristeza de una pena grande cual es la de considerar que la verdadera Andalucía, restaurada en nuestro espíritu, quisiera alojar en sus mejores palacios a los hermanos ilustres de Cataluña por estar todavía Andalucía irredenta, se ha dispuesto actualmente una prisión en una de nuestras infortunadas ciudades. Creo, señores, expresar el sentir de la Junta Liberalista de Andalucía ofreciéndoles con vehemencia cuantos servicios pudieran ustedes necesitar, esperando que sencillez o libertad de hermanos, dispongan ustedes de nosotros […]. Aquellos individuos del Gobierno provisional no pagaran nunca el mal que hicieron cuando nos difamaron [...] persiguiendo, entre otros males, este de que haya venido a abrirse en Andalucía una pensión para alojar a nuestros hermanos del generoso País Catalán. [...] yo también quiero ir a visitarles. Hablamos mucho de ustedes. Sufrirán mucho en esa cárcel […], sufrimiento trascendente para la fecundidad catalana. >>14

    A la redacción de todos estos textos de Infante nunca divulgados por el régimen “autonómico” vigente en el país hay que sumar otras consideraciones. La primera es que en toda su trayectoria Infante jamás otorgó entidad nacional alguna al Estado español, al que reconoció simplemente como institución existente, al tiempo que cuando se refería a “España” lo hacía como realidad geográfica, a pesar de los esfuerzos de su hija, Mª Ángeles Infante, por declarar cada vez que le acercan un micrófono que su padre no era separatista. Segundo, que la utilización de España para Blas Infante fue un elemento táctico, que buscaba ocultar y evitar la persecución política de la que su andalucismo revolucionario fue objeto, escondiendo la profundidad de su pensamiento, como ponen de manifiesto algunos de sus enunciados:

    << En una entrevista al diario El Sol en 1931 decía (el subrayado es nuestro)15:

    «…La Dictadura (de Primo de Rivera) pese al sigiloso proceder que observábamos, proceder que sólo descifró en España el Sr. Cambó al decirme en una charla de tren que “liberalista” quería decir “separatista”, nos destrozó a nuestras sociedades, deportó a los adheridos de Córdoba y clausuró nuestras escuelas (los Centros Andaluces)…»

    Es de esta manera que podemos entender algunas de las contradicciones aparentes del pensamiento infantiano en este sentido. Lo escribe el propio Blas Infante en una carta enviada al escritor catalanista Cases-Carbó (1936):

    «…Nosotros, hemos practicado la táctica política. No hay más que una táctica: acomodación de la conducta política (u ordenada al beneficio de la Comunidad), según las exigencias o permisiones de las circunstancias vigentes. Durante un cuarto de siglo hubimos de dirigirnos atentos a un aprovechamiento completo o exhaustivo de aquellas permisiones, elaboradas por nosotros mismos, o suscitadas por el azar, que a nuestra acción se iban ofreciendo…».16 >>

    En tercer lugar, la detención de Infante el 2 de agosto de 1936 en su casa de Coria del Río obligó a la esposa de D. Blas a quemar todos los escritos que consideró comprometedores, por lo cual los que han llegado hasta nuestros días son tan sólo una parte sesgada del pensamiento infantiano, necesariamente mermada respecto a su etapa más madura (ibíd.). Cuarto, que la propia sentencia dictada contra él, cuatro años después de su asesinato, señala como 'delito' merecedor de la condena a muerte (de acuerdo con el criterio de la autoridad vigente fascista, se entiende) el que “formó parte de una candidatura de tendencia revolucionaria”17, amén de que era conocido como “el separatista” entre los círculos cercanos a quienes ordenaron su asesinato.

    En suma, comprobamos que no solo el humor audiovisual, sino también el de corte gráfico, colabora en la asunción de los dogmas de la vigente ideología de Estado. A veces, una viñeta puede ser tan eficaz como una publicación académica o un manual escolar a la hora de formar mentalidades sumisas. Sobre todo cuando la realizan las/os naturales del propio país.

    Manuel Rodríguez Illana

    1 RÍOS, Carlos (2011): “La ética revolucionaria en Blas Infante”, https://nacionandaluza.files.wordpress.com/2015/12/la-etica-revolucionaria-en-blas-infante.pdf

    2 VV.AA. (2012): Nuevo Juglar. Lengua castellana y literatura 2º de ESO. Barcelona: Vicens Vives. P. 9.

    3 VV.AA. (2016): Lengua castellana y literatura 1º de ESO. Barcelona: Vicens Vives. P. 272.

    5 Incluso el Partido Popular en Andalucía, la formación a priori más abiertamente españolista, celebró del Día Institucional de Andalucía de 2016 desplegando una blanquiverde de 600 metros. 20Minutos.es, 27/II/2016. http://www.20minutos.es/noticia/2684182/0/pp-a-celebra-este-s-bado-28f-desplegando-bandera-andalucia-600-metros/

    8 INFANTE PÉREZ (1989): La dictadura pedagógica. Sevilla: Fundación Blas Infante. Pp. 5-11.

    9 CAMPOS LÓPEZ, Francisco (2009): “Reivindicando al Blas Infante soberanista y revolucionario”. https://nacionandaluza.files.wordpress.com/2015/12/reivindicando-un-blas-infante-soberanista-y-revolucionario.pdf

    10 INFANTE PÉREZ, Blas (1979): La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía. Granada: Aljibe.

    13 RUIZ ROMERO, Manuel (2011): “Blas Infante: La difusión de su Ideal”, http://www.secretolivo.com/index.php/2011/12/21/biografia-de-blas-infante-6/

    14 JIMÉNEZ, Miguel Ángel (sin fecha): “Joan Puigcercós: Terrible Ignorante”, http://www.revandalus.com/inf/puigcercosignorante.html

    15 Es decir, de Ríos (2016); ver nota siguiente. Hemos sustituido los subrayados por cursivas.

    16 RÍOS, Carlos (2016): “10 de agosto: lo que no quieren que sepamos sobre Blas Infante”, http://laotraandalucia.org/?columna=10-de-agosto-lo-que-no-quieren-que-sepamos-de-blas-infante

    17 Cit. en VERGARA VARELA, Jesús (2010): Guía histórica de la Sevilla andalucista. Sevilla: Atrapasueños.




  • Cuando la víctima es neonazi
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    30/01/2017
    Recuerdo que fue una noche de agosto, y que yo debía tener por aquel entonces unos veinte años. Eramos cuatro amigos que volvían a casa después de una noche de fiesta cualquiera, de la que una vez más regresábamos muy bebidos y sin habernos comido una rosca. No nos importaba. Ni eso ni la caminata que nos quedaba. Éramos felices, con esa felicidad arrogante de la juventud que te hace sentir invencible por saber que tienes todo el futuro por delante, y por lo tanto cualquier sueño es todavía posible. De repente, sin embargo, algo vino a trastocarlo todo, cuando entre las sombras, un grupo que nos superaba ampliamente en número, comenzó a atacarnos con violencia. Todo sucedió muy rápido y sin provocación previa. Los agresores, que casi tenían más miedo que nosotros, compensaban su cobardía con bates de béisbol y puños americanos que nos hicieron caer, recibiendo una brutal paliza durante varios minutos que se nos hicieron interminables. Al acabar, no dudamos sobre lo ocurrido. Habíamos sido víctimas de una cacería, que es como llaman a sus hazañas los grupos neonazis. En realidad eso de los neonazis era raro para nosotros, y aunque habíamos oído hablar mucho de ellos, nunca fuimos realmente conscientes de su existencia  hasta ese día. Fachas en Sevilla había, y muchos, pero niñatos así sólo se encontraban en el campo del Betis, y eran tan ridículos que después del partido solían esconder su condición por miedo. Al llegar al hospital para solicitar el parte de lesiones, el médico de urgencias que nos atendió nos sacó de nuestro error. Al parecer esas agresiones eran comunes en Sevilla, sólo que no salían nunca a la luz. Días después, solicité a la policía a través de un concejal la grabación de la agresión, pues ésta había sucedido frente a una oficina bancaria. Para mi sorpresa, un alto cargo policial se aprestó a hablar conmigo, aconsejándome que dejara correr el asunto, pues según él, entre los atacantes que había logrado identificar se encontraban hijos de gente influyente, y eso iba a alargar el proceso demasiado tiempo. Yo, que entonces era demasiado joven para dudar de la palabra de un agente -y muy perezoso para embarcarme en una aventura judicial-, seguí el consejo, aunque muchos años después sigo dudando sobre si en realidad aquel policía no estaba intentando salvar a los agresores. Estoy seguro de que la connivencia entre grupos ultraderechistas y algunos miembros de los cuerpos de seguridad del estado no es algo que salga de mi imaginación. No quiero por supuesto afirmar que los policías españoles sean neonazis, pero sí que es cierto que estos grupos desde siempre han sentido interés en entrar en esta profesión, una profesión que tiene el monopolio legal de la violencia, y que por lo tanto resulta tremendamente atractiva para estos personajes. En un país en el que la policía franquista no fue depurada al llegar la democracia, podía entenderse que esto fuese normal durante los años de la Transición, pero el caso es que todavía hoy existen muchas las evidencias de lazos entre neonazis y policías en todo el estado. No hablo solamente de que se haya descubierto a antidisturbios portando simbología ultra, o a que un famoso periodista infiltrado entre neonazis fuese delatado por un alto cargo policial. No. De lo que hablo aquí es de algo mucho más sencillo, y es la impunidad de la que gozan ciertos elementos ultraderechistas, que pese a estar más que fichados siguen haciendo sus fechorías a la luz pública, sin que a nadie parezca importarle. Sólo en mi experiencia personal, aparte de lo narrado, tengo a un amigo al que golpearon brutalmente en la grada sur del campo del Betis. Este hombre, que tardó meses en recuperarse de la salvajada que le hicieron, identificó y denunció a sus agresores, sin que nadie nunca detuviera a ninguno de ellos. Poco después supe que mi amigo no era el único al que le había ocurrido una experiencia similar en ese estadio, aunque el club y las autoridades se empeñan sistemáticamente en ocultarlo. Esto lo hacen a pesar de que la cuestión no es ni mucho menos baladí, y si bien es verdad que afortunadamente son pocos los jóvenes que se ven atraídos por esta ideología criminal, el daño que han causado es mucho. Millares de agresiones y más de medio centenar de muertos dan fe de lo que escribo, pero parece que esto no ha sido suficiente para que alguien tome cartas en el asunto. Siempre hubo víctimas de primera y de segunda desde luego. Nadie habla hoy de Guillen Agulló al que a los neonazis no bastó con asesinar, sino que siguieron décadas acosando a su familia; tampoco parece importar Aitor Zabaleta al que el Frente Atlético sigue insultando en cada partido; ni por supuesto Sonia Rescalvo, la mujer transexual brutalmente asesinada por un grupo de skins… Resulta curioso comprobarlo, pero todo rastro de esos crímenes se pierde en los medios rápidamente, e incluso a veces se oculta, como el dato que casi nadie ha publicado sobre la ideología ultraderechista del hombre que mató a dos guardias rurales en Lleida hace pocos días. En contraste a este sospechoso silencio, el pasado fin de semana toda España conoció de la agresión sufrida por una chica a las puertas de un bar en Murcia. Las imágenes, ciertamente reprochables, se han difundido hasta el infinito y han servido para criminalizar a toda la izquierda, pues esta vez resultó que la víctima era una conocida militante neonazi de la ciudad levantina. Los distintos medios -que en la mayoría de los casos obviaron ese dato-, advirtieron falsamente que la víctima lo había sido por llevar un brazalete con la bandera de España. Si en vez de limitarse a crear una historia simplista, los periodistas hubiesen cumplido con su obligación deontológica, tal vez hubieran descubierto que la mujer agredida, apodada como “La Intocable” es una persona muy conocida por la Brigada Provincial de Información, ya que ha protagonizado supuestamente un sinfín de incidentes violentos, que según varios testigos incluyen agresiones a personas inmigrantes y LGTBI. Espero que nadie me malinterprete. Estoy en contra de la violencia, y no es mi intención justificar la agresión de una decena de personas a una mujer, aunque siento reconocer que aún condenando la acción, no voy a sentir pena por alguien que ha recibido lo que tantas veces ha dado gratuitamente a otros por su condición sexual, étnica o política. En un estado de derecho en todo caso, nuestras simpatías o antipatías hacia determinadas personas o ideologías no deberían ser tenidas en cuenta. Estoy de acuerdo con el propio abogado de “La Intocable”, quien a pesar de haber reconocido la oscura trayectoria de su representada, ha advertido que nada puede justificar legalmente su linchamiento. No pongo en duda que la justicia y la policía haya actuado correctamente identificando y deteniendo a los agresores de esta mujer. Nada podría objetarse desde luego pues hicieron lo que debían, aunque cabe preguntarse si no estará habiendo de nuevo una doble vara de medir en la administración cuando agresiones como la sufrida por esta chica se dan cada fin de semana en toda España por parte de grupos ultras sin que casi nunca se detenga  a los violentos. Así, la ultraderecha campa a sus anchas mientras que para una vez que una de las suyas ha sido víctima y no verdugo, los agresores de ésta han sido encarcelados en unas pocas horas. Mientras, los falangistas que lincharon a Lagarder Danciu en una concentración fascista, se jactan de su paliza en las redes sociales sin miedo a ningún castigo. Llámenme mal pensado, pero no creo que se esté siendo ecuánime en estos casos. Algo falla. Y los beneficiarios son los de siempre. Los valedores de esa ideología criminal y asesina que es incompatible con la libertad. Cabría preguntarse por qué se les defiende. (Fuente: Diario 16 / Autor: Alejandro Sánchez Moreno)



  • Los “Cascos blancos” sirios, una falsa ONG creada para la propaganda y para engañar a la población occidental
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    27/01/2017
    No hay mucho que investigar para descubrir rápidamente que los llamados en inglés “White Helmets” o “Cascos blancos” no son una ONG humanitaria sino un entramado de guerra psicológica creado y financiado por los servicios especiales de los países de la OTAN implicados en la agresión militar y terrorista contra este país árabe desde 2011 (continuar leyendo pinchando aquí).



  • La digna lucha de Oscar López Rivera pudo con la brutalidad del Imperio
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    20/01/2017
    Festeja el pueblo puertorriqueño  con conciencia de Patria. Festeja también desde alguna estrella donde, siempre irreverente, se halla instalado ese gran revolucionario independentista llamado Filiberto Ojeda Ríos, asesinado cobardemente por el FBI en tiempos pasados. Su vieja trompeta acompañará al coro rebelde integrado por Don Pedro Albizu Campos, José Antonio Corretjes, Eugenio María de Hostos, Blanca Canales y Lolita Lebrón, felices por la noticia. Todos y todas ellas, con el puño en alto y abrazando la bandera por la que tanto han dado, incluso su vida, hoy se suman a la celebración. No es para menos, un hermano de sangre, tenaz, inclaudicable guerrero dispuesto a jugarse siempre por los mas humildes, le ha ganado la pulseada al Imperio. Oscar López Rivera, lo sabe todo el mundo, va a recuperar su libertad en pocos meses, producto de un “indulto” que no es tal sino del fruto de una aguerrída y masiva movilización popular, tanto en Puerto Rico como a nivel internacional. No, nos engañemos: de la misma manera que Obama, el carnicero de los pueblos de Medio Oriente, bajó la cabeza recientemente ante la gallardía del pueblo cubano y tuvo que reconocer que el bloqueo sirvió de poco y nada a los intereses de sus criminales  promotores, ahora hay que ver este logro de la libertad de Oscar en la verdadera dimensión de lo que significa. Y no es más que una nueva demostración que la férrea unidad del pueblo boricua, más allá de sus diferencias, ha podido arrancar de las cárceles yanquis a uno de sus mejores hijos. Cabe recordar que cuando mencionamos a Oscar como un patriota, lo planteamos no sólo por las afrentas y dolorosas penalidades sufridas en prisión en estos últimos 36 años, sino por todo su trabajo en pos de una sociedad más inclusiva, menos racista y sobre todo, por luchar denodadamente por romper las cadenas coloniales que atan a su país con el Imperio.  En 1981, Oscar fue detenido por su pertenencia a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) y condenado a 55 años de cárcel, a los que en 1988 se le agregaron otros 15 años adicionales, como producto de los juicios-farsa que se ejecutan a diario en los Estados Unidos. Antes de ello, cuando como muchos jóvenes boricuas fue obligadamente  reclutado para combatir en Vietnam, pudo comprobar in situ lo que  significaba la bestialidad descargada por el imperialismo contra otros pueblos. Pero fue a su regreso a Chicago, cuando, con militante conciencia comenzó la lucha por los que Fanon denominó “condenados de la tierra”. Todas las iniciativas por mayor justicia social, vivienda, educación, salud para los excluidos de la población latina y afroamericana tuvieron a Oscar como uno de sus grandes impulsores. Fogueó su temple emancipador en innumerables actos de desobediencia civil y de enfrentamiento contra quienes de manera descarada explotaban a sus hermanos. En cada una de esas ocasiones la respuesta a demandas pacíficas y más que lógicas, siempre fue la represión, las detenciones, las torturas a quienes osaban rebelarse allí mismo, en el corazón del monstruo. Cuando en 1976 se enrola en las FALN y pasa a la clandestinidad, Oscar sabía que esa decisión, la de ser un revolucionario, se tomaba para toda la vida, y que indudablemente podía traer aparejado lo que luego se descargó sobre su cuerpo. Esa consecuencia, surgida de entender que la pelea por la independencia exige de grados superiores de compromiso pero también de dignidad, lo llevó a que en 1999 cuando Clinton amnistió a varios presos políticos puertorriqueños, Oscar rechazara esa concesión debido a que otros de sus mejores compañeros aún deberían permanecer en la cárcel. Con ese fuerte gesto en su mochila, se dispuso a seguir mostrándole los dientes a los enemigos de su pueblo, con la confianza que su libertad se produciría por la presión que pudieran hacer los hombres y mujeres por los que él había entregado tantos años de militancia. Como ocurre con esos muros que los poderosos construyen para separar pueblos o silenciar verdades, la constancia de la movilización popular comenzó a perforar de a poco lo que aparentaba ser imposible de derribar. El rostro sonriente de Oscar se entremezclaba con cientos de banderas puertorriqueñas, las y  los jóvenes que en su momento se lanzaron a las calles a homenajear a Filiberto y a los Macheteros, supieron organizar miles de actos, marchas, acciones culturales, en los que el pensamiento de Oscar, sus reflexiones patrióticas ("Amo a mi patria a pesar de que es la colonia más antigua del mundo. Y es por eso que sigo diciendo que amar a Puerto Rico no cuesta nada. Lo que sería costoso es si la perdemos”.) vigorizaba todos ellos y ayudaba para sumar más y más voluntades tanto adentro como fronteras afuera. La constante solidaridad de Cuba con la causa puertorriqueña ayudó a que la campaña mundial por Oscar adquiriera una dinámica que posibilitó que su caso, en el marco de tantos y tantos prisioneros antiimperialistas, se comenzara a convertir en símbolo de exigencia de libertad para todos ellos y ellas. Así fue, que recientemente, cuando Oscar cumplió 74 años, la movilización popular alcanzó un clímax que ni el propio patrón del Imperio pudo ignorar. Y de allí, no lo dudemos, de esa fuerza incontenible que es la de pelear por las causas justas surge este mezquina concesión de míster Obama, que en vez de abrir ya las puertas de la prisión, posterga hasta mayo esa alegría que todos hoy festejamos por anticipado. Volverás Oscar a tu amada Nación puertorriqueña, lo harás invicto como los grandes luchadores y luchadoras, y cuando llegues a pisar esa tierra por la que sigues luchando te confundirás en mil abrazos, y entre ellos, en primera fila verás a otro guerrero como tú, que también se alzó en armas y masticó durante décadas la bronca carcelaria y que ahora sigue batallando sin descanso a pesar de los años. Se llama Rafael Cancel Miranda, y ha sido uno de los más insistentes con sus escritos y poemas en reclamar tu libertad a escala internacional. Te bañarás en multitudes Oscar, en merecidos agradecimientos por haber sido tan fuerte como un roble, y lo que es más importante, tu nombre será vitoreado por esas nuevas generaciones que más temprano que tarde serán las llamadas a conseguir la impostergable independencia, por la que patriotas como tú fueron marcando el camino. Ese día, desde todos los confines de Nuestra América, gritaremos: ¡Viva Puerto Rico libre!, no tengas dudas Oscar. (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Carlos Aznarez)



  • Los intentos por borrar la milenaria historia de Siria
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    15/01/2017
    Los afanes de quienes ejecutan y promueven la guerra impuesta a Siria intentan borrar el rostro y la identidad de una nación con el saqueo y la destrucción de una historia milenaria y que definió con altas y bajas el desarrollo de la civilización. Hasta el 2011, cuando la barbarie del terrorismo irrumpió con intenciones económicas enmascaradas en conflictos civiles y religiosos, esta nación del Levante era considerada 'el paraíso de la arqueología'. En los algo más de 185 mil kilómetros cuadrados del territorio nacional confluían los vestigios de civilizaciones como la Fenicia, Greco-Romana, Palmireña, Bizantina, Arabe- Islámica y de las Cruzadas, una mezcla aún por estudiar y detallar en toda su vasta complejidad histórica. Cuando las magnitudes del conflicto alcanzaron límites impredecibles dos años después, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Uesco) decidió definir en peligro a todos los sitios arqueológicos del país. La muerte armada en manos de casi un centenar de grupos terroristas se expandió desde el fondo de las cavernas del inframundo por toda la nación, alentada por quienes desde los grandes centros de poder nunca han podido admitir un desarrollo alternativo civilizado y que con todos los posibles defectos en su evolución, definen la historia de la Humanidad. Más de 900 sitios arqueológicos, yacimientos o simples vestigios geográficos, fueron objeto de un vandalismo que incluyó saqueos con fines lucrativos de valiosas piezas, o dinamitar símbolos y asesinar a especialistas. Todo con un afán diabólico de destrucción ilimitada. La furia arrasadora se centró a partir de los seis sitios declarados desde 1979 como Patrimonio de la Humanidad: Ciudad Vieja de Damasco, Palmira, Casco Histórico de Bosra, centro antiguo de Alepo, el Crac de los Caballeros y las Aldeas del Norte del país. Otros, propuestos con ese objetivo desde el año 1999 quedaron en suspenso y no dejaron, sin embargo, de recibir el embate aniquilador como las Norias de Hama, Ugarit, Ebla, Tell Hariri, Apamea, Malula o el Castillo de los Cruzados, en Tartus. Un testimonio, el de Nima Mohrtain, especialista encargada de la conservación del Crac de los Caballeros, en la carretera que une a Homs con Tartus, habló con pasión de cómo rehabilitaron los lugares destruidos y de qué manera los cabecillas aprovechaban la ignorancia de los elementos terroristas para incendiar, borrar y destruir cualquier vestigio posible. Justo lo que fuera capilla del oratorio del Crac muestra una expresión en latín tallada en la roca: “Si eres un hombre de mucho dinero, belleza y prepotencia, no tienes nada”. “No la borraron porque no pudieron entender lo que decía y al fin, les importó poco”, afirmó la especialista. El Crac, construido en 1034, y sucesivamente reparado a través de los años, llegó a ser visitado por más de seis mil persona en un solo día, relató. Tal interés por el conocimiento fue apreciado también por los reporteros de Prensa Latina en varias visitas a Malula, Homs, el casco histórico de Damasco, Sednaya o Palmira, la historica llamada Joya del Desierto, actualmente vuelta a ocupar por el Estado Islámico, Daesh, cuyos integrantes dinamitaron la mayor parte de los milenarios monumentos y construcciones de la ciudad. A la fecha, un documentado mapa interactivo elaborado por las autoridades culturales y patrimoniales sirias muestra con bastante exactitud 758 sitios arqueológicos en toda Siria con destrucciones totales, parciales o de menor grado en las 13 provincias del país. Pero a ese vandalismo se unen las excavaciones ilegales con afanes de lucro propiciadas por el Daesh en más de medio centenar de lugares de las zonas ocupadas y que, según datos, conforman un panorama total de pérdidas estimadas en cerca de 10 mil millones de euros ( algo más de 11 mil millones de dólares). Multitud de documentos publicados, no solamente por las autoridades sirias, señalan que la mayoría de lo saqueado se hace por encargo, con un intermediario que, por ejemplo, vende un mozaico bizantino por miles de dólares y que termina en manos de coleccionistas privados millonarios de Europa, Francia, Alemania, Estados Unidos o los países del Golfo. Por lo regular, ese tráfico es sobre la base de piezas pequeñas saqueadas porque si pudieran, hubieran cargado otras monumentales, impotencia “comercial” que les hace dinamitarlas como el Templo de Bel, en Palmira. Esa red de contrabando de lo saqueado es 'muy difícil de detectar' para la Interpol, muy pocas veces eficiente en muchos otros detalles a pesar de fundarse en 1923 y estar, aparentemente integrada, por representantes de 190 naciones con sede en Lyon, Francia, A pesar de todo este dramático “expediente”, la Dirección General de Antigüedades y Museo, por medio de su director, Maamouth Abdel Karim, asegura que un buen por ciento de las piezas más valiosas están en 'lugares seguros' gracias al esfuerzo conjunto de personal especializado, simples pobladores, autoridades provinciales y el de las unidades del Ejército sirio. (Fuente: Prensa Latina / Autor: Pedro García Hernández)



  • Yemen: una guerra deliberadamente olvidada
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    11/01/2017
    La población civil de Yemen lleva 19 meses aguantando una brutal agresión por parte de Arabia Saudí y sus aliados. A pesar de alcanzar casi los diez mil muertos, cerca de cuarenta mil heridos y casi tres millones de desplazados, es un conflicto que está pasando desapercibido, básicamente porque los grandes medios parecen haber hecho un pacto de silencio alrededor de todo lo que envuelve a esta guerra que va en camino de convertirse en un nuevo genocidio. El conflicto interno, derivado por las reclamaciones de algunas minorías étnicas y religiosas que consideraban que estaban siendo maltratadas por un gobierno dedicado más a servir a intereses extranjeros que a atender a las necesidades de su población, se recrudece tras la toma de Sanaa -capital yemení- por parte de los combatientes hutíes, lo que obliga al presidente Hadi a negociar el fin de la violencia. Las diferencias políticas y el intento de dividir el país en diferentes zonas -y con un gobierno cada vez más debilitado- provoca que un grupo de hutíes tomen el complejo presidencial y detengan a Hadi, que finalmente escapa, refugiándose en el sur de Yemen, desde dónde proclama un gobierno en el exilio y solicita ayuda a Arabia Saudí. Hay que recordar que Hadi gana unas elecciones en las que es el único candidato y que la situación económica del país -de extrema pobreza- lo tenían convertido desde hacía años en un pequeño polvorín. No se puede entender lo que está ocurriendo en Yemen sin conocer la relación que mantiene con Arabia Saudí, EEUU, Reino Unido, Francia y España, sus mayores proveedores de armamento, aunque -en nuestro caso- la venta se haga a través de terceros países. El régimen saudí es el mejor cliente de la industria militar española fuera de Europa. En 2015 compró material bélico al gobierno español por valor de 540 millones de euros (el 15% del total) y esta relación se remonta ya a varias décadas. El informe de Comercio sobre exportación de material de Defensa español en 2015 asegura que “todas las licencias de munición -para Arabia Saudí- fueron acompañadas de certificados de último destino con estrictas cláusulas de no reexportación o uso fuera del territorio del país”. El cómo este armamento ha acabado en manos del gobierno yemení o de los terroristas sirios es todo un misterio. Lo cierto es que en la última década las exportaciones de armamento han aumentado casi un 400% y están dirigidas, principalmente, a países del golfo pérsico con los que la Casa Real española mantiene unas excelentes y cordiales relaciones. Pero no es únicamente el gobierno español quien las mantiene con el gobierno saudí. En septiembre del 2015, seis meses después de iniciarse la guerra, el régimen wahabí fue “premiado” por la ONU con la presidencia del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. En junio de 2016, este mismo organismo, decidió retirar a Arabia Saudí de la lista negra de uno de sus informes llamado “Niños y Conflicto Armado”, en el que la monarquía saudita había sido incluida acusada de asesinar a cientos de niños con sus bombardeos sobre Yemen. El secretario general de la ONU por aquel entonces, Ban Ki-Moon, reconoció haber recibido durísimas presiones por parte del gobierno wahabí para tomar esta decisión. Yemen no es un país rico, no produce apenas nada, pero se encuentra en una posición privilegiada por dónde transitan los petroleros de los países del Golfo Pérsico hacia Occidente y Oriente. Junto a Yibuti y Eritrea se sitúa en el estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los puntos más importantes del mundo -en lo que se refiere al petróleo- por los millones de barriles que lo atraviesan. Unos 3,8 millones diarios. Poco o nada le importa a sauditas y aliados las consecuencias de sus continuos bombardeos. Si los rebeldes hutíes se hicieran con el control del país, impactaría en la relación que este mantiene con las empresas petroleras de los países situados en el Golfo Pérsico y supondría unas cuantiosas pérdidas económicas para ellos y sus aliados. Nuevamente son los intereses imperialistas los que se anteponen a cualquier otra consideración y de nuevo es la población civil la gran víctima de ello. (Fuente: La República / Autora: Lola Soria)



  • El españolismo sonriente: humoristas al servicio de la colonización (VIII)
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    09/01/2017

    manu-sanchez

    La vigente presidenta de la Junta de Andalucía en el momento de escribir estas líneas, Susana Díaz, ha hecho gala de un acentuado españolismo, máxime como estrategia de comunicación a la hora de diferenciar su discurso frente a su rival en la guerra interna por el control del PSOE, el que fuera secretario general del partido y dimitido tras perder la votación de su Comité Federal, Pedro Sánchez1. Las intervenciones de Díaz en los últimos tiempos han estado plagadas de llamadas a "la unidad de España" y todas sus variantes retóricas como desautorización implícita a los contactos que Sánchez estaba llevando a cabo al objeto de ser investido presidente del Gobierno español; acuerdos que al parecer implicaban la colaboración con partidos soberanistas catalanes y vascos2. Las soflamas españolistas contra el derecho de autodeterminación de los pueblos han sido constantes e innumerables, tanto en actos de su partido como en los institucionales derivados de su condición de presidenta de la Junta; dimensión esta última en la que tenemos, por ejemplo, el discurso de fin de año de 2015 ("Creo que como presidenta recojo el sentir de la inmensa mayoría de los andaluces cuando digo que la unidad de España y la igualdad de los españoles vivan donde vivan son pilares irrenunciables de nuestra convivencia")3 o el del día institucional de Andalucía (28 de febrero) de 2016, en el que afirmó que "la exigencia de la comunidad pasa por que se garantice la unidad de España y la igualdad de derechos y deberes de todos los españoles" y que "algunas comunidades españolas plantean retos urgentes a España, a veces en términos de desafío", en alusión (poco) velada a Cataluña, mientras que "a Andalucía lo que le corresponde, por el contrario, es aportar cosas importantes a España"4 (no sabemos si se refiere seguir aportando mano de obra barata para la emigración a otros territorios del Estado o extracción de materias primas y función como vertedero de residuos para las corporaciones y multinacionales mineras y químicas). Lo cierto es que en una entrevista concedida a El Mundo (edición de Andalucía) el 30 de agosto de 1999, Susana Díaz, a la sazón delegada municipal de Juventud del Ayuntamiento de Sevilla, ya demostraba su querencia por el agravio comparativo con Cataluña como herramienta política. Cuando hablaba de su propuesta de crear una Oficina Europea de Información para jóvenes en Sevilla, ¿qué razones proporcionaba para defenderla? Entre otras, el curioso argumento de que "de cada cuatro catalanes que se acogen a un programa europeo solo va un andaluz"5.

    En los sectores más reaccionarios o atrasados de nuestra sociedad, el anticatalanismo andaluz (“¡qué quieren éstos, si son los andaluces los que han levantado Cataluña!”) repite ciertas posturas del castellano, pero con elementos específicos. A pesar de que ambos países estuvieron en primera línea de todas las revueltas particularistas del siglo XIX, Andalucía, convertida en colonia intraestatal, se vio destinada a una emigración que va a recrear un anticatalanismo sui generis. Se odia al catalán porque por un lado suele ser el patrón, el capataz, el tendero; de otro, porque se es confusamente consciente de que el desarrollo catalán implica el subdesarrollo andaluz (dentro del capitalismo). Aquí aparecen combinados la resurrección de la 'judeización' del catalán (catalán igual a burgués) y la acción del españolismo (ideología oficial de la burguesía andaluza) que intenta utilizar a las/os andaluzas/ces como caballo de Troya antinacional en Cataluña. La opresión nacional de corte terrorista que sufre Cataluña bajo el franquismo (la época de la masiva emigración andaluza) significará la imposibilidad de una formulación clara y expresa por parte del pueblo catalán de su reivindicación nacional, quedando su comprensión, por tanto, ininteligible para los campesinos inmigrantes (algo lógico). Al tiempo, el Estado potenciará el chovinismo anticatalán bombardeando con las conocidas expresiones “hable la lengua del Imperio, hable en cristiano”. Así se superpondrán dos opresiones: la del Estado español sobre Cataluña, nación capitalista desarrollada hegemonizada por su burguesía, y la de la clase trabajadora andaluza explotada por ese mismo Estado y por la burguesía catalana. El contacto limitado con el pueblo catalán, merced a su marginación en guetos (Hospitalet, San Boi, Santa Coloma, etc.), presentará a la migración andaluza los gestos de afirmación nacional catalana no como maneras antifranquistas de expresión sino como muestras de racismo antiobrero-antiandaluz. Desgraciadamente, el proceso de ocupación de la hegemonía dentro del movimiento nacional catalán por la izquierda clasista no fructificará (debido a motivos históricos de los que ahora no nos podemos ocupar aquí), lo que traerá consigo para las/os andaluzas/ces, a través de sus sectores de vanguardia, un retroceso en la comprensión del problema catalán que nuevamente (a nivel de masas) se volverá cada vez más a identificar con la burguesía capitalista, deformando la cuestión de la opresión de Andalucía por los capitalismos españoles, escorando en exceso la responsabilidad y el odio hacia lo catalán, presentado como agente máximo de la explotación. El anticatalanismo –vergonzante manera de españolismo camuflada de andalucidad despuntada– se convertirá –para mal de Andalucía y de Cataluña– en la “conciencia nacional andaluza de los imbéciles”, parafraseando la frase del alemán Auguste Bebel sobre el antisemitismo como “socialismo de los imbéciles”6.

    Aprovechando la fecha establecida por el régimen para celebrar oficialmente la autonomía, el 28 de febrero, Canal Sur, la televisión controlada por el PSOE andaluz7, contó en 2016 con el humorista Manu Sánchez, a través de la productora 16 Escalones, para la elaboración de un programa que llevó por título "Visca Andalucía" (primer capítulo de una serie que, adoptando el formato y estética del Salvados de Jordi Évole de La Sexta, aunque con resultados no equiparables, llevó por título Vuelta y vuelta)8 y que, lógicamente, prestó proyección a los ejes principales de la estrategia de comunicación de Díaz. El hilo conductor de inspiración neolerrouxista que sirvió de pretexto al guión fue el rescate de un fragmento textual, con cuya reproducción empieza el programa de Manu Sánchez, procedente de un opúsculo de Jordi Pujol editado en 1976, L'inmigració, problema i esperança de Catalunya, en el que el expresident de la Generalitat expresaba lo siguiente:

    << El hombre andaluz no es un hombre coherente. Es un hombre anárquico. Es un hombre destruido. Es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. De entrada, constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes. Es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. >>

    Aunque adujera que las esperables protestas por estas palabras fueran en parte fruto de sacarlas del contexto general de lo manifestado en el libro, lo cierto es que Pujol pediría posteriormente disculpas por ellas, tanto en varios artículos periodísticos como en declaraciones públicas9. A pesar de ello, "Visca Andalucía" vuelve a ellas con el propósito de denunciar la hipocresía de que tal caracterización racista provenga de un individuo investigado por corrupción y cuentas corrientes en paraísos fiscales.

    La denuncia es útil porque sirve como arma contra el nacionalismo catalán, objetivo de los ataques del discurso de Díaz que, de acuerdo con las coordenadas dialécticas que hemos comentado, apunta indirectamente a Pedro Sánchez, quien presumiblemente estaba buscando apoyos entre los/as diputados/as soberanistas catalanes. Así, la tarea de dejar en mal lugar al nacionalismo y/o independentismo de Cataluña ante el público andaluz se complementa en el minuto 3:03 del programa con una alusión a una intervención de Artur Mas, del mismo partido que Pujol (Convergència Democràtica de Catalunya) y también expresidente de la Generalitat, en el Parlament, de hace cinco años. En una respuesta parlamentaria, Mas afirmó que los escolares catalanes "sacan las mismas notas de castellano que los niños y niñas de Salamanca, de Valladolid, de Burgos y de Soria; y no le hablo ya de Sevilla, de Málaga, de Coruña, etcétera etcétera, porque allá hablan el castellano, efectivamente, pero a veces a algunos no se les entiende". No entraremos aquí a desvelar las implicaciones del enunciado en relación con la visión tan extendida de que lo que se habla en Castilla es lo mismo que lo que se habla en Andalucía; en todo caso, Mas declararía horas después: "No tengo inconveniente en pedir disculpas a las personas que se hayan podido sentir ofendidas". A ello añadió que sus palabras habían sido sacadas de contexto o malinterpretadas10. En 7:47, Manu Sánchez prosigue su sátira contra el catalán malvado antiandaluz comentando que “dice un tal Puigcercós, que ya no anda por aquí (se ve que los ciudadanos ya no le compraron el discurso), que en Andalucía ya no paga impuestos ni Deu, ¡ni Deu!, que no pagaba ni Dios”, lo que ilustra con el correspondiente corte del vídeo en el que Joan Puigcercós, político independentista, expresidente de Esquerra Republicana de Catalunya y exconsejero de Gobernación de la Generalitat, se manifestaba en esos términos. La caracterización se complementa con una mención, en 5:18, a “una leyenda” según la cual antiguamente existían carteles en establecimientos catalanes que rezaban “Prohibida l'entrada a gossos i andalussos” ("a perros y andaluces"). En una impagable demostración del significado de la expresión tirar la piedra y esconder la mano, Manu Sánchez pregunta en 7:09 si "¿Empieza a nacer o lleva un tiempo habiendo en Andalucía un sentimiento anticatalán en el ambiente?". Más adelante, en 16:36, le responderá a esta misma pregunta “Francisco Hidalgo, Posadas, Córdoba, 1950. Político y activista cultural Diputado del PSA en el Parlament, 1980”: “Yo tengo la sensación de que en Andalucía, de un tiempo a esta parte, hay cierto ambiente anticatalanista flotando en el ambiente”. Se recuerda en el programa unas declaraciones de Josep Antoni Duran i Lleida, con corte incluido, en el que este dice: “En otros lugares de España, con lo que nosotros aportamos al conjunto del Estado, reciben un PER para pasar toda la mañana en el bar de su pueblo” (traducción al castellano).

    "Visca Andalucía" se vale del uso de la regla de la propaganda de la simplificación y enemigo único11, por su proyección de la imagen de la Cataluña andalófoba como fuente de los problemas de Andalucía. A ella se suman algunas otras técnicas propagandísticas periodísticas. Una de ellas es la de la selección y omisión de información12, puesto que da a entender que toda la andalofobia existente proviene del catalanismo, al obviar los abundantes ejemplos de andalofobia españolista de los que ya dábamos cuenta más arriba (José Ortega y Gasset o Miguel de Unamuno en el terreno de la filosofía; Cristina Cifuentes o Esperanza Aguirre en la política contemporánea; los presentadores y tertulianos del canal Intereconomía, en la vertiente mediática...). Pero también encontramos aquí el recurso al hablar a través de otras fuentes (ibíd.), muy relacionada con la anterior y que, como su nombre indica, consiste en escoger los testimonios que nos interesan para que verbalicen la idea que nos interesa transmitir, lo cual resulta mucho más eficaz que si la expresamos nosotras/os mismas/os. Vamos a comprobarlo en los próximos párrafos, pero una prueba obvia es la elección de las dos figuras del mundo de la política a las que Manu Sánchez entrevista: una de ellas, como era de esperar, pertenece al PSC (asociado con el PSOE y referente de este en Cataluña) y es el expresident Josep Montilla; la otra, Inés Arrimadas, diputada en el Parlamento catalán por el partido Ciudadanos, que es justamente la formación a la que en Andalucía debe su investidura Susana Díaz13.

    Otro de los testimonios elegidos por Manu Sánchez es el de “Miguel Poveda. Cantante, Medalla de Andalucía 2012” en los Alcázares de Sevilla. El conductor del programa enseña al artista un vídeo de El Beni de Cádiz, quien recita la letra de un fandango en andaluz (“Tengo un kanario en mi arkoba / ke kanta kuando te nombro. / Mira zi te nombraré / ke ahta er kanario ehtá ronko, / zerrana, por tu kerè.”). Tras esto, defiende que al traducir el flamenco al catalán, lo que hace en términos paródicos con esa misma letra para intentar demostrarlo, “ni pega ni yega”; no sabemos si con ese argumento debe entenderse que las letras flamencas traducidas al ruso o al quechua deben sonar mejor. Como explica de nuevo González Pulido, “la lucha contra el anticatalanismo ha de ser permanente. La actitud ante él ha de ser agria, tanto como –por ejemplo– ante las manifestaciones del sexismo machista. Un chiste anticatalán nos debe poner tan en guardia como un chiste verde”14.

    Lo cierto es que en 21:18 Miguel Poveda afirma, ante otra de las preguntas de Manu Sánchez: “Yo no soy independentista. No puedo serlo: mi padre era de Murcia y mi madre de Ciudad Real; yo soy catalán que vivo en Andalucía, o que alterno mi vida aquí con Cataluña también y estoy viajando y cantando por el mundo: ¿cómo voy a ser independentista? Estoy en el mundo. […] Soy más partidario de tirar muros que de tirarlos”. Encontramos aquí el clásico recurso a la metáfora del muro de un españolismo que a pesar de su pretendido cosmopolitismo y alergia a los nacionalismos se vale a menudo de esta gráfica imagen mientras simultáneamente es capaz de defender la existencia de las vallas de Ceuta y Melilla con Marruecos. Por ende, la intervención de Poveda justifica su rechazo al independentismo (es decir, su adscripción nacional española) con otra figura literaria, la pregunta retórica (“¿cómo voy a ser independentista”), tras el argumento de que su madre y su padre son de orígenes no catalanes. Por desgracia para los defensores de este razonamiento, sin embargo, esta condición no garantiza la españolidad, como demuestran miles de ejemplos; citemos solamente el de Anna Gabriel, otra diputada del Parlament, como Inés Arrimadas, pero de las CUP, a la que Manu Sánchez no quiso entrevistar y que le hubiese podido mostrar otra realidad distinta. “Su padre emigró desde Minas de Riotinto (Huelva) y llegó a Sallent para trabajar en la mina y su madre, nacida allí, proviene de una familia minera de Murcia y militó en el PSUC. [...] Anna Gabriel y su hermano fueron los primeros independentistas de la familia”15. La diferencia es que mientras la madre de Anna Gabriel militó en el PSUC y su abuelo y bisabuelo eran de la CNT, el padre de la parlamentaria elegida por Manu Sánchez para entrevistar ocupaba una plaza en la policía científica franquista y el primo paterno de este era “jefe de la vivienda en Cádiz y gobernador civil y jefe del Movimiento nacional franquista en Cuenca y Albacete durante los años 70”16. Otro posible entrevistado que podría haber ofrecido puntos de vista alternativos a Manu Sánchez hubiera sido Lluís Llach, también diputado del Parlament por la coalición independentista Junts pel Sí y artista que, como Poveda, ha estado “viajando y cantando por el mundo” (por reutilizar la expresión del cantante flamenco) en lugares como Francia, Suiza, Alemania, Italia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Quebec, Brasil, México o Cuba17. Finalmente, el humorista de Dos Hermanas cierra su encuentro con Miguel Poveda preguntándole con qué acento se enfada. El cantante responde que en “catalán. Ahí sí me pongo fino”, con lo que hace uso de la sempiterna dicotomía diglósica entre castellano-fino y andaluz-bruto.

    Los chistes catalanófobos no han terminado con el vídeo de El Beni de Cádiz y su letra flamenca traducida al catalán. El propio Manu Sánchez inicia en 23:50 un monólogo utilizando como hilo conductor la historia de Andalucía y la de Cataluña. Subraya el carácter humorístico de este tramo marcando acusadamente el uso del andaluz, como es acostumbrado; todo ello, con fondo musical de sardanas. En esta intervención, el cómico recurre a los eternos tópicos del catalán pesetero, al que extiende los pecados financieros de Jordi Pujol. “¿Quién no ha escuchado o coreado en alguna ocasión un chiste en que un catalán prefiere verse despezado, en la situación más ridícula que imaginarse pueda, antes de abrir su bolsa en lo más mínimo? Como en otros casos [...] la esperada carcajada común sólo puede surgir si el auditorio comparte y asume la esquemática tipología paradigmática de la que el chiste participa. La chanza es pues sólo la cúpula visible de un iceberg socio-ideológico que denota prejuicios profundos”18. Sánchez no se desmarca de esta casuística cuando en 27:26 ofrece esta explicación histórica:

    Después de la poca cuenta que echaron los francos al saqueo de Barcelona, el conde que estaba al mando, Borrell II, dijo “¡Ea; aquí, Borrell y cuenta nueva!” y declaró a los condados de Barcelona [sic] independientes. Y si los catalanes declaran la independencia, es porque desgrava; si no, la hubieran hecho en negro. Señores: aquí, los condados catalanes jugaban a dos bandos, porque ganaban dinero con el comercio de esclavos y se quedaban allí muchas moneditas [gesto alusivo al dinero frotando los dedos pulgar, índice y corazón]. Ellos jugaban a llevarse bien con el Vaticano, jugaban a llevarse bien con los francos, jugaban a llevarse bien también con Al Andalus... Mientras la bolsa sona, la cosa es llevarse bien con, como dijo el Peña, “to lo ke aya ke yebar-ze”.

    En 32:28, el siguiente elegido para mostrarnos las maldades del catalanismo es “Jorge de los Santos”; según los rótulos, “filósofo de Triana, afincado en Barcelona”, amén de “pensador y artista plástico”, para quien “tanto Cataluña como Andalucía, le pese a quien le pese, tenemos un centro común, que hemos venido a darle la categoría y la denominación de España, pero es un centro común, en el que se puede insistir mucho o se puede insistir poco, pero ahí está”. Para el españolismo, España es un axioma que “ahí está” y cuya entidad, por tanto, no hace falta demostrar, “le pese a quien le pese”, por contraste con un “nacionalismo” de carácter periférico o centrífugo, que siempre es el catalán (por oposición al “centro común” español). Este, en sus propias palabras, es “una ideología” que “se hace dominante” (el nacionalismo español no es una ideología, claro, ni tampoco es dominante, según él) subrepticiamente y 'golpea' (verbo “percutir”) de forma machacona a la gente. 'España' es algo natural, “le pese a quien le pese”, mientras el nacionalismo catalán es perverso (literalmente, en sus propias palabras). Veámoslo:

    << El hecho diferencial, por ejemplo, andaluz está mucho más marcado en ese sentido que el tan traído fet diferencial català, que, de hace tantísimo tiempo, se nos está... Lo que pasa es que son formas distintas de nacionalismo. […] El catalán ha sido siempre, digamos, un gran defensor de lo que han sido sus tradiciones: els castellers, la Moreneta, Montserrat... estos rituales asociativos. Este era el nacionalismo catalán. Hasta que empezó a insistir demasiado; o sea, hasta que empezó a percutirnos. Además, los medios, digamos, de propaganda con los que una ideología se hace dominante suelen ser muy eficaces: hay gente como los de mi generación que nos han tenido, o han intentado convencernos, pero hay generaciones que ya nacen convencidas; las siguientes generaciones ya nacen. No es que cuando cae la estructura de acogida le ofrece el Barça para que entiendan y puedan construir un mundo; es que ya nacen del Barça. Esta es, digamos, la perversión que se le puede reprochar ahora mismo al nacionalismo catalán. >>

    En 49:03 Manu Sánchez se desplaza a la emisora Radio Teletaxi de Santa Coloma de Gramenet, donde tiene ocasión de dialogar con Justo Molinero, “Empresario y comunicador. Villanueva de Córdoba, 1949”, quien aporta esta perla chovinista: “Nosotros, los andaluces, estamos en una posición mucho más de prestigio que el catalán, porque el andaluz conoce su tierra y sabe cómo siente su gente, y sabe también cómo sienten los catalanes, y lo que sienten y cómo es. En cambio, el catalán aquí está a lo que le dicen de lo que es allí. Pero la idiosincrasia, la forma de ser del andaluz y tal, eso no se aprende aquí; se aprende allí”. Parece como si en Andalucía la visión que la gente, dotada de especiales superpoderes, pueda tener sobre Cataluña no estuviera mediatizada por los mensajes de los medios, incluido el programa que estamos analizando.

    Tras una nueva crítica a Pujol en 55:28, imitando a Antonio Machín con una parodia de “Angelitos negros” trufada de alusiones a las comisiones del tres por ciento de la Generalitat o el dinero negro, en 58:16 nos encontramos un segundo fragmento de su charla con Inés Arrimadas. Poco antes de volver a enseñarle el famoso parrafito de Pujol sobre “el hombre andaluz”, y en un momento de condescendiente mansplaining, Sánchez retoma el leit motiv del agravio comparativo entre Andalucía y Cataluña para preguntarle: “Inés, ¿sabe la gente en Cataluña que la industria del automóvil catalán recibe más ayudas y subvenciones que el PER en Andalucía?” Esta es la respuesta de la “Líder de la oposición en el Parlament de Catalunya”:

    << Yo creo que no. Yo creo además que el tema del PER es un tema que se recurre mucho a él políticamente pero realmente si uno [sic] ve el montante no es tanto como la gente se imagina. La gente se cree que Andalucía vive del PER y objetivamente no es así. Yo creo que, insisto, hace falta mucha, mucha pedagogía y hace falta que desde la política no intentemos enfrentar a los territorios, que es que es absurdo. Es muy antiguo lo de pensar que lo que es bueno para Cataluña tiene que ser malo para Andalucía o que lo que es malo para Andalucía tiene que ser bueno para Cataluña; eso es antiquísimo. Con esa mentalidad, insisto, no existiría la Unión Europea. >>

    La incógnita es si el loable propósito de Arrimadas de no utilizar políticamente el estereotipo de “el tema del PER” se aplica a la concepción que Albert Rivera, el propio líder de su partido, Ciudadanos, ha proyectado respecto de Andalucía. “Nosotros no vamos a repartir pescado. Nosotros vamos a enseñar a pescar”, afirmó en una ocasión, durante la campaña de las elecciones a la Junta en 2015. Inexplicablemente, Manu Sánchez no mostró el correspondiente vídeo de ese momento en su tablet a ninguno de sus interlocutores/as19.

    En 1:00:10, reaparece otro momento de su encuentro con Francisco Hidalgo, quien ofrece este testimonio:

    << A los que fuimos maestros de escuela cuando todavía Franquito estaba vivo, pues nos obligaban a hablar el castellano más... y en las emisoras de radio les obligaban a los locutores a que pronunciaran un castellano que decían de Valladolid y resulta que es que los andaluces hablaban mejor el castellano que los de Valladolid o los de Madrid, por ejemplo, que Castilla en general, que no dicen la /d/ final y acaban en /z/. Al final es eso, el andaluz es muy culto aunque no nos lo queramos creer. Yo creo que hay, aparte, un cierto sentido de complejo de inferioridad, y no es eso; el andaluz es muy culto y sabe mucho. El castellano más rico que se habla en España lo tiene el andaluz. >>

    La causa del “cierto” complejo de inferioridad que reconoce Hidalgo encuentra sus raíces, a su juicio, en la época franquista porque a las personas andaluzas se les obligaba en la escuela y en los medios a hablar castellano estándar. Lamentablemente, si el exdiputado del Parlament por el PSA sintonizara la programación de Canal Sur (inferimos que no lo hace a partir de sus palabras), se llevaría un tremendo disgusto al tener ocasión de comprobar que no hubiera sido necesario remontarse al franquismo, ya que a día de hoy prácticamente todo el personal encargado de presentar los informativos televisivos y radiofónicos de la cadena autonómica oculta su andaluz bajo la máscara artificial y artificiosa del castellano “de Valladolid”. También por desgracia, Manu Sánchez no ha recabado las vivencias de tantas/os profesionales de la docencia andaluzas/ces con destino en Cataluña que podrían haberle contado hasta qué punto estaba normalizado el castigo físico contra las/os niñas/os que eran descubiertas/os hablando en catalán en la escuela; una práctica que habitualmente era ejercida por los maestros “de Valladolid” y zonas adyacentes de Castilla. De forma igualmente desafortunada, la defensa de Andalucía verbalizada por Hidalgo se apunta al chovinismo, lingüístico en este caso, para cerrar su alocución con otro ranking de quién habla mejor sentenciando que “El castellano más rico que se habla en España lo tiene el andaluz”; debe quedar claro, ante todo, que el andaluz en realidad es castellano.

    Jorge de los Santos vuelve a la carga en 1:01:27 para convencernos de que en Andalucía hay una suerte de nacionalismo que es mejor, e incluso mayor, que el de Cataluña o el País Vasco; porque no es político y, por tanto, es inofensivo porque no cuestiona la unidad del Estado, por supuesto:

    << Del nacionalismo andaluz yo siempre he pensado que si uno de estos territorios es más nacionalista que el otro, es el andaluz. El andaluz es más nacionalista que el catalán y que el vasco sin duda de ningún tipo; lo que pasa es que es de una manera distinta, una manera más sutil. Yo raro es el día que, por ejemplo, que no me encuentro con compañeros andaluces y tal y no someten a prueba mi andalucidad. Pero tú sabes lo que es aljofifar [fregar con aljofifa o fregona]? Sí, claro que sí. ¿Y alcauciles? Jo, macho, pero ¿tú sabes lo que son alcauciles [alcachofas]? Y tú, claro que sí. Quiero decirte: hay siempre una prueba, en este caso lingüística, de andalucidad. Pues vale, vente con nosotros. La exageración, digamos, en la cuestión afectiva; por ejemplo: te kiero una hartá, ¿no? O sea, los andaluces entendemos perfectamente lo que quiere decir te kiero una hartá; es decir: estoy a gusto contigo, no nos vamos a hacer daño... Es una forma de convivencia, una forma cordial. Pero claro, eso hay que entenderlo. O sea, alguien que viene de fuera, ese código, cree verdaderamente que lo quieres una hartá. >>

    El sofisma ejercitado por el artista no es más que una trampa semántica de lo más simple. El término nacionalismo contiene según la RAE (institución con cuya ideología reaccionaria no comulgamos, pero cuyo de diccionario online nos valdremos a efectos prácticos) dos acepciones: primera, “sentimiento fervoroso de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad y con su historia”; segunda, “ideología de un pueblo que, afirmando su naturaleza de nación, aspira a constituirse como Estado”20. En Andalucía, con una conciencia nacional débil a día de hoy, ni uno ni otro pueden ser mayoritarios entre su población; por tanto, es absurdo plantear que goza de más nacionalismo que Cataluña o País Vasco. Lo que Jorge de los Santos pone como ejemplos de nacionalismo no son más que meras muestras léxicas propias de nuestro país: un verbo, un sustantivo y una locución adverbial. No hemos entrado en el campo de la ideología o la política porque no hemos salido de lo propiamente lingüístico; que en Andalucía se usen determinados vocablos y/o expresiones ajenas al modelo ideal del castellano estándar no constituye ningún fenómeno esotérico o único que nos sitúe en un plano de superioridad. La diferencia es que si en Cataluña son conscientes de que “una miqueta” o “massa” son producciones lingüísticas de una forma de expresión distinta al castellano estándar, en Andalucía aún no sabemos que “una mihita” o “una hartá” también lo son, más allá de que se les asocie con lo coloquial, lo pintoresco o el chiste.

    La parte final de “Visca Andalucía” es otro monólogo ilustrado con planos de calles catalanas, muchas de ellas tomadas de barrios de población de origen andaluz, que arranca del minuto 1:10:25. Para reafirmar su regionalismo andaluz españolista, aparece una imagen de un busto de Blas Infante, una rojigualda colgada en una ventana (justo en el momento en que se oye “ole las personas que somos de donde nos da la gana”) y el toldo de un “Bar Sevilla”, todo ello con el fondo sonoro de la voz en off de Manu Sánchez, quien, a pesar del mensaje que su programa ha proyectado en torno al catalán separatista, corrupto, pesetero, antipático y antiandaluz, no deja de alardear en reiterados momentos de haber realizado una labor social, en un incomparable acto, como decíamos más arriba, de tirar la piedra y esconder la mano para acusar a los demás de la propia acción:

    << Que los estereotipos están para romperlos, […] y será por seguir rompiendo tópicos, que el equipo que come calçots unido permanece unido, y aquella masía no solo fue perfecta, sino que los dioses catalanes aparecieron para arrastrar con el viento los tópicos caducos. […] Nos tocó romper estereotipos a nosotros, y en la furgoneta de vuelta a casa nos quedamos fritos todo el mundo. Que currar veinte horas diarias para luchar contra los estereotipos no veas la paliza que da. […] Cataluña y Andalucía, tierras con un mismo corazón que muchos intentaron enfrentar, pero que siguen caminando más unidas que nunca. >>

    Huelga aclarar que la habilidosa cámara de 16 Escalones, atraída magnéticamente por las escasas banderas españolas que solo con trabajoso esfuerzo pueden encontrarse en los balcones de los edificios de Cataluña, ha esquivado toda estelada que se le haya podido asomar por su campo de visión, para evitar el riesgo de que la audiencia pueda siquiera concebir la posibilidad de que personas catalanas de ascendencia o antecedentes familiares andaluces puedan haber sido abducidas por la perversión del independentismo: un demonio mediático21 contra el que se encargará de luchar Susana Díaz, paladín de la sagrada unidad de la patria y azote de separatistas; en esta ocasión, con la ayuda de su fiel escudero Manu Sánchez.

    Manuel Rodríguez Illana

    6GONZÁLEZ PULIDO, Javier (2005): “La 'Catalanofobia', expresión ideológica de masas del españolismo”, https://nacionandaluza.files.wordpress.com/2015/12/lacatalanofobiaexpresiondelespac3b1olismo_j_g_pulido.pdf

    11 DOMENACH, Jean-Marie (1986): La propaganda política. Buenos Aires: Eudeba.

    12MERRIL, John C.; LEE, John y FRIEDLANDER, Edward Jay (1992): Medios de comunicación social. Teoría y práctica en Estados Unidos y en el mundo. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

    14 Op. cit.: 14.

    18 González Pulido, op. cit.: 1.

    21 (2004): Dioses y diablos mediáticos. Cómo manipula el Poder a través de los medios de comunicación. Barcelona: Urano.




  • Venezuela: Las 10 victorias del Presidente Maduro en 2016
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    08/01/2017
    Todo se presentaba muy complicado, a inicios de 2016, para las autoridades de Caracas. Principalmente por tres razones : 1) la oposición neoliberal había ganado las elecciones legislativas de diciembre 2015 y controlaba la Asamblea Nacional ; 2) los precios del petróleo, principal recurso de Venezuela, habían caído a su nivel más bajo en los últimos decenios ; 3) el presidente estadounidense Barack Obama había firmado una orden ejecutiva en la que declaraba que Venezuela representaba una “inusual y extraordinaria amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”[i]. O sea, en tres campos decisivos –el político, el económico y el geopolítico-, la revolución bolivariana parecía estar a la defensiva. Mientras que la contrarevolución, tanto interna como externa, pensaba tener, por fin, el poder en Venezuela al alcance de la mano. Y todo esto en un contexto de guerra mediática de larga duración contra Caracas que comenzó con la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999 y se intensificó a partir de abril de 2013. Alcanzando unos niveles inauditos de violencia después de la elección del presidente Nicolás Maduro. Esta atmosfera de agresivo y permanente acoso mediático produce una insidiosa desinformación sobre Venezuela que confunde hasta a muchos amigos de la revolución bolivariana. En particular porque, en esta era de la ‘post-verdad’, la práctica de la mentira, del fraude intelectual y del engaño descarado no es sancionado por ninguna consecuencia negativa, ni en términos de credibilidad, ni de imagen. Todo vale, todo sirve en esta ‘era del relativismo post-factual’, y ni siquiera los hechos o los datos más objetivos son tomados en consideración. Tampoco se acepta el argumento –tan obvio en el caso de Venezuela- del complot, de la conjura, de la conspiración. De antemano, el nuevo discurso mediático dominante denuncia y ridiculiza el « pretendido complotismo » como un inaceptable argumento de una « vieja narrativa » que no es de recibo… Todo pues, a principios de 2016, aparecía muy cuesta arriba para el presidente de Venezuela. Hasta el punto de que el achacoso opositor neoliberal Henry Ramos Allup, pasablemente embriagado por su mayoría parlamentaria, se permitió asegurar, en enero de 2016, en su primer discurso como presidente de la Asamblea Nacional, que « en un lapso no mayor a seis meses »  sacaría del poder a Nicolás Maduro. Inspirándose sin duda en el golpe de estado institucional contra la presidenta Dilma Rousseff en Brasil, y apostando por una victoria en un eventual referendo revocatorio. Así estaban las cosas cuando el presidente Maduro, en una magistral secuencia de jugadas de ajedrez que nadie vio venir –perfectamente legales según la Constitución-, sorprendió a todo el mundo. Renovó, como era su derecho, a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), órgano superior del poder judicial, cuya Sala Constitucional tiene la última palabra en materia de interpretación de la Constitución. Saturada de soberbia, la oposición cometió entonces dos errores mayúsculos :
    • Decidió ignorar las advertencias del TSJ y sesionar con tres diputados del estado Amazonas cuya elección, en diciembre de 2015, estaba bajo suspensión cautelar por irregularidades. Ante esa afrenta, el TSJ dictaminó obviamente que la incorporación de los tres diputados « no electos regularmente » retiraba toda validez a las decisiones de la Asamblea Nacional. De hecho, el TSJ declaró en desacato (desobediencia) a la Asamblea y determinó que « se considerarán nulas todas sus decisiones ». De tal modo que, por sus propios errores, la Asamblea no solo no consiguó legislar, ni controlar al gobierno, sino que, como lo reconocen prestigiosos especialistas en derecho constitucional, se anuló a si misma, dilapidó su poder y se autodisolvió[ii]. Esta fue la primera gran victoria de Nicolás Maduro en 2016.
    • En su obsesivo afán de derrocar al presidente, la oposición antichavista también decidió ignorar los requisitos legales (art. 72 de la Constitución), en términos de etapas imprescindibles y de pasos exigidos por los reglamentos jurídicos, para lanzar un referendo revocatorio en 2016[iii]. Ahí los opositores fracasaron igualmente de manera estrepitosa.
    Y ello constituyó otra gran victoria de Nicolás Maduro. Aún así, llegó un momento, hacia marzo-abril de 2016, en que todo se complicó enormemente. Porque, a las embestidas habituales de las fuerzas hostiles a la revolución bolivariana, vinieron a sumarse una impresionante sequía, la segunda más grande desde 1950, y calores extremos causados por el fenómeno El Niño. En Venezuela, el 70% de la energía se genera por hidroelectricidad y la principal central hidroeléctrica depende del embalse Guri. Al reducirse las lluvias, los niveles de este embalse disminuyeron casi al nivel mínimo. La contrarevolución trató de aprovechar esta circunstancia para multiplicar los sabotajes eléctricos, buscando a crear caos energético, enojo social y protestas. El peligro era mayúsculo porque al problema eléctrico se sumaba, por efectos de la persistente sequía, la falta de agua potable… Pero el Presidente Maduro actuó de nuevo con celeridad y adoptó medidas drásticas : decidió la sustitución de millones de bombillos incandescentes por ahorradores ; ordenó el reemplazo de los viejos acondicionadores de aire por otros de nueva tecnología ahorradora ; estableció el medio día laboral en la administración pública ; y decretó un plan especial de ahorro nacional del consumo eléctrico y de agua. Gracias a estas audaces medidas, el Presidente consiguió evitar el colapso energético[iv]. Y obtuvo así una de sus más populares victorias del año 2016. Otro de los problemas importantes (quizás el más grave) que tuvo que enfrentar el Gobierno –consecuencia en parte de la guerra económica contra la revolución bolivariana- es del abastecimiento alimentario. Hay que recordar que antes de 1999, el 65% de los venezolanos vivían en situación de pobreza y que sólo el 35% podía disfrutar de una alta calidad de vida. O sea, de cada diez venezolanos sólo tres consumían regularmente carne, pollo, café, maíz, leche, azucar… Mientras que, en los últimos diecisiete años, el consumo alimentario (gracias a la inversión social masiva de la revolución) se disparó en un 80%. En sí, este cambio estructural, explica por qué, de pronto, la producción nacional de alimentos, mucho más importante de lo que se cree[v], resultó insuficiente. Como la demanda aumentó masivamente, también se disparó la especulación. Y ante una oferta estructuralmente limitada, los precios se elevaron vertiginosamente. Y se expandió el fenómeno del mercado negro o « bachaqueo ». Muchas personas compraban los productos subvencionados por el Gobierno a precios inferiores al del mercado para venderlos a precios superiores al mercado. O los « exportaban » masivamente a los países vecinos (Colombia, Brasil) donde los revendían por el doble o el triple de su precio subvencionado. De tal modo que Venezuela se ‘desangraba’ de sus dólares – cada vez más escasos por el derrumbe de los precios del petroleo- para alimentar a unos ‘vampiros’ que le arrebataban los productos de primera necesidad a los más humildes, a la vez que se enriquecían de manera excepcional. Semejante inmoralidad no podía continuar. Una vez más, el Presidente Maduro decidió actuar con mano firme. Primero -muy importante- cambió la filosofía de la ayuda social. Y corrijió un error mayúsculo que se llevaba cometiendo en Venezuela desde hacía lustros. Decidió que el Estado, en vez de subvencionar los productos, debía subvencionar a las personas. Para que sólo los pobres, los que realmente lo necesitan, tuvieran acceso a los productos subvencionados por el Gobierno. Para todos los demàs, el producto se vende a su precio justo establecido por el mercado. Lo cual evita la especulación y el bachaqueo[vi]. Y segunda medida decisiva, el Presidente anunció que, a partir de ahora, el Gobierno pondría todo su empeño en cambiar el carácter económico del país para pasar de un ‘modelo rentista’ a un ‘modelo productivo’. A este respecto, el Presidente definió « quince motores [vii]» para reanimar la actividad económica tanto del sector privado, como del sector público y de la economía comunal. Esas dos decisiones esenciales convergen en una original creación imaginada por el Presidente Maduro : los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) que constituyen una nueva forma de organización popular. Hogar por hogar, los representantes de las comunidades organizadas entregan, a precio regulado, bolsas repletas de alimentos. Muchos de estos alimentos son de nueva producción nacional. Los CLAP deberían abastecer, en los próximos meses de 2017, a unas cuatro millones de familias humildes. Garantizando la alimentación del pueblo. Y rubricando así una nueva gran victoria del Presidente Maduro. Otra victoria no menor este año 2016 tan dificil, la constituye el record obtenido en materia de inversión social que alcanzó el 71,4% del presupuesto del país. Es un record mundial. Ningún otro Estado en el planeta dedica casi las tres cuartas partes de su presupuesto a la inversión social. En materia de salud, por ejemplo, el número de establecimientos hospitalarios se multiplicó por 3,5 desde 1999. Y la inversión en un nuevo modelo humano de salud pública se multiplicó por diez. La Misión Barrio Adentro, cuyo objetivo es atender a los enfermos en las areas urbanas más humildes del país, ha realizado casi 800 millones de consultas y salvado la vida de 1.400.000 personas. Las universidades de medicina han formado a 27.000 nuevos médicos. Y otros treinta mil deben obtener su diploma en 2017. Ocho Estados han alcanzado una cobertura de Barrio Adentro 100% en 2016, cuando la meta era de seis. Otra victoria social fundamental, no mencionada por los grandes medios dominantes, es la alcanzada en materia de adultos mayores que reciben una pensión de jubilación. Antes de la revolución apenas el 19% de los jubilados recibían una pensión, el resto subsistía a menudo en la miseria o a cargo de sus familiares. Este año 2016, el porcentage de personas jubiladas que reciben una pensión (aunque no hayan podido cotizar a la seguridad social durante su vida activa) alcanzó el 90%. Un record en Suramérica. Otra victoria espectacular –y que tampoco mencionan los grandes medios dominantes- es la conseguida por la Misión Vivienda encargada de construir viviendas sociales, a precio regulado, para las familias venezolanas humildes. En 2016, esta Misión entregó nada menos que 359.000 viviendas (a título de comparación, un país desarrollado como Francia apenas construyó, en 2015, 109.000 viviendas sociales). A eso hay que añadir las 335.000 viviendas rehabilitadas en el marco de la bonita Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor. Una Misión particularmente elogiada por el genio de la arquitectura Frank Gehry, autor del Museo Guggenheim de Bilbao y del Museo Louis Vuitton en París, que ha declarado desear involucrarse en ella. De tal modo que estamos hablando de casi 700 000 viviendas sociales entregadas en 2016. Una cifra sin equivalente en el mundo. Desde que inició su mandato, en 2013, el Presidente Maduro ya ha entregado cerca de un millón y medio de viviendas a familias modestas. Record mundial pasado bajo silencio por todos los medios hostiles a la revolución bolivariana. Y que hasta muchos amigos omiten a veces de mencionar. Recordemos, para terminar, algunas de las brillantes victorías conseguidas en el ámbito geopólitico. Por ejemplo, haber impedido que la Organización de Estados Americanos (OEA), dominada por Washington, condenase a Caracas como lo pretendía el secretario General de esta organización, Luis Almagro, quien invocaba la Carta Democrática contra Venezuela. O el éxito de la XVII Cumbre del Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL) realizada en septiembre de 2016 en el Centro de Convenciones Hugo Chávez de la isla Margarita con la presencia de numerosos jefes de Estado y de Gobierno y de representantes de ciento veinte países que aportaron su solidaridad a Venezuela. En fin, en esta campo, la principal victoria del Presidente Maduro, que efectuó varias giras internacionales con ese objetivo, fue el logro inaudito de un acuerdo entre países OPEP y no-OPEP para la reducción concertada de las exportaciones de petroleo. Este acuerdo histórico, firmado en noviembre de 2016, frenó de inmediato el deterioro de los precios de los hidrocarburos que se desplomaban desde mediados de 2014 cuando sobrepasaban los cien dólares por barril. Gracias a esta victoria capital, los precios del petroleo –que estaban en 24 dólares en enero- sobrepasaban los 45 dólares a final de diciembre 2016. Así pues, en el año más duro y más largo, en el que tantos apostaron por su tropiezo, el Presidente Nicolás Maduro, sorteando todos los escollos, todas las trampas y todas las dificultades, ha demostrado su talla excepcional de hombre de Estado. Y de líder indestructible de la revolución bolivariana. Notas: [i] Léase Ignacio Ramonet, « Venezuela candente », ‘Le Monde diplomatique en español’, enero de 2016. http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/000085641287216818681110… [ii] Léase « BBC Mundo », 24 de octubre de 2016. http://sumarium.com/se-ha-vuelto-irrelevante-la-asamblea-nacional-en-ven… [iii] « El artículo 72 de la Constitución de Venezuela señala que el referendo revocatorio puede realizarse una vez cumplida la mitad del período presidencial. En el caso de Nicolás Maduro, éste inició el 10 de enero de 2013 y finalizará el 10 de enero de 2019, es decir, que los tres años se cumplieron el 10 de enero de 2016. La confusión con respecto a cuándo arranca el derecho para convocar el referendo podría partir de que, en abril de 2013, fue necesaria una nueva elección para terminar el período a raíz de la muerte de Hugo Chávez el 5 de marzo de 2013. Pero, de acuerdo al artículo 231 de la Constitución el actual período inició el 10 de enero de 2013 y no el 19 de abril de ese año. » Cf. declaración de Tibisay Lucena, rectora principal del Consejo Nacional Electoral (CNE), 9 de agosto de 2016. http://albaciudad.org/2016/08/cne-referendo-revocatorio-para-2017/ [iv] Con la llegada progresiva de las lluvias, a partir del finales de mayo, el nivel del embalse Guri ascendió, y el presidente Maduro pudo por fin informar que a partir del 4 de julio se suspendía el racionamiento eléctrico. [v] Desde 1999, el Gobierno bolivariano ha invertido en la agricultura como ningún otro, priorizando levantar la producción local. Venezuela se abastece al 100% de papa, pimentón, cebolla, tomate, apio, ñame, ocumo, yuca, auyama, lechuga, repollo, ají, cilantro, perejil, limón, parchita, guayaba, melón, cambur, plátano y demás hortalizas y frutas. En arroz, el 80% es de cosecha nacional. En quesos y embutidos también el 85% es de producción local. Incluso en pollo, cochino y carne, las importaciones representan apenas el 24%. Y el porcentaje referente a caraotas, lentejas y garbanzos no alcanza el 15%. [vi] Léase, Pasqualina Curcio Curcio, « La Mano visible del Mercado. Guerra económica en Venezuela », Editorial Nosotros Mismos, Caracas, 2016. [vii] Los 15 motores son : 1 Agroalimentario ; 2 Farmacéutico ; 3 Industrial ; 4 Exportación ; 5 Economía comunal, social y socialista ; 6 Hidrocarburos ; 7 Petroquímica ; 8 Minería ; 9 Turismo nacional e internacional ; 10 Construcción ; 11 Forestal ; 12 Militar industrial ; 13 Telecomunicaciones e Informática ; 14 Banca pública y privada ; 15 Industria básica. (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Ignacio Ramonet)



  • El españolismo sonriente: humoristas al servicio de la colonización (VII)
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    04/01/2017

    morancos-duquesa

    En una serie de artículos como esta sobre la participación de diferentes profesionales (actores, actrices, cómicos, guionistas, locutores y directores de programas televisivos) andaluzas/ces en espacios que refuerzan la ideología españolista y el consecuente sentimiento de inferioridad y dependencia entre la población andaluza no podían faltar las producciones de Canal Sur. Una de las variantes discursivas del ente autonómico es el lavado de cara en torno a la imagen de la aristocracia latifundista de origen castellanomedieval que conquistara el país entre los siglos XIII y XV.

    En septiembre de 2011 volvía a sus pantallas el programa Menuda noche, presentado por el incombustible Juan y Medio. La propia web de Canal Sur anunciaba el primero de los programas de otra nueva temporada1 en estos términos:Cayetano Martinez de Irujo, hijo de la duquesa de Alba, se someterá a las preguntas que habitualmente realizan con su inocencia, frescura, espontaneidad y autenticidad, los niños de la grada del programa con la colaboración de Juan y Medio”2. Como toda persona que haya tenido una mínima experiencia o conocimiento respecto a la dinámica de producción y realización de espacios televisivos podrá suponer, la intervención de las/os niñas/os en este programa, como en cualquier otro, dista de atributos como “frescura”, “espontaneidad” y “autenticidad”, máxime cuando se trata de un espacio grabado.

    Cuatro años más tarde, en octubre de 2015, Cayetano Martínez de Irujo volvería al plató de Menuda noche para recibir un homenaje versificado, a cargo de un menor (con fondo de guitarra flamenca), en estos términos: “Le doy hoy la bienvenida / a un grande de nuestra tierra / y presento mis honores [se arrodilla] / al Conde de Salvatierra. / Si Madrid te vio nacer, / qué gracia no te vería / que te deparó el destino / sentirte de Andalucía. / Eres hombre solidario, / buen hermano, buen amigo / y según decía tu madre / también has sido un buen hijo. / ¡Qué grande fue Cayetana, / mujer de categoría! / Por su forma de ser llana / todo el mundo la quería. / Cuando se fue de este mundo / se nos partió el corazón / y ya echándola de menos / ¡España entera lloró! / Y aunque yo te aprecio mucho / de mi envidia no te salvas. / ¡Qué suerte haber sido hijo / de la duquesa de Alba!3

    Dejando de lado que un informe de la Inspección de Trabajo de la Consejería de Empleo en Sevilla denunció que Canal Sur vulneraba los derechos de los menores, a causa de su utilización prolongada en Menuda noche (ABC, 26/II/2008)4, sobre la emisión de estos contenidos planea el reforzamiento del estereotipo en torno a lo que se entiende que debe ser el carácter, valores y aspiraciones de la población de Andalucía. Si “a un negro no se le reconoce cultura, ni civilización ni un largo pasado histórico” porque “pertenece a los «pueblos sin historia» de Hegel”, de modo que “está obligado a ser un buen «negrito»”5 caracterizado por “el servicio siempre sonriente”6, la persona andaluza debe asumir, incluido el gesto literal de arrodillarse (como hace el niño que recita los versos) su condición de sierva del 'señorito', descendiente biológico o simbólico del conquistador que arrebatara la tierra a sus antepasados pero cuya magnanimidad tiene que loar, agradecida a cada instante, por medio de las virtudes que la caracterizan: el gracejo, la chispa, la sonrisa, el humor. Todo ello, independientemente de la opinión que el amo pueda tener del siervo, tal como manifestara el protagonista de esa edición de Menuda noche en una entrevista concedida al programa de La Sexta Salvados, tan solo tres meses después de su primera aparición en el espacio de Juan y Medio: “Cuando ves que la gente joven no tiene el menor ánimo de progresar, eso es grave. Eso sólo pasa en Andalucía. Sinceramente. Eso en el norte de España no pasa. En el centro, tampoco. Ni tan siquiera en Extremadura”7 (nótese cómo la locución conjuntiva con la que comienza su última frase revela el sistema de jerarquización territorial).

    Canal Sur dedicó un especial de la noche de Reyes de 2012 a su madre, una de las pertenecientes (como él, lógicamente) a las pocas familias beneficiarias que monopolizan en realidad las millonarias subvenciones al campo de la Unión Europea: la duquesa de Alba. Según Libertad Digital (5/VIII/2009), “Las ayudas agrícolas se comen casi la mitad del presupuesto de la UE. Un informe desvela que, entre los beneficiarios, destacan miembros de la nobleza, como la familia Alba o los Windsor, así como millonarios e, incluso, políticos. […] Así, por ejemplo, la Duquesa de Alba y sus hijos se llevaron el pasado año más de dos millones de euros a través de las empresas Euroexplotaciones Agrarias y Eurotécnicas Agrarias, que engloban las fincas de una de las familias con más tierras de Europa, informa La Gaceta de los Negocios.8

    La ya fallecida Rosario Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba de Tormes y madre de Cayetano Martínez de Irujo (cuyo cambio de orden en los apellidos solicitó, a fin de que el futuro duque de Alba pudiera continuar dentro del linaje de los Fitz-James Stuart, por un coste de varios millones de pesetas), era hija de Jacobo Fitz-James Stuart, decimoséptimo duque de Alba, propietario de 34.455 hectáreas y que desde 1931 participó activamente en las conspiraciones para derribar la Segunda República española cubriendo con su dinero parte de la garantía del avión alquilado en Londres el mes de julio de 1936 para transportar al general Franco de Canarias a Marruecos. El madrileño palacio de Liria, propiedad suya, incendiado por los bombardeos de la aviación franquista, fue totalmente reconstruido con cargo al presupuesto del Estado después de la victoria de Franco. Finalizada la llamada Guerra Civil, el duque de Alba fue nombrado embajador de Franco en Reino Unido. A principios del siglo XX, había conseguido reunir en su persona más de treinta títulos nobiliarios. A su muerte, su heredera, que ambicionaba ser la más grande duquesa viviente, se aplicó pacientemente a rehabilitar, desde 1954, nuevos títulos nobiliarios, dispuesta a figurar en el libro Guinness de los récords como la duquesa con más títulos nobiliarios de Europa, por lo que logró convertirse en la número uno de la aristocracia española, con cuarenta y cuatro títulos. También fue la aristócrata más condecorada por la dictadura de Franco, que le otorgó entre otras distinciones la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica y la medalla del Mérito Agrícola. El clan familiar de los Fitz-James Stuart formado por las casas ducales de Peñaranda y de Alba figura en el pelotón de cabeza de los muy ricos porque poseía aún en los albores del presente siglo 23.236 hectáreas repartidas por nuestro país, además de por Castilla y León y por Extremadura. Los Fitz-James siguen clasificados entre los mayores terratenientes del Estado español9.

    Si había sido condecorada por Franco, por supuesto el régimen posfranquista, a través del Gobierno colonial de la Junta de Andalucía, no ha dudado en seguir premiándola con sus máximas distinciones, condediéndole el título de hija predilecta de Andalucía en 2006 (El País, 28/II/2006)10. La decisión de la Junta fue argumentada en virtud de su supuesto amor por el país; presunto afecto que, sin embargo, no se ha visto reflejado en sus (exiguos) deberes fiscales, radicados no en Andalucía sino en Madrid, donde el Impuesto de Sucesiones y otras obligaciones tributarias acordes con su patrimonio parecen ser de menor cuantía (Elplural.com, 24/IX/2014)11. De acuerdo con la mitología de la Junta de Andalucía y su órgano de adoctrinamiento mediático, Canal Sur, los miembros de la casa de Alba son campechanos y amables benefactores cuya filantropía debe corresponder el pueblo con su sonrisa, servicio e innata gracia.

    Al palacio de Cayetana Fitz-James Stuart, una de estas personas beneficiarias con tan gran “ánimo de progresar” (por retomar la expresión de su emprendedor vástago), pues, acudieron los humoristas Los Morancos encarnando a los personajes de Antonia y Omaíta, para no faltar al estereotipo del vasallo inocente y feliz. No era la primera vez que el dúo sevillano se alineaba con el mensaje del poder, dado que durante el referéndum sobre la ratificación del texto neoliberal llamado “Constitución Europea” en el Estado español, en 2005, participaron en un acto desarrollado ante un auditorio vacío en Sevilla, en el que uno de sus componentes, Jorge Cadaval, “manifestó que «los andaluces siempre hemos estado a favor de la unidad de Europa y España y como ciudadano europeo apoyo las decisiones de mi comunidad»” (ABC, 13/I/2005)12. En otros momentos de la campaña, los hermanos humoristas incluso llegaron a confesar, sin el menor reparo, que ni se habían leído el texto que se estaba sometiendo a referéndum pero que a pesar de ello iban a votar que sí, al igual que Los del Río, “porque los políticos, que saben más, nos dicen que votemos sí”13. Esta es la transcripción de algunos extractos de la visita de Antonia y Omaíta (personajes de Los Morancos) al Palacio de las Dueñas, para dialogar con la duquesa de Alba; velada que en algunos momentos alcanza cotas ciertamente insuperables de baboseo servil14:

    << OMAÍTA (O): Pregúntale lo que tú le querías preguntar a doña Cayetana, pregúntaselo.

    ANTONIA (A): ¿El qué quieres que le pregunte?

    O: Lo de Andalucía, por qué le gusta a ella tanto Andalucía.

    A: Doña Cayetana, ¿por qué le gusta a usted tanto Andalucía?

    DUQUESA DE ALBA (D): ¡Ah, porque sí! Porque es especial y es lo más bonito...

    A: ¡Ay, ay, ay!

    D: ...que hay.

    A: ¡Ay, ay, doña Cayetana!

    D: Y los andaluces tienen mucha gracia.

    A: Mire usted.

    D: Y por ahí [hay] menos.

    O: Claro.

    A: Doña Cayetana, ¿le puedo yo decir a usted una cosa, con todo el corazón del mundo?

    D: ¿Eh?

    O: Díselo.

    A: ¿Le puedo decir una cosa con todo el corazón del mundo, y de corazón? ¡Yo me la voy a comer a usted, porque usted es divina!

    D: ¡Ah, gracias! [...]

    A: Doña Cayetana...

    O: ¿Qué más le quieres preguntar?

    A: No, le quiero preguntar a doña Cayetana: con tantas lámparas que yo he visto en el palacio, tiene usted que pagar una factura de luz muy alta.

    D: No.

    A: Ah.

    D: Porque no se encienden todas a la vez.

    A: ¡Oh! [Ríe.]

    O: Claro, hija. Es tan torpe mi Antonia... ¿Cómo va a encender todas las luces a la vez? Tú eres muy bruta.

    A: Es verdad. Es que mi casa es tan chica...

    D: Ahora están las cosas muy mal.

    A: ¡Oy, que si están las cosas mal!

    D: Pero ya mejorarán; esperemos.

    A: Doña Cayetana, ¿usted está notando la crisis?

    D: También; ¡imagínate!

    A: Hombre, hombre.

    D: Como todo el mundo.

    A: Nosotras tenemos el frigorífico en blanco y negro, doña Cayetana.

    D: Ah, mira.

    O: No hay ni... Vamos, entra un ratón y coge anemia. No hay cosa más grande que ese frigorífico; qué vacío lo tenemos.

    D: Es terrible. […]

    A: Vamos a despedir ya esto.

    O: Y quiero que le mande usted un mensaje a Andalucía. ¿Qué le dice usted a Andalucía y a los españoles?

    D: Que les doy mi corazón, mi admiración y mi amor.

    O: ¡Ea! ¿Hay algo más bonito que esto?

    A: Bueno, que voy a decir una cosa yo. Andalucía: qué orgullo, ahora lo digo desde el corazón... [Se pone serio.] Qué orgullo tener a una persona como Cayetana al lado nuestra, y que sea tan de nosotros. ¡Ole y viva usted, doña Cayetana!

    O: ¡Muchas gracias por recibirnos en su casa! ¿Qué? ¿Era amiga mía, o no? [...]

    A: ¿Cómo la vamos a dejar a usted, si usted es maravillosa, doña Cayetana? Usted no puede ser ya más buena persona. […] Bueno, nosotros desde aquí queremos agradecerle a usted otra vez que nos haya dejado venir aquí, a Dueñas...

    O: Que es mi amiga.

    A: Eso. Bueno.

    O: Que no te enteras.

    A: Pues despide ya esto, que está doña Cayetana..., que ya está bien.

    O: Muchas gracias. Gracias a los televidentes, para que veais que lo que digo en los pogramasss [suprimiendo el fonema /r/ y exagerando la ese final] no esss [ídem, con la ese] mentira. Soy de la alta sociedásss [ídem].

    A: Anda. ¡Muchas gracias, Cayetana!

    D: A vosotras. >>

    De modo que a la duquesa de Alba le gustan los andaluces porque “tienen mucha gracia”, lo cual parece ser un incontestable mérito para que en Andalucía sea “un orgullo tener a una persona como Cayetana”, quien “no puede ser ya más buena persona”, por ser “tan de nosotros”; aunque tributara en Madrid. Una persona que estaba notando la “terrible” crisis “como todo el mundo”: tal vez se encontrara entre los más de tres millones y medio de personas pobres en nuestro país; o incluso dentro del millón que sufre la pobreza extrema sobreviviendo con ingresos inferiores a trescientos euros por unidad de consumo; quizá forme parte de las cerca de setecientas mil personas en Andalucía con carencia material severa (El País, 14/X/2016)15; a lo mejor Jorge Cadaval, a través del personaje de Antonia, se interesó por su factura de la luz porque supuso que podía engrosar la proporción de población andaluza en situación de pobreza energética, que hoy roza el 16 por ciento (Confidencialandaluz.com, 4/XII/2015)16. Tremenda injusticia que haya tenido que pasar por tan rigurosas calamidades una figura que es “maravillosa” porque entrega todo su corazón, su admiración y su amor “a Andalucía y a los españoles” en general (por supuesto, aunque sea desde una cadena de ámbito de emisión autonómico).

    Manuel Rodríguez Illana

    5 GROSFOGUEL, Ramón (2016): Apuntes hacia una metodología fanoniana para la decolonización de las ciencias sociales. En FANON, Frantz, Piel negra, máscaras blancas. Madrid: Akal. Pp. 270-271.

    6 FANON, Frantz (2016): Piel negra, máscaras blancas. P. 70, nota al pie.

    9 YNFANTE, Jesús (1998): Los muy ricos. Barcelona: Grijalbo. Pp. 40-44.




  • La arquitectura del dominio imperialista occidental ha implosionado
    Logotipo APR2
    01/01/2017
    Confieso con toda sinceridad que para mí, escribir sobre la implosión de la arquitectura del dominio imperialista occidental, es algo extraordinario que me llena de satisfacción. No puedo pasar por alto el discurrir casi a saltos de los hechos recientes en la escena internacional. Son reflejo de las leyes económicas que se agitan en lo más profundo del sistema. Leyes que están fuera de la voluntad de los hombres. Y han sido sorprendentes que van a quedar gravados definitivamente en los anales de la historia universal. El negro periodo de la globalización anticomunista (1980-2010) como expresión del sistema unipolar y bajo la férula de Estados Unidos, ha sido mortífero. Pero, ahora vivimos tiempos históricos. Tiempos inexorables. El desplazamiento del bloque imperialista occidental encabezado por Estados Unidos en la nueva estructura económica del sistema capitalista mundial emergida tras la gran crisis económica iniciada en 2008, es realmente excepcional. Algo que ha roto el espinazo del dominio hegemónico estadounidense que por más de un siglo ha ocasionado enormes sufrimientos a los pueblos del mundo entero. En primer lugar China ya es la primera potencia capitalista mundial, ha desplazado de ese puesto a Estados Unidos que lo ostentó por más de un siglo. Recordemos que en 2013 China se convirtió en el primer país comercial y en 2014 el mayor país capitalista del mundo. Segundo, India también ha desplazado a Japón del tercero al cuarto lugar. Tercero, Indonesia está fondeando a Inglaterra del quinto al sexto puesto. Entonces de acuerdo a estos fenomenales cambios la relación de países en orden de importancia en la nueva estructura económica del sistema capitalista mundial, es la siguiente: Primero, China. Segundo Estados Unidos. Tercero, La India. Cuarto, Japón. Quinto, Indonesia. Sexto, Gran Bretaña. Séptimo, Rusia. Sin olvidar que en una estimación de acuerdo al crecimiento de los PBI actuales, existe la posibilidad de que la India también en unos años más este dejando atrás a Estados Unidos. No debemos olvidar que lo central en todo esto ha sido el movimiento constante. Qué duda cabe, el sistema imperialista estaba en esa vorágine violentamente arrastrado al fondo de la gran crisis económica iniciada en 2008. Por supuesto esto ha tenido enormes consecuencias, por un lado, la ruina y la bancarrota de las economías, estadounidense y europea, en medio de un enorme sobre-acumulación de capitales ficticios y, la pérdida de la hegemonía mundial estadounidense en 2010. Y, por el otro, la ascensión capitalista de China, la reconversión de Rusia como una gran potencia militar y la ascensión a una gran potencia nuclear de la República Popular Democrática de Corea (un país que nada tiene que ver con los países imperialistas, un país socialista, una esperanza de los pueblos oprimidos, algo excepcional y única en la historia reciente de la humanidad). Y, de acuerdo a los mecanismos de interrelación de base y superestructura, esta nueva estructura económica del capitalismo mundial (base) ha dejado impregnado su sello en el sistema internacional (superestructura) como sistema multipolar. En realidad un proceso científico que jamás entenderían los “doctorcitos” del Pentágono. Sobrevino de forma crucial y demoledora con el sistema unipolar establecido en 1991 tras la implosión de la ex URSS. Ocurrió en 2010 tras la constatación de la equiparación de fuerzas (nucleares) en las tres superpotencias más armadas del planeta (Estados Unidos, Rusia y China). Sin olvidar que es sistema multipolar y no tripolar como algunos sostienen, pues, incluso teniendo en cuenta la enorme incidencia de China, Estados Unidos y Rusia, en el fondo aún no está totalmente definido la nueva estructura económica del sistema capitalista mundial emergida tras la gran crisis económica del 2008 que se bate en un proceso muy fuerte de cambios en el mundo, por un lado, La India e Indonesia están apretujados sobre China y Estados Unidos y, Gran Bretaña, respectivamente y, por el otro, Japón, Alemania y Gran Bretaña están tratando de romper los grilletes impuestos por Estados Unidos en 1945. Entonces aún se sienten los ecos de la implosión del sistema unipolar ocurrida en 2010. Sin embargo, los hechos no han quedado aquí, han seguido corriendo al influjo de esta misma tendencia. En efecto en el año 2015 sobrevino el periodo que más se temía en geo economía mundial, el periodo que aceleraría el hundimiento económico acelerado de Estados Unidos a efecto de su confrontación con China (que desde 2010 estuvo latente cuando ocurrió la ruptura del acuerdo estratégico en materia económica), llámese si se quiere, “Guerra Fría”. En esto es muy importante el dato que se tiene aún desde el año 2011. Esto ahora es una realidad, difícil de soslayarla: “La política actual de Washington es mantener su supremacía militar en Asia, pero una carrera armamentística con China podría hacer que la Guerra Fría (con la ex URSS) nos pareciera una minucia. La economía de la Unión Soviética representaba solo una cuarta parte de la de Estados Unidos cuando se produjo aquella carrera armamentística. Si Estados Unidos entrara en un proceso serio de ese tipo con China, los estadounidenses podrían olvidarse de Medicare, la seguridad social y de la mayor de aquello en lo que el gobierno de Estados Unidos gasta su dinero” (1). Y finalmente, como un resultado de lo anterior, tenemos ante nosotros, la implosión de la arquitectura del dominio imperialista occidental ocurrido a finales de este año, 2016. Esto de antemano ya estaba predicho desde el año 2010 cuando se produjo la pérdida de la hegemonía estadounidense. Consecuentemente, está ante nuestros ojos la nueva arquitectura de dominio del sistema capitalista mundial emergida tras la gran crisis económica del 2008 bajo egida del sistema multipolar. Queréis pruebas  sobre esto, observad lo que hay en la olla de grillos de la Unión Europea (quieren nuevo ejército, algunos países están contra las sanciones anti rusas, etc.), también lo que hay en Japón, en el sur de Asia, en el sudeste asiático, en la península coreana (RPDC es una potencia nuclear) y últimamente en Alepo (Siria) y, sobre todo, tomad nota del gran acuerdo entre las tres superpotencias más armadas del planeta (Estados Unidos, Rusia y China) producido entre octubre y noviembre de 2016 bajo presión de, o el gran acuerdo o la guerra nuclear, que en realidad constituye, si queréis, tomadlo por de facto, la primera medida de la nueva arquitectura de dominio del sistema capitalista mundial ya en proceso. Esta es la historia escrita con letras de oro desde el año 2008. Nota: (1) ¿Debería preocuparnos que China supere a Estados Unidos?" Noticia aparecida el 29 de abril de 2011, en: spanish.china.org.cn. (Fuente: Diario Octubre / Autor: Enrique Muñoz Gamarra)



  • El españolismo sonriente: humoristas al servicio de la colonización (VI)
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    27/12/2016

    wyoming

    Si en el artículo anterior analizábamos un capítulo de El Intermedio, de La Sexta, continuaremos nuestro repaso mediático de la Andalucía que divierte con una serie de parodias a través de las que en ese programa se dio rienda suelta al reforzamiento de los tópicos más manidos en relación con nuestro país entre 2011 y 2012. El hilo conductor fue la invención de una 'ETA andaluza'. Las parodias fueron llevadas al Parlamento andaluz por el Centro de Estudios Históricos de Andalucía (CEHA).

    <<La «banda armada» andaluza, cuyos dos miembros interpretan Wyoming y Usun Yoon, aparece con los antifaces que suele usar ETA, aunque vestidos de corto y de flamenca, flanqueados por una bandera andaluza y otra del Real Betis. Los comunicados se acompañan de las conocidas sevillanas «A bailar» de los Cantores de Híspalis. El Ceha también lamentó frases expresadas en el programa, como «negociar un alto el curro permanente» o «era un comunicado histórico, era la primera vez que la ETA andaluza se preocupaba por el agua y no por el fino», en referencia a que el Tribunal Constitucional dictara una sentencia contra el traspaso del Guadalquivir. Otras expresiones realizadas por los presentadores de «El Intermedio» se refieren al «Estado español opresor y malaje» o «podemos causar daño, pero sólo de lunes a jueves, los fines de semana son sagrados».>>1

    El presentador de El Intermedio, cuyo nombre artístico es El Gran Wyoming, es un empresario de origen foráneo con propiedades en la costa andaluza, donde veranea. Entre el abultado patrimonio del madrileño José Miguel Monzón (su verdadero nombre) se encuentra una "vivienda «tipo dúplex», según consta en el Registro de la Propiedad, de 157 metros en Zahara de los Atunes. En esa misma localidad gaditana, donde Wyoming pasa el verano junto a su hija Marina, la empresa del presentador tiene una plaza de garaje"2. No parece que su prolongado contacto con Andalucía, sin embargo, le impida contribuir a la difusión, a través de su programa, de los atributos más negativos y estereotipados con que el españolismo adorna a las/os naturales del país: la indolencia, la holgazanería y el chiste. Una proyección que, naturalmente, continuó en otra edición de El Intermedio donde esta vez la parodia, siguiendo la tradición españolista de ridiculizar las diferentes culturas ibéricas subsumidas en el Estado que dicha ideología defiende3, consistía en trazar un paralelismo entre la romería de El Rocío y el Aberri Eguna, día de la patria vasca (“como se conoce en el Sur, el Aberri Eguna andaluz”): “En El Rocío un lince se utiliza menos que un botellín de agua”, “en El Rocío el lehendakari andaluz... También llamado "el Menda Lerendi" […], canta un himno nacionalista andaluz. «¡Alcohol! ¡Alcohol! ¡Alcohol, alcohol, alcohol! ¡Hemos venido a emborracharnos, la romería nos da igual!»”, “Así es, amigos. Con este himno, el Menda Lerendi empieza pidiendo la independencia de Andalucía [pasa a simular un cierto tono de ebriedad] y termina pidiendo la de Asturias [alusión a Asturias, patria querida]”, “Ahí le vemos, al subcampeón andaluz de levantamiento de jamón en su debut en la categoría reina. Preparándose para el momento, se dispone a levantar el peso... [fondo de caseta de feria con arbonaida y campo alrededor]”, “Y cómo no, en el Aberri Eguna suelen contar con encendidos discursos nacionalistas por parte de sus líderes [Imágenes de Aberri Eguna]: «Todos los días del año yo soy feliz con mi gente. Yo soy feliz con mi gente. Pero cuando llega mayo me va cambiando el ambiente. Yo me pongo mi sombrero, me pon, me pongo mi sombrero, me cuel, me cuelgo la medalla [letra de sevillana], y...»”, “Lamentablemente, el discurso del Menda Lerendi andaluz fue interrumpido por los radicales de ETA (Estamos Tan Agustito) y vamos a presenciar ese momento: «¡Muerte al opresor! ¿Para cuatro que quedan vamos a tener que dar la vuelta al río?» [Usun Yoon, con traje de flamenca y un pasamontañas tapándole la cara, se refiere al lince ibérico, cuya foto, que sostiene en una mano, empieza a arder]”4.

    Bajo el aparente propósito de denunciar las contrapartidas ambientales para con la fauna del parque de Doñana, la parodia de El Intermedio introduce la sempiterna distorsión de la realidad de Andalucía y, en este caso, también de Euskal Herria. Es así como reaparecen los campos semánticos de la holgazanería y la diversión (letra de sevillana), ligados estos al consumo etílico ("En El Rocío un lince se utiliza menos que un botellín de agua", "¡Alcohol! ¡Alcohol! ¡Alcohol, alcohol, alcohol! ¡Hemos venido a emborracharnos, la romería nos da igual!", "el Menda Lerendi empieza pidiendo la independencia de Andalucía y termina pidiendo la de Asturias"). Por un lado, trata de desactivarse la posible o incipiente conciencia nacional de Andalucía ligándola a dichos estereotipos, bien sea sustituyendo la denominación identitaria ("Andalucía") por la referencia geográfica ("como se conoce en el Sur") y, de manera nada inocente, ubicando el símbolo independentista de la arbonaida, al efecto de que no sea tomado en serio, situándolo como fondo visual de toda la parodia. Pero, por otro lado, el disparo de este mensaje mediático va dirgido, aun tangencialmente, a lo vasco, si bien, de modo más rentable y menos directo, haciéndolo pasar por una exclusiva ridiculización de lo andaluz ("el Menda Lerendi" por el lehendakari, "un himno nacionalista andaluz", "Si en el Aberri Eguna se reivindica la cultura vasca a través de deportes autóctonos" en Andalucía está el "subcampeón andaluz de levantamiento de jamón", la parodia del euskera en "¡Asquia'tú! ¡Ya'stá'quí!", "los radicales de ETA", "¡Muerte al opresor!"). Por supuesto, el nacionalismo español parece que jamás existe porque los únicos nacionalistas son los otros5 ("en el Aberri Eguna los nacionalistas cantan himnos nacionalistas", "en el Aberri Eguna suelen contar con encendidos discursos nacionalistas"). La dinámica andalófoba continuó con otro programa en el que se comentaban los resultados de las elecciones andaluzas de 2012 (y en el que, entre otras cosas, vuelve a asociarse la lengua de Andalucía al chiste).

    << [GRAN WYOMING (GW):] Un momento, Sandra. Me comunican que la ETA andaluza (Estamos Tan Agustito) acaba de lanzar un nuevo comunicado. Vamos a escucharlo. [Aparece un cartel de "ETA Estamos Tan Agustito" donde el símbolo de la ETA real, una serpiente enroscada en un hacha, es sustituido por una aceituna y una anchoa pinchadas en un palillo, mientras suena la sevillana "A bailar, a bailar", de Cantores de Híspalis. El plano cambia y aparecen GW y Usun Yoon (UY), con las caras tapadas por capirotes de nazareno a modo de capuchas y la misma indumentaria que en la parodia del Rocío.] […] «Uno: ezzijimoh ke lah elezzioneh no ze zelebren nunka máh en domingo zino en luneh. Igual ke nozotroh rehpetamoz el zábado la jornada de reflezzión, Griñán debería aber-rehpetado el domingo: la jornada de rezakón. [Señala a UY.] Mirá ké mala kara ke trae la kriaturita de no aber-podío dormir-la»6. [UY:] «¡Uf, qué fatiguita tengo, primo!» [GW:] «¡Y yo, ke m'e-pedío una kaña i no e-probao la tapa! Doh: ezzijimoh la retirada inmediata del garrafón en loh bareh. Ezo, o ke kon la kopa te pongan un ehpirifén. I treh: kondenamoh la konztanzia de Javier Arenah. ¡Kiyo, t'ah-prezentao kuatro bezeh; le poneh tanto empeño ke no parezeh andalú! Ademáh, tu problema no ez ideolójiko: eh k'ehtáh tan moreno ke la jente pienza k'ereh negro. I da graziah a ke no te boten: kuarkier día te mandan a Uerba a rekojè frezah.» [UY:] «Mi arma, deja de recortar en sanidad y recorta la potencia que le pones a los rayos UBA.» [GW:] «¡Ole tu koño! ¡Tieneh arte ahta de rezaka! Fin der komunikao.» [Ambos hacen un gesto con la mano, la cual muestra solo el índice y el corazón unidos, haciendo un giro de muñeca, mientra suenan unos palillos.] [GW/UY:] «¡Ole!» [Vuelven a sonar los Cantores de Híspalis]7. >>

    Así pues, regresa a los sketches de El Intermedio la fijación de clichés racistas hacia lo andaluz solapándolo con la juerga y la diversión (con la aceituna y la anchoa pinchadas en un palillo en el logo de la imaginaria ETA andaluza, el fondo de sevillanas, la “jornada de resacón” o el “no haber podido dormirla”), la vagancia (“le pones tanto empeño que no pareces andaluz”) y la reducción del habla a contextos coloquiales (“¡Ole tu coño!”). De paso, como sucedía antes, se resucita el ataque a lo vasco, de un modo colateral, con los paralelismos con la verdadera ETA. Asimismo, entra en escena también el humor basado en el racismo clásico; no solo el de tipo cultural (hacia lo andaluz) sino el biológico, al estilo decimonónico (“tu problema es que estás tan moreno que la gente piensa que eres negro, […] cualquier día la gente te manda a Huelva a recoger fresas”).

    Examinemos otro capítulo más de la “ETA andaluza” que vuelve a gravitar sobre los campos semánticos de la diversión, la holgazanería, el fraude y el vivir sin trabajar, y en el que la simbología nacional es ridiculizada, una vez más, en el contexto de la parodia y lo frívolo. Si antes era la aparición de una arbonaida (bandera independentista), ahora le llega el turno al grito “¡Viva Andalucía libre!”, que pronunciara Blas Infante en el momento de su fusilamiento pero que nació en realidad en una multitudinaria manifestación de campesinos y obreros en Córdoba, organizada por Juan Díaz del Moral y otros miembros del Centro Andaluz de esa ciudad el 17 de febrero de 1919, en el contexto del Trienio Bolchevique Andaluz (1918-1921), período de máxima movilización y tensión en el campo de nuestro país8.

    << [GW:] Rubalcaba no quiso ceder al chantaje de los terroristas andaluces y este fin de semana incrementó el cerco policial sobre Estamos Tan Agustito - ETA y como resultado localizaron un piso franco de protección oficial en Chiclana perteneciente al Comando Cádiz. [Imágenes de fondo del 'material incautado' en el que aparecen "farolillos", "capucha" de nazareno, lonchas de "jamonal", vino "fino" en botella, "más fino" en copas, "guitarra" o "caretas".] [VOZ EN OFF:] «Aquí vemos parte del material incautado por efectivos de la Guardia Civil. Caretas, pitos de carnaval, bajas laborales falsas, fino, más fino, farolillos de caseta de alto calibre, un tambor o caja para sembrar el caos en una chirigota, guitarras, pelucas, itinerarios de Semana Santa caducados, 250 gramos de jamonal y gafas divertidas que el agente de las Fuerzas del Estado muestra a cámara para que comprobemos su manejo». [GW:] A la jefa del aparato militar de ETA - Estamos Tan Agustito la hallaron echando la siesta. Se trata de Usun Yoon, alias Usun Yoon [esta aparece en una foto de ficha policial vestida de flamenca, dormida, con la cabeza reposando en un cojín]. Sí, es tan radical andaluza que le dio fatiga inventarse un alias. Vamos a ver el momento de su detención, en el que se enfrenta a las Fuerzas de Seguridad del Estado gritando las consignas de la banda. Atentos. [Es introducida en un coche por un agente con la cara cubierta.] [UY:] «¡Viva Andalucía libre! ¡Viva la Blanca Paloma!».9 >>

    Ante la protesta, que recogíamos más arriba, por parte del CEHA (Centro de Estudios Históricos de Andalucía), motivada por todos estos sketches, El Intermedio ofreció, en otro programa, lo que trataba de ser su justificación de este discurso racista, basada en dos argumentos: primero, que antes de la emisión, se advertía de que los gags estaban basados en tópicos sobre Andalucía; segundo, que la voz en off que leía dicha advertencia correspondía a un locutor andaluz (el mismo que, según relatábamos en nuestro anterior artículo, ejercía de traductor con Falete en otro episodio de El Intermedio). << [GW:] A ver, y si eres andaluz, demuéstralo. [LOCUTOR ANDALUZ (LA):] Tirititrán, trantrán. [GW:] ¿Solo eso: "tirititrán, trantrán"? [LA:] Tirititrán, trantrán. Tirititrán, trantero. [GW:] Sí, señor: demostrado. Tú eres más andaluz que un ERE. Puedes leer el mensaje de advertencia.>>. El locutor andaluz vuelve a leerlo con seriedad, la cual queda denotada mediante el empleo del castellano estándar, al objeto de que la audiencia compruebe que es la misma persona10.

    En relación con el primero de los argumentos de autodefensa que esgrime el programa, es necesario ser conscientes de que advertir de que se van a reiterar todos los tópicos racistas en torno al pueblo andaluz justo antes de hacerlo no altera en lo más mínimo el efecto final, que no es otro que reforzarlos, cosa que ocurre, de la misma manera, con los chistes machistas sobre mujeres o con los chistes racistas sobre personas de raza negra o etnia judía, tal como reza la famosa cita de Thoreau de que "la ardilla que matas de broma muere de verdad". La manera más rápida de que alguien piense en un elefante es pedirle que no piense en un elefante, lo que supone reforzar el marco cognitivo preexistente en el sentido común convencional. “Richard Nixon lo descubrió por la vía dura. Presionado para que dimitiera durante el escándalo del Watergate, se dirigió al país a través de la televisión. Se presentó ante los ciudadanos y dijo: «No soy un chorizo.» Y todo el mundo pensó que lo era. […] Precisamente de esto trata el enmarcado. […] Tiene que ver con elegir el lenguaje que encaja en tu visión del mundo. [...] Gracias a la ciencia cognitiva sabemos que la gente [...] piensa mediante marcos [...] incrustados en las sinapsis de nuestro cerebro. Los conceptos no son cosas que pueden cambiarse simplemente porque alguien nos cuente un hecho. […] Si mantienes su lenguaje y su marco, y te limitas a argumentar en contra, pierdes tú, porque refuerzas su marco”11. De lo que se deduce que decirle al locutor del programa “tú eres más andaluz que un ERE”, aunque sea bajo el pretexto del humor, no contribuye precisamente, a desterrar los estereotipos sobre la Andalucía holgazana y subvencionada que, como veíamos en nuestros anteriores artículos, está profundamente fijada en la ideología convencional del españolismo a lo largo y ancho del Estado; por mucho que previamente se haya advertido sobre la utilización de dichos estereotipos.

    La segunda justificación esgrimida por el programa presentado por El Gran Wyoming era que el locutor que se encargaba de las voces en off de los distintos espacios alusivos a Andalucía era él mismo andaluz. Sin embargo, la población negra antillana ha sido históricamente negrófoba12, igual que existen mujeres machistas u homosexuales (endo)homófobos13, tal como demuestra el hecho de que dicho locutor se prestara a participar en la parodia de 'traducción simultánea' al andaluz que en El Intermedio se realizó al cantante Falete, gag que, como vimos en la entrega precedente, consolida el supremacismo lingüístico castellanocéntrico-españolista y trata de relegar al andaluz al terreno de lo frívolo, el cascarrillo y la simpleza léxica y conceptual. Es el mismo mecanismo que se emplea al ligar la imagen de la arbonaida o el grito “¡Viva Andalucía libre!”, iconos de subversión respecto a la realidad política dominante, con lo chistoso, procedimiento de ridiculización del enemigo ideológico que se encuadra en “una ofensiva generalizada para [...] reducir a la vez la tendencia al alza de las conciencias de las naciones oprimidas y frenar y hacer retroceder la tendencia al alza de las conciencias de, por llamarlas de algún modo, «regiones fuertes» existente en el Estado español”14.

    La casualidad hará que la celebración de una manifestación soberanista en Sevilla con motivo del Día Nacional en 2016 sirva de detonante para aportarnos un nuevo dato sobre la endoandalofobia españolorracista de El Intermedio. Por una columna aparecida en el diario digital de tendencia socialdemócrata Infolibre.es (7/XII/2016)15 conocemos la identidad del director del programa de La Sexta en el que se han estado vertiendo tales tópicos denigrantes acerca del pueblo andaluz. El firmante del texto, Miguel Sánchez-Romero, aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid, en este caso que una de las entidades participantes en la citada manifestación era el CEHA, para justificar su parodia de "La ETA andaluza" (tal como titula su propia columna) cinco años después de su emisión y cargar contra la asociación que denunció el contenido televisivo andalófobo. Por el camino, desplegará un discurso a favor del españolismo, el europeísmo, el militarismo y el imperialismo. Lo hará al hilo del manifiesto de la mencionada convocatoria del 4 de Diciembre, cuya adhesión considera fruto de una "insoportable adolescencia", apelando para ello a los fondos que nuestro país recibe de la Unión Europea y opinando que los problemas seculares de dependencia no tienen nada que ver con la falta de soberanía alimentaria, territorial, ambiental, cultural, económica o energética. Critica también la alusión que el documento de la manifestación hace a las bases militares de Rota y Morón en su calidad de plataformas de agresión a los pueblos de Oriente Próximo y África: "Soy de Rota", continúa en su columna, para narrar que "la ocupación americana sirvió a mi padre, jornalero andaluz, para librarse del yugo opresor –infinitamente más ominoso– del señorito jerezano". Más adelante desarrolla abiertamente su acusación a los promotores del acto de maniqueísmo para preguntarse: "¿Cómo conjugar el loable rechazo de la guerra con la necesidad de mantener el empleo en una zona lacrada por el paro incluso en los tiempos de bonanza en el resto del país?". Naturalmente, el "país" al que se refiere, y que ha gozado de esos "tiempos de bonanza", es España, concepción que oculta la interrelación dinámica de dependencia colonial de Andalucía respecto al Estado, que es la que explica, precisamente, el hecho de que nuestro país se mantenga como "zona lacrada por el paro" mientras en otras zonas del Estado las estadísticas e indicadores socioeconómicos reflejen una realidad bien distinta. "No hay recetas mágicas ni atajos, pero la soberanía es la solución. Está todo calculado, basta con seguir al unicornio que lleva la bandera verde y blanca", añade en tono sarcástico en relación con esa "insoportable adolescencia" de quienes secundan la manifestación.

    Tras haber clarificado su base doctrinal, el resto del artículo, ya por fin, se dedica a rememorar con detalle, según anuncia su título, la parodia de "La ETA andaluza" y criticar las denuncias del CEHA. "Tal vez sea sólo una mera anécdota que el CEHA esté entre los convocantes de esta manifestación soberanista. O tal vez no. La cita rezuma nacionalismo y el nacionalismo es una aventura arriesgada que no excluye la posibilidad de convertir en rinocerontes a los unicornios", vuelve a ironizar. Así termina el texto: "creo percibir que los anhelos de los andaluces poco tienen que ver con la soberanía. Se parecen más bien a los del resto de españoles: trabajo y una wifi de calidad". Por supuesto, a su juicio, no debe entenderse que exista nacionalismo alguno en su creencia de que las/os andaluzas/ces pertenezcan a una nación que comparten con el "resto de los españoles". Como adelantábamos más arriba, si 'nacionalismo' es otorgar entidad propia a un determinado territorio y población, sorprende tanto empeño en demostrar la entidad de España y tanto empecinamiento paralelo en negar que a esa nación (si se cree que existe tal) le pueda acompañar un nacionalismo16, toda vez que el nacionalismo es por definición negativo, por lo que los nacionalistas siempre son los otros17. En todo caso, el artículo del director de El Intermedio se vale del mismo discurso en virtud del cual los medios de comunicación del capital suelen desautorizar las utopías contrarias a la economía de mercado (llamada, menos eufemísticamente, capitalismo): a la gente no le importa el socialismo o la lucha de clases (cambiemos aquí estos elementos por la soberanía de Andalucía); lo que realmente quiere es un puesto de trabajo, su televisor de plasma y su chalé en la playa, suele decirse para estas ocasiones.

    Paralelamente, la columna de Sánchez Romero ataca el antiimperialismo de las/os convocantes de la manifestación del 4-D mediante el recurso a dos falacias: primero, la naturalista18, al equiparar lo conveniente con lo existente, en este caso, en nombre del pragmatismo y la realpolitik aceptando el statu quo de la guerra y la industria bélica; segundo, el sofisma del hombre de paja, consistente en no combatir los argumentos contrarios, sino una imitación falsa y vulnerable de los mismos, a fin de dar la ilusión de vencerlos con facilidad, lo que hace caricaturizando el texto del manifiesto como si las/os mencionadas/os convocantes del acto carecieran de un modelo alternativo de sociedad para Andalucía y al propugnar la eliminación de las bases militares de Rota y Morón simplemente pretendieran mandar al desempleo a los sectores de población de ambas localidades que actualmente conservan un puesto de trabajo directa o indirectamente relacionado con su actividad. La mentalidad servil de esclavo en busca de un amo más indulgente de que hace gala el autor del artículo, cuando cuenta que gracias a la base militar estadounidense su padre pudo escapar a la tutela del "señorito jerezano" (para acogerse a la del tío Sam) supone otra defensa implícita, en versión socialdemócrata, del colonialismo, exterminio y destrucción imperial basada en el argumento de la creación de puestos de trabajo (una defensa que lo mismo podría valer para el narcotráfico que para la perpetuación de las corridas de toros, como de hecho se usa) que nos ofrece el rostro más abyecto del ser humano de acuerdo con lo que ha sido calificado como la "miseria moral del periodismo guay"19. Claro que, como aclara el propio firmante del artículo, en un gesto de sinceridad que al menos hay que agradecer, "Ocho años en Los Salesianos, uno y medio en Infantería de Marina y diez dirigiendo 'El Intermedio' explican muchas cosas"20.

    Manuel Rodríguez Illana

    1http://sevilla.abc.es/20110420/andalucia/sevi-llevan-parlamento-wyoming-ridiculizar-201104192213.html. Por desgracia, en el momento de escribir estas líneas no hemos encontrado rastro alguno del vídeo original de la primera aparición de la 'ETA andaluza' de El Intermedio en ninguno de los diferentes canales disponibles en la Red. El de Youtube fue retirado.

    3GIL DE SAN VICENTE, Iñaki (2015): “Crítica abertzale del paradigma de la izquierda española. Límites teórico-políticos de las izquierdas nacionalistas españolas”, http://www.matxingunea.org/media/pdf/g_020621_critica_abertzale_del_paradigma_de_la_izquierda_espanola.pdf. Pp. 2-3.

    5 TAIBO, Carlos (2014): Sobre el nacionalismo español. Madrid: Los Libros de la Catarata.

    6 Con este sistema de transcripción tratamos de reflejar los momentos en los que El Gran Wyoming cambia su habitual castellano centropeninsular por un intento de andaluz a la hora de concretar su imitación paródica.

    10 Puede verse en el mismo enlace anterior, pero al principio del vídeo.

    11 LAKOFF, George (2007): No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político. Pp. 4, 6-7, 16, 28.

    12 FANON, Frantz (2016): Piel negra, máscaras blancas. Madrid: Akal.

    13 LILY, Shangay (2011): “La endohomofobia de Álvaro Pombo”, http://blogs.publico.es/shangaylily/2011/11/15/la-endohomofobia-de-alvaro-pombo/

    14 Gil de San Vicente, ibíd.

    16 Taibo, ibíd.: 17.

    17 Ibíd.: 19.

    18 CAMPBELL, Tom (2002): Siete teorías de la sociedad. Madrid: Cátedra.

    19 MUÑOZ NAVARRETE, Manuel (2013): “La miseria moral del periodismo guay”, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=167856.




  • Una dignidad llamada Siria
    Logotipo APR2
    25/12/2016
    Una de las farsas monumentales de la mediatización mundial, de las últimas décadas, ha sido el invento polarizado de una guerra en Siria. Una mentira de tantas, como la de una dictadura en Venezuela con Chávez y Maduro o la de Cuba con Fidel y Raúl. Com