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  • Grecia: el giro represivo de Syriza. El gobierno de Tsipras enjuicia a su antiguos compañeros de partido
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    14/10/2018
    Muchos en la izquierda internacional creen que las cosas en Grecia están mejorando lentamente, y que el gobierno de Syriza sigue siendo una fuerza de izquierda que protege los intereses de los trabajadores y a los pobres, incluso a pesar de unas condiciones muy difíciles. Para aquellos que todavía creen en esta visión, los recientes acontecimientos en el país heleno serán una sorpresa desagradable. La amarga realidad es que, desde que se entregaron a la Troika de acreedores de Grecia (UE, Banco Central Europeo, FMI) en julio de 2015, Tsipras y su gobierno han seguido las mismas radicales políticas neoliberales implementadas por todos los gobiernos griegos desde 2010, cuando el primer rescate se firmó con la troika. El gobierno de Tsipras junto con efectuar drásticos recortes en el gasto público  ha promoviendo la desregulación y la privatización. Además ha reducido los salarios, las pensiones y los beneficios sociales  y ha limitado la inversión pública, al tiempo que eleva los impuestos directos e indirectos a niveles sin precedentes, golpeando de manera implacable los hogares de ingresos bajos y medios. La única diferencia con los gobiernos anteriores es que Tsipras y su partido fueron elegidos en enero de 2015 precisamente para revertir estas políticas. Su gobierno hizo un inconcebible cambio de dirección, provocando un shock traumático para la ciudadanía griega, solo días después que un 61 por ciento del electorado rechazara en un referéndum la imposición de las políticas de austeridad. En los tres años siguientes, el cinismo del gobierno de Tsipras ha provocado una profunda desmoralización popular que impregna todos los ámbitos de la vida pública. La pasividad y el desaliento han sido los principales factores que permiten al gobierno implementar un nuevo rescate sin enfrentar una oposición importante. Syriza está haciendo así un buen servicio a la Troika. Sin embargo, las políticas de austeridad, desregulación y privatización, que dañan a la mayoría de la población, son en última instancia imposibles de implementar sin un grado de represión y un marco ampliamente coercitivo. Es imposible imponer plenamente los recortes en los servicios públicos, las reducciones en las pensiones y los salarios, los aumentos de impuestos y condiciones laborales excepcionalmente explotadoras, sin sofocar a una oposición activa y generar un clima de temor sobre quienes no se sometan. Esta actitud del poder ha sido ampliamente confirmada por la experiencia política de Europa occidental, de los Estados Unidos y de otros países en las últimas cuatro décadas. Desde 2010 hasta 2015, la propia Grecia vivió una proliferación de medidas represivas y autoritarias a medida que los sucesivos gobiernos implementaban paquetes de rescate. Lentamente el gobierno de Alexis Tsipras ha tomado el mismo camino. Lo más notable en los últimos meses es la forma en que los bancos griegos ha impulsado un aumento en los desalojos y las ejecuciones hipotecarias. Si una vez Syriza levantó el eslogan “no más casas en manos de los bancos”, hoy en día el gobierno está atacando a los manifestantes que intentan detener la subasta de viviendas. Las nuevas leyes amenazan la prisión para aquellos que interfieren con el proceso de subasta y los desahucios ; de hecho, los arrestos a los críticos del gobierno ya han comenzado. Apretando los Tornillos Para comprender la creciente importancia política de la batalla por las ejecuciones hipotecarias, es importante considerar la peligrosa situación de los bancos griegos y la presión que ejercen sobre el gobierno y la sociedad griega en general. De hecho, es precisamente para prevenir un nuevo brote de inestabilidad bancaria que el gobierno ha recurrido a métodos cada vez más represivos. A lo largo de la crisis, el sistema bancario griego ha estado dominado por cuatro bancos “sistémicos” que controlan más del 90 por ciento de todos los depósitos y activos. Estos bancos han sido los partidarios más fuertes de las estrategias de rescate desde 2010 y han desplegado su enorme poder económico y social para forzar a los sucesivos gobiernos griegos, incluido el de Syriza, a cumplir con los requisitos de los prestamistas, para evitar el colapso bancario y protegerse ellos mismos de una posible nacionalización. Desde el comienzo de la crisis, ha habido dos re-capitalizaciones de los bancos, una de las cuales fue realizada por el gobierno de Syriza. Los costes totales han superado los 45 mil millones de euros. Estos rescates  fue financiado en su totalidad a través de préstamos de dinero públicos, que serán pagados por todos los contribuyentes. A pesar de esta imposición extraordinaria sobre la población griega, los bancos actualmente tienen el récord europeo de “préstamos incobrables” y han dejado de prestar sus servicios a la actividad económica. Sus “préstamos incobrables” incluyen los préstamos no redituables (NPL), que son préstamos que ya superan los noventa días de retraso en el pago del capital e intereses, pero también el capital no lucrativo (NPE), una categoría más amplia que incluye préstamos que no se espera ser plenamente honrados, aunque todavía no hayan retrasos formales en la realización de los pagos. Reducir la exposición de los bancos griegos a las NPE y NPL ha sido durante años una de las principales prioridades para el Banco Central Europeo. Desde 2016, el gobierno de Tsipras ha facilitado obedientemente una ola de recuperaciones de propiedades, incluidas viviendas de personas, como la venta de paquetes de préstamos con descuento para los fondos de buitres. Las subastas de propiedades han jugado un papel importante, en este sentido. No es ningún misterio que los bancos no pueden manejar este problema, por lo tanto los desahucios se remontan al acuerdo de rescate de Tsipras con la Troika . En pocas palabras, se espera que los bancos griegos supriman gradualmente de sus balances los préstamos incobrables a través de desahucios, subastas y prácticas de cobro más severas, en un proceso que sin duda llevará varios años. Al mismo tiempo, se espera que los bancos apoyen la actividad económica a través de la provisión de nuevos créditos. Sin embargo, de manera bastante lógica , los bancos han tendido a reducir los nuevos préstamos al intentar liquidar de sus balances los préstamos incobrables. El recorte de los préstamos en realidad ha socavado la recuperación y el crecimiento, haciendo que el problema del crédito impago recaiga sobre toda  economía. La disminución general de los préstamos también ha demostrado que los préstamos incobrables representan una proporción mayor del total. En realidad estas medidas un ejemplo perfecto de las tonterías económicas del rescate impuesto por la Troika y por Tsipras. El fracaso de los bancos griegos con respecto a los préstamos incobrables ha llevado al colapso de sus acciones en el mercado de valores de Atenas desde principios del verano de 2018, convirtiéndose durante el último mes en tremenda una derrota. En efecto, todo el sector bancario griego se ha devaluado dramáticamente desde que Tsipras firmó el último rescate. Como resultado, se habla de una nueva recapitalización a cuenta del Estado . Si esto se materializara, el rescate sería un completo desastre para el gobierno, que enfrenta elecciones nacionales en 2019. Por lo tanto, la aceleración del programa de liquidación de préstamos incobrables ha llegado a un clímax en la agenda de la Troika y de los dóciles ejecutores del gobierno de Tsipras. Y dado que el problema parece ser más persistente en los préstamos residenciales y de consumo, se han fijado conjuntamente objetivos extraordinariamente ambiciosos para recuperar y vender 10,000 viviendas en 2018, y unas 50,000 en 2019. Acciones de protesta Después de la gran vuelta en U, el tema de las recuperaciones se ha convertido en uno de los problemas políticos más espinosos que enfrenta Tsipras y su partido. Hasta el año 2015, el eslogan de “No más viviendas en manos de los bancos” fue uno de los gritos más populares en los mítines de Syriza. Sin embargo, ante las presiones generadas por su propio rescate, el gobierno de Tsipras acaba  de aprobar una ley para castigar cualquier acción que tenga como objetivo evitar los desahucios y las subastas de propiedades ejecutadas, con penas que varían de tres a seis meses en prisión. Esto ha sentado las bases para una gran batalla entre el gobierno y un dinámico movimiento que está en contra de las subastas de propiedades ejecutadas. Este movimiento, de hecho, ha tomado un nuevo impulso después del relanzamiento de las ejecuciones hipotecarias en otoño de 2016. Durante muchos meses, la movilización de determinados grupos de activistas en las salas de los tribunales logró cancelar cientos de esas ventas, ralentizando significativamente todo el proceso. Esta es, sin duda, una razón más por la que los bancos no han cumplido sus objetivos. La reacción del gobierno, inclinándose a la presión de la Troika, fue trasladar el procedimiento de subastas públicas a un método de puertas cerradas mediante una plataforma electrónica controlada por abogados . Esto ciertamente ha hecho que las acciones de protesta sean más difíciles de organizar. Sin embargo, las protestas han continuado, aunque a una escala más limitada, impidiendo muchas subastas y afectando negativamente la disposición de los notarios a participar en el proceso. Durante este período, los enfrentamientos con la policía comenzaron a intensificarse en las oficinas de los notarios. Los activistas fueron filmados durante las protestas y posteriormente acusados.  Desde el comienzo del año, docenas de activistas en todo el país se han enfrentado a cargos de la policía. Entre estos se encuentra Spiros Milios , un concejal municipal en la región de Ambelokipi-Menemeni, la segunda ciudad más grande de Grecia, y que también es miembro de Antarsya, una coalición de organizaciones de izquierda.  En la pequeña ciudad provincial de Volos, no menos de veinte activistas están bajo investigación, al igual que otros quince activistas en las ciudades provinciales de Argos y Nafplio. El juicio de estos activistas ha comenzado en Atenas el 21 de septiembre recién pasado. La intensificación de la represión judicial relacionada con las subastas de viviendas es solo el ejemplo más obvio de las prácticas autoritarias implementadas por el gobierno de Tsipras. La represión también se ha desplegado contra quienes al intentan defender el medio ambiente protestando contra el proyecto minero al aire libre de un empresa canadiense en la región de Skouries, en el norte de Grecia. En términos generales, el gobierno ha utilizado la fuerza para reprimir todas las protestas contra sus políticas, especialmente cuando existe la posibilidad que se propaguen. El uso de la policía antidisturbios contra los jubilados es solo el ejemplo más grave. Lafazanis El umbral simbólico en esta escalada represión se cruzó el 26 de septiembre, el día en que Panagiotis Lafazanis, un veterano de la izquierda griega, fue llamado a responder a los cargos por su participación en acciones de protesta contra las subastas de viviendas. Lafazanis fue Ministro de Energía en el gobierno de Syriza antes de la vuelta en U de Tsipras, y la figura principal de la “Plataforma de Izquierda”, que en ese momento movilizó a la mayor parte del ala izquierda de Syriza. Ahora es el secretario de Unidad Popular, un frente político creado en el verano de 2015 principalmente por las fuerzas de los sectores de izquierda, que se separaron de Syriza y se unieron a otras organizaciones de la izquierda radical. Esta es la primera vez desde la caída de la dictadura en la década de 1970, durante la cual Lafazanis fue perseguido por sus actividades clandestinas en el movimiento estudiantil y en la organización juvenil del entonces ilegal Partido Comunista, que un líder de un partido de izquierda es procesado por razones políticas. Los cargos que enfrenta están relacionados con presuntas violaciones de no menos de quince artículos del código penal, potencialmente punibles con penas de prisión de hasta dos años. Si se le declara culpable de todos los cargos, su sentencia podría ascender hasta nueve años. Lo que es igualmente notable es que los procedimientos han emanado del “Departamento para la Protección del Estado y de la Política Democrática”, una rama especial de los Servicios de Seguridad de Grecia que se supone rastrea las actividades relacionadas con el terrorismo, o actividades que generalmente amenazar la democracia. Este departamento se creó en el año 2000, en el momento de una campaña de “modernización” en Grecia, mientras se abría el camino para unirse a la Unión Monetaria Europea, y se actualizó en 2011, después de que el país ingresara en el régimen de rescate de la Troika . Desde esa fecha este departamento policial se ha implementado como una agencia para monitorear las acciones de protesta, y ahora el gobierno de Syriza ha extendido aún más el nivel de sus actividades de vigilancia. Es notable que, desde su creación, el departamento no haya tomado medidas contra el partido fascista Golden Dawn, Lafazanis no es el único activista político al que se dirige la acción represiva. Otros cuatro activistas, entre ellos un miembro de la Unidad Popular y dos conocidas figuras de la red “I Won’t Pay”, Leonidas y Elias Papadopoulos, también han sido llamados para responder a una larga lista de cargos. También ha quedado claro que Lafazanis ha estado bajo una vigilancia constante por parte de un equipo de policías disfrazados de periodistas que filmaban sus acciones de protesta. Este material se ha complementado con fotos y videos que el departamento exigió a las compañías de televisión. Las publicaciones de Facebook también se utilizaron para identificar a los activistas en los eventos de protesta. ¿Qué sigue? La marea creciente de procesamientos ha obligado a los medios griegos a prestar cierta atención a la escalada de la represión estatal. También ha provocado cierta reacción pública, incluida una pregunta parlamentaria presentada por cuarenta y tres diputados de Syriza al Ministro de Justicia. En efecto, estos diputados se han dado cuenta de “unos acontecimientos profundamente preocupantes” que se producen en las entrañas del estado griego bajo el gobierno de su propio partido Syriza y están tratando de salvar lo poco que queda de una posición moral. Sin embargo, la posición oficial del gobierno es que este asunto pertenece por completo al ámbito del poder judicial y a la policía y no tiene nada que ver con decisiones políticas. Sin embargo, el hecho la iniciativa de los procesos judiciales no provino del poder judicial, sino del estado más profundo, es decir, el Departamento de Protección del Estado y de la Política Democrática. Este departamento es responsable ante el Ministro de Orden Público. En resumen, la vigilancia y la represión se hace con la participación y la complicidad del gobierno, y estas acciones represivas están  directamente relacionadas con el tercer rescate y la reciente crisis que se está afectando a los bancos griegos. Los rescates neoliberales requieren represión, y el gobierno de Syriza no ha demostrado ser una excepción a esta regla. Ya se ha hecho un gran daño a la democracia en Grecia, y es probable que las cosas se vuelvan aún más duras en los meses venideros a medida que se acercan las elecciones, y que los problemas de los bancos se transformen en el centro de atención. El desastre económico y social causado por la capitulación de Tsipras se ha hecho evidente en amplias capas del electorado, y los sentimientos de desprecio son generalizados. Dado que este gobierno ya ha vendido su alma al comprometerse con los prestamistas, no tendrá ningún reparo en escalar la represión contra todos aquellos que se oponen activamente a ella. Se necesita urgentemente la solidaridad internacional para detener este giro profundamente preocupante de los acontecimientos en Grecia. La represión se está convirtiendo en una cuestión de defensa de la democracia. Por Stathis Kouvelakis y Costas Lapavitsas Fuente: https://kritica.info/grecia-el-giro-represivo-de-syriza/



  • 12 de Octubre: Genocidio y Saqueo, hito histórico de la acumulación capitalista originaria
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    12/10/2018
    El 12 de Octubre marca un hito en la Historia del genocidio, del saqueo y la explotación: no hay nada que celebrar, y sí mucho por luchar. El colonialismo europeo perpetró el genocidio más brutal de la historia de la humanidad en el continente que hoy se conoce como “América”: exterminó al 90% de sus habitantes tan solo en el primer siglo y medio de invasión (90 millones de personas). La colonización europea blandió “la espada y la cruz”: desgarrando los cuerpos de los rebeldes con las espadas y la pólvora, amputando culturas y lacerando identidad con la imposición de la religión católica. La religión católica fue impuesta a sangre y fuego, siendo un instrumento de dominación de largo alcance, que hasta hoy aliena y somete. Los europeos se adueñaron de las tierras y riquezas del Abya Yala, violaron y saquearon, con el pretexto de que “Dios” así lo dispuso; entraban a saquear con un documento llamado el “Requerimento”, que imponían a golpe de terror. Los niños indígenas que sobrevivieron a las masacres fueron educados en la religión católica, siendo descuartizado todo el que la cuestionara. El objetivo de la colonización fue el saqueo y la explotación. Consta en el Archivo de Indias, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda en España, 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. Cientos de culturas fueron arrasadas por los europeos, millones de obras de arte transformadas en lingotes, como pequeños ataúdes que todavía gritan de espanto y dolor. Los invasores establecieron un impuesto a ser pagado por los indígenas en kilos de oro y riquezas, por habitar el continente que siempre habían habitado. Tan solo en el saqueo de Coricancha, o en el rescate al Inca Atahualpa pagado a los secuestradores europeos, se evidencian los niveles de rapiña de los conquistadores. Pero ni el pago por el rescate más caro que registra la historia humana, 41 toneladas de oro y 82 toneladas de plata, sirvió para evitar el asesinato de Atahualpa a manos de Pizarro. Masacres y felonía, codicia y tortura, es lo que celebran los que festejan el 12 de octubre. Eduardo Galeano escribe, en “Las Venas Abiertas de América Latina”, que tan solo el saqueo de la mina de Potosí le reportó a Europa unas ganancias descomunales, cuyo volumen en plata hubiera alcanzado para construir un puente de plata entre América y Europa (el volumen de plata saqueada que dio origen a esta metáfora de Galeano consta en registros). Otro puente se podría haber construido con los cadáveres de los indígenas esclavizados en la mina: 8 millones de indígenas fueron reventados de explotación por los españoles, en la primera etapa de saqueo de Potosí. Un indígena esclavizado en Potosí tenía una esperanza de vida de dos meses en promedio (luego de ese lapso esclavizado, fallecía, y los invasores lo reemplazaban por otro indígena esclavizado). Asimismo, la mina de Ouro Preto en Brasil se tragó la vida de millones de africanos y les reportó a los invasores capitales que serían decisivos para el capitalismo europeo. Al estar la Península Ibérica endeudada por causa de sus “guerras santas”, los banqueros europeos cosechaban toda esa riqueza empapada en sangre humana y dolor. El 12 de octubre significa igualmente el inicio de la deportación masiva de seres humanos perpetrada por los europeos desde África hacia América: al menos 33 millones de africanos fueron deportados, murieron dos tercios de ellos en los abominables trayectos, y el tercio sobreviviente fue esclavizado en el continente americano, así como sus descendientes durante siglos. La aristocracia y burguesía europea lograron la mayor acumulación de riquezas jamás vista, en base al saqueo del continente americano, en base a la deportación y esclavización de millones de seres humanos, en base al genocidio y la tortura. Esa acumulación de riquezas sin precedente, fue la que le permitió al imperialismo europeo cimentar su supremacía a nivel planetario, impulsar la revolución industrial, y erigirse hasta hoy como metrópoli del capitalismo. Los Estados Unidos, antigua colonia poblacional inglesa, se erigieron igualmente como potencia capitalista en base al trabajo esclavo. Entre las mayores fortunas de Europa y de Estados Unidos, siguen actualmente figurando los descendientes de esclavistas y banqueros que amasaron riquezas en base al genocidio y la esclavitud. La acumulación capitalista originaria se fraguó del saqueo y el genocidio, como lo señala Marx: “El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata de América, el exterminio, la esclavización y el sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros: tales son los hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista. Estos procesos representan factores fundamentales en el movimiento de la acumulación originaria”[1]. El 12 de octubre marca el inicio del saqueo del continente, que hasta hoy sigue empobreciendo a los pueblos de América, para llenar las arcas de los saqueadores. Hasta hoy las multinacionales siguen explotando montañas y envenenando ríos, hasta hoy siguen talando bosques y fomentando mercenarios paramilitares para perpetrar masacres contra el pequeño campesinado, con la finalidad de desplazarlo forzadamente de las tierras codiciadas. Hasta hoy sigue el imperialismo europeo y estadounidense urdiendo golpes de Estado (golpe en Brasil, Chile, Argentina, Honduras, desestabilización contra el Estado venezolano, y un largo etc.); hasta hoy sigue el imperialismo urdiendo planes de exterminio contra las y los revolucionarios (Plan Lasso, Plan Cóndor, Plan Baile Rojo, Plan Colombia, Plan Patriota, Plan México, etc.); hasta hoy sigue la injerencia imperialista apuntalando regímenes genocidas como el colombiano, por citar un ejemplo paradigmático de régimen del Terror funcional al saqueo capitalista, mantenido a punta de masacres y exterminio contra la reivindicación social y política de la clase explotada. El actual saqueo capitalista es la continuación de una Historia de sangría. Pero la lucha sigue, y los pueblos del Abya Yala (América), lograremos nuestra verdadera y definitiva independencia cuando nos liberemos del capitalismo y su barbarie, del saqueo neocolonial que impera, de la clase explotadora local y transnacional. Los pueblos del mundo debemos conocer la Historia para comprender el presente y ser capaces de transformarlo: la lucha de la clase explotada mundial contra la clase explotadora, crece en unidad internacionalista. [1]K. Marx, EL CAPITAL, Capitulo XXIV, La llamada acumulación originaria. (Fuente: Diario Octubre / Autora: Cecilia Zamudio)



  • Cataluña: El pequeño detalle
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    11/10/2018
    No dejamos de oír que la independencia de Cataluña es imposible. Imposible porque “no es legal”, “no es constitucional”, etc. Es “imposible” porque “lo prohíben las leyes”, esto es, unos trazos en un papel con el poder taumatúrgico de un sortilegio. Por su parte, las fuerzas independentistas en Cataluña, a falta de un partido que represente de forma autónoma a la clase trabajadora, hablan de que se conseguirá la autodeterminación, en menor o mayor plazo, con las protestas “pacíficas”, proclamando su “renuncia a la violencia”. Como en el viejo gag de Gila, pretenden detener al asesino con indirectas: a base de protestar “pacíficamente”, un día, un maravillo día, el Estado español se rendirá y dirá que sí, que ya no aguanta más, que se independicen ustedes. Tanto unos como otros esconden la verdad subyacente en este conflicto, esto es, la naturaleza misma del Estado. Como cantaba Aute, “todos los burgueses son así”. Por eso unos y otros hablan de “democracia”, divagando sobre si la democracia son las leyes o si las leyes deben subordinarse a la democracia. En sus discursos, la “democracia” no deja de ser una abstracción asexuada y ahistórica, un “ideal” separado de la realidad. De la misma manera, unos y otros hablan de la “violencia” para referirse siempre a las protestas populares. Pero el Estado mismo no es otra cosa que un aparto de violencia organizada en régimen de monopolio. Y esa violencia es la que garantiza que un juez pueda hacer efectivas sus sentencias, ordenar detenciones y mandar gente a la cárcel. Esto es así porque son los dueños de la violencia. Por lo tanto, por pacífico que sea un próces, hacer frente a la violencia del Estado, en sus diversas manifestaciones, es la cuestión central. ¿Por qué razón va el Estado –y la clase social cuyos intereses representa y defiende– a permitir pacíficamente que una parte del territorio que tiene bajo su dominio deje de estarlo y se separe? La experiencia histórica nos enseña que el imperialismo español, incapaz de negociar incluso en su propio beneficio, nunca ha abandonado un territorio bajo su control por las buenas, sino tras haber forzado un feroz enfrentamiento a fuego y sangre, para después salir por patas y de mala manera. Incluso en su propio territorio, el simple hecho de que una izquierda digna de tal nombre ganara unas elecciones, le llevó al golpe de estado fulminante y a una carnicería gigantesca contra sus propios nacionales. Y a la convicción de que, en última instancia, lo pueden todo con la fuerza de las armas. Las manifestaciones pacíficas están muy bien. Ayudan al pueblo a organizarse y cobrar confianza en sus propias fuerzas. Pero insistir en una “separación acordada”, a base de tales movilizaciones, es engañar a la gente y prepararse para la derrota. Insistir en “poner la otra mejilla” es entregarse atado de pies y manos al enemigo. Y confiar en la “democrática” y mágica Europa, archiimperialista e implacable, es entregar el destino de los corderos al estado mayor de los lobos. Puro pensamiento mágico. Con todo, ¿hasta dónde pretenden llegar los actuales líderes del independentismo catalán para lograr la independencia? Parece que no muy lejos si ello les supone un sacrificio personal. El Estado ha conseguido el objetivo de escarmentales –y no ha hecha más que empezar–. Tiemblan las piernas de la pequeña burguesía que, por otro lado, teme más una radicalización de las clases populares que al propio Estado. Explicaba Pedro Brenes que “hay que estimular el reflejo militar de las masas”. La mediana y la pequeña burguesía catalana y sus correspondientes partidos tratan, por el contrario, de mantener el espíritu pacífico y acomodado, como “civilizados” Botiguers (tenderos) que rechazan los “desórdenes”. Una especie de revolución sin revolución, burguesa, ordenada, sin romper un plato y “sin tirar un papel al suelo”. Mientras tanto, la oligarquía fascista española se relame teniéndoles bajo el punto de vista de sus armas, de sus “jueces de asalto”, de sus policías, de sus medios de propaganda de guerra, de todo su arsenal. He ahí el “pequeño” detalle. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Teodoro Santana)



  • Con estos no hay nada que hacer
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    10/10/2018
    Lo único que puedo escribiros hoy es: ¿hasta cuándo aguantaréis esta tomadura de pelo? Ayer el Parlament de los del ni-un-pas-enrere y de los implementadores de la República no tuvo suficiente fuerza para reprobar a Felipe VI, ni tan siquiera para (re)aprobar el derecho de autodeterminación que, al fin y al cabo, ellos mismos se han negado sistemáticamente a ejercer. Sinceramente, queridos lectores: ¿cuántas pruebas más necesitáis? ¿Hasta dónde estaremos dispuestos a soportar esta farsa? Lo más fácil sería ensañarse con Esquerra, que ya nos ha dado pistas de por dónde irán los tiros del futuro pactando con el PSC: ¡Con el PSC del malvado 155 y del bailongas Iceta! Pero también podríamos hablar del PDeCAT, de ese partido que sustenta a un president que tiene la desfachatez de coquetear con la unilateralidad mientras no puede asegurar ni el simple acto de permitir votar lo que quiera a su antecesor en sede parlamentaria. Respondedme, sinceramente y sin miedo: ¿qué más debe pasar? ¿Hasta cuándo podréis miraros al espejo votando a unos parlamentarios que prometieron restituciones cuando sabían perfectamente que acatarían todas y cada una de las sentencias de la judicatura española? ¿Cómo pretendéis que revoquen al monarca español, hijitos míos, si cada día le regalan su espantosa pleitesía a cambio de nada? ¿Cómo queréis, my god, que alguien tenga la osadía de aplicar el derecho de autodeterminación cuando los partidos se enzarzan encantadísimos de ver quién carga con las imputaciones del juez de turno? Al menos la sordidez política siempre conlleva algo de claridad: con estos políticos no hay nada que hacer. Unos líderes que no pueden desobedecer ni una interlocutoria que no permite el voto a un parlamentario electo nunca estarán dispuestos a luchar por la independencia de Catalunya. No, amigos míos, con esta gente, simplemente, la cosa no chuta. Pero lo peor de todo es que los políticos de la obediencia no solo se están condenando a ellos mismos. Lo más dramático de esta situación es que la actual casta independentista manchará la paciencia y el talento de cómo mínimo dos generaciones de catalanes que, de forma totalmente comprensible, se desencantaran de los quehaceres públicos ante este espectáculo tan lamentable y se dedicarán volterianamente a alejarse de la política y a cultivar su pequeño huerto. Finalmente lo han conseguido: no han logrado que dejemos de ser independentistas, que ya tendría su mérito, sino que han querido debilitarnos para robarnos el alma. Si lo hubieran intentado en serio y no lo hubiesen conseguido, habríamos hecho lo imposible para salvarlos. ¿Pero hacer más sacrificios por una panda que no sabe ni defender a nuestros diputados electos? Lo siento, pero la próxima vez que pidan paciencia o que desfilemos en una Diada los mandaremos al carajo. Con esta gente, insisto, no queda margen. No hay nada que hacer, a no ser que te animes a no zamparte más humillaciones y dejemos de mirárnoslo todo desde la barrera para substituirles de forma urgente. Han perdido cualquier legitimidad, se han reído en nuestras caras y han malbaratado la sangre de nuestras abuelas. ¿Qué más tienen que hacer? Te lo repito: ¿cuánto más bajo tenemos que caer para que abras los ojos y les retires la confianza? ¿Te enfadas todavía conmigo por escribir algo tan básico? ¿De veras? Reacciona, querido lector, o nuestros hijos nos dirán, con toda la razón del mundo, que fuimos una generación de mierda a la que engañaron por cuatro chavos mientras sesteábamos. Reacciona, lector, porque no podemos morder el polvo con más indignidad. Espero que ahora lo tengas claro, porque no sé qué más tiene que pasar para que despiertes. No lo sé, de veras te lo digo. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Yemen, Arabia y Navantia
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    10/10/2018
    Paros, protestas y movilizaciones. Marchas y cortes de carreteras. Huelga laboral ante el supuesto peligro de un contrato. Exigencia al Gobierno para que no permita que se anule la carga de trabajo prevista. Esto es lo que ha pasado hace varias semanas con los trabajadores de Navantia en San Fernando (Cádiz), es decir, que han organizado protestas masivas durante varios días, porque temían que peligrara el contrato que nuestro Gobierno posee con Arabia Saudí, en lo referente a la fabricación y venta de cinco corbetas, un contrato por más de 1.800 millones de euros, y que dará empleo a más de 6.000 personas (entre puestos directos e indirectos) durante los próximos cinco años. Resulta que dicho contrato para la fabricación de las corbetas (en realidad buques de guerra Avante 2200) se puso en riesgo por la negativa (después corregida por el Gobierno) de no entregar 400 bombas de precisión láser al régimen saudí, lo cual generó la mencionada represalia de la dictadura sátrapa hacia nuestro país. Las bombas ya habían sido vendidas (y cobrados los más de 9 millones de euros) por el Ministerio de Defensa anterior (bajo el mandato del ex Ministro Pedro Morenés), pero la actual Ministra del ramo decidió anular dicho pedido, ante las sospechas del uso salvaje y brutal que los saudíes están haciendo de ellas, bombardeando incluso autobuses escolares en Yemen. Es decir, que habíamos vendido armas a Arabia Saudí, y las corbetas que fabricará Navantia también se usarán en los conflictos bélicos. Armas en definitiva, armas para un país que está en guerra contra la población indefensa de Yemen, y que está causando una de las crisis humanitarias más devastadoras de los últimos años. Digámoslo claro: Yemen está siendo masacrado y silenciado, y el Gobierno español ha decidido participar activamente proveyendo de bombas y buques de guerra al país agresor, en este caso Arabia Saudí. Seguramente, las bombas se descargarán sobre población civil indefensa. Y las corbetas servirán para continuar con el bloqueo naval de Yemen e impedir la llegada de alimentos y ayuda humanitaria a su población. Pero vayamos por partes, porque aquí hay mucha tela que cortar. En primer lugar, no deberíamos vender armas a ningún país, sea el que fuere. Pero detengámos en esta pregunta: ¿A quién le estamos vendiendo armas? ¿Se trata quizá de un país civilizado y respetuoso, pacífico y tolerante? ¿Quién es Arabia Saudí? Pues se trata de una de las autocracias más sanguinarias, peligrosas, regresivas y mortales del planeta, que desprecia absolutamente los derechos humanos, y que se adhiere a la corriente más fundamentalista del Islam. Y desde que Riad inició su bárbara agresión contra su vecino del sur, Yemen, varios países occidentales han vendido y suministrado armamento y equipamiento militar a este execrable país, a la postre primer importador mundial de armas. Una dictadura déspota, corrupta y sanguinaria, cuya familia real está muy hermanada con la nuestra. Aunque el Gobierno de nuestro país no lo admite, existe constancia de que los saudíes utilizan munición española en sus ataques a los yemeníes. Un país, Arabia Saudí, que igual bombardea a población civil de Yemen de forma indiscriminada, que encarcela a activistas por la democracia y los derechos de la mujer, que ejecuta en masa a cientos de condenados, o que empobrece a su población mientras sus jeques del petróleo compran yates y castillos en el extranjero. Como podemos ver, todo un modelo a seguir. La venta de armas a un país de semejante perfil es, además de letal, inmoral e injustificable. Pero todo esto le trae al pairo al complejo militar-industrial, que presiona a los Gobiernos (y éstos se dejan presionar) para que la venta de armas no decaiga. En esta situación, está claro que asistimos a un conflicto capital-vida, o si se quiere, trabajo-armas. En concreto, se enfrentan el derecho al trabajo para los empleados de astilleros de la Bahía de Cádiz y los derechos fundamentales a la paz, a la vida y a la libertad para las víctimas de dicho equipamiento bélico... ¿O más bien todo esto es un dilema mal enfocado? ¿Necesitaríamos quizá más datos para tomar una decisión? Ahí van algunos: la masacre cometida por la coalición internacional liderada por Arabia Saudí contra Yemen alcanza ya una situación desoladora desde que comenzara en 2015. Las principales ONG han documentado innumerables crímenes de guerra por parte de los saudíes, se practican decenas de bombardeos ilegítimos contra población civil y contra las infraestructuras más básicas que abastecen a la población, y la hambruna está ya absolutamente desbordada. Hospitales, escuelas, mercados, mezquitas y todo tipo de establecimientos han sido destruidos sin piedad, siendo la población infantil la más castigada (las cifras actuales hablan de cinco millones de niños en situación crítica). ¿Necesitamos más datos? Se equivoca profundamente el Alcalde de Cádiz cuando afirma que él elige "comer" aunque sea fabricando armas. José María González demuestra de esta forma pertenecer a ese grupo de "izquierdistas" a los que les falta un hervor, y deberían hacérselo mirar. No es el único. Existe mucha más gente así en este Podemos tan descafeinado al que están involucionando. Cuando los principios no se tienen claros, a veces hemos de elegir entre alternativas que pueden parecernos difíciles, pero que no lo son tanto. Porque los principios no sólo se albergan en la razón y el pensamiento, también están en el corazón y en las tripas. Los principios deben residir por todo nuestro cuerpo, deben rezumar por nuestra piel, y entonces nunca tendremos dudas, ni traicionaremos gravemente, como frecuentemente ocurre, las bases y valores de la izquierda, una de los cuales es el Pacifismo. Una mínima conciencia pacifista exigiría de las fuerzas políticas progresistas (cuánto más en los lugares donde gobiernan) la búsqueda de alternativas para que la respuesta no fuese trabajar fabricando armas para una petromonarquía asesina. Porque si no practicamos esto... ¿tendremos después credibilidad cuando participemos en determinadas marchas o protestas contra la guerra? Estas movilizaciones resultarán absolutamente hipócritas si no van acompañadas del compromiso efectivo por una cultura de la paz y una economía basada en la solidaridad. Parece ser que los trabajadores de los astilleros no lo entienden así, sus sindicatos tampoco, las autoridades locales tampoco, el Gobierno de la Junta de Andalucía tampoco, y el Gobierno de España aún menos. Deprimente panorama. Desolador escenario. Parece que no acabamos de entender que los derechos humanos y el derecho internacional han de primar sobre las relaciones comerciales, aunque éstas sean portadoras de noticias tan halagüeñas como las que rodean a los trabajadores de los astilleros de Cádiz. La legislación internacional prohíbe expresamente la exportación o venta de armamento cuando se tiene constancia de que el destinatario de dicho armamento va a utilizarlo en cualquier conflicto armado. Y es cierto, por otra parte, que la zona de la Bahía de Cádiz ha sido especialmente castigada por el desempleo (es la provincia española con la tasa de paro más alta, con más de 150.000 personas desempleadas). Los mismos agentes políticos que han venido causando tanto desempleo son los mismos que no han sido capaces de generar o de transformar los nichos de negocio y de mercado para que no tengan que estar pendientes únicamente de la carga de trabajo que generan unos astilleros dedicados tan solo a la fabricación de material para la guerra. Pero todo ello no es óbice para que, dada una situación como la actual, donde tenemos absoluta evidencia de que nuestra colaboración va a ser cómplice en dicha guerra cruel, elijamos el trabajo, a sabiendas de las consecuencias que éste va a tener. Las guerras generan también sus propios "puestos de trabajo", pero es un trabajo inmoral e indecente. Que se lo pregunten a las variadas multinacionales que están forrando sus bolsillos a costa de las "reconstrucciones" en diversos países tras los conflictos bélicos. ¿Es a eso a lo que queremos jugar? ¿Nos quejaremos después de los cientos de miles de desplazados? ¿Protestaremos por la llegada de extranjeros, de migrantes y refugiados, que en realidad sólo son desplazados forzosos que nosotros mismos hemos creado con nuestras decisiones, con nuestras políticas, con nuestra "colaboración", con nuestro desprecio a los derechos humanos? !Basta ya de hipocresía y de cinismo! ¡Basta de participar en guerras ilícitas, cruentas y salvajes, que generan beneficios a unos pocos a costa de la destrucción y de la barbarie! El trabajo humano no puede basarse en estas fuentes. El trabajismo fundamentalista donde nos quieren conducir no respeta nada, ni la paz, ni la ecología, ni el feminismo, ni los cuidados, ni la igualdad...El trabajo humano es fuente de riqueza, como la propia naturaleza, y por tanto, no puede prostituirse al mejor postor, a costa de ser cómplice de guerras criminales que siembran terror, caos y devastación. La ética de la izquierda debe prevalecer en todo momento sobre cualquier forma de populismo electoralista. Y en este caso, tenemos un Gobierno que pasará a la historia, entre otras cosas, por actuar como cómplice de los crímenes de guerra cometidos en Yemen. Así de claro. Así de triste. Los astilleros fabricarán los buques, los trabajadores de Navantia garantizarán su empleo, pero eso no podrá alejar el fantasma de nuestra conciencia, por haber participado en la execrable masacre saudita sobre su país vecino. Habremos sido cómplices del sufrimiento indecible de la población yemení, habremos colaborado en su extinción, habremos participado en su genocidio. Habremos actuado como cualquier potencia capitalista al uso, preocupándonos más de proteger nuestros intereses económicos que las vidas humanas, sean de donde sean, estén donde estén, tengan la nacionalidad que tengan. ¿Es éste el Occidente libre y civilizado que los terroristas atacan después en múltiples y variados atentados? ¿Es éste nuestro sistema de valores y de libertades que tanto cacarean nuestros indecentes políticos? La coherencia de la izquierda política ha brillado por su ausencia en este asunto, creando como es lógico otro palo en la rueda de su credibilidad. Porque como afirma sin titubeos ni medias tintas Luis Gonzalo Segura: "...nos encontramos ante la mayor tragedia humanitaria del planeta, y ante tamaño infierno solo existe oponerse, dimitir, romper un partido o irse a casa. Pero nunca asumir". Efectivamente. No se puede asumir. No podemos asumir los postulados de la guerra. La izquierda se desangra ante tanta incoherencia, ante tanta cobardía, ante tanta incapacidad. La izquierda debe creer que se pueden hacer las cosas de otra forma, debe demostrar cuando gobierna que se pueden hacer las cosas de otra forma, y si no lo puede hacer, debe irse a su casa, y dar oportunidades a otros que sí puedan hacerlo. Pero no podemos claudicar ante la bárbara disyuntiva que nos obliga a elegir, en falaz dilema, entre paz o puestos de trabajo. Las bombas, las guerras y los conflictos nunca pueden proporcionarnos trabajos, al menos trabajos moralmente dignos. No pueden existir atajos para crear empleo. Los objetivos honestos siempre deben conseguirse por medios honestos. Lo que ocurre es que la perversidad del neoliberalismo ha despojado al trabajo de todas sus demás consideraciones humanas, éticas y morales, al igual que ha propiciado la mercantilización de todas las necesidades y derechos humanos básicos. Y una parte de la clase obrera se ha impregnado de ese discurso, ese aberrante discurso que aboga porque lo importante son los puestos de trabajo, sin más. Da igual que se cree trabajo para construir un hotel a la orilla del mar, para construir una central de residuos nucleares, para construir una presa hidráulica que acabará con territorios de pueblos indígenas, para construir todo un megacomplejo hotelero con casinos y pistas de golf que destroce el entorno natural, o para construir buques de guerra, que se utilizarán, evidentemente, para las guerras. Porque lo fundamental no es el trabajo o la actividad en sí misma, sino el sentido mismo del trabajo, su objeto, su finalidad. La clase obrera haría bien en tener estos principios en cuenta, y reflexionar sobre la finalidad de su actividad productiva. Tanto a nivel individual como colectivo, algunas líneas rojas no deberían nunca ser traspasadas. La renuncia a esta reflexión nos convertirá cada vez más en piezas de puzzle al servicio del capital, sin capacidad ni autonomía para decidir por nosotros mismos. Las protestas en Navantia no deberían entonces haber ocurrido para reivindicar la carga de trabajo comprometida, sino para reivindicar que los trabajadores no estaban dispuestos a construir buques de guerra para ser entregados a un país que se dedica a masacrar a otro. Los obreros también tienen su cuota de responsabilidad en la fabricación del producto o servicio en el que trabajan, y ahí también deberían aplicar la ética, al igual que la debería aplicar un bombero al que le solicitan que derribe la puerta de una vivienda para desahuciar a la familia que la habita, porque un banco desalmado no permite más retrasos en su hipoteca, o porque un fondo buitre pretende desalojarlos para revender o realquilar más caro. Y por supuesto, el Gobierno también posee su cuota de responsabilidad, pues debe ser el último garante de que dichos contratos de venta de armamento y material militar a un país genocida y abyecto, simplemente, no sean posibles, pues van en contra de la más mínima ética política y de los derechos humanos fundamentales, entre ellos el derecho a la paz. Las relaciones comerciales no pueden tener como contrapartida sangre, muerte, dolor y devastación. Y por su parte, los Estados no pueden ser meros gestores de los intereses de las empresas, ni constituir su comité diplomático. Y eso es justamente lo que viene ocurriendo cada vez que la Corona organiza un viaje a un país extranjero, acompañada de varios Ministros y grandes empresarios. Esos viajes al más alto nivel se han convertido en la alfombra roja para las grandes empresas, que los utilizan para obtener contratos y proyectos muy rentables con los países en cuestión. Esta "diplomacia económica privada" no debiera simplemente estar en la agenda política. ¿Y qué hacemos entonces con los trabajadores de Navantia? Es evidente que su modelo productivo actual les hace dependientes de este tipo de industria militar, por lo tanto se impone un cambio de modelo. Hay que impulsar de forma urgente y decidida la inmediata implementación de un Plan de Reconversión Industrial que ofrezca alternativas de empleo dignas, y no vinculadas con la producción de material bélico o a la exportación de dicho material. Como es lógico que todo ello no podrá conseguirse de un día para otro, se impone también de manera transitoria un plan de provisión de rentas y ayudas de diverso tipo para su personal, financiadas con fondos públicos estatales y europeos, para garantizar el sustento de los trabajadores y de sus familias durante el tiempo que dure la migración y culminación de dicho Plan de Reconversión. Hasta ahora, ni los sindicatos de Navantia, ni el Ayuntamiento de Cádiz, ni la Junta de Andalucía ni el Gobierno del Estado se han puesto a investigar y diseñar un plan de reconversión para dicha empresa naviera, que sea capaz de desligar (o al menos hacer menos dependiente) las actividades de los astilleros con respecto a la industria militar. Así nos va. Se podría reconducir para que pasara a producir bienes y servicios para el mundo civil. Se podría y debería diversificar la producción, equilibrando los pedidos de la industria militar con la civil. De hecho, hoy día no están satisfechas todas las necesidades en materia de construcción naval para el mundo civil. Navantia podría reconvertirse, por ejemplo, renovando la flota de navíos mercantes, o fabricando buques de salvamento marítimo, buques ecológicos (que luchen contra la contaminación marina), buques científicos, etc. También estamos necesitados del reciclaje ecológico de buques (la llamada deconstrucción naval, un mercado casi virgen). También la energía eólica off shore (fuera de la costa) sería una dedicación propia para la naviera, entrando a formar parte de la cadena de valor de esta energía limpia: construcción, equipamiento, instalación, mantenimiento, suministro, reparación...de aerogeneradores en el mar, en vez de dar soporte únicamente a los parques eólicos marinos. Existen muchas alternativas, pero no parece que exista la voluntad política de reconvertirse a ellas, y alejarse del negocio de la guerra. (Fuente: Rebelión / Autor: Rafael Silva Martínez)



  • ¿Donó Fernando III la Mezquita de Córdoba a la Iglesia en 1236?
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    03/10/2018
    La reciente publicación del Informe de la Comisión de Expertos designada por el Ayuntamiento de Córdoba para abordar el problema generado a raíz de la inmatriculación de la Mezquita por parte del obispado de la ciudad en 2006 ha reactivado el interés por la situación de este excepcional espacio histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984. Una de las cuestiones en las que incide dicho Informe es el que se refiere a uno de los asuntos clave en el debate público sobre la titularidad de la Mezquita. Frente a las pretensiones de la Iglesia, que afirma ser propietaria del edificio por donación del rey Fernando III desde la conquista de la ciudad en 1236, el Informe pone de manifiesto, no sólo que no existen testimonios históricos que acrediten de forma fehaciente esa circunstancia, sino que lo que las evidencias disponibles indican es todo lo contrario, es decir, que tal donación jamás existió. A continuación me propongo realizar un breve examen de las principales evidencias históricas relativas a este asunto. Para ello, debemos comenzar, en primer lugar, por las fuentes narrativas, que nos aportan el contexto histórico de las circunstancias en las que se produjo la toma de Córdoba en 1236. Existen dos textos coetáneos a estos hechos, escritos por dos personajes eclesiásticos de gran relieve en la época de Fernando III. El primero es la Crónica Latina de los Reyes de Castilla, texto anónimo que la crítica especializada coincide en atribuir a Juan de Soria, obispo de Osma y canciller de Fernando III. Su testimonio posee un carácter decisivo, por cuanto fue protagonista directo de hechos que tienen que ver con el destino de la Mezquita. A este respecto, dicha crónica contiene un texto de una naturaleza absolutamente excepcional cuya relevancia en relación con el problema de la titularidad de la Mezquita no ha sido, a mi juicio, convenientemente calibrado hasta el momento. Al referirse a los momentos previos a la capitulación de la ciudad, la crónica menciona las negociaciones entre los musulmanes y el rey. Los musulmanes pretendían que se les dejase salir ‘salvas las personas y bienes muebles que pudieran llevar consigo’. Sin embargo, entre los magnates del rey había diversidad de opiniones. La singular excepcionalidad de este texto justifica que, a continuación, lo citemos de forma extensa: “Había entre los magnates del rey algunos que le aconsejaban que no aceptara la condición: que los tomara por la fuerza y los decapitara, lo que podía hacer porque faltaban por completo alimentos y desfallecidos de hambre no podían defender la ciudad. Por el contrario, se le insinuaba al rey que aceptara la condición y no se preocupase de las personas de los moros de los bienes muebles con tal de que pudiera tener sana e íntegra la ciudad. De cierto se sabía que los cordobeses habían determinado que si nuestro rey Fernando no quería aceptar la condición, desesperados de la vida, destruirían todo lo que de valor hubiese en la ciudad, a saber, la mezquita y el puente; esconderían el oro y la plata; quemarían las telas de Siria, es más, toda la ciudad y así mismos se darían muerte”. Finalmente, el rey aceptó las condiciones de los cordobeses, aunque la crónica indica que fue ‘por deseo del rey de Jaén, con el que había hecho una alianza contra el rey Aben-Hut y los cordobeses’. Resulta muy significativo, en todo caso, que entre los elementos que los musulmanes utilizaron para negociar con el rey Fernando para que aceptase sus condiciones de rendición estuviese, en primer lugar, la Mezquita. No resulta descabellado pensar que el rey fuese perfectamente consciente del enorme valor simbólico del edificio, un lugar que había sido el símbolo principal de la dinastía Omeya y, por lo tanto, centro neurálgico del poder musulmán en la Península. Apropiarse de ese espacio era, sin duda, el mayor acto simbólico de sumisión de los musulmanes que Fernando III podía realizar. Este aspecto debe valorarse, a mi juicio, en el contexto de las demás informaciones de las que disponemos respecto a la Mezquita y, en particular, de un hecho incontrovertible: la Mezquita de Córdoba es el único templo musulmán que se ha preservado de forma íntegra en la Península. ¿Por qué las demás mezquitas fueron profundamente transformadas o destruidas casi en su totalidad y, en cambio, la de Córdoba se ha preservado casi intacta hasta el día de hoy? A mi juicio, no resulta posible entender este hecho de forma correcta al margen de la absoluta singularidad del templo cordobés, una singularidad de la que el rey Fernando, como indica el texto de la crónica, era, sin duda, perfectamente consciente. De hecho, no parece tampoco que sea casual que el primer acto de Fernando III al serle entregada la ciudad fue tomar posesión de la Mezquita, situando su bandera en lo alto del alminar. Así lo narra la citada crónica: “Cuando salían los sarracenos de la ciudad y en caterva caían de hambre, su príncipe Abohazán entregó las llaves de la ciudad a nuestro rey e inmediatamente el rey, como hombre católico, dando gracias a nuestro Salvador, de cuya especial misericordia reconocía que había recibido tanta gracia en la toma de tan noble ciudad, ordenó que la enseña de la cruz precediera a su bandera y que fuera colocada en la torre más alta de la mezquita para que, delante de todo, pudiera ondear junto con su bandera”. Ese mismo día, por la tarde, se produjo la consagración de la Mezquita como templo católico, operación que fue dirigida por el propio autor de la crónica, Juan de Soria, que narra el episodio de la forma siguiente: “Por la tarde el canciller, a saber, el Obispo de Osma, y con él el maestre Lope, quien por primera vez colocó la señal de la Cruz en la torre, entraron en la mezquita y, preparando lo que era necesario para que de mezquita se hiciera iglesia, expulsada la superstición o herejía mahometana, santificaron el lugar por la aspersión del agua bendita con sal, y lo que antes era cubil diabólico fue hecho iglesia de Jesucristo, llamada con el nombre de su gloriosa madre”. Como puede verse, la atención que se presta a la Mezquita en la crónica es extraordinaria, lo cual revela la importancia que se le atribuía. En este sentido, resulta muy significativa la total ausencia de cualquier clase de referencia a la donación del templo a favor de la Iglesia. Insisto en que el texto está escrito por un miembro de la jerarquía de la Iglesia que era, a la vez, persona de máxima cercanía al rey Fernando III. No parece razonable pensar que algo tan relevante como la donación de un espacio tan extraordinario, a tenor de la importancia que se le atribuye, pudiese haber pasado desapercibido al cronista. Pasemos, a continuación, al segundo testimonio cronístico coetáneo a la toma de Córdoba, escrito por otro personaje de enorme influencia en la época, el navarro Rodrigo Jiménez de Rada, autor de la crónica De rebus Hispaniae. Aunque, en este caso, no se trata de un testigo directo de los hechos, se trata de un personaje situado por encima de Juan de Soria, ya que, como arzobispo de Toledo, ejercía la primacía en la iglesia católica castellana de la época, y además, la diócesis de Córdoba era sufragánea de la toledana. Es decir, se trataba de la máxima autoridad eclesiástica en Castilla en la época de la toma de Córdoba y, por tanto, no cabe duda de que estaba perfectamente informado de todo lo concerniente a la Iglesia de su época. La relevancia que Jiménez de Rada otorga en su relato a la Mezquita de Córdoba es, incluso, superior, al que revela el texto anterior, ya que, en efecto, le dedica un capítulo completo, el XVII del libro noveno y último de la crónica. El texto es de una extensión excesivamente amplia para citarlo aquí de forma completa. Baste decir que el cronista afirma que la Mezquita de Córdoba ‘aventaja en lujo y tamaño a todas las mezquitas de los árabes’, explícita manifestación de la perfecta conciencia que existía entre los cristianos de la singularidad absoluta del templo cordobés. A continuación, el autor se refiere a sí mismo cuando menciona la consagración del templo por el ‘venerable Juan’, el cual ‘sustituía al primado Rodrigo de Toledo, que por entonces se encontraba en la sede apostólica’. Acto seguido, el cronista afirma que ‘el rey Fernando otorgó a la nueva iglesia una dote adecuada’, una vez más sin hacer referencia, en ningún momento, a la donación del templo a la Iglesia. Probablemente, Jiménez de Rada era el mejor conocedor de la historia de los árabes en su época, como revela la obra que les dedicó bajo el título de Historia Arabvm. En ella vuelve de nuevo a enfatizar la excepcionalidad de la Mezquita de Córdoba, identificándola como la más importante construida por ellos (ut prerogatiuo opere omnes mezquitas Arabum superaret), lo cual ratifica la plena conciencia que poseía respecto a su relevancia arquitectónica. Volviendo a la cuestión de la propiedad, en este punto resulta necesario insistir, de nuevo, en el argumento citado: ninguno de los dos cronistas, personajes eclesiásticos de primer nivel en la época y muy cercanos al rey, alude a la donación de la Mezquita a favor de la Iglesia. Una circunstancias que debe considerarse muy significativa dada la naturaleza coetánea de ambos testimonios y el protagonismo directo de ambos autores en los hechos narrados, sobre todo en el caso de Juan de Soria, protagonista directo de la toma de Córdoba y de la consagración de la Mezquita. Tras las crónicas, debemos aludir a los documentos y, a este respecto, la primera consideración a tener en cuenta es que no existe documento de donación de la Mezquita de Córdoba por Fernando III a favor de la Iglesia. La inexistencia de un documento de donación resulta una circunstancia particularmente importante que debe ser correctamente valorada. Resulta, a este respecto, totalmente infundado pretender, como algunos han hecho a raíz de la publicación del Informe, que en la Edad Media no existía un registro de la propiedad como en la actualidad. Lo que sí existían en esa época eran las leyes, los archivos y, obviamente, la noción de propiedad, y a este respecto la legislación de época de Alfonso X, hijo y sucesor de Fernando III, deja perfectamente claro que las mezquitas pertenecían al rey, que podía darlas a quien quisiera: “Por esto en las villas de los cristianos no deben tener los moros mezquitas ni hacer sacrificios públicamente ante los hombres. Y las mezquitas que tenían antiguamente deben ser del rey, y puédelas él dar a quien se quisiere” (Partida VII, ley 1). De hecho, esta referencia legal del código de las Siete Partidas encuentra perfecto refrendo documental en la propia época del rey Sabio, el cual, en efecto, donó varias mezquitas en Sevilla, ciudad conquistada por su padre, Fernando III, en 1248. Así, en 1261, Alfonso X donaba a los genoveses de Sevilla ‘la mezquita que fue de Domingo Balbastro’, para que hicieran en ella ‘palazo’ donde ‘librar sos pleytos’ (González, Diplomatario, nº 251). Más aún, un año antes, en 1260, Alfonso X pidió al arzobispo y cabildo de la catedral de Sevilla que le devolviera una de las mezquitas que les había donado ‘para morada de los físicos que vinieron de allende’ (González, Diplomatario, nº 232). Que esas mezquitas sevillanas fuesen donadas por Alfonso X significa que, tal y como establece la legislación de su época, formaban parte del patrimonio regio. Obviamente, esas mezquitas hubieron de pasar a formar parte de dicho patrimonio cuando Sevilla fue conquistada en 1248, lo cual  confirma que la norma de las Siete Partidas relativa a la propiedad de las mezquitas no fue una innovación legal del rey Sabio, sino que estaba ya vigente en época de Fernando III. En definitiva, las evidencias históricas desmienten por completo la pretensión de la Iglesia y de sus portavoces académicos de que la Mezquita de Córdoba pertenece en propiedad a la Iglesia desde 1236 por donación del rey Fernando III. Lo que las fuentes de la época ponen de manifiesto es que los cristianos eran perfectamente conscientes del enorme valor simbólico asociado al templo cordobés, a tal punto que el ‘rey Santo’ cedió a las exigencias de los cordobeses en el momento de la capitulación de la ciudad para evitar que destruyesen la Mezquita. Asimismo, los textos coetáneos de la conquista de Córdoba describen la toma de posesión del rey de la Mezquita, con la instalación de su bandera y la cruz en el alminar, así como su consagración como templo católico y su dotación económica. De la donación, en cambio, no se dice absolutamente nada, un silencio que resulta enormemente elocuente, en particular debido a que, como indica la legislación de Alfonso X, ya vigente en la época de Fernando III, las mezquitas pertenecían al rey. En definitiva, todas las evidencias históricas disponibles apuntan a que, siendo consciente de su enorme valor simbólico y arquitectónico, el rey Fernando III mantuvo la Mezquita bajo su propiedad. Mientras no se presenten evidencias fehacientes al respecto, la presunta donación a favor de la Iglesia debe considerarse tan solo otro más de los muchos mitos asociados a la historia medieval peninsular. (Fuente: Tercera Información / Autor: Alejandro García Sanjuán)



  • Mi 1-O
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    30/09/2018
    La historia siempre se hace y se escribe desde el presente, y hoy resulta imposible discernir la memoria del primer aniversario del 1-O de las cargas policiales de ayer en la plaza de Sant Jaume y, por decirlo con más crudeza, pasar de la imagen del sacrificio de todos los ciudadanos defendiendo las urnas del referéndum no aplicado a ver cómo muchos de estos gallardos eran golpeados ayer por su propia policía, mucho más interesada en reprimirles la voz (hola, conseller Buch, ¿qué tal va todo?) que en protegerles de una manifestación sindical urdida por la misma pasma española que los había zarandeado hace un año. Para comprobar cómo los políticos catalanes han abandonado al pueblo (y a las instituciones del país) no hay mejor ni más objetiva prueba que el nefasto espectáculo de ayer en el Gòtic barcelonés: gente arrojada a las calles, sin una agenda política clara, luchando por dignificar un referéndum que ha sido folclorizado por la propia política tribal. Imágenes, recuerdos, símbolos. Hay fotografías que marcan una época. Del año pasado recuerdo aquella preciosa instantánea de nuestro gran Sergi Alcázar en la que Soraya Sáenz de Santamaría aleccionaba a unos cuantos directores de periódico del país con el dedo en alto. Del referéndum, todos tenemos presente la imagen con la que el fotógrafo Cezaro De Luca captaba a María José Molina Ferrer con un tajo en la cabeza y sangrando: no era una foto excesivamente bestial, pero aquella señora se parecía mucho a nuestras madres y todas ellas defendieron algún que otro colegio electoral. Fotografías, recuerdos que también leemos desde el ahora, porque estas imágenes son un recuerdo en mixtura con, por ejemplo, una fotografía de esta misma semana, la instantánea en la que, mientras se celebraba un convenio entre la Generalitat y la Obra Social de CaixaBank de Alacant, el vicepresidente Pere Aragonés, rechoncho de sebo, hincaba casi la rodilla a la sombra del todopoderoso Isidro Fainé en inaudito y servil besamanos. Hemos criticado a menudo a la generación del 78 por exagerar el pasado y reescribirlo desde una épica cutre según la cual aquí todo dios corrió perseguido por los grises y asistió a recitales clandestinos de poesía. Yo no tengo voluntad de hacerlo. El 1-O acudí a votar como millares de ciudadanos, pero no tuve que defender ningún colegio electoral, por el simple hecho de que no me encontraba en un lugar que sufriera cargas policiales. Intenté dar voz a los agredidos tan bien como pude, porque creía y creo que es como les puedo hacer mejor justicia (esta última frase es perfecta para comentar el artículo con sentencias tipo “tú hablas mucho pero nunca te has jugado la cara”, y etcétera). Y es así como todavía me indigna y entristece que todo aquel sacrificio personal de tanta gente se selle en esta segunda Transición tan chusca al autonomismo, que es todavía más triste cuando ves como tu presidente envía la gente a las plazas del país para echarla luego con la ayuda de los Mossos. El 1-O demostró lo mejor de un país y conformó un espacio autodeterminativo que sobrepasó también a los políticos que querían utilizarlo con torpeza. Su frivolidad, todavía tolerada por muchos votantes, ha acabado degenerando en las manifestaciones de ayer, unas concentraciones y contramanifas que, tristemente, serán la tónica mientras los líderes catalanes no tengan la valentía de admitir que su República sólo existe en las nubes y que, hoy por hoy, se encuentran en una más que complaciente negociación política con el Estado. Espero que el Altísimo no permita que toda esta desfachatez acabe mal, pero el fuego de la calle puede llegar a producir daños colaterales. Es lo que ocurre, insisto, cuando arrojas a la peña a las esquinas de la ciudad sin darle nada más que consignas vacías y promesas que siempre resultan falsas. Lo de ayer, madre mía, qué imagen. No rehúyo nuestra responsabilidad en todo ello. Formo parte de una generación que ha crecido acostumbrada a ver la política como un espectáculo en el que siempre daba pereza participar. Ahora es, ciertamente, el momento de hacer cosas y de oxigenar la vida política del país con el influjo de gente nueva y nuevas prácticas que no caigan en el habitual chantaje. Mirad cómo la clase política y sus opinadores se han dedicado últimamente a criticar el movimiento ciudadano de primarias para las elecciones municipales. Les da miedo, cada día es más evidente, que vosotros ganéis poder y que los partidos pierdan sillas y sueldos. Esta es, hoy por hoy, nuestra labor. En lo que atañe al 1-O, no lo puedo evitar: recuerdo miles de imágenes que deberían hacerme sentir orgulloso, pero cuando las veo en la televisión debo apagarla para evitar lágrimas. Tanta heroicidad y tan manoseada. Espero que nunca más se lo permitamos. Y, mientras tanto, ya lo sabéis, cuidado con la policía. La nuestra, tiene huevos, la nuestra. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Boro como síntesis y como acción
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    29/09/2018
    Amigo Boro, al final de su autobiografía Víctor Serge escribe: «Muchas veces me he sentido al borde de una conclusión pesimista sobre la función del pensamiento (de la inteligencia) en la sociedad. He comprobado incesantemente, desde hace un cuarto de siglo, es decir, desde la estabilización de la revolución rusa un poco antes de 1920, una tendencia general a la represión del pensamiento clarividente […] Las relaciones entre el error y el conocimiento justo son todavía demasiado oscuras para que pueda pretenderse regularlos por autoridad; sin duda, los hombres necesitan largas trayectorias a través de las hipótesis, los errores y los ensayos de la imaginación para llegar a desbrozar conocimientos más exactos, en parte provisionales: pues hay pocas exactitudes definitivas. Es decir que la libertad de pensamiento me parece uno de los valores más esenciales. Es también uno de los más combatidos. En todas partes, sin cesar, he encontrado el miedo al pensamiento, la represión del pensamiento, como un sordo deseo absolutamente general de huir o de reprimir ese fermento de inquietud» (Memorias de un revolucionario. Ediciones El caballito. México 1973, pp. 425-426). Víctor Serge murió en 1947 tras una vida militante caracterizada por la praxis, por vivir en el ojo del huracán y desde él escribir obras como El año I de la revolución rusa. Nunca se arrodilló ante la injusticia y aunque supo aquilatar sus críticas a las necesidades de supervivencia de la revolución, tampoco diluyó su esencia, su contenido, sino que, en todo caso, adaptó su forma, su continente, a las necesidades objetivas de la emancipación humana para no facilitar las mentiras propagandísticas de los criminales. Serge estaría de acuerdo con esta advertencia de Marcos Roitman Rosenmann: «Cuando la izquierda no hace crítica, la derecha siempre gana». (https://borrokagaraia.wordpress.com/2018/09/18/cuando-la-izquierda-no-hace-critica- la-derecha-siempre-gana/) La Europa «libre» de 1947 estaba de hecho bajo la vigilancia y control de la burguesía entregada a los brazos de EEUU, y organizando rápidamente ese instrumento de terror que es la OTAN. Serge se las había pasado canutas, que se dice. No se suicidó como W. Benjamin en 1940 escapándose de la trituradora nazi-franquista porque sí aceptaba el criterio básico de la necesidad de la militancia organizada en base a la probada visión estratégica en la que la autocrítica juega un papel clave. W. Benjamin, por razones de su historia, no desarrolló tanto como Serge esta imprescindible dialéctica de lo individual y de lo colectivo en el horno de la praxis. El pesimismo innegable que se desprende de sus palabras contiene por ello un innegable optimismo: «El participante y el testigo de los acontecimientos de nuestra época se ve arrastrado a concluir contra la fatalidad histórica. Y si es evidente que las más grandes líneas de la historia en marcha resultan de factores que nos rebasan, que no podemos dominar, de los que sólo imperfecta y fragmentariamente tomamos conciencia, no es menos evidente que el carácter de los hechos históricos (y su orientación misma en ciertos casos) depende bastante ampliamente de la capacidad de los hombres. […] Los hombres de mi generación –nacidos hacia 1890-, sobre todo los europeos, no escapan a la sensación de haber vivido en una frontera, en el final de un mundo, en el comienzo de otro mundo. […] El porvenir se me presenta lleno de posibilidades más grandes que las que entrevimos en el pasado. ¡Ojalá que la pasión, la experiencia y las faltas mismas de mi generación combatiente aclaren un poco más sus caminos» (Memorias de un revolucionario. Ediciones El caballito. México 1973, pp. 437-439-442). Leyendo esto nos acordamos del Gramsci encarcelado: el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad, y también del optimismo vital de Rosa Luxemburgo en sus cartas desde la cárcel. Es la misma filosofía de la praxis la que une al italiano, a la polaca y al ruso-polaco nacido en Bélgica. Aparentemente hay una discordancia entre el pesimismo de la razón gramsciana, la relativa tardanza de Rosa para comprender el fulgor bolchevique y la denuncia de Serge de la fatalidad histórica mediante la acción consciente que abre la vía del porvenir. Pero es una apariencia, una trampa de la lógica formal. La salida del agujero nos la presenta, cómo no, Alfonso Sastre en un libro de obligada lectura: «La imaginación asiste –y ayuda- a la razón dialéctica a conseguir el acceso a lugares de lo posible, en el marco de la realidad social e histórica, no alcanzables a un uso “corto” y estricto, no “poético”, del entendimiento de la realidad “en acto”, o sea, de la actualidad» (Imaginación, retórica y utopía. Hiru. Hondarribia 2010. P. 639) La actualidad, amigo Boro, la actualidad abierta en canal gracias al bisturí de la dialéctica que, como praxis, no tiene miedo a nada, ni tampoco a sus propios descubrimientos. Pero la actualidad no es sólo «lo actual», sino la síntesis explosiva de las contradicciones sociales e históricas. Es por esto, porque tú eres uno de los notarios revolucionarios que dais fe de la actualidad insoportable, por lo que quieren condenarte a seis años de cárcel. La burguesía llama «periodismo» a la profesión de embellecer, amputar y legitimar la actualidad negando que es simplemente el estallido de la unidad y lucha de contrarios. Nosotras y nosotros, llamamos praxis revolucionaria a mostrar mediante el bisturí de la dialéctica no sólo por qué y cómo explosionan los antagonismos, sino también y sobre todo las vías que abren, las posibilidades que generan, tendencias en las que debemos actuar tras la autocrítica de nuestros errores. ¿Comprendes ahora amigo Boro por qué he recurrido a Serge y a las y los demás? Si en 1947 terminaba una época y empezaba otra, lo mismo sucede ahora pero a una escala más terrible y a la vez más esperanzadora, o mejor decir, más crítica en el pleno sentido de la palabra: momento de opción. Basta ver la podredumbre que casi nos asfixia: el Tribunal Supremo español salvando in extremis al ultraconservador Casado para que el PP pueda aliarse con los de Rivera para «salvar a España» que va descendiendo imparablemente en la jerarquía imperialista porque sigue desplomándose su competitividad internacional. Desesperado, el bloque de clases dominante ataca por todas partes: Podemos mantiene su apoyo a la monarquía impuesto por el franquismo; la Iglesia roba todo lo que puede y protege a sus jaurías de pederastas; la mayoría de los jueces hacen oídos sordos al terrorismo machista; el Ibex 35 lleva casi todas sus ganancias a paraísos fiscales; militares fanáticos ensalzan a la momia genocida; el 155 sigue y se pudren las prisioneras y prisioneros políticos ; el Gobierno mantiene las reformas laborales de 2010, 2012 y todo lo que ha venido después, desde la ley Mordaza hasta el actual proyecto de censurar la libertad de expresión mediante la santa alianza entre Sánchez, Casado y Ribera ¿Para qué seguir? ¿Y Trump, Netanyahu, Salvini, Iván Duque…? El capital como relación social de explotación necesita de estas y otras realidades para impedir que crezca y se auto organice el potencial revolucionario que existe en la nueva fase que se abre. Desde hace tiempo venía preparando el arsenal represivo que ahora quiere aplastarnos. Tan sólo hace pocos años, J. P. Garnier escribió esto: «“Capitalismo”, “imperialismo”, “explotación”, “dominación”, “desposesión”, “opresión”, “alienación”… Estas palabras, antaño elevadas al rango de conceptos y vinculadas a la existencia de una “guerra civil larvada”, no tienen cabida en la “democracia pacificada”. Consideradas casi como palabrotas, han sido suprimidas del vocabulario que se emplea tanto en los tribunales como en las redacciones, en los anfiteatros universitarios o los platós de televisión. Y lo mismo les ha ocurrido a otros conceptos, cuyo origen beligerante les ha valido el calificativo de “no operativos”, como es el caso de “clase”, “luchas”, “antagonismo”, “contradicciones”, “intereses”, “burguesía”, “proletariado”, “trabajadores”…¡Y qué decir tiene de aquellos vocablos que nos remiten a utopías quiméricas, como “emancipación”, “socialismo", “comunismo” o “anarquismo”! Todo el mundo sabe, y los investigadores los primeros, que recurrir a ese antiguo glosario es sinónimo de expresarse en una “lengua muerta”» (Contra los territorios del poder. Virus, Barcelona 2006, p. 22). Las lenguas muertas no sirven ya para transformar la realidad, por eso son «muertas»: con el galego, euskara, catalán, occitano, bretón… quieren hacer eso. Matar una lengua, o si no les es posible reducirla a exótica especialidad de filólogos, supone además de desarraigar al pueblo que la usa, también cortar de cuajo su proceso de pensamiento crítico. Se piensa con conceptos. Tu sabes, amigo Boro, porque lo hemos hablado mientras degustábamos abundante atún exquisitamente asado, que los conceptos son imprescindibles. Cuando La Haine o cualquiera otra página roja se preocupa en todo segundo por socializar, divulgar y explicar conceptos como los referenciados por J. P. Garnier, está llevando a la práctica la teoría del concepto. Una de las mejoras autoras que ha definido el contenido revolucionario de esta teoría es Raya Dunayevskaya: «La teoría del concepto elabora las categorías de la libertad, de la subjetividad, de la razón, la lógica de un movimiento por medio del cual el hombre se hace libre. Sus universales, pese a que son universales del pensamiento, son concretos (…) La doctrina del concepto expresa la determinación subjetiva del hombre, la necesidad de hacerse dueño de sí. Lo que se elabora en las categorías del pensamiento es la historia real de la humanidad. Que el concepto hegeliano de autorrealización se “subvierta” –la revolución en la “traducción” de Marx- o no, lo cierto es que también para Hegel constituye una constante transformación de la realidad y del pensamiento, que prepara un “nuevo mundo”. De ahí, que desde el comienzo de la doctrina del concepto, vemos a Hegel tratando constantemente de separar su dialéctica de la de Kant» (Filosofía y revolución. De Hegel a Sartre y de Marx a Mao. Siglo XXI, México 2004 p. 39.) O sea, cuando se lanzó la ofensiva para arrancar del habla, del conocimiento y de la ética humana todos aquellos conceptos que expresan la libertad, el capital estaba yendo más allá de lo descrito por Sorge, porque él no habló de la extirpación de la médula del conocimiento, sino sólo del simple miedo a pensar, de su prohibición: el capital ha tenido que atacar hasta el mismo proceso de pensamiento porque la humanidad ha ido superando una a una sus represiones anteriores. Este es el secreto de la dura involución represiva contra la libertad de expresión, contra la pedagogía liberadora mediante el plan Bolonia y el fundamentalismo religioso, contra la ciencia crítica, contra los colectivos de debate y formación teórica… Como ves, amigo Boro, la salvajada que el Estado quiere hacerte el próximo 3 de octubre, es una especie de síntesis del nivel represivo alcanzado en esa actualidad que Alfonso Sastre nos invita a desmenuzar en sus atrocidades concretas. Sé que conoces de sobra estas cosas pero reconozco que he aprovechado la denuncia de la barbarie para preparar el ambiente del debate que esperamos pueda realizarse el día 20 en Burgos. Allí nos veremos porque no basta con hablar, hay que organizar la práctica de la libertad. Y esta es la mejor forma que concluir esta cartita, por ahora, haciendo un llamado a la acción, a la pedagogía del ejemplo. F. Martínez Heredia comienza uno de los capítulos de su libro sobre el Che, así: «Hagamos que el ejemplo preceda a las palabras» (Las ideas y la batalla del Che. Ciencias Sociales. La Habana, 2010, pp. 223 y ss.) Pues eso, amigo Boro. IÑAKI GIL DE SAN VICENTE EUSKAL HERRIA 28 de septiembre de 2018



  • El coño insumiso y los católicos
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    27/09/2018
    En la manifestación del día de los trabajadores, el 1 de mayo de 2014, un colectivo feminista paseó por Sevilla el santísimo coño insumiso. Se trata de una vulva de cartón gigante portada en andas imitando una procesión. Junto a la performance se repartía un panfleto que comenzaba así: “El 1º de mayo sacamos nuestro Sagrado Coño a la calle para declarar nuestra INSUMISIÓN A LA EXPLOTACIÓN Y LA PRECARIEDAD” Aquella performance recorrió las calles de Sevilla alegremente sin mayor incidente junto a los sindicatos de base y la izquierda más combativa. Ningún cristiano alertó a la policía por entenderse atacado en sus derechos, nadie fue identificado y la manifestación concluyó sin mayor pena ni gloria. Sin embargo, un mes después, la Asociación de Abogados Cristianos, con sede en Valladolid, denunciaba estos hechos por un delito contra los sentimientos religiosos y por provocación de discriminación, odio y violencia por motivos de creencia religiosa. La denuncia fue sobreseída y archivada tanto en Málaga como en Sevilla por no encontrar la fiscalía ni el juez indicio de delito alguno. No obstante, fieles a su promesa de recurrir hasta Dios si hiciera falta, la Asociación de Abogados Cristianos interpuso recurso contra este archivo. La Audiencia Provincial de Sevilla estimó el recurso y el caso se reabrió por escarnio del dogma de la santidad y virginidad de la virgen, mofa de la Semana Santa y vejación de los católicos. En octubre de 2019 se celebrará juicio contra tres de las mujeres que participaron en esta procesión enfrentándose a una petición de multa de tres mil euros cada una. Los Abogados Cristianos son una asociación ultracatólica constituida en 2008 que pretende representar a toda la comunidad cristiana. Tienen como objetivo frenar los ataques al catolicismo revestidos, según ellos, como libertad de expresión.  Según su denuncia, la fe católica es constantemente vejada y humillada y se compara la procesión del Coño Insumiso con los hechos ocurridos contra el catolicismo en las persecuciones romanas o los crímenes contra religiosos en la República y Guerra Civil. Los 11 mil millones de financiación pública de la Iglesia Católica según, la asociación Europa Laica, o las exenciones fiscales de las que goza contradice esta imagen de persecución que presenta los Abogados Cristianos del catolicismo. Esta desproporción entre diagnóstico y realidad evidencia el cariz ultra de la entidad. Así, fieles a esta cruzada contra los enemigos de la fe, han ejercido numerosas acusaciones penales por delitos de vulneración a los sentimientos religiosos. El actor Guillermo Toledo, por su twit en defensa de las mujeres perseguidas o Borja Casillas, la Drag canaria vestida de virgen, han sido algunos de sus objetivos. Todas estas denuncias acabaran archivadas o habrá absolución para los acusados. A los Abogados Cristianos no los respalda ni la ley, ni la jurisprudencia, ni el sentido común. Para que un hecho pueda ser considerado un delito contra los sentimientos religiosos tiene que existir un ánimo expreso de ofender a personas concretas por su fe católica. Cuestionar la virginidad de la virgen, por ejemplo, no es un delito es una opinión aunque la misma pueda no gustar a las personas que creen en el dogma de la inmaculada concepción. El delito contra los sentimientos religiosos está ideado para proteger a las minorías que puedan ser más vulnerables. Por ejemplo los ataques a las mezquitas que se han sucedido en este país en los momentos de mayor brote de islamofobia. No obstante, la ultraderecha se apropia de esta protección penal para perseguir delitos de opinión.  Igual ocurre con las denuncias por delitos de odio ejercidas por la policía o por grupos de extrema derecha. El espíritu de la ley pretendía con los delitos de odio proteger a las minorías más vulnerables y no a policías. Esta utilización del Derecho Penal para perseguir a la disidencia política debería hacernos pensar si el castigo es la mejor forma de resolver los conflictos sociales y máxime teniendo en cuenta que la aplicación de estos castigos está en manos de los poderes políticos contra los que disentimos. Las acusadas serán absueltas, pero la criminalización y la pena de banquillo de años ya están en marcha. Juzgando a unas mujeres que pasearon una vulva de cartón no se está persiguiendo un mal causado a la sociedad. No se persigue algo que se ha hecho, se persigue una osadía que desafía un sistema socioeconómico machista, se persigue una falta de miedo a su represión. Sin embargo la inquisición por más violenta que haya sido nunca ha logrado frenar las aspiraciones de justicia social y la disidencia siempre ha vuelto a nacer. Fracasarán en este asunto una vez más, aquí lo dejo escrito. (Fuente: CTXT / Autora: Pastora Filigrana García)



  • Tesis contra el fascismo
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    25/09/2018
    (Este artículo corresponde al Prólogo del libro de Gil de San Vicente "Tesis contra el fascismo 2005-2018", publicado por recientemente Sare Antifaxista). «Sobre la base de esa doble discriminación, de raza y de clase, la gran masa de los alemanes disfrutó hasta la segunda mitad de la guerra de una buena situación. Ignoraron durante mucho tiempo el reverso criminal de su bienestar, un imperialismo social y racista edulcorado por la palabrería socializante de sus dirigentes [...] La combinación del amparo y atenciones generales con la violencia ejemplar contra los denominados "enemigos del pueblo" no convirtió a la inmensa mayoría de alemanes en nazis entusiastas, sino más bien en conformistas que disfrutaban de las posibilidades cotidianas de beneficiarse que les ofrecía el sistema. Pero la lealtad pasiva así obtenida bastó para garantizar la capacidad de maniobra interna del Estado nacional socialista hasta verano de 1944» Götz Aly: La utopía nazi. Cómo Hitler compró a los alemanes. Crítica. Barcelona 2006, pp. 330 y 344. Los textos que se recogen en este librito publicado por Sare Antifaxista que prologo aquí, intentan explicar qué es el fascismo desde las necesidades de la lucha de clases y de liberación nacional: es por tanto un libro de combate práctico y teórico, evitando ser engullido por el agujero negro del academicismo «imparcial». Son textos que he ido escribiendo al calor de las movilizaciones contra las múltiples expresiones del fascismo, pero que, estudiados en su conjunto, pueden servir para un debate colectivo que establezca los puntos mínimos de un concepto de fascismo válido para facilitar su derrota. Recientemente han salido en prensa los casos de varios nazis, fascistas y franquistas con vidas cotidianas normales, personas que no se distinguieron por una especial brutalidad visible. Kurt Waldheim, por ejemplo, fue miembro de las SA, grupos paramilitares de asalto, y participó durante la II GM en las deportaciones de decenas de miles de personas a campos de exterminio a las órdenes del general Alexander Lohr ejecutado en 1947 por criminal de guerra, A pesar de conocerse su historial, fue elegido secretario general de la ONU entre 1972 y 1981. Pocos Estados le recibieron en viaje oficial, menos el Vaticano y algunos países árabes. Para 1986 se disponía de información más concreta y grave sobre sus responsabilidades, pero en ese año ganó las elecciones austríacas siendo presidente hasta 1992. Luego vivió «retirado» de la vida política hasta su muerte en 2007 siendo enterrado con honores oficiales. Rudolf Höss, lugarteniente de Himmler, fue comandante de Auschwitz, tenía a su cargo a criminales de la calaña de Mengele, Josef Kramer apodado La Bestia de Belsen, y muchos más. Según su hija « parecía el mejor hombre del mundo, siempre dulce y amable con quienes le rodeaban». Separaba perfectamente el mundo de sus atrocidades diarias en Auschwitz y el mundo de sus relaciones personales dentro y fuera de aquél averno. En ambos era consciente de su quehacer y vivía normalmente esa aparente contradicción. El policía español Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, recibió muy contadas y suaves reprimendas por las torturas salvajes que aplicaba a detenidas y detenidos durante la dictadura franquista y en los primeros años de la «monarquía constitucional». Dejó su «trabajo» en 1982 a la edad de 38 años tan profusamente condecorado que su sueldo se incrementó en un 50%. Mediante el método de las «puertas giratorias» pasó a ser responsable de seguridad de Renault, transnacional francesa que colaboró decisivamente en el esfuerzo de guerra con los ocupantes nazis. En la actual Argentina, Denise Yanet Evequoz, conocida como Ana Elisa Duprat, maestra de trato dulce con la juventud, justifica en su docencia el holocausto nazi a la vez que dice «defender la vida» negando el irrenunciable derecho al aborto legal, seguro y gratuito. En Norte América, las organizaciones nazifascistas han aumentado en un 22% durante el primer año de gobierno de Donald Trump, siendo la punta de lanza de la legitimación de la aberrante medida nazi de Trump de separar hijas e hijos de migrantes encerrándolos en cárceles especiales, como se hacía en los campos de concentración alemanes cuando los trenes de mercancías descargaban su «carne humana»: las madres eran separadas a golpes de sus hijos e hijas para no verlos nunca más. La Marina yanqui va a crear campos militares para encarcelar a 120.000 migrantes, de entrada. No merece la pena extendernos sobre los sucesivos golpes a los derechos sindicales y sociales de la clase trabajadora que en los cuatro primeros meses de 2018 ya había igualado las huelgas y horas «perdidas» de todo 2017: es en este contexto en el que la Corte Suprema anula el derecho de la clase obrera a presentar demandas colectivas contra la patronal. Y si vamos a Japón vemos que una especie de neofascismo empieza a penetrar sutilmente desde 2012 en algunos estamentos del poder, reforzando el revanchismo imperialista y militarista. Estos seis casos son una minúscula gotita en el océano fascista conocido y oculto, en el que miles y miles de personas que tuvieron y tienen responsabilidades con esta política inhumana campan a sus anchas porque la burguesía sabe que los necesita o que puede necesitarlos en un futuro. Pero reflejan muy bien las características generales del fascismo al margen de las formas particulares y singulares que adquiera en cada sociedad a través de los años. De la misma forma en que a raíz de la crisis sociopolítica abierta con la revolución bolchevique de 1917 y sus efectos sísmicos mundiales, más la posterior crisis socioeconómica abierta en 1929, el gran capital y amplísimos sectores de la mediana y pequeña burguesía pasaron a apoyar al nazifascismo y al militarismo como garantía definitiva contra la revolución social; de manera similar, desde la crisis de 2007 cuando se van intensificando los esfuerzos por asentar el fascismo como reserva irracional de masas contrarrevolucionarias. Al haber desaparecido el «peligro comunista» inmediato como en los años treinta, y al no existir la llamada «guerra fría» desde 1991, el fascismo vio cómo se debilitaba su mayor argumento hasta entonces. Debía buscar rápidamente otra fuerza incontrolable, otra forma de miedo, que surgiera de atavismos profundos creados durante siglos y reforzados abiertamente por la estrategia del miedo lanzada inicialmente por la Iglesia desde finales del siglo XII, pero reforzada sistemáticamente a raíz de las grandes hambrunas del s. XIV. Pero en el capitalismo, a diferencia de la Baja Edad Media, el miedo irracional, no controlado por la conciencia, proviene fundamentalmente de la precarización de la vida en un mundo que, sin embargo, podría resolverlo mediante drásticas medidas sociopolíticas que pusieran las enormes fuerzas productivas a disposición de la humanidad, en vez de a las órdenes de la minoría burguesa. Este sueño, esta esperanza roja, sufrió un golpe en 1991, pero la angustia no desapareció en amplios sectores a pesar del triunfalismo imperialista. Una sociedad puede ser alegre pero puede estar carcomida por temores profundos, cósmicos, parecidos al Cthulhu de Lovecraft: ahí también anida el fascismo que, como solución, propone la omnisciencia del duce, del führer, del caudillo a cambio de la obediencia ciega. El fascismo bien pronto encontró alternativas atrayentes. Una buena manipulación del miedo al extranjero, al migrante, basado en el terrorismo islámico pero también en el riesgo de perder los puestos de trabajo y en el sambenito de la «inseguridad ciudadana», era una propaganda muy eficaz en sectores de las clases trabajadoras desilusionados y traicionados por el eurocomunismo, por los restos del stalinismo y por la integración de la burocracia sindical... Desde siempre es sabido que el racismo también se alimenta de la angustia del hombre blanco a ver a «sus mujeres» en brazos de hombres de otras etnias. Si ya el nazifascismo y el franquismo explotaron al máximo en su beneficio esta ansiedad, temor, angustia y miedo del patriarcado blanco, luego se ha intensificado con el aumento de migrantes, con la crisis del sistema familiar clásico, con la toma de conciencia feminista, con el impacto de la hipersexualización burguesa de la vida... El neofascismo sabe que ahora tiene otra sólida base irracional para crecer, lo que aprovecha para atacar los derechos elementales de las mujeres en todos los sentidos, como hemos visto en las reacciones disimulada o descaradamente justificadoras de la iniquidad de la Manada. Los microfascismos tienden a aumentar en la invisible cotidianeidad bajo las presiones de la crisis, pero a la vez, muchos «demócratas» ocultan su ideas fascistas con los buenos modales, con la frase oportuna, con la caricia oportuna a una niña migrante en un acto de «ayuda humanitaria» para que las televisiones y demás sistemas de comunicación instantánea lo divulguen por todo el mundo. La devastación social desencadenada desde 2008 ha reforzado lo anterior. Si bien desde finales de la década de 1980 y en especial desde 1995, por poner una fecha, las luchas obreras y populares iban recuperándose paulatinamente en el capitalismo imperialista, el clásico por recurrente proceso de polarización social ha ido agudizándose y otra vez pero con formas y algunos contenidos nuevos, se empieza a entrever en la lejanía algo parecido al siempre deseado fantasma del comunismo. Los servicios de planificación y estrategia represiva de los Estados también lo sienten y se preparan para el combate: el Tribunal Constitucional alemán ha privado a 800.000 maestros del derecho de huelga tal vez por el miedo a que allí cunda el ejemplo de las poderosas huelgas de maestros en los EEUU. Hasta ahora, la burocracia sindical alemana ha conseguido evitar que la lucha obrera en ascenso empiece a desbordar el límite de tolerancia del capital. La patronal española no ha podido llevar a puerto, por el naufragio del PP, su plan de reducir al máximo el ya golpeado derecho a huelga, pero lo intentará de nuevo. Un informe de la CEOE de finales de 2017 reconocía que aumentaba la lucha de clases sobre todo desde ese verano. Aprovechando este 1 de Mayo, sectores de la patronal avisaban a las burocracias sindicales que iban perdiendo influencia entre la clase trabajadora cada vez más activa, tanto que en 2017 se había incrementado en un 50% con respecto a 2016 aunque se encuentra todavía muy lejos de los niveles de hace décadas. Movilizaciones masivas en lo que va de 2018 como las de las mujeres trabajadoras, jubiladas y sobreexplotadas, el pensionado, el movimiento estudiantil, etc., indican que la ley Mordaza, la parálisis impuesta por la burocracia político-sindical, el miedo al paro y la necesidad perentoria de aceptar la explotación laboral debido al empobrecimiento..., nada de esto ha logrado detener por ahora esa recuperación. No es casualidad, por tanto, que se haya disparado la violencia fascista contra las recuperadas formas de autoorganización de la juventud trabajadora, contra los derechos de las naciones oprimidas, contra las y los migrantes y quienes les ayuda, contra los derechos humanos concretos en cuanto tales. ¿Y qué decir de Macrón frente a las movilizaciones sociales de todo tipo a las que responde con una militarización que nos recuerda a De Gaulle? ¿Y qué comentar de Salvini obsesionado en llegar a ser el segundo Duce, que cuenta con el inestimable apoyo del M5 Estrellas, que en su origen fue la admiración del reformismo español, como lo había sido antes Syriza? Salvini ha lanzado una propuesta que no es nueva, pero que cada día que pasa tiene más posibilidades de materializarse: crear un partido europeo de extrema derecha que llegue a ser mayoritario en Bruselas. Se trata de una dinámica de acercamiento fascista que responde a la ley de centralización y concentración que es la base misma de Unión Europea. Son muchos los obstáculos que frenan la propuesta y hasta pueden abortarla, pero tarde o temprano resurgirá otro proyecto similar. La concentración y centralización de capitales en Europa genera, como siempre, tensiones interburguesas por el reparto de poder pero se termina imponiendo la fracción capitalista más poderosa. En la actualidad, las presiones múltiples de los EEUU también favorecen el ascenso del fascismo mediante la expansión militar en el Este para agotar a Rusia, de modo parecido a cómo la segunda guerra fría lanzada por Reagan ayudó a la implosión de la URSS. Si en gran medida, los ejércitos italianos, alemán y español fueron fuerzas decisivas para el ascenso del nazifascismo, ahora, noventa u ochenta años después vuelven a serlo los estrategas político-militares, conectados con los ejércitos privados burgueses y con su industria político-mediática. Han aprendido mucho mientras que la izquierda lo ha olvidado casi todo, voluntariamente muchas veces. Recordemos que la OTAN fue central en las formas de guerra sucia, terrorismo, guerra psicológica y cooptación de políticos, intelectuales y periodistas en la primera guerra fría. Entonces el fascismo estaba desacreditado pero tenía un sólido refugio en la OTAN y otras instituciones imperialistas. Ahora también. Para concluir, uno de los mayores errores del olvido muchas veces voluntario de la historia por la izquierda, es el abandono de las vitales reflexiones teóricas que fue haciendo el movimiento revolucionario sobre la naturaleza político-militar de toda concepción estratégica. No es casualidad que las reflexiones sobre el régimen bonapartista, que ya anunciaba indicios de lo que luego sería el fascismo, se hicieron precisamente bajo las presiones de la derrota político-militar de la revolución de 1848. Tampoco es casualidad que fuera otro estallido de violencia consciente y defensiva del pueblo, la Comuna de 1871, la que demostrara la urgencia de elaborar formas de poder de clase antagónicas al autoritarismo criminal de la contrarrevolución, formas que debían demostrar a la clase obrera mundial que puede avanzarse al socialismo, rompiendo así con la resignación derrotista que luego caería obnubilada ante la demagogia fascista. Del mismo modo, las reflexiones tras la derrota de la revolución de 1905 demostraron que toda estrategia debe integrar una profunda concepción de la guerra, del militarismo y de la estructura psíquica alienada de masas, mentalidad obediente a los dictados de la autoridad suprema, como se comprobó al poco tiempo sobre los millones de cadáveres desde 1914 en adelante. La irrupción del imperialismo en esta época, uno de cuyos efectos más destructivos es el fascismo, demostró al movimiento revolucionario que debe actualizar en todo momento la teoría de la crisis sistémica, de la violencia, del Estado, de la democracia, del patriarcado, del racismo, etcétera, sin las cuales la hidra fascista sigue siendo una incógnita. Pero aquellos avances que se expresaron en los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista, fueron abandonados por razones que no podemos desarrollar ahora. En lo que concierne al fascismo, además tenemos que volver a autores como Gramsci, W. Reich, Trotsky y otros que aportaron ideas básicas. Las transformaciones habidas desde entonces exigen no quedarse en una lectura formal de la impresionante riqueza teórica sintetizada en esos congresos, sino de su crítica dialéctica a la luz de los cambios acaecidos, para, así, poder combatir con más eficacia al fascismo contemporáneo. Espero que los textos aquí reunidos faciliten esta tarea. Euskal Herria Julio de 2018 (Fuente: La Haine / Autor: Iñaki Gil de San Vicente)



  • Navantia: Sobrevivir gracias a la muerte
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    18/09/2018
    Finalmente el Ministerio de Defensa ha autorizado el envío a Arabia Saudí del cargamento de 400 bombas de precisión láser paralizado por Margarita Robles la pasada semana. El gobierno saudí amenazó con suspender a su vez la compra a España de cinco corbetas por valor de 1.813 millones de euros, de llevarse a cabo la suspensión de contrato anunciada por la ministra. Este contrato, según la empresa pública encargada de la construcción, Navantia, generaría cerca de 6.000 puestos de trabajos, entre directos e indirectos. El asunto ha provocado un interesante debate entre intereses y valores enfrentados. Por un lado, trabajadores que veían peligrar sus empleos y que se vieron apoyados por diferentes políticos, especialmente por el alcalde de Cádiz, José María González, Kichi, quien afirmó: “el contrato (de Navantia con Arabia Suadí) me parece necesario. Significa trabajo y nosotros somos constructores de barcos, lo hemos hecho desde la época de los fenicios. En Arabia Saudí los derechos humanos no son respetados y estoy en contra de eso, pero mientras, ¿qué comemos? Hoy en día soy alcalde de esta ciudad y la responsabilidad es mirar por el interés de sus vecinos y la construcción de los barcos no va a acabar con la guerra en Yemen. Si no los hacemos nosotros, los harán otros”. Expuesto lo anterior debemos de contemplar algunos datos necesarios para comprender la situación. El 25 de marzo de 2015, una coalición internacional dirigida por Arabia Saudí atacó desde el aire a las milicias de los hutíes en Yemen, uno de los países más pobres de Oriente Medio. Era el inicio de la guerra que, desde entonces, golpea a la población del país árabe. Los saudís quieren derrocar a los rebeldes hutíes, de religión chiíta, que llegaron al poder de Yemen a principios de 2015. A diferencia del gobierno anterior de Yemen, el gobierno hutí se alinearía con Irán, Rusia o China, algo intolerable para Arabia Saudí y Estados Unidos. Por ello, en 2015, armas valoradas en casi 546 millones de euros salieron de las fronteras españolas con destino a Arabia Saudí, un 46% más que en 2014. El mismo año en que comenzó la guerra de Yemen, el Gobierno del Partido Popular autorizó contratos para vender, durante los años siguientes, armamento valorado en 584 millones de euros a esta monarquía del Golfo. Entre los tipos de armas que España permitió exportar al país saudí había rifles, obuses, municiones, torpedos, misiles. Entre ellas estaban las 400 bombas de precisión láser cuya venta se planteó frenar por el Ejecutivo de Sánchez ante el riesgo de que pudieran utilizarse para bombardear Yemen. Las bombas que vamos a vender a Arabia Saudí son similares a las que en 2015, les vendió la Administración de Obama: 4.000 bombas GBU-12 Paveway II. Trump, por su parte, prometió vender 104.000 bombas guiadas a los saudíes. Uno de los motivos por los que el Gobierno de Pedro Sánchez anunció que revisaría las condiciones de venta de armamento español a los países de la coalición fue que, pocos días antes de esa decisión, el 9 de agosto de 2018, un proyectil lanzado por la coalición liderada por Arabia Saudí cayó sobre un grupo de niños que viajaba en autobús escolar al norte de Yemen. Al menos 40 menores murieron en el ataque. Amnistía Internacional ha documentado más de 36 bombardeos que “podrían constituir” violaciones y crímenes en virtud del derecho internacional. Las bodas, funerales, los mercados y los centros médicos son algunos de los objetivos de los bombardeos de la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen. El 23 de abril la aviación saudí bombardeó la celebración de una boda en la provincia yemení de Haya, 33 personas fallecieron y 41 resultaron heridas a causa del ataque, cuyo objetivo fueron las tiendas de invitados. Una imagen difundida por medios locales permitió identificar el origen de la munición utilizada en el ataque. Se trataba de los restos de una bomba guiada por láser GBU-12 Paveway II, fabricada por la empresa norteamericana Raytheon. Estos son ejemplos de la “utilidad” y “eficacia” de las bombas que venderemos a Arabia Saudí. Desde el inicio del conflicto, según datos de Naciones Unidas, 6.660 civiles han muerto y 10.563 han resultado heridos, aunque “la cifra real es probablemente significativamente más alta”, reiteran los expertos. Las fuerzas saudíes también han cometido “tratos crueles y tortura, actos denigrantes, violaciones y al reclutamiento de niños menores de 15 años o haberlos utilizado como parte activa en las hostilidades”, según la ONU. Un total de 2,3 millones se han desplazado internamente a causa de la violencia. En cuanto a las corbetas que estamos fabricando para los saudíes, que nadie imagine que son unos pacíficos barcos civiles. Se trata de buques de guerra que, en el mejor de los casos, sirven, según denuncian las ONG’s, para mantener el bloqueo naval que impide a Yemen la llegada de la ayuda humanitaria. En esas corbetas se transportan helicópteros artillados (NH-90, AB-212, AB-412 o Eurocopter AS-565) y hasta dos embarcaciones semirrígidas de 5,5 metros de eslora cada una, lo que permite realizar acciones de asalto. Al tratarse de un buque de guerra, puede incorporar varios cañones de hasta 76 mm y sistemas de misiles SAM y SSM, así como dos lanzadores triples de torpedos. Por supuesto que los trabajadores de Navantia y sus familias tienen derecho a sobrevivir. Pero visto la anterior, toca reflexionar si es ético sostener esa manutención en la muerte de miles de civiles por el ejército de una monarquía absolutista. Sentencias del tipo de “si no las vendemos nosotros se las venderán otros” o “mi responsabilidad es mirar por el interés de mis vecinos como alcalde”, como han dicho los sindicatos y el alcalde de Cádiz, son razonamientos inmorales e incluso xenófobos. Recuerda ese argumento de la ultraderecha de que los que importan son los españoles y no los seres humanos. ¿A Kichi le importan los gaditanos (mejor dicho, su puesto de trabajo) y no los seres humanos no gaditanos? ¿De verdad el sindicalismo español no sabe ni de internacionalismo, ni de derechos humanos, ni de solidaridad hasta el punto de interesarse solo por los empleos de su empresa? Hubo un tiempo en que trabajadores de Europa se negaban a trabajar en las industrias que vendían armamento al bando golpista de Franco. Es evidente que todos los que defendemos el fin de la venta de armas a Arabia Saudí o cualquier otra dictadura debemos pensar en una alternativa para esos trabajadores, como desde el ecologismo la planteábamos para los mineros del carbón u otras reconversiones industriales que hubo en España. Algunas veces me parece estar viendo la película El Verdugo, de Berlanga, donde el protagonista plantea que lo suyo es solo un trabajo que, además, quiere que herede su hijo. Porque si se trata de mantener de puestos de trabajo y mantener a tus hijos a costa de cualquier cosa, también el ladrón de bancos o el torturador (menos mal que alguien asumió perder un puesto de trabajo cuando se jubiló Billy el Niño) deberían mantenerse. La humanidad ha mejorado cuando los principios éticos y los derechos humanos se han puesto por delante de cuestiones particulares como el empleo de algunos, es el caso de la prohibición de las bombas de racimo o las minas antipersona, o el embargo a la Sudáfrica del apartheid. Es indiscutible que, en todos esos casos, se perdieron muchos puestos de trabajo, pero se entendió que había un motivo mayor. Del mismo modo, países como Alemania, Bélgica, Holanda o Noruega ya no autorizan ni exportan armas que se puedan utilizar en el conflicto de Yemen, siguiendo directrices de la ONU y el Parlamento Europeo. Lo preocupante es que España vive un boom en la venta de armas al mundo como nunca antes en su historia. Los millones de euros facturados entre el 2015 y 2017 han convertido a España en uno de los mayores proveedores mundiales de armas a Arabia Saudí. En estos años, ha ocupado el cuarto puesto en la lista de los principales exportadores de armas a la monarquía del Golfo, y ha conseguido posicionarse como el séptimo país del planeta que más comercializa armamentos y material bélico. Quizás lo que está haciendo la industria militar española es aprovecharse de que otros países sí tienen escrúpulos para apropiarnos de ese mercado. Existe otro detalle todavía mucho más preocupante, como señala Pere Ortega, del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, Navantia, empresa pública propiedad del Estado, es una empresa donde su cuenta de resultados siempre ha sido negativa. En 2016 se perdieron 230 millones, y en los últimos diez años 730 millones de euros. Y si pierde dinero es porque los costes de producción de sus buques son superiores al valor de su venta. Por tanto, las cinco corbetas que se venderán a Arabia Saudí por 1.800 millones para cubrir sus costes de producción deberían tener un valor más elevado. Las pérdidas se subsanan con recursos del Estado, es decir, ni Navantia ni los españoles ganamos dinero vendiendo esas armas a los saudíes, al contrario, se las vendemos por debajo de su coste, estamos subvencionando las armas con las que Arabia Saudí masacra en Yemen o impiden la llegada de alimentos y ayuda humanitaria a una población donde se calcula que siete millones de personas están al borde de la inanición. Este es otro argumento para ir trabajando en una alternativa a los trabajadores de Navantia. Como señala Ortega, los sindicatos de Navantia, el ayuntamiento de Cádiz, el Gobierno de Andalucía y el Gobierno del Estado no se han puesto a investigar y diseñar un plan de conversión de esa naviera. No se ha buscado la complicidad de colegios profesionales de ingenieros, de asociaciones profesionales y de empresarios para llevar un plan de revitalización de la zona. Y seguro que es posible una reindustrialización y puesta en marcha de nuevos servicios en toda la bahía de Cádiz para limitar el impacto negativo de una conversión industrial de Navantia. Según Ortega, ese es el único camino para una empresa, que todos los años pierde dinero y cuyos puestos de trabajo son ineficientes por lo que valdría más la pena estudiar su conversión del ámbito militar y pasar a producir bienes y servicios de carácter civil que, cuando menos, no producirían ese desgarro moral, que es vender armas para la guerra. Es curioso como, desde el poder, se apoyan unas causas de defensa de puestos de trabajo y no otras. Paradójicamente la mayoría no sabe que España está perdiendo dinero y puestos de trabajo por apoyar las sanciones a Rusia e Irán propuestas por Estados Unidos, puesto que se está bloqueando importantes ventas a esos países, sobre todo de productos agrícolas, sin que ni medios ni gobernantes hayan protestado o al menos reconocido. Países que, por cierto que no están bombardeando a nadie. La sociedad española en general debe hacer suyo el problema de los puestos de trabajo de Navantia, pero también los trabajadores y sus familias deben hacer suyo el drama de la muerte de miles de personas por las armas que ellos fabrican. Esa es la solidaridad que nos hace humanos. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Pascual Serrano)



  • ¿Saben qué es lo más grave en el asunto de la venta de armas a Arabia Saudí?
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    16/09/2018
    “¡Oh vergüenza! ¿Dónde está tu rubor?” (Hamlet, Shakespeare) “Unas familias se dedican a fabricar bombas y metralletas para unos asesinos en serie a cambio de una importante mensualidad, a sabiendas que sus patrones las utilizan para matar cada día a decenas de familias pobres”. Sí, lo más grave, no es que un régimen como el saudí utilice las armas que le venden en la matanza indiscriminada de los civiles (sólo en el mes de agosto, mataron a 62 niños yemeníes, dejando mutilados a un centenar), ni si quiera lo es que unos gobiernos “democráticos” participen, directa o indirectamente, en estos crímenes. Lo incomprensible es: Que parte de la clase trabajadora, a cara descubierta, defienda este trabajo, convirtiéndose además en un peligroso “grupo de presión” al estilo de la banca o las compañías de armas, y 2) que los partidos políticos y sindicatos progresistas le hagan a este sector el seguidismo, y haciéndose víctimas condenadas a un destino divino inalterable, se justifiquen con argumentos torpes como: “lo sentimos, pero tenemos que elegir el “pan” en vez de “paz” o “si no lo hacemos nosotros, lo harán otros”. ¿Dónde está esta “vanguardia” que guíe a los trabajadores, proponiendo alternativas a un capitalismo salvaje que se mantiene explotando y armando a los pobres de unos países para que exploten y maten a los desheredados de otros? ¿Dónde está la “solidaridad internacional de los trabajadores” para desmantelar las alianzas formadas entre las élites mundiales? ¿Se han sucumbido al lema individualista del capitalismo más salvaje de “sálvese quien pueda”? Postura además de mezquina, inquietante. Han olvidado que el problema de empleo en el capitalismo es estructural, y surge por la sustitución de mano de obra por maquinaria y la estrategia de los empresarios en mantener un ejército de parados para bajar los salarios, provocar luchas en el seno de la clase obrera para hacerse con los pocos empleos que ofrecen, y así dividirlos, debilitarlos. Admirable en este tenebroso panorama, el movimiento feminista vasco, que ha tomado varias veces el Puerto de Bilbao para denunciar que todos los meses parte un barco cargado con armas hacia el Reino de Arabia para matar a unos seres humanos atrapados, indefensos. Riad utiliza incluso las prohibidas bombas de racimo que explotan en más de 2.000 fragmentos, y que matan y mutilan incluso después de años de ser disparadas. En Alemania y Suecia, hasta parte de la derecha se ha opuesto la venta de armas de sus gobiernos a los jeques, consiguiendo que se paralizaran. En Canadá, una encuesta del 2017 sugería que la mayoría de la población se oponía a la venta de armas a este país, a pesar de que su valor era 15.000 millones de dólares y afectaba a 3.000 puestos de trabajo. No hay ningún secreto que el Reino de Arabia está dirigido por una familia, en el sentido más doncorleánico de la palabra, que aplica el Apartheid y un totalitarismo teocrático, el más severo del mundo que, como castigo a delitos como apostasía, adulterio, la homosexualidad y la hechicería no sólo amputa manos y pies, sino ejecuta con lapidación y decapitación, para luego crucificar sus cadáveres en público. Condenó al bloguero Raif Badawi a 10 años de prisión y 1.000 latigazos. ¿Qué tal si creamos puestos de trabajo fabricando látigos de alta calidad, ya que después de unos fuertes golpes estos látigos se rompen, junto con los huesos del reo? Es el régimen que patrocina a los grupos terroristas que atentan por los cuatro costados del planeta, incluidos en los países occidentales que le protegen, a pesar de que los tratados internacionales prohíben la venta de armas a los países que infringen gravemente los derechos humanos o apoya el terrorismo. Sólo en 2016, la ONU documentó 119 incursiones de la Coalición EEUU-Arabia en Yemen violando el derecho internacional humanitario: ataques a campos de refugiados, bodas, funerales, escuelas, hospitales, mercados y mezquitas. Arabia ha intentado “militarizar” la enfermedad en Yemen, provocando con sus bloqueos, la cólera, la malnutrición y por ende la muerte de miles de niños. Hay tantos cadáveres de civiles que la Cruz Roja está donando morgues a Yemen que sufre la mayor crisis humanitaria del mundo. El heredero de la corona de Arabia, Mohammed Bin Salman, busca un triunfo militar en Yemen antes de convertirse en rey, ahora que ha fracasado en su salvaje aventura por Siria. ¿Por qué Occidente arma a Arabia? -. Crear una “mini-OTAN sunnita” para que lance una guerra contra Irán, sin implicarse directamente, y aunque con ello ponga en peligro la propia paz mundial. La misión de Arabia y Emiratos Árabes, los dos principales destinos de las armas de EEUU y la Unión Europea, es hacer de martillo para machacar los movimientos populares y desestabilizar los países de la zona: desde ahogar en su propia sangre a la “Primavera” de Bahréin, hasta enviar a decenas de miles de terroristas a Afganistán, Siria, Libia e Irak. -. Seguir beneficiando tanto a las compañías de armas -esta facción más criminal de la burguesía mundial, junto con los empresarios de la prostitución-, como a los intermediarios y comisionistas (reyes y presidentes), dejando que caiga alguna migaja para los trabajadores sin conciencia de clase, convirtiéndoles en los cómplices de sus crímenes. Los comerciantes de armas británicos, por ejemplo, han multiplicarse por cinco sus ventas desde que comenzó el bombardeo de Yemen en 2015. -. Salvar a la familia Salud de sus adversarios: El Reino Unido entrena a la Guardia Nacional saudí. Pues, los países de la OTAN comparten intereses estratégicos con esta monarquía totalitaria. -. Forzar una carrera armamentística en la zona: cuando Arabia entrega un cheque de 110.000 millones de dólares de compra de armas a Trump, Qatar se vio obligado a comprar un paquete de armas por el precio de 12.000. millones de dólares a EEUU. Decía el senador Chris Murphy que “Todas las vidas civiles perdidas en Yemen tienen una huella estadounidense“, y de otros vendedores. Cada envío de armas transferidas a Arabia y otros países del Golfo Pérsico hace que Israel obtenga el compromiso de un equipo superior, debido a un acuerdo entre Occidente y Tel Aviv: en 2016 Netanyahu recibió un contrato de seguridad de 38.000 millones de dólares para la próxima década. -. Convertir a Arabia en el contrapeso de Irán, después de que desmantelara al régimen de Saddam Husein que cumplía esta función: lección de la que los Saud deberían tomar nota. Estas armas no le darán estabilidad al régimen de los jeques, todo lo contrario: fue justamente la compra exacerbada de artefactos militares por el Sha de Irán, -apodado El Gendarme del Golfo Pérsico-, en la década de los 1970, uno de los principales motivos del descontento popular que terminó no sólo con él, sino con la propia monarquía. -. En caso de Yemen, Arabia, EEUU e Israel, entre otros motivos, cuentan con intereses vitales en hacerse con el control del estrecho de Bob- al- Mandeb. Los gobiernos que negocian con las guerras suelen maquillarlo para manipular a los ciudadanos: cambian el nombre del “Ministerio de guerra” por el  “Ministerio de defensa” sin transformar sus funciones, o hacen que un centro como el “Instituto de Estados Unidos por la Paz, esté vinculado con las empresas de armas como Lockheed Martin, y cuyo director Stephen Hadley sea un exasesor de Seguridad Nacional de EEUU. Atención: La conformidad de Israel con estas transacciones es primordial. De hecho, se opuso al acuerdo nuclear con Irán y consiguió que EEUU. se retirase de ello, e incluso suspendiera la venta de 80 aviones de pasajeros de Boeing, firmado el 2016, por un valor de 20.000 millones de dólares y que iba a crear 18.000 empleos. Son estos mismos políticos y medios a su servicio que silencian lo que sucede con este régimen, mientras convierten la farsa del “Programa de reformas internas” de Arabia en titulares para promocionar al príncipe heredero. Industrias alternativas Según un estudio del Instituto de Asuntos Internacionales y Públicos Watson de la Universidad de Brown de EEUU “el gasto en energías limpias y cuidado de la salud crea un 50% más de empleos que la cantidad equivalente de gasto militar“, y la inversión en educación genera más del doble de puestos de trabajo en un EEUU donde la industria militar emplea a unas 3.5 millones de personas. A corto plazo, los gobiernos democráticos podrían: empezar una reconversión industrial, mientras indemnizan a los trabajadores de estas empresas, y les empelan en la fabricación de maquinaria para otras industrias; desarrollar fuentes de energía renovables para cortar esta dependencia al petróleo y sus dueños; invertir en investigación e innovación no militares, e incluso, para la misma Arabia podrían fabricar desaladoras de agua para que en vez del hidrocolonialismo y el saqueo de agua y tierras fértiles de África, Riad siembre en su propio desierto. Los objetivos honestos, y crear empleo lo es, deben ser conseguidos sólo con medios honestos. (Fuente: Público / Autora: Nazanín Armanian)



  • Internet y la izquierda
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    14/09/2018
    Y no se puede, o no se debe tergiversar la realidad. La realidad en este terreno no es interpretable
     
    Ver las imágenes, videos y fotografías de la Diada Nacional de Catalunya de ayer, de hace un año, solo te trae a la mente una reflexión….Catalunya es un pueblo en marcha…. No cabe duda que parafraseando a Salvador Allende “La historia es nuestra y la escriben los pueblos…” Y así es. Solo un pueblo organizado, movilizado y sacrificado puede conseguir sus objetivos. Catalunya está organizada y por eso mismo, aunque fue apaleado hace casi un año, el pasado 1 de Octubre, tan solo se trata de lamerse las heridas, levantarse y seguir andando. Volverá a ser apaleada, seguirá sufriendo pero tenemos la sensación, que con sus contradicciones, este pueblo, no va a desandar lo andado. La independencia nacional de Catalunya es cuestión de tiempo. Y así ocurre en Venezuela, Palestina y otros lugares de nuestro planeta. La victoria cuesta y constará mucho sudor y sangre….pero llegará. Y vienen a mi mentalidad internacionalista (por comunista) Donbas, Siria, Sahara…la misma Euskal Herria que puede parecer a más de uno que ha bajado los brazos, pero lo cierto es que cada vez más colectivos, jóvenes y no tan jóvenes, gaztetxes y un largo etc se organizan al margen del oficialismo y además de luchar y pelear por la soberanía, plantean un camino distinto al capitalismo, plantean la vía vasca al socialismo revolucionario. Si quieren algún ejemplo ahí está “Maravillas”….donde la gente joven de Iruñea plantó cara al desalojo. Es cuestión de tiempo que una organización revolucionaria recoja estas experiencias y Euskal Herria vuelva a ser referente de lucha. Como los pueblos antes mencionados. Solo mentes obtusas se niegan a ver lo que se ve con tanta nitidez. Solo quienes desde su mezquindad ideológica no aciertan a verlo. O no quieren verlo. O lo ven y no dicen nada, no vaya a ser que dejen de ser la “guía luminosa que conduce a sus pueblos a la revolución” Con los años uno se da cuenta que en política hay que ser muy generoso y saber escuchar. Más importante de que te escuchen es saber escuchar. Saber cuál es el estado de opinión de tu militancia, de tu pueblo. Esa es la clave para construir amplios colectivos que puedan llevar a su pueblo a la victoria. Y esa ha sido la clave de la Esquerra Independentista Catalana. Con sus contradicciones, dejándose pelos en la gatera…..pero esa es la clave. Los maximalismos y las purezas ideológicas quedan bien en post de internet en redes sociales, pero no van más allá. Hablando de internet, es cierto que contribuye muy positivamente en las luchas de los pueblos y en las luchas sociales. El enemigo lo sabe y por eso ha “metido mano” a páginas alternativas y a ciertos twiteros. Pero tiene otro aspecto que no ayuda a las luchas, antes al contrario, contribuye a la confusión. Y es que organizaciones y colectivos que no llegan ni a 20 militantes (Repetimos 20 militantes…) encuentran en Internet un altavoz que quien no conozca la realidad de esos colectivos puedan pensar que estamos ante partidos más o menos con cierto peso, y no es así. Y no se puede, o no se debe tergiversar la realidad. La realidad en este terreno no es interpretable. Colectivos de 20 militantes pueden ser de todo menos la vanguardia política de su pueblo. Y los pueblos necesitan como el comer…vanguardias políticas…. Andoni Baserrigorri



  • Euskal Herria: Estatuto de Autonomía, primero como tragedia y después como farsa
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    12/09/2018
    El estatuto de autonomía para la CAV supuso una gran tragedia para la clase trabajadora de Euskal Herria desde cualquier punto de vista y fue una prueba mas de que el régimen franquista dejó todo atado y bien atado. El estatuto además de dividir a Euskal Herria sur, no daba opción a que la autodeterminación fuera aplicable intentando normalizar de esta manera la relación de dependencia por lo tanto siendo una fuente legitimizadora de cara a la asimilación e integración de capas sociales vascas en el régimen del 78. El estado español y su reforma eran conscientes además que el estatuto aparte de ser un tapón para la independencia y tener la posible capacidad de cortocircuitar las luchas en la calle y a las organizaciones independentistas y socialistas, que irían siendo aisladas progresivamente en los márgenes del nuevo régimen estatutario para poder ser minorizadas y golpeadas con fuerza por una represión más selectiva sin que ello supusiera el cuestionamiento “democrático” del nuevo marco de dominación, también sabía que el concierto (y el convenio) representaban la materialización efectiva de las ambiciones de la burguesía regionalista, abriendo al mismo tiempo espacio a las burguesías emergentes necesarias (vasca incluída) para acelerar el nuevo ciclo de explotación expansiva que necesitaba el nuevo régimen hijo del franquismo. Por lo que el estatuto de autonomía a fin de cuentas negaba a Euskal Herria su derecho a independizarse y al mismo tiempo ponía en manos de la burguesía vasca la gestión económica dejando a la clase trabajadora vasca sin ninguna capacidad de decisión y presa del capitalismo español e internacional. A lo que hay que unir la cesión a la burguesía vasca de una parte del monopolio de la violencia de estado: la ertzaintza. Hay que decir que en estas décadas el estatuto ha logrado asentar la rapiña de los vascos ricos fortaleciendo una clase social que aun minoritaria hoy controla y gestiona casi todos los resquicios. Esta tragedia no hubiera sido posible sin PNV y EE-ETApm. En Euskal Herria hoy muy probablemente nadie hablaría ya de independencia y socialismo si no llega a ser porque la izquierda abertzale no aceptó aquel estatuto y durante décadas diera paso a una lucha rupturista frente a la asimilación de cara a deslegitimarlo y a que se abriera paso la autodeterminación no dando por buena la legalidad española ni cualquiera de sus tentáculos como el estatuto. Esa lucha si bien no consiguió al final su objetivo, sí consiguió que la constitución española y el estatuto acabarán fuertemente erosionados, que sectores que defendieron el estatuto dejaran de hacerlo y que una alternativa al sistema de dominación estuviera encima de la mesa. Además de levantar junto a otros un movimiento anti-sistémico inédito y referente en Europa. Fue una tragedia también que no se pudiera alcanzar la autodeterminación y pese a que pueden existir muchos factores para ello, pienso que el de más peso fue confiarle al PNV en vez de al pueblo trabajador vasco la resolución de sus problemas cuando a la burguesía vasca se le hace materialmente imposible una salida en clave de autodeterminación porque no está oprimida por el estado sino que saca beneficio económico de la opresión de la clase trabajadora vasca. En eso consistía el estatuto básicamente. Marx decía al inicio de “El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte” que la historia se repite dos veces: la primera como tragedia y la segunda como farsa. La deriva rápida de la historia con una falta de reconocimiento del cambio de las circunstancias suele llevar al ridículo. Y hoy por hoy, no hay nadie en toda Euskal Herria y en su sano juicio, salvo portavoces de partidos cuando están en los micros por imperativo partidista y electoral, que se crea ninguna promesa estatutaria de soberanía. No solo por casi medio siglo de precedentes sino porque todo el mundo sabe en público o en privado que eso del derecho a decidir no tiene nada que ver con el derecho de autodeterminación. El PNV y EH Bildu no han pactado un referéndum de autodeterminación en el que la independencia sea una opción, es decir el verdadero derecho a decidir, sino una reforma estatutaria donde la soberanía sigue residiendo en el estado español, es decir el derecho a decidir del que hablan. Que básicamente es una necesidad de la burguesía vasca para asentar el concierto económico y tener más herramientas para explotar al pueblo trabajador vasco que por supuesto no tiene ni tendrá mucho que decidir. El problema es que está la crisis económica de por medio (en realidad ofensiva capitalista) y las burguesías subsidiarias de la oligarquía española se arañán entre ellas por más pastel, pastel que no va a dar el estado por razones antes obvias y hoy ya materiales. Hay poca migaja ya que repartir. Y Euskal Herria tendría que ser un problema que hoy no es para que haya alguna cesión a la burguesía de calado y por tanto intentar eliminar o taponar tal problema. Pero no estamos en los 70, ni siquiera a finales de los 90. Por eso es una farsa la reforma de un estatuto que ni siquiera se cumplió y aunque se hubiera cumplido hubiera dado prácticamente igual. Es una farsa , ya ridícula, el pensar que el PNV está por la soberanía de Euskal Herria o ponerse como su satélite, y tendrán que pasar las generaciones viejas, nostálgicas de un pasado que no pudo ser (Txiberta, Lizarra…) fracasando en su último intento al mismo tiempo que tratan hacer de contención a las nuevas generaciones… y el estatuto seguirá significando lo mismo, sea nuevo o viejo. Por eso hay que seguir oponiéndose a él y abrir verdaderamente los nuevos cauces y vías hacia la independencia (que no autonomía) y el socialismo (que no socialdemocracia), que costará trabajo, será duro y de mucho barro, y no será enfocado por ETB, pero solo mediante la ruptura y no la asimilación pueden ser transitados. Y esta vez con el pueblo trabajador vasco como principio y fin. (Fuente: La Haine / Autor: Borroka Garaia da!)



  • Paz o pan, o el falso dilema de Kichi
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    11/09/2018
    Dicen que la política es el arte de lo posible, pero en las democracias representativas casi siempre es el arte de navegar entre lo que crees correcto y lo que te dará más votos (o lo que menos te restará). Por eso a Kichi, que seguramente opte a la reelección, se le ha planteado un problema que él ha resumido en elegir entre «fabricar armas o comer». Pero el dilema, así planteado, es falaz. Torticero, incluso. Porque si Kichi cree que fabricar armas que son enviadas después a Arabia Saudí para que este país las use en una guerra es inmoral, debería pedir que no se fabriquen en Cádiz. Que no se fabriquen en España. Y después, buscar otra ocupación para los muchos parados de Cádiz que ya hay, y los que vendrían. Alegar que si no se fabrican en Cádiz se fabricarán en otro lado y que por eso es mejor que lo hagan en Cádiz, es asumir el pragmatismo como política y renunciar a toda guía moral; como si en el ámbito particular decides que, puesto que si tú no traes droga o traficas con mujeres, otro lo hará, es mejor enriquecerte tú a que lo haga otro. O si prefieren un ejemplo con algo que no sea ilegal, es como si uno es un convencido antitaurino pero opta por dedicarse a la cría de toros bravos para que lo maten en las plazas, con la excusa de que otros lo hacen, ganan mucha pasta y de algo hay que comer. Así que insisto: si el problema es de índole moral, parece que la respuesta está clara. Sin embargo, el quid está en que para Kichi, me temo, se trata más que nada de un problema político, y no moral. Es decir, como él opta a ser de nuevo el más votado en las próximas elecciones a la alcaldía, no puede decir en público que preferiría que esas armas se fabricasen en otra ciudad, o en otro país. O no puede decir que se la trae al pairo lo que pase en Arabia Saudí y que bendito sea el dinero de los jeques. Lo que sea que piense en realidad. Y es de ahí, de esa situación, de donde nace el verdadero dilema de Kichi, y no de la necesidad de elegir entre paz o pan. Porque si la duda fuera entre paz o pan, la izquierda anticapitalista, la izquierda racional y orgullosa, debería preferir la paz. ¿O no recuerdan ya a aquel jornalero orgulloso que arrojando al cacique la moneda con la que éste quería comprar su voto sentenció: “en mi hambre mando yo”? ¿Ya no mandamos en nuestro hambre? ¿Es mejor gobernar sin principios que mantenerlos intactos y que gobiernen otros? No quiero pasarme de purista, pero creo que es evidente que en algún lado tenemos que trazar una línea que delimite aquello a lo que, como ciudadanos y/o políticos, no estamos dispuestos a renunciar. Aquello en lo que no vamos a transigir. Aquello sobre lo que no vamos a negociar. De hecho, ese límite será el que nos defina como pueblo. Y si Kichi no sabe qué hacer, tiene a su mano una herramienta útil y preciosa: el voto. La política es el arte de lo posible, es decir, de lo pragmático, porque cuando uno necesita quedar bien con el mayor número posible de personas para que después lo vuelvan a votar, tiene que hacer demasiadas concesiones. La opción contraria es aquella que proponía Anguita: explicar tu programa, preguntar cuántos están de acuerdo y, si son muchos gobernar, y si no, quedarse en la oposición. Pero sin mercadear con tus principios. Con tus valores. Y es que estaría bien que alguna vez un político -aunque fuera uno que estuviera ya con el pie en el estribo- saliera a la palestra a decir lo que de verdad piensa, lo que de verdad siente. A hablar en nombre de la verdad, y no como un cazador más de votos. Así que no, alcalde Kichi: el endiablado dilema no es entre paz o pan. El dilema, al menos el que usted tiene, es entre paz o votos. Y si antes de ser alcalde tenía clara la respuesta, también debería seguir teniéndola clara ahora. Al pedir que las armas para Arabia Saudí sean fabricadas y vendidas, ha optado por lo segundo. Y al hacerlo ha dejado, como muchos otros antes que usted, la moral encerrada en un cajón. (Fuente: Nueva Tribuna / Autor: Alberto Gómez Vaquero)



  • Salvador Allende: un recordatorio y una enseñanza
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    10/09/2018
    Días atrás, el 4 de Septiembre, para ser más precisos, se cumplieron 48 años del triunfo de Salvador Allende en las elecciones presidenciales de Chile de 1970 (y a punto de cumplirse los 45 del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973). Con el paso de los años se comprueba, con dolor, que su figura no ha cosechado la valoración que se merece mismo dentro de algunos sectores de la izquierda, dentro y fuera de Chile. En vez de honrar la figura del presidente-mártir y su obra muchos se plegaron irreflexiblemente a las críticas que el consenso neoliberal dominante formuló a su gestión, sin ofrecer un análisis alternativo que tuviese en cuenta las dificilísimas, extremadamente adversas condiciones que rodearon su acceso a La Moneda y toda su labor de gobierno. El advenimiento de la “democracia de baja intensidad” en el Chile pos-Pinochet -producto de una sobrevaluada transición cuyas limitaciones económicas, sociales y políticas son hoy evidentes- corrigió sólo en parte la subestimación que había sufrido la figura de Allende y el gobierno de la Unidad Popular. No obstante, luego de casi treinta años de una decepcionante transición que acentuó las inequidades de la sociedad chilena y su dependencia externa las cosas comienzan a cambiar y, afortunadamente, se notan numerosas tentativas de revalorizar su fértil legado. Se trata de un acto de estricta justicia porque, como lo hemos manifestado en más de una ocasión, Allende fue el precursor del “ciclo de izquierda” que conmovió América Latina (y el sistema interamericano) hasta sus cimientos a partir de finales del siglo pasado. Las experiencias vividas en Venezuela con Hugo Chávez, en Ecuador con Rafael Correa, en Bolivia con Evo Morales en donde se recuperaron los recursos naturales tienen en el gobierno de Allende un luminoso precedente en la nacionalización de la gran minería del cobre en manos de oligopolios norteamericanos, en la nacionalización de la banca, la expropiación de los principales conglomerados industriales y la reforma agraria. Teniendo en cuenta las condiciones de esa época, comienzos de los años setenta, lo que hizo el gobierno de la UP fue una proeza en un país rodeado de dictaduras de derecha y atacado con saña por Estados Unidos. De estricta justicia, decíamos, porque Allende fue un hombre extraordinario de Nuestra América. Un socialista sin renuncios, un antiimperialista sin concesiones, un latinoamericanista ejemplar. Cuando Cuba padecía de un aislamiento casi completo y el Che iniciaba su última campaña en Bolivia Allende asumió nada menos que la presidencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) para apoyar a la Isla rebelde y al Comandante Heroico. Era por entonces Senador por su partido, y ya entonces fueron muchas las voces que se alzaron para reprocharle por su incondicional apoyo a la isla caribeña y a la insurgencia que brotaba no sólo en Bolivia de la mano del Che sino en casi toda América Latina. Yo vivía en Chile en esos años y fui testigo de la campaña de difamaciones, agresiones, insultos y escarnio que se descargó en su contra. El diario El Mercurio, una de las expresiones más indignas del periodismo latinoamericano    –en realidad, no es periodismo sino propaganda y nada más- lo atacaba a diario en sus páginas políticas y en sus opiniones editoriales, invariablemente acompañadas por una caricatura que reproducía al líder socialista en la carta del rey (K) en el naipe de póquer, la mitad superior empuñando una metralleta y sosteniendo en sus manos la campana de Senado en la mitad inferior. El mensaje era clarísimo: Allende no era sino un guerrillero castrista que se había puesto la piel de cordero de un demócrata y que desde su posición en el Senado engañaba a chilenas y chilenos. Este también era el diagnóstico de la CIA, que detectó tempranamente el peligro que su figura representaba para los intereses de Estados Unidos. Ya en la campaña presidencial de 1964 la agencia había movilizado grandes recursos para impedir el posible triunfo de la coalición de izquierda que lo postulaba para el cargo. Documentos recientemente desclasificados demuestran que destinó para tales fines 2.6 millones de dólares para financiar la campaña de Eduardo Frei, paladín de la Democracia Cristiana y la malhadada “Revolución en Libertad” que se proponía como la alternativa a la Revolución Cubana. Y otros 3 millones para financiar una campaña de terror en donde la figura del dirigente socialista era presentada como la de un monstruo que enviaría niños chilenos a estudiar a Cuba o a la URSS y acusaciones por el estilo. En total, unos 45 millones de dólares si los computamos a su valor actual (1). De lo anterior se desprende con meridiana claridad las razones por las que Washington se opuso desde la noche misma del 4 de Septiembre de 1970 a la posibilidad de que Allende asumiera la presidencia de la república. Había triunfado en la elección popular pero al no alcanzar la mayoría absoluta necesitaba ser ratificado como presidente por el voto del Congreso Pleno. Su victoria era un resultado inaceptable en plena contraofensiva imperial, y el dinero invertido para frustrar la llegada de Allende a La Moneda fue mucho mayor que el canalizado para la anterior elección, aunque todavía no hay un consenso acerca de la cifra exacta. Estados Unidos se encaminaba hacia una derrota inapelable en Vietnam y había saturado el continente con dictaduras militares. Lo de Allende era un grito de guerra contra el imperio y para Washington esto era totalmente inadmisible. Había que acabar con él de cualquier manera. Según la documentación de la CIA, el 15 de Septiembre de 1970, pocos días después de las elecciones, el Presidente Richard Nixon convocó a su despacho a Henry Kissinger, Consejero de Seguridad Nacional; a Richard Helms, Director de la CIA y a William Colby, su Director Adjunto, y al Fiscal General John Mitchell a una reunión en la Oficina Oval de la Casa Blanca para elaborar la política a seguir en relación a las malas nuevas procedentes desde Chile. En sus notas Colby escribió que “Nixon estaba furioso” porque estaba convencido que una presidencia de Allende potenciaría la diseminación de la revolución comunista pregonada por Fidel Castro no sólo a Chile sino al resto de América Latina (2). En esa reunión propuso impedir que Allende fuese ratificado por el Congreso y que inaugurara su presidencia. El mensaje tomado por Helms, a su vez, expresaba con claridad la visceral mezcla de odio y rabia que el triunfo de Allende provocaba en un personaje de la calaña de Nixon. Según Helms, sus instrucciones fueron las siguientes: “una chance en 10, tal vez, pero salven a Chile”; “vale la pena el gasto”; “no involucrar a la embajada”; “no preocuparse por los riesgos implicados en la operación”; “destinar 10 millones de dólares para comenzar, y más si es necesario hacer un trabajo de tiempo completo.”; “Mandemos los mejores hombres que tengamos.”; “En lo inmediato, hagan que la economía grite. Ni una tuerca ni un tornillo para Chile;” “En 48 horas quiero un plan de acción” (3). Y eso fue lo que ocurrió, desde el asesinato del general constitucionalista René Schneider hasta el reclutamiento de grupos paramilitares cuyas acciones terroristas eran adjudicadas a fantasmales brigadas de izquierda, mismas que la prensa canalla de la época, con El Mercurio  a la cabeza, propagaba con fervor para alimentar la creencia de que el triunfo de la Unidad Popular era sinónimo de caos, destrucción y muerte en Chile. Pero la intervención de Estados Unidos contemplaba también presiones diplomáticas, el desabastecimiento programado de artículos de primera necesidad para fomentar el malhumor de la población, la organización de sectores medios para luchar contra el gobierno (caso del gremio de camioneros, entre los más importantes) y la canalización de enormes recursos para financiar a los revoltosos y atraer a la oficialidad militar a la causa del golpe. Si miramos el panorama actual de América Latina y el Caribe veremos que poco o nada ha cambiado. Por eso es necesario volver a estudiar minuciosamente lo ocurrido en el Chile de Allende. La actuación del imperialismo en los países de Nuestra América, y especialmente en la vanguardia formada por  los países del ALBA-TCP, no difiere hoy de los mismos lineamientos que la CIA y las otras agencias del gobierno estadounidenses aplicaron con brutal salvajismo en el Chile de Allende. Sería ingenuo pensar que hoy, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, Donald Trump convoque a sus asesores para elaborar estrategias políticas distintas a las utilizadas para derrocar y causar la muerte de Allende. El manual de operaciones de la CIA y otras agencias de inteligencia del gobierno de Estados Unidos para hacer frente a las resistencias que se alzan en contra del imperialismo y para derrocar gobiernos dignos, que no se arrodillan ante el mandato de la Casa Blanca, no ha cambiado mucho en los últimos cincuenta años. Esto es verdad, como lo estamos viendo en los casos de Venezuela y Nicaragua. Informaciones incuestionables demuestran la estrecha vinculación entre los liderazgos de la oposición en esos dos países y los más sórdidos representantes de la derecha neofascista en Estados Unidos. Lo de la oposición venezolana es ya harto conocido. Pero datos muy recientes demuestran también la íntima vinculación existente entre los radicalizados opositores de Daniel Ortega y los organismos de inteligencia y fuentes financieras de la derecha en Washington (4).  Que quienes se oponen al sandinismo no tengan empacho alguno en fotografiarse con personajes tan impresentables desde el punto de vista de la democracia como Ted Cruz, Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, personeros de la mafia anticastrista de Miami, arroja un baldón insanable sobre los supuestos demócratas nicaragüenses. Si realmente quisieran la democracia en su país, como propalan a los gritos, jamás deberían haber acudido a la madriguera de aquellos terroristas amparados por el Congreso y por sucesivos gobiernos de Estados Unidos. Como lo decía el canto de Violeta Parra, “el león es sanguinario en toda generación.” El imperio no cambia. En su inexorable proceso de decadencia y descomposición se tornará cada vez más violento y criminal. Hoy, a casi medio siglo de la gran jornada que iniciara Chile de la mano de Salvador Allende no olvidemos las lecciones que nos deja su paso por el gobierno y no bajemos la guardia -¡ni por un segundo!- ante tan perverso e incorregible enemigo, cualesquiera sean sus gestos, retóricas o personajes que lo representen. Y tengamos en cuenta que aquellos que acuden a la Roma americana para buscar apoyo diplomático, cobertura mediática, dinero y armas para derrocar a sus gobiernos jamás podrán dar nacimiento a algo bueno en sus países. (Fuente: TeleSur / Autor: Atilio Borón) Notas: (1) Ver, para más detalle, los siguientes documentos (a)  «Chile 1964: CIA Covert Support in Frei Election Detailed». The National Security Archive, https://nsarchive2.gwu.edu/news/20040925/index.htm; (b) «Foreign Relations of the United States, 1964-1968, Document 269». U.S. Department of State: Office of the Historian. United States Department of State;  (c) «Foreign Relations of the United States, 1964-1968, Document 254». Office of the Historian, Bureau of Public Affairs, United States Department of State, 5 de mayo de 1964. (2) Ver (https://www.cia.gov/library/center-for-the-study-of-intelligence/csi-publications/csi-studies/studies/vol47no3/article03.html) (3) Una información muy detallada sobre estos proyectos del gobierno norteamericano para desestabilizar y tumbar gobiernos adversarios, no sólo el caso de Chile, se encuentra en US Congress, Senate, Alleged Assassination Plots Involving Foreign Leaders, Interim Report of the Select Committee to Study Government Operations with Respect to Intelligence Activities, 94th Congress, 2nd Session, (Washington, DC: US Government Printing Office, 20 November 1975). Las referencias al dictado de Nixon se encuentran en la página 227 de este volumen. (4) Ver la amplia y demoledora información que proporciona este enlace: http://kontrainfo.com/demuestran-que-la-cia-esta-detras-del-intento-de-golpe-en-nicaragua-usando-a-grupos-de-ultraizquierda/



  • Respuesta a ''Las mujeres libres no se meten a putas''
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    09/09/2018
    Respuesta de Ariadna Riley (cofundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla) al artículo ''Las mujeres libres no se meten a putas'' de Raul Solís. Y no le falta razón teniendo en cuenta que las mujeres libres no existimos; véase madres solteras, mujeres desempleadas o culpándose por estar fuera de casa muchas horas por trabajo sintiendo que tiene a sus hijes desatendidos porque la prioridad es cobrar para darles de comer por un sueldo inferior al que cobra su compañero, quien por el contrario ni se ha planteado que le falte tiempo de atender a sus hijos porque para eso ''ya está la madre'' o la abuela. Esa mujer libre..... Insisto en que, en mi caso, siempre he preferido ser puta a limpiar escaleras, ser camarera de hotel... en definitiva limpiar mierda ajena.  Para mí la ecuación siempre había sido bien sencilla: Cobrar una miseria la hora, destrozarte las manos, las espalda, terminar con síndrome del túnel carpiano.... No es lo mío. Llámeme clasista. Esto al parecer contradice el mantra ''ninguna mujer nace para puta''. Es posible que yo no naciera para puta pero desde luego no para limpiarle a nadie. Después de conocer a varias compañeras de calle, he comprendido que no es mi ''puesto privilegiado'' el que me ha llevado a esa conclusión. Ya que empezamos a ser demasiadas las que concebimos nuestro trabajo como rentable frente al sistema patriarcal en el que nos hallamos sometidas. Como puta nunca he sentido que ningún cliente tenga derecho a penetrarme y humillarme. De hecho, no lo he padecido en once años. Siendo muchas más las veces en las que me haya podido ver envuelta en situaciones denigrantes con respecto a varones y absolutamente siempre ha sido sin pacto monetario de por medio. No somos ni más ni menos felices que otras trabajadoras de otros sectores, simplemente somos eso...mujeres trabajadoras; con nuestros límites, nuestros horarios, nuestros controles sanitarios... Me gustaría saber, señor Solís, si en su libro 'La doble transición' aparte de retratar a esas valientes mujeres transexuales que DECIDIERON dedicarse a la prostitución, las cuales nunca le dijeron que eligieran ese trabajo porque eran libres, también dice que esas mismas mujeres querrían derechos laborales, sanitarios, jurídicos y jubilaciones dignas para sus compañeras, (ya que sin esa salida en ese momento, ninguna de ellas habría sobrevivido). Las mismas que a día de hoy nos vemos desamparadas, juzgadas, humilladas y marginadas por tantes abolicionistas de izquierdas, incluído varones blancos, occidentales y privilegiados como usted. Resulta muy rastrero tener que leer que, según usted, los sindicatos, colectivos, mujeres políticas, etc que se posicionan a favor de los derechos de las trabajadoras sexuales están ''a favor de la prostitución'' porque, según sus palabras, ''meterse a puta es lo guay, lo transgresor, lo sexy''.... Con estas palabras, además de demostrar su misoginia, deja muy en evidencia su ya más que sabida ignorancia acerca de las bases del pensamiento pro-sex; que no es más que la lucha por la defensa de los derechos humanos de lxs trabajadorxs (mujeres y hombres de todas las identidades y orientaciones sexuales) y en concreto por asegurar los derechos mínimos de mujeres que ejercen para salir de unas situación límites como víctimas de violencia de género que deciden ejercer para poder llevar una vida digna solas o junto a sus hijes lejos de tener que acostarse cada noche con quien la maltrata delante de menores a cambio de comida y techo. Eso es humillación física y psíquica, no pactar un servicio con una persona. Y profundizando acerca de la violencia de género, curiosamente señor, no lo he visto denunciar ni siquiera mencionar lo indignante que supone que hijes de prostitutas asesinadas no tengan derecho a pensión por orfandad y no se considere víctima de violencia de género. Al parecer, hay que soportar palizas e ir con la cabeza agachada molida de palos esperando meses una cita con asuntos sociales antes que decidir romper con esa situación respaldada en unos derechos mínimos que les garantice empoderarse y llevar una vida lo más digna posible dentro de este sistema capitalista y patriarcal. ''Ahora habrá quien me diga, porque ya conozco el discurso guay de los pro-prostitución, que tenemos que dejar a las prostitutas que hablen. Se refieren a las prostitutas que hacen de portavoces de los proxenetas,que montan asociaciones y sindicatos financiados por los empresarios de los locales de alterne para blanquear una actividad criminal que destroza a las mujeres, que las usa y cuando dejan de parecer niñas las envían a los márgenes de la industria del sexo o directamente al mundo de las adicciones para soportar la dureza de un mundo cruel como el de la prostitución.'' Y después de esta lindeza, mostrando al mundo su misoginia, acusando a mis compañeras y a mi de ser portavoces de proxenetas y montar asociaciones y sindicatos financiadas por empresarios de locales de alterne, señor mío, nos lo va a tener que demostrar en los tribunales. No le voy a contar mi vida porque no vaya a ser que se lucre también de la voz de una puta en su nuevo libro (a ver quién es el proxeneta), pero empecé en este trabajo sola por ELECCIÓN PROPIA a los 19 años, acabo de cumplir 31 y a estas alturas de mi vida no voy a permitir que un señor demagogo como usted haga estas declaraciones sin responsabilizarse de sus palabras. Sin más que añadir. Nos veremos pronto. Besitos de puta. Ariadna Riley



  • Antirracismo y libertad de expresión
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    01/09/2018
    El debate de los límites del racismo ha vuelto. La polémica surge por el monólogo de un humorista que, en un intento de desafiar lo que considera “políticamente correcto”, arremete contra el pueblo gitano con insultos como ladrones, machistas y enemigos del orden vigente. ¿Todo vale en el humor?  La siguiente reflexión va para esas personas que ante esta polémica se plantean con sinceridad si toca defender la libertad de expresión o el antirracismo. A aquellas que se plantean el problema con un horizonte de emancipación, es decir las que se sienten responsables de su territorio y su momento y se comprometen con un cambio social que aspire a mayores cuotas de justicia social para la vida digna de todos. A quien no se plantee esta cuestión desde esta sensibilidad, le invito a dejar de leer y ahorrarse el comentario despectivo en redes sobre este artículo. ¿Antirracismo…? El capitalismo es un orden socioeconómico que se mantiene gracias a la sustracción sistemática de recursos materiales y humanos de dos terceras partes de la población hacia una tercera. Para justificar esta operación se necesita un discurso que jerarquice a la población mundial en más o menos humana, más o menos merecedora de pertenecer a uno o a otro lado de la sustracción. Por ello, en este modelo existen el patriarcado, el colonialismo y el racismo: para colocar en esta escala a las personas según el género, el territorio que habitan o el color que tengan. Los dispositivos para mantener esta jerarquía pueden ser numerosísimos y podrían ser ordenados en una escala de violencia más o menos implícita: ridiculizar, infantilizar, invisibilizar, criminalizar, estigmatizar, esclavizar, expoliar, reprimir, exterminar…etc. Así, cuando la ridiculización se hace desde el bando de los favorecidos contra los desfavorecidos sin duda se está apuntalando este discurso que justifica el sistema-mundo. Cuando alguien hace chistes sobre gitanos ahondando en los estereotipos que el discurso hegemónico utiliza para colocarlos de manera “natural” en el bando de los desfavorecidos, sin duda está siendo de gran ayuda a este discurso. Se puede mofar un humorista de los gitanos, pero tiene que ser responsable y saber que esta mofa no se hace en un laboratorio aislado sino que se está haciendo en un contexto social y económico determinado. En una sociedad donde una importante parte de la población gitana vive en la exclusión social, es decir en condiciones de desigualdad para el acceso a la vivienda, la sanidad, o el trabajo, como consecuencia de cinco siglos de persecución y exterminio. En un contexto donde la Real Academia Española de la Lengua aún recoge una acepción de gitano como trapacero; y donde la población penitenciaria gitana femenina representa el 35% del total, frente al 1% que representa la mujer gitana en la sociedad. En un contexto europeo donde las políticas y la violencia antigitanas reaparecen con fuerza de la mano de la extrema derecha mucho más allá de las amenazas del ministro italiano Salvini. Ahí está la violencia policial y los asesinatos impunes perpetrados en Bulgaria, Rumanía y Rusia contra romaníes; las expulsiones de personas gitanas en Serbia, Kosovo, Alemania, y el alarmante caso de Francia, que sobrepasó las 11.000 personas expulsadas en 2015. La situación no es nueva. Amnistía Internacional la definió así en 2014: “Los Estados europeos no están reduciendo la discriminación, la intimidación y la violencia contra los gitanos y, en algunos casos, incluso las alimentan”. Quien alimenta con chistes los estereotipos sobre los que se justifican la discriminación, la intimidación y la violencia debe hacerse cargo de que está contribuyendo a mantenerlas. Vean sobre la mesa el odio antigitano del discurso imperante; vean los titulares de los medios digitales, asómense a las redes sociales o a los comentarios que seguirán a este artículo y verán aparecer una y otra vez el discurso que responsabiliza a los gitanos de su exclusión social y que justifica el discurso del odio contra ellos por su propia idiosincrasia y formas de vida. Las personas que estamos implicadas en la defensa de los Derechos Humanos no somos partidarias de perseguir delitos de opinión, ya sean insultos racistas o amenazas irreales como solución al problema. Pero sí de buscar soluciones. El problema que se nos presenta es que la opinión mayoritaria no ve claramente la relación entre el racismo y el orden socioeconómico imperante; creen que las personas más vulnerables no son como ellos, que son algo anecdótico, un grupo sobre el que se puede bromear sin mayor incidencia social. No ven lo que supone el racismo para la perpetuación del orden económico vigente. Tratar la cuestión como un debate sobre la libertad de expresión esconde una parte importante de esta problemática. ¿…O libertad de expresión? Hace unas semanas, Pablo Casado se situaba del lado de lo “no políticamente correcto” para criminalizar la inmigración y llamar a desobedecer los mínimos pactos internacionales en materia de Derechos Humanos. Hoy, un humorista se sitúa del lado de lo “no políticamente correcto” para ahondar en los estereotipos del pueblo gitano haciéndolos merecedores del castigo social. Cuando lo políticamente correcto se define como democracia, lo no políticamente correcto está colocándose en el lado del autoritarismo. La libertad de expresión hay que ejercerla para alcanzar más cuotas de libertad, no para atentar contra ella ni para reforzar estereotipos que solo sirven para oprimir más y mejor a los oprimidos. Resolver el problema pasa también por intentar entender el miedo y la ira que causan estas afirmaciones a la población gitana. Las supuestas amenazas contra el humorista responden a una situación histórica de persecución, violencia y marginación contra un pueblo que jamás ha sido reparado por la violencia de Estado a la que ha sido sometido. Quizás si alguna de estas amenazas tiene la suficiente entidad para que exista una sentencia condenatoria la víctima se sienta restituida y satisfecha. Pero las personas a las que dirijo este artículo concluirán que el fin del problema solo podrá venir de la mano de la aceptación y restitución democrática del dolor causado contra el pueblo gitano durante siglos. Esta reflexión es un llamamiento a las personas comprometidas con la justicia social para que defendamos un derecho a la libertad de expresión que nos haga más libres como sociedad y no alimente el autoritarismo y la ausencia de democracia real; para que situemos el discurso antirracista como estratégico para un reparto más justo de las riquezas; y para que hagan suyas las reivindicaciones de reparación y restitución al pueblo gitano por la persecución, la esclavitud y el exterminio padecidos durante cinco siglos a manos del Estado español y que aún hoy pesa sobre sus vidas. Intentemos que la polémica generada por el monólogo sirva para dejar atrás esa memoria tan dolorosa y para restañar esas heridas tan profundas. Es la única forma de que todos salgamos reforzados como demócratas. (Fuente: ctxt  / Autora: Pastora Filigrana García)



  • La guerra psíquica y la memoria histórica
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    30/08/2018
    En estos tiempos de capitalismo digital, de la era de la información, con el big data como bandera, el grado de ignorancia se multiplica. La manipulación, la mentira y el olvido son armas en una guerra por minar la conciencia. Se trata de acabar con la memoria, esa relación que nos une con el pasado y hace del ser humano un ser social que vive y se responsabiliza con sus congéneres. A contracorriente, negar el papel de la memoria trae consigo romper la condición humana. Si la historia se reduce a un conjunto de datos y fechas, ¿qué sentido tiene preguntar el vínculo entre la bomba atómica y la decisión de lanzarla? ¿A quién responsabilizamos? No tiene objeto recordar si dicho ejercicio no va precedido de un acto en el que el imperativo del deber ser module la conducta. Hoy, la renuncia a la memoria histórica, forma específica de memoria, la cultural, tiene enormes consecuencias para el futuro de la humanidad. La manera de vivir el mundo que se nos propone asemeja a un ordenador en el cual se pueden instalar programas desechables, inconexos, cuya función consiste en entretener, despistar, no pensar y bloquear el acceso al disco duro. Somos adminículos de los algoritmos. Pensamos de manera lineal y rompemos el sentido no lineal de la existencia. Asistimos a la guerra psíquica de última generación, crear operadores sistémicos, sumisos a la hora de recibir y cumplir órdenes. Se controlan gustos, afectos, sentimientos, emociones, carácter. No hay anclaje. Todo forma parte de un sistema caracterizado por la inmediatez, la velocidad y la aceleración del tiempo. Reflexionar está prohibido. La nueva inquisición actúa de manera invisible. No hace falta recurrir a la violencia física, aunque no deja de hacerlo. Ahora trabaja en red. Megas de Internet, dispositivos sofisticados para no pensar. Actuar, actuar y actuar. Se vive en un presente perpetuo. La militarización del poder conlleva trasladar el sistema militar jerárquico a las relaciones humanas cotidianas en la vida civil. Para lograrlo es obligado romper la voluntad. El ser humano es atacado en su naturaleza haciendo trizas una de sus cualidades: la capacidad de juicio crítico bajo un componente ético y moral. El ser humano se hace trizas. La vida se constituye a retales. Robots alegres, pragmáticos, emprendedores, empoderados todos, sin un gramo de conciencia colectiva. Eficaz manera de anular las responsabilidades que se derivan de los actos que cometemos. La cibernética y la informática son las armas para lograrlo. No por su principio, sino por el control que de las tecnociencias hace el complejo militar industrial y financiero. Los servicios de inteligencia de las grandes potencias han logrado trasladar el campo de batalla. No más Waterloo, Verdún, Stalingrado. Los muertos en el cuerpo a cuerpo y bayoneta calada se convierten en víctimas de las nuevas armas estratégicas de la guerra psíquica: Google, Facebook, Amazon, Microsoft, Twitter. Sin memoria, sin historia, sin relatos, no hay opción de conocimiento, no hay pasado. Nuestra responsabilidad consiste en traer al presente ese pasado que nos condiciona, une y hace humanos. No es posible evadir esa responsabilidad. La memoria colectiva es el resultado de un proceso, un diálogo permanente que muestra la relación biológica que nos une con nuestros antepasados y el proceso social cultural. Supone compartir filogenéticamente un tronco común. Como señalan los biólogos chilenos Francisco Varela y Humberto Maturana: Desde un punto de vista histórico, lo anterior es válido para todos los seres vivos y todas las células contemporáneas. Compartimos la misma edad ancestral. Por esto, para comprender a los seres vivos en todas sus dimensiones y con ello comprendernos a nosotros mismos, se hace necesario entender los mecanismos que hacen del ser vivo un ser histórico. Cuando dejemos de hacerlo sólo quedará vivir la muerte. Entonces nada unirá a los seres humanos. Tomar responsabilidades ético-morales frente al pasado conlleva reconocer los errores cometidos, y al decir de Enrique Florescano: Responder por ellos y hacer las reparaciones del caso a las víctimas y a sus descendientes. Cuando la derecha latinoamericana plantea el olvido, pretende ocultar la verdad, aquella que señala sus crímenes, genocidios y asesinatos. Por ello reniegan de la memoria y la conciencia. (Fuente: La JornadaCanarias Semanal / Autor: Marcos Roitman Rosenman)



  • Homenaje a Nicaragua
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    24/08/2018
    Cuando se aclare el humo, si es que se aclara, la información sobre los recientes acontecimientos en Nicaragua posiblemente se miraran como la campaña de desinformación más efectiva y siniestra jamás librado sobre una nación. La buena noticia es que el pueblo Nicaragüense, aunque al inicio fue confundido por esa campaña, rápidamente ha comprendido lo que realmente está sucediendo. Esperemos que en el norte se pongan al día pronto…   Max Blumenthal, Thomas Hedges y yo mismo viajamos a Nicaragua durante la semana de la celebración anual del triunfo de la derrota de la dictadura Somoza respaldada por los EEUU el día 19 de Julio del 1979. Durante nuestra estancia en Managua, recordamos que 50,000 Nicaragüenses (de una población total de 2.5 millones) murieron en la lucha para derrumbar a Somoza a fines de los años 1970. Sin embargo esto es de poca preocupación para los EEUU, o la OEA la cual domina EEUU. Entonces, 1978, mientras Somoza atacaba las ciudades importantes con armas avanzadas suministradas por los EEUU, Inglaterra, y Israel–armas como transportadoras de personal blindados, tanques de Sherman, transporte para tropas y helicópteros de observaciones ligeras equipados con metralletas, cuetes, varios cohetes de doble motor equipados con aeronaves CESSNAS, artillería, y un impresionante surtido de armas automáticas”—lo mas que pudo hacer la OEA fue acordar con la propuesta de los EEUU para hacer una mediación política con Nicaragua entre Somoza y la oposición los disque “moderados” (no-sandinistas). Similarmente Noam Chomsky notó que bajo el brutal régimen de Somoza, a Nicaragua se le garantizó poca cobertura por los medios convencionales. Explicó que “en los últimos 10 años antes de la derrota del dictador Anastasio Somoza en 1979, la televisión estadounidense—todas las cadenas de programación—dedicaron una hora a Nicaragua, y eso fue totalmente para el terremoto en Nicaragua. No es que no estuviera pasando nada, pero lo que estaba pasando no era importante para ellos. Nicaragua no fue una preocupación, mientras que el tirano de Somoza no hubiese sido desafiado.” Todo eso cambió cuando los Sandinistas se hicieron cargo del gobierno de Nicaragua y cuando EEUU empezó a financiar a los Contras (mayormente ex defensores de Somoza) y su campaña de terror contra el pueblo de Nicaragua. Entonces los medios convencionales ampliaron sus esfuerzo para socavar la legitimidad de los Sandinistas y suavizar la naturaleza criminal de los Contras.  De acuerdo con el análisis de la cobertura de los medios sobre la Guerra con los Contras, del grupo “Informando Justamente y con Exactitud” (siglas en ingles FAIR): “En varios aspectos los medios han funcionado como un cedazo en lo que Abraham Brumber, ex-editor del USIA diario en “Problemas del Comunismo” describe como, una inundación de distorsiones, exageraciones y mentiras desnudas sobre los Sandinistas que avanzan los temas de la administración todo los días… Desde el inicio, la administración busco enfocar la atención de los medios en todo aspecto (real o imaginado) pecados de los Sandinista mientras minimizaban los registros horribles sobre los derechos humanos de otras naciones centroamericanas. Incluso, después de la firma del plan de paz regional, los medios siguieron reflejando la obsesión del enfoque de Reagan hacia Nicaragua… Mientras, los abusos de la Contra fueron encubiertos por un bombardeo de propaganda difundida en los tres más influentes diarios… En esos tiempos existió poca consternación sobre Nicaragua desde el final de la guerra de los Contra en 1990 en los medios, y poco se ha reportado de los logros notables del gobierno Sandinista en el sistema de salud, reducción de pobreza, vigilancia comunitaria, desarrollo de la infraestructura y el crecimiento económico que desde la retoma del poder en 2007, ahora existe cobertura diario sobre Nicaragua. El interés actual de los medios ha sido activado por la perspectiva de que el gobierno Sandinista pueda ser derrocado, y estos medios se empeñan en ayudar a este proceso con incluso una mayor cobertura de la que se dio durante la guerra de los Contra. Por su parte, la OEA, aun dominada por EEUU también ha sido híper activada, prestando su ayuda al esfuerzo del “cambio de régimen”, culpando al gobierno de Nicaragua por toda la violencia que vive Nicaragua, mientras ignora la violencia de la oposición. Mientras tanto, la OEA y también la prensa ignoran la violencia cometida por otros estados clientes estadounidenses, como Colombia -que está desatando una masacre masiva de promotores de paz-, líderes de derechos humanos, y activistas indígenas y afro-colombianos defensores de los derechos a los territorios. De esta manera, a uno le intentan dar la impresión que el único mal en América Latina es el gobierno de Nicaragua. En muchos aspectos, el cuento presentado por los medios convencionales y la OEA es precisamente lo opuesto de lo que realmente está sucediendo en Nicaragua. Lejos del cuento de que un régimen brutal está atropellando manifestantes pacíficos, lo que oímos en nuestro viaje a Nicaragua concuerda más bien con el análisis de Atilio Boron, reconocido intelectual Argentino y ganador del Premio Internacional José Martí de UNESCO, quien explica, cuando ellos perciben debilidad en el gobierno Sandinista después del anuncio inicial de la reforma parcial al seguro social del mes de abril, la ultra derecha, “se echó con todo su arsenal hacia las calles para derrocar a Ortega. Trasladaron a varios de los mercenarios que hicieron las ‘guarimbas’ en Venezuela a Nicaragua y ahora están aplicando en Nicaragua la misma receta de violencia y muerte aprendida de la manuales de la CIA [para los Contras].” Por cierto, conociendo que “Fundación Nacional para la Democracia” National Endowment for Democracy por sus siglas en ingles (NED) – los sucesores del cambio de régimen de la CIA operaban en el extranjero – han proveído millones de dólares a los grupos liderando las operaciones anti-gubernamentales en Nicaragua y han ciertamente admitido “de crear la fundación para la insurrección,” esto no es sorprendente. El caso de Monimbo—un barrio histórico en el pueblo de Masaya, Nicaragua, y la última zona grande en donde se removieron barricadas (o tranques)—es algo muy instructivo. Mientras los medios convencionales han invariablemente mostrado a los tranques en esa región como manejados por la valiente juventud quienes estaban desesperadamente intentando proteger sus vecinos de los eminentes ataques policiacos, los residentes tienen otro punto de vista. Estuvimos una hora una de los residentes de Monimbo, con una ex oficial Sandinista de la zona, quien acababa de llegar a Managua para la celebración del triunfo Sandinista del 1979.  Nos pidió no nombrarla, por temor a represalias por las fuerzas opositoras en su pueblo, las cuales han estado persiguiendo a seguidores sandinistas hostigándolos, asaltándolos y hasta asesinándolos. Esta señora, a quien llamaremos María, lloraba incontrolablemente al contar como su barrio fue aterrorizado por los de los tranques, quienes paralizaron la economía local, previnieron el movimiento libre, quemaron edificios públicos, asaltaron a pequeños negocios, y destruyeron casa de residentes. Todos los días, mientras María, esposa y madre de dos niños pasaba por los tranques para seguir con su día, fue hostigada, intimidada y puesta en una situación de miedo por su vida y integridad física.  Mientras nos explicaba “Yo no tenía miedo que me mataran. Yo no tengo miedo de morir pero temía ser violada” se refería a otros incidentes de violaciones que fueron perpetuadas por los que manejaban los tranques. Como el ejemplo que conocimos sobre una oficial policiaca que fue secuestrada y violada sobre un periodo de tres días por esas fuerzas. María se refería a los de los tranques como elementos criminales bien abastecidos de agua, comida, armamentos, y hasta drogas. Explicaba cómo lloró lagrimas de alegría cuando el 17 de Julio vio fuerzas gubernamentales acercándose al vecindario para desmontar los tranques. Se refirió a este acto como una “liberación” que finalmente trajo a su comunidad alivio después de tres meses de un prácticamente total secuestro. Y, mucho lejos de temerle a la actividad de la policía en su comunidad, ella y su esposo (quien también desea no ser nombrado) sintieron frustración que la policía no actuó con más rapidez y resolutiva para quitar los tranques. Pero ellos explicaron que el presidente Ortega ordenó que la policía se mantuviera en sus cuarteles, y pidió que los residentes no tomaran acción por su propia cuenta, para evitar el derramamiento innecesario de sangre. Entonces por tres meses la policía estuvo resguardada en sus barricadas rodeada por las fuerzas de la oposición de la extrema derecha, la cual impedió que les llegara agua y comida. Entonces, como María explicaba otra vez reteniéndose las lagrimas, fue la policía la que estaba bajo acoso, y no los manifestantes bien abastecidos. Mientras María y muchos de sus amigos estaban preparados para pelear contra los manifestantes que destruían a la comunidad, tomaron en cuenta las órdenes de Ortega. Finalmente, vieron que Ortega tenía razón al pedir que la población ejerciera la moderación, liderada por los disciplinados Sandinistas, quienes salvaron muchas vidas, evitando que las 300 muertes fueran miles de muertos. Pero todo esto nunca se escucha en la prensa convencional. Del mismo modo, mientras la prensa convencional repite los reclamos vagos e insubstanciales sobre la censura a la prensa por el gobierno, la extrema oposición hace la censura por medio de violencia. Durante nuestra estancia en Managua, conocimos a trabajadores de RadioYa! una estación independiente izquierdista, la cual también es una de las estaciones de radio más popular en el país y la más popular estación izquierdista en Latinoamérica. Los trabajadores ahora están trabajando desde un estudio improvisado, aun sorprendidos después de que su estación permanente fue quemada al suelo por la oposición de la extrema derecha. Peor, 22 trabajadores, incluyendo una señora embarazada, estaban en la estación de la radio cuando fue quemada. Tuvieron suerte de salir con vida, aunque siguen con el temor de represalias tanto que unos duermen en la estación por cuestiones de seguridad. Como nos cuentan los trabajadores, otros medios de comunicación de izquierda han sido similarmente atacados, y ningún medio de la oposición fueron atacados. Explicaban que nosotros éramos los primeros reporteros de occidente que nos preocupamos en escuchar sus testimonios. También visitamos lo que queda de una cooperativa de crédito, llamada Che Guevara, la cual servía a los más pobres y al pueblo trabajador con servicios de pequeños prestamos y bancarios. Servicios que de otra manera la gente trabajadora no pudieran acceder por el reto de mantener un significado monto de fondos en sus cuentas.  Esta cooperativa de crédito también fue incendiada por grupos de oposición de la extrema derecha con todo y computadoras y archivos adentro. Llegaron a destruir todos los vehículos en la propiedad. Fue típico de las instituciones destruidas por la oposición, instituciones que servían a los pobres, la clase trabajadora y las que proveían bienes sociales a la comunidad. Como otro ejemplo, las fuerzas opositoras (muchos de ellos ni estudiantes) tomaron las universidades públicas, como la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), en esta universidad la destrozaron y previnieron que se dieran clases. Aunque la oposición no atentó contra las universidad privadas. Todo esto nunca fue debatido por los medios convencionales, demostrando la dinámica clasista de la oposición. Está alienada con la burguesía contra la clase trabajadora y han invertido tres meses en un asalto total a las instituciones de la clase trabajadora, a individuales fieles a la revolución sandinista y los símbolos sandinistas. En otras palabras, el levantamiento de la oposición no es una revolución, sino una contra-revolución apoyada por los EEUU, así como el movimiento Contra en los años 80 y los medios convencionales han pintado sobre la verdadera naturaleza de la oposición y sus tácticas brutales igual como encalaron la brutalidad de los Contras. Que muchos en los EEUU no vean lo que realmente está sucediendo es verdaderamente lamentable. Las buenas noticas es que no se puede engañar al pueblo Nicaragüense. Después de una confusión inicial, ahora han manifestado en apoyo del gobierno Sandinista. Esto es evidenciado al ser testigos sobre las masas que llegaron el 19 de Julio con sus banderas rojas y negras Sandinistas para celebrar la victoria sobre Somoza en 1979. Esto también fue evidenciado por el tono de la nueva canción popular “Daniel Se Queda”, una canción escrita por campesinos Nicaragüenses y demandando que Daniel Ortega se mantenga presidente aunque lastimara los sentimientos de la oposición. “Aunque te duela! Aunque te duela! Mi comandante aquí se queda. Daniel, Daniel, el pueblo está con él.” Nicaragua sin duda está en una situación mejor al quedarse con Daniel. Para la oposición, los dejo otra vez con las palabras poéticas de Atilio Boron: Conclusión: El derrumbe del Sandinismo debilitará el ambiente geopolítico para la brutalmente atacada Venezuela y incrementará las posibilidades de violencia en toda la región. Mientras en el foro de Sao Paulo que recientemente se llevó a cabo en Habana, pude encantarme con la contemplación del Caribe. Allí vi a la distancia a un pequeño bote frágil. Manejado por un robusto marinero y al otro lado una chavala jovencita. El timonel se veía confundido y luchaba para mantener su curso en medio de la amenazante oleaje, y se me ocurrió que esta imagen elocuentemente representaba el proceso revolucionario en Nicaragua, en Venezuela, Bolivia, o donde sea. La revolución es la joven, y el timonel es el gobierno revolucionario. No existe ningún trabajo humano a salvo de errores; errores que dejan al timonel al propenso a al oleaje lo cual también peligra la vida de la joven. Ante todo, no tan lejos la ominosa silueta de un barco de guerra estadounidense, cargado con armamento letal, escuadrones de muerte, y soldados mercenarios. ¿Como rescatar a la joven? El timonel pudiera arrogarse al mar pero enviaría a la joven a la multitud de delincuentes sedientos de sangre y preparados para saquear el país, saquear sus recursos, y violar y luego matar a la joven. No vi eso como solución. Más productivo seria que otros botes en la zona se acercaran al que está en peligro y ayudaran a que el timonel se mantuviera en curso. Hundiéndose el bote que carga la joven de la revolución, o rindiéndolo al bote de guerra estadounidense, no se pudiera concebirse como una solución revolucionaria.   Fuente : https://www.counterpunch.org/2018/07/27/homage-to-nicaragua/



  • Apuntes sobre el imperialismo del siglo XXI. Contribución a la crítica del marxista postmoderno
    Logotipo APR2
    22/08/2018
    A principios del siglo XXI habían caído los países del Este, Estados Unidos, a pesar de ser el país más endeudado del planeta, se convertía en la única potencia hegemónica gracias a sus más de 800 bases militares repartidas por todo el mundo, a un presupuesto militar que superaba la suma del presupuesto militar del resto de los países, al control del dólar como divisa de las transacciones internacionales; pero sobre todo, gracias a su hegemonía cultural e ideológica conseguida con el monopolio y control de las industrias culturales y las corporaciones mediáticas. Sin embargo, ese paraíso de poder incontestable anunciaba su declive en el terreno económico político, una descomposición social interna sin precedentes, y una pérdida creciente de la influencia en lo que siempre ha considerado su patio trasero latinoamericano. Definitivamente, hoy, Estados Unidos ha perdido su capacidad para dirigir el mundo. La potencia que ha liderado la expansión capitalista está en caída libre lo cual la hace especialmente peligrosa. Existe, no obstante, un campo en el que sigue manteniendo su hegemonía, el campo cultural e ideológico. Aquí parece estar ganado la contienda. Como en la película de las hermanas Wachowski, The Matrix, los guardianes del simulacro se ocupan de hacer desaparecer toda evidencia del verdadero rostro del capitalismo y nos mantienen en una servidumbre voluntaria (1) nutriendo de energía a la maquinaria que nos somete. No trataré en este artículo de las contradicciones que se producen en el seno del capitalismo sino cómo y por qué y sobre todo quiénes son algunos de estos guardianes de la matriz que se ocupan, consciente o inconscientemente, de apuntalar el capitalismo y la civilización occidental, en evidente crisis e incapaz ya de resolver las mínimas condiciones de subsistencia para las dos terceras partes de la humanidad, incluidos gran parte de sus ciudadanos. El capitalismo y su ideología legitimadora, el liberalismo, han impregnado todo tipo de relaciones humanas subordinando todo hacer social y todo pensamiento a la racionalidad económica. La economía se ha convertido en el emblema del mundo moderno y no hay nada, ni pensamiento ni sentimiento que no quede sometido a la calculabilidad económica, o que no se convierta en nutriente de la acumulación. Al tiempo que esto ocurre, en la materialidad de la vida, todo queda oculto a los ojos de los sujetos de los que se alimenta el sistema. El sufrimiento, el hambre, la desigualdad, la miseria de los pueblos, la guerra, se nos presentan como acontecimientos desgraciados sin relación con la economía (2). Los economistas de todo pelaje se devanan los sesos para cuadrar las cuentas de resultados y para ajustar el déficit económico; desarrollan modelos matemáticos y tratan de devolver la “confianza a los mercados”. Se hace depender la solución de las necesidades humanas de la atracción de capitales obviando así el principio básico que mueve la economía –la capitalista- que no es otro que el que dice que la única mercancía que genera valor, más valor que el que necesita para reproducirse, es única y exclusivamente el trabajo humano; que el capital no es otra cosa que trabajo solidificado; y que el capital, independientemente de la voluntad de su poseedor, para reproducirse necesita incrementarse constantemente y sólo puede hacerlo mediante la explotación, a saber, obteniendo valor del trabajo. Lo demás, juegos florales. Nadie ha podido demostrar que el capitalismo funcione de otra forma. Sin embargo, hay quienes sostienen que el capitalismo tal y como lo analizó Marx, también Weber (un sociólogo nada sospechoso de marxista), ya no es el mismo y que ha evolucionado hacia otras formas menos dolosas, incluso hay quienes, como Toni Negri plantean que, fruto de sus contradicciones, se metamorfoseará en comunismo, pero como afirma Alain Badiou “el capitalismo contemporáneo presenta todos los rasgos del capitalismo clásico. Corresponde estrictamente a lo que se podría esperar de él puesto que su lógica ya no es rebatida por acciones de clase resueltas y localmente victoriosas. Si tomamos, en lo que concierne al futuro del Capital, todas las categorías predictivas de Marx veremos que es ahora cuando quedan plenamente demostradas” (3). Lo único que sí parece haber variado son la sofisticación y la eficacia de los mecanismos de fetichización, alienación y cosificación que fundamentan la explotación. A la vista de lo que hoy son los intereses y las preocupaciones de la mayor parte de los intelectuales occidentales podemos afirmar que estamos ante un reencantamiento del mundo que, desde mi punto de vista, se inició tras el mayo del 68 y que en estos momentos dispone de dispositivos extraordinariamente potentes como la tecnología digital que construye un mundo paralelo (virtual) que, al tiempo que disfraza e invisibiliza el sometimiento y la explotación, distrae las resistencias. Intelectuales de izquierda, líderes y movimientos sociales se muestran incapaces de vislumbrar dónde está el Frente de batalla, se confunde en qué lugar de la guerra se está, ya no hay quien dibuje los mapas del poder que orienten las luchas. A veces se percibe la injerencia estadounidense en la guerra “encubierta” contra Venezuela, pero al cabo del tiempo se impone el relato de las corporaciones mediáticas que acusa al gobierno bolivariano de falta de democracia; otras se denuncian los planes secretos contra los gobiernos latinoamericanos como el Freedom 2, el Masterstroke, o el manual de golpes blandos de Gene Sharp, pero al poco, esos mismos intelectuales se manifiestan contra el gobierno de Nicaragua y a favor de los “pacíficos manifestantes”, se denuncia la propaganda mediática contra Siria y la intervención imperialista pero al mismo tiempo se hace único responsable de la guerra al presidente legítimo de Siria Bashar al- Asad, o se utiliza como fuentes de información de la guerra a los Cascos blancos, una ONG fundada por el ex oficial de la Inteligencia británica James Le Mesurier y ampliamente denunciada por ser “escenógrafos” para los medios occidentales (4). Académicos e intelectuales se mueven desconcertados por las redes sociales, presionados por su narcisismo y las exigencias del mercado editorial o mediático, buscando pruebas que avalen sus posiciones ideológicas y que les ayuden a distinguir quienes son los buenos y quienes son los malos. Pero los intelectuales de izquierdas ya no buscan construir armas de lucha contra el capitalismo, ni alimentar las resistencias; sólo se ocupan de encontrar ese dato, esa historia humana, ese argumento que les permita seguir publicando libros, seguir dando entrevistas a los medios masivos y sosteniendo sus posiciones como si en ello les fuera la vida. Unas posiciones que por otro lado no se preguntan cómo es que coinciden con los intereses y las lógicas de expansión capitalista. Hay otros, ciertamente, que dedican todas sus energías e inteligencia a buscar, en general en el plano puramente retórico, salidas “viables” al capitalismo, reformas, caminos alternativos, espacios de consenso que les eviten riesgos innecesarios. La búsqueda de certezas teóricas exime de responsabilidades en la praxis. Un nuevo idealismo posmoderno recorre Europa y salta mares y océanos cabalgando a lomos de un celular. Desprendiéndose de la corporeidad de las necesidades más básicas como el alimento, la salud, la vivienda, la educación…; esta concepción idealista del mundo aboga por la supremacía de los Derechos humanos en tanto que categorías trascendentes e individuales: la libertad sexual, la libertad de expresión, de circulación, la ciudadanía, el parlamentarismo, el voto; y defiende un “relativismo constructivista” en el que el ser humano es una realidad plástica y maleable; y la política no tiene que ver con el poder sino con la voluntad, y en última instancia con el deseo. El único objetivo parece ser situarse mejor en el mercado de las ideas, o tal vez, ganarse la vida. La neocolonización ideológica postmoderna y el imperialismo del Siglo XXI Desde hace apenas unos años, antes de lo que calculaban los Think tank estadounidenses, ha surgido una multipolaridad en lo económico, lo político, lo militar e incluso lo geoestratégico. Ciertamente, la guerra en Siria donde, a petición del gobierno sirio, la coalición liderada por Rusia ha puesto freno a las aspiraciones europeas y estadounidenses, es muestra de este retroceso estadounidense; o la fuerza con la que China se está haciendo con el comercio a nivel mundial, también apuntan a esa pérdida de hegemonía. Pero en ninguno de los dos casos hay contradicciones ideológicas. Ni en el caso de Rusia ni en el de China ya que ambos países plantean confrontaciones en el ámbito económico, geoestratégico y en última estancia de poder pero no en cuanto al cuestionamiento del capitalismo. Estados Unidos no tiene problemas ideológicos sino económicos y geoestratégicos con Rusia (el último encuentro de Donald Trump y Vladimir Putin en la cumbre del G20 en Helsinki que tanto enfadó a las agencias estadounidenses así lo muestra), tampoco los chinos son una amenaza ideológica o política sino económica por el reparto de los recursos y de los mercados. Los problemas ideológicos surgen cuando hay países que violan alguno de los dogmas del capitalismo: países soberanos que utilizan sus recursos para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, que practican el internacionalismo, que se plantean como horizonte el desarrollo social y humano, que subordinan la propiedad privada al bien colectivo, o países cuya identidad nacional, religión (determinada concepción del islam) o cultura, alimentan los sueños y las resistencias de los pueblos. La guerra actual, en mayor medida que las anteriores, debido a la capacidad bélica equiparable entre las grandes potencias se está dando fundamentalmente en el campo ideológico. El comandante Fidel Castro supo anticiparlo antes que ningún otro estratega mundial cuando planteó para Cuba, en plena crisis tras la caída de la Unión Soviética, la “batalla de las ideas”. El imperialismo cultural que tan maravillosamente analizó Edward Said en el caso de la novela del siglo XX y que según su propuesta analítica fundamentó y/o creó las condiciones para el imperialismo económico y político, incluso, citando a W. Blake puede que precediera a esta expansión, sirve para entender la continuidad y la potencia de la cultura para la continuidad del dominio capitalista. Durante la Guerra Fría dos fueron las claves del imperialismo cultural: la generalización del modo de vida americano mediante todo tipo de productos de las industrias culturales monopolizadas por EEUU (especialmente el cine, pero también revistas como Encounter para los círculos intelectuales, Reader’s Digest para los sectores más populares, agencias de información y medios como La voz de América, conciertos, etc. ); y otro elemento clave fue servirse de los intelectuales de izquierdas no comunistas profundamente antisoviéticos (5). A través de ellos no sólo se difundían los productos artísticos estadounidenses sino que se conseguía una mayor credibilidad en las críticas a la Unión Soviética. Un ejército de intelectuales, académicos, escritores y artistas han sido los responsables del apuntalamiento constante de un sistema económico que hace años amenazaba ruina. Agencias de inteligencia, institutos de investigación, ONG, y demás organizaciones al servicio de los intereses estadounidenses se han encargado de organizar y orientar a este ejército. El intelectual postmoderno se asemeja en sus funciones a lo que Gramsci denominaba intelectual orgánico. Constituye ese grupo de productores culturales contemporáneos que han renunciado a servir de guía a unos movimientos sociales cada vez más reformistas y se reproducen acomodados en sus nichos de diversidad. Son principalmente intelectuales mediáticos. Estos intelectuales intentan defender su identidad “contestataria” e inconformista recurriendo a un lenguaje pretendidamente marxista o provocador, antiliberal y anticapitalista, especialmente en la superficie. Pero acaban cayendo en la pura retórica vacía de un lenguaje plagado de tópicos, gaps, incluso chistes fáciles cuando de lo que se trata es de ganar audiencias que pudieran traducirse en votos. El intelectual postmoderno busca en el mercado de la disidencia grupos que le permitan seguir ocupando un lugar en las portadas de los medios, muchas veces en los medios alternativos para no dejar de estar en el “candelero”. De este modo las prácticas revolucionarias, que sin duda las hay, se han quedado huérfanas de teoría. F. Fanon, Aimé Cesaire o C.L.R. James ya denunciaron en su día esa colonización cultural del siglo XX que relegaba las categorías de raza o género a epifenómenos del capitalismo y llevaba a los partidos comunistas a subordinar las luchas por la descolonización a las luchas del obrero occidental ilustrado. Denunciaban que no se entendiera que el capitalismo llevaba implícito el racismo y la discriminación de los pueblos a los que sometía y que los fascismos simplemente habían implementado en Europa lo que hacía siglos practicaban los capitalistas en las colonias. La colonización cultural del siglo XX pasaba pues por interceptar los movimientos de liberación que surgían en las colonias europeas. Y fueron muchos los intelectuales vinculados a los partidos comunistas europeos que asumieron el discurso racionalista ilustrado para distanciarse de los movimientos de liberación. En el siglo XXI la cultura y la ideología postmoderna siguen alzando las banderas ilustradas del siglo XX: el Estado de Derecho, la democracia (burguesa), la libertad, la igualdad (de oportunidades). Pero ahora tiene que ocultar el fracaso concreto y real de esta mitología reciclando dichos principios con formatos más actualizados: gobernanza, participación, empoderamiento, centrismo… La actitud buenista sirve de máscara moral para los intereses de grupo (familia, amigos, colegas) y ayuda a neutralizar las resistencias que se dan en el plano de la vida material y cultural de los pueblos. Las universidades europeas siguen reproduciendo ese hombre blanco ilustrado pero ahora armado con aplicaciones y móviles de última generación que afirman ser la “voz de los sin voz”. Grosfoguel, el teórico del decolonialismo plantea que para ser un proyecto radical no sirve sólo con ser anticapitalista sino que hay que ser antisistema (antipatriarcal, antirracista, anticolonial, no imperialista…) hay que pensar que no se habla sólo de un sistema económico sino de una civilización-mundo “que nace de la expansión colonial europea”(6). Pero eso significa, entre otras cosas, la necesidad de romper con la mitología occidental que construyó un sistema de Estados nacionales y sistemas políticos parlamentarios para ejercer más eficaz y racionalmente la dominación. Los mitos del parlamentarismo burgués y del sistema electoral que le legitima tienen que ser revisados a la luz de la realidad material no de la realidad imaginada o deseada. Por otro lado, la institucionalización de las izquierdas y las tertulias televisivas han domesticado definitivamente cualquier indicio contestatario. El activista se ha transformado en un “seguidor” de tuits de sus políticos de moda, las redes sociales le ocupan más tiempo que la protesta en las calles. La neocolonización cultural del siglo XXI está en marcha a través de las múltiples autopistas virtuales cuyo peaje es la conciencia crítica de los usuarios. Si el siglo XX fue caracterizado por los situacionistas como la sociedad del espectáculo hoy podríamos hablar de la época del enmascaramiento. No se trata ya de representación sino ocultación intencionada, y no es sólo ocultar el significado del mundo es hacer que este desaparezca: virtualizarlo. Es por fin lograr que la forma lo sea todo, el significante por encima del significado. Otro de los elementos fundamentales del imperialismo cultural fue, en la modernidad, el refugio en el contrato o, dicho de otra forma, una nueva forma de legalidad y de legitimidad racionales. Sobre este derecho que emanaba de la representación y la delegación de la voluntad popular en los parlamentos se conseguía someter al pueblo. En los procesos de descolonización del siglo XX el modelo de Estado de derecho y la representación parlamentaria sancionada mediante el procedimiento electoral se convertirían en la nueva forma de sometimiento de las nuevas naciones independizadas a las élites nacionales. En el siglo XXI, las élites políticas e intelectuales occidentales y de las antiguas colonias encuentran en el Estado de derecho, que como diría Marx no es otro que el Estado burgués, el mejor refugio para estar a salvo de las grandes confrontaciones sociales. Desde mi punto de vista, todo lo anterior constituye evidencias de que la potencia que lidera el mundo, Estados unidos, ha perdido la guerra económica, está perdiendo la militar y la política pero no la ideológica. En este terreno, como ya anticipara Gramsci, la hegemonía sigue estando del lado de la clase dominante que ha conseguido que las clases dominadas compartan sus valores, deseos e ideología. Mantener el mundo escindido: el alma y el cuerpo, lo individual y lo colectivo, el hombre y la naturaleza, la teoría y la práctica… Ciertamente la barbarie homogeniza que es como decir que el capital convierte todo en mercancías. La civilización occidental, o, más bien el proceso civilizador europeo, no ha dado como resultado un mundo diferenciado, rico y variado, sino todo lo contrario. Aunque hoy los medios de comunicación y las redes sociales nos presentan un mundo plural y multicultural la realidad es que lo diverso que nos muestran concierne sólo a la apariencia, a lo puramente estético. Es la naturaleza corpórea, psíquica, material, humana, la que es múltiple, rica y variada, aunque siga ciertas pautas que permiten predominar en ella la pulsión de vida frente a la pulsión de muerte. Lo diferente no es una cualidad propiamente humana sino de la naturaleza y nosotros también somos producto de la naturaleza. Son las formas en las que se presenta la “nuda vida” que diría Agamben, las que son diversas y responden a la necesidad de conservación de las especies. Lo específicamente humano son las diferencias construidas desde la consciencia, no menos reales ni menos fundamentales. La consciencia que hace pasar por la razón la interpretación de los acontecimientos y nos permite distinguir entre los asesinatos cometidos por el Estado de Israel y el acto desesperado de un palestino que se inmola. Es desde esa conciencia diferenciadora que los seres humanos nos negamos a ser estandarizados y transformados en mercancías intercambiables; de ello depende nuestra propia subsistencia. Sin embargo, esta pulsión básica, sustantiva y material en cierto sentido, es reconducida hacia una diferenciación superficial, banal, que impide la unidad de acción contra el capitalismo: identidades a la carta sin ningún denominador común. Existe una unidad cultural/biológica del conocimiento y la acción que ha sido rota en los últimos doscientos años por el capitalismo (7), sobre ella se sostiene la explotación. El Capitalismo necesita originalmente de la fragmentación y la división entre el pensar y el hacer, la división del trabajo que aumente la eficacia de la explotación de los sujetos y de los pueblos. La modernidad se construye ideológicamente sobre las dualidades que sirvieron de base al cristianismo pre-moderno para garantizar el sometimiento de los cristianos y el poder de la iglesia en la tierra. El par alma-cuerpo se traslada a la modernidad como razón-cuerpo y esta separación permitirá operar el ejercicio de la explotación sosteniendo ideológicamente una igualdad de derechos y de oportunidades que no cuestionan las desigualdades materiales, objetivas; y que además se convertirá en la trampa del intelectual postmoderno. Reconstruir la unión entre el pensar y el hacer es uno de los grandes retos de una cultura verdaderamente revolucionaria, es decir, aquella que sea capaz de enfrentarse al imperialismo del siglo XXI. Los intelectuales deben trabajar en esta reunificación confrontando sus análisis con la realidad de las necesidades humanas, sean estas psíquicas o materiales. Lo mismo que Marx no distingue entre los productos del trabajo humano ya sean intelectuales o materiales, pues poseen valor de uso (satisfacen necesidades ya sean menta-les o físicas, reales o imaginarias) y valor, de la misma forma pensar/analizar son acciones humanas que no pueden ser reducidas a procesos mentales única y exclu¬sivamente en la medida en que suponen gasto de energía (física) y se encuentran ineludiblemente conectadas a los actos comunicativos sin los cuales no podrían darse. Los intelectuales comen, se protegen del frío, aman, ríen, odian…Tampoco la práctica es acción pura, nunca lo fue: en cuanto acción humana, implica “estar orientada a un fin, de lo contrario es un acto reflejo o imitativo; necesariamente está guiada por el conocimiento. El conocimiento se nutre de la acción y es acción. Solo el pensar informático (inteligencia artificial) es cono-cimiento puro porque sus premisas y sus fines le vienen dados“(8). Este imperialismo cultural del siglo XXI que vamos cartografiando se alimenta de nuestras buenas intenciones. La desconexión entre causa y efecto, entre el pasado y el presente, hace posible que los intelectuales queden al resguardo de su responsabilidad. En el campo de la lucha armada se expresa en la doctrina de la “intervención humanitaria” que tan buenos resultados ha dado entre los intelectuales europeos que acabaron justificando la intervención armada en Yugoslavia, en Libia, en Siria o en Ucrania. En los shows televisivos que se disfrazan de tertulias o debates de actualidad proliferan los microrrelatos postmodernos donde se juzga y sentencia a los gobiernos latinoamericanos que no cumplen con las formas políticas y culturales de las antiguas metrópolis, siempre evaluados desde la arbitrariedad, unos sí otros no, previamente señalada por la agenda mediática. Si en el imperialismo del siglo XIX y XX Edward Said estudiaba la novela por considerarla “el objeto estético de mayor interés a estudiar en su conexión particular con las sociedades francesa y británica, ambas en expansión” (9), no caben dudas de que a principios del XXI hay que estudiar el cine de superhéroes, los cómics (10), las series de televisión y las redes sociales. Para Said, en el imperialismo, la batalla principal se libraba por la tierra pero “cuando tocó preguntarse quién la poseía antes, quién tenía el derecho a ocuparla y trabajarla, quién la mantenía, quién la recuperó y quien planifica ahora su futuro, resulta que todos esos asuntos habían sido reflejados, discutidos e incluso, durante algún tiempo, decididos en los relatos. Según ha dicho algún crítico por ahí, las naciones mismas son narraciones. El poder de narrar, o de impedir que otros relatos se formen y emerjan en su lugar, es muy importante para la cultura y para el imperialismo, y constituye uno de los principales vínculos entre ambos” (11). Los microrrelatos postmodernos que circulan a gran velocidad por las redes van conformando matrices de colonización cultural: el indigenismo, el género, el ecologismo, las elecciones, la representación. Todos ellos debidamente sustanciados fuera de la lógica capitalista. No hay historia, no hay violencia solo presente y buenas intenciones. Cuando el Ente sionista de Israel a través de su embajada en Nigeria regala 70 Tablet a niños nigerianos con la bandera de Israel en la parte trasera está trasladando el relato del progreso y la tecnología como valores vinculados al Estado sionista. Cuando los intelectuales europeos, en las nuevas agresiones imperialistas a América Latina, por ejemplo en Venezuela o en Nicaragua, se comportan como si tuvieran que autorizar a los gobiernos latinoamericanos a ejercer su autoridad gubernamental sobre las oposiciones violentas, sobre las élites golpistas, o sobre sus leyes o prácticas políticas, están trasladando el relato de colono ilustrado. Así, un nuevo modo de autoritarismo particularista se extiende por todo el espectro teórico de izquierdas. La ética, los principios religiosos y las teorías universales son convertidos en anatemas contra los que se alzan un ejército de filósofos, politólogos, sociólogos y antropólogos dispuestos a liquidar cualquier propuesta de unidad de acción. La religión se presenta como un obstáculo insalvable, por ejemplo, para apoyar a Hezbollá, el único movimiento que ha sido capaz de derrotar al ejército de Israel, que coloca la causa palestina en el horizonte de su lucha y que consigue el respeto de la mayoría de las poblaciones árabes. La modernidad propone no una laicidad sino una secularización consumista que lo mismo destruye la religión que al ser humano, decía Passolini. La igualdad de mercado permite el enmascaramiento del conflicto latente entre las necesidades sociales y la propiedad de los bienes para satisfacerlas. El imperialismo del siglo XXI ha llenado de dogmas invisibles la mente de los ciudadanos europeos gracias a los intelectuales de izquierdas. Mientras que los dogmas del imperialismo del siglo XX eran reconocibles a poco que se ahondara en la ideología liberal (el mercado, el equilibrio, la eficacia…) en estos momentos se presentan como consignas de izquierda términos como derechos humanos, diversidad, identidad, etc. Si el imperialismo tardío del siglo XX trató de cerrar el paso a las revoluciones con el discurso del “fin de las ideologías” y por tanto el “fin de la historia”, el del siglo XXI trata de conjurarlas con la invención mitológica del pasado según la ideología y los deseos (ej. La construcción imaginada de Israel), los mitos nacionalistas, los derechos universales, la multiculturalidad, la diversidad, etc. Pero la unidad no es el individuo sino la sociedad. Y no hay sociedad que pueda ser construida como un sumatorio de individualidades. De la misma forma que ocurre con la memoria, lo colectivo y lo comunitario es un lastre para el nuevo imperialismo, de ahí ese discurso postmoderno contra los liderazgos, contra las organizaciones, contra los héroes y las banderas. De ahí ese ensalzamiento constante del individuo, del grupo y de las microidentidades. Reconciliar el relato con la vida, ocuparnos del mundo que camina Para Said, existían “humanistas profesionales” que son “incapaces de establecer conexiones entre la crueldad prolongada y sórdida de prácticas como la esclavitud, la opresión racial y colonialista o la sujeción imperial, en el seno de una sociedad, por un lado, y por otro, la poesía, la ficción y la filosofía de esa misma sociedad (12). En el imperialismo cultural del siglo XXI se mantiene esa desconexión y es frecuente que la literatura, el cine, o la filosofía utilicen los casos reales para transformarlos en ficciones inocuas y desvíen la atención de la crítica radical al capitalismo. Académicos e intelectuales postmodernos se centran en debatir sobre los procedimientos cuando lo que está en juego, tal y como planteara Foucault es la propia vida humana, no las formas específicas en las que se expresa. Es así que la particularidad de los sistemas políticos o de los derechos ciudadanos no respetados hacen desaparecer las amenazas globales (la guerra, la depredación del medio ambiente, el hambre…) por arte de magia. Defender un sistema de partidos, un parlamento, unas elecciones, la libertad de expresión, los derechos de ciudadanía se colocan por encima de la amenaza global de la guerra imperialista o de la producción de bienes básicos para resolver el alimento, la salud, el alojamiento o la educación. En el ámbito de la política, los ideales ilustrados como la igualdad, la solidaridad y libertad que en el siglo XX sirvieron para alentar y legitimar el alzamiento de los pueblos colonizados contra las metrópolis, hoy, sólo se conciben en su “cualidad trascendente” separados de lo cotidiano de forma que son utilizados para arremeter contra los procesos revolucionarios latinoamericanos que defienden su soberanía y su independencia económica y que en ocasiones no “respetan adecuadamente” los derechos humanos. Cientos de veces Venezuela tiene que defender su democracia y la transparencia de su sistema electoral, no hay momento en el que Cuba no deba argumentar lo innecesario de un sistema de partidos al estilo europeo o que Bolivia no deba justificar el recurso al extractivismo para obtener recursos económicos. Pero sin duda el conflicto central de nuestro mundo queda fuera de las preocupaciones del intelectual postmoderno: el conflicto entre el Capital y el trabajo. A pesar de vivir en un mundo inundado de desarrollos tecnológicos y culturales espectaculares la lucha por la subsistencia sigue anclada en una lógica embrutecedora que reduce al sujeto a su expresión más primitiva, una pieza insignificante, sin conciencia, apenas pura energía (física o intelectual) que es extraída para alimentar la maquinaria global. En el Capitalismo la lógica de las necesidades queda subordinada constantemente a la lógica del beneficio. El capitalismo no es sólo un modo de producción es un sistema en el que cada una de sus partes no puede ser aislada y funcionar por separado. La fundamentación ideológica del capitalismo está en la individualización opuesta a la sociabilidad –esta última única garantía de la pervivencia de la especie humana- y en la escisión del ser humano (alma, cuerpo, razón-sentidos). El intelectual que desarrolla su potencia históricamente sólo ha podido hacerlo restituyendo la vida y su forma específica, o dicho de otro modo, actualizando constantemente en su práctica cotidiana la potencia que encierra la vida humana y creando así nuevas formas de vida, distintas a la forma capitalista existente. Hoy ese intelectual parece haberse extinguido. Volvamos a Gramsci y reivindiquemos una filosofía de la praxis que encuentre en las actividades y pensamientos cotidianos, en las prácticas de solidaridad diarias, en el internacionalismo, elementos para construir un mundo realmente alternativo. El filósofo Terry Eagleton propone en su último libro sobre el Materialismo ocuparse del cuerpo, pero no del “cuerpo étnico, genérico, queer, hambriento, construido, perecedero, decorado, discapacitado, cibernético, biopolítico” (13) sino de lo que tienen en común cada uno de los seres humanos, aquello que nos permite subsistir como especie (animal y cultural), el cuerpo como una realidad material que necesita alimentarse, alojarse, educarse, pensar, amar, reír… Hablamos de esa materialidad histórica de la que se ocuparon Marx y Engels, y E.P. Thomson, Gramsci, Mariátegui, el Che y Fidel, que les llevó hacia el universalismo revolucionario que reivindicaba la igualdad en contraposición a la explotación capitalista. No puede haber emancipación, ni soberanía, ni vida digna de ser vivida en el marco cada vez más estrecho de los particularismos individualizantes que no van más allá del pequeño grupo identitario, que, enemigos de la historia, no pueden proyectarse más allá del presente y del grupo al que pertenecen. La tarea de la izquierda es transformar todas las energías sociales en acciones conscientes, no negarlas, ni inventarlas. La tarea de la izquierda es ocuparse de los problemas reales, materiales, y no volver una y otra vez sobre problemas y cuestiones ya resueltas hace muchos años, como por ejemplo la incompatibilidad del capitalismo y la democracia, o la imposibilidad de la reforma del capitalismo, o de una acumulación de capital sin explotación, o una propiedad privada promotora del bien colectivo. La tarea de la izquierda y de los intelectuales revolucionarios no puede ser otra que ponerse al servicio de la vida, concreta, material, y no del Capital. Finalmente, dado que el imperialismo no es sino la expansión globalizada del Capitalismo, enfrentarse al imperialismo del siglo XXI implica necesariamente la conformación de un Frente internacionalista que haga suyas las luchas y las resistencias de todos los pueblos contra el Capitalismo, en todos y cada uno de los ámbitos en los que despliega su arsenal bélico. Notas y referencias: 1- XVI planteó esta curiosa situación de aceptación de la servidumbre en su libro “la servidumbre voluntaria”. 2- Cuando utilizo el término economía hablo en realidad del capitalismo. De hecho cuando los economistas, los políticos y el público en general habla de economía en realidad de lo que se está hablando es del modo de producción hegemónico que es el Capitalismo. Para el desarrollo de este tema ver Ángeles Diez, “La economía y los pretextos”, Rebelión, 26/11/208 <https://www.rebelion.org/noticia.php?id=76518> 3- Alain Badiou, El despertar de la historia. Ed. Clave Intelectual, Madrid, 2012, pág.22 4- RT, “Periodista británica: Los cascos blancos trabajan como terroristas”, https://actualidad.rt.com/actualidad/263009-medios-promocionar-cascos-blancos, (Consulta 14/02/2018) 5- La investigadora británica´, Frances Stonor Saunders, en su obra “La CIA y la Guerra Fría cultural” así lo afirma tras un exhaustivo trabajo de entrevista a ex miembros de la CIA, análisis de documentos desclasificados y materiales diversos de la época. 6- Ramón Grosfoguel, entrevista, El Solitario, (https://www.elsaltodiario.com/nacionalismo/ramon-grosfoguel-si-te-posicionas-del-lado-del-estado-espanolista-no-te-quejes) 7- Humberto Maturana, R. y Fco Varela, G. ” El árbol del conocimiento. Las bases bioló¬gicas del entendimiento humano” Santiago, Ed. Universi¬taria 1984. 8- ibidem 9- Edward W. Said, Cultura e imperialismo. Ed. Debate, Barcelona, 2018, p. 15 10- Datos los comics en España la publicación de cómics se incrementó en el 2017 en 500 títulos. 11- Edward W. Said, Cultura e imperialismo. Ed. Debate, Barcelona, 2018, p. 15 12- Edward W. Said, Cultura e imperialismo. Ed. Debate, Barcelona, 2018, p. 16 13- Terry Eagleton, Materialismo. Editorial Península, 2017, pág. 12 (Fuente: Canarias Semanal / Autora: Ángeles Diez)



  • Catalunya: La violencia de la ultra-derecha. Una operación de estado
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    20/08/2018
    “Quien no comparte la batalla, compartirá la derrota. Ni siquiera la batalla evita, quien quiere evitarla”. Bertolt Brecht A mí, decidme ‘conspiranoico’. Pero en todo esto de la violencia de la ultra-derecha ha puesta en marcha una operación de estado para barrernos como pueblo organizado. Aquí hay juego compartido, de niveles de implicación diferentes, de los partidos del 155, la policía (la Guardia Civil, la policía española y también los Mozos, con distintos roles), la judicatura y la cobertura de muchos medios. La ultra-derecha no campa impunemente porque sí. Es una pieza de un juego que busca detonar violentamente la sociedad catalana, generar miedo de la implicación política no obediente y conseguir que los partidarios del ‘no’, votantes de los partidos del 155, constituyan un bloque granítico. Quieren secarnos en nuestras fuentes: destruir el espíritu y la organización civil, popular, alegre y combativa que ha llenado calles y ha puesto el estado español en jaque. La secuencia es bastante clara:
    1. Violencia masiva e indiscriminada el 1-O contra gente que no hacía nada, que ni se resistió a los golpes.
    2. Discurso hooligan del rey felicitando la violencia y animándola.
    3. Cierre en la prisión sin juicio, como escarnio, con gran violencia simbólica, tanto de dirigentes políticos pacíficos como de civiles del pacifismo más radical.
    4. Aplausos, acuerdos, sonrisas, golpecitos a las espaldas, abrazos de satisfacción profunda y complicidad de líderes políticos y de opinión del PSC/PSOE, de Cs y del PP, y algún despistado más.
    5. Proliferación de ataques de otra tensión y violencia ultra-españolista contra personas, símbolos y establecimientos pacíficos, civiles, públicos, normales.
    6. Archivo de todas las denuncias de estas agresiones: impunidad.
    7. Justificación y comprensión cómplice por parte del bloque del 155 y los estamentos centrales del estado español (ejército, policía, justicia, Telecinco/Cuatro, RTVE y Antena 3 / la Sexta).
    8. Sonrisas socarronas de ver como van consiguiendo –a copia de empujar y empujar– de instalar el clima y la imagen de conflicto y violencia en Cataluña.
    9. Los Mozos, con un supuesto gobierno efectivo y mando soberanista, ausentes. Barra libre para atacar civiles, gente pacífica, tiendas, puestos.
    Cuesta mucho, eh?, que una sociedad normalice la violencia conducida por la esfera pública y con su apoyo contra civiles desarmados, vulnerables y pacíficos. Hace falta mucha gimnasia, mucha bilis, muchos programas de televisión, mucho cinismo y mucha mentira porque una sociedad (específico para ser honestos: unas aparentemente amplias capas silenciosas de la sociedad española, incluyendo una parte aparentemente importante de la catalana) conviva indiferente en la violencia indiscriminada y gratuita contra vecinos suyos. Al azar, porque piensan como piensan. Por otro lado, quienes a pesar del clima hostil osan de continuar reivindicando derechos y libertades por la vía pacífica reciben miles de denuncias, condenas, controles de identificación por razones políticas, son filmados y fotografiados, hay cargas policiales gratuitas… Un hostigamiento que parece que quiera provocar, más que no ninguna otra cosa (garantizar el orden público?, hacer respetar el acatament obligatorio de la doctrina constitucional?). Un acoso todavía más exhaustivo y desproporcionado hacia los CDR, el eslabón que la estrategia policiaca identifica como la más débil, la más fácil de provocar. A mí, con todos los respetos, todos estos hechos sumados me hacen pensar que hay una estrategia deliberada y pactada para hacer estallar la violencia, aunque sea para autodefenderse de los linchamientos impunes de la ultra-derecha, en la banda soberanista/republicana de algún sector (joven, activista, típico del blanco policial) para justificar aquello que hace meses, si no años, que dicen que acabará pasando: que con violencia sólo cabe la ley antiterrorista y la suspensión (todavía más, todavía) de derechos, organizaciones e ideas. Pero hoy por hoy el problema que tenemos delante es de seguridad contra el terror neonazi y de tarats espontáneos, que se sienten acompañados, aplaudidos, reconocidos en su (sucia pero necesaria) función de sembrar el pánico con violencia gratuita cuanto más indiscriminada mejor, contra cualquier que se menee, para indicar que todos podemos ser agredidos en cualquier momento. Hoy por hoy, delante tenemos el deber de protegernos y defender nuestros barrios y ciudades de la violencia parapolicíaca y extrajudicial del estado español por medio de ex-legionarios, neonazis, tarats y hooligans varios que han respondido a su llamamiento. Porque cómo siempre pasa, un golpe activado este mecanismo informal y hasta cierto punto incontrolado, primero irán contra los ‘llacistes’, después contra los ‘jóvenes con peines’, después contra los ‘negros y los moros’, por el camino agredirán mujeres y el trabajazo que tendremos a proteger nuestra gente, con la policía (los Mozos) esperando que nos defendemos para hacer foto,vídeo, denuncia, detenciones, titulares sobre terrorismo, reportaje de ‘Callejeros folloneros’ y demés parafernàlia habitual. Tan sólo espero que en esta pesada, pesada, triste trinchera que tendremos que levantar, me encuentre quién me tengo que encontrar. Aparcando diferencias en la lucha por libertades básicas, espacios sin miedo y protección de la sociedad civil. Espero no encontrarme decepciones ni deserciones vergonzosas, y que Coscus, Rabells y más justificadors del estado español bajo apariencia de realismo práctico sepan cuál es el lugar de cada cual de nosotros cuando el estado profundo y la ultra-derecha pretenden de imponer el terror. Es para ellos la frase de Bertolt Brecht del final del texto, rescatada de un tiempo de donde muchas cosas tendremos que aprender plegados. Y finalmente, y la cosa más importante para no perder esta batalla que nos cargan ignominiosamente sobre la espalda: la violencia y la ultra-derecha lo ejerce una inmensa minoría de la población, normalmente vinculada a las cloacas policiacas del estado español o directamente salida de allá. Quieren que en la rabia y la impotencia por tanta impunidad señalamos todos los y las vecinas contrarios a la independencia o contrarios al referéndum unilateral. Y no. Permanecerán en silencio, de acuerdo. Silencio que podemos considerar cómplice en situación de tanto desnivel entre estado parapolicíac y ciudadanía perseguida. Pero EN ABSOLUTO la mayoría de votantes del ‘no’ comparten, si la ven y la comprueban, esta operación de terror y cloacas. Hace falta, pues, seleccionar bien quién culpamos en nuestros discursos, comentarios y reflexiones. Hace falta, pues, ser muy selectivo, muy cuidadoso. Hay que documentar y explicar qué pasa, incluso a quien aparentemente no tiene ni gota de ganas de escuchar razones. Hace falta que el estado español pierda esta batalla perdiendo la adhesión que cree que tiene entre estos sectores de la población de Cataluña. Y del resto de su territorio siempre que sea posible. Nosotros nos tendremos que cuidar y nos tendremos que defender, sólo faltaría!, de la ultra-derecha y de la provocación mediática y policial, que juntas juegan diferentes roles complementarios. Pero con la cabeza clara que la batalla que entregaremos es una batalla de mayorías sociales y democráticas contra un régimen que se sostiene en la violencia, el control mediático y la persecución política. (Fuente Vilaweb / Autor: Quim Arrufat)



  • Las cinco maravillas del Gaztetxe Maravillas
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    20/08/2018
    Primera maravilla: el antagonismo de la okupación popular frente a la ocupación fascista. La okupación de un local, un edificio o de una tierra, o sea, la recuperación por el pueblo de aquello que le arrebató la burguesía, es justo lo contrario que la ocupación de un local por el fascismo, como veremos. El gaztetxe Maravillas de la plaza Navarrería de Iruña (Euskal Herria), un palacio abandonado, responde a una estrategia de autoorganización popular, trabajadora, que se autogestiona para impulsar la emancipación del pueblo obrero mediante la emancipación juvenil como detonante de concienciación colectiva. El gaztetxe es así un experimento de contrapoder juvenil que demuestra no sólo a otros sectores de la juventud sino también de los adultos que es posible crear islotes de libertad en el océano capitalista. Islotes siempre sometidos a toda clase de presiones y amenazas para acabar con ellos. Por el contrario, cuando los neonazis de Hogar Social Madrid ocupan un edificio en el que estaba el Registro de la Propiedad sito en la calle Príncipe de Vergara, en Madrid (España), no quieren cuestionar la propiedad capitalista sino reforzarla mediante la legitimación del fascismo, del racismo, de las jerarquías autoritarias y verticales que ejercen la caridad para con la clase obrera empobrecida, alienándola con el nacionalismo imperialista español y el odio a la solidaridad entre los pueblos, clases y mujeres explotadas. Los valores del gaztetxe se sostienen, como su propio nombre indica, en la praxis del poder juvenil que rompe o al menos debilita las cadenas del poder adulto con la autoorganización, la autogestión, la autodeterminación y la autodefensa. Sin precisiones ahora, una de las grandes diferencias entre el poder juvenil y el adulto radica en que la obediencia y el patriarcado son características del segundo, como lo son también el miedo al pensamiento crítico y a la libertad. El fascismo es el epítome del poder adulto en su esencia bruta aunque haya neofascistas relativamente jóvenes pero envejecidos mentalmente. Segunda maravilla: la cuestión de la propiedad. El gaztetxe quiere ser en la medida de lo posible un pequeño poder comunal, protosocialista, que cuestiona en su día a día la irracionalidad esencial de la propiedad burguesa y la necesidad urgente de socializar el suelo como primer paso ineludible para garantizar la calidad de vida del pueblo trabajador. Por esto mismo, un hilo rojo conecta al gaztetxe con un taller o fábrica okupada por las y los obreros en huelga, etc.: esa okupación se orienta hacia la definitiva recuperación de ese espacio al emanciparse como espacio socializado mediante la legalidad del pueblo que es la ilegalidad de la burguesía, y viceversa. No decimos nada nuevo ni descubrimos ningún misterio al insistir en el crucial problema de la propiedad. El antagonismo entre la propiedad burguesa y la socialista, o comunal para rescatar la autocrítica de Engels, pudre ahora más que nunca antes la civilización del capital. Debemos referirnos siempre a ese antagonismo para descubrir la razón última que impulsa a los representantes sociopolíticos del capital en Nafarroa e Iruña, en todas partes, a cerrar los gaztetxes y las empresas recuperadas, a legislar y aplicar toda serie de prohibiciones u obstáculos previos a los embriones de contrapoder popular. Sean groseramente reaccionarios o educadamente reformistas, los delegados sociopolíticos del capital saben que su cómoda forma de vida, sus sueldos, dependen de la efectividad de su servidumbre al capital. Cuando la iniciativa juvenil y popular empieza a reivindicar necesidades y derechos socialistas inaceptables por el capital, los amables reformistas que defienden sus intereses se ponen nerviosos porque el capital les recuerda para qué les ha prestado el poder legal que administran. Y es que, como dijo el alcalde peneuvista de Bilbo, Azkuna, cuando solemnemente justificó el desmantelamiento violento de Kukutza: la propiedad es intocable. También el monstruo de la propiedad burguesa aplastó Kortxoenea y revolotea sobre Errekaleor y sobre tantos y tantos embriones de esperanza humana: hay que destruirles antes de que germinen y demuestren que se puede construir el futuro libre mediante la libertad presente. Tercera maravilla: la nación popular, comunal, trabajadora. El gaztetxe es autoorganización juvenil que se identifica como euskaldun y busca autogestionarse cada vez más mediante el euskara como valor de uso comunal. Por ello el contenido de nación vasca que desarrolla es contrario al conjunto de la ideología burguesa que lleva en su seno formas complementarias de nacionalismo español en sus varias expresiones, de autonomismo y regionalismo de las medianas y pequeñas burguesías autóctonas, y del cosmopolitismo fabricado por el capital financiero mundial para combatir el internacionalismo de los pueblos. Dado que el gaztetxe es la praxis de lo común desde y para su valor de uso, el idioma y la cultura en la que se expresa cada vez más, el euskara en su praxis diaria confirma aquella vital e imprescindible afirmación de Marx de que la lengua común es «el ser comunal que habla por sí mismo». Esto también es inaceptable para un capitalismo que tiene en su industria político-cultural una de las ramas más rentables, unida a la del turismo destructor de las identidades populares e impositor del opresor engaño de la «ciudadanía del mundo». Y por lo mismo, la lengua como valor de uso comunal, es decir, como conciencia revolucionaria, también es inconciliable con la mercantilización que de ella hace el autonomismo y en menor medida el regionalismo. O sea, el gaztetxe ayuda a la (re)construcción de otra nación vasca antagónica con la propiedad capitalista. Cuarta maravilla: la conciencia política en el puesto de mando. Lenin decía que la política es la economía concentrada. La lucha por la propiedad comunal ataca a la raíz material y simbólica de la dictadura burguesa que sostiene la extracción de plusvalía. Tanto en el gaztetxe como en una universidad en huelga, en un hospital movilizado o en una asamblea popular y obrera externa al parlamento en la que se debate cómo introducir la democracia directa en el sancta sanctorum de la ficción burguesa de democracia, en estas y otras prácticas de democracia de base, actúan niveles más o menos desarrollados de conciencia política que se ha formado comprendiendo que la única solución es construir el poder popular. El gaztetxe como espacio común sólo vive en la medida en que sirve para interrelacionar la mayor cantidad posible de luchas: desde la Amnistía y antipatriarcal hasta la ecologista pasando por el urbanismo y el antirracismo, la lucha contra el narcocapitalismo, el arte y la cultura en todas sus formas, la emancipación de las sexualidades y los afectos, y un inacabable etcétera. Un mínimo debate demuestra que esas luchas en apariencia inconexas entre sí, tienen sin embargo un denominador: en la medida en que avanzan apuntan al poder de clase de la propiedad privada: cárceles y torturas, mujeres como propiedad masculina, naturaleza mercantilizada, urbanismo para ricos, explotación sexo-económica de las y los migrantes, las drogas como arma de destrucción y de ganancia… Según se descubren sus conexiones con la tasa media de beneficio del capital también se desvelan sus contenidos políticos. La teoría siempre es necesaria y por eso se comprende que, entre las múltiples tareas a realizar, también estaba organizado un curso de crítica de la economía capitalista desde su esencia política. Y quinta maravilla: la autodefensa. Frente a la entrada del gaztetxe Maravillas, en la mitad de la plaza hay un taburete, una mesa normal de esas de formica y varios micrófonos. Alrededor muchas personas y algunos periodistas que rodean a una pareja que explica en euskera y español el inminente cierre del gaztetxe. Estamos ante uno de los métodos de autodefensa no violenta. Hay otros muchos métodos, pero pasan siempre por la explicación de los porqués de la represión: dado que el gaztetxe asume que la política está en el puesto de mando, su autodefensa consiste en explicar todos los intríngulis ocultos de la política del poder para movilizar amplios sectores populares en defensa del gaztetxe. La autodefensa comienza desde antes de okupar el gaztetxe, desde el momento en el que se decide abrir otro en respuesta al que nos están cerrando en ese instante. La autodefensa no es otra cosa que la ofensiva juvenil permanente y creciente expresada en la consigna de «nos cierran uno, abrimos dos». Esta estrategia, la única posible, exige planificar con antelación toda la pedagogía de diálogo y comunicación con el pueblo porque sólo así la autodefensa será común, creciente, la única con visos de victoria acumulativa. (Fuente: La Haine / Autor: Iñaki Gil de San Vicente)



  • Sumisión
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    19/08/2018
    Hay días en que la magnánima providencia parecería clarificar las cosas a los seres humanos. Así, anteayer, en la conmemoración del 17-A, una jornada particular en la que, por si alguien lo dudaba todavía, uno pudo ver diáfanamente cómo de ocupada y sometida vive la tribu. Tras perjurar que no coincidiría jamás con el rey, el president Torra encabezó un besamanos con la mayoría de autoridades patrias, hilera de esclavitud que certificaba de nuevo cómo la retórica enardecida de los líderes indepes esconde una sumisión voluntaria vergonzante. Horas antes, la policía catalana (comandada por el conseller Buch) se había dedicado a coaccionar la libre expresión de los ciudadanos, requisándoles banderas y pancartas. Por el Eixample corrían agentes del orden anónimos, sin placa ni número identificador, que fortificaron la entrada en plaza de Catalunya, lugar donde solo pudieron acceder ciudadanos despolitizados, eufemismo que no hace falta ni comentar. Que la alcaldesa de la capital, españolaza ella, aceptase asistir a esta patochada disfrazando su cinismo con lágrimas de cocodrilo era del todo esperable. Pero ver a nuestros representantes actuando como Gobierno de Vichy solo podía darte arcadas. Si es así como farem República, chavales, que Dios nos pille confesados. En días como ayer puede comprobarse fácilmente como todas las renuncias que ha asumido el independentismo solo han servido para que a la Generalitat se la pueda rifar un simple jefe de protocolo. Mintieron cuando perjuraron que aplicarían el 1-O, volvieron a estafarnos cuando prometieron restituir los cargos de los encarcelados y de los políticos en el exilio, y han vuelto al arte de la trola cuando dijeron que a Catalunya no le hacía puñetera falta un monarca. Miradlos qué guapos, todos en fila india y repeinados, saludando a Felipe VI con cara de circunstancias. Si yo fuera español me lo hubiera mirado acompañando la fiesta con palomitas. Con enemigos así, uno no tiene ni que apretar el gatillo. Es muy difícil imaginar una situación donde se pueda caer más bajo y vender más barata la sumisión voluntaria. Ya tiene gracia, la cosa, porque los mismos políticos que demostraron ciencia y valentía contra el yihadismo, con una determinación que asombró al mundo, viven con alma de peluche su lucha contra España. Son las mismas personas, con intacta carne y alma, pero toda la gallardía que muestran en la lucha global contra el terror se les acaba cuando se enfrentan al colono. Solo nos dejan la rabieta, resignándonos a que Felipe VI deba saludar a Laura Masvidal, compañera de Joaquim Forn, cuando de hecho los titulares de las prisiones catalanas son los políticos que habitan en la Generalitat, que podrían abrir las mazmorras de los prisioneros si tuvieran suficiente gallardía. Es muy curioso ver cómo la misma gente que luchó contra la forma más sanguinaria del mal acaba claudicando contra el rey y cuatro matronas con la bandera rojigualda en la bufanda. Afortunadamente, visto que la ocupación era demasiado visible y tan dolorosa, Dios se apiadó de nosotros y nos envió una maravillosa lluvia que lo limpió todo. No había suficiente agua para tanta vergüenza. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • La clase obrera ya está rota
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    12/08/2018
    “El discurso de la diversidad pone en peligro la unidad de la clase obrera”. Últimamente ha reaparecido con fuerza esta alerta. Frente a las lecturas neomarxistas de las últimas décadas que señalaban que la opresión del neoliberalismo no se estructura únicamente a través de la explotación laboral, sino que existen otros dispositivos de opresión como la raza o el género, se lanza esta advertencia: “El discurso de la diversidad es un triunfo del neoliberalismo porque esconde o diluye la opresión principal, que no es otra que la opresión de clase”. A continuación, expongo una reflexión sobre la menor o mayor veracidad que esconde esta alerta, e invito a cuestionarla desde una mirada situada, llamando a la prudencia. Esta reflexión la hago desde mi propia mirada y mi vivencia de la raza, el género y la clase. Soy mestiza gitana, y he dedicado una parte importante de mi vida al activismo gitano, soy sindicalista activa, abogada laboralista y de ideología comunista-libertaria. Los discursos de la diversidad no rompen la clase obrera, la clase obrera ya está rota. La explotación capitalista y el chantaje de la renta a cambio de fuerza de trabajo se manifiesta con diferente violencia según el grado de “humanidad” que el sistema otorga a la persona trabajadora a partir de la raza, el género o el territorio que habita.  En el Norte Global las luchas sindicales pueden articularse, organizar protestas, huelgas, o acciones sin que peligre la vida. No es cuestión de minusvalorar la represión que sufrimos, y que conozco de primera mano, pero la vida está a salvo. En el Sur Global, imaginemos las maquilas asiáticas, estas prácticas de lucha suponen no ya la represión sindical, el despido o la multa sino que ponen en juego verdaderamente la integridad física y la vida. El discurso que llame a la unidad de la clase obrera frente a la explotación capitalista tiene que hacerse cargo de esta diversidad de situaciones que se padecen. El discurso homogeneizador de “todos somos la misma clase obrera” sin matices y sin integrar estas diferentes situaciones de partida no es eficaz para la unidad, y la historia ha demostrado que fracasa porque deja fuera muchas formas de vida. El discurso de atención a la diversidad de la raza y el género es fundamental para reconstruir una clase obrera que ya viene rota por estas diversas violencias. El neoliberalismo imbrica varios dispositivos de explotación que se retroalimentan: el racismo, el colonialismo, el patriarcado y el capitalismo. Son varias cabezas de un mismo cuerpo monstruoso. La emancipación pasa sin duda por articular discurso y prácticas de lucha en todos los frentes, y para eso es esencial la atención a las diversas manifestaciones del monstruo. Cuando Silvia Federici, anticapitalista y marxista, advierte sobre cómo la explotación no únicamente está en la plusvalía, y pone la atención en el trabajo de cuidados invisible que realizan las mujeres en el ámbito familiar, no está dividiendo la clase. Está llamando a sumar un sujeto, la mujer cuidadora, que hasta ese momento se quedaba fuera porque el discurso marxista-obrerista se había quedado estrecho. Cuando Angela Davis, comunista, pone en el centro del discurso la raza como paradigma de explotación no está rompiendo la clase, está incluyendo a un sujeto que se quedaba fuera por la violencia específica que sufría desde su posición de raza que no estaba siendo respondida desde luchas obreras. Cuando Sirin Adlbi habla de islamofobia y de cómo el capitalismo necesita construir al otro para justificar su acumulación destructiva no rompe la clase, está señalando cómo se manifiesta la opresión desde la posición de su comunidad y proponiendo una estrategia de lucha propia que responda a esta violencia. Los discursos y las prácticas de lucha y resistencia no son universales. La hegemonía blanca y occidental se cuela incluso en los discursos contrahegemónicos y convierte en universal sus formas de resistencia y lucha. Es imprudente que un obrero blanco y occidental quiera hacer universal que la primera lucha es la liberación de clase, es decir liberarse de la explotación laboral. Es osado porque quizás, desde su posición en el mundo, es la única opresión que padece, y por eso la hace centro y pretende universalizarla. Pensar de manera situada es valorar que quizás en un gueto negro estadounidense la represión que se sufre pase más por la raza que por la clase y que la represión policial racista suponga el centro de la lucha, y no tanto la cuestión sindical en un centro de trabajo. Por supuesto que la violencia es por la raza y por la clase, porque son pobres, pero son las personas que padecen violencia específica quienes deciden, de manera colectiva, qué ponen en el centro de su estrategia emancipatoria. Darle protagonismo a la liberación racial no está rompiendo la clase porque la lucha antirracista es una lucha anticapitalista; el capitalismo necesita para su mantenimiento de esta división racial y colonial del mundo. Los discursos y las estrategias de resistencia están allí donde haya una comunidad oprimida. Construir la emancipación desde estas estrategias de lucha propia y no estar obligados a mimetizar los modelos de la Europa blanca. Esto es la diversidad. Cuando abogo por que el pueblo gitano tiene sus propias prácticas de autogestión de conflictos o de mutualismo de base sin necesidad de parafrasear a Kroptkin, no estoy cuestionando la teoría del apoyo mutuo, sino estoy haciéndola cercana a gente que le queda lejos porque es distinta; es decir, no forma parte del paradigma blanco europeo. Las alertas sobre cómo determinados discursos de la diversidad posmoderna conllevan la frivolización de los planteamientos políticos pueden ser muy necesarias, pero deben hacerse con prudencia y saber que se está hablando desde una mirada concreta y no universalizando nuestras experiencias. Hay que ponerse en estado de duda y pensar que quizás no todas las violencias pasan por las mismas jerarquías que las que padecemos en un territorio o un cuerpo determinado. Son importantes y necesarias la llamadas de atención sobre el sectarismo que puede existir en grupos que reivindican la diversidad, pero, si verdaderamente creemos en la unidad de las luchas, estas críticas deben buscar el diálogo y no el enfrentamiento. Enfrentarse con quienes “rompen la clase” sólo alimenta una dinámica de atomización de las luchas y no suma en colectivo. Nos enfrentamos a un monstruo de mil cabezas, y difícilmente saldremos de esta con un único discurso y práctica de lucha. Va a hacer falta un diálogo amplio y una escucha atenta a las diferentes manifestaciones de violencia de estas cabezas. La unidad de lucha que aspiramos sin duda pasará por tener en cuenta la diversidad. (Fuente: ctxt / Autora: Pastora Filigrana García)



  • SANTRICH, MADURO, ASESINADOS….
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    11/08/2018
    El hermano Santrich es un ejemplo de cómo el símbolo es una fuerza material que trasciende las fronteras de su país. Una vez asentado un potente movimiento de resistencia, las cárceles pierden parte de su eficacia represiva porque los pueblos han aprendido a hacer de ellas altavoces de la injusticia que se oyen en mundo entero. La dignidad de Santrich llega a Euskal Herria, a Palestina, a Vietnam… pero también muestra su potencial teórico –que nosotros debemos desentrañar- al sugerirnos que dentro de los muros que le aprisionan podemos descubrir la lógica criminal que ha intentado asesinar a Maduro y que poco antes había asesinado a tres representantes de la Marcha Campesina Admirable, además de los cientos de exterminados por el neofascismo en Colombia y en toda Nuestra América. El hermano Santrich milita por la emancipación de la humanidad universalmente explotada, por su expresión particular en Nuestra América y singular en Colombia. La mundialización de la ley del valor hace que la cadena de extracción de plusvalor y de saqueo de la naturaleza recorra internamente todas, absolutamente todas las minúsculas maneras de sojuzgamiento que desarrolla el capital. Aunque cada una de ellas disponga de autonomía relativa más o menos amplia, aunque en apariencia no exista nada que les cohesiones internamente hacia un objetivo último, en realidad desde las mentiras crecientes de Trump hasta la más anodina medida impuesta por el FMI pasando por el rearme imperialista, la censura mundial de prensa y un largo etcétera… existe esa dinámica interna. El hermano Santrich sabe que las oposiciones interimperialistas, las luchas de las clases y de los pueblos, el caos que se escapa a los intentos de control, las dificultades que encuentra la acumulación de capital por razones múltiples y la tendencia al descenso de la tasa media de ganancia, es decir, sabe que la contradicciones del capitalismo aumentan las posibilidades de las fuerzas emancipadoras. Pero de la posibilidad a la realidad está el trecho que sólo lo pueden llenar las direcciones estratégicas coordinadas por las organizaciones. Sin éstas, la posibilidad objetiva apenas puede avanzar a probabilidad y a revolución de facto, y menos aún a victoria obrera y popular. Por eso, liquidarlas como sea, o sobornarlas e integrarlas en el engranaje del poder mediante el reformismo, ha sido y es una obsesión burguesa. Los asesinatos de militantes y atentado contra Maduro forman parte de un todo. El hermano Santrich conoce por experiencia vital todo lo dicho aquí, muy especialmente asume que su militancia práctica no cesa del todo en prisión sino que cambia de forma en algunas áreas y se camina por otros senderos. Pero, en cuanto comunista, el hermano Santrich es consciente de que la cárcel siempre limita, merma la salud y hasta destruye la personalidad, matándola, porque ese es su objetivo además del de propagar el miedo y la pasividad. El objetivo último de la prisión burguesa es asesinar legalmente a luchadoras y luchadores. Por es esto hay que liberar a Santrich y a las revolucionarias y revolucionarios, estén donde estén. IÑAKI GIL DE SAN VICENTE EUSKAL HERRIA 6 de agosto de 2018



  • Días de agosto... Blas Infante... Moncho Reboiras
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    11/08/2018
    En estos días de agosto tórrido, de verano son muchas las fechas que tenemos las y los internacionalistas en esa agenda que no acaba nunca, que debe revisarse, releerse y sobre todo no olvidar, mucho menos olvidar a quienes allí aparecen. Sobresalen entre esos nombres dos militantes soberanistas, independentistas, revolucionarios que fueron asesinados por el franquismo y el fascismo español. Uno cuando apenas empezaba este franquismo al que nos referimos, otro cuando agonizaba pero preparaba ya esa transición-trampa, que nos regaló 40 años más de franquismo. Por de pronto. El llamado alzamiento nacional fue especialmente cruel en Andalucía. Fueron miles los jornaleros y jornaleras que fueron asesinados. Junto a ellos trabajadores de diferentes sectores, referentes de la cultura nacional andaluza (Como olvidar a Federico García Lorca, aún en una cuneta olvidada de Granada) y hasta población civil en desbandada que ante los crímenes ya conocidos del fascismo-falangismo fue ametrallada y asesinada por miles en una carretera de Málaga. Pero si hemos destacado a Blas Infante es porque era la esperanza de la resurrección de la Andalucía autentica, la de los pueblos blancos, la del cante jondo, la que no olvidaba su pasado glorioso antes de la invasión de 1492….Blas situándolo en su época, hablaba claramente de los dos ejes en los cuales se apoya la verdadera libertad de los pueblos…la soberanía, el derecho a la independencia y un régimen social alejado del capitalismo. Aunque no era exactamente comunista, hay que saber reconocerlo en los años que le tocó vivir y era más partidario de un socialismo libertario. Una persona similar en bastantes aspectos a James Conolly, el auténtico héroe y referente de la Irlanda de esa época, si bien había otros aspectos que les diferenciaba. Era un peligro para España, así lo aseguraron sus verdugos y así era efectivamente, un peligro para esa España monárquica, aniquiladora de pueblos, corrupta y capitalista que venimos padeciendo desde hace ya más de 80 años….por eso fue fusilado. Causa vergüenza como su asesino intelectual, la víbora Queipo de Llano aún ocupe un lugar de honor en la historia oficial de esta España a la que nos referimos. Por eso la obligación de las internacionalistas es recordarlo y seguir insistiendo en esa Andalucía que sigue sin ser doblegada, trabajadora, militante, revolucionaria…no la que nos venden desde los medios de comunicación del sistema Moncho Reboiras es el otro mártir al que nos referíamos. Este sí comunista, antifascista, antifranquista, combativo…militante de UPG que en aquellos años era la referencia revolucionaria del Pueblo Trabajador Galego. Objetivo prioritario de la policía del régimen franquista que conocían su abnegación y constancia en la militancia así como su referencialidad, no pararon hasta dar con él. Fue en Ferrol, patria chica de Franco, pero también pueblo proletario, trabajador, galego, que en aquellos años duros de movilización y represión era una de la referencia de esa Galiza combativa a la que nos referimos. Lo mataron sin contemplaciones. Tenían claro que su destino no iba a ser la cárcel, sino el cementerio. Para la historia ha dejado unas palabras vibrantes…”Que importa que nos maten, si dejamos semilla de victoria…” Lejos està Galiza de su liberación nacional y social. También Andalucía. También Euskal Herria tenemos lejos nuestra revolución pendiente. Que importa si los que estamos vivos y vivas en estos años de oscuridad no vemos esas revoluciones de liberación nacional, feministas y socialistas….la historia nos ha reservado otra tarea….dejar semillas de victoria. Por eso la tremenda importancia de lo que comentábamos al principio. Es importantísimo que esa llama no se apague. Que esas semillas de las que hablaba Moncho las recoja otra generación y puedan culminar esa revolución pendiente. No siempre es la mejor época para luchar por el socialismo, pero siempre hay que hacerlo, dijo Lenin. Esa es la tarea. No se trata de nuestros egos ni peleas cainitas entre organizaciones. Ser comunista es algo mucho más grande. Se trata de nuestros pueblos y su futuro socialista. (Fuente: La Haine / Autor: Andoni Baserrigorri)



  • Los últimos ocho días de Blas Infante
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    03/08/2018
    Son las 11 de la mañana del 2 de agosto de 1936. Sevilla está tomada por las fuerzas golpistas comandadas por el general Queipo de Llano, quien infunde el terror por las ondas de Radio Sevilla que llegan a toda la geografía andaluza. Sevilla, Córdoba, Granada y Cádiz ya han caído en manos de los fascistas. Blas Infante, notario y andalucista que trabaja en la redacción de un Estatuto de Autonomía para Andalucía, lleva sin salir de su casa desde el 18 de julio que estalló el golpe de Estado. Tomó el tranvía desde Coria a Sevilla ese maldito sábado del golpe. Se tuvo que volver porque estaban todos los cuarteles hispalenses tomados. Luis Yáñez, un médico socialista de Coria muy amigo de la familia, le ofrece ayuda para exiliarse. Rechaza la oferta. No cree que lo vayan a matar. A las 11 horas de aquel sábado, el sol de justicia andaluz de agosto pega con fuerza en la alberca de la ‘Casa de la Alegría’, situada en un alto con vistas al Guadalquivir. Se están bañando los cuatro hijos de Blas Infante Pérez y Angustias García Parias. Toda la familia le ha preparado una fiesta a la niña María de los Ángeles para celebrar su onomástica y que no perciba el ambiente de tensión que se respira desde el 18 de julio. María de los Ángeles tiene seis años, dos menos que su hermana Luisa, la mayor, y dos más que Blas. La más pequeña de los cuatro hermanos tiene meses de vida y se llama Alegría; como la casa. Los niños se bañan en la alberca y comen bizcochos que ha preparado Rosario Delgado, la sirvienta, que es una más de la familia. De pronto, un estruendo se oye en la cancela de la casa. Hombres desconocidos, vestidos con camisas y gorros azules, armados y en actitud chulesca, irrumpen en el patio donde los niños juegan y celebran el santo de María de los Ángeles. Dos falangistas, comandados por el sargento Crespo, se dirigen a Blas Infante; el resto rodean la casa. Los niños, atemorizados, se esconden donde pueden. Sobrina del gobernador civil de Sevilla Angustias, la madre de los niños y esposa de Blas Infante, le recuerda al sargento Crespo que es sobrina de Pedro Parias, el gobernador civil que ha puesto Queipo de Llano en Sevilla tras triunfar el golpe de Estado. El falangista le dice que se ponga en contacto con su tío porque las órdenes que traen son claras. El andalucista es detenido y montado en uno de los coches de los falangistas con dirección al Ayuntamiento de Coria del Río. Se llevan una radio y un gramófono como prueba de que Blas Infante se comunicaba con los comunistas rusos. “Eran tan imbéciles que pensaban que con un gramófono se podía hablar con Moscú”, dice Javier Aroca, entre risas, investigador infantiano del Centro de Estudios Andaluces. Al llegar al consistorio coriano, un falangista le abofetea y le escupe en la cara. El alcalde de la localidad, Miguel Delmás Pérez, amigo de Blas Infante, le cede el teléfono municipal y llama a Ángel Camacho Baños, diputado en Cortes por Sevilla del partido conservador Acción Popular y abogado con el que Infante tiene muy buena relación. El diputado pide que se ponga el sargento Crespo al teléfono: “Con su vida usted me responda a la de Blas Infante”, le espeta el diputado al falangista. El sargento falangista Crespo titubea y le viene a decir que no puede hacer nada, que trae órdenes firmes que no puede incumplir. Mientra tanto, Angustias coge a sus cuatro niños y se va hasta Sevilla en taxi junto con Rosario, la muchacha de la casa, a hablar con su tío, el gobernador civil golpista. Ni siquiera la recibe. Angustias se angustia a niveles inimaginables, piensa en lo peor, en que a su marido lo van a matar de un momento a otro. Deja a los niños con Rosario en casa del procurador José Martínez Luna, cercano a Falange pero amigo de Blas Infante. El procurador acompaña a Angustias a hablar con Pedro Parias, tío de la mujer de Blas Infante, el hombre que más manda, con permiso de Queipo de Llano, en Sevilla tras el triunfo del golpe militar. El gobernador civil le dice a la mujer de Blas Infante que no sabe nada del tema. Angustias le suplica. Se arrodilla. Se humilla. Se descompone. Descompuesta y rota en mil pedazos sale del despacho de su tío, el hermano de su madre. A la ideología andalucista de Blas Infante hay que sumarle que éste le había ganado como abogado un pleito familiar de tinte económico a los Parias. Angustias recoge a sus cuatro hijos de la casa del procurador, situada en la sevillana Plaza de la Gavidia, y se vuelve a Coria del Río junto con Rosario. Angustias no tiene mirada, los niños ya ni se acuerdan de que estaban de celebración. Blas Infante, después de la llamada de teléfono al diputado conservador Ángel Camacho para que clame por su vida, es trasladado a una de las muchas prisiones provisionales que en esos días se abren para encarcelar a los demócratas detenidos. A la calle Trajano Al notario lo llevan a la antigua Cámara Agraria, hasta la calle Trajano, una de las calles que salen a la Alameda de Hércules, en el extremo coronado por dos columnas de Hércules y Julio César. “Había órdenes de que no llegara vivo a Sevilla, de que fuera asesinado justo después de la detención”, cuenta Javier Delmás, nieto del Padre de la Patria Andaluza, vicepresidente de la Fundación Blas Infante e hijo de María de los Ángeles Infante, la niña de 6 años que celebra su santo el día que detienen a su padre. En la prisión de la calle Trajano permanece hasta que el 5 de agosto es trasladado a los Cines Jáuregui, a los que han quitado las butacas y han habilitado como centro de encarcelamiento. De aquí cada día salen una o varias sacas dirección a las Murallas de la Macarena, la Carretera de Carmona o las Tapias del Cementerio de San Fernando. Todos los días, entre las 12 de la noche y las 3 de la madrugada, nominan para hacer el paseíllo de la muerte. El aire de la libertad sólo entra por unas ventanas, pero no sofoca el calor asfixiante de un inmenso local diáfano hacinado de criaturas indefensas y atemorizadas ante el final de sus días. Angustias no falta un solo día de los ocho que Blas Infante está detenido antes de ser asesinado. Ella no puede verlo, pero le deja la comida a diario; sobre todo sandía, que es su fruta preferida. Bien cortadita, porque los golpistas no permiten tener objetos cortantes. Una cestita con sandía picadita Después de dejar la cestita, Angustias vuelve a su casa. Mira por las ventanas a ver si ve a su marido y por las noches da vueltas sin parar por la casa mientras los niños duermen. Los niños duermen pero ella muere en vida ante el trágico final que está por llegar. Uno de los últimos ochos días de Blas Infante, éste pudo ver por la ventana de su presidio a su hija Luisa, la mayor, de ocho años, que fue acompañando a su madre con la cestita: “Cómprale juguetes a los niños”, le dijo el andalucista encarcelado a Angustias. La única persona que puede entrar en los Cines Jáuregui, reconvertido en sala de espera de la muerte, es el procurador José Martínez Luna. “Un hombre honesto y muy cercano a mi abuelo”, afirma el nieto Javier Delmás Infante, que conserva en su memoria el patrimonio oral que ha heredado y que a su vez es memoria del pueblo andaluz. Blas Infante comparte presidio con el médico Leal Calderi, quien salva la vida y relata la entereza y dignidad de Blas Infante antes de ser asesinado. Un picador de toros de Coria, de quien Javier Delmás no desvela el nombre por respeto a la familia del hombre, también es testigo de los últimos días del autor del Ideal Andaluz. Entre el 8 y el 9 de agosto, Blas Infante sabe que no tiene salvación, que lo van a matar, que del Cine Jáuregui saldrá en una saca directo a un pelotón de fusilamiento. Se quita su reloj, la alianza de su boda con Angustias y una pluma estilográfica. Se lo da todo al procurador José Martínez Luna, el único conocido que entraba en la cárcel, para que se lo haga llegar a la familia. Es su manera de despedirse ante el trágico final. Las presiones familiares al gobernador civil no funcionan. El lunes 10 de agosto, Pedro Parias, el tío de Angustias y gobernador de la Sevilla golpeada por los fascistas, firma un edicto para que los familiares de los detenidos se abstengan de hacer presiones a la dirigencia fascista. “Era claramente por mi abuelo”, apostilla Delmás al teléfono. Como si fueran reses de ganado Lo normal es que a los detenidos los lleven a los pelotones de fusilamiento el mismo día de su detención. Como mucho, a los pocos días. A Blas Infante lo aguantan ocho días por las presiones, pero no nueve. Queipo de Llano, el criminal que -según el historiador Francisco Espinosa- firmaba cada día entre 40 y 50 ejecuciones de muerte, quiso celebrar a lo grande el cuarto aniversario de La Sanjurjada, el primer intento de golpe de Estado contra la II República, ocurrido el 10 de agosto de 1932 y que estuvo liderado por el General Sanjurjo. Esa noche, en la madrugada del 10 al 11 de agosto de 1936, entre las 12 y las 3 de la mañana, en el tránsito del lunes al martes, el hombre sin reloj, sin alianza de boda y sin su pluma estilográfica, hace el último paseíllo de su vida. Lo acompañan cuatro hombres más, todos de especial simbolismo para celebrar por todo lo alto el aniversario de La Sanjurjada. En la camioneta, como si fueran reses de ganado, en la oscuridad absoluta de la muerte, se montan, además de Blas Infante, Emilio Barbero, concejal de Izquierda Republicana y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla; Fermín de Zayas, funcionario municipal del consistorio hispalense y secretario de la masonería en Andalucía; Manuel Barrios, militante del PSOE y elegido diputado a Cortes en las elecciones generales de 1936; José González Fernández de la Bandera, nacido en la localidad pacense de Puebla de la Calzada, médico y alcalde de Sevilla entre 1931 y 1933. Todos son ejecutados en la Hacienda de Hernán Cebolla, situada en el kilómetro 4 de la Carretera de Carmona-Sevilla. Blas Infante, según contó años más tarde el ayudante del conductor del camión de la muerte, gritó dos veces: “Viva Andalucía Libre”. Justo antes de que la bala lo silenciara para siempre; a él, no a su grito. El cuerpo sin vida de Blas Infante es tirado en una fosa común del Cementerio de San Fernando de Sevilla. Allí sigue. Es martes, 11 de agosto, Angustias se monta en el tranvía en Coria del Río con dirección a Sevilla para llevarle su cestita de comida a su marido, con la sandía bien picadita. Vuelve con la cesta llena y el alma vacía: “Ya no tiene que dejar nada”, le dice a bocajarro el guardia que vigila la puerta del antiguo cine, ahora convertido en sala de espera de la muerte. A cuestas con la cestita y la pena Se vuelve, cargada con la cestita y la pena, y se dirige a casa de sus padres para informarles de que Pedro Parias, su tío, ha matado al notario del que ella se enamoró en Peñaflor. La madre de Angustias habla con su hermano, el gobernador civil. “Discuten mucho, pero mi abuelo ya está muerto y no hay nada que hacer”, relata Javier Delmás, que generosamente cede su memoria y la de su familia. Tras la discusión, Angustias se vuelve a Coria, a la Casa Alegría que construyó Blas Infante. Ahora es un mar de tristeza, de desgarro y tragedia. Angustias vende varias propiedades para poder sacar adelante a sus hijos. En la Casa de la Alegría, hoy Museo de la Autonomía, cría sola a sus cuatro hijos y soporta como puede las miradas insidiosas. Guarda la bandera verdiblanca creada por el mártir de la causa andalucista y conserva el azulejo del escudo de Andalucía que Blas Infante puso en la puerta de la casa, arriba de la puerta principal, antes de ser fusilado. Allí estuvo el escudo de Andalucía durante los 40 años que duró la dictadura y allí continúa. Por sí, por los pueblos y por la Humanidad. (Fuente: La Voz del Sur / Autor: Raúl Solís)



  • LA ESTAFA DE LA CONTRIBUCION
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    02/08/2018
    Lo que siempre hemos llamado Contribución, es decir,el IBI es el principal impuesto que recaudan los ayuntamientos en Andalucía y el Estado español. Los inmuebles propiedad de la Iglesia Católica (sean de las diocesis o de las órdenes religiosas ) resto de confesiones religiosas (residuales)de organismos públicos o de las Fundaciones que no tengan explotación comercial no pagan IBI. Nuestro modelo,el de Nación Andaluza,es la expropiación de todos los inmuebles de la iglesia pues han sido sufragados por el pueblo, asi como los de aquellas fundaciones que son en realidad empresas mercantiles encubiertas, pero hasta que no podamos llevarlo a cabo ¿que hacemos? Para empezar que se cumpla la ley y que aquellas propiedades de la iglesia o fundaciones alquiladas paguen IBI pues por desidia de muchos ayuntamientos no lo pagan. Ahi estan las escuelas concertadas de la iglesia y fundaciones, y locales o pisos alquilados. Pero además de ello los pisos en los que viven curas o frailes o monjas por que no pagan? Por lo que respecta a la Iglesia denunciamos la inmatriculacion, ley vigente durante los siglos XIX y XX que tras ser derogada fue reactivada por el Gobierno de Aznar , estando vigente hoy en día, permitiendo que aquellos bienes sin propietario de los cuales la iglesia emita certificado de que fueron usados por ella se inscriben a su nombre. En nuestra tierra el regalo por precio simbolico a la iglesia de la mezquita de Cordoba es un escandalo y un robo al patrimonio publico. Exijamos que se recaude el IBI de los bienes alquilados a terceros y exijamoslo también que la ley se modifique como minimo para que no tributen únicamente los lugares de culto de la iglesia y resto de confesiones y los de las fundaciones autenticas que son una minoria, en el camino de la expropiación. Joan Batlle



  • Salmerón, julio, y Almería
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    31/07/2018
    Se cuenta que el almeriense Nicolás Salmerón abandonó la presidencia de la I República Española para no tener que firmar sentencias de muerte, pero lo cierto es que el 19 de julio de 1873 se reunió con el gaditano Manuel Pavía y Rodríguez de Alburquerque para ofrecerle el puesto de General en sustitución del cesado Ripoll que puso Pi i Margall, y le dijo, según relata el propio militar: “si consigue Vd. que un soldado dispare su fusil contra un cantonal, se habrá salvado el orden”. Y es que en aquellos momentos Cartagena se había sublevado liderando un movimiento cantonalista que rápidamente se extendió por Andalucía y el levante peninsular, hasta el punto de que el 21 de julio de ese año, “en Despeñaperros, bastión inespugnable (sic) de la libertad”, los Federales llaman a la “soberanía” del “Estado Andaluz”. Pero si los libros de los escolares andaluces ni tan siquiera mencionan este hecho siendo para los historiadores el movimiento más importante para la descentralización y modernización del Estado Español, tampoco relatan el papel de Salmerón, a quien la historiografía oficial reviste de una bondad casi tan alta como su intelectualidad. Salmerón declaró “piratas” los barcos cartageneros -por tanto, españoles- que pretendían extender el movimiento cantonal, lo que significaba autorizar la aniquilación de su tripulación, que eran varios miles de personas, una circunstancia que para alguien que ha pasado a la historia como opuesto a firmar ejecuciones, no casa bien. Pero más interesante para los almerienses, y que tampoco sale en los libros oficiales, es que Salmerón les impidió votar, elegir, decidir. No, a Salmerón parece que eso no le gustaba mucho, y cuando los cantonales llegaron al puerto de Almería el 29 de julio, con el general Contreras al mando de la fragata de hélice Almansa y la fragata blindada Vitoria, con dos regimientos a bordo, más un batallón de infantería de Marina, se negó a que los almerienses pudieran decidir libremente si querían unirse al movimiento o no. La Diputación y el Ayuntamiento rechazaron pagar una contribución de guerra de 100.000 reales, pero lo más relevante es que tampoco quisieron que los almerienses pudieran pronunciarse sobre su adhesión,y por tanto la creación de un cantón o varios, y eso que en zonas como Berja, o Adra y alguno más como parece ser que Vera, había predisposición al cantonalismo, dejando claro que capital y provincia han tenido históricamente comportamientos distintos. Todo eso provocó que en la mañana del día 30 los cartageneros bombardearan las defensas de la ciudad y los edificios militares, intentando evitar así puntos civiles, si bien mucha población había abandonado la capital por temor a un enfrentamiento armado. ¿Pero quienes eran aquellos a quienes Salmerón no quiso matar con su firma? Pues no, no eran los federales andaluces que declararon la independencia en Despeñaperros, ni los que defendían la Constitución del Estado Federado Andaluz, sino ocho soldados catalanes que en Barcelona se habían pasado al bando carlista. La incoherencia de Salmerón es digna de estudio, como la de los propios almerienses que le profesan reconocimiento a él, y no a su hermano Francisco, quien al menos se presentó a las elecciones por Almería, fue diputado y fue ministro. Pero Nicolás llegó a presidente, y eso es lo que cuenta, parece ser, y por tanto se le perdona que como en Almería salió derrotado cuando se presentó a Cortes, pues luego lo hiciera por Badajoz... qué más da... y si luego hay que militar en Solidaridad Catalana siendo andaluz y habiendo sido beligerante contra el federalismo, pues no pasa nada. Y si se forma parte del Partido Democrático y se impide que los almerienses decidan si quieren sumarse al cantonalismo o no, pues tampoco es relevante, y si se está en contra de la pena de muerte y luego se ordena matar a los federales, tampoco es digno de tenerse en cuenta, y mucho menos si se milita en una organización federalista. Es por todo esto que cuando acaba el mes de julio, no puedo evitar acordarme de Salmerón, de sus absolutas incoherencias ideológicas, de su pragmatismo en beneficio propio con la excusa siempre del Estado y su razón, pero también me acuerdo de que quienes suelen ir cada 14 de Abril a darle un abrazo de hermandad, como si la I y la II República fuera lo mismo, colgándole una bandera tricolor cuando la del alhameño era roja y gualda, y olvidando todo lo que aqui contamos. Eso sí, como es paisano... pelillos a la mar... (Fuente: Noticias de Almería / Autor: Rafael M. Martos)



  • Caso Robles: ¿cuestión de principios o cuestión de clase?
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    30/07/2018
    Ricardo Robles es portavoz del Bloque de Izquierda en la cámara municipal de Lisboa. Puso a la venta su propiedad inmobiliaria en Alfama (turístico barrio de la capital portuguesa N. del t.) por 5,7 millones de €, que había comprado a la seguridad social en 2014 por 347.000, y que fue rehabilitada con obras que costaron cerca de 600.000 euros.   ¿Se trata de una operación especulativa? Sí. ¿Eso es un problema? Sí. Quien dice defender los intereses de una formación social que no es la suya, tendrá siempre inmensos problemas para resolver. La venta de un edificio debe ser una pequeña parte.   La gentrificación es un conflicto social de la esfera de la lucha de clases. Opone lo propietarios a los residentes. Y si yo soy un propietario en lucha por los intereses de los moradores, tendré contradicciones por gestionar. Y el peso de esas contradicciones es una fragilidad política.   Por lo tanto, el problema central es previo. El problema es de clase. A menos que la expectativa sea que Ricardo Robles venda el edificio por debajo del precio de mercado; a menos que la expectativa para los agentes sociales y políticos sea la de cualquier cofradía de carmelitas descalzas. De lo contrario, el problema es de clase.   El problema es toda la canalla de burócratas que llenan las estanterías de los partidos reformistas. Casi todos de extracción burguesa y pequeñoburguesa. Y en las máquinas institucionales, bajo los focos de la política-espectáculo, son esas capas las que crecen y escalan la pirámide orgánica.   Hemos incidido bastante en este punto: esas capas no van a defender los intereses del mundo del trabajo, en particular del pueblo trabajador más pobre. Y no será por falta de principios, honradez, seriedad o vergüenza. No lo harán porque no pueden.   Sólo exige la dimisión de Ricardo Robles quien cree en el reformismo para conquistar lo que se propone. No es el problema Ricardo Robles. Él está allí en su sitio. Ustedes son los que están allí mal. Por Carlos Marques. Fuente: www.plataformalaboralepopular.pt



  • Nicaragua y ciertos intelectuales
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    29/07/2018
    Es evidente que un sector de la intelectualidad llamada de izquierda, poco o nada entiende de la realidad latinoamericana caribeña, de sus luchas históricas, de sus intentos por alcanzar la unidad, condición sine qua non es imposible hablar de independencia o socialismo. Desde sus púlpitos dorados se creen con autoridad para absolver o condenar cualquier proceso revolucionario que se dé en el planeta. Con una ignorancia que a veces limita con la mala intención, estos personajes creen gozar de un privilegio que nadie –más que los sectores dominantes- les ha atribuido. Ni bien aparecen procesos revolucionarios, en los momentos de alza de masas y triunfos populares, estos sujetos brotan por todos lados, anunciando que ya habían predicho lo que iba a suceder. Sin ruborizarse en nada pasan a apoyar a los gobiernos revolucionarios, haciendo ver que ellos han incidido en los acontecimientos, que pueden cumplir un rol estelar aconsejando y orientando (caso Heinz Dieterich, por ejemplo). Ahora, cuando el proceso revolucionario comienza a tener algún traspié –que por otra parte es inevitable en cualquier proceso verdaderamente revolucionario-, estos oportunistas comienzan a tomar distancia. Sobre el caso actual de Nicaragua han aparecido intelectuales con una conducta patética. Cuando el país hermano es acosado violentamente por el imperialismo y sus aliados nativos, cuando se pretende dar un golpe de estado financiado por los Estados Unidos, ellos, muy sentados en sus cómodos sillones, salen a despotricar contra la "dictadura de Ortega-Murillo". Un análisis básico y elemental: ¿A quién beneficia hoy la caída del gobierno sandinista? ¿Al pueblo nicaragüense?, ¿Al ALBA?, ¿A Venezuela?, ¿A Cuba?, ¿A la democracia?, ¿A los derechos humanos?... Todo lo contrario sabemos que es la respuesta, ya que el principal beneficiario sería hoy el imperialismo yanqui, la oligarquía nicaragüense y con ella todas las oligarquías de la región. Esta ecuación tan simple no parece ser de importancia para estos intelectuales de academia. ¿No sospechan en ningún momento que sus posiciones coinciden con quienes ellos mismos consideran fuerzas de la reacción? O es que para ellos es más importante la apariencia que la profundidad, la forma que el contenido? ¿De dónde sacan sus informaciones para afirmar lo que afirman? ¿De los medios de comunicación de la derecha? ¿De sus amigos, dado que si son amigos de ellos tienen el don de la verdad en sus palabras? ¿Son tan inocentes que compran la basura mediática sin mayor objeción? Algunos de estos intelectuales, que ayer apoyaron al gobierno bolivariano cuando era atacado por los mismos que hoy atacan a Nicaragua, no pueden entender que es la misma acción desestabilizadora impulsada por el imperialismo yanqui. ¿No pueden entender o no quieren entender? ¿Será que el canto de sirenas de los "intelectuales serios" (Candenal, Baltodano, Ramírez, Vargas, entre otros) los ha turbado?¿Qué clase de investigadores son si sus fuentes son tan precarias e interesadas? Por otra parte hay que destacar la labor desplegada con gran capacidad intelectual e investigativa como los compañeros Stella Calloni, Stephen Sefton, Carlos Fonseca Terán, Jorge Capelán entre tantos otros verdaderos intelectuales al servicio del pueblo y de la verdad. En última instancia estos intelectuales acomodaticios son meramente intelectuales, y no hay que darles más importancia de lo que realmente tienen. Los intelectuales son personas que en muchos casos contribuyen al progreso de la humanidad y en otro son meros "opinadores profesionales", sobrevalorados en el mercado de la charlatanería. El problema radica en la militancia popular, en las organizaciones revolucionarias, que muchas veces coloca a estos intelectuales como orientadores, pensadores infalibles, maestros, guías. Los conductores de pueblos no necesariamente son intelectuales como vulgarmente se entiende el término, aunque muchas veces se dan ambos atributos, el caso Fidel y Chávez, Lenin y Mao por ejemplo. El intelectual de izquierda entonces debe de estar al servicio de la causa del pueblo, comprometido, ser protagonista de las luchas populares, no mero espectador; aportar cuando tenga que aportar y haya investigado, o callar, que muchas veces es más sabio que opinar disparates. Al respecto Mao aportaba lo siguiente: "Si usted no ha investigado un problema, se le priva del derecho a opinar sobre él. ¿Es esto demasiado brutal? No, en lo más mínimo. Puesto que el que no ha investigado el estado actual del problema ni sus antecedentes, e ignora su esencia, cualquier opinión que exprese al respecto no pasará de ser un disparate… Hay muchos que, apenas descienden de su carroza, comienzan a vociferar, a lanzar opiniones, criticando esto y censurando aquello; pero, de hecho, todos ellos fracasan sin excepción, porque sus comentarios o críticas, que no están fundamentados en una investigación minuciosa, no son más que cháchara". Las revoluciones no necesitan a estos intelectuales de ONGs. Las revoluciones necesitan de hombres y mujeres comprometidos, trabajadores manuales e intelectuales, que luchen por superar los obstáculos, dispuestos a asumir las transformaciones en las buenas y en las malas; con espíritu crítico y autocrítico, capaces de transitar avances y retrocesos, pero siempre dispuestos a profundizar la revolución ante las embestidas del enemigo. Nada me extraña las posiciones con respecto a Nicaragua de Alberto Acosta, Pablo Solom o Edgardo Lander, por ejemplo, detractores de Rafael Correa, Evo Morales y Nicolás Maduro respectivamente; pero sí me llama la atención el caso del chileno Manuel Cabieses, aunque no tanto el portugués Boaventura de Sousa Santos. Otros siguen la misma senda que siempre han transitado: atacar por "izquierda" a los gobiernos populares cuando están atravesando dificultades. Ya tuvimos el caso de Libia, donde una vocería de "izquierda" pedía a gritos el derrocamiento del coronel Kadafi, haciéndole el juego a la OTAN y con las consecuencias que hoy todos conocemos ¿Qué dicen ahora Alba Rico o Tarek Alí al respecto? Como se dice en Argentina se hacen los pelotudos, miran para otra parte. Las fuerzas revolucionarias deben tomar nota, saber donde están los amigos y dónde quienes aparentan serlo. Nosotros también a veces somos responsables de darle importancia a aquellos que no la merecen. Como decía Jesús, saber separar la paja del trigo. (Fuente: aporrea / Autor: Fernando Bossi)



  • De Núremberg a Tel Aviv: Israel consolida su régimen nacionalsionista
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    28/07/2018
    El parlamento del régimen de Israel ha aprobado un controvertido proyecto de ley, con el que declara los territorios palestinos ocupados como ‘estado judío’. En una decisión política, donde  se saca la careta y que confirma el carácter racista del régimen israelí, el gobierno presidido por Benjamín Netanyahu consolida una entidad supremacista bajo la preeminencia de lo judío, con la aprobación de una ley que define al régimen como un “Estado judío”. Es el racismo y la discriminación institucionalizada. El parlamento del régimen israelí aprobó el pasado jueves 19 de julio con 62 votos a favor, 55 en contra y dos abstenciones la llamada “Ley de Estado-Nación”  que considera parte del ficticio “Estado Judío”  los territorios palestinos ocupados de la Ribera Occidental, al mismo tiempo que declara la ciudad de Al Quds – Jerusalén – como capital del régimen de Tel Aviv. Al mismo tiempo  que consolida la política de construcción y ampliación de los asentamientos con colonos judíos sionistas, que han invadido el West Bank. El Sionismo sin Careta La pretensión sionista de avanzar hacia la consolidación de un régimen racista, al estilo de la Sudáfrica del Apartheid y del régimen nacionalsocialista entre los años 1933 y 1945 en Alemania, no es un tema nuevo. Ya en una  sesión del Consejo de Ministros del gabinete de Benjamín Netanyahu, en noviembre del año 2014, el premier sionista declaró que se avanzaría por aprobar una norma, que debía consagrar el carácter judío de Israel. Esto, pasando por encima de cualquier consideración de lo que se conoce como democracia y barriendo de una plumada aquel mito, repetido hasta el hartazgo, por la hasbara sionista, respecto a que Israel representa “la mayor democracia de Oriente Medio” Efectivamente, en aquella fecha, Netanyahu afirmó que “entregaré al Ejecutivo la Ley del Estado-Nación y los principios que creo deberían guiar su legislación. El Estado de Israel es el Estado-Nación para el pueblo judío. Tiene los mismos derechos individuales para cada ciudadano e insistimos en esto. Pero, sólo el pueblo judío tiene derechos nacionales: una bandera, un himno, el derecho de todo judío de emigrar al país y otros símbolos nacionales. Lo mencionado está sólo garantizado a nuestro pueblo, en su único “Estado”. Una intríngulis verbal de lo cual sólo es rescatable la revelación que la mascarada de pseudo democracia israelí, ha sido sólo un cuento para incautos y militantes sionistas. Hoy, ese ideal racista planteado por Netanyahu y que cuenta con el aval de los más abyecto de la ultraderecha de Israel, de los grupos que representan a colonos extremistas y aquellos grupos ultraortodoxos, se ha concretado, develando así la verdadera cara del sionismo y echando tierra en esa mito de considerar a la entidad sionista como “la mayor democracia de Oriente Medio”. Una falacia difundida urbi et orbe por los medios de información manejados por el sionismo y que han dedicado las últimas décadas a tratar de limpiar la cara criminal de uno de los regímenes más brutales que haya conocido la humanidad. De Núremberg a Tel Aviv Resulta sintomático que estas leyes israelíes tienen su símil en leyes racistas que el régimen nacionalsocialista alemán aplicó décadas atrás, contra personas que profesaban la fe judía. Y utilizó el concepto de sintomático, pues resulta abrumador constar que aquellos que se supone sufrieron la segregación, la discriminación, la violación de sus derechos humanos, repiten a la vuelta de la historia la misma conducta criminal, en este caso contra el pueblo palestino. Lo reseñado resulta doblemente perturbador, en primer lugar porque el sionismo ha recibido jugosos réditos – tal como lo describe magistralmente el intelectual judío Norman Finkelstein en su Libro “La Industria del Holocausto”- justamente apelando a los crímenes cometidos contra el pueblo judío, cuya base legal se encontraba en las leyes racistas de Nüremberg y posteriormente en los asesinatos masivos cometidos en campos de concentración que el régimen nacionalsocialista instaló, no sólo en territorio alemán, sino también en aquellos sometidos a la ocupación militar y con miles de colonos germanos. Y, por otra parte, esa historia, ampliamente difundida y asimilada como incuestionable por el mundo occidental respecto al crónico victimismo judío, tiene hoy, precisamente, como victimarios a aquellos que en su momento fueron sacrificados en el altar de un régimen totalitario. ¿Cómo es posible pasar, al cabo de muy poco tiempo, de los años de la segunda guerra mundial, hasta el año de conformación de la entidad sionista en 1948, a transformarse en un régimen criminal, racista, que usa métodos similares al nacionalsocialismo, pero ahora contra millones de hombres y mujeres palestinos? En Alemania de la década del 30 del siglo XX, en el mitin partidista anual celebrado en Núremberg el 15 de septiembre del año 1935, los nazis dieron a conocer una serie de leyes que institucionalizaron las teorías raciales que sustentaban la ideología del nacionalsocialismo. Producto de esas leyes,  se le negaba a una serie de residentes en Alemania la ciudadanía de ese país– entre ellos y mayoritariamente a alemanes que profesaban la religión judía- y se les prohibía, por ejemplo, casarse o tener relaciones sexuales con personas de “sangre alemana o afín”. Misma prohibición que se amplió a negros y gitanos. Además de ese marco legal más amplio, las leyes de Núremberg establecieron una serie de ordenanzas de carácter secundario, que inhabilitaron a los judíos a votar, privándolos de la mayor parte de sus derechos políticos. Las leyes les negaban a los judíos la ciudadanía alemana y les prohibían casarse o tener relaciones sexuales con personas, tal como fue señalado en el párrafo anterior respecto al punto de "sangre alemana o afín". Había ordenanzas secundarias a las leyes, que inhabilitaban a los alemanes de religión judía para votar y los privaban de la mayor parte de los derechos políticos. En el plano económico estos alemanes, sindicados como “no puros” ajenos a la raza superior aria, eran privados también de sus derechos, sus propiedades eran confiscadas y se comenzó un proceso de “arianización” de todo lo que fuera propiedad de alemanes, sindicados como judíos. 83 años han transcurrido desde las leyes de Núremberg, que consagraron el carácter racista del régimen nacionalsocialista y que en este año 2018 vuelven al escenario internacional bajo el ropaje vestido por un régimen colonialista, que consagra bajo su supuesta “superioridad racial”, una ley que avanza en el sueño sionista de exterminar a todo aquel que no sea “puro” en un símil de la observancia de kashrut que sus seguidores definen como un sello de la identidad judía, incluso más que cualquier otra Mitzvá –mandamiento- acentuando ese mito que el judaísmo es mucho más que una “religión”. Así se le ha dado rango de ley a una definición de Estado-Nación judío, para así darle consistencia a ese discurso espurio enarbolado respecto a que la ideología sionista representa a un Movimiento de Liberación Nacional. Una ley que prioriza los denominados valores judíos sobre cualquier valor democrático en los territorios ocupados desde el año 1948 y aquellos que se usurpan desde la guerra de junio del año 1967 y donde además se declara a contrapelo de todo el derecho internacional a Al Quds como la capital de Israel. Se crea así una entidad exclusiva para los judíos, permitiendo comunidades sólo para aquellos que profesen la fe judía, estableciendo el hebreo como el idioma oficial de Israel y relegando el árabe de un idioma oficial a uno con “estatus especial”. Para el dirigente Fawzi Barhum, portavoz del Movimiento de Resistencia islámica de Palestina – HAMAS – “todas estas leyes y resoluciones son infundadas y no se cumplirán ni cambiarán nada sobre el terreno. El pueblo palestino seguirá siendo el soberano de esta tierra”. Por su parte el gobierno turco, a través del portavoz de gobierno, Ibrahim Kalin condenó como “racista -la ley aprobada por el régimen ocupante israelí– ya que pretende borrar legalmente al pueblo palestino de su tierra natal, estableciendo un Estado de Apartheid. Llamamos a la comunidad internacional a responder esta injusticia”. Las palabras del funcionario de gobierno turco se ampliaron en forma más condenatoria, con la declaración de la cancillería de su país afirmando que “la ley aprobada por Israel pisotea los principios del derecho universal e ignora los derechos de los ciudadanos palestinos”. El hecho que la ley presente el derecho a la autodeterminación, como un derecho que sólo se aplica a los judíos es el producto de una mentalidad trasnochada y discriminatoria” concluyó la Cancillería turca a través de un comunicado. Turquía hace referencia así al hecho que dentro de Israel –en los territorios de la Palestina Histórica ocupada desde el año 1948– los árabes constituyen el 20% de la población y en su enorme mayoría son descendientes de aquellos palestinos que permanecieron en sus tierras, expoliadas por Israel, tras la Nakba. En el caso de la Unión Europea (UE), en declaraciones tibias, como suele ser la norma cuando se trata del régimen israelí, que cuenta con claras influencias en los gobiernos de Londres y París a través del lobby sionista en esos países, expresó a través del portavoz de Exteriores de la Comisión Europea, Maja Kocijancic, su preocupación por la aprobación de esta ley israelí supremacista. “Desde que comenzó el proceso ya hemos expresado nuestras preocupaciones recalcando el respeto por Israel como Estado democrático”. La Unión Europea continuará en contacto con las autoridades del país, para comunicarles su mensaje respecto a que la democracia y la igualdad, incluidos los derechos de las minorías, son derechos clave que definen nuestras sociedades y creemos que Israel también debe respetarlos. Nuestra postura es muy clara y considera que se debe hacer todo lo posible, para evitar los obstáculos que impidan alcanzar la solución de los “dos estados” admitiendo que la ley racista hace más difícil esa realidad. Una crítica de un diplomático europeo, más acorde con la realidad, fue la que emitió el Embajador de la UE ante Israel, Emanuele Giaufret, quien en conversaciones llevadas a cabo con diputados del partido gobernante israelí, Likud repudió la iniciativa de la Ley del gobierno de Netanyahu de conformar un “Estado” de mayoría judía en la Palestina ocupada. Giafreut  señaló, según dieron a conocer medios de información israelí  que “la Ley impulsada por Netanyahu huele a racismo ya que discrimina a grupos, especialmente a los árabes”. Ante las palabras de Giafreut, el gobierno sionista convocó al alto diplomático europeo, para expresarle su queja ante las opiniones vertidas. La ley racista del Estado-Nación aprobada el jueves 19 de julio por el régimen sionista encabezado por Benjamín Netanyahu concreta las aspiraciones y sueños sionista en materia de consideraciones respecto a los mitos de “pueblo elegido” como también el de ocupar una “tierra prometida”. Recordemos, que desde el momento mismo que el proceso de colonización sionista del territorio palestino comenzó a ejecutarse a partir de fines del Siglo XIX, se comienza a configurar un nuevo escenario geopolítico, que más temprano que tarde entraría en conflicto, inevitablemente, con los pueblos de la región. Esto, porque la ideología del sionismo, el modo de producción y de vida traído por los colonos sionistas desde Europa –amparados en un marco ficticio de supuesta religiosidad– tenía la misión de servir de punta de los apetitos imperiales de occidente y sobre todo al estar dotados de una visión de futuro exclusiva y excluyente procedieron a una colonización llevada a sangre y fuego. Esto, mediante la expulsión de la población nativa, lo que generaría lógicos conflictos considerando que la población colona, a partir de sus premisas ideológicas y teñidas del mito religioso comenzaron un lento pero sostenido proceso de segregación, expolio, usurpación y robo de las tierras palestinas. Se une a lo anterior el trabajo de usurpar sus riquezas culturales, violar los derechos de esa población nativa que termina, finalmente con la división de Palestina y la satisfacción momentánea de los apetitos sionistas el año 1948. Y digo satisfacción momentánea pues el hambre de crímenes, la colonización y el racismo seguirían en forma contumaz, agregando la segregación racial, la construcción de asentamientos en tierras tras la línea verde establecida tras la guerra del año 1967, la construcción de un muro de apartheid, demolición de viviendas, destrucción de cultivos, la prohibición del retorno de los refugiados. Una política similar a la ejecutad por los racistas sudafricanos contra la población negra. Israel muestra así, con la ley aprobada el día 19 de julio del año 2018 su rostro criminal que termina de desenmascarar los verdaderos propósitos del régimen sionista: crear una entidad únicamente judía, donde ningún otro ser humano tenga derechos ni posibilidades de vivir como un ser humano. Es el sueño racista hecho realidad, son las leyes de Tel Aviv como paráfrasis de aquellas del nacionalsocialismo en Núremberg. Una ley racista que consolida esa idea de considerarse una raza superior tal como lo sostuvo el fallecido terrorista y ex Primer  Ministro israelí Menachem Beginante el Parlamento israelí –Knesset– citado por Amnón Kapeliouk en “Begin y las Bestias” New Statesman, el 25 de junio de 1982. “Nuestra raza es la raza maestra. Nosotros somos dioses sobre este planeta. Somos tan diferentes de las razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras son bestias, ganado como mucho. Las demás razas son consideradas como excremento humano. Nuestro reino terrenal será gobernado con vara de hierro por nuestro líder. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos”. A confesión de parte relevo de pruebas. (Fuente: Hispan TV / Autor: Pablo Jofré Leal)



  • Memoria histórica y banderas
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    23/07/2018
    La Transición fue una derrota y una traición. Los herederos del franquismo -con el Borbón al frente- transitaron a la nueva situación gracias a la colaboración y el sostén del PSOE y el PCE. Para hacer posible el enjuague y hacerse con un lugar al sol en el nuevo Régimen español -entre otras muchas capitulaciones- los susodichos, entregaron la memoria y proclamaron la amnesia históricas como norma. Recordar era "provocar" (¿lo recordáis los viejos del lugar?); "hacerle el trabajo a los fascistas" o a los "involucionistas". Reclamar justicia, "prueba de ser un agente de la CIA"; asunto de marginales extremistas ... y lindezas por el estilo. Así fue durante años y años. Transcurrido el tiempo, lo conscientemente enterrado, resurgió. Todavía hoy muchos ponen el énfasis en el recuerdo y recuperación "apolítica" de los miles de asesinados y represalidos por el fascismo español pero no en el conocimiento público de todos sus asesinos, en su declaración de indignidad, en la reparación de los robos y tropelías cometidos y especialmente en la comprensión profunda de lo ocurrido. Incluso, disocian como si no fueran hitos de un mismo proceso y consecuencias de una misma causa, los hechos de la dictadura de los que son su epilogo y continuidad bajo su régimen heredero: por ejemplo, la impunidad de la dinastía que hizo de puente y facilitador, desde el pasado al presente (sacando en el camino y según la acreditada tradición familiar, abundantes retribuciones por sus servicios). Aparte, si antes se dio una manipulación en el sentido del olvido inducido, ahora se da otro tipo de manipulación al endosar instrumentalmente el sacrificio de tantos miles y miles de andaluces y andaluzas a símbolos y políticas que no fueron los suyos. Aclarémoslo. En 1936 se produjo un golpe militar fascista que contó con la colaboración practica de la inmensa mayoría de la derecha española y españolista (no sólo ni principalmente los fascistas puros de Falange, sino también y destacadamente a los monárquicos borbónicos de Renovación Española y de la Comunión, a los católicos de la CEDA, a los republicanos españolistas del Partido Radical y a los traidores a Cataluña de la Lliga de Cambó, entre otros...) Aquel golpe de 1936 fue un golpe preventivo contra la movilización popular que amenazaba con superar en sentido social anticapitalista al Régimen republicano español, pasando por encima del débil dique que significaba su ultimo Gobierno del Frente Popular y si tuvo un éxito parcial en un principio, en mucho se debió al miedo cerval de ese Gobierno frentepopulista español a que la derrota de "sus"militares le abriera el paso a una Revolución que se llevara por delante a la España que administraban y con la que se identificaban. Los y las antifascistas que pusieron sus pechos frente a las balas del Ejercito español lo hicieron en su inmensisima mayoría no por defender a una II República española que los había reprimido y hambreado y que los había traicionado sino por impedir la victoria de la reacción burguesa y ultraespañolista que sabían impregnada de propósitos genocidas. Sus banderas de combate y heroísmo eran las de sus organizaciones y sentimientos de clase y de nación: rojas y rojinegras; catalanas, andaluzas, vascas, canarias y gallegas. La bandera tricolor era la del Régimen que los había defraudado e inicialmente también las de sus militares colonialistas y fascistas que ahora a sangre y fuego planteaban una nueva "Reconquista" conscientemente exterminista. ¿Quien hubiera estado dispuesto a arriesgarse a romperse siquiera una uña -no digamos a jugarse la vida- por mantener a gentes del estilo de Azaña, Martinez Barrio o Alcalá Zamora en sus poltronas en Madrid?. ¿Los que combatían casi con sus manos desnudas ante el avance del ejercito de África lo hacían por una "legalidad republicana española" que despreciaban u odiaban?. En absoluto. ¿Los hace eso menos merecedores de homenaje?. Por supuesto que no. Al contrario. Precisamente el respeto a su entrega y sacrificio ha de ser proporcional a la preservación y recuerdo de los que fueron sus fines y motivaciones reales y en consecuencia sus símbolos. Lucharon y cayeron por su clase. Por sus países. Contra el fascismo y la reacción españolas. No por ninguna República española (que sólo motivaba a las escualildas filas espectrales del republicanismo burgués democrático español de los Azaña y cía, que poco se veían en los frentes y en las barricadas de las calles). Y así fue y siguió siendo, mucho más allá del momento en que el bloque fascista recuperó la bandera bicolor en agosto de 1936. Sólo al paso en que la contrarrevolución democrática se hacia dominante en la zona repúblicana y con ella las derrotas y las traiciones y la impotencia (y la reivindicación de los mitos alienantes españoles), la bandera española tricolor fue puesta de nuevo poco a poco en lugar preeminente por quienes habían asumido una estrategia política que condujo a la derrota definitiva de las masas que encuadraban y decían representar. La conversión del PCE, el PSOE (también la CNT) al orden que llevaba aparejada la derrota fue su sostén, regalándole a los espectros republicanos un mérito y una mítica que en absoluto merecían. Luego de la victoria fascista en 1939, esa bandera fue asumida y abandonada a conveniencia según los giros tácticos de la oposición exilada. Dentro, en el interior, como todo lo antifranquista -con merecimiento o no- absorbió sentido instintivo y elemental de resistencia. Pero hoy, precisamente cuando ejercemos la memoria y precisamente desde el respeto a los mártires, no podemos de nuevo caer en una mixtificación y manipulación del pasado. No podemos admitir que los que cayeron por una Revolución y una Liberación entonces traicionadas sean décadas después de nuevo instrumentalizados para reverdecer símbolos que conducen a una nueva derrota y llevan consigo una renovada frustración. Así pues, es obligado constatar que quienes acudieron a las tapias del cementerio de Granada el 20 de Julio de 2018 con la bandera andaluza -la auténtica bandera republicana de los andaluces y andaluzas- no sólo mostraron un emocionante ejercicio de respeto -no sólo humano sino también político- a los mártires de la guerra y la resistencia desde la historia sino también ejercitaron la clarividencia política cara al futuro para reclamar -tan respetuosa como claramente- que los andaluces como pueblo no repitamos errores del pasado -poniendo muertos y sacrificio por causas ajenas- y que en adelante -siguiendo la estela de nuestros antepasados y aprendiendo de sus sacrificios- actuemos con coherencia y decisión. ¡VIVA LA REPÚBLICA ANDALUZA! Por Javier Pulido



  • ¡Casado y cierra, España!
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    23/07/2018
    Los compromisarios del PP han escogido a Pablo Casado de capataz porque no les ha bastado la aproximación legalista, administrativa y funcionarial con que Soraya Sáenz de Santamaría ha mantenido intacta la unidad de España, que es la forma polite con que uno se refiere a impedir la autodeterminación de nuestra sacrosanta tribu. Desde hace semanas, y ante la impotencia que la rama policial de la judicatura española tiene con las civilizadas decisiones de los tribunales europeos, el unionismo está viviendo un proceso muy curioso de procesización. Casado será la rama política de esta impotencia y, de hecho, ya ha amenazado con la implantación de una "Tabàrnia real" en las calles de las ciudades catalanas. Muy pronto, ya lo veréis, el joven y flamante líder del PP se vestirá con el mono de peón y, rodeado de guardaespaldas y de freaks, pisará rincones del país dando palmas al grito de "¡Li-ber-taz! ¡Li-ber-taz"! Es la nueva divisa de los españoles en Catalunya: "Las calles serán siempre nuestras". A Inés Arrimadas le ha salido un competidor en el show. Cada vez que el país se toma seriamente su autodeterminación, a España no le queda más remedio que apretar el acelerador del totalitarismo y del gesto africano. Casado marca un retorno al aznarismo, es cierto, pero hay que entender bien qué significa eso: primero y ante todo, la noción de que la ley y el orden, sin una gran capacidad de poder, no sirven absolutamente para nada. El ocaso de Soraya es un mensaje bien claro: no queremos opositores que memoricen las capitales y los ríos de España, sino líderes con cojones que golpeen sobre la mesa del postautonomismo, mientras gritan "Esto lo resuelvo yo con cuatro mandobles". El universo de la derecha, de ahora en adelante, tendrá dos chicos coetáneos de un servidor discutiéndose por ver quién tiene más huevos. ¿Queríais políticos con buena formación, rebosantes de másters, doctorados y un cierto gusto por la diplomacia?, pues buscadlos en otro barrio, porque el PP ha decidido sumarse a la carrera por la testosterona. Tanto da si Casado puede ganar unas elecciones generales o no: a las élites del país les basta con que el PP bloquee cualquier intento de emprender una reforma constitucional más aperturista. De hecho, el gran ganador de las primarias del PP ha sido ZetaPedro Sánchez, a quien la reyerta general del bando centroderechista le va como agua de mayo para aumentar su perfil presidencial y hacerse el progre. De hecho, el presidente español no solo tiene el independentismo bajo el yugo de la legalidad española (últimamente, con disputas parlamentarias de esas de toda la vida, que desmienten por enésima vez la unidad de los setenta diputados indepes), sino que tiene suficiente con ir desenterrando los huesos del franquismo durante dos años por equiparar el PP a la España negra que lo quiere aniquilar, cuando es en el fondo la derecha española (que le ha hecho todo el trabajo sucio, al ahorrarle tener que enviar a la policía a Catalunya para golpear a la peña) la que le ha servido para blanquear la imagen de España. De hecho, por ironías de la vida, hay algo en que Casado y Rivera sí aciertan: Sánchez ha pactado con el independentismo dos años de tranquilidad y pocos sobresaltos. Algunos lo llaman ampliar la base, otros, rendición en sordina. Escoged vosotros mismos. Catalunya tiene una base independentista movilizada que empieza a buscar alternativas a los grandes partidos que hasta ahora han comandado el procés. Fijaos en que, desde el 1-O, España ha rebajado la calidad de sus líderes de una forma alarmante. Imaginad si se hubiera aplicado el referéndum y Europa hubiera reconocido, como de hecho ya ha pasado, que la autodeterminación no es siquiera un delito de malversación. Imaginadlo y aguantaos las ganas de llorar, porque para sellar España les ha hecho falta bien poco esfuerzo y talento. Casado es la prueba definitiva. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • ¿Proteccionismo o libre comercio?: el dilema keynesiano y la respuesta marxista
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    18/07/2018
    La guerra comercial que ha estallado tiene confundida a la teoría macroeconómica habitual. La mayoría de los economistas todavía analizan únicamente los aumentos de tarifas en términos de 'proteccionismo' o 'libre comercio'. Las medidas de Trump son generalmente condenadas. Sin embargo, entre los keynesianos, hay confusión y división. Martin Wolf, el periodista económico keynesiano, que escribe para el FT, cree que la guerra comercial sería costosa para el capital global: “la cooperación global seguramente se rompería”.  Sin embargo, ha defendido medidas de retorsión del Reino Unido contra Trump “sobre todo porque la alternativa parece más débil si se cree que tendrían algún efecto. Otra cosa que el resto del mundo debe hacer es fortalecer su cooperación.”   Por otro lado, piensa que la propuesta salvaje de Trump de crear una zona libre de aranceles (para los países ricos solamente) podrían abordarse. "¿Quién sabe? Incluso podría funcionar.”   No explica que implicaría reducir los aranceles sobre las mercancías del 3-4% (media actual para los países más avanzados) a cero. Mientras Wolf busca la manera de 'salvar la globalización y el libre comercio' a través de la retorsión, otro keynesiano, Dani Rodrik defiende el proteccionismo como una buena idea para las economías con débil crecimiento interno: “el proteccionismo de Estados Unidos sin duda va a generar algunos beneficiarios, así como en otros países.”  En una visión contraria a Wolf, que llama a hacer frente a Trump, Rodrik dice que Europa y China “deben negarse a dejarse arrastrar a una guerra comercial, y decirle a Trump: usted es libre de dañar su propia economía; pero nosotros vamos a mantener las políticas que nos benefician más “.   De hecho, dice, las industrias nacionales pueden beneficiarse de los aranceles sobre sus exportaciones a los EEUU: podrían vender en cambio al mercado doméstico. Cita cómo Boeing podría vender más aviones en los EEUU y Airbus podría hacer lo mismo en Europa. “Algunas compañías aéreas europeas prefieren Boeing a Airbus, mientras que algunas aerolíneas estadounidenses prefieren Airbus a Boeing. Las restricciones comerciales pueden dar lugar a un colapso total en este comercio bilateral de gran volumen en aviones entre los EE.UU. y Europa. Sin embargo, la pérdida global de bienestar económico sería pequeña, siempre y cuando las compañías aéreas consideren los productos de las dos compañías como sustitutos cercanos.”  Según Rodrik ,”el proteccionismo estadounidense seguramente va a generar algunos beneficiarios, así como en otros países”. Esta orientación proteccionista también ha sido defendida por algunos economista de izquierda como Dean Baker . Señala que no todo el mundo gana con el 'libre comercio'. Afirma que fue a causa del libre comercio como se perdieron los puestos de trabajo en la industria en los EE.UU., haciéndose eco del argumento de Trum. Sin embargo, hay muchas evidencias de que no fue así . Como escribí en una nota anterior sobre Trump, el comercio y la tecnología, “la pérdida de puestos de trabajo manufactureros en EEUU, como en otras economías capitalistas avanzadas, no se debe a extranjeros desagradables que se aprovechan de los acuerdos comerciales. Es debido al objetivo inexorable del capital estadounidense de reducir sus costes laborales a través de la mecanización o por medio de la búsqueda de nuevas zonas de mano de obra barata en el extranjero para producir. El aumento de la desigualdad de los ingresos es un producto del 'sesgo pro capital' de la acumulación capitalista y la 'globalización' dirigido a contrarrestar la caída de la rentabilidad en las economías capitalistas avanzadas. Pero también es el resultado de políticas “neoliberales” diseñados para mantener bajos los salarios y aumentar la parte de los beneficios.” Baker afirma que los déficits comerciales suponen perdida de puestos de trabajo porque reducen la “demanda” y por lo tanto reducir el déficit comercial de Estados Unidos podría salvar puestos de trabajo allí. Defiende este argumento cuando la tasa oficial de desempleo en los EEUU, el Reino Unido y Japón están en su punto más bajo (sí, sé que muchos de ellos son trabajos basura). Al parecer, si todo el mundo tuviese un superávit comercial (imposible por cierto) todo iría mejor. Lo que realmente quiere decir es que Trump está haciendo lo correcto al intentar convertir el déficit comercial de Estados Unidos en un superávit y recuperar empleos en la manufactura de los países en desarrollo y Europa, a dónde fueron desplazados. Sin duda, es un argumento extraño y confuso en defensa del nacionalismo. Los keynesianos están confundidos acerca de si son partidarios del 'libre comercio' o de medidas proteccionistas / nacionalistas. Que nos retrotrae a la confusión de Keynes en la última Gran Depresión de la década de 1930. Cambió de opinión, pasando de ser un fuerte defensor del libre comercio a finales de 1920 a ser un proteccionista y defensor de los aranceles a mediados de la década de 1930. Este cambio de punto de vista fue realmente la expresión de la visión cambiante del capitalismo británico. El libre comercio es bueno para aquellos que ganan en los mercados; el proteccionismo es mejor cuando el capital nacional pierde cuota en ellos. Y esa fue la posición de Gran Bretaña. En 1923, Keynes apoyó el libre comercio en términos muy claros: “Debemos mantener el Libre Comercio, en su interpretación más amplia, como un dogma inflexible, sin que se admita ninguna excepción, siempre que la decisión dependa de nosotros. Debemos mantenerlo aun cuando no recibimos ninguna reciprocidad de trato e incluso en aquellos casos excepcionales en los que al infringir lo podríamos, de hecho, obtener una ventaja económica directa. Debemos mantener el libre comercio como un principio de moral internacional, y no sólo como una doctrina de la ventaja económica”. Pero su posición 'moral' pronto se disipó cuando el capitalismo británico cayó en una larga depresión a mediados de la década de 1920 y luego, en la década de 1930. En su trabajo seminal, La Teoría General, publicado en 1936, concluyó que “la gran (e inteligente) idea de la monarquía absoluta era alentar las exportaciones sobre las importaciones ...” El balance favorable, siempre que no sea demasiado grande, resulta muy estimulante; mientras que un balance poco favorable pronto puede producir un estado de depresión persistente”. Abogó por aranceles a las importaciones en el Reino Unido como una forma alternativa de reducción de los salarios reales (por el aumento de los precios de las importaciones) y para impulsar la producción nacional. Para Keynes, era una forma de que el capital británico ganase una ventaja de costes frente a sus rivales mediante la reducción de los costes salariales en términos reales.  “Me asusta terriblemente el proteccionismo como una política a largo plazo”, testificó ante una comisión parlamentaria del Reino Unido, “pero no siempre podemos permitirnos mirar a largo plazo. . . la cuestión, en mi opinión, es hasta qué punto estamos dispuestos a correr el riesgo de las desventajas a largo plazo con el fin de conseguir cierta ayuda para la situación presente”. Por supuesto, una vez que el capitalismo a nivel mundial se hubo recuperado, y el capital británico con él, se podía volver al 'libre comercio". La confusión actual en la macroeconomía y en particular entre los keynesianos actuales refleja los cambios de opinión de Keynes en tanto que la Larga Depresión se prolonga y 'globalización' es un fracaso para todos. Así que ahora tenemos a keynesianos como Rodrik y Baker que apoyan aranceles sobre las importaciones de Estados Unidos y presionan a favor de excedentes comerciales, al tiempo que piden a Europa y China que no tomen represalias. Y Wolf, al contrario, pide represalias a Europa y Asia. ¿Cuál es la visión marxista? ¿Hay que apoyar los aranceles y otras medidas proteccionistas introducidas por las naciones capitalistas más débiles para 'defenderse' de las medidas de Trump (Wolf)? ¿Deberíamos, por el contrario, apoyar las medidas de Trump como una forma de mantener empleos manufactureros en Estados Unidos (Baker) y tal vez ayudar a otros países para impulsar sus industrias nacionales (Rodrik)? ¿Libre comercio o proteccionismo? Esbocé mi respuesta en una nota anterior.   El libre comercio no ha sido un gran éxito capitalista. El capitalismo no tiende al equilibrio en el proceso de acumulación. Como Adam Smith escribió, a diferencia de Ricardo, “Cuando un hombre rico y un hombre pobre tratan el uno con el otro, ambos de aumentan sus riquezas, si tratan con prudencia, pero el patrimonio de los ricos aumentará en una proporción mayor que el del hombre pobre. De la misma manera, cuando una nación rica y una nación pobre comercian, la nación rica tendrá la ventaja más grande, y por lo tanto la prohibición de este comercio es más dolorosa para ella que para la pobre”. El capitalismo no se desarrolla en todo el mundo de una manera suave y equilibrada, sino mediante lo que los marxistas han llamado el 'desarrollo desigual y combinado'. Aquellas empresas y países con mejores avances tecnológicos ganan a expensas de los que están menos desarrollados y no habrá ninguna ecualización. El libre comercio beneficia a los estados capitalistas nacionales cuando la rentabilidad del capital está aumentando (como lo fue desde la década de 1980 a la de 2000) y todo el mundo puede beneficiarse de un pastel más grande (en diferentes proporciones). Entonces la globalización parece muy atractiva. La economía capitalista más fuerte (tecnológicamente y por lo tanto competitiva en precio por unidad) será la más fuerte defensora del 'libre comercio', como Gran Bretaña en 1850-1870; y los EEUU de 1945 al 2000. Entonces, la globalización era el mantra de los EEUU y sus agencias internacionales, el Banco Mundial, la OCDE y el FMI. Pero si la rentabilidad comienza a caer constantemente, el 'libre comercio' pierde su glamour, especialmente para las economías capitalistas más débiles porque el pastel de los beneficios deja de crecer. Marx y Engels reconocieron que el 'libre comercio' podría alentar la acumulación de capital a escala mundial y así expandir las economías, como ha ocurrido en los últimos 170 años. Pero también vieron (dada la naturaleza dual de la acumulación capitalista) el otro lado: la creciente desigualdad, un 'ejército de reserva' flotante permanente de parados y una mayor explotación de los trabajadores en las economías más débiles. Y por lo tanto reconocieron que las naciones capitalistas industriales emergentes solo podrían probablemente tener éxito mediante la protección de sus industrias con aranceles y controles e incluso el apoyo del Estado (China es un ejemplo extremo de esto). Engels reconsideró su posición sobre el libre comercio en 1888, cuando escribió un nuevo prefacio en un folleto sobre libre comercio que Marx había escrito en 1847. Engels llegó a la conclusión de que “la cuestión de libre comercio o proteccionismo se sitúa enteramente dentro de los límites del actual sistema de producción capitalista, y no tiene, por lo tanto, ningún interés directo para nosotros, socialistas, que queremos acabar con ese sistema. Se aplique el proteccionismo o el libre comercio, al final no habrá ninguna diferencia “. Pero es interesante ver a los keynesianos divididos sobre si estar a favor del libre comercio para el capital global (Krugman) o de la protección de los capitales nacionales (Rodrik y Baker para los EEUU y Wolf para el Reino Unido y Europa). Es el signo de los tiempos. Fuente: www.sinpermiso.info



  • La guerra contrainsurgente: Nicaragua en la mira
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    18/07/2018
    La oposición más seria al presidente Daniel Ortega en Nicaragua no se diferencia de los mercenarios, que siguen cometiendo crímenes atroces, mediante torturas y flagelación pública contra decenas de sandinistas por apoyar al gobierno, como lo muestran los videos filmados por periodistas y si además no se separan de organizaciones que reciben fondos de Estados Unidos y las derechas europeas, quedarán en la historia como verdaderos traidores a la patria. No hay eufemismo posible para decirlo de otra manera, ni “academicismos” que los amparen ante sus acciones, cuando precisamente Estados Unidos avanza en su proyecto recolonizador con una despiadada guerra contrainsurgente, de Baja Intensidad y de Cuarta Generación para controlar directamente a Nuestra América, dentro de lo cual se enmarca el golpe “blando” o suave, disfrazado de “rebelión antidictatorial”. Lo que comenzó el 18 de abril pasado en Nicaragua, desde un inicio fue relatado por la corporación mediática falseando la verdad, manipulando en forma criminal los hechos y no sólo lo hicieron los medios del poder hegemónico, que son mayoría en el mundo, sino los escasos que sobreviven a esta supeditación, ocultando una tragedia de dimensiones aún no valoradas, como sucedió con Irak, Libia, Siria, Afganistán, como sucede en Yemen y en otros lugares y más cercanamente en Honduras, en Colombia, México y Guatemala. Muchos periodistas, incluso intelectuales, identificados como progresistas o de izquierda, tan diversa en Nuestra América, sin conocer nada de la actual realidad nicaragüense sólo dieron voz a los supuestos “rebeldes” contra la también supuesta dictadura, un espejo de lo que fueron los comienzos de las guerras coloniales de ocupación en Oriente Medio. Entre los que desafiaron el discurso Jorge Capelán, desde Nicaragua habló del “golpismo tóxico que se ceba con saña contra el pueblo nicaragüense” y recordó el viaje de 16 representantes del Movimiento “Renovador Sandinista”(MRS) a Washington para reclamar en el llamado Foro de la Sociedad Civil de la Organización de Estados Americanos (OEA)que tomara la decisión de enviar cascos azules a Nicaragua, entre otros graves hechos. Es decir pedían una intervención. La actitud del gobierno ante la primera manifestación de protesta el 18 de abril fue derogar ley previsional- que se supone desató la tormenta golpista- y llamó al diálogo. Pero no era el diálogo lo que esperaba Washington que había preparado el golpe en el esquema de la guerra contrainsurgente que está aplicando, cuando la estrategia de dispersión del Comando Sur, les ha permitido la instalación de Bases y establecimientos de control militar en varios países, elegidos también estratégicamente. Por otra parte la región está invadida desde mediados de los años 80 por una red de Fundaciones como la National Endowment for Democracy (NED), o la USAID (Agencia Internacional para el Desarrollo) de tan larga y oscura historia en el continente, entre otras que mantienen una red de Oganizaciones No Gubernamentales mediante las cuales reparten generosas partidas de dinero a sus cómplices internos, sus aliados naturales, las derechas regionales, Esto les permitió infiltrar no sólo las estructuras jurdiciales en los países de la región y la prensa , sino todos los sectores de la sociedad, creando verdaderos monopolios para la manipulación informativa, la desconcientización y desculturización de los pueblos. Años trabajaron en forma encubierta esas Fundaciones de la CIA, complicadas en cada intento o golpe de Estado que se produjo en la región en este siglo, desde Venezuela en el 2002 hasta la actualidad. Nicaragua tiene decenas de ONG dependientes de las Fundaciones y en este caso colaboran activamente los grupos terroristas cubano-americanos de Miami, que tienen representantes republicanos en el Congreso estadounidense como Ileana Ros-Lehtinen y Marco Rubio, Ted Cruz y otros. Rubio, devenido en “asesor” del presidente Donald Trump para América Latina, es intermediario entre este y la derechas recalcitrantes de América Latina. La corporación mediática internacional e imperial que maneja el 95 por ciento de las noticias que circulan por el mundo, originadas nada menos que en el Pentágono, es clave para la guerra de Cuarta Generación o guerra psicológica, un arma tan importante como los misiles. No hubo nada espontáneo en las protestas de Nicaragua, como tampoco puede ser espontánea la presencia de mercenarios que se dedicaron a secuestrar sandinistas a los que sometían a brutales castigos y torturas, desnudados y varios de ellos flagelados públicamente, asesinados y luego quemados como en los tiempos de la Guardia Nacional de Anastasio Somoza. Esto está comprobado y filmado, lo que se ha convertido en una prueba del horror. A lo largo de estos de casi tres meses quemaron escuelas, centros de salud, oficinas que se ocupaban en su mayoría de los temas sociales, cooperativas, “el Banco de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA). las Radios “Ya” y Nicaragua. Quemaron la Caja Rural Nacional, un banco cooperativo con los récords de cientos de miles de socios, y el mismo día quemaron la sede del ministerio de Economía Familiar y Comunitaria y una cantidad de edificios de funcionarios gubernamentales, casas escuelas, centros de salud, hospitales. La lista de crímenes y destrucción es extensa, pero casi tres meses después el pueblo sandinista está en las calles, y el ejército logró recuperar varias poblaciones tomadas por los mercenarios y se va conociendo el verdadero alcance del golpismo con los millones de pérdidas en la destrucción criminal que afectará a todo el pueblo. Denuncias desde EE.UU. Las investigaciones del periodista estadounidense Max Blumenthal, pusieron al descubierto el rol de entidades como la (USAID), Freedom House, y la NED en el financiamiento de ONG’s nicaragüenses, que llamaron al derrocamiento del Presidente Ortega del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN. De acuerdo a Blumenthal la USAID, destinó para Nicaragua en 2017 la suma de 5,2 millones de dólares, “con la mayoría de los fondos destinados a la capacitación de la sociedad civil y las organizaciones de medios de comunicación”. También destacó que en junio, los dirigentes del M19, el grupo estudiantil que comenzó las protestas antigubernamentales viajaron a Washington a reunirse con la ultra derecha de EEUU, con figuras como Rubio, Ted Cruz y Ross Lehtinen. De la misma manera se reunieron con Mark Green, director del USAID, quien manifestó su apoyo contra el gobierno sandinista. El viaje fue pagado por Freedom House”. Se destaca que el M19 no es espontáneo ni fruto del “descontento” contra Ortega sino que uno de sus organizadores Félix Madariaga está al frente del ·Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, y es uno de los principales voceros contra el Sandinismo, que recibió 260,000 dólares de la NED. on la mayoría de los fondos destinados a la capacitación de la sociedad civil y las organizaciones de medios. Hay referencias a fundación “Hagamos Democracia”, de Luciano García, reconocido opositor al sandinismo, quien recibió también 525,000 dólares de la NED desde 2014 y se constituyó en otro instrumento de intervención en Nicaragua, entregando en 2017 un millón de dólares a diversas organizaciones de la llamada “sociedad civil” que exigen la renuncia del Presidente Ortega. Entre ellas la Comisión de DDHH de Nicaragua (111,000 dólares), Centro para la Empresa Privada (239,000 dólares), Instituto Republicano Internacional (150,000 dólares), Fundación Iberoamericana de Culturas ($79,000 dólares), Fundación Desarrollo Económico Social (40,000 dólares); entre otras. (Fuente: NED digital) También la NED destinó 305,000 dólares en 2017 a grupos anónimos de Nicaragua, para lo que ellos llaman “promoción de la democracia”, entiéndase, la organización de la contrarrevolución y la subversión antisandinista” destacando el papel que cumplen en la Guerra de Cuarta generación en América Latina. La NED citada por Max Blumenthal, fue creada en 1983 por la administración de Ronald Reagan y desde entonces colaboró activamente en la Guerra encubierta de Estados Unidos contra Nicaragua en los años 80-90, apoyó y financió a los medios y la oposición antisandinista en ese país y fue clave preparando la invasión de EE.UU a Panamá en diciembre de 1989. Asimismo como la USAID es responsable como parte y máscara que es de la CIA, de los miles de nicaragüenses muertos durante la guerra encubierta de los años 80 para lo cual inventaron el llamado contra-gate, llevando droga desde el Comando Sur en la zona del Canal de Panamá a Miami de donde salían armas para los mercenarios de la “contra”. Nada nuevo en la historia de EE:UU en Vietnam y en la actualidad para armar los mercenarios que usó y usa la OTAN en las actuales guerras coloniales de Medio oriente , el Norte de Africa y en Asia. Un mes antes de las reuniones del M19 con legisladores ultraconservadores en Washington, la NED “afirmó sin rodeos que las organizaciones respaldadas por ellos han pasado años recibiendo millones de dólares sentando las bases para la insurrección” en Nicaragua, como lo señala el sitio web de noticias enfocado en América Latina, Global Americans, escrito por el académico estadounidense Benjamin Waddell , director académico de la Escuela de Capacitación Internacional en Nicaragua!(…)Después de la publicación de este artículo, Global Americans reemplazó el término “insurrección” con la palabra más inocua “cambio”. Sin embargo, el título original aún se puede ver en la URL del artículo. Lo cierto es “La prensa internacional describió la rápida escalada de disturbios civiles en Nicaragua como una explosión espontánea de descontento colectivo” escribió Waddell y agregó que “la participación actual de la NED en nutrir a los grupos de la sociedad civil en Nicaragua arroja luz sobre el poder del financiamiento transnacional para influir en los resultados políticos en el siglo XXI”. “Mucho de lo que hacemos hoy fue hecho encubiertamente hace 25 años por la CIA”, comentó por su parte Allen Weinstein, fundador de la NED. “Las caras más visibles del movimiento anti Ortega no han sido los jubilados afectados por las reformas de la seguridad social, sino los estudiantes urbanos, políticamente no afiliados, que buscan una victoria total. Han forjado una alianza con los opositores a la derecha.“Mientras tanto, hombres enmascarados con morteros y armas de fuego han formado la primera línea de los bloqueos viales que ya han drenado la economía de Nicaragua de unos $ 250 millones en ingresos.. Es tan obvia la acción de Estados Unidos en Nicaragua, que asombra por un lado que figuras importantes de este país, surgidas del sandinismo, cuya oposición a Ortega ´se basa en diferencias internas, y que por supuesto no nos corresponde juzgar, hayan hecho silencio en estas circunstancias y con ese silencio haber permitido este desangre del país con apoyo público de EE:UU, verdugo de Nicaragua desde el siglo XIX es un hecho que se debe analizar dentro del comportamiento de una buena parte de la llamada izquierda en este período histórico.. De la derecha o de un sector de la Iglesia o de las organizaciones de bonitos nombres “democráticos” sostenidas por los dineros de la CIA, no podríamos haber esperado otro tipo de conducta. Pero el silencio sobre los crímenes aberrantes y el terror sembrado en las poblaciones más humildes e indefensas, es un caso de complicidad extrema, donde algunos sacerdotes parecieron desafiar al Vaticano actual con su conducta. Se Intenta derrocar a un gobierno que en Centroamérica no permitió el ingreso de las maras, que se destacaba en medio de la violencia en Centroamérica, que logró avances sociales únicos en esa región reconocidos por organismos internacionales y que permanece en el ALBA, contra todas las presiones de Washington, ese organismo integrador que tanto ayudó a los pueblos más necesitados. En momentos en que el gobierno de Trump amenaza con invadir Venezuela, Nicaragua es estratégica. Nadie puede confundirse en un escenario como el actual en América Latina, donde ha quedado evidenciado que la Doctrina Monroe regresó con un imperio en decadencia y cada día más brutal, que intenta apropiarse directamente de lo que considera su ”patio trasero” y coloca a la Patria Grande en la disyuntiva : recolonización o independencia. (Fuente: La Voz del Sandinismo / Autora: Stella Calloni)



  • Las Primarias de Podemos - VENCEDORES Y VENCIDOS
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    18/07/2018
    Veamos primero el contexto. 93885120 Podemos obtuvo en Andalucía en las ultimas elecciones autonómicas 590.011 votos, que le reportaron el 14,8% y 15 diputado. Declara en Andalucía un censo de 14.241 inscritos. Es decir, las personas apuntadas en Podemos suponen el 2,41% de su electorado. De estos han participado en las primarias 11.531 personas, el 81% de su censo de inscritos -o lo que es lo mismo- lo que representaría el 1,95%. de su anterior electorado. El recordatorio de esta relación es pertinente porque ser o estar en el censo de Podemos no significa coste, compromiso e implicación alguna más allá de haber realizado en su momento una facilísima inscripción digital, que sólo implica una media hora de dedicación. Todo el que quiera puede inscribirse en Podemos (hasta el que esto escribe lo podía haber hecho de haberlo querido) y todos los votos valen igual; sean cuales sean las ideas y los actos (o su ausencia) de quienes los quieran ejercer. Podemos no tiene nada que ver con una organización política militante; más bien es su antítesis (aunque pueda haber militantes que estén también en Podemos y que traigan a Podemos su militancia, lo que es muy distinto). Podemos ha llevado al ultimo extremo la disociación entre representación política orgánica e institucional y compromiso militante (programático y organizativo); cuestión que en su momento histórico fue uno de los elementos principales de diferenciación entre la socialdemocracia reformista y las organizaciones militantes revolucionarias. Incluso organizaciones reformistas españolistas de hoy como IU o el PCE si las comparamos con Podemos, mantienen y requieren un mayor grado de implicación y vinculación. ¿Qué es pues hoy Podemos?. A la vez, un síntoma social, un estado de opinión y un nivel de conciencia y dandole cobertura y expresión, una representación institucional y una parcela mediática. De ahí la importancia crucial del control de su representación institucional -que son quienes van a desarrollar y concretar la política real de Podemos y dan acceso a los medios de comunicación- y de ahí también las formas y niveles en que se sustancian y dilucidan sus debates y enfrentamientos. Sin estructura o practica militante la discusión es y tiende a ser forzosamente genérica, propagandística, simplificada, personificada… y es lógico y normal que en consecuencia -y ubicados en el siglo XXI -tenga como escenario clave y principal las llamadas “redes sociales” y no unos círculos internos política y orgánicamente irrelevantes para el curso de su organización. Podemos (o IU) es, en resumen, una estructura pensada y funcional para la gestión del malestar social pero no para su organización y desarrollo y mucho menos para transmutarlo en conciencia rupturista y convertirlo en movilización extrainstitucional con una perspectiva de enfrentamiento y ruptura con España (en su doble naturaleza de Estado y orden político-social).   Los vencedores internos Las elecciones primarias en Andalucía han supuesto una victoria política aplastante deTeresa Rodriguez y Anticapitalistas. Su candidatura ha obtenido el 75% de los votos a nivel nacional (8.582 votos) frente a la de Pablo Iglesias y Diego Cañamero que llevaba en su numero 1 a la diputada Isabel Franco (un 21,65% y 2.480 votos). Han vencido a nivel nacional y en todas las circunscripciones provinciales y se llevan todos los puestos de salida; los números 1 y los números dos en Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla y también los tres en Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla. Desde el punto de vista político más de fondo -y como se decía en el articulo Adelante Andalucía, la bronca en Podemos y otros derivados- han ganado asumiendo y defendiendo “el marco político y el texto estatutario y el respeto a los procedimientos constitucionales que mantienen sujeta y dominada a Andalucía (lo que hace que sus ocasionales referencias retóricas a la demanda de soberanía para Andalucía sólo puedan catalogarse como ejercicios de consciente hipocresía y cinismo político en grado superlativo)”. Su discurso se ha centrado en el ”quien” y no en el “qué”, aceptando sin reservas y repetidamente que mantenían y defendían idéntico programa que sus oponentes(1). Aún así, han ganado porque tanto en el discurso de Teresa Rodriguez como en su gestión del conflicto han sabido adecuarse mejor al nivel de conciencia existente en su ámbito y además han desarrollado a lo largo del enfrentamiento con la dirección pablista española una gestión táctica superior. Teresa Rodriguez ha encarnado perfectamente y con habilidad ese “andalucismo” desvaído que ha resumido e impregnado la trayectoria de Podemos en Andalucía y que conecta con la trayectoria anterior de IU, concretándose en el manifiesto “Adelante Andalucía” y en la operación electoral que ampara. Un “andalucismo” compatible con la españolidad e identificado con el Estatuto -tan declarativo como impotente- funcional a un proyecto político españolista inserto dentro del marco neoliberal (2) A su alianza previa ya establecida con el PCE-IU de Maillo y a la incorporación subordinada en la operación de dos pequeñas organizaciones surgidas de la implosión del Partido Andalucista (Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza) -a modo de floreros avalistas de su imagen andaluza- la fracción de Anticapitalistas supo sumar nuevos aliados internos con los que sustentar y dar credibilidad a su relato de portadores de un pretendido “proyecto andaluz” atacado desde Madrid. De entrada, supo aprovechar con inteligencia la crisis larvada del SAT -provocada por la gestión política y organizativa de Cañamero y sus adláteres en los últimos años- para incorporar simbólicamente a su plataforma a la diputada Mari Garcia, destacada militante histórica del SAT y del mismo pueblo que Cañamero. Dividido el SAT y destruido así de antemano buena parte de la pose y el discurso demagógico habitual de Cañamero, añadió además a su lista a antiguos errejonistas y a diversas figuras locales -procedentes incluso del PCE o de IU- con lo que consiguió combinar y conciliar los intereses políticos de Anticapitalistas con una red de alianzas que recogían casi todo de lo existente con una mínima entidad en las estructuras andaluzas de Podemos; anulando así buena parte de los efectos de la campaña de feroces ataques contra Anticapitalistas lanzados desde Madrid y desde sus súbditos en Andalucía. A la manera de los judokas, Rodriguez y los suyos han vuelto contra sus atacantes sus propios argumentos y sus propias jugadas, convirtiéndolas en munición propia. Así, de entrada y y desde la misma presentación pública inicial de la lista Franco-Cañamero, nada más empezar la campaña, Rodriguez ya obligó a situarse en su nivel de discurso a sus oponentes: inolvidable la diputada Franco recitando de memoria frases de corrido -notoriamente mal aprendidas- que pretendían copiar el discurso de Rodriguez, reivindicándose tan “andalucista” y “andaluza” como la otra y el papel de “aval-protector” de Cañamero, su eco e inseparable acompañante. Posteriormente, el patético nivel político de la diputada Franco mostrado en sus sucesivas intervenciones publicas y evidenciado en el debate cara a cara con la diputada Rodríguez o la propaganda emitida desde Madrid -entre falaz y ridícula y claramente mal planteada por los presuntos “profesionales” que la diseñaron- han ido paradójicamente fortaleciendo paso a paso a Rodriguez, según avanzaba la campaña en redes sociales. Las intervenciones inquisitoriales de Echenique, las filtraciones a la prensa amenazando con la disolución desde Madrid si ganaba Teresa, los cartelitos en redes poniendo de traidores para arriba a los de Anticapitalistas o esos videos pretendidamente “humanos” de Franco que junto a las soflamas para simples de Cañamero competían en quien provocaba más vergüenza ajena, han sido hitos sucesivos que han terminado por endosar a Rodriguez la imagen de portar consigo el mínimo de calidad política necesaria para permitir la supervivencia electoral de Podemos frente a la indiscutible incompetencia, el “cuñadismo” y la imagen de irresponsabilidad, dependencia y tácticas de “tierra quemada”, que se han ido creando a pulso sus adversarios. En el lado de Iglesias/Cañamero, sólo el diputado de Manuel mostró alguna habilidad para intentar vender en público su producto intentando enhebrar algo parecido a un relato propio, aunque sin emoción; empeño desactivado y anulado ante el insalvable y pesado lastre de tener que terminar vinculándolo obligadamente con el apoyo al discurso vacío de tan notorios inútiles políticos como Franco y Cañamero y al hecho inocultable de estar sosteniendo una operación decidida y diseñada en y desde Madrid. Los vencidos internos La fracción pablista -es decir la dirección política y el aparato profesional de Podemos en Madrid- han sido claramente derrotados. Si asumen y tragan con los resultados y no disuelven desde Madrid “manu militari“tendrán que convivir en adelante con el hecho de que Anticapitalistas como proyecto español ha conseguido construir en Andalucía una especie de “base de Yenan”, donde replegarse política y organizativamente hasta mejores tiempos. Habiéndolo intentado Pablo Iglesias y sus apparatchiks no han conseguido evitar que les surja al sur de Despeñaperros una especie de “neoPSUC”, es decir, una organización territorial que aunque comparta su estrategia española y españolista y su discurso, tenga de hecho una parte de imagen externa propia y sobre todo cierta autonomía orgánica para modular y adaptar a la andaluza sus orientaciones. Por ejemplo, este resultado pone bien difícil a Madrid imponer a la sucursal andaluza una suicida coalición de gobierno con el PSOE en Andalucía de darse hipotéticamente las circunstancias posteletorales que la hicieran factible. Lo aplastante de la derrota deja también muy difícil la constitución de un sólido núcleo de fieles, salvo fanáticos o quemados. Los “trepas” se pensaran si les sigue trayendo cuenta a corto-medio plazo seguir ejerciendo de candidatos a procónsules, más aún teniendo en cuenta que las listas al parlamento español no dan para tanto y que el cupo de liberados en el aparato no se puede extender indefinidamente. La forma en que se ha planteado el enfrentamiento también les dificulta su mantenimiento y homogeneidad. Como no ha habido debate político alguno sobre cuestiones de fondo -porque estaban de acuerdo- y se han centrado exclusivamente en exégesis juridico-organizativas, si no utilizan la fuerza estatutaria interna de inmediato se quedan sin qué decir y sin nada con qué justificar ni sus criticas ni sus peticiones o demandas. Junto a Pablo IglesiasDiego Cañamero es otro de los grandes derrotados. Su discurso y practica políticas ambiguas e insustanciales le situaban en abstracto de antemano en buena lógica del lado de su anteriormente aliada y antaño tantas veces alabada Teresa Rodriguez. Sin embargo, llegado el momento, decidió escoger el puesto de “primer manijero” de Pablo Iglesias en Andalucía. Creía seguramente contar a su favor con su imagen pública -construida gracias a la utilización en su provecho político del trabajo y esfuerzo de tantos años de tantos militantes del SOC y del SAT- y también con el peso propio del SAT, utilizado en su personal beneficio en la interna de Podemos. En ambos aspectos erró. De una parte se ha comprobado que aún en el reducidisimo espacio de los inscritos en Podemos una cosa es considerarlo o admitirlo como acompañante segundón que hace alarde de su biografía social para ponerla al servicio del Jefe español de turno -como antes hizo en IU- y otra muy distinta considerar que sus lugares comunes, sus generalidades y sus análisis inconexos y desprovistos de coherencia política, conocimiento y fundamentos sirven para convencer a alguien fuera de los ya convencidos o fanatizados, en especial fuera de las contadas comarcas o localidades donde a su figura como personaje aún se le confiere alguna conexión mítica con el pasado. Haber sido pobre desde niño -como tantos y tantas- o haber estado en muchas movidas -otra cosa es cómo y para qué y con qué resultados- o no haber robado individualmente -como otros muchos- no es suficiente para traspasar los limites que su trayectoria y posiciones -de un lado- y la evolución de la realidad social andaluza -de otro- han terminado por imponerle. Cada vez que en los videos distribuidos por el pablismo se veía y escuchaba a Cañamero -pegado a Franco como una lapa- pretender argumentar, hablando como si hablara en una asamblea tensa del SAT de El Coronil, disminuía su capacidad de influencia política, se deterioraba su imagen y en consecuencia transfería credibilidad a Teresa Rodriguez y su gente. De otra parte, Cañamero fue incapaz de mantener controlado, totalmente callado y detrás suyo a todo el SAT. Tras decir que estaba con el, no pudo conseguir mantener a la diputadaLibertad Benitez en sus filas, que abandonó el escenario de combate anunciando su retirada a su puesto de trabajo (que para eso lo tiene). Y a continuación -en no se sabe qué orden- pergueñó la lista que le hacían a Franco metiendo amistades, asistentes y familia por aquí y por allá, al tiempo que la histórica Mary Garcia -diputada ya hoy en el Parlamento andaluz- se unía a Teresa Rodriguez. Hoy Mary Garcia tiene tras de sí el primer puesto en las listas de Sevilla con 1.861 votos mientras el mesiánico líder se ha de conformar con un inútil 6º puesto y 481 votos a los que acompaña el fracaso generalizado de todos sus propuestos en todas las provincias donde lo intentó. Esta derrota de Cañamero no es sólo suya. Es también la de toda una trayectoria que ha hecho del SAT en la practica el “Sindicato de Cañamero”, dejando detrás de si un reguero de expulsados y de abandonos y una imagen de incoherencia política, autoritarismo interno y mercantilismo que ha afectado de forma extrema a todo el Sindicato, dado el aplauso expreso o el silencio complice con que se ha acompañado esta deriva. Es la derrota del caudillismo, de la ausencia de transparencia, de la hipocresia, de la apología de la falta de organicidad y debate político y sindical. Se equivocarían en el SAT quienes piensen que esto “no va con ellos” porque no se enmierdaron directa y personalmente en este ultimo charco; porque este episodio político no se puede explicar ni comprender sin todos los anteriores que lo hicieron posible. También se equivocaran si creen que tras todo lo ocurrido basta un enésimo “cierre de filas” o un pacto de las alturascon amnesia y amnistía mutuas para volver a un “pelillos a la mar” y “aquí paz y después gloria” y seguir yendo de “soberanistas andaluces” en días de feria cuando cotidianamente se trabaja políticamente  para provecho de España (y además algunos viven de ello). Todo esto -y lo que lo ha precedido- lo ha visto y vivido demasiada gente.   En lo externo A corto y medio plazo, España sale vencedora de este envite, dado el nivel de alienación y dominación del pueblo andaluz. SPodemos España traga de momento, tendremos aquí una reedición deConvocatoria por Andalucía” que pilotada desde Podemos por una fracción como Anticapitalistas que también tiene su dirección en Madrid -no lo olvidemos- intentará reverdecer el discurso “españolista de izquierda”. No es probable que con esos débiles e incoherentes mimbres pueda con el Régimen del PSOE y aún menos con la derechización creciente de la sociedad andaluza (que avanza al paso de su precarización y pauperización). SPodemos España dinamitara su sucursal andaluza, tendríamos aquí no una sino dos versiones de esa “neoConvocatoria” -a la manera en que en Cataluña tuvieron IpC y EUiA- y dos (sino tres) versiones de ilusiones y confusionismo en competencia. Cuestión distinta sería -como ya se apuntó en su momento- que Anticapitalistas de Andalucía abriera un proceso político de refundación nacional y rompiendo con Anticapitalistas de España se reconvirtiera en una fuerza de izquierda nacional realmente andaluza, dando lugar a una nueva constelación de fuerzas y factores. Nada indica de momento que esto este ni en camino ni en proyecto y además cabe recordar la historia de Anticapitalistas (que inicio su andadura en Podemos expulsandovía wassap de su seno al 40% de su organización por “molesta”) para entender que -incluso de plantearse el caso- no sería precisamente un camino de rosas. Queda pendiente lo que ocurra o no ocurra en el SAT y en su espacio político para acabar de clarificar cual es su situación y su ubicación. En cualquier caso, el movimiento nacionalista andaluz no puede detenerse. Debe fortalecer sus organizaciones políticas y sociales actuales, sí, pero también debe plantear con valentía y decisión iniciativas de convergencia soberanista que vayan ampliando espacios y afrontando nuevas tareas. Aún siendo los que somos y aún sabiendo la dificultad de la tarea, el objetivo de la liberación nacional y social de Andalucía merece el esfuerzo. JAVIER PULIDO   NOTAS
    1. Así lo describía en mi entrada de Facebook del 13 de Julio a las 13,04 H. COMENTARIOS EN VIVO AL DEBATE CARA A CARA DE PODEMOS en ANDALUCIA (Teresa Rodríguez vs. Isabel Franco) que aquí recupero textualmente:
    “En el apartado de Propuestas Programáticas para Andalucía se confirman por boca de las candidatas dos apreciaciones:   a. Las dos reivindican, se sostienen y se limitan al actual marco estatutario y por ende constitucionalIsa Franco se reclama expresamente del proceso estatutario de 1979 y 2007 (con el añadido de algunas afirmaciones ininteligibles como la que adjudica al "28-f la concesión del derecho al voto"(sic))   b. Las dos dicen no tener diferencias programáticas entre sí (Isa Franco incluso llega a decir que en las anteriores elecciones se presentaron sin programa, aunque luego rectifica y dice que ella coordino el programa electoral).   Cuando desgranan concreciones, relatan una retahíla deslavazada de asuntos en los que en la mayoría de los casos el Estatuto no deja a Andalucía competencia política definitoria alguna. Ahí Teresa Rodriguez suma el asunto de Doñana cuando los asuntos que le afectan y las decisiones que pueden salvarla siguen estando en manos españolas. Y acaba reclamandose del acuerdo sobre financiación autonómica que suscribieron las sucursales andaluzas de PSOE, PP, IU y Podemos para respaldar al Gobierno en Andalucía de Susana Diaz y que ahora el Gobierno Sánchez de España ha dicho que no va a tener virtualidad alguna   Por ejemplo, Andalucía no tiene -desgraciadamente- capacidad alguna de modificar lalegislación laboral (para acabar con la precariedad). Cuando Isa Franco propone un convenio nacional de hostelería como medida institucional parece mostrar un profundo desconocimiento de lo que es la negociación colectiva y de lo que significa de obstáculo la dependencia competencial estatutaria para avanzar hacia un marco andaluz de relaciones laborales.   Idéntica reflexión y valoración acerca de las sucesivas peticiones de ambas de mejoras asistenciales, infraestructuras o servicios públicos cuando, de entrada, la fiscalidadsigue establecida y definida en Madrid y por España y es España la que fija y decide (aplicable también al control español del Guadalquivir).   Aunque sea en forma de "carta a los Reyes Magos", a las dos diputadas -una vez que no tienen ni reclaman y ni siquiera imaginan instrumentos políticos institucionales para intervenir realmente sobre la realidad económica y social dependiente- y como forma de resolver la miseria y la sobreexplotación, el desempleo y la precariedad, sólo se les ocurre citar la propuesta de extender el modelo del Subsidio Agrario al conjunto del país (eliminando incluso el requisito de las peonadas). A eso lo llaman "Renta Básica”.   Ninguna de las dos cita siquiera en una ocasión la demanda genérica de Soberanía Nacional para Andalucía.   Ninguna utiliza el termino "nacional" ni una sola vez cuando se refieren al ámbito andaluz (incluso Isa Franco distingue entre su país y Andalucía, de lo que se puede inferir que considera y defiende que su país es España).   Ninguna hace la menor referencia al proceso nacional vivido en Cataluña y a la represión del Estado español y lo que ello pudiera implicar para un proyecto político programáticamente fundado, con aspiraciones para liberar nacional y socialmente Andalucía.   Por lo demás, entre ambas candidatas, resulta evidente que la diputada Franco no ha debatido políticamente mucho en su vida y que en ese terreno de las habilidades, la diputada Rodriguez vende y expresa en palabras y gestos mucho mejor lo que son sus posiciones políticas (en lo hasta ahora dicho, indistinguibles entre una y otra).   Ahora siguen debatiendo sobre asuntos internos de Podemos, sus formas de organización y sobre cómo conseguir más apoyos (si prefieren "el potaje" o "el puré"...). (Cuestiones de más bajo y particular nivel).”   (2) Antonio Garrido Porras analizaba así en Facebook el texto y el discurso político de “Adelante Andalucía”:   "Pretender derrotar a la derecha política y al neoliberalismo en Andalucía, es decir, al PSOE y a lo que llaman susanismo, con este arsenal ideológico y discursivo (el delmanifiesto "Adelante Andalucía" y las declaraciones de los dirigentes) es, cuando menos, una inmensa ingenuidad. Nadie derrotará aquí a las derechas sin un marco estratégico ligado a la soberanía política de Andalucía. Pero el "andalucismo de izquierdas" que se postula en este proyecto es una cháchara hueca, deshistorizada y despolitizada. Es un andalucismo cuyos soterrados mimbres intelectuales son:
    • Impugnar subrepticiamente a uno de los demonios políticos del pensamiento único, el nacionalismo. Por tanto, en el marco de una "España plurinacional", frente a los nacionalismos "egoístas y excluyentes", el andalucismo se proclama alternativamente como un universalismo, lo que no quita para que, en el mismo gesto y sin ruborizarse, se exija que "Andalucía como la que más". El reclamo soberanista se critica en otros como etnicista e insolidario, pero los beneficios que aquellos arranquen al Estado español también los queremos aquí como los primerosNo somos nacionalistas, porque es una insolidaridad, pero queremos beneficiarnos de los logros soberanistas que otros consigan con su lucha.
    • Es una reivindicación de especificidad de Andalucía que se camufla vergonzosamente tras una retórica antiidentitaria. Lo identitario, en el tema nacional, está bien si eres del Tercer mundo, como los polisarios o los palestinos o arrastras una opresión atávica como los gitanos. Pero en el centro del eurocentrismo, valga la redundancia, lo cosmopolita es el mestizaje. Un mestizaje político superador de lo identitario, pero que se conforma en base a identidades previas. De modo que frente a lo regresivo de lo identitario (judío, árabe o catalán), lo andaluz como mestizaje conforma una identidad de tipo superior, no esencialista. Como si cualquier identidad no fuese el fruto de hibridaciones y mestizajes históricos. Pero es una ridícula circunnavegación intelectual para desestimar a lo identitario reclamando tu propia identidad andalucista, una especie de identidad postidentitaria.
    • Este "andalucismo de izquierdas" no contiene ninguna cuestión estratégica. Es simplemente una cháchara que se declina con una jerga pseudopoética a la altura de Lauren Postigogente de luz, duende, alma universal, mestizaje, soñar bajo la luna llena, volar... Tiene gracia, porque este lenguaje insustancial y de lírica barata, se utiliza para impugnar las propuestas soberanistas de otros por esencialistas, y lo hace con una retórica que es un puro esencialismo platónico sobre el alma eterna y universal de "nuestra tierra
    • En definitiva, un discurso político que se presenta como alternativo al "susanismo" pero queno contiene, más allá de declaraciones contra la "desigualdad y las injusticias", ninguna propuesta estratégica de superación del marco neoliberal y de subalternidad política de Andalucía.
    Nada más que hay que leer el Manifiesto "Adelante Andalucía", una retórica a la altura del histórico relato modernizador del PSOE andaluz. Un discurso alienado porque está pensado desde fuera y supeditado a otras abstracciones políticas que tampoco contienen cuestión estratégica alguna (alianzas, hoja de ruta, escenario rupturista), sino que funcionan como mantras de autoconsolación: "España plurinacional", "República federal y solidaria", etc."



  • ¿Qué ocultan tras relatos, memorias e historias?
    Logotipo APR2
    11/07/2018

    «Entre la premisa (estructura económica) y la consecuencia (constitución política) hay relaciones nada simples ni directas, y la historia de un pueblo no se documenta sólo con los hechos económicos. Los nudos causales son complejos y enredados, ya que para desatarlos hace falta el estudio profundo y amplio de todas las actividades espirituales y prácticas, y ese estudio no es posible sino después de que los acontecimientos se hayan sedimentado en una continuidad, es decir, mucho tiempo después de que ocurran los hechos […] La historia no es un cálculo matemático […] La cantidad (estructura económica) se convierte en ella en cualidad porque se hace instrumento de acción en manos de los hombres»1

    «Las clases dominantes no temen la historia –por el contrario, procuran producir y difundir el tipo de historia que les conviene, y que no suele ser la que se ocupa de la lucha por la libertad y la justicia- sino que, en todo caso, temen a los historiadores que no pueden utilizar»2

    1. PRESENTACION
    2. LA HISTORIA DEL PODER CONTRA LA DEL PUEBLO
    3. POSMODERNISMO, CENTRALIDAD Y VIOLENCIA JUSTIFICADA
    4. HERENEGUN, EiTB Y THATCHER: LA VULGARIDAD ALIENADORA

    1.- PRESENTACION

    El tándem PNV-PSOE, apoyado por otras fuerzas sociopolíticas, ha dado un paso más en la adecuación de sus respectivos nacionalismos a las exigencias del capital transnacional en este período. Se trata, como veremos, de intensificar la manipulación ideológica en el frente educativo, y proclamar «el fin de la historia» al estilo de Fukuyama en 1992, es decir, declarar definitivamente superadas las terribles consecuencias de la explotación salvaje impuesta desde 1936 y luego maquillada por ese imposible metafísico que es la «monarquía democrática».

    La «batalla por el relato», la palabrería sobre la «paz», el «perdón»… son nubes que ocultan la dureza de las exigencias imperialistas para realizar «procesos de negociación». Una de las exigencias es negar la historia crítica e imponer sólo la oficial como se comprueba en el rechazo sistemático a una Ley de la Memoria que haga justicia popular.

    Los respectivos nacionalismos burgueses del tándem PNV-PSOE son incompatibles con la investigación crítica de la historia, que contradice frontalmente los intereses del capital. La lógica de la acumulación ampliada es una necesidad irracionalmente objetiva, que lleva en su interior la pulsión subjetiva de negar la historia desde el momento en el que ésta demuestra que la acumulación irracional es frenada y amenazada por la consciencia humana.

    Desde finales del siglo XX la historia crítica es aún más inaceptable por la burguesía porque necesita imponer una única creencia: que la lucha de clases y de liberación nacional ha terminado para siempre, que a lo sumo que pueden hacer los «pueblos militantes»3 es aceptar resignadamente los acuerdos de paz y desarme dirigidos por el imperialismo. J. Petras tras estudiar los casos de Irán, Libia, Colombia, Corea del Norte, Palestina, Siria e Irak, ha sintetizado así: «En todos los casos, el principio sigue siendo el mismo. No hay un ejemplo histórico de un poder imperial que renuncie a sus intereses en cumplimiento de un acuerdo escrito. Solo cumple con los acuerdos cuando no tiene otras opciones»4.

    La historia escrita por el imperialismo falseará o justificará en su momento porqué se engañó a los pueblos que creyeron en sus promesas de paz, y dependiendo de la época y del modo de producción, muy probablemente la historia escrita por la clase dominante del pueblo oprimido justificará su colaboracionismo y echará las culpas a las clases trabajadoras que han resistido. Aunque esta lucha del poder contra la historia se intensifique en situaciones como las vistas, en momentos de «negociación», en realidad es una confrontación permanente en las que la clase propietaria del Estado tiene todas las ventajas, como veremos en un breve capitulo posterior.

    Advertido esto y al margen de otras consideraciones, es conveniente leer la crítica que V. Navarro hace al montaje de la obra de teatro In Memoriam: La Quinta del Biberón que se está escenificando en Catalunya: «El humanismo pacifista es también una posición política muy rentable de sostener en la España de hoy, en la que se vende el mensaje de que todos eran culpables»5.

    No todos fueron culpables: la responsabilidad única recae sobre los invasores franquistas. A la vez, debemos estudiar las presiones del nacionalismo republicano español contra el nacionalismo catalán durante aquellos críticos años: S. Spender describió la guerra bélica y cultural antifascista en su viaje por Europa en 1937 detallando el impacto que le causó el rechazo españolista republicano a la identidad cultural catalana, la masacre de militantes del POUM por los stalinistas, y las amenazas veladas de Rafael Alberti a intelectuales catalanes por su «poca cooperación» en defensa de la República6.

    La equivalencia entre invasor fascista español e invadido comunista catalán, puede ser ahora defendida de forma abstracta por una cultura reformista que acepta el orden establecido y silencia a la vez la lucha de clases dentro de la nación atacada porque un amplio sector de su burguesía apoyaba al invasor. Pero en el presente contexto de crisis estatal, eso es inaceptable en su forma concreta: la única culpabilidad es la de las naciones trabajadoras resistentes.

    Ahora mismo, el Estado y su sucursal en Vascongadas, el gobiernillo autonómico, han extendido e intensificado la permanente estrategia para acabar con la historia popular e imponer la suya, con diferencias de matiz desde luego porque una es autonomista y la otra españolista, pero unidas en la defensa de la civilización del capital. La estrategia sistemática se desarrolla, por ahora, en tres frentes que si bien ya se abrieron antes, ahora están más coordinados:

    Uno, el específico para el tercio vascongado de Euskal Herria pero que también infectará a la juventud de Nafarroa: el plan Herenegun7, un plan «pedagógico» que busca «educar en la paz», e introducir el «terrorismo de ETA en la asignatura de Historia»8. Dos, el general impuesto para todo el Estado, que se basa en la misma «pedagogía» autoritaria de Herenegun: «Crearemos una asignatura de valores cívicos y no será optativa»9. Y tres, también a escala estatal, prometer que se va a impulsar la apertura de todas las fosas con decenas de miles de cuerpos porque así las «heridas de España se cerrarán para siempre»10.

    Las tres tácticas tienen varias cosas en común: una, negar u olvidar las contradicciones antagónicas del capitalismo que son las que generan violencias enfrentadas; dos, negar el papel del Estado y sus excrecencias fascistas activadas o suavizadas según las coyunturas; tres, negar las responsabilidades de las burguesías y de los reformismos, cargándola sobre la izquierda revolucionaria; tres, impedir que se establezca una Ley de Memoria que castigue las atrocidades capitalistas; y cuatro, imponer la tesis de que se ha cerrado una fase histórica y ha empezado otra: la de la paz, la democracia, la concordia… en la que no tiene sentido protesta alguna. En su versión estatal y vascongada las tres tácticas tienen bastante similitud con el famoso «patriotismo constructivo»11 de los fugaces años de euforia interclasista anteriores a la crisis de 2007, que precipitó la erupción autoritaria y neonazi que recubre con cenizas aquella demagogia pero también los derechos sociales.

    En Euskal Herria, como en todas partes, semejante estrategia exige acabar con la memoria popular, con la riqueza teórica desarrollada por la lucha de liberación y con su ética de la resistencia: toda la historia en cuanto tal ha se der desnaturalizada y vaciada de contenido crítico. En otros textos hemos dado cuenta de todo ello, en especial del montaje de la Capitalidad Cultural europea en Donostia durante 2016. Durante el transcurso de 2017 hemos tenido varios ejemplos más de tergiversación de la historia como es la insoportable película Gernika de Koldo Serra.

    La llamada «batalla por el relato» y las discusiones sobre las «memorias», temas a los que volveremos, son parte de la auténtica guerra cultural que a su vez está inserta en la contrainsurgencia12. La memoria popular, contradictoria en su misma riqueza, es un objetivo especialmente atacado por el imperialismo.13Acosta Matos ha sintetizado en cinco pasos el método de la guerra cultural imperialista: uno, elaborar mitos fundacionales que legitimen el poder establecido; dos, destruir los mitos fundacionales del pueblo atacado; tres, crear una historia oficial del poder contraria a la historia popular; cuatro, crear metáforas que hagan ambigua e incompresible la memoria y la historia popular, pero que respeten las del poder; y cinco, destruir la identidad del pueblo explotado y quebrar su autoorganización14

    La imprescindible investigación de Acosta Matos no duda en emplear la expresión «mitos fundacionales» porque aunque su estudio comienza significativamente con la falange española de la década de 1930, por eso mismo recurre a los «mitos fundacionales»: no sólo nos remiten al fascismo falangista sino también el uso de este concepto nos explica cómo el fascismo (re)construye mitos justificadores del imperialismo español desde el exterminio de Al-Ándalus y los emplea en el presente.

    Como hemos argumentado en otros textos, el mecanicismo antidialéctico castró la capacidad de casi todos los marxistas para descubrir qué era el fascismo y sobre todo la importancia de los «mitos fundacionales» como campo de batalla. Daniel Guerin analizó las «carencias del socialismo» no sólo en la batalla por los mitos, sino profundizando en la importancia de la mística revolucionaria como una de las más efectivas armas contra la mística fascista15.

    La «batalla por el relato», por las «memorias», etc., es surcada por el papel de los mitos y de las místicas en el sentido materialista, condicionando desde dentro cualquier interpretación de la historia como una linealidad mecánica, matemática al decir de Gramsci que avisa que la «economía» no lo explica todo, que los «nudos causales» son enredados y complejos, y que esas contradicciones explican que de lo cuantitativo, la «economía», surja lo cualitativo, la acción humana que dirige la economía.

    2.- LA HISTORIA DEL PODER CONTRA LA DEL PUEBLO

    Para desatar los enredados nudos causales es bueno conocer unos ejemplos de cómo fueron atados en los poderes existentes en sus respectivos momentos. La primera historia manipulada fue la escrita por los hombres de las castas ricas para justificar las explotaciones de la mujer, de las naciones y de las clases. Los datos más fiables sobre las primeras culturas euroasiáticas muestran que giraban alrededor de la mujer 16 y del ciclo lunar17. Luego se impuso la historia patriarcal.

    En el Egipto Antiguo las primeras representaciones de extranjeros eran de esclavos apresados en guerras imperialistas18, y el mismo Heródoto narra varias veces el profundo desprecio egipcio hacia la cultura griega19, desdén que hoy llamaríamos racismo. Más tarde, la casta dominante prohibiría y borraría jeroglíficos contrarios a sus intereses, que narraban luchas y hasta revoluciones, disputas internas y manipulaciones descaradas de hechos decisivos, como la versión de Ramsés II sobre su «victoria» en la batalla de Qadesh en -1274 de la que pudo salir vivo por suerte a pesar de sus grandes errores: fue un empate milagroso oculto tras el «relato» oficial de la victoria.

    Desde su inicio en el siglo -III la dinastía Qin «intentó destruir los soportes intelectuales de la disidencia, ordenando que se quemaran todos los libros. Los eruditos que habían ocultado libros fueron decapitados o condenados a trabajar hasta la muerte en la Gran Muralla»20. Ya para esa época, la lucha de clases dentro y fuera de Palestina determinaba la suerte de las múltiples censuras, reescrituras y añadidos de la Biblia, probablemente el libro que más dolor y sangre ha costado escribir y está causando sobre todo con su «invención de la guerra santa» al servicio del poder y de la «pulsión de muerte»21. Fue esa lucha de clases, que a la vez era lucha nacional preburguesa, la que creó el mayor «relato» de la historia: las antagónicas «identidades» de un tal Jesús, «polifacética»22 figura mítica que sirve de consuelo a torturadas y de justificación a torturadores.

    Por esta época, en la India y «por fortuna para el budismo» que no lograba arraigar en el pueblo, el emperador Asoka lo convirtió en la religión oficial al poco de llegar al poder en el -273. Asoka, oportunista y extremadamente violento, vio en el budismo la ideología adecuada para legitimar su poder, sobre todo si iba unida a un poderoso sistema de control social: «Una red de informadores denunciaba a los disidentes ante las autoridades»23.

    Apoyándose en este poder de control, Asoka condenó las fiestas paganas, aconsejó el respeto a explotadores brahmanes y ermitaños pacifistas, exigió el amor a los padres, la caridad con los esclavos y sirvientes, la liberalidad, la tolerancia y la modestia en las formas. Pese a esto, el budismo chocaba con las inhumanas leyes de castas del brahmanismo, lo que hizo que desde el siglo –II la dinastía de Sunga iniciara la persecución del budismo en la India24 una vez derrocada la dinastía dejada por Asoka.

    Tampoco el islam se libra de las determinantes contradicciones socioeconómicas. En su primera fase, la de La Meca, Mahoma potencia la libertad de la persona porque su necesidad de expandir su credo coincide con la necesidad de libertad de las fuerzas más dinámicas y socialmente vivas, sometidas al riesgo de la represión. En su segunda fase, la de Medina impone «absoluta predeterminación»25, o en todo caso, una mezcla de libertad con determinismo y fatalismo26 porque las guerras desatadas desde entonces exigen una alta mística idealista en sus tropas para vencer a enemigos superiores. Las agudas diferencias entre las dos fases provocarán desde entonces muchos debates teológicos con regueros de sangre. La fase de la libertad corresponde al período en el que todavía no se había constituido una clase dominante. La fase del fatalismo, de la libertad sometida a Alá, reglamenta la vida entera: sexual, cultural, política, económica… según lo necesita esa clase en el poder.

    Siete siglos más tarde y en el otro extremo del mundo uno de los primeros actos del poder azteca recién constituido en 1430 fue destruir todas las referencias pasadas sobre episodios que podían resultar vergonzosos, o sobre el origen humilde de la nación azteca, etc., para «reinventar la tradición para justificar la división de la sociedad en señores y vasallos»27. División clasista reforzada por el sistema educativo ya que la juventud rica no iba a las escuelas comunes ‘telpochcalli’ dedicadas al pueblo, sino a las selectas de los templos en donde recibían una educación muy superior que llegaba a incluir la escritura y una lengua culta «diferente a la usada por el pueblo»28.

    En 1556 algunos caciques quichés de lo que hoy es Guatemala arriesgan torturas, vidas y bienes escribiendo en su lengua nacional pero con caracteres latinos el Popol Wuj quizá para usarlo en reuniones clandestinas y evitar el aniquilamiento de su identidad, cultura y memoria, texto que permaneció desconocido para los invasores hasta 1702. También se escribieron otros textos como el Memorial de Sololá. Posteriormente, ya a finales del siglo XVIII, indios yucatecos pasaron a escritura, con caracteres latinos, las tradiciones de sus propios pueblos, denominándolas Chilam Balam29.

    4.- POSMODERNISMO, CENTRALIDAD Y VIOLENCIA JUSTIFICADA

    Sin duda, estas y otras muchísimas más decisiones marcaron total o parcialmente las memorias y culturas de los pueblos afectados por ellas, sus propias lenguas e identidades, y también su capacidad para construir «relatos» posteriores. Sin embargo, el término de «relato» tiene en la actualidad directas relaciones con el reformismo posmoderno que niega la posibilidad del conocimiento contrastable y crítico de las contradicciones. Se nos dice que ya no sirven los «grandes relatos», los «discursos», que la «gran narrativa» es incapaz de interpretar una realidad que se ha pulverizado en micropartículas cada una de las cuales tiene su propio «relato», su propia «verdad».

    Según se dice, estamos en la «sociedad informe», sin forma, peor aún, que ha perdido su «centralidad»30 a la vez que «se ha disuelto el yo» y se imponen la «ambivalencia». Un «yo disuelto», informe, modelado desde su exterior por poderosos aparatos de manipulación que favorecen la «pluralidad de puntos de vista» y la polifonía, y lo que es peor: «las identidades prestadas»31.

    De lo que se trataría entonces es de «consensuar» unos mínimos comunes aceptados por todos los «relatos», por la «pluralidad de puntos de vista». Se trataría, según esta visión, de aceptar la igualdad de las diferentes «perspectivas», de las «miradas» particulares, reduciéndose sus ambivalencias y diferencias polifónicas a simples límites de fechas y áreas geográficas, porque «todo depende del color del cristal con que se mira» según asegura este reaccionario refrán.

    Pero la realidad es tozuda porque las contradicciones sociales siempre reaparecen abiertamente tras un tiempo de latencia en las entrañas del monstruo. Amin Maalouf nos da un ejemplo de la incoherencia última de la «perspectiva de la mirada», o del «relato» en términos actuales, cuando en su insuperada obra sobre las cruzadas «vistas» por los árabes habla de las muchas apariencias que parecen enturbiar la posibilidad de un conocimiento histórico crítico, pero resuelve la falsa apariencia informe yendo al «centro», mostrando su brutal objetividad, la del sufrimiento del pueblo que no puede «disolverse» porque es la centralidad misma de la vida: «Dominados, oprimidos, despreciados, extraños en su propia tierra, los árabes no podían proseguir su florecimiento cultural que había comenzado en el siglo VII»32.

    Conocer cuál era la «mirada» del pueblo árabe de las cruzadas, su «relato», nos exige sumergirnos en la ferocidad de la explotación: sólo desde aquí podremos descubrir no cualquier «interpretación» sino la verdad de las masas oprimidas, que es la auténtica. No se puede «disolver» la dominación, del mismo modo que no se puede afirmar que la opresión real desaparece en la polifonía de las ambivalencias. Tampoco puede decirse que el desprecio del opresor y la opresión nacional -« extraños en su propia tierra»- sean informes. No puede negarse la centralidad del imperialismo de las cruzadas.

    En 1870 Engels volvía a reivindicar el derecho a la «…lucha sagrada de la autodefensa, en la que todos los medios se justifican»33 practicado por el pueblo prusiano en 1806-1808 contra la ocupación francesa, autodefensa luego ejercida por la Comuna de París en 1871 contra la burguesía gala apoyada por los alemanes. Entre 1942-1944 el pueblo vietnamita multiplicó por veinte su violencia justa contra el ocupante japonés34, y la acrecentaría contra los franceses. Mientras tanto, «En toda Europa, los movimientos de la Resistencia, dirigidos en su mayoría por los comunistas e integrados por campesinos o miembros de la clase obrera, lidiaron una auténtica guerra contra los fascistas»35.

    Se nos puede objetar que tanto las cruzadas de los siglos XI y XIII, como las guerras napoleónicas, la Comuna, la guerra de 1936-39 en el Estado español y la II GM se produjeron antes del gran paso de la modernidad, que se caracterizaba por «su afán de nominalización, clasificación y jerarquización», a la posmodernidad, a «la época actual» en la que «la representación del mundo es mucho más borrosa, inestable y reversible»36. Si todo es reversible e inestable, borroso, si no existe ya desde finales del siglo XX ninguna «centralidad», entonces ya no sirven de nada las hipotéticas «lecciones» extraídas de una historia sujeta a la «jerarquización» de la modernidad. Desde finales del siglo XX entramos en otra fase social totalmente nueva para la cual no sirven las lecciones del pasado.

    Sin embargo, estos pocos ejemplos nos remiten a una constante histórica innegable –la resistencia contra la opresión en cualquiera de sus formas- porque tienen que ver con las contradicciones que mueven la historia. La pregunta es ¿podemos y debemos aprender de la historia? Las citas iniciales de Gramsci y J. Fontana nos aclaran la complejidad de esa interrogante pero sostienen que sí. Centrándose en Catalunya, Lorenzo Espinosa dice lo mismo con otras palabras: «Es un debate nunca resuelto. Probablemente la Historia nunca se repite. Pero parece que dice siempre las mismas cosas. O que nos advierte y amenaza, con ellas. Los elementos que aparecen en la Historia, vuelven una y otra vez. Aunque se mezclan de otra manera. Tal vez para dar un resultado diferente? Ojalá así sea, en el caso catalán»37.

    Los ejemplos que hemos empleado conciernen al imperialismo europeo, especialmente al francés, sobre todo desde comienzos del siglo XIX porque fue en este Estado en donde surgió en la década de 1970 la moda posmoderna que es la base de la «batalla por el relato». En contra de lo que decía y dice la casta intelectual afirmamos que la «centralidad» existe y que es la lucha de clases.

    D. Armitage no lo dice tan directamente como nosotros, sí lo hace de forma indirecta cuando sigue los inacabables debates bimilenarios sobre qué es la «guerra civil» y en cierta forma lo que es «genocidio», que obviamente son inseparables de la de lucha de clases. Reconoce que guerra civil es una «categoría vivencial», es decir, que afecta a la vida, a la felicidad y al dolor humano durante, al menos, dos milenios: «una experiencia que se refracta en el lenguaje y en la memoria»38, es decir, añadimos nosotros, se refleja en y a la vez influencia la praxis del presente y del futuro.

    La centralidad que la lucha de clases, o si se quiere decir más suavemente la guerra civil y el genocidio, tienen en la historia ha sido analizada rigurosa y extensamente por Carlos Tupac en su expresión sintética: las conexiones entre civilización y terrorismo en lo que concierne a la dialéctica entre teoría y verdad39. En el caso francés, al negar la lucha de clases, la casta intelectual se escapaba así de su historia permanente, la del imperialismo francés: durante las brutalidades contra el pueblo argelino, el grueso de esa casta permaneció en silencio ante, por ejemplo, las torturas. Luego, atemorizada por la oleada pre revolucionaria del ’68, se hizo posmoderna. Una casta a la que se le podría acusar de lo mismo que a Foucault: «la impresión de ser una ignorancia deliberada y tozuda de la historia y de las teorías de la multifacética tradición marxista»40.

    Conviene recordar esta evolución porque fue en el mismo Estado francés donde la moda posmoderna sufrió una severa derrota con el tremendo resurgir de la lucha de clases desde 1986, con su punto álgido en 1995 sosteniéndose después. Como en el ’68, el reformismo político sindical41 optó por apoyar a la burguesía. En 2010 una huelga general «record» volvió a demostrar el fracaso posmoderno en su país de origen. El renacer de las resistencias sociales múltiples en los EEUU llevó a alguien a escribir sobre «el retorno de la “gran narrativa”»42. Aunque el posmodernismo pasa y el marxismo se mantiene43, debemos insistir en que hay realidades aplastantes que no admiten divagaciones sobre los «múltiples discursos» y «relatos» ya que sus mismas objetividades nos remiten a la «gran narrativa» crítica: un ejemplo, la industria farmacéutica y el derecho a la salud44.

    También aquí, mucha intelectualidad y prácticamente la casta política entera han escupido para arriba frente a los hechos crudos de la tortura –«Ertzaintza y tortura»45- que pueden ser relatados según los intereses de los torturadores, pero siguen estando ahí como demuestra Amnistiaren Aldeko eta Errepresioaren Aurkako Mugimendua46. Los tormentos salvajes fueron una constante en la dictadura militar argentina, lo que plantea de nuevo el debate entre los «relatos» y la verdad: negar la tortura es negar la verdad con excusas reaccionarias, posmodernas. El negacionismo como método para ocultar el terror de Estado47.

    Las insurrecciones, las guerrillas, la lucha de clases, la defensa de la salud pública, la lucha de liberación nacional, la tortura, el Estado burgués y su terror, etc., exigen verdades concretas en su especificidad, relativas en su contexto, absolutas en sus límites y objetivas frente al subjetivismo de los «relatos». Esta exigencia es tanto más imperiosa cuanto que la ideología del «diálogo entre discursos» languidece en el cepo mental de la concepción burguesa de los Derechos Humanos -«El derecho no consiste más que en el reconocimiento oficial del hecho»48-, y del pacifismo que, como alguien dijo con total corrección «es sumamente inmoral»49. Si en el inicio fue la acción y no el verbo, mientras exista la injusticia la rebelión será la verdad y su ética; y los «relatos» serán trampas del opresor. Es por esto que reflexionando sobre la sublevación como «necesidad cívica»50, el autor nos recordase con aprobación aquellas palabras de Mao: «Es correcto sublevarse».

    Desde esta praxis, por tanto, no tenía sentido participar en el evento oficial Bakea gigandik eraikitzen de octubre de 2016, una especie de «degustación de relatos» bajo la dirección del chef del PNV, a no ser que se fuera con una visión radicalmente contraria, que se basase en la licitud ética y política de la rebelión como derecho supremo, tal como afirma el Preámbulo de la Declaración Universal de 1948, de la denuncia de la inmoralidad del pacifismo y la sublevación como necesidad cívica. Naturalmente, esta concepción se basa en el método del materialismo histórico según el cual la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, desde que estas existen.

    Consiguientemente, incluso ciñéndonos a una «historia corta» de las violencias en Euskal Herria ningún «relato veraz» tiene sentido si deja de lado, si olvida, las contradicciones subyacentes a las múltiples violencias que surgieron en la parte peninsular de nuestra nación desde la victoria político-militar del capitalismo vasco-español en el último tercio del siglo XIX. Dada la incapacidad de todo «relato» que se sitúe fuera de las contradicciones que estructuran nuestra sociedad para llegar a las raíces de las violencias, ciertos colectivos y personas intentan un corto vericueto intermedio comparando un «relato veraz» pero limitado estrictamente a la peligrosamente ambigua «violencia política» desde 1936, con otro «relato oficial» que empezaría bastante más tarde, en 196051.

    Pueden redactarse tanto «relatos oficiales» cuanto lo necesite el poder establecido, pero un «relato veraz» es imposible porque primero habría que definir qué es la «verdad». En el texto de Euskal Memoria citado se acepta como encuadre ontológico de la «verdad» en este caso a la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU de 1948, pero silenciando su Preámbulo en el que se reconoce el «sacrosanto derecho a la rebelión contra la injusticia y la opresión», o sea, popularmente dicho: «la paz se gana a hostias»52

    El Preámbulo no citado anula de hecho toda la tesis posterior porque exige precisar antes de cualquier debate si el pueblo trabajador vasco tenía derecho a la rebelión en 1936, en 1959, en 1975… Si tiene derecho a la rebelión53 ¿para qué perder el tiempo en elucubraciones sobre «relatos veraces» frente a «relatos oficiales». Si tiene derecho a la rebelión pues que se defienda esa rebelión y se exijan responsabilidades a quienes masacraron en sangre ese derecho.

    La tesis de Euskal Memoria en esta cuestión se mueve, pues, dentro de la ideología burguesa de la «batalla por el relato», pero desde una postura algo más democraticista. Lo mismo le sucede al intento de extender el «relato» y la memoria histórica –concepto más productivo en lo heurístico que el del «relato»- al Estado español, introduciendo reflexiones pertinentes sobre Alemania e Italia54, por ejemplo, pero sin superar el marco de lo permitido. De lo que se trata no es comparar «relatos» sino de profundizar en la batalla por la historia, en la confrontación diaria entre la historia como arma de liberación y los «relatos» fabricados por el poder y que forman el cemento ideológico de su historia.

    4.- HERENEGUN, EiTB Y THATCHER: LA VULGARIDAD ALIENADORA

    Introducir la cuestión de la memoria histórica nos obliga a pasar a la cuarta y última parte. Las naciones opresoras tienen una aplastante superioridad de recursos para elaborar sus «espacios de memoria» según los impone su clase dominante como banderas, himnos, escudos, fiestas, monumentos y lugares referenciales55. Mucho de la «batalla por el relato» depende de cómo el poder haya impuesto sus «espacios de memoria» porque logrará así que los «relatos» estén constreñidos a sus límites imposibilitados de presentar otras realidades. Y puestos a hablar de «espacios de la memoria», una de las cosas que debemos responder es a la pregunta de si Euskal Herria tiene una capital56 que materialice su identidad y su memoria de nación trabajadora, o sea, la lucha de clases entre vascas y vascos envuelta en las presiones del imperialismo franco-español.

    Un «espacio de memoria», o mejor decir una «fábrica de memoria» es la escuela infantil y juvenil, sobre todo cuando lo fundamental del currículo lo impone el Estado opresor y el resto la burguesía colaboracionista. ETA fue muy consciente de la importancia de una educación euskaldun y progresista integrada en una pedagogía socialista57. La escuela actual no es progresista en modo alguno, y va retrocediendo en valores en la medida que avanza la industria transnacional de la educación y la universidad-empresa que propagan una cultura alienante enfrentada a la del pueblo trabajador58. Será esta escuela la que intenta adoctrinar a la juventud sobre el «terrorismo de ETA».

    Llegamos así al objetivo central de la estrategia burguesa: adoctrinar a la juventud. Xabier Palacios realizó un trabajo inestimable recordándonos las aportaciones de Piaget a la educación en un sentimiento nacional liberador, dado que para Piaget la nación es un «instrumento de coordinación de valores» que se forma durante las cruciales experiencias que se viven entre los 7 y 11 años, aproximadamente, período crítico para la «psicogénesis del concepto de nación»59.

    En estos años se superan tres fases que suponen otros tantos hitos en la creación de la personalidad autocentrada con identidad colectiva, nacional, cada vez más enriquecida por una ética de la reciprocidad que supera el egocentrismo, y «que se desliga definitivamente del carácter legaliforme y transcendentalista que le imprimiera Kant para configurarse en un sistema de agrupamiento racional ordenador de los valores contenidos en la vida afectiva»60.

    Ahora bien, no todo es tan sencillo y fácil porque Piaget admite que las presiones sociales desvíen esos sentimientos mediante intervenciones ideológicas61. Más en concreto: «Para Piaget la nación es instrumento de coordinación de valores que puede ser anulado por efecto de sociocentrismos y desviaciones ideológicas»62. Recordemos que la psicogénesis del sentimiento nacional se realiza fundamentalmente entre los 7 y 11 años. Pues bien, la táctica de Herenegun se va a aplicar sobre jóvenes de entre 14 y 17 años, como Piaget temía: después de la formación de la identidad se les va a someter a una presión ideológica destinada a cortar de cuajo todo potencial inherente a la reciprocidad, es decir, al igualitarismo que es el substrato axiológico del independentismo socialista y de la lucha de la izquierda abertzale en sesenta años.

    Sabemos que Herenegun va a recurrir a programas grabados por EiTB, auténtica fábrica de alienación, lo que nos lleva a recurrir a la experiencia amarga de la clase obrera británica. Hay que recordar la brillante denuncia que se ha hecho al demoledor plan de ridiculización y desprestigio de la clase trabajadora británica desde la segunda mitad de la década de 1980, en pleno auge del neoliberalismo thatcheriano. La clase trabajadora fue puesta «en la picota»63 mediante programas de telebasura cómica en horas de alta audiencia para derrotarla también mental y psicológicamente, destrozando su autoestima y orgullo de clase: había que imponer definitivamente la historia burguesía neoliberal y destrozar no sólo la historia obrera y popular sino a la vez su autoestima, su orgullo de clases.

    Esto mismo ha sucedido más tarde en Euskal Herria cuando en 2003 se emitió el primer programa de Vaya semanita claramente orientado a denigrar la cultura popular vasca en primer lugar y sobre todo sus componentes independentistas, abertzales, en menor medida a la ideología nacionalista pequeño burguesa representada por el PNV, un poquito al nacionalismo español más imperialista, el del PP, y apenas nada al PSOE. Solamente cuando ya resultaba escandaloso su sectarismo intentó suavizar su imagen hasta su cierre en 2013.

    Pero en 2014 apareció en las pantallas la película Ocho apellidos vascos que ampliaba y mejoraba la orientación de Vaya semanita, tal vez para convertir en objeto de burla y ridículo a la nación andaluza que en esas fechas seguía sin arrodillarse ante el señorito. Pasado el impacto de Ocho apellidos vascos, el 2015 volvió Vaya semanita a la televisión… Se han ido alternando programas idénticos, una especie de ofensiva enajenante sostenida por relevos, que variaba en las formas múltiples de presentar la vulgaridad.

    F. Buen Abad hace una «crítica de la vulgaridad pura» de la industria de la comunicación, de las series televisivas y de los realitys shows: «La vulgaridad impone mansedumbres, impone dictaduras del ridículo que amenazan permanentemente la integridad emocional y expresiva de los grupos. Impone un abatimiento exponencial de la creatividad y convierte permanentemente a todo individuo en espectador consumista de modelos estéticos uniformantes»64. Sobre esta denuncia, avanza a la crítica de los shows: «Son grotescos también los talk shows, los realitys shows, y la dictadura del rating que soporta guerras civiles publicitarias en refriegas mediáticas donde se hace con chismes faranduleros bocadillos cotidianos para el apetito del morbo común»65.

    La estrategia que analizamos busca destrozar la autoorganización de la clase obrera y del pueblo trabajador, siendo Herenegun una táctica más, sometida a dicha estrategia. Con ciertas adaptaciones podemos recurrir al listado de factores que refuerzan la capacidad de resilencia, de respuesta de un pueblo ante una catástrofe, un problema estructural, una agresión prolongada y sistemática represión de sus derechos, elaborado por J. Uriarte: la honestidad gubernamental, la identidad cultural, la autoestima colectiva y el humor social: es muy importante saber que existen diferencias de respuesta según las clases sociales, el sexo-género, las edades, la educación, etcétera, por lo que de nuevo nos encontramos con la centralidad de la lucha de clases que siempre tenemos que tener en cuenta. Por el contrario, los factores que debilitan la capacidad de resilencia son: la pobreza social, la pobreza cultural, la pobreza moral, la pobreza política, la dependencia económica, el aislamiento social, la estigmatización de las víctimas66.

    No hay duda de que la estrategia que se esconde debajo de la «batalla por el relato», de las conversaciones sobre las «memorias», de la «pedagogía de la paz», etcétera, reforzada por la industria de la cultura alienante y el show del chisme, van directamente en contra de la construcción de la memoria colectiva y de la identidad «como lucha y práctica contra todo lo que aliena, humilla y degrada a la humanidad»67, y por tanto contra la capacidad de resilencia de los pueblos explotados, de levantarse siempre tras las derrotas para volver a intentar tomar el cielo por asalto. Los agradables lunch para degustar «relatos» y saborear «memorias» abstractas apenas sirven de algo si no se critica radicalmente la lógica del capital.

    IÑAKI GIL DE SAN VICENTE

    EUSKAL HERRIA 6 de julio de 2018

    1 Gramsci: «Utopía» Antología. Siglo XXI, México 1980, pp. 44-45.
    2 Josep Fontana: La historia de los hombres. Crítica, Barcelona 2001, p. 257.
    3 K. Nkrumah: Neocolonialismo, última etapa del imperialismo, Siglo XXI, 1966. p. 204.
    4 James Petras: 3 de mayo de 2018 https://www.lahaine.org/mundo.php/el-camino-de-la-conquista
    5 Vicenç Navarro: La continua tergiversación de la Republica española y de la Generalitat republicana de Catalunya. 4 de julio de 2018 (http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2018/07/04/la-continua-tergiversacion-de-la-republica-espanola-y-de-la-generalitat-republicana-en-catalunya/)
    6 Stephen Spender. «World within world». II Congreso Internacional de escritores para la defensa de la cultura (1937). Generalitat Valenciana, Valencia 1987. Pp. 442-448.
    7 Olatz Barriuso: El Gobierno vasco llevará a las aulas la historia de ETA unida al GAL y a las torturas. 22 de junio de 2018 (http://www.elcorreo.com/sociedad/educacion/alumnos-vascos-estudiaran-20180621132610-nt.html)
    8 Europa Press: El Gobierno vasco incluirá el próximo curso el terrorismo de ETA en la asignatura de Historia. 21 de junio de 2018 (http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/06/21/sociedad/euskadi/el-gobierno-vasco-incluira-el-proximo-curso-el-terrorismo-de-eta-en-la-asignatura-de-historia)
    9 Anabel Díez: Crearemos una asignatura de valores cívicos y no será optativa. 1 de julio de 2018 (https://politica.elpais.com/politica/2018/06/29/actualidad/1530267338_908393.html)
    10 Juan Miguel Baquero: Fernando Martínez, nuevo director general de Memoria Histórica: ‘Las heridas de España se cerrarán cuando se abran las fosas comunes’. 29 de junio de 2018 (https://www.eldiario.es/investigadoresmemoria/Fernando-Martinez-Memoria-Historica-Espana_6_787481280.html)
    11 J. Christopher Cohrs: Una nueva visión del patriotismo constructivo. Psicología Política, Valencia, Nº 29, 2004, pp. 51-68.

    12 Douglas Rushkoff: Coerción. Por qué hacemos caso a lo que nos dicen, La Liebre de Marzo, Barcelona 2001, p. 162.

    13 Gilberto López y Rivas: Estudiando la contrainsurgencia de Estados Unidos, Universidad San Carlos, Guatemala, septiembre de 2015, pp. 115-116.
    14 Elíades Acosta Matos: Imperialismo del siglo XXI: Las Guerras Culturales, Casa Editora Abril, La Habana 2009, p. 409.
    15 Daniel Guerín: Fascismo y gran capital. Editorial Fundamentos, Madrid 1973, pp. 95-116.

    16 Boris Frolov: «Prehistoria de la ciencia: aspecto etnocultural» Ciencias Sociales A. C. de la URSS, Moscú, 1988 Nº 1, p. 98

    17 Boris Frolov: «Los conocimientos antes de la civilización». Ciencias Sociales A. C. de la URSS, Moscú, 1991 Nº 1, p. 93.
    18 Ana María Vázquez: «Antiguo Egipto». Historia de la Humanidad. Arlanza Edic. Madrid 2000. Tomo 4, p. 19.
    19 Herodoto: Los nueve libros de la historia. Euroliber. Barcelona 1990, pp. 87-143.
    20 N. Faulkner: De los neandertales a los neoliberales. Pasado&Presente. Barcelona 2014, p. 65.
    21 Michael Onfray: Tratado de ateología. Anagrama. Barcelona 2006. Pp. 182-205.
    22 I. Kriveliov: Cristo: ¿Mito o realidad? Academia de Ciencias Sociales de la URSS. Moscú 1985, pp. 6-76.
    23 Neil Faulkner: De los neandertales a los neoliberales. Pasado&Presente. Barcelona 2014, p. 62.
    24 AA.VV.: «El origen de las grandes religiones». Historia Universal. Salvat-El País. Madrid 2004. Tomo 7. Pp. 233-256.
    25 A. Kryvelev: Historia atea de las religiones. Júcar. Madrid 1985, tomo 2, p. 195.
    26 Juan Vernet: Los orígenes del Islam. El Acantilado. Barcelona 2001. P. 99.
    27 Álvaro Cruz García: Los Aztecas. Edimat. Madrid 2006. Págs.: 39-40.
    28 Manuel Lucena: Así vivían los aztecas. Anaya. Madrid 1992. Pág.: 42 y ss.

    29 J. Mosterín: El pensamiento arcaico, Alianza Editorial, Madrid 2006, pp. 264-265.

    30 Gérard Imbert: La sociedad informe. Icaria, Barcelona 2010. Pp. 63 y ss.
    31 Gérard Imbert: La sociedad informe. Icaria, Barcelona 2010. Pp. 244 y ss.
    32 Amin Maalouf: Las cruzadas vistas por los árabes. Altaya, Barcelona 1996, p. 286.
    33 Engels: «Los guerrilleros prusianos». Temas militares. Equipo Editorial. Donostia 1968, pp. 274-279.
    34 Donny Gluckstein: La otra historia de la segunda guerra mundial. Ariel, Barcelona 2013 p. 231.
    35 Chris Bambey: Historia marxista de la segunda guerra mundial. Pasado&Presente, Barcelona 2015, p. 297.
    36 Gérard Imbert: La sociedad informe. Icaria, Barcelona 2010. P. 13.
    37 Lorenzo Espinosa: 4 de diciembre de 2017 https://www.boltxe.eus/catalunya-la-historia-se-repite/
    38 David Armitage: Las guerras civiles. Alianza Editorial. Madrid 2018. Pp. 249-256.
    39 Calos Tupac: Terrorismo y civilización. Boltxe Liburuak. Bilbo 2017 segunda edición, pp. 31-142.
    40 Adrian Johston: «Del socialismo científico a la ciencia socialista: pasado y presente de la Naturdialektit». La idea de comunismo. Akal Madrid 2014, pp. 168-169.
    41 Juan Chingo: Francia: Huelgas de trabajadores y luchas de estudiantes. 19 de noviembre de 2007 (https://www.lahaine.org/mundo.php/francia_huelgas_de_trabajadores_y_luchas)
    42 Andre Damon: El retorno de la ‘gran narrativa’ 20 de junio de 2016 (https://www.wsws.org/es/articles/2016/06/20/narr-j20.html)
    43 T. Eagleton: El discurso posmoderno pasa, el marxismo queda. 13 de julio de 2016 (https://marxismocritico.com/2016/07/13/el-discurso-posmoderno-pasa-el-marxismo-queda/)
    44 Stephane Barbas: La vigencia del análisis crítico de Marx ante las desigualdades. 11 de enero de 2018 (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=236439)
    45 Xabier Makazaga: Euskal Herria: Ertzaintza y tortura. 9 de febrero de 2108 (http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/02/10/euskal-herria-ertzaintza-y-tortura)
    46 Ante el informe sobre la tortura publicado por el gobierno de la CAV. 22 de diciembre de 2017 (https://www.amnistiaaskatasuna.com/es/articulo/ante-el-informe)
    47 Federico Mare: Terrorismo de Estado, negacionismo y posmodernidad. 24 de marzo de 2017 (https://www.laizquierdadiario.com/Terrorismo-de-estado-negacionismo-y-posmodernidad)
    48 Marx: Miseria de la filosofía, Aguilar, Madrid 1973, p. 133.
    49 Terry Eagleton: Por qué Marx tenía razón. Península. Barcelona 2011. P. 177.
    50 Étienne Balibar: «La necesidad cívica de la sublevación» Pensar desde la izquierda. Errata Naturae. Madrid 2012, p. 294.

    51 Iñaki Egaña: «Relato veraz versus relato oficial» Euskalmemoria Aldizkaria. 2016eko Abendua 16.zenbakia 18-19 horria

    52 Sendoa Jurado García: La paz de gana a hostias. 25 de octubre de 2017 (https://www.boltxe.eus/bakea-ostiaka-irabazten-dala-paz-se-gana-hostias/)
    53 Manuel Carmona Curtido: ¿Se puede legitimar el uso de la violencia? 21 de junio de 2018 (http://kaosenlared.net/se-puede-legitimar-el-uso-de-la-violencia/)
    54 Juan Mari Zulaika: La memoria y la batalla por los relatos. 11 de mayo de 2018 (https://www.naiz.eus/eu/iritzia/articulos/la-memoria-y-la-batalla-por-los-relatos)
    55 Jesús de Andrés Sanz: «Nacionalismo español y lugares de memoria». Nacionalismo español. Catarata, Madrid 2007, pp. 291-306.
    56 Borroka: ¿Tiene Euskal Herria capital? 5 de julio de 2018 (https://borrokagaraia.wordpress.com/2018/07/05/tiene-euskal-herria-capital/)
    57 «Suplemento especial al N. º 2», Hautsi N. º 2. Documentos Y. Hordago. Lur, Donostia, 1981Tomo 16, pp. 374-378.
    58 Ikasle Abertzaleak: Hau es da gure hezkuntza: Pisa eta errebalide ¡planto! 17 de abril de 2018 (https://borrokagaraia.wordpress.com/2018/04/07/hau-ez-da-gure-hezkuntza-pisa-eta-errebalidei-planto/)
    59 Xabier Palacios: «El nacionalismo como norma de coordinación de valores desde la epistemología genética». Poder y democracia. Nazionalismo Konparatuen Ikasketarako Institutoa, Vitoria 1993, pp. 225-227.
    60 Xabier Palacios: «El nacionalismo como norma de coordinación de valores desde la epistemología genética». Poder y democracia. Nazionalismo Konparatuen Ikasketarako Institutoa, Vitoria 1993, p. 233.
    61 Xabier Palacios: «El nacionalismo como norma de coordinación de valores desde la epistemología genética». Poder y democracia. Nazionalismo Konparatuen Ikasketarako Institutoa, Vitoria 1993, p. 232.
    62 Xabier Palacios: «El nacionalismo como norma de coordinación de valores desde la epistemología genética». Poder y democracia. Nazionalismo Konparatuen Ikasketarako Institutoa, Vitoria 1993, p. 233.
    63 Owen Jones: Chaws. La demonización de la clase obrera. Capitán Swing. Madrid 2012 pp. 135-168.
    64 Fernando Buen Abad: Filosofía de la Comunicación. Editorial Amanecí de Bala, Caracas 2013, p. 278.
    65 Fernando Buen Abad: Filosofía de la Comunicación. Editorial Amanecí de Bala, Caracas 2013, p. 432.
    66 Juan de Dios Uriarte Arciniega: «La perspectiva comunitaria de la resilencia». Psicología Política. Valencia, Nº 47, 2013, pp, 7-18.
    67 Fernando Buen Abad: Filosofía de la Comunicación. Editorial Amanecí de Bala, Caracas 2013, p. 170.



  • Brasil: Lula preso ¿El canto del cisne?
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    10/07/2018

     

    El ex presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, se entregó a la Policía Federal, el 7 de abril, para cumplir la pena de 12 años de prisión, a la que fue condenado bajo la acusación de lavado de dinero y corrupción pasiva.

    El proceso que en tesis se terminó fue una verdadera epopeya, dada la forma en que Lula pasó los últimos días en libertad, hasta entregarse a la justicia, para cumplir una pena por crímenes que afirma no haber cometido. Pero ¿quién es el hombre que, hasta entregarse, estaba en los brazos del pueblo, hablando entre banderas rojas en términos como "revolución"?

    Lula es sin duda una figura política de extrema relevancia en el escenario brasileño, latinoamericano y mundial. Se notó como un hombre de origen humilde que se destacó como dirigente sindical, en el contexto de una dictadura feroz, y llegó al liderazgo máximo político de uno de los mayores y más importantes países del mundo.

    Pero, bajo una perspectiva de clase, política ¿quién es y qué significa Lula? Mientras básicamente todo el campo de la izquierda brasileña y mundial se compadece por la persecución política, jurídica y mediática que Lula sufre, es importante saber quién y qué, de hecho, es Lula da Silva.

    Políticamente surge como líder del movimiento sindical de oposición al sindicalismo amarillo(asociado a la patronal) aliado de la dictadura empresarial-militar brasileña (1964-1985) aliado a un grupo de trabajadores muchos de ellos ligados al marxismo, en un proceso de huelgas combativas y duramente reprimidas por la dictadura. Pero, al analizar con mayor cuidado, y recurriendo a los sindicalistas de la época, las prácticas de Lula, tenemos un panorama más amplio de lo que Lula fue, en el ámbito de aquel movimiento. Waldemar Rossi, líder sindical de clase y relevante, dejó un testimonio en vídeo sobre las prácticas de Lula.

    También hay relatos de que Lula habría sido forjado y entrenado (tal vez hasta con su conocimiento) como una válvula de escape durante un período de desencadenamiento de luchas radicalizadas, incluso bajo fuerte represión, para una especie de apaciguamiento y dirección de la insatisfacción de un grupo relevante y numeroso de los trabajadores, de acuerdo con estas declaraciones publicadas por el PCB (Partido Comunista de Brasil).

    De cualquier forma, con el paso de los años, con las derrotas en las elecciones presidenciales (1989, 1994 y 1998), cuando era colocado como el gran nombre del campo de la izquierda, Lula surgía como favorito para la campaña electoral de 2002, debido a la crisis económica por lo que pasaba a Brasil, al final del gobierno Fernando Henrique Cardoso, lo que causaba inestabilidad e inseguridad del mercado, mientras que Lula era visto como una figura de izquierda, aunque, tras cada derrota, su discurso radical se iba diluyendo. Es por lo que, para calmar a los mercados, en ls proximidades de la campaña electoral Lula lanza un documento en el que da todas las garantías al Capital de que va a gobernar siguiendo las pautas del orden, salvaguardando todos los compromisos y manteniendo al estado brasileño dentro de la lógica del mercado, sin revertir las privatizaciones y la financierización del mandato anterior, de FHC. Lula lanzaba la famosa Carta a los brasileños " .

    En el contexto de toda la retórica de lucha contra el hambre y la pobreza, la renovación de la concesión pública de derechos de transmisión de la Red Globo de Televisión, uno de los mayores conglomerados de comunicaciones del mundo, histórico aliado del imperialismo, del Capital y de la derecha, coautor y promotor del golpe militar de 1964, perdón de una deuda financiera enorme de Globo TV con el Estado brasileño y la aprobación de la primera reforma de la previsión, que instituyó una edad mínima para la reforma y ha retirado una serie de derechos históricos de los trabajadores y trabajadoras brasileños.

    En el gobierno, Lula intentó realmente combatir la pobreza extrema, implantó programas de ingreso de inspiración liberal, para poblaciones que antes vivían en la miseria y pasaron al menos haber garantizado las comidas diarias para mantenerse vivas, y profundizó, desarrolló y mejoró políticas sociales de asistencia, o de gestión de la miseria.

    La gestión petista (del Partido de los Trabajadores), si por un lado combatió la pobreza extrema, profundizó las desigualdades sociales en un país marcado históricamente por esa inevitabilidad inherente al modo de producción capitalista. No hay política social del período petista en la gestión del Estado Burgués brasileño que haya beneficiado mínimamente a la clase trabajadora, que no haya enriquecido aún más la burguesía nacional o internacional. El resultado es que, incluso con las llamadas "políticas de transferencia de ingresos", de acuerdo  a los estudios , la desigualdad aumentó en Brasil durante el período y no se ve disminuida. La renta no fue distribuida, o, si fue, la casi totalidad iba a la burguesía y las migajas a los trabajadores.

    Ejemplos: por un lado, los gobiernos del PT aumentaron el acceso a la educación superior pública, construyeron las universidades públicas, pero al mismo tiempo, crearon el mayor conglomerado del mundo de los títulos comerciales privadas , el Grupo Kroton, y no habrán sido por casualidad, el propietario de la empresa, también involucrado en tramas de corrupción, prestó su avión privado a Lula para que prestase declaración al juez que lo condenó .

    El gobierno federal, incluso con la expansión de las plazas en la enseñanza pública, financió directa e indirectamente la creación y expansión de grandes grupos privados de la enseñanza, a través de financiamiento directo y de programas como el Prouni y el FIES. A través de esos programas el gobierno federal incentivaba el financiamiento de parte de las tasas de estudiantes de bajos ingresos y otra parte era pagada por el propio gobierno. Es decir, mientras el estudiante trabajador se endeudaba para tener su soñado diploma universitario, el gobierno financiaba con dinero público el enriquecimiento del dueño de la universidad. El burgués de la enseñanza ganaba dos veces: del trabajador y del Estado.

    Otro aspecto importante de los gobiernos petistas fue la cuestión del campo. Los gobiernos incentivaron a través del BNDES (Banco Nacional de Desarrollo) el crecimiento de grandes grupos tanto de la agricultura y de la ganadería, haciendo del país en un gran exportador, sobre todo de soja y carne bovina. Grandes empresas y grandes terratenientes fueron altamente beneficiados en las gestiones petistas con la priorización de la exportación de productos primarios que abastecían el mercado externo. Mientras tanto el gobierno aflojaba la legislación ambiental y nada hizo para cohibir la matanza, por parte de esos terratenientes, de líderes campesinos y poblaciones indígenas.

    Además de estos sectores, uno de los que más se expandió durante los gobiernos del PT fue el de la construcción civil. Este sector fue altamente beneficiado, nuevamente tanto directa e indirectamente. Una vez más el BNDES fue el gran vector de enriquecimiento de empresas como Odebrecht, OAS, Camargo Correia, etc, todas después involucradas en esquemas de corrupción, a través de programas de obras de infraestructura de iniciativa del gobierno (PAC - Programa de Aceleración del Crecimiento ), Mi Casa Mi Vida (Programa de incentivo a la construcción de viviendas, donde los trabajadores una vez más financiaban la compra de sus casas a bajo interés a través de bancos estatales junto a las grandes constructoras), además de las escandalosas obras de estructura y construcción de estadios para el Mundial de Fútbol de 2014, Juegos Olímpicos de 2016 y Juegos Panamericanos de 2007.

    Por hablar de los mega-eventos, estos también fueron garantizados a través de mucha represión sobre la clase obrera. Para asegurar su puesta en práctica, el gobierno de Lula ha mejorado los mecanismos de represión de los movimientos que se colocan en contra de estos eventos utilizando las fuerzas armadas contra la población civil, sin cuestionar en ningún momento el modelo de policía militarizada en Brasil, responsable de un verdadero genocidio contra las poblaciones pobres e incluso creando un nuevo mecanismo de represión, la Fuerza Nacional de Seguridad.

    De cualquier forma, aunque por un lado los gobiernos petistas, sobre todo el de Lula, se notaron por las políticas sociales, cualquier organización clasista debe entenderlas como concesiones del Estado burgués en momentos de expansión del capitalismo, para garantizar la reproducción de la fuerza de trabajo y también el apaciguamiento de las relaciones de clase. Incluso las tan aplaudidas políticas sociales del gobierno de Lula no pasan de un telón de fondo para enmascarar las contradicciones inherentes a las relaciones capital / trabajo. Los gobiernos petistas podrían haberse ocupado en expandir la conciencia de clase de los trabajadores en Brasil, pero hicieron lo contrario ya que, conforme lo ya citado, fortalecieron uno de los grandes mecanismos de alienación de la clase obrera, la Red Globo de Televisión, llegando hasta el punto de uno de los principales líderes del petismo y socio de Lula, José Dirceu, declaró que los medios de comunicación estaban al servicio del gobierno del PT . Al igual que los gobiernos del PT asistían la expansión internacional de otro gran conglomerado de comunicaciones, la Red Record, propiedad de Macedo, propietario de la secta neo-pentecostal Iglesia Universal del Reino de Dios.

    Luiz Inácio Lula da Silva buscó el apoyo de los históricos oligarcas canallas brasileños:  Fernando Collor, Renan Calheiros, Jader Barbalho, Paulo Maluf, Roberto Marinho, Edir Macedo, etc, etc e etc. Y fue de la relación con uno de esos capitalistas que surgió la acusación que llevó a la prisión de Lula. En concreto la donación de un apartamento del dueño de una empresa de construcción que Lula habría recibido como pago por los beneficios que habría dado a la compañía como presidente.

    En realidad, son frágiles las pruebas y acusaciones contra Lula, aunque pueda parecer difícil creer que un gobierno ha entregado un Banco Nacional entero para un grupo pequeño de personas sin ningún tipo de contrapartida personal, hasta porque las delaciones de la Operación Lava-Jet (operación de la Policía que se llevó a la prisión de Lula) mostraron cuán promiscua y próxima era la relación de Lula con grandes capitalistas, lo que por sí solo debía dejar bien claro su carácter de clase como importante figura política.

    Hay, sin embargo, grandes cuestiones a responder por el campo de la izquierda antes de analizar si la prisión de Lula es justa o no. Primero: la justicia burguesa no es justa (al menos a los ojos de los trabajadores). Lula se entregó diciendo que él creía en la justicia burguesa , aun siendo detenido cuando declaró que era inocente y acreditando la falsedad que sería impuesta contra él como una distracción de algunos agentes maliciosos.

    Este tipo de análisis parte de la concepción de que la sucesora y partidaria de Lula en la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, sufrió un "golpe" en su deposición del cargo, tras el juicio hecho por el poder legislativo de Brasil. El petismo afirma que la prisión de Lula es más una fase de ese "golpe". La teoría del "golpe" parte del mismo principio del de la prisión de Lula: que los aparatos del Estado burgués son legítimos e imparciales y cualquier desviación ética que acarrea en una decisión parcial es una anomalía, una obra de agentes malintencionados y que la acción la colectividad de esos agentes implica un proceso de ruptura en la legalidad burguesa, en la imparcialidad de los poderes, lo que configuraría ese "golpe". Esto, de hecho, podría ser un golpe, como muchos que ocurrieron en la Historia.

    El Brasil de la era Lula, bajo una perspicacia hegemónica, fue el Brasil del "convencimiento", que era lo que la coyuntura económica permitía. Con la crisis económica brasileña, ya durante el gobierno de Dilma, se inicia la otra fase de la dinámica de la hegemonía: la de la "coerción". Todo el aparato represivo iniciado en la gestión de Lula estaba consolidado en el gobierno Dilma, para atender los intereses de la burguesía, en otra fase de la dinámica económica del Capital, la de crisis, otro ciclo petista surge: el de "cooptación y pacificación". ¿Cómo podría todo el aparato de sindicatos, centrales sindicales, partidos políticos, movimientos sociales de diversas matrices, etc, volverse contra todo aquello que habían ayudado a construir, y que giraba en torno a la figura de Lula? Prácticamente todo el campo de la izquierda brasileña, construido bajo la dirección del petismo, como fenómeno de masas, estaba totalmente desarmado no sólo de radicalidad, de perspicacia anticapitalista, sino también de crítica. Cualquier medida antipopular del gobierno de Lula y sobre todo de Dilma era considerada como un equívoco, un error, y no como una cuestión de un proyecto de poder de conciliación de clases, denominado Proyecto Democrático y Popular (conceptos importantes y críticas ), naturalmente condenado al fracaso, dado que es imposible reconciliar dos polos opuestos entre sí. Es a partir de ese movimiento que aparece el otro legado del petismo: la clase dominante estaba completamente armada (en varios sentidos) para esa fase más declarada, de la lucha de clases en Brasil, mientras que la clase oprimida estaba totalmente desarmada, serenada, cooptada.

    El discurso de defensa del petismo gira en torno a la idea de que Lula es perseguido, mientras que diversas figuras políticas de otros partidos no sufren el mismo destino. El petismo, sus organizaciones satélite (CUT, MST, MTST, UNE, PCdoB, CTB y etc.) y los nuevos aliados en la defensa de Lula, ven a su principal líder condenado sin pruebas, mientras que otras figuras, con pruebas más contundentes en la participación en corrupción, siguen libres. En vez de mediante esta constatación de parcialidad de la justicia burguesa abandonar la creencia en las instituciones del Estado, siguen apostando en las instituciones como forma de organización de la clase obrera y en la disputa electoral como principal herramienta de aglutinación del campo de la izquierda. Al final de su discurso, el día en que se entregó, Lula toma literalmente por las manos a Manuela D'ávila, candidata a la presidencia por el PCdoB y Guilherme Boulos, candidato a la presidencia por el PSOL y los designa como continuadores de su legado.

    Otro ingrediente de la coyuntura brasileña es la reorganización de buena parte de las organizaciones del campo de la izquierda brasileña en torno a esas candidaturas y de un frente antifascista. En un momento en que el Estado brasileño se deshace, entre escándalos trás de escándalos de corrupción y medidas antipopulares, a los ojos de la clase obrera, las organizaciones, incluso las que se colocaban en polo opuesto al PT (como el PSOL, el PCB, el MÁS , entre otras) se inclinan sobre candidaturas electorales y en la defensa de Lula, en lugar de aprovechar la coyuntura para radicalizar las acciones, exponer el carácter del Estado, romper con el reformismo y asumir una estrategia e incluso tácticas revolucionarias.

    Este frente antifascista, nuevamente bajo las figuras de Lula, Manuela y Boulos, tendría como tarea la organización de las "fuerzas progresistas" contra un virtual avance del fascismo en Brasil. Sería curiosa la constatación de ese avance del fascismo por el hecho de haber sido asumido oportunamente cuando un autobús de la caravana de la campaña electoral de Lula fue atacado por tiros de arma de fuego. Por más que se deba reconocer un rencor de algunos sectores de las clases medias más altas y de la pequeña burguesía contra las políticas sociales del gobierno de Lula, una vez más este frente entre socialdemócratas y comunistas repite un equívoco histórico del movimiento obrero: considerar al fascismo un fenómeno de odio de sectores medios y no como un fenómeno histórico derivado de las relaciones sociales del capitalismo. Este frente surge sin programa, sin proyecto, limitado a la presentación de candidaturas electorales, a una lucha contra el fascismo sin perspectiva alguna de lucha contra el capitalismo, sobre los límites del legalismo, de la disputa electoral y del pacifismo (mientras que las burocracias mafiosas del PT y del PCdoB no tenían ningún empacho en abandonar el pacifismo en el combate a las posiciones sindicales clasistas, de izquierda, recurriendo varias veces a prácticas vilentas para garantizar la hegemonía de los sindicatos que dominaban sin hacer el debido trabajo de base y elevación del nivel de conciencia de los trabajadores) en el marco de los límites muy bien analizados por Francisco Martins Rodrigues en su obra Anti-Dimitrov :

    Con su diseño de frente popular, Dimitrov no hizo más que, después de todo, expresar el sentido profundo de las masas pequeño-burguesas, acicatado y conectado subterráneamente con el fascismo, demandando con más energía que en los períodos de "normalidad democrática" la subordinación política integral del proletariado a sus objetivos estrechos, impotentes, egoístas. La capitulación frente al reformismo es la esencia de la política de frente popular del 7º congreso de la Internacional.

    Lula se entregó. Esta atrapado. El PT aún no abandona su candidatura a la presidencia. Las organizaciones reformistas apuestan por la lucha legal y sus respectivas candidaturas. Estamos aguardando y dispuestos a cooperar con alguna organización brasileña que asuma la tarea histórica de crear un campo revolucionario en Brasil, rompiendo definitivamente con el legalismo y el reformismo, y que no se coloque el remolque del petismo como herramienta de aglutinación de las masas y, al contrario del último período, apueste en la elevación de la conciencia de clase de las masas para consumar el objetivo estratégico nacional e internacional comunista - construir el Socialismo, a través del derribamiento violento de los Estados burgueses. 

    Plataforma Laboral e Popular. Abril de 2018



  • La desaparición del G-7
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    08/07/2018
    La institución llamada G-7 celebró su reunión anual del 12 al 13 de junio de 2018 en Charlevoix, Quebec, Canadá. El presidente Trump asistió al comienzo, pero se fue anticipadamente. Como las opiniones eran incompatibles con Trump , los Seis restantes miembros el Grupo negociaron con el presidente estadounidense una declaración conjunta bastante anodina. Trump cambió de opinión y se negó a firmar ningún tipo de documento. Luego, “los Seis” redactaron una declaración que reflejaba sus puntos de vista. Trump enojado insultó a los otros líderes. La prensa mundial interpretó el incidente como un desaire político recíproco entre Trump y los restantes jefes de estado. La mayoría de los analistas sostienen que esta particular batalla política marcó el final del G-7 como un actor importante en la política internacional. Pero, ¿qué es el G-7? ¿Quién inventó la idea? ¿Y, para qué? Nada está menos claro. El nombre de la institución ha cambiado constantemente, al igual que el número de sus miembros. Hay quien sostiene que han surgido grupos de poder más importantes, como el G-20 por ejemplo. Pero la verdadera alternativa es la Organización de Cooperación de Shanghái institución que excluye a los Estados Unidos y a los países de Europa Occidental. La primera pista de los orígenes del G-7 es su fecha de creación. Fue a principios de la década de 1970. Antes de ese momento, no existía ninguna organización  en la que Estados Unidos se sentará en una mesa de negociación de igual a igual con otras naciones. Es necesario recordar que después del final de la Segunda Guerra Mundial, y hasta la década de 1960, los Estados Unidos fueron un poder hegemónico sin contrapeso en el sistema mundo. La gran potencia realizaba reuniones internacionales según sus propios intereses. El objetivo de dichas reuniones era principalmente implementar las políticas que Estados Unidos pensaban eran útiles para sí mismo. En la década de 1960, los Estados Unidos ya no podían actuar de una manera tan arbitraria. Se había fortalecido la resistencia a estos convenios unilaterales. Era evidente que ya había comenzado su declive como potencia hegemónica . Para mantener su papel central, Estados Unidos cambió de estrategia. Buscó nuevas formas para moderar su decadencia y decidió ofrecer a las grandes potencias industrializadas el estatus de “socio” en la toma de las decisiones mundiales. A cambio del ascenso al estatus de socios, estos países respetarían el rumbo señalado por los Estados Unidos. Por tanto, se puede decir que el G-7 fue una instancia creada por Estados Unidos. Una suerte de asociación con otros países centrales del sistema-mundo capitalista . A diferencia de reuniones de menor rango – como las realizadas por los ministros de finanzas – el momento clave del G-7 fue la primera cumbre a la que asistieron sus principales líderes.Sin embargo está idea no provino de los Estados Unidos sino de Francia. Valéry Giscard d’Estaing, entonces Presidente de Francia, fue quien convocó la primera reunión de los líderes máximos en Rambouillet, Francia en 1975. Pero, ¿ porqué para Giscard d’Estaing era tan importante que se realizará una reunión anual de los líderes más importantes del mundo? Una posible explicación es que Giscard d’Estaing pensaba que con estas reuniones se podría limitar el poder estadounidense. En el cara a cara con otras naciones poderosas los Estados Unidos se verían obligado a negociar. Y dado que los principales líderes fueron quienes firmaron el acuerdo, que dio origen al G7, era muy difícil que lo desconocieran más tarde. En realidad Rambouillet fue el inicio de una disputa entre los Estados Unidos y las potencias europeas ( en especial con Francia) sobre gran parte de los problemas mundiales. Fue una disputa en la que Estados Unidos fue cada vez a menos. Un instante crucial ocurrió en 2003 . Por primera vez  la potencia norteamericana fue incapaz de ganar la mayoría del Consejo de Seguridad de la ONU, para justificar la invasión de Irak. También ese año, en Charlevoix, Estados Unidos fue incapaz de conseguir una insípida declaración conjunta con los otros miembros del G-7. Hoy, el G-7 para todos los efectos está acabado. ¿Deberíamos llorar por esto? La lucha entre los Estados Unidos y las demás potencias ha sido básicamente una disputa por el dominio del resto del mundo. ¿Será mejor el mundo si se impone el modo europeo de opresión? ¿A un animal pequeño le importa qué tamaño tiene el elefante lo pisotea? Yo creo que no. ¡Salud a Charlevoix! Trump puede habernos hecho a todos el gran favor de destruir el último gran remanente de la era del dominio occidental del sistema-mundo. Por supuesto, la desaparición del G-7 no significará que la lucha por un mundo mejor haya terminado. De ningún modo. Quienes respaldan un sistema de explotación y superioridad simplemente buscarán otras formas de hacerlo. Este asunto me lleva de vuelta a lo que ahora es mi tema de análisis central. Estamos en una crisis estructural del sistema mundo moderno. Se está librando una batalla sobre cómo será la versión sucesora . Todo es muy volátil en este momento. En cierto sentido, somos afortunados que Donald Trump sea tan tonto como para dañar a garrotazos a su propio bando . Pero, cuidado. No debemos animarnos demasiado. Pierre Trudeau o Emmanuel Macron, solo están proponiendo una variante, aparentemente más inteligente de sumisión, que la impuesta hasta ahora por Estados Unidos. Fuente: www.kritica.info / Autor: I. Wallerstein)



  • Guerra comercial y depresión
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    08/07/2018
    Hoy es una fecha límite para la economía global. El gobierno estadounidense de Trump empieza a aplicar aranceles comerciales a las importaciones desde China por más de 34 billones de dólares . Y Beijing está preparando a una cantidad similar en represalia. Si sumamos a estas medidas el montón de aranceles y contra- aranceles que aumentan en el Atlántico y América del Norte producto de las guerras económicas que ha lanzado Trump las cifras superarán los $ 100 mil millones de dólares , hasta hoy.   Y esto es solo el comienzo. La escalada de esta guerra comercial podría fácilmente superar los mil millones de dólares, es decir el 1.5% del PIB global. Sería equivalente a una cuarta parte, o más, del comercio total del mundo el año pasado (unos US $ 3.9 billones de dólares) y, al menos el 6% del comercio mundial de mercancías (por valor de $ 17.5 billones en 2017, según la Organización Mundial del Comercio).   Los $34 mil millones en importaciones chinas que serán sometidas a tasas impositivas, por Trump, son más o menos equivalentes a un mes de las importaciones procedentes del gigantes de Asia . Se aplicará un impuesto de importación del 25%  a 818 productos, que van desde calderas de agua y tornos hasta robots industriales y automóviles eléctricos. A cambio, Beijing aplicará una tasa similar en una lista que incluye soja, mariscos y petróleo crudo. Ambos países también han emitido más listas de productos que afectaría a unos $ 50 mil millones en cada lado.   Enfurecido por las represalias de China, Trump ha ordenado que se imponga otro 10% en los aranceles (otros $ 200 mil millones en importaciones) y además ha amenazado con aumentar la cifra en  $ 200 mil millones más. A lo que Pekín ha prometido una respuesta equivalente. Las importaciones estadounidenses desde China fueron por $ 505 billones de dólares el año pasado, mientras que las exportaciones estadounidenses a China alcanzaron los  $ 130billones. Por lo tanto, unos aranceles equivalentes a 450 billones prácticamente barrerá con gran parte de las importaciones estadounidense desde China.   Las auto-guerras comerciales de Trump podrían valer incluso más de $ 600 billones de dólares. En una entrevista televisada el domingo, el presidente Trump calificó su plan para imponer aranceles a los automóviles importados  como parte de las medidas de seguridad nacional de los Estados Unidos. Esta visión es sin duda la forma en que también ve esta guerra comercial la Unión Europea. Según datos oficiales, EE.UU., importó $ 192 mil millones en automóviles y camionetas en 2017 y otros $ 143 mil millones en repuestos por un total de $ 335 mil millones.   Luego está NAFTA. Los EE.UU. comercian más con Canadá y México ($ 1,1bn) que con China, Japón, Alemania y el Reino Unido combinados. Trump está tratando de renegociarlo justo ahora que México ha elegido a AMLO, un presidente nacionalista de izquierda. Trump parece creer que las tasas automotrices le darán influencia sobre la UE y Japón en las negociaciones comerciales, así como sobre Canadá y México en las conversaciones sobre un nuevo Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte. Trump está presionando para forzar la capitulación de estos países. Por esa razón, EE. UU. podría imponer aranceles del 20% sobre algunas o todas estas importaciones.   Luego está el FART. Trump está planeando un proyecto de ley a través del Congreso, llamado Fair and Reciprocal Tariff Act (FART para abreviar). El FART permitiría a Trump abandonar las reglas arancelarias de la Organización Mundial del Comercio, otorgándole autoridad para: cambiar unilateralmente los acuerdos arancelarios con ciertos países, abandonar las normas comerciales centrales de la OMC, terminar el principio de "nación más favorecida" que impide que los países establezcan tipos arancelarios diferentes en los acuerdos de libre comercio (tipos arancelarios consolidados), finiquitar los límites arancelarios que cada país miembro de la OMC ha acordado previamente .   En resumen, le daría a Trump la autoridad para iniciar una guerra comercial sin supervisión del Congreso, todo mientras incumple de manera evidente las normas de la OMC. En esencia significaría el fin de la OMC.  Ahora, un destacado patrocinador de Trump ha declarado: "esto huele mal". Pero el mal olor está empeorando.   Cualquier arancel que EE. UU., imponga probablemente tendrá represalias. Los funcionarios de la Unión Europea han estado trabajando en un plan que impondrá impuestos por más de 10.000 millones de euros a bienes estadounidenses como represalia si Trump mantiene los aranceles sobre los $ 61 mil millones en automóviles y repuestos que importó de la UE en 2017.  Este escenario -de aranceles a favor y en contra-, afectaría a más de $ 650 mil millones de dólares del comercio mundial, con consecuencias para las empresas en todo el mundo.   ¿Cuál es el impacto probable en el crecimiento global de esta guerra comercial?   Paul Krugman, el economista keynesiano, ganó el Premio Nobel de Economía por su trabajo en el comercio internacional , hizo recientemente un cálculo aproximado. Krugman reconoce que “una guerra comercial total podría significar aranceles en el rango del 30 al 60%; y esto provocará una gran reducción en el comercio, tal vez de 70%”.   El costo general para la economía mundial sería una reducción de 2 al 3 por ciento del PIB mundial por año, lo que eliminaría más de la mitad del crecimiento mundial actual de alrededor del 3-4% anual (este último suponiendo que no haya una nueva recesión global).   Krugman nos recuerda que en la Gran Depresión de la década de 1930, la guerra comercial lanzada por los EE. UU. Con la tarifa Smoot-Hawley aumentó los aranceles hasta en un 45%. "Por lo tanto, tanto la historia como los modelos cuantitativos sugieren que una guerra comercial nos llevaría a aranceles bastante altos, con tasas probables de más del 40% ".   No debemos de olvidar que las tasas actuales de aranceles comerciales mundiales son solo del 3-4%. Además el comercio mundial ya se ha tambaleado por el impacto de la Gran Recesión y la posterior Gran Depresión. La participación del comercio en el PBI mundial se ha estancado en alrededor del 55% (véase la figura a continuación).De hecho, la gran era de la globalización ha terminado. Ahora, la guerra comercial, que es otra consecuencia de la Gran Recesión y la Gran Depresión desde 2008, podría hacer retroceder la participación del comercio mundial a los niveles de 1950, según Krugman. "Si Trump realmente nos lleva a una guerra comercial, la economía mundial se volverá mucho menos global". Ante esto, Krugman consideró las posibilidades de éxito económico de EE. UU. Calculó ya dejaría de crecer a un 2%  real , del PIB, cada año. Como se espera que el crecimiento promedio sea de alrededor del 2% anual durante los próximos cinco años (suponiendo que no haya una recesión mundial), eso significaría que la economía estadounidense se estancaría. Esto no sería tan malo como la Gran Recesión, que derribó en un 6% de crecimiento del PIB real de Estados Unidos, pero es lo suficientemente malo como para una etapa más de la actual Larga Depresión. Otros países serán golpeados de manera aún más dura. Varias de las principales economías dependen del comercio con los EE. UU. Y Europa para crecer. En la liga de la cadena de valor global para el comercio, Taiwán encabeza la lista con casi el 70% del valor agregado proveniente de las exportaciones; y muchos países de Europa del Este también tienen altas relaciones de exportación. Estados Unidos solo está al 40% y, de hecho, China está por debajo del 50 por ciento. Según la gestión de activos de Pictet, si un arancel del 10% sobre el comercio de EE. UU., se transfiriese por completo al consumidor, la inflación mundial aumentaría en aproximadamente un 0,7%. Esto, a su vez, podría reducir las ganancias corporativas en un 2.5%reducir las relaciones precio-ganancias de las acciones globales hasta en un 15%. Todo lo cual significa que las acciones globales podrían caer en un 15-20%. En efecto, esto haría retroceder el precio del mercado de acciones mundial provocando un desplome en tres años. Mientras tanto, los gobiernos asiáticos, liderados por China, continúan una campaña para relajar las restricciones comerciales entre ellos, mientras toman represalias a la guerra comercial de Trump. La semana pasada, la Asociación Económica Integral Regional de 16 naciones ( que incluye a China, Japón e India pero no a EE. UU.) se reunió en Tokio para completar un nuevo pacto comercial que incluiría también a los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, como Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, y que cubren un tercio de la economía mundial y casi la mitad de la población del globo. Y, por supuesto, como he argumentado anteriormente, China está impulsando su esquema de inversión global a través de las rutas de la seda en Asia central. Entonces, aunque muchas economías asiáticas y de Europa del Este pueden sufrir más que los EE. UU., con una guerra comercial global, a largo plazo, las rutas comerciales pueden alterarse  y estarán más centradas en Euro-Asia, en detrimento de Estados Unidos y América Latina. El crecimiento global ha estado repuntando en los últimos 12 meses luego de una corta recesión en 2015-16. De hecho, Gavyn Davies, blogger de economía de FT y ex economista jefe de Goldman Sachs, calculó que el crecimiento mundial aumentaría a un 4,4%, un punto porcentual más que hace un par de meses. Sin embargo la guerra comercial de Trump afectará particularmente a los sectores manufacturero y productivo de las principales economías. Y aunque el crecimiento global en su conjunto puede haberse recuperado recientemente, el crecimiento de la industria mundial parece frágil. El PMI manufacturero mundial mide la actividad en la industria manufacturera y cualquier cantidad superior a 50 significa crecimiento. Así que no las cosas no se ven color de rosa. De hecho, el mercado bursátil estadounidense no ha rebotado porque (a pesar del aumento excepcional de las ganancias corporativas) la posibilidad de un aumento de las tasas de interés aumentará el costo de los préstamos y el servicio de la deuda, Ha estos temores hay que agregar, ahora el impacto potencial de una guerra comercial. Las esperanzas de un fuerte aumento en la inversión productiva a partir de los recortes de impuestos parecen frustrados. En lugar de más inversión, se ha triplicado ($ 150bn) las recompras de acciones. Solo en el primer trimestre, las corporaciones estadounidenses repatriaron colectivamente $ 217 mil millones de sus depósitos internacionales, alrededor del 10% de los $ 2.1 trillones de billetes verdes que estaban en el exterior. Pero JPMorgan calcula que solo $ 2 mil millones de los $ 81 mil millones repatriados en el primer trimestre se gastaron en inversión productiva. El crecimiento económico mundial (y el crecimiento de EE. UU.) puede haber alcanzado su punto máximo en el segundo trimestre de 2018 y actualmente no enfrentamos a la perspectiva de una guerra comercial total. Michael Roberts Fuente: www.kritica.info Traducción: Emilio Pizocaro



  • La falacia del pilar fundamental del “constitucionalismo”: la falsa decisión de los catalanes
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    08/07/2018
    La negación de los catalanes como pueblo, como nación, como sujeto político soberano que tiene derecho a decidir si permanece integrado en una supraestructura política o se emancipa creando su propio Estado se basa, argumentalmente, en que eso contradice a la Constitución española, y que ésta fue aceptada por los catalanes. Éste es el argumento intelectual que viste, de hecho, la razón de fondo, que es de tipo sentimental, como lo es el sentimiento de pertenencia a una patria u otra. Pero este argumento: los catalanes ratificaron la Constitución española en un referéndum. La Constitución consagra la unidad de España y al conjunto del pueblo español como sujeto de su soberanía, es falso. Hay dos argumentos colaterales, ya conocidos, que expondré primero, y un tercero, central, que es el objeto de este artículo. El primer argumento colateral es que en el referéndum de la Constitución, no se optaba por esta cuestión, la de las soberanías y las patrias, en exclusiva, sino que se mezclaban muchas más, y por tanto no se puede inferir una aprobación particular a cada uno de los artículos por parte de los españoles, sino de una aprobación, del conjunto de los artículos, que presumiblemente tendrían una aceptación diversa. Si los hubiesen sometido a una aceptación separada por capítulos, se podría haber dado, hipotéticamente, por ejemplo, una aceptación de todos excepto de la forma de Estado como monarquía y/o excepto la uninacionalidad. Etcétera. No lo podemos saber. Por eso cuando se hacen referendos sobre temas importantes se acostumbra a votar por un solo concepto: OTAN si/no, CEE si/no, etc. La excepción son las constituciones/estatutos, pero eso lo trataré en el tercer punto. El segundo argumento es que la votación de la constitución no partía de una situación de libertad, como puede ser el caso de los EEUU, ganadores de la guerra de independencia, o la "Pepa", elaborada en Cádiz, sino que en nuestro caso fue una constitución votada sin haber roto con/vencido a la dictadura. Precisamente es de una dictadura de la que se quería escapar, y la no aceptación significaba permanecer en ella, con sus leyes vigentes, y los pilares de su poder intactos (ejército, policía, judicatura...). Permanecer o no en la dictadura, de hecho, es la decisión dicotómica fundamental que se tomó en el referéndum del 78. Éste es el argumento de la coacción. Pero el argumento fundamental, el que no he escuchado nunca, y por tanto para mi es nuevo, es que, de hecho, en el referéndum de la Constitución, los catalanes no pudimos optar, no pudimos escoger, que es la base de cualquier decisión a la que uno se puede sentir vinculado. Y no entro ahora en la legitimidad de que generaciones posteriores pudiesen tener derecho a la ratificación de esta vinculación... En el referéndum del 78 los españoles pudieron escoger una serie de cosas: - Si querían tener libertad de expresión. - Si querían tener libertad política, cristalizada en que las opciones políticas pudiesen organizarse en partidos políticos y se pudiesen presentar a elecciones. - Si querían que su jefe de Estado, el rey, tuviese funciones meramente representativas o, como hasta entonces, ejecutivas. - Etc. Pero hay cosas entre las que no se pudo escoger... No se pudo escoger entre si el jefe del Estado tenía que ser un monarca o un presidente: entre monarquía o república. Si el referéndum se ganaba, el jefe del Estado sería el rey Juan Carlos I, y si se perdía, también. Y los catalanes tampoco pudimos escoger entre si queríamos que el Estado fuese divisible, que el sujeto de la soberanía fuese el conjunto de los españoles, o que la soberanía fuese de cada uno de los pueblos que lo integraban: españoles, catalanes, vascos... y por lo tanto que esta unión fuese voluntaria y sujeta a la aceptación futura, como lo es, por ejemplo, la cesión de una cuota de soberanía a la Unión Europea, en la que un Estado siempre puede decidir abandonarla y recuperarla, como el brexit ejemplifica. Es decir, los catalanes tenían la "alternativa" de aceptar una España indivisible si aprobaban la Constitución, o quedarse en una España indivisible si la rechazaban. Podían aceptar que la soberanía residiese en el conjunto de los españoles si la aceptaban, o que residiese en el conjunto de los españoles si la rechazaban, etc. No había alternativa. En definitiva, los catalanes, sobre este tema, simplemente, no pudieron escoger. Nunca han podido escoger. No es, por lo tanto, una decisión propia de los catalanes la renuncia a la soberanía, porqué, de hecho, y ahí es a donde quiero llegar, no se puede hablar de "decisión": es una imposición. Una imposición que tubo lugar en el 78. Igual que lo fue en el 38. Igual que lo fue en el 31. Igual que lo fue con la restauración después de la 1ª República, y en la misma constitución de Cádiz, etc. Los catalanes podemos o no aceptar esta imposición. Y los españoles pueden, por la fuerza o por la persuasión, mantenerla, pero lo que intelectualmente no se puede hacer es vestir lo que es una imposición como si fuese "nuestra" decisión. (Fuente: Rebelión / Autor: Joan Cervan Andreu)



  • Catalunya: Rematar el 1-O
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    07/07/2018
    El independentismo se ha pasado meses folklorizando el 1-O como si fuera un familiar con tullimiento, condenado a vivir expuesto en la galería de los horrores de un circo ambulante. Primero de todo, los partidos hicieron grandes esfuerzos por teñir el referéndum con aquella retórica cutre de eso-que-habría-podido-ser-y-no-fue, advirtiendo que no habían aplicado el resultado porque preveían un baño de sangre y masacres en la calle (hecho que nunca se molestaron a demostrar a los ciudadanos, porque eso de dar explicaciones sobra). Después se pasó a decir que los votantes del sí todavía no éramos suficiente gente, cosa que nadie debió pensar antes de repartir las urnas y por la cual, por desgracia, no hemos tenido el privilegio de ver dimitir ni un solo cráneo privilegiado del anterior gobierno. Acto seguido, el referéndum entró en un proceso de nostalgia insufrible, manifestada en el hecho de que se haya querido subsumir el 1-O en la peor forma de olvido posible, la nostalgia, convirtiendo así la votación en la excusa perfecta para publicar recopilaciones fotográficas como la del bonito libro de Jordi Borràs que el president 131 entregó al Borbón cuando estaban juntos en la cosa atlética de Tarragona: ¡Tenga, majestad, un souvenir del uno de octubre! Si seguimos la pantomima, por lo tanto, no es nada extraño que, una vez medio muerto el referéndum y desvanecido su posible efecto en el mundo real, la esquerrovergència autonomista se haya pasado semanas reclamando su paternidad. El primero en hacerlo fue el antiguo vicepresident Junqueras, que en su famosa carta a la militancia de Esquerra reivindicaba los sacrificios de su partido en la fatigosa carrera hacia la liberación de la tribu. Después fue la flamante senadora Marta Pascal, y la carrera no tendrá freno, pues sólo en Catalunya puede haber auténticas bofetadas para reivindicar la organización de un referéndum que nadie ha tenido la dignidad ni la fuerza de aplicar. Una cosa es que el país se acostumbre a celebrar las derrotas nacionales con pintoresca alegría, pero otra muy diferente será acostumbrarse al delirio de tener que aguantar como nuestros políticos se pelean por la paternidad de una negligencia de la cual tienen la única y sola responsabilidad. Los líderes se la jugaron, es cierto, pero lo más dramático es que prefirieron ir a la prisión o al exilio (y pervertir a una revuelta ciudadana para acabar acatando las autonómicas del 21-D) que jugársela de verdad haciendo la independencia prometida. Pero Junqueras no tuvo suficiente con todo esto en su carta y, para acabar de tomarnos por tontos, recordó como sus diputados habían ayudado "a echar del gobierno español a aquellos responsables de ordenar pegar a la gente el 1 de octubre". El argumento es prodigioso, porque no sólo asume que el PSOE no diera su aprobación, implícita o explícita, a la operación policial de Rajoy, sino que vuelve a la retórica pujolista según la cual la independencia es un objetivo de plazo nebuloso cuya incompletitud angustiante se cura teniendo influencia decisiva en la política española. Pero todavía hay más chicha pues, disfrazándose de militante de Ciudadanos, Junqueras afirma que para ampliar la base (ecs) del independentismo hará falta abandonar el "nacionalismo excluyente" y disponerse a hacer frente a la "formidable alianza conservadora que no quiere que los catalanes decidamos nuestro futuro". Como sabe perfectamente Junqueras, la base del independentismo sólo se ha ampliado cuando este ha mostrado determinación al aplicar políticas concretas, no cuando, bajo una retórica encendida, se ha limitado a hacer de muleta a los políticos de Madrid y su formidable alianza en la defensa de la unidad de España. Fijaos si hemos ampliado la base, que desde la operación para disfrazar Esquerra como la nueva Convergència, hemos sabido que Colau afianzará su triunfo en Barcelona y que, mediante su política de gestos, Sánchez tiene bastantes números para pasarse unos cuantos años en la Moncloa. Afortunadamente, no todo son malas noticias en el mundo de los discursos podridos y la venta-de-motos: hace muy pocos días, la ANC declaraba su predisposición a oxigenar el mundo independentista fomentando primarias en los municipios catalanes de cara a las próximas elecciones. La ocurrencia de Elisenda Paluzie ha sido, como siempre, más que oportuna y los partidos independentistas tendrían que escucharla, a no ser que la ANC sólo les interese a la hora de sufragar las fianzas a los presos. Ahora se verá si los partidos quieren ganar las municipales o seguir defendiendo su oligarquía castradora. Será divertido comprobarlo, sobre todo para saber cuánto durará la retórica de enfurecernos mucho para que no acabe pasando nada y haciendo una revolución para acabar salvando la decadencia española y sus ciudadanos cosmopolitas y no excluyentes. PS: Me alegra mucho, sincera y honestamente, que los presos políticos estén en Catalunya. Primero, por sus familias y su confort. Y después, porque hace mucha gracia que la Conselleria de Justícia de la República catalana se ocupe de gestionar la imposición de la judicatura española a la tribu. Es todo un poema. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • La Turquía de Erdogan
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    02/07/2018
    Turquía es un país de 80 millones de personas y 56m de adultos tenían derecho a voto en las elecciones generales del domingo. 87% de los cuales lo ejercieron. El actual presidente, Recep Erdogan, del AKP islámico, fue reelegido con el 52% de los votos y el principal candidato de la oposición, Muharrem Ince, del CHP laico y de centro izquierda, consiguió el 31%. El AKP de Erdogan ha caído en las legislativas del 49,5% en las últimas elecciones de noviembre de 2015 al 42,4% actual. La transferencia de votos parece haber beneficiado al MHP ultranacionalista, que obtuvo el 11,2% y ahora va a formar parte de un gobierno de coalición con el partido de Erdogan. El gobierno de Erdogan se ha consolidado. Ya había conseguido gracias a un referéndum aumentar drásticamente los poderes del presidente. Ahora ha ganado unas elecciones generales anticipadas justo antes de que estalle una crisis económica en el país. Desde el fallido golpe militar de 2016, Erdogan ha impuesto el estado de emergencia y una represión sin precedentes. El objetivo del golpe de Estado era impedir que continuase la islamización del gobierno Erdogan y restaurar el estado laico de Kemel Ataturk de 1917. Sobre todo, el ejército quería hacer volver a Turquía al redil del capital internacional y la UE. Tras la derrota del golpe, Erdogan se ha movido rápidamente para destruir cualquier vestigio de oposición y romper con los intereses políticos del capital internacional, representados por la UE, el FMI y la ONU. Más de 100.000 personas han sido detenidas. Miles de millones en activos han sido expropiados y 150.000 personas han sido purgadas, perdiendo no sólo su trabajo, sino sus pasaportes (y los de sus cónyuges) y han sido calificados de una amenaza para la seguridad nacional. A menudo, pierden su vivienda (ligada al empleo público) y sus pensiones. “Una élite está siendo desplazada por otra: las propiedades cambian de manos, nuevos cuadros son promocionados en la función pública, las universidades están siendo vaciadas de un cierto tipo de intelectuales para ser sustituidos por otros más leales, y los capitalistas cercanos al régimen copan el patrocinio y las licitaciones del Estado, participando en el saqueo de activos“. Bajo Erdogan, la corrupción es aún mayor (como ocurre en varias de las grandes economías emergentes como México y Brasil, que también tienen elecciones este año). La razón principal para la convocatoria anticipada de elecciones fue la crisis económica inminente en Turquía. A primera vista, la economía turca parece ir bien - con un crecimiento del PIB real de mas del 7% oficialmente. Pero es una ilusión. Gran parte de este crecimiento es producto de una expansión inmobiliaria improductiva y los grandiosos proyectos de infraestructura del gobierno. La rentabilidad del capital turco ha sido decreciente desde el final de la Gran Recesión. Y el crecimiento económico se estaba cayendo rápidamente en 2016 en el momento del golpe. Pero, desde entonces, Erdogan ha generado un boom, sobre todo en el sector inmobiliario y la banca a través de una bajísimas tasas de interés y el aumento del gasto público. La inversión extranjera ha financiado esta inversión improductiva. Este auge del crédito ha elevado la tasa de inflación hasta los dos dígitos exponiendo a Turquía a los riesgos de una inversión en los flujos de capital en cualquier momento. Y ese es el problema que acecha. El aumento de las tasas de interés mundiales y la creciente amenaza de una guerra comercial desatada por el presidente de EEUU, Trump, va a afectar especialmente a las llamadas economías capitalistas emergentes como Turquía. El coste de los préstamos en moneda extranjera va a aumentar mucho y es probable que se revierta el flujo de inversión extranjera. Turquía tiene una deuda externa equivalente al 50% de su PIB, y está aumentando rápidamente. Debe dedicar más del 20% del PIB anual al pago de la deuda externa y más de un tercio vence en los próximos 12 meses. Turquía esta al borde de una crisis de la deuda, junto con Argentina (donde ya ha estallado), Ucrania y Sudáfrica. Erdogan agita el populismo ante sus partidarios en el sentido de que no va a permitir que el FMI o la UE le digan lo que tiene que hacer. Pero el resultado es que la lira turca se está hundiendo en el último año porque los inversores extranjeros abandonan Turquía por temor a una inminente crisis de la deuda. Erdogan pudo haber ganado las elecciones; puede haber aumentado su poder represivo y autocrático; y puede seguir haciéndole un corte de mangas al capital internacional. Pero la economía de Turquía tiene los pies de barro y es vulnerable a una recesión importante si aumentan las tendencias globales al encarecimiento del capital extranjero y el fin de la globalización. Michael Roberts Tomado de: www.sinpermiso.info



  • Jornaleras de la fresa: Las mujeres eran manos
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    02/07/2018
    La violencia sexual se ha convertido en un dispositivo fundamental de activación feminista en los últimos tiempos. El caso de la Manada, la amplitud y replicabilidad del fenómeno #MeeToo o las movilizaciones como respuesta a la violaciones sufridas por las temporeras marroquíes en Huelva son muestra de ello. Cada vez entendemos mejor la dimensión patriarcal de estas violencias, siendo el acceso al cuerpo de las mujeres una expresión de poder y dominación, pero también un mecanismo de disciplinamiento ante aquellas que se adentran en espacios públicos que otros varones consideran suyos. Pensar a las mujeres como “gordas” a las que follarse, cosificar a actrices o compañeras de trabajo como cuerpos deseables cuyo consumo confiere poder, o en las jornaleras como “moras” pobres y sumisas, y por lo tanto disponibles, supone una base de deshumanización, de objetualización y de instrumentalización de las mujeres que debe de ser enérgicamente contestada. Porque la deshumanización no es una falla en el pensamiento de los machos que violan, sea en oscuros portales, en hoteles de cinco estrellas o en viviendas prefabricadas; la deshumanización es una parte consustancial del capitalismo, por eso se basa en sistemas tan arraigados como el machismo y el racismo. Por eso, el Estado reproduce sus lógicas. El régimen de inmigración temporal, por el cual las jornaleras marroquíes vienen ocupándose desde 2005 de la recogida de la fresa en Huelva, permite que estas mujeres, para ser contratadas, deban dejar su humanidad en la frontera, desligadas de su red y de su entorno, atada su supervivencia a quienes las contratan, pasan a tener valor solo por su instrumentalidad, su capacidad de producir. En los años en los que empezaron a aplicarse estas políticas entre España y Marruecos, en plena paranoia inmigratoria, los llamamientos a la regulación de los flujos migratorios era una constante en los discursos. Para ordenar la entrada al país de extranjeros, los contratos en origen se vendían como lo más apropiado y racional. En el caso onubense, antes del convenio, varones marroquíes y subsaharianos se ocuparon de la recogida de la fresa, considerados demasiado rebeldes y problemáticos, fueron sustituidos primero por europeas del Este, que al devenir comunitarias, fueron relevadas por contingentes de mujeres marroquíes. Los empresarios necesitaban mano de obra que se ajustase a sus necesidades y el Gobierno se la concedió. El servicio de empleo marroquí empezó a buscar mujeres del ámbito rural, con hijos menores, sin trayectoria sindical, pobres y analfabetas. En definitiva con un poder de negociación nulo: los resultados fueron buenos, la industria de la fresa prosperaba y la gran mayoría de las mujeres volvía a Marruecos tras concluir sus contratos. Respecto a los derechos de las mujeres, esto no debía computar en los resultados, siendo justamente la renuncia a los mismos una parte fundamental de la ecuación. Las mujeres eran manos. Manos delicadas más idóneas para las tareas de recolección de la fresa, se argumentaba para requerirarlas a ellas en los campos. Por lo que contaron a la prensa esas mujeres, no solo sus manos fueron tomadas para su instrumentalización, también sus vaginas y sus bocas debían ser puestas al servicio de sus empleadores. Era eso o la nada. Para ellas, seres humanos parciales por convenio, difícilmente habrá sentencias injustas, pues ya se han asegurado de que no haya juicios. Nuestro desconocimiento de sus condiciones de trabajo está relacionado con nuestro profundo desconocimiento y desinterés por Marruecos, y nuestro también importante desconocimiento de lo que sucede en las realidades agrícolas del Estado español. “Como trabajadoras del campo, que vivimos la violencia patronal en los campos franceses, navarros o manchegos, que hemos sufrido el desamparo de tener que abandonar nuestro pueblo en busca de trabajo, hacemos nuestra la situación de las temporeras de la fresa, y no podemos consentir que en pleno siglo XXI sigamos viendo como la esclavitud laboral se apodera de nuestros campos”,  afirmaban desde el SAT, el único sindicato que ha acompañado a estas mujeres que todo lo han arriesgado —y que bastante han perdido— por denunciar. Alianza desde las periferias que se niegan a ser deshumanizadas, agencia de quienes se esperaba que fueran obedientes y sumisas. El capitalismo patriarcal y racista se agrieta. Pero los costes son altos, sobre todo para las mujeres que denunciaron, pero también para las sindicalistas del SAT que las acompañaron. Siento que va siendo necesario pensar en cómo redistribuir los costos de la resistencia. (Fuente: El Salto / Autora: Sarah Babiker)



  • Rojava y el Tío Sam
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    28/06/2018
    1ª parte Circula por los grupos pro-kurdos occidentales un texto que comienza así “Hace seis años el Estado sirio se descompuso en un conflicto bélico que le supuso la pérdida del control sobre el territorio”, lo que a esta gente se les olvida es que no se descompuso, sino que fue agredido por una cruenta guerra planificada ya desde 2001 por el Departamento de Defensa de los EEUU e impuesta por varios actores imperialistas y potencias regionales como Turquía, Arabia Saudí e Israel. El texto continua “Al calor de las revueltas del pueblo de Siria de las primaveras árabes, Rojava declaró la Autonomía Democrática frente al genocidio de Turquía y la guerra abierta por el fascismo del Daesh”. Pues va a ser que, aunque algunos sectores libertarios, troskistas y postmodernos se crean este cuento, la realidad de lo que ha ocurrido en el norte de Siria desde 2013 a nuestros días es bien distinta. Entre 2013 y 2014 se produjo el ataque del Daesh contra el norte de Siria, donde la mayor parte de los milicianos también eran de origen kurdo, porque sí, también hay kurdos sunís wahabitas. El Estado sirio entonces invitó a las milicias del PYD (Partido de la Unión Democrática), uno de los partidos kurdos en Siria y que está en principio hermanado con el legendario PKK, para que se integraran en las NDF (Fuerzas de Defensa Nacional) y poder de esa manera realizar una defensa coordinada de la zona. La dirección político-militar del PYD se negó a ello y dijo no a realizar una defensa conjunta con Damaso. Con un país agredido en más de 70 frentes de combate el Ejército Sirio abandonó la muy poco habitada zona del norte de Siria para concentrar sus efectivos y sus contraataques en las zonas más habitadas, lo cual entra en la lógica de cualquier defensa por mucho que eso moleste a los idealistas prokurdos. La decisión del PYD de ir solo a la guerra contra el Daesh y sus hermanos kurdos wahabitas se demostró un desastre militar en toda regla ya que estos últimos tomaban los pueblos del norte de Siria casi sin lucha hasta que finalmente rodearon Kobane, o podríamos decir también, Ayn al-Arab. En ese momento las milicias de autodefensas kurdas (YPG e YPJ) empezaron a recibir la ayuda de la USAF (Fuerza Aérea de los Estado Unidos) y de otros países de la OTAN que ya operaban ilegalmente en los cielos de Siria. Fue esta intervención aérea la que hizo que Kobane no cayera en manos de las milicias del Daesh y la propaganda occidental empezó a vendernos el discurso de la valentía de los kurdos y especialmente de las kurdas en un intento de prepararnos un gran producto de marketing llamado “La Confederación Democrática del Norte de Siria” también conocida como la “Revolución de Rojava”. A esto le acompaña el mito que fueron los kurdos los que acabaron con el Daesh en Siria y que conquistaron su capital Raqqa aunque para la conquista de esta ciudad árabe de Siria se la bombardeara hasta dejarla en escombros incluso, se cree que incluso con armamento prohibido, por parte de la USAF y el resto de aviones de la OTAN, el número de muertos civiles en Raqqa a día de hoy todavía se desconoce pero la cifra podría asustar por su elevado número. Los kurdos, los kurdos en Siria, Rojava y el Tío Sam Pero vamos a hablar un poco de los kurdos, los kurdos de Siria, Rojava y el Tío Sam. Primero, entre los kurdos hay de todo como en botica, hay kurdos de derechas y kurdos de izquierdas y kurdos nacionalistas y kurdos no nacionalistas. Solo en Turquía hay decenas de partidos kurdos y algunos de ellos incluso apoyan o apoyaron a Erdogan. En Irak los kurdos de Barzani han sido pieza fundamental en la agresión que sufrió el país en 2003 y son notables sus estrechos lazos de colaboración con el Ente Sionista de Israel. Segundo, en Siria jamás ha existido un problema kurdo entre otras razones porque la población kurda en Siria siempre ha sido muy minoritaria y no fue hasta la llegada de refugiados kurdos de origen turco escapando de la represión de Ankara que en el norte de Siria se empezara a ver una presencia significativa de población kurda. Y por supuesto sería totalmente engañarse a uno mismo y engañar a los demás pensar que kurdos de Siria y PYD son lo mismo como nos quieren hacer creer desde algunas organizaciones prokurdas occidentales. Las milicias de las YPG e YPJ no llegara a los 20.000 efectivos y en el multiétnico ejército sirio habrá por lo menos los mismos efectivos kurdos sino más, porque igual lo que se desconoce es que los kurdos que habitan en otras zonas de Siria como Damasco, Aleppo o Homs se sienten tan sirios o sirias como el resto y están en todas las estructuras de la vida pública y política como lo están los árabes, los armenios, los drusos, los asirios…Y sí, los kurdos no tienen ninguna ventaja étnica sobre el resto de los pueblos que conforman el Estado sirio y eso es algo a defender y es una de las esencias de la feroz resistencia y lucha que el multiétnico pueblo sirio está plantando a la agresión imperialista.  No se puede permitir que la minoría de una minoría, el PYD, marque la agenda política de todo un país y mucho más cuando ese país es una presa muy apetecible para el imperialismo y las potencias regionales como Turquía, Arabia Saudí y el Ente sionista. ¿Quiénes son las SDF o FDS? Las autodenominadas Fuerzas Democráticas Sirias es otro de los grandes productos de marketing fabricados por la administración de los EEUU, formado en su gran mayoría por las milicias kurdas del PYD (YPG y YPJ) y algunas milicias árabes muchas de ellas extremistas wahabitas e incluso exDaesh, ocupan el Norte y el Este del río Éufrates y sirven de paraguas para la ubicación de 22 bases militares de los EEUU y alguna que otra francesa ilegalmente en territorio sirio. En cualquier otra circunstancia al PYD y a sus milicias de las YPG e YPJ se las llamarían fuerzas colaboracionistas con el ocupante. Pero con los kurdos hay una sobre idealización que hace que desde occidente y desde posturas de la izquierda postmoderna se les pase todos los actos políticos y militares, aunque muchos de ellos sean colaborar con el imperialismo de los EEUU y Francia y con el Ente sionista de Israel. ¿Por qué entonces sino no se les llama colaboradores? Que alguien me explique como se les llama a los que han permitido a presencia de 5.000 soldados yanquis ilegalmente en territorio sirio. Y no contentos con esto en las propias declaraciones de las FDS, habría combatientes a sueldo saudíes y comandantes de este país junto con comandantes kuwaitíes y de emiratos árabes en las bases de las FDS kurdas. Arabia Saudí, referente del eco-feminismo libertario y nótese la ironía, que mandaron mercenarios salafistas para masacrar a los árabes, kurdos, asirios o yazidies ahora codo con codo con las FDS. Y ahí reside el problema, si finalmente los EEUU deciden lanzar a las FDS contra el Estado sirio ¿En que bando va a tomar partido esa izquierda postmoderna? ¿Se puede hablar de revolución en Rojava con el US Army y los Navy SEAL como patrocinadores? ¿el feminismo de las YPJ es formar un Consejo la zona de Deir Ezzor con 90 ancianos tribales y 5 mujeres que ni pinchan ni cortan? Porque a mí personalmente me alegra que entre la población tribal kurda el discurso feminista empiece a calar, pero donde la mujer en Siria tiene las mayores cuotas de empoderamiento en justo en la zona árabe, en Damasco y en Aleppo entre otras. El imperialismo está teniendo un gran revés en sus planes de derrotar al gobierno sirio, que con todo lo criticable que pueda tener es el más progresista de todo Oriente Medio, y ahora mismo está reajustando su agenda y si no pueden derrotar a Damasco parece que el nuevo plan pasa por la balcanización de un país que ha sido casa y refugio de palestinos, kurdos y libaneses. 2ª parte Hace una semana más o menos escribí un artículo que se titulaba “Rojava y el Tío Sam” en el que denunciaba el compadreo existente entre el PYD y sus milicias, las YPG e YPJ, y las fuerzas ocupantes de EEUU y Francia en el norte y el este de Siria. Pensé que un artículo tan directo generaría algún tipo de debate en el seno de las organizaciones y personas que apoyan abiertamente a los kurdos y kurdas del PYD y el proceso político en Rojava sobre ese más que denunciable papel de colaboración necesario para la presencia de decenas de bases militares ilegales del imperialismo en Siria. Me equivoqué, lejos de generar ese debate lo que parece que se ha realizado por parte de ese mundo “prokurdo” es un cierre de filas alrededor de la alianza militar a 10 años entre las SDF (alianza entre YPG/J y algunos árabes) y los Estados Unidos y como nos vienen acostumbrando últimamente ha servido también para realizar un ataque contra Rusia acusándola de ser igual de imperialista que las potencias que están agrediendo y atacando a Siria desde 2011. Nunca entenderé que pasa por la cabeza de un izquierdista ni-ni (Ni USA ni Rusia) y cierto anarquismo cuando llama imperialista a Rusia ni con qué derecho o en virtud de que lógica se le puede exigir a Rusia, que se enfrente abierta y militarmente con Turquía para defender a los aliados de EEUU sobre el terreno. Y más cuando esa izquierda ni-ni y ese cierto anarquismo se ha quedado en casa en los últimos años mientras el pueblo sirio se desangraba defendiéndose de decenas de organizaciones y grupúsculos takfirís y wahabitas paridos desde las mismas entrañas de los servicios de inteligencia de EEUU, Israel, Turquía, Francia, Arabia Saudí, Qatar,… y que ahora echa en cara a los rusos que no ayudan ni derriban los suficientes aviones turcos, yanquis o sionistas. Eso sí, cuando la dirección política y militar del PYD se negaron a colaborar con el Estado sirio y con Rusia en la defensa del territorio aplaudieron hasta con las orejas porque según su “lógica” era la máxima expresión de soberanía y autonomismo del “pueblo kurdo” en Rojava, la opinión de otros pueblos en la zona como el armenio ya les importa un poco menos. Yo tengo muy claro que la actual Federación Rusa no es la Unión Soviética, lo que no tengo tan claro es que la izquierda ni-ni y cierto anarquismo siga teniendo claro que los EEUU sí son lo que han sido siempre. Rusia con una economía del tamaño de la italiana, con una escasa capacidad de influir en los mercados internacionales y en las políticas financieras no es ni de lejos, un proyecto de país imperialista, no ya que lo sea en la actualidad. Sus medios de comunicación no llegan ni al 10% de influencia frente a la enorme industria de propaganda audiovisual, cinematográfica y literaria de EEUU y sus aliados. Su ejército, aunque potente, no tiene capacidad de proyección mundial como sí lo tiene el estadounidense con más de 800 bases militares repartidas por todo el globo y con diferentes mandos conjuntos que operan a nivel global. Una simple pregunta al lector o lectora, ¿Qué sabéis de Rusia y su cultura y sus tradiciones? Ahora preguntadle a un ruso o rusa que sabe de las nuestras y de las de EEUU, ahí tendréis la respuesta de sí Rusia es imperialista o no. Me parece de vergüenza estar en 2018 teniendo que explicar esto. Pero lo que se y lo sabe cualquier persona que analiza la geopolítica actual es que Rusia cumple un importante papel de contrapeso al poder imperial hegemónico de Estado Unidos y sus aliados. También sé y lo sabe cualquier persona que analiza la geopolítica actual y sobre todo los saben los rusos y las rusas que el objetivo último del imperialismo es hacerse con los recursos naturales y energéticos de Rusia, hincarle el diente y desmembrarla en decenas de pequeñas repúblicas controlables por parte de Washington y Bruselas. Por eso la presencia rusa en Siria hay que analizarla como una cuestión de supervivencia del pueblo ruso y ellos lo saben perfectamente y por esa razón están muriendo en Siria, y sí, la base logística naval en Tartus es una de las razones por las que están ahí, ¿Y? ¿Qué hay de malo en eso si con ello ayudan a un pueblo a sobrevivir a la mayor agresión imperialista de los últimos años? Y ya puestos a hacerse preguntas ¿Cuáles son los oscuros intereses de la dirección política y militar del PYD en aliarse con los EEUU y traicionar a su tradicional aliada la República Árabe de Siria? Y me parece una falta de respeto a un país que está poniendo muertos sobre el terreno para defender la soberanía de la República Siria, que unas personas desde su idealismo romántico y que desconocen los principios básicos del imperialismo según Lenin vayan escribiendo que “Rusia no va a liberar a Siria”. Yo solo sé, y cualquier persona que se informe un poco, es que en Alepo viven, después de tres años de dura ocupación takfirí, en paz y con una ciudad reconstruida gracias a la labor del Estado sirio y por supuesto gracias a la labor de la Federación Rusa. Por cierto, ya que hablamos de reconstrucciones me gustaría saber ¿Cuántos edificios y calles de la totalmente destruida Raqqa han sido reconstruidos por las brigadas kurdas de las YPG e YPJ que la ocupan ilegalmente desde hace ya casi dos años? Y me sigo haciendo preguntas, los izquierdistas ni-nis y ciertos sectores anarquistas que acusan a Rusia de favorecer la operación militar turca en Afrín ya se preguntan ¿Qué hacían sus hermanos kurdos y kurdas de Rojava y de Este del Éufrates que no fueron en ayuda de los de Afrín y más cuando el ejército sirio abrió el paso para ello? ¿Cuántos kurdos y kurdas encuadradas en las SDF y bajo mando de los EEUU murieron defendiendo Afrín? Porque soldados sirios del ejército regular y de las NDF ya murieron unos cuantos defendiendo a los kurdos y kurdas por si alguien no lo recuerda. Y otro dato más ya que hablamos de defensas antiaéreas, igual si los amigos del PYD del US Army no hubieran atacado columnas del Ejército Arabe Sirio en Deir Ezzor, Damasco no se hubiera visto obligada a movilizar esas unidades antiaéreas a esa zona, de eso tampoco hablan. Yo no sé qué hay de cierto en la revolución socialista, ecosocialista, libertaria, feminista y no sé cuántos “istas” más que se supone se está desarrollando en Rojava, aunque al US Army no lo veo yo muy de defender todos esos “istas”, pero lo que sí se y es de conocimiento público es que los kurdos junto a sus nuevos amigos ocupan los recursos naturales y energéticos vitales para la supervivencia de la Republica Árabe de Siria: ocupan la Presa de Taqba en el Lago Asad que controla el suministro de agua a toda la zona de Éufrates y los regadíos necesarios para alimentar a la población civil y también ocupan los pozos gasísticos y petroleros del este del Éufrates como los de la zona de Conico donde por cierto sus amigos de US Army se están construyendo una pedazo base militar que ríase usted de Fort Bragg. También se nos acusa desde esa izquierda ni-ni y un sector del anarquismo de que algunos somos “kurdofóbicos” algo que no solo es falso, sino que oculta su discurso profundamente etnicista. Los kurdos y las kurdas del PYD y sus milicias no representan al pueblo kurdo de Siria y mucho menos representan a todos los kurdos del Kurdistan, por si alguien no se ha dado cuenta llevo todo el artículo diferenciando con mucho cuidado a los kurdos de los kurdos del PYD. Kurdos hay en las YPG e YPJ, kurdos hay en el Ejército sirio, kurdos hay en el ISIS, kurdos hay en grupos wahabistas como HTS, kurdos hay en las NDF… una unidad kurda del Ejército sirio infiltrada en Rojava fue la que detuvo un convoy ilegal de militares franceses. Porque al contrario que las fuerzas de la Federación Rusa que están legalmente en el país por mandato del parlamento soberano sirio, las de Francia y EEUU están ilegalmente y son fuerzas de ocupación según el derecho internacional. Lo cierto es que la situación se está calentado mucho en la zona ocupada por las SDF y más desde que el otro día varias de las tribus árabes que están en Siria hayan anunciado que van a luchar para expulsar a los invasores franceses y estadounidenses y para ello han pedido a las YPG e YPJ que se sumen con ellos a la lucha, ya veremos que hacen. El presidente Al-Assad también ha dicho hace unos días en la TV rusa que los kurdos del PYD tienen dos opciones: o negociar con el gobierno o de seguir con su actitud de colaboración con el invasor atenerse a las consecuencias. Y yo me pregunto, sí finalmente las YPG/J deciden ser la infantería auxiliar del imperialismo y no entregar el territorio al legitimo gobierno sirio ¿De qué lado se pondrá esta izquierda ni-ni? ¿Saldrá a la calle a manifestarse a favor de los intereses de EEUU de balcanizar Siria? Y teniendo en cuenta que tras la traición de EEUU al PYD kurdo en Manbij con la cual ha entregado el control de la zona a los turcos parece ser que empieza a darse en la dirección política del partido kurdo cierta necesidad de negociar con Damasco y además sin condiciones así que mientras aquí los sectores “prokurdos” viven entre el limbo a la defensa del ataque al Estado sirio y la justificación de una traición y una colaboración imperialista, allí están reculando. Y ya para terminar, parte de este artículo estaba realizado cuando apareció en ciertos medios otro artículo, entre ellos el Blog Borroka Garaia, escrito por Aitor Aspuru y que termina con este más que vergonzoso párrafo: “Así mismo, no hay que olvidarse de que en la guerra en Siria nació no solo de la confabulación extrajera, sino también de condiciones objetivas (régimen de partido único con oposición permitida y domesticada, represión de las aspiraciones kurdas, políticas liberales desastrosas, una sequía que provoco migración interior y miseria en las periferias urbanas donde arraigaron las milicias yihadistas”. Primero, confabulación extrajera existió y existió desde 2001 y no lo digo yo lo dicen gente que trabajó en la administración estadounidense por la época y posterior como el General Clark y Hillary Clinton. Yo, y toda la gente que nos organizamos en diferentes grupos para hacer llegar a la gente otro relato de lo que en Siria ocurre, tenemos muy claro que legitimidad para las protestas iniciales existió en la primavera del 2011, lo que afirmamos y nos remitimos a la pruebas gráficas y a los testimonios de ambas partes que esas protestas inicialmente legítimas contra medidas liberales exigidas por el FMI, fueron rápidamente secuestradas por las organizaciones wahabitas y extremistas como los Hermanos Musulmanes y otras con financiación de Arabia Saudí, Qatar y el omnipresente Israel y que al día siguiente decenas de milicianos armados con el más moderno armamento occidental estaba destruyendo unidades blindadas del ejército sirio y derribando aviones y helicópteros. Eso solo es posible gracias a la intervención extranjera ya preparada con anterioridad. ¿Cuál fue el origen de la sequía entre 2005-2014? Pues aparte de las propias condiciones climatológicas que cualquier zona del mundo pueda sufrir en un momento dado la también presencia de una presa en territorio turco al norte del lago Assad que se encuentra en Siria y fue construida con fondos de capital riesgo israelí, igual la gran parte de la sequía en la cuenca del Éufrates partir de 2005 no tiene nada de casual. No podemos considerar que nuestro modelo de “democracia liberal burguesa” es el modelo que deben optar todos los países del mundo porque sí. De hecho esta pretensión es una de las razones principales del imperialismo para invadir y saquear países y lo han hecho a lo largo de todo el siglo XX pero sobre todo les está funcionando en este siglo XXI donde un sector de la izquierda posmoderna ha decidido alinearse con el imperialismo para gozar de los beneficios del saqueo imperialista, eso sí, ellos le dan una mano de pintura y deciden qué pueblos merecen ser defendidos y cuales no en virtud del análisis idealista que se montan ellos y ellas mismas. ¿Qué Libia tuviera el Índice de Desarrollo Humano más alto de África? Me da igual, yo les lanzo bombas y apoyo que se las lancen porque Gadafi dictador. ¿Qué al pueblo sirio su modelo jurídico-político les haya funcionado en los últimos 30 o 40 años para tener unos de los más altos desarrollos de la zona? Me da igual, lo voy a demonizar porque no hay decenas y decenas de partidos como aquí y no me gusta que el mismo apellido gobierne un país durante 30 o 40 años… ya si el apellido es un tal Castro me callo, que hombre una cosa es atacar a un país que tiene mala prensa y otra meterse con Cuba. Eso sí, me gustaría saber cómo resuelven sus contradicciones internas esta gente que apoya a Cuba, Venezuela y Palestina y ataca a un país que tiene como aliados a Cuba y a Venezuela y ha servido de retaguardia histórica para la resistencia palestina y kurda. Bueno es lo que tiene quitar el materialismo dialéctico e histórico de los análisis y usar el idealismo romántico. NOTA: Cuando estoy a punto de mandar este articulo a la redacción de la Revista La Comuna leo a los compañeros de Descifrando la Guerra (@descifralaguerra), que suelen estar bien informados de estas cosas, que al parecer Saleh Muslim, expresidente del PYD en una entrevista concedida en Alemania habría abierto las puertas a una negociación sin condiciones con el gobierno sirio y que incluso eliminarían las demandas de autonomía o Estado federal. La noticia está sin confirmar y de momento al parecer la esta difundiendo una fuente “rebelde” llamada Orient News. A mí personalmente me alegraría que esta noticia se confirmase y que fuese el comienzo de un cambio de estrategia del PYD y volver a la tradicional alianza histórica entre el Estado sirio y las fuerzas kurdas, una vuelta a los tiempos de entendimiento que llevaron a que Abdullah Öcalan estuviera años refugiado viviendo en Damasco. (Fuente: La Comuna / Autor: Pablo Gartzia)



  • Aquel San Juan de 1569
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    24/06/2018
    No dice la historia por qué fue aquel día, pero quizá, a poco que se analice un poco el personaje, podría concluirse en que quiso darse un homenaje por San Juan, y qué mejor manera de celebrar su día que aprovechar la buena fe de todos aquellos moriscos de paz –así se les llamaba entonces- que poblaban los arrabales del Albayzín, llegados muchos de ellos de Almería, plaza conquistada antes y de la que tantos huyeron hacia Granada, como unos siglos después lo harían otros desde Málaga en la Desbandá. Fue el día de San Juan de 1569 cuando aquellos andalusíes que habían aceptado seguir viviendo en su tierra, conforme a las Capitulaciones pactadas en 1492, fueron llamados a congregarse en las iglesias, y así lo hicieron. Nada debían temer. Había pasado un siglo desde que la ciudad de Almería había capitulado, un siglo, y casi 80 años desde que Abu Abd Allah Mohamed Abi Al Hassan Alí, Muhammad XII, conocido entre los extranjeros como Boabdil y que pasó a la historia de su pueblo como Al Zugabi (El desdichado) había hecho lo mismo con Granada, logrando que sus homólogos de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, aceptaran el respeto de la religión, el idioma, las costumbres, el sistema judicial, las propiedades, y así, que nadie tuviera que abandonar su patria si no quería hacerlo, y si lo hacía, voluntariamente, se le pagaran a buen precio sus bienes… y todo eso, mal que bien, se había venido haciendo. Por tanto, nada tenían que temer los llamados aquel día de San Juan de 1569. Fue la encerrona de Juan de Austria, hijo ilegítimo de Carlos I, el belga que fue rey de territorios hispánicos, que no de España, en contestación a la sublevación de los andalusíes de la Alpujarra por la decisión unilateral de Felipe II, a quien la historiografía españolista retrata como “El Prudente”, pero que en 1567 cometió la imprudencia de romper las Capitulaciones acordadas y ordenó eliminar cualquier vestigio de morisco. En 1568 se levantan los andaluces contra los invasores, y no, no fue una guerra civil, porque una guerra civil es de parte de un pueblo contra otra parte del pueblo, y aquí fue el pueblo contra el colono, contra el invasor, contra el conquistador, en definitiva, contra el Estado que, a partir de aquella ruptura se convirtió en ilegítimo. Pero no era posible someter a los moriscos, asi que el día de San Juan, Juan de Austria, que había sentado sus reales en el Palacio que antes había ocupado Boabdil en Fuente Victoria como Señor del Andarax, reunió a todos los moriscos de paz en Granada, y los apresó. Los niños menores fueron arrebatados a sus familias y entregados a la Iglesia, las mujeres dadas en régimen de servicio doméstico esclavo a las familias nobles, los hombres repartidos como jornaleros para las tierras o suertes de aquellos que las percibieron como los soldados de fortuna que eran, y en general se les dispersó por el resto de la península para "desarraigarles", es decir, quitales la raíz. Algunos fueron embarcados en dirección a África, y muchos lograron regresar en los barcos mercantes que hacían rutas por el Mediterráneo y simularon ser cristianos cambiando sus apellidos, y otros no olvidaron su patria, y hostigaron durante años las costas de Almería para poder regresar. Les llamaron piratas, corsarios, pero en realidad solo eran almerienses que querían recuperar lo suyo. Por eso, en esta Noche de San Juan, en esta noche de luna en cuarto creciente, si por su reflejo de plata ves deslizarse falucas que avanzan entre los humos de las hogueras, piensa que quizá en ellas regresa a Almariyya algún lejano familiar. Y siéntete orgulloso. (Fuente: Noticias de Almería / Autor: Rafael M. Martos)



  • Son contratadas en origen y esclavizadas en destino: jornaleras de la gleba
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    22/06/2018
    Desde mediados de los años 90 del siglo pasado asistimos a explosiones de protestas jornaleras, año tras año coincidiendo con el final de las campañas de los frutos rojos. La mayoría de las ocasiones aisladas y silenciadas, y en otras,  las  menos, con repercusión en los medios de comunicación. Todas ellas responden a las duras y denigrantes condiciones de trabajo padecidas durante las campañas, donde la práctica generalizada es el incumplimiento del convenio y resto de legislación reguladora de las relaciones laborales. Y donde en ocasiones, más de las que nos pudiéramos imaginar, no existen límites en bajeza humana y en humillaciones  constantes hacia la clase jornalera. Así nos encontramos  en esta ocasión de 2018, con la repugnante y vomitiva situación en la que se han visto envueltas algunas compañeras que han tenido la valentía de denunciar haber sido acosadas sexualmente. Este escenario de los campos  andaluces de Huelva tuvo un inicio en el tiempo pero parece no tener  fin.  Y como en toda situación en la que se producen sufrimiento y víctimas, existen unos culpables. Encauzar  las necesarias manifestaciones de rabia jornalera sin denunciarlos denotan una total ignorancia de la raíz de la situación laboral en las grandes explotaciones agrícolas andaluzas; o se encauzan buscando intereses ajenos a la búsqueda de soluciones reales y duraderas  o, lo que es peor, pudieran denotar complicidad con los verdugos. Autores intelectuales: La Unión Europea. Los intereses generales de la Unión Europea, en la que el Estado español  es socio preferente al ser la cuarta economía de su Unión Monetaria (por lo que aporta su parte correspondiente), se concretan para el tema que nos ocupa dentro de la política económica de la Unión, que no consiste en otra cosa que el mantener la hegemonía franco-alemana sobre las Europas. Es decir, la hegemonía de la Europa noroccidental frente a la Europa mediterránea y la Europa oriental. Y al servicio de esos intereses se planifica la actividad económica que ha de tener cada rincón, cada parcela, de este mercado unido europeo, en el que a Andalucía parece ser que le ha tocado en suerte  la producción  extractiva, la química básica, la agricultura intensiva y el turismo de masas. Particularmente, la agricultura andaluza está destinada a: mantener la casta terrateniente del sector ante la competencia de países más competitivos en la producción agrícola; y a abastecer el mercado de la Unión de productos del sector primario y a bajo precio, para lo que se requiere una agricultura intensiva, devoradora de la fertilidad de nuestro suelo, y también de una gran cantidad de mano de obra barata. Pero para llevar a cabo estos planes han de desregular previamente  el mercado laboral interno en el Estado español,  que en esos años estaba relativamente bien pagado y con derechos laborales  y sindicales reconocidos, también relativamente, aceptados y acatados por todos los agentes sociales. Autores materiales Estos  son: las Instituciones de gobierno europeas, el Estado español con sus Cortes Generales, Juntas autonómicas de gobierno (en nuestro caso la Junta de Andalucía), diputaciones y ayuntamientos, de quienes además dependen Jueces y policías. Y a los que se unen las mafias de tráfico de seres humanos. Veladores y fieles cumplidores todos ellos de los objetivos de la Unión con las siguientes herramientas:
    • Con el concurso de las mafias inundan el mercado laboral interno de mano de obra, forzando a la baja los salarios y relajando el cumplimiento de las leyes laborales y de los convenios. Aumentando la productividad y rentabilidad del tráfico de seres humanos y, por lo tanto,  los recursos en “B” del Estado, que junto al incautado por el tráfico de armas y de drogas, constituyen los verdaderos fondos reservados que escapan de cualquier control democrático por mínimo que sea.
    • Con reformas laborales que vayan legalizando las situaciones de incumplimientos de leyes, de convenios, de reducción del jornal, de aumento de los ritmos de trabajo y de aumento de la jornada laboral.
    • Con reformas del código penal que aumentan las penas y las multas de quienes se atreven a denunciar. Cuando no, usando los medios necesarios para hacer creer a la población ajena a estas actividades, en la maldad de los trabajadores o trabajadoras, en definitiva, en la maldad de las víctimas.
    • Inundado el mercado laboral interno con el efecto llamada que realiza la Unión Europea propagando su prosperidad, mientras que el hambre y las guerras que esa misma Europa provoca en África o en Oriente próximo, arrojan a cientos de miles de sus hijos e hijas, a pecho descubierto, a ser explotadas y explotados por la voracidad y avaricia europea.
    Esta situación provocó un fuerte cambio étnico en la clase obrera andaluza, fundamentalmente la jornalera, de la que su sector más atrasado y más animal pasa a convertirse en la quinta-columna del racismo de Estado y en el soporte material de apoyo a las alternativas de extrema derecha. Mientras que el sector más progresista y demócrata se vio reforzado con la organización y la lucha de estos nuevos componentes étnicos que con el tiempo aprendían el idioma, se enteraban de sus derechos y algunos y algunas de ellos y ellas encabezaron nuevas y refrescantes luchas. ¿Cómo impedir esto segundo?  Con el invento onubense de la contratación en origen, para lo cual se establece un número de trabajadores necesarios, resultado de las peticiones empresariales de mano de obra estable durante toda la campaña. Se crea una comisión formada por representantes de empresarios, instituciones del Estado y de los sindicatos que ostentan la condición de más representativos. Se elige un país con gente mucho más necesitadas que nosotras. Y se realiza la selección, preferentemente mujeres con cargas familiares. Dicen que para que no se queden y retornen, pero lo cierto es que son más pacientes en el sacrificio por las necesidades de sus descendencias y/o ascendencias. Así que al gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno, formado por gente nacida aquí como fuera de aquí, muchos de ellas y ellos “sin papeles”, se les une cada campaña agrícola para “ordenar los movimientos migratorios”, 20, 50 o 70 mil trabajadoras y trabajadores de más,  traídas desde cientos e incluso miles de kilómetros de distancia. ¿Alguien le ve sentido?  Pues lo tiene. En primer lugar se crea un nuevo tipo de relación laboral,  la de la mano de obra temporal de la gleba. Temporal,  pues se realiza para que cuando concluyan los  trabajos  de cada campaña desaparezca del mercado laboral interno del Estado español. Y de la gleba, pues sus condiciones de trabajo se asemejan más a la servidumbre  que  al trabajo asalariado,  en tanto que a muchas de ellas se les ha secuestrado los pasaportes, o se les dan “viviendas” dentro de las fincas, que no reúnen condiciones de habitabilidad, sin transporte público para desplazarse a los municipios cercanos para abastecimientos o relaciones sociales extra-laborales… Tampoco conocen el idioma ni entienden lo que  establecen los convenios y leyes laborales sobre sus derechos, ni conocen los mecanismos sociales de protección de los más necesitados, ni, por su condición de temporal,  tendrán tiempo de conocerlos. En segundo lugar dejan a un gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno sin trabajo, de los que los “sin papeles” juegan un papel fundamental: los asentamientos. Durante las  campañas  agrícolas  se consiente por parte de las autoridades, el asentamiento de un gran número de sin papeles en las cercanías, malviviendo en chozas, dispuestos a trabajar en cualquier momento, a cualquier precio y bajo cualquier condición. Asegurando la recogida de los frutos todos los días de cada campaña, independientemente de las festividades, descansos, etc. que disfrutan los jornaleros y jornaleras del mercado laboral interno “con papeles”,  reforzando el carácter racista de la jerarquización de la mano de obra andaluza. No obstante tenemos que decir que no nos oponemos a la contratación en origen para aquellos sectores para los que exista una verdadera oferta de empleo no cubierta por el mercado laboral interno, fundamentalmente en puestos de alta cualificación teórica, técnica y profesional. Nosotras, la gente del Sindicato Unitario de Andalucía,  creemos que ante cada ataque, ante cada abuso que suframos la clase obrera y a los que podamos ofrecer resistencia, hay que, al mismo tiempo, señalar a los verdaderos culpables del sufrimiento jornalero del siglo XXI: la Unión europea y su manigero en Andalucía, el Estado español, sus Instituciones y agentes sociales. Éstos últimos, incluso los llamados alternativos, que al reclamar respeto de derechos en la contratación en origen están defendiendo la existencia de las jornaleras de la gleba, que al reclamar mayor control democrático y mayor participación en las elecciones sindicales, no ponen en cuestión los instrumentos de control de la casta empresarial sobre la clase obrera, que al exigir mayor actividad y eficacia de la Inspección de Trabajo están poniendo en las manos del propio sistema que genera el dolor jornalero la exclusividad en erradicar ese dolor, que al estar presentes en las Instituciones como representantes de sus votantes aún no usan su situación privilegiada para denunciar a esas mismas Instituciones que se alimentan de nuestro sufrimiento. Nosotras aún estamos esperando y fomentando la aparición y fortalecimiento de las organizaciones  sociales,  económicas  y políticas  que proclamen y trabajen por la socialización de la Tierra, liberándola de cualquier tipo de posesión, que proclamen la conversión de la clase jornalera en clase labradora, propietaria del fruto de su trabajo. Que asuman la resolución de nuestros problemas y sufrimientos como lo asumieron los federales andaluces de 1883 en su propuesta de Constitución andaluza. Es decir, que asuman las aspiraciones  del andalucismo revolucionario de Blas Infante. En definitiva,  esperando y  fomentando la construcción de un marco andaluz  y democrático de relaciones laborales en el campo, la industria, el comercio y los servicios, donde las trabajadoras y trabajadores tengamos capacidad real y democrática de decisión sobre nuestras  condiciones  de vida y trabajo, y sobre la producción; qué, cuanto, cómo y para qué se produce, para lo que es necesario que Andalucía deje de ser esclava de Europa, su primera colonia interna. Por ello, hoy más que nunca (Fuente: Web del SU / Autor: Miguel Cano*) *Dirigente del Sindicato Unitario de Andalucía (SU)



  • Nicaragua, la versión post-moderna de la receta propagandística nazi
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    20/06/2018
    El Presidente Daniel Ortega y su gobierno fueron sorprendidos por una violencia generalizada que, con clara factura de la CIA yanqui, impulsó la extrema derecha nicaragüense a la usanza de los grupos terroristas que en Venezuela impulsaron las criminales guarimbas en el año 2017 con miras a derrocar al Presidente Nicolás Maduro. En los recientes acontecimientos en Nicaragua, hay algunas cosas absurdas o simplemente falsas que sin embargo, se han proyectado como verdades absolutas en medios de comunicación y redes sociales. Se ha pretendido proyectar una imagen de las protestas como si éstas hubieran sido contra reformas neoliberales, lo cual significa que ahora la empresa privada y la derecha nicaragüense están en contra del neoliberalismo, que fue introducido en el país precisamente por ellos, cuando el sandinismo estaba en la oposición. Y luego está el tema más sensible, con el que se ha manipulado inescrupulosamente la opinión pública, y es el de las muertes ocurridas en estos días convulsos recién pasados. Para manipular la sensibilidad de los nicaragüenses, se quiere vender la falsa idea de que en Nicaragua hubo una masacre estudiantil, o sea la malintencionada imagen de una manifestación pacífica acribillada a balazos por unas fuerzas armadas genocidas, con decenas de muertos como resultado. Nada que ver con lo realmente sucedido. Ya han sido ampliamente desenmascarados los videos trucados en los que se distorsionan o se falsifican descaradamente los hechos; nada inocentes, como nada casual fue la simultaneidad de las acciones violentas en diferentes ciudades del país. Como siempre, las redes sociales son utilizadas para fabricar la post-verdad, o sea una mentira que a través de la manipulación se convierte en verdad al ser presentada como evidencia y repetirse no cien veces en un mes, como ocurría cuando Goebbels, el ideólogo en jefe de la propaganda nazi, acuñó su famosa frase (una mentira repetida cien veces se convierte en verdad), sino multiplicada cientos de miles de veces en un segundo, usándose para ello la tecnología del siglo XXI, que hace de la ubicuidad parte de nuestra vida cotidiana. Hay videos reveladores, como aquel en el que aparece con un grupo de estudiantes, un muchacho bien relajado y medio sonriente –evidentemente, sin madera de actor– diciendo que la policía los está matando a todos, pero no se escuchan detonaciones ni se ve a un solo policía en los alrededores, y como este, decenas de videos alarmistas y falseadores de la realidad, pero que en momentos de histeria colectiva generan el efecto deseado. Varios de los videos tomados por espectadores, del incendio del CUUN en León (local asociado al estudiantado sandinista) y del vil asesinato del periodista Ángel Eduardo Gahona (corresponsal del Canal 6, órgano oficial del gobierno), son claros en cuanto a que la autoría de tales actos abominables estuvo a cargo de grupos e individuos de la derecha, especialmente preparados para tales fines. Un rumor interesadamente propagado es el de que el FSLN dirigió los incendios a sus propios locales y los saqueos, lo cual es un evidente absurdo, pero que en situaciones límite como la vivida, adquieren sentido por obra y gracia del estado emocional de las personas y la manipulación de ello por los grupos interesados en generar determinada percepción de los hechos. Ahora mismo, hace unos momentos, la Policía impidió el paso a un grupo de manifestantes que amenazaban con derribar el monumento de Hugo Chávez, pero no había un solo golpeado ni enfrentamiento alguno, a pesar de las provocaciones de los manifestantes, y sin embargo, 100% Noticias (el canal agitador y sembrador del odio) ya estaba poniendo un cintillo que decía: “Fuerte represión policial en marcha de autoconvocados”. La generalización de la violencia desatada en los momentos más álgidos de los recientes sucesos no fue creada por el sandinismo o por el gobierno, o por la Policía, sino por grupos opositores que aprovecharon el estado de tensión existente para desencadenar el caos y la desestabilización del país. Los muertos en estos días fueron producto de una gran cantidad de enfrentamientos en todo el país, entre manifestantes de un lado y otro. A ambos lados hubo armas de todo tipo. También hubo quienes de manera criminal, escudándose en los grupos más violentos que protestaban, atacaron con armas de fuego a la Policía, exponiendo la vida de los manifestantes. Hubo hasta pleito entre pandillas rivales que salieron a hacer de las suyas aprovechando la situación creada. También hubo enfrentamientos con armas de fuego entre la Policía y las pandillas en el marco de tales circunstancias. En una situación así es imposible que todos los muertos sean de un solo bando, aunque en general, los incendios y saqueos fueron evidentemente, obra de los manifestantes y algunos grupos de malhechores que los apoyaron por el desafío a la autoridad que esto representa, y en todos los casos alentados por los sectores más radicales e irresponsables de la oposición. Hay que esperar las investigaciones que darán la cifra real de fallecidos en el marco de los hechos acontecidos durante los días en que reinó el caos; investigaciones que también deberán arrojar información sobre las causas de sus muertes. La Fiscalía anunció que procederá a hacer las acusaciones que corresponda conforme a los resultados de la investigación; la Asamblea Nacional está formando una Comisión de la Verdad; y el Comandante Daniel Ortega propuso que el tema de las investigaciones para dar con los responsables de las muertes sea incluido en el Diálogo Nacional, para que quienes no estén conformes con las investigaciones de la Fiscalía y la Comisión de la Verdad hagan sus propias propuestas. Se estaba hablando de 25 muertos aproximadamente, y en cuestión de minutos la cifra pasó a más de 60 por obra y magia del CENIDH, cuya eterna Presidenta, la ex sandinista Vilma Núñez, dijo que entre las víctimas mortales de la violencia había 18 estudiantes. Acto seguido Miguel Mora, que según sabemos ahora es el futuro Presidente de Nicaragua, ya contaba 100 muertos. Aún no se sabe cuándo se tendrá la cifra real de fallecidos en los hechos violentos, ni cuántos eran anti reforma del INSS o anti gobierno, y cuántos fallecieron en defensa del gobierno y del proceso de cambios y mejoría que éste representa, como es el caso de los fallecidos que eran de la Juventud Sandinista, los dirigentes estudiantiles y militantes sandinistas que fueron calcinados por las llamas de la furia genocida de los enemigos de la paz, así como el joven periodista de Canal 6. Llama la atención que las fotos y nombres de los fallecidos, que han servido de bandera a los sectores más confrontativos de la derecha para azuzar la violencia, no pasan de veinte y no todos son estudiantes, incluyendo en esa lista a personas fallecidas en defensa del gobierno, que cínicamente son asumidas por el activismo de la derecha como si fueran de su bando, estando entre los muertos asumidos como propios por la oposición, a los policías caídos en el cumplimiento de su deber. Se han conocido casos de muertos, heridos y desaparecidos virtuales, o sea que después han aparecido vivos y sanos, y en algunos casos ni siquiera eran parte de las protestas. También es curioso que la mayor parte de los muertos haya sido contabilizada – sin nombres – cuando ya había vuelto la calma. Se dice que eran heridos fallecidos posteriormente en hospitales, pero esto es igual de extraño, ya que así como es imposible más muertos que heridos en un enfrentamiento, y por tanto que la mayor parte de heridos muera, también lo es que la mayor parte de las muertes hayan sido de heridos llevados vivos a los hospitales, pero sólo así se podría explicar el aumento a más del doble de muertos después de finalizados los actos violentos. En una era en que cualquier persona puede transmitir públicamente en vivo cualquier cosa que esté presenciando, o publicar fotos, y habiendo estado muy activa esta actividad entre los opositores al gobierno sandinista, es revelador que no exista una sola imagen ni un solo video donde se muestre a policías matando gente en las protestas. Se ha hecho sintomático en el modus operandi de la derecha opositora desde los hechos violentos que ya conocemos, la notoria presencia de gente adinerada en ciertos sitios, como la rotonda Jean Paul Genie, y que al retirarse ellos aparecen grupos de pandilleros sembrando el terror y derribando árboles de la vida. Hay testimonios grabados y que circulan en las redes, de personas que vieron grupos de delincuentes con armas de fuego, disparando contra los estudiantes que protestaban en la UPOLI, y luego enfrentándose a la Policía, al llegar ésta en auxilio de los agredidos. Definitivamente, algo no encaja. Ya se tienen las primeras informaciones acerca de que los politiqueros malintencionados, con el objetivo de mantener la zozobra, alimentar el odio y boicotear el diálogo, están incluyendo entre los fallecidos en las protestas a personas que murieron por situaciones totalmente ajenas a los acontecimientos violentos que ocurrieron en el marco de la crisis creada por los sembradores del odio. Posiblemente haya efectivamente, policías responsables de uso indebido de la fuerza que hayan ocasionado muertes, y si es así con toda seguridad serán castigados, pero también con toda seguridad serían casos excepcionales, ya que la Policía Nacional de Nicaragua no tiene la represión como eje de acción, sino la prevención del delito mediante la participación activa de la institución en las diversas expresiones organizadas de la comunidad, lo que hace de ella una Policía modelo en el continente y a lo cual se debe en gran medida el milagro de los altos niveles de seguridad ciudadana de los que disfruta nuestro país y seguirá disfrutando si se logra el triunfo en la batalla por la paz que hoy libremos los nicaragüenses que donde hay odio, sembramos amor. (Fuente: Al Mayadeen / Autor: Carlos Fonseca Terán*) *Dirigente del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)



  • Genero y Trabajo en el Estado Español (1 y 2)
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    17/06/2018
    (Primera y segunda parte de un texto dividido en cuatro artículos. Las otros dos serán transcritas cuando, a su vez, los sean en el digital La Izquierda Diario) (I parte) Feminización del trabajo y precariedad laboral en el Estado español En esta serie de artículos a modo de apuntes abordaremos, desde el punto de vista marxista, la relación entre el aumento del trabajo asalariado femenino, la llamada “feminización del trabajo”, y el incremento de la precariedad laboral femenina en el Estado español. El objetivo es demostrar, desde una visión materialista e histórica, cómo uno de los apoyos del sistema patriarcal, la división sexual del trabajo, ha llevado a mantener un gran desequilibrio a pesar del aumento del número de asalariadas: es decir, son cada vez más en las actividades peor pagadas y aumentan las condiciones de precariedad. En última instancia es analizar cómo algunos de los mecanismos de opresión inscritos en el sistema patriarcal, son imprescindibles para mantener las más profundas de las desigualdades basadas en la explotación del sistema capitalista. En el Estado español, el porcentaje que representa la mujer en el conjunto de la clase trabajadora asalariada ha pasado del 43% al 48% entre los años 2007 a 2016. Es muy elevado en la sanidad y los servicios sociales, donde el 77,5% de las personas ocupadas son mujeres. En educación, ocupan el 67,4%, en el sector servicios el 66,6%, y en todas aquellas tareas vinculadas al cuidado de personas y del hogar el 88,6%. No es casual que las mujeres estén sobrerrepresentadas en estas actividades como tampoco es “natural” la división sexual del trabajo, sino que está inscrita en una construcción social “duradera” de la “feminidad” y la “masculinidad” en el mundo laboral (Ulla Wikander, De criada a empleada). Ligado a ello, son las mujeres las que sufren peores condiciones de trabajo con mayor frecuencia. Además de la tradicional brecha salarial (23% de diferencia media entre hombres y mujeres), de los contratos a tiempo parcial, el 73,86% son desempeñados por mujeres; es decir, 3 de cada 4 empleos. En primer lugar, abordaremos la extensión del trabajo asalariado femenino, en su actualidad e históricamente, desde fines del siglo XIX y todo el siglo XX, el cual ha significado una ruptura con el aparato ideológico, legislativo, religioso y hasta “científico” que se ha ido actualizando para fundamentar la división sexual del trabajo. En segundo lugar, y estrechamente ligado al primero, analizaremos cómo el enorme incremento de la llamada “feminización del trabajo” viene acompañado de la precariedad laboral creciente en el mundo laboral femenino. En tercer lugar, será importante dar cuenta de la transformación del capitalismo mundial en el último siglo, esencialmente las transformaciones políticas y económicas ocurridas desde las décadas del 80 bajo la etapa llamada “neoliberalismo” que llamaremos “restauración burguesa” (Emilio Albamonte, Matías Maiello, Estrategia socialista y arte militar), en referencia a la contraofensiva que los países imperialistas de Europa y Estados Unidos desplegaron en todo el mundo luego de cerrar, tras derrotas físicas y desvíos, el ascenso de procesos revolucionarios y lucha de clases que tuvo lugar entre los años 1968 y 1981. En cuarto lugar, todo este análisis tiene como fin último y principal, aportar a confeccionar estrategias de lucha y organización de las mujeres en alianza con el conjunto de la clase trabajadora, -tan en debate en el movimiento de mujeres y feminista actual-, demostrando que es posible y necesario luchar contra el sistema patriarcal y sus múltiples opresiones hacia las mujeres, bajo una perspectiva anticapitalista y de clase. Y con el objetivo de acabar con la explotación mediante una lucha revolucionaria, y poder así sentar las bases de una nueva sociedad sin explotadores ni explotados, sobre nuevas bases materiales de igualdad para avanzar en eliminar todos los prejuicios patriarcales, sexistas, etc., enraizados culturalmente desde hace siglos (Andrea D’Atri, Pan y Rosas). Del hogar al trabajo: la histórica lucha de las mujeres por “trabajar” Actualmente, más del 40 % del empleo global está compuesto por mujeres. Aun así, aunque en la mayoría de los países centrales de Europa existe una relativa equiparación entre el trabajo asalariado femenino y el masculino, en el Estado español continúa existiendo la brecha de género en la actividad laboral. Esta brecha se ha ido intensificando en los últimos años tras la profundización de la crisis. Según un informe de CCOO, se identifica “más de un millón y medio de mujeres menos incorporadas a la actividad. Y esta barrera se refleja en la brecha porcentual de género, de 11,24 puntos (tasa actividad mujeres, 53,33%, hombres 64,57%)”. En el mismo informe se indica que “Es perceptible la segregación laboral, incluso como desempleadas: 1 de cada 2 mujeres llevan más de un año buscando empleo (el 51,27% del total de paradas) y respecto a 2007, desde cuando se profundiza la crisis económica, se ha multiplicado por 5 el número de mujeres que llevan más de 2 años buscando empleo (143,5 mil en 2007 y 707 mil en 2017)”. Por otro lado, las mujeres se concentran en un número más reducido de sectores y ocupaciones y, con frecuencia, con las remuneraciones más bajas y presencia muy elevada en las denominadas “categorías elementales”. Además, las mujeres acceden, en mucho menor número que los hombres, a puestos de responsabilidad, a pesar de que sus niveles educativos son, actualmente y en general, superiores (el 52% de las personas con estudios de 2º ciclo finalizados son mujeres). La realidad es que, históricamente, el incremento de las mujeres al trabajo asalariado es, entre otras cuestiones, el resultado de más de dos siglos de lucha de las mujeres por pertenecer al mercado laboral. Salir del hogar al trabajo implicaba cuestionar el modelo predominante de mujer durante el siglo XIX y comienzos del XX, tan conocido como “ángel del hogar” o “perfecta casada”. Era, por tanto, poner en jaque a todo el discurso de la domesticidad tan difundido en textos como el famoso folleto de 1886 de la colección “Biblioteca para Señoritas” que describía las obligaciones de las mujeres en el hogar, tanto en el gobierno de la economía como en el rol moral de las mujeres. Una ideología que se iba perfeccionando con nuevos argumentos, como los del famoso doctor endocrinólogo, Gregorio Marañón, quien en 1920 alcanzó un consenso notable en la sociedad española tras su teoría de la diferenciación y el carácter complementario de los sexos. Sostenía que las mujeres no eran inferiores, aunque sí eran diferentes en sus rasgos psicológicos y biológicos: la razón, la lógica, la reflexión, la capacidad analítica e intelectual y la creatividad eran características biológicas del hombre. La sensibilidad, sentimentalidad, afectividad, intuición, pasividad y abnegación eran de la mujer. Una distinción utilizada para reforzar el rol de domesticidad, como mujeres y madres (Mary Nash, Rojas). La gran segregación y discriminación de la mujer en el ámbito laboral se ha manifestado de diferentes formas, de acuerdo a las etapas históricas y contextos políticos, sociales y económicos. La hostilidad hacia el trabajo asalariado femenino y la entrada de las mujeres al trabajo siempre se sostuvo a través del culto a la domesticidad y el enorme peso de la Iglesia católica en la sociedad española. El discurso de la dependencia económica de la mujer ha sido vital para ejercer su rol en el hogar, siendo la “mujer asalariada” un símbolo de la degradación masculina. Otro gran retroceso se produjo durante el franquismo, cuando, como define Mary Nash, se impuso una “verdadera contrarrevolución de género que pretendió construir una nueva mujer para la España franquista. (…) De hecho, la redefinición del rol de las mujeres se convirtió en una pieza clave en la maquinaria represiva dictatorial.” (Mary Nash, Trabajadoras: un siglo de trabajo femenino en Catalunya (1900-2000). Es decir, se utilizó todo un aparato legislativo, educativo e institucional, junto a la Sección Femenina de la Falange, única organización femenina del Régimen franquista creada en 1940 y dirigida a nivel nacional por Pilar Primo de Rivera. Pueden observarse las consecuencias en los derechos laborales para las trabajadoras. Ya en 1938 durante la Guerra Civil, tal como describe Mary Nash, tras el Fuero del Trabajo quedaba rechazado el trabajo asalariado femenino cuando se declaró que el Estado “liberará la mujer casada del taller y la fábrica”. Mientras, aplicó medidas que protegían a la familia para obligar a las mujeres casadas a que se dediquen totalmente al hogar y a la maternidad. Así lo explica Mary Nash, “La concepción orgánica del Nuevo Estado reforzó la figura del padre como cabeza de familia. Así la Ley de subsidios familiares (1938) y el Plus de cargas familiares (1945) establecieron un modelo patriarcal del trabajador, cabeza de familia y merecedor de un sueldo familiar. Las leyes reforzaron la dependencia femenina al regular que el marido podía percibir el sueldo que ganaba la esposa (1944) y durante 40 años, hasta mayo de 1975, cualquier mujer casada necesitaba de la autorización marital para tener un contrato laboral.” Hasta todo un cuerpo de médicos franquistas difundían por todos los medios la idea de la amenaza que significaba el trabajo asalariado, dando cuenta de enfermedades que perjudicaban a las mujeres a la hora de procrear. Tal como lo describen C. Molinero y P Ysàs el Régimen franquista impuso “El establecimiento en la Ley de Contrato de Trabajo de la autorización marital para que la mujer pudiera ser contratada, y de la posibilidad de que el marido recibiera el salario de la mujer. De hecho la mujer, especialmente la casada, era equiparada legalmente al menor de edad; incluso un especialista en derecho laboral, Pérez Botija, recordaba que en el I Congreso de Medicina Legal se había discutido la posibilidad de recoger en la ley la institución de la ’media capacidad’, como ’manera de resolver el problema de los menores, de la mujer casada y del incapaz mental’.” (Carme Molinero y Carme, Pere Ysàs, Pere, Productores disciplinados y minorías subversivas. Clase obrera y conflictividad laboral en la España Franquista). Es así que el Régimen franquista forzaba a las trabajadoras a abandonar los puestos de trabajo si llegaban a casarse, a través de diversas reglamentaciones; lo cual era compensado con una indemnización económica llamada “dote laboral”. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de las mujeres de la clase trabajadora no podía sostener esta situación, mucho menos durante la guerra y la posguerra, cuando las familias quedaban devastadas en la pobreza y no podían prescindir del trabajo de uno de sus miembros, como era el de la mujer. Un trabajo siempre desjerarquizado y en constante situación de precariedad. Esta realidad se ha ido manteniendo de diferentes formas y con avances y retrocesos, desde el franquismo, la transición, las décadas de los ochenta y noventa, hasta la última crisis económica abierta en el año 2007, tal como analizaremos en los siguientes artículos. Las mujeres en la lucha de clases, la batalla de la lucha de género Desde esta posición, quebrando todos estos obstáculos políticos, legislativos e ideológicos de los diferentes regímenes, las mujeres fueron grandes protagonistas de la lucha de clases en el Estado español. Primero, en ramas muy feminizadas como la industria textil, que junto a otros sectores de la clase trabajadora se enfrentaron al régimen franquista protagonizando importantes huelgas, especialmente en Catalunya. Fueron las obreras textiles las primeras en protagonizar huelgas a finales de la década del cuarenta. Llegadas las décadas de los sesenta y setenta, en el Estado español las mujeres protagonizaron una lucha incesante contra la explotación laboral, cuando ser mujer, obrera, muchas de ellas migrantes, significaba luchar en una situación de enorme opresión dentro de un potente movimiento obrero en auge. En un contexto de transformaciones económicas y de un proceso de industrialización en el que el trabajo femenino se estaba reconfigurando, entre 1950 y 1975 el número de las mujeres asalariadas aumentaba al mismo tiempo que otras no lo abandonaban cuando tenían hijos. Estos cambios engendraron una enorme conflictividad laboral femenina. Nacía una nueva generación de mujeres que, explícitamente o no, se enfrentaban como un motor imparable al modelo de mujer franquista en sus aristas más misóginas. Luchaban contra la explotación y la dictadura. Ayer. Hoy. Luchan contra la precariedad y la pobreza bajo democracias que degradan sus derechos. Es decir, contra un imaginario colectivo de creencias negativas sobre las mujeres, -basadas en la diferencia sexual de naturaleza universal e inevitable-, que anulaban/anulan así sus potencialidades para conquistar sus derechos. De esta manera se justificaba/justifican la gran discriminación laboral y salarial: en 1963, el salario/hora medio de las mujeres en la industria alcanzaba un 80% de los salarios masculinos, pero en 1971 había empeorado al 75%”. Hoy la desigualdad es de un 23%. La lucha por “igual trabajo, igual salario” está a la orden del día. La firme lucha contra la precariedad, en la que las mujeres están sobrerrepresentadas, ¿no estaría cuestionando el modelo laboral del capitalismo español impuesto en los noventa por la “casta bipartidista” PSOE-PP, en el que se daba por “natural” la existencia de sectores precarios, subcontratados o “falsos autónomos”? ¿Y por ende, las “aristas más misóginas” de todo un régimen político que sustenta esta intensificada discriminación? Estos interrogantes los abordaremos en próximos artículos. Para las marxistas revolucionarias, es de vital importancia rescatar todas estas experiencias. Porque el terreno de batalla de la lucha de género, es un terreno en la lucha de clases, para desde ahí recuperar y conquistar los derechos perdidos y por ganar de todas las mujeres. Y es en el terreno de la lucha de clases que las trabajadoras han hecho historia. En la segunda parte analizaremos la relación entre la división sexual del trabajo y la precariedad laboral, para después abordar las estrategias de lucha de las que se dotaron las mujeres trabajadoras contra la explotación laboral y la precariedad. (II parte) La división sexual del trabajo y la precariedad femenina en el Estado español En el Estado español el trabajo asalariado femenino es muy elevado en actividades sanitarias y servicios sociales, donde el 77,5% de las personas ocupadas son mujeres. En la educación ocupan el 67,4%, en el sector servicios el 66,6%, y en todas aquellas tareas vinculadas al cuidado o empleadas del hogar el 88,6%. No es casual que las mujeres estén sobrerrepresentadas en estas actividades como tampoco es ’natural’ la división sexual del trabajo. Esto está inscrito en una construcción social duradera de la ’feminidad’ y la ’masculinidad’ en el mundo laboral (Ulla Wikander, De criada a empleada). Como vimos en el primer artículo Feminización del trabajo y precariedad laboral en el Estado español (I), aún así, el aparato ideológico, legislativo, religioso y hasta “científico”, conformado históricamente para impedir que las mujeres rompieran las paredes del hogar y salieran a trabajar, de ningún modo ha podido evitar el incremento del trabajo asalariado femenino. Muy al contrario, las transformaciones económicas de un capitalismo en auge que requería de más mano de obra femenina, por un lado, y las luchas de las mujeres por buscar su independencia económica y contra las condiciones de explotación, por el otro, han puesto en cuestión este ideario capitalista y patriarcal. No obstante, lejos de desaparecer, se ha mantenido bajo diferentes formas en las nuevas relaciones laborales con el objetivo de explotar a las trabajadoras doblemente, con salarios menores al de los hombres, para de esa manera también bajar los salarios de los otros trabajadores. En este sentido, es interesante el análisis de Ulla Wikander sobre la tendencia dominante de todos los Estados europeos a regular la situación laboral de la mujer con el fin de “proteger a la familia” de la “amenaza al orden social” que implicaba que la mujer se convierta en asalariada, legislando a favor de mantener la división sexual dentro del mercado laboral con el fin de obstaculizar su independencia económica. A fines del siglo XIX y el XX, en muchos países de Europa el derecho matrimonial daba al hombre el poder de decidir sobre la situación laboral de su esposa e incluso de disponer de sus ingresos. Pero paralelamente jugaban con las ’ventajas’ de emplear a las mujeres basándose en las ’aptitudes’ de cada sexo para las tareas laborales. En el Estado español, los Códigos Civil y Penal establecían que la autoridad del marido debía obedecerse automáticamente por parte de la mujer, recibiendo castigos si no lo hiciese con la cárcel. Un femicidio era castigado con el destierro a una distancia mínima de 25km, durante un período de entre seis meses a seis años. Si las heridas eran leves, no había castigo. Para las mujeres, se los consideraba parricidios y se castigaban con la cadena perpetua. El considerado adulterio tenía connotaciones diferentes para la mujer, con dos a seis años de prisión, y nada para el hombre ya que no se lo consideraba adulterio, a no ser que tuviera otra concubina en el hogar conyugal (Mary Nash, Rojas). Esto se mantuvo hasta la Segunda República, aunque con desigualdades regionales siendo Catalunya la más avanzada. Pero incluso en este periodo con la Nueva Ley de Contratos Laborales de noviembre de 1931, el hombre mantenía el control del salario de la mujer, aunque con su autorización la mujer podía disponer de él. Hemos visto cómo estos mínimos derechos volvieron a retroceder bajo el Régimen franquista. Ulla Wikander explica también cómo en Europa, el derecho matrimonial persistió hasta la segunda mitad del siglo XX y fue eliminado en Alemania Occidental en 1976, en España en 1980 y en Suiza en 1988. Ligado a ello, en toda Europa se impusieron políticas estatales salariales, según el sexo y no el tipo de trabajo. Los salarios de las mujeres en la industria estaban a mediados de los noventa por debajo de los de los hombres en toda Europa: en Francia ganaban el 81% del salario de los hombres. En Dinamarca el 75%, en Alemania el 74%, en España el 72% y en Inglaterra el 69%. Hoy en el Estado español, como es sabido, la brecha salarial es de un 24%. Aunque esta media no significa salario “a igual trabajo”. Hay que cruzarla con otra gran brecha, que son los trabajos exclusivos para mujeres, tratados como de “segunda categoría” o “suplementarios”, en condiciones laborales precarias e inestables. La fuerza laboral femenina inmigrante es otro gran elemento a tener en cuenta en un país imperialista. La precariedad tiene rostro de mujer Las sociedades industriales más avanzadas utilizaron los patrones de la división sexual del trabajo establecida desde siglos, para justificar mayores desigualdades, discriminación y desjerarquización del trabajo de las mujeres. Ligado a ello, las tradicionales tareas de reproducción continuaron a cargo de las mujeres. Y a pesar de los nuevos avances técnicos como las lavadoras, hornos microondas o, los más modernos como los lavavajillas, estas tareas continuaron hasta la actualidad, siendo una pesada carga para las mujeres trabajadoras, sin servicios de guarderías adecuados ni residencias para personas dependientes. Como veremos, las sucesivas crisis económicas se descargaron contra la clase trabajadora con recortes y privatizaciones de servicios sociales primordiales. La crisis del llamado ’Estado de bienestar’ en varios países de Europa ha llevado a un emplazamiento de cargas del Estado a los hogares, es decir del ámbito público al privado. En el Estado español, a once años desde la agudización de la crisis económica del año 2007, todas estas transformaciones se imponen de forma descarnada en amplios sectores de la clase trabajadora. Este nuevo periodo de crisis se enfrenta a una fuerza de trabajo altamente feminizada y con una inserción urbana muy superior a la rural. Actualmente, el rol de domesticidad y las tareas de cuidados continúan impregnados en los poros del trabajo asalariado femenino, con el fin de arrastrarlo a la precariedad cada vez más. La Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE) da cuenta de la enorme fuerza laboral femenina en el sector servicios –camareras, niñeras, cocineras, limpiadoras, teleoperadoras, camareras de pisos, cajeras de supermercado. O de cuidados de menores, mayores dependientes, personas enfermas o con discapacidad es señalado como causa de los contratos parciales para un 12,98% de mujeres y un 1,78% de hombres. Ellas, 7 veces más; aunque la cifra debe ser aún mayor ya que la mayoría no tiene contratos siquiera y no forman parte de las estadísticas. A ello hay que agregarle la enorme fuerza laboral de mujeres inmigrantes, sometidas a los peores contratos, si tienen, muchas veces condicionados al chantaje de “los papeles” y las xenófobas y racistas leyes de extranjería, que conlleva a que se vean sometidas a enormes problemas para poder mantener su situación administrativa. Son el blanco perfecto para los trabajos más precarios. Según cifras oficiales, aproximadamente la mitad de las mujeres afiliadas a la Seguridad Social que trabajan como empleadas del hogar y del cuidado son mujeres inmigrantes. Un informe del año 2015 de la Organización Internacional de Migraciones, muestra cómo para el 70% de las mujeres inmigrantes el primer empleo que tienen una vez que llegan al Estado español, es principalmente en trabajos domésticos y de cuidados, de limpiadora o de camarera. Y además una gran parte de ellas en la economía sumergida u obligadas a ejercer trabajos tan esclavos como el de ’interna’, es decir viviendo en el mismo hogar para hacer todo: cuidar, lavar, limpiar o cocinar durante las 24 horas del día, toda la semana, con unos descansos irrisorios establecidos por ley -solo se permiten dos horas de descanso diarias y 36 horas semanales seguidas- que nunca se respetan. En un interesante artículo de Àngels Vilaseca, “Empleadas del hogar, trabajadoras invisibilizadas bajo la extrema precariedad”, explica cómo “El empleo del hogar y del cuidado muestra uno de los rostros más extremos de la precariedad laboral. Éste sigue siendo un sector completamente marginal y desvalorizado que recae sustancialmente en la economía sumergida, formado principalmente por mujeres (entre un 90-95%) muchas de ellas inmigrantes. Según los datos oficiales, en el Estado Español actualmente hay alrededor de unas 700.000 empleadas del hogar. Un informe reciente de la UGT exponía que aproximadamente hay unas 400.000 mujeres que trabajan en este sector y están afiliadas a la Seguridad social. Según el mismo informe, aproximadamente un 30% de las empleadas del hogar y del cuidado sigue sin tener cobertura social, pero seguramente son muchísimas más las que trabajan en negro y no aparecen en las estadísticas”. Por otro lado, las externalizaciones o ’outsourcing’, tanto en el sector privado como público, se han extendido exponencialmente en pos de mejorar “la eficacia, la especialización y la calidad”. Estas tres “cualidades” nunca cumplidas pretenden velar en qué se sostiene la verdadera rentabilidad de las empresas capitalistas: condiciones de trabajo de alta precariedad, elevadas tasas de temporalidad y rotación, subrogaciones de los contratos plenas de irregularidades, ritmos de trabajo altísimos, alta tasa de accidentes de trabajo, enfermedades no reconocidas como profesionales, salarios por debajo del mínimo interprofesional. Las empresas ’multiservicios’ (EMS) han entrado en auge a partir de la Reforma Laboral de 2012 del Partido Popular que ha modificado sustancialmente la negociación colectiva, dando prioridad a la aplicación de los convenios de empresa en detrimento de los convenios sectoriales. Un reciente informe de UGT da cuenta de la existencia de 273 convenios de EMS, afectando a más de 60.000 trabajadores. La externalización ha crecido como un virus especialmente en sectores laborales femeninos. Servicios sociales, de limpieza en centros públicos como privados, de cocina y tiempo libre en los centros educativos, por sólo nombrar algunos. La lucha actual de Las Kellys, las que limpian los hoteles, o de las trabajadoras de Servicios Sociales, entre muchas otras, denuncian de manera rotunda esta situación. Todos los datos analizados dan una ecuación muy sencilla hacia una tendencia al aumento de la precariedad femenina: contratos de corta duración y bajos salarios. Además de la tradicional brecha salarial (23%), de los contratos a tiempo parcial el 73,86% son desempeñados por mujeres, es decir, 3 de cada 4 empleos, indica un informe de CCOO. Estos datos también sancionan el futuro de las mujeres, con prestaciones y pensiones de pobreza. En cuanto a las prestaciones por desempleo, para las mujeres (57%) diez puntos inferior a la de los hombres (67%). Y también cuentan con cuantías mucho más bajas frente a “la mayor parcialidad de sus prestaciones (el 68% del total de éstas las perciben mujeres) y el elevado volumen de subsidios (ellas perciben el 54% del total) frente a prestaciones contributivas”, según otro informe de CCOO. Estas cifras actualizadas al 2018 no caen del cielo. Tienen su origen en el modelo laboral del capitalismo español configurado en las décadas del ochenta y noventa tras diferentes políticas aplicadas por los gobiernos. Desde la llamada “reconversión industrial”, hasta privatizaciones de servicios públicos, reformas laborales, EREs, pérdida de decenas de miles de trabajos desviados hacia la contratación y subcontratación de servicios. Una verdadera contraofensiva contra el conjunto de la clase trabajadora. “Esto es una guerra”, es el grito del movimiento de mujeres en las masivas manifestaciones. Y lo es, pero no contra los hombres. Es una verdadera declaración de guerra de los capitalistas, que las mujeres trabajadoras sólo podrán afrontar creando alianzas con el conjunto de la clase explotada. Y que el movimiento de mujeres y feminista tiene el reto de asumir, con una perspectiva lejos de lo individual o exclusivamente cultural. La cultura patriarcal no puede abstraerse del sistema que sostiene todas las desigualdades de género, de raza, que es el sistema de explotación capitalista bajo el cual es una utopía la "ampliación de derechos" o una mayor "equidad de género" cuando "a nivel mundial, el 70% de las personas más pobres son mujeres y niñas" (Andrea D’Atri, Pan y Rosas). A la vez que la lucha contra las desigualdades y las múltiples violencias machistas, debe ser abrazada por todos los trabajadores y la juventud. Nota de la autora: En el próximo artículo, analizaremos cómo los recortes y privatizaciones han provocado una traslación del trabajo público al privado y un “retorno al hogar” en condiciones de mayor feminización de la pobreza. Para adentrarnos posteriormente en otras entregas en el análisis del modelo capitalista español que dio origen a la precariedad laboral, intentaremos dar cuenta de cómo se ha configurado en el Estado español la transformación del capitalismo mundial en el último siglo, atravesado por las transformaciones políticas y económicas ocurridas desde las décadas del ochenta bajo la etapa llamada “neoliberalismo” que llamaremos “restauración burguesa” (Emilio Albamonte, Matías Maiello, Estrategia socialista y arte militar), en referencia a la contraofensiva que los países imperialistas de Europa y Estados Unidos desplegaron en todo el mundo luego de cerrar, tras derrotas físicas y desvíos, el ascenso de procesos revolucionarios y lucha de clases que tuvo lugar entre los años 1968 y 1981. (Fuente: La Izquierda Diario / Autora: Cynthia Lub)



  • Por qué no voy a exiliarme
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    15/06/2018
    Empezaré diciendo que por supuesto, respeto la decisión del exilio, sobre todo si se utiliza para continuar luchando. No supone unas vacaciones ni algo fácil como lo pintan tantos, se sigue sin ser libre lejos de tu tierra, de tus seres queridos y con numerosas dificultades de supervivencia. Pero en los últimos meses el exilio se ha banalizado bastante, sobre todo en Catalunya. Puigdemont y el resto de políticos independentistas injustamente forzados al exilio por haber apoyado el democrático derecho a la autodeterminación, lo han tenido fácil a nivel económico para irse. Mucha gente cree que para el resto es igual y me paran a menudo para decirme “haz como Puigdemont”. Exiliarse supone estar muchos años sin poder volver y sin un trabajo asegurado todo ese tiempo, la supervivencia es imposible. Yo no dispongo de medios económicos, pero aún así podría irme intentando encontrar trabajo y mantenerme exiliado el mayor tiempo posible. Contando con algunas ayudas de aquí y de fuera, podría ser una opción a tener en cuenta. Pero no, he decidido quedarme, al menos por esta condena. Quién sabe si en el futuro escogeré el exilio forzado, pero por los motivos que expondré a continuación, no será ahora. A lo largo de la historia, numerosos revolucionarios han tenido que escoger ese camino, como Marx o Lenin por ejemplo. Eso no los ha convertido en cobardes e hicieron grandes aportes desde el exilio. Otros revolucionarios ejemplares como ellos, tuvieron y tienen que quedarse en sus países luchando siendo encarcelados por ello, pues si todos los bolcheviques se hubieran exiliado, la revolución no hubiera sido posible. Tan imprescindibles fueron las aportaciones de Lenin y otros desde el exilio, como las de Félix Dzerzhinski u otros tantos que no se exiliaron acabando encarcelados. Con esto quiero recordar que uno no es gilipollas por no exiliarse ni tiene vocación de mártir, como pretenden vender los mismos que hablan del exilio como si fuera irse de camping a la playa. Esto son temas muy serios como para banalizarlos despojándolos de un análisis más meditado y profundo. Si absolutamente todas las miles y miles de personas que sufrimos represión, nos exiliáramos, aquí no habría manera de hacer avanzar el movimiento revolucionario. Cuando escogí este camino, no lo hice por individualismo, era consciente de que se paga un caro precio por ello, sin olvidar todo lo bueno que aporta. Por eso mi análisis no puede ser en función de lo que a mi me sería más cómodo. Aún con la dureza del exilio, estaremos todos de acuerdo en que la cárcel aún es más jodida. Para mi sería algo más cómodo irme, pero creo que aportaría menos a la causa a la que me debo. Para tomar una decisión así, como la que tomaron tantos revolucionarios citados anteriormente, hay que analizar cada situación concreta. En otros casos no será así, pero en el mío creo que se va a generar más lucha y conciencia si me encarcelan, que si me voy. Lo he pensado mucho. Desgraciadamente el caso de Valtonyc lo confirma. ¿Cuánta lucha ha generado su exilio? Seguro que de haber sido encarcelado, sin montarme películas porqué soy muy consciente de la debilidad de la organización revolucionaria, hubiera puesto las pilas a más de uno. Encarcelarnos por rapear, desenmascara al fascismo encubierto del régimen y muchas personas abren los ojos, lo he podido comprobar dando numerosas charlas y conciertos por el Estado. Si algo me consuela, es percibir que nada ha sido en vano y que muchas personas, jóvenes y no tan jóvenes, están tomando interés por la lucha a raíz de nuestros casos. Qué duda cabe de que eso se multiplicará si me encarcelan, más que si me exilio. Tomé este grado de compromiso para que hubiera más lucha y debo hacer lo que contribuya a que haya más. Otro de los motivos por los que hoy descarto el exilio, es que a diferencia de otros revolucionarios exiliados de muchos lugares que tomaron y toman ese camino, yo no estaría en otro país con otros comunistas del Estado español con los que poder desarrollar un amplio trabajo revolucionario que aportara más a la lucha de aquí. Podría hacer muchas cosas útiles, pero creo que sin esa organización con otros comunistas quedarían cojas y seguirían teniendo menos peso que lo que pueda aportar incluso desde la cárcel. Quienes sólo dan por válido el exilio, hablan de la estancia en prisión como si fuera el fin de la vida y uno automáticamente pasara a no poder aportar nada desde dentro. Los presos y presas políticas antifascistas, aportan muchas cosas desde la cárcel, a parte de su enorme ejemplo de resistencia, que no es poco sobre todo en estos tiempos. Podemos leer artículos de presos revolucionarios que aportan mucho más que otros escritos desde la calle, tanto por lo acertado de los análisis como por la consecuencia que empuja a luchar. Muchos hemos evolucionado gracias a sus ejemplos y aportes. Además, como explicaba anteriormente, sus encarcelamientos ponen en evidencia al Estado desmontando su falsa democracia a ojos de cada vez más personas. La cárcel, como siempre han recordado los presos, es otra trinchera de lucha que no puede impedir, sino todo lo contrario, que un revolucionario evolucione. Mañana mismo, en unas semanas o en unos meses, puede salir la sentencia firme del tribunal supremo y ser encarcelado. Cuando salga, es posible que no me den ni unos días antes de llevarme a la fuerza a una minúscula celda por contar verdades y despreciar a nuestros criminales opresores. Pueden argumentar que hay peligro de fuga, pero aquí quedan mis intenciones. No les daré el placer de irme, no se quitarán este peso molesto de encima. Creo que si con la larga condena que tengo encima aún puedo salir del Estado sin restricciones, es porqué les interesa que me vaya. Pues no, van a tener que encarcelarme poniéndose en evidencia por la violación de los derechos y libertades más fundamentales. Van a ponerse a muchas más personas en su contra, van a empujar a la organización a otras, van a dar más voz al mensaje que pretenden silenciar, van a despertar más solidaridad, van a curtirme haciéndome mejorar como revolucionario. Cuando se planta cara al Estado, se genera conciencia, pude comprobarlo tras mi último juicio en la Audiencia Nazi-onal. Probablemente un día tenga que irme, pero creo que ahora no es el momento, aún repitiendo que respeto y entiendo perfectamente a quienes lo hagan. En todo caso, creo que hemos de trabajar para que cualquier persona que necesite exiliarse o pasar a la clandestinidad, pueda hacerlo si así lo decide. A la vista está que cada día será más necesario y hemos de prepararnos para defendernos de los constantes ataques de estos fascistas. Porque más allá de lo que uno crea que es más oportuno, lo que debe quedar claro es que desde la calle, cárcel, clandestinidad o exilio, hay que luchar duro. No queda otra si queremos acabar con esta dictadura enemiga de los intereses de la inmensa mayoría. (Fuente: La Haine / Autor: Pablo Hasel)



  • Una organización
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    10/06/2018
    Los últimos acontecimientos acaecidos en Euskal Herria, además de dolorosos en lo afectivo pueden ser trágicos en cuanto a la pelea por la liberación nacional y social de Euskal Herria. Me refiero como es lógico a la disolución y desaparición del MLNV que tanto ilusionó a varias generaciones de vascas que soñamos con un Estado socialista vasco, concretamente a la disolución del hecho organizativo de un movimiento político que luchase por esos objetivos históricos. Si la disolución de unas organizaciones era un hecho esperado, el que se postergue indefinidamente la aparición de nuevas organizaciones y referencias que se conviertan en referencia política es dañino y corregirlo se convierte en una urgente necesidad. Empezar a trabajar y organizar el potencial que aún sigue activo en este país organizado en luchas locales o sectoriales pero huérfanos de un partido o movimiento nacional que dinamice y organice todas esas luchas y se convierta en referente político. Un partido o movimiento que sea inequívocamente comunista, revolucionario, abertzale, feminista, un partido de nuevo tipo (dixit Lenin) que no vacile en decirle al pan, pan y a la Unión Europea caterva de miserables mercaderes explotadores o al vino, vino y a la OTAN sea capaz de denominarla como lo que es, como una banda criminal. Una organización que tenga claro que su marco de actuación es Euskal Herria, con sus seis herrialdes, que tenga buena relación con organizaciones similares de otros pueblos pero ninguna relación orgánica, que no sea bajo engaños la sucursal de ningún organismo estatalista como alguna ha pretendido. Que sea internacionalista y tenga claro que el internacionalismo también comprende solidarizarse con Siria, Donbass y con todos los pueblos en lucha del mundo. Que tenga claro aquel viejo eslogan de Herri Batasuna… «Euskal Herria independiente, clase obrera al frente», no la pequeña burguesía, que siempre mira de reojo al derechista y regionalista PNV. Una organización, partido o movimiento que en fin recoja a tanto huérfano y huérfana que vemos pasar los días viendo a nuestro país sin vanguardia política que recoja el testigo que ha dejado el fallecido MLNV y afronte las tareas que este había asumido. Construir la patria socialista en Euskal Herria. Cada día que pasa es una tragedia. Vemos como este pueblo sigue organizado, que hay voluntad de seguir luchando por nuestra vía al socialismo… pero necesitamos como el comer una organización que organice a tanta gente «que va por libre» o trabajando en pequeños colectivos locales o sectoriales. Esa es la tarea.



  • El fascismo es el poder del propio capital financiero
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    07/06/2018
    ciudadanos Las élites económicas y la fracción vinculada al capital financiero -que siempre actúan bajo un plano táctico y estratégico- no son dados a la improvisación ni a dejar cables sueltos que generen acontecimientos inesperados que interrumpan su voraz acumulación de ganancia. En la ejecución de ese plan oculto están controlando de manera soterrada los sectores más lucrativos del capital productivo. En Galicia las grandes empresas de los sectores conservero, metalúrgico y naval, del sector inmobiliario, viviendas de protección oficial [VPO] y gentrificación de barrios enteros, ya están en las manos de esa parte del poder económico más necrófago, los fondos buitres. Los intentos para apoderarse de aquellos servicios públicos que no se privatizan a la velocidad que demandan, pero en los que se están introduciendo con el plácet de quien gobierna provisionalmente las instituciones burguesas, necesitan la aceleración de todo este proceso para acabar de integrarlos en su gran invento: "el mercado", donde las vidas no importan ni valen si no son usadas como mera mercancía que produce ganancias. Para llevar a cabo este segundo plan de apropiación de los que aún resisten sus embates, necesitan un sistema de control de la población que sólo una dictadura es capaz de garantizar. Hoy en día, con un pueblo enajenado y con los mecanismos de dominación altamente perfeccionados, con la reproducción ideológica, cultural y de información a su servicio, son básicamente tres los ejes que trabajan arreglando y engrasando la maquinaria y preparando el asalto reaccionario. Esto es posible con leyes represivas que limitan las libertades, con reformas laborales que esclavizan y empobrecen el conjunto de los asalariad@s, con las organizaciones sindicales vendidas. Con cuerpos represivos militarizados y altamente especializados en reprimir, usando los instrumentos coercitivos como las multas y el palo que restringen la respuesta obrera y popular. El control masivo de la población en géral, a través de las redes sociales, de Internet y de los tefefones móviles, convertidos en el mejor aliado del poder, son una herramienta eficaz más de la dominación. En un momento de retroceso de las luchas y de limitada capacidad de respuesta del pueblo trabajador, las agresiones continuas por parte del patronato y de los gobiernos mafiosos y corrutos, necesitan un cambio que favorezca a los criminales planes del capital especulativo. Hoy en Galicia, con las contradicciones entre Capital y Trabajo más brutales aflorando ante la pasividad del conjunto de los asalariad@s, con el patriarcado y la cosificación de la mujer que se asesina y maltrata a sangre fría, con el empobrecimiento por desposesión de un porcentaje del pueblo muy elevado, y con la obscena y vergonzosa ostentación de las riquezas acumuladas por robo, explotación y precarización de las masas trabajadoras que practica la burguesía, entra en el mundo de la política institucional la formación naranja. Lo falla con una cuidada escenificación, con la cara lavada y buen "aspecto", pretendiendo camuflar y ocultar su proyecto neofascista con su renovado discurso populista ampliamente difundido por los medios de comunicación de la burguesía española. Ciudadanos está inoculado en las mentes de las masas a las que asimilan, lo que no es más que la farsa de la unidad interclasista. C's está logrando que no reconozcan en él el fascismo y la fiera sedienta de sangre y lucro del capital financiador que se oculta tras este discurso. Un relato que especula de forma demagógica con las necesidades y exigencias más candentes, que incita a los preconceptos fundamente arraigados en las masas, que se presenta como defensor de la nación ultrajada, apelando al sentimiento "nacional" herido, lanzando palabras de orden seductoras ["sólo veo españoles "] que convierte al pueblo trabajador en la víctima de la demagogia social chauvinista. Todo este plan no puede llevarse a cabo sin el necesario y vergonzoso papel de la socialdemocracia y del sindicalismo amarillo con sus políticas de colaboración de clase con la burguesía, que dejaron al proletariado escindido y desarmado política y orgánicamente. Albert Rivera, Inés Arrimadas, A. Espada… Son las pulcras caras de un renovado falangismo glamouroso, aupado por los medios de (des)información de la oligarquía, protegidos, amparados y financiados por la Banca y el Ibex 35. Cualquiera que sea la máscara con la que se disfraza el fascismo, cualquiera que sea la forma en que se presente, cualquiera que sea el camino por el que se lleve al poder, el fascismo es la más feroz ofensiva del capital contra las masas trabajadores, el fascismo es el chauvinismo más desenfrenado, es la guerra de rapiña, el fascismo es la reacción y la contrarrevolución, el fascismo es el peor enemigo de la clase obrera y de todos los trabajadores. La clase obrera gallega debe prepararse para un escenario de involución neofascista, tendencia estructural en la que apuesta el gran capital al margen de que partido sistémico ocupe la Moncloa y el paço de Rajói. Galicia, 1 de junio de 2018



  • Marketing con lunares y volantes: de la reapropiación cultural gitano-andaluza y los privilegios
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    07/06/2018
    Rosalía ha publicado un videoclip para su nuevo disco en el que mezcla el flamenco con el trap y la música electrónica. Este es el segundo disco de esta cantante catalana, quien tiene un amplio conocimiento del cante flamenco. Los mass-media la presentan como la nueva cara de la música flamenca y le otorgan entre sus logros estar acercando este estilo a los millennial. El videoclip se llama 'Malamente' y ha causado una amplia polémica al resignificar los símbolos, que el discurso mediático llama "españoles", para presentar una imagen actualizada y moderna de los mismos. El toreo, el flamenco y la Semana Santa como identidad histórica española llevada a una estética del siglo XXI, así lo cuenta la prensa. En el video aparecen jóvenes toreros junto a coches tuneados, tatuajes de vírgenes o un nazareno sobre un monopatín haciendo penitencia. La utilización de la supuesta identidad española para fines comerciales no es nada nuevo. El costumbrismo español del siglo XIX ya usó la iconografía del toreo, el flamenco y los bandoleros para la promoción comercial de la "Marca España". Pero si únicamente señalamos este proyecto musical como poco innovador en sus recursos nos estaremos quedando cortas. La gravedad que se oculta detrás de la pretensión de resignificar símbolos españoles es que estos símbolos identitarios son andaluces y me atrevo a decir que en un porcentaje importante son gitano-andaluces. No en vano, la cantante catalana utiliza el acento andaluz y expresiones como “illo” en su canción, pero además utiliza palabras en caló, relaciona a la mujer gitana con lo esotérico, o nombra con orgullo el “brillo de sus corales”. Un fenómeno de reapropiación que convierte el símbolo en estereotipo. La reapropiación de lo andaluz y lo gitano-andaluz como símbolos españoles con fines mercantilistas es una historia antigua. El gusto por lo exótico de la intelectualidad europea del siglo XIX hizo que numerosos viajeros descubrieran al mundo a los gitanos y gitanas andaluces. La visión de estos románticos asociaba al gitano con una forma de vida primitiva, nómada y libre muy acorde al gusto por lo exótico de esta corriente de pensamiento. No obstante esta visión romántica siempre fue de la mano de la construcción de una otredad estereotipada e inferiorizada donde el europeo blanco podía mirarse y construir su supremacía y su convencionalidad. También viene de antiguo la identificación de lo gitano con lo andaluz. El mismo imaginario romántico llevó a identificar los rasgos de la identidad gitana con la cultura andaluza. Andalucía representaba la periferia colonizada que se presentaba como una realidad primitiva y exótica frente a la Europa industrializada. La imagen de las bailaoras y los volantes de lunares se convirtieron en el referente andaluz desde esta visión externa y estereotipada. La continuación a esta corriente romántica europea fue el costumbrismo, donde el imaginario español asume la visión estereotipada y colonial de Andalucía y la identidad gitana para ser su marca comercial en el mundo. El franquismo continuó con esta estrategia mercantilista de reapropiación cultural de lo gitano-andaluz, que lamentablemente no se ha superado a día de hoy. El videoclip de 'Malamente' es prueba inequívoca de que aún no se ha revisado esta estrategia de marketing español.  Lo andaluz y lo gitano-andaluz siguen vendiendo al alza. Los volantes, los toreros, la Semana Santa o el flamenco son suculentas fuentes de ingreso para los mercados españoles y las ferias de turismo internacional. Pero la perversidad mayor de esta mercantilización es que camina de la mano de la estigmatización, marginación, e inferiorización de la cultura andaluza y gitano-andaluza. El acento andaluz no es válido para presentar un programa en TVE pero sí para vender discos de flamenco en Barcelona; los sarcillos de corales no son válidos para trabajar en una entidad bancaria pero sí para un videoclip que fusiona trap y flamenco. En esa doble esquizofrenia viene relacionándose lo español y lo gitano-andaluz desde hace siglos. Andalucía se concibe desde el exterior como periferia a pesar de estar geográficamente en Europa. Una cultura no-europea, no-desarrollada y no-moderna. Un pretendido subdesarrollo cultural que le sirve al poder para justificar la colonización económica que padece esta tierra, expoliada en sus materias primas y explotada para el turismo insostenible. Andalucía es colonia interna en el Estado español y eso se traduce en los índices de paro, y exclusión social que azota esta tierra. Por su parte, el Pueblo Gitano ha sido la otredad por excelencia en el Estado español. La minoría donde mirarse para sentir la tranquilidad de ser normal. Cuatro siglos de persecución y genocidio a través de 250 leyes que buscaban la des-gitanización de un pueblo. Fruto de esta persecución una parte del pueblo gitano padece la exclusión social hoy en día, aún como castigo por su resistencia a doblegarse a las convencionalidades impuestas. Y la parte que no vive en exclusión sigue soportando igualmente el estigma del racismo institucional en su día a día. Es en esa situación donde se lleva a cabo la expropiación cultural del pueblo andaluz y el pueblo gitano por parte de los mercados, en este caso el musical. Se trata de una imitación de las formas gitano-andaluzas desprovista de cualquier contextualización socioeconómica e histórica que da como resultado una performance grotesca como es este videoclip. Habrá quien diga que se saca de quicio la cuestión con estas afirmaciones. A estos les digo que la reapropiación cultural en todos los tiempos y latitudes ha sido una estrategia más de opresión contra los pueblos sometidos. La reapropiación de la música o la artesanía de los pueblos indígenas en Los Andes es un ejemplo de ello. Un expolio cultural en pos del beneficio económico. El videoclip de la cantante catalana no nos visibiliza con dignidad ni a las gitanas ni a las andaluzas y nos vuelve a esconder detrás de una caricatura. El proyecto sigue construyendo una imagen estereotipada de Andalucía y el Pueblo Gitano sobre la que seguir apuntalando los privilegios blancos y occidentales en el siglo XXI. Hemos sobrevivido a 400 años de persecución, así que nos seguirán encontrando en frente cada vez que pongan sus beneficios económicos por delante de nuestras legítimas aspiraciones de justicia histórica y social. (Fuente: El Salto / Autora: Pastora Filigrana García)



  • Diego Cañamero y las camisetas “rebeldes” que lo aguantan todo
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    05/06/2018
    El pasado viernes, el diputado de Unidos-Podemos (Diego Cañamero) acudía a la moción de censura contra el gobierno de Mariano Rajoy, que acabaría dando la presidencia a Pedro Sánchez, con una camiseta en la que se podía leer: "Voto sí, solo para echar a M. Rajoy". Reconozco que la instantánea de Cañamero aceptando la palmadita en el hombro del presidente Sánchez me produjo una bochornosa vergüenza ajena. La famosa máxima “el papel lo aguanta todo” suele utilizarse en ocasiones para poner de manifiesto que una cosa es escribir o hablar de forma tajante, expresarse de forma rompedora o hasta revolucionaria, y otra bien distinta actuar en consecuencia con nuestras propias palabras.  Y, si bien es cierto que nadie está hecho de una sola pieza, también lo es que  esa evidencia humana no puede servir para justificar el cinismo . Algo similar está sucediendo también en nuestros días con las camisetas reivindicativas o "rebeldes". No  a muchos se les aflojan los esfínteres por ponerse una camiseta del Che Guevara,  Marx o Mao Tse Tung para irse de "mani anticapitalista", para luego terminar apoyando a partidos políticos con  una trayectoria historica  pro imperialista  como el caso del PSOE. Uno puede llegar a comprender que de este tipo de paradojas ideológicas sean víctimas los más jóvenes, los menos experimentados políticamente o, incluso, aquellos que se dejan arrastrar por las modas pasajeras. Pero  defrauda e irrita que los protagonistas de estas incongruencias sean hombres o mujeres  que portan tras sus espaldas una trayectoria de lucha y rebeldía. Tiene su origen  este circunloquio  en  la impresión que me produjo la imagen del diputado de Unidos-Podemos, Diego Cañamero, que el pasado  viernes acudía a la moción de censura en contra del gobierno de Mariano Rajoy, que concluiría dando la presidencia a Pedro Sánchez, con una camiseta en la que se podía leer: "Voto sí, solo para echar a M. Rajoy". Un mensaje más que "impactante", si se tiene en cuenta que el ex sindicalista del SAT pertenece a un grupo parlamentario que no solo ha ofrecido su apoyo incondicional al partido socioliberal de los GAL, las contrarreformas laborales de Felipe González y Rodríguez Zapatero o la desindustrialización del país,  sino que expresaba ese mismo viernes, por boca de su secretario general Pablo Iglesias, su deseo de formar parte del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez. Y es que, por más que a algunos lo de la camiseta le pareciera una idea genial, la verdad es que el mensaje expresado en ella por el diputado andaluz de Unidos-Podemos no dejaba de ser una flagrante falsedad, acaso producto de una suerte de disociación esquizofrénica entre su realidad política actual  y aquella con la que alcanzó reconocimiento social cuando aún ejercía como sindicalista junto a los jornaleros andaluces.  A menos, claro está, que Cañamero esté dispuesto a manifestar públicamente una discrepancia total con los planes expresados por la dirigencia de su partido o a dimitir  si éstos llegan a materializarse. Todo indica, sin embargo, que el pronunciamiento político de Cañamero no tendrá más proyección que la estampada en la mencionada prenda de vestir,  como sin duda sabía el nuevo presidente Pedro Sánchez al estrechar la mano del ex secretario general del SAT. Es lo que tiene, suponemos, convertirse en cargo político de un partido socialdemócrata y pro OTAN que aspira a gobernar con el PSOE, al tiempo que se quiere seguir figurando ante la gente como un "anticapitalista" rompedor y rebelde. Debo reconocer que la instantánea del jornalero diputado  aceptando la palmadita en el hombro del presidente Sánchez me produjo la insoportable vergüenza ajena de  alguien que un día sintió  admiración por el comportamiento de Cañamero. ¡Un poco de vergüenza, señor diputado! voto (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Ipso Facto)



  • España, moción de censura: Salvar al Régimen
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    04/06/2018
    ¿Cómo no alegrarse por la caída de M. Rajoy? Este infausto personaje ha conseguido concitar todo el desprecio, el dolor y el asco de la mayoría, sojuzgada por su altanería, su despotismo represor y sus recortes salvajes. Desde quitarle los medicamentos gratuitos a los pensionistas a acabar con cualquier derecho laboral digno de tal nombre. Desde echarle cara de cemento al latrocinio permanente de las arcas públicas al encarcelamiento de huelguistas, cantantes, tuiteros y políticos demócratas. La moción de censura hace que la correlación entre las distintas fuerzas políticas operantes aparente cambiar. En una “luna de miel” impensable hasta hace unos días, la izquierda burguesa (PSOE) y pequeño burguesa (Podemos) parecen entenderse frente a los “novios de la muerte”, y todos despedimos con exabruptos y divertidos memes al registrador de la propiedad. Pero, desgraciadamente, ese cambio va a ser bastante superficial, y no afectará a las relaciones de poder –esto es, del verdadero poder–, que permanece intocado. Las leyes represivas que habían contribuido a desfondar las movilizaciones, ya no conseguían frenar la nueva ola de protestas. La putrefacción del viejo partido fascista (PP), ahogado en corrupción e inoperancia, abría paso al ascenso del nuevo partido falangista (C's), aupado en millones de las grandes corporaciones y su propaganda televisada, dispuestas a promocionar a un nuevo valedor de sus inmensos beneficios y a endurecer aún más la explotación de los asalariados. Pero, a la vez, la descomposición del régimen se había acelerado. La administración de “justicia”, intocada desde el franquismo, ha resultado cada vez más odiosa y quedado cada vez más desenmascarada. Las policías, con su ola de multas arbitrarias amparadas en la "ley mordaza", están desacreditadas. La situación en Cataluña fuera de control, con una lectura internacional crecientemente desfavorable. Y la operación "relevo" con C's no iba a llegar a tiempo. La oligarquía española, muy baqueteada en estas lides, necesitaba un recambio antes de que la cosa fuera a más. La sentencia del primer juicio del caso Gürtel ha dado la excusa perfecta. Inservible ya como presidente del gobierno, la patada a M. Rajoy propicia un lavado de cara de las instituciones del régimen y una válvula de escape a la indignación popular. Pedro Sánchez, líder en precario de un partido oligárquico, monárquico y cómplice del estado de excepción en Cataluña, se nos presenta ahora como abanderado de la “democracia” y de las políticas progresistas, aunque en realidad no se ha comprometido a nada. ¿Saldrán los presos políticos de las cárceles? No parece probable. ¿La "ley mordaza"? Ya ha dicho que sólo retocará "algunos aspectos". ¿Derogación de las reformas laborales y de la contrarreforma de las pensiones? También ha explicado que no va a hacer nada al respecto en lo que queda de legislatura. ¿Referéndum en Cataluña? Impensable. ¿Depurar el aparato judicial franquista? Ni se le ocurre. ¿Qué va a hacer Pedro Sánchez? Con el añadido de algún gesto cara a la galería, nada más y nada menos que “consolidar las instituciones” –copadas antes, durante y después, por los sectores más reaccionarios–, neutralizar a la izquierda pequeño burguesa –entregada de pies y manos al "nuevo Ché Guevara"–, y desmovilizar por muy largo tiempo las protestas populares. Mención aparte merecen los representantes de la burguesía criolla canaria (CC y NC). Al colonialismo hay que añadir la humillación. ¡Qué vergüenza que tales toletes se presenten como “representantes de los canarios”!. El régimen ha conseguido, una vez más, sobrevivir sin despeinarse. El teatrillo sigue con su función. Sin partido propio, las trabajadoras y los trabajadores tenemos un difícil camino por delante. Mientras tanto, resistir, organizar todo lo que se pueda, paso corto y mirada larga. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Teodoro Santana)



  • En defensa de lo Público: también los caminos y vías pecuarias
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    30/05/2018
    Desde hace algún tiempo, podemos leer o escuchar noticias procedentes de distintos lugares de la geografía rural de nuestro estado acerca de grupos que, como el de Los Pies en la Tierra en la Sierra de Huelva, denuncian la usurpación ilegal de caminos y vías pecuarias. En ellas, estos colectivos defienden que estas vías de comunicación son dominio público, tan público como son las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades, la franja costera o los cauces hidráulicos. En una visión rápida de los hechos que vienen ocurriendo, éstos parece que pueden explicarse por un supuesto conflicto entre  personas de origen urbano que, cada vez en mayor número, practican deportes al aire libre como senderismo, ciclismo, etc. y los propietarios locales de las fincas que son aledañas a estas zonas de dominio público o son atravesadas por ellas. Ciertamente, cuando paseamos por nuestras calles observamos un mínimo de comportamiento cívico y de respeto al entorno que nos rodea. De la misma manera, cuando practicamos estas actividades al aire libre no abandonaremos basura, cuidaremos la naturaleza, dejaremos cancelas cerradas con ganado suelto, respetaremos las propiedades aledañas (que pueden ser el medio de vida de la población local), etc. Pero solo desde un punto de vista muy superficial se puede argumentar que la falta de estos comportamientos pueda provocar una respuesta de los propietarios de fincas  cerrando ilegalmente caminos y senderos. En un análisis más profundo, se observan algunos hechos que pueden dar luz y, por tanto, posibles explicaciones a las cada vez más comunes   usurpaciones ilegales de caminos públicos y vías pecuarias, sobre todo cuando atraviesan grandes fincas. La eterna crisis económica del medio rural, aumentada con la pasada crisis provocada por la voracidad de las entidades bancarias y el negocio del ladrillo, hacen cada vez más difícil la supervivencia económica en este medio. Además, esta misma reciente e inacabada crisis ha redistribuido el capital de manera más desigual, si cabe; ha aumentado la concentración del mismo en unas pocas manos. Así pues, podemos observar: -Propietarios rurales de fincas con explotaciones agroforestales que, siendo patrimonio, tienen una “rentabilidad económica” directa baja y, por tanto, con necesidad de liquidez. -Grandes fortunas urbanas acrecentadas con la crisis y dotadas de una amasada gran liquidez. Esta es una situación perfecta para el cambio de la titularidad de la tierra: se produce el trasvase de propietarios rurales tradicionales a urbanos enriquecidos. Pero, ¿qué ocurre con el uso o explotación de la tierra en este trasvase? Ya desde tiempos inmemoriales la realeza, nobleza y burguesía de este país han considerado la necesidad de tener grandes fincas para su disfrute personal, recreo y caza. Pues bien, no ha cambiado nada. Las grandes fortunas actuales siguen la misma línea, ya como herramienta para aumentar aún más su riqueza mediante cacerías sociales, ya como puro fin lúdico. En definitiva, se ha producido una especie de nueva desamortización en nuestro medio rural, donde la propiedad de la tierra pasa a manos de aumentadas fortunas urbanas que, además, contemplan sus recientes adquiridas propiedades como un simple escenario de caza y recreo e incluso una forma de lavar dinero negro. Estos nuevos propietarios consideran sus propiedades una extensión de sus chalets en las afueras de las grandes urbes; no son, en ningún caso,  un modo de vida ni necesitan su explotación económica. Pierden sentido el papel de explotación agrícola, ganadera o forestal. En este nuevo papel de gran chalet, se abandona la explotación de la tierra que produce riqueza y puestos de trabajo, se valla el perímetro como gran chalet que es, se introducen especies “cinegéticas”, solo se mantienen puestos de guardas y, por supuesto, se cierran todos los caminos públicos, vías pecuarias e incluso cauces que lo atraviesen. Esta es la situación que Pies en la Tierra ha encontrado en nuestra Sierra, muchas veces informados gracias a las denuncias realizadas desde los propios pueblos y aldeas que la sufren, desesperados ante la inactividad de las autoridades. Los nuevos grandes propietarios de la Sierra no generan riqueza, no generan empleo, usurpan el dominio público y devoran el territorio con su gran capacidad económica impidiendo la ya difícil subsistencia económica serrana. Los caminos públicos y vías pecuarias han sido siempre las vías de comunicación que usaron nuestros ancestros para comunicar pueblos, aldeas, cercados, fuentes, huertas, etc.; siguen siendo necesarios en una explotación sostenible del medio, ofrecen una alternativa como fuente de riqueza derivada del turismo y son “molestos” para los propietarios urbanos de nuevo cuño: ahí sí está el verdadero conflicto. En conclusión, se trata de un conflicto entre nuevos y ricos propietarios de origen urbano con ningún interés en el desarrollo del medio rural frente al resto: habitantes del medio y senderistas que pueden suponer un aporte complementario a la economía local. (Fuente: Huelva Ya / Autor: Rafael Navascués Fernández-Victorio*) *Miembro de la Asociación "Los Pies en la Tierra"



  • De “chalets”, “hipotecas” e “ideales” en Podemos 2018
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    26/05/2018
    Para contrarrestar los efectos demoledores de la filtración a los medios “informativos” de la información sobre la adquisición de un chalé de 600.000 euros, en una urbanización acomodada de los alrededores de Madrid, por la pareja Iglesias/Montero que dirige Podemos, sus defensores no han encontrado otro argumento que denunciar esa filtración como una maniobra de la Derecha contra este Partido. Y también utilizan el mismo argumento para movilizar las bases de Podemos en apoyo plebiscitario a la pareja dirigente en el referendo que ésta ha convocado para legitimar su conducta de futuros padres deseosos de encontrar un lugar tranquilo para cuidar a sus hijos “con algo de intimidad“… Sobre la responsabilidad de la Derecha, en la filtración y explotación política de tal información para mostrar las contradicciones de Podemos y desacreditar a sus dirigentes, no puede haber obviamente ninguna duda. Acorralada por la corrupción, no es el momento para ella de desaprovechar una ocasión tan oportuna y útil; pues, además de permitirle hacer olvidar sus corruptelas, lr sirve para ridiculizar a la formación morada y su dirigencia. Objetivo conseguido; pero no tanto por la incoherencia de la inoportuna adquisición del chalé como por las desatinadas reacciones de la pareja y su entorno afín. Pues no deja de ser un verdadero desatino responder a la Derecha con esa débil e intrascendente acusación/argumentación de “filtración interesada”, y servirse de tal “argumento” para desactivar las críticas y conseguir el apoyo hacia la pareja en el debate público y en el plebiscito interno. Sobre todo por ser normal, en la política espectáculo imperante, la explotación de las contradicciones del contrario en el combate político, y por no ser de recibo quejarse de que tus enemigos políticos te traten como tú los has tratado y tratas. Ahora bien, es obvio que la adquisición de ese chalé no sería escandalosa si, en lugar de esa pareja, la operación hubiese hecha por otra u otros… Muchas son las personalidades políticas -inclusive de Podemos- que viven en chalets y lugares similares (o más lujosos aún) sin ser objeto de crítica y reproches. En la sociedad capitalista en la que vivimos, las desigualdades son exorbitantes y en algunos casos abismales; y realmente indecentes. Sin embargo, ¡nadie o casi nadie las cuestiona! De más en más son consideradas como “normales”… La desigualdad en los salarios ha legitimado la desigualdad en los patrimonios, en las fortunas… Y es así hasta en los sindicatos obreros, en los que cohabitan militantes de niveles económicos, patrimonios y fortunas diferentes, sin que eso llame la atención o sea considerado anormal… Además, no debemos olvidar que el acceso individual a la propiedad es la aspiración de la mayoría de ciudadanos en la Democracia realmente existente y que Podemos nunca lo ha cuestionado. Como tampoco ha cuestionado la desigualdad en ingresos. Su “Código ético” solo limita el nivel de salarios (públicos) a cobrar como máximo tres salarios mínimos interprofesionales. Es decir: insta a una igualdad teórica; pero, en ningún caso de las fortunas… En tales condiciones, la compra de ese chalé, su ubicación y la hipoteca han provocado escándalo por ser Pablo Iglesias e Irene Montero los compradores, los que van a vivir en él. Pero solo por estar sus competidores políticos interesados en provocarlo y explotarlo… Es obvio que, sin ese interés, no habría habido escándalo. A lo más, una breve nota irónica en la prensa. No hay pues razón alguna de escandalizarse por algo tan banal en el mundo de hoy. Y aún menos por las “razones” que sustentan la “crítica” de la Derecha a tal operación; pues no solo eso es la norma de conducta de ésta sino que no para de promoverla como expresión de su ideal individualista y capitalista. Ahora bien, una cosa es no considerar escandalosa la compra de ese chalé, ni tampoco escandalosas las condiciones en que Iglesias y Montero han podido hacerlo, por ser la norma y el ideal dentro del sistema de valores y prácticas imperantes en esta sociedad de “Democracia parlamentaria” capitalista, y otra cosa muy diferente sería no enfatizar el significado de tal compra y de haberlo hecho a través de una hipoteca… Pues, la banalidad de esa pereción, en el contexto de la política “postfranquista”, pone en evidencia cuál es el ideal actual de la pareja Iglesias/Montero y de Podemos, por ser ellos sus dirigentes máximos. Además de dejar bien evidente también lo que significan hoy para ellos el “cambio” y la “ruptura” con el Sistema que decían combatir. La compra del chalé y el haber contraído una hipoteca -¡a 30 años!- indican claramente que ya no piensan el “cambio” posible y menos aún la “ruptura” del Sistema sino simplemente la posibilidad de acomodarse en él: “Llevamos mucho tiempo buscando una casa en el campo donde poder avanzar en nuestros proyectos como familia, y en concreto para poder cuidar a nuestros hijos con algo de intimidad”. Claro que eso es legítimo, que es normal que una pareja –con posibilidades- elija ese enclave natural en la Sierra de Madrid para comprarse allí semejante vivienda: “En Galapagar además viven muchos amigos con los que nos gustaría que nuestros hijos pasen tiempo”. Acercarse a los amigos; ¿cómo se podría reprocharles eso? Aunque eso implique alejarse de la “gente”, dejar de compartir con ella las molestias de la vida cotidiana en los barrios populares de Madrid. En resumen: lo normal, pensar y preparar el futuro del “proyecto de familia”, como todo quisque en esta sociedad. No les reprochemos pues que asuman -responsablemente y públicamente- el ideal individualista y capitalista. He ahí el ideal por el que luchan ellos y, como lo confirmará el referendo/plebiscito, también el de Podemos, en coherencia con los posicionamientos políticos cada vez más “transversales” de la formación morada desde su fundación. ¡Más claro agua! (Fuente: Kaos en la Red / Autor: Octavio Alberola)



  • El affaire Galapagar, Podemos y el sueño clasemediero
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    25/05/2018
    Pablo iglesias e Irene Montero, la pareja que hoy lidera los destinos de la formación morada, han comprado una casa de 660.000 euros (con una hipoteca a 30 años) en la coqueta zona de Galapagar. La noticia, filtrada el pasado miércoles por el execrable Eduardo Inda, ha desatado una polémica que hoy ocupa las portadas de toda la prensa. En un intento de salir del atolladero, el secretario general de Podemos e Irene Montero, portavoz en el Congreso, además de su pareja, convocaron de urgencia este sábado una rueda de prensa en la que anunciaron que ponen a disposición sus cargos mediante un plebiscito. A la pregunta: “¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente de la Secretaría General y de la Portavocía de Podemos?”, la afiliación de Podemos deberá responder “Sí, deben seguir” o “No, deben dimitir y dejar el acta de diputados”, aunque la devolución del chalet no está contemplada. Como era de esperarse, la derecha rancia y corrupta está utilizando el affaire para echar lodo sobre Podemos, mientras la pareja es perseguida por paparazzis y los neonazis de Vox cuelgan pancartas xenófobas frente al chalet. Pero las críticas no sólo vienen por derecha y ni siquiera son las más sangrantes. El sentimiento de estafa, rabia o desmoralización (o una mezcla de las tres), recorre a buena parte de las bases de Podemos y, mucho más, a las filas de sus votantes, que ven con impotencia y estupefacción un gesto que en modo alguno los “representa”. Los procesos de metamorfosis política por los cuales capas dirigentes de las clases subalternas se pasan al campo de la clase dominante son un fenómeno propio de la política burguesa. Gramsci identificaba este fenómeno con el concepto de “transformismo”. En sus escritos sobre el Risorgimiento, el revolucionario italiano distinguía dos momentos: el transformismo “molecular”, que opera cuando “las personalidades políticas individuales elaboradas por los partidos democráticos de oposición se incorporan individualmente a la ‘clase política conservadora-moderada’”, y el “transformismo de grupos extremistas que pasan enteros al campo moderado”. El caso de Iglesias se corresponde con el primer momento. Podemos se formó en 2014 alrededor de un discurso centrado en la denuncia a la “casta política”. Cuando sus diputados llegaron por primera vez al Congreso anunciaron que la “gente común” y “plebeya” entraba a las instituciones. Pablo Iglesias construyó su figura pública como vecino del popular barrio de Vallecas, profesor precario vestido en Alcampo y crítico de los políticos “pijos” que se “aislaban en un chalet”. Esta imagen, por momentos sobredimensionada como estrategia de marketing político, nutrió buena parte de su capital político. Pero “¿qué queda del viejo Pablo Iglesias?”, se pregunta Emmanuel Rodríguez en una ácida nota de opinión publicada en CTXT: “nada, o quizás la sensación de que todo fue una mentira.” Aunque Iglesias siempre fue promotor de una estrategia gradualista (reflejo de su escepticismo en cualquier posibilidad de modificación radical de las relaciones sociales imperantes), en poco menos de cuatro años ha pasado de ser el “látigo de la casta”, el joven irreverente, representante de “los de abajo” y con un programa al menos tibiamente redistributivo (aunque lejos de un programa anticapitalista para terminar con el paro, la miseria y la precariedad), a mostrarse como un político con responsabilidad de estado, que promete ser buen gestor de negocios capitalistas y un fiel defensor de la democracia liberal del 78 (incluso contra los derechos democráticos elementales de los catalanes). En definitiva, a ser el epitome de una nueva casta “de izquierda”. Pero que es tributaria no sólo del programa, sino de las aspiraciones, los gestos, la ambición… y también los privilegios y el modo de vida de la clase media acomodada. Este es el contenido político y social que condensa el gesto de comprar junto a su pareja un casoplón de 660.000 euros en una zona reservada para los ricos… para “construir un proyecto de vida”. ¿O no es este acaso el sueño de las clases medias con “buen vivir”, que proyectan a futuro en un país que ha superado la “catástrofe” económica y pueden pensar en la “estabilidad” por más de tres décadas? El transformismo de Iglesias, sin embargo, ha sido consustancial al de su propio partido (el segundo momento de la taxonomía de Gramsci). Aunque nadie puede acusar a Podemos de haber sido nunca un “grupo extremista”, si de haberse transformado rápidamente en una formación cada vez más anclada en sus posiciones institucionales en el estado capitalista y más alejado de la vida de la clase trabajadora y el pueblo. Por ello, la compra del chalet de Iglesias y Montero, puede entenderse también como parte del giro político conservador de Podemos. El discurso “anticatastrofista” de Errejón, reivindicando los buenos vientos de la recuperación económica, el “orden” y la normalidad institucional, es complementario a un discurso que reivindica en abstracto el derecho a “vivir bien” y consumir como la clase media acomodada. Y es abstracto porque a la mayoría de la población trabajadora esa buena vida le está vedada inexorablemente por el sistema capitalista. Iglesias y Montero han explicado que pagarán su casa en cuotas a 30 años, ayudados por ahorros familiares y con sus propios ingresos, diferenciándose de los políticos corruptos que se han enriquecido en base al robo del dinero público. Esto es cierto, pero, aun así, lo que genera malestar entre muchos votantes de Podemos es que la “gente común”, o más precisamente, la mayoría de los trabajadores, no pueden acceder ni en sueños a una casa las zonas donde viven los ricos pagando cuotas de casi 2000 euros mensuales. Quien más claramente ha expuesto este relato para las clases medias con aspiraciones de prosperidad quizá ha sido Pablo Echenique. Para el actual secretario de Organización de Podemos es una cosa “normal” que Iglesias y Montero se hayan comprado un chalet de 660.000 euros. "Es algo que muchas familias españolas han hecho", argumentó en una radio. La idea de una “clase media decente” que puede tener “un buen sueldo y una buena casa y querer un país mejor en el que nadie lo pase mal” (Echenique) es la culminación de este relato. Así las cosas, lo “normal” es que muchos comparen el “viaje” de Vallecas a Galapagar con el viaje de la casta socialista a principios de los años 80, comprando casas en Pozuelo y Las Rozas, el chalet como representación de un partido que abrazaba el consumismo de las clases medias acomodadas como “marca”. No se equivocan. La decisión de Montero e Iglesias choca más en un panorama social donde la crisis no ha “pasado” para todos; para gran parte de los trabajadores y trabajadoras españoles ha dejado más precariedad, contratos temporales, reducciones salariales, hipotecas usurarias que han consumido a las familias o inestabilidad. Eso sin mencionar a los cientos de miles que han perdido sus casas y ahora luchan mes a mes contra el aumento de los alquileres, o los jóvenes que aun teniendo “dos másteres” no pueden abandonar la casa familiar porque no alcanza el dinero. En este contexto, el que los dos principales dirigentes de un partido que se jacta de “representar” a los castigados por la crisis compren una casa de 2000 metros cuadrados para vivir como los ricos y privilegiados no sólo parece una estafa. Lo es. Analistas de todo tipo y color sostienen que la consulta a todos los afiliados de Podemos por la compra del chalet con el órdago “o nos refrendan o nos vamos”, es un despropósito. Cuando Iglesias y Montero deciden convertir la compra de su casa en un referéndum personal no caen en ninguna trampa de la derecha, están ellos mismos convirtiendo a su partido en una maquinaria al servicio de legitimar sus ambiciones personales. Un nuevo gesto bonapartista del líder morado. No por nada el plebiscitarismo ha sido un sello de distinción de Iglesias desde los inicios de Podemos. No es exagerado que se compare a la pareja con el matrimonio Kirchner, una pareja que siendo una fracción del principal partido burgués de Argentina, el peronismo, y parte de la casta política argentina, se enriqueció primero durante la dictadura y en una década aumentó su patrimonio de 7 millones de dólares a 82. Pues de esta gente Iglesias opina maravillas, como cuando en su reciente visita a Argentina reivindicó “las raíces peronistas de Podemos” y se quedó impresionado por la “personalidad” y “dimensión de liderazgo” de Cristina Kirchner. Con ejemplos así Podemos no debería quejarse si las críticas, no ya de sus adversarios, sino de sus propias bases son demoledoras. Pero cada vez que hace alguna trapisonda, el procedimiento favorito de Pablo Iglesias, como en general de todos los reformistas -en especial los que tienen tendencias al bonapartismo- es identificar cualquier crítica como un ataque que le “hace el juego a la derecha”. Un mecanismo de victimización que no sólo trata a la opinión pública, y mucho más a sus militantes, como imbéciles, sino que desnuda la infinita capacidad de identificar sus intereses propios con los intereses comunes. Una mala costumbre liberal que ha nutrido sobremanera a la izquierda vernácula en general, y a Podemos en particular. “No se lo pongáis tan fácil a los poderosos”, brama Monedero. Pero quien más fácil ha puesto todo a los poderosos, no ahora, sino hace ya tiempo, ha sido Podemos. “La política reserva los órdagos para asuntos importantes y no para una crisis del ladrillo tan peculiar que sólo afecta a dos personas. Lo que los aduladores llaman valentía es una mayúscula irresponsabilidad que traslada al partido una trivialidad disfrazada de trascendencia y que pretende convertir temerariamente a los inscritos de Podemos en jueces de la rectitud, cuando no en avalistas hipotecarios”, señala con tino Juan Carlos Escudier en un artículo de Público. Hace poco escribíamos que Podemos era un partido hecho para la “pequeña política”, en el sentido gramsciano del término. Es decir, la política de parlamentaria, de corredores, de intriga, en oposición a una “gran política”, que se proponga destruir el orden existente para conquistar uno nuevo. Pero la realidad no deja de sorprendernos. El affaire Galapagar ha llevado el empequeñecimiento de la política podemita hasta el paroxismo. El plebiscito que comienza este martes (y durará hasta el domingo) tendrá seguramente como resultado la legitimación del líder y sus decisiones. Pero de aquí no se vuelve. Una vez cruzado este Rubicón plebiscitario, el camino hacia una mayor justificación de todo privilegio queda zanjado. Podemos está a punto de sancionar mediante referéndum que es el partido de las clases medias “decentes” que “viven bien”. Una nueva confirmación, por si hacía falta, de su rechazo a cualquier aspiración de cambio profundo. Porque justamente lo que buscan esos sectores sociales es “orden”, “estabilidad” y “propiedad”, aunque la mitad de la población se muera de asco… al menos para los próximos 30 años. El viejo chiste de la derecha contra la izquierda, “a los 20 años radical, a los 40 empresario”, puede tener ahora una nueva forma popular: “a los 20 activista universitario, a los 30 diputado de Podemos, padre de familia y propietario en Galapagar”. Bien podría ser este el Communio de un Réquiem para Podemos. No se puede descartar que la crisis de Podemos dé lugar a un momento de desmoralización. Pero al mismo tiempo, la consolidación del bonapartismo reformista y clasemediero de Podemos crea las condiciones para que surja una nueva hipótesis. Allí está el desafío. Construir otra izquierda, que sea de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Una izquierda orgullosamente de clase, anticapitalista, combativa, revolucionaria. (Fuente: La Izquierda Diario / Autor: Diego Lotito)



  • La ideología pequeñoburguesa. Para comprender las luchas estériles de la pequeña burguesía
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    21/05/2018
    El gran problema de la pequeña burguesía es que su ideología les impide dirigirse a las causas de sus propias “tragedias” y se concentran más en las consecuencias. La pequeña burguesía no entiende que el resolver una consecuencia no impedirá que surjan muchas otras. El mismo sistema capitalista está diseñado para generar espacios que puedan resolver determinadas consecuencias. Y resolver una consecuencia, generará espacios para ir por otras consecuencias. Porque el sistema capitalista le interesa mantener a la pequeña burguesía distraída en resolver las innumerables consecuencias, para así tratar de invisibilizar las causas o el modelo económico que las genera. Muchos pequeños burgueses pierden su tiempo en resolver ciertas consecuencias. Pero lo que les da más “entusiasmo” es tener un apoyo explícito de Medios de Comunicación, clase política dominante, generadores o líderes de opinión, más ciertos “recursos” que podrían ir cambiando según sus “financiadores” o “mecenas”, que suelen aportar a la “casa” (Fundaciones, ONGs, etc.). Mientras las luchas de la pequeña burguesía no sean incómodas al Poder, siempre habrá espacios para generar resolver ciertas consecuencias. A mayor lucha de la pequeña burguesía, mucho mejor para las clases dominantes. El mayor obstáculo actual de las luchas por el interés general de las mayorías son las luchas de la pequeña burguesía. Y lo que facilita mayor aún su propagación, es el haber convertido la otrora Opinión Pública en el actual termómetro de las redes sociales de Internet. Las minorías al facilitarse innumerables tribunas, invisibiliza a las mayorías y el interés general, los cuales carecen de la facilidad de mantener ciertas luchas con el apoyo del que goza la pequeña burguesía. ¿Nunca te preguntas por qué estas minorías gozan de tribunas que las mayorías, o quienes mueven al país, difícilmente llegan a tener? Lo anterior, hace que los que pertenecen o representan los intereses de las mayorías, adopten cómodamente el comportamiento del pequeño burgués, no extrañándonos para nada el ver a estos tomar como bandera de lucha las reivindicaciones de ciertas minorías que gozan del respaldo señalado más arriba. Y es que, cuando las ideas de la pequeña burguesía tienen el respaldo y eco en innumerables partes, contrariar dichas ideas sería catalogado como “políticamente incorrecto”. Por lo que, la forma más “cómoda” para convivir dentro del medio es, al parecer, ser “políticamente correcto”. De lo contrario, serías una víctima más de la dictadura de estas minorías (“homofóbico”, “machista”, etc.). En realidad, no hay ni para qué comprender las luchas de la pequeña burguesía. Lo que debiéramos comprender es cómo muchos de la clase obrera avanzada ven como propias estas luchas. La ideología pequeñoburguesa se identifica cuando apunta fundamentalmente a las consecuencias y no a las causas. Puede ser “políticamente correcto” abanderarnos por luchas pequeñoburguesas como los derechos de los homosexuales, del “feminismo moderno”, contra el “acoso callejero”, contra el “maltrato animal” o el “maltrato infantil”, el aborto, la eutanasia, la legalización del cultivo o consumo de marihuana, etc., pero si queremos realmente atacar las causas que lo generan, entonces debemos atacar al sistema económico que los engendra para distraernos y fragmentarnos: el Capitalismo. ¿Nunca han escuchado aquello de “divide y vencerás” o “dividir para reinar”? Toda lucha que se concentra en innumerables objetivos, debilita desafortunadamente el objetivo cardinal nuestro. ¿Acaso nuestros objetivos no podrían apuntar a nuestro objetivo cardinal? Así como muchas minorías reclaman que se ha “naturalizado” la violencia, podemos afirmar que se ha naturalizado el sistema de opresión capitalista. Si no estamos dispuestos a atacar al Capitalismo y su forma de producción y reproducción, entonces es porque sinceramente estamos muy cómodos siendo “parte de…” y no tenemos ningún interés serio por acabar con las consecuencias de raíz. (Fuente: Diario Octubre / Autor: Níkolas Stolpkin)



  • El color del flamenco
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    19/05/2018
    Hace unas semanas, un grupo de intelectuales y activistas gitanos y gitanas se dirigieron a los grupos parlamentarios andaluces a fin de instar una declaración institucional para el reconocimiento del elemento gitano en el flamenco. Alertan que el flamenco está sufriendo un “descafeinamiento y blanqueamiento” en los últimos años. No reivindican la paternidad exclusiva del flamenco pero sí el reconocimiento del pueblo gitano como uno de los padres fundamentales del flamenco. Las reacciones entre los flamencólogos y otra intelectualidad paya cercana al flamenco no se han hecho esperar y la iniciativa se ha tachado de tontería, poco seria, innecesaria, y fruto de los celos de los gitanos. Pero lo más alarmante, leyendo las críticas, es que se ha entendido como una pretensión de reivindicar la autoría exclusiva del flamenco por parte de los gitanos a pesar de que la iniciativa remarca que lo que se quiere es un reconocimiento de la aportación gitana. Esto de dar por hecho que los gitanos y gitanas se quieren reapropiar de cosas que no son suyas es un triste estereotipo a superar. El debate sobre la paternidad del flamenco viene de largo. Existen numerosos estudios históricos y etnomusicólogos que bucean en las raíces castellanas, negras, sefardíes, moriscas y gitanas del flamenco. Hasta donde yo sé existen más investigaciones de las cuatro primeras que de las gitanas. Esta última se presume que se da por supuesta y existen más investigaciones que intentan desmontarla que acreditarla. De hecho existen las, desafortunadamente llamadas, tesis gitanistas y antigitanistas del flamenco. - Las tesis gitanistas son las que dan un protagonismo principal o exclusivo a la aportación gitana en el flamenco. El mairenismo (de Antonio Mairena) es la que más ha contribuido a ella. Estas tesis se pueden enmarcar dentro de la estrategia del poder político de identificación de lo gitano-flamenco con lo andaluz y esta a su vez con lo español que se lleva a cabo desde finales del S.XIX hasta el tardofranquismo en pos de la mercantilización y la reapropiación de la identidad gitano-andaluza. - Las tesis (desafortunadamente llamadas) antigitanistas abogan por la desmitificación del factor gitano-andaluz en el flamenco. Los estudiosos de estas tesis reivindican la necesidad de hacer justicia histórica y social al flamenco y desempolvar la verdad: “que los payos también cantan y han cantado siempre”. Aquí encontramos de todo, algunas hipótesis más moderadas, respetuosas y bien fundamentadas y otras de quienes han hecho el objeto principal de su militancia flamenca la continua supremacía del cante payo sobre el gitano. Ejemplo de este último es la afirmación de Tomás Andarade de Silva, profesor del Conservatorio Real de Madrid, que mantuvo que los gitanos han sido meros intérpretes sin ninguna tradición musical ni cultural y que llegaron “mudos” a estas tierras. No voy a entrar yo en el debate del gitanómetro del flamenco, como tampoco entran quienes hacen la propuesta del reconocimiento de la aportación gitana. Verdaderamente es una discusión estéril, imposible de acreditar fehacientemente, pues, al ser el flamenco un conocimiento vernáculo, no han quedado registros escritos suficientes para conocer los porcentajes que tiene de gitano y, salvo que viajáramos en el tiempo, no podemos esclarecerlo con certeza. Lo que sí sabemos es que el flamenco nace en Andalucía, hay quien afina más y dice en el Bajo Guadalquivir. Nace en comunidades marginales, gran parte racializadas y excluidas socialmente. También sabemos que, desde los primeros documentos escritos sobre el flamenco, ya aparecen gitanos y gitanas, que tiene una manera de interpretación propia y que han sido quienes mejor han guardado el ascua del cante hasta hoy. En la actualidad la transmisión del flamenco fuera de los circuitos comerciales, es decir en los núcleos familiares, es muy escasa excepto en las familias gitanas. Cada vez es más difícil encontrar a alguien que haya aprendido compás, cante o baile en su familia y no en una academia, salvo en las familias gitanas. Siendo así las cosas, me gustaría darles un consejo a quienes cargan con fuerza contra esta propuesta del reconocimiento de la aportación gitana al flamenco, o a quienes han hecho el objetivo de su militancia flamenca el desmontar las tesis gitanistas y mairenistas. Su labor puede ser justa, necesaria y merecedora de respeto siempre que sea respetuosa, pero han de saber que ustedes no hacen estas críticas en un laboratorio o en una burbuja aislada de la sociedad. Cuando hacen estas críticas se están situando en un contexto socio-económico determinado. Cuando se habla de lo gitano en el flamenco no puede estar separado de lo que representa el concepto gitano en el resto de la sociedad. En 500 años se han dictado 250 leyes con el objetivo de perseguir y exterminar a la población gitana del Estado español. La última ley contra los gitanos se abolió en en 1986 y en la actualidad, fruto de esta persecución y genocidio, una gran parte de la sociedad gitana vive en la exclusión social todavía en pago de su resistencia a doblegarse a las imposiciones sociales. Un contexto donde las encuestas dicen que el gitano es más repudiado como vecino que cualquier otra etnia y una real academia española de la lengua que define una de las acepciones de gitano como trapacero. Es en este contexto donde ustedes abanderan sus tesis antigitanistas del flamenco. Y se preguntarán qué tendrá que ver una cosa con otra. Pues se lo intento explicar. Ustedes están situados en una situación privilegiada, son blancos y además sus discursos sobre el flamenco se construyen sobre los saberes académicos reconocidos como los únicos válidos. Sus discursos influyen, marcan tendencia porque son hegemónicos. Tienen que tomar conciencia de su posición privilegiada y ser responsables en sus opiniones antigitanistas. Cuando hablan de la injusta reapropiación del flamenco por parte de los gitanos, revísense y valoren cuánta influencia tiene en su opinión la ideología del gitano como trapacero. Dirán que no son racistas, y yo no se lo voy a discutir, pero si no lo son anden con pies de plomo cuando lanzan sus soflamas periodísticas antigitanistas en el flamenco. Sean moderados en sus insultos, no utilicen la ironía y traten estos asuntos con seriedad y respeto porque pueden, sin querer, estar apuntalando los pilares del racismo institucional contra el pueblo gitano. Ese antigitanismo institucional que hace que existan cosas como la acepción de “trapacero” para definir gitano en el diccionario, y que el 35% de población penitenciaria femenina sea gitana en este país, entre otras muchas cosas. Porque lamentablemente sí tiene que ver una cosa con la otra. También hay quienes han tachado de racista la propuesta de estos intelectuales gitanos y gitanas desde un absoluto desconocimiento de lo que es el racismo y de cómo opera. El racismo es un dispositivo de control institucional que apuntala los privilegios de una parte de la población sobre la opresión de otra parte en base a su raza, procedencia, religión o condición. El racismo se da desde arriba a abajo, desde los privilegiados a los oprimidos. El rechazo o la no tolerancia de negros a blancos, de indígenas a colonos o de gitanos a payos no se llama racismo, será otra cosa pero no racismo. Dependiendo del contexto se puede, incluso, llamar justicia social. Hablar del blanqueamiento o el descafeinamiento del flamenco no es racismo. Significa alertar sobre cómo el flamenco se está convirtiendo en una mercancía, en un producto de consumo desprovisto de todo el discurso social que encierra. El flamenco, más allá de lo musical, es una filosofía de vida, una posición en el mundo que nace de la opresión, de los márgenes, de aquellos que quedan fuera del orden vigente. El orden económico, una vez más, es capaz de venderlo todo, de desvestir de su condición social al flamenco y comercializarlo. Su blanqueamiento es la pérdida de su condición de raza y clase. Por último, habrá quien diga que no hace falta este reconocimiento institucional a las raíces gitanas del flamenco, y que estas aspiraciones nacen del victimismo gitano. A quienes hablamos de vulneraciones históricas y actuales a los Derechos Humanos de la población gitana suelen llamarnos victimistas muchas veces. Sin embargo no es victimismo es una aspiración legítima de justicia y reparación social. Léase esto sabiendo que yo no escribo de flamenco, eso se lo dejo a otros, yo escribo de gitanos y de racismo estructural. Ser un flamencólogo amante de la gitanería es más que amar una forma de interpretar el arte, un compás y una gracia, es hacerse cargo de una historia de persecución y exterminio de un pueblo cuyas consecuencias duran hasta nuestros días. Contra el racismo estructural los necesitamos de nuestro lado, no en frente. (Fuente: El Salto / Autora: Pastora Filigrana García)



  • Sobre periodismo y propaganda: el caso de Nicolás Salas
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    19/05/2018
    “Queipo de Llano hizo militarmente en 1936 lo que tenía que hacer… Y punto”. Nicolás Salas  (El Correo de Andalucía, 22/09/2017) El pasado 13 de febrero falleció Nicolás Jesús Salas, que fue director del ABC de Sevilla. Para cualquiera que conozca un poco tanto al personaje como a la ciudad, los artículos que sobre el fallecido aparecieron en los días siguientes en medios como El Correo de Andalucía, Diario de Sevilla, El Mundo, La Razón, ABC o SevillaInfo, firmados por autores como Jesús Álvarez, Francisco Correal, Manuel Pérez, Rafael Avilés o Lucas Haurie, representan un fenómeno digno de reflexión. Uno entiende el dolor de la familia y allegados, pero no deja de sorprenderse por lo que se escribió y, más todavía, por lo que se dejó de escribir. Recordemos, de entrada y para enmarcar el asunto, los pésames del presidente del Gobierno y de la presidenta de la Junta de Andalucía, o –a modo de broche– el minuto de silencio que en la tarde de 18 de febrero se le guardó con motivo del encuentro Betis-Real Madrid. En los artículos referidos se destacaron especialmente los orígenes de Nicolás Jesús Salas como periodista, relacionados con el conocido falangista Celestino Fernández Ortiz; los ocho años al frente de la edición sevillana del ABC, entre 1976 y 1984; su etapa como adjunto a la presidencia de Prensa Española, S.A., entre 1984 y 1998 (año en que la empresa de los Luca de Tena sufrió una crisis y en el que Salas decidió jubilarse), o su estrecha relación, entre 1976 y 1978, con el Partido Social Liberal Andaluz de Manuel Clavero Arévalo, del que fue asesor tanto en la etapa de este como ministro para las Regiones en 1977-1978 como cuando estuvo al frente de Cultura en 1979. De Salas hemos podido leer estos días de todo: se lo ha recordado como “maestro de periodistas”, “emblemático director de ABC”, “un referente”, un “periodista de raza”, “cultivador de una prosa excelsa”, una “fuerza de la naturaleza desatada”, el “más encendido defensor y crítico más despiadado” de Sevilla, colaborador de “organizaciones de caridad” como las Hermanitas de los Pobres, pionero del andalucismo que “puso a disposición de los andaluces su herramienta –que era la palabra– para alcanzar el ansiado reconocimiento de la autonomía”... Se ha dicho que ha dejado una “huella imborrable” en el mundo cofradiero, que “deja tras de sí un gran legado en forma de letras”, y que sus más de cincuenta libros “forman parte de los anaqueles de los amantes de la literatura sevillana”, etc. Algún periodista dudaba de que “en Sevilla haya una biblioteca privada tan rica” como la suya; su hijo –periodista también– recordaba lo que le decía: “Nunca te olvides de que el periodismo es la voz de los que no la tienen”; otros destacaban cuando decía a sus redactores que “dejaran a un lado sus ideas políticas para ser, sobre todo, periodistas”, o cuando les recomendaba ser honrados y nobles, dedicarse íntegramente al periodismo y no hacer nada que no quisieran que les hicieran a ellos. Alguno más recordaba sus temas de conversación favoritos: la unidad de España, la belleza femenina, la debilidad de algunos líderes políticos, el declive urbanístico de la ciudad, la Iglesia como fuerza viva… También se ha podido leer que “las izquierdas lo tachaban de retrógrado y las derechas de revolucionario peligroso”, e incluso se ha puesto en boca de algún comunista que “la izquierda estaba en deuda con sus investigaciones, como pionero de lo que se ha terminado llamando la memoria histórica”, o que fue el rescatador de la honorabilidad de dirigentes comunistas como José Díaz o Saturnino Barneto. De hecho fue en un pleno celebrado en 2006, siendo alcalde Sánchez Monteseirín y con el apoyo entre otros de IU, cuando se decidió darle a una calle el nombre de “Periodista Nicolás Salas”, calle rotulada en 2007 e inaugurada en 2012, durante la alcaldía de Juan Ignacio Zoido. Según parece no era el momento de recordar el papel que jugó como director de ABC de Sevilla en los meses anteriores y posteriores a la intentona del 23 de febrero de 1981, ni la apología constante del golpe militar de julio de 1936 que realizó durante décadas y hasta el final de su vida, ni los métodos que caracterizaban sus obras sobre la historia de la ciudad desde 1931. Me refiero a libros como Morir en Sevilla (1986), Sevilla fue la clave (1992) o La otra memoria histórica (2006), por solo citar algunos. Son cuestiones estas que recorren su época de mayor influencia. La aventura política Nicolás Salas fue en 1976 miembro fundador del Partido Social Liberal Andaluz (PSLA), un intento por parte de Manuel Clavero Arévalo y otros prohombres de la derecha andaluza –como Olivencia Ruiz, Otero Luna o García Añoveros– de crear una opción que aglutinara a una derecha deseosa de parecer de centro. Ese mismo año, en noviembre, Salas fue nombrado director de ABC de Sevilla. El PSLA se integró en UCD, y en los dos ministerios que ocupó Clavero Arévalo entre 1977 y 1979, Regiones y Cultura, Salas fue asesor con la categoría de director general. Precisamente fue en ese mismo año de 1977 cuando inauguró su sección “Sin rodeos”. El partido, que se definía entre otras cosas como andalucista y admirador de la figura de Blas Infante, duró poco. Su medio de comunicación no fue otro que el ABC dirigido por Salas, quien ya desde 1976 se prodigaba en conferencias con títulos como “Andalucía clama justicia”, “Andalucía: urge una respuesta política” o “Andalucía ante un nuevo colonialismo”, cuyo fin era la formación de un partido que “hiciera frente a los extremismos que pretenden utilizar nuestra región”. Pero a pesar de este despliegue la gente sabía qué era el ABC y qué representaba. Para saber qué relaciones hubo entre el diario dirigido por Salas y la Secretaría de Estado para la Información representada en 1981-1982 por Ignacio Aguirre Borrell contamos con la obra de Luis Santos Serra La prensa que se vendió (Carena, Barcelona, 2015). Son documentos originales los que nos permiten conocer la actitud de Salas, quien escribía a Luca de Tena: “No solo es importante lo que hacemos sino lo que dejamos de hacer; o sea, bien lo que no dejo que se haga o lo que hago morir diariamente en mi mesa de despacho”. De hecho, en sus documentos internos el gobierno de la UCD consideró que la actitud del ABC de Sevilla ante el golpe había sido fascista y golpista. Jaime García Añoveros, entonces ministro de Hacienda y que había pertenecido –como Salas– al núcleo fundador del PSLA, escribió a Aguirre Borrell al mes del golpe: “Verás que se trata del más puro fascismo, en la línea de la actuación del periódico con motivo del golpe de Estado”. Y añadía: “De todos modos, después de la conversación del lunes pasado con Guillermo [Luca de Tena] está sobre aviso”. Sencillamente, para el Gobierno, el ABC de Sevilla había apoyado el golpe. También comentaron la dudosa actitud de Salas a partir del momento en que se produjo la ocupación del Congreso. Por decir esto en el periódico que dirigía, Diario 16, Román Orozco fue demandado por Salas y condenado por la Audiencia Provincial de Sevilla en 1986 al abono de los gastos procesales y al pago de una multa de cien mil pesetas “por los daños morales sufridos por este”. En el informe interno de UCD se destaca que, frente a la portada del día 24 de febrero del ABC de Madrid, con las imágenes de Tejero pistola en mano y la agresión a Gutiérrez Mellado acompañadas del titular “Asalto armado al Congreso”, la de la edición sevillana mostraba solo la imagen de Tejero con el titular siguiente: “España: confusión e incertidumbre. Gobierno y diputados, retenidos por miembros de la Guardia Civil”. Para Nicolás Salas no había golpe militar sino “confusión e incertidumbre”, y los que estaban dentro del Parlamento no estaban secuestrados sino simplemente “retenidos”. El mismo informe establece que de la pluma de Salas no salió ni una palabra de condena al golpe; sí en cambio recurrentes paralelismos entre la etapa republicana de 1931 a 1936 y el período 1976 a 1981, con el recurso constante al terrorismo etarra para mostrar la ineficacia de la democracia. Para algunos, como en julio de 1936, todo llevaba a pensar en otros medios, justificados en todo momento por la supuesta grandeza del fin. Un mes después del golpe Aguirre comentó a Leopoldo Calvo-Sotelo que Salas “sigue cultivando la demagogia y potenciando a Clavero, que probablemente le habrá vuelto a proporcionar los fondos correspondientes”. Pese a todo lo dicho, preocupados como estaban en UCD por el empuje de El País y sabedores de las urgentes necesidades económicas del ABC, Aguirre Borrell aconsejará al nuevo presidente, Calvo-Sotelo, que apoye a los Luca de Tena. El encargado del relanzamiento del periódico será Luis María Ansón. Salas agradece la decisión a Aguirre Borrell y le envía su currículum de 29 páginas, que el otro archivará “cuidadosamente”. En torno al golpe de 23 de febrero de 1981 Desaparecida la opción política, Nicolás Jesús Salas se deslizará por otras vías. Desde fines de 1980 ya cabe rastrear, en su sección “Sin rodeos”, una serie de artículos cuya orientación ideológica ofrece pocas dudas. Artículos como “Una pregunta clave” (16/11/1980), con el mensaje de que España no estaba mejor que cinco años antes con Franco; “Fraude ciudadano” (23/11/1980), sobre la situación catastrófica de los ayuntamientos; “Jaque a la razón” (30/11/1980), sobre un país al borde del abismo; “Al rojo vivo” (07/12/1980), dedicado al terrorismo y al malestar general; “Abstención es esperanza” (14/12/1980), sobre la Sevilla “marxista”; “La izquierda exige autoridad” (21/12/1980), desenmascarando a la “izquierda marxista”; “Rojos a la española” (08/02/1981), sobre una España en manos del comunismo; “Siete reflexiones” (15/02/1981), denunciando la sinrazón de la política; “El veneno está servido” (22/02/1981), mostrando el día previo al golpe militar un panorama aterrador donde la referencia de la situación del país no es otra que julio de 1936; “Manifestaciones: un grave riesgo innecesario” (26/02/1981), promoviendo la desmovilización en pro de la Constitución frente al golpe frustrado; “Trabajador, engañado y mártir” (01/03/1981), de nuevo con el 36, ejemplo de cómo se acabó con los que ponían en peligro la paz; “Hambrientos más agitadores” (08/03/1981), sobre el frentepopulismo municipal y los peligros del comunismo; “Algún día gritarán las piedras” (15/03/1981), un alegato anticomunista, o “Marxismo contra Semana Santa” (11/04/1981), que no requiere más explicación. En ellos se pudieron leer pasajes como: “Otra vez las dos Españas… Otra vez el ciudadano español decepcionado por culpa del mal entendido partidismo [...] Otra vez España en jaque permanente, amenazada, cuando lo que de verdad desea y clama es vivir en paz. Otra vez el español con su presente y futuro pendiente de unas minorías asesinas. Otra vez el llanto de las madres de España. Y otra vez –setenta veces siete: siempre– el fantasma ensangrentado de la lucha cruel entre hermanos” (30/11/1980); “la izquierda y la derecha vergonzante prefieren el silencio cómplice al ejercicio democrático de la libertad de expresión. Aquí solo hay libertad para decir lo que interesa al rojerío y a los tontos útiles que les ríen las gracias” (07/12/1980); “La Sevilla no marxista, que es la que practica el abstencionismo y, por lo tanto, es mayoritaria, está irritada con la izquierda. Es la Sevilla que sufre las impertinencias de los concejales o el terrorismo gráfico callejero” (14/12/1980); “La izquierda suele ser muy desmemoriada, pero hay quien podría poner sobre la mesa testimonios hasta escandalosos como para demostrar que no es precisamente el marxismo quien está en condiciones de exigir autoridad. Por el contrario ha sido la derecha la que nunca dejó de alertar de los gravísimos riesgos de la inseguridad ciudadana…” (21/12/1980); “El comunismo español es idéntico al de los años treinta. Cuando hace más de medio siglo que el proletariado europeo reivindica participar en las rentas dinámicas, el PCE fundamenta su oferta electoral en el trasnochado lema ‘la tierra para el que la trabaja’. El PSOE sigue idéntico camino: una y otra vez hace el juego que interesa al comunismo” (08/02/1981); “Los líderes marxistas amenazan públicamente con endurecer su actitud frente al Gobierno y las empresas. Estas se han convertido en un campo de batalla sindical. En esta situación nadie que esté en su sano juicio invertirá una peseta. Parece que las izquierdas pretenden llevarnos al caos” (15/02/1981); “El frente popular después de las elecciones municipales, manipulando parte de los votos; las protestas de fe republicana de bases izquierdistas y la actuación comunista en los ayuntamientos y el comportamiento de los extraparlamentarios rojos están provocando el enfrentamiento de las ‘dos Españas’” (15/02/1981); “En febrero de 1981, casi medio siglo después de otro mes de febrero tristemente histórico, España es un volcán” (22/02/1981); “ABC no está ni ha estado nunca contra las expresiones populares, cuando son necesarias. Pero cuando España tiene un parlamento sobran las algaradas callejeras [contra la manifestación de condena al golpe]...” (26/02/1981); “Los detalles que reflejan las páginas de ABC de julio del treinta y seis, con las oportunas correcciones sociológicas, podrían facilitar el retrato robot para identificar a quienes hoy vuelven a poner en peligro la paz. Porque hay tres objetivos marxistas que están desarrollándose con evidente éxito: descristianizar la sociedad, controlar los medios de comunicación y hundir la empresa. (01/03/1981); “En el fondo se trata de arremeter contra ABC y su director por causas de todos muy conocidas: día a día nuestro periódico desenmascara al comunismo. De ahí la concentración de mañana, entre otras acciones subrepticias, típicamente marxistas [ante la manifestación prevista para el 23 de marzo por la actitud del periódico en el 23 de febrero y la actitud de Salas ante el comité de empresa]” (22/03/1981); “en Sevilla –como en otras ciudades andaluzas– las Hermandades y Cofradías constituyen un reto permanente para los partidos políticos y centrales sindicales de ideología marxista” (11/04/1981); etc. Frente a ese futuro que, según Salas, nos conducía al más oscuro régimen comunista, el golpe militar, aunque no fuera en vano, no alcanzó sus objetivos y al año siguiente las elecciones generales dieron mayoría absoluta a lo que él, dando rienda suelta a su imaginación, debió de considerar que era un partido marxista y que en realidad no era sino un moderado partido de centro, ajeno no ya a toda veleidad marxista sino a lo que había representado la izquierda en España durante las dos décadas anteriores. Sin embargo, la derecha mediática actuó, pese a todo, como si el socialismo hubiera ocupado el poder, práctica esta habitual en la derecha española (con la Iglesia española en cabeza, desde la transición: responder a cualquier posible amago de reforma, por leve que fuera, como si se estuviera frente a una revolución comunista. Dos años después, agotado su modelo por el cambio de signo de los tiempos, Salas dejaba la dirección de ABC y pasaba a ser adjunto a Guillermo Luca de Tena en Prensa Española S.A. La memoria histórica del franquismo La otra faceta que aquí se va a tratar de Nicolás Jesús Salas es la de escritor, en concreto de algunos de los libros que dedicó a la historia reciente de Sevilla. Salas nunca se definió como historiador pero sus obras ofrecían apariencia de historia y así han sido consideradas por muchos de sus lectores. Como no podía ser de otra forma, estas obras guardan estrecha relación con el perfil ideológico que mostró al frente del periódico. En 1986, por ejemplo, recibió el Premio Ateneo por su libro Morir en Sevilla, que definió como una “novela histórica”. Le había llegado casualmente información y material de interés sobre el pintor sueco Torsten Jovinge, una más de las víctimas de la represión fascista en Sevilla, y decidió integrarlo en una de esas ficciones suyas donde el antirrepublicanismo visceral va parejo a la justificación permanente del golpe militar. Para la antología del disparate quedará ese montaje sobre las obsesiones de Salas fabulando sin base alguna sobre la vida de Jovinge en Sevilla, intentando sembrar la duda sobre su desaparición y dejando caer que, pese a haber estado en todo momento en la zona controlada por los golpistas desde el principio, quizás fuera “un error de las milicias de uno u otro bando”. ¿Cómo olvidar las largas conversaciones entre el pintor y la serie de personajes con los que Salas lo puso en contacto, incluida la flor y nata del fascismo sevillano? Lo cual sin duda es milagroso, ya que, como sabemos por su diario, apenas hablaba español: “el intercambio de pareceres con los nativos debo dejarlo a un lado”. En realidad, por mucho que se adornara, cuando en la novela hablaba Jovinge en realidad parecía Salas. Incluso los que charlaban con él también parecían Salas. Se trataba de un monólogo polimorfo. He aquí un pionero de la llamada novela de no ficción o de la egoficción, todo un referente para Cercas y Trapiello. Su obra cumbre fue, no obstante, Sevilla fue la clave, que vio la luz en 1992. Estamos ante la mayor apología conocida sobre el golpe militar en Sevilla desde el libro de Enrique Vila “Guzmán de Alfarache” ¡18 de julio en Sevilla! Historia del Alzamiento Glorioso de Sevilla (FE, 1937). Lo cual no es de extrañar en quien mantenía públicamente, como yo mismo le pude escuchar en una conferencia celebrada a comienzos de los ochenta en la Biblioteca Pública, que Sevilla estaba en deuda con Queipo y que resultaba lamentable que la estatua ecuestre para la que había servido de modelo el hijo no hubiese podido ocupar, dadas las circunstancias sobrevenidas a partir de 1975, el espacio que merecía en la ciudad. En este libro Salas no solo  retocó a capricho la cifra de víctimas de la represión fascista sino que mantuvo que la información que manejaba sobre este asunto –un informe de la Delegación de Orden Público– procedía de lo que llamó el “Archivo Histórico de Simancas”, un archivo especializado en la  Edad Moderna. Pero veamos un ejemplo concreto del estilo de Salas. En febrero de 1984, tras sortear no pocas dificultades, pude acceder al archivo del Cementerio de San Fernando de Sevilla para investigar cómo reflejaban la represión los Libros de Enterramientos. El resultado de mi investigación vio la luz en 1990 dentro de un libro coordinado por el profesor Alfonso Braojos Garrido titulado Sevilla, 1936: Sublevación fascista y represión. Algo después de mi visita al archivo, procedente de Madrid, lo visitó Alberto Reig Tapia pero, viendo el tiempo que aquello llevaría y dada la distancia geográfica, decidió no continuar la investigación. He aquí cómo reflejó Salas estos hechos en Sevilla fue la clave, publicada dos años después: “Al autor de este libro le consta que un famoso investigador de izquierdas, llegado desde Madrid con autorización especial, tuvo el privilegio de poder acceder antes que nadie a los libros de registro del cementerio, en 1983. Pero cuando pudo comprobar que el número de víctimas que indicaban las fichas en blanco era infinitamente inferior al que él sostiene, no quiso utilizar las fuentes verdaderas. Había que mantener el mito de Sevilla como ciudad símbolo de la represión y al general Queipo de Llano como su responsable” (vol. II, p. 577). He aquí a Salas en su esencia, es decir, mezclando hechos sin relación e inventándose lo que le vino en gana aun teniendo la posibilidad de saber –porque conocía el libro referido– que ni hubo permiso especial, ni privilegio, ni por supuesto decepción alguna ante el resultado. Por el contrario, mi trabajo ofreció las pruebas de que en las fosas comunes del cementerio ingresaron 3.028 personas entre 18 de julio de 1936 y el 27 de enero de 1937, y 137 más entre febrero y octubre de este año. Pero a él, con el montaje numérico que había organizado, le interesaba mantener que fueron 1.700 víctimas, de modo que decidió que mi investigación, pese a que era seguro que la conocía desde la presentación pública del libro, nunca existió. Luego Salas ha vivido lo suficiente para saber que sus ocho mil víctimas de la represión fascista en la provincia de Sevilla se transformaban en más de trece mil, de momento, gracias a la investigación de José María García Márquez. Había ocurrido simplemente que, aunque tuvo ante sí pruebas de que las víctimas fueron bastantes más de ocho mil, decidió que no pasaran de ahí. Salas tuvo ante sí la evidencia de que el mito de la represión efectuada por Queipo y su camarilla en la provincia de Sevilla era cierto –por cada víctima de derechas cayeron treinta de izquierdas–, pero decidió ocultarlo. La última referencia debe ser para La otra memoria histórica, la réplica de Nicolás Salas al movimiento en pro de la memoria iniciado en 1996 y que en el año en que se publicó, 2006, se encontraba en su momento de apogeo. Aquí Salas aprovechó para sacar de nuevo todo lo que ya traía entre manos desde mucho tiempo antes. De sus procedimientos puede ser buena muestra lo ocurrido con una conocida fotografía que venía utilizando la propaganda franquista desde que en 1936 comenzaran a publicarse los llamados Avances de la Causa General. La imagen mostraba las víctimas de una masacre que tuvo lugar en Talavera de la Reina en septiembre de 1936. Fue utilizada por Salas en diferentes ocasiones situándola en diversos lugares y diciendo siempre que se trataba de víctimas de derechas. Aparecía en Sevilla fue la clave como muestra del terror practicado por las milicias del Frente Popular, sin citar la localidad, ya que deseaba relacionarla con Andalucía. Pero fue sobre todo en La otra memoria histórica donde, además de aludir a la “barbarie marxista”, decidió situarla en Montoro. Lo cierto, sin embargo, es que para cuando Salas escribió dicho libro ya se sabía que lo que mostraba dicha foto era una masacre cometida por las fuerzas de Yagüe tras la ocupación de Talavera de la Reina en que las víctimas fueron campesinos gallegos que se encontraban allí para la siega. Tampoco creo que modificara la idea de Salas el hecho de saber que el autor de la foto no era Serrano sino el nazi Roland Strunk, jefe del espionaje alemán en España. Al servicio de la Causa Nicolás Jesús Salas siempre fue fiel al espíritu del ABC, un periódico monárquico, profundamente reaccionario, que cuando era conveniente apoyaba dictaduras como la de Primo de Rivera, golpes militares fascistas como el de julio de 1936 o dictaduras sangrientas como la de la oligarquía que llevó a Franco al poder. Un medio en el que era imposible distinguir entre información y propaganda y cuyo uso para la investigación histórica ha de ser por fuerza sumamente cauteloso. Bastará con recordar lo que hizo el periódico con la secuencia de hechos que va de la llamada “semana sangrienta” del verano de 1931 al “alzamiento” del verano del 36. La consulta del ABC solo sirve para conocer la visión del periódico o, lo que es lo mismo, para saber qué pensaban los sectores más conservadores de la sociedad española. Esta era la base de los libros de Salas. En este mismo sentido, en los trabajos de Salas no cabe establecer una separación entre la base documental, que en teoría podría ser de interés para cualquier interesado en el tema, y el tratamiento que de ella hacía el autor. Hablamos de obras en que las fuentes básicas suelen ser prensa y libros, ambas por lo general de similar sesgo ideológico. Esto dio lugar a un conglomerado que fue pasando de libro a libro sin cesar, por más que título y factores variaran. Es común a este tipo de enfoque incurrir en hechos como no mencionar autores y obras que se salen de ese marco y también “jugar” con la procedencia de ciertos documentos, bien por el uso peculiar que se ha hecho de ellos o simplemente para que los demás, al no saber dónde están, no puedan extraer conclusiones diferentes. Lo que sí hay que reconocer a Salas es que gracias a sus relaciones con ciertos sectores tuvo acceso a fondos privados inaccesibles para los demás y aportó algunas fotografías de indudable valor. Cuestión aparte es la valoración que de todo ello hiciera con sus comentarios. En este mismo sentido hay que destacar que en una ciudad como Sevilla al director de ABC se le abrían todas las puertas. Sorprende la dureza extrema con que fustigó todo lo relacionado con la Segunda República, reducida a una serie de ismos (laicismo, anticlericalismo, comunismo, socialismo, frentepopulismo y marxismo) frente a la magnanimidad casi beatífica con que reivindicó calles para comunistas como José Díaz o Saturnino Barneto, pertenecientes ambos a ese engendro deshumanizador que denominaba el “Moscú sevillano”, muy en la línea del imaginario de las derechas de los años treinta y con el que aludía a los barrios obreros de la zona norte de la ciudad. Viene a la cabeza la frase del general Custer de que el único indio bueno es el indio muerto, al que incluso se le puede levantar un monumento. Cumple también otra función: quien pide una calle para un comunista puede pedir otra para un fascista sin llamar mucho la atención. También sirve para ampliar el abanico de compradores. Llegados a este punto es el momento de recordar la cuestión inicial: el tratamiento que la prensa local dio a la figura de Nicolás Jesús Salas con motivo de su fallecimiento. No solo olvidaron todo lo dicho sino que ni siquiera recordaron lo que podría considerarse su testamento político: el artículo “Queipo de Llano en la Macarena” (Correo de Andalucía, 22/09/2017). Se trata de un apasionado canto a Franco y a Queipo, al que considera salvador de vidas y haciendas. Para Salas, aunque fuera diezmándola, ambos se desvivieron por la clase obrera. En consonancia con ciertas corrientes ideológicas el ex director de ABC proponía no olvidar el contexto: “Para juzgar a las personas hay que ponerse en las circunstancias del tiempo y lugar que vivieron…”. Por ello concluía en que “Queipo de Llano hizo militarmente en 1936 lo que tenía que hacer… Y punto”. O sea que el golpe y la masacre estuvieron justificados. Una declaración como ésta en otros países democráticos constituye delito y está penada. Salas veía bien la operación de lavado que hizo la Hermandad de la Macarena con la lápida de Queipo hace unos años, cuando sobre lo del “Excmo. Teniente General” colocaron “Hermano Mayor Honorario”, y sobre la fecha clave de “1936”, el escudo de la Hermandad. Escribía Salas: “Estuviera [sic] bueno que la Hermandad de la Macarena acudiera al clamor de venganza que siempre ha expresado la plebe radical. Nada más anticristiano que la soberbia del vengativo”. La admiración de Salas por un individuo con el pasado criminal de Queipo fue en aumento a lo largo de su obra. Solo desde esta óptica se entiende que unos meses antes de su muerte escribiera que “el hombre que dirigió aquella guerra fratricida y salvadora fue Queipo de Llano”. Lo que las investigaciones de las últimas décadas hubieran podido aportar sobre Queipo nada le importaba. Ya decía para acabar en el artículo que comentamos: “Ahora podrán decir y escribir lo que quieran, pero la historia, la verdad, no la borra nadie. Como cristianos decimos como Jesús: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen…”. El diario que dirigió Nicolás Salas representó el modelo opuesto a lo que debe ser el periodismo en una sociedad democrática. En él los fines siempre justificaron los medios. Por conocida que sea la trayectoria conservadora y reaccionaria del ABC desde principios del siglo XX, la edición sevillana alcanzó niveles difíciles de imaginar en un país en el que hasta El Alcázar se definía como diario “liberal”. La información estuvo siempre relegada en función de los intereses del medio, de ahí que predominase el tratamiento propagandístico de la realidad. Todo esto alcanzó su culmen en esos años y concretamente en los meses anteriores y posteriores al golpe militar de febrero de 1981. Basta remitir a los informes internos de la Secretaría del Estado para la Información, que no estaban redactados por rojos ni marxistas sino por gente tan respetable para el ABC como Ignacio Aguirre Borrell o Jaime García Añoveros. Al fin, ¿dónde quedó aquello de que el periodismo es la voz de los que no la tienen o lo de que para ser buen periodista hay que dejar de lado las ideas políticas? Su faceta de escritor fue una prolongación de la anterior. Su etapa al frente del ABC le permitió ocupar un gran espacio en una ciudad donde la universidad, dado el peso de la herencia franquista y la gran influencia del Opus, se negó a investigar, en el momento que correspondía hacerlo, lo ocurrido a consecuencia del golpe militar de 18 de julio de 1936. Hasta tal punto llegó esta dejación que en 1975 el apéndice de la historia de Sevilla dedicado al siglo XX fue encomendado por el Secretariado de Publicaciones de la Universidad a Nicolás Salas. Y no acabó ahí la colaboración, ya que en 1990 nuevamente la universidad le publicó El Moscú sevillano, presentado el 29 de octubre en un acto presidido por el entonces rector Javier Pérez Royo. Casualmente ese mismo día se presentó Sevilla, 1936: Sublevación fascista y represión. Solo en este extraño contexto se entiende que sus procedimientos, completamente ajenos al periodismo, a la historia y a la literatura, consiguieran semejantes avales. Las alabanzas procedentes de la prensa sevillana de papel y sus silencios son lo que cabía esperar. Otro análisis merece el hecho de que la presidenta de la Junta, que dice ser de un partido entre cuyas siglas hay una “S” de Socialista y una “O” de Obrero, considere a Salas “maestro de muchas generaciones” y “cronista y memoria viva de la ciudad”. O que alguien de IU afirmara, como recogió Correal, que Salas fue pionero de la Memoria Histórica. Así, esa historia oculta tuvo que ser hecha durante mucho tiempo desde fuera de la Academia por investigadores e historiadores que ni disponían de fondos públicos para la tarea ni tenían un periódico a su servicio. Esto permitió que se diera una versión ajena por completo a la historia y a sus métodos de una etapa tan importante del pasado reciente de la ciudad. Era la “historia” como instrumento al servicio de una ideología. Una versión mistificadora cuyo objetivo no fue otro que prolongar la versión de los golpistas del 36, de los vencedores de la guerra civil, hasta convertirla casi en objeto de culto, como los restos de Queipo y el auditor Bohórquez en la basílica de la Macarena. Sin duda ese objetivo se ha cumplido incluso en demasía. (Fuente: CTXT revista contexto / Autor: Francisco Espinosa Maestre)



  • Palestina: Descolonización, no paz
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    17/05/2018
    Setenta años después de la creación del Estado de Israel ya no podemos hablar de conflicto israelí-palestino. Los fundadores del Estado de Israel fueron principalmente personas que se establecieron en Palestina en el comienzo del siglo XX. Vinieron sobretodo de Europa del Este inspirados por ideologías nacionalistas románticas en auge en sus países de origen, decepcionados por su incapacidad para asimilarse a estos nuevos movimientos nacionalistas y entusiasmados por las perspectivas del colonialismo moderno. Algunos eran antiguos miembros de movimientos socialistas que esperaban fusionar su nacionalismo romántico con experimentos socialistas en las nuevas colonias. Palestina no siempre fue su única opción pero se convirtió en la preferida cuando se hizo patente que encajaba bien con las estrategias del Imperio británico y la visión del mundo de los poderosos cristianos sionistas a ambos lados del Atlántico. Desde la Declaración Balfour de 1917 y durante todo el período del Mandato británico de 1918-1948, los sionistas europeos comenzaron a construir la infraestructura para un futuro Estado con la ayuda del Imperio británico. Ahora sabemos que esos fundadores del Estado judío moderno eran conscientes de la presencia de una población nativa con aspiraciones propias y con su propia visión de futuro para su patria. La solución a este “problema” –en lo que se refiere a los fundadores del sionismo– fue des-arabizar Palestina para facilitar la vía hacia el surgimiento del Estado judío moderno. Fueran socialistas, nacionalistas, religiosos o laicos, los dirigentes sionistas planearon el desalojo poblacional de Palestina desde la década de 1930. Al final del Mandato británico los líderes sionistas tenían claro que lo que ellos imaginaban como un Estado democrático solo podría existir sobre la base de una presencia judía absoluta en su territorio. Setenta años de limpieza étnica sostenida Aunque oficialmente aceptaron la partición endorsada por la resolución 181 de 29 de noviembre de 1947 (sabiendo que sería rechazada por los palestinos y por el mundo árabe), la consideraron como un desastre porque preveía para el Estado judío casi la misma cantidad de palestinos que de judíos. Que esa resolución únicamente otorgara el 54% de Palestina al Estado judío lo consideraron igualmente insatisfactorio. La respuesta sionista a ese reto fue embarcarse en una operación de limpieza étnica que expulsó a la mitad de la población de Palestina y demolió la mitad de sus pueblos y la mayoría de sus ciudades. La respuesta panárabe, insuficiente y tardía, no pudo evitar que el sionismo se apoderase del 78% de los territorios palestinos. Sin embargo, estos “logros” no resolvieron el “problema de Palestina” para el recién fundado Estado de Israel. Al principio pareció manejable: la minoría palestina que quedó en el interior de Israel fue sometida a un severo gobierno militar y al mundo ni le preocupó ni cuestionó el alarde israelí de ser la única democracia de Oriente Próximo. Además, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) se fundó en 1964 y tardaría en influir en la realidad sobre el terreno. Entonces pareció que líderes del mundo árabe como Gamal Abdel Nasser irían al rescate de Palestina. Ese momento histórico de esperanza, sin embargo, fue breve. La derrota del ejército egipcio en la guerra de junio de 1967 y su éxito parcial en la guerra de octubre de 1973 disminuyeron el compromiso oficial egipcio con Palestina. Desde entonces ningún régimen árabe se ha interesado de verdad por el destino de Palestina a pesar de que las sociedades árabes lo han hecho suyo plenamente. La guerra de junio de 1967 permitió a Israel hacerse con la totalidad de la Palestina del mandato pero eso solo profundizó el problema de colonización al que ya estaba haciendo frente: más territorio suponía más población nativa. La guerra también transformó el núcleo de la dirección del Estado judío: el pragmático Partido Laborista fue reemplazado por los revisionistas de derechas y por los nacionalistas, menos preocupados por la imagen exterior de Israel. En cambio, estaban decididos a quedarse con los territorios ocupados como parte del Estado de Israel manteniendo la limpieza étnica de 1948 por otros medios: transfiriendo a la población local, enclaustrándola y despojándola de todo derecho civil y humano elemental y, al mismo tiempo, institucionalizando un nuevo marco legal para la minoría palestina del interior de Israel que perpetuase su estatuto como ciudadanos de segunda categoría. La resistencia palestina en forma de dos intifadas y las protestas civiles dentro de Israel no han impedido que el Estado judío haya establecido a principios de este siglo un Estado judío de apartheid en toda la Palestina histórica. La resistencia palestina, ignorada por los países árabes y por el resto del mundo, han provocado acciones bárbaras y extremas de Israel que han menoscabado su condición moral ante el mundo. Sin embargo, la “guerra contra el terrorismo” tras los ataques del 11-S, los amargos frutos de la invasión anglo-estadounidense de Iraq, y la Primavera Árabe permitieron a Israel mantener sus alianzas estratégicas con las élites políticas y económicas de Occidente y más allá (con China e India, e incluso Arabia Saudí). Hasta ahora la ambigua situación internacional no ha debilitado la realidad económica de Israel. Se trata de un país con un alto desarrollo tecnológico y de economía neoliberal que ha afrontado bien la crisis de 2008 pero que cuenta con una de las mayores brechas en desigualdad y polarización entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Esta volátil realidad socioeconómica provocó en 2011 un movimiento de protesta popular, aunque resultó bastante ineficaz. Sin embargo, siguen latentes las condiciones para otra gran oleada de protestas que podría desencadenarse de producirse otro levantamiento palestino o una guerra como consecuencia de la imprudencia de la política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Ambos están haciendo todo lo posible para arrastrar a Israel a una guerra con Irán y Hezbolá. De la descolonización a la paz Setenta años después de su creación, Israel es un Estado racista y de apartheid cuya opresión estructural de los palestinos sigue siendo el principal obstáculo para la paz y la reconciliación. Es mucho lo que ha conseguido fusionando comunidades judías de todo el mundo en una nueva cultura hebrea y creando el ejército más fuerte de la región. Sin embargo, todos estos logros no han legitimado al Estado ante todo el mundo. Paradójicamente, solo los palestinos podrían otorgarle plena legitimidad o aceptar como legítima la presencia de millones de colonos judíos mediante la solución de un solo Estado. El proceso de paz reproducido y orquestado por Estados Unidos desde 1967 ignoró por completo la cuestión de la legitimidad israelí y la perspectiva palestina del conflicto. Esta indiferencia junto con las iniciativas diplomáticas que no cuestionaron la ideología sionista que conforma las actitudes de la mayoría de los judíos israelíes son las principales razones de su fracaso. En 2018 ya no se puede hablar de conflicto árabe-israelí. Los regímenes árabes están dispuestos a establecer relaciones estratégicas con Israel a pesar de la objeción de su ciudadanía y, aunque todavía existe el riesgo de una guerra israelí con Irán, por el momento no parece que vaya a involucrar a ningún Estado árabe. Desde nuestro punto de vista parece igualmente inútil seguir hablando de conflicto israelo-palestino. La terminología correcta para describir el estado actual de las cosas es la continuación de la colonización israelí de la Palestina histórica, o como lo llaman los palestinos “al Nakba al Mustamera” (la Nakba en desarrollo). Por lo tanto, 70 años después hay que recurrir a un término que puede parecer obsoleto para describir lo que realmente puede traer paz y reconciliación a Israel y Palestina: descolonización. Cómo ocurra exactamente aún está por ver. Requeriría en primer lugar una posición palestina más precisa y unida sobre el desenlace político o la actualización del proyecto de liberación. Tal proyecto contará con el apoyo de israelíes progresistas y de la comunidad internacional, que también tendrán que hacer su parte. Deben trabajar para la creación de una democracia para todos desde el río hasta el mar basada en la restitución de los derechos denegados a los palestinos en los últimos 70 años, el principal de los cuales es el derecho al retorno de los refugiados. Este no es un plan a corto plazo y requeriría una presión sostenida sobre la sociedad israelí para que renuncie a sus privilegios y se enfrente a la verdad de que esta es la única forma de llevar la paz y la reconciliación a un país desgarrado desde dentro. (Fuente: Rebelión / Autor: Ilan Pappe)



  • El Estado de Israel en su 70 aniversario: ni legítimo ni democrático
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    15/05/2018
    El Estado de Israel puede celebrar en su 70 aniversario el cenit de su poder militar, así como un historial de abusos y exacciones que muy pocos Estados, a lo largo del tiempo, han conseguido acumular. En estos momentos dirige sus provocaciones y amenazas a la última potencia regional que puede hacerle frente, Irán, aprovechándose de una circunstancia histórica singular, como es la devoción que le profesa el presidente norteamericano, Donald Trump, que en realidad actúa como pelele del Estado sionista. Aun así, no hay que cejar en el análisis del sionismo y su criatura, una anormalidad permanentemente perturbadora en la escena internacional. Un Estado sionista, que pretende ser judío (racial), pese a que nadie puede esperar que represente “a los judíos de todo el mundo”. Su carácter de sionista marca el triunfo de una secta, o una filosofía política, que ha aprovechado, y aprovecha, las circunstancias históricas con señalada habilidad e incontestable éxito para imponerse a otros pueblos, a la legalidad internacional y a la justicia universal. El Estado que surgió en la Palestina árabe de 1917 fue el resultado de la increíble indecencia del Gabinete británico, que concedió una tierra que no le pertenecía al movimiento sionista, como resultado de las tremendas presiones que éste ejerció sobre aquél. El proceso que siguió, consistente en esencia en el empeño (por los sionistas) y la complicidad (por los británicos) por alterar la mayoría palestina mediante una inmigración judía masiva, fue un espectáculo continuado de crímenes coloniales y sionistas, que la resistencia palestina no pudo afrontar por ningún medio; un proceso demográfico e inmobiliario respaldado por ingentes medios financieros En su 70 aniversario, el Estado sionista se abate –por anexión, ocupación o control– sobre un espacio físico que excede en mucho el territorio que le atribuyó en 1947 (con muy dudosa legalidad) la Asamblea General de las Naciones Unidas, gracias al botín de guerra resultante de cada enfrentamiento armado con los Estados árabes vecinos, así como al sometimiento de la población palestina prácticamente inerme, a los que su crecientemente poderosa maquinaria de guerra ha humillado una y otra vez. Con este panorama, tan resumido como insuficientemente descrito en felonías, sólo el sionismo y sus simpatizantes pueden pretender que el Estado así construido deba considerarse legítimo o ni siquiera democrático. Porque en cuanto a la pretendida legitimidad histórica sobre el territorio que ocupa en la Palestina histórica, es decir, a los bien conocidos “derechos eternos” y profundos, lo que se sabe muy bien es que se trata de la promesa exclusivista que un Dios exclusivo hace al pueblo, digamos pre judío, surgido de la Baja Mesopotamia, de la tierra de otros: la de los cananeos. Así lo hace el relato del Pentateuco, o Torá; y en base a esto los ateos sionistas exigieron al Imperio británico una segunda promesa sobre una tierra que no le pertenecía (antes incluso de arrebatárselo a los turcos, últimos dueños de ese territorio durante cuatro siglos): la Palestina de la Siria histórica. Esta legitimidad, imposible de reconocer, la ha impuesto Israel a lo largo de la historia mediante la guerra y la imposición, inspirado casi siempre por ese Dios atroz que, por otra parte, no ha dejado de castigarle, en más de una ocasión, con penas proporcionadas a sus inmensos crímenes… Se trata del relato, mítico y contrahecho, que la literatura bíblica ofrece al mundo con éxito sin par. Hay que destacar que esa legitimidad imposible, es decir, la ilegitimidad pretendida por los sionistas viene aflorando en el trabajo científico de los llamados “nuevos historiadores israelíes” que, al igual que muy serios arqueólogos, también israelíes, ya no admiten la manipulación. Al mito de la legitimidad histórica se añade el de la constitución, frente a los vecinos Estados árabes incultos y semisalvajes, de un Estado democrático de corte occidental, como obra ejemplar de los sionistas europeos, originarios en su mayor parte del Imperio ruso y la URSS. Un mito tan difícil de digerir como fácil de derrumbar, sobre todo si atendemos a la tensión y el estrés a que Israel somete al mundo debido a su explosiva excepcionalidad, ya que sus provocaciones e injerencias bélicas en la región amenazan con crisis que pueden resultar de un alcance dramático fatal. Porque no son sólo las elecciones periódicas ni el parlamento lo que define en realidad a un Estado como democrático, y menos cuando se trata de un Estado fanático de hecho (en la política) y teocrático de inspiración (por la historia). A la pretensión democrática se oponen, frontalmente, (1) la invasión, ocupación y pillaje de territorios de otros pueblos y otros Estados, con la práctica continuada de limpieza étnica, así como el rechazo a reconocer los derechos (como así hizo la ONU) de los 800.000 palestinos que abandonaron hogares y bienes en 1948-49, manu militari (la Nakba siempre presente) de resultas de la primera guerra árabe-israelí y del plan previsto por el primer Gobierno sionista de despoblación de las aldeas y ciudades palestinas, alterando inmediatamente los límites geográficos de la resolución de la Asamblea General; (2) la discriminación legal de los árabes israelíes; (3) la continua producción de legislación basada en la guerra y el “derecho de conquista”, así como la de carácter racista y de expolio sobre las poblaciones palestinas y sus recursos naturales y económicos, con estrangulación de Cisjordania y, más aún, de Gaza; (4) la violación sistemática de los Derechos Humanos en los territorios palestinos y las cárceles que encierran a miles de militantes; (5) las interferencias religiosas múltiples y decisivas, de partidos religiosos, ultras y xenófobos que imponen políticas incompatibles con una democracia ordinaria (laica); (6) el permanente desafío a la legalidad internacional, incluyendo numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad y la Asamblea General, no siendo menor el rechazo a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear, pese a disponer del arma atómica desde los años de 1960, pretendiendo mantenerse como la única potencia nuclear en Oriente Próximo; (7) el racismo declarado y práctico, con partidos y líderes que más se alinean con la tipología nazi que con la cultura o la espiritualidad judías; (8) la constitución de hecho de un sistema de apartheid en los territorios palestinos, que comporta la conversión de Cisjordania en bantustán, con el infamante muro que la cerca, y la asfixia física de Gaza, que son objetivos y políticas orientadas a la anexión de la Cisjordania y Jerusalén, con la proliferación, respaldada oficialmente, de asentamientos pirata de colonos y la continua humillación de la Autoridad Palestina resultado de los Acuerdos de Oslo de 1993; (9) la prolongada vigencia del estado de excepción y el predominio de un poder militar incontestado, configuradores de un régimen militar-policial; (10) las periódicas y demoledoras operaciones militares de represalia y castigo contra los militantes palestinos y las poblaciones civiles, como sucede con la Franja de Gaza. Frente a estos obstáculos, que tan radicalmente dificultan que Israel sea considerado un estado legítimo y democrático, éste exhibe como argumentario estructural que quienes luchan por su patria expoliada, oponiéndose al invasor y ocupante, son terroristas y que quienes en todo el mundo critican sus crímenes continuados, son antisemitas; y en esto le sigue, entre el fervor y la ignominia, casi todo el Occidente judeo-cristiano. (Fuente: Cuarto Poder / Autor: Pedro Costa Morata)



  • Movimiento de Liberación Nacional Vasco, fin del proceso histórico
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    09/05/2018
    (Texto bilingüe) Castellano Hemos titulado así el documento porque las diversas transformaciones que se han producido en el interior de la lucha de liberación nacional de clase de Euskal Herria apunta al fin del proceso, lo que quiere decir que ha desaparecido la unidad de objetivos y de estrategia que dio cuerpo al Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) a comienzos de la década de 1960. Más concretamente, que parte del MLNV ha abandonado esos objetivos, optando por otros totalmente diferentes. Hay muchos hechos que nos llevan a afirmar lo que hemos planteado en el primer párrafo: los ataques a los sectores que apuestan por la amnistía de los presos políticos, el impulso a los debates que llevan a la desestructuración del colectivo de presos políticos mediante el sálvese quien pueda; el respaldo dado a las fuerzas de seguridad del Estado dado por EHBildu tras los atentados de Barcelona; el abandono de la construcción nacional con el proyecto de los diversos «demos», que no es sino una forma pomposa de aceptar la partición institucional impuesta. Lo que marca el fin del proceso, su liquidación, es la disolución de la organización socialista revolucionaria para la liberación nacional ETA, después de un largo proceso de repliegue y desarme (no solo militar). Ha asumido la lógica del perdón y el deseo de que nada de esto hubiera ocurrido, pero si heredaron/heredamos «aquella violencia», la práctica de la autodefensa nacional y de clase apareció como necesidad histórica. A decir de Simone de Beauvoir «toda opresión genera un estado de guerra», en la defensa contra estas opresiones nació ETA y el MLNV. Aunque expresen que no desean que las generaciones venideras recojan un futuro de violencia, la continuidad de la opresión plantea la continua necesidad de la autodefensa, ya que «el pueblo desarmado siempre sufrirá opresión» y «solamente los pueblos mal organizados no pueden conseguir objetivos grandes». Hace solo cinco o siete años cualquiera de estos hechos hubiera creado tensiones insoportables en muchas áreas del MLNV. Ahora la férrea estructura de control de lo que puede leer la militancia oficial ha logra su aceptación. ¿Por qué? Porque la Izquierda Abertzale asume la lógica española, la del reformismo, la del euroimperialismo y la del capital. Es tal el contraste entre, por un lado, el último medio siglo de avance estratégico hacia una Euskal Herria euskaldun, socialista, antipatriarcal, independiente y unificada y, por otro lado, la aceptación de la lógica de la explotación española que se expresa actualmente, que la dirección del reformismo abertzale tiene que ofrecer una alternativa que justifique semejante giro al orden. ¿Qué se propone a cambio? EH Bildu busca la «unidad estratégica» con el PNV para avanzar junto con otras fuerzas sociales y políticas de Nafarroa e Iparralde hacia la Euskal Herria de las «tres velocidades», es decir, los procesos de acercamiento lento, parlamentario, y siempre legal, de los tres territorios creando una Comunidad estatal vasca. ¿Y Sortu? Desde la perspectiva de la praxis revolucionaria, Sortu no existe. Nos explicamos: la verdadera «unidad estratégica» de la burguesía vasca con el Estado español y francés; los datos crecientes que indican que se está agotando la corta y superficial recuperación económica que ha enriquecido aún más a la clase dominante; el empeoramiento de las condiciones de vida del pueblo trabajador; el ahondamiento de las crisis estructurales que pudren las bases del Estado español y que explica por qué y para qué se ha aplicado el 155; la intensificación de la guerra lingüístico-cultural; la impunidad de las fuerzas represivas –esas a las que loa EH Bildu en su Declaración de los Diputados españoles– y el endurecimiento y ampliación de las persecuciones; el caos internacional fríamente provocado por la Administración Trump, esa a la que felicitó EH Bildu; los datos que demuestran que no se ha acabado la crisis mundial iniciada en 2007 y que puede agravarse… Lo que ahora es el núcleo de la izquierda abertzale pasa de ser el principal promotor del proceso a ser su antagónico, asegurando la continuidad del proyecto reformista con el que se sustituye el históricamente revolucionario. Y preguntamos ¿Qué dice Sortu antes esto? Sortu no dice ni hace nada sistemático, continuado y radical contra un presente y un futuro terrible, excepto actos puntuales y muy breves como, por ejemplo, el del centenario de la revolución rusa de 1917, que no podía faltar, y apenas nada más. Sortu deja el grueso de la imprescindible formación teórico-política en manos de Iratzar, Gara. Txalaparta, EH Bildu (Alternatiba)… y así va retrocediendo la conciencia socialista en la militancia que aún sigue en Sortu. Han liquidado el proceso de liberación nacional y social. Amplios sectores de la izquierda abertzale se sienten como si estuvieran chapoteando en el pantano del institucionalismo español, sin objetivos claros a los que dirigirse. Hay que hablar radicalmente claro. Hay que llamar a las cosas por su nombre, descubrir las contradicciones, explicarlas con paciencia y efectividad pedagógica según los niveles de conciencia del pueblo. El silencio o la demagogia reformista pese a su palabrería pomposa refuerzan al poder dominante. La verdad siempre es revolucionaria, no decirla siempre es reaccionario. Pero el problema del reformismo abertzale es mucho más grave: no quiere saber la verdad, no quiere profundizar en las contradicciones por lo que le es imposible saber qué es la realidad y como revolucionarla. Sin embargo, practicar la verdad es más urgente que nunca antes. Lo es porque el capitalismo no tiene otra solución a su crisis que no sea la de masificar la injusticia; porque el reformismo es un fiasco; y porque desde la izquierda nacionalista española se multiplican los cantos de sirena para, en aras de una unidad supranacional, intentar dirigir desde el Estado español las luchas de liberación de las naciones oprimidas por el mismo Estado. La propia reaparición de la lucha de clases en la escena de la história vuelve a dejar al reformismo como inútil en su parlamentarismo legal, y aunque intenten vehiculizar las luchas a los despachos estas reaparecen, en los últimos meses las luchas estudiantiles, las reivinidicaciones de las mujeres y las movilizaciones feministas más masivas de las últimas decadas en torno al 8M y la sentencia contra «la manada», las también masivas movilizaciones de los jubilados en defensa de sus pensiones y de las de sus hijas, la reaparición de luchas económicas a nivel sindical, las movilizaciones por los chavales de Altsasu, encarcelados más de 500 días tras las provocaciones de las fuerzas de ocupación… La lucha siempre desborda al reformismo sacando a la luz con su radicalidad la necesidad de una alternativa que responda a su realidad. Este fin del proceso histórico afecta también a los sectores que en los últimos años hemos trabajado en la reconstrucción del MLNV, tarea titánica que hasta el momento no ha sido posible realizar y que aparece como un trabajo de largo alcance. Es necesario construir y organizar un nuevo proceso que vertebre, en este siglo XXI, al pueblo trabajador vasco actual en la lucha contra la opresión de clase, nacional y de género, nudo gordiano que no se ha conseguido desatar en los últimos sesenta años. La creación de una nueva estrategia revolucionaria es la principal tarea a desarrollar en los próximos tiempos .Aunque como Aurrerantz hemos cumplido una etapa creemos que la aceptación de la estrategia reformista nos lleva al desastre y que en la medida que construyamos organizaciones y movimientos revolucionarios avanzaremos para desatar ese nudo que nos ahoga. La rebelión es necesaria para los pueblos que oprimidos. Es hora de organizarse. ¡Socialismo e independencia! Aurrerantz   Euskera Halako izenburua jarri diogu dokumentuari, Euskal Herriko nazio eta klase askapenerako mugimenduaren barnean izandako eraldaketek prozesuaren amaiera adierazten baitigute. Horrek esan nahi du, 60ko hamarkadaren hasieran, Euskal Nazio Askapenerako Mugimendua (MLNV-ENAM) gorpuzturiko helburu zein estrategia bateratuak desagertu egiten direla, zehazkiago, MLNV-ENAMeko zati batek uko egin diela orduko helburuei, eta guztiz desberdinak diren xedeen aldeko hautua egin duela. Egitate ugarik baieztatzen digute aurreko paragrafoan adierazitakoa: preso politikoen amnistia aldarrikatzen duten sektoreen aurkako erasoak, preso politikoen kolektiboa desegituratzeko asmoz bultzatutako eztabaidak, nork bere buruaren onurari begirako metodoa erabiliz; Bartzelonako atentatuen aurrean EH Bilduk estatuko segurtasun-indarrei eskainitako babesa; «demos» deiturikoei buruzko proiektuaz baliaturik nazio eraikuntza bertan behera uztea, hau da, inposaturiko zatiketa instituzionala onartzeko hotsandiko modu bat besterik ez. ETA, nazio askapenaren aldeko erakunde sozialista eta iraultzailearen desegitea da, zinez, prozesuaren amaiera, bere likidazioa, markatzen duena, atzera-egiteko eta desarmatzeko prozesu luzea burutu ondoren, eta ez soilik maila militarrean. Barkamenaren logika onartu eta «oxala ez balitz halako ezer inoiz gertatu» adierazi egin du, alabaina, bahiz eta «indarkeria hura» herentzian jaso zuten/genuen, nazio eta klase autodefentsaren praktika agertu zitzaigun premia historiko gisa. Simone de Beauvoir-ek zera zioen: «zapalkuntza orok gerra-egoera eragiten du», eta aintzat eduki beharra dago ETA zein MLNV-ENAM halako zapalkuntzei aurre egiteko sortu egin zirela. Datozen belaunaldientzat indarkeriazko etorkizunik nahi ez dutela adierazi badute ere, zapalkuntzak bere horretan dirau, eta horrek autodefentsaren beharra planteatzen du, izan ere, «herri desarmatua, betirako zapaldua» eta «solik gaizki antolatuta dauden herriek ez dute maila handiko helbururik lortuko». Duela bost edo zazpi urte goian aipaturiko edozein egitatek tentsio jasanezinak eragingo zituzkeen MLNV-ENAMeko esparru askotan. Gaur egunean, ordea, militantzia ofizialak halakoak onartu egiten ditu, irakurtzen duenaren inguruko kontrol hertsia ezarri zaiolako. Zergatik? Bada, Ezker Abertzaleak espainiar logika bere egin duelako, erreformismoaren, euroinperialismoaren eta kapitalaren logika bera. Euskal Herri euskalduna, sozialista, antipatriarkala, independentea eta batua izan zen azken mende-erdiko aurrerakuntza estrategikoa, hala ere, hain da handia estrategia horren eta egungo espainiar esplotazioa onartzen duen logikaren arteko kontrastea, ezen erreformismo abertzalearen zuzendaritzak, ordena aldera emandako bira justifikatzearren, alternatiba bat eskaini behar izan baitu. Zer eskaintzen du EH Bilduk trukean? Nafarroa eta Iparraldeko indar sozial eta politiko batzuekin batera EAJrekiko «batasun estrategikoaren» bila dabil, «hiru abiadurako» Euskal Herriaren bidean aurrera egite aldera, hau da, hiru lurraldeak hurbiltzeko prozesu geldoak maila parlamentarioan eta betiere legearen barruan, euskal estatuko komunitatea eratzeko helburu duena. Baina Sortu zer? Praxi iraultzailea kontuan izanda Sortu ez da existitzen. Honatx horren azalpena: euskal burgesia eta espainiar eta frantses estatuen artekoa da benetako «batasun estrategikoa»; geroz eta datu gehiagok erakusten dutenez, amaitzear dago klase menperatzailea gehiago aberastu duen azaleko susperraldi ekonomiko laburra; herri langilearen bizi baldintzek okerrera egin dute; espainiar estatuko oinarriak usteltzen dituzten egiturazko krisiak handiagotu egin dira, 155. artikulua aplikatzeko zergatia haietan datzalarik; gerra linguistiko-kulturala areagotu egin da; indar errepresiboen inpunitatea –EH Bilduk bere espainiar Diputatuen Adierazpenean goraipatzen dituen berberak– eta jazarpenak gogortu eta gehiagotu egin dira; Trump administrazioak hotz-hotzean sortutako nazioarteko kaosa, EH Bilduk zoriondu zuen berbera; 2007an hasitako munduko krisialdia amaitu gabe egoteaz gain, larriagotu egin daitekeela, datuek adierazten diguten bezala… Ezker abertzaleko oraingo guneak, sustatzaile nagusia izanik, prozesuaren aurka agertu duen jarrera, era horretara, historikoa zuen proiektu iraultzailearen ordez, proiektu erreformistaren jarraipena bermatzea erabaki du. Hurrengo galdera hau luzatzen dugu: zer dio Sortuk horren inguruan? Sortuk ez du orainaldiaren eta etorkizun izugarriaren kontrako ezer aipatzen, eta ez du sistematikoa, etengabekoa eta erradikala den ezer egiten, noizean behingo ekintza labur batzuk izan ezik, kasu baterako, 1917ko Errusiako iraultzaren mendeurrenari buruzkoa, horretan ezin zuen hutsik egin, baina ezer gutxi. Prestakuntza teoriko-politikoaren zatirik handiena Iratzar, Gara, Txalaparta, EH Bildu (Alternatiba) eta enparauen esku uzten du, horrenbestez, atzerapauso nabarmena eragiten dio oraingo militanteen kontzientzia sozialistari. Bestalde, nazio eta gizarte askapenerako prozesua likidatu egin dute. Ezker abertzaleko sektore ugari sentitzen da espainiar instituzionalismoaren urtegian plisti-plasta egingo balu bezala, kontuan hartzeko moduko helburu argirik gabe. Argitasun osoz hitz egin beharra dago. Gauza bakoitzari dagokion izena jarri behar zaio, kontraesanak aurkitu, pazientziaz eta eraginkortasunez azalpen pedagogikoa emateko, betiere, herriaren kontzientzia mailak aintzat hartuta. Isiltasunak nahiz demagogia erreformistak indar handiagoa ematen diote botere menperatzaileari, hotsandiko erretolika erabiltzen badu ere. Egia beti da iraultzailea, eta egia ez esatea beti da erreakzionarioa. Dena dela, erreformismo abertzalearen arazoa askoz ere larriagoa da: ez du egia jakin nahi, eta ez du kontraesanetan sakondu nahi, hortaz, ez dago jakiterik zein den errealitatea, ez eta, iraultzaile bihurtzeko modua ere. Hala eta guztiz ere, inoiz baino premiazkoagoa da egiaz jardutea. Izan ere, injustiziaren masifikazioa da kapitalismoak bere krisiari ematen dion irtenbide bakarra; alde batetik, erreformismoa iruzur hutsa delako; eta bestetik, ezker nazionalista espainiarrak batasun supranazionalaren aldeko sirena-kantuak biderkatzen dituelako, espainiar estatuko nazio zapalduen askapenerako borrokak estatutik bertatik zuzentzen saiatzeko. Historiaren eszenatokian klase borroka berragertu izanak alferrikako elementu gisa utzi du erreformismoaren parlamentarismo legala berriro ere, eta nahiz eta borrokak bulegoetara bideratzeko ahaleginak egin, azken hileotan agertu egin dira berriz, hala nola, ikasleen borrokak, emakumeen aldarrikapenak eta, M8a dela eta, azken hamarkadotan antolaturiko mobilizaziorik masiboenak, bai eta, «la manada» izenekoaren kontrako epaia ere, modu berean, beraien eta seme-alaben pentsioen defentsan jubilatuek egiten ari diren mobilizazio masiboak, sindikatuen borrokaldi ekonomikoen berragertzea, Altsasuko neska-mutilen aldeko mobilizazioak, 500 egun baino gehiagotan espetxeratuak, indar okupatzaileen probokazioak direla medio… Borrokak beti gainditu egiten du erreformismoa eta, bere erradikaltasunez, errealitateari erantzuten dion alternatiba baten premia azaleratzen du. Era berean, honako prozesu historiko honen amaierak eragina du MLNV-ENAM berreraikitzeko azken urteotan lan egin dugun sektoreongan, zeregin titanikoa eta irismen handiko lanketa izaki, gaur egun gauzatu gabe geratu dena. Beharrezko da prozesu berri bat eraiki eta antolatzea, XXI. mende honetan, oraingo Euskal Herri langilearen klase, nazio eta genero zapalkuntzaren kontrako borroka egituratzen duen prozesua, hain zuzen, horixe baita azken hirurogei urteetan askatu gabe geratu den gordiar korapiloa. Estrategia iraultzaile berria garatzea da etorkizun hurbilean dugun erronka nagusia. Aurrerantz taldearen iritzirako, etapa bat bete badugu ere, estrategia erreformista onartu izanak hondamendira garamatza, beraz, baldin eta erakunde nahiz mugimendu iraultzaileak eratzeko gai bagara, aurrera egiteaz gain, itotzen gaituen korapilo hori askatzeko aukera izango dugu. Matxinatzea da herri zapalduen ezinbesteko premia bat. Antola gaitezen behingoz! Sozialismoa eta independentzia! Aurrerantz (Fuente: La Haine)



  • Diez predicciones de Carlos Marx que definen el siglo XXI
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    09/05/2018
    Cada vez que suenan las alarmas de una crisis económica, se disparan las ventas de los libros de Carlos Marx. Y es que pocos como este pensador alemán del siglo XIX entendieron el funcionamiento del capitalismo y sus consecuencias para la humanidad. Por más que la maquinaria hegemónica ha intentado rebatir sus análisis y decretar la muerte de las ideas a las que dedicó su vida, el marxismo resiste la prueba del tiempo y confirma su validez no solo como método para entender el mundo, sino como herramienta para transformarlo. Cuando se cumplen dos siglos de su nacimiento, Granma comparte diez predicciones de Marx que marcan el ritmo del siglo XXI.
    1. LA CONCENTRACIÓN Y CENTRALIZACIÓN DEL CAPITAL
    En El Capital, su obra cumbre, Marx define el método de reproducción de las riquezas en el capitalismo y predice su tendencia a concentrarse y centralizarse. Si el primer aspecto se refiere a la acumulación de la plusvalía –el extra del trabajo de los obreros del que se apropia el dueño–, el segundo término consiste en el aumento del volumen del capital como consecuencia de la fusión de varios capitales en uno, casi siempre como resultado de las quiebras o las crisis económicas. Las implicaciones de este análisis son demoledoras para los defensores de la capacidad de la «mano ciega del mercado» de distribuir las riquezas. Como predijo Marx, una de las características del capitalismo en el siglo XXI es la creciente diferencia entre ricos y pobres. Según el último informe de Oxfam, el 82 % de la riqueza mundial generada durante el año 2017 fue a los bolsillos del 1 % más rico de la población, mientras el 50 % más pobre –3 700 millones de personas– no recibió nada de dicho crecimiento.
    1. LA INESTABILIDAD DEL CAPITALISMO Y LAS CRISIS CÍCLICAS
    El filósofo alemán fue uno de los primeros en comprender que las crisis económicas no eran un error del sistema capitalista, sino una de sus características intrínsecas. Aún hoy se intenta vender una idea distinta. Sin embargo, desde el crash bursátil de 1929 hasta la crisis de los años 2007 y 2008, hay una línea clara de comportamiento que sigue las pautas trazadas por Marx.  De ahí que incluso los magnates de Wall Street terminen recurriendo a las páginas de El Capital para encontrar algunas respuestas.
    1. LA LUCHA DE CLASES
    Quizá una de las ideas más revolucionarias del marxismo fue su comprensión de que «la historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases», como se lee en el Manifiesto Comunista escrito por Marx y Federico Engels en 1848. Esa tesis puso en crisis el pensamiento liberal. Para Marx, el Estado capitalista es una herramienta más de la clase hegemónica para dominar al resto, al tiempo que reproduce sus valores y su propia clase. Siglo y medio después, aún las luchas sociales se libran entre el 1 % que domina los hilos del poder y el otro 99 %.
    1. EL EJÉRCITO INDUSTRIAL DE RESERVA
    El capitalista, de acuerdo con Marx, tiene la necesidad de mantener bajos los salarios para ganar productividad. Eso lo puede lograr siempre que haya algún otro trabajador esperando por ocupar el lugar de aquel que se niegue a aceptar las condiciones. A eso lo llamó «Ejército industrial de reserva». Aunque las luchas sociales y sindicales desde el siglo XIX hasta nuestros días han cambiado parte de ese escenario, sobre todo en las naciones desarrolladas, la búsqueda de bajos salarios sigue siendo una constante del sector empresarial. Durante el siglo XX las grandes compañías manufactureras de Europa y Estados Unidos migraron a Asia en busca de una fuerza de trabajo calificada y dispuesta a cobrar menos. Aunque gobiernos recientes intenten hacer ver una supuesta pérdida de puestos de trabajo en ese proceso, como ocurre con la administración de Donald Trump en Estados Unidos, lo cierto es que las compañías lograron mantener sus altas tasas de crecimiento gracias a la explotación de esa mano de obra barata. Respecto a los salarios, estudios actuales demuestran que su poder adquisitivo, en términos de lo que realmente se puede comprar y no de su valor nominal, lleva cerca de 30 años descendiendo en los países occidentales. Y esa brecha es aún más grande entre los ejecutivos y los empleados rasos. Según un artículo reciente de la revista británica The Economist, mientras que en las últimas dos décadas el sueldo de los trabajadores en países como Estados Unidos se ha estancado, el salario de los máximos ejecutivos ha aumentado significativamente: han pasado de cobrar 40 veces más que el promedio a embolsarse 110 veces más.
    1. EL PAPEL NEGATIVO DEL CAPITAL FINANCIERO
    Si bien Marx detalla los mecanismos de explotación inherentes al proceso de acumulación del capital, es especialmente crítico con el capital financiero, aquel que no tiene un referente directo material en la economía, sino que se crea de manera «ficticia» como puede ser un pagaré o un bono de deuda. En su época no se podía pensar siquiera en el nivel de desarrollo que alcanzaría este sector de la economía en la modernidad, gracias al uso de computadoras para llevar a cabo transacciones financieras a la velocidad de la luz. La especulación y la elaboración de complejos mecanismos financieros –como los llamados «subprime», que desataron la crisis del 2007-2008– son en la actualidad una dura confirmación de las preocupaciones de Marx.
    1. LA CREACIÓN DE NECESIDADES FALSAS
    El siglo XIX no había visto aún la aparición de la avalancha de propaganda comercial en la radio y la televisión, ni mucho menos los mecanismos modernos para personalizar los mensajes publicitarios en internet, pero ya Marx advertía la capacidad del sistema capitalista para generar enajenación y necesidades falsas entre las personas. «La extensión de los productos y las necesidades se vuelve una especie de calculada y confabulatoria servidumbre a sofisticados apetitos imaginarios, inhumanos e innaturales», predijo Marx hace más de 150 años. En el mundo actual los teléfonos se vuelven obsoletos en algunos meses y la publicidad se encarga de convencer a los usuarios de comprar el siguiente modelo. Entretanto, los equipos electrodomésticos vienen con obsolescencia programada para dejar de funcionar a los pocos años y crear la necesidad de renovarlos.
    1. LA GLOBALIZACIÓN
    «Impulsada por la necesidad de mercados siempre nuevos, la burguesía invade el mundo entero. Necesita penetrar por todas partes, establecerse en todos los sitios, crear por doquier medios de comunicación», aseguraron Marx y Engels en el Manifiesto Comunista. Su retrato de la globalización de los mercados, acompañada por la imposición de una cultura determinada por el consumo, no podría ser más exacto.
    1. EL PROTAGONISMO DE LOS MONOPOLIOS
    Al mismo tiempo, esa tendencia se acompaña con la creación de monopolios transnacionales. Si bien la teoría económica liberal clásica asumía que la competencia mantendría la variedad de propietarios, Marx fue un paso más allá e identificó la tendencia del mercado a fusionarse sobre la ley del más fuerte. Grandes conglomerados de medios de comunicación, compañías telefónicas y petroleras son algunos de los ejemplos actuales del proceso descrito por el marxismo.
    1. LA TENDENCIA SUICIDA DEL CAPITALISMO
    «Todo lo que es sólido se desvanece en el aire», resulta una de las reflexiones más preclaras sobre el capitalismo en el Manifiesto Comunista. Marx y Engels comprendieron la naturaleza creativa y al mismo tiempo autodestructiva del capitalismo, en el que la búsqueda de productividad a cualquier precio impone un ritmo inhumano de producción y consumo. Es precisamente esa tendencia la que tiene en la actualidad al borde del colapso a nuestro planeta. Es una realidad científicamente demostrada el impacto del hombre en el aumento de la temperatura global, aunque algunos presidentes, como el de Estados Unidos, continúen negándolo.
    1. LA CAPACIDAD REVOLUCIONARIA DE LOS EXPLOTADOS
    El impacto mayor de Marx en la historia no fue su profundo análisis sobre las contradicciones del capitalismo, sino su llamado a construir un nuevo tipo de sociedad: el comunismo. Su mensaje de que las clases explotadas tienen la capacidad de revelarse de la opresión y la inequidad cambió para siempre el siglo XX e inspiró revoluciones en Rusia, China, Vietnam y Cuba, entre otros países. Su llamado a la unidad de las clases explotadas mantiene plena vigencia en el XXI. (Fuente: Granma / Autor: Sergio Alejandro Gómez)



  • 200º aniversario del nacimiento de Marx: Solo el marxismo puede explicar y transformar los males sociales del siglo XXI
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    05/05/2018
    El 5 de mayo de 1818, nació en Tréveris, Alemania, la persona que, como ningún otro, explicó los mecanismos internos de las sociedad capitalista y que sentó las bases para su transformación política: Carlos Marx. Carlos Marx aportó al mundo no sólo el análisis concreto de la anatomía del sistema capitalista, en especial de la forma en que opera la explotación de clase a la manera moderna, la explotación de trabajo asalariado, la extracción de plusvalía; sino que también elaboró un método de análisis social, el materialismo histórico, aplicable a la compresión de la historia humana presente, pasada y futura;  y una doctrina política, el socialismo científico, que no es otra cosa que el programa consecuente de la clase obrera para la transformación revolucionaria de la sociedad con el objetivo de que algún día desaparezca toda explotación de una mayoría por una minoría. Aplicando a la vida de Marx el propio método que él elaboró,  el materialismo histórico, tenemos que decir que su obra y su vida son producto de su tiempo. Nació en el momento justo en que Europa daba el salto a la sociedad industrial capitalista, uno de cuyos productos fue la generalización de relaciones producción capitalista y el surgimiento masivo de la clase obrera. Comprender, explicar y proponer una alternativa a los problemas sociales de su tiempo, es a lo que Marx dedicó su vida. En la medida en que esa sociedad capitalista industrial, desde Europa, se ha impuesto al resto del mundo, en un proceso maravillosamente descrito en El Manifiesto Comunista, mecanismo que todavía funciona bajo la globalización neoliberal, el método y los conceptos propuestos por Carlos Marx, tomaron carácter universal y siguen vigentes. Desenmascaró el engaño de relación obrero-patronal como una relación entre iguales En la medida en que el capitalismo no establece mecanismos jurídicos que impongan la explotación de clase, la relación social de producción, entre obreros y patrones, da la apariencia de ser una relación entre iguales, en la que se hace creer al trabajador que vende su trabajo por su valor y que el capitalista compra ese trabajo de acuerdo a las reglas del mercado. El trabajador tiene la impresión, falsa, de que vende su fuerza de trabajo como si vendiera mandarinas, y que el patrón es un comprador como cualquier otro. Carlos Marx fue el primero que desenmascaró esa mentira, mostrando cómo el trabajador asalariado ha sido despojado de los medios de producción o de subsistencia, que lo obliga a vender su fuerza de trabajo por un salario. Que en ese proceso, el capitalista paga el valor o menos de la fuerza de trabajo, pero saca de ella un producto o valor adicional, la plusvalía, que es la que se queda para sí, y que constituye la base de la ganancia. Explicando esto, llegó a la esencia del problema de la economía capitalista y sus crisis: la contradicción creciente entre una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más individual de los frutos de ese trabajo social. Ese solo aporte haría que el nombre de Carlos Marx mantuviera una gran vigencia, ya que importantes sectores de la clase trabajadora sigue padeciendo la alienación de no comprender cómo realmente el sistema les explota, siendo víctimas de las ideologías que buscan explicar las desigualdades en la cultura, la educación y otros factores secundarios. El materialismo histórico, el método del marxismo Desentrañando el mecanismo pérfido del sistema capitalista, Carlos Marx y Federico Engels dieron con el método correcto para comprender el funcionamiento de todas las sociedades y su historia. Hasta ellos, la historia de la sociedad humana parecía o un todo caótico, o el producto de los actos de grandes personalidades individuales cuyos caracteres sicológicos parecían repetirse cíclicamente. Ellos pusieron orden señalando que la sociedad humana, como todos los seres vivos, se relaciona con la naturaleza para sobrevivir y reproducirse. Lo que nos ha distinguido de los animales es que, en la producción de sus medios de vida, la sociedad ha construido una cultura (incluyendo técnicas, conocimientos, organización social y costumbres) que evolucionan con el tiempo. Y que a partir de cierto grado de desarrollo (la civilización) las relaciones sociales de producción condujeron a la escisión en clases sociales. Donde una clase dominante controla y explota la otra, y que para ello se sirve de un aparato que garantiza ese control, el estado, que incluye gobierno, fuerzas armadas, funcionarios, impuestos, leyes. Marx probó la existencia de una íntima relación entre las relaciones sociales de producción (economía y sociedad) y la parte jurídica, política, ideológica y cultural de la sociedad. No se puede explicar una sin la otra, lo que quedó sintetizado en la frase del Manifiesto Comunista: “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases”. La clase obrera consciente y organizada en partido, puede liberar a la humanidad de toda explotación y opresión En el Manifiesto Comunista, obra genial de Marx y Engels que todos los trabajadores deberían leer, definen en un pie de página a la clase de los explotados modernos como aquellos que han sido despojados de todo medio de producción propio lo que los obliga a vender su fuerza de trabajo por un salario para poder vivir. Esa definición diáfana extiende la clase trabajadora más allá de los límites de los obreros de la industria, en que algunos han querido encasillarla. Otro aporte clave, para un siglo XXI en que muchos caen en la trampa de creer que un régimen con partidos y elecciones regulares, y un poquito de “libertad de prensa”  constituyen la forma en que podemos resolver los problemas sociales, la afirmación de Marx y Engels de que cualquier forma de gobierno capitalista, aún el más “democrático”, no es otra cosa que el administrador de los intereses del conjunto de la burguesía. Allí también se describen dos procesos, uno respecto a que la liberación de la clase trabajadora moderna al liquidar la explotación capitalista no necesitará imponer otro sistema de explotación de clases, por ello abrirá el camino a la desaparición de toda forma de opresión y explotación, la sociedad comunista. El otro proceso es el de la formación de la conciencia de la clase trabajadora que, del individualismo egoísta, se eleva a la conciencia en sí cuando comprende que debe actuar en conjunto con sus hermanos de clase para la defensa y mejora de sus condiciones laborales, y se organiza en sindicatos. Pero la forma superior de conciencia, es la que se obtiene al comprender que toda lucha sindical solo permite victorias efímeras, y que la única manera de vencer la explotación capitalista es organizarse en partido, para tomar el poder y realizar las transformaciones históricas necesarias para liberar a la humanidad de las miserias del capitalismo. Ese objetivo supremo del programa político del Manifiesto, la liberación frente a toda forma de explotación, es el que frecuentemente es traicionado por los reformistas de toda laya para tratar de sostener el capitalismo con algunos retoques. Ahí es donde se traza la línea divisoria entre reforma y revolución en el presente. El mundo es cada vez más capitalista La sociedad analizada por él ha cambiado algunas formas, pero su médula sigue siendo la misma. Nunca el mundo ha sido tan capitalista como ahora, a inicios del siglo XXI. Nunca como hoy, ni siquiera en tiempos de Marx, todos los países y regiones del planeta estuvieron regidos bajo un mismo sistema de explotación, para beneficio de un puñado de personas. La crisis social que remece las antes sólidas economías europeas y norteamericana, sólo puede explicarse recurriendo a lo descrito en El Capital, respecto a las crisis capitalistas y los ciclos económicos, y a la absurda racionalidad de una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más egoísta de la riqueza. La crisis humanitaria que sumerge en la miseria más abominable a centenares de millones de personas en todo el mundo que, en última instancia, explica las grandes migraciones que caracterizan este inicio de siglo, tiene su razón de ser en el saqueo imperialista de los recursos naturales de los países de Asia, África y América Latina por 200 transnacionales controladas desde 7 países. Las guerras civiles y las invasiones extranjeras que se abaten desde Libia a Afganistán, pasando por Palestina, Líbano, Siria e Iraq, sólo se explican por el afán de petróleo de un puñado de empresarios con poder sobre la vida y la muerte de millones de gentes, con el único objeto de saciar el inacabable deseo de lucro capitalista. Otro tanto podríamos decir de la triste historia de los países del centro de África, que han tenido la desgracia de ser ricos en minerales. Hasta las crisis que remecen las economías de países con gobiernos independientes o “progresistas”, que intentan o han intentado actuar soberanamente frente a al imperialismo norteamericano, ya se trate de Venezuela, Ecuador, Brasil o Argentina, sólo es comprensible por la afectación que producen las fluctuaciones a la baja de los precios de las materias primas, que producen crisis presupuestarias y luchas políticas por el control del estado y de la renta nacional, entre las burguesías y sus partidos de derecha, y los gobiernos reformistas, que intentan sostener algo de sus programas sociales redistributivos en que sustentan sus  proyectos políticos. No es una crisis de la “modernidad”, es una crisis del capitalismo Contrario a lo que han pretendido teorías sociales postmodernas irracionalistas no se trata de la “crisis de la modernidad”, entendiendo por ello una supuesta crisis de la “razón”, con lo cual el “marxismo” y el “liberalismo” no serían más que caducos “metarrelatos”. Se trata de una crisis del sistema capitalista, como lo explicó Marx hace 150 años. La supuesta crítica de la “modernidad”, desde diversos autores, pretende lograr patente de revolucionaria y “alter”, frente al sistema, pero al final es una elucubración teórica que, si bien denuncia los males del capitalismo, no es capaz de presentar una verdadera salida, pues desprecia por igual a la clase trabajadora y al socialismo, mostrando su verdadera cara de escepticismo pequeñoburgués. Contrario a los que alegan otros, no nos encontramos inmersos en una sociedad “postcapitalista”, en la que las contradicciones sociales del capitalismo habrían sido superadas y estaríamos ante algo completamente nuevo. No es cierto, la sociedad actual es más capitalista que nunca y su voracidad de plusvalía es cada vez mayor y las consecuencias de esta explotación ya no sólo causan estragos a la humanidad, sino también a la naturaleza. El sujeto histórico no ha muerto: nunca hubo tantos obreros asalariados Hay quienes pretenden que “ha muerto el sujeto histórico” que debía llevar a cabo las transformaciones revolucionarias del socialismo, la clase trabajadora. Según ellos, deslocalización industrial promovida por la globalización neoliberal y el creciente ejército de millones de desempleados, indicarían el final de la clase obrera industrial. También aducen que los “nuevos movimientos sociales” (indígenas, mujeres, étnicos, lgtbi, etc.) y su creciente protagonismo en la defensa de sus derechos serían los actores que han reemplazado a la clase trabajadora. Por ello, supuestamente el socialismo como doctrina política de la clase obrera habría perdido vigencia y con ello Marx. Afirmamos tajantemente que el proceso que se vive es todo lo contrario a lo afirmado por esas voces escépticas y negativas: nunca como hoy ha habido tanta gente sometida al trabajo asalariado, expropiada de toda otra forma de propiedad, ni de otra forma de sustento que no sea mediante la venta de su fuerza de trabajo, nunca ha sido tan grande el “ejército industrial de reserva” (como lo llamó Marx), necesario para abaratar los salarios. La gran mayoría los indígenas que luchan por sus comunidades y sus tierras son a su vez obreros agrícolas o mineros, y es en el sindicato y la empresa donde han aprendido a luchar por sus derechos, a organizarse e identificar al enemigo, que lo es el enemigo de la clase obrero: el capital agroindustrial, el capital minero transnacional o los especuladores inmobiliarios, todos ellos miembros de la burguesía que regenta el sistema capitalista estatal en alianza con capitales internacionales. Muchas de las mujeres que luchan por sus derechos, en organizaciones feministas o movimiento de mujeres, han pasado por la escuela del trabajo asalariado, o buscan un empleo, y en eso han hecho conciencia del trato desigual que la sociedad les brinda por su género, así como han sufrido el acoso, la violencia y la discriminación. En esa lucha, las mujeres combatientes, conocen quiénes son sus enemigos, los mismos enemigos de la clase trabajadora: sectores conservadores de la clase dominante, sus partidos y sus iglesias. Y también conocen a sus aliados, pese a que no son siempre completamente consecuentes, los sindicatos y partidos de izquierda. Así podríamos seguir señalando otros sectores discriminados por la sociedad capitalista patriarcal, pero lo importante es resaltar que el ataque a los derechos de esos sectores tiene que ver con una sociedad en que la clase dominante no se limita a la mera explotación económica, sino que ataca permanentemente los derechos democráticos y sociales, porque teme perder sus privilegios. Por ende, la única forma de defender los derechos de todos los sectores, es la unidad dela clase trabajadora bajo un programa político que sume las reivindicaciones colectivas y particulares. Programa cuyo norte sea un gobierno obrero y popular que se proponga sistemáticamente sustituir la explotación de clase por una producción y apropiación colectiva de la riqueza social. La construcción de ese partido con ese programa sigue siendo la parte débil de la sociedad del siglo XXI, por ello no hemos superado las condiciones históricas descritas por Carlos Marx, ni su conceptualización teórica, ni su método, ni su programa político. (Fuente: Rebelión / Autor: Olmedo Beluche)



  • EEUU vs Nicaragua: desinformación y Guerra No Convencional
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    01/05/2018
    Con un saldo de unos 30 muertos y varias decenas de heridos, los recientes disturbios en Nicaragua y la correspondiente campaña desinformativa demuestran una vez más la forma en que Estados Unidos impulsa sus planes subversivos en la región. A partir de la reforma al sistema de seguridad social decretada por el Gobierno, comenzaron algunas protestas de la ciudadanía que llegaron a niveles nunca vistos en muchos años en la nación centroamericana, y que de inmediato fueron aprovechados por la derecha nicaragüense y sus patrocinadores en el exterior para desestabilizar al país. Bandas delictivas atacaron ambulancias, comercios, autos, instituciones oficiales, viviendas familiares y espacios públicos, lo que creó pánico y provocó una cadena de hechos desestabilizadores en esa nación, una de las menos violentas de la zona. A pesar de que las autoridades de Managua decidieron echar atrás estas medidas, las manifestaciones continuaron, pero con un nivel de coordinación que reveló una posible “asistencia” externa. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, condenó el 24 de abril lo que denominó “la violencia política repugnante” empleada por la policía, mientras los principales medios de prensa estadounidenses aseguraban que los manifestantes exigían la renuncia del presidente Daniel Ortega. Las declaraciones de Sanders tuvieron lugar un día después de que el Departamento de Estado ordenara abandonar el país al personal diplomático no imprescindible y sus familiares en Managua. Con esta medida, la administración del presidente Donald Trump pretende magnificar la gravedad de la situación en Managua y otras ciudades de ese país, y presionar a sus aliados y socios para que adopten medidas similares con el fin de aislar al Gobierno de Ortega. A juicio del diario The Miami Herald, la evacuación de la mayor parte del personal de la sede estadounidense -algo que la Casa Blanca no hizo ni siquiera durante la guerra de los años 80- es una señal de que Washington considera que la situación allí es 'peligrosamente inestable'. De forma casi simultánea, sectores de la ultraderecha en el Congreso norteamericano, en particular representantes de Florida, reactivaron sus planes contra Ortega y revitalizaron el proyecto de ley Nica Act. Dicho proyecto condiciona cualquier financiamiento estadounidense al Gobierno nicaragüense a la implementación de “reformas democráticas” en correspondencia con los intereses hegemónicos de Estados Unidos. Al mismo tiempo, legisladores pidieron al Departamento de Estado, a la Casa Blanca, al Congreso y a los países aliados “que se mantengan en absoluta solidaridad” con los nicaragüenses y contra las autoridades locales. A través de las redes sociales, sitios digitales “alternativos” vinculados a las protestas y medios de prensa de la derecha local, los organizadores de este operativo destinado a subvertir el orden interno en Nicaragua, hacen un esfuerzo supremo por exacerbar el descontento popular con el fin de elevar los disturbios a niveles tales que las fuerzas del orden se vean obligadas a contraatacar con mayor intensidad. Un operativo según los manuales Expertos señalan que en este operativo contra el Gobierno de Ortega aparece el trabajo sucio mancomunado de los asesores de la Casa Blanca, funcionarios del Departamento de Estado, los servicios de inteligencia y las entidades subordinadas al Pentágono, entre otros factores. El empleo de las recetas más importantes de los manuales de campaña de las fuerzas armadas norteamericanas, en particular la Circular de Entrenamiento TC-1801 Guerra No Convencional (GNC) publicada en 2010, volvió a salir a la palestra. En casos como Nicaragua, Estados Unidos emplea múltiples entidades federales en sus misiones de subversión, desde las agencias de espionaje hasta especialistas en manipulación de los medios informativos, tal y como establecen algunos documentos oficiales. Al respecto la TC-1801 define la GNC como el conjunto de actividades dirigidas a posibilitar el desarrollo de un movimiento de resistencia o la insurgencia, para coaccionar, alterar o derrocar a un gobierno, o a tomar el poder mediante el empleo de una fuerza de guerrilla, auxiliar y clandestina, en un territorio enemigo. Los esfuerzos de Estados Unidos con la GNC están dirigidos a explotar las vulnerabilidades sicológicas, económicas, militares y políticas de un país adversario, para desarrollar y sostener las fuerzas de la resistencia y cumplir sus propósitos estratégicos. El texto asegura además que “el objetivo es lograr un enfoque integral y el éxito a largo plazo, pues en varios momentos de un conflicto resulta necesaria la integración de las instituciones multinacionales e intergubernamentales”. La experiencia en otras naciones latinoamericanas y caribeñas demuestra el papel desestabilizador de organismos como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), entidad gubernamental subordinada al Departamento de Estado, que sirve de fachada de los servicios de espionaje. Las operaciones de información Las llamadas Operaciones de Información (OE) de las fuerzas armadas norteamericanas forman parte del dispositivo de tergiversación de la verdad desplegado en apoyo a actividades subversivas como las que se llevan a cabo contra Nicaragua y otras naciones que no son del agrado de Washington. Según el manual JP-3-13, aprobado en noviembre de 2012, que regula esa actividad, las OI tienen como fin el empleo coordinado de la propaganda y otros métodos similares. Su objetivo es 'influir, corromper y usurpar el proceso de toma de decisiones del adversario', todo mediante el uso de rumores, mentiras, acusaciones con argumentos falsos que de forma inmediata invaden los titulares de los principales medios de prensa. También el Buró Federal de Investigaciones (FBI) constituye un elemento clave en estas funciones, en 'una alianza poco conocida' -según The Washington Post- entre esa entidad y la jefatura de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), unidades élite del Pentágono, factor importante en la GNC. Esta cooperación interagencias tiene como objetivo manipular la información, una de las principales armas de la subversión.   Actualmente Venezuela y Siria son algunas de las naciones víctimas de este ensayo mediático en el cual desempeñan un papel de primer orden los grandes medios de comunicación masiva del mundo, controlados en más del 90 por ciento por los principales centros de poder hegemónico. Los especialistas estadounidenses, al igual que en otros países occidentales, utilizan además cuentas falsas en las redes sociales, así como clubes de supuestos seguidores de determinadas “causas justas”, que se suman a las campañas contra los países que son blanco de agresiones como esta. Lo que hoy sucede en Nicaragua y Venezuela puede acontecer mañana en cualquier otra nación 'hostil' hacia Estados Unidos y para eso los principales estrategas y asesores presidenciales -ahora reforzados con varios halcones de política exterior y seguridad nacional- esperan la más mínima oportunidad o asomo de descontento. De todas formas, si no se presentan tales circunstancias las fabrican con el fin de facilitar las operaciones subversivas y si es posible, derrocar a los Gobiernos correspondientes. La meta principal de todas estas actividades en Nicaragua, al igual que otras similares en Cuba, Venezuela, Bolivia y demás naciones del área, es contribuir al logro de los objetivos estratégicos de la política exterior de Washington, acercarse en la medida de lo posible a su política de 'cambio de régimen' cuando sea necesario y transformar las percepciones negativas de la población hacia Estados Unidos y su política exterior. (Fuente: Prensa Latina / Autor: Roberto García Hernández)



  • Televisión occidental: arma mortal de desinformación
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    27/04/2018
    Paulatinamente en el planeta se ha ido comprendiendo que existen sistemas comunicativos los cuales, en vez de servir como mecanismos de concertación y verdad, se convierten en herramientas de corrupción, infiltración, sabotaje, falsedad y ocultamiento de la realidad. La televisión es un instrumento mortífero cuando sirve a intereses transnacionales, de la guerra, de la apropiación indebida de la riqueza mundial, pues difunde deformación, esconde la verdad, selecciona hechos que agreden a la dignidad humana, se parcializa con la falsedad, etc., sin ofrecer la oportunidad de contrastar lo dicho. Es especialmente válido cuando no se admiten contradictores en los espacios televisivos y, si alguno se atreve, muy pronto es cortada su intervención y nunca más se vuelve a invitar. Así es la “democracia” en la televisión. El ejemplo más claro y reciente es el comunicado del gobierno Trump emitido por CNN, BBC y cadenas asociadas condenando a Nicaragua por el denominado uso excesivo de la fuerza por la policía durante las protestas, sin concentrarse en la violencia organizada desde el exterior ni en lo sustancial, en tanto es una reforma que afecta a las pensiones y mantiene la edad de jubilación en 60 años, así como el tiempo laborado para su otorgamiento en 15 años. Lo básico en la televisión es destruir la imagen país. Sin embargo, ésta “olvida” el genocidio en Gaza donde francotiradores se entrenan con blancos estáticos correspondientes a menores de edad palestinos, sin condenar la violencia ni el uso excesivo de la fuerza por parte del ejército contra los civiles que ejercen su derecho constitucional a la libertad de expresión y reunión. De igual modo, en Yemen donde han entregado armas tóxicas a Arabia Saudita y se quejan de los gases en Siria que sus patrocinadores han aportado a los terroristas. No dice nada de Honduras donde fueron asesinados muchos dirigentes y su mandatario es producto de un fraude directo en clara violación a la Carta Magna de ese país. Todo ello desaparece de las imágenes. En estos momentos se hace pública una entrevista al presidente de Francia, Emanuel Macron, quien sin avergonzarse manifiesta que Siria debe ser ocupada por los galos, Gran Bretaña y USA para construir un nuevo país, y la televisión no confronta su arrogancia y maldad pues está diciendo que miles de niños, mujeres y hombres deben ser eliminados de este planeta porque este engendro así lo cree. Cuando el número de asesinados en Gaza llega hoy a 40 y el número de heridos supera los 1200, la televisión muestra a Nicaragua o Venezuela. Esta manipulación es un peligro para adquirir conciencia de la realidad. La televisión occidental amplifica lo que ordenan las agencias de inteligencia dedicadas al manejo de la propaganda en el mundo, cuya subrepticia organización no se muestra aunque todo indica que la verdad es así:  “extrañamente” la misma noticia aparece al unísono en todos los programas noticiosos con interpretación similar; de igual modo siempre en contra de Rusia, Irán, Venezuela, países dignos y ahora Nicaragua. Es decir, todo es un reloj de tiempo para ocultar, atacar y crucificar. La inexistencia de pruebas y la facilidad de criminalizar con titulares es impresionante. Todo ello indica una oficina especializada o en términos de Orwell, la fundación del Ministerio de Propaganda en el cual el odio es su principal anti principio. Sharon Burke de CNN es explícita en atemorizar al pueblo estadounidense diciendo: “Ahora, los rusos han llegado de verdad y se han infiltrado en cada rincón del país con el único objetivo de perturbar el estilo de vida estadounidense”, manifestando el peligro de que mucha gente tenga una opinión favorable sobre Vladimir Putin. Aún más, los ciudadanos deben estar aterrorizados pues supuestamente han estado hackeando la infraestructura estadounidense, dejando posiblemente al país sin electricidad. La gran alternativa para la gente autónoma, decente, es utilizar la Red, la cual pese a ser controlada por la Corporatocracia, permite determinados grados de independencia. De igual modo, pedagogizar permanentemente respecto al carácter ideológico de la programación y su efecto subliminal. Compartir la idea que el objetivo de muchos gobiernos es atosigar al televidente con titulares que confirman la mentira sin explicar nada, para hacer creer en algo que no es verdad. Cabe destacar que los movimientos estudiantiles se han convertido en grandes enemigos del fascismo y las dictaduras en democracia restringida, cuyas marchas por las calles son cortadas fílmicamente en todo el proceso y mostradas al final solamente. El último ejemplo es la mega manifestación en Chile, donde sólo se supo de la supuesta anarquía de la juventud y no se analizó la esencia del problema: lucro, privatización, mercado, asfixia económica a las familias, pénsum cuadriculado e irreflexivo, participación limitada en la decisión escolar y universitaria, sin poder de decisión. Habría que preguntarse: ¿Cuándo la televisión latinoamericana de carácter sumiso permitirá la confrontación de ideologías contradictorias para hablar, eso sí, de algún nivel de libertad? ¿Cuándo los gobiernos neoliberales dejarán de obstaculizar las emisoras de radio comunitarias, la prensa popular, la televisión pequeña y legítima de sectores desprotegidos? ¿Cuándo la televisión occidental mostrará a los asesinos del siglo XXI y pedirá una sanción estricta para ellos? La respuesta es tajante: cuando ese sistema deje de ser un arma mortal para la Humanidad y esté dirigida por los pueblos dignos del mundo. Afortunadamente este proceso, aunque lento, avanza y así se dará a pesar de la arrogancia de gente insegura y con baja autoestima, aunque ostentando la fuerza del arma, como aquellos presidentes que se atribuyen determinar el destino del planeta. En lo más íntimo, no son poderosos sino pequeñas personalidades que ocupan el poder para darse estímulos, aunque frente a frente a alguien en igualdad de condiciones siempre son inferiores. Es lo que se llama la cobardía del poderoso, únicamente “valiente” cuando está protegido y denigra al ser humano. (Fuente: Hispan TV / Autor: Carlos Santa María)



  • Los verdaderos terroristas
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    23/04/2018
    Siento el mayor respeto por todas y cada una de las víctimas de los atentados de ETA (o de cualquier otra organización), y a algunas las admiro; pero no puedo decir lo mismo de la Asociación de Víctimas del Terrorismo como grupo de presión al servicio de -o manipulado por- la derecha más reaccionaria (la coalición PP-PSOE-Ciudadanos). Su mismo nombre es tendencioso y excluyente, en la medida en que ratifica el inadmisible discurso del poder, que llama “terrorismo” a toda forma de violencia disidente y nunca aplica el término a la violencia institucional, al terrorismo que con más propiedad se puede y se debe llamar así: el terrorismo de Estado. Las principales víctimas del terrorismo (mejor dicho, las víctimas del terrorismo principal, pues todas las víctimas son igualmente importantes, venga de donde venga su dolor) son la madre y los hermanos de José Couso, los familiares de Lasa y Zabala, los miles de torturados y torturadas por las fuerzas de seguridad, los cientos de presos políticos dispersos y sus allegados… Pero esas otras víctimas, invisibles y silenciosas (o más bien silenciadas), no se constituyen en asociaciones legales ni organizan congresos, ni podrían hacerlo si quisieran. Hace unos veinte años conocí a Amaia Zabala. Pasamos varias horas juntos y, naturalmente, hablamos de su hermano, secuestrado, torturado hasta la muerte y enterrado en cal viva por la Guardia Civil. Para mi sorpresa (gratísima, esperanzadora sorpresa), no salió de sus labios una sola palabra de odio o de venganza. Y cuando Rodríguez Galindo, el carnicero que torturó y asesinó a Lasa y Zabala (es decir, el más abyecto terrorista convicto de nuestra historia reciente) fue indultado por los herederos políticos de sus cómplices, ningún medio de comunicación le dio la palabra a Amaia. No se puede evitar la odiosa comparación (las comparaciones son odiosas precisamente porque son inevitables) de su caso con el de otra hermana desolada, Maite Pagazaurtundua. El hermano de Maite fue enterrado con honores de héroe; el de Amaia fue sepultado en cal viva, literalmente borrado del mapa (con la insoportable carga de angustia que la desaparición de un ser querido supone para sus allegados), y solo por casualidad aparecieron sus ultrajados restos diez años después. El atentado que costó la vida al hermano de Maite fue clamorosamente condenado por todo el país, y la patética comisión de actores que en 2003 se trasladó a Gasteiz para protestar ante la sede del Gobierno vasco, salió en la portada de ABC; nadie protestó ante la Dirección General de la Guardia Civil ni ante el Ministerio del Interior por el secuestro, tortura y asesinato del hermano de Amaia. Los que mataron al hermano de Maite no han sido ni serán indultados, y ella ha tenido ocasión de maldecirlos públicamente, en prosa y en verso, a través de los grandes medios de comunicación; el torturador y asesino del hermano de Amaia está en su casa, y algunos, en su día, lo aclamaron al grito de “¡Torero!” (aunque en eso no les faltaba razón: al fin y al cabo, un torero es un asesino con un vistoso uniforme). Y sin embargo, curiosamente, es Maite la que no para de pedir justicia. Lo cual nos lleva a una de las principales demandas de la AVT y de algunos sectores de la extrema derecha: el cumplimiento íntegro de las penas por parte de los presos políticos (“Que se pudran en la cárcel”, para decirlo con las palabras de un conocido criminal de guerra y ex presidente del Gobierno español). Cuesta creer que quienes esto demandan no se den cuenta de la aberración moral que supone considerar que matar por una idea es más grave que hacerlo por dinero. ¿Hay algo más inhumano que quitarle la vida a una persona por un fajo de billetes? Y sin embargo a algunos les parece normal que un atracador convicto de asesinato se beneficie de una reducción de condena, pero quieren que quienes mataron por sus ideas (y arriesgaron por ellas la vida) “se pudran en la cárcel”. Una cosa es pedir justicia y otra clamar venganza. Y cuando la venganza se clama desde el poder y sus aledaños, se deshonra a las víctimas y se envilece su causa. También quiere la AVT que haya vencedores y vencidos. Y los habrá, no les quepa duda. Vencerá la invisible hermandad de las víctimas del terrorismo de Estado, la de quienes, enfrentándose a todas las oligarquías y a todos los imperialismos, luchan por el derecho de autodeterminación de las personas y de los pueblos. Serán vencidos los beneficiarios políticos del odio y la crispación, los gestores del miedo, los verdaderos terroristas. (Fuente: La Haine / Autor: Carlo Frabetti)



  • Perdón
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    22/04/2018
    (En castellano) Después de leer la nota de ETA hecha pública hoy 20 de abril de 2018, y sin perjuicio de omitir otros comentarios más adelante, tenemos que manifestar lo siguiente: Hay una primera cuestión que ETA pasa por alto y que es la principal. ETA nació para conseguir la liberación nacional y social de Euskal Herria. En tal caso lo primero que debiera haber hecho ETA es pedir perdón a Euskal Herria por abandonar la lucha sin haber conseguido los objetivos por los que nació. En segundo lugar debiera haber pedido perdón a los centenares de militantes (y no militantes) que en esta lucha han dado lo más preciado que tiene el ser humano, la vida. Debiera haber pedido perdón a todos y cado uno de los allegados de los cientos de militantes muertos y asesinados en defensa de la liberación integral de Euskal Herria. Debiera haber pedido perdón a todas y cada una las presas/os. De igual manera tendría que haber hecho lo mismo con los deportados y huidas, que no pueden volver a Euskal Herria porque van directamente a la cárcel. Y hubiera tenido que pedir perdón máxime cuando ETA ha entregado su arsenal armado y lo que es aún más terrible, cuando ha entregado tu teoría y práctica revolucionaria acerca de la liberación nacional y social de Euskal Herria. ETA, en los tiempos en que ya se ha entregado política, ética y estéticamente (con palomas incluidas), cuando ha entregado todo su bagaje, incluso llega a decir que todo lo acontecido (los casi 60 años de lucha político militar por la supervivencia de Euskal Herria y su Pueblo Trabajador Vasco) jamás debiera haber ocurrido. Esta última frase cuando menos refleja el rechazo a su pasado. Es decir, pide perdón, rechaza su pasado y promete en nombre de las generaciones futuras que nunca volverá a ocurrir. Y algunos nos preguntamos si cualquier día de estos tendremos que ver, con tanto perdón y mentira, a alguno que se arrepentirá hasta de haber nacido para complacer a nuestros enemigos. Todo ello para que los partidos de orden, los partidos del sistema, los partidos de mandato burgués o reformista, junto con los Estados, todos ellos instrumentos del capital, dejen un hueco a la supuesta Resistencia vasca que acata y navega encantada por las acotadas piscinas de nuestros enemigos. Y ETA no solo entrega lo que tiene sino hasta lo que no tiene. Es decir, promete que jamás se repetirá lo ocurrido, condicionando de esta manera la actitud que en un futuro tome el Pueblo Trabajador Vasco y las dinámicas e instrumentos de lucha que su quehacer conlleven. Eso es muy grave. Eso condiciona y pretende mutilar a futuras generaciones de luchadores y luchadoras. Incluso cierta gente de altura de la actual Izquierda Abertzale Oficial y Reformista decía con rotundidad que si ETA desapareciera todo seria diferente. Lo terrible del asunto es que esa gente sabía entonces y sabe ahora que desde dentro del sistema de nuestros enemigos nada se puede hacer ni como pueblo ni como clase. Y ETA también lo sabe, evidentemente. Jon Iurrebaso Atutxa, expreso político de ETA (En Euskera) Barkatu ETAk gaurkoan, 2018ko apirilak 20, plazaratutako oharra irakurri ondoren, eta geroago bestelako zkinik egiteari utzi gabe, ondorengo hau adierazi beharrean gaude: Lehenik, badagoela ETAk aintzat hartzen ez duen kontu bat, kontu nagusia dena, hain zuzen. ETA Euskal Herriaren askapen nazional eta soziala erdiesteko izan zen sortua. Horrenbestez, lehenengo eta behin, barkamena eskatu egin beharko lioke Euskal Herriari borroka bertan behera uzteagatik, bere jaiotzako zergatiaren helburuak lortu gabe Bigarrenik, barkamena eskatu egin beharko liekeela borroka honetan bizia eman duten ehunka militanteri (eta militante ez zirenei), hau da, gizakion gauzarik preziatuena galdu dutenei. Barkamena eskatu egin beharko lieke, Euskal Herriaren askapen osoaren defentsan hilik eta erailik suertatu diren ehunka militanteen senide guzti-guztiei. Barkamena eskatu egin beharko lieke preso guzti-guztiei, bai eta, deportatu eta iheslariei ere, ezinezkoa dutenak Euskal Herrira itzultzea, berehalako espetxeratzea jasango zutelako. Barkamena eskatu egin beharko luke, batez ere, armategia entregatu eta gero, eta are gordinago, Euskal Herriaren askapen nazional eta sozialari buruzko teoria iraultzailea alde batera utzi eta gero. Dagoeneko amore eman politika, etika eta estetika mailan (usoak eta guztirekin) eta bagaje osoaren entrega egin duen garaian, are gehiago, ETAk dio halakorik inoiz ez zuela gertatu behar, hau da, Euskal Herriaren eta Euskal Langileen biziraupenaren aldeko borroka politiko eta militarrean emandako 60 urte inguruz ari da. Baten batzuek galdetzen diogu gure buruari ea egunen batean ikusiko dugun, hainbeste barkamen eta gezurren aurrean, jaio izateaz damu den baten bat, eta hori dena gure etsaiak gustura gera daitezen, era berean, ordenari eta sistemari atxikitako alderdiek, aginte burgesaren edo erreformistaren alderdiek eta Estatuek, den-denak kapitalaren tresnak direla, hutsune bat uzten diote balizko euskal erresistentziari, gure etsaien igerileku mugarrituetan nabigatzen duena pozez eta obediente. Hartara, ETAk daukana entregatzeaz gain, ez daukana ere entregatu egiten du, alegia, halakorik berriz inoiz ez gertatzeko promesa egiten du, eta modu horretara, baldintzatzen du Euskal Langileen etorkizuneko jardunbidea, bai eta, euren borrokarekin bat datozen dinamikak eta lanabesak ere, eta kontu guztiz larria da. Modu berean, ETA desagertuko balitz, egoera desberdinean biziko ginatekeela zioten argi eta garbi oraingo Ezker Abertzale Ofizial eta Erreformistako zenbait goi-lagunek. Guzti haiek ongi zekiten orduan eta ongi dakite orain ere, gure etsaien sistema barruan egonik, ezin daitekeela ezer egin ez herri gisa, ez eta, klase gisa ere, eta oso kezkagarria da. ETAk ere, bisten denez, ongi daki hori. Jon Iurrebaso Atutxa, ETAko preso politiko ohia (Fuente: Insurgente)



  • Luchar por la Amnistía
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    21/04/2018
    “Tengo suficiente espíritu por otros mil años o más. Incluso aquí, en prisión, veo como arde la llama eterna: la llama de mi corazón y el corazón de mis compañer@s que sufren tormentos aquí.” Este párrafo pertenece a los diarios de prisión del polaco Félix Dzerzhinski, preso político bolchevique durante 11 años en los comienzos del siglo pasado. Yo no lo conocía, ni tampoco los fragmentos de su diario, hasta que hace poco un compañero me lo envió. Testimonio, como hay miles de ellos, de dignidad, de coherencia, y de compromiso de tant@s militantes revolucionari@s que han pasado y pasan por las mazmorras de los estados y de las clases opresoras. Lo singular de esta pequeña anécdota es que aunque el compañero que me lo envió, lo hizo desde su casa, la cuenta atrás para su encarcelamiento ya está en marcha, y su futuro rima con cárcel, y él podría pasar a formar parte de la larga lista de presxs politicxs en el Estado español. Él se lo ha “buscado” por plasmar en sus letras una idea, la loca idea de la resistencia, de la lucha, de la revuelta contra el fascismo y la opresión, porque no le da la gana de vivir como un borrego, porque no ha elegido la genuflexión ante el verdugo como opción de vida, porque no quiere pasar por la vida con los ojos y la boca cerrados, y porque la armadura de la coherencia y la dignidad la ha llevado puesta hasta delante de los jueces que le han condenado, dando así un ejemplo en estos tiempos tan escasos de ellos. Por todo ello un fuerte abrazo compañero, no estás solo, como no lo estamos ningunx de nosotrxs gracias a gente como tú. Venceremos!!!. Hoy, Día Internacional del Pres@ Polític@, fecha usada para difundir un grito conjunto de tod@s aquell@s que formamos parte de ese grupo de militantes privados de libertad. Pero no el único, si no otro día más para luchar y reivindicar. Centrándonos en este 17 de Abril, decir que hoy cientos de personas están presxs por motivos políticos en el Estado español. L@s cuáles hoy serán recontados 2 o 3 veces, que harán cola 3 veces en el comedor, o les abrirán las puertas de sus celdas para darles de comer entre barrotes si están en los módulos de aislamiento. Que tendrán contadas las horas en las que pueden hablar, pasear o hacer deporte con sus compañeros, o, no, porque algun@s afrontarán este día solos o no acompañado por los que uno quiere, sin poder hablar o relacionarse en euskara. Que harán alguna llamada de 5 minutos con su gente, eso sí autorizado de antemano por IIPP. Que la gran mayoría se despertará y acostará hoy a cientos de kilómetros de su tierra, algunos mirarán por la ventana y verán primero unos barrotes, detrás un reja metálica y a 4 o 5 metros un muro de otros tantos metros de altura, decorado con alambre de espino. Si recuerdas lo que has soñado la noche pasada, será algo de “dentro”, algo en donde te das cuenta que no estás libre, porque hasta los sueños están condicionados. Muchos pensarán en la próxima visita del fin de semana, es martes, por lo tanto pronto para ponerse nervioso por el viaje de los familiares, algunos que no han visto en años porque están mayores o impedidos para hacer tantos kilómetros. A algún@s no les ha desaparecido esa enfermedad que les está matando poco a poco, que les está condicionando el día a día…, otro 17 de Abril, para algún@s serán más de 10, 20, incluso 30 “17 de Abril”, pero también de los demás días del año, el paso del tiempo no para. Del 17 de Abril del año pasado a este, han muerto 2 presos políticos vascos en prisión, uno de ellos en su celda, otro en el patio. También ha habido compañer@s que han perdido familiares y amigos, de es@s que están condenad@s a hacer miles de kilómetros para poder vernos. Ha habido accidentes de tráfico en los viajes, familiares que se han quedado en las puertas de la cárcel por decisiones arbitrarias o por mostrar posturas dignas frente a los intentos de humillación. Todo esto y más forma parte de la política penitenciaria y las leyes de excepción que aplican al pres@ polític@ por una vida comprometida con sus ideas, ideas que hacen daño al sistema que rige este y los demás estados burgueses y capitalistas, en donde la represión es la principal arma contra el rebelde, contra el pobre y contra el diferente. Por lógica el pres@ polític@ no puede ser un preso modelo, nunca hemos sido considerados por los Estados como ejemplos de lo que tiene que ser un “interno”, ni incluso un “buen ciudadano”. No por nuestro mal comportamiento sino, por ejemplo, por nuestra visión crítica de esta, u otra, política penitenciaria, la cual se basa en oprimir, humillar, buscar nuestra insolidaridad y no implicación en política y también en dispersarnos, aislarnos y mostrarnos el camino de la asimilación de sus normas, leyes y versiones, así como del arrepentimiento de lo que fuimos y somos, como forma de chantaje. Y esto cada día, no solo cada 17 de Abril. La etiqueta de pres@ polític@ no es gratuita, implica muchas cosas, la principal es que somos militantes políticos comprometid@s a l@s que se nos reprime por ello, y también por ello debemos mostrar nuestra implicación y responsabilidad en la lucha contra esa opresión y a favor de nuestros derechos como pres@s y militantes en la lucha por la consecución de unos objetivos, lo que nos trajo aquí y nos hace vivir diariamente lo que vivimos. La esencia del preso político tiene que ser revolucionaria, por lo tanto solidaria y combativa, tenemos que enfrentarnos a los problemas de forma colectiva, esta es nuestra gran fuerza y el temor del enemigo, y solo de esta manera se resiste y se avanza, lo contrario, el camino individual, no es el efectivo, no es el adecuado para que l@s militantes polític@s lo transiten. Tampoco se puede considerar un tipo de lucha, esto es entendible tanto a la hora de afrontar un conflicto en una fábrica, como en otro conflicto político. Esta práctica egoísta solo podría aportar beneficios individuales, pero es nula e incluso contraproducente para los objetivos comunes. Y no se pueden ver como formas de lucha las dinámicas de despolitización del pres@ polític@ y sus actos, ni tampoco la asimilación de las leyes y versiones del enemigo. Este tipo de acciones están dentro de estrategias que nada tienen que ver con la imagen histórica del pres@ polític@, la cual hoy se reivindica de manera internacional, y de las exigencias que hoy más que nunca toman un eco especial. Es la lucha por la Amnistía la que tiene que vertebrar la acción de l@s pres@s polític@s y la de las organizaciones que luchan en ese ámbito , cualquier planteamiento que no lo tenga en cuenta no es válido, sobre todo cuando en la acción desaparece esa reivindicación ya que es ella, la práctica, la que valida todo el conjunto. Difícil de entender pues, la existencia de pres@s polític@s y a la vez la desaparición de la lucha por la Amnistía, validar esto es empujar al abismo lo que fuimos y somos, es reforzar la postura del enemigo, del opresor. Todo método de lucha tiene su análisis, su teoría y su puesta en práctica, la guía para la acción que da vida a cualquier estrategia, imprescindible su aplicación para avanzar por el camino idóneo usando las formas de lucha y protesta necesarias para acercarnos en cada paso a nuestros objetivos. La liquidación de la Amnistía como objetivo estratégico en la practica apunta a un análisis y una teoría errónea , en donde el sujeto del pres@ polític@ pierde su esencia, es decir, la desaparición de la Amnistía en la praxis es la desaparición de la figura de pres@s polític@s. De tod@s depende mantener viva e intacta nuestra esencia, nuestra naturaleza, de esta forma nuestras acciones si aportarán en el camino por la lucha de los objetivos que tenemos. No nos emanciparemos como pueblo y como clase invirtiendo la realidad, dando terreno al opresor ocupante, buscando atajos a ninguna parte. Esto es un conflicto político, somos militantes políticos y nuestra lucha ha sido, es y será política. Hoy, como todos los días, el grito más sonoro tiene que ser el de la Amnistía, tiene que ser el de la denuncia de las leyes de excepción que nos aplican por ser militantes políticos incómodos para el sistema, y tiene que ser el de la solidaridad, el colectivismo, la dignidad y la coherencia. Para acabar, un fuerte abrazo revolucionario para tod@s l@s pres@s polític@s, anarquistas, comunistas, catalán@s, galleg@s, vasc@s, andaluces, colombian@s, irlandés@s, palestin@s, saharauis, mapuches…   Mucha fuerza y resistencia. Venceremos!!! Ezina ekinez egina!!! Presoak kalera, Amnistia osoa!!!   Córdoba 17 de Abril de 2018 (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Jon Kepa Preciado*) * Preso político vasco encarcelado en la prisión de Córdoba  



  • Mentiras que hacen historia
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    18/04/2018
    Como siempre ha ocurrido, el tiempo se ocupa de desmentir las falsedades que, por sus dramáticas consecuencias, han hecho mella en la historia del mundo. Cuando a la luz de nuevas pruebas, la verdad acaba saliendo a flote, la Humanidad se queda perpleja cuando descubre que lo que se les mostró como verdad irrefutable, ha sido en realidad un montaje inventado, una mentira despreciable bajo cuya falsa bandera se han cometido las atrocidades más inimaginables. En el pasado siglo las mentiras fueron el oportuno caldo de cultivo en el que se gestaron las dos guerras mundiales que azotaron al planeta y que acabaron con cerca de un centenar de millones de vidas humanas. Hitler fue, sin lugar a dudas, el gran mentiroso del siglo XX. Es cierto que accedió al poder por las urnas, pero tras haber desarrollado una campaña de terror basada en mentiras y falsedades, especialmente dirigidas contra los judíos y los comunistas. Antes aún de comenzar la guerra, llevó a cabo su gran mentira, aquella que le entregó todo el poder político que ambicionaba y le permitió lanzar a Alemania a la demencia de conquistar Europa. Esta mentira fue acusar del incendio del parlamento alemán a un obrero comunista. La población alemana lo creyó y dejó a sus jueces condenar a muerte a un inocente, implantar un estado de excepción y perseguir hasta el exterminio al partido comunista y a todos sus simpatizantes. Gracias a esta mentira, reconocida hoy hasta por los propios jueces alemanes que la protagonizaron, Hitler consolidó su poder, dejando a Hinderburg en la sombra y aplastando de un zarpazo toda la oposición que existía a su aterradora política nazi. La jurisprudencia alemana ha necesitado 75 años para absolver a aquel obrero inocente, Marinus van der Lubbe, de nacionalidad holandesa, que fue ejecutado en la guillotina. De esta forma, los jueces de Alemania reconocieron su error y aceptaron tácitamente que quienes en realidad prendieron fuego al Reichtag en 1.933 fueron las camisas pardas del diabólico Hitler. Las mentiras que llevan a la guerra A esta, siguieron muchas otras mentiras, como las falsas agresiones a territorio alemán, inventadas en 1.939 y que sirvieron al führer de excusa para invadir Checoslovaquia y Polonia. La más desvergonzada de todas sus mentiras fueron los documentales sobre los campos de concentración nazis en los que eran internados los judíos, donde se mostraba a familias enteras sentadas al porche de unas impolutas casas, disfrutando de una vida agradable y placentera. Con estas falsas versiones de sus campos de concentración, Hitler desmintió las denuncias de derechos humanos que, a finales de los años treinta, se le venían encima por su política antisemita. El mundo entero vio estos falsos documentales, estas absurdas mentiras y los dio por verdaderos... ¿A nadie se le pasó por la cabeza lo que Hitler tenía en mente para los judíos? Sólo al acabar la guerra, cuando el país fue liberado por los aliados, salió a la luz la verdad: los escuálidos prisioneros de estos campos de exterminio, las herméticas cámaras de gas donde se ejecutó a millones de seres humanos, los asépticos crematorios con los que Hitler había comenzado la fase final de su premeditado genocidio... Las mentiras del nuevo siglo El siglo XXI comenzó con la gran mentira que ha cambiado el rumbo de la Humanidad: los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, falsamente atribuidos a Al-Qaeda. Tras las numerosas investigaciones y estudios llevados a cabo sobre este atroz atentado, ha quedado demostrado que el ataque al World Trade Centre fue una falsa bandera, una mentira montada por los servicios secretos del propio gobierno norteamericano para justificar su agresiva política de invasiones y extorsiones a países débiles. El gobierno norteamericano de aquel terrible 11 de Septiembre de 2.001, con Bush hijo a la cabeza, no dudó un momento en inmolar a sus propios ciudadanos en una de las mentiras del nuevo siglo más insolentes y disparatadas: la de los atentados a las Torres Gemelas. Fundamentándose en esta insostenible mentira, EEUU invadió Irak e inició una era de invasiones y agresiones injustificadas a todos aquellos países que se atrevieran a oponerse a sus intereses económicos. Como la maniobra se le dio bien entonces y ningún país se opuso a su política invasiva, EEUU viene practicando desde entonces este método de imponer su voluntad por la fuerza allá donde le plazca. La impunidad heredada Cómo ningún presidente ni personaje público de EEUU se ha atrevido a acusar directamente de los atentados del 11 de Septiembre a su propio gobierno, la impunidad ha venido siendo heredada desde entonces por todos los mandatarios que han ocupado la Casa Blanca. Hasta llegar a este demente criminal, Donald Trump, que como presidente de Estados Unidos se cree el dueño del mundo... Y a la vista de que nadie le para los pies, tampoco está tan descaminado. Como era Hitler, Trump es un personaje totalmente inhumano, un loco peligroso que -una capacidad con el que no contaba el führer -, tiene bajo su mano el poder de destruir a toda la Humanidad cuando le venga en gana. Y lo peor de todo es que está deseando hacerlo. Su gran mentira, con la que acaba de iniciar una cuenta atrás imposible de detener y de consecuencias impredecibles, es el ataque a Damasco bajo la falsa acusación de uso de armas químicas al presidente sirio. Muchos ciudadanos de Duma, la ciudad donde supuestamente el gobierno sirio había utilizado armas químicas asesinando a medio centenar de personas (otras versiones dicen que todos eran niños y otras que eran centenares), están ahora declarando a las televisiones de todo el mundo cómo miembros del ejército rebelde los obligaron a punta de bayoneta a escenificar un ataque químico, con gritos fingidos y cuerpos de niños inconscientes tirados por el suelo. Por otra parte, hay informes médicos de las ONGs que confirman la certeza de que en Duma no hubo ningún ataque con armamento químico. Las aterradoras imágenes que hemos visto por las pantallas de televisión de todo el mundo son falsas. Las espeluznantes historias que la prensa pro Donald Trump nos ha contado también son falsas: “Los gritos desgarradores de un bebé que no puede respirar son estremecedores y no es el único pequeño alcanzado con el gas venenoso (...) les pican los ojos y la garganta, mientras con una manguera tratan de aliviarles. Son los escalofriantes efectos del ataque químico” (ABC, prensa española 10/04/2018). La historia se repite... ¿Hasta cuándo? En Irak también alegaron el uso y almacenamiento de armamento químico, unas armas que, tras haber sido el país arrasado y su presidente condenado a muerte y colgado en una parodia de juicio (utilizando igualmente mentiras en sus acusaciones), nunca aparecieron. La historia vuelve a repetirse, una historia montada sobre un falso bombardeo con armas químicas, una falsa bandera con la que EEUU, Reino Unido y Francia quieren justificar su, esta sí, atroz barbarie de bombardear la ciudad de Damasco y provocar un número aún indeterminado de bajas civiles. El mundo entero se está preguntando ahora por qué si Trump, Macron y Teresa May están tan preocupados por los derechos humanos de los débiles, no responden con la misma lluvia de misiles al ejército israelí, que está deteniendo, torturando y asesinando niños palestinos desde hace más de veinte años. Los criminales gobiernos de Occidente, sus mentiras, cuentan con la deleznable complicidad de las Naciones Unidas, donde cierran los ojos, se tapan los oídos y dejan a estos degenerados mandatarios campar a su antojo por el mundo. Nunca antes la ONU fue más rastrera frente a intereses de Occidente, nunca antes se había mostrado más ramera y prostituta. Sin embargo, Trump, Macron y Teresa May han dado un paso en falso. Al contrario de cómo ocurrió en la invasión de Irak, ahora si hay países que se oponen a sus criminales intereses y que están dispuestos a defender a Siria. Rusia, Irán y China han levantado su voz y han advertido que ese ataque injustificado tendrá la respuesta que se merece. La impunidad de que gozaban hasta ahora para bombardear poblaciones, invadir países, asesinar civiles y esclavizar pueblos se les puede acabar súbitamente... Tan súbitamente como disparan sus misiles. (Fuente: Rebelión / Autor: Tomas F. Ruiz)



  • Desmontemos los montajes
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    16/04/2018
    El 29 de marzo de 2014 debería pasar al recuerdo como el día de un flagrante e impune ataque contra la libertad de información. Siete periodistas agredidos, cámaras rotas, un periodista inconsciente en el suelo y otro (yo) detenido por la Policía Nacional, en lo que parecía ser una revancha contra los medios que denunciaron la brutalidad policial con la que, unos días antes, habían cargado contra las marchas de la Dignidad en Madrid. Todo lo que ha rodeado a este caso (o estos casos, porque hay que recordar que hubo dos denuncias paralelas, la de la policía contra mí y la de los periodistas contra la policía) ha estado marcado por las irregularidades y por los innumerables intentos de archivar la acusación contra la Policía. Finalmente, el caso contra la policía ha “prescrito”, aunque al menos la sentencia admite que uno de los policías (sólo uno, aunque fueron muchos más) cometió una agresión contra al menos dos periodistas, pero de poco sirve ya que el agente queda impune. En cambio mi caso no ha prescrito, y la condena que me piden por realizar mi trabajo periodístico es de 6 años y 6.200 euros. Durante 10 años me he recorrido el Estado español fotografiando e informando sobre distintas movilizaciones, sobre actos y eventos de los movimientos sociales y sobre un sinfín de casos represivos para uno de los medios en los que participo, lahaine.org. Hoy, una de las cosas que quise denunciar y documentar, los montajes policiales, me ha alcanzado a mí. Acusado de un falso delito de atentado a la autoridad y de lesiones. En un juicio donde, como es de costumbre, los policías solo aportarán su palabra. Con lesiones inexistentes o que en el mejor de los casos fueron causadas por ellos mismos, por su violencia indiscriminada y por su propia incompetencia. Este juicio se celebra además, en un clima de absoluto retroceso en cuanto a las libertades y a los derechos humanos en el estado español, con las condena s a raperos, twiteros… y a cualquiera que ose alzar su voz contra este régimen de FRANCOCRACIA que estamos viviendo. Hay que recordar que en su día la OSCE se posicionó contra esta salvaje agresión a la prensa, y que en esta semana han sido varias las asociaciones, sindicatos o medios de comunicación que nos han dado su apoyo ante este atropello a la libertad de prensa. Hoy trataremos de desmontar este nuevo montaje, porque vamos con la verdad por delante, y además nos apoyamos en solidas pruebas gráficas de lo ocurrido aquella tarde de Marzo en Madrid. No quiero acabar sin recordar a otras víctimas de otro montaje policial, mucho más sangrante aún, cuyo juicio comienza también hoy: los jóvenes de Altsasu, a quienes traslado todo mi apoyo esperando que ellos también consigan desmontar su descarado montaje policial. Y gracias a todas las personas, colectivos y organizaciones solidarias, que me han trasladado su apoyo y su afecto a lo largo de estos cuatro años. Maite zaituztet!!   ¡Acabemos con TODOS los montajes policiales! ¡Libertad de expresión e información! Altsasukoak etxera!   (Fuente: La Haine / Autor: Boro LH*) (*): Periodista encausado, miembro de los digitales La Haine y Kaos en la Red, para el que el fiscal pide 6 años de cárcel y 6.200 euros de indemnización por una supuesta agresión a varios antidisturbios durante la manifestación "Jaque a la Monarquía" hace cuatro años.



  • ¿Quién querrá ser político en Catalunya?
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    13/04/2018
    Pase lo que pase en las próximas horas, después de la previsiblemente frustrada investidura de Jordi Sánchez, y aparezca o no un plan D, N o Z que desestime la coronación de Puigdemont en el Parlament, evitando así unas elecciones que el soberanismo teme como los niños a un fantasma de sábana y linterna, resulta evidente que, a pesar de la fortaleza del electorado independentista, que creyó ciegamente en las promesas de restitución hechas por sus líderes en los comicios del 21-D, estamos a punto de asistir a una desintegración de los partidos de siempre que puede hacer variar, y mucho, el mapa de la política catalana. El ejemplo más claro es el PDeCAT, una formación destinada a convertirse en un partido puente que, en caso de tener intención de sobrevivir, tendrá que replegarse en torno a la nueva gente de Junts per Catalunya bajo el liderazgo de Puigdemont, actual monarca absoluto del independentismo. También está el caso de Esquerra, que de continuar por el camino del moderantismo made by Roger Torrent puede acabar volviendo a convertirse en el partido marginal/conservador que regentó Heribert Barrera. De pensar en pasearse triunfalmente por las municipales del 2019, ahora hay muchísimos alcaldables republicanos que viven con mucha preocupación los cantos de retirada del partido de Junqueras y el posible efecto que puede tener en sus electores más consecuentes (todos menos el de Barcelona, claro está, que ya está bastante contento perdiendo las elecciones). Últimamente, sorprende que dirigentes y propagandistas de los republicanos se encuentren repitiendo como loros de feria el argumento típicamente convergente del aún-no-somos-bastante-gente-para-hacer-la-independencia, un truco retórico por el cual yo mismo había escuchado a muchos republicanos insultar a la Convergència de Artur Mas con palabras que os harían estremecer. Cada vez resulta más palmario que a la actual generación de políticos le costará mucho vender la moto de una retirada indepe hacia el autonomismo a un electorado progresivamente más determinado a ir al grano, y más todavía vistas las últimas (y arbitrarias) detenciones de miembros de los CDR y el registro de ayer mismo en el Diplocat, unas performances represivas que se irán repitiendo a lo largo del tiempo y contra las cuales no podrá luchar un gobierno que se subsuma en el marco de la autonomía. El president Puigdemont ha demostrado él solo que sólo la determinación y el riesgo puede servir para despojar al Estado de su autoritarismo y dejarlo en evidencia ante Europa. Los políticos que se escuden en la represión estatal para beneficiarse a corto plazo acabarán devorados por su propio espíritu escaso. Una sociedad civil sacrificada no podrá aguantar líderes miedosos durante mucho tiempo. Dicho esto, y cuando el tiempo produzca su selección natural, será interesante cuestionarse quién, después de una etapa tan misérrima, de medias verdades y poca planificación, querrá dedicarse a eso de la política y, en el caso que eso sea así, si el soberanismo no necesitará nuevos espacios de expresión que no estén tan contaminados por las dinámicas partitocráticas de la última década. No es extraño que, en este punto del post-post-procés, haya aparecido Graupera pidiendo primarias en Barcelona, un movimiento que no sólo se haría bien de aceptar en la capital, visto el panorama, sino también de adaptarlo en cuántos más ámbitos del país mejor. Porque si al actual sistema de represión estatal le sumas la rigidez de los partidos tradicionales, es normal que a eso de la política no se quiera dedicar ni el apuntador. Si el liderazgo de Puigdemont se acaba focalizando en el exilio y la política exterior de la pseudo-república, en Catalunya necesitaremos nuevas bases y gente para reanimar a los partidos indepes. Si puede ser gente que nos trate de adulta y nos diga no la verdad, pero algo que se acerque lo máximo posible, yo ya firmaría. Los incentivos son pocos, porque hay represión y depresión. Pero a menudo es en tiempo de decadencia cuando sale la mejor literatura. Esperaremos. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • ¿Qué pasaría con Morón y Rota si EE.UU. ataca mañana a Rusia?
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    12/04/2018
    Estados Unidos planea lanzar en las próximas horas un ataque masivo contra Siria. Para ello ya se ha alertado a la aviación civil de “ataques aéreos” en el espacio aéreo sirio y se dirige hacia la zona un grupo de ataque de la Marina, liderado por el portaaviones Harry Truman. España es un país satélite de Estados Unidos, tal y como demostró hace años metiéndose en la guerra de Irak, con la excusa inventada de por los medios estadounidenses de que el país contaba con armas de destrucción masiva. Ahora se repite la misma historia, los medios se han inventado un pretexto con el que justificar que Estados Unidos entre en guerra, pero con una diferencia. Siria cuenta con varios aliados poderosos, Irán y Rusia, y a su vez la ejercito Chino tiene órdenes de defender a la Federación Rusa ante un hipotético ataque masivo por parte de Estados Unidos y sus aliados. Estados Unidos cuenta con varias bases militares en el sur de España, una en la provincia de Sevilla (Morón) y otra en la provincia de Cádiz (Rota). La implantación de estos complejos militares en nuestro país se vendió como una forma de generar riqueza pero los medios y políticos españoles ocultan el peligro que implica. Según han detallado muchos expertos en los últimos años, las bases de Morón y Rota son vitales para el control del Mediterráneo por parte de Estados Unidos y, por tanto, en caso de guerra serían objetivos de ataques por parte de los enemigos del país norteamericano. El Gobierno ruso ha dicho en más de una ocasión que en caso de ataque por parte del régimen de Estados Unidos, la Federación rusa desplegaría todo su potencial militar para destruir objetivos militares estadounidenses, y esto incluye las bases de Morón y Rota. Hablando claramente, sin eufemismos, en caso de que mañana Estados Unidos ataque la base militar que Rusia tiene en la costa mediterránea de Siria, sería altamente probable que Rusia respondiese a este ataque y sus primeros objetivos serían las bases militares de Estados Unidos en Europa. Y por supuesto, en caso de una guerra de grandes dimensiones, la Federación Rusa, no se andaría con chiquitas y desplegaría todo su potencial militar para garantizar su supervivencia como nación ante un ataque de Estados Unidos. Esto significa que las provincias de Sevilla y Cádiz serían objetivos a destruir por parte de una potencia nuclear. Por suerte si esto pasa es poco probable que alguien, en kilómetros a la redonda resultase herido; lamentablemente todos acabarían muertos. Quizás es buen momento para replantearse nuestros acuerdos militares con Estados Unidos, ¿no? (Fuente: Digital Sevilla / Autor: Luis Villadiego)



  • Hacia la postguerra del Gran Medio Oriente
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    10/04/2018
    Todas las guerras terminan con vencedores y vencidos. Los 17 años que acabamos de vivir en el «Medio Oriente ampliado», o Gran Medio Oriente, no serán la excepción de esa regla [1]. Saddam Hussein y Muammar el-Kadhafi fueron eliminados, Siria está ganando, pero no hay otro perdedor que el pueblo árabe. Lo más que puede hacerse es fingir creer que el problema es sólo en Siria. Y que, en Siria, es sólo en la Ghouta. Y que, en la Ghouta, el Ejército del Islam [2] ha perdido. Pero ese simple episodio no bastará para proclamar el fin de las hostilidades que asolan la región, destruyen ciudades enteras y provocan la muerte de cientos de miles de hombres, mujeres y niños. Sin embargo, la fábula de la extensión por contagio de las «guerras civiles» [3] permite a los 130 países y organizaciones internacionales que participaron en las reuniones cumbres de los «Amigos de Siria» negar sus responsabilidades y mantener la frente alta. Y, como nunca reconocerán su fracaso, seguirán perpetrando abusos y crímenes en otros teatros de operaciones. En otras palabras: la guerra que desataron en esta región terminará pronto, pero continuará en otra parte. Desde ese punto de vista, lo que se puso en juego en Siria a partir de la declaración de guerra de Estados Unidos –la adopción en el Congreso estadounidense de la Syrian Accountability Act, en 2003, o sea hace casi 15 años– habrá moldeado el orden mundial que está surgiendo. En efecto, aunque casi todos los países del «Medio Oriente ampliado» se han visto debilitados por lo sucedido, y algunos incluso destruidos, sólo Siria se mantiene en pie e independiente. Por consiguiente, el Pentágono ya no podrá poner en práctica la estrategia del almirante estadounidense Cebrowski, tendiente a destruir las sociedades y Estados de los países no globalizados y a obligar los países globalizados a pagar por la protección de los ejércitos estadounidenses para tener acceso a las materias primas y las fuentes de energía de los países destruidos. Aplicar esa estrategia será imposible en esta región, pero tampoco será posible en otros lugares del mundo. Por iniciativa del presidente Donald Trump, las fuerzas armadas estadounidenses están abandonando lentamente su respaldo a los yihadistas y comienzan a retirarse del campo de batalla. Pero eso no convierte a la administración Trump en un gobierno de filántropos, sólo están siendo realistas y esa actitud debería poner fin a su implicación en la destrucción de Estados. Volviendo a las bases de la Carta del Atlántico, en la que Londres y Washington se ponían de acuerdo, en 1941, para controlar juntos los océanos y el comercio mundial, Estados Unidos se prepara también para sabotear el comercio de su rival chino. Donald Trump está reformando el grupo QUADS (al que también pertenecen Australia, Japón y la India) para limitar los desplazamientos de la flota mercante china en el Pacífico. Simultáneamente, nombra como consejero para la seguridad nacional a John Bolton, cuya gran realización –bajo la administración de Bush hijo– fue implicar a los países de la OTAN en la vigilancia militar de los océanos y del comercio global. Es muy probable que el gran proyecto chino de creación de «rutas de la seda», terrestres y marítimas, no llegue a concretarse en los próximos años. Como Pekín ha decidido hacer transitar sus mercancías a través de Turquía –en vez de hacerlo a través de Siria– y de Bielorrusia –en vez de Ucrania–, seguramente seremos testigos de la aparición de «desórdenes» en los países seleccionados como vías de paso. En el siglo XV, China trató de reabrir la «Ruta de la Seda», construyendo para ello una gigantesca flota de 30 000 hombres, bajo las órdenes del almirante musulmán Zheng He. A pesar de la calurosa acogida que aquella flota pacífica recibió en el Golfo Pérsico, en África y en el Mar Rojo, aquel proyecto fracasó. El emperador ordenó quemar toda la flota y China se replegó sobre sí misma durante 5 siglos. El presidente Xi se inspira hoy en aquel ilustre precedente para concebir la «Belt and Road Initiative» (Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda). Pero, al igual que el emperador Ming Xuanzong, el presidente Xi podría verse obligado a renunciar a ese proyecto, lo cual implicaría la pérdida de las enormes sumas que su país está invirtiendo para concretarlo. Por su parte, el Reino Unido no ha renunciado a su plan de nueva «revuelta árabe», que reedita la maniobra que le sirvió –en 1915– para poner a los wahabitas en el poder, desde Libia hasta Arabia Saudita, aunque la llamada «primavera árabe» de 2011, destinada a poner el poder en manos de la Hermandad Musulmana, se ha estrellado contra la resistencia siro-libanesa. Londres pretende aprovechar el «giro hacia Asia» de Estados Unidos para restaurar su propio esplendor en las tierras de su antiguo imperio. Hoy se dispone a salir de la Unión Europea y orienta sus fuerzas armadas en contra de Rusia. Ha tratado de reunir a su lado el mayor número posible de aliados mediante la manipulación del «caso Skripal», pero ha sufrido numerosas decepciones, como la negativa de Nueva Zelanda a seguir haciendo el papel de dócil «dominion». Lógicamente, Londres reorientará a sus yihadistas en contra de Moscú, como ya lo hizo antes, durante las guerras desatadas en Afganistán, Yugoslavia y Chechenia. Rusia, única gran potencia que sale victoriosa del conflicto en el Medio Oriente, ha logrado concretar el objetivo que Catalina La Grande [4] se había fijado: tener acceso al Mediterráneo y salvar la cuna del cristianismo, pilar de la cultura rusa. Moscú debería ahora desarrollar la Unión Económica Euroasiática, a la que Siria desea integrarse –Damasco ya presentó su candidatura en 2015. En aquel momento, la adhesión de Siria a esa asociación de países quedó en suspenso a pedido de Armenia, inquieta ante la entrada de un país en guerra en ese espacio económico común. El nuevo equilibrio del mundo ya es bipolar desde el momento en que Rusia dio a conocer su nuevo arsenal nuclear. Es muy probable que el mundo se divida en dos, pero no por que exista una «cortina de hierro» sino sólo por voluntad de las potencias occidentales, que ya están separando los sistemas bancarios y que pronto tratarán de hacer lo mismo con internet. Ese orden mundial bipolar se basaría en la OTAN, que ya no tendría enfrente el Pacto de Varsovia sino la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). En un periodo de 30 años, Rusia ha pasado la página del bolchevismo y ha desplazado su influencia del centro de Europa hacia el Medio Oriente. Mientras tanto, en un movimiento de balanza, Occidente –el antiguo «mundo libre»– se convierte en un conjunto de sociedades coercitivas de falso consenso. La Unión Europea se dota de una burocracia más grande y opresiva que la de la desaparecida Unión Soviética, mientras que Rusia vuelve a ser el defensor del Derecho Internacional. Notas: [1] Ver como referencia De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestros ojos la gran farsa de las “primaveras árabes”, Thierry Meyssan, Orfila Valentini, 2017. [2] El autor se refiere al grupo armado islamista Yesh al-Islam (Ejército del Islam) que durante los últimos años sembró el terror en Damasco disparando constantemente cohetes y proyectiles de mortero contra los barrios residenciales de la capital siria y asesinando personas que no aceptaban su autoridad y homosexuales en las zonas que controlaba. La prensa atlantista clasifica a Yesh al-Islam como «rebeldes». Nota de la Red Voltaire. [3] Ver «Agresión disfrazada de guerras civiles», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 27 de febrero de 2018. [4] «De Catalina La Grande a Vladimir Putin», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 28 de noviembre de 2017. (Fuente: Red Voltaire / Autor: Thierry Meyssan)



  • El mundo grita al sionismo: ¡¡¡Asesinos!!!
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    04/04/2018
    Cuando el mes de marzo del 2018 llegaba a su fin, una conmemoración palestina sacudió el suelo de este pueblo valeroso, recordando al mundo la necesidad de combatir al sionismo y no hacerse cómplice de un régimen como el israelí, que se sustenta en base al colonialismo, racismo y crimen contra el pueblo palestino. Cada 30 de marzo, desde el año 1976 a la fecha, Palestina recuerda a sus mártires. En esa fecha, una protesta realizada para reivindicar su derecho al retorno al suelo del cual fueron expulsados por colonos extranjeros sionistas, venidos principalmente desde Europa. Ello, bajo el marco de una política colonial impulsada por una ideología racista, que contaba y cuenta con el apoyo de potencias occidentales, que encontraron en la conformación de la entidad sionista en mayo del año 1948 la mejor opción, para así consolidar su hegemonía en Oriente Medio. La rapacidad israelí en tierras palestinas es crónica. Recordemos, que en ese año 1976 la sociedad palestina convocó a una huelga general en protesta contra el expolio de su tierra que se agudizaba. El ejército sionista reprimió aquella manifestación asesinando a 7 jóvenes que trataban de impedir la confiscación de 21 mil Dunums – equivalente a 2.100 hectáreas – de tierras palestinas y que serían destinadas a campos de entrenamiento militar y colonos judíos. Esas muertes se recuerdan cada año, plantando un olivo como señal de continuidad histórica frente a su derecho al retorno y permanecer en una tierra que es propia. Criminales Patológicos En el marco de la conmemoración del Día de la Tierra en Palestina, miles de habitantes de la Franja de Gaza, bloqueada desde el año 2006 a la fecha, se acercaron a las alambradas que marcan la separación de la Palestina usurpada el año 1948. Una alambrada instalada, para acrecentar aún más el bloqueo contra esta tierra sometida a crímenes diarios, a un sofoco que viola los derechos humanos de 2 millones de personas, en lo que se considera el campo de concentración más grande del mundo. Una réplica monumental de aquellos campos que el nacionalsocialismo instaló en tierras ocupadas en la Segunda Guerra Mundial, que bien conocen muchos ciudadanos israelíes y que paradojalmente ha sido puesto en práctica en este Siglo XXI, por aquellos que han hecho de su propio sufrimiento en esa guerra, un modelo a seguir ahora contra el pueblo palestino. Singular, por cierto, pero hasta patológico me atrevo a sostener. El 30 de marzo miles de gazetíes haciendo caso omiso de las amenazas de la soldadesca israelí, se instalaron a algunos centenares de metros del ejército ocupante que había definido, a través del estado mayor del ministerio de asuntos militares, destinar un centenar de francotiradores, con la orden de tirar a matar contra la población desarmada. La sed de sangre del sionismo, de los asesinos vestidos con el uniforme del ejército de Israel, mostró al mundo la cara monstruosa de uno de los regímenes más extremistas del mundo. Expuso su conducta perversa, criminal, cobarde, disparando a los manifestantes incluso por la espalda, como el más repugnante de los criminales. Balas, gas lacrimógeno, uso de drones, francotiradores que les costó la vida a 17 palestinos y 1.400 heridos en una jornada horrorosa y sangrienta. No hay adjetivos suficientes para definir al gobierno sionista, sus líderes políticos y esta soldadesca cobarde, miserable, que teme mirar a los ojos y que seguramente terminará en el sofá de algún psiquiatra que matizará su responsabilidad ante la ley y los derechos humanos diciéndole “está bien¡ lo has hecho por la seguridad de tu país¡ la  sociedad te lo agradece¡” como una manera de paliar la responsabilidad que le cabe por sus tareas genocidas. O tal vez recibiendo la Cruz de Hierro en versión nacionalsionista, por los servicios prestados para mantener su política de colonización. Las autoridades palestinas calificaron de masacre, el asesinato de 17 palestinos a manos de militares israelíes en la Franja de Gaza lo que hace imprescindible, según estas autoridades, que la comunidad internacional y sus organismos competentes brinden protección a un pueblo sometido a la más salvaje colonización a manos del régimen sionista desde el año 1948 a la fecha. 70 años de crímenes, expolio y segregación que requiere aplicar, aquello que la Carta de las Naciones Unidas refiere, cuando se han constituido actos de agresión contra un pueblo, que es el marco en el cual habría que actuar. La Carta de las Naciones Unidas, en su Capítulo VI sobre: Arreglo Pacífico de las Controversias, contenido en sus capítulos del número 33 al número 38 ha quedado obsoleto, cuando se trata de Israel y su política colonial. Por ello, a pesar de las pocas esperanzas que se lleve a cabo la aplicación del siguiente Capítulo de esta Carta de la ONU, el denominado Capítulo N° VII referido a  la necesidad de tomar acciones: En caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión. En lo específico el Artículo 39 establece que “será el Consejo de Seguridad quien determinará la existencia de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión y hará recomendaciones o decidirá qué medidas serán tomadas de conformidad con los Artículos 41 y 42. En lo específico el Artículo N° 41 consigna que “El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas – CSNU -  podrá decidir qué medidas que no impliquen el uso de la fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones, y podrá instar a los Miembros de las Naciones Unidas a que apliquen dichas medidas, que podrán comprender la interrupción total o parcial de las relaciones económicas y de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, radioeléctricas, y otros medios de comunicación, así como la ruptura de relaciones diplomáticas” Por su parte, el Artículo 42 especifica que “Si el Consejo de Seguridad estimare que las medidas de que trata el Artículo 41 pueden ser inadecuadas o han demostrado serlo, podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas” Es imprescindible exigir la puesta en acción, poner este tema en las tablas de los parlamentos de los países, en la conciencia de los pueblos, en sus movilizaciones, junto a la necesidad de sumarlo a la necesaria lucha armada que permita eliminar al sionismo. Esto, a pesar de contar, desde ya con el veto cómplice de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, tres de los cinco miembros permanentes del CSNU y que son el principal sostén de la entidad israelí junto a los lobbies sionistas que ejercen enorme poder político, económico y comunicacional en estos países y marcan su política exterior. Puede parecer estéril, vano peor todas las formas de lucha son válidas a la hora de derrotar a uno de los regímenes más criminales de la historia. La Orden es Asesinar Las imágenes de los asesinatos de los tiradores sionistas contra la población desarmada son espeluznantes, de una crueldad  similar a aquellos actos de los terroristas takfiri degollando a sus víctimas indefensas. Haciendo uso de un poder de fuego que no es posible contrarrestar. Las imágenes difundidas sin posibilidad de ser negadas por el gobierno de Netanyahu signa a tiradores del ejército ocupante disparando a hombres y mujeres que se manifestaban pacíficamente. Ello me trajo a la memoria una imagen también escalofriante, en una película dirigida por el más conocido de los directores de Cine sionista de Estados Unidos: Steven Spielberg y su película La Lista de Schindler. En aquel film, un oficial nazi, Amon Goeth de la SS, que dirigía el campo de concentración de Plaszow, en la ciudad polaca de Cracovia, desde la terraza de la casa que ocupaba en aquel campo de muerte, armado de un rifle de precisión, actuaba como un francotirador. Elegía su víctima entre los prisioneros. Lo hacía tranquilamente, fumando, bebiendo su trago con el convencimiento que da el sentirse impune. Sin duda una película, cuyo objetivo es mantener viva lo que el sionismo considera  su mejor inversión:  conservar y acrecentar los réditos obtenidos tras el fin de la SGM, con ese crónico victimismo que suele invisibilizar a otros asesinados en esa guerra como gitanos, soviéticos, presos políticos y de guerra. ¿Podrá recrear Spielberg algo similar con el teniente general Gadi Eizenkot, jefe del estado mayor del ejército israelí, eligiendo sus víctimas palestinas desde su puesto de observación? Los réditos obtenidos por la victimización o lo que intelectual judío Norman Finkelstein denomina “la Industria del Holocausto” la he significado jugosos réditos al sionismo,  que le han significado consolidar un régimen colonial, en constante agresión y expansión a costa de sus vecinos y con la complicidad de sus aliados occidentales. Miles de millones de dólares obtenidos de Alemania y Suiza, de los lobbies sionistas en Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. 4 mil millones de dólares anuales en apoyo militar, a costa de los contribuyentes estadounidenses y otros tantos miles de las organizaciones cristianas sionistas.  Lo señalado respecto a Amon Goeth, la Lista de Schindler y la política sionista, sin un mínimo de decencia por la vida humana tiene su correlato este 2018 en la Franja de Gaza. Allí, un centenar de Amon Goeth, con autorización del gobierno y las palabras del teniente general Gadi Eizenkot, han dado la orden de “tirar a matar”. Los Amon Goeth, desde las sombras, ocultos, cobardemente disparan a los palestinos, muchos de ellos asesinados por la espalda. A pesar de las condenas internacionales frente a los crímenes cometidos contra la población palestina en este Día de la Tierra, que se intensificará pues las legítimas demandas palestinas no cesarán. Haciendo caso omiso de las imágenes que muestran el carácter terrorista y criminal de la soldadesca israelí, el régimen sionista ha rechazado todo llamado a cesar sus crímenes y que se realice cualquier investigación sobre los hechos. Esto, a pesar de la tibieza de esas condenas que hablan de “fuerza excesiva” contra los manifestantes palestinos. No es fuerza excesiva, es violencia criminal, son asesinatos, son violaciones a los derechos humanos, son la expresión del carácter sanguinario de la entidad israelí. El ministro de asuntos militares sionista, el colono de origen moldavo Avigdor Lieberman afirmó que “No habrá comisión de investigación, ni cooperaremos con ninguna comisión de investigación y adoptaremos todas las medidas militares más fuertes y violentas contra los manifestantes palestinos especialmente si intenta cruzar la valla fronteriza” valla que representa la separación entre la Franja de Gaza y los territorios ocupados de la Palestina histórica.” Para tal amenaza cuenta con la complicidad vil del gobierno de Donald Trump, que ha bloqueado y obstaculiza cualquier esfuerzo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para condenar la masacre del régimen de Israel en la asediada Franja de Gaza. La ONU y el bloque europeo han pedido la apertura de una investigación “independiente y transparente” sobre los hechos e instan a Israel a cumplir sus responsabilidades en conformidad con los derechos humanos. Países como Turquía a través de su mandatario han señalado a Netanyahu como responsable de esta masacre “¡Eh, Netanyahu! ¡Eres un ocupante!  - denunció Erdogan - Y estás en esas tierras como ocupante. Y al mismo tiempo eres un terrorista. No es necesario decirle al mundo cuan “cruel” es el ejército israelí. Podemos ver lo que está haciendo ese estado terrorista en la Franja de Gaza y en Al Quds”. Por su parte Irán, por medio de Ali Akbar Velayati, asesor del Líder de la Revolución Islámica para Asuntos Internacionales, afirmó que “a través de Los crímenes salvajes que cometieron ante los ojos de todo el mundo, durante la pacifica Marcha del Retorno de los palestinos residentes en la Franja de Gaza, revelaron el temor y la preocupación que sienten EE.UU., el régimen sionista y sus aliados por los logros y las victorias del eje de Resistencia y el pueblo reprimido de Palestina que ha resistido durante años ante sus acciones brutales”. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Bahram Qasemi, condenó las acciones de las fuerzas “racistas” del régimen sionista en Gaza “que revelan su naturaleza inhumana. Israel tiene una larga historia de ocupación, masacre y crímenes. Un régimen que se ha vuelto aún más envalentonad,  por el apoyo generoso de la administración estadounidense y los intentos vergonzosos de algunos líderes regionales delirantes y novatos – en referencia al príncipe saudí Mohamad bin Salman -  para establecer relaciones con Tel Aviv”. Hoy, más que nunca es necesario denunciar ¿Sí¡ pero pasar de las palabras a la acción. Fortalecer la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones – BDS – contra la entidad sionista. Hoy, más que nunca es necesario exigir a los organismos internacionales que cumplan su papel y dejen de lado la hipocresía y complicidad con el terrorismo israelí. Es fundamental,  que el Eje de la Resistencia muestre un camino claro de apoyo a la lucha del pueblo palestino. No es posible seguir aceptando que los muertos provengan desde la sociedad palestina y que Israel no sufra las consecuencias de su acción criminal. Hoy el mundo debe gritar al régimen colonial de Israel con más potencia que nunca ¡ Asesinos !  a la par que las acciones de resistencia minen la seguridad , que  esa sociedad ha construido en base a la vida de miles de muertos palestinos y millones de prisioneros en el campo de concentración más grande el mundo llamado Palestina. El nacionalsionismo, esa ideología criminal debe desaparecer por el bien de la humanidad y sus líderes políticos y militares juzgados por crímenes de lesa humanidad. (Fuente: Hispan TV / Autor: Pablo Jofré Leal)



  • Oligarquía española aprieta el tornillo autoritario del régimen del 78
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    30/03/2018
    Uno de los fetiches de la "democracia" burguesa es la división de poderes y la independencia. En el actual Estado español simplemente no existe según la concepción de Montesquieu. La deriva autoritaria promovida por su oligarquía para mantener a toda costa la unidad territorial del Estado, ha dinamitado el formalismo democrático que intentaba homologar España a la exterioridad de las "democracias" occidentales. A la involución en curso del régimen postfranquista ya no le importan las apariencias. ¿Cómo es posible, en la lógica del parlamentarismo burgués, que un juez altere un proceso de investidura de un parlamento deteniendo al candidato a la presidencia? ¿Cómo se puede justificar en la lógica de la "democracia" burguesa que el juez Pablo Llarena dinamite el Pleno del Parlament deteniendo a Jordi Turull? No me refiero a la Turquía de Erdogan, sino al Reino de España de Felipe VI. ¡Esto es la España de 2018! Gobernada por una casta política cleptocrática y criminal, tutelada por el Ibex 35, donde la decisión de un juez prevalece sobre millones de voluntades expresadas en las urnas. El franquismo está bien instalado en los poderes del Estado, en la superestructura de un régimen continuador del fascismo impuesto en la victoria militar de 1939. Nuevamente en la lucidez  analítica del materialismo científico de Karl Marx encontramos explicación: "La historia se repite, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa" [Dieciocho Brumario de Louis Bonaparte, 1852]. Las decisiones políticas de M punto Rajói, de Albert Rivera y de Pedro Sánchez están inspiradas en las de José Calvo Sotelo, José Antonio y Gil Robles. Ante esta situación el dilema no es democracia "avanzada" frente a la involución reaccionaria, tampoco es reinstauración del "Estado de derecho" frente al autoritarismo. La alternativa al fascismo es la Revolución Socialista. No nos engañemos, estamos al borde del precipicio, y lo peor de todo no es la clara orientación neofascista de las políticas de la burguesía, lo dramático es el marasmo en el que está instalado el proletariado y la clase obrera, inerme, sin voz ni iniciativa, carente de un partido comunista revolucionario y de herramientas defensivas. Que nadie se engañe, sin muro de contención ni instrumentos de combate, pereceremos. Carlos Morais



  • ¿Involución democrática o metástasis franquista?
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    30/03/2018
    Gracias a aquella Transición fraudulenta, a aquella Ley de Amnistía y a aquella política de consenso, pasteleo y cambio de cromos, siguieron en sus puestos, en sus despachos, en sus palacios episcopales, en sus cuarteles, en sus comisarías, en sus consejos de administración. Día a día estamos viviendo lo que cada vez más gente denomina “involución democrática”. Lo último ha sido la retirada de una exposición que participaba en ARCOmadrid-2018 por presentar decenas de fotografías de personas condenadas por la comisión de distintos delitos y calificarlas como presos políticos: activistas del 15-M, piqueteros de huelgas generales, titiriteros, ecologistas, desobedientes, periodistas, raperos, independentistas catalanes y vascos, tuiteros... De todo había en la viña del señor. En los últimos años, una cadena de multas, procesamientos y condenas ha recortado libertades democráticas básicas: expresión, asociación, manifestación... Crece así la autocensura a la hora de escribir, tuitear, difundir imágenes o movilizarse. Delitos como los de rebelión y sedición, ligados penalmente a alzamientos armados o violentos de carácter insurreccional, se han convertido en comodines usados para abortar cualquier disidencia radical, desobediencia civil o cuestionamiento de la España indisoluble e indivisible. Afirmar, sin más, que vivimos en una democracia, es algo que debe ser seriamente matizado. Y eso, porque la realidad institucional española es, cuando menos, un híbrido en el que las libertades formales existentes se asientan a su vez sobre firmes pilares franquistas. Un franquismo que echó raíces durante cuarenta años negando todo tipo de libertades y dio cuerpo a un engendro caciquil, clerical y represor insertado genéticamente en el actual poder institucional, judicial, financiero y mediático. Por esta razón, más que hablar de involución democrática, quizás debiéramos referirlos a que el cáncer franquista nunca extirpado está teniendo una metástasis generalizada. Pensar en el franquismo como mero “concepto” teórico o político es un craso error. Mucho más aún, si lo situamos únicamente en el pasado. En algo que fue pero que ya no existe. Porque el franquismo no fue solo Franco y sus ministros. Decenas de miles de personas fueron burócratas y funcionarios de Falange, la Sección Femenina, Coros y Danzas, el Frente de Juventudes, el profesorado de Formación del Espíritu Nacional, la OJE, el Sindicato Vertical... Curas castrenses, de prisiones y profesorado de religión vivieron de gorra y obtuvieron privilegios sin fin, mientras sus superiores jerárquicos, los obispos, paseaban bajo palio al genocida y ocupaban escaño en las Cortes franquistas. Junto a ellos, procuradores en Cortes, diputados forales y gobernadores civiles de recto bigotillo y firme ademán se licenciaron en inauguraciones y desfiles mientras rebañaban prebendas de todos los platos. El Ejército, la Policía y la Guardia Civil, sostén armado de aquella dictadura, fue madriguera a su vez de todo tipo de chusqueros, parásitos y torturadores. La togada Judicatura de casino, compadreo y pleitesía, bendijo a su vez todo lo anterior con su sentencias y, finalmente, la jerarquía administrativa, experta como nadie en pólizas, matasellos y provechos propios, asentó su funcionamiento en el principio de entender al administrado como alguien a quien despreciar. El franquismo no fue un concepto abstracto sino un régimen que lo impregnó todo. Y todas esas personas, todos esos cientos de miles de fascistas confesos y parásitos multiusos son los que, gracias a aquella Transición fraudulenta, a aquella Ley de Amnistía y a aquella política de consenso, pasteleo y cambio de cromos, siguieron en sus puestos, en sus despachos, en sus palacios episcopales, en sus cuarteles, en sus comisarías, en sus consejos de administración. Lo único que se les exigió a cambio fue el uso de aquellas palabras antes proscritas: democracia, libertad... Incluso el rey, aquel que juró fidelidad a Franco y alabó el golpe fascista del 36, aprendió a balbucear en sus discursos –con dificultad, eso sí– el nuevo diccionario. Toda esta caterva no solo conservó sus puestos, sino que ascendió en el escalafón. En pocos años, los que fueron meros agentes pasaron a ser comisarios; los tenientes, generales; los ministros, consejeros en el IBEX-35; los curas, cardenales; los jueces del TOP, magistrados de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo; los burócratas del Movimiento y el Sindicato Vertical, jefes en cualquier Ministerio o Administración; los fascistas de a pie, concejales de Urbanismo. Y no solo coparon instituciones, multinacionales y medios de comunicación, sino que tejieron redes fácticas de poder a las que imprimieron algo más que carácter. Quitarle importancia a lo anterior y pensar que gracias a las novenas, rosarios y rogativas hechas en la Transición, el Maligno desapareció para siempre, es de una ingenuidad extrema o de una hipocresía cómplice, que aquí hay de todo. En su día, no se aplicó a este cáncer el debido tratamiento. Ni radioterapia, ni quimioterapia, ni extirpación de tumor alguno. Por eso ahora, cuando el régimen comienza a resquebrajarse debido a las influencias de una grave crisis económica, una corrupción generalizada, fuertes movilizaciones sociales y unos embates independentistas frontales..., por las grietas abiertas del Régimen asoma de nuevo aquello que nunca dejó de existir: el viejo franquismo, hoy remozado, de intransigencia social, nacional y política, con sus multas, embargos, supresión de competencias autonómicas, procesamientos y condenas por odio identitario, rebelión, sedición y enaltecimiento del terrorismo. Hoy como ayer, dos son las estrategias en debate entre las fuerzas democráticas, nacionalistas y de izquierdas. En los años 70, de la inicial «ruptura democrática» se pasó a la “ruptura pactada” y de ésta a la “reforma negociada”. La estrategia triunfante fue la del Suárez Gatopardo: “de la legalidad a la legalidad” sin ruptura alguna: “de oca a oca y tiro porque me toca”. Pues bien, en el proceso catalán se ha planteado algo similar. Frente a quienes defendían que la soberanía primera a atender era la catalana, otros, al igual que ayer, hablaban de ajustar el proceso catalán a la ley española y al pacto con su régimen. Nuevamente, frente a la ruptura democrática, la reforma negociada. De nuevo, de la legalidad a la legalidad. De aquello que hasta hace poco se afirmaba, “¡romper con el régimen del 78!”, ya pocos se acuerdan. Me lo dijo un viejo comunista cuando tenía tan solo dieciocho años: “Solo hay una cosa peor que tragar sapos..., y es decir que están buenos”. (Fuente: La Haine / Autor: Sabino Cuadra)



  • Mentiras, ignorancia, hipocresía e histeria; pilares de la sociedad bajo el dominio anglosajón
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    29/03/2018
    El escándalo alrededor del envenenamiento de la familia Skripal parece haber dejado en un segundo plano otros problemas internacionales. Moscú espera del Reino Unido pruebas o una disculpa. Londres no se apresura en presentar ni lo uno ni lo otro, pero sí se ha esforzado en expandir en el espacio informativo occidental su versión de los hechos. Ni siquiera me molestaré en intentar desacreditar todas las tonterías que los medios 'mainstream' intentan vendernos como la única realidad posible sobre este caso. Tanto expertos en la materia como analistas con un poco de sentido común han hecho muy bien ese trabajo al señalar la idiotez de los argumentos oficiales que el Reino Unido presenta al mundo. Si eres realmente capaz de creer que Putin —una persona bastante sensata al que el mundo anglosajón ha designado como 'el malvado tirano de Mordor' que amenaza la civilización occidental— ordenaría el asesinato de un hombre totalmente inofensivo justo antes de las elecciones presidenciales y el Mundial de fútbol de Rusia 2018, lo mejor sería que dejaras de leer en esta precisa frase, porque no pretendo discutir eso. Lo que sí quiero hacer en lo sucesivo es utilizar esta historia como una ilustración perfecta del tipo de sociedad en la que todos vivimos hoy en día. Para lograrlo, como buenos investigadores, deberíamos intentar apartarnos de ella por un momento y hacer el esfuerzo de observarla 'desde afuera'. Así que les propongo un pequeño experimento mental: Asumiendo que la humanidad encuentre una manera de no autodestruirse en un futuro cercano y suponiendo que todavía existan historiadores en los siglos XXII o XXIII, ¿con qué conductas y rasgos generales describirán estos a la sociedad actual, amparada bajo el dominio político, económico y mediático del mundo anglosajón? Me atrevo a resumir que destacarían cuatro aspectos: la mentira generalizada, la ignorancia voluntaria, la hipocresía colectiva y la histeria como recurso universal para lograr las metas propuestas. Mentira generalizada Por muy contradictorio que parezca, la mentira se ha convertido en una realidad más de nuestras vidas. Todos hemos chocado con eso alguna vez: maquillaje que modifica la realidad a conveniencia, fotos en las redes sociales que no corresponden con la realidad, historias pasadas que nunca sucedieron pero que crean una realidad para quienes las escuchan. El corolario de esta situación es que en nuestra sociedad, aún más que antes, solo las apariencias importan, no la realidad. Esto es exactamente lo que estamos observando con el caso Skripal y con todas esas historias rusofóbicas, producto de la maquinaria propagandística anglosajona, tales como el envenenamiento de Litvinenko con polonio o de Yúschenko con dioxina. El hecho de que ni el gas nervioso, ni el polonio, ni la dioxina de ninguna manera sean armas eficaces para perpetrar asesinatos puntuales no importa en absoluto. Todo es válido cuando se trata de crear una imagen maléfica de aquel que haya sido señalado previamente como culpable. Un simple tiroteo, un apuñalamiento en la calle o, mejor aún, cualquier 'accidente' es mucho más fácil de organizar e imposible de rastrear. Hay muchos crímenes comunes en el Reino Unido y conseguir que alguien robase y apuñalase a Skripal probablemente habría sido la versión más fácil. Mientras tanto, los casos de envenenamientos de Skripal, Litvinenko o Yúschenko suponen una única conclusión razonable: en Rusia existe algún tipo de laboratorio secreto, donde químicos incompetentes elaboran venenos con una muy dudosa efectividad y mediocres agentes secretos rusos usan estos productos químicos para realizar asesinatos, preferiblemente justo antes de importantes eventos internacionales. A esa corriente se suman perfectamente artículos ridículos como 'La breve historia de intentos de asesinatos con veneno de Rusia', publicado por Foreign Policy. Ahí se enumeran los siguientes casos:
    • Serguéi Skripal, exagente británico envenenado por gas nervioso en Reino Unido, sobrevivió;
    • Alexandr Litvinenko, exagente ruso envenenado por polonio en Reino Unido, sobrevivió durante tres semanas y murió ingresado en un hospital británico;
    • Vladímir Kara-Murza, activista político envenenado dos veces por un veneno desconocido, sobrevivió;
    • Ibn al Khattab, líder terrorista envenenado presuntamente con sarín, murió de inmediato;
    • Víktor Yúshchenko, político ucraniano envenenado por dioxina, sobrevivió;
    • Alexander Perepilichni, presuntamente envenenado con flores tóxicas (no es un chiste, compruébelo en el artículo);
    • Karinna Moskalenko, activista por los derechos humanos presuntamente envenenada con mercurio, sobrevivió;
    • Anna Politkóvskaya, periodista y activista por los derechos humanos envenenada por una sustancia desconocida, sobrevivió.
    Como es de apreciar, de los ocho casos de supuestos envenenamientos rusos, solo uno ha alcanzado su objetivo efectivamente: el puntual asesinato por sarín del líder terrorista Ibn al Khattab en 2002, cuya muerte los rusos estaban más que felices de atribuirse, para el temor de otros terroristas y recelo de quienes apoyaban su actividad en Rusia. El caso de Karinna Moskalenko es un ejemplo más que ilustrativo sobre la credibilidad de las versiones apresuradas. Durante más de una semana, los críticos del Kremlin y la prensa a su servicio culpabilizaron a las agencias especiales rusas y personalmente a Putin de orquestar el envenenamiento de la activista, hasta que la investigación de la policía (esta vez alemana) resumió que se trató de un accidente cotidiano con un barómetro. En cualquier sociedad medianamente honesta y educada a un nivel medio, ese tipo de alusiones significarían una presión social hacia aquellos que lanzaron esas acusaciones sin presentar pruebas, su castigo y/o dimisión, pero, de tratarse de Rusia, la mentira no se castiga. Ignorancia voluntaria   De seguro que todos hemos enfrentado estos casos también. Le dices a alguien que su teoría no sigue las reglas del sentido común, que no está respaldada por los hechos, que contradice la lógica humana y en vez de agradecimiento por señalar sus errores lo que encuentras como respuesta es una negativa vagamente redactada de siquiera escuchar tu tesis o tomarla en consideración. Al principio podrías pensar que tu interlocutor no posee una mente brillante y carece de hábitos de lectura, pero mientras vas sumando experiencias te vas dando cuenta de que se trata de algo bastante alarmante: el habitante común de nuestros tiempos hace un esfuerzo muy determinado para simplemente ignorar los hechos que no correspondan con la visión del mundo que tienen (o que les han construido) en su cabeza. Si Rusia es 'el imperio del mal' y el mundo anglosajón 'el imperio del bien' —porque así se nos inculca desde pequeños— entonces todo lo que culpabilice a Rusia y excuse los anglosajones es inconscientemente aceptado, porque eso corresponde con nuestro marco mental. Lo contrario es igualmente rechazado de manera inconsciente. Sin embargo, si observamos los hechos con los ojos de los futuros historiadores, se nos abrirá un panorama bastante diferente. Tomemos un ejemplo simple: la Operación Gladio. Si bien sobre las injerencias de EEUU en su 'patio trasero' se conoce bastante, Gladio sigue siendo realmente un secreto a voces. Excelentes libros y vídeos han sido publicados sobre esta operación. Incluso la BBC ha realizado un documental dedicado por completo a la historia de esta enorme organización, que se especializaba en operaciones de falsa bandera por todo el Viejo Continente. Así es: una red de agentes de la OTAN respaldaba y financiaba organizaciones terroristas en Europa Occidental para culpabilizar a la KGB soviética de sus atentados. En particular, son los responsables del infame bombardeo de la estación de tren de Bolonia, el acto terrorista más grave que haya sufrido Italia tras la Segunda Guerra Mundial, en el que murieron 85 personas y más de 200 resultaron heridas. Tal y como lo ha leído: la OTAN mató a su propia gente con el propósito de crear en la población un temor ante 'la inminente amenaza roja'. A eso podríamos sumarle casos como la explosión del acorazado estadounidense Maine en el puerto de La Habana, que justificó la guerra de EEUU contra España y el arrebato de sus últimas colonias. O el ficticio ataque en el golfo de Tonkín, que dio paso a la no menos infame Guerra de Vietnam. Existe un principio simple en la psicología y, especialmente, en la psicología criminal, que me gustaría compartir: El mejor predictor de comportamiento futuro es el comportamiento pasado. Todo criminólogo lo conoce el primer año de sus estudios profesionales. De ahí que los investigadores le dan tanta importancia al 'modus operandi', es decir, al particular método que elige un delincuente para ejecutar sus crímenes. Así que, armados con este principio y las historias pasadas, me atrevo a resumir la siguiente tesis: Los regímenes anglosajones tienen un largo y bien detallado historial de ejecuciones regulares bajo banderas falsas en búsqueda de sus objetivos políticos y geoestratégicos. Especialmente aquellos que les proporcionan ante la sociedad un pretexto perfecto para justificar una agresión militar contra sus contrincantes. Pero todo esto no tiene la menor importancia en la sociedad moderna, porque está plagada de una ignorancia voluntaria. ¿Qué importa que la CIA haya elaborado más de 600 planes para asesinar a Fidel Castro y llevado a la práctica decenas de ellos? Todo lo que percibe la gente es que 'los decentes gentleman' de EEUU y Reino Unido jamás intentarían envenenar a un exagente ruso para usar el caso en beneficio propio. ¿Por qué no? Porque sus políticos, medios de comunicación y series televisivas así lo dicen. Es esa ignorancia voluntaria de hoy día la que derrota fácilmente los hechos o la lógica. Aquí les van un par de preguntas incómodas que un periodista capacitado podría preguntar: "¿Aquellos que han hundido el Maine, asesinado a personas inocentes en Italia o fingido el ataque en Tonkín, dudarían en realizar un ataque bajo falsa bandera para justificar sus ataques a un país que desesperadamente necesitan demonizar para poder preservar el actual orden mundial anglosajón?". La respuesta, creo, es evidente. Por lo tanto, ningún periodista al servicio de ese sistema la formulará, al menos públicamente. Pero sí te contarán cómo los rusos realizan ataques maléficos para matar a sus oponentes más visibles, y cuya muerte no servirá a ningún objetivo político concebible, más que demonizar su propia figura ante la comunidad mundial. Hipocresía colectiva La ignorancia voluntaria es importante, por supuesto, pero no es suficiente. Por un lado, ser ignorante, aunque útil para descartar un argumento basado en hechos y/o la lógica, no es algo útil para establecer la superioridad moral o la legalidad de tus acciones ante otros. Un imperio requiere mucho más que solo la obediencia de sus súbditos: lo que también es absolutamente indispensable es un fuerte sentido de superioridad al que agarrarse cuando se comete una acción hostil contra el otro tipo, que no tiene el derecho moral de hacer lo mismo contra el imperio. Tomemos un ejemplo reciente: las últimas amenazas estadounidenses para atacar a Siria. En la sesión del 12 de marzo, la representante de EEUU ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Nikki Haley, afirmó que si se producen nuevos ataques químicos contra los 'rebeldes pacíficamente armados' en Siria, su país bombardearía Damasco sin la aprobación del Consejo de Seguridad. Dejemos a un lado si el Gobierno de Bashar Asad quisiera usar armas prohibidas y buscarse más problemas en un momento que tiene la guerra prácticamente ganada. Lo que EEUU realmente ha declarado en boca de Haley es lo siguiente: "Nos reservamos el derecho de violar el derecho internacional en cualquier momento y por cualquier razón que consideremos suficiente. El derecho internacional es una guía confiable y obligatoria para otras naciones. Nosotros, la nación elegida (por nosotros mismos), nos guiamos más bien por lo que nos proponemos o no hacer". Y he aquí la mayor de las hipocresías: la sola presencia de tropas estadounidenses en el suelo sirio es una violación al derecho internacional. Como ha sucedido también con Yugoslavia o Irak. Pero todo esto no tiene la menor importancia, porque la sociedad moderna está carcomida por una hipocresía colectiva.   Todo este circo solo es posible por el hecho de que en las élites occidentales (políticas, sociales, mediáticas) pocos tienen el coraje, o la decencia, para llamar a todo esto lo que realmente es: una flagrante muestra de violación de todas las normas del derecho internacional. Tanto la agresión extranjera como la hipocresía colectiva se han convertido en los dos pilares esenciales para la supervivencia del dominio anglosajón: el primero es la base de su imperativo económico, del que de una forma u otra se nutren todas las capas; el segundo es el requisito previo para la justificación pública del primero. Pero a veces incluso eso no es suficiente, especialmente cuando las mentiras son evidentemente absurdas. Entonces, el elemento final, casi milagroso, siempre aparece: la histeria. La histeria como recurso universal Nunca he sido partidario de pintar a todos con la misma brocha, ni menos de seguir la dicotomía que generalmente se hace entre liberales y conservadores, izquierdistas y derechistas, etc. Considero que todas las tendencias han sido igual de útiles en el proceso del desarrollo humano, al igual que una persona necesita de dos pies para caminar de manera más ágil. Lo que sí cuestiono es la histeria generalizada de la que últimamente han hecho uso los políticos que se llaman seguidores de tendencias 'liberales'. Solo piense en la manera en que los demócratas de EEUU capitalizaron la llamada 'injerencia rusa' y se dará cuenta que los llamados 'liberales' nunca bajan de un tono emocional. Lo mismo sucede con los ataques químicos en Siria y el envenenamiento de los Skripal. En vez de seguir los procedimientos establecidos por las normas internacionales, especialmente creados para ese tipo de casos, los 'liberales' modernos apuestan por la histeria colectiva como recurso universal para obtener lo que planean. En una conversación puede ahogar, literalmente, a tal 'liberal' con hechos, estadísticas, testimonios de expertos, etc. y no obtener absolutamente ningún resultado, porque el 'liberal' vive en una zona de confort ideológico que categóricamente no quiere abandonar. Esto es lo que hace que los 'liberales' sean una audiencia perfecta para las operaciones de bandera falsa: simplemente no procesarán la narración que se les presenta de una manera lógica, sino que reaccionarán de inmediato de una manera fuertemente emocional, generalmente con el impulso de "hacer algo". Ese "hacer algo" se expresa habitualmente en la aplicación de la violencia contra aquellos que no tienen la capacidad de responder o la imposición de prohibiciones, restricciones, regulaciones contra aquellos que sí. Puedes intentar explicarle a ese 'liberal' que lo último que los rusos querrían hacer es usar un método estúpido para tratar de matar a una persona que no les interesa en absoluto, o explicarle a ese liberal que lo último que el Gobierno sirio haría en el curso de la exitosa liberación de su territorio nacional de los 'terroristas buenos' sería usar armas químicas de cualquier tipo, pero nunca lograrías convencerlo de que está a punto de tomar una decisión errónea. De ahí los acontecimientos efectistas pero totalmente carentes de lógica, como la expulsión de 23 diplomáticos rusos o el impulsivo bombardeo de un aeropuerto sirio. Es por eso que ese "hacer algo" es muy bien utilizado por los grupos de presión para canalizar los impulsos genuinos de las personas en su propio beneficio político. Conclusión Entonces ahí lo tenemos: un dominio global construido (y mantenido) sobre mentiras, aceptado sobre la base de la ignorancia voluntaria, justificado por la hipocresía colectiva y defendido por la histeria como recurso universal. Esto es lo que constituye el 'mundo occidental' de hoy en día, mantenido bajo el paraguas del dominio anglosajón. Y aunque, definitivamente, hay una minoría creciente de 'resistentes', la triste realidad es que la inmensa mayoría de las personas que nos rodean lo aceptan y no ven razón alguna para denunciarlo. De ahí que 'ellos' se salieran con la suya el 11 de septiembre de 1973 y por qué 'ellos' continuarán saliéndose con la suya bajo falsas banderas en el futuro. Porque 'ellos' mintieron, la gente se dio cuenta, al menos a cierto nivel, y aun así simplemente no les importa. Sin embargo, al tratar con los rusos, su 'realidad' aparentemente no funciona. Los rusos podrían ser la única nación europea que a día de hoy ha logrado mantenerse fuera del dominio anglosajón. Una civilización 'alternativa', que, según las palabras de Margarita Simonián, "es capaz de perdonar muchas cosas, pero no la arrogancia". A diferencia del dominio anglosajón, los rusos de hoy han aprendido mucho de sus errores históricos y hacen lo posible por no repetirlos. Pero sí que hay una lección de historia que los líderes anglosajones deberían aprender: cuando se trata de Rusia, la arrogancia es suicida. (Fuente: Sputnik - Mundo / Autor: David Armas Paz)



  • Con el espíritu Newroz, el fascismo del AKP-MHP será derrotado
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    27/03/2018
    Los kurdos están experimentando otro Newroz histórico. Este Newroz 2018 es una encarnación del espíritu de Newroz, como una resistencia creciente contra los tiranos. La actual Tercera Guerra Mundial en el Medio Oriente se ha transformado en una guerra entre el genocida estado turco que quiere continuar con el status quo en el Medio Oriente y las fuerzas de la libertad que quieren romper este status quo genocida. Hay una guerra en Medio Oriente entre los nuevos Dehak y los Kawa contemporáneos. Y el Movimiento de Libertad Kurdo lidera esta lucha por la libertad con el espíritu de Newroz. El Movimiento de Libertad Kurdo se ha convertido completamente en un Movimiento Med Contemporáneo. Al igual que sus antepasados, los medos, lideraron la lucha de los pueblos por la libertad hace 2630 años para rescatarlos de las garras de la tiranía, hoy los kurdos desempeñan el mismo papel. El pueblo kurdo se ha creado a sí mismo con las resistencias en los días de Newroz y se ha llevado hasta este día. Y hoy, resisten con el espíritu de Newroz en todas partes. Con cada resistencia, crean un yo más fuerte y logran una vida libre y democrática. Los kurdos no son los mismos que antes, los kurdos se han convertido en la gente de Newroz. Ser pueblo de Newroz significa lograr la vida libre y democrática hoy. Y aumentar la lucha a través de esa pasión por la libertad y un estilo de vida. Es por eso que para los kurdos, todos los días son ahora un día para la lucha, con el espíritu de Newroz. A pesar de que las fuerzas genocidas quieren beber la sangre de los kurdos, otros pueblos también han asumido la resistencia con los kurdos a la cabeza. En este sentido, hoy todos los días y todos los lugares del Medio Oriente y el Kurdistán se han convertido en un sitio de resistencia. ¿Por qué el estado turco, personificado por el AKP-MHP, lidera un colonialismo genocida anti kurdo en el Medio Oriente? La respuesta a eso es clara. El colonialismo genocida está pasando por el principio del fin. La lucha liderada por el pueblo kurdo ha alcanzado el nivel de fuerza para poder terminar con el colonialismo genocida y con todos y cada uno de los despotismos en el Medio Oriente. El colonialismo genocida ve que está llegando a su fin frente a esta lucha, por lo que ha tomado todas las fuerzas regresivas detrás de él y se ha comprometido en una guerra para protegerse. Tayyip Erdoğan tiene un problema de supervivencia, a lo que se refiere cuando dice que están librando una guerra por la independencia y el futuro es el tema de supervivencia del colonialismo genocida. Porque la voluntad, la pasión y la lucha del pueblo kurdo por la libertad han dejado al colonialismo genocida sin una pierna sobre la que apoyarse. O bien romperá la lucha del pueblo kurdo por la libertad con una guerra violenta, o esta mentalidad genocida, la política y el sistema caerán. Es por eso que ahora están atacando desesperadamente. Pero la gente de Newroz los kurdos ha logrado tal pasión, conciencia y voluntad de libertad que no es posible aplastar o reprimir su lucha. Con esta postura agresiva, el colonialismo genocida solo se acerca su fin. Cuando la voluntad de libertad es fuerte y la lucha continúa, cada ataque del colonialismo genocida termina en una derrota cada vez mayor. Y ahora mismo, la pasión, voluntad y lucha por la resistencia está en su apogeo. La resistencia en Afrin es la prueba clara de esto. Si esta resistencia puede continuar durante dos meses contra cada capacidad tecnológica del ejército turco, uno de los mayores ejércitos de la OTAN, si la resistencia continúa en Afrin rural y en la periferia de las ciudades de hoy, eso se debe a la naturaleza abrasadora de la voluntad de resistencia. No es posible vencer tal pasión y voluntad. Esta voluntad y esta resistencia son resueltas para llevar al pueblo kurdo a una vida libre y democrática. Docenas de soldados turcos y miembros de grupos jihadistas aliados a estos, mueren todos los días. Pero el estado turco, como lo requieren sus políticas especiales de guerra y las operaciones psicológicas, no publica estas muertes. Hacen esto para verse constantemente superiores. También solían ocultar muertes de soldados en el pasado, pero nunca antes había habido tal nivel de ofuscación. Algunas de las muertes se anunciarían en ese momento, ahora nada de eso. Simplemente anuncian una o dos muertes cada semana, y lo hacen para recordar a la gente que la guerra continúa. Por lo tanto, impulsan sus éxitos. Por lo tanto, impulsan el avance que han logrado. Eso es lo que es la guerra psicológica. La verdad es que se encontraron con dos meses de gran resistencia allí, y sufrieron docenas de bajas cada día. Todavía lo hacen. Pero esta información no se le da a los medios. Con una intensa guerra psicológica y propaganda, esto se hace para parecerse a la situación real. En este sentido, todos deberían ver que existe una gran resistencia fuera de esta guerra especial y operación psicológica. Abstenerse de una guerra de posición debido a la presencia de civiles en el centro de Afrin y evitar la destrucción total de la ciudad es una expresión de la decisión de continuar la resistencia en una forma diferente. La gente y los luchadores de Afrin continuarán su resistencia en un nivel diferente. La valiente resistencia de los últimos dos meses seguirá siendo la voluntad de resistencia de la gente de Kurvaistán de Rojava. Con esta voluntad de resistencia, la Revolución de Rojava prevalecerá y Afrin ciertamente será liberada. La Resistencia de Afrin ha demostrado que el segundo ejército más grande de la OTAN puede resistirse. Si una ciudad pequeña mostrara tanta resistencia, el pueblo kurdo obtendrá fuerza de su historia de resistencia y se resistirá aún más fuerte en otros lugares. Ellos continúan resistiendo. El pueblo kurdo ha ganado a lo grande con la resistencia de Afrin. El estado turco que ingresa al centro de Afrin será otra Victoria Pirsus para ellos. La rectitud de la resistencia del pueblo kurdo será la base y la fuerza detrás de la exposición de la animosidad del fascismo AKP-MHP contra los kurdos y la animosidad contra la democracia, y de lograr una gran victoria contra el genocida gobierno fascista del AKP-MHP. El pueblo kurdo y las fuerzas de la democracia resistirán este poder y eliminarán este obstáculo del camino a la democracia en Turquía y Medio Oriente. Newroz 2018 se celebrará con este espíritu, esta fe y esta determinación. La gente de Newroz los kurdos renovará y afinará su voluntad de resistencia en Newroz, y hará de 2018 uno de los mejores años para la lucha en la historia. En 2018, las fuerzas turcas en particular se congregarán en las filas de la libertad contra los ataques del gobierno fascista genocida AKP-MHP para darles la respuesta adecuada. En la actual Tercera Guerra Mundial, el espíritu Newroz es más necesario que nunca para que el pueblo kurdo y los pueblos oprimidos puedan romper el antiguo status quo y construir un nuevo Medio Oriente basado en una vida libre y democrática. Newroz es el medio para resistir a través de las duras condiciones y prevaleciendo. El PKK ha logrado un gran éxito hasta la fecha al convertir este espíritu en un estilo de lucha. Ellos estarán seguros de luchar en condiciones difíciles con el espíritu de Newroz y crear grandes desarrollos en 2018 también. En la realidad del líder Apo y el PKK, las dificultades y los obstáculos solo existen para ser superados. Con el Movimiento Med Contemporáneo, las dificultades y obstáculos serán superados en todas partes en el Kurdistán en 2018 también, y se crearán importantes desarrollos para que el pueblo kurdo y los pueblos oprimidos puedan lograr una vida libre y democrática. (Fuente: agencia kurda ANF / Autor: Mustafa Karasu) Nota: Mustafa Karasu es miembro del Consejo Ejecutivo de Koma Civakên Kurdistan - KCK (Confederación de los pueblos de Kurdistán)



  • Irrealidad y violencia
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    25/03/2018
    Como viene haciendo desde hace más de quinientos años. Y, por otra parte, no es casual que los genocidas que impusieron la falsa identidad española masacrando, expoliando y expulsando a los diferentes, pasaran a la historia como los Reyes Católicos, ni que fueran ellos los inspiradores del franquismo, que adoptó sin reservas su heráldica, sus lemas y sus símbolos. La admisión de lo falso y lo irreal solo se puede llevar a cabo desde el delirio y solo se puede imponer con la violencia extrema. Los hechos objetivos acaban imponiéndose por sí mismos -por más que algunos se empeñen en negarlos-, pero las mentiras hay que repetirlas miles de veces, como decía Goebbels, para que los necios se las crean; y a quienes no se las creen hay que amordazarlos. A primera vista, resulta sorprendente que entelequias como la supuesta virginidad de María o la doble naturaleza de su hijo hayan sido defendidas a lo largo de los siglos con la mayor brutalidad; pero la tradicional alianza de la Iglesia Católica con los poderes establecidos hace de la quema de herejes -la defensa a ultranza de los dogmas- una necesidad de supervivencia, tanto para la primera como para los segundos. Y aunque ya no se puede quemar vivos a herejes, apóstatas y blasfemos, se puede seguir criminalizándolos, y el nacionalcatolicismo actual necesita continuar haciéndolo tanto como sus antecesores, los Reyes Católicos y Franco. Puede que los exabruptos de Willy Toledo o de la Hermandad del Sagrado Coño Insumiso sean de mal gusto y ofendan algunas sensibilidades; pero parece ser que, si no se agita ese trapo rojo ante el hocico de la bestia nacionalcatólica, mucha gente no se da cuenta de su tamaño y su ferocidad. Ni de su composición concreta, que incluye a organizaciones tan casposas y profundamente reaccionarias como la Conferencia Episcopal, el Opus Dei, los Legionarios de Cristo, Yunque, Hazte Oír o la Asociación de Abogados Cristianos, sin las cuales el PP no estaría en el Gobierno. Gracias, Willy, una vez más, por renunciar a tus privilegios de actor de éxito para convertirte en francotirador del antifascismo; gracias, mujeres de la Hermandad del Coño Insumiso; gracias, Cassandra, Hasel, Valtonyc, Drag Sethlas… Gracias por vuestro “mal gusto” necesario, por vuestra irreverencia liberadora. Gracias por poner en evidencia que quienes quieren imponer la espuria autoridad moral de la Iglesia, a menudo son los mismos que imponen por la fuerza la unidad de la inexistente España, dos irrealidades sinérgicas que solo la represión más brutal y las falacias más burdas pueden seguir manteniendo. Y no por mucho tiempo. (Fuente: La Haine / Autor: Carlo Fabretti)



  • El cliché que no cesa
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    25/03/2018
    Si un un ser extraterrestre llegado de un lejano planeta aterrizara por primera vez en algún punto del reino de España situado fuera del territorio andaluz y tratara de hacerse una idea de cómo es la población andaluza a través de la televisión, se formaría de modo rápido y automático la idea de que se compone de personas maleducadas, tramposas, holgazanas, caraduras, superficiales, ignorantes, que hablan mal porque tienen dificultades para el lenguaje, que se dedican en su mayoría al trabajo sexual y/o doméstico si son mujeres, así como que en todo caso probablemente son toxicómanas y/o provenientes de entornos marginales y socialmente deprimidos. De estas características subsumidas al cliché de lo andaluz a través del humor audiovisual nos hemos ocupado analizando diversas muestras en otro texto (Rodríguez Illana, 2017), pero consideramos oportuno comentar aquí otro reciente ejemplo que, por desgracia, evidencia que tales manifestaciones no constituyen una moda pasajera sino, muy al contrario, un hecho estructural y permanente que refleja en el plano simbólico la subordinación colonial de nuestro país dentro del Estado. Añadiremos, pues, a nuestra lista una nueva constatación de este rol estigmatizante. Se trata de la serie Cuerpo de élite, de la productora Atresmedia, emitida por primera vez en febrero de 2018. Dejemos que sea el periodista Rafael M. Martos quien nos proporcione de forma exhaustiva los detalles de esta enésima estereotipación (Martos, 2018): << La serie tiene como eje a un supuesto “Cuerpo de élite” formado por agentes de policía de varios territorios del Estado, pero… qué casualidad, que vascos y catalanes son de la Ertzaintza y los Mossos respectivamente, que el valenciano es un experto TEDAX, la madrileña una supermadre que fue boina verde… y el andaluz, vaya, no es un Policía Nacional, ni un Guardia Civil, ni un miembro de la Unidad Adscrita a la Junta de Andalucía (lo que viene siendo un amago de policía autonómica)… No, es un sencillo policía local de Málaga, sin más. Es decir, en el escalafón de Cuerpos, es el más bajo, y además, tampoco tiene ninguna habilidad especial como los otros… y de hecho, se le presenta dando caza a un ladronzuelo mientras a los otros, en arriesgadas misiones. Pero claro, no era eso suficiente, ya que al fin y al cabo un policía local no deja de ser un profesional, alguien que ha tenido que estudiar, prepararse, aprobar unas oposiciones, sabe de disciplina, de leyes, de planificación… Por eso la gracia está en que por error, a quien se recluta no es al auténtico policía local, sino al mencionado “choricillo”, al “yonki”, al buscavidas, al que –según reconoce– la única vez que trabajó en algo legal “fue vendiendo helaos en un chiringuito a cinco euros” y cae en la cuenta de que “claro, eso también es robar”. [...] De esta forma se consigue colocar al andaluz donde tiene que estar: abajo del todo. Las gracias del policía andaluz derivan precisamente de su clase social, es decir, hablar de modo soez, ser un ignorante en todos los campos, y como sucede en un capítulo –una de las agentes le descubre– es incapaz de encontrar su “especialidad” dentro del equipo porque no tiene ninguna. Evidentemente hace gala ser incapaz de planificar, de hablar idiomas, de entender de arte, de política… y evidentemente es el que peor fondo físico tiene. Claramente se lo dice la madrileña en un momento dado: “no sabes investigar, no sabes interrogar, tu forma física es un desastre… pero mientes como nadie”. ¡Andaluz tenía que ser, coño! Es cierto que algún avezado lector podría decir que todo esto es una queja ridícula, al tratarse de una serie de humor, y que sencillamente, a cada personaje se le atribuye un rol. Cierto, pero qué casualidad que en las series españolas, los andaluces siempre ocupan ese mismo puesto… no salen abogados, ni empresarios, ni médicos, ni periodistas, ni maestros, ni científicos... como si aquí no hubiera... Véase “Médico de Familia”, o “Farmacia de Guardia”, por mencionar dos antiguas costumbristas, pero ahora es posible ver el caso “Aquí no hay quién viva” y sus secuelas, donde los andaluces son el portero, o la drogadicta… siempre, siempre, los ignorantes, los “grasiosos” de sal gorda, los malhablados… […] Ahora bien, lo más gracioso es que el actor que interpreta a este supuesto policía que en realidad es un ladrón, probablemente ni tan siquiera es andaluz… por la cantidad de eses que desliza cuando habla. Y es que, o bien, como decimos, no es andaluz y le cuesta horrores fingir nuestro habla, o sí lo es, y entonces le obligan a expresarse en castellano para que le entiendan… Al final, por lo único que se detecta su origen es por su incultura al abrir la boca. Otro diálogo clave podría resumir todo esto, o mejor, podría resumir el servicio que algunos andaluces prestan al sistema, y es cuando el andaluz con sus “mentiras” logra que vuelva a haber fútbol en España –sin duda… quién mejor para defender las esencias patrias–, y lo hace proponiendo que el equipo que acabe último en la tabla pague la deuda de todos los demás. Él mismo reconoce que “es injusto, porque tendrá que pagar el más pobre”, y su jefa le dice que “todo no se puede tener”. Pues eso, el pobre propone que pague el pobre, y aunque sea injusto, al menos es aceptado en el club… ¡todo no se puede tener! >> No andaban erradas las suposiciones de Martos, por aquello de “la cantidad de eses que desliza cuando habla” debido a que probablemente “le obligan a expresarse en castellano para que le entiendan”. El actor que encarna el papel del andaluz, llamado de forma significativa en la serie con un diminutivo, Rafita, es Canco Rodríguez, natural de Cártama, provincia de Málaga. Frente a este sujeto experimental (por emplear la jerga científica), el sujeto control, interpretado por Antonio Garrido, es Efe, un espía encargado de “dirigir el 'Cuerpo de Élite'” y quien, por tanto (y sin menoscabo de los defectos con que le hayan podido revestir para imprimirle comicidad a la serie), representa de manera inequívoca la figura de autoridad. No hace falta aclarar que, como todo el resto del elenco excepto Rafita, Efe no se expresa en andaluz. Sin embargo, Garrido sí es andaluz, concretamente de Salteras, en la provincia de Sevilla[1], pero no le han asignado la función de proyectar el estereotipo andaluz unido a la subalternidad, la baja extracción social, la ignorancia, la cutrez y la escasa moral, por lo cual no queda marcado como tal. En el segundo capítulo[2], Rafita y una compañera del cuerpo, Berta, están registrando una de las habitaciones de una lujosa masía. El personaje andaluz comenta: “Oye, esto me recuerda al cortijo de mi tía. Pero con techo y sin ratas”. “¿Pero tú dónde te has criado?”, le pregunta ella. Rafa contesta: “Yo, en la mierda”. Ella se sorprende: “Oye, no digas eso, ¿no?”. Él aclara la denominación: “¡Que no, que no; que se llama así! Barriada de La Mierda. Lo que pasa es que el Ayuntamiento sacó el nombre a concurso y votamos a favor”. Ella sigue estupefacta: “¿Pero cómo alguien como tú ha llegado a ser policía?”. Él sonríe: “Huy, si yo te contara”. Rafita quedará solo en la habitación después de que entre en escena un nuevo personaje, con el que Berta se marcha, que se interesa por Rafa: “Oye, tú con este lo habías dejado, ¿no?”. Ella marca al andaluz con el atributo que ya conocemos: “¡Claro, claro, claro! ¿Dónde voy yo con un cateto como este, que se ha criado en el barrio de La Mierda?”. En definitiva, cateto, tramposo (“ha llegado a ser policía” sin serlo), de baja extracción social (asociado a lo andaluz cuando explica que su tía vive en un “cortijo” sin “techo” y con “ratas”) y, como sus conciudadanos, tan estúpido como para votar que llamen a su barrio “La Mierda” (un síntoma de inmadurez tan propio como el de la clásica situación en la que algún/a componente del alumnado de un grupo escolar escribe el nombre del pato Donald o cualquier otro personaje no pertinente en la papeleta de voto durante la elección para delegada/o de clase, al efecto de hacer la gracia). Por si no quedara claro este mecanismo de indexación, en uno de los episodios de otra producción audiovisual, Servir y proteger, emitido el 26 de febrero de 2018, la protagonista, la inspectora de policía Claudia Miralles, dialoga con María, que ocupa el rol de camarera (oficio con cuya vestimenta aparecía precisamente ataviado el personaje de Rafita en el caso anterior, muy relacionado simbólicamente con las funciones que la división internacional del trabajo asigna a nuestro país) y es la propietaria del bar donde se encuentran conversando. Claudia habla en castellano al uso y María, en algo que pasa por ser andaluz. La primera evidencia la ingenuidad y carácter incauto de la segunda explicándole en tono paternalista y condescendiente por qué María ha seguido una estrategia comercial errónea al tratar de ofrecer menús saludables e hipocalóricos a su clientela, cuando lo que busca su público habitual es la oferta culinaria que distingue tradicionalmente a su bar[3]. Sin embargo, a pesar de su modalidad de expresión oral, María es interpretada por Pepa Aniorte, que no es andaluza sino oriolana (es decir, de la actual provincia de Alicante), y Claudia, por Luisa Martín, madrileña. Se da la circunstancia de que esta última actriz, también no-andaluza, alcanzó gran popularidad hace años cuando representaba al personaje de la Juani, una empleada doméstica andaluza, en Médico de familia[4]. Un usuario de la red Twitter, poniendo en relación de contraste dicha serie con Servir y proteger, se hacía eco de tal andaluzicación selectiva en estos términos: “La Juani de Médico de familia, que pese a ser castellana imitaba un ridículo acento andaluz para hacer de inculta, en esta nueva serie habla con su acento natural. Una vez más la mujer de bajo nivel cultural habla andaluz. ¿Hasta cuándo este insulto constante contra Andalucía?”[5]. Está claro, a la vista de todos estos casos de inferiorización de todo lo que tiene que ver con nuestro país, que nos encontramos ante un clásico problema de colonización mental. De hecho, es fácil establecer un paralelismo con la subalternización de las personas negras en el mundo colonial que tenemos la costumbre de identificar (efectivamente) como tal, donde “la medida de humanidad del negro la define la distancia o cercanía al hombre blanco. De ahí que los negros sean infantilizados, es decir, vistos como una etapa premoderna, primitiva, inmadura de la humanidad. El negro es visto como alguien que no habla sino que balbucea, lo cual lo infantiliza y lo hace más cercano a los niños” (Grosfoguel, 2016: 270-271). Del mismo modo, se restringe al personaje andaluz en el terreno de la puerilidad según la forma en que lo hemos comprobado a través del repaso a estas representaciones audiovisuales. De nuestra progresiva toma de conciencia con respecto a estos procedimientos de colonización psicológica (Manzano, 2016) depende buena parte del camino a nuestra emancipación como pueblo. Referencias: GROSFOGUEL, Ramón (2016): Apuntes hacia una metodología fanoniana para la decolonización de las ciencias sociales. En FANON, Frantz, Piel negra, máscaras blancas. Madrid: Akal. MANZANO, Alí (2016): “Colonialismo psicológico: la perpetuación de la conquista”, Independencia. Órgano andaluz de opinión, 63 (Abril 2016): 8-17. https://revistaindependencia.files.wordpress.com/2017/02/independencia-63.pdf MARTOS, Rafael M. (2018): “Hacer de Cuerpo... de élite”, http://www.noticiasdealmeria.com/noticia/140111/opinion/hacer-de-cuerpo-...-de-elite.html. RODRÍGUEZ ILLANA, Manuel (2017): El españolismo sonriente. Humoristas al servicio de la colonización de Andalucía. Granada: Hojas Monfíes. Notas: [1]      https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Garrido_(actor) [2]      https://www.youtube.com/watch?v=UB3VMH0gnos [3]      http://www.rtve.es/alacarta/videos/servir-y-proteger/servir-proteger-miralles-derrumbada-situacion-atraviesa/4494398/. Entre los momentos 1:21 y 2:56. [4]      https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9dico_de_familia_(serie_de_televisi%C3%B3n)#Actores [5]      https://twitter.com/AntonioGrmr/status/968164487827161088?s=08 (Fuente: Revista de Pensamiento Andaluz / Autor: Manuel Rodríguez Illana)



  • Manifestación de pensionistas y oportunistas
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    20/03/2018
    Ya no es perplejidad sino repugnancia lo que siento cuando veo a los mismos que han colaborado con el Gobierno tirano en la reforma laboral, los mismos que nunca hicieron una manifestación por la dignificación de las pensiones (excepto pactar con el Gobierno y que les subieran 500 euros a la Policía, Guardia Civil y funcionarios), los mismos que reciben subvenciones de los gobiernos y que les sirven como correa de transmisión, pues, no dan un golpe, viviendo de liberados con el dinero público y de los afiliados. Hay que acabar con que se subvencionen sindicatos, patronales, ONG e iglesias: que se mantengan de sus afiliados o adeptos. En la manifestación de Las Palmas de Gran Canaria –que fue un éxito con más de 40.000 personas–, el 17 de marzo del 18, me encuentro a estos carroñeros del sistema: UGT, CC.OO e Intersindical… repartiendo banderas de plástico con sus pertinentes –o impertinentes– logotipos a todas aquellas personas poco politizadas o que no conocen la podredumbre y connivencia que éstos oportunistas se traen con los gobiernos de turno, llegando, incluso, a intentar coger la cabecera de la manifestación para salir en portada de periódicos y televisiones, casi desplazando a la “Plataforma por las pensiones dignas” que ha sido la convocante de éste y otros actos anteriores. Creo que es hora de meter a cada uno en el saco que le corresponde, pues, su labor en las manifestaciones no es otra que sacar rédito para sus partidos, que son los mismos que han llevado al pueblo en la miseria. Estos sindicatos parásitos, que también nacieron a la sombra de la continuación del franquismo, hay que sacarlos, apartarlos de las movilizaciones ciudadanas, pues, igual que las ONG (OSG), las han usado los partidos del sistema para canalizar la orientación del voto hacia sus intereses. Sindicalistas con sueldos de muchos miles de euros, mafia que come marisco con las patronales y los gobiernos para después darle las puñaladas al pueblo. Por otra parte, con su presencia son los reventadores de las organizaciones ciudadanas que se articulan, pues su fin es que todo pase por el mismo fonil (embudo para el que no sea canario), coadyuvando al sistema para que nada cambie. Sip, me percaté del malestar de muchísima gente con la presencia de estas garrapatas. Creo que es hora de que la gente tome conciencia, que dejen la afiliación sindical y, además: no sé qué pintan en una manifestación de pensionistas que no están afiliados a sindicatos. Mi más enérgica repulsa a estos oportunistas, carroñeros y reventadores de los colectivos ciudadanos y espero que este pueblo se dé cuenta de que éstos están para servir al sistema y no a los trabajadores ni pensionistas. (Fuente: El País Canario / Autor: Isidoro Santana León)



  • Lo que los medios españoles no cuentan sobre la guerra de Siria
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    15/03/2018
    La periodista norteamericana Rania Khalek ha analizado en RT el tratamiento ‘periodístico’ que hacen los medios occidentales de lo que está ocurriendo en Guta Oriental y en Siria en general. En ese enclave de Siria están luchando las fuerzas del Ejército sirio contra el grupo extremista Jaysh Al Islam pero sin embargo los grandes grupos mediáticos de prensa occidental adjudican a las tropas gubernamentales toda la violencia en Guta Oriental. Esto mismo ocurrió en Alepo, Madaya y Homs donde los medios occidentales cubren la noticia “como si no existieran allí insurgentes armados y las autoridades estuvieran masacrando a civiles sin piedad”, como si los soldados sirios estuvieran movidos por “una sed de sangre caricaturescamente vil” afirma Khalek al medio RT. Sin embargo, TVE, La Sexta, Antena 3 o Cuatro, como ejemplos de medios españoles que ha analizado DigitalSevilla, presentan al unísono a los insurgentes como rebeldes moderados y luchadores por la libertad sin entrar a analizar los ideales, la composición, la financiación y los fines de estos grupos. También obvian la invasión de Siria por Turquía, aliado de España, o que EEUU tiene 20 bases en el país de forma ilegal. Los medios del mainstream cuentan a sus seguidores esta guerra como si un Gobierno malvado, el sirio, mata a sus propios civiles, como un cuento de buenos y malos de Hollywood o Walt Disney. Y lo hacen sin importarle las fuentes de dicha información, simplemente porque se lo ordenan desde la OTAN, que paga bien. Este conflicto, con cientos de miles de personas muertas, donde están implicadas superpotencias y la mayoría de países de la región, no es tan sencillo. No es un cuento para niños, no debería ser contado así. Los llamados ‘rebeldes’ que controlan Guta Oriental son una serie de grupos yihadistas que abogan por instaurar una visión radical del Islam en la República laica Siria. El más fuerte es Jaysh Al Islam, formación salafista yihadista apoyado por Arabia Saudita que quiere establecer un Estado Islámico medieval en Siria. Es curioso como la noticia de que Hillary Clinton confesó que sabía que Arabia Saudita financiaba a los terroristas de ISIS fue silenciada en los medios. No se vio a García Ferreras, director de informativos de La Sexta, haciendo un especial por este motivo. Si lo sabía Clinton, ¿Por qué sigue siendo aliado de EEUU? Tampoco se atacó e invadió esta terrible dictadura aliada de EEUU, Reino Unido e Israel por este motivo. Jordi Evole, y su mentiroso programa sobre Siria o EL PAÍS, con Alandete de juglar de la OTAN, no han tratado el tema. Tampoco se ha contado como Arabia Saudita financió la campaña electoral de Hillary Clinton, quizás no era importante. Jaysh Al Islam tiene la misma retórica, tácticas y objetivos que los terroristas del ISIS, realizando ejecuciones públicas y cuyo fallecido líder fundador Zahran Alloush hizo un llamamiento público a favor de la limpieza étnica contra las minorías religiosas en Siria. Limpieza étnica y apoyado por Arabia Saudita. ¿De verdad España debe venderle armas a esta terrible dictadura? El siguiente con más poder es Faylaq Al Rahman, que es aliado de Hayet Tahrir Al Sham (HTS), el último nombre con el que el grupo terrorista Al Qaeda se llama en Siria y que también están en Guta Oriental. Ahar Al Sham y Nour Al Din Al Zenki, que obtuvieron armas de EEUU, se grabaron decapitando por ejemplo a un niño. Hace días, civiles denunciaban que estos dos grupos les disparaban mientras intentaban abandonar Guta Oriental para llegar a la zona controlada por el Gobierno sirio, algo que los medios occidentales han ocultado de forma premeditada ¿le suena?. Desde DigitalSevilla tenemos constancia de que TVE, La Sexta, Cuatro o EL PAÍS, por decir unos cuantos, no han contado curiosamente cómo estos grupos islamistas radicales han cortado el acceso a la ayuda humanitaria y los alimentos que iban a los civiles, como ejemplo de una larga lista de agravios informativos de los principales y multimillonarios grupos mediáticos de España. Los gobiernos de la OTAN y sus aliados regionales han gastado decenas de millones de euros en financiar un aparato mediático que blanquea a la ‘insurgencia’, culpa de toda la violencia al Gobierno sirio y reclama una intervención militar occidental, es decir la guerra, una acción más enérgica contra el presidente sirio Bashar Al Assad. De hecho esta prensa mercenaria de la OTAN se ha vuelto dependiente de estas fuentes de propaganda para obtener información sobre el conflicto. Como ejemplo, PRISA, depende de los bancos, que son sus accionistas, para sobrevivir y también del dinero que la UE le da para que hable mal de Rusia, como bien se encarga Alandete desde hace meses. Su fuente más conocida es White Helmets, (Cascos Blancos), un supuesto grupo de apoyo a civiles pagado por EEUU y Reino Unido. Patrocinados por una influyente empresa de relaciones públicas, los White Helmets apoyan de forma clara el cambio de poder en Siria trabajando junto a milicianos vinculados al grupo terrorista Al Qaeda en las zonas que controlan. Algunos de sus miembros han participado en atrocidades grabadas en vídeo, hecho sepultado por los medios mercenarios de la OTAN. Otra fuente de información es el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización dirigida por un partidario de la oposición que trabaja desde Londres. Es decir, un tipo desde el corazón de la OTAN dando datos sobre Siria, porque lo observa desde miles de kilómetros. La tercera fuente de ‘la verdad’ son los autodenominados ‘activistas mediáticos’ que trabajan en las zonas que controlan los grupos yihadistas. “Pero estos grupos no toleran ni el activismo ni el periodismo. De hecho, se sabe que encarcelan, torturan y ejecutan sumariamente a activistas, abogados, trabajadores humanitarios, periodistas y minorías”, detalla Khalek. Por ello plantea serias dudas sobre su independencia a la hora de dar información ya que es imposible divulgarla sin que los yihadistas les den permiso. Entonces la damos por buena toda información que den, claro…. Estos grupos islamistas están perdiendo la guerra en Guta Oriental, y lo único que les podría salvar es que la OTAN interviniera directamente. Como atrapen vivos a algunos de sus miembros quizás algunas cancillerías occidentales tengan problemas para explicar muchas cositas. La OTAN está interviniendo de forma indirecta, aunque los medios mainstream mercenarios afirmen que no se está haciendo nada y eso está permitiendo las matanzas con impunidad en Siria. Allí llevan meses los servicios secretos de Francia y Reino Unido trabajando duro por el bien de la Humanidad, como han hecho siempre…jejeje. Occidente lleva interviniendo en Siria desde hace años, prolongando la masacre, reforzando a Al Qaeda y dejando circular en libertad a ISIS por el desierto con sus camiones cargados de petróleo hacia Turquía. Barack Obama, curioso premio Nobel de la Paz y el único presidente de EEUU que ha estado en guerra durante sus ocho años de mandato, gastó 1.000 millones de dólares, a través de la CIA, en armar y entrenar a los ‘rebeldes’ como contó The Washington Times aún sabiendo que estaban vinculados e Al Qaeda , organización terrorista que derribó, por ejemplo, las Torres Gemelas de New York. Dicho programa fue suspendido por Donald Trump, que es un racista y machista, pero no quiere la guerra como medio de dominar el mundo y por ello es peligroso. Todo ello se hizo de la mano de Hillary Clinton y del senador ultraconservador John McCain, con la única función de derrocar al Gobierno sirio, los dos grandes halcones ultras que trabajan para la industria de armas de EEUU, la principal del país desde la Segunda Guerra Mundial. “Al Qaeda ha construido su mayor filial en la historia como resultado directo de esta imprudente política estadounidense de cambio de regímenes”, señala la periodista norteamericana en su análisis. EEUU hizo su guerra contra Siria mediante los escuadrones de la muerte de Al Qaeda y permitió que ISIS se enriqueciera vendiendo petróleo en caravanas interminables de camiones bajo sus narices. Luego rescató algunos comandantes de ISIS en sus helicópteros, pero eso tampoco había que contarlo a los españoles, ¿verdad Ferreras? Solo la intervención de Rusia logró acabar con una de las fuentes de financiación de los terroristas de ISIS , que llevaban años llevando camiones con petróleo, por el desierto, bajo la atenta mirada de EEUU o Reino Unido. Ese petróleo lo vendía la familia Erdogan a Europa mediante una empresa sita en un paraíso fiscal, pero para qué vamos a contarlo, no es tan importante. Total son unos cuantos muertos, allí, en el mundo árabe. Si atacan París sí, entonces me llevo una semana de llanto, pero ¿allí?, eso no me importa. La prensa mainstream detalló como ‘liberaciones’ las reconquistas del Gobierno iraquí, con el apoyo tardío de EEUU, de las ciudades de Mosul, Faluya o Tikrit, que estaban en manos de los terroristas de ISIS. De hecho esas ciudades las conquistó ISIS tras retirarse el ejército iraquí de la zona y dejar cientos de arsenales repletos de modernas armas que utilizaron los terroristas de ISIS para expandirse por Siria. Todo muy curioso. En días controlaban enormes zonas de Iraq, y EEUU, que controlaba el país, no hizo nada entonces, ni durante años. Sin embargo estos medios mercenarios, cuando Siria y Rusia reconquistan Alepo o Guta Oriental lo describen como actos atroces que equivalen a un genocidio. “El conflicto en Siria puede ser un desastre confuso y complicado, pero a medida que los medios principales intensifican sus aullidos para que Occidente haga algo, es importante tener en cuenta que existe una agenda detrás de su versión unilateral de la realidad”, resume la periodista. Nada, confiemos en que García Ferreras, que cortó a Llamazares cuando empezó a contar la verdad sobre Siria, o David Alandete, director adjunto de EL PAÍS y que es motivo de mofa de la Embajada rusa en Madrid, nos cuenten el cuento de Blancanieves y los Siete Enanitos. Que se vayan allí con Evole, y hagan la pose de que les importa aquello y que son periodistas de raza, de los buenos. Pero por favor, que antes de hacerlo y que nos den lecciones de ‘periodismo’, se miren un día al espejo, con la gorra de reportero comprometido y nos digan que no les dio vergüenza lo que vieron de ellos mismos. A mí, espero que no me venga un día un cartero vestido de negro y me recuerde con plomo quién manda y lo que se puede contar o lo que no se puede contar. (Fuente: Digital Sevilla / Autor: Daniel Bellaco)



  • UGT y CCOO, esquiroles el 8M
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    08/03/2018
    Los dos sindicatos con más afiliación en nuestro país, UGT y CCOO, se han desmarcado de la huelga feminista del 8 de marzo convocando un insultante paro de dos horas con el que cubrir el expediente sin molestar demasiado a la patronal. La decisión de este ridículo paro no ha sido entendida, off the record, por los colectivos feministas, que han entendido este “desmarque” como una ofensa a la mujer, a nuestra clase trabajadora y a la inteligencia de la opinión pública. O se está o no se está. O se participa o no se participa. Pero tirar por la calle de en medio con una decisión que huele demasiado a Brummel y que solo satisface al PSOE no parece la mejor reivindicación de unos sindicatos que vienen sufriendo una importante crisis de legitimidad, credibilidad y representación. CCOO y UGT conocen muy bien las razones de la huelga. Manejan los datos mejor que cualquiera. Saben perfectamente que las mujeres cobran aproximadamente un 30% menos que los hombres, que son las más golpeadas por la precariedad y la eventualidad. Saben que el 98% de las personas empleadas en labores domésticas son mujeres y que ellas sostienen los cuidados de la mayoría de familias. Ambos sindicatos conocen que otros sindicatos de peso la apoyarán 24 horas. COO y UGT saben de sobra que nos manejamos en una lógica de privilegiados y explotadas que hay que revertir, y que además, la huelga del 8M apoya otras reivindicaciones complementarias como la erradicación de las violencias machistas y la trata de mujeres, las pensiones dignas para las jubiladas y un largo etcétera perfectamente razonable. ¿Por qué entonces no secundan la huelga de 24 horas? Hay diversas causas. La más evidente y probable es una cuestión de protagonismo, egos e inseguridad. ¿Qué hace un movimiento transversal, revolucionario y transformador como las mareas feministas ocupando mi espacio de derechos laborales en el que somos unos expertos?, piensa en su foro interno UGT y CCOO. ¿Cómo es posible que hayan sido ellas las que abanderen esta ofensiva? La respuesta es dura: UGT y CCOO hace ya tiempo que no son una herramienta movilizadora ni de cambio (solo hay que tirar de hemeroteca y comprobar el apoyo de sus últimas convocatorias) y se han convertido en instrumentos útiles dentro de su propia lógica burocrática de relaciones laborales, una lógica, por cierto, cada vez más ocupada por el liberalismo. Ese espacio de rebeldía que han dejado vacío ha sido ocupado por unas mujeres que vienen de un último lustro con unas movilizaciones espectaculares. Existen, también, causas más evidentes: el eterno influjo del patriarcado y el neoliberalismo. Ambos monstruos tan sumamente poderosos que se filtran en los sindicatos ocupando sus espacios decisorios (un ejemplo, todos los secretarios generales son hombres). Solo así se comprende esta inexplicable postura de UGT y CCOO, que secundarán la huelga solamente durante dos horas. El resto del tiempo, es decir, las restantes seis horas de trabajo serán esquiroles, la palabra que define al trabajador o trabajadora que no se adhiere a una huelga. Una palabra dura, que antaño ellos mismos utilizaron y que hoy, por quedarse en la tibieza, por simpatizar con el patriarcado y no leer los tiempos de cambio, se les ha vuelto en contra. (Fuente: La Voz del Sur / Autor: Alejandro López Menacho)



  • Guerra social y represion politico-cultural
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    06/03/2018
    “Esta estructura social es ideal para la domesticación, porque en realidad los humanos asumen la jerarquía de dominación. Los caballos domésticos de una recua siguen al líder humano como seguirían normalmente a la yegua que ocupa el primer lugar. Las manadas o rebaños de ovejas, cabras, vacas y perros ancestrales (lobos) tienen una jerarquía semejante (...) estos animales sociales se prestan a ir en manada. Dado que son tolerantes con los otros miembros del grupo, pueden ir agrupados; dado que instintivamente siguen a un líder dominante y toman a los humanos por líderes, pueden ser conducidos fácilmente por un pastor o un perro pastor. Los animales gregarios se comportan bien cuando están encerrados en condiciones de hacinamiento, porque están acostumbrados a vivir en grupos densamente atestados en la naturaleza” Jara Diamond: Armas, gérmenes y acero. Edit. Científico-Técnica. La Habana Cuba. 2005, pp. 168-169 “La psicología burguesa tiene por costumbre en estos casos el querer explicar mediante la psicología por qué motivos, llamados irracionales, se ha ido a la huelga o se ha robado, lo que conduce siempre a explicaciones reaccionarias. Para la psicología materialista dialéctica la cuestión es exactamente lo contrario: lo que es necesario explicar no es que el hambriento robe o el explotado se declare en huelga, sino por qué la mayoría de los hambrientos no roban y por qué la mayoría de los explotados no van a la huelga” Wilhelm Reich: Psicología de masas del fascismo. Editorial Ayuso. Madrid 1972., p. 32 “En la década de los ochenta, todas estas técnicas de guerra psicológica fueron reunidas en un volumen de la CIA bajo el nombre de CounterIntelligenceStudy Manual, utilizado principalmente en los conflictos de América Central [...] Para reunir información sobre una determinada población, los agentes se mezclan entre la gente y asisten a "actividades pastorales, fiestas, cumpleaños e incluso velatorios y entierros" con el fin de estudiar sus creencias y aspiraciones. También organizan grupos de discusión para medir el apoyo local a las acciones planeadas. El proceso de manipulación se pone en marcha y los agentes identifican y reclutan a "ciudadanos bien situados" para que sirvan como modelo de cooperación, ofreciéndoles trabajos inocuos aparentemente importantes. A continuación, transmiten conceptos difíciles o irracionales a través de eslóganes simples [...] En los casos en que los intereses de la CIA se oponen de modo irreconciliable a los de la población, el manual sugiere la creación de una organización que actúe como tapadera, con una serie de objetivos muy diferentes a sus verdaderas intenciones. Finalmente, todos los esfuerzos por garantizar la conversión deben adaptarse a las tendencias preexistentes de la población seleccionada: "Debemos inculcar a la gente toda esta información de forma sutil, para que esos sentimientos parezcan haber nacido por sí mismos, espontáneamente” Douglas Rushkoff: Coerción. Por qué hacemos caso a lo que nos dicen. La Liebre de Marzo. Barcelona 2001, pp. 164-165 A comienzos de noviembre de 2017 escribí el articulo La artillería como esencia de España analizando el contexto en el que se intensificaba la represión contra personas y colectivos por su defensa de los derechos elementales, concretos, practicables. Los jóvenes de Altsasu -cuatro en la calle y tres encarcelados aún-, el compañero Boro que tenía entonces dos juicios pendientes, y una lista estremecedora e irritantemente larga de personas de bien, encausados o encarceladas. La referencia a la artillería material y moral del Cardenal Cisneros permitía visualizar de inmediato la estrecha interacción entre política, economía, violencia y cultura en la historia del nacionalismo español desde sus balbuceos. Entonces me centré en el contexto político y económico del Estado para, desde ahí, comprender mejor las razones de tanta persecución, amenazas y castigos a crecientes franjas sociales, devastación que se ha intensificado en estos meses. Estaban ausentes, como mínimo, otros tres enfoques más que debían completar mal que bien la crítica del endurecimiento represivo padecemos: la represión político-cultural, otros medios de control y dominio más invisibilizados e imperceptibles, y el contexto internacional. Las tres citas que encabezan este texto corresponden a un trabajo que escribí para un debate en julio de 2008 -La desobediencia como necesidad- a libre disposición en Internet que, con sus limitaciones específicas, por ejemplo no se profundiza en la decisiva teoría del fetichismo, al menos sirve ahora para ofrecer algunas ideas sobre otros medios de opresión que sufrimos y de lo que apenas o en absoluto somos conscientes. Los colectivos y personas a los que dedico este texto son perseguidos precisamente por su desobediencia práctica por cuanto la desobediencia es necesidad prioritaria para la humanización. ¿Por qué hablar de represión político-cultural? Antes de responder veamos algunas cosas sin extendernos por obvia a la represión político-cultural que golpea a Catalunya: la televisión autonómica vasca censura una noticia sobre el libro La vía vasca, de Iñaki Egaña; la Diputación de Araba censura una exposición sobre los jóvenes de Altsasu; en Bilbo la policía entra Ipar Haizea, local de la juventud digna, un sindicatos policial pide que se vuelvan a usar las pelotas de goma, y la consultoría empresarial PwC propone acabar con el sindicalismo vasco para multiplicar los beneficios patronales. La ley Mordaza golpea con decenas de multas que ascienden ya a 30.000 euros a la Murcia rebelde que defiende la integridad de un barrio popular. En Valladolid se detiene a tres mujeres por pegar carteles sobre la huelga del 8 de Marzo. El búnker insiste en poner letra cristiana al himno militar español; se reactiva la fascista «formación del espíritu nacional», y mediante el ataque a la lengua catalana se prepara el ataca al euskara, galego... Jueces, fiscales, intelectuales y comisarios de arte pierden los nervios cuando se les recuerda que existen presos y presas políticas censurando la obra Presos Políticos de Santiago Sierra. Se enjuicia a músicos y tuiteros, con las condenas a Valtonyc y Pablo Hásel, por ahora... En abril Boro tendrá su segundo juicio: en el primero ha sido condenado a año y medios; y en mayo se iniciará el juicio contra IndarGorri, grupo de seguidores de un club de futbol. Las prácticas perseguidas tienen innegables contenidos políticos, como toda cultura en sí misma. Pero, ¿De qué cultura hablamos? ¿Es la misma cultura la loada en Babelia que es una oficina de ventas de la industria cultural del Grupo Prisa, o la desarrollada en La Haine, lugar de la praxis de Boro? ¿Es la misma cultura la del sindicalismo combativo que piensa y habla en lengua vasca que la cultura internacional burguesa de PwC que propone liquidar ese sindicalismo? Samir Amin dijo que «la cultura es el modo como se organiza la utilización de los valores de uso». Si la sociedad organiza horizontalmente la utilización colectiva de los valores de uso porque se basa en relaciones de propiedad comunal, etc., entonces la cultura creada primará esos valores sociales; pero sí es la verticalidad autoritaria basada en la propiedad privada la que lo hace, entonces la cultura reforzará el autoritarismo vertical, una de las características de la industria de la cultura que fabrica mercancías ideológicas. Naturalmente, entre ambos extremos existen casi infinitas combinaciones dependiendo de múltiples situaciones y momentos históricos. La privatización del conocimiento social empezó con la propiedad patriarcal al expropiar el hombre el saber producido por las mujeres; se desarrolló con la opresión étno-nacional al expoliar el conocimiento de los pueblos oprimidos y no solo sus riqueza, siendo emblemática la fallida orden romana de mantener con vida a Arquímedes en la Siracusa del siglo -III para exprimirle su saber; se reforzó en las sociedades tributarias en las que los encargos reales, religiosos y de las castas comerciantes adornaban paredes y féretros, y escribían loas maravillosas; se impuso en la Grecia de Tales de Mileto en el siglo -VII cuando se enriquecía con sus conocimientos, y más tarde cuando Platón denunciaba la venta del conocimiento. En el siglo -I Cicerón explicaba que el saber es propiedad privada. Con el retroceso del dinero y del valor de cambio en la Alta Edad Media europea casi se paraliza la mercantilización del pensamiento, incluso en el siglo XIV Petrarca criticaba a quienes usaban los libros como mercancía pero a comienzos del siglo XV ya se patentaba la tecnología de la construcción naval. Desde entonces y hasta ahora el capitalismo hace lo imposible por aplastar todas las resistencias populares contra la mercantilización de la vida y del conocimiento. En el trasfondo de esta expropiación privatizadora del potencial creativo del valor de uso cuando es administrado colectivamente, está la explotación de la fuerza global de trabajo de la mujer en cuanto muy especial y único «instrumento de producción». La creciente oposición global del sistema patriarcado-burgués-Trump quiere liquidar el derecho de aborto- a la emancipación de la mujer trabajadora y a la huelga del próximo 8 de marzo ejemplarizan la lucha de clases en su forma más básica para mantener la muy alta tasa media de beneficio que obtiene el capitalismo con esta explotación. Facebook ha censurado la imagen de una venus paleolítica, de hace 30.000 años, con la excusa de combatir la pornografía. Además de un ataque a la ciencia y al arte, es un ataque a la emancipación de la mujer por cuanto las venus paleolíticas refuerzan la certidumbre de que el poder patriarcal ni es eterno ni es «natural» y no está «genéticamente» anclado en la humanidad, sino que es resultado de adversas y desastrosas derrotas. Por otro lado, la obstinación del nacionalismo español dentro de la progresía e izquierda estatal ha quedado también al descubierto en las divisiones entre grupos feministas para organizar la Huelga del 8 de marzo, mujeres de las naciones oprimidas con conciencia de serlo han sido acusadas de querer «politizar el feminismo» al defender elementales derechos reprimidos por el nacionalismo español. Se trata de una lucha de clases multifacética en sus formas pero que nos remite a la contradicción básica:¿Cómo discernir el potencial emancipador de la cultura como valor de uso o de la cultura como valor de cambio? Muy en síntesis: es la praxis política que una u otra puede impulsar. Por ejemplo y sin más precisiones ahora: el valor de uso del libro Fariña de Nacho Carretero sobre la narcopolítica, secuestrado por una denuncia personal siguiendo una práctica inquisitorial profundamente anclada en la cultura dominante española; o del libro Patria de Fernando Aramburu, aplaudido a rabiar por el nacionalismo español y bendecido por todos sus poderes. Ambos tienen un valor de uso político-cultural innegable que, si se investiga bien, puede descubrir una conexión sustantiva en el uso de la droga ilegal como arma de destrucción psicofísica de la militancia política no solo en Euskal Herria, aunque cada libro puede tratar esta problemática desde y para visiones contrarias, o incluso ocultarla. A nada que nos desintoxiquemos de la ideología burguesa y de su concepto de cultura como mercancía con un valor de cambio y eficacia alienante y fetichista, descubrimos que estos y otros ataques tienen como objetivo impedir, cada uno en su área de influencia, que desarrollen el potencial emancipador inherente a la cultura como el modo que tienen las mujeres trabajadoras, los pueblos y las clases explotadas para organizar la utilización de los valores de uso. Una de sus expresiones más brillantes y potentes es la creación de redes de locales, espacios de autoorganización, medios de debate e investigación crítica, recuperación de las asambleas y consejos... Uno de los objetivos de la represión político-cultural es el de impedir que vuelva a generarse una situación de crisis de legitimidad del poder español como la vivida en 2001 desactivada con la victoria electoral de Zapatero en 2004; como la reactivada de nuevo entre 2010 y 2012 con huelgas, movilizaciones, mareas, etc., desactivada con las promesas institucionalistas de Podemos y el colaboracionismo de CCOO y UGT; como la nueva reactivación en ascenso desde verano de 2014 y que tuvo una de las primeras muestras de su gravedad en la abdicación del rey impuesto por la dictadura franquista. La ley Mordaza de 2015 tenía la finalidad de derrotar este nuevo ascenso de las luchas, pero no lo logró porque desde finales de 2016 y sobre todo desde verano de 2017 las movilizaciones obreras, populares y sociales han vuelto a la calle, como lo reconoce la CEOE. Las protestas para lograr un aumento de las pensiones, que en Euskal Herria movilizan a miles de personas, son otra muestra de la nueva oleada movilizadora. Ahora Ciudadanos propone que la policía pueda entrar en los centros sociales liberados sin orden judicial, y el gobierno español afirma que necesita 20.800 policías y guardia civiles más, sobre todo en las naciones catalana y vasca, con un aumento sustancial de sus salarios. El desinfle teórico y ético de la izquierda occidental en los últimos decenios se confirma también en el abandono de un concepto clave: el de «guerra social», que en la actualidad tiene en la guerra político-cultural uno de sus frentes decisivos. Ahora a lo máximo que llegan las quejas de la izquierda es al «déficit democrático». Pero la «guerra social» existe: solamente en su frente laboral, el de la explotación de la fuerza de trabajo, cada semana de 2017 el terrorismo patronal ha matado a doce trabajadoras y trabajadores en el Estado. El trabajo ha sufrido 618 bajas mortales en 2017 sin contar los miles de heridos y enfermosfísica y psíquicamente en la explotación doméstica, la precariedad laboral, la economía sumergida.... Una expresión fundamental de la «guerra social» en su base histórica es la sobreexplotación de la mujer trabajadora, y sus asesinatos y violaciones. La estrategia del PP, apoyada en sus objetivos centrales por Ciudadanos y el PSOE, y no combatida con radicalidad por Podemos, es una estrategia de «guerra social» clásica y descarada en lo relativo a la liquidación de libertades y derechos públicos, sociales y nacionales, y encubierta en lo relativo a minar paulatinamente la conciencia de las clases y naciones explotadas, y al desgaste de la vida, cuando no a su muerte. Una moda intelectual recurre a la expresión de «necropolítica» como la fase más destructora de la «biopolítica» con lo que se diluye las contradicciones y responsabilidades del capitalismo: lo que existe en realidad es una violencia represiva político-cultural que forma parte de la guerra social. La izquierda revolucionaria debe recuperar los conceptos radicales que son los únicos que explican cómo romper las cadenas radicales. En el artículo La artillería como esencia de España, del 5 de noviembre de 2017, expuse algunos pocos datos sobre la situación interna del Estado que, en su conjunto, servían para explicar el porqué del endurecimiento represivo que entonces se agudizaba. Ahora conviene que veamos cómo el contexto mundial presiona al Estado en, al menos, cinco problemas permanentes, que le obligan a extender e intensificar la guerra social y político-cultural en defensa de España como marco de acumulación de capital. Los resumimos: Uno, la persistencia de sentimientos y culturas nacionales no españolas cuya expresión más palpable ahora mismo es el Principat Catalá pero que en caso de la lengua y cultura se extiende con más o menos fuerza por los PaïsosCatalans, por mucho que el nacionalismo español lleve años intentando negar lo evidente y destruir las memorias colectivas de estos territorios. Pero también está activos los volcanes lingüístico-culturales vasco y galego, esa identidad andaluza que da signos de despertarse, la persistencia a pesar de siglos de alienación de otras identidades desprestigiadas como «dialectos regionales»... Frente a este problema irresoluble el Estado sólo tiene tres alternativas: una, el palo, como el que ahora sufre Catalunya y a otra escala en el resto de la «nación española»; otra, la zanahoria, una reforma tímida y tramposa que beneficie a los de siempre: por ejemplo, la rápida fortuna de la Monarquía; y por último, el palo y la zanahoria, al estilo de los pactos con la burguesía vasca, en los ésta se queda la zanahoria, y los palos los sufre el pueblo trabajador. Las tres exigen que se refuerce el nacionalismo español como cemento ideológico que cohesione la acumulación de capital bajo la figura de la Monarquía. Dos, el atraso científico, educativo, en la productividad del trabajo, etcétera, que, junto a otras debilidades permanentes, hacen que sea muy insegura la recuperación actual basada en la sobreexplotación, en la relativa baratura del crudo, en las ayudas de Bruselas, en el turismo y, resumiendo, en la misma lógica endógena de las fases de siete o diez años de crisis periódicas que tienden a la reactivación por la simple destrucción previa de fuerzas productivas obsoletas,deficitarias. El Informesobre la ciencia y la tecnología enEspaña de finales de este enero es demoledor: la inversión no financiera en I+D ha retrocedido al nivel de 1999, mientras que se agranda la distancia con respecto a las grandes economías internacionales: ahora se invierte el 1,19% pero media de la UE en I+D+i es del 2%. Desde 2008 se ha reducido a la mitad el número de empresas españolas que declaran invertir en I+D, y la media de inversión estatal en tecnociencia es la mitad que la de la Unión Europea. Para alcanzar la media de la OCDE en inversión tecnocientífica la economía española debería triplicar su inversión actual, y duplicarla para alcanzar a la UE. La desidia por la ciencia que ha tenido siempre el bloque de clases dominante es la causa de que sólo el 6% del estudiantado adquiera la suficiente comprensión lectora, frente al 11% de la UE y el 12% de la OCDE. El drástico recorte en las becas estudiantiles impuesto por el PP en el último lustro y el impulso a la educación privada, generalmente católica, empeora la crisis educativa. Tal hándicap se entiende también por la opción del capital español hacia el cemento, el turismo, los servicios y la energía, en detrimento de la industria desde, al menos, el desarrollismo franquista: Más del 70% de la riqueza acumulada en el Estado español desde la mitad del siglo XX es debida a la «economía del ladrillo». El retroceso del capitalismo español en la producción tecnocientífica mundial exige además de inversiones masivas sostenidas durante años, también el desarrollo de otro sistema educativo capaz de crear una fuerza de trabajo en reciclaje permanente. El peso muerto pero políticamente rentable de la industria educativa católica, uno de los anclajes centrales del nacionalismo español, dificulta sobremanera que la débil burguesía laica se atreva a impulsar una educación tecnocientífica que más temprano que tarde genera dudas críticas. Por tanto, al Estado le es perentorio el control ideológico de la educación centralizado desde el nacionalismo español. Tres, sin embargo la omnipresencia de la industria cultural internacionalizada y su poder de penetración entre la población joven tiende a debilitar el cada vez más desprestigiado nacional-catolicismo y sus valores tradicionales. La industria cultural tiene para la juventud ofertas especiales de consumo ideológico y normativo alienantes, machistas y violentos, pero difíciles de rebatir para el autoritarismo dogmático. La impotencia de la Iglesia es patente: sus tensione en la burocracia, los escándalos por su mentirosa doble moral de castidad dogmática y abusos y violaciones sexuales, su desprecio hacia el empobrecimiento social imparable y su egoísmo por apropiarse de bienes comunes y acumular riqueza, su cruzada permanente en defensa de España y de la Monarquía..., semejante medievalismo solo puede defender sus intereses apretando las clavijas autoritarias, o pactando un aggiornamentocon la débil burguesía laica muy inquieta también por la «degradación moral» generada por las pautas hiperviolentas de las mercancías culturales fabricadas para la juventud. Otra cuestión totalmente opuesta es qué deben hacer las izquierdas del Estado frente al poder alienador de la industria cultural, problema mucho más grave para las izquierdas de las naciones oprimidas por el simple hecho de carecer de Estado y además y sobre todo sufrir la represión político-cultural española. Cuatro, la necesidad de fortalecer el ejército tal como están haciendo las grandes potencias imperialistas, con un compromiso de aumentar un 80% el gasto militar para 2024. Los EEUU, Gran Bretaña, Alemania, Japón, el Estado francés... el rearme, que es intenso y generalizado, responde a la agudización de las contradicciones mundiales: las dos grandes depresiones del capitalismo provocaron dos guerras mundiales, las crisis graves entre esas depresiones han provocado guerras locales e incluso han rozado situaciones al borde de los conflictos atómicos que los EEUU estuvieron a punto de desencadenas en Corea de 1950-1953, en Cuba en 1962, la guerra de Vietnam en 1972, la guerra del YonKipur 1973..., evitados por la intervención de la URSS. Las diferencias y oposiciones interimperialistas encrespadas desde la Gran Crisis de 2007 obligan al euroimperialismo a incrementar sus fuerzas militares, también bajo las nuevas presiones de la Alianza Euroasiática. La guerra comercial iniciada por Obama y que Trump ha exacerbado se inscribe en esta confrontación al alza. El Estado español necesita por tanto militarizarse más aún para responder a las exigencias europeas y norteamericanas, aparte de su militarización policial interna, como hemos visto. De nuevo, la burguesía española debe adoctrinar en su nacionalismo a la joven carne de cañón desde su primera infancia para que aumente el número de «profesionales de las armas», o corre el riesgo de enfrentarse a otro rechazo juvenil del servicio militar si es que quiere restableces su obligatoriedad. Y cinco el potencial crítico de los nuevos medios de comunicación que se manifestó ya en 2001, 2010-2012 y claramente desde 2016 en adelante a pesar de la trituradora represiva que es la ley Mordaza de 2015, aumenta la desazón del capital. Por suerte para el Estado español, encuentra una eficaz ayuda legitimadora en la involución autoritaria que recorre al imperialismo: los ataques a la libertad de Internet se endurecerán conforme se multipliquen las tensiones mundiales. El capital sabe que ese potencial crítico no radica en los medios en sí, sino en las organizaciones, grupos, asambleas, sindicatos, partidos... que les dan vida, sostienen e impulsan. La represión político-cultural ataca a la unidad práctica formada por las militancias y los medios: es esta dialéctica la que asusta al Estado y el capitalismo en su conjunto y por eso endurece su guerra social. Las cinco dinámicas muy resumidamente analizadas sirven para explicarpor qué la represión político-cultural en concreto y la guerra social en general, intensificadas en los últimos tiempos no responden sólo a causas endógenas al Estado español, sino también a las presiones mundiales. Es importante comprenderlo así porque si nos limitásemos exclusivamente al Estado caeríamos muy fácilmente en la creencia de que podría acabarse con la represión mediante reformas parlamentarias dejando intactas las contradicciones del modo de producción capitalista. Esta creencia irracional surgió en el socialismo utópico reformista y reaparece una y otra vez con nuevos ropajes, y no conduce sino a fracasos reiterados. (Fuente: La Haine / Autor: Iñaki Gil de San Vicente)



  • Sí, president, fue un error
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    05/03/2018
    Bueno, finalmente Carles Puigdemont ha admitido que no declarar la independencia el 10-O fue un error. En efecto, en aquella famosa noche el soberanismo contaba con todas las ganancias morales que la resistencia increíble de la gente le había regalado el día del referéndum y al presidente no sólo le faltaban aliados internacionales para hacer mediación (esta fue la excusa), sino que sólo pudo aducir que algunas voces del gobierno español pedían diálogo, la credibilidad de las cuales, como sabe cualquier persona que se afeite antes que nada, es la de cualquier español. El president la pifió, porque pidió al Parlament suspender una declaración (sin ninguna votación previa) que la cámara catalana tampoco había ratificado. Recuerdo perfectamente aquella noche, cuando para no hacer el ridículo nuestros diputados firmaron una texto de ruptura en el salón de actos del Parlament. Con las caras pagaban. Aquel día, y lo repetiré las veces que haga falta, también recuerdo cómo Jordi Sànchez me dijo que la ANC no había convocado el pueblo en el parque de la Ciutadella, porque no quería hacer mucho escándalo. Ahora ya sabemos que, simplemente, querían tener la gente barrida en el Paseo de Lluís Companys, como la basura, no fuera que los independentistas de buen corazón se cabrearan (pobre Jordi Cuixart, que cara de incrédulo ponía). El president, en definitiva, se equivocó porque aquel día el parlamentarismo catalán y la alta cámara perdieron absolutamente cualquier autoridad y carácter representativo. Aquí se suspendían declaraciones que ni habían sido votadas, aquí se firmaban textos de independencia sin ninguna autoría conocida. Cuando acabó la sesión, la noche respiraba mediocridad. Después del heroísmo popular del 1-O, los políticos catalanes cedían al poder español. De todo eso hace muy poco, pero el surrealismo del momento todavía me parece increíble. El pueblo catalán salió al derbi con el árbitro en contra, con el reglamento torcido para hacerle daño y con un clima adverso, pero sin embargo ganó la primera parte del partido. Cuando sólo faltaba rematar y salvar el resultado, el presidente y todo su gobierno (con la notoria excepción de Clara Ponsatí) decidieron que en la segunda parte ni había que salir a jugar. Piensas y te tienes que aguantar el llanto. Cuando menos, el Molt Honorable 130 ha admitido en sordina que, a partir de aquí, el poder transformador del 1-O se ha ido al garete. Todo eso que estamos viviendo, ya lo veis, es la consecución y el enlarguecimiento de una pantomima con que el independentismo pretende enojar al estado. La última pamema de vodevil es el intento de investir a Jordi Sànchez sólo porque se sabe que la judicatura tumbará la iniciativa. Y siga jugando. Sí, president, te equivocaste, porque de haber declarado la República podríamos haberla perdido, claro, pero cuando menos nos habrías dado la oportunidad de defenderla. ¿Ahora cómo podemos ayudar a desplegar algo que entregamos al enemigo? ¿Como podemos recuperar la pelota si, cuando el rival yacía indefenso en el césped, decidimos entregársela de nuevo para que nos remataran? ¿Como podéis esperar que arriesguemos todo aquello de lo qué renegasteis, de queridos líderes? Sí, president, fue un error. Es bueno que lo empecemos a reconocer, sobre todo si de aquí un tiempo lo queremos intentar de nuevo sin hacer tanto el ridículo. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Degeneración democrático-burguesa
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    01/03/2018

    A partir de un escenario en que un partido obrero circunscribe su actividad a los trámites de la legalidad y del institucionalismo democrático-burgués, asumiéndo un papel de gestor, tanto a nivel estatal, tanto a nivel gubernamental, del capitalismo nacional, el camino, sin retorno , sólo se hace en el sentido de la degeneración, o sea, del creciente cretinismo parlamentario, del oportunismo y del reformismo. 

    El acceso a los lugares de gestión del capitalismo, a los que se llega por buenos resultados electorales, en las elecciones burguesas, pasando a estar sometiendo a la estrategia del partido, origina una aristocracia intelectual, pequeño-burguesa, que reproduce y ensancha privilegios de clase, en la misma medida en que se convierte en parte del aparato ideológico de Estado, de reproducción de las condiciones de producción capitalistas. Un partido "legal", de aristócratas pequeñoburgueses, integrados en los privilegios de la democracia burguesa, está condenado o a la irrelevancia política o a la deriva oportunista / reformista. 

    Se observan todos los casos nacionales (refiriéndose a Portugal, Nota de la R.), por ejemplo: desde el PCP, hasta el PCP (r), pasando por el MRPP, los trotsquistas, etc. La actividad política legal y su orgánica, sindical, parlamentaria, frentista, es una parte de las tareas de los comunistas, parte que tiene que estar siempre subordinada a la orgánica "no legal", que no depende material, luego ideológicamente, del Estado burgués. 

    La aristocracia intelectual "legal" tiene que estar necesariamente subordinada al núcleo proletario dirigente, que mantiene la línea estratégica de derrocamiento del Estado burgués y corrige desvíos tácticos que correspondan, no a los intereses de la clase, sino a eventuales intentos de asegurar este o aquel privilegio pequeño -burguês.

    João Alberto Rodrigues.




  • Hasta el moño. Carta a Anna Gabriel
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    01/03/2018
    Estimada Ana. De nuevo, y seguramente no será la última vez, te han hecho diana de insultos, críticas y mofas por una cuestión que no tiene nada que ver con tus ideas, declaraciones o actos. Y es que tienes todos los números para que no sólo lo que digas o hagas -sino también y, sobre todo, lo que llevar para cubrir o enseñar tu físico- sea el centro de atención de esta caverna mediática, lamentablemente cada vez más caverna y más mediática. Ser mujer, de izquierdas e independentista es un triple combo mortal que te convierte aún más en el blanco perfecto de un machismo podrido pero aún vivo y con demasiado altavoces. Después de que, en los últimos tiempos, te las hayas oído decir de la altura de puta, traidora, amargada y malfollada, probablemente no te habrá sorprendido todo lo que algunos se han permitido el lujo de opinar sobre ti desde que has aparecido en una entrevista a la televisión suiza, con las uñas pintadas, el pelo suelto y un clip recogiendo hacerte el flequillo. El caso es que si en vez de haberte apetecido dejarte crecer el pelo y ponerte un abrigo, hubieras decidido raparse te y hacerte un tatuaje en el brazo, la reacción habría sido la misma : criticarlo, porque sí. Porque, más allá de las que analizan seriamente tanto los unos como las otras , hay quien sólo se fija en las mujeres cuando hay un cambio de peinado, de vestido o de color de las uñas. Una vez más, has sido objeto de unas críticas amplificadas por tu popularidad pero que todas las mujeres hemos sufrido en algún momento de nuestras vidas de forma tristemente cotidiana. En tu caso y en el de muchas compañeras, los medios de comunicación se sienten alarmantemente cómodos con estos ataques y, por extensión, con un machismo perenne y agresivo que tardamos demasiado en erradicar por completo. Cuando no es una axila es un fleco y, cuando no, algo más insignificante como es un clip. Nunca hubiéramos imaginado que una pequeña aguja de pelo sería tan mágica y podría dejar en evidencia a los que nos atacan indiscriminadamente para querernos sumisas, calladas y cobardes. Sabemos que la fuerza, el convencimiento y la valentía que has demostrado hasta ahora no temblará ni un segundo por unas palabras que no tienen valor desde el momento que quien las pronuncia no tiene honor, pero sería injusto no hacer frente. Oposición frontal a quienes, armados de un poder subterráneo e invisible, se atreven a atacar el físico o la estética porque su bajeza intelectual, moral y humana no les permite atacar lo que hay detrás de un cabello más o menos modulados. Quién sabe, tal vez inconscientemente saben que tienen la batalla perdida. También en este terreno. Ver como supuestos profesionales de la comunicación no sólo se quedan con la anécdota sino que obvian el quid de la cuestión es, para el gremio, como mínimo una pena. Pero ya lo decía Simone de Beauvoir: “El poder sólo tolera las informaciones que le son útiles”. Por ello, más allá de la misoginia que los lleva a criticarte saben, también, que les sale más a cuenta hablar del peinado que de la injusticia que te ha llevado a Suiza y que se cierne sobre presos y exiliados y ha herido de muerte la democracia. (Fuente: media.cat / traducción: Insurgente / Autoras: Anna Bonet, Eli Borreda, Elisenda Rovira y Laila Soldevila)



  • Dialéctica de la Liberación Nacional
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    27/02/2018
    Darío Aranda se pregunta sobre porqué la nación mapuche es atacada tan virulentamente, respondiendo que la razón es la propiedad de la tierra. Cita a Diana Lenton, docente en Universidad de Buenos Aires, que sostiene que la violencia contra este pueblo tiene dos causas: la común que padecen otras naciones originarias, como el Pueblo Qom, que defienden los mismos derechos sobre la tierra, y el racismo exacerbado contra los mapuche porque los blancos no toleran su dignidad que mira de igual a igual a los blancos: «La mirada racista no tolera que un indígena se posicione de igual a igual», sostiene la antropóloga. Un racismo al alza en la burguesía argentina. La dignidad forma parte de la cultura del pueblo. Para acabar con la resistencia que nace también de esta cultura, el invasor ha de destruirla encarcelando a quienes recrean la cultura espiritual. La resistencia mapuche también nace de la cultura porque interactúan tierra y cultura: “los grupos de resistencia mapuche tienen por objeto organizar acciones de autodefensa, resistencia, recuperación y ocupación de sus tierras ancestrales que les fueron robadas”. Según Llanca Marín tierra, cultura y mujer son una unidad. “El rol de la mujer ha sido fundamental y protagónico en la lucha por los derechos del pueblo Mapuche. No se puede negar e invisibilizar esto al interior del movimiento. Lo primero que debe erradicarse es la inequidad interna a través de la modificación de aquellos usos y costumbres (quizás adquiridos) que perjudican a las mujeres, entenderse que la mujer mapuche ha estado a la par con los hombres, gestando el movimiento, luchando por la consecución de los derechos como integrantes de la sociedad y sobre todo como mujeres. No es difícil darse cuenta de la invisibilidad. Varias organizaciones y reconocidos dirigentes la promueven. Nombre de producciones musicales denominadas "Newenpeñi" (newen: fuerza, peñi: hermano hombre). Consignas articuladas desde lo interno... A la lucha pupeñi, Marichiwewpeñi. Nombres de organizaciones con identificación exclusivamente masculina o el trasplante de conceptos políticos-machistas: Mapuche traducido como hombre/varón de la tierra), Wall mapu traducida como patria.La reivindicación por los derechos, la justicia, la equidad y el respeto que se exige empieza por casa. Se habla de reconstruir la "patria" Mapuche y ¿quién dice que debe ser patria que significa lo que es del pater/padre? El seno de nuestra existencia es la MapuÑuke, la madre tierra, nuestra MATRIA y nuestro espacio físico es el wallmapu”. .En Nuestra América están En Nuestra América están contabilizados en la actualidad no menos de 259 proyectos extractivistas, de los cuales no menos de 246 encuentran resistencias populares de las que 6 son transfronterizos; 141 están criminalizados por la burguesía. El saqueo extractivista se remonta a la invasión de 1492 como indica Horacio Machado Aráoz. Apreciamos la importancia de estas luchas al contextualizarlas en un continente ocupado porlas violencias de una “globalización etnófaga”, que extermina pueblos mediante etnocidio, enfermedad y cristianismo. (Primeros párrafos de la presentación del documento) Dada la extensión del texto, 33 páginas, La Haine publica el texto íntegro en formato pdf. Para descargárselo, abajo os dejamos la dirección: http://lhblog.nuevaradio.org/b2-img/GilDialecticaLiberacionNacional.pdf (Fuente: La Haine / Autor: Iñaki Gil de San Vicente)



  • La partición de Siria y la materialización del plan Yinon
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    27/02/2018
    La agresión imperial de EE.UU., Europa y del sionismo israelí contra siria tiene como principal objetivo consolidar y llevar a cabo el plan Yinon. Este consiste en la Balcanización de Medio Oriente, creando micro-estados, debilitando los actuales países árabes y asegurando la supervivencia del estado de Israel. Este último apoyado en los textos sagrados del judaísmo y en la tierra prometida que dios daría a los judíos, se justifica y dice que la mitad de medio oriente, por derecho divino, pertenece a Israel, por eso invade y coloniza a sus países vecinos, una muestra clara del fanatismo religioso mezclado con política. En un principio pensaban crear la gran Israel que ocupaba todo el territorio comprendido desde el Nilo hasta el Éufrates (desde Egipto hasta Irak). Todos los países que ocupan este territorio geográfico serian parte de la nación hebrea, pero debido a la fortaleza y grandeza de la resistencia, Israel ha perdido influencia y poder, en la actualidad quieren apoderarse de puntos estratégicos de sus países vecinos tales como la península del Sinaí en Egipto, los altos del Golán de siria, el sur del Líbano y parte de Jordania, todo este fenómeno está dentro del plan yinon. Este plan se logra teniendo en cuenta la diversidad étnica y religiosa de los distintos países. La Mossad y la CIA fomentan el conflicto entre suníes y chiíes  en la región para así buscar guerra civiles y la división de territorios. Siria antes de la guerra era uno de los países más laicos y seguros de Oriente Medio  teniendo una gran diversidad cultural y de credos. En el territorio hay alauíes, suníes, drusos y cristianos (por la parte étnica están los kurdos que tenían reconocimiento y seguridad en el gobierno de Bashar  al-Asad), y antes de la guerra era uno de los países con mayor tolerancia religiosa. Con el auge del estado islámico y la intromisión de fuerzas extranjeras, los conflictos raciales y religiosos han aumentado. Después de 7 años de guerra (2011-2018), el país tiene la infraestructura destruida, gran parte de su población en el exilio, medio millón de muertos y su patrimonio cultural borrado, debido al fundamentalismo Yihadista. Aunque destruir y reducir a polvo a Siria era uno de los objetivos principales  de Israel, Estados unidos y Gran Bretaña. Su principal tarea consiste en “desaparecerla” por medio de la creación de nuevos estados. Así debido a la crisis y desestabilidad del país, llevaría a su colapso y destrucción, teniendo que recurrir a la partición, por una parte, el gobierno de Bashar al-Asad y la minoría alauí crearían su propio Estado, teniendo el control de Damasco. Los suníes tendrían también su propio Estado  teniendo más territorio por ser la mayoría, y los kurdos tendrían su propia región autónoma y seguirían con su sueño de crear el Kurdistán e incluso la minoría drusa tendría su propio estado. Por su parte Israel se quedaría definitivamente con los altos de Golán y sus reservas hídricas. Ya que al no haber un gobierno central unificado, Israel expandiría más su territorio, y esto ayudaría a que se convierta en una potencia regional que es uno de los puntos clave  dentro del plan Yinon. Con la creación de estos nuevos estados (alauí, suní, kurdo y druso) y la desaparición de la República Árabe Siria, el próximo objetivo sería estimular los conflictos étnicos-religiosos y fronterizos entre los nuevos estados. El nuevo estado suní y su naciente gobierno sería aliado de Arabia Saudí y de las monarquías del golfo pérsico (Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin) convirtiéndolo directamente en enemigo del estado Alauí, de Irán, y Hezbolá debilitando considerablemente la resistencia. Los kurdos estrecharían más sus vínculos con Israel y estados unidos y con la región autónoma del Kurdistán iraquí. Los drusos vecinos de Israel fortalecerían sus vínculos comerciales y diplomáticos con el sionismo, y los alauíes seguirían siendo aliados de Irán, Hezbolá y por su puesto la causa palestina. El gobierno de Bashar al-Asad tuvo siempre entre sus prioridades la defensa y la recuperación de los territorios ocupados palestinos. Pero las fronteras del estado alauí quedarían bajo amenaza constante, debido a los grupos terroristas de Al-Qaeda y el estado islámico y por su puesto Israel. Todo esto llevaría a mas desestabilidad y desunión en Medio Oriente, y olvidar la causa palestina definitivamente beneficiando totalmente a Israel. Siria no vive una guerra civil. La actual situación del país árabe es producto de un experimento militar y geopolítico de occidente y de Israel, que buscan la fragmentación de oriente próximo para así asegurar la supervivencia del estado sionista y convertirlo en potencia en la región. Afortunadamente tal como están las cosas, y gracias a la ayuda de Irán, Rusia, Hezbolá y las milicias chiíes iraquíes, poco  a poco el gobierno de Bashar al-Asad retoma las riendas del país y logra unificar el territorio nuevamente. Pero no se puede olvidar que el plan Yinon sigue sobre la agenda de Israel y occidente, y no piensan renunciar a él.  Tras el fracaso del Estado Islámico, los kurdos serán el próximo pretexto para balcanizar la región. Mirando el actual mapa de la lucha contra el estado islámico. Los mayores beneficiados son los kurdos que podrían reclamar una zona autónoma en el norte de siria desde luego con el apoyo de los estados unidos y el régimen de Israel. Por otro lado, No olvidemos que la creación de Sudán del Sur es uno de los primeros logros del plan Yinon. Este pequeño país existe desde el año 2011. Hay que tener presente que la balcanización también se expande al norte de África. Siguiendo el “éxito” de Sudán quieren aplicar la misma estrategia a Siria, a Irak (creando tres estados uno kurdo, uno suní y otro chií)  también a la república islámica de Irán  (creando un estado persa, otro kurdo, el Baluchistán y la gran Azerbaiyán). Debilitar y desaparecer a los aliados de la causa palestina, el verdadero objetivo de Israel. Por último la mal llamada “primavera árabe” escondía como propósito acelerar la implementación del plan Yinon. A la opinión pública se le dijo que los habitantes de medio oriente se levantaron para pedir reformas democráticas y sociales, y derrocar de manera pacífica a varias dictaduras que llevaban varias décadas en el poder. Pero en realidad se pensaba rediseñar nuevamente todo el mapa de oriente próximo. Creando un nuevo Sykes-picot  pero igual de ineficiente. (Fuente: Hispan TV / Autor: Félix Antonio Cossío Romero) Nota de LOA: Para conocer en profundidad el Plan Yinon, descargárselo aquí: https://seryactuar.files.wordpress.com/2015/09/el-plan-yinon.pdf



  • Palestina y el lacerante caso de Ahed Tamimi: ¿Por qué el movimiento feminista no reacciona?
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    25/02/2018
    “Si la mujer es fuerte, el hombre también lo será (…) “La mujer palestina lucha, se resiste, combate, como Leila Khaled (histórica militante del Frente Popular para la Liberación de Palestina, que también participó de la mesa del Parlamento Europeo) que ha sido para mí un modelo y un referente” Ahed Tamimi, discurso ante el Parlamento Europeo, 26-09-2017 ¿Por qué será que Occidente se hace eco, en múltiples campañas de solidaridad, de los atropellos contra Malala, o las mujeres apedreadas, y no se escucha una sola palabra respecto a Ahed Tamimi? ¿Por qué será que Palestina sólo aparece en las noticias cuando la masacre sionista es de miles de personas, y no se solidariza en términos individuales con una niña como Ahed Tamimi, que está presa por enfrentar una ocupación brutal, en total contravención a los Derechos del Niño y a la Convencion de Ginebra del 49? ¿Por qué será que al movimiento feminista occidental no le conmueve y/o no lo interpela Ahed Tamimi, y la situación de atropellos y humillaciones cotidianas a las que la ocupación sionista somete a todas las mujeres palestinas? ¿Por qué será que el movimiento feminista tampoco se referencia en la brava resistencia de décadas que las mujeres palestinas vienen llevando a cabo, contra el poder de las armas, contra un colonialismo patriarcal que se ensaña específicamente con ellas, contra el silencio de los medios de comunicación, contra la impunidad de Israel en el “concierto internacional”…contra la indiferencia de buena parte del planeta, incluida la gran mayoría del movimiento feminista? Este artículo nace de una inquietud surgida a partir de la sorpresa que provoca el mutismo y la inmovilidad que el movimiento feminista viene demostrando respecto al caso de Ahed Tamimi, la adolescente palestina de, ahora, 17 años (cumplidos en prisión) que, valientemente y junto a su familia, vienen enfrentando a las fuerzas de ocupación israelí; y que hoy se encuentra encarcelada por abofetear, sin armas en la mano, a un soldado sionista, armado hasta los dientes, que acababa de disparar una bala de goma en la cabeza de su primo. Todo esto, luego de haber ingresado violentamente en la casa de la familia, situada en la aldea Nabi Saleh, cerca de Ramalla. Al día de hoy, Ahed Tamimi se encuentra presa, bajo la promesa de ser llevada a juicio ante un tribunal militar, juicio que es constantemente postergado (ahora hasta el 11 de marzo próximo), manteniéndola detenida y aislada, sin condena, y bajo una acusación absolutamente desproporcionada, de doce delitos (entre ellos: atacar a las fuerzas de seguridad en cinco ocasiones, amenazar, arrojar piedras y participar en manifestaciones violentas), que podrían llevarla a una condena de más de 10 años de prisión…a una niña, por defender, sin armas en la mano, a su familia y a su pueblo de una agresión armada, de un ente invasor, dentro de su propia casa. Inverosímil. Aberrante. Una afrenta al feminismo y a la humanidad toda. El colonialismo fálico sionista, y la violencia específica sobre las mujeres palestinas El origen de la violencia específica que el sionismo ejerce sobre las mujeres palestinas, tiene que ver con que éstas han sido, desde el comienzo, un problema para Israel. Tal como lo afirma Carolina Bracco, en su artículo “Ahed Tamimi, latido de la resistencia palestina”, desde su misma constitución, la entidad colonialista Israel (y el sionismo como movimiento colonialista, antes) “se erigió como el fecundador de una tierra ajena, como un violador orgulloso que intentó despojar de su honor y su identidad a la población nativa a través de ese acto tan propio de los estados homonacionales modernos en un espacio colonial racializado.” Una expresión clara de hasta qué punto de este relato impregna la idiosincrasia de una sociedad como la israelí, que se ha corrompido y contaminado a sí misma por el ejercicio del despotismo cotidiano sobre otro pueblo, la encontramos en la pluma del periodista Ben Caspit, quien manifestó en relación a la detención de Ahed Tamimi: “En el caso de las chicas, deberíamos hacerles pagar en la oscuridad, sin testigos ni cámaras”. Esta apología del rito de la violación como la expresión intrínseca de la dominación colonial lleva inscripto un mensaje de odio racista a todo un pueblo. Para un ente colonialista como Israel, los cuerpos de las mujeres palestinas, su capacidad de dar vida y su identificación con la tierra representan no sólo una amenaza demográfica sino también al corazón mismo del régimen, porque su estrategia de dominación está estructurada en relaciones de poder basadas en el género, características de las sociedades coloniales. Pero esta actitud prepotente se encontró, de frente, con la resistencia organizada de las mujeres palestinas, desde el primer momento. La digna lucha de la mujer palestina por la independencia. Un poco de historia…[1] En 1920, los palestinos se enfrentaban a dos fuerzas opresoras: los británicos y los inmigrantes judíos (inmigración, en buena medida, planificada desde el Congreso Sionista Mundial y facilitada/protegida por el Mandato británico en Palestina; instalado, éste, al término de la Primer Guerra Mundial). Frente a esto, las mujeres comenzaron a integrarse en un trabajo social voluntario, de cuidado de los heridos, a partir del cual fueron incorporándose, a su vez, en la lucha social y política. Primero, en 1921, se creó la Unión de las Mujeres Árabes, que realizaba actividades humanitarias a favor de quienes luchaban contra el dominio inglés, iniciándose, así, una toma de conciencia a nivel político; y más tarde, en 1929, se realizó el Primer Congreso de Mujeres Árabes Palestinas. Las participantes en tal evento elevaron protestas a la Sociedad de las Naciones respecto a las flagrantes injusticias de las cuales eran objeto los habitantes árabes, declarándose en “apoyo a los hombres en esta causa nacional”. En la década del treinta, se organizaría el movimiento Zahrat Al-Okhowan, conformado por un nutrido grupo de mujeres militantes que combatían a la ocupación inglesa. Unos años después, en 1936, la enorme y prolongada huelga general palestina en reacción al desplazamiento y despojo que estaban sufriendo a manos de los inmigrantes judíos, protegidos éstos por el Mandato británico, también contó con una numerosa participación de mujeres. Esta acción consiguió despertar el apoyo y la solidaridad de mujeres árabes de otros países, gracias a lo cual se realizaría, en 1938, el Congreso de las Mujeres de Oriente, en El Cairo. Con la creación del Estado colonial de Israel por parte de la ONU, y la partición de Palestina, aproximadamente el 90% de la población nativa fue expulsada de su territorio. ¿Cuál fue la misión de la mujer palestina en ese entonces? Vale citar, en este punto, las palabras de la activista Reem Alnuweiri: “La mujer palestina también se convirtió en refugiada, y su misión consistió en mantener intacta la identidad nacional palestina”. Así mismo, durante la guerra librada en 1948, las mujeres participaron cavando trincheras y refugios, y peleando contra las fuerzas invasoras en los campos y las ciudades. Luego de la ocupación de Gaza y Cisjordania por parte de las tropas israelíes, con posterioridad a la Guerra de los Seis Días, en 1967, las mujeres se integraron en sucesivas protestas y marchas. Durante este período es importante destacar el nombre de Intissar Al Uazir, conocida como “Um Yihad”: madre, profesora de historia, oriunda de Gaza. Fue una de las primeras militantes palestinas, desde los 15 años, y formó parte del Consejo Nacional Palestino y del Consejo Revolucionario de Al-Fatah. Así mismo, fue durante un tiempo, en 1966, el “cerebro” de todas las operaciones militares de Al-Fatah, dirigiendo la lucha junto a Ahmed El Atrach y Abu Ali Iyad. Ya para finales de los años setenta, todas las organizaciones palestinas tenían comités de mujeres. Nuevamente, durante la Primera y Segunda Intifada (años 1987 y 2000, respectivamente), las mujeres palestinas jugaron un rol significativo: lideraron manifestaciones, crearon comités de ayuda popular, y sostuvieron campañas de boicot contra productos israelíes en Gaza y Cisjordania. Las mujeres palestinas han tenido que dar una lucha titánica contra muchas situaciones, como el ser forzadas a dar a luz en los puestos de control militar israelíes (provocando la muerte de mujeres y niñ@s), el morir asesinadas bajo la metralla de algún soldado de las FDI, el sufrir la pérdida de hij@s, espos@s, herman@s, padres, y demás familiares, la destrucción de sus casas, de sus árboles y sus huertos, la falta de trabajo, entre muchas otras. En los últimos 45 años, unas diez mil palestinas fueron arrestadas o detenidas por órdenes militares israelíes. Las presas se encuentran en dos cárceles en territorio israelí, en contravención a la Cuarta Convención de Ginebra según la cual deben estar en cárceles dentro del territorio ocupado; ello dificulta las visitas de familiares y abogados. Sufren tortura física, psicológica y abusos sexuales además de estar encerradas junto a criminales israelíes que las amenazan y agreden. En el caso de las menores de edad, las condiciones y las consecuencias son aún peores, al igual que con las mujeres embarazadas, a las cuales en ocasiones ni tan siquiera les quitan las esposas durante el parto. Pero frente a las balas, los tanques, los misiles, el bloqueo económico, el racismo y la indiferencia, todos los días miles de hombres y mujeres se levantan en pié de lucha, entre ell@s, muchas mujeres que hoy conforman el acervo de ejemplos de dignidad inspiradores del coraje de las nuevas generaciones: Helua Zidan, quien al ver como asesinaron a sus hijos y esposo, comenzó a disparar contra los soldados israelíes; Dallal Al Moghrabi, quién fue la primera joven palestina en participar en una operación militar, llamada “Mártir Kamel El Aduan, grupo de Deir Yessin”, al secuestrar un autobús el Tel-Aviv, en 1975; Maha Nassar, prisionera política y miembro del Frente Popular para la Liberación Palestina y de la Liga Socialista Palestina; o Leila Khaled, quien llamó la atención del mundo sobre la lucha palestina, cuando junto con otros camaradas del FPLP, secuestró cinco aviones en 1969 y 1970, demandando la libertad de prisioneros políticos palestinos. Como la historia lo demuestra, la generación de Ahed Tamimi, es heredera de una tradición de lucha y organización entre las mujeres palestinas, que no se han doblegado ante el horror y le han plantado cara, con diversos de métodos y estrategias, pero con la misma valentía y dignidad. Palestina: mujer-vida-tierra-resistencia Siguiendo la línea del análisis de Carolina Bracco, se puede decir que mujer-vida-tierra- resistencia, en Palestina se encuentran profundamente entrelazadas. Al ser ésta una población de origen principalmente campesino, la relación de sus habitantes con la tierra es, a la vez que una forma de vida, el núcleo que da sentido a la misma existencia. Un ejemplo de la imbricación entre estos cuatro factores puede verse en la forma en que distintas mujeres palestinas definieron qué entienden por la palabra “dignidad” (Al-karame), al ser consultadas por una encuestadora francesa que se encontraba haciendo una investigación sobre las opiniones femeninas en torno a éste término[2]: “Obtenemos nuestra dignidad de nuestra tierra. Es nuestra vida. Mientras estemos en nuestra tierra, sea cual sea nuestro sufrimiento, seremos dignas. Si consiguen expulsarnos a Jordania, habremos perdido para siempre nuestra dignidad. Tengo los olivos de mi familia, todos los años solía obtener el aceite de mis olivos, que podía dar generosamente a mis amigos y vecinos. Ahora Israel ha destruido la mitad de mis árboles y tiene prisioneros al resto. Esos árboles son como mis hijos, siento una pena y un dolor terrible al saber que no puedo ayudarlos”. “Hay dos clases de dignidad: la que nos viene de los demás, cuando a una la tratan con dignidad, y la que viene del interior, de cómo una se considera ante Dios, y esa es inalienable a menos que uno lo permita. Incluso si, como mujeres, Israel nos hace prisioneras, nos desnuda y nos viola en las prisiones, si resistimos cada ataque, no perderemos nuestra dignidad. A una mujer, en un puesto de control le exigieron que se quitase el velo. Se negó, y el soldado israelí le dijo que le metería una vara de metal por los ojos si no lo hacía. Una puede tener sus ojos, o puede tener su dignidad. Se negó, se la clavó en los ojos. Sobrevivió pero está ciega. Y no perdió su dignidad. ” “La guerra de Israel es ante todo contra nuestra dignidad, que Israel ataca desde todos los ángulos y bajo todos los medios posibles, ya que si lograse destruir nuestra dignidad, no podríamos resistir más. Hay una tremenda dignidad en Palestina, quizás más que en ningún otro sitio del mundo, porque la ocupación, con todos sus mecanismos para la humillación, nos vuelve consientes de nuestra dignidad. Cuanto más traten de destruirla, más fuerte será. Están consiguiendo el efecto contrario al que buscan.” La lucha de la madre de Tamimi La pequeña aldea de Nabi Saleh no fue la excepción, y cuando las usurpaciones y la prepotencia de la ocupación israelí se hicieron insoportables, sus escasos 600 habitantes comenzaron a manifestarse pacíficamente todos los viernes. En una de esas manifestaciones, el ejército israelí asesinó a un hermano de Nariman, la madre de Ahed Tamimi; y poco después asesinó a su otro hermano. Pero Nariman nunca dejó de ir a las manifestaciones de los viernes junto a sus hijas e hijos. Hizo lo que hacen las madres palestinas: les enseñó a no tener miedo de los soldados, a defenderse de sus afrentas y agresiones, a resistir y a “poner el cuerpo”. Los cuerpos femeninos racializados son un problema para Israel, porque las palestinas siguen pariendo, manteniendo viva su cultura y criando a sus hijos en la resistencia, la mayoría de las veces solas porque sus maridos, padres y hermanos están en las cárceles de la ocupación o muertos. Basta con recordar las declaraciones públicas, en julio de 2014, de la entonces legisladora israelí Ayelet Shaked, quién abogó por el asesinato de las madres palestinas, que “deberían desaparecer junto a sus hogares” porque -dijo- dan a luz a “pequeñas serpientes”.[3] Por supuesto, luego de semejantes declaraciones, Shaked abandonó su banca en el Parlamento israelí…para asumir el cargo de Ministro de Justicia. Las mujeres palestinas son un problema porque desafían la esencia del nacionalismo construido sobre la noción de masculinidad judía y porque no se han doblegado ante la intentona constante de conquistar sus cuerpos. Porque cuando el proyecto colonial sionista se quiso aprovechar de la concepción de “el honor antes que la tierra” ellas inventaron “la tierra antes que el honor”, porque cuando encarcelan arbitrariamente a sus maridos ellas trafican semen para fecundarse y seguir creando vida, porque cuando las arrojaron al exilio ellas siguieron construyendo comunidad.[4] Las mujeres palestinas son la viva imagen de la resistencia para Israel y el colonialismo sionista, porque, con diferentes estrategias, lucharon y luchan sin descanso por la liberación de su tierra y de sus cuerpos, que entienden como una misma cosa. Hoy Ahed Tamimi, también, como otras mujeres anteriormente, es un símbolo por su valentía, y por ser mujer, porque en ella Israel ve a la tierra palestina sublevada contra la ocupación. ¿Y el movimiento feminista occidental? A la luz de estos hechos, cabría preguntarse: ¿Qué le pasa al movimiento feminista occidental, que, salvo escasas y honrosas excepciones, prácticamente no se pronuncia por Ahed Tamimi (ni por las demás mujeres y niñas palestinas)? ¿Por qué no se demuestra interpelado por tan elocuente ejemplo de lucha y resistencia ante un poder colonial y patriarcal tan brutalmente ensañado con ellas, en buena medida, por ser mujeres paridoras de resistencia, entendida en sentido amplio? Si bien será el debate colectivo el que de las respuestas, o el camino de búsqueda de las respuestas, o quizás nuevas preguntas sobre este tema; si me parece oportuno señalar algunos puntos para empezar a cuestionarnos por qué es imperioso tomar cartas en el asunto desde el movimiento feminista. Para empezar, es notoria la diferencia en la reacción del movimiento feminista ante el caso de Malala, el cual tuvo una muy amplia repercusión pública, incluido el feminismo, en relación con el de Ahed; a pesar de que ambas tienen una historia en la lucha contra las injusticias, y ambas pertenecen a la mitad del mundo considerada “oriental”. ¿Cuál es la diferencia? El agresor: En el caso de Malala Yousafzai, con 15 años recibió un disparo en la cabeza de un miembro de Tehrik-e-Taliban, una organización considerada “terrorista” y también referenciada en un origen “oriental”; en el caso de Ahed Tamimi, el agresor es el Estado colonialista de Israel, una entidad referenciada con “el mundo occidental – blanco” y sus “valores”, la “única democracia de Oriente Medio”. En relación a esto, tal como afirma Carolina Bracco en una entrevista concedida al diario Tiempo Argentino: “La construcción sobre la mujer árabe es tan sesgada que hace que pongamos un grito en el cielo cuando una mujer es apedreada y no cuando una mujer tiene que dar a luz en un puesto de control porque no la dejan pasar para ir al hospital a parir”.[5] Nuevamente, aparece la diferente reacción, según quién sea el agente que comete la agresión. Esta anteojera orientalista que reposa sobre la mirada que “occidente”, en general, tiene sobre “oriente”, no hace más que consolidar la impunidad de la que goza el avasallamiento de los derechos de las mujeres palestinas (y árabes), a raíz del mutismo e inmovilidad en que mantiene sumido al movimiento feminista, encerrándolo en una contradicción profunda con sus propios fundamentos. La importancia dada a las violaciones de los derechos de las mujeres varia si se trata de una mujer oriental u occidental, y dentro de las primeras, no es tratado de la misma manera si el agresor es otro oriental, o si se trata de un actor perteneciente a occidente-blanco. ¿Puede permitirse el movimiento feminista, que esta mirada tan occidentalizada-blanca-europeizante-racista genere tal doble rasero para el análisis de los acontecimientos mundiales, que lo suma en la indiferencia ante flagrantes agresiones cometidas contra miles de mujeres y niñas?¿No sería indispensable y urgente ampliar la mirada por encima de esta anteojera colonialista?¿No va esto en detrimento del propio movimiento feminista, además de constituir una injusticia evidente y una omisión rayana con la incoherencia? Por otra parte, Ahed rompe estereotipos que le quedan cómodos a ciertos posicionamientos occidentales acerca del rol de las mujeres “de ambas mitades” del planeta: Por una parte, echa por tierra una de las construcciones orientalistas más clásicas, que occidente ha creado sobre “oriente”: el estereotipo de la mujer “callada, sumisa, oprimida”, que alimenta el discurso hegemónico y el apropiamiento de sus tierras, invasiones, bombardeos, etc. Por otra parte, “niñas como Ahed, que critican el colonialismo y se manifiestan por visiones de cuidado comunitario no son la feminidad empoderada que Occidente quiere validar. Ella busca la justicia contra la opresión en lugar del empoderamiento que solo beneficia a sí misma. Su feminismo es político, en lugar de uno centrado en consumo y sexo. El poder de esta niña amenaza con revelar la cara fea del colonialismo y, por lo tanto, está marcado como “peligroso”.[6] Ahed expone un feminismo que se rebela contra la perversidad de la opresión por parte del poder colonial sionista, que reivindica el comunitarismo y el derecho de su pueblo a existir en su tierra. Si el feminismo se reconoce dentro del humanitarismo, no puede hacer la vista gorda ante la situación de Ahed y las mujeres y niñas palestinas. No, a menos que al movimiento feminista de occidente no le importe caer en posiciones y planteos de un “igualitarismo superfluo”, finalmente funcional a la perpetuación de un estado estructural de cosas patriarcal y opresivo, en el cual un colonialismo fálico campee a sus anchas, pisoteando derechos de miles de seres, en específico y con particular saña, los de las mujeres que se encuentren bajo su yugo. Humildemente, y desde la posición de quien escribe, el movimiento feminista encuentra, en la figura de Ahed Tamimi, una obligación y una oportunidad: la obligación imperiosa de reaccionar cuanto antes, y la oportunidad de profundizar y ampliar el horizonte de reivindicaciones: enfrentando con valentía, tal como Ahed lo hace, a los poderes que oprimen, humillan y despojan a la humanidad, con la misma prepotencia patriarcal con la que oprimen y violentan a las mujeres. Y en especial, rebelarse contra la negación, por parte de los poderes facticos (en este caso particular, el colonialismo sionista), del derecho que las mujeres tenemos a cumplir el rol de dadoras y defensoras de la vida. Es parte de la libertad que hay que exigir, a expresar en toda su magnitud y en cualquier lugar del mundo, la naturaleza de la femineidad, tan emparentada con la tierra y la resistencia. En Ahed Tamimi se juega la dignidad de Palestina, pero también la dignidad de todo el movimiento feminista. Notas: [1] “El rol indispensable de la mujer palestina en la lucha por la independencia”, Suplemento especial Feministas en lucha, Revista Venceremos y Resumen Latinoamericano, Buenos Aires, marzo de 2017. [2] Aznarez, Carlos (comp.) Palestina, una Nación, un pueblo, Buenos Aires, Ed. Madres de Plaza de Mayo (2006), pp. 175-176. [3] “Diputada israelí: Hay que matar a las madres de todos los terroristas palestinos”, RT, 14 de julio de 2014. En: https://actualidad.rt.com/sociedad/view/134489-diputada-israel-matar-madres-palestinos [4] Bracco, Carolina “Ahed Tamimi: Latido de la resistencia palestina”, El Furgón, 29 de diciembre de 2017. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=236002 [5] Corbelli, Juliana “Las mujeres árabes y las latinoamericanas tenemos mucho en común”, Tiempo Argentino, 25-05-2017 https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/67520/las-mujeres-arabes-y-las... [6] Shenila Khoja-Moolji, “¿Por qué Occidente alaba a Malala pero ignora a Ahed Tamimi?”, 30-12-17, En: https://losotrosjudios.com/2017/12/30/por-que-occidente-alaba-a-malala-pero-ignora-a-ahed-tamimi/ (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autora: Antonela Di Canda)



  • "Yo soy la voz de la clase obrera", una reivindicación histórica del Carnaval de Cádiz
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    21/02/2018
    Un repaso a las letras, desde finales del XIX hasta este último de 2018, muestra la presencia permanente de la lucha obrera sobre las tablas del Teatro Falla Le dice un hijo a su madre: “Así no puedes irte a trabajar / o es que no te estás viendo / que no te puedes ya casi mover / y te estás consumiendo / Llama a tu jefe y dile por favor / que otra vez has recaído / que apenas puedes ponerte derecha / ni pegar dos pasos / con los pies doloridos / Vístete que te acompaño / y nos vamos para urgencias / no me seas más cabezota / que esta va a ser tu sentencia”. Le dice la madre al hijo: “Tú lo ves tó muy fácil / o te crees que no quiero / pero hijo, qué hago / si es el sueldo que entra / Cómo tiro p’alante, con tu padre parao / con 700 euros estirando el sueldo, / haciendo malabares / Pensando tós los días / que quedan diez años para jubilarme / y me comen los dolores / que no puedo ni agacharme”. Y dice, sigue diciendo esta letra: “Y dice la señora Celia Villalobos / que tanto pensionista y tanto jubilado viviendo del cuento / es un robo / Maldita sea tu estampa / política indecente / que compares tu vida y tu patrimonio / con el resto de la gente / 30 años de poltrona / ha costao a los ciudadanos / cómo te atreves señora / con comentarios tan chabacanos / Qué sabrás de los que sufren / si no has trabajao en tu vida / y no te duelen las manos”. Con música suena así: https://www.youtube.com/watch?v=hXpyljPIIag Es un pasodoble de la comparsa El Pueblo Llano, que en su estreno sobre las tablas del Teatro Falla, donde se celebra cada año el Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz (COAC), ha llegado a las semifinales. Tiene otra letra que habla del olor a café y tostadas en cualquier bloque de pisos de una humilde barriada, del trabajo de los marineros, de las arrugas en la piel de soportar el frío en mitad de los olivos, de esos, de los jornaleros. “La conciencia de clase está presente siempre desde el origen en el Carnaval de Cádiz porque la mayoría de la gente que escribe eran obreros”, explica el presidente del jurado del pasado año, el periodista Juan José Téllez. Paco Alba, considerado creador de la comparsa y de cuyo nacimiento se celebra este año su centenario, trabajaba en  los astilleros. Eran de clase obrera Antonio Rodríguez El tío de la tiza y Manuel López Cañamaque. “Y Antonio Martín y Pedro Romero también eran obreros. Estamos hablando de una cultura literaria y musical que no nace de la burguesía”, añade. Por el Falla han pasado los zapateros, los currelantes, la cuadrilla, los forjaores, los quitapelusas, los cocheros, los afiladores, los silleros, los hombres del mar, los buscavidas, los de abajo… “Tipos de obreros ha habido a mansalva. E incluso en la dictadura, cuando el carnaval se disfrazó de fiesta típica y la censura amordazaba cualquier enfrentamiento político, hubo reivindicaciones obreras, aunque obviamente de manera testimonial. Ya en la Transición se empieza a incorporar en las letras de manera específica esas reivindicaciones, muchas de ellas relacionadas con el paro histórico, el sector pesquero o la crisis naval de la Bahía de Cádiz”, prosigue Téllez. La profesora de la Universidad de Cádiz Sofía Pérez de Guzmán recogió en su tesis doctoral cómo, además, la lucha sindical de los astilleros encontró en el carnaval un escenario clave para sumar los apoyos que necesitaba. “Aunque no siempre con la misma profusión, podemos encontrar coplas que hacen referencia a los astilleros desde finales del siglo XIX”, escribe la profesora, que cita esta letra de Los Abanicos, de 1897: “Al gran buque Carlos V / con mucho gusto lo he visto/ que cruzaba el ancho mar. / Yo lloraba de alegría al ver en el océano/ al gran buque construido / por obreros gaditanos. / Fue tan grande mi entusiasmo / Que le dije / ¿Olé! Salero / que se quiten las ‘lagañas’ / todita España / y el extranjero”. Existe la convicción, explica Pérez de Guzmán, de que la supervivencia de los astilleros siempre ha dependido de decisiones políticas tomadas fuera de la comarca, lo que se ha traducido en “una especial sensibilidad de la población gaditana” y en una “total disposición a movilizarse en su defensa”. Sobre todo, añade la profesora, desde que estalló la crisis del sector en 1977. Este tango del Coro de la Guillotina, de 1978, está dedicado a los antidisturbios: “En el pasado octubre / una gran fiesta se celebraba, / se estaba festejando / que la bahía nos la cerraban. / Algunos gaditanos / a sus colegas se lo dijeron, / y desde la Mezquita / con sus pañuelos verdes vinieron / (¡a bailar!) / Todas nuestras calles / les dejamos solas / para que tranquilos vieran la ciudad. / Con sus escopetas / y bolas de goma / al tiro al blanco pudieron jugar. / Lanzaban petardos, / qué cachondos eran, / y las gaditanas para responder / echaban claveles desde las ventanas… / ¡pero con macetas para que fueran con rapidez! / Se volvió a demostrar / que en nuestra capital / cada vez que nos da la gana / se tira si es necesario, / la casa por la ventana. / No se pudo evitar / la generosidad, / y cayeron muchos regalos: / una mesa y una silla, / una plancha y un lavabo. / Qué amabilidad / la de ese gaditano / que dio una nevera / a los invitados. / El pueblo de Cádiz / qué bien se portó, / porque supo ofrecer / al que vino a comer / el mejor de todos sus platos, / y dispuso advertir / que si vuelven aquí / les daremos el mismo trato”. https://www.youtube.com/watch?v=vCZ48nG8DT4 Hubo una agrupación incluso que se llamó Astilleros, que cantó en 1996 aquello de “Astilleros de Cai, compañero / Astilleros no se cierra”. Y otra que se llamó La Clase Obrera. Compitió en 2006 y, aunque no pasó de la fase de preliminares, esta comparsa de hormigas, dejó duras letras sobre patrones y empresas: “Siguen pasando los días / y la reina no tiene conciencia/ y explota al obrero”. Ese mismo año ganó el segundo premio La Cuadrilla, dirigida por Ángel Subiela con letra y música de Los hermanos carapapas. Fueron escalofriantes estos dos pasodobles. Uno sobre las muertes laborales y la irresponsabilidad de las empresas y el Gobierno: “Y hay empresarios que son cobardes / tan usureros / tan