Otras opiniones

  • Aquel San Juan de 1569
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    24/06/2018
    No dice la historia por qué fue aquel día, pero quizá, a poco que se analice un poco el personaje, podría concluirse en que quiso darse un homenaje por San Juan, y qué mejor manera de celebrar su día que aprovechar la buena fe de todos aquellos moriscos de paz –así se les llamaba entonces- que poblaban los arrabales del Albayzín, llegados muchos de ellos de Almería, plaza conquistada antes y de la que tantos huyeron hacia Granada, como unos siglos después lo harían otros desde Málaga en la Desbandá. Fue el día de San Juan de 1569 cuando aquellos andalusíes que habían aceptado seguir viviendo en su tierra, conforme a las Capitulaciones pactadas en 1492, fueron llamados a congregarse en las iglesias, y así lo hicieron. Nada debían temer. Había pasado un siglo desde que la ciudad de Almería había capitulado, un siglo, y casi 80 años desde que Abu Abd Allah Mohamed Abi Al Hassan Alí, Muhammad XII, conocido entre los extranjeros como Boabdil y que pasó a la historia de su pueblo como Al Zugabi (El desdichado) había hecho lo mismo con Granada, logrando que sus homólogos de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, aceptaran el respeto de la religión, el idioma, las costumbres, el sistema judicial, las propiedades, y así, que nadie tuviera que abandonar su patria si no quería hacerlo, y si lo hacía, voluntariamente, se le pagaran a buen precio sus bienes… y todo eso, mal que bien, se había venido haciendo. Por tanto, nada tenían que temer los llamados aquel día de San Juan de 1569. Fue la encerrona de Juan de Austria, hijo ilegítimo de Carlos I, el belga que fue rey de territorios hispánicos, que no de España, en contestación a la sublevación de los andalusíes de la Alpujarra por la decisión unilateral de Felipe II, a quien la historiografía españolista retrata como “El Prudente”, pero que en 1567 cometió la imprudencia de romper las Capitulaciones acordadas y ordenó eliminar cualquier vestigio de morisco. En 1568 se levantan los andaluces contra los invasores, y no, no fue una guerra civil, porque una guerra civil es de parte de un pueblo contra otra parte del pueblo, y aquí fue el pueblo contra el colono, contra el invasor, contra el conquistador, en definitiva, contra el Estado que, a partir de aquella ruptura se convirtió en ilegítimo. Pero no era posible someter a los moriscos, asi que el día de San Juan, Juan de Austria, que había sentado sus reales en el Palacio que antes había ocupado Boabdil en Fuente Victoria como Señor del Andarax, reunió a todos los moriscos de paz en Granada, y los apresó. Los niños menores fueron arrebatados a sus familias y entregados a la Iglesia, las mujeres dadas en régimen de servicio doméstico esclavo a las familias nobles, los hombres repartidos como jornaleros para las tierras o suertes de aquellos que las percibieron como los soldados de fortuna que eran, y en general se les dispersó por el resto de la península para "desarraigarles", es decir, quitales la raíz. Algunos fueron embarcados en dirección a África, y muchos lograron regresar en los barcos mercantes que hacían rutas por el Mediterráneo y simularon ser cristianos cambiando sus apellidos, y otros no olvidaron su patria, y hostigaron durante años las costas de Almería para poder regresar. Les llamaron piratas, corsarios, pero en realidad solo eran almerienses que querían recuperar lo suyo. Por eso, en esta Noche de San Juan, en esta noche de luna en cuarto creciente, si por su reflejo de plata ves deslizarse falucas que avanzan entre los humos de las hogueras, piensa que quizá en ellas regresa a Almariyya algún lejano familiar. Y siéntete orgulloso. (Fuente: Noticias de Almería / Autor: Rafael M. Martos)



  • Son contratadas en origen y esclavizadas en destino: jornaleras de la gleba
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    22/06/2018
    Desde mediados de los años 90 del siglo pasado asistimos a explosiones de protestas jornaleras, año tras año coincidiendo con el final de las campañas de los frutos rojos. La mayoría de las ocasiones aisladas y silenciadas, y en otras,  las  menos, con repercusión en los medios de comunicación. Todas ellas responden a las duras y denigrantes condiciones de trabajo padecidas durante las campañas, donde la práctica generalizada es el incumplimiento del convenio y resto de legislación reguladora de las relaciones laborales. Y donde en ocasiones, más de las que nos pudiéramos imaginar, no existen límites en bajeza humana y en humillaciones  constantes hacia la clase jornalera. Así nos encontramos  en esta ocasión de 2018, con la repugnante y vomitiva situación en la que se han visto envueltas algunas compañeras que han tenido la valentía de denunciar haber sido acosadas sexualmente. Este escenario de los campos  andaluces de Huelva tuvo un inicio en el tiempo pero parece no tener  fin.  Y como en toda situación en la que se producen sufrimiento y víctimas, existen unos culpables. Encauzar  las necesarias manifestaciones de rabia jornalera sin denunciarlos denotan una total ignorancia de la raíz de la situación laboral en las grandes explotaciones agrícolas andaluzas; o se encauzan buscando intereses ajenos a la búsqueda de soluciones reales y duraderas  o, lo que es peor, pudieran denotar complicidad con los verdugos. Autores intelectuales: La Unión Europea. Los intereses generales de la Unión Europea, en la que el Estado español  es socio preferente al ser la cuarta economía de su Unión Monetaria (por lo que aporta su parte correspondiente), se concretan para el tema que nos ocupa dentro de la política económica de la Unión, que no consiste en otra cosa que el mantener la hegemonía franco-alemana sobre las Europas. Es decir, la hegemonía de la Europa noroccidental frente a la Europa mediterránea y la Europa oriental. Y al servicio de esos intereses se planifica la actividad económica que ha de tener cada rincón, cada parcela, de este mercado unido europeo, en el que a Andalucía parece ser que le ha tocado en suerte  la producción  extractiva, la química básica, la agricultura intensiva y el turismo de masas. Particularmente, la agricultura andaluza está destinada a: mantener la casta terrateniente del sector ante la competencia de países más competitivos en la producción agrícola; y a abastecer el mercado de la Unión de productos del sector primario y a bajo precio, para lo que se requiere una agricultura intensiva, devoradora de la fertilidad de nuestro suelo, y también de una gran cantidad de mano de obra barata. Pero para llevar a cabo estos planes han de desregular previamente  el mercado laboral interno en el Estado español,  que en esos años estaba relativamente bien pagado y con derechos laborales  y sindicales reconocidos, también relativamente, aceptados y acatados por todos los agentes sociales. Autores materiales Estos  son: las Instituciones de gobierno europeas, el Estado español con sus Cortes Generales, Juntas autonómicas de gobierno (en nuestro caso la Junta de Andalucía), diputaciones y ayuntamientos, de quienes además dependen Jueces y policías. Y a los que se unen las mafias de tráfico de seres humanos. Veladores y fieles cumplidores todos ellos de los objetivos de la Unión con las siguientes herramientas:
    • Con el concurso de las mafias inundan el mercado laboral interno de mano de obra, forzando a la baja los salarios y relajando el cumplimiento de las leyes laborales y de los convenios. Aumentando la productividad y rentabilidad del tráfico de seres humanos y, por lo tanto,  los recursos en “B” del Estado, que junto al incautado por el tráfico de armas y de drogas, constituyen los verdaderos fondos reservados que escapan de cualquier control democrático por mínimo que sea.
    • Con reformas laborales que vayan legalizando las situaciones de incumplimientos de leyes, de convenios, de reducción del jornal, de aumento de los ritmos de trabajo y de aumento de la jornada laboral.
    • Con reformas del código penal que aumentan las penas y las multas de quienes se atreven a denunciar. Cuando no, usando los medios necesarios para hacer creer a la población ajena a estas actividades, en la maldad de los trabajadores o trabajadoras, en definitiva, en la maldad de las víctimas.
    • Inundado el mercado laboral interno con el efecto llamada que realiza la Unión Europea propagando su prosperidad, mientras que el hambre y las guerras que esa misma Europa provoca en África o en Oriente próximo, arrojan a cientos de miles de sus hijos e hijas, a pecho descubierto, a ser explotadas y explotados por la voracidad y avaricia europea.
    Esta situación provocó un fuerte cambio étnico en la clase obrera andaluza, fundamentalmente la jornalera, de la que su sector más atrasado y más animal pasa a convertirse en la quinta-columna del racismo de Estado y en el soporte material de apoyo a las alternativas de extrema derecha. Mientras que el sector más progresista y demócrata se vio reforzado con la organización y la lucha de estos nuevos componentes étnicos que con el tiempo aprendían el idioma, se enteraban de sus derechos y algunos y algunas de ellos y ellas encabezaron nuevas y refrescantes luchas. ¿Cómo impedir esto segundo?  Con el invento onubense de la contratación en origen, para lo cual se establece un número de trabajadores necesarios, resultado de las peticiones empresariales de mano de obra estable durante toda la campaña. Se crea una comisión formada por representantes de empresarios, instituciones del Estado y de los sindicatos que ostentan la condición de más representativos. Se elige un país con gente mucho más necesitadas que nosotras. Y se realiza la selección, preferentemente mujeres con cargas familiares. Dicen que para que no se queden y retornen, pero lo cierto es que son más pacientes en el sacrificio por las necesidades de sus descendencias y/o ascendencias. Así que al gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno, formado por gente nacida aquí como fuera de aquí, muchos de ellas y ellos “sin papeles”, se les une cada campaña agrícola para “ordenar los movimientos migratorios”, 20, 50 o 70 mil trabajadoras y trabajadores de más,  traídas desde cientos e incluso miles de kilómetros de distancia. ¿Alguien le ve sentido?  Pues lo tiene. En primer lugar se crea un nuevo tipo de relación laboral,  la de la mano de obra temporal de la gleba. Temporal,  pues se realiza para que cuando concluyan los  trabajos  de cada campaña desaparezca del mercado laboral interno del Estado español. Y de la gleba, pues sus condiciones de trabajo se asemejan más a la servidumbre  que  al trabajo asalariado,  en tanto que a muchas de ellas se les ha secuestrado los pasaportes, o se les dan “viviendas” dentro de las fincas, que no reúnen condiciones de habitabilidad, sin transporte público para desplazarse a los municipios cercanos para abastecimientos o relaciones sociales extra-laborales… Tampoco conocen el idioma ni entienden lo que  establecen los convenios y leyes laborales sobre sus derechos, ni conocen los mecanismos sociales de protección de los más necesitados, ni, por su condición de temporal,  tendrán tiempo de conocerlos. En segundo lugar dejan a un gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno sin trabajo, de los que los “sin papeles” juegan un papel fundamental: los asentamientos. Durante las  campañas  agrícolas  se consiente por parte de las autoridades, el asentamiento de un gran número de sin papeles en las cercanías, malviviendo en chozas, dispuestos a trabajar en cualquier momento, a cualquier precio y bajo cualquier condición. Asegurando la recogida de los frutos todos los días de cada campaña, independientemente de las festividades, descansos, etc. que disfrutan los jornaleros y jornaleras del mercado laboral interno “con papeles”,  reforzando el carácter racista de la jerarquización de la mano de obra andaluza. No obstante tenemos que decir que no nos oponemos a la contratación en origen para aquellos sectores para los que exista una verdadera oferta de empleo no cubierta por el mercado laboral interno, fundamentalmente en puestos de alta cualificación teórica, técnica y profesional. Nosotras, la gente del Sindicato Unitario de Andalucía,  creemos que ante cada ataque, ante cada abuso que suframos la clase obrera y a los que podamos ofrecer resistencia, hay que, al mismo tiempo, señalar a los verdaderos culpables del sufrimiento jornalero del siglo XXI: la Unión europea y su manigero en Andalucía, el Estado español, sus Instituciones y agentes sociales. Éstos últimos, incluso los llamados alternativos, que al reclamar respeto de derechos en la contratación en origen están defendiendo la existencia de las jornaleras de la gleba, que al reclamar mayor control democrático y mayor participación en las elecciones sindicales, no ponen en cuestión los instrumentos de control de la casta empresarial sobre la clase obrera, que al exigir mayor actividad y eficacia de la Inspección de Trabajo están poniendo en las manos del propio sistema que genera el dolor jornalero la exclusividad en erradicar ese dolor, que al estar presentes en las Instituciones como representantes de sus votantes aún no usan su situación privilegiada para denunciar a esas mismas Instituciones que se alimentan de nuestro sufrimiento. Nosotras aún estamos esperando y fomentando la aparición y fortalecimiento de las organizaciones  sociales,  económicas  y políticas  que proclamen y trabajen por la socialización de la Tierra, liberándola de cualquier tipo de posesión, que proclamen la conversión de la clase jornalera en clase labradora, propietaria del fruto de su trabajo. Que asuman la resolución de nuestros problemas y sufrimientos como lo asumieron los federales andaluces de 1883 en su propuesta de Constitución andaluza. Es decir, que asuman las aspiraciones  del andalucismo revolucionario de Blas Infante. En definitiva,  esperando y  fomentando la construcción de un marco andaluz  y democrático de relaciones laborales en el campo, la industria, el comercio y los servicios, donde las trabajadoras y trabajadores tengamos capacidad real y democrática de decisión sobre nuestras  condiciones  de vida y trabajo, y sobre la producción; qué, cuanto, cómo y para qué se produce, para lo que es necesario que Andalucía deje de ser esclava de Europa, su primera colonia interna. Por ello, hoy más que nunca (Fuente: Web del SU / Autor: Miguel Cano*) *Dirigente del Sindicato Unitario de Andalucía (SU)



  • Nicaragua, la versión post-moderna de la receta propagandística nazi
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    20/06/2018
    El Presidente Daniel Ortega y su gobierno fueron sorprendidos por una violencia generalizada que, con clara factura de la CIA yanqui, impulsó la extrema derecha nicaragüense a la usanza de los grupos terroristas que en Venezuela impulsaron las criminales guarimbas en el año 2017 con miras a derrocar al Presidente Nicolás Maduro. En los recientes acontecimientos en Nicaragua, hay algunas cosas absurdas o simplemente falsas que sin embargo, se han proyectado como verdades absolutas en medios de comunicación y redes sociales. Se ha pretendido proyectar una imagen de las protestas como si éstas hubieran sido contra reformas neoliberales, lo cual significa que ahora la empresa privada y la derecha nicaragüense están en contra del neoliberalismo, que fue introducido en el país precisamente por ellos, cuando el sandinismo estaba en la oposición. Y luego está el tema más sensible, con el que se ha manipulado inescrupulosamente la opinión pública, y es el de las muertes ocurridas en estos días convulsos recién pasados. Para manipular la sensibilidad de los nicaragüenses, se quiere vender la falsa idea de que en Nicaragua hubo una masacre estudiantil, o sea la malintencionada imagen de una manifestación pacífica acribillada a balazos por unas fuerzas armadas genocidas, con decenas de muertos como resultado. Nada que ver con lo realmente sucedido. Ya han sido ampliamente desenmascarados los videos trucados en los que se distorsionan o se falsifican descaradamente los hechos; nada inocentes, como nada casual fue la simultaneidad de las acciones violentas en diferentes ciudades del país. Como siempre, las redes sociales son utilizadas para fabricar la post-verdad, o sea una mentira que a través de la manipulación se convierte en verdad al ser presentada como evidencia y repetirse no cien veces en un mes, como ocurría cuando Goebbels, el ideólogo en jefe de la propaganda nazi, acuñó su famosa frase (una mentira repetida cien veces se convierte en verdad), sino multiplicada cientos de miles de veces en un segundo, usándose para ello la tecnología del siglo XXI, que hace de la ubicuidad parte de nuestra vida cotidiana. Hay videos reveladores, como aquel en el que aparece con un grupo de estudiantes, un muchacho bien relajado y medio sonriente –evidentemente, sin madera de actor– diciendo que la policía los está matando a todos, pero no se escuchan detonaciones ni se ve a un solo policía en los alrededores, y como este, decenas de videos alarmistas y falseadores de la realidad, pero que en momentos de histeria colectiva generan el efecto deseado. Varios de los videos tomados por espectadores, del incendio del CUUN en León (local asociado al estudiantado sandinista) y del vil asesinato del periodista Ángel Eduardo Gahona (corresponsal del Canal 6, órgano oficial del gobierno), son claros en cuanto a que la autoría de tales actos abominables estuvo a cargo de grupos e individuos de la derecha, especialmente preparados para tales fines. Un rumor interesadamente propagado es el de que el FSLN dirigió los incendios a sus propios locales y los saqueos, lo cual es un evidente absurdo, pero que en situaciones límite como la vivida, adquieren sentido por obra y gracia del estado emocional de las personas y la manipulación de ello por los grupos interesados en generar determinada percepción de los hechos. Ahora mismo, hace unos momentos, la Policía impidió el paso a un grupo de manifestantes que amenazaban con derribar el monumento de Hugo Chávez, pero no había un solo golpeado ni enfrentamiento alguno, a pesar de las provocaciones de los manifestantes, y sin embargo, 100% Noticias (el canal agitador y sembrador del odio) ya estaba poniendo un cintillo que decía: “Fuerte represión policial en marcha de autoconvocados”. La generalización de la violencia desatada en los momentos más álgidos de los recientes sucesos no fue creada por el sandinismo o por el gobierno, o por la Policía, sino por grupos opositores que aprovecharon el estado de tensión existente para desencadenar el caos y la desestabilización del país. Los muertos en estos días fueron producto de una gran cantidad de enfrentamientos en todo el país, entre manifestantes de un lado y otro. A ambos lados hubo armas de todo tipo. También hubo quienes de manera criminal, escudándose en los grupos más violentos que protestaban, atacaron con armas de fuego a la Policía, exponiendo la vida de los manifestantes. Hubo hasta pleito entre pandillas rivales que salieron a hacer de las suyas aprovechando la situación creada. También hubo enfrentamientos con armas de fuego entre la Policía y las pandillas en el marco de tales circunstancias. En una situación así es imposible que todos los muertos sean de un solo bando, aunque en general, los incendios y saqueos fueron evidentemente, obra de los manifestantes y algunos grupos de malhechores que los apoyaron por el desafío a la autoridad que esto representa, y en todos los casos alentados por los sectores más radicales e irresponsables de la oposición. Hay que esperar las investigaciones que darán la cifra real de fallecidos en el marco de los hechos acontecidos durante los días en que reinó el caos; investigaciones que también deberán arrojar información sobre las causas de sus muertes. La Fiscalía anunció que procederá a hacer las acusaciones que corresponda conforme a los resultados de la investigación; la Asamblea Nacional está formando una Comisión de la Verdad; y el Comandante Daniel Ortega propuso que el tema de las investigaciones para dar con los responsables de las muertes sea incluido en el Diálogo Nacional, para que quienes no estén conformes con las investigaciones de la Fiscalía y la Comisión de la Verdad hagan sus propias propuestas. Se estaba hablando de 25 muertos aproximadamente, y en cuestión de minutos la cifra pasó a más de 60 por obra y magia del CENIDH, cuya eterna Presidenta, la ex sandinista Vilma Núñez, dijo que entre las víctimas mortales de la violencia había 18 estudiantes. Acto seguido Miguel Mora, que según sabemos ahora es el futuro Presidente de Nicaragua, ya contaba 100 muertos. Aún no se sabe cuándo se tendrá la cifra real de fallecidos en los hechos violentos, ni cuántos eran anti reforma del INSS o anti gobierno, y cuántos fallecieron en defensa del gobierno y del proceso de cambios y mejoría que éste representa, como es el caso de los fallecidos que eran de la Juventud Sandinista, los dirigentes estudiantiles y militantes sandinistas que fueron calcinados por las llamas de la furia genocida de los enemigos de la paz, así como el joven periodista de Canal 6. Llama la atención que las fotos y nombres de los fallecidos, que han servido de bandera a los sectores más confrontativos de la derecha para azuzar la violencia, no pasan de veinte y no todos son estudiantes, incluyendo en esa lista a personas fallecidas en defensa del gobierno, que cínicamente son asumidas por el activismo de la derecha como si fueran de su bando, estando entre los muertos asumidos como propios por la oposición, a los policías caídos en el cumplimiento de su deber. Se han conocido casos de muertos, heridos y desaparecidos virtuales, o sea que después han aparecido vivos y sanos, y en algunos casos ni siquiera eran parte de las protestas. También es curioso que la mayor parte de los muertos haya sido contabilizada – sin nombres – cuando ya había vuelto la calma. Se dice que eran heridos fallecidos posteriormente en hospitales, pero esto es igual de extraño, ya que así como es imposible más muertos que heridos en un enfrentamiento, y por tanto que la mayor parte de heridos muera, también lo es que la mayor parte de las muertes hayan sido de heridos llevados vivos a los hospitales, pero sólo así se podría explicar el aumento a más del doble de muertos después de finalizados los actos violentos. En una era en que cualquier persona puede transmitir públicamente en vivo cualquier cosa que esté presenciando, o publicar fotos, y habiendo estado muy activa esta actividad entre los opositores al gobierno sandinista, es revelador que no exista una sola imagen ni un solo video donde se muestre a policías matando gente en las protestas. Se ha hecho sintomático en el modus operandi de la derecha opositora desde los hechos violentos que ya conocemos, la notoria presencia de gente adinerada en ciertos sitios, como la rotonda Jean Paul Genie, y que al retirarse ellos aparecen grupos de pandilleros sembrando el terror y derribando árboles de la vida. Hay testimonios grabados y que circulan en las redes, de personas que vieron grupos de delincuentes con armas de fuego, disparando contra los estudiantes que protestaban en la UPOLI, y luego enfrentándose a la Policía, al llegar ésta en auxilio de los agredidos. Definitivamente, algo no encaja. Ya se tienen las primeras informaciones acerca de que los politiqueros malintencionados, con el objetivo de mantener la zozobra, alimentar el odio y boicotear el diálogo, están incluyendo entre los fallecidos en las protestas a personas que murieron por situaciones totalmente ajenas a los acontecimientos violentos que ocurrieron en el marco de la crisis creada por los sembradores del odio. Posiblemente haya efectivamente, policías responsables de uso indebido de la fuerza que hayan ocasionado muertes, y si es así con toda seguridad serán castigados, pero también con toda seguridad serían casos excepcionales, ya que la Policía Nacional de Nicaragua no tiene la represión como eje de acción, sino la prevención del delito mediante la participación activa de la institución en las diversas expresiones organizadas de la comunidad, lo que hace de ella una Policía modelo en el continente y a lo cual se debe en gran medida el milagro de los altos niveles de seguridad ciudadana de los que disfruta nuestro país y seguirá disfrutando si se logra el triunfo en la batalla por la paz que hoy libremos los nicaragüenses que donde hay odio, sembramos amor. (Fuente: Al Mayadeen / Autor: Carlos Fonseca Terán*) *Dirigente del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)



  • Genero y Trabajo en el Estado Español (1 y 2)
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    17/06/2018
    (Primera y segunda parte de un texto dividido en cuatro artículos. Las otros dos serán transcritas cuando, a su vez, los sean en el digital La Izquierda Diario) (I parte) Feminización del trabajo y precariedad laboral en el Estado español En esta serie de artículos a modo de apuntes abordaremos, desde el punto de vista marxista, la relación entre el aumento del trabajo asalariado femenino, la llamada “feminización del trabajo”, y el incremento de la precariedad laboral femenina en el Estado español. El objetivo es demostrar, desde una visión materialista e histórica, cómo uno de los apoyos del sistema patriarcal, la división sexual del trabajo, ha llevado a mantener un gran desequilibrio a pesar del aumento del número de asalariadas: es decir, son cada vez más en las actividades peor pagadas y aumentan las condiciones de precariedad. En última instancia es analizar cómo algunos de los mecanismos de opresión inscritos en el sistema patriarcal, son imprescindibles para mantener las más profundas de las desigualdades basadas en la explotación del sistema capitalista. En el Estado español, el porcentaje que representa la mujer en el conjunto de la clase trabajadora asalariada ha pasado del 43% al 48% entre los años 2007 a 2016. Es muy elevado en la sanidad y los servicios sociales, donde el 77,5% de las personas ocupadas son mujeres. En educación, ocupan el 67,4%, en el sector servicios el 66,6%, y en todas aquellas tareas vinculadas al cuidado de personas y del hogar el 88,6%. No es casual que las mujeres estén sobrerrepresentadas en estas actividades como tampoco es “natural” la división sexual del trabajo, sino que está inscrita en una construcción social “duradera” de la “feminidad” y la “masculinidad” en el mundo laboral (Ulla Wikander, De criada a empleada). Ligado a ello, son las mujeres las que sufren peores condiciones de trabajo con mayor frecuencia. Además de la tradicional brecha salarial (23% de diferencia media entre hombres y mujeres), de los contratos a tiempo parcial, el 73,86% son desempeñados por mujeres; es decir, 3 de cada 4 empleos. En primer lugar, abordaremos la extensión del trabajo asalariado femenino, en su actualidad e históricamente, desde fines del siglo XIX y todo el siglo XX, el cual ha significado una ruptura con el aparato ideológico, legislativo, religioso y hasta “científico” que se ha ido actualizando para fundamentar la división sexual del trabajo. En segundo lugar, y estrechamente ligado al primero, analizaremos cómo el enorme incremento de la llamada “feminización del trabajo” viene acompañado de la precariedad laboral creciente en el mundo laboral femenino. En tercer lugar, será importante dar cuenta de la transformación del capitalismo mundial en el último siglo, esencialmente las transformaciones políticas y económicas ocurridas desde las décadas del 80 bajo la etapa llamada “neoliberalismo” que llamaremos “restauración burguesa” (Emilio Albamonte, Matías Maiello, Estrategia socialista y arte militar), en referencia a la contraofensiva que los países imperialistas de Europa y Estados Unidos desplegaron en todo el mundo luego de cerrar, tras derrotas físicas y desvíos, el ascenso de procesos revolucionarios y lucha de clases que tuvo lugar entre los años 1968 y 1981. En cuarto lugar, todo este análisis tiene como fin último y principal, aportar a confeccionar estrategias de lucha y organización de las mujeres en alianza con el conjunto de la clase trabajadora, -tan en debate en el movimiento de mujeres y feminista actual-, demostrando que es posible y necesario luchar contra el sistema patriarcal y sus múltiples opresiones hacia las mujeres, bajo una perspectiva anticapitalista y de clase. Y con el objetivo de acabar con la explotación mediante una lucha revolucionaria, y poder así sentar las bases de una nueva sociedad sin explotadores ni explotados, sobre nuevas bases materiales de igualdad para avanzar en eliminar todos los prejuicios patriarcales, sexistas, etc., enraizados culturalmente desde hace siglos (Andrea D’Atri, Pan y Rosas). Del hogar al trabajo: la histórica lucha de las mujeres por “trabajar” Actualmente, más del 40 % del empleo global está compuesto por mujeres. Aun así, aunque en la mayoría de los países centrales de Europa existe una relativa equiparación entre el trabajo asalariado femenino y el masculino, en el Estado español continúa existiendo la brecha de género en la actividad laboral. Esta brecha se ha ido intensificando en los últimos años tras la profundización de la crisis. Según un informe de CCOO, se identifica “más de un millón y medio de mujeres menos incorporadas a la actividad. Y esta barrera se refleja en la brecha porcentual de género, de 11,24 puntos (tasa actividad mujeres, 53,33%, hombres 64,57%)”. En el mismo informe se indica que “Es perceptible la segregación laboral, incluso como desempleadas: 1 de cada 2 mujeres llevan más de un año buscando empleo (el 51,27% del total de paradas) y respecto a 2007, desde cuando se profundiza la crisis económica, se ha multiplicado por 5 el número de mujeres que llevan más de 2 años buscando empleo (143,5 mil en 2007 y 707 mil en 2017)”. Por otro lado, las mujeres se concentran en un número más reducido de sectores y ocupaciones y, con frecuencia, con las remuneraciones más bajas y presencia muy elevada en las denominadas “categorías elementales”. Además, las mujeres acceden, en mucho menor número que los hombres, a puestos de responsabilidad, a pesar de que sus niveles educativos son, actualmente y en general, superiores (el 52% de las personas con estudios de 2º ciclo finalizados son mujeres). La realidad es que, históricamente, el incremento de las mujeres al trabajo asalariado es, entre otras cuestiones, el resultado de más de dos siglos de lucha de las mujeres por pertenecer al mercado laboral. Salir del hogar al trabajo implicaba cuestionar el modelo predominante de mujer durante el siglo XIX y comienzos del XX, tan conocido como “ángel del hogar” o “perfecta casada”. Era, por tanto, poner en jaque a todo el discurso de la domesticidad tan difundido en textos como el famoso folleto de 1886 de la colección “Biblioteca para Señoritas” que describía las obligaciones de las mujeres en el hogar, tanto en el gobierno de la economía como en el rol moral de las mujeres. Una ideología que se iba perfeccionando con nuevos argumentos, como los del famoso doctor endocrinólogo, Gregorio Marañón, quien en 1920 alcanzó un consenso notable en la sociedad española tras su teoría de la diferenciación y el carácter complementario de los sexos. Sostenía que las mujeres no eran inferiores, aunque sí eran diferentes en sus rasgos psicológicos y biológicos: la razón, la lógica, la reflexión, la capacidad analítica e intelectual y la creatividad eran características biológicas del hombre. La sensibilidad, sentimentalidad, afectividad, intuición, pasividad y abnegación eran de la mujer. Una distinción utilizada para reforzar el rol de domesticidad, como mujeres y madres (Mary Nash, Rojas). La gran segregación y discriminación de la mujer en el ámbito laboral se ha manifestado de diferentes formas, de acuerdo a las etapas históricas y contextos políticos, sociales y económicos. La hostilidad hacia el trabajo asalariado femenino y la entrada de las mujeres al trabajo siempre se sostuvo a través del culto a la domesticidad y el enorme peso de la Iglesia católica en la sociedad española. El discurso de la dependencia económica de la mujer ha sido vital para ejercer su rol en el hogar, siendo la “mujer asalariada” un símbolo de la degradación masculina. Otro gran retroceso se produjo durante el franquismo, cuando, como define Mary Nash, se impuso una “verdadera contrarrevolución de género que pretendió construir una nueva mujer para la España franquista. (…) De hecho, la redefinición del rol de las mujeres se convirtió en una pieza clave en la maquinaria represiva dictatorial.” (Mary Nash, Trabajadoras: un siglo de trabajo femenino en Catalunya (1900-2000). Es decir, se utilizó todo un aparato legislativo, educativo e institucional, junto a la Sección Femenina de la Falange, única organización femenina del Régimen franquista creada en 1940 y dirigida a nivel nacional por Pilar Primo de Rivera. Pueden observarse las consecuencias en los derechos laborales para las trabajadoras. Ya en 1938 durante la Guerra Civil, tal como describe Mary Nash, tras el Fuero del Trabajo quedaba rechazado el trabajo asalariado femenino cuando se declaró que el Estado “liberará la mujer casada del taller y la fábrica”. Mientras, aplicó medidas que protegían a la familia para obligar a las mujeres casadas a que se dediquen totalmente al hogar y a la maternidad. Así lo explica Mary Nash, “La concepción orgánica del Nuevo Estado reforzó la figura del padre como cabeza de familia. Así la Ley de subsidios familiares (1938) y el Plus de cargas familiares (1945) establecieron un modelo patriarcal del trabajador, cabeza de familia y merecedor de un sueldo familiar. Las leyes reforzaron la dependencia femenina al regular que el marido podía percibir el sueldo que ganaba la esposa (1944) y durante 40 años, hasta mayo de 1975, cualquier mujer casada necesitaba de la autorización marital para tener un contrato laboral.” Hasta todo un cuerpo de médicos franquistas difundían por todos los medios la idea de la amenaza que significaba el trabajo asalariado, dando cuenta de enfermedades que perjudicaban a las mujeres a la hora de procrear. Tal como lo describen C. Molinero y P Ysàs el Régimen franquista impuso “El establecimiento en la Ley de Contrato de Trabajo de la autorización marital para que la mujer pudiera ser contratada, y de la posibilidad de que el marido recibiera el salario de la mujer. De hecho la mujer, especialmente la casada, era equiparada legalmente al menor de edad; incluso un especialista en derecho laboral, Pérez Botija, recordaba que en el I Congreso de Medicina Legal se había discutido la posibilidad de recoger en la ley la institución de la ’media capacidad’, como ’manera de resolver el problema de los menores, de la mujer casada y del incapaz mental’.” (Carme Molinero y Carme, Pere Ysàs, Pere, Productores disciplinados y minorías subversivas. Clase obrera y conflictividad laboral en la España Franquista). Es así que el Régimen franquista forzaba a las trabajadoras a abandonar los puestos de trabajo si llegaban a casarse, a través de diversas reglamentaciones; lo cual era compensado con una indemnización económica llamada “dote laboral”. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de las mujeres de la clase trabajadora no podía sostener esta situación, mucho menos durante la guerra y la posguerra, cuando las familias quedaban devastadas en la pobreza y no podían prescindir del trabajo de uno de sus miembros, como era el de la mujer. Un trabajo siempre desjerarquizado y en constante situación de precariedad. Esta realidad se ha ido manteniendo de diferentes formas y con avances y retrocesos, desde el franquismo, la transición, las décadas de los ochenta y noventa, hasta la última crisis económica abierta en el año 2007, tal como analizaremos en los siguientes artículos. Las mujeres en la lucha de clases, la batalla de la lucha de género Desde esta posición, quebrando todos estos obstáculos políticos, legislativos e ideológicos de los diferentes regímenes, las mujeres fueron grandes protagonistas de la lucha de clases en el Estado español. Primero, en ramas muy feminizadas como la industria textil, que junto a otros sectores de la clase trabajadora se enfrentaron al régimen franquista protagonizando importantes huelgas, especialmente en Catalunya. Fueron las obreras textiles las primeras en protagonizar huelgas a finales de la década del cuarenta. Llegadas las décadas de los sesenta y setenta, en el Estado español las mujeres protagonizaron una lucha incesante contra la explotación laboral, cuando ser mujer, obrera, muchas de ellas migrantes, significaba luchar en una situación de enorme opresión dentro de un potente movimiento obrero en auge. En un contexto de transformaciones económicas y de un proceso de industrialización en el que el trabajo femenino se estaba reconfigurando, entre 1950 y 1975 el número de las mujeres asalariadas aumentaba al mismo tiempo que otras no lo abandonaban cuando tenían hijos. Estos cambios engendraron una enorme conflictividad laboral femenina. Nacía una nueva generación de mujeres que, explícitamente o no, se enfrentaban como un motor imparable al modelo de mujer franquista en sus aristas más misóginas. Luchaban contra la explotación y la dictadura. Ayer. Hoy. Luchan contra la precariedad y la pobreza bajo democracias que degradan sus derechos. Es decir, contra un imaginario colectivo de creencias negativas sobre las mujeres, -basadas en la diferencia sexual de naturaleza universal e inevitable-, que anulaban/anulan así sus potencialidades para conquistar sus derechos. De esta manera se justificaba/justifican la gran discriminación laboral y salarial: en 1963, el salario/hora medio de las mujeres en la industria alcanzaba un 80% de los salarios masculinos, pero en 1971 había empeorado al 75%”. Hoy la desigualdad es de un 23%. La lucha por “igual trabajo, igual salario” está a la orden del día. La firme lucha contra la precariedad, en la que las mujeres están sobrerrepresentadas, ¿no estaría cuestionando el modelo laboral del capitalismo español impuesto en los noventa por la “casta bipartidista” PSOE-PP, en el que se daba por “natural” la existencia de sectores precarios, subcontratados o “falsos autónomos”? ¿Y por ende, las “aristas más misóginas” de todo un régimen político que sustenta esta intensificada discriminación? Estos interrogantes los abordaremos en próximos artículos. Para las marxistas revolucionarias, es de vital importancia rescatar todas estas experiencias. Porque el terreno de batalla de la lucha de género, es un terreno en la lucha de clases, para desde ahí recuperar y conquistar los derechos perdidos y por ganar de todas las mujeres. Y es en el terreno de la lucha de clases que las trabajadoras han hecho historia. En la segunda parte analizaremos la relación entre la división sexual del trabajo y la precariedad laboral, para después abordar las estrategias de lucha de las que se dotaron las mujeres trabajadoras contra la explotación laboral y la precariedad. (II parte) La división sexual del trabajo y la precariedad femenina en el Estado español En el Estado español el trabajo asalariado femenino es muy elevado en actividades sanitarias y servicios sociales, donde el 77,5% de las personas ocupadas son mujeres. En la educación ocupan el 67,4%, en el sector servicios el 66,6%, y en todas aquellas tareas vinculadas al cuidado o empleadas del hogar el 88,6%. No es casual que las mujeres estén sobrerrepresentadas en estas actividades como tampoco es ’natural’ la división sexual del trabajo. Esto está inscrito en una construcción social duradera de la ’feminidad’ y la ’masculinidad’ en el mundo laboral (Ulla Wikander, De criada a empleada). Como vimos en el primer artículo Feminización del trabajo y precariedad laboral en el Estado español (I), aún así, el aparato ideológico, legislativo, religioso y hasta “científico”, conformado históricamente para impedir que las mujeres rompieran las paredes del hogar y salieran a trabajar, de ningún modo ha podido evitar el incremento del trabajo asalariado femenino. Muy al contrario, las transformaciones económicas de un capitalismo en auge que requería de más mano de obra femenina, por un lado, y las luchas de las mujeres por buscar su independencia económica y contra las condiciones de explotación, por el otro, han puesto en cuestión este ideario capitalista y patriarcal. No obstante, lejos de desaparecer, se ha mantenido bajo diferentes formas en las nuevas relaciones laborales con el objetivo de explotar a las trabajadoras doblemente, con salarios menores al de los hombres, para de esa manera también bajar los salarios de los otros trabajadores. En este sentido, es interesante el análisis de Ulla Wikander sobre la tendencia dominante de todos los Estados europeos a regular la situación laboral de la mujer con el fin de “proteger a la familia” de la “amenaza al orden social” que implicaba que la mujer se convierta en asalariada, legislando a favor de mantener la división sexual dentro del mercado laboral con el fin de obstaculizar su independencia económica. A fines del siglo XIX y el XX, en muchos países de Europa el derecho matrimonial daba al hombre el poder de decidir sobre la situación laboral de su esposa e incluso de disponer de sus ingresos. Pero paralelamente jugaban con las ’ventajas’ de emplear a las mujeres basándose en las ’aptitudes’ de cada sexo para las tareas laborales. En el Estado español, los Códigos Civil y Penal establecían que la autoridad del marido debía obedecerse automáticamente por parte de la mujer, recibiendo castigos si no lo hiciese con la cárcel. Un femicidio era castigado con el destierro a una distancia mínima de 25km, durante un período de entre seis meses a seis años. Si las heridas eran leves, no había castigo. Para las mujeres, se los consideraba parricidios y se castigaban con la cadena perpetua. El considerado adulterio tenía connotaciones diferentes para la mujer, con dos a seis años de prisión, y nada para el hombre ya que no se lo consideraba adulterio, a no ser que tuviera otra concubina en el hogar conyugal (Mary Nash, Rojas). Esto se mantuvo hasta la Segunda República, aunque con desigualdades regionales siendo Catalunya la más avanzada. Pero incluso en este periodo con la Nueva Ley de Contratos Laborales de noviembre de 1931, el hombre mantenía el control del salario de la mujer, aunque con su autorización la mujer podía disponer de él. Hemos visto cómo estos mínimos derechos volvieron a retroceder bajo el Régimen franquista. Ulla Wikander explica también cómo en Europa, el derecho matrimonial persistió hasta la segunda mitad del siglo XX y fue eliminado en Alemania Occidental en 1976, en España en 1980 y en Suiza en 1988. Ligado a ello, en toda Europa se impusieron políticas estatales salariales, según el sexo y no el tipo de trabajo. Los salarios de las mujeres en la industria estaban a mediados de los noventa por debajo de los de los hombres en toda Europa: en Francia ganaban el 81% del salario de los hombres. En Dinamarca el 75%, en Alemania el 74%, en España el 72% y en Inglaterra el 69%. Hoy en el Estado español, como es sabido, la brecha salarial es de un 24%. Aunque esta media no significa salario “a igual trabajo”. Hay que cruzarla con otra gran brecha, que son los trabajos exclusivos para mujeres, tratados como de “segunda categoría” o “suplementarios”, en condiciones laborales precarias e inestables. La fuerza laboral femenina inmigrante es otro gran elemento a tener en cuenta en un país imperialista. La precariedad tiene rostro de mujer Las sociedades industriales más avanzadas utilizaron los patrones de la división sexual del trabajo establecida desde siglos, para justificar mayores desigualdades, discriminación y desjerarquización del trabajo de las mujeres. Ligado a ello, las tradicionales tareas de reproducción continuaron a cargo de las mujeres. Y a pesar de los nuevos avances técnicos como las lavadoras, hornos microondas o, los más modernos como los lavavajillas, estas tareas continuaron hasta la actualidad, siendo una pesada carga para las mujeres trabajadoras, sin servicios de guarderías adecuados ni residencias para personas dependientes. Como veremos, las sucesivas crisis económicas se descargaron contra la clase trabajadora con recortes y privatizaciones de servicios sociales primordiales. La crisis del llamado ’Estado de bienestar’ en varios países de Europa ha llevado a un emplazamiento de cargas del Estado a los hogares, es decir del ámbito público al privado. En el Estado español, a once años desde la agudización de la crisis económica del año 2007, todas estas transformaciones se imponen de forma descarnada en amplios sectores de la clase trabajadora. Este nuevo periodo de crisis se enfrenta a una fuerza de trabajo altamente feminizada y con una inserción urbana muy superior a la rural. Actualmente, el rol de domesticidad y las tareas de cuidados continúan impregnados en los poros del trabajo asalariado femenino, con el fin de arrastrarlo a la precariedad cada vez más. La Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE) da cuenta de la enorme fuerza laboral femenina en el sector servicios –camareras, niñeras, cocineras, limpiadoras, teleoperadoras, camareras de pisos, cajeras de supermercado. O de cuidados de menores, mayores dependientes, personas enfermas o con discapacidad es señalado como causa de los contratos parciales para un 12,98% de mujeres y un 1,78% de hombres. Ellas, 7 veces más; aunque la cifra debe ser aún mayor ya que la mayoría no tiene contratos siquiera y no forman parte de las estadísticas. A ello hay que agregarle la enorme fuerza laboral de mujeres inmigrantes, sometidas a los peores contratos, si tienen, muchas veces condicionados al chantaje de “los papeles” y las xenófobas y racistas leyes de extranjería, que conlleva a que se vean sometidas a enormes problemas para poder mantener su situación administrativa. Son el blanco perfecto para los trabajos más precarios. Según cifras oficiales, aproximadamente la mitad de las mujeres afiliadas a la Seguridad Social que trabajan como empleadas del hogar y del cuidado son mujeres inmigrantes. Un informe del año 2015 de la Organización Internacional de Migraciones, muestra cómo para el 70% de las mujeres inmigrantes el primer empleo que tienen una vez que llegan al Estado español, es principalmente en trabajos domésticos y de cuidados, de limpiadora o de camarera. Y además una gran parte de ellas en la economía sumergida u obligadas a ejercer trabajos tan esclavos como el de ’interna’, es decir viviendo en el mismo hogar para hacer todo: cuidar, lavar, limpiar o cocinar durante las 24 horas del día, toda la semana, con unos descansos irrisorios establecidos por ley -solo se permiten dos horas de descanso diarias y 36 horas semanales seguidas- que nunca se respetan. En un interesante artículo de Àngels Vilaseca, “Empleadas del hogar, trabajadoras invisibilizadas bajo la extrema precariedad”, explica cómo “El empleo del hogar y del cuidado muestra uno de los rostros más extremos de la precariedad laboral. Éste sigue siendo un sector completamente marginal y desvalorizado que recae sustancialmente en la economía sumergida, formado principalmente por mujeres (entre un 90-95%) muchas de ellas inmigrantes. Según los datos oficiales, en el Estado Español actualmente hay alrededor de unas 700.000 empleadas del hogar. Un informe reciente de la UGT exponía que aproximadamente hay unas 400.000 mujeres que trabajan en este sector y están afiliadas a la Seguridad social. Según el mismo informe, aproximadamente un 30% de las empleadas del hogar y del cuidado sigue sin tener cobertura social, pero seguramente son muchísimas más las que trabajan en negro y no aparecen en las estadísticas”. Por otro lado, las externalizaciones o ’outsourcing’, tanto en el sector privado como público, se han extendido exponencialmente en pos de mejorar “la eficacia, la especialización y la calidad”. Estas tres “cualidades” nunca cumplidas pretenden velar en qué se sostiene la verdadera rentabilidad de las empresas capitalistas: condiciones de trabajo de alta precariedad, elevadas tasas de temporalidad y rotación, subrogaciones de los contratos plenas de irregularidades, ritmos de trabajo altísimos, alta tasa de accidentes de trabajo, enfermedades no reconocidas como profesionales, salarios por debajo del mínimo interprofesional. Las empresas ’multiservicios’ (EMS) han entrado en auge a partir de la Reforma Laboral de 2012 del Partido Popular que ha modificado sustancialmente la negociación colectiva, dando prioridad a la aplicación de los convenios de empresa en detrimento de los convenios sectoriales. Un reciente informe de UGT da cuenta de la existencia de 273 convenios de EMS, afectando a más de 60.000 trabajadores. La externalización ha crecido como un virus especialmente en sectores laborales femeninos. Servicios sociales, de limpieza en centros públicos como privados, de cocina y tiempo libre en los centros educativos, por sólo nombrar algunos. La lucha actual de Las Kellys, las que limpian los hoteles, o de las trabajadoras de Servicios Sociales, entre muchas otras, denuncian de manera rotunda esta situación. Todos los datos analizados dan una ecuación muy sencilla hacia una tendencia al aumento de la precariedad femenina: contratos de corta duración y bajos salarios. Además de la tradicional brecha salarial (23%), de los contratos a tiempo parcial el 73,86% son desempeñados por mujeres, es decir, 3 de cada 4 empleos, indica un informe de CCOO. Estos datos también sancionan el futuro de las mujeres, con prestaciones y pensiones de pobreza. En cuanto a las prestaciones por desempleo, para las mujeres (57%) diez puntos inferior a la de los hombres (67%). Y también cuentan con cuantías mucho más bajas frente a “la mayor parcialidad de sus prestaciones (el 68% del total de éstas las perciben mujeres) y el elevado volumen de subsidios (ellas perciben el 54% del total) frente a prestaciones contributivas”, según otro informe de CCOO. Estas cifras actualizadas al 2018 no caen del cielo. Tienen su origen en el modelo laboral del capitalismo español configurado en las décadas del ochenta y noventa tras diferentes políticas aplicadas por los gobiernos. Desde la llamada “reconversión industrial”, hasta privatizaciones de servicios públicos, reformas laborales, EREs, pérdida de decenas de miles de trabajos desviados hacia la contratación y subcontratación de servicios. Una verdadera contraofensiva contra el conjunto de la clase trabajadora. “Esto es una guerra”, es el grito del movimiento de mujeres en las masivas manifestaciones. Y lo es, pero no contra los hombres. Es una verdadera declaración de guerra de los capitalistas, que las mujeres trabajadoras sólo podrán afrontar creando alianzas con el conjunto de la clase explotada. Y que el movimiento de mujeres y feminista tiene el reto de asumir, con una perspectiva lejos de lo individual o exclusivamente cultural. La cultura patriarcal no puede abstraerse del sistema que sostiene todas las desigualdades de género, de raza, que es el sistema de explotación capitalista bajo el cual es una utopía la "ampliación de derechos" o una mayor "equidad de género" cuando "a nivel mundial, el 70% de las personas más pobres son mujeres y niñas" (Andrea D’Atri, Pan y Rosas). A la vez que la lucha contra las desigualdades y las múltiples violencias machistas, debe ser abrazada por todos los trabajadores y la juventud. Nota de la autora: En el próximo artículo, analizaremos cómo los recortes y privatizaciones han provocado una traslación del trabajo público al privado y un “retorno al hogar” en condiciones de mayor feminización de la pobreza. Para adentrarnos posteriormente en otras entregas en el análisis del modelo capitalista español que dio origen a la precariedad laboral, intentaremos dar cuenta de cómo se ha configurado en el Estado español la transformación del capitalismo mundial en el último siglo, atravesado por las transformaciones políticas y económicas ocurridas desde las décadas del ochenta bajo la etapa llamada “neoliberalismo” que llamaremos “restauración burguesa” (Emilio Albamonte, Matías Maiello, Estrategia socialista y arte militar), en referencia a la contraofensiva que los países imperialistas de Europa y Estados Unidos desplegaron en todo el mundo luego de cerrar, tras derrotas físicas y desvíos, el ascenso de procesos revolucionarios y lucha de clases que tuvo lugar entre los años 1968 y 1981. (Fuente: La Izquierda Diario / Autora: Cynthia Lub)



  • Por qué no voy a exiliarme
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    15/06/2018
    Empezaré diciendo que por supuesto, respeto la decisión del exilio, sobre todo si se utiliza para continuar luchando. No supone unas vacaciones ni algo fácil como lo pintan tantos, se sigue sin ser libre lejos de tu tierra, de tus seres queridos y con numerosas dificultades de supervivencia. Pero en los últimos meses el exilio se ha banalizado bastante, sobre todo en Catalunya. Puigdemont y el resto de políticos independentistas injustamente forzados al exilio por haber apoyado el democrático derecho a la autodeterminación, lo han tenido fácil a nivel económico para irse. Mucha gente cree que para el resto es igual y me paran a menudo para decirme “haz como Puigdemont”. Exiliarse supone estar muchos años sin poder volver y sin un trabajo asegurado todo ese tiempo, la supervivencia es imposible. Yo no dispongo de medios económicos, pero aún así podría irme intentando encontrar trabajo y mantenerme exiliado el mayor tiempo posible. Contando con algunas ayudas de aquí y de fuera, podría ser una opción a tener en cuenta. Pero no, he decidido quedarme, al menos por esta condena. Quién sabe si en el futuro escogeré el exilio forzado, pero por los motivos que expondré a continuación, no será ahora. A lo largo de la historia, numerosos revolucionarios han tenido que escoger ese camino, como Marx o Lenin por ejemplo. Eso no los ha convertido en cobardes e hicieron grandes aportes desde el exilio. Otros revolucionarios ejemplares como ellos, tuvieron y tienen que quedarse en sus países luchando siendo encarcelados por ello, pues si todos los bolcheviques se hubieran exiliado, la revolución no hubiera sido posible. Tan imprescindibles fueron las aportaciones de Lenin y otros desde el exilio, como las de Félix Dzerzhinski u otros tantos que no se exiliaron acabando encarcelados. Con esto quiero recordar que uno no es gilipollas por no exiliarse ni tiene vocación de mártir, como pretenden vender los mismos que hablan del exilio como si fuera irse de camping a la playa. Esto son temas muy serios como para banalizarlos despojándolos de un análisis más meditado y profundo. Si absolutamente todas las miles y miles de personas que sufrimos represión, nos exiliáramos, aquí no habría manera de hacer avanzar el movimiento revolucionario. Cuando escogí este camino, no lo hice por individualismo, era consciente de que se paga un caro precio por ello, sin olvidar todo lo bueno que aporta. Por eso mi análisis no puede ser en función de lo que a mi me sería más cómodo. Aún con la dureza del exilio, estaremos todos de acuerdo en que la cárcel aún es más jodida. Para mi sería algo más cómodo irme, pero creo que aportaría menos a la causa a la que me debo. Para tomar una decisión así, como la que tomaron tantos revolucionarios citados anteriormente, hay que analizar cada situación concreta. En otros casos no será así, pero en el mío creo que se va a generar más lucha y conciencia si me encarcelan, que si me voy. Lo he pensado mucho. Desgraciadamente el caso de Valtonyc lo confirma. ¿Cuánta lucha ha generado su exilio? Seguro que de haber sido encarcelado, sin montarme películas porqué soy muy consciente de la debilidad de la organización revolucionaria, hubiera puesto las pilas a más de uno. Encarcelarnos por rapear, desenmascara al fascismo encubierto del régimen y muchas personas abren los ojos, lo he podido comprobar dando numerosas charlas y conciertos por el Estado. Si algo me consuela, es percibir que nada ha sido en vano y que muchas personas, jóvenes y no tan jóvenes, están tomando interés por la lucha a raíz de nuestros casos. Qué duda cabe de que eso se multiplicará si me encarcelan, más que si me exilio. Tomé este grado de compromiso para que hubiera más lucha y debo hacer lo que contribuya a que haya más. Otro de los motivos por los que hoy descarto el exilio, es que a diferencia de otros revolucionarios exiliados de muchos lugares que tomaron y toman ese camino, yo no estaría en otro país con otros comunistas del Estado español con los que poder desarrollar un amplio trabajo revolucionario que aportara más a la lucha de aquí. Podría hacer muchas cosas útiles, pero creo que sin esa organización con otros comunistas quedarían cojas y seguirían teniendo menos peso que lo que pueda aportar incluso desde la cárcel. Quienes sólo dan por válido el exilio, hablan de la estancia en prisión como si fuera el fin de la vida y uno automáticamente pasara a no poder aportar nada desde dentro. Los presos y presas políticas antifascistas, aportan muchas cosas desde la cárcel, a parte de su enorme ejemplo de resistencia, que no es poco sobre todo en estos tiempos. Podemos leer artículos de presos revolucionarios que aportan mucho más que otros escritos desde la calle, tanto por lo acertado de los análisis como por la consecuencia que empuja a luchar. Muchos hemos evolucionado gracias a sus ejemplos y aportes. Además, como explicaba anteriormente, sus encarcelamientos ponen en evidencia al Estado desmontando su falsa democracia a ojos de cada vez más personas. La cárcel, como siempre han recordado los presos, es otra trinchera de lucha que no puede impedir, sino todo lo contrario, que un revolucionario evolucione. Mañana mismo, en unas semanas o en unos meses, puede salir la sentencia firme del tribunal supremo y ser encarcelado. Cuando salga, es posible que no me den ni unos días antes de llevarme a la fuerza a una minúscula celda por contar verdades y despreciar a nuestros criminales opresores. Pueden argumentar que hay peligro de fuga, pero aquí quedan mis intenciones. No les daré el placer de irme, no se quitarán este peso molesto de encima. Creo que si con la larga condena que tengo encima aún puedo salir del Estado sin restricciones, es porqué les interesa que me vaya. Pues no, van a tener que encarcelarme poniéndose en evidencia por la violación de los derechos y libertades más fundamentales. Van a ponerse a muchas más personas en su contra, van a empujar a la organización a otras, van a dar más voz al mensaje que pretenden silenciar, van a despertar más solidaridad, van a curtirme haciéndome mejorar como revolucionario. Cuando se planta cara al Estado, se genera conciencia, pude comprobarlo tras mi último juicio en la Audiencia Nazi-onal. Probablemente un día tenga que irme, pero creo que ahora no es el momento, aún repitiendo que respeto y entiendo perfectamente a quienes lo hagan. En todo caso, creo que hemos de trabajar para que cualquier persona que necesite exiliarse o pasar a la clandestinidad, pueda hacerlo si así lo decide. A la vista está que cada día será más necesario y hemos de prepararnos para defendernos de los constantes ataques de estos fascistas. Porque más allá de lo que uno crea que es más oportuno, lo que debe quedar claro es que desde la calle, cárcel, clandestinidad o exilio, hay que luchar duro. No queda otra si queremos acabar con esta dictadura enemiga de los intereses de la inmensa mayoría. (Fuente: La Haine / Autor: Pablo Hasel)



  • Una organización
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    10/06/2018
    Los últimos acontecimientos acaecidos en Euskal Herria, además de dolorosos en lo afectivo pueden ser trágicos en cuanto a la pelea por la liberación nacional y social de Euskal Herria. Me refiero como es lógico a la disolución y desaparición del MLNV que tanto ilusionó a varias generaciones de vascas que soñamos con un Estado socialista vasco, concretamente a la disolución del hecho organizativo de un movimiento político que luchase por esos objetivos históricos. Si la disolución de unas organizaciones era un hecho esperado, el que se postergue indefinidamente la aparición de nuevas organizaciones y referencias que se conviertan en referencia política es dañino y corregirlo se convierte en una urgente necesidad. Empezar a trabajar y organizar el potencial que aún sigue activo en este país organizado en luchas locales o sectoriales pero huérfanos de un partido o movimiento nacional que dinamice y organice todas esas luchas y se convierta en referente político. Un partido o movimiento que sea inequívocamente comunista, revolucionario, abertzale, feminista, un partido de nuevo tipo (dixit Lenin) que no vacile en decirle al pan, pan y a la Unión Europea caterva de miserables mercaderes explotadores o al vino, vino y a la OTAN sea capaz de denominarla como lo que es, como una banda criminal. Una organización que tenga claro que su marco de actuación es Euskal Herria, con sus seis herrialdes, que tenga buena relación con organizaciones similares de otros pueblos pero ninguna relación orgánica, que no sea bajo engaños la sucursal de ningún organismo estatalista como alguna ha pretendido. Que sea internacionalista y tenga claro que el internacionalismo también comprende solidarizarse con Siria, Donbass y con todos los pueblos en lucha del mundo. Que tenga claro aquel viejo eslogan de Herri Batasuna… «Euskal Herria independiente, clase obrera al frente», no la pequeña burguesía, que siempre mira de reojo al derechista y regionalista PNV. Una organización, partido o movimiento que en fin recoja a tanto huérfano y huérfana que vemos pasar los días viendo a nuestro país sin vanguardia política que recoja el testigo que ha dejado el fallecido MLNV y afronte las tareas que este había asumido. Construir la patria socialista en Euskal Herria. Cada día que pasa es una tragedia. Vemos como este pueblo sigue organizado, que hay voluntad de seguir luchando por nuestra vía al socialismo… pero necesitamos como el comer una organización que organice a tanta gente «que va por libre» o trabajando en pequeños colectivos locales o sectoriales. Esa es la tarea.



  • El fascismo es el poder del propio capital financiero
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    07/06/2018
    ciudadanos Las élites económicas y la fracción vinculada al capital financiero -que siempre actúan bajo un plano táctico y estratégico- no son dados a la improvisación ni a dejar cables sueltos que generen acontecimientos inesperados que interrumpan su voraz acumulación de ganancia. En la ejecución de ese plan oculto están controlando de manera soterrada los sectores más lucrativos del capital productivo. En Galicia las grandes empresas de los sectores conservero, metalúrgico y naval, del sector inmobiliario, viviendas de protección oficial [VPO] y gentrificación de barrios enteros, ya están en las manos de esa parte del poder económico más necrófago, los fondos buitres. Los intentos para apoderarse de aquellos servicios públicos que no se privatizan a la velocidad que demandan, pero en los que se están introduciendo con el plácet de quien gobierna provisionalmente las instituciones burguesas, necesitan la aceleración de todo este proceso para acabar de integrarlos en su gran invento: "el mercado", donde las vidas no importan ni valen si no son usadas como mera mercancía que produce ganancias. Para llevar a cabo este segundo plan de apropiación de los que aún resisten sus embates, necesitan un sistema de control de la población que sólo una dictadura es capaz de garantizar. Hoy en día, con un pueblo enajenado y con los mecanismos de dominación altamente perfeccionados, con la reproducción ideológica, cultural y de información a su servicio, son básicamente tres los ejes que trabajan arreglando y engrasando la maquinaria y preparando el asalto reaccionario. Esto es posible con leyes represivas que limitan las libertades, con reformas laborales que esclavizan y empobrecen el conjunto de los asalariad@s, con las organizaciones sindicales vendidas. Con cuerpos represivos militarizados y altamente especializados en reprimir, usando los instrumentos coercitivos como las multas y el palo que restringen la respuesta obrera y popular. El control masivo de la población en géral, a través de las redes sociales, de Internet y de los tefefones móviles, convertidos en el mejor aliado del poder, son una herramienta eficaz más de la dominación. En un momento de retroceso de las luchas y de limitada capacidad de respuesta del pueblo trabajador, las agresiones continuas por parte del patronato y de los gobiernos mafiosos y corrutos, necesitan un cambio que favorezca a los criminales planes del capital especulativo. Hoy en Galicia, con las contradicciones entre Capital y Trabajo más brutales aflorando ante la pasividad del conjunto de los asalariad@s, con el patriarcado y la cosificación de la mujer que se asesina y maltrata a sangre fría, con el empobrecimiento por desposesión de un porcentaje del pueblo muy elevado, y con la obscena y vergonzosa ostentación de las riquezas acumuladas por robo, explotación y precarización de las masas trabajadoras que practica la burguesía, entra en el mundo de la política institucional la formación naranja. Lo falla con una cuidada escenificación, con la cara lavada y buen "aspecto", pretendiendo camuflar y ocultar su proyecto neofascista con su renovado discurso populista ampliamente difundido por los medios de comunicación de la burguesía española. Ciudadanos está inoculado en las mentes de las masas a las que asimilan, lo que no es más que la farsa de la unidad interclasista. C's está logrando que no reconozcan en él el fascismo y la fiera sedienta de sangre y lucro del capital financiador que se oculta tras este discurso. Un relato que especula de forma demagógica con las necesidades y exigencias más candentes, que incita a los preconceptos fundamente arraigados en las masas, que se presenta como defensor de la nación ultrajada, apelando al sentimiento "nacional" herido, lanzando palabras de orden seductoras ["sólo veo españoles "] que convierte al pueblo trabajador en la víctima de la demagogia social chauvinista. Todo este plan no puede llevarse a cabo sin el necesario y vergonzoso papel de la socialdemocracia y del sindicalismo amarillo con sus políticas de colaboración de clase con la burguesía, que dejaron al proletariado escindido y desarmado política y orgánicamente. Albert Rivera, Inés Arrimadas, A. Espada… Son las pulcras caras de un renovado falangismo glamouroso, aupado por los medios de (des)información de la oligarquía, protegidos, amparados y financiados por la Banca y el Ibex 35. Cualquiera que sea la máscara con la que se disfraza el fascismo, cualquiera que sea la forma en que se presente, cualquiera que sea el camino por el que se lleve al poder, el fascismo es la más feroz ofensiva del capital contra las masas trabajadores, el fascismo es el chauvinismo más desenfrenado, es la guerra de rapiña, el fascismo es la reacción y la contrarrevolución, el fascismo es el peor enemigo de la clase obrera y de todos los trabajadores. La clase obrera gallega debe prepararse para un escenario de involución neofascista, tendencia estructural en la que apuesta el gran capital al margen de que partido sistémico ocupe la Moncloa y el paço de Rajói. Galicia, 1 de junio de 2018



  • Marketing con lunares y volantes: de la reapropiación cultural gitano-andaluza y los privilegios
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    07/06/2018
    Rosalía ha publicado un videoclip para su nuevo disco en el que mezcla el flamenco con el trap y la música electrónica. Este es el segundo disco de esta cantante catalana, quien tiene un amplio conocimiento del cante flamenco. Los mass-media la presentan como la nueva cara de la música flamenca y le otorgan entre sus logros estar acercando este estilo a los millennial. El videoclip se llama 'Malamente' y ha causado una amplia polémica al resignificar los símbolos, que el discurso mediático llama "españoles", para presentar una imagen actualizada y moderna de los mismos. El toreo, el flamenco y la Semana Santa como identidad histórica española llevada a una estética del siglo XXI, así lo cuenta la prensa. En el video aparecen jóvenes toreros junto a coches tuneados, tatuajes de vírgenes o un nazareno sobre un monopatín haciendo penitencia. La utilización de la supuesta identidad española para fines comerciales no es nada nuevo. El costumbrismo español del siglo XIX ya usó la iconografía del toreo, el flamenco y los bandoleros para la promoción comercial de la "Marca España". Pero si únicamente señalamos este proyecto musical como poco innovador en sus recursos nos estaremos quedando cortas. La gravedad que se oculta detrás de la pretensión de resignificar símbolos españoles es que estos símbolos identitarios son andaluces y me atrevo a decir que en un porcentaje importante son gitano-andaluces. No en vano, la cantante catalana utiliza el acento andaluz y expresiones como “illo” en su canción, pero además utiliza palabras en caló, relaciona a la mujer gitana con lo esotérico, o nombra con orgullo el “brillo de sus corales”. Un fenómeno de reapropiación que convierte el símbolo en estereotipo. La reapropiación de lo andaluz y lo gitano-andaluz como símbolos españoles con fines mercantilistas es una historia antigua. El gusto por lo exótico de la intelectualidad europea del siglo XIX hizo que numerosos viajeros descubrieran al mundo a los gitanos y gitanas andaluces. La visión de estos románticos asociaba al gitano con una forma de vida primitiva, nómada y libre muy acorde al gusto por lo exótico de esta corriente de pensamiento. No obstante esta visión romántica siempre fue de la mano de la construcción de una otredad estereotipada e inferiorizada donde el europeo blanco podía mirarse y construir su supremacía y su convencionalidad. También viene de antiguo la identificación de lo gitano con lo andaluz. El mismo imaginario romántico llevó a identificar los rasgos de la identidad gitana con la cultura andaluza. Andalucía representaba la periferia colonizada que se presentaba como una realidad primitiva y exótica frente a la Europa industrializada. La imagen de las bailaoras y los volantes de lunares se convirtieron en el referente andaluz desde esta visión externa y estereotipada. La continuación a esta corriente romántica europea fue el costumbrismo, donde el imaginario español asume la visión estereotipada y colonial de Andalucía y la identidad gitana para ser su marca comercial en el mundo. El franquismo continuó con esta estrategia mercantilista de reapropiación cultural de lo gitano-andaluz, que lamentablemente no se ha superado a día de hoy. El videoclip de 'Malamente' es prueba inequívoca de que aún no se ha revisado esta estrategia de marketing español.  Lo andaluz y lo gitano-andaluz siguen vendiendo al alza. Los volantes, los toreros, la Semana Santa o el flamenco son suculentas fuentes de ingreso para los mercados españoles y las ferias de turismo internacional. Pero la perversidad mayor de esta mercantilización es que camina de la mano de la estigmatización, marginación, e inferiorización de la cultura andaluza y gitano-andaluza. El acento andaluz no es válido para presentar un programa en TVE pero sí para vender discos de flamenco en Barcelona; los sarcillos de corales no son válidos para trabajar en una entidad bancaria pero sí para un videoclip que fusiona trap y flamenco. En esa doble esquizofrenia viene relacionándose lo español y lo gitano-andaluz desde hace siglos. Andalucía se concibe desde el exterior como periferia a pesar de estar geográficamente en Europa. Una cultura no-europea, no-desarrollada y no-moderna. Un pretendido subdesarrollo cultural que le sirve al poder para justificar la colonización económica que padece esta tierra, expoliada en sus materias primas y explotada para el turismo insostenible. Andalucía es colonia interna en el Estado español y eso se traduce en los índices de paro, y exclusión social que azota esta tierra. Por su parte, el Pueblo Gitano ha sido la otredad por excelencia en el Estado español. La minoría donde mirarse para sentir la tranquilidad de ser normal. Cuatro siglos de persecución y genocidio a través de 250 leyes que buscaban la des-gitanización de un pueblo. Fruto de esta persecución una parte del pueblo gitano padece la exclusión social hoy en día, aún como castigo por su resistencia a doblegarse a las convencionalidades impuestas. Y la parte que no vive en exclusión sigue soportando igualmente el estigma del racismo institucional en su día a día. Es en esa situación donde se lleva a cabo la expropiación cultural del pueblo andaluz y el pueblo gitano por parte de los mercados, en este caso el musical. Se trata de una imitación de las formas gitano-andaluzas desprovista de cualquier contextualización socioeconómica e histórica que da como resultado una performance grotesca como es este videoclip. Habrá quien diga que se saca de quicio la cuestión con estas afirmaciones. A estos les digo que la reapropiación cultural en todos los tiempos y latitudes ha sido una estrategia más de opresión contra los pueblos sometidos. La reapropiación de la música o la artesanía de los pueblos indígenas en Los Andes es un ejemplo de ello. Un expolio cultural en pos del beneficio económico. El videoclip de la cantante catalana no nos visibiliza con dignidad ni a las gitanas ni a las andaluzas y nos vuelve a esconder detrás de una caricatura. El proyecto sigue construyendo una imagen estereotipada de Andalucía y el Pueblo Gitano sobre la que seguir apuntalando los privilegios blancos y occidentales en el siglo XXI. Hemos sobrevivido a 400 años de persecución, así que nos seguirán encontrando en frente cada vez que pongan sus beneficios económicos por delante de nuestras legítimas aspiraciones de justicia histórica y social. (Fuente: El Salto / Autora: Pastora Filigrana García)



  • Diego Cañamero y las camisetas “rebeldes” que lo aguantan todo
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    05/06/2018
    El pasado viernes, el diputado de Unidos-Podemos (Diego Cañamero) acudía a la moción de censura contra el gobierno de Mariano Rajoy, que acabaría dando la presidencia a Pedro Sánchez, con una camiseta en la que se podía leer: "Voto sí, solo para echar a M. Rajoy". Reconozco que la instantánea de Cañamero aceptando la palmadita en el hombro del presidente Sánchez me produjo una bochornosa vergüenza ajena. La famosa máxima “el papel lo aguanta todo” suele utilizarse en ocasiones para poner de manifiesto que una cosa es escribir o hablar de forma tajante, expresarse de forma rompedora o hasta revolucionaria, y otra bien distinta actuar en consecuencia con nuestras propias palabras.  Y, si bien es cierto que nadie está hecho de una sola pieza, también lo es que  esa evidencia humana no puede servir para justificar el cinismo . Algo similar está sucediendo también en nuestros días con las camisetas reivindicativas o "rebeldes". No  a muchos se les aflojan los esfínteres por ponerse una camiseta del Che Guevara,  Marx o Mao Tse Tung para irse de "mani anticapitalista", para luego terminar apoyando a partidos políticos con  una trayectoria historica  pro imperialista  como el caso del PSOE. Uno puede llegar a comprender que de este tipo de paradojas ideológicas sean víctimas los más jóvenes, los menos experimentados políticamente o, incluso, aquellos que se dejan arrastrar por las modas pasajeras. Pero  defrauda e irrita que los protagonistas de estas incongruencias sean hombres o mujeres  que portan tras sus espaldas una trayectoria de lucha y rebeldía. Tiene su origen  este circunloquio  en  la impresión que me produjo la imagen del diputado de Unidos-Podemos, Diego Cañamero, que el pasado  viernes acudía a la moción de censura en contra del gobierno de Mariano Rajoy, que concluiría dando la presidencia a Pedro Sánchez, con una camiseta en la que se podía leer: "Voto sí, solo para echar a M. Rajoy". Un mensaje más que "impactante", si se tiene en cuenta que el ex sindicalista del SAT pertenece a un grupo parlamentario que no solo ha ofrecido su apoyo incondicional al partido socioliberal de los GAL, las contrarreformas laborales de Felipe González y Rodríguez Zapatero o la desindustrialización del país,  sino que expresaba ese mismo viernes, por boca de su secretario general Pablo Iglesias, su deseo de formar parte del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez. Y es que, por más que a algunos lo de la camiseta le pareciera una idea genial, la verdad es que el mensaje expresado en ella por el diputado andaluz de Unidos-Podemos no dejaba de ser una flagrante falsedad, acaso producto de una suerte de disociación esquizofrénica entre su realidad política actual  y aquella con la que alcanzó reconocimiento social cuando aún ejercía como sindicalista junto a los jornaleros andaluces.  A menos, claro está, que Cañamero esté dispuesto a manifestar públicamente una discrepancia total con los planes expresados por la dirigencia de su partido o a dimitir  si éstos llegan a materializarse. Todo indica, sin embargo, que el pronunciamiento político de Cañamero no tendrá más proyección que la estampada en la mencionada prenda de vestir,  como sin duda sabía el nuevo presidente Pedro Sánchez al estrechar la mano del ex secretario general del SAT. Es lo que tiene, suponemos, convertirse en cargo político de un partido socialdemócrata y pro OTAN que aspira a gobernar con el PSOE, al tiempo que se quiere seguir figurando ante la gente como un "anticapitalista" rompedor y rebelde. Debo reconocer que la instantánea del jornalero diputado  aceptando la palmadita en el hombro del presidente Sánchez me produjo la insoportable vergüenza ajena de  alguien que un día sintió  admiración por el comportamiento de Cañamero. ¡Un poco de vergüenza, señor diputado! voto (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Ipso Facto)



  • España, moción de censura: Salvar al Régimen
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    04/06/2018
    ¿Cómo no alegrarse por la caída de M. Rajoy? Este infausto personaje ha conseguido concitar todo el desprecio, el dolor y el asco de la mayoría, sojuzgada por su altanería, su despotismo represor y sus recortes salvajes. Desde quitarle los medicamentos gratuitos a los pensionistas a acabar con cualquier derecho laboral digno de tal nombre. Desde echarle cara de cemento al latrocinio permanente de las arcas públicas al encarcelamiento de huelguistas, cantantes, tuiteros y políticos demócratas. La moción de censura hace que la correlación entre las distintas fuerzas políticas operantes aparente cambiar. En una “luna de miel” impensable hasta hace unos días, la izquierda burguesa (PSOE) y pequeño burguesa (Podemos) parecen entenderse frente a los “novios de la muerte”, y todos despedimos con exabruptos y divertidos memes al registrador de la propiedad. Pero, desgraciadamente, ese cambio va a ser bastante superficial, y no afectará a las relaciones de poder –esto es, del verdadero poder–, que permanece intocado. Las leyes represivas que habían contribuido a desfondar las movilizaciones, ya no conseguían frenar la nueva ola de protestas. La putrefacción del viejo partido fascista (PP), ahogado en corrupción e inoperancia, abría paso al ascenso del nuevo partido falangista (C's), aupado en millones de las grandes corporaciones y su propaganda televisada, dispuestas a promocionar a un nuevo valedor de sus inmensos beneficios y a endurecer aún más la explotación de los asalariados. Pero, a la vez, la descomposición del régimen se había acelerado. La administración de “justicia”, intocada desde el franquismo, ha resultado cada vez más odiosa y quedado cada vez más desenmascarada. Las policías, con su ola de multas arbitrarias amparadas en la "ley mordaza", están desacreditadas. La situación en Cataluña fuera de control, con una lectura internacional crecientemente desfavorable. Y la operación "relevo" con C's no iba a llegar a tiempo. La oligarquía española, muy baqueteada en estas lides, necesitaba un recambio antes de que la cosa fuera a más. La sentencia del primer juicio del caso Gürtel ha dado la excusa perfecta. Inservible ya como presidente del gobierno, la patada a M. Rajoy propicia un lavado de cara de las instituciones del régimen y una válvula de escape a la indignación popular. Pedro Sánchez, líder en precario de un partido oligárquico, monárquico y cómplice del estado de excepción en Cataluña, se nos presenta ahora como abanderado de la “democracia” y de las políticas progresistas, aunque en realidad no se ha comprometido a nada. ¿Saldrán los presos políticos de las cárceles? No parece probable. ¿La "ley mordaza"? Ya ha dicho que sólo retocará "algunos aspectos". ¿Derogación de las reformas laborales y de la contrarreforma de las pensiones? También ha explicado que no va a hacer nada al respecto en lo que queda de legislatura. ¿Referéndum en Cataluña? Impensable. ¿Depurar el aparato judicial franquista? Ni se le ocurre. ¿Qué va a hacer Pedro Sánchez? Con el añadido de algún gesto cara a la galería, nada más y nada menos que “consolidar las instituciones” –copadas antes, durante y después, por los sectores más reaccionarios–, neutralizar a la izquierda pequeño burguesa –entregada de pies y manos al "nuevo Ché Guevara"–, y desmovilizar por muy largo tiempo las protestas populares. Mención aparte merecen los representantes de la burguesía criolla canaria (CC y NC). Al colonialismo hay que añadir la humillación. ¡Qué vergüenza que tales toletes se presenten como “representantes de los canarios”!. El régimen ha conseguido, una vez más, sobrevivir sin despeinarse. El teatrillo sigue con su función. Sin partido propio, las trabajadoras y los trabajadores tenemos un difícil camino por delante. Mientras tanto, resistir, organizar todo lo que se pueda, paso corto y mirada larga. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Teodoro Santana)



  • En defensa de lo Público: también los caminos y vías pecuarias
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    30/05/2018
    Desde hace algún tiempo, podemos leer o escuchar noticias procedentes de distintos lugares de la geografía rural de nuestro estado acerca de grupos que, como el de Los Pies en la Tierra en la Sierra de Huelva, denuncian la usurpación ilegal de caminos y vías pecuarias. En ellas, estos colectivos defienden que estas vías de comunicación son dominio público, tan público como son las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades, la franja costera o los cauces hidráulicos. En una visión rápida de los hechos que vienen ocurriendo, éstos parece que pueden explicarse por un supuesto conflicto entre  personas de origen urbano que, cada vez en mayor número, practican deportes al aire libre como senderismo, ciclismo, etc. y los propietarios locales de las fincas que son aledañas a estas zonas de dominio público o son atravesadas por ellas. Ciertamente, cuando paseamos por nuestras calles observamos un mínimo de comportamiento cívico y de respeto al entorno que nos rodea. De la misma manera, cuando practicamos estas actividades al aire libre no abandonaremos basura, cuidaremos la naturaleza, dejaremos cancelas cerradas con ganado suelto, respetaremos las propiedades aledañas (que pueden ser el medio de vida de la población local), etc. Pero solo desde un punto de vista muy superficial se puede argumentar que la falta de estos comportamientos pueda provocar una respuesta de los propietarios de fincas  cerrando ilegalmente caminos y senderos. En un análisis más profundo, se observan algunos hechos que pueden dar luz y, por tanto, posibles explicaciones a las cada vez más comunes   usurpaciones ilegales de caminos públicos y vías pecuarias, sobre todo cuando atraviesan grandes fincas. La eterna crisis económica del medio rural, aumentada con la pasada crisis provocada por la voracidad de las entidades bancarias y el negocio del ladrillo, hacen cada vez más difícil la supervivencia económica en este medio. Además, esta misma reciente e inacabada crisis ha redistribuido el capital de manera más desigual, si cabe; ha aumentado la concentración del mismo en unas pocas manos. Así pues, podemos observar: -Propietarios rurales de fincas con explotaciones agroforestales que, siendo patrimonio, tienen una “rentabilidad económica” directa baja y, por tanto, con necesidad de liquidez. -Grandes fortunas urbanas acrecentadas con la crisis y dotadas de una amasada gran liquidez. Esta es una situación perfecta para el cambio de la titularidad de la tierra: se produce el trasvase de propietarios rurales tradicionales a urbanos enriquecidos. Pero, ¿qué ocurre con el uso o explotación de la tierra en este trasvase? Ya desde tiempos inmemoriales la realeza, nobleza y burguesía de este país han considerado la necesidad de tener grandes fincas para su disfrute personal, recreo y caza. Pues bien, no ha cambiado nada. Las grandes fortunas actuales siguen la misma línea, ya como herramienta para aumentar aún más su riqueza mediante cacerías sociales, ya como puro fin lúdico. En definitiva, se ha producido una especie de nueva desamortización en nuestro medio rural, donde la propiedad de la tierra pasa a manos de aumentadas fortunas urbanas que, además, contemplan sus recientes adquiridas propiedades como un simple escenario de caza y recreo e incluso una forma de lavar dinero negro. Estos nuevos propietarios consideran sus propiedades una extensión de sus chalets en las afueras de las grandes urbes; no son, en ningún caso,  un modo de vida ni necesitan su explotación económica. Pierden sentido el papel de explotación agrícola, ganadera o forestal. En este nuevo papel de gran chalet, se abandona la explotación de la tierra que produce riqueza y puestos de trabajo, se valla el perímetro como gran chalet que es, se introducen especies “cinegéticas”, solo se mantienen puestos de guardas y, por supuesto, se cierran todos los caminos públicos, vías pecuarias e incluso cauces que lo atraviesen. Esta es la situación que Pies en la Tierra ha encontrado en nuestra Sierra, muchas veces informados gracias a las denuncias realizadas desde los propios pueblos y aldeas que la sufren, desesperados ante la inactividad de las autoridades. Los nuevos grandes propietarios de la Sierra no generan riqueza, no generan empleo, usurpan el dominio público y devoran el territorio con su gran capacidad económica impidiendo la ya difícil subsistencia económica serrana. Los caminos públicos y vías pecuarias han sido siempre las vías de comunicación que usaron nuestros ancestros para comunicar pueblos, aldeas, cercados, fuentes, huertas, etc.; siguen siendo necesarios en una explotación sostenible del medio, ofrecen una alternativa como fuente de riqueza derivada del turismo y son “molestos” para los propietarios urbanos de nuevo cuño: ahí sí está el verdadero conflicto. En conclusión, se trata de un conflicto entre nuevos y ricos propietarios de origen urbano con ningún interés en el desarrollo del medio rural frente al resto: habitantes del medio y senderistas que pueden suponer un aporte complementario a la economía local. (Fuente: Huelva Ya / Autor: Rafael Navascués Fernández-Victorio*) *Miembro de la Asociación "Los Pies en la Tierra"



  • De “chalets”, “hipotecas” e “ideales” en Podemos 2018
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    26/05/2018
    Para contrarrestar los efectos demoledores de la filtración a los medios “informativos” de la información sobre la adquisición de un chalé de 600.000 euros, en una urbanización acomodada de los alrededores de Madrid, por la pareja Iglesias/Montero que dirige Podemos, sus defensores no han encontrado otro argumento que denunciar esa filtración como una maniobra de la Derecha contra este Partido. Y también utilizan el mismo argumento para movilizar las bases de Podemos en apoyo plebiscitario a la pareja dirigente en el referendo que ésta ha convocado para legitimar su conducta de futuros padres deseosos de encontrar un lugar tranquilo para cuidar a sus hijos “con algo de intimidad“… Sobre la responsabilidad de la Derecha, en la filtración y explotación política de tal información para mostrar las contradicciones de Podemos y desacreditar a sus dirigentes, no puede haber obviamente ninguna duda. Acorralada por la corrupción, no es el momento para ella de desaprovechar una ocasión tan oportuna y útil; pues, además de permitirle hacer olvidar sus corruptelas, lr sirve para ridiculizar a la formación morada y su dirigencia. Objetivo conseguido; pero no tanto por la incoherencia de la inoportuna adquisición del chalé como por las desatinadas reacciones de la pareja y su entorno afín. Pues no deja de ser un verdadero desatino responder a la Derecha con esa débil e intrascendente acusación/argumentación de “filtración interesada”, y servirse de tal “argumento” para desactivar las críticas y conseguir el apoyo hacia la pareja en el debate público y en el plebiscito interno. Sobre todo por ser normal, en la política espectáculo imperante, la explotación de las contradicciones del contrario en el combate político, y por no ser de recibo quejarse de que tus enemigos políticos te traten como tú los has tratado y tratas. Ahora bien, es obvio que la adquisición de ese chalé no sería escandalosa si, en lugar de esa pareja, la operación hubiese hecha por otra u otros… Muchas son las personalidades políticas -inclusive de Podemos- que viven en chalets y lugares similares (o más lujosos aún) sin ser objeto de crítica y reproches. En la sociedad capitalista en la que vivimos, las desigualdades son exorbitantes y en algunos casos abismales; y realmente indecentes. Sin embargo, ¡nadie o casi nadie las cuestiona! De más en más son consideradas como “normales”… La desigualdad en los salarios ha legitimado la desigualdad en los patrimonios, en las fortunas… Y es así hasta en los sindicatos obreros, en los que cohabitan militantes de niveles económicos, patrimonios y fortunas diferentes, sin que eso llame la atención o sea considerado anormal… Además, no debemos olvidar que el acceso individual a la propiedad es la aspiración de la mayoría de ciudadanos en la Democracia realmente existente y que Podemos nunca lo ha cuestionado. Como tampoco ha cuestionado la desigualdad en ingresos. Su “Código ético” solo limita el nivel de salarios (públicos) a cobrar como máximo tres salarios mínimos interprofesionales. Es decir: insta a una igualdad teórica; pero, en ningún caso de las fortunas… En tales condiciones, la compra de ese chalé, su ubicación y la hipoteca han provocado escándalo por ser Pablo Iglesias e Irene Montero los compradores, los que van a vivir en él. Pero solo por estar sus competidores políticos interesados en provocarlo y explotarlo… Es obvio que, sin ese interés, no habría habido escándalo. A lo más, una breve nota irónica en la prensa. No hay pues razón alguna de escandalizarse por algo tan banal en el mundo de hoy. Y aún menos por las “razones” que sustentan la “crítica” de la Derecha a tal operación; pues no solo eso es la norma de conducta de ésta sino que no para de promoverla como expresión de su ideal individualista y capitalista. Ahora bien, una cosa es no considerar escandalosa la compra de ese chalé, ni tampoco escandalosas las condiciones en que Iglesias y Montero han podido hacerlo, por ser la norma y el ideal dentro del sistema de valores y prácticas imperantes en esta sociedad de “Democracia parlamentaria” capitalista, y otra cosa muy diferente sería no enfatizar el significado de tal compra y de haberlo hecho a través de una hipoteca… Pues, la banalidad de esa pereción, en el contexto de la política “postfranquista”, pone en evidencia cuál es el ideal actual de la pareja Iglesias/Montero y de Podemos, por ser ellos sus dirigentes máximos. Además de dejar bien evidente también lo que significan hoy para ellos el “cambio” y la “ruptura” con el Sistema que decían combatir. La compra del chalé y el haber contraído una hipoteca -¡a 30 años!- indican claramente que ya no piensan el “cambio” posible y menos aún la “ruptura” del Sistema sino simplemente la posibilidad de acomodarse en él: “Llevamos mucho tiempo buscando una casa en el campo donde poder avanzar en nuestros proyectos como familia, y en concreto para poder cuidar a nuestros hijos con algo de intimidad”. Claro que eso es legítimo, que es normal que una pareja –con posibilidades- elija ese enclave natural en la Sierra de Madrid para comprarse allí semejante vivienda: “En Galapagar además viven muchos amigos con los que nos gustaría que nuestros hijos pasen tiempo”. Acercarse a los amigos; ¿cómo se podría reprocharles eso? Aunque eso implique alejarse de la “gente”, dejar de compartir con ella las molestias de la vida cotidiana en los barrios populares de Madrid. En resumen: lo normal, pensar y preparar el futuro del “proyecto de familia”, como todo quisque en esta sociedad. No les reprochemos pues que asuman -responsablemente y públicamente- el ideal individualista y capitalista. He ahí el ideal por el que luchan ellos y, como lo confirmará el referendo/plebiscito, también el de Podemos, en coherencia con los posicionamientos políticos cada vez más “transversales” de la formación morada desde su fundación. ¡Más claro agua! (Fuente: Kaos en la Red / Autor: Octavio Alberola)



  • El affaire Galapagar, Podemos y el sueño clasemediero
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    25/05/2018
    Pablo iglesias e Irene Montero, la pareja que hoy lidera los destinos de la formación morada, han comprado una casa de 660.000 euros (con una hipoteca a 30 años) en la coqueta zona de Galapagar. La noticia, filtrada el pasado miércoles por el execrable Eduardo Inda, ha desatado una polémica que hoy ocupa las portadas de toda la prensa. En un intento de salir del atolladero, el secretario general de Podemos e Irene Montero, portavoz en el Congreso, además de su pareja, convocaron de urgencia este sábado una rueda de prensa en la que anunciaron que ponen a disposición sus cargos mediante un plebiscito. A la pregunta: “¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente de la Secretaría General y de la Portavocía de Podemos?”, la afiliación de Podemos deberá responder “Sí, deben seguir” o “No, deben dimitir y dejar el acta de diputados”, aunque la devolución del chalet no está contemplada. Como era de esperarse, la derecha rancia y corrupta está utilizando el affaire para echar lodo sobre Podemos, mientras la pareja es perseguida por paparazzis y los neonazis de Vox cuelgan pancartas xenófobas frente al chalet. Pero las críticas no sólo vienen por derecha y ni siquiera son las más sangrantes. El sentimiento de estafa, rabia o desmoralización (o una mezcla de las tres), recorre a buena parte de las bases de Podemos y, mucho más, a las filas de sus votantes, que ven con impotencia y estupefacción un gesto que en modo alguno los “representa”. Los procesos de metamorfosis política por los cuales capas dirigentes de las clases subalternas se pasan al campo de la clase dominante son un fenómeno propio de la política burguesa. Gramsci identificaba este fenómeno con el concepto de “transformismo”. En sus escritos sobre el Risorgimiento, el revolucionario italiano distinguía dos momentos: el transformismo “molecular”, que opera cuando “las personalidades políticas individuales elaboradas por los partidos democráticos de oposición se incorporan individualmente a la ‘clase política conservadora-moderada’”, y el “transformismo de grupos extremistas que pasan enteros al campo moderado”. El caso de Iglesias se corresponde con el primer momento. Podemos se formó en 2014 alrededor de un discurso centrado en la denuncia a la “casta política”. Cuando sus diputados llegaron por primera vez al Congreso anunciaron que la “gente común” y “plebeya” entraba a las instituciones. Pablo Iglesias construyó su figura pública como vecino del popular barrio de Vallecas, profesor precario vestido en Alcampo y crítico de los políticos “pijos” que se “aislaban en un chalet”. Esta imagen, por momentos sobredimensionada como estrategia de marketing político, nutrió buena parte de su capital político. Pero “¿qué queda del viejo Pablo Iglesias?”, se pregunta Emmanuel Rodríguez en una ácida nota de opinión publicada en CTXT: “nada, o quizás la sensación de que todo fue una mentira.” Aunque Iglesias siempre fue promotor de una estrategia gradualista (reflejo de su escepticismo en cualquier posibilidad de modificación radical de las relaciones sociales imperantes), en poco menos de cuatro años ha pasado de ser el “látigo de la casta”, el joven irreverente, representante de “los de abajo” y con un programa al menos tibiamente redistributivo (aunque lejos de un programa anticapitalista para terminar con el paro, la miseria y la precariedad), a mostrarse como un político con responsabilidad de estado, que promete ser buen gestor de negocios capitalistas y un fiel defensor de la democracia liberal del 78 (incluso contra los derechos democráticos elementales de los catalanes). En definitiva, a ser el epitome de una nueva casta “de izquierda”. Pero que es tributaria no sólo del programa, sino de las aspiraciones, los gestos, la ambición… y también los privilegios y el modo de vida de la clase media acomodada. Este es el contenido político y social que condensa el gesto de comprar junto a su pareja un casoplón de 660.000 euros en una zona reservada para los ricos… para “construir un proyecto de vida”. ¿O no es este acaso el sueño de las clases medias con “buen vivir”, que proyectan a futuro en un país que ha superado la “catástrofe” económica y pueden pensar en la “estabilidad” por más de tres décadas? El transformismo de Iglesias, sin embargo, ha sido consustancial al de su propio partido (el segundo momento de la taxonomía de Gramsci). Aunque nadie puede acusar a Podemos de haber sido nunca un “grupo extremista”, si de haberse transformado rápidamente en una formación cada vez más anclada en sus posiciones institucionales en el estado capitalista y más alejado de la vida de la clase trabajadora y el pueblo. Por ello, la compra del chalet de Iglesias y Montero, puede entenderse también como parte del giro político conservador de Podemos. El discurso “anticatastrofista” de Errejón, reivindicando los buenos vientos de la recuperación económica, el “orden” y la normalidad institucional, es complementario a un discurso que reivindica en abstracto el derecho a “vivir bien” y consumir como la clase media acomodada. Y es abstracto porque a la mayoría de la población trabajadora esa buena vida le está vedada inexorablemente por el sistema capitalista. Iglesias y Montero han explicado que pagarán su casa en cuotas a 30 años, ayudados por ahorros familiares y con sus propios ingresos, diferenciándose de los políticos corruptos que se han enriquecido en base al robo del dinero público. Esto es cierto, pero, aun así, lo que genera malestar entre muchos votantes de Podemos es que la “gente común”, o más precisamente, la mayoría de los trabajadores, no pueden acceder ni en sueños a una casa las zonas donde viven los ricos pagando cuotas de casi 2000 euros mensuales. Quien más claramente ha expuesto este relato para las clases medias con aspiraciones de prosperidad quizá ha sido Pablo Echenique. Para el actual secretario de Organización de Podemos es una cosa “normal” que Iglesias y Montero se hayan comprado un chalet de 660.000 euros. "Es algo que muchas familias españolas han hecho", argumentó en una radio. La idea de una “clase media decente” que puede tener “un buen sueldo y una buena casa y querer un país mejor en el que nadie lo pase mal” (Echenique) es la culminación de este relato. Así las cosas, lo “normal” es que muchos comparen el “viaje” de Vallecas a Galapagar con el viaje de la casta socialista a principios de los años 80, comprando casas en Pozuelo y Las Rozas, el chalet como representación de un partido que abrazaba el consumismo de las clases medias acomodadas como “marca”. No se equivocan. La decisión de Montero e Iglesias choca más en un panorama social donde la crisis no ha “pasado” para todos; para gran parte de los trabajadores y trabajadoras españoles ha dejado más precariedad, contratos temporales, reducciones salariales, hipotecas usurarias que han consumido a las familias o inestabilidad. Eso sin mencionar a los cientos de miles que han perdido sus casas y ahora luchan mes a mes contra el aumento de los alquileres, o los jóvenes que aun teniendo “dos másteres” no pueden abandonar la casa familiar porque no alcanza el dinero. En este contexto, el que los dos principales dirigentes de un partido que se jacta de “representar” a los castigados por la crisis compren una casa de 2000 metros cuadrados para vivir como los ricos y privilegiados no sólo parece una estafa. Lo es. Analistas de todo tipo y color sostienen que la consulta a todos los afiliados de Podemos por la compra del chalet con el órdago “o nos refrendan o nos vamos”, es un despropósito. Cuando Iglesias y Montero deciden convertir la compra de su casa en un referéndum personal no caen en ninguna trampa de la derecha, están ellos mismos convirtiendo a su partido en una maquinaria al servicio de legitimar sus ambiciones personales. Un nuevo gesto bonapartista del líder morado. No por nada el plebiscitarismo ha sido un sello de distinción de Iglesias desde los inicios de Podemos. No es exagerado que se compare a la pareja con el matrimonio Kirchner, una pareja que siendo una fracción del principal partido burgués de Argentina, el peronismo, y parte de la casta política argentina, se enriqueció primero durante la dictadura y en una década aumentó su patrimonio de 7 millones de dólares a 82. Pues de esta gente Iglesias opina maravillas, como cuando en su reciente visita a Argentina reivindicó “las raíces peronistas de Podemos” y se quedó impresionado por la “personalidad” y “dimensión de liderazgo” de Cristina Kirchner. Con ejemplos así Podemos no debería quejarse si las críticas, no ya de sus adversarios, sino de sus propias bases son demoledoras. Pero cada vez que hace alguna trapisonda, el procedimiento favorito de Pablo Iglesias, como en general de todos los reformistas -en especial los que tienen tendencias al bonapartismo- es identificar cualquier crítica como un ataque que le “hace el juego a la derecha”. Un mecanismo de victimización que no sólo trata a la opinión pública, y mucho más a sus militantes, como imbéciles, sino que desnuda la infinita capacidad de identificar sus intereses propios con los intereses comunes. Una mala costumbre liberal que ha nutrido sobremanera a la izquierda vernácula en general, y a Podemos en particular. “No se lo pongáis tan fácil a los poderosos”, brama Monedero. Pero quien más fácil ha puesto todo a los poderosos, no ahora, sino hace ya tiempo, ha sido Podemos. “La política reserva los órdagos para asuntos importantes y no para una crisis del ladrillo tan peculiar que sólo afecta a dos personas. Lo que los aduladores llaman valentía es una mayúscula irresponsabilidad que traslada al partido una trivialidad disfrazada de trascendencia y que pretende convertir temerariamente a los inscritos de Podemos en jueces de la rectitud, cuando no en avalistas hipotecarios”, señala con tino Juan Carlos Escudier en un artículo de Público. Hace poco escribíamos que Podemos era un partido hecho para la “pequeña política”, en el sentido gramsciano del término. Es decir, la política de parlamentaria, de corredores, de intriga, en oposición a una “gran política”, que se proponga destruir el orden existente para conquistar uno nuevo. Pero la realidad no deja de sorprendernos. El affaire Galapagar ha llevado el empequeñecimiento de la política podemita hasta el paroxismo. El plebiscito que comienza este martes (y durará hasta el domingo) tendrá seguramente como resultado la legitimación del líder y sus decisiones. Pero de aquí no se vuelve. Una vez cruzado este Rubicón plebiscitario, el camino hacia una mayor justificación de todo privilegio queda zanjado. Podemos está a punto de sancionar mediante referéndum que es el partido de las clases medias “decentes” que “viven bien”. Una nueva confirmación, por si hacía falta, de su rechazo a cualquier aspiración de cambio profundo. Porque justamente lo que buscan esos sectores sociales es “orden”, “estabilidad” y “propiedad”, aunque la mitad de la población se muera de asco… al menos para los próximos 30 años. El viejo chiste de la derecha contra la izquierda, “a los 20 años radical, a los 40 empresario”, puede tener ahora una nueva forma popular: “a los 20 activista universitario, a los 30 diputado de Podemos, padre de familia y propietario en Galapagar”. Bien podría ser este el Communio de un Réquiem para Podemos. No se puede descartar que la crisis de Podemos dé lugar a un momento de desmoralización. Pero al mismo tiempo, la consolidación del bonapartismo reformista y clasemediero de Podemos crea las condiciones para que surja una nueva hipótesis. Allí está el desafío. Construir otra izquierda, que sea de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Una izquierda orgullosamente de clase, anticapitalista, combativa, revolucionaria. (Fuente: La Izquierda Diario / Autor: Diego Lotito)



  • La ideología pequeñoburguesa. Para comprender las luchas estériles de la pequeña burguesía
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    21/05/2018
    El gran problema de la pequeña burguesía es que su ideología les impide dirigirse a las causas de sus propias “tragedias” y se concentran más en las consecuencias. La pequeña burguesía no entiende que el resolver una consecuencia no impedirá que surjan muchas otras. El mismo sistema capitalista está diseñado para generar espacios que puedan resolver determinadas consecuencias. Y resolver una consecuencia, generará espacios para ir por otras consecuencias. Porque el sistema capitalista le interesa mantener a la pequeña burguesía distraída en resolver las innumerables consecuencias, para así tratar de invisibilizar las causas o el modelo económico que las genera. Muchos pequeños burgueses pierden su tiempo en resolver ciertas consecuencias. Pero lo que les da más “entusiasmo” es tener un apoyo explícito de Medios de Comunicación, clase política dominante, generadores o líderes de opinión, más ciertos “recursos” que podrían ir cambiando según sus “financiadores” o “mecenas”, que suelen aportar a la “casa” (Fundaciones, ONGs, etc.). Mientras las luchas de la pequeña burguesía no sean incómodas al Poder, siempre habrá espacios para generar resolver ciertas consecuencias. A mayor lucha de la pequeña burguesía, mucho mejor para las clases dominantes. El mayor obstáculo actual de las luchas por el interés general de las mayorías son las luchas de la pequeña burguesía. Y lo que facilita mayor aún su propagación, es el haber convertido la otrora Opinión Pública en el actual termómetro de las redes sociales de Internet. Las minorías al facilitarse innumerables tribunas, invisibiliza a las mayorías y el interés general, los cuales carecen de la facilidad de mantener ciertas luchas con el apoyo del que goza la pequeña burguesía. ¿Nunca te preguntas por qué estas minorías gozan de tribunas que las mayorías, o quienes mueven al país, difícilmente llegan a tener? Lo anterior, hace que los que pertenecen o representan los intereses de las mayorías, adopten cómodamente el comportamiento del pequeño burgués, no extrañándonos para nada el ver a estos tomar como bandera de lucha las reivindicaciones de ciertas minorías que gozan del respaldo señalado más arriba. Y es que, cuando las ideas de la pequeña burguesía tienen el respaldo y eco en innumerables partes, contrariar dichas ideas sería catalogado como “políticamente incorrecto”. Por lo que, la forma más “cómoda” para convivir dentro del medio es, al parecer, ser “políticamente correcto”. De lo contrario, serías una víctima más de la dictadura de estas minorías (“homofóbico”, “machista”, etc.). En realidad, no hay ni para qué comprender las luchas de la pequeña burguesía. Lo que debiéramos comprender es cómo muchos de la clase obrera avanzada ven como propias estas luchas. La ideología pequeñoburguesa se identifica cuando apunta fundamentalmente a las consecuencias y no a las causas. Puede ser “políticamente correcto” abanderarnos por luchas pequeñoburguesas como los derechos de los homosexuales, del “feminismo moderno”, contra el “acoso callejero”, contra el “maltrato animal” o el “maltrato infantil”, el aborto, la eutanasia, la legalización del cultivo o consumo de marihuana, etc., pero si queremos realmente atacar las causas que lo generan, entonces debemos atacar al sistema económico que los engendra para distraernos y fragmentarnos: el Capitalismo. ¿Nunca han escuchado aquello de “divide y vencerás” o “dividir para reinar”? Toda lucha que se concentra en innumerables objetivos, debilita desafortunadamente el objetivo cardinal nuestro. ¿Acaso nuestros objetivos no podrían apuntar a nuestro objetivo cardinal? Así como muchas minorías reclaman que se ha “naturalizado” la violencia, podemos afirmar que se ha naturalizado el sistema de opresión capitalista. Si no estamos dispuestos a atacar al Capitalismo y su forma de producción y reproducción, entonces es porque sinceramente estamos muy cómodos siendo “parte de…” y no tenemos ningún interés serio por acabar con las consecuencias de raíz. (Fuente: Diario Octubre / Autor: Níkolas Stolpkin)



  • El color del flamenco
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    19/05/2018
    Hace unas semanas, un grupo de intelectuales y activistas gitanos y gitanas se dirigieron a los grupos parlamentarios andaluces a fin de instar una declaración institucional para el reconocimiento del elemento gitano en el flamenco. Alertan que el flamenco está sufriendo un “descafeinamiento y blanqueamiento” en los últimos años. No reivindican la paternidad exclusiva del flamenco pero sí el reconocimiento del pueblo gitano como uno de los padres fundamentales del flamenco. Las reacciones entre los flamencólogos y otra intelectualidad paya cercana al flamenco no se han hecho esperar y la iniciativa se ha tachado de tontería, poco seria, innecesaria, y fruto de los celos de los gitanos. Pero lo más alarmante, leyendo las críticas, es que se ha entendido como una pretensión de reivindicar la autoría exclusiva del flamenco por parte de los gitanos a pesar de que la iniciativa remarca que lo que se quiere es un reconocimiento de la aportación gitana. Esto de dar por hecho que los gitanos y gitanas se quieren reapropiar de cosas que no son suyas es un triste estereotipo a superar. El debate sobre la paternidad del flamenco viene de largo. Existen numerosos estudios históricos y etnomusicólogos que bucean en las raíces castellanas, negras, sefardíes, moriscas y gitanas del flamenco. Hasta donde yo sé existen más investigaciones de las cuatro primeras que de las gitanas. Esta última se presume que se da por supuesta y existen más investigaciones que intentan desmontarla que acreditarla. De hecho existen las, desafortunadamente llamadas, tesis gitanistas y antigitanistas del flamenco. - Las tesis gitanistas son las que dan un protagonismo principal o exclusivo a la aportación gitana en el flamenco. El mairenismo (de Antonio Mairena) es la que más ha contribuido a ella. Estas tesis se pueden enmarcar dentro de la estrategia del poder político de identificación de lo gitano-flamenco con lo andaluz y esta a su vez con lo español que se lleva a cabo desde finales del S.XIX hasta el tardofranquismo en pos de la mercantilización y la reapropiación de la identidad gitano-andaluza. - Las tesis (desafortunadamente llamadas) antigitanistas abogan por la desmitificación del factor gitano-andaluz en el flamenco. Los estudiosos de estas tesis reivindican la necesidad de hacer justicia histórica y social al flamenco y desempolvar la verdad: “que los payos también cantan y han cantado siempre”. Aquí encontramos de todo, algunas hipótesis más moderadas, respetuosas y bien fundamentadas y otras de quienes han hecho el objeto principal de su militancia flamenca la continua supremacía del cante payo sobre el gitano. Ejemplo de este último es la afirmación de Tomás Andarade de Silva, profesor del Conservatorio Real de Madrid, que mantuvo que los gitanos han sido meros intérpretes sin ninguna tradición musical ni cultural y que llegaron “mudos” a estas tierras. No voy a entrar yo en el debate del gitanómetro del flamenco, como tampoco entran quienes hacen la propuesta del reconocimiento de la aportación gitana. Verdaderamente es una discusión estéril, imposible de acreditar fehacientemente, pues, al ser el flamenco un conocimiento vernáculo, no han quedado registros escritos suficientes para conocer los porcentajes que tiene de gitano y, salvo que viajáramos en el tiempo, no podemos esclarecerlo con certeza. Lo que sí sabemos es que el flamenco nace en Andalucía, hay quien afina más y dice en el Bajo Guadalquivir. Nace en comunidades marginales, gran parte racializadas y excluidas socialmente. También sabemos que, desde los primeros documentos escritos sobre el flamenco, ya aparecen gitanos y gitanas, que tiene una manera de interpretación propia y que han sido quienes mejor han guardado el ascua del cante hasta hoy. En la actualidad la transmisión del flamenco fuera de los circuitos comerciales, es decir en los núcleos familiares, es muy escasa excepto en las familias gitanas. Cada vez es más difícil encontrar a alguien que haya aprendido compás, cante o baile en su familia y no en una academia, salvo en las familias gitanas. Siendo así las cosas, me gustaría darles un consejo a quienes cargan con fuerza contra esta propuesta del reconocimiento de la aportación gitana al flamenco, o a quienes han hecho el objetivo de su militancia flamenca el desmontar las tesis gitanistas y mairenistas. Su labor puede ser justa, necesaria y merecedora de respeto siempre que sea respetuosa, pero han de saber que ustedes no hacen estas críticas en un laboratorio o en una burbuja aislada de la sociedad. Cuando hacen estas críticas se están situando en un contexto socio-económico determinado. Cuando se habla de lo gitano en el flamenco no puede estar separado de lo que representa el concepto gitano en el resto de la sociedad. En 500 años se han dictado 250 leyes con el objetivo de perseguir y exterminar a la población gitana del Estado español. La última ley contra los gitanos se abolió en en 1986 y en la actualidad, fruto de esta persecución y genocidio, una gran parte de la sociedad gitana vive en la exclusión social todavía en pago de su resistencia a doblegarse a las imposiciones sociales. Un contexto donde las encuestas dicen que el gitano es más repudiado como vecino que cualquier otra etnia y una real academia española de la lengua que define una de las acepciones de gitano como trapacero. Es en este contexto donde ustedes abanderan sus tesis antigitanistas del flamenco. Y se preguntarán qué tendrá que ver una cosa con otra. Pues se lo intento explicar. Ustedes están situados en una situación privilegiada, son blancos y además sus discursos sobre el flamenco se construyen sobre los saberes académicos reconocidos como los únicos válidos. Sus discursos influyen, marcan tendencia porque son hegemónicos. Tienen que tomar conciencia de su posición privilegiada y ser responsables en sus opiniones antigitanistas. Cuando hablan de la injusta reapropiación del flamenco por parte de los gitanos, revísense y valoren cuánta influencia tiene en su opinión la ideología del gitano como trapacero. Dirán que no son racistas, y yo no se lo voy a discutir, pero si no lo son anden con pies de plomo cuando lanzan sus soflamas periodísticas antigitanistas en el flamenco. Sean moderados en sus insultos, no utilicen la ironía y traten estos asuntos con seriedad y respeto porque pueden, sin querer, estar apuntalando los pilares del racismo institucional contra el pueblo gitano. Ese antigitanismo institucional que hace que existan cosas como la acepción de “trapacero” para definir gitano en el diccionario, y que el 35% de población penitenciaria femenina sea gitana en este país, entre otras muchas cosas. Porque lamentablemente sí tiene que ver una cosa con la otra. También hay quienes han tachado de racista la propuesta de estos intelectuales gitanos y gitanas desde un absoluto desconocimiento de lo que es el racismo y de cómo opera. El racismo es un dispositivo de control institucional que apuntala los privilegios de una parte de la población sobre la opresión de otra parte en base a su raza, procedencia, religión o condición. El racismo se da desde arriba a abajo, desde los privilegiados a los oprimidos. El rechazo o la no tolerancia de negros a blancos, de indígenas a colonos o de gitanos a payos no se llama racismo, será otra cosa pero no racismo. Dependiendo del contexto se puede, incluso, llamar justicia social. Hablar del blanqueamiento o el descafeinamiento del flamenco no es racismo. Significa alertar sobre cómo el flamenco se está convirtiendo en una mercancía, en un producto de consumo desprovisto de todo el discurso social que encierra. El flamenco, más allá de lo musical, es una filosofía de vida, una posición en el mundo que nace de la opresión, de los márgenes, de aquellos que quedan fuera del orden vigente. El orden económico, una vez más, es capaz de venderlo todo, de desvestir de su condición social al flamenco y comercializarlo. Su blanqueamiento es la pérdida de su condición de raza y clase. Por último, habrá quien diga que no hace falta este reconocimiento institucional a las raíces gitanas del flamenco, y que estas aspiraciones nacen del victimismo gitano. A quienes hablamos de vulneraciones históricas y actuales a los Derechos Humanos de la población gitana suelen llamarnos victimistas muchas veces. Sin embargo no es victimismo es una aspiración legítima de justicia y reparación social. Léase esto sabiendo que yo no escribo de flamenco, eso se lo dejo a otros, yo escribo de gitanos y de racismo estructural. Ser un flamencólogo amante de la gitanería es más que amar una forma de interpretar el arte, un compás y una gracia, es hacerse cargo de una historia de persecución y exterminio de un pueblo cuyas consecuencias duran hasta nuestros días. Contra el racismo estructural los necesitamos de nuestro lado, no en frente. (Fuente: El Salto / Autora: Pastora Filigrana García)



  • Sobre periodismo y propaganda: el caso de Nicolás Salas
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    19/05/2018
    “Queipo de Llano hizo militarmente en 1936 lo que tenía que hacer… Y punto”. Nicolás Salas  (El Correo de Andalucía, 22/09/2017) El pasado 13 de febrero falleció Nicolás Jesús Salas, que fue director del ABC de Sevilla. Para cualquiera que conozca un poco tanto al personaje como a la ciudad, los artículos que sobre el fallecido aparecieron en los días siguientes en medios como El Correo de Andalucía, Diario de Sevilla, El Mundo, La Razón, ABC o SevillaInfo, firmados por autores como Jesús Álvarez, Francisco Correal, Manuel Pérez, Rafael Avilés o Lucas Haurie, representan un fenómeno digno de reflexión. Uno entiende el dolor de la familia y allegados, pero no deja de sorprenderse por lo que se escribió y, más todavía, por lo que se dejó de escribir. Recordemos, de entrada y para enmarcar el asunto, los pésames del presidente del Gobierno y de la presidenta de la Junta de Andalucía, o –a modo de broche– el minuto de silencio que en la tarde de 18 de febrero se le guardó con motivo del encuentro Betis-Real Madrid. En los artículos referidos se destacaron especialmente los orígenes de Nicolás Jesús Salas como periodista, relacionados con el conocido falangista Celestino Fernández Ortiz; los ocho años al frente de la edición sevillana del ABC, entre 1976 y 1984; su etapa como adjunto a la presidencia de Prensa Española, S.A., entre 1984 y 1998 (año en que la empresa de los Luca de Tena sufrió una crisis y en el que Salas decidió jubilarse), o su estrecha relación, entre 1976 y 1978, con el Partido Social Liberal Andaluz de Manuel Clavero Arévalo, del que fue asesor tanto en la etapa de este como ministro para las Regiones en 1977-1978 como cuando estuvo al frente de Cultura en 1979. De Salas hemos podido leer estos días de todo: se lo ha recordado como “maestro de periodistas”, “emblemático director de ABC”, “un referente”, un “periodista de raza”, “cultivador de una prosa excelsa”, una “fuerza de la naturaleza desatada”, el “más encendido defensor y crítico más despiadado” de Sevilla, colaborador de “organizaciones de caridad” como las Hermanitas de los Pobres, pionero del andalucismo que “puso a disposición de los andaluces su herramienta –que era la palabra– para alcanzar el ansiado reconocimiento de la autonomía”... Se ha dicho que ha dejado una “huella imborrable” en el mundo cofradiero, que “deja tras de sí un gran legado en forma de letras”, y que sus más de cincuenta libros “forman parte de los anaqueles de los amantes de la literatura sevillana”, etc. Algún periodista dudaba de que “en Sevilla haya una biblioteca privada tan rica” como la suya; su hijo –periodista también– recordaba lo que le decía: “Nunca te olvides de que el periodismo es la voz de los que no la tienen”; otros destacaban cuando decía a sus redactores que “dejaran a un lado sus ideas políticas para ser, sobre todo, periodistas”, o cuando les recomendaba ser honrados y nobles, dedicarse íntegramente al periodismo y no hacer nada que no quisieran que les hicieran a ellos. Alguno más recordaba sus temas de conversación favoritos: la unidad de España, la belleza femenina, la debilidad de algunos líderes políticos, el declive urbanístico de la ciudad, la Iglesia como fuerza viva… También se ha podido leer que “las izquierdas lo tachaban de retrógrado y las derechas de revolucionario peligroso”, e incluso se ha puesto en boca de algún comunista que “la izquierda estaba en deuda con sus investigaciones, como pionero de lo que se ha terminado llamando la memoria histórica”, o que fue el rescatador de la honorabilidad de dirigentes comunistas como José Díaz o Saturnino Barneto. De hecho fue en un pleno celebrado en 2006, siendo alcalde Sánchez Monteseirín y con el apoyo entre otros de IU, cuando se decidió darle a una calle el nombre de “Periodista Nicolás Salas”, calle rotulada en 2007 e inaugurada en 2012, durante la alcaldía de Juan Ignacio Zoido. Según parece no era el momento de recordar el papel que jugó como director de ABC de Sevilla en los meses anteriores y posteriores a la intentona del 23 de febrero de 1981, ni la apología constante del golpe militar de julio de 1936 que realizó durante décadas y hasta el final de su vida, ni los métodos que caracterizaban sus obras sobre la historia de la ciudad desde 1931. Me refiero a libros como Morir en Sevilla (1986), Sevilla fue la clave (1992) o La otra memoria histórica (2006), por solo citar algunos. Son cuestiones estas que recorren su época de mayor influencia. La aventura política Nicolás Salas fue en 1976 miembro fundador del Partido Social Liberal Andaluz (PSLA), un intento por parte de Manuel Clavero Arévalo y otros prohombres de la derecha andaluza –como Olivencia Ruiz, Otero Luna o García Añoveros– de crear una opción que aglutinara a una derecha deseosa de parecer de centro. Ese mismo año, en noviembre, Salas fue nombrado director de ABC de Sevilla. El PSLA se integró en UCD, y en los dos ministerios que ocupó Clavero Arévalo entre 1977 y 1979, Regiones y Cultura, Salas fue asesor con la categoría de director general. Precisamente fue en ese mismo año de 1977 cuando inauguró su sección “Sin rodeos”. El partido, que se definía entre otras cosas como andalucista y admirador de la figura de Blas Infante, duró poco. Su medio de comunicación no fue otro que el ABC dirigido por Salas, quien ya desde 1976 se prodigaba en conferencias con títulos como “Andalucía clama justicia”, “Andalucía: urge una respuesta política” o “Andalucía ante un nuevo colonialismo”, cuyo fin era la formación de un partido que “hiciera frente a los extremismos que pretenden utilizar nuestra región”. Pero a pesar de este despliegue la gente sabía qué era el ABC y qué representaba. Para saber qué relaciones hubo entre el diario dirigido por Salas y la Secretaría de Estado para la Información representada en 1981-1982 por Ignacio Aguirre Borrell contamos con la obra de Luis Santos Serra La prensa que se vendió (Carena, Barcelona, 2015). Son documentos originales los que nos permiten conocer la actitud de Salas, quien escribía a Luca de Tena: “No solo es importante lo que hacemos sino lo que dejamos de hacer; o sea, bien lo que no dejo que se haga o lo que hago morir diariamente en mi mesa de despacho”. De hecho, en sus documentos internos el gobierno de la UCD consideró que la actitud del ABC de Sevilla ante el golpe había sido fascista y golpista. Jaime García Añoveros, entonces ministro de Hacienda y que había pertenecido –como Salas– al núcleo fundador del PSLA, escribió a Aguirre Borrell al mes del golpe: “Verás que se trata del más puro fascismo, en la línea de la actuación del periódico con motivo del golpe de Estado”. Y añadía: “De todos modos, después de la conversación del lunes pasado con Guillermo [Luca de Tena] está sobre aviso”. Sencillamente, para el Gobierno, el ABC de Sevilla había apoyado el golpe. También comentaron la dudosa actitud de Salas a partir del momento en que se produjo la ocupación del Congreso. Por decir esto en el periódico que dirigía, Diario 16, Román Orozco fue demandado por Salas y condenado por la Audiencia Provincial de Sevilla en 1986 al abono de los gastos procesales y al pago de una multa de cien mil pesetas “por los daños morales sufridos por este”. En el informe interno de UCD se destaca que, frente a la portada del día 24 de febrero del ABC de Madrid, con las imágenes de Tejero pistola en mano y la agresión a Gutiérrez Mellado acompañadas del titular “Asalto armado al Congreso”, la de la edición sevillana mostraba solo la imagen de Tejero con el titular siguiente: “España: confusión e incertidumbre. Gobierno y diputados, retenidos por miembros de la Guardia Civil”. Para Nicolás Salas no había golpe militar sino “confusión e incertidumbre”, y los que estaban dentro del Parlamento no estaban secuestrados sino simplemente “retenidos”. El mismo informe establece que de la pluma de Salas no salió ni una palabra de condena al golpe; sí en cambio recurrentes paralelismos entre la etapa republicana de 1931 a 1936 y el período 1976 a 1981, con el recurso constante al terrorismo etarra para mostrar la ineficacia de la democracia. Para algunos, como en julio de 1936, todo llevaba a pensar en otros medios, justificados en todo momento por la supuesta grandeza del fin. Un mes después del golpe Aguirre comentó a Leopoldo Calvo-Sotelo que Salas “sigue cultivando la demagogia y potenciando a Clavero, que probablemente le habrá vuelto a proporcionar los fondos correspondientes”. Pese a todo lo dicho, preocupados como estaban en UCD por el empuje de El País y sabedores de las urgentes necesidades económicas del ABC, Aguirre Borrell aconsejará al nuevo presidente, Calvo-Sotelo, que apoye a los Luca de Tena. El encargado del relanzamiento del periódico será Luis María Ansón. Salas agradece la decisión a Aguirre Borrell y le envía su currículum de 29 páginas, que el otro archivará “cuidadosamente”. En torno al golpe de 23 de febrero de 1981 Desaparecida la opción política, Nicolás Jesús Salas se deslizará por otras vías. Desde fines de 1980 ya cabe rastrear, en su sección “Sin rodeos”, una serie de artículos cuya orientación ideológica ofrece pocas dudas. Artículos como “Una pregunta clave” (16/11/1980), con el mensaje de que España no estaba mejor que cinco años antes con Franco; “Fraude ciudadano” (23/11/1980), sobre la situación catastrófica de los ayuntamientos; “Jaque a la razón” (30/11/1980), sobre un país al borde del abismo; “Al rojo vivo” (07/12/1980), dedicado al terrorismo y al malestar general; “Abstención es esperanza” (14/12/1980), sobre la Sevilla “marxista”; “La izquierda exige autoridad” (21/12/1980), desenmascarando a la “izquierda marxista”; “Rojos a la española” (08/02/1981), sobre una España en manos del comunismo; “Siete reflexiones” (15/02/1981), denunciando la sinrazón de la política; “El veneno está servido” (22/02/1981), mostrando el día previo al golpe militar un panorama aterrador donde la referencia de la situación del país no es otra que julio de 1936; “Manifestaciones: un grave riesgo innecesario” (26/02/1981), promoviendo la desmovilización en pro de la Constitución frente al golpe frustrado; “Trabajador, engañado y mártir” (01/03/1981), de nuevo con el 36, ejemplo de cómo se acabó con los que ponían en peligro la paz; “Hambrientos más agitadores” (08/03/1981), sobre el frentepopulismo municipal y los peligros del comunismo; “Algún día gritarán las piedras” (15/03/1981), un alegato anticomunista, o “Marxismo contra Semana Santa” (11/04/1981), que no requiere más explicación. En ellos se pudieron leer pasajes como: “Otra vez las dos Españas… Otra vez el ciudadano español decepcionado por culpa del mal entendido partidismo [...] Otra vez España en jaque permanente, amenazada, cuando lo que de verdad desea y clama es vivir en paz. Otra vez el español con su presente y futuro pendiente de unas minorías asesinas. Otra vez el llanto de las madres de España. Y otra vez –setenta veces siete: siempre– el fantasma ensangrentado de la lucha cruel entre hermanos” (30/11/1980); “la izquierda y la derecha vergonzante prefieren el silencio cómplice al ejercicio democrático de la libertad de expresión. Aquí solo hay libertad para decir lo que interesa al rojerío y a los tontos útiles que les ríen las gracias” (07/12/1980); “La Sevilla no marxista, que es la que practica el abstencionismo y, por lo tanto, es mayoritaria, está irritada con la izquierda. Es la Sevilla que sufre las impertinencias de los concejales o el terrorismo gráfico callejero” (14/12/1980); “La izquierda suele ser muy desmemoriada, pero hay quien podría poner sobre la mesa testimonios hasta escandalosos como para demostrar que no es precisamente el marxismo quien está en condiciones de exigir autoridad. Por el contrario ha sido la derecha la que nunca dejó de alertar de los gravísimos riesgos de la inseguridad ciudadana…” (21/12/1980); “El comunismo español es idéntico al de los años treinta. Cuando hace más de medio siglo que el proletariado europeo reivindica participar en las rentas dinámicas, el PCE fundamenta su oferta electoral en el trasnochado lema ‘la tierra para el que la trabaja’. El PSOE sigue idéntico camino: una y otra vez hace el juego que interesa al comunismo” (08/02/1981); “Los líderes marxistas amenazan públicamente con endurecer su actitud frente al Gobierno y las empresas. Estas se han convertido en un campo de batalla sindical. En esta situación nadie que esté en su sano juicio invertirá una peseta. Parece que las izquierdas pretenden llevarnos al caos” (15/02/1981); “El frente popular después de las elecciones municipales, manipulando parte de los votos; las protestas de fe republicana de bases izquierdistas y la actuación comunista en los ayuntamientos y el comportamiento de los extraparlamentarios rojos están provocando el enfrentamiento de las ‘dos Españas’” (15/02/1981); “En febrero de 1981, casi medio siglo después de otro mes de febrero tristemente histórico, España es un volcán” (22/02/1981); “ABC no está ni ha estado nunca contra las expresiones populares, cuando son necesarias. Pero cuando España tiene un parlamento sobran las algaradas callejeras [contra la manifestación de condena al golpe]...” (26/02/1981); “Los detalles que reflejan las páginas de ABC de julio del treinta y seis, con las oportunas correcciones sociológicas, podrían facilitar el retrato robot para identificar a quienes hoy vuelven a poner en peligro la paz. Porque hay tres objetivos marxistas que están desarrollándose con evidente éxito: descristianizar la sociedad, controlar los medios de comunicación y hundir la empresa. (01/03/1981); “En el fondo se trata de arremeter contra ABC y su director por causas de todos muy conocidas: día a día nuestro periódico desenmascara al comunismo. De ahí la concentración de mañana, entre otras acciones subrepticias, típicamente marxistas [ante la manifestación prevista para el 23 de marzo por la actitud del periódico en el 23 de febrero y la actitud de Salas ante el comité de empresa]” (22/03/1981); “en Sevilla –como en otras ciudades andaluzas– las Hermandades y Cofradías constituyen un reto permanente para los partidos políticos y centrales sindicales de ideología marxista” (11/04/1981); etc. Frente a ese futuro que, según Salas, nos conducía al más oscuro régimen comunista, el golpe militar, aunque no fuera en vano, no alcanzó sus objetivos y al año siguiente las elecciones generales dieron mayoría absoluta a lo que él, dando rienda suelta a su imaginación, debió de considerar que era un partido marxista y que en realidad no era sino un moderado partido de centro, ajeno no ya a toda veleidad marxista sino a lo que había representado la izquierda en España durante las dos décadas anteriores. Sin embargo, la derecha mediática actuó, pese a todo, como si el socialismo hubiera ocupado el poder, práctica esta habitual en la derecha española (con la Iglesia española en cabeza, desde la transición: responder a cualquier posible amago de reforma, por leve que fuera, como si se estuviera frente a una revolución comunista. Dos años después, agotado su modelo por el cambio de signo de los tiempos, Salas dejaba la dirección de ABC y pasaba a ser adjunto a Guillermo Luca de Tena en Prensa Española S.A. La memoria histórica del franquismo La otra faceta que aquí se va a tratar de Nicolás Jesús Salas es la de escritor, en concreto de algunos de los libros que dedicó a la historia reciente de Sevilla. Salas nunca se definió como historiador pero sus obras ofrecían apariencia de historia y así han sido consideradas por muchos de sus lectores. Como no podía ser de otra forma, estas obras guardan estrecha relación con el perfil ideológico que mostró al frente del periódico. En 1986, por ejemplo, recibió el Premio Ateneo por su libro Morir en Sevilla, que definió como una “novela histórica”. Le había llegado casualmente información y material de interés sobre el pintor sueco Torsten Jovinge, una más de las víctimas de la represión fascista en Sevilla, y decidió integrarlo en una de esas ficciones suyas donde el antirrepublicanismo visceral va parejo a la justificación permanente del golpe militar. Para la antología del disparate quedará ese montaje sobre las obsesiones de Salas fabulando sin base alguna sobre la vida de Jovinge en Sevilla, intentando sembrar la duda sobre su desaparición y dejando caer que, pese a haber estado en todo momento en la zona controlada por los golpistas desde el principio, quizás fuera “un error de las milicias de uno u otro bando”. ¿Cómo olvidar las largas conversaciones entre el pintor y la serie de personajes con los que Salas lo puso en contacto, incluida la flor y nata del fascismo sevillano? Lo cual sin duda es milagroso, ya que, como sabemos por su diario, apenas hablaba español: “el intercambio de pareceres con los nativos debo dejarlo a un lado”. En realidad, por mucho que se adornara, cuando en la novela hablaba Jovinge en realidad parecía Salas. Incluso los que charlaban con él también parecían Salas. Se trataba de un monólogo polimorfo. He aquí un pionero de la llamada novela de no ficción o de la egoficción, todo un referente para Cercas y Trapiello. Su obra cumbre fue, no obstante, Sevilla fue la clave, que vio la luz en 1992. Estamos ante la mayor apología conocida sobre el golpe militar en Sevilla desde el libro de Enrique Vila “Guzmán de Alfarache” ¡18 de julio en Sevilla! Historia del Alzamiento Glorioso de Sevilla (FE, 1937). Lo cual no es de extrañar en quien mantenía públicamente, como yo mismo le pude escuchar en una conferencia celebrada a comienzos de los ochenta en la Biblioteca Pública, que Sevilla estaba en deuda con Queipo y que resultaba lamentable que la estatua ecuestre para la que había servido de modelo el hijo no hubiese podido ocupar, dadas las circunstancias sobrevenidas a partir de 1975, el espacio que merecía en la ciudad. En este libro Salas no solo  retocó a capricho la cifra de víctimas de la represión fascista sino que mantuvo que la información que manejaba sobre este asunto –un informe de la Delegación de Orden Público– procedía de lo que llamó el “Archivo Histórico de Simancas”, un archivo especializado en la  Edad Moderna. Pero veamos un ejemplo concreto del estilo de Salas. En febrero de 1984, tras sortear no pocas dificultades, pude acceder al archivo del Cementerio de San Fernando de Sevilla para investigar cómo reflejaban la represión los Libros de Enterramientos. El resultado de mi investigación vio la luz en 1990 dentro de un libro coordinado por el profesor Alfonso Braojos Garrido titulado Sevilla, 1936: Sublevación fascista y represión. Algo después de mi visita al archivo, procedente de Madrid, lo visitó Alberto Reig Tapia pero, viendo el tiempo que aquello llevaría y dada la distancia geográfica, decidió no continuar la investigación. He aquí cómo reflejó Salas estos hechos en Sevilla fue la clave, publicada dos años después: “Al autor de este libro le consta que un famoso investigador de izquierdas, llegado desde Madrid con autorización especial, tuvo el privilegio de poder acceder antes que nadie a los libros de registro del cementerio, en 1983. Pero cuando pudo comprobar que el número de víctimas que indicaban las fichas en blanco era infinitamente inferior al que él sostiene, no quiso utilizar las fuentes verdaderas. Había que mantener el mito de Sevilla como ciudad símbolo de la represión y al general Queipo de Llano como su responsable” (vol. II, p. 577). He aquí a Salas en su esencia, es decir, mezclando hechos sin relación e inventándose lo que le vino en gana aun teniendo la posibilidad de saber –porque conocía el libro referido– que ni hubo permiso especial, ni privilegio, ni por supuesto decepción alguna ante el resultado. Por el contrario, mi trabajo ofreció las pruebas de que en las fosas comunes del cementerio ingresaron 3.028 personas entre 18 de julio de 1936 y el 27 de enero de 1937, y 137 más entre febrero y octubre de este año. Pero a él, con el montaje numérico que había organizado, le interesaba mantener que fueron 1.700 víctimas, de modo que decidió que mi investigación, pese a que era seguro que la conocía desde la presentación pública del libro, nunca existió. Luego Salas ha vivido lo suficiente para saber que sus ocho mil víctimas de la represión fascista en la provincia de Sevilla se transformaban en más de trece mil, de momento, gracias a la investigación de José María García Márquez. Había ocurrido simplemente que, aunque tuvo ante sí pruebas de que las víctimas fueron bastantes más de ocho mil, decidió que no pasaran de ahí. Salas tuvo ante sí la evidencia de que el mito de la represión efectuada por Queipo y su camarilla en la provincia de Sevilla era cierto –por cada víctima de derechas cayeron treinta de izquierdas–, pero decidió ocultarlo. La última referencia debe ser para La otra memoria histórica, la réplica de Nicolás Salas al movimiento en pro de la memoria iniciado en 1996 y que en el año en que se publicó, 2006, se encontraba en su momento de apogeo. Aquí Salas aprovechó para sacar de nuevo todo lo que ya traía entre manos desde mucho tiempo antes. De sus procedimientos puede ser buena muestra lo ocurrido con una conocida fotografía que venía utilizando la propaganda franquista desde que en 1936 comenzaran a publicarse los llamados Avances de la Causa General. La imagen mostraba las víctimas de una masacre que tuvo lugar en Talavera de la Reina en septiembre de 1936. Fue utilizada por Salas en diferentes ocasiones situándola en diversos lugares y diciendo siempre que se trataba de víctimas de derechas. Aparecía en Sevilla fue la clave como muestra del terror practicado por las milicias del Frente Popular, sin citar la localidad, ya que deseaba relacionarla con Andalucía. Pero fue sobre todo en La otra memoria histórica donde, además de aludir a la “barbarie marxista”, decidió situarla en Montoro. Lo cierto, sin embargo, es que para cuando Salas escribió dicho libro ya se sabía que lo que mostraba dicha foto era una masacre cometida por las fuerzas de Yagüe tras la ocupación de Talavera de la Reina en que las víctimas fueron campesinos gallegos que se encontraban allí para la siega. Tampoco creo que modificara la idea de Salas el hecho de saber que el autor de la foto no era Serrano sino el nazi Roland Strunk, jefe del espionaje alemán en España. Al servicio de la Causa Nicolás Jesús Salas siempre fue fiel al espíritu del ABC, un periódico monárquico, profundamente reaccionario, que cuando era conveniente apoyaba dictaduras como la de Primo de Rivera, golpes militares fascistas como el de julio de 1936 o dictaduras sangrientas como la de la oligarquía que llevó a Franco al poder. Un medio en el que era imposible distinguir entre información y propaganda y cuyo uso para la investigación histórica ha de ser por fuerza sumamente cauteloso. Bastará con recordar lo que hizo el periódico con la secuencia de hechos que va de la llamada “semana sangrienta” del verano de 1931 al “alzamiento” del verano del 36. La consulta del ABC solo sirve para conocer la visión del periódico o, lo que es lo mismo, para saber qué pensaban los sectores más conservadores de la sociedad española. Esta era la base de los libros de Salas. En este mismo sentido, en los trabajos de Salas no cabe establecer una separación entre la base documental, que en teoría podría ser de interés para cualquier interesado en el tema, y el tratamiento que de ella hacía el autor. Hablamos de obras en que las fuentes básicas suelen ser prensa y libros, ambas por lo general de similar sesgo ideológico. Esto dio lugar a un conglomerado que fue pasando de libro a libro sin cesar, por más que título y factores variaran. Es común a este tipo de enfoque incurrir en hechos como no mencionar autores y obras que se salen de ese marco y también “jugar” con la procedencia de ciertos documentos, bien por el uso peculiar que se ha hecho de ellos o simplemente para que los demás, al no saber dónde están, no puedan extraer conclusiones diferentes. Lo que sí hay que reconocer a Salas es que gracias a sus relaciones con ciertos sectores tuvo acceso a fondos privados inaccesibles para los demás y aportó algunas fotografías de indudable valor. Cuestión aparte es la valoración que de todo ello hiciera con sus comentarios. En este mismo sentido hay que destacar que en una ciudad como Sevilla al director de ABC se le abrían todas las puertas. Sorprende la dureza extrema con que fustigó todo lo relacionado con la Segunda República, reducida a una serie de ismos (laicismo, anticlericalismo, comunismo, socialismo, frentepopulismo y marxismo) frente a la magnanimidad casi beatífica con que reivindicó calles para comunistas como José Díaz o Saturnino Barneto, pertenecientes ambos a ese engendro deshumanizador que denominaba el “Moscú sevillano”, muy en la línea del imaginario de las derechas de los años treinta y con el que aludía a los barrios obreros de la zona norte de la ciudad. Viene a la cabeza la frase del general Custer de que el único indio bueno es el indio muerto, al que incluso se le puede levantar un monumento. Cumple también otra función: quien pide una calle para un comunista puede pedir otra para un fascista sin llamar mucho la atención. También sirve para ampliar el abanico de compradores. Llegados a este punto es el momento de recordar la cuestión inicial: el tratamiento que la prensa local dio a la figura de Nicolás Jesús Salas con motivo de su fallecimiento. No solo olvidaron todo lo dicho sino que ni siquiera recordaron lo que podría considerarse su testamento político: el artículo “Queipo de Llano en la Macarena” (Correo de Andalucía, 22/09/2017). Se trata de un apasionado canto a Franco y a Queipo, al que considera salvador de vidas y haciendas. Para Salas, aunque fuera diezmándola, ambos se desvivieron por la clase obrera. En consonancia con ciertas corrientes ideológicas el ex director de ABC proponía no olvidar el contexto: “Para juzgar a las personas hay que ponerse en las circunstancias del tiempo y lugar que vivieron…”. Por ello concluía en que “Queipo de Llano hizo militarmente en 1936 lo que tenía que hacer… Y punto”. O sea que el golpe y la masacre estuvieron justificados. Una declaración como ésta en otros países democráticos constituye delito y está penada. Salas veía bien la operación de lavado que hizo la Hermandad de la Macarena con la lápida de Queipo hace unos años, cuando sobre lo del “Excmo. Teniente General” colocaron “Hermano Mayor Honorario”, y sobre la fecha clave de “1936”, el escudo de la Hermandad. Escribía Salas: “Estuviera [sic] bueno que la Hermandad de la Macarena acudiera al clamor de venganza que siempre ha expresado la plebe radical. Nada más anticristiano que la soberbia del vengativo”. La admiración de Salas por un individuo con el pasado criminal de Queipo fue en aumento a lo largo de su obra. Solo desde esta óptica se entiende que unos meses antes de su muerte escribiera que “el hombre que dirigió aquella guerra fratricida y salvadora fue Queipo de Llano”. Lo que las investigaciones de las últimas décadas hubieran podido aportar sobre Queipo nada le importaba. Ya decía para acabar en el artículo que comentamos: “Ahora podrán decir y escribir lo que quieran, pero la historia, la verdad, no la borra nadie. Como cristianos decimos como Jesús: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen…”. El diario que dirigió Nicolás Salas representó el modelo opuesto a lo que debe ser el periodismo en una sociedad democrática. En él los fines siempre justificaron los medios. Por conocida que sea la trayectoria conservadora y reaccionaria del ABC desde principios del siglo XX, la edición sevillana alcanzó niveles difíciles de imaginar en un país en el que hasta El Alcázar se definía como diario “liberal”. La información estuvo siempre relegada en función de los intereses del medio, de ahí que predominase el tratamiento propagandístico de la realidad. Todo esto alcanzó su culmen en esos años y concretamente en los meses anteriores y posteriores al golpe militar de febrero de 1981. Basta remitir a los informes internos de la Secretaría del Estado para la Información, que no estaban redactados por rojos ni marxistas sino por gente tan respetable para el ABC como Ignacio Aguirre Borrell o Jaime García Añoveros. Al fin, ¿dónde quedó aquello de que el periodismo es la voz de los que no la tienen o lo de que para ser buen periodista hay que dejar de lado las ideas políticas? Su faceta de escritor fue una prolongación de la anterior. Su etapa al frente del ABC le permitió ocupar un gran espacio en una ciudad donde la universidad, dado el peso de la herencia franquista y la gran influencia del Opus, se negó a investigar, en el momento que correspondía hacerlo, lo ocurrido a consecuencia del golpe militar de 18 de julio de 1936. Hasta tal punto llegó esta dejación que en 1975 el apéndice de la historia de Sevilla dedicado al siglo XX fue encomendado por el Secretariado de Publicaciones de la Universidad a Nicolás Salas. Y no acabó ahí la colaboración, ya que en 1990 nuevamente la universidad le publicó El Moscú sevillano, presentado el 29 de octubre en un acto presidido por el entonces rector Javier Pérez Royo. Casualmente ese mismo día se presentó Sevilla, 1936: Sublevación fascista y represión. Solo en este extraño contexto se entiende que sus procedimientos, completamente ajenos al periodismo, a la historia y a la literatura, consiguieran semejantes avales. Las alabanzas procedentes de la prensa sevillana de papel y sus silencios son lo que cabía esperar. Otro análisis merece el hecho de que la presidenta de la Junta, que dice ser de un partido entre cuyas siglas hay una “S” de Socialista y una “O” de Obrero, considere a Salas “maestro de muchas generaciones” y “cronista y memoria viva de la ciudad”. O que alguien de IU afirmara, como recogió Correal, que Salas fue pionero de la Memoria Histórica. Así, esa historia oculta tuvo que ser hecha durante mucho tiempo desde fuera de la Academia por investigadores e historiadores que ni disponían de fondos públicos para la tarea ni tenían un periódico a su servicio. Esto permitió que se diera una versión ajena por completo a la historia y a sus métodos de una etapa tan importante del pasado reciente de la ciudad. Era la “historia” como instrumento al servicio de una ideología. Una versión mistificadora cuyo objetivo no fue otro que prolongar la versión de los golpistas del 36, de los vencedores de la guerra civil, hasta convertirla casi en objeto de culto, como los restos de Queipo y el auditor Bohórquez en la basílica de la Macarena. Sin duda ese objetivo se ha cumplido incluso en demasía. (Fuente: CTXT revista contexto / Autor: Francisco Espinosa Maestre)



  • Palestina: Descolonización, no paz
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    17/05/2018
    Setenta años después de la creación del Estado de Israel ya no podemos hablar de conflicto israelí-palestino. Los fundadores del Estado de Israel fueron principalmente personas que se establecieron en Palestina en el comienzo del siglo XX. Vinieron sobretodo de Europa del Este inspirados por ideologías nacionalistas románticas en auge en sus países de origen, decepcionados por su incapacidad para asimilarse a estos nuevos movimientos nacionalistas y entusiasmados por las perspectivas del colonialismo moderno. Algunos eran antiguos miembros de movimientos socialistas que esperaban fusionar su nacionalismo romántico con experimentos socialistas en las nuevas colonias. Palestina no siempre fue su única opción pero se convirtió en la preferida cuando se hizo patente que encajaba bien con las estrategias del Imperio británico y la visión del mundo de los poderosos cristianos sionistas a ambos lados del Atlántico. Desde la Declaración Balfour de 1917 y durante todo el período del Mandato británico de 1918-1948, los sionistas europeos comenzaron a construir la infraestructura para un futuro Estado con la ayuda del Imperio británico. Ahora sabemos que esos fundadores del Estado judío moderno eran conscientes de la presencia de una población nativa con aspiraciones propias y con su propia visión de futuro para su patria. La solución a este “problema” –en lo que se refiere a los fundadores del sionismo– fue des-arabizar Palestina para facilitar la vía hacia el surgimiento del Estado judío moderno. Fueran socialistas, nacionalistas, religiosos o laicos, los dirigentes sionistas planearon el desalojo poblacional de Palestina desde la década de 1930. Al final del Mandato británico los líderes sionistas tenían claro que lo que ellos imaginaban como un Estado democrático solo podría existir sobre la base de una presencia judía absoluta en su territorio. Setenta años de limpieza étnica sostenida Aunque oficialmente aceptaron la partición endorsada por la resolución 181 de 29 de noviembre de 1947 (sabiendo que sería rechazada por los palestinos y por el mundo árabe), la consideraron como un desastre porque preveía para el Estado judío casi la misma cantidad de palestinos que de judíos. Que esa resolución únicamente otorgara el 54% de Palestina al Estado judío lo consideraron igualmente insatisfactorio. La respuesta sionista a ese reto fue embarcarse en una operación de limpieza étnica que expulsó a la mitad de la población de Palestina y demolió la mitad de sus pueblos y la mayoría de sus ciudades. La respuesta panárabe, insuficiente y tardía, no pudo evitar que el sionismo se apoderase del 78% de los territorios palestinos. Sin embargo, estos “logros” no resolvieron el “problema de Palestina” para el recién fundado Estado de Israel. Al principio pareció manejable: la minoría palestina que quedó en el interior de Israel fue sometida a un severo gobierno militar y al mundo ni le preocupó ni cuestionó el alarde israelí de ser la única democracia de Oriente Próximo. Además, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) se fundó en 1964 y tardaría en influir en la realidad sobre el terreno. Entonces pareció que líderes del mundo árabe como Gamal Abdel Nasser irían al rescate de Palestina. Ese momento histórico de esperanza, sin embargo, fue breve. La derrota del ejército egipcio en la guerra de junio de 1967 y su éxito parcial en la guerra de octubre de 1973 disminuyeron el compromiso oficial egipcio con Palestina. Desde entonces ningún régimen árabe se ha interesado de verdad por el destino de Palestina a pesar de que las sociedades árabes lo han hecho suyo plenamente. La guerra de junio de 1967 permitió a Israel hacerse con la totalidad de la Palestina del mandato pero eso solo profundizó el problema de colonización al que ya estaba haciendo frente: más territorio suponía más población nativa. La guerra también transformó el núcleo de la dirección del Estado judío: el pragmático Partido Laborista fue reemplazado por los revisionistas de derechas y por los nacionalistas, menos preocupados por la imagen exterior de Israel. En cambio, estaban decididos a quedarse con los territorios ocupados como parte del Estado de Israel manteniendo la limpieza étnica de 1948 por otros medios: transfiriendo a la población local, enclaustrándola y despojándola de todo derecho civil y humano elemental y, al mismo tiempo, institucionalizando un nuevo marco legal para la minoría palestina del interior de Israel que perpetuase su estatuto como ciudadanos de segunda categoría. La resistencia palestina en forma de dos intifadas y las protestas civiles dentro de Israel no han impedido que el Estado judío haya establecido a principios de este siglo un Estado judío de apartheid en toda la Palestina histórica. La resistencia palestina, ignorada por los países árabes y por el resto del mundo, han provocado acciones bárbaras y extremas de Israel que han menoscabado su condición moral ante el mundo. Sin embargo, la “guerra contra el terrorismo” tras los ataques del 11-S, los amargos frutos de la invasión anglo-estadounidense de Iraq, y la Primavera Árabe permitieron a Israel mantener sus alianzas estratégicas con las élites políticas y económicas de Occidente y más allá (con China e India, e incluso Arabia Saudí). Hasta ahora la ambigua situación internacional no ha debilitado la realidad económica de Israel. Se trata de un país con un alto desarrollo tecnológico y de economía neoliberal que ha afrontado bien la crisis de 2008 pero que cuenta con una de las mayores brechas en desigualdad y polarización entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Esta volátil realidad socioeconómica provocó en 2011 un movimiento de protesta popular, aunque resultó bastante ineficaz. Sin embargo, siguen latentes las condiciones para otra gran oleada de protestas que podría desencadenarse de producirse otro levantamiento palestino o una guerra como consecuencia de la imprudencia de la política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Ambos están haciendo todo lo posible para arrastrar a Israel a una guerra con Irán y Hezbolá. De la descolonización a la paz Setenta años después de su creación, Israel es un Estado racista y de apartheid cuya opresión estructural de los palestinos sigue siendo el principal obstáculo para la paz y la reconciliación. Es mucho lo que ha conseguido fusionando comunidades judías de todo el mundo en una nueva cultura hebrea y creando el ejército más fuerte de la región. Sin embargo, todos estos logros no han legitimado al Estado ante todo el mundo. Paradójicamente, solo los palestinos podrían otorgarle plena legitimidad o aceptar como legítima la presencia de millones de colonos judíos mediante la solución de un solo Estado. El proceso de paz reproducido y orquestado por Estados Unidos desde 1967 ignoró por completo la cuestión de la legitimidad israelí y la perspectiva palestina del conflicto. Esta indiferencia junto con las iniciativas diplomáticas que no cuestionaron la ideología sionista que conforma las actitudes de la mayoría de los judíos israelíes son las principales razones de su fracaso. En 2018 ya no se puede hablar de conflicto árabe-israelí. Los regímenes árabes están dispuestos a establecer relaciones estratégicas con Israel a pesar de la objeción de su ciudadanía y, aunque todavía existe el riesgo de una guerra israelí con Irán, por el momento no parece que vaya a involucrar a ningún Estado árabe. Desde nuestro punto de vista parece igualmente inútil seguir hablando de conflicto israelo-palestino. La terminología correcta para describir el estado actual de las cosas es la continuación de la colonización israelí de la Palestina histórica, o como lo llaman los palestinos “al Nakba al Mustamera” (la Nakba en desarrollo). Por lo tanto, 70 años después hay que recurrir a un término que puede parecer obsoleto para describir lo que realmente puede traer paz y reconciliación a Israel y Palestina: descolonización. Cómo ocurra exactamente aún está por ver. Requeriría en primer lugar una posición palestina más precisa y unida sobre el desenlace político o la actualización del proyecto de liberación. Tal proyecto contará con el apoyo de israelíes progresistas y de la comunidad internacional, que también tendrán que hacer su parte. Deben trabajar para la creación de una democracia para todos desde el río hasta el mar basada en la restitución de los derechos denegados a los palestinos en los últimos 70 años, el principal de los cuales es el derecho al retorno de los refugiados. Este no es un plan a corto plazo y requeriría una presión sostenida sobre la sociedad israelí para que renuncie a sus privilegios y se enfrente a la verdad de que esta es la única forma de llevar la paz y la reconciliación a un país desgarrado desde dentro. (Fuente: Rebelión / Autor: Ilan Pappe)



  • El Estado de Israel en su 70 aniversario: ni legítimo ni democrático
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    15/05/2018
    El Estado de Israel puede celebrar en su 70 aniversario el cenit de su poder militar, así como un historial de abusos y exacciones que muy pocos Estados, a lo largo del tiempo, han conseguido acumular. En estos momentos dirige sus provocaciones y amenazas a la última potencia regional que puede hacerle frente, Irán, aprovechándose de una circunstancia histórica singular, como es la devoción que le profesa el presidente norteamericano, Donald Trump, que en realidad actúa como pelele del Estado sionista. Aun así, no hay que cejar en el análisis del sionismo y su criatura, una anormalidad permanentemente perturbadora en la escena internacional. Un Estado sionista, que pretende ser judío (racial), pese a que nadie puede esperar que represente “a los judíos de todo el mundo”. Su carácter de sionista marca el triunfo de una secta, o una filosofía política, que ha aprovechado, y aprovecha, las circunstancias históricas con señalada habilidad e incontestable éxito para imponerse a otros pueblos, a la legalidad internacional y a la justicia universal. El Estado que surgió en la Palestina árabe de 1917 fue el resultado de la increíble indecencia del Gabinete británico, que concedió una tierra que no le pertenecía al movimiento sionista, como resultado de las tremendas presiones que éste ejerció sobre aquél. El proceso que siguió, consistente en esencia en el empeño (por los sionistas) y la complicidad (por los británicos) por alterar la mayoría palestina mediante una inmigración judía masiva, fue un espectáculo continuado de crímenes coloniales y sionistas, que la resistencia palestina no pudo afrontar por ningún medio; un proceso demográfico e inmobiliario respaldado por ingentes medios financieros En su 70 aniversario, el Estado sionista se abate –por anexión, ocupación o control– sobre un espacio físico que excede en mucho el territorio que le atribuyó en 1947 (con muy dudosa legalidad) la Asamblea General de las Naciones Unidas, gracias al botín de guerra resultante de cada enfrentamiento armado con los Estados árabes vecinos, así como al sometimiento de la población palestina prácticamente inerme, a los que su crecientemente poderosa maquinaria de guerra ha humillado una y otra vez. Con este panorama, tan resumido como insuficientemente descrito en felonías, sólo el sionismo y sus simpatizantes pueden pretender que el Estado así construido deba considerarse legítimo o ni siquiera democrático. Porque en cuanto a la pretendida legitimidad histórica sobre el territorio que ocupa en la Palestina histórica, es decir, a los bien conocidos “derechos eternos” y profundos, lo que se sabe muy bien es que se trata de la promesa exclusivista que un Dios exclusivo hace al pueblo, digamos pre judío, surgido de la Baja Mesopotamia, de la tierra de otros: la de los cananeos. Así lo hace el relato del Pentateuco, o Torá; y en base a esto los ateos sionistas exigieron al Imperio británico una segunda promesa sobre una tierra que no le pertenecía (antes incluso de arrebatárselo a los turcos, últimos dueños de ese territorio durante cuatro siglos): la Palestina de la Siria histórica. Esta legitimidad, imposible de reconocer, la ha impuesto Israel a lo largo de la historia mediante la guerra y la imposición, inspirado casi siempre por ese Dios atroz que, por otra parte, no ha dejado de castigarle, en más de una ocasión, con penas proporcionadas a sus inmensos crímenes… Se trata del relato, mítico y contrahecho, que la literatura bíblica ofrece al mundo con éxito sin par. Hay que destacar que esa legitimidad imposible, es decir, la ilegitimidad pretendida por los sionistas viene aflorando en el trabajo científico de los llamados “nuevos historiadores israelíes” que, al igual que muy serios arqueólogos, también israelíes, ya no admiten la manipulación. Al mito de la legitimidad histórica se añade el de la constitución, frente a los vecinos Estados árabes incultos y semisalvajes, de un Estado democrático de corte occidental, como obra ejemplar de los sionistas europeos, originarios en su mayor parte del Imperio ruso y la URSS. Un mito tan difícil de digerir como fácil de derrumbar, sobre todo si atendemos a la tensión y el estrés a que Israel somete al mundo debido a su explosiva excepcionalidad, ya que sus provocaciones e injerencias bélicas en la región amenazan con crisis que pueden resultar de un alcance dramático fatal. Porque no son sólo las elecciones periódicas ni el parlamento lo que define en realidad a un Estado como democrático, y menos cuando se trata de un Estado fanático de hecho (en la política) y teocrático de inspiración (por la historia). A la pretensión democrática se oponen, frontalmente, (1) la invasión, ocupación y pillaje de territorios de otros pueblos y otros Estados, con la práctica continuada de limpieza étnica, así como el rechazo a reconocer los derechos (como así hizo la ONU) de los 800.000 palestinos que abandonaron hogares y bienes en 1948-49, manu militari (la Nakba siempre presente) de resultas de la primera guerra árabe-israelí y del plan previsto por el primer Gobierno sionista de despoblación de las aldeas y ciudades palestinas, alterando inmediatamente los límites geográficos de la resolución de la Asamblea General; (2) la discriminación legal de los árabes israelíes; (3) la continua producción de legislación basada en la guerra y el “derecho de conquista”, así como la de carácter racista y de expolio sobre las poblaciones palestinas y sus recursos naturales y económicos, con estrangulación de Cisjordania y, más aún, de Gaza; (4) la violación sistemática de los Derechos Humanos en los territorios palestinos y las cárceles que encierran a miles de militantes; (5) las interferencias religiosas múltiples y decisivas, de partidos religiosos, ultras y xenófobos que imponen políticas incompatibles con una democracia ordinaria (laica); (6) el permanente desafío a la legalidad internacional, incluyendo numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad y la Asamblea General, no siendo menor el rechazo a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear, pese a disponer del arma atómica desde los años de 1960, pretendiendo mantenerse como la única potencia nuclear en Oriente Próximo; (7) el racismo declarado y práctico, con partidos y líderes que más se alinean con la tipología nazi que con la cultura o la espiritualidad judías; (8) la constitución de hecho de un sistema de apartheid en los territorios palestinos, que comporta la conversión de Cisjordania en bantustán, con el infamante muro que la cerca, y la asfixia física de Gaza, que son objetivos y políticas orientadas a la anexión de la Cisjordania y Jerusalén, con la proliferación, respaldada oficialmente, de asentamientos pirata de colonos y la continua humillación de la Autoridad Palestina resultado de los Acuerdos de Oslo de 1993; (9) la prolongada vigencia del estado de excepción y el predominio de un poder militar incontestado, configuradores de un régimen militar-policial; (10) las periódicas y demoledoras operaciones militares de represalia y castigo contra los militantes palestinos y las poblaciones civiles, como sucede con la Franja de Gaza. Frente a estos obstáculos, que tan radicalmente dificultan que Israel sea considerado un estado legítimo y democrático, éste exhibe como argumentario estructural que quienes luchan por su patria expoliada, oponiéndose al invasor y ocupante, son terroristas y que quienes en todo el mundo critican sus crímenes continuados, son antisemitas; y en esto le sigue, entre el fervor y la ignominia, casi todo el Occidente judeo-cristiano. (Fuente: Cuarto Poder / Autor: Pedro Costa Morata)



  • Movimiento de Liberación Nacional Vasco, fin del proceso histórico
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    09/05/2018
    (Texto bilingüe) Castellano Hemos titulado así el documento porque las diversas transformaciones que se han producido en el interior de la lucha de liberación nacional de clase de Euskal Herria apunta al fin del proceso, lo que quiere decir que ha desaparecido la unidad de objetivos y de estrategia que dio cuerpo al Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) a comienzos de la década de 1960. Más concretamente, que parte del MLNV ha abandonado esos objetivos, optando por otros totalmente diferentes. Hay muchos hechos que nos llevan a afirmar lo que hemos planteado en el primer párrafo: los ataques a los sectores que apuestan por la amnistía de los presos políticos, el impulso a los debates que llevan a la desestructuración del colectivo de presos políticos mediante el sálvese quien pueda; el respaldo dado a las fuerzas de seguridad del Estado dado por EHBildu tras los atentados de Barcelona; el abandono de la construcción nacional con el proyecto de los diversos «demos», que no es sino una forma pomposa de aceptar la partición institucional impuesta. Lo que marca el fin del proceso, su liquidación, es la disolución de la organización socialista revolucionaria para la liberación nacional ETA, después de un largo proceso de repliegue y desarme (no solo militar). Ha asumido la lógica del perdón y el deseo de que nada de esto hubiera ocurrido, pero si heredaron/heredamos «aquella violencia», la práctica de la autodefensa nacional y de clase apareció como necesidad histórica. A decir de Simone de Beauvoir «toda opresión genera un estado de guerra», en la defensa contra estas opresiones nació ETA y el MLNV. Aunque expresen que no desean que las generaciones venideras recojan un futuro de violencia, la continuidad de la opresión plantea la continua necesidad de la autodefensa, ya que «el pueblo desarmado siempre sufrirá opresión» y «solamente los pueblos mal organizados no pueden conseguir objetivos grandes». Hace solo cinco o siete años cualquiera de estos hechos hubiera creado tensiones insoportables en muchas áreas del MLNV. Ahora la férrea estructura de control de lo que puede leer la militancia oficial ha logra su aceptación. ¿Por qué? Porque la Izquierda Abertzale asume la lógica española, la del reformismo, la del euroimperialismo y la del capital. Es tal el contraste entre, por un lado, el último medio siglo de avance estratégico hacia una Euskal Herria euskaldun, socialista, antipatriarcal, independiente y unificada y, por otro lado, la aceptación de la lógica de la explotación española que se expresa actualmente, que la dirección del reformismo abertzale tiene que ofrecer una alternativa que justifique semejante giro al orden. ¿Qué se propone a cambio? EH Bildu busca la «unidad estratégica» con el PNV para avanzar junto con otras fuerzas sociales y políticas de Nafarroa e Iparralde hacia la Euskal Herria de las «tres velocidades», es decir, los procesos de acercamiento lento, parlamentario, y siempre legal, de los tres territorios creando una Comunidad estatal vasca. ¿Y Sortu? Desde la perspectiva de la praxis revolucionaria, Sortu no existe. Nos explicamos: la verdadera «unidad estratégica» de la burguesía vasca con el Estado español y francés; los datos crecientes que indican que se está agotando la corta y superficial recuperación económica que ha enriquecido aún más a la clase dominante; el empeoramiento de las condiciones de vida del pueblo trabajador; el ahondamiento de las crisis estructurales que pudren las bases del Estado español y que explica por qué y para qué se ha aplicado el 155; la intensificación de la guerra lingüístico-cultural; la impunidad de las fuerzas represivas –esas a las que loa EH Bildu en su Declaración de los Diputados españoles– y el endurecimiento y ampliación de las persecuciones; el caos internacional fríamente provocado por la Administración Trump, esa a la que felicitó EH Bildu; los datos que demuestran que no se ha acabado la crisis mundial iniciada en 2007 y que puede agravarse… Lo que ahora es el núcleo de la izquierda abertzale pasa de ser el principal promotor del proceso a ser su antagónico, asegurando la continuidad del proyecto reformista con el que se sustituye el históricamente revolucionario. Y preguntamos ¿Qué dice Sortu antes esto? Sortu no dice ni hace nada sistemático, continuado y radical contra un presente y un futuro terrible, excepto actos puntuales y muy breves como, por ejemplo, el del centenario de la revolución rusa de 1917, que no podía faltar, y apenas nada más. Sortu deja el grueso de la imprescindible formación teórico-política en manos de Iratzar, Gara. Txalaparta, EH Bildu (Alternatiba)… y así va retrocediendo la conciencia socialista en la militancia que aún sigue en Sortu. Han liquidado el proceso de liberación nacional y social. Amplios sectores de la izquierda abertzale se sienten como si estuvieran chapoteando en el pantano del institucionalismo español, sin objetivos claros a los que dirigirse. Hay que hablar radicalmente claro. Hay que llamar a las cosas por su nombre, descubrir las contradicciones, explicarlas con paciencia y efectividad pedagógica según los niveles de conciencia del pueblo. El silencio o la demagogia reformista pese a su palabrería pomposa refuerzan al poder dominante. La verdad siempre es revolucionaria, no decirla siempre es reaccionario. Pero el problema del reformismo abertzale es mucho más grave: no quiere saber la verdad, no quiere profundizar en las contradicciones por lo que le es imposible saber qué es la realidad y como revolucionarla. Sin embargo, practicar la verdad es más urgente que nunca antes. Lo es porque el capitalismo no tiene otra solución a su crisis que no sea la de masificar la injusticia; porque el reformismo es un fiasco; y porque desde la izquierda nacionalista española se multiplican los cantos de sirena para, en aras de una unidad supranacional, intentar dirigir desde el Estado español las luchas de liberación de las naciones oprimidas por el mismo Estado. La propia reaparición de la lucha de clases en la escena de la história vuelve a dejar al reformismo como inútil en su parlamentarismo legal, y aunque intenten vehiculizar las luchas a los despachos estas reaparecen, en los últimos meses las luchas estudiantiles, las reivinidicaciones de las mujeres y las movilizaciones feministas más masivas de las últimas decadas en torno al 8M y la sentencia contra «la manada», las también masivas movilizaciones de los jubilados en defensa de sus pensiones y de las de sus hijas, la reaparición de luchas económicas a nivel sindical, las movilizaciones por los chavales de Altsasu, encarcelados más de 500 días tras las provocaciones de las fuerzas de ocupación… La lucha siempre desborda al reformismo sacando a la luz con su radicalidad la necesidad de una alternativa que responda a su realidad. Este fin del proceso histórico afecta también a los sectores que en los últimos años hemos trabajado en la reconstrucción del MLNV, tarea titánica que hasta el momento no ha sido posible realizar y que aparece como un trabajo de largo alcance. Es necesario construir y organizar un nuevo proceso que vertebre, en este siglo XXI, al pueblo trabajador vasco actual en la lucha contra la opresión de clase, nacional y de género, nudo gordiano que no se ha conseguido desatar en los últimos sesenta años. La creación de una nueva estrategia revolucionaria es la principal tarea a desarrollar en los próximos tiempos .Aunque como Aurrerantz hemos cumplido una etapa creemos que la aceptación de la estrategia reformista nos lleva al desastre y que en la medida que construyamos organizaciones y movimientos revolucionarios avanzaremos para desatar ese nudo que nos ahoga. La rebelión es necesaria para los pueblos que oprimidos. Es hora de organizarse. ¡Socialismo e independencia! Aurrerantz   Euskera Halako izenburua jarri diogu dokumentuari, Euskal Herriko nazio eta klase askapenerako mugimenduaren barnean izandako eraldaketek prozesuaren amaiera adierazten baitigute. Horrek esan nahi du, 60ko hamarkadaren hasieran, Euskal Nazio Askapenerako Mugimendua (MLNV-ENAM) gorpuzturiko helburu zein estrategia bateratuak desagertu egiten direla, zehazkiago, MLNV-ENAMeko zati batek uko egin diela orduko helburuei, eta guztiz desberdinak diren xedeen aldeko hautua egin duela. Egitate ugarik baieztatzen digute aurreko paragrafoan adierazitakoa: preso politikoen amnistia aldarrikatzen duten sektoreen aurkako erasoak, preso politikoen kolektiboa desegituratzeko asmoz bultzatutako eztabaidak, nork bere buruaren onurari begirako metodoa erabiliz; Bartzelonako atentatuen aurrean EH Bilduk estatuko segurtasun-indarrei eskainitako babesa; «demos» deiturikoei buruzko proiektuaz baliaturik nazio eraikuntza bertan behera uztea, hau da, inposaturiko zatiketa instituzionala onartzeko hotsandiko modu bat besterik ez. ETA, nazio askapenaren aldeko erakunde sozialista eta iraultzailearen desegitea da, zinez, prozesuaren amaiera, bere likidazioa, markatzen duena, atzera-egiteko eta desarmatzeko prozesu luzea burutu ondoren, eta ez soilik maila militarrean. Barkamenaren logika onartu eta «oxala ez balitz halako ezer inoiz gertatu» adierazi egin du, alabaina, bahiz eta «indarkeria hura» herentzian jaso zuten/genuen, nazio eta klase autodefentsaren praktika agertu zitzaigun premia historiko gisa. Simone de Beauvoir-ek zera zioen: «zapalkuntza orok gerra-egoera eragiten du», eta aintzat eduki beharra dago ETA zein MLNV-ENAM halako zapalkuntzei aurre egiteko sortu egin zirela. Datozen belaunaldientzat indarkeriazko etorkizunik nahi ez dutela adierazi badute ere, zapalkuntzak bere horretan dirau, eta horrek autodefentsaren beharra planteatzen du, izan ere, «herri desarmatua, betirako zapaldua» eta «solik gaizki antolatuta dauden herriek ez dute maila handiko helbururik lortuko». Duela bost edo zazpi urte goian aipaturiko edozein egitatek tentsio jasanezinak eragingo zituzkeen MLNV-ENAMeko esparru askotan. Gaur egunean, ordea, militantzia ofizialak halakoak onartu egiten ditu, irakurtzen duenaren inguruko kontrol hertsia ezarri zaiolako. Zergatik? Bada, Ezker Abertzaleak espainiar logika bere egin duelako, erreformismoaren, euroinperialismoaren eta kapitalaren logika bera. Euskal Herri euskalduna, sozialista, antipatriarkala, independentea eta batua izan zen azken mende-erdiko aurrerakuntza estrategikoa, hala ere, hain da handia estrategia horren eta egungo espainiar esplotazioa onartzen duen logikaren arteko kontrastea, ezen erreformismo abertzalearen zuzendaritzak, ordena aldera emandako bira justifikatzearren, alternatiba bat eskaini behar izan baitu. Zer eskaintzen du EH Bilduk trukean? Nafarroa eta Iparraldeko indar sozial eta politiko batzuekin batera EAJrekiko «batasun estrategikoaren» bila dabil, «hiru abiadurako» Euskal Herriaren bidean aurrera egite aldera, hau da, hiru lurraldeak hurbiltzeko prozesu geldoak maila parlamentarioan eta betiere legearen barruan, euskal estatuko komunitatea eratzeko helburu duena. Baina Sortu zer? Praxi iraultzailea kontuan izanda Sortu ez da existitzen. Honatx horren azalpena: euskal burgesia eta espainiar eta frantses estatuen artekoa da benetako «batasun estrategikoa»; geroz eta datu gehiagok erakusten dutenez, amaitzear dago klase menperatzailea gehiago aberastu duen azaleko susperraldi ekonomiko laburra; herri langilearen bizi baldintzek okerrera egin dute; espainiar estatuko oinarriak usteltzen dituzten egiturazko krisiak handiagotu egin dira, 155. artikulua aplikatzeko zergatia haietan datzalarik; gerra linguistiko-kulturala areagotu egin da; indar errepresiboen inpunitatea –EH Bilduk bere espainiar Diputatuen Adierazpenean goraipatzen dituen berberak– eta jazarpenak gogortu eta gehiagotu egin dira; Trump administrazioak hotz-hotzean sortutako nazioarteko kaosa, EH Bilduk zoriondu zuen berbera; 2007an hasitako munduko krisialdia amaitu gabe egoteaz gain, larriagotu egin daitekeela, datuek adierazten diguten bezala… Ezker abertzaleko oraingo guneak, sustatzaile nagusia izanik, prozesuaren aurka agertu duen jarrera, era horretara, historikoa zuen proiektu iraultzailearen ordez, proiektu erreformistaren jarraipena bermatzea erabaki du. Hurrengo galdera hau luzatzen dugu: zer dio Sortuk horren inguruan? Sortuk ez du orainaldiaren eta etorkizun izugarriaren kontrako ezer aipatzen, eta ez du sistematikoa, etengabekoa eta erradikala den ezer egiten, noizean behingo ekintza labur batzuk izan ezik, kasu baterako, 1917ko Errusiako iraultzaren mendeurrenari buruzkoa, horretan ezin zuen hutsik egin, baina ezer gutxi. Prestakuntza teoriko-politikoaren zatirik handiena Iratzar, Gara, Txalaparta, EH Bildu (Alternatiba) eta enparauen esku uzten du, horrenbestez, atzerapauso nabarmena eragiten dio oraingo militanteen kontzientzia sozialistari. Bestalde, nazio eta gizarte askapenerako prozesua likidatu egin dute. Ezker abertzaleko sektore ugari sentitzen da espainiar instituzionalismoaren urtegian plisti-plasta egingo balu bezala, kontuan hartzeko moduko helburu argirik gabe. Argitasun osoz hitz egin beharra dago. Gauza bakoitzari dagokion izena jarri behar zaio, kontraesanak aurkitu, pazientziaz eta eraginkortasunez azalpen pedagogikoa emateko, betiere, herriaren kontzientzia mailak aintzat hartuta. Isiltasunak nahiz demagogia erreformistak indar handiagoa ematen diote botere menperatzaileari, hotsandiko erretolika erabiltzen badu ere. Egia beti da iraultzailea, eta egia ez esatea beti da erreakzionarioa. Dena dela, erreformismo abertzalearen arazoa askoz ere larriagoa da: ez du egia jakin nahi, eta ez du kontraesanetan sakondu nahi, hortaz, ez dago jakiterik zein den errealitatea, ez eta, iraultzaile bihurtzeko modua ere. Hala eta guztiz ere, inoiz baino premiazkoagoa da egiaz jardutea. Izan ere, injustiziaren masifikazioa da kapitalismoak bere krisiari ematen dion irtenbide bakarra; alde batetik, erreformismoa iruzur hutsa delako; eta bestetik, ezker nazionalista espainiarrak batasun supranazionalaren aldeko sirena-kantuak biderkatzen dituelako, espainiar estatuko nazio zapalduen askapenerako borrokak estatutik bertatik zuzentzen saiatzeko. Historiaren eszenatokian klase borroka berragertu izanak alferrikako elementu gisa utzi du erreformismoaren parlamentarismo legala berriro ere, eta nahiz eta borrokak bulegoetara bideratzeko ahaleginak egin, azken hileotan agertu egin dira berriz, hala nola, ikasleen borrokak, emakumeen aldarrikapenak eta, M8a dela eta, azken hamarkadotan antolaturiko mobilizaziorik masiboenak, bai eta, «la manada» izenekoaren kontrako epaia ere, modu berean, beraien eta seme-alaben pentsioen defentsan jubilatuek egiten ari diren mobilizazio masiboak, sindikatuen borrokaldi ekonomikoen berragertzea, Altsasuko neska-mutilen aldeko mobilizazioak, 500 egun baino gehiagotan espetxeratuak, indar okupatzaileen probokazioak direla medio… Borrokak beti gainditu egiten du erreformismoa eta, bere erradikaltasunez, errealitateari erantzuten dion alternatiba baten premia azaleratzen du. Era berean, honako prozesu historiko honen amaierak eragina du MLNV-ENAM berreraikitzeko azken urteotan lan egin dugun sektoreongan, zeregin titanikoa eta irismen handiko lanketa izaki, gaur egun gauzatu gabe geratu dena. Beharrezko da prozesu berri bat eraiki eta antolatzea, XXI. mende honetan, oraingo Euskal Herri langilearen klase, nazio eta genero zapalkuntzaren kontrako borroka egituratzen duen prozesua, hain zuzen, horixe baita azken hirurogei urteetan askatu gabe geratu den gordiar korapiloa. Estrategia iraultzaile berria garatzea da etorkizun hurbilean dugun erronka nagusia. Aurrerantz taldearen iritzirako, etapa bat bete badugu ere, estrategia erreformista onartu izanak hondamendira garamatza, beraz, baldin eta erakunde nahiz mugimendu iraultzaileak eratzeko gai bagara, aurrera egiteaz gain, itotzen gaituen korapilo hori askatzeko aukera izango dugu. Matxinatzea da herri zapalduen ezinbesteko premia bat. Antola gaitezen behingoz! Sozialismoa eta independentzia! Aurrerantz (Fuente: La Haine)



  • Diez predicciones de Carlos Marx que definen el siglo XXI
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    09/05/2018
    Cada vez que suenan las alarmas de una crisis económica, se disparan las ventas de los libros de Carlos Marx. Y es que pocos como este pensador alemán del siglo XIX entendieron el funcionamiento del capitalismo y sus consecuencias para la humanidad. Por más que la maquinaria hegemónica ha intentado rebatir sus análisis y decretar la muerte de las ideas a las que dedicó su vida, el marxismo resiste la prueba del tiempo y confirma su validez no solo como método para entender el mundo, sino como herramienta para transformarlo. Cuando se cumplen dos siglos de su nacimiento, Granma comparte diez predicciones de Marx que marcan el ritmo del siglo XXI.
    1. LA CONCENTRACIÓN Y CENTRALIZACIÓN DEL CAPITAL
    En El Capital, su obra cumbre, Marx define el método de reproducción de las riquezas en el capitalismo y predice su tendencia a concentrarse y centralizarse. Si el primer aspecto se refiere a la acumulación de la plusvalía –el extra del trabajo de los obreros del que se apropia el dueño–, el segundo término consiste en el aumento del volumen del capital como consecuencia de la fusión de varios capitales en uno, casi siempre como resultado de las quiebras o las crisis económicas. Las implicaciones de este análisis son demoledoras para los defensores de la capacidad de la «mano ciega del mercado» de distribuir las riquezas. Como predijo Marx, una de las características del capitalismo en el siglo XXI es la creciente diferencia entre ricos y pobres. Según el último informe de Oxfam, el 82 % de la riqueza mundial generada durante el año 2017 fue a los bolsillos del 1 % más rico de la población, mientras el 50 % más pobre –3 700 millones de personas– no recibió nada de dicho crecimiento.
    1. LA INESTABILIDAD DEL CAPITALISMO Y LAS CRISIS CÍCLICAS
    El filósofo alemán fue uno de los primeros en comprender que las crisis económicas no eran un error del sistema capitalista, sino una de sus características intrínsecas. Aún hoy se intenta vender una idea distinta. Sin embargo, desde el crash bursátil de 1929 hasta la crisis de los años 2007 y 2008, hay una línea clara de comportamiento que sigue las pautas trazadas por Marx.  De ahí que incluso los magnates de Wall Street terminen recurriendo a las páginas de El Capital para encontrar algunas respuestas.
    1. LA LUCHA DE CLASES
    Quizá una de las ideas más revolucionarias del marxismo fue su comprensión de que «la historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases», como se lee en el Manifiesto Comunista escrito por Marx y Federico Engels en 1848. Esa tesis puso en crisis el pensamiento liberal. Para Marx, el Estado capitalista es una herramienta más de la clase hegemónica para dominar al resto, al tiempo que reproduce sus valores y su propia clase. Siglo y medio después, aún las luchas sociales se libran entre el 1 % que domina los hilos del poder y el otro 99 %.
    1. EL EJÉRCITO INDUSTRIAL DE RESERVA
    El capitalista, de acuerdo con Marx, tiene la necesidad de mantener bajos los salarios para ganar productividad. Eso lo puede lograr siempre que haya algún otro trabajador esperando por ocupar el lugar de aquel que se niegue a aceptar las condiciones. A eso lo llamó «Ejército industrial de reserva». Aunque las luchas sociales y sindicales desde el siglo XIX hasta nuestros días han cambiado parte de ese escenario, sobre todo en las naciones desarrolladas, la búsqueda de bajos salarios sigue siendo una constante del sector empresarial. Durante el siglo XX las grandes compañías manufactureras de Europa y Estados Unidos migraron a Asia en busca de una fuerza de trabajo calificada y dispuesta a cobrar menos. Aunque gobiernos recientes intenten hacer ver una supuesta pérdida de puestos de trabajo en ese proceso, como ocurre con la administración de Donald Trump en Estados Unidos, lo cierto es que las compañías lograron mantener sus altas tasas de crecimiento gracias a la explotación de esa mano de obra barata. Respecto a los salarios, estudios actuales demuestran que su poder adquisitivo, en términos de lo que realmente se puede comprar y no de su valor nominal, lleva cerca de 30 años descendiendo en los países occidentales. Y esa brecha es aún más grande entre los ejecutivos y los empleados rasos. Según un artículo reciente de la revista británica The Economist, mientras que en las últimas dos décadas el sueldo de los trabajadores en países como Estados Unidos se ha estancado, el salario de los máximos ejecutivos ha aumentado significativamente: han pasado de cobrar 40 veces más que el promedio a embolsarse 110 veces más.
    1. EL PAPEL NEGATIVO DEL CAPITAL FINANCIERO
    Si bien Marx detalla los mecanismos de explotación inherentes al proceso de acumulación del capital, es especialmente crítico con el capital financiero, aquel que no tiene un referente directo material en la economía, sino que se crea de manera «ficticia» como puede ser un pagaré o un bono de deuda. En su época no se podía pensar siquiera en el nivel de desarrollo que alcanzaría este sector de la economía en la modernidad, gracias al uso de computadoras para llevar a cabo transacciones financieras a la velocidad de la luz. La especulación y la elaboración de complejos mecanismos financieros –como los llamados «subprime», que desataron la crisis del 2007-2008– son en la actualidad una dura confirmación de las preocupaciones de Marx.
    1. LA CREACIÓN DE NECESIDADES FALSAS
    El siglo XIX no había visto aún la aparición de la avalancha de propaganda comercial en la radio y la televisión, ni mucho menos los mecanismos modernos para personalizar los mensajes publicitarios en internet, pero ya Marx advertía la capacidad del sistema capitalista para generar enajenación y necesidades falsas entre las personas. «La extensión de los productos y las necesidades se vuelve una especie de calculada y confabulatoria servidumbre a sofisticados apetitos imaginarios, inhumanos e innaturales», predijo Marx hace más de 150 años. En el mundo actual los teléfonos se vuelven obsoletos en algunos meses y la publicidad se encarga de convencer a los usuarios de comprar el siguiente modelo. Entretanto, los equipos electrodomésticos vienen con obsolescencia programada para dejar de funcionar a los pocos años y crear la necesidad de renovarlos.
    1. LA GLOBALIZACIÓN
    «Impulsada por la necesidad de mercados siempre nuevos, la burguesía invade el mundo entero. Necesita penetrar por todas partes, establecerse en todos los sitios, crear por doquier medios de comunicación», aseguraron Marx y Engels en el Manifiesto Comunista. Su retrato de la globalización de los mercados, acompañada por la imposición de una cultura determinada por el consumo, no podría ser más exacto.
    1. EL PROTAGONISMO DE LOS MONOPOLIOS
    Al mismo tiempo, esa tendencia se acompaña con la creación de monopolios transnacionales. Si bien la teoría económica liberal clásica asumía que la competencia mantendría la variedad de propietarios, Marx fue un paso más allá e identificó la tendencia del mercado a fusionarse sobre la ley del más fuerte. Grandes conglomerados de medios de comunicación, compañías telefónicas y petroleras son algunos de los ejemplos actuales del proceso descrito por el marxismo.
    1. LA TENDENCIA SUICIDA DEL CAPITALISMO
    «Todo lo que es sólido se desvanece en el aire», resulta una de las reflexiones más preclaras sobre el capitalismo en el Manifiesto Comunista. Marx y Engels comprendieron la naturaleza creativa y al mismo tiempo autodestructiva del capitalismo, en el que la búsqueda de productividad a cualquier precio impone un ritmo inhumano de producción y consumo. Es precisamente esa tendencia la que tiene en la actualidad al borde del colapso a nuestro planeta. Es una realidad científicamente demostrada el impacto del hombre en el aumento de la temperatura global, aunque algunos presidentes, como el de Estados Unidos, continúen negándolo.
    1. LA CAPACIDAD REVOLUCIONARIA DE LOS EXPLOTADOS
    El impacto mayor de Marx en la historia no fue su profundo análisis sobre las contradicciones del capitalismo, sino su llamado a construir un nuevo tipo de sociedad: el comunismo. Su mensaje de que las clases explotadas tienen la capacidad de revelarse de la opresión y la inequidad cambió para siempre el siglo XX e inspiró revoluciones en Rusia, China, Vietnam y Cuba, entre otros países. Su llamado a la unidad de las clases explotadas mantiene plena vigencia en el XXI. (Fuente: Granma / Autor: Sergio Alejandro Gómez)



  • 200º aniversario del nacimiento de Marx: Solo el marxismo puede explicar y transformar los males sociales del siglo XXI
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    05/05/2018
    El 5 de mayo de 1818, nació en Tréveris, Alemania, la persona que, como ningún otro, explicó los mecanismos internos de las sociedad capitalista y que sentó las bases para su transformación política: Carlos Marx. Carlos Marx aportó al mundo no sólo el análisis concreto de la anatomía del sistema capitalista, en especial de la forma en que opera la explotación de clase a la manera moderna, la explotación de trabajo asalariado, la extracción de plusvalía; sino que también elaboró un método de análisis social, el materialismo histórico, aplicable a la compresión de la historia humana presente, pasada y futura;  y una doctrina política, el socialismo científico, que no es otra cosa que el programa consecuente de la clase obrera para la transformación revolucionaria de la sociedad con el objetivo de que algún día desaparezca toda explotación de una mayoría por una minoría. Aplicando a la vida de Marx el propio método que él elaboró,  el materialismo histórico, tenemos que decir que su obra y su vida son producto de su tiempo. Nació en el momento justo en que Europa daba el salto a la sociedad industrial capitalista, uno de cuyos productos fue la generalización de relaciones producción capitalista y el surgimiento masivo de la clase obrera. Comprender, explicar y proponer una alternativa a los problemas sociales de su tiempo, es a lo que Marx dedicó su vida. En la medida en que esa sociedad capitalista industrial, desde Europa, se ha impuesto al resto del mundo, en un proceso maravillosamente descrito en El Manifiesto Comunista, mecanismo que todavía funciona bajo la globalización neoliberal, el método y los conceptos propuestos por Carlos Marx, tomaron carácter universal y siguen vigentes. Desenmascaró el engaño de relación obrero-patronal como una relación entre iguales En la medida en que el capitalismo no establece mecanismos jurídicos que impongan la explotación de clase, la relación social de producción, entre obreros y patrones, da la apariencia de ser una relación entre iguales, en la que se hace creer al trabajador que vende su trabajo por su valor y que el capitalista compra ese trabajo de acuerdo a las reglas del mercado. El trabajador tiene la impresión, falsa, de que vende su fuerza de trabajo como si vendiera mandarinas, y que el patrón es un comprador como cualquier otro. Carlos Marx fue el primero que desenmascaró esa mentira, mostrando cómo el trabajador asalariado ha sido despojado de los medios de producción o de subsistencia, que lo obliga a vender su fuerza de trabajo por un salario. Que en ese proceso, el capitalista paga el valor o menos de la fuerza de trabajo, pero saca de ella un producto o valor adicional, la plusvalía, que es la que se queda para sí, y que constituye la base de la ganancia. Explicando esto, llegó a la esencia del problema de la economía capitalista y sus crisis: la contradicción creciente entre una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más individual de los frutos de ese trabajo social. Ese solo aporte haría que el nombre de Carlos Marx mantuviera una gran vigencia, ya que importantes sectores de la clase trabajadora sigue padeciendo la alienación de no comprender cómo realmente el sistema les explota, siendo víctimas de las ideologías que buscan explicar las desigualdades en la cultura, la educación y otros factores secundarios. El materialismo histórico, el método del marxismo Desentrañando el mecanismo pérfido del sistema capitalista, Carlos Marx y Federico Engels dieron con el método correcto para comprender el funcionamiento de todas las sociedades y su historia. Hasta ellos, la historia de la sociedad humana parecía o un todo caótico, o el producto de los actos de grandes personalidades individuales cuyos caracteres sicológicos parecían repetirse cíclicamente. Ellos pusieron orden señalando que la sociedad humana, como todos los seres vivos, se relaciona con la naturaleza para sobrevivir y reproducirse. Lo que nos ha distinguido de los animales es que, en la producción de sus medios de vida, la sociedad ha construido una cultura (incluyendo técnicas, conocimientos, organización social y costumbres) que evolucionan con el tiempo. Y que a partir de cierto grado de desarrollo (la civilización) las relaciones sociales de producción condujeron a la escisión en clases sociales. Donde una clase dominante controla y explota la otra, y que para ello se sirve de un aparato que garantiza ese control, el estado, que incluye gobierno, fuerzas armadas, funcionarios, impuestos, leyes. Marx probó la existencia de una íntima relación entre las relaciones sociales de producción (economía y sociedad) y la parte jurídica, política, ideológica y cultural de la sociedad. No se puede explicar una sin la otra, lo que quedó sintetizado en la frase del Manifiesto Comunista: “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases”. La clase obrera consciente y organizada en partido, puede liberar a la humanidad de toda explotación y opresión En el Manifiesto Comunista, obra genial de Marx y Engels que todos los trabajadores deberían leer, definen en un pie de página a la clase de los explotados modernos como aquellos que han sido despojados de todo medio de producción propio lo que los obliga a vender su fuerza de trabajo por un salario para poder vivir. Esa definición diáfana extiende la clase trabajadora más allá de los límites de los obreros de la industria, en que algunos han querido encasillarla. Otro aporte clave, para un siglo XXI en que muchos caen en la trampa de creer que un régimen con partidos y elecciones regulares, y un poquito de “libertad de prensa”  constituyen la forma en que podemos resolver los problemas sociales, la afirmación de Marx y Engels de que cualquier forma de gobierno capitalista, aún el más “democrático”, no es otra cosa que el administrador de los intereses del conjunto de la burguesía. Allí también se describen dos procesos, uno respecto a que la liberación de la clase trabajadora moderna al liquidar la explotación capitalista no necesitará imponer otro sistema de explotación de clases, por ello abrirá el camino a la desaparición de toda forma de opresión y explotación, la sociedad comunista. El otro proceso es el de la formación de la conciencia de la clase trabajadora que, del individualismo egoísta, se eleva a la conciencia en sí cuando comprende que debe actuar en conjunto con sus hermanos de clase para la defensa y mejora de sus condiciones laborales, y se organiza en sindicatos. Pero la forma superior de conciencia, es la que se obtiene al comprender que toda lucha sindical solo permite victorias efímeras, y que la única manera de vencer la explotación capitalista es organizarse en partido, para tomar el poder y realizar las transformaciones históricas necesarias para liberar a la humanidad de las miserias del capitalismo. Ese objetivo supremo del programa político del Manifiesto, la liberación frente a toda forma de explotación, es el que frecuentemente es traicionado por los reformistas de toda laya para tratar de sostener el capitalismo con algunos retoques. Ahí es donde se traza la línea divisoria entre reforma y revolución en el presente. El mundo es cada vez más capitalista La sociedad analizada por él ha cambiado algunas formas, pero su médula sigue siendo la misma. Nunca el mundo ha sido tan capitalista como ahora, a inicios del siglo XXI. Nunca como hoy, ni siquiera en tiempos de Marx, todos los países y regiones del planeta estuvieron regidos bajo un mismo sistema de explotación, para beneficio de un puñado de personas. La crisis social que remece las antes sólidas economías europeas y norteamericana, sólo puede explicarse recurriendo a lo descrito en El Capital, respecto a las crisis capitalistas y los ciclos económicos, y a la absurda racionalidad de una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más egoísta de la riqueza. La crisis humanitaria que sumerge en la miseria más abominable a centenares de millones de personas en todo el mundo que, en última instancia, explica las grandes migraciones que caracterizan este inicio de siglo, tiene su razón de ser en el saqueo imperialista de los recursos naturales de los países de Asia, África y América Latina por 200 transnacionales controladas desde 7 países. Las guerras civiles y las invasiones extranjeras que se abaten desde Libia a Afganistán, pasando por Palestina, Líbano, Siria e Iraq, sólo se explican por el afán de petróleo de un puñado de empresarios con poder sobre la vida y la muerte de millones de gentes, con el único objeto de saciar el inacabable deseo de lucro capitalista. Otro tanto podríamos decir de la triste historia de los países del centro de África, que han tenido la desgracia de ser ricos en minerales. Hasta las crisis que remecen las economías de países con gobiernos independientes o “progresistas”, que intentan o han intentado actuar soberanamente frente a al imperialismo norteamericano, ya se trate de Venezuela, Ecuador, Brasil o Argentina, sólo es comprensible por la afectación que producen las fluctuaciones a la baja de los precios de las materias primas, que producen crisis presupuestarias y luchas políticas por el control del estado y de la renta nacional, entre las burguesías y sus partidos de derecha, y los gobiernos reformistas, que intentan sostener algo de sus programas sociales redistributivos en que sustentan sus  proyectos políticos. No es una crisis de la “modernidad”, es una crisis del capitalismo Contrario a lo que han pretendido teorías sociales postmodernas irracionalistas no se trata de la “crisis de la modernidad”, entendiendo por ello una supuesta crisis de la “razón”, con lo cual el “marxismo” y el “liberalismo” no serían más que caducos “metarrelatos”. Se trata de una crisis del sistema capitalista, como lo explicó Marx hace 150 años. La supuesta crítica de la “modernidad”, desde diversos autores, pretende lograr patente de revolucionaria y “alter”, frente al sistema, pero al final es una elucubración teórica que, si bien denuncia los males del capitalismo, no es capaz de presentar una verdadera salida, pues desprecia por igual a la clase trabajadora y al socialismo, mostrando su verdadera cara de escepticismo pequeñoburgués. Contrario a los que alegan otros, no nos encontramos inmersos en una sociedad “postcapitalista”, en la que las contradicciones sociales del capitalismo habrían sido superadas y estaríamos ante algo completamente nuevo. No es cierto, la sociedad actual es más capitalista que nunca y su voracidad de plusvalía es cada vez mayor y las consecuencias de esta explotación ya no sólo causan estragos a la humanidad, sino también a la naturaleza. El sujeto histórico no ha muerto: nunca hubo tantos obreros asalariados Hay quienes pretenden que “ha muerto el sujeto histórico” que debía llevar a cabo las transformaciones revolucionarias del socialismo, la clase trabajadora. Según ellos, deslocalización industrial promovida por la globalización neoliberal y el creciente ejército de millones de desempleados, indicarían el final de la clase obrera industrial. También aducen que los “nuevos movimientos sociales” (indígenas, mujeres, étnicos, lgtbi, etc.) y su creciente protagonismo en la defensa de sus derechos serían los actores que han reemplazado a la clase trabajadora. Por ello, supuestamente el socialismo como doctrina política de la clase obrera habría perdido vigencia y con ello Marx. Afirmamos tajantemente que el proceso que se vive es todo lo contrario a lo afirmado por esas voces escépticas y negativas: nunca como hoy ha habido tanta gente sometida al trabajo asalariado, expropiada de toda otra forma de propiedad, ni de otra forma de sustento que no sea mediante la venta de su fuerza de trabajo, nunca ha sido tan grande el “ejército industrial de reserva” (como lo llamó Marx), necesario para abaratar los salarios. La gran mayoría los indígenas que luchan por sus comunidades y sus tierras son a su vez obreros agrícolas o mineros, y es en el sindicato y la empresa donde han aprendido a luchar por sus derechos, a organizarse e identificar al enemigo, que lo es el enemigo de la clase obrero: el capital agroindustrial, el capital minero transnacional o los especuladores inmobiliarios, todos ellos miembros de la burguesía que regenta el sistema capitalista estatal en alianza con capitales internacionales. Muchas de las mujeres que luchan por sus derechos, en organizaciones feministas o movimiento de mujeres, han pasado por la escuela del trabajo asalariado, o buscan un empleo, y en eso han hecho conciencia del trato desigual que la sociedad les brinda por su género, así como han sufrido el acoso, la violencia y la discriminación. En esa lucha, las mujeres combatientes, conocen quiénes son sus enemigos, los mismos enemigos de la clase trabajadora: sectores conservadores de la clase dominante, sus partidos y sus iglesias. Y también conocen a sus aliados, pese a que no son siempre completamente consecuentes, los sindicatos y partidos de izquierda. Así podríamos seguir señalando otros sectores discriminados por la sociedad capitalista patriarcal, pero lo importante es resaltar que el ataque a los derechos de esos sectores tiene que ver con una sociedad en que la clase dominante no se limita a la mera explotación económica, sino que ataca permanentemente los derechos democráticos y sociales, porque teme perder sus privilegios. Por ende, la única forma de defender los derechos de todos los sectores, es la unidad dela clase trabajadora bajo un programa político que sume las reivindicaciones colectivas y particulares. Programa cuyo norte sea un gobierno obrero y popular que se proponga sistemáticamente sustituir la explotación de clase por una producción y apropiación colectiva de la riqueza social. La construcción de ese partido con ese programa sigue siendo la parte débil de la sociedad del siglo XXI, por ello no hemos superado las condiciones históricas descritas por Carlos Marx, ni su conceptualización teórica, ni su método, ni su programa político. (Fuente: Rebelión / Autor: Olmedo Beluche)



  • EEUU vs Nicaragua: desinformación y Guerra No Convencional
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    01/05/2018
    Con un saldo de unos 30 muertos y varias decenas de heridos, los recientes disturbios en Nicaragua y la correspondiente campaña desinformativa demuestran una vez más la forma en que Estados Unidos impulsa sus planes subversivos en la región. A partir de la reforma al sistema de seguridad social decretada por el Gobierno, comenzaron algunas protestas de la ciudadanía que llegaron a niveles nunca vistos en muchos años en la nación centroamericana, y que de inmediato fueron aprovechados por la derecha nicaragüense y sus patrocinadores en el exterior para desestabilizar al país. Bandas delictivas atacaron ambulancias, comercios, autos, instituciones oficiales, viviendas familiares y espacios públicos, lo que creó pánico y provocó una cadena de hechos desestabilizadores en esa nación, una de las menos violentas de la zona. A pesar de que las autoridades de Managua decidieron echar atrás estas medidas, las manifestaciones continuaron, pero con un nivel de coordinación que reveló una posible “asistencia” externa. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, condenó el 24 de abril lo que denominó “la violencia política repugnante” empleada por la policía, mientras los principales medios de prensa estadounidenses aseguraban que los manifestantes exigían la renuncia del presidente Daniel Ortega. Las declaraciones de Sanders tuvieron lugar un día después de que el Departamento de Estado ordenara abandonar el país al personal diplomático no imprescindible y sus familiares en Managua. Con esta medida, la administración del presidente Donald Trump pretende magnificar la gravedad de la situación en Managua y otras ciudades de ese país, y presionar a sus aliados y socios para que adopten medidas similares con el fin de aislar al Gobierno de Ortega. A juicio del diario The Miami Herald, la evacuación de la mayor parte del personal de la sede estadounidense -algo que la Casa Blanca no hizo ni siquiera durante la guerra de los años 80- es una señal de que Washington considera que la situación allí es 'peligrosamente inestable'. De forma casi simultánea, sectores de la ultraderecha en el Congreso norteamericano, en particular representantes de Florida, reactivaron sus planes contra Ortega y revitalizaron el proyecto de ley Nica Act. Dicho proyecto condiciona cualquier financiamiento estadounidense al Gobierno nicaragüense a la implementación de “reformas democráticas” en correspondencia con los intereses hegemónicos de Estados Unidos. Al mismo tiempo, legisladores pidieron al Departamento de Estado, a la Casa Blanca, al Congreso y a los países aliados “que se mantengan en absoluta solidaridad” con los nicaragüenses y contra las autoridades locales. A través de las redes sociales, sitios digitales “alternativos” vinculados a las protestas y medios de prensa de la derecha local, los organizadores de este operativo destinado a subvertir el orden interno en Nicaragua, hacen un esfuerzo supremo por exacerbar el descontento popular con el fin de elevar los disturbios a niveles tales que las fuerzas del orden se vean obligadas a contraatacar con mayor intensidad. Un operativo según los manuales Expertos señalan que en este operativo contra el Gobierno de Ortega aparece el trabajo sucio mancomunado de los asesores de la Casa Blanca, funcionarios del Departamento de Estado, los servicios de inteligencia y las entidades subordinadas al Pentágono, entre otros factores. El empleo de las recetas más importantes de los manuales de campaña de las fuerzas armadas norteamericanas, en particular la Circular de Entrenamiento TC-1801 Guerra No Convencional (GNC) publicada en 2010, volvió a salir a la palestra. En casos como Nicaragua, Estados Unidos emplea múltiples entidades federales en sus misiones de subversión, desde las agencias de espionaje hasta especialistas en manipulación de los medios informativos, tal y como establecen algunos documentos oficiales. Al respecto la TC-1801 define la GNC como el conjunto de actividades dirigidas a posibilitar el desarrollo de un movimiento de resistencia o la insurgencia, para coaccionar, alterar o derrocar a un gobierno, o a tomar el poder mediante el empleo de una fuerza de guerrilla, auxiliar y clandestina, en un territorio enemigo. Los esfuerzos de Estados Unidos con la GNC están dirigidos a explotar las vulnerabilidades sicológicas, económicas, militares y políticas de un país adversario, para desarrollar y sostener las fuerzas de la resistencia y cumplir sus propósitos estratégicos. El texto asegura además que “el objetivo es lograr un enfoque integral y el éxito a largo plazo, pues en varios momentos de un conflicto resulta necesaria la integración de las instituciones multinacionales e intergubernamentales”. La experiencia en otras naciones latinoamericanas y caribeñas demuestra el papel desestabilizador de organismos como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), entidad gubernamental subordinada al Departamento de Estado, que sirve de fachada de los servicios de espionaje. Las operaciones de información Las llamadas Operaciones de Información (OE) de las fuerzas armadas norteamericanas forman parte del dispositivo de tergiversación de la verdad desplegado en apoyo a actividades subversivas como las que se llevan a cabo contra Nicaragua y otras naciones que no son del agrado de Washington. Según el manual JP-3-13, aprobado en noviembre de 2012, que regula esa actividad, las OI tienen como fin el empleo coordinado de la propaganda y otros métodos similares. Su objetivo es 'influir, corromper y usurpar el proceso de toma de decisiones del adversario', todo mediante el uso de rumores, mentiras, acusaciones con argumentos falsos que de forma inmediata invaden los titulares de los principales medios de prensa. También el Buró Federal de Investigaciones (FBI) constituye un elemento clave en estas funciones, en 'una alianza poco conocida' -según The Washington Post- entre esa entidad y la jefatura de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), unidades élite del Pentágono, factor importante en la GNC. Esta cooperación interagencias tiene como objetivo manipular la información, una de las principales armas de la subversión.   Actualmente Venezuela y Siria son algunas de las naciones víctimas de este ensayo mediático en el cual desempeñan un papel de primer orden los grandes medios de comunicación masiva del mundo, controlados en más del 90 por ciento por los principales centros de poder hegemónico. Los especialistas estadounidenses, al igual que en otros países occidentales, utilizan además cuentas falsas en las redes sociales, así como clubes de supuestos seguidores de determinadas “causas justas”, que se suman a las campañas contra los países que son blanco de agresiones como esta. Lo que hoy sucede en Nicaragua y Venezuela puede acontecer mañana en cualquier otra nación 'hostil' hacia Estados Unidos y para eso los principales estrategas y asesores presidenciales -ahora reforzados con varios halcones de política exterior y seguridad nacional- esperan la más mínima oportunidad o asomo de descontento. De todas formas, si no se presentan tales circunstancias las fabrican con el fin de facilitar las operaciones subversivas y si es posible, derrocar a los Gobiernos correspondientes. La meta principal de todas estas actividades en Nicaragua, al igual que otras similares en Cuba, Venezuela, Bolivia y demás naciones del área, es contribuir al logro de los objetivos estratégicos de la política exterior de Washington, acercarse en la medida de lo posible a su política de 'cambio de régimen' cuando sea necesario y transformar las percepciones negativas de la población hacia Estados Unidos y su política exterior. (Fuente: Prensa Latina / Autor: Roberto García Hernández)



  • Televisión occidental: arma mortal de desinformación
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    27/04/2018
    Paulatinamente en el planeta se ha ido comprendiendo que existen sistemas comunicativos los cuales, en vez de servir como mecanismos de concertación y verdad, se convierten en herramientas de corrupción, infiltración, sabotaje, falsedad y ocultamiento de la realidad. La televisión es un instrumento mortífero cuando sirve a intereses transnacionales, de la guerra, de la apropiación indebida de la riqueza mundial, pues difunde deformación, esconde la verdad, selecciona hechos que agreden a la dignidad humana, se parcializa con la falsedad, etc., sin ofrecer la oportunidad de contrastar lo dicho. Es especialmente válido cuando no se admiten contradictores en los espacios televisivos y, si alguno se atreve, muy pronto es cortada su intervención y nunca más se vuelve a invitar. Así es la “democracia” en la televisión. El ejemplo más claro y reciente es el comunicado del gobierno Trump emitido por CNN, BBC y cadenas asociadas condenando a Nicaragua por el denominado uso excesivo de la fuerza por la policía durante las protestas, sin concentrarse en la violencia organizada desde el exterior ni en lo sustancial, en tanto es una reforma que afecta a las pensiones y mantiene la edad de jubilación en 60 años, así como el tiempo laborado para su otorgamiento en 15 años. Lo básico en la televisión es destruir la imagen país. Sin embargo, ésta “olvida” el genocidio en Gaza donde francotiradores se entrenan con blancos estáticos correspondientes a menores de edad palestinos, sin condenar la violencia ni el uso excesivo de la fuerza por parte del ejército contra los civiles que ejercen su derecho constitucional a la libertad de expresión y reunión. De igual modo, en Yemen donde han entregado armas tóxicas a Arabia Saudita y se quejan de los gases en Siria que sus patrocinadores han aportado a los terroristas. No dice nada de Honduras donde fueron asesinados muchos dirigentes y su mandatario es producto de un fraude directo en clara violación a la Carta Magna de ese país. Todo ello desaparece de las imágenes. En estos momentos se hace pública una entrevista al presidente de Francia, Emanuel Macron, quien sin avergonzarse manifiesta que Siria debe ser ocupada por los galos, Gran Bretaña y USA para construir un nuevo país, y la televisión no confronta su arrogancia y maldad pues está diciendo que miles de niños, mujeres y hombres deben ser eliminados de este planeta porque este engendro así lo cree. Cuando el número de asesinados en Gaza llega hoy a 40 y el número de heridos supera los 1200, la televisión muestra a Nicaragua o Venezuela. Esta manipulación es un peligro para adquirir conciencia de la realidad. La televisión occidental amplifica lo que ordenan las agencias de inteligencia dedicadas al manejo de la propaganda en el mundo, cuya subrepticia organización no se muestra aunque todo indica que la verdad es así:  “extrañamente” la misma noticia aparece al unísono en todos los programas noticiosos con interpretación similar; de igual modo siempre en contra de Rusia, Irán, Venezuela, países dignos y ahora Nicaragua. Es decir, todo es un reloj de tiempo para ocultar, atacar y crucificar. La inexistencia de pruebas y la facilidad de criminalizar con titulares es impresionante. Todo ello indica una oficina especializada o en términos de Orwell, la fundación del Ministerio de Propaganda en el cual el odio es su principal anti principio. Sharon Burke de CNN es explícita en atemorizar al pueblo estadounidense diciendo: “Ahora, los rusos han llegado de verdad y se han infiltrado en cada rincón del país con el único objetivo de perturbar el estilo de vida estadounidense”, manifestando el peligro de que mucha gente tenga una opinión favorable sobre Vladimir Putin. Aún más, los ciudadanos deben estar aterrorizados pues supuestamente han estado hackeando la infraestructura estadounidense, dejando posiblemente al país sin electricidad. La gran alternativa para la gente autónoma, decente, es utilizar la Red, la cual pese a ser controlada por la Corporatocracia, permite determinados grados de independencia. De igual modo, pedagogizar permanentemente respecto al carácter ideológico de la programación y su efecto subliminal. Compartir la idea que el objetivo de muchos gobiernos es atosigar al televidente con titulares que confirman la mentira sin explicar nada, para hacer creer en algo que no es verdad. Cabe destacar que los movimientos estudiantiles se han convertido en grandes enemigos del fascismo y las dictaduras en democracia restringida, cuyas marchas por las calles son cortadas fílmicamente en todo el proceso y mostradas al final solamente. El último ejemplo es la mega manifestación en Chile, donde sólo se supo de la supuesta anarquía de la juventud y no se analizó la esencia del problema: lucro, privatización, mercado, asfixia económica a las familias, pénsum cuadriculado e irreflexivo, participación limitada en la decisión escolar y universitaria, sin poder de decisión. Habría que preguntarse: ¿Cuándo la televisión latinoamericana de carácter sumiso permitirá la confrontación de ideologías contradictorias para hablar, eso sí, de algún nivel de libertad? ¿Cuándo los gobiernos neoliberales dejarán de obstaculizar las emisoras de radio comunitarias, la prensa popular, la televisión pequeña y legítima de sectores desprotegidos? ¿Cuándo la televisión occidental mostrará a los asesinos del siglo XXI y pedirá una sanción estricta para ellos? La respuesta es tajante: cuando ese sistema deje de ser un arma mortal para la Humanidad y esté dirigida por los pueblos dignos del mundo. Afortunadamente este proceso, aunque lento, avanza y así se dará a pesar de la arrogancia de gente insegura y con baja autoestima, aunque ostentando la fuerza del arma, como aquellos presidentes que se atribuyen determinar el destino del planeta. En lo más íntimo, no son poderosos sino pequeñas personalidades que ocupan el poder para darse estímulos, aunque frente a frente a alguien en igualdad de condiciones siempre son inferiores. Es lo que se llama la cobardía del poderoso, únicamente “valiente” cuando está protegido y denigra al ser humano. (Fuente: Hispan TV / Autor: Carlos Santa María)



  • Los verdaderos terroristas
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    23/04/2018
    Siento el mayor respeto por todas y cada una de las víctimas de los atentados de ETA (o de cualquier otra organización), y a algunas las admiro; pero no puedo decir lo mismo de la Asociación de Víctimas del Terrorismo como grupo de presión al servicio de -o manipulado por- la derecha más reaccionaria (la coalición PP-PSOE-Ciudadanos). Su mismo nombre es tendencioso y excluyente, en la medida en que ratifica el inadmisible discurso del poder, que llama “terrorismo” a toda forma de violencia disidente y nunca aplica el término a la violencia institucional, al terrorismo que con más propiedad se puede y se debe llamar así: el terrorismo de Estado. Las principales víctimas del terrorismo (mejor dicho, las víctimas del terrorismo principal, pues todas las víctimas son igualmente importantes, venga de donde venga su dolor) son la madre y los hermanos de José Couso, los familiares de Lasa y Zabala, los miles de torturados y torturadas por las fuerzas de seguridad, los cientos de presos políticos dispersos y sus allegados… Pero esas otras víctimas, invisibles y silenciosas (o más bien silenciadas), no se constituyen en asociaciones legales ni organizan congresos, ni podrían hacerlo si quisieran. Hace unos veinte años conocí a Amaia Zabala. Pasamos varias horas juntos y, naturalmente, hablamos de su hermano, secuestrado, torturado hasta la muerte y enterrado en cal viva por la Guardia Civil. Para mi sorpresa (gratísima, esperanzadora sorpresa), no salió de sus labios una sola palabra de odio o de venganza. Y cuando Rodríguez Galindo, el carnicero que torturó y asesinó a Lasa y Zabala (es decir, el más abyecto terrorista convicto de nuestra historia reciente) fue indultado por los herederos políticos de sus cómplices, ningún medio de comunicación le dio la palabra a Amaia. No se puede evitar la odiosa comparación (las comparaciones son odiosas precisamente porque son inevitables) de su caso con el de otra hermana desolada, Maite Pagazaurtundua. El hermano de Maite fue enterrado con honores de héroe; el de Amaia fue sepultado en cal viva, literalmente borrado del mapa (con la insoportable carga de angustia que la desaparición de un ser querido supone para sus allegados), y solo por casualidad aparecieron sus ultrajados restos diez años después. El atentado que costó la vida al hermano de Maite fue clamorosamente condenado por todo el país, y la patética comisión de actores que en 2003 se trasladó a Gasteiz para protestar ante la sede del Gobierno vasco, salió en la portada de ABC; nadie protestó ante la Dirección General de la Guardia Civil ni ante el Ministerio del Interior por el secuestro, tortura y asesinato del hermano de Amaia. Los que mataron al hermano de Maite no han sido ni serán indultados, y ella ha tenido ocasión de maldecirlos públicamente, en prosa y en verso, a través de los grandes medios de comunicación; el torturador y asesino del hermano de Amaia está en su casa, y algunos, en su día, lo aclamaron al grito de “¡Torero!” (aunque en eso no les faltaba razón: al fin y al cabo, un torero es un asesino con un vistoso uniforme). Y sin embargo, curiosamente, es Maite la que no para de pedir justicia. Lo cual nos lleva a una de las principales demandas de la AVT y de algunos sectores de la extrema derecha: el cumplimiento íntegro de las penas por parte de los presos políticos (“Que se pudran en la cárcel”, para decirlo con las palabras de un conocido criminal de guerra y ex presidente del Gobierno español). Cuesta creer que quienes esto demandan no se den cuenta de la aberración moral que supone considerar que matar por una idea es más grave que hacerlo por dinero. ¿Hay algo más inhumano que quitarle la vida a una persona por un fajo de billetes? Y sin embargo a algunos les parece normal que un atracador convicto de asesinato se beneficie de una reducción de condena, pero quieren que quienes mataron por sus ideas (y arriesgaron por ellas la vida) “se pudran en la cárcel”. Una cosa es pedir justicia y otra clamar venganza. Y cuando la venganza se clama desde el poder y sus aledaños, se deshonra a las víctimas y se envilece su causa. También quiere la AVT que haya vencedores y vencidos. Y los habrá, no les quepa duda. Vencerá la invisible hermandad de las víctimas del terrorismo de Estado, la de quienes, enfrentándose a todas las oligarquías y a todos los imperialismos, luchan por el derecho de autodeterminación de las personas y de los pueblos. Serán vencidos los beneficiarios políticos del odio y la crispación, los gestores del miedo, los verdaderos terroristas. (Fuente: La Haine / Autor: Carlo Frabetti)



  • Perdón
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    22/04/2018
    (En castellano) Después de leer la nota de ETA hecha pública hoy 20 de abril de 2018, y sin perjuicio de omitir otros comentarios más adelante, tenemos que manifestar lo siguiente: Hay una primera cuestión que ETA pasa por alto y que es la principal. ETA nació para conseguir la liberación nacional y social de Euskal Herria. En tal caso lo primero que debiera haber hecho ETA es pedir perdón a Euskal Herria por abandonar la lucha sin haber conseguido los objetivos por los que nació. En segundo lugar debiera haber pedido perdón a los centenares de militantes (y no militantes) que en esta lucha han dado lo más preciado que tiene el ser humano, la vida. Debiera haber pedido perdón a todos y cado uno de los allegados de los cientos de militantes muertos y asesinados en defensa de la liberación integral de Euskal Herria. Debiera haber pedido perdón a todas y cada una las presas/os. De igual manera tendría que haber hecho lo mismo con los deportados y huidas, que no pueden volver a Euskal Herria porque van directamente a la cárcel. Y hubiera tenido que pedir perdón máxime cuando ETA ha entregado su arsenal armado y lo que es aún más terrible, cuando ha entregado tu teoría y práctica revolucionaria acerca de la liberación nacional y social de Euskal Herria. ETA, en los tiempos en que ya se ha entregado política, ética y estéticamente (con palomas incluidas), cuando ha entregado todo su bagaje, incluso llega a decir que todo lo acontecido (los casi 60 años de lucha político militar por la supervivencia de Euskal Herria y su Pueblo Trabajador Vasco) jamás debiera haber ocurrido. Esta última frase cuando menos refleja el rechazo a su pasado. Es decir, pide perdón, rechaza su pasado y promete en nombre de las generaciones futuras que nunca volverá a ocurrir. Y algunos nos preguntamos si cualquier día de estos tendremos que ver, con tanto perdón y mentira, a alguno que se arrepentirá hasta de haber nacido para complacer a nuestros enemigos. Todo ello para que los partidos de orden, los partidos del sistema, los partidos de mandato burgués o reformista, junto con los Estados, todos ellos instrumentos del capital, dejen un hueco a la supuesta Resistencia vasca que acata y navega encantada por las acotadas piscinas de nuestros enemigos. Y ETA no solo entrega lo que tiene sino hasta lo que no tiene. Es decir, promete que jamás se repetirá lo ocurrido, condicionando de esta manera la actitud que en un futuro tome el Pueblo Trabajador Vasco y las dinámicas e instrumentos de lucha que su quehacer conlleven. Eso es muy grave. Eso condiciona y pretende mutilar a futuras generaciones de luchadores y luchadoras. Incluso cierta gente de altura de la actual Izquierda Abertzale Oficial y Reformista decía con rotundidad que si ETA desapareciera todo seria diferente. Lo terrible del asunto es que esa gente sabía entonces y sabe ahora que desde dentro del sistema de nuestros enemigos nada se puede hacer ni como pueblo ni como clase. Y ETA también lo sabe, evidentemente. Jon Iurrebaso Atutxa, expreso político de ETA (En Euskera) Barkatu ETAk gaurkoan, 2018ko apirilak 20, plazaratutako oharra irakurri ondoren, eta geroago bestelako zkinik egiteari utzi gabe, ondorengo hau adierazi beharrean gaude: Lehenik, badagoela ETAk aintzat hartzen ez duen kontu bat, kontu nagusia dena, hain zuzen. ETA Euskal Herriaren askapen nazional eta soziala erdiesteko izan zen sortua. Horrenbestez, lehenengo eta behin, barkamena eskatu egin beharko lioke Euskal Herriari borroka bertan behera uzteagatik, bere jaiotzako zergatiaren helburuak lortu gabe Bigarrenik, barkamena eskatu egin beharko liekeela borroka honetan bizia eman duten ehunka militanteri (eta militante ez zirenei), hau da, gizakion gauzarik preziatuena galdu dutenei. Barkamena eskatu egin beharko lieke, Euskal Herriaren askapen osoaren defentsan hilik eta erailik suertatu diren ehunka militanteen senide guzti-guztiei. Barkamena eskatu egin beharko lieke preso guzti-guztiei, bai eta, deportatu eta iheslariei ere, ezinezkoa dutenak Euskal Herrira itzultzea, berehalako espetxeratzea jasango zutelako. Barkamena eskatu egin beharko luke, batez ere, armategia entregatu eta gero, eta are gordinago, Euskal Herriaren askapen nazional eta sozialari buruzko teoria iraultzailea alde batera utzi eta gero. Dagoeneko amore eman politika, etika eta estetika mailan (usoak eta guztirekin) eta bagaje osoaren entrega egin duen garaian, are gehiago, ETAk dio halakorik inoiz ez zuela gertatu behar, hau da, Euskal Herriaren eta Euskal Langileen biziraupenaren aldeko borroka politiko eta militarrean emandako 60 urte inguruz ari da. Baten batzuek galdetzen diogu gure buruari ea egunen batean ikusiko dugun, hainbeste barkamen eta gezurren aurrean, jaio izateaz damu den baten bat, eta hori dena gure etsaiak gustura gera daitezen, era berean, ordenari eta sistemari atxikitako alderdiek, aginte burgesaren edo erreformistaren alderdiek eta Estatuek, den-denak kapitalaren tresnak direla, hutsune bat uzten diote balizko euskal erresistentziari, gure etsaien igerileku mugarrituetan nabigatzen duena pozez eta obediente. Hartara, ETAk daukana entregatzeaz gain, ez daukana ere entregatu egiten du, alegia, halakorik berriz inoiz ez gertatzeko promesa egiten du, eta modu horretara, baldintzatzen du Euskal Langileen etorkizuneko jardunbidea, bai eta, euren borrokarekin bat datozen dinamikak eta lanabesak ere, eta kontu guztiz larria da. Modu berean, ETA desagertuko balitz, egoera desberdinean biziko ginatekeela zioten argi eta garbi oraingo Ezker Abertzale Ofizial eta Erreformistako zenbait goi-lagunek. Guzti haiek ongi zekiten orduan eta ongi dakite orain ere, gure etsaien sistema barruan egonik, ezin daitekeela ezer egin ez herri gisa, ez eta, klase gisa ere, eta oso kezkagarria da. ETAk ere, bisten denez, ongi daki hori. Jon Iurrebaso Atutxa, ETAko preso politiko ohia (Fuente: Insurgente)



  • Luchar por la Amnistía
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    21/04/2018
    “Tengo suficiente espíritu por otros mil años o más. Incluso aquí, en prisión, veo como arde la llama eterna: la llama de mi corazón y el corazón de mis compañer@s que sufren tormentos aquí.” Este párrafo pertenece a los diarios de prisión del polaco Félix Dzerzhinski, preso político bolchevique durante 11 años en los comienzos del siglo pasado. Yo no lo conocía, ni tampoco los fragmentos de su diario, hasta que hace poco un compañero me lo envió. Testimonio, como hay miles de ellos, de dignidad, de coherencia, y de compromiso de tant@s militantes revolucionari@s que han pasado y pasan por las mazmorras de los estados y de las clases opresoras. Lo singular de esta pequeña anécdota es que aunque el compañero que me lo envió, lo hizo desde su casa, la cuenta atrás para su encarcelamiento ya está en marcha, y su futuro rima con cárcel, y él podría pasar a formar parte de la larga lista de presxs politicxs en el Estado español. Él se lo ha “buscado” por plasmar en sus letras una idea, la loca idea de la resistencia, de la lucha, de la revuelta contra el fascismo y la opresión, porque no le da la gana de vivir como un borrego, porque no ha elegido la genuflexión ante el verdugo como opción de vida, porque no quiere pasar por la vida con los ojos y la boca cerrados, y porque la armadura de la coherencia y la dignidad la ha llevado puesta hasta delante de los jueces que le han condenado, dando así un ejemplo en estos tiempos tan escasos de ellos. Por todo ello un fuerte abrazo compañero, no estás solo, como no lo estamos ningunx de nosotrxs gracias a gente como tú. Venceremos!!!. Hoy, Día Internacional del Pres@ Polític@, fecha usada para difundir un grito conjunto de tod@s aquell@s que formamos parte de ese grupo de militantes privados de libertad. Pero no el único, si no otro día más para luchar y reivindicar. Centrándonos en este 17 de Abril, decir que hoy cientos de personas están presxs por motivos políticos en el Estado español. L@s cuáles hoy serán recontados 2 o 3 veces, que harán cola 3 veces en el comedor, o les abrirán las puertas de sus celdas para darles de comer entre barrotes si están en los módulos de aislamiento. Que tendrán contadas las horas en las que pueden hablar, pasear o hacer deporte con sus compañeros, o, no, porque algun@s afrontarán este día solos o no acompañado por los que uno quiere, sin poder hablar o relacionarse en euskara. Que harán alguna llamada de 5 minutos con su gente, eso sí autorizado de antemano por IIPP. Que la gran mayoría se despertará y acostará hoy a cientos de kilómetros de su tierra, algunos mirarán por la ventana y verán primero unos barrotes, detrás un reja metálica y a 4 o 5 metros un muro de otros tantos metros de altura, decorado con alambre de espino. Si recuerdas lo que has soñado la noche pasada, será algo de “dentro”, algo en donde te das cuenta que no estás libre, porque hasta los sueños están condicionados. Muchos pensarán en la próxima visita del fin de semana, es martes, por lo tanto pronto para ponerse nervioso por el viaje de los familiares, algunos que no han visto en años porque están mayores o impedidos para hacer tantos kilómetros. A algún@s no les ha desaparecido esa enfermedad que les está matando poco a poco, que les está condicionando el día a día…, otro 17 de Abril, para algún@s serán más de 10, 20, incluso 30 “17 de Abril”, pero también de los demás días del año, el paso del tiempo no para. Del 17 de Abril del año pasado a este, han muerto 2 presos políticos vascos en prisión, uno de ellos en su celda, otro en el patio. También ha habido compañer@s que han perdido familiares y amigos, de es@s que están condenad@s a hacer miles de kilómetros para poder vernos. Ha habido accidentes de tráfico en los viajes, familiares que se han quedado en las puertas de la cárcel por decisiones arbitrarias o por mostrar posturas dignas frente a los intentos de humillación. Todo esto y más forma parte de la política penitenciaria y las leyes de excepción que aplican al pres@ polític@ por una vida comprometida con sus ideas, ideas que hacen daño al sistema que rige este y los demás estados burgueses y capitalistas, en donde la represión es la principal arma contra el rebelde, contra el pobre y contra el diferente. Por lógica el pres@ polític@ no puede ser un preso modelo, nunca hemos sido considerados por los Estados como ejemplos de lo que tiene que ser un “interno”, ni incluso un “buen ciudadano”. No por nuestro mal comportamiento sino, por ejemplo, por nuestra visión crítica de esta, u otra, política penitenciaria, la cual se basa en oprimir, humillar, buscar nuestra insolidaridad y no implicación en política y también en dispersarnos, aislarnos y mostrarnos el camino de la asimilación de sus normas, leyes y versiones, así como del arrepentimiento de lo que fuimos y somos, como forma de chantaje. Y esto cada día, no solo cada 17 de Abril. La etiqueta de pres@ polític@ no es gratuita, implica muchas cosas, la principal es que somos militantes políticos comprometid@s a l@s que se nos reprime por ello, y también por ello debemos mostrar nuestra implicación y responsabilidad en la lucha contra esa opresión y a favor de nuestros derechos como pres@s y militantes en la lucha por la consecución de unos objetivos, lo que nos trajo aquí y nos hace vivir diariamente lo que vivimos. La esencia del preso político tiene que ser revolucionaria, por lo tanto solidaria y combativa, tenemos que enfrentarnos a los problemas de forma colectiva, esta es nuestra gran fuerza y el temor del enemigo, y solo de esta manera se resiste y se avanza, lo contrario, el camino individual, no es el efectivo, no es el adecuado para que l@s militantes polític@s lo transiten. Tampoco se puede considerar un tipo de lucha, esto es entendible tanto a la hora de afrontar un conflicto en una fábrica, como en otro conflicto político. Esta práctica egoísta solo podría aportar beneficios individuales, pero es nula e incluso contraproducente para los objetivos comunes. Y no se pueden ver como formas de lucha las dinámicas de despolitización del pres@ polític@ y sus actos, ni tampoco la asimilación de las leyes y versiones del enemigo. Este tipo de acciones están dentro de estrategias que nada tienen que ver con la imagen histórica del pres@ polític@, la cual hoy se reivindica de manera internacional, y de las exigencias que hoy más que nunca toman un eco especial. Es la lucha por la Amnistía la que tiene que vertebrar la acción de l@s pres@s polític@s y la de las organizaciones que luchan en ese ámbito , cualquier planteamiento que no lo tenga en cuenta no es válido, sobre todo cuando en la acción desaparece esa reivindicación ya que es ella, la práctica, la que valida todo el conjunto. Difícil de entender pues, la existencia de pres@s polític@s y a la vez la desaparición de la lucha por la Amnistía, validar esto es empujar al abismo lo que fuimos y somos, es reforzar la postura del enemigo, del opresor. Todo método de lucha tiene su análisis, su teoría y su puesta en práctica, la guía para la acción que da vida a cualquier estrategia, imprescindible su aplicación para avanzar por el camino idóneo usando las formas de lucha y protesta necesarias para acercarnos en cada paso a nuestros objetivos. La liquidación de la Amnistía como objetivo estratégico en la practica apunta a un análisis y una teoría errónea , en donde el sujeto del pres@ polític@ pierde su esencia, es decir, la desaparición de la Amnistía en la praxis es la desaparición de la figura de pres@s polític@s. De tod@s depende mantener viva e intacta nuestra esencia, nuestra naturaleza, de esta forma nuestras acciones si aportarán en el camino por la lucha de los objetivos que tenemos. No nos emanciparemos como pueblo y como clase invirtiendo la realidad, dando terreno al opresor ocupante, buscando atajos a ninguna parte. Esto es un conflicto político, somos militantes políticos y nuestra lucha ha sido, es y será política. Hoy, como todos los días, el grito más sonoro tiene que ser el de la Amnistía, tiene que ser el de la denuncia de las leyes de excepción que nos aplican por ser militantes políticos incómodos para el sistema, y tiene que ser el de la solidaridad, el colectivismo, la dignidad y la coherencia. Para acabar, un fuerte abrazo revolucionario para tod@s l@s pres@s polític@s, anarquistas, comunistas, catalán@s, galleg@s, vasc@s, andaluces, colombian@s, irlandés@s, palestin@s, saharauis, mapuches…   Mucha fuerza y resistencia. Venceremos!!! Ezina ekinez egina!!! Presoak kalera, Amnistia osoa!!!   Córdoba 17 de Abril de 2018 (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Jon Kepa Preciado*) * Preso político vasco encarcelado en la prisión de Córdoba  



  • Mentiras que hacen historia
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    18/04/2018
    Como siempre ha ocurrido, el tiempo se ocupa de desmentir las falsedades que, por sus dramáticas consecuencias, han hecho mella en la historia del mundo. Cuando a la luz de nuevas pruebas, la verdad acaba saliendo a flote, la Humanidad se queda perpleja cuando descubre que lo que se les mostró como verdad irrefutable, ha sido en realidad un montaje inventado, una mentira despreciable bajo cuya falsa bandera se han cometido las atrocidades más inimaginables. En el pasado siglo las mentiras fueron el oportuno caldo de cultivo en el que se gestaron las dos guerras mundiales que azotaron al planeta y que acabaron con cerca de un centenar de millones de vidas humanas. Hitler fue, sin lugar a dudas, el gran mentiroso del siglo XX. Es cierto que accedió al poder por las urnas, pero tras haber desarrollado una campaña de terror basada en mentiras y falsedades, especialmente dirigidas contra los judíos y los comunistas. Antes aún de comenzar la guerra, llevó a cabo su gran mentira, aquella que le entregó todo el poder político que ambicionaba y le permitió lanzar a Alemania a la demencia de conquistar Europa. Esta mentira fue acusar del incendio del parlamento alemán a un obrero comunista. La población alemana lo creyó y dejó a sus jueces condenar a muerte a un inocente, implantar un estado de excepción y perseguir hasta el exterminio al partido comunista y a todos sus simpatizantes. Gracias a esta mentira, reconocida hoy hasta por los propios jueces alemanes que la protagonizaron, Hitler consolidó su poder, dejando a Hinderburg en la sombra y aplastando de un zarpazo toda la oposición que existía a su aterradora política nazi. La jurisprudencia alemana ha necesitado 75 años para absolver a aquel obrero inocente, Marinus van der Lubbe, de nacionalidad holandesa, que fue ejecutado en la guillotina. De esta forma, los jueces de Alemania reconocieron su error y aceptaron tácitamente que quienes en realidad prendieron fuego al Reichtag en 1.933 fueron las camisas pardas del diabólico Hitler. Las mentiras que llevan a la guerra A esta, siguieron muchas otras mentiras, como las falsas agresiones a territorio alemán, inventadas en 1.939 y que sirvieron al führer de excusa para invadir Checoslovaquia y Polonia. La más desvergonzada de todas sus mentiras fueron los documentales sobre los campos de concentración nazis en los que eran internados los judíos, donde se mostraba a familias enteras sentadas al porche de unas impolutas casas, disfrutando de una vida agradable y placentera. Con estas falsas versiones de sus campos de concentración, Hitler desmintió las denuncias de derechos humanos que, a finales de los años treinta, se le venían encima por su política antisemita. El mundo entero vio estos falsos documentales, estas absurdas mentiras y los dio por verdaderos... ¿A nadie se le pasó por la cabeza lo que Hitler tenía en mente para los judíos? Sólo al acabar la guerra, cuando el país fue liberado por los aliados, salió a la luz la verdad: los escuálidos prisioneros de estos campos de exterminio, las herméticas cámaras de gas donde se ejecutó a millones de seres humanos, los asépticos crematorios con los que Hitler había comenzado la fase final de su premeditado genocidio... Las mentiras del nuevo siglo El siglo XXI comenzó con la gran mentira que ha cambiado el rumbo de la Humanidad: los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, falsamente atribuidos a Al-Qaeda. Tras las numerosas investigaciones y estudios llevados a cabo sobre este atroz atentado, ha quedado demostrado que el ataque al World Trade Centre fue una falsa bandera, una mentira montada por los servicios secretos del propio gobierno norteamericano para justificar su agresiva política de invasiones y extorsiones a países débiles. El gobierno norteamericano de aquel terrible 11 de Septiembre de 2.001, con Bush hijo a la cabeza, no dudó un momento en inmolar a sus propios ciudadanos en una de las mentiras del nuevo siglo más insolentes y disparatadas: la de los atentados a las Torres Gemelas. Fundamentándose en esta insostenible mentira, EEUU invadió Irak e inició una era de invasiones y agresiones injustificadas a todos aquellos países que se atrevieran a oponerse a sus intereses económicos. Como la maniobra se le dio bien entonces y ningún país se opuso a su política invasiva, EEUU viene practicando desde entonces este método de imponer su voluntad por la fuerza allá donde le plazca. La impunidad heredada Cómo ningún presidente ni personaje público de EEUU se ha atrevido a acusar directamente de los atentados del 11 de Septiembre a su propio gobierno, la impunidad ha venido siendo heredada desde entonces por todos los mandatarios que han ocupado la Casa Blanca. Hasta llegar a este demente criminal, Donald Trump, que como presidente de Estados Unidos se cree el dueño del mundo... Y a la vista de que nadie le para los pies, tampoco está tan descaminado. Como era Hitler, Trump es un personaje totalmente inhumano, un loco peligroso que -una capacidad con el que no contaba el führer -, tiene bajo su mano el poder de destruir a toda la Humanidad cuando le venga en gana. Y lo peor de todo es que está deseando hacerlo. Su gran mentira, con la que acaba de iniciar una cuenta atrás imposible de detener y de consecuencias impredecibles, es el ataque a Damasco bajo la falsa acusación de uso de armas químicas al presidente sirio. Muchos ciudadanos de Duma, la ciudad donde supuestamente el gobierno sirio había utilizado armas químicas asesinando a medio centenar de personas (otras versiones dicen que todos eran niños y otras que eran centenares), están ahora declarando a las televisiones de todo el mundo cómo miembros del ejército rebelde los obligaron a punta de bayoneta a escenificar un ataque químico, con gritos fingidos y cuerpos de niños inconscientes tirados por el suelo. Por otra parte, hay informes médicos de las ONGs que confirman la certeza de que en Duma no hubo ningún ataque con armamento químico. Las aterradoras imágenes que hemos visto por las pantallas de televisión de todo el mundo son falsas. Las espeluznantes historias que la prensa pro Donald Trump nos ha contado también son falsas: “Los gritos desgarradores de un bebé que no puede respirar son estremecedores y no es el único pequeño alcanzado con el gas venenoso (...) les pican los ojos y la garganta, mientras con una manguera tratan de aliviarles. Son los escalofriantes efectos del ataque químico” (ABC, prensa española 10/04/2018). La historia se repite... ¿Hasta cuándo? En Irak también alegaron el uso y almacenamiento de armamento químico, unas armas que, tras haber sido el país arrasado y su presidente condenado a muerte y colgado en una parodia de juicio (utilizando igualmente mentiras en sus acusaciones), nunca aparecieron. La historia vuelve a repetirse, una historia montada sobre un falso bombardeo con armas químicas, una falsa bandera con la que EEUU, Reino Unido y Francia quieren justificar su, esta sí, atroz barbarie de bombardear la ciudad de Damasco y provocar un número aún indeterminado de bajas civiles. El mundo entero se está preguntando ahora por qué si Trump, Macron y Teresa May están tan preocupados por los derechos humanos de los débiles, no responden con la misma lluvia de misiles al ejército israelí, que está deteniendo, torturando y asesinando niños palestinos desde hace más de veinte años. Los criminales gobiernos de Occidente, sus mentiras, cuentan con la deleznable complicidad de las Naciones Unidas, donde cierran los ojos, se tapan los oídos y dejan a estos degenerados mandatarios campar a su antojo por el mundo. Nunca antes la ONU fue más rastrera frente a intereses de Occidente, nunca antes se había mostrado más ramera y prostituta. Sin embargo, Trump, Macron y Teresa May han dado un paso en falso. Al contrario de cómo ocurrió en la invasión de Irak, ahora si hay países que se oponen a sus criminales intereses y que están dispuestos a defender a Siria. Rusia, Irán y China han levantado su voz y han advertido que ese ataque injustificado tendrá la respuesta que se merece. La impunidad de que gozaban hasta ahora para bombardear poblaciones, invadir países, asesinar civiles y esclavizar pueblos se les puede acabar súbitamente... Tan súbitamente como disparan sus misiles. (Fuente: Rebelión / Autor: Tomas F. Ruiz)



  • Desmontemos los montajes
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    16/04/2018
    El 29 de marzo de 2014 debería pasar al recuerdo como el día de un flagrante e impune ataque contra la libertad de información. Siete periodistas agredidos, cámaras rotas, un periodista inconsciente en el suelo y otro (yo) detenido por la Policía Nacional, en lo que parecía ser una revancha contra los medios que denunciaron la brutalidad policial con la que, unos días antes, habían cargado contra las marchas de la Dignidad en Madrid. Todo lo que ha rodeado a este caso (o estos casos, porque hay que recordar que hubo dos denuncias paralelas, la de la policía contra mí y la de los periodistas contra la policía) ha estado marcado por las irregularidades y por los innumerables intentos de archivar la acusación contra la Policía. Finalmente, el caso contra la policía ha “prescrito”, aunque al menos la sentencia admite que uno de los policías (sólo uno, aunque fueron muchos más) cometió una agresión contra al menos dos periodistas, pero de poco sirve ya que el agente queda impune. En cambio mi caso no ha prescrito, y la condena que me piden por realizar mi trabajo periodístico es de 6 años y 6.200 euros. Durante 10 años me he recorrido el Estado español fotografiando e informando sobre distintas movilizaciones, sobre actos y eventos de los movimientos sociales y sobre un sinfín de casos represivos para uno de los medios en los que participo, lahaine.org. Hoy, una de las cosas que quise denunciar y documentar, los montajes policiales, me ha alcanzado a mí. Acusado de un falso delito de atentado a la autoridad y de lesiones. En un juicio donde, como es de costumbre, los policías solo aportarán su palabra. Con lesiones inexistentes o que en el mejor de los casos fueron causadas por ellos mismos, por su violencia indiscriminada y por su propia incompetencia. Este juicio se celebra además, en un clima de absoluto retroceso en cuanto a las libertades y a los derechos humanos en el estado español, con las condena s a raperos, twiteros… y a cualquiera que ose alzar su voz contra este régimen de FRANCOCRACIA que estamos viviendo. Hay que recordar que en su día la OSCE se posicionó contra esta salvaje agresión a la prensa, y que en esta semana han sido varias las asociaciones, sindicatos o medios de comunicación que nos han dado su apoyo ante este atropello a la libertad de prensa. Hoy trataremos de desmontar este nuevo montaje, porque vamos con la verdad por delante, y además nos apoyamos en solidas pruebas gráficas de lo ocurrido aquella tarde de Marzo en Madrid. No quiero acabar sin recordar a otras víctimas de otro montaje policial, mucho más sangrante aún, cuyo juicio comienza también hoy: los jóvenes de Altsasu, a quienes traslado todo mi apoyo esperando que ellos también consigan desmontar su descarado montaje policial. Y gracias a todas las personas, colectivos y organizaciones solidarias, que me han trasladado su apoyo y su afecto a lo largo de estos cuatro años. Maite zaituztet!!   ¡Acabemos con TODOS los montajes policiales! ¡Libertad de expresión e información! Altsasukoak etxera!   (Fuente: La Haine / Autor: Boro LH*) (*): Periodista encausado, miembro de los digitales La Haine y Kaos en la Red, para el que el fiscal pide 6 años de cárcel y 6.200 euros de indemnización por una supuesta agresión a varios antidisturbios durante la manifestación "Jaque a la Monarquía" hace cuatro años.



  • ¿Quién querrá ser político en Catalunya?
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    13/04/2018
    Pase lo que pase en las próximas horas, después de la previsiblemente frustrada investidura de Jordi Sánchez, y aparezca o no un plan D, N o Z que desestime la coronación de Puigdemont en el Parlament, evitando así unas elecciones que el soberanismo teme como los niños a un fantasma de sábana y linterna, resulta evidente que, a pesar de la fortaleza del electorado independentista, que creyó ciegamente en las promesas de restitución hechas por sus líderes en los comicios del 21-D, estamos a punto de asistir a una desintegración de los partidos de siempre que puede hacer variar, y mucho, el mapa de la política catalana. El ejemplo más claro es el PDeCAT, una formación destinada a convertirse en un partido puente que, en caso de tener intención de sobrevivir, tendrá que replegarse en torno a la nueva gente de Junts per Catalunya bajo el liderazgo de Puigdemont, actual monarca absoluto del independentismo. También está el caso de Esquerra, que de continuar por el camino del moderantismo made by Roger Torrent puede acabar volviendo a convertirse en el partido marginal/conservador que regentó Heribert Barrera. De pensar en pasearse triunfalmente por las municipales del 2019, ahora hay muchísimos alcaldables republicanos que viven con mucha preocupación los cantos de retirada del partido de Junqueras y el posible efecto que puede tener en sus electores más consecuentes (todos menos el de Barcelona, claro está, que ya está bastante contento perdiendo las elecciones). Últimamente, sorprende que dirigentes y propagandistas de los republicanos se encuentren repitiendo como loros de feria el argumento típicamente convergente del aún-no-somos-bastante-gente-para-hacer-la-independencia, un truco retórico por el cual yo mismo había escuchado a muchos republicanos insultar a la Convergència de Artur Mas con palabras que os harían estremecer. Cada vez resulta más palmario que a la actual generación de políticos le costará mucho vender la moto de una retirada indepe hacia el autonomismo a un electorado progresivamente más determinado a ir al grano, y más todavía vistas las últimas (y arbitrarias) detenciones de miembros de los CDR y el registro de ayer mismo en el Diplocat, unas performances represivas que se irán repitiendo a lo largo del tiempo y contra las cuales no podrá luchar un gobierno que se subsuma en el marco de la autonomía. El president Puigdemont ha demostrado él solo que sólo la determinación y el riesgo puede servir para despojar al Estado de su autoritarismo y dejarlo en evidencia ante Europa. Los políticos que se escuden en la represión estatal para beneficiarse a corto plazo acabarán devorados por su propio espíritu escaso. Una sociedad civil sacrificada no podrá aguantar líderes miedosos durante mucho tiempo. Dicho esto, y cuando el tiempo produzca su selección natural, será interesante cuestionarse quién, después de una etapa tan misérrima, de medias verdades y poca planificación, querrá dedicarse a eso de la política y, en el caso que eso sea así, si el soberanismo no necesitará nuevos espacios de expresión que no estén tan contaminados por las dinámicas partitocráticas de la última década. No es extraño que, en este punto del post-post-procés, haya aparecido Graupera pidiendo primarias en Barcelona, un movimiento que no sólo se haría bien de aceptar en la capital, visto el panorama, sino también de adaptarlo en cuántos más ámbitos del país mejor. Porque si al actual sistema de represión estatal le sumas la rigidez de los partidos tradicionales, es normal que a eso de la política no se quiera dedicar ni el apuntador. Si el liderazgo de Puigdemont se acaba focalizando en el exilio y la política exterior de la pseudo-república, en Catalunya necesitaremos nuevas bases y gente para reanimar a los partidos indepes. Si puede ser gente que nos trate de adulta y nos diga no la verdad, pero algo que se acerque lo máximo posible, yo ya firmaría. Los incentivos son pocos, porque hay represión y depresión. Pero a menudo es en tiempo de decadencia cuando sale la mejor literatura. Esperaremos. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • ¿Qué pasaría con Morón y Rota si EE.UU. ataca mañana a Rusia?
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    12/04/2018
    Estados Unidos planea lanzar en las próximas horas un ataque masivo contra Siria. Para ello ya se ha alertado a la aviación civil de “ataques aéreos” en el espacio aéreo sirio y se dirige hacia la zona un grupo de ataque de la Marina, liderado por el portaaviones Harry Truman. España es un país satélite de Estados Unidos, tal y como demostró hace años metiéndose en la guerra de Irak, con la excusa inventada de por los medios estadounidenses de que el país contaba con armas de destrucción masiva. Ahora se repite la misma historia, los medios se han inventado un pretexto con el que justificar que Estados Unidos entre en guerra, pero con una diferencia. Siria cuenta con varios aliados poderosos, Irán y Rusia, y a su vez la ejercito Chino tiene órdenes de defender a la Federación Rusa ante un hipotético ataque masivo por parte de Estados Unidos y sus aliados. Estados Unidos cuenta con varias bases militares en el sur de España, una en la provincia de Sevilla (Morón) y otra en la provincia de Cádiz (Rota). La implantación de estos complejos militares en nuestro país se vendió como una forma de generar riqueza pero los medios y políticos españoles ocultan el peligro que implica. Según han detallado muchos expertos en los últimos años, las bases de Morón y Rota son vitales para el control del Mediterráneo por parte de Estados Unidos y, por tanto, en caso de guerra serían objetivos de ataques por parte de los enemigos del país norteamericano. El Gobierno ruso ha dicho en más de una ocasión que en caso de ataque por parte del régimen de Estados Unidos, la Federación rusa desplegaría todo su potencial militar para destruir objetivos militares estadounidenses, y esto incluye las bases de Morón y Rota. Hablando claramente, sin eufemismos, en caso de que mañana Estados Unidos ataque la base militar que Rusia tiene en la costa mediterránea de Siria, sería altamente probable que Rusia respondiese a este ataque y sus primeros objetivos serían las bases militares de Estados Unidos en Europa. Y por supuesto, en caso de una guerra de grandes dimensiones, la Federación Rusa, no se andaría con chiquitas y desplegaría todo su potencial militar para garantizar su supervivencia como nación ante un ataque de Estados Unidos. Esto significa que las provincias de Sevilla y Cádiz serían objetivos a destruir por parte de una potencia nuclear. Por suerte si esto pasa es poco probable que alguien, en kilómetros a la redonda resultase herido; lamentablemente todos acabarían muertos. Quizás es buen momento para replantearse nuestros acuerdos militares con Estados Unidos, ¿no? (Fuente: Digital Sevilla / Autor: Luis Villadiego)



  • Hacia la postguerra del Gran Medio Oriente
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    10/04/2018
    Todas las guerras terminan con vencedores y vencidos. Los 17 años que acabamos de vivir en el «Medio Oriente ampliado», o Gran Medio Oriente, no serán la excepción de esa regla [1]. Saddam Hussein y Muammar el-Kadhafi fueron eliminados, Siria está ganando, pero no hay otro perdedor que el pueblo árabe. Lo más que puede hacerse es fingir creer que el problema es sólo en Siria. Y que, en Siria, es sólo en la Ghouta. Y que, en la Ghouta, el Ejército del Islam [2] ha perdido. Pero ese simple episodio no bastará para proclamar el fin de las hostilidades que asolan la región, destruyen ciudades enteras y provocan la muerte de cientos de miles de hombres, mujeres y niños. Sin embargo, la fábula de la extensión por contagio de las «guerras civiles» [3] permite a los 130 países y organizaciones internacionales que participaron en las reuniones cumbres de los «Amigos de Siria» negar sus responsabilidades y mantener la frente alta. Y, como nunca reconocerán su fracaso, seguirán perpetrando abusos y crímenes en otros teatros de operaciones. En otras palabras: la guerra que desataron en esta región terminará pronto, pero continuará en otra parte. Desde ese punto de vista, lo que se puso en juego en Siria a partir de la declaración de guerra de Estados Unidos –la adopción en el Congreso estadounidense de la Syrian Accountability Act, en 2003, o sea hace casi 15 años– habrá moldeado el orden mundial que está surgiendo. En efecto, aunque casi todos los países del «Medio Oriente ampliado» se han visto debilitados por lo sucedido, y algunos incluso destruidos, sólo Siria se mantiene en pie e independiente. Por consiguiente, el Pentágono ya no podrá poner en práctica la estrategia del almirante estadounidense Cebrowski, tendiente a destruir las sociedades y Estados de los países no globalizados y a obligar los países globalizados a pagar por la protección de los ejércitos estadounidenses para tener acceso a las materias primas y las fuentes de energía de los países destruidos. Aplicar esa estrategia será imposible en esta región, pero tampoco será posible en otros lugares del mundo. Por iniciativa del presidente Donald Trump, las fuerzas armadas estadounidenses están abandonando lentamente su respaldo a los yihadistas y comienzan a retirarse del campo de batalla. Pero eso no convierte a la administración Trump en un gobierno de filántropos, sólo están siendo realistas y esa actitud debería poner fin a su implicación en la destrucción de Estados. Volviendo a las bases de la Carta del Atlántico, en la que Londres y Washington se ponían de acuerdo, en 1941, para controlar juntos los océanos y el comercio mundial, Estados Unidos se prepara también para sabotear el comercio de su rival chino. Donald Trump está reformando el grupo QUADS (al que también pertenecen Australia, Japón y la India) para limitar los desplazamientos de la flota mercante china en el Pacífico. Simultáneamente, nombra como consejero para la seguridad nacional a John Bolton, cuya gran realización –bajo la administración de Bush hijo– fue implicar a los países de la OTAN en la vigilancia militar de los océanos y del comercio global. Es muy probable que el gran proyecto chino de creación de «rutas de la seda», terrestres y marítimas, no llegue a concretarse en los próximos años. Como Pekín ha decidido hacer transitar sus mercancías a través de Turquía –en vez de hacerlo a través de Siria– y de Bielorrusia –en vez de Ucrania–, seguramente seremos testigos de la aparición de «desórdenes» en los países seleccionados como vías de paso. En el siglo XV, China trató de reabrir la «Ruta de la Seda», construyendo para ello una gigantesca flota de 30 000 hombres, bajo las órdenes del almirante musulmán Zheng He. A pesar de la calurosa acogida que aquella flota pacífica recibió en el Golfo Pérsico, en África y en el Mar Rojo, aquel proyecto fracasó. El emperador ordenó quemar toda la flota y China se replegó sobre sí misma durante 5 siglos. El presidente Xi se inspira hoy en aquel ilustre precedente para concebir la «Belt and Road Initiative» (Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda). Pero, al igual que el emperador Ming Xuanzong, el presidente Xi podría verse obligado a renunciar a ese proyecto, lo cual implicaría la pérdida de las enormes sumas que su país está invirtiendo para concretarlo. Por su parte, el Reino Unido no ha renunciado a su plan de nueva «revuelta árabe», que reedita la maniobra que le sirvió –en 1915– para poner a los wahabitas en el poder, desde Libia hasta Arabia Saudita, aunque la llamada «primavera árabe» de 2011, destinada a poner el poder en manos de la Hermandad Musulmana, se ha estrellado contra la resistencia siro-libanesa. Londres pretende aprovechar el «giro hacia Asia» de Estados Unidos para restaurar su propio esplendor en las tierras de su antiguo imperio. Hoy se dispone a salir de la Unión Europea y orienta sus fuerzas armadas en contra de Rusia. Ha tratado de reunir a su lado el mayor número posible de aliados mediante la manipulación del «caso Skripal», pero ha sufrido numerosas decepciones, como la negativa de Nueva Zelanda a seguir haciendo el papel de dócil «dominion». Lógicamente, Londres reorientará a sus yihadistas en contra de Moscú, como ya lo hizo antes, durante las guerras desatadas en Afganistán, Yugoslavia y Chechenia. Rusia, única gran potencia que sale victoriosa del conflicto en el Medio Oriente, ha logrado concretar el objetivo que Catalina La Grande [4] se había fijado: tener acceso al Mediterráneo y salvar la cuna del cristianismo, pilar de la cultura rusa. Moscú debería ahora desarrollar la Unión Económica Euroasiática, a la que Siria desea integrarse –Damasco ya presentó su candidatura en 2015. En aquel momento, la adhesión de Siria a esa asociación de países quedó en suspenso a pedido de Armenia, inquieta ante la entrada de un país en guerra en ese espacio económico común. El nuevo equilibrio del mundo ya es bipolar desde el momento en que Rusia dio a conocer su nuevo arsenal nuclear. Es muy probable que el mundo se divida en dos, pero no por que exista una «cortina de hierro» sino sólo por voluntad de las potencias occidentales, que ya están separando los sistemas bancarios y que pronto tratarán de hacer lo mismo con internet. Ese orden mundial bipolar se basaría en la OTAN, que ya no tendría enfrente el Pacto de Varsovia sino la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). En un periodo de 30 años, Rusia ha pasado la página del bolchevismo y ha desplazado su influencia del centro de Europa hacia el Medio Oriente. Mientras tanto, en un movimiento de balanza, Occidente –el antiguo «mundo libre»– se convierte en un conjunto de sociedades coercitivas de falso consenso. La Unión Europea se dota de una burocracia más grande y opresiva que la de la desaparecida Unión Soviética, mientras que Rusia vuelve a ser el defensor del Derecho Internacional. Notas: [1] Ver como referencia De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestros ojos la gran farsa de las “primaveras árabes”, Thierry Meyssan, Orfila Valentini, 2017. [2] El autor se refiere al grupo armado islamista Yesh al-Islam (Ejército del Islam) que durante los últimos años sembró el terror en Damasco disparando constantemente cohetes y proyectiles de mortero contra los barrios residenciales de la capital siria y asesinando personas que no aceptaban su autoridad y homosexuales en las zonas que controlaba. La prensa atlantista clasifica a Yesh al-Islam como «rebeldes». Nota de la Red Voltaire. [3] Ver «Agresión disfrazada de guerras civiles», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 27 de febrero de 2018. [4] «De Catalina La Grande a Vladimir Putin», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 28 de noviembre de 2017. (Fuente: Red Voltaire / Autor: Thierry Meyssan)



  • El mundo grita al sionismo: ¡¡¡Asesinos!!!
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    04/04/2018
    Cuando el mes de marzo del 2018 llegaba a su fin, una conmemoración palestina sacudió el suelo de este pueblo valeroso, recordando al mundo la necesidad de combatir al sionismo y no hacerse cómplice de un régimen como el israelí, que se sustenta en base al colonialismo, racismo y crimen contra el pueblo palestino. Cada 30 de marzo, desde el año 1976 a la fecha, Palestina recuerda a sus mártires. En esa fecha, una protesta realizada para reivindicar su derecho al retorno al suelo del cual fueron expulsados por colonos extranjeros sionistas, venidos principalmente desde Europa. Ello, bajo el marco de una política colonial impulsada por una ideología racista, que contaba y cuenta con el apoyo de potencias occidentales, que encontraron en la conformación de la entidad sionista en mayo del año 1948 la mejor opción, para así consolidar su hegemonía en Oriente Medio. La rapacidad israelí en tierras palestinas es crónica. Recordemos, que en ese año 1976 la sociedad palestina convocó a una huelga general en protesta contra el expolio de su tierra que se agudizaba. El ejército sionista reprimió aquella manifestación asesinando a 7 jóvenes que trataban de impedir la confiscación de 21 mil Dunums – equivalente a 2.100 hectáreas – de tierras palestinas y que serían destinadas a campos de entrenamiento militar y colonos judíos. Esas muertes se recuerdan cada año, plantando un olivo como señal de continuidad histórica frente a su derecho al retorno y permanecer en una tierra que es propia. Criminales Patológicos En el marco de la conmemoración del Día de la Tierra en Palestina, miles de habitantes de la Franja de Gaza, bloqueada desde el año 2006 a la fecha, se acercaron a las alambradas que marcan la separación de la Palestina usurpada el año 1948. Una alambrada instalada, para acrecentar aún más el bloqueo contra esta tierra sometida a crímenes diarios, a un sofoco que viola los derechos humanos de 2 millones de personas, en lo que se considera el campo de concentración más grande del mundo. Una réplica monumental de aquellos campos que el nacionalsocialismo instaló en tierras ocupadas en la Segunda Guerra Mundial, que bien conocen muchos ciudadanos israelíes y que paradojalmente ha sido puesto en práctica en este Siglo XXI, por aquellos que han hecho de su propio sufrimiento en esa guerra, un modelo a seguir ahora contra el pueblo palestino. Singular, por cierto, pero hasta patológico me atrevo a sostener. El 30 de marzo miles de gazetíes haciendo caso omiso de las amenazas de la soldadesca israelí, se instalaron a algunos centenares de metros del ejército ocupante que había definido, a través del estado mayor del ministerio de asuntos militares, destinar un centenar de francotiradores, con la orden de tirar a matar contra la población desarmada. La sed de sangre del sionismo, de los asesinos vestidos con el uniforme del ejército de Israel, mostró al mundo la cara monstruosa de uno de los regímenes más extremistas del mundo. Expuso su conducta perversa, criminal, cobarde, disparando a los manifestantes incluso por la espalda, como el más repugnante de los criminales. Balas, gas lacrimógeno, uso de drones, francotiradores que les costó la vida a 17 palestinos y 1.400 heridos en una jornada horrorosa y sangrienta. No hay adjetivos suficientes para definir al gobierno sionista, sus líderes políticos y esta soldadesca cobarde, miserable, que teme mirar a los ojos y que seguramente terminará en el sofá de algún psiquiatra que matizará su responsabilidad ante la ley y los derechos humanos diciéndole “está bien¡ lo has hecho por la seguridad de tu país¡ la  sociedad te lo agradece¡” como una manera de paliar la responsabilidad que le cabe por sus tareas genocidas. O tal vez recibiendo la Cruz de Hierro en versión nacionalsionista, por los servicios prestados para mantener su política de colonización. Las autoridades palestinas calificaron de masacre, el asesinato de 17 palestinos a manos de militares israelíes en la Franja de Gaza lo que hace imprescindible, según estas autoridades, que la comunidad internacional y sus organismos competentes brinden protección a un pueblo sometido a la más salvaje colonización a manos del régimen sionista desde el año 1948 a la fecha. 70 años de crímenes, expolio y segregación que requiere aplicar, aquello que la Carta de las Naciones Unidas refiere, cuando se han constituido actos de agresión contra un pueblo, que es el marco en el cual habría que actuar. La Carta de las Naciones Unidas, en su Capítulo VI sobre: Arreglo Pacífico de las Controversias, contenido en sus capítulos del número 33 al número 38 ha quedado obsoleto, cuando se trata de Israel y su política colonial. Por ello, a pesar de las pocas esperanzas que se lleve a cabo la aplicación del siguiente Capítulo de esta Carta de la ONU, el denominado Capítulo N° VII referido a  la necesidad de tomar acciones: En caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión. En lo específico el Artículo 39 establece que “será el Consejo de Seguridad quien determinará la existencia de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión y hará recomendaciones o decidirá qué medidas serán tomadas de conformidad con los Artículos 41 y 42. En lo específico el Artículo N° 41 consigna que “El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas – CSNU -  podrá decidir qué medidas que no impliquen el uso de la fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones, y podrá instar a los Miembros de las Naciones Unidas a que apliquen dichas medidas, que podrán comprender la interrupción total o parcial de las relaciones económicas y de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, radioeléctricas, y otros medios de comunicación, así como la ruptura de relaciones diplomáticas” Por su parte, el Artículo 42 especifica que “Si el Consejo de Seguridad estimare que las medidas de que trata el Artículo 41 pueden ser inadecuadas o han demostrado serlo, podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas” Es imprescindible exigir la puesta en acción, poner este tema en las tablas de los parlamentos de los países, en la conciencia de los pueblos, en sus movilizaciones, junto a la necesidad de sumarlo a la necesaria lucha armada que permita eliminar al sionismo. Esto, a pesar de contar, desde ya con el veto cómplice de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, tres de los cinco miembros permanentes del CSNU y que son el principal sostén de la entidad israelí junto a los lobbies sionistas que ejercen enorme poder político, económico y comunicacional en estos países y marcan su política exterior. Puede parecer estéril, vano peor todas las formas de lucha son válidas a la hora de derrotar a uno de los regímenes más criminales de la historia. La Orden es Asesinar Las imágenes de los asesinatos de los tiradores sionistas contra la población desarmada son espeluznantes, de una crueldad  similar a aquellos actos de los terroristas takfiri degollando a sus víctimas indefensas. Haciendo uso de un poder de fuego que no es posible contrarrestar. Las imágenes difundidas sin posibilidad de ser negadas por el gobierno de Netanyahu signa a tiradores del ejército ocupante disparando a hombres y mujeres que se manifestaban pacíficamente. Ello me trajo a la memoria una imagen también escalofriante, en una película dirigida por el más conocido de los directores de Cine sionista de Estados Unidos: Steven Spielberg y su película La Lista de Schindler. En aquel film, un oficial nazi, Amon Goeth de la SS, que dirigía el campo de concentración de Plaszow, en la ciudad polaca de Cracovia, desde la terraza de la casa que ocupaba en aquel campo de muerte, armado de un rifle de precisión, actuaba como un francotirador. Elegía su víctima entre los prisioneros. Lo hacía tranquilamente, fumando, bebiendo su trago con el convencimiento que da el sentirse impune. Sin duda una película, cuyo objetivo es mantener viva lo que el sionismo considera  su mejor inversión:  conservar y acrecentar los réditos obtenidos tras el fin de la SGM, con ese crónico victimismo que suele invisibilizar a otros asesinados en esa guerra como gitanos, soviéticos, presos políticos y de guerra. ¿Podrá recrear Spielberg algo similar con el teniente general Gadi Eizenkot, jefe del estado mayor del ejército israelí, eligiendo sus víctimas palestinas desde su puesto de observación? Los réditos obtenidos por la victimización o lo que intelectual judío Norman Finkelstein denomina “la Industria del Holocausto” la he significado jugosos réditos al sionismo,  que le han significado consolidar un régimen colonial, en constante agresión y expansión a costa de sus vecinos y con la complicidad de sus aliados occidentales. Miles de millones de dólares obtenidos de Alemania y Suiza, de los lobbies sionistas en Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. 4 mil millones de dólares anuales en apoyo militar, a costa de los contribuyentes estadounidenses y otros tantos miles de las organizaciones cristianas sionistas.  Lo señalado respecto a Amon Goeth, la Lista de Schindler y la política sionista, sin un mínimo de decencia por la vida humana tiene su correlato este 2018 en la Franja de Gaza. Allí, un centenar de Amon Goeth, con autorización del gobierno y las palabras del teniente general Gadi Eizenkot, han dado la orden de “tirar a matar”. Los Amon Goeth, desde las sombras, ocultos, cobardemente disparan a los palestinos, muchos de ellos asesinados por la espalda. A pesar de las condenas internacionales frente a los crímenes cometidos contra la población palestina en este Día de la Tierra, que se intensificará pues las legítimas demandas palestinas no cesarán. Haciendo caso omiso de las imágenes que muestran el carácter terrorista y criminal de la soldadesca israelí, el régimen sionista ha rechazado todo llamado a cesar sus crímenes y que se realice cualquier investigación sobre los hechos. Esto, a pesar de la tibieza de esas condenas que hablan de “fuerza excesiva” contra los manifestantes palestinos. No es fuerza excesiva, es violencia criminal, son asesinatos, son violaciones a los derechos humanos, son la expresión del carácter sanguinario de la entidad israelí. El ministro de asuntos militares sionista, el colono de origen moldavo Avigdor Lieberman afirmó que “No habrá comisión de investigación, ni cooperaremos con ninguna comisión de investigación y adoptaremos todas las medidas militares más fuertes y violentas contra los manifestantes palestinos especialmente si intenta cruzar la valla fronteriza” valla que representa la separación entre la Franja de Gaza y los territorios ocupados de la Palestina histórica.” Para tal amenaza cuenta con la complicidad vil del gobierno de Donald Trump, que ha bloqueado y obstaculiza cualquier esfuerzo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para condenar la masacre del régimen de Israel en la asediada Franja de Gaza. La ONU y el bloque europeo han pedido la apertura de una investigación “independiente y transparente” sobre los hechos e instan a Israel a cumplir sus responsabilidades en conformidad con los derechos humanos. Países como Turquía a través de su mandatario han señalado a Netanyahu como responsable de esta masacre “¡Eh, Netanyahu! ¡Eres un ocupante!  - denunció Erdogan - Y estás en esas tierras como ocupante. Y al mismo tiempo eres un terrorista. No es necesario decirle al mundo cuan “cruel” es el ejército israelí. Podemos ver lo que está haciendo ese estado terrorista en la Franja de Gaza y en Al Quds”. Por su parte Irán, por medio de Ali Akbar Velayati, asesor del Líder de la Revolución Islámica para Asuntos Internacionales, afirmó que “a través de Los crímenes salvajes que cometieron ante los ojos de todo el mundo, durante la pacifica Marcha del Retorno de los palestinos residentes en la Franja de Gaza, revelaron el temor y la preocupación que sienten EE.UU., el régimen sionista y sus aliados por los logros y las victorias del eje de Resistencia y el pueblo reprimido de Palestina que ha resistido durante años ante sus acciones brutales”. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Bahram Qasemi, condenó las acciones de las fuerzas “racistas” del régimen sionista en Gaza “que revelan su naturaleza inhumana. Israel tiene una larga historia de ocupación, masacre y crímenes. Un régimen que se ha vuelto aún más envalentonad,  por el apoyo generoso de la administración estadounidense y los intentos vergonzosos de algunos líderes regionales delirantes y novatos – en referencia al príncipe saudí Mohamad bin Salman -  para establecer relaciones con Tel Aviv”. Hoy, más que nunca es necesario denunciar ¿Sí¡ pero pasar de las palabras a la acción. Fortalecer la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones – BDS – contra la entidad sionista. Hoy, más que nunca es necesario exigir a los organismos internacionales que cumplan su papel y dejen de lado la hipocresía y complicidad con el terrorismo israelí. Es fundamental,  que el Eje de la Resistencia muestre un camino claro de apoyo a la lucha del pueblo palestino. No es posible seguir aceptando que los muertos provengan desde la sociedad palestina y que Israel no sufra las consecuencias de su acción criminal. Hoy el mundo debe gritar al régimen colonial de Israel con más potencia que nunca ¡ Asesinos !  a la par que las acciones de resistencia minen la seguridad , que  esa sociedad ha construido en base a la vida de miles de muertos palestinos y millones de prisioneros en el campo de concentración más grande el mundo llamado Palestina. El nacionalsionismo, esa ideología criminal debe desaparecer por el bien de la humanidad y sus líderes políticos y militares juzgados por crímenes de lesa humanidad. (Fuente: Hispan TV / Autor: Pablo Jofré Leal)



  • Oligarquía española aprieta el tornillo autoritario del régimen del 78
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    30/03/2018
    Uno de los fetiches de la "democracia" burguesa es la división de poderes y la independencia. En el actual Estado español simplemente no existe según la concepción de Montesquieu. La deriva autoritaria promovida por su oligarquía para mantener a toda costa la unidad territorial del Estado, ha dinamitado el formalismo democrático que intentaba homologar España a la exterioridad de las "democracias" occidentales. A la involución en curso del régimen postfranquista ya no le importan las apariencias. ¿Cómo es posible, en la lógica del parlamentarismo burgués, que un juez altere un proceso de investidura de un parlamento deteniendo al candidato a la presidencia? ¿Cómo se puede justificar en la lógica de la "democracia" burguesa que el juez Pablo Llarena dinamite el Pleno del Parlament deteniendo a Jordi Turull? No me refiero a la Turquía de Erdogan, sino al Reino de España de Felipe VI. ¡Esto es la España de 2018! Gobernada por una casta política cleptocrática y criminal, tutelada por el Ibex 35, donde la decisión de un juez prevalece sobre millones de voluntades expresadas en las urnas. El franquismo está bien instalado en los poderes del Estado, en la superestructura de un régimen continuador del fascismo impuesto en la victoria militar de 1939. Nuevamente en la lucidez  analítica del materialismo científico de Karl Marx encontramos explicación: "La historia se repite, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa" [Dieciocho Brumario de Louis Bonaparte, 1852]. Las decisiones políticas de M punto Rajói, de Albert Rivera y de Pedro Sánchez están inspiradas en las de José Calvo Sotelo, José Antonio y Gil Robles. Ante esta situación el dilema no es democracia "avanzada" frente a la involución reaccionaria, tampoco es reinstauración del "Estado de derecho" frente al autoritarismo. La alternativa al fascismo es la Revolución Socialista. No nos engañemos, estamos al borde del precipicio, y lo peor de todo no es la clara orientación neofascista de las políticas de la burguesía, lo dramático es el marasmo en el que está instalado el proletariado y la clase obrera, inerme, sin voz ni iniciativa, carente de un partido comunista revolucionario y de herramientas defensivas. Que nadie se engañe, sin muro de contención ni instrumentos de combate, pereceremos. Carlos Morais



  • ¿Involución democrática o metástasis franquista?
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    30/03/2018
    Gracias a aquella Transición fraudulenta, a aquella Ley de Amnistía y a aquella política de consenso, pasteleo y cambio de cromos, siguieron en sus puestos, en sus despachos, en sus palacios episcopales, en sus cuarteles, en sus comisarías, en sus consejos de administración. Día a día estamos viviendo lo que cada vez más gente denomina “involución democrática”. Lo último ha sido la retirada de una exposición que participaba en ARCOmadrid-2018 por presentar decenas de fotografías de personas condenadas por la comisión de distintos delitos y calificarlas como presos políticos: activistas del 15-M, piqueteros de huelgas generales, titiriteros, ecologistas, desobedientes, periodistas, raperos, independentistas catalanes y vascos, tuiteros... De todo había en la viña del señor. En los últimos años, una cadena de multas, procesamientos y condenas ha recortado libertades democráticas básicas: expresión, asociación, manifestación... Crece así la autocensura a la hora de escribir, tuitear, difundir imágenes o movilizarse. Delitos como los de rebelión y sedición, ligados penalmente a alzamientos armados o violentos de carácter insurreccional, se han convertido en comodines usados para abortar cualquier disidencia radical, desobediencia civil o cuestionamiento de la España indisoluble e indivisible. Afirmar, sin más, que vivimos en una democracia, es algo que debe ser seriamente matizado. Y eso, porque la realidad institucional española es, cuando menos, un híbrido en el que las libertades formales existentes se asientan a su vez sobre firmes pilares franquistas. Un franquismo que echó raíces durante cuarenta años negando todo tipo de libertades y dio cuerpo a un engendro caciquil, clerical y represor insertado genéticamente en el actual poder institucional, judicial, financiero y mediático. Por esta razón, más que hablar de involución democrática, quizás debiéramos referirlos a que el cáncer franquista nunca extirpado está teniendo una metástasis generalizada. Pensar en el franquismo como mero “concepto” teórico o político es un craso error. Mucho más aún, si lo situamos únicamente en el pasado. En algo que fue pero que ya no existe. Porque el franquismo no fue solo Franco y sus ministros. Decenas de miles de personas fueron burócratas y funcionarios de Falange, la Sección Femenina, Coros y Danzas, el Frente de Juventudes, el profesorado de Formación del Espíritu Nacional, la OJE, el Sindicato Vertical... Curas castrenses, de prisiones y profesorado de religión vivieron de gorra y obtuvieron privilegios sin fin, mientras sus superiores jerárquicos, los obispos, paseaban bajo palio al genocida y ocupaban escaño en las Cortes franquistas. Junto a ellos, procuradores en Cortes, diputados forales y gobernadores civiles de recto bigotillo y firme ademán se licenciaron en inauguraciones y desfiles mientras rebañaban prebendas de todos los platos. El Ejército, la Policía y la Guardia Civil, sostén armado de aquella dictadura, fue madriguera a su vez de todo tipo de chusqueros, parásitos y torturadores. La togada Judicatura de casino, compadreo y pleitesía, bendijo a su vez todo lo anterior con su sentencias y, finalmente, la jerarquía administrativa, experta como nadie en pólizas, matasellos y provechos propios, asentó su funcionamiento en el principio de entender al administrado como alguien a quien despreciar. El franquismo no fue un concepto abstracto sino un régimen que lo impregnó todo. Y todas esas personas, todos esos cientos de miles de fascistas confesos y parásitos multiusos son los que, gracias a aquella Transición fraudulenta, a aquella Ley de Amnistía y a aquella política de consenso, pasteleo y cambio de cromos, siguieron en sus puestos, en sus despachos, en sus palacios episcopales, en sus cuarteles, en sus comisarías, en sus consejos de administración. Lo único que se les exigió a cambio fue el uso de aquellas palabras antes proscritas: democracia, libertad... Incluso el rey, aquel que juró fidelidad a Franco y alabó el golpe fascista del 36, aprendió a balbucear en sus discursos –con dificultad, eso sí– el nuevo diccionario. Toda esta caterva no solo conservó sus puestos, sino que ascendió en el escalafón. En pocos años, los que fueron meros agentes pasaron a ser comisarios; los tenientes, generales; los ministros, consejeros en el IBEX-35; los curas, cardenales; los jueces del TOP, magistrados de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo; los burócratas del Movimiento y el Sindicato Vertical, jefes en cualquier Ministerio o Administración; los fascistas de a pie, concejales de Urbanismo. Y no solo coparon instituciones, multinacionales y medios de comunicación, sino que tejieron redes fácticas de poder a las que imprimieron algo más que carácter. Quitarle importancia a lo anterior y pensar que gracias a las novenas, rosarios y rogativas hechas en la Transición, el Maligno desapareció para siempre, es de una ingenuidad extrema o de una hipocresía cómplice, que aquí hay de todo. En su día, no se aplicó a este cáncer el debido tratamiento. Ni radioterapia, ni quimioterapia, ni extirpación de tumor alguno. Por eso ahora, cuando el régimen comienza a resquebrajarse debido a las influencias de una grave crisis económica, una corrupción generalizada, fuertes movilizaciones sociales y unos embates independentistas frontales..., por las grietas abiertas del Régimen asoma de nuevo aquello que nunca dejó de existir: el viejo franquismo, hoy remozado, de intransigencia social, nacional y política, con sus multas, embargos, supresión de competencias autonómicas, procesamientos y condenas por odio identitario, rebelión, sedición y enaltecimiento del terrorismo. Hoy como ayer, dos son las estrategias en debate entre las fuerzas democráticas, nacionalistas y de izquierdas. En los años 70, de la inicial «ruptura democrática» se pasó a la “ruptura pactada” y de ésta a la “reforma negociada”. La estrategia triunfante fue la del Suárez Gatopardo: “de la legalidad a la legalidad” sin ruptura alguna: “de oca a oca y tiro porque me toca”. Pues bien, en el proceso catalán se ha planteado algo similar. Frente a quienes defendían que la soberanía primera a atender era la catalana, otros, al igual que ayer, hablaban de ajustar el proceso catalán a la ley española y al pacto con su régimen. Nuevamente, frente a la ruptura democrática, la reforma negociada. De nuevo, de la legalidad a la legalidad. De aquello que hasta hace poco se afirmaba, “¡romper con el régimen del 78!”, ya pocos se acuerdan. Me lo dijo un viejo comunista cuando tenía tan solo dieciocho años: “Solo hay una cosa peor que tragar sapos..., y es decir que están buenos”. (Fuente: La Haine / Autor: Sabino Cuadra)



  • Mentiras, ignorancia, hipocresía e histeria; pilares de la sociedad bajo el dominio anglosajón
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    29/03/2018
    El escándalo alrededor del envenenamiento de la familia Skripal parece haber dejado en un segundo plano otros problemas internacionales. Moscú espera del Reino Unido pruebas o una disculpa. Londres no se apresura en presentar ni lo uno ni lo otro, pero sí se ha esforzado en expandir en el espacio informativo occidental su versión de los hechos. Ni siquiera me molestaré en intentar desacreditar todas las tonterías que los medios 'mainstream' intentan vendernos como la única realidad posible sobre este caso. Tanto expertos en la materia como analistas con un poco de sentido común han hecho muy bien ese trabajo al señalar la idiotez de los argumentos oficiales que el Reino Unido presenta al mundo. Si eres realmente capaz de creer que Putin —una persona bastante sensata al que el mundo anglosajón ha designado como 'el malvado tirano de Mordor' que amenaza la civilización occidental— ordenaría el asesinato de un hombre totalmente inofensivo justo antes de las elecciones presidenciales y el Mundial de fútbol de Rusia 2018, lo mejor sería que dejaras de leer en esta precisa frase, porque no pretendo discutir eso. Lo que sí quiero hacer en lo sucesivo es utilizar esta historia como una ilustración perfecta del tipo de sociedad en la que todos vivimos hoy en día. Para lograrlo, como buenos investigadores, deberíamos intentar apartarnos de ella por un momento y hacer el esfuerzo de observarla 'desde afuera'. Así que les propongo un pequeño experimento mental: Asumiendo que la humanidad encuentre una manera de no autodestruirse en un futuro cercano y suponiendo que todavía existan historiadores en los siglos XXII o XXIII, ¿con qué conductas y rasgos generales describirán estos a la sociedad actual, amparada bajo el dominio político, económico y mediático del mundo anglosajón? Me atrevo a resumir que destacarían cuatro aspectos: la mentira generalizada, la ignorancia voluntaria, la hipocresía colectiva y la histeria como recurso universal para lograr las metas propuestas. Mentira generalizada Por muy contradictorio que parezca, la mentira se ha convertido en una realidad más de nuestras vidas. Todos hemos chocado con eso alguna vez: maquillaje que modifica la realidad a conveniencia, fotos en las redes sociales que no corresponden con la realidad, historias pasadas que nunca sucedieron pero que crean una realidad para quienes las escuchan. El corolario de esta situación es que en nuestra sociedad, aún más que antes, solo las apariencias importan, no la realidad. Esto es exactamente lo que estamos observando con el caso Skripal y con todas esas historias rusofóbicas, producto de la maquinaria propagandística anglosajona, tales como el envenenamiento de Litvinenko con polonio o de Yúschenko con dioxina. El hecho de que ni el gas nervioso, ni el polonio, ni la dioxina de ninguna manera sean armas eficaces para perpetrar asesinatos puntuales no importa en absoluto. Todo es válido cuando se trata de crear una imagen maléfica de aquel que haya sido señalado previamente como culpable. Un simple tiroteo, un apuñalamiento en la calle o, mejor aún, cualquier 'accidente' es mucho más fácil de organizar e imposible de rastrear. Hay muchos crímenes comunes en el Reino Unido y conseguir que alguien robase y apuñalase a Skripal probablemente habría sido la versión más fácil. Mientras tanto, los casos de envenenamientos de Skripal, Litvinenko o Yúschenko suponen una única conclusión razonable: en Rusia existe algún tipo de laboratorio secreto, donde químicos incompetentes elaboran venenos con una muy dudosa efectividad y mediocres agentes secretos rusos usan estos productos químicos para realizar asesinatos, preferiblemente justo antes de importantes eventos internacionales. A esa corriente se suman perfectamente artículos ridículos como 'La breve historia de intentos de asesinatos con veneno de Rusia', publicado por Foreign Policy. Ahí se enumeran los siguientes casos:
    • Serguéi Skripal, exagente británico envenenado por gas nervioso en Reino Unido, sobrevivió;
    • Alexandr Litvinenko, exagente ruso envenenado por polonio en Reino Unido, sobrevivió durante tres semanas y murió ingresado en un hospital británico;
    • Vladímir Kara-Murza, activista político envenenado dos veces por un veneno desconocido, sobrevivió;
    • Ibn al Khattab, líder terrorista envenenado presuntamente con sarín, murió de inmediato;
    • Víktor Yúshchenko, político ucraniano envenenado por dioxina, sobrevivió;
    • Alexander Perepilichni, presuntamente envenenado con flores tóxicas (no es un chiste, compruébelo en el artículo);
    • Karinna Moskalenko, activista por los derechos humanos presuntamente envenenada con mercurio, sobrevivió;
    • Anna Politkóvskaya, periodista y activista por los derechos humanos envenenada por una sustancia desconocida, sobrevivió.
    Como es de apreciar, de los ocho casos de supuestos envenenamientos rusos, solo uno ha alcanzado su objetivo efectivamente: el puntual asesinato por sarín del líder terrorista Ibn al Khattab en 2002, cuya muerte los rusos estaban más que felices de atribuirse, para el temor de otros terroristas y recelo de quienes apoyaban su actividad en Rusia. El caso de Karinna Moskalenko es un ejemplo más que ilustrativo sobre la credibilidad de las versiones apresuradas. Durante más de una semana, los críticos del Kremlin y la prensa a su servicio culpabilizaron a las agencias especiales rusas y personalmente a Putin de orquestar el envenenamiento de la activista, hasta que la investigación de la policía (esta vez alemana) resumió que se trató de un accidente cotidiano con un barómetro. En cualquier sociedad medianamente honesta y educada a un nivel medio, ese tipo de alusiones significarían una presión social hacia aquellos que lanzaron esas acusaciones sin presentar pruebas, su castigo y/o dimisión, pero, de tratarse de Rusia, la mentira no se castiga. Ignorancia voluntaria   De seguro que todos hemos enfrentado estos casos también. Le dices a alguien que su teoría no sigue las reglas del sentido común, que no está respaldada por los hechos, que contradice la lógica humana y en vez de agradecimiento por señalar sus errores lo que encuentras como respuesta es una negativa vagamente redactada de siquiera escuchar tu tesis o tomarla en consideración. Al principio podrías pensar que tu interlocutor no posee una mente brillante y carece de hábitos de lectura, pero mientras vas sumando experiencias te vas dando cuenta de que se trata de algo bastante alarmante: el habitante común de nuestros tiempos hace un esfuerzo muy determinado para simplemente ignorar los hechos que no correspondan con la visión del mundo que tienen (o que les han construido) en su cabeza. Si Rusia es 'el imperio del mal' y el mundo anglosajón 'el imperio del bien' —porque así se nos inculca desde pequeños— entonces todo lo que culpabilice a Rusia y excuse los anglosajones es inconscientemente aceptado, porque eso corresponde con nuestro marco mental. Lo contrario es igualmente rechazado de manera inconsciente. Sin embargo, si observamos los hechos con los ojos de los futuros historiadores, se nos abrirá un panorama bastante diferente. Tomemos un ejemplo simple: la Operación Gladio. Si bien sobre las injerencias de EEUU en su 'patio trasero' se conoce bastante, Gladio sigue siendo realmente un secreto a voces. Excelentes libros y vídeos han sido publicados sobre esta operación. Incluso la BBC ha realizado un documental dedicado por completo a la historia de esta enorme organización, que se especializaba en operaciones de falsa bandera por todo el Viejo Continente. Así es: una red de agentes de la OTAN respaldaba y financiaba organizaciones terroristas en Europa Occidental para culpabilizar a la KGB soviética de sus atentados. En particular, son los responsables del infame bombardeo de la estación de tren de Bolonia, el acto terrorista más grave que haya sufrido Italia tras la Segunda Guerra Mundial, en el que murieron 85 personas y más de 200 resultaron heridas. Tal y como lo ha leído: la OTAN mató a su propia gente con el propósito de crear en la población un temor ante 'la inminente amenaza roja'. A eso podríamos sumarle casos como la explosión del acorazado estadounidense Maine en el puerto de La Habana, que justificó la guerra de EEUU contra España y el arrebato de sus últimas colonias. O el ficticio ataque en el golfo de Tonkín, que dio paso a la no menos infame Guerra de Vietnam. Existe un principio simple en la psicología y, especialmente, en la psicología criminal, que me gustaría compartir: El mejor predictor de comportamiento futuro es el comportamiento pasado. Todo criminólogo lo conoce el primer año de sus estudios profesionales. De ahí que los investigadores le dan tanta importancia al 'modus operandi', es decir, al particular método que elige un delincuente para ejecutar sus crímenes. Así que, armados con este principio y las historias pasadas, me atrevo a resumir la siguiente tesis: Los regímenes anglosajones tienen un largo y bien detallado historial de ejecuciones regulares bajo banderas falsas en búsqueda de sus objetivos políticos y geoestratégicos. Especialmente aquellos que les proporcionan ante la sociedad un pretexto perfecto para justificar una agresión militar contra sus contrincantes. Pero todo esto no tiene la menor importancia en la sociedad moderna, porque está plagada de una ignorancia voluntaria. ¿Qué importa que la CIA haya elaborado más de 600 planes para asesinar a Fidel Castro y llevado a la práctica decenas de ellos? Todo lo que percibe la gente es que 'los decentes gentleman' de EEUU y Reino Unido jamás intentarían envenenar a un exagente ruso para usar el caso en beneficio propio. ¿Por qué no? Porque sus políticos, medios de comunicación y series televisivas así lo dicen. Es esa ignorancia voluntaria de hoy día la que derrota fácilmente los hechos o la lógica. Aquí les van un par de preguntas incómodas que un periodista capacitado podría preguntar: "¿Aquellos que han hundido el Maine, asesinado a personas inocentes en Italia o fingido el ataque en Tonkín, dudarían en realizar un ataque bajo falsa bandera para justificar sus ataques a un país que desesperadamente necesitan demonizar para poder preservar el actual orden mundial anglosajón?". La respuesta, creo, es evidente. Por lo tanto, ningún periodista al servicio de ese sistema la formulará, al menos públicamente. Pero sí te contarán cómo los rusos realizan ataques maléficos para matar a sus oponentes más visibles, y cuya muerte no servirá a ningún objetivo político concebible, más que demonizar su propia figura ante la comunidad mundial. Hipocresía colectiva La ignorancia voluntaria es importante, por supuesto, pero no es suficiente. Por un lado, ser ignorante, aunque útil para descartar un argumento basado en hechos y/o la lógica, no es algo útil para establecer la superioridad moral o la legalidad de tus acciones ante otros. Un imperio requiere mucho más que solo la obediencia de sus súbditos: lo que también es absolutamente indispensable es un fuerte sentido de superioridad al que agarrarse cuando se comete una acción hostil contra el otro tipo, que no tiene el derecho moral de hacer lo mismo contra el imperio. Tomemos un ejemplo reciente: las últimas amenazas estadounidenses para atacar a Siria. En la sesión del 12 de marzo, la representante de EEUU ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Nikki Haley, afirmó que si se producen nuevos ataques químicos contra los 'rebeldes pacíficamente armados' en Siria, su país bombardearía Damasco sin la aprobación del Consejo de Seguridad. Dejemos a un lado si el Gobierno de Bashar Asad quisiera usar armas prohibidas y buscarse más problemas en un momento que tiene la guerra prácticamente ganada. Lo que EEUU realmente ha declarado en boca de Haley es lo siguiente: "Nos reservamos el derecho de violar el derecho internacional en cualquier momento y por cualquier razón que consideremos suficiente. El derecho internacional es una guía confiable y obligatoria para otras naciones. Nosotros, la nación elegida (por nosotros mismos), nos guiamos más bien por lo que nos proponemos o no hacer". Y he aquí la mayor de las hipocresías: la sola presencia de tropas estadounidenses en el suelo sirio es una violación al derecho internacional. Como ha sucedido también con Yugoslavia o Irak. Pero todo esto no tiene la menor importancia, porque la sociedad moderna está carcomida por una hipocresía colectiva.   Todo este circo solo es posible por el hecho de que en las élites occidentales (políticas, sociales, mediáticas) pocos tienen el coraje, o la decencia, para llamar a todo esto lo que realmente es: una flagrante muestra de violación de todas las normas del derecho internacional. Tanto la agresión extranjera como la hipocresía colectiva se han convertido en los dos pilares esenciales para la supervivencia del dominio anglosajón: el primero es la base de su imperativo económico, del que de una forma u otra se nutren todas las capas; el segundo es el requisito previo para la justificación pública del primero. Pero a veces incluso eso no es suficiente, especialmente cuando las mentiras son evidentemente absurdas. Entonces, el elemento final, casi milagroso, siempre aparece: la histeria. La histeria como recurso universal Nunca he sido partidario de pintar a todos con la misma brocha, ni menos de seguir la dicotomía que generalmente se hace entre liberales y conservadores, izquierdistas y derechistas, etc. Considero que todas las tendencias han sido igual de útiles en el proceso del desarrollo humano, al igual que una persona necesita de dos pies para caminar de manera más ágil. Lo que sí cuestiono es la histeria generalizada de la que últimamente han hecho uso los políticos que se llaman seguidores de tendencias 'liberales'. Solo piense en la manera en que los demócratas de EEUU capitalizaron la llamada 'injerencia rusa' y se dará cuenta que los llamados 'liberales' nunca bajan de un tono emocional. Lo mismo sucede con los ataques químicos en Siria y el envenenamiento de los Skripal. En vez de seguir los procedimientos establecidos por las normas internacionales, especialmente creados para ese tipo de casos, los 'liberales' modernos apuestan por la histeria colectiva como recurso universal para obtener lo que planean. En una conversación puede ahogar, literalmente, a tal 'liberal' con hechos, estadísticas, testimonios de expertos, etc. y no obtener absolutamente ningún resultado, porque el 'liberal' vive en una zona de confort ideológico que categóricamente no quiere abandonar. Esto es lo que hace que los 'liberales' sean una audiencia perfecta para las operaciones de bandera falsa: simplemente no procesarán la narración que se les presenta de una manera lógica, sino que reaccionarán de inmediato de una manera fuertemente emocional, generalmente con el impulso de "hacer algo". Ese "hacer algo" se expresa habitualmente en la aplicación de la violencia contra aquellos que no tienen la capacidad de responder o la imposición de prohibiciones, restricciones, regulaciones contra aquellos que sí. Puedes intentar explicarle a ese 'liberal' que lo último que los rusos querrían hacer es usar un método estúpido para tratar de matar a una persona que no les interesa en absoluto, o explicarle a ese liberal que lo último que el Gobierno sirio haría en el curso de la exitosa liberación de su territorio nacional de los 'terroristas buenos' sería usar armas químicas de cualquier tipo, pero nunca lograrías convencerlo de que está a punto de tomar una decisión errónea. De ahí los acontecimientos efectistas pero totalmente carentes de lógica, como la expulsión de 23 diplomáticos rusos o el impulsivo bombardeo de un aeropuerto sirio. Es por eso que ese "hacer algo" es muy bien utilizado por los grupos de presión para canalizar los impulsos genuinos de las personas en su propio beneficio político. Conclusión Entonces ahí lo tenemos: un dominio global construido (y mantenido) sobre mentiras, aceptado sobre la base de la ignorancia voluntaria, justificado por la hipocresía colectiva y defendido por la histeria como recurso universal. Esto es lo que constituye el 'mundo occidental' de hoy en día, mantenido bajo el paraguas del dominio anglosajón. Y aunque, definitivamente, hay una minoría creciente de 'resistentes', la triste realidad es que la inmensa mayoría de las personas que nos rodean lo aceptan y no ven razón alguna para denunciarlo. De ahí que 'ellos' se salieran con la suya el 11 de septiembre de 1973 y por qué 'ellos' continuarán saliéndose con la suya bajo falsas banderas en el futuro. Porque 'ellos' mintieron, la gente se dio cuenta, al menos a cierto nivel, y aun así simplemente no les importa. Sin embargo, al tratar con los rusos, su 'realidad' aparentemente no funciona. Los rusos podrían ser la única nación europea que a día de hoy ha logrado mantenerse fuera del dominio anglosajón. Una civilización 'alternativa', que, según las palabras de Margarita Simonián, "es capaz de perdonar muchas cosas, pero no la arrogancia". A diferencia del dominio anglosajón, los rusos de hoy han aprendido mucho de sus errores históricos y hacen lo posible por no repetirlos. Pero sí que hay una lección de historia que los líderes anglosajones deberían aprender: cuando se trata de Rusia, la arrogancia es suicida. (Fuente: Sputnik - Mundo / Autor: David Armas Paz)



  • Con el espíritu Newroz, el fascismo del AKP-MHP será derrotado
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    27/03/2018
    Los kurdos están experimentando otro Newroz histórico. Este Newroz 2018 es una encarnación del espíritu de Newroz, como una resistencia creciente contra los tiranos. La actual Tercera Guerra Mundial en el Medio Oriente se ha transformado en una guerra entre el genocida estado turco que quiere continuar con el status quo en el Medio Oriente y las fuerzas de la libertad que quieren romper este status quo genocida. Hay una guerra en Medio Oriente entre los nuevos Dehak y los Kawa contemporáneos. Y el Movimiento de Libertad Kurdo lidera esta lucha por la libertad con el espíritu de Newroz. El Movimiento de Libertad Kurdo se ha convertido completamente en un Movimiento Med Contemporáneo. Al igual que sus antepasados, los medos, lideraron la lucha de los pueblos por la libertad hace 2630 años para rescatarlos de las garras de la tiranía, hoy los kurdos desempeñan el mismo papel. El pueblo kurdo se ha creado a sí mismo con las resistencias en los días de Newroz y se ha llevado hasta este día. Y hoy, resisten con el espíritu de Newroz en todas partes. Con cada resistencia, crean un yo más fuerte y logran una vida libre y democrática. Los kurdos no son los mismos que antes, los kurdos se han convertido en la gente de Newroz. Ser pueblo de Newroz significa lograr la vida libre y democrática hoy. Y aumentar la lucha a través de esa pasión por la libertad y un estilo de vida. Es por eso que para los kurdos, todos los días son ahora un día para la lucha, con el espíritu de Newroz. A pesar de que las fuerzas genocidas quieren beber la sangre de los kurdos, otros pueblos también han asumido la resistencia con los kurdos a la cabeza. En este sentido, hoy todos los días y todos los lugares del Medio Oriente y el Kurdistán se han convertido en un sitio de resistencia. ¿Por qué el estado turco, personificado por el AKP-MHP, lidera un colonialismo genocida anti kurdo en el Medio Oriente? La respuesta a eso es clara. El colonialismo genocida está pasando por el principio del fin. La lucha liderada por el pueblo kurdo ha alcanzado el nivel de fuerza para poder terminar con el colonialismo genocida y con todos y cada uno de los despotismos en el Medio Oriente. El colonialismo genocida ve que está llegando a su fin frente a esta lucha, por lo que ha tomado todas las fuerzas regresivas detrás de él y se ha comprometido en una guerra para protegerse. Tayyip Erdoğan tiene un problema de supervivencia, a lo que se refiere cuando dice que están librando una guerra por la independencia y el futuro es el tema de supervivencia del colonialismo genocida. Porque la voluntad, la pasión y la lucha del pueblo kurdo por la libertad han dejado al colonialismo genocida sin una pierna sobre la que apoyarse. O bien romperá la lucha del pueblo kurdo por la libertad con una guerra violenta, o esta mentalidad genocida, la política y el sistema caerán. Es por eso que ahora están atacando desesperadamente. Pero la gente de Newroz los kurdos ha logrado tal pasión, conciencia y voluntad de libertad que no es posible aplastar o reprimir su lucha. Con esta postura agresiva, el colonialismo genocida solo se acerca su fin. Cuando la voluntad de libertad es fuerte y la lucha continúa, cada ataque del colonialismo genocida termina en una derrota cada vez mayor. Y ahora mismo, la pasión, voluntad y lucha por la resistencia está en su apogeo. La resistencia en Afrin es la prueba clara de esto. Si esta resistencia puede continuar durante dos meses contra cada capacidad tecnológica del ejército turco, uno de los mayores ejércitos de la OTAN, si la resistencia continúa en Afrin rural y en la periferia de las ciudades de hoy, eso se debe a la naturaleza abrasadora de la voluntad de resistencia. No es posible vencer tal pasión y voluntad. Esta voluntad y esta resistencia son resueltas para llevar al pueblo kurdo a una vida libre y democrática. Docenas de soldados turcos y miembros de grupos jihadistas aliados a estos, mueren todos los días. Pero el estado turco, como lo requieren sus políticas especiales de guerra y las operaciones psicológicas, no publica estas muertes. Hacen esto para verse constantemente superiores. También solían ocultar muertes de soldados en el pasado, pero nunca antes había habido tal nivel de ofuscación. Algunas de las muertes se anunciarían en ese momento, ahora nada de eso. Simplemente anuncian una o dos muertes cada semana, y lo hacen para recordar a la gente que la guerra continúa. Por lo tanto, impulsan sus éxitos. Por lo tanto, impulsan el avance que han logrado. Eso es lo que es la guerra psicológica. La verdad es que se encontraron con dos meses de gran resistencia allí, y sufrieron docenas de bajas cada día. Todavía lo hacen. Pero esta información no se le da a los medios. Con una intensa guerra psicológica y propaganda, esto se hace para parecerse a la situación real. En este sentido, todos deberían ver que existe una gran resistencia fuera de esta guerra especial y operación psicológica. Abstenerse de una guerra de posición debido a la presencia de civiles en el centro de Afrin y evitar la destrucción total de la ciudad es una expresión de la decisión de continuar la resistencia en una forma diferente. La gente y los luchadores de Afrin continuarán su resistencia en un nivel diferente. La valiente resistencia de los últimos dos meses seguirá siendo la voluntad de resistencia de la gente de Kurvaistán de Rojava. Con esta voluntad de resistencia, la Revolución de Rojava prevalecerá y Afrin ciertamente será liberada. La Resistencia de Afrin ha demostrado que el segundo ejército más grande de la OTAN puede resistirse. Si una ciudad pequeña mostrara tanta resistencia, el pueblo kurdo obtendrá fuerza de su historia de resistencia y se resistirá aún más fuerte en otros lugares. Ellos continúan resistiendo. El pueblo kurdo ha ganado a lo grande con la resistencia de Afrin. El estado turco que ingresa al centro de Afrin será otra Victoria Pirsus para ellos. La rectitud de la resistencia del pueblo kurdo será la base y la fuerza detrás de la exposición de la animosidad del fascismo AKP-MHP contra los kurdos y la animosidad contra la democracia, y de lograr una gran victoria contra el genocida gobierno fascista del AKP-MHP. El pueblo kurdo y las fuerzas de la democracia resistirán este poder y eliminarán este obstáculo del camino a la democracia en Turquía y Medio Oriente. Newroz 2018 se celebrará con este espíritu, esta fe y esta determinación. La gente de Newroz los kurdos renovará y afinará su voluntad de resistencia en Newroz, y hará de 2018 uno de los mejores años para la lucha en la historia. En 2018, las fuerzas turcas en particular se congregarán en las filas de la libertad contra los ataques del gobierno fascista genocida AKP-MHP para darles la respuesta adecuada. En la actual Tercera Guerra Mundial, el espíritu Newroz es más necesario que nunca para que el pueblo kurdo y los pueblos oprimidos puedan romper el antiguo status quo y construir un nuevo Medio Oriente basado en una vida libre y democrática. Newroz es el medio para resistir a través de las duras condiciones y prevaleciendo. El PKK ha logrado un gran éxito hasta la fecha al convertir este espíritu en un estilo de lucha. Ellos estarán seguros de luchar en condiciones difíciles con el espíritu de Newroz y crear grandes desarrollos en 2018 también. En la realidad del líder Apo y el PKK, las dificultades y los obstáculos solo existen para ser superados. Con el Movimiento Med Contemporáneo, las dificultades y obstáculos serán superados en todas partes en el Kurdistán en 2018 también, y se crearán importantes desarrollos para que el pueblo kurdo y los pueblos oprimidos puedan lograr una vida libre y democrática. (Fuente: agencia kurda ANF / Autor: Mustafa Karasu) Nota: Mustafa Karasu es miembro del Consejo Ejecutivo de Koma Civakên Kurdistan - KCK (Confederación de los pueblos de Kurdistán)



  • Irrealidad y violencia
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    25/03/2018
    Como viene haciendo desde hace más de quinientos años. Y, por otra parte, no es casual que los genocidas que impusieron la falsa identidad española masacrando, expoliando y expulsando a los diferentes, pasaran a la historia como los Reyes Católicos, ni que fueran ellos los inspiradores del franquismo, que adoptó sin reservas su heráldica, sus lemas y sus símbolos. La admisión de lo falso y lo irreal solo se puede llevar a cabo desde el delirio y solo se puede imponer con la violencia extrema. Los hechos objetivos acaban imponiéndose por sí mismos -por más que algunos se empeñen en negarlos-, pero las mentiras hay que repetirlas miles de veces, como decía Goebbels, para que los necios se las crean; y a quienes no se las creen hay que amordazarlos. A primera vista, resulta sorprendente que entelequias como la supuesta virginidad de María o la doble naturaleza de su hijo hayan sido defendidas a lo largo de los siglos con la mayor brutalidad; pero la tradicional alianza de la Iglesia Católica con los poderes establecidos hace de la quema de herejes -la defensa a ultranza de los dogmas- una necesidad de supervivencia, tanto para la primera como para los segundos. Y aunque ya no se puede quemar vivos a herejes, apóstatas y blasfemos, se puede seguir criminalizándolos, y el nacionalcatolicismo actual necesita continuar haciéndolo tanto como sus antecesores, los Reyes Católicos y Franco. Puede que los exabruptos de Willy Toledo o de la Hermandad del Sagrado Coño Insumiso sean de mal gusto y ofendan algunas sensibilidades; pero parece ser que, si no se agita ese trapo rojo ante el hocico de la bestia nacionalcatólica, mucha gente no se da cuenta de su tamaño y su ferocidad. Ni de su composición concreta, que incluye a organizaciones tan casposas y profundamente reaccionarias como la Conferencia Episcopal, el Opus Dei, los Legionarios de Cristo, Yunque, Hazte Oír o la Asociación de Abogados Cristianos, sin las cuales el PP no estaría en el Gobierno. Gracias, Willy, una vez más, por renunciar a tus privilegios de actor de éxito para convertirte en francotirador del antifascismo; gracias, mujeres de la Hermandad del Coño Insumiso; gracias, Cassandra, Hasel, Valtonyc, Drag Sethlas… Gracias por vuestro “mal gusto” necesario, por vuestra irreverencia liberadora. Gracias por poner en evidencia que quienes quieren imponer la espuria autoridad moral de la Iglesia, a menudo son los mismos que imponen por la fuerza la unidad de la inexistente España, dos irrealidades sinérgicas que solo la represión más brutal y las falacias más burdas pueden seguir manteniendo. Y no por mucho tiempo. (Fuente: La Haine / Autor: Carlo Fabretti)



  • El cliché que no cesa
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    25/03/2018
    Si un un ser extraterrestre llegado de un lejano planeta aterrizara por primera vez en algún punto del reino de España situado fuera del territorio andaluz y tratara de hacerse una idea de cómo es la población andaluza a través de la televisión, se formaría de modo rápido y automático la idea de que se compone de personas maleducadas, tramposas, holgazanas, caraduras, superficiales, ignorantes, que hablan mal porque tienen dificultades para el lenguaje, que se dedican en su mayoría al trabajo sexual y/o doméstico si son mujeres, así como que en todo caso probablemente son toxicómanas y/o provenientes de entornos marginales y socialmente deprimidos. De estas características subsumidas al cliché de lo andaluz a través del humor audiovisual nos hemos ocupado analizando diversas muestras en otro texto (Rodríguez Illana, 2017), pero consideramos oportuno comentar aquí otro reciente ejemplo que, por desgracia, evidencia que tales manifestaciones no constituyen una moda pasajera sino, muy al contrario, un hecho estructural y permanente que refleja en el plano simbólico la subordinación colonial de nuestro país dentro del Estado. Añadiremos, pues, a nuestra lista una nueva constatación de este rol estigmatizante. Se trata de la serie Cuerpo de élite, de la productora Atresmedia, emitida por primera vez en febrero de 2018. Dejemos que sea el periodista Rafael M. Martos quien nos proporcione de forma exhaustiva los detalles de esta enésima estereotipación (Martos, 2018): << La serie tiene como eje a un supuesto “Cuerpo de élite” formado por agentes de policía de varios territorios del Estado, pero… qué casualidad, que vascos y catalanes son de la Ertzaintza y los Mossos respectivamente, que el valenciano es un experto TEDAX, la madrileña una supermadre que fue boina verde… y el andaluz, vaya, no es un Policía Nacional, ni un Guardia Civil, ni un miembro de la Unidad Adscrita a la Junta de Andalucía (lo que viene siendo un amago de policía autonómica)… No, es un sencillo policía local de Málaga, sin más. Es decir, en el escalafón de Cuerpos, es el más bajo, y además, tampoco tiene ninguna habilidad especial como los otros… y de hecho, se le presenta dando caza a un ladronzuelo mientras a los otros, en arriesgadas misiones. Pero claro, no era eso suficiente, ya que al fin y al cabo un policía local no deja de ser un profesional, alguien que ha tenido que estudiar, prepararse, aprobar unas oposiciones, sabe de disciplina, de leyes, de planificación… Por eso la gracia está en que por error, a quien se recluta no es al auténtico policía local, sino al mencionado “choricillo”, al “yonki”, al buscavidas, al que –según reconoce– la única vez que trabajó en algo legal “fue vendiendo helaos en un chiringuito a cinco euros” y cae en la cuenta de que “claro, eso también es robar”. [...] De esta forma se consigue colocar al andaluz donde tiene que estar: abajo del todo. Las gracias del policía andaluz derivan precisamente de su clase social, es decir, hablar de modo soez, ser un ignorante en todos los campos, y como sucede en un capítulo –una de las agentes le descubre– es incapaz de encontrar su “especialidad” dentro del equipo porque no tiene ninguna. Evidentemente hace gala ser incapaz de planificar, de hablar idiomas, de entender de arte, de política… y evidentemente es el que peor fondo físico tiene. Claramente se lo dice la madrileña en un momento dado: “no sabes investigar, no sabes interrogar, tu forma física es un desastre… pero mientes como nadie”. ¡Andaluz tenía que ser, coño! Es cierto que algún avezado lector podría decir que todo esto es una queja ridícula, al tratarse de una serie de humor, y que sencillamente, a cada personaje se le atribuye un rol. Cierto, pero qué casualidad que en las series españolas, los andaluces siempre ocupan ese mismo puesto… no salen abogados, ni empresarios, ni médicos, ni periodistas, ni maestros, ni científicos... como si aquí no hubiera... Véase “Médico de Familia”, o “Farmacia de Guardia”, por mencionar dos antiguas costumbristas, pero ahora es posible ver el caso “Aquí no hay quién viva” y sus secuelas, donde los andaluces son el portero, o la drogadicta… siempre, siempre, los ignorantes, los “grasiosos” de sal gorda, los malhablados… […] Ahora bien, lo más gracioso es que el actor que interpreta a este supuesto policía que en realidad es un ladrón, probablemente ni tan siquiera es andaluz… por la cantidad de eses que desliza cuando habla. Y es que, o bien, como decimos, no es andaluz y le cuesta horrores fingir nuestro habla, o sí lo es, y entonces le obligan a expresarse en castellano para que le entiendan… Al final, por lo único que se detecta su origen es por su incultura al abrir la boca. Otro diálogo clave podría resumir todo esto, o mejor, podría resumir el servicio que algunos andaluces prestan al sistema, y es cuando el andaluz con sus “mentiras” logra que vuelva a haber fútbol en España –sin duda… quién mejor para defender las esencias patrias–, y lo hace proponiendo que el equipo que acabe último en la tabla pague la deuda de todos los demás. Él mismo reconoce que “es injusto, porque tendrá que pagar el más pobre”, y su jefa le dice que “todo no se puede tener”. Pues eso, el pobre propone que pague el pobre, y aunque sea injusto, al menos es aceptado en el club… ¡todo no se puede tener! >> No andaban erradas las suposiciones de Martos, por aquello de “la cantidad de eses que desliza cuando habla” debido a que probablemente “le obligan a expresarse en castellano para que le entiendan”. El actor que encarna el papel del andaluz, llamado de forma significativa en la serie con un diminutivo, Rafita, es Canco Rodríguez, natural de Cártama, provincia de Málaga. Frente a este sujeto experimental (por emplear la jerga científica), el sujeto control, interpretado por Antonio Garrido, es Efe, un espía encargado de “dirigir el 'Cuerpo de Élite'” y quien, por tanto (y sin menoscabo de los defectos con que le hayan podido revestir para imprimirle comicidad a la serie), representa de manera inequívoca la figura de autoridad. No hace falta aclarar que, como todo el resto del elenco excepto Rafita, Efe no se expresa en andaluz. Sin embargo, Garrido sí es andaluz, concretamente de Salteras, en la provincia de Sevilla[1], pero no le han asignado la función de proyectar el estereotipo andaluz unido a la subalternidad, la baja extracción social, la ignorancia, la cutrez y la escasa moral, por lo cual no queda marcado como tal. En el segundo capítulo[2], Rafita y una compañera del cuerpo, Berta, están registrando una de las habitaciones de una lujosa masía. El personaje andaluz comenta: “Oye, esto me recuerda al cortijo de mi tía. Pero con techo y sin ratas”. “¿Pero tú dónde te has criado?”, le pregunta ella. Rafa contesta: “Yo, en la mierda”. Ella se sorprende: “Oye, no digas eso, ¿no?”. Él aclara la denominación: “¡Que no, que no; que se llama así! Barriada de La Mierda. Lo que pasa es que el Ayuntamiento sacó el nombre a concurso y votamos a favor”. Ella sigue estupefacta: “¿Pero cómo alguien como tú ha llegado a ser policía?”. Él sonríe: “Huy, si yo te contara”. Rafita quedará solo en la habitación después de que entre en escena un nuevo personaje, con el que Berta se marcha, que se interesa por Rafa: “Oye, tú con este lo habías dejado, ¿no?”. Ella marca al andaluz con el atributo que ya conocemos: “¡Claro, claro, claro! ¿Dónde voy yo con un cateto como este, que se ha criado en el barrio de La Mierda?”. En definitiva, cateto, tramposo (“ha llegado a ser policía” sin serlo), de baja extracción social (asociado a lo andaluz cuando explica que su tía vive en un “cortijo” sin “techo” y con “ratas”) y, como sus conciudadanos, tan estúpido como para votar que llamen a su barrio “La Mierda” (un síntoma de inmadurez tan propio como el de la clásica situación en la que algún/a componente del alumnado de un grupo escolar escribe el nombre del pato Donald o cualquier otro personaje no pertinente en la papeleta de voto durante la elección para delegada/o de clase, al efecto de hacer la gracia). Por si no quedara claro este mecanismo de indexación, en uno de los episodios de otra producción audiovisual, Servir y proteger, emitido el 26 de febrero de 2018, la protagonista, la inspectora de policía Claudia Miralles, dialoga con María, que ocupa el rol de camarera (oficio con cuya vestimenta aparecía precisamente ataviado el personaje de Rafita en el caso anterior, muy relacionado simbólicamente con las funciones que la división internacional del trabajo asigna a nuestro país) y es la propietaria del bar donde se encuentran conversando. Claudia habla en castellano al uso y María, en algo que pasa por ser andaluz. La primera evidencia la ingenuidad y carácter incauto de la segunda explicándole en tono paternalista y condescendiente por qué María ha seguido una estrategia comercial errónea al tratar de ofrecer menús saludables e hipocalóricos a su clientela, cuando lo que busca su público habitual es la oferta culinaria que distingue tradicionalmente a su bar[3]. Sin embargo, a pesar de su modalidad de expresión oral, María es interpretada por Pepa Aniorte, que no es andaluza sino oriolana (es decir, de la actual provincia de Alicante), y Claudia, por Luisa Martín, madrileña. Se da la circunstancia de que esta última actriz, también no-andaluza, alcanzó gran popularidad hace años cuando representaba al personaje de la Juani, una empleada doméstica andaluza, en Médico de familia[4]. Un usuario de la red Twitter, poniendo en relación de contraste dicha serie con Servir y proteger, se hacía eco de tal andaluzicación selectiva en estos términos: “La Juani de Médico de familia, que pese a ser castellana imitaba un ridículo acento andaluz para hacer de inculta, en esta nueva serie habla con su acento natural. Una vez más la mujer de bajo nivel cultural habla andaluz. ¿Hasta cuándo este insulto constante contra Andalucía?”[5]. Está claro, a la vista de todos estos casos de inferiorización de todo lo que tiene que ver con nuestro país, que nos encontramos ante un clásico problema de colonización mental. De hecho, es fácil establecer un paralelismo con la subalternización de las personas negras en el mundo colonial que tenemos la costumbre de identificar (efectivamente) como tal, donde “la medida de humanidad del negro la define la distancia o cercanía al hombre blanco. De ahí que los negros sean infantilizados, es decir, vistos como una etapa premoderna, primitiva, inmadura de la humanidad. El negro es visto como alguien que no habla sino que balbucea, lo cual lo infantiliza y lo hace más cercano a los niños” (Grosfoguel, 2016: 270-271). Del mismo modo, se restringe al personaje andaluz en el terreno de la puerilidad según la forma en que lo hemos comprobado a través del repaso a estas representaciones audiovisuales. De nuestra progresiva toma de conciencia con respecto a estos procedimientos de colonización psicológica (Manzano, 2016) depende buena parte del camino a nuestra emancipación como pueblo. Referencias: GROSFOGUEL, Ramón (2016): Apuntes hacia una metodología fanoniana para la decolonización de las ciencias sociales. En FANON, Frantz, Piel negra, máscaras blancas. Madrid: Akal. MANZANO, Alí (2016): “Colonialismo psicológico: la perpetuación de la conquista”, Independencia. Órgano andaluz de opinión, 63 (Abril 2016): 8-17. https://revistaindependencia.files.wordpress.com/2017/02/independencia-63.pdf MARTOS, Rafael M. (2018): “Hacer de Cuerpo... de élite”, http://www.noticiasdealmeria.com/noticia/140111/opinion/hacer-de-cuerpo-...-de-elite.html. RODRÍGUEZ ILLANA, Manuel (2017): El españolismo sonriente. Humoristas al servicio de la colonización de Andalucía. Granada: Hojas Monfíes. Notas: [1]      https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Garrido_(actor) [2]      https://www.youtube.com/watch?v=UB3VMH0gnos [3]      http://www.rtve.es/alacarta/videos/servir-y-proteger/servir-proteger-miralles-derrumbada-situacion-atraviesa/4494398/. Entre los momentos 1:21 y 2:56. [4]      https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9dico_de_familia_(serie_de_televisi%C3%B3n)#Actores [5]      https://twitter.com/AntonioGrmr/status/968164487827161088?s=08 (Fuente: Revista de Pensamiento Andaluz / Autor: Manuel Rodríguez Illana)



  • Manifestación de pensionistas y oportunistas
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    20/03/2018
    Ya no es perplejidad sino repugnancia lo que siento cuando veo a los mismos que han colaborado con el Gobierno tirano en la reforma laboral, los mismos que nunca hicieron una manifestación por la dignificación de las pensiones (excepto pactar con el Gobierno y que les subieran 500 euros a la Policía, Guardia Civil y funcionarios), los mismos que reciben subvenciones de los gobiernos y que les sirven como correa de transmisión, pues, no dan un golpe, viviendo de liberados con el dinero público y de los afiliados. Hay que acabar con que se subvencionen sindicatos, patronales, ONG e iglesias: que se mantengan de sus afiliados o adeptos. En la manifestación de Las Palmas de Gran Canaria –que fue un éxito con más de 40.000 personas–, el 17 de marzo del 18, me encuentro a estos carroñeros del sistema: UGT, CC.OO e Intersindical… repartiendo banderas de plástico con sus pertinentes –o impertinentes– logotipos a todas aquellas personas poco politizadas o que no conocen la podredumbre y connivencia que éstos oportunistas se traen con los gobiernos de turno, llegando, incluso, a intentar coger la cabecera de la manifestación para salir en portada de periódicos y televisiones, casi desplazando a la “Plataforma por las pensiones dignas” que ha sido la convocante de éste y otros actos anteriores. Creo que es hora de meter a cada uno en el saco que le corresponde, pues, su labor en las manifestaciones no es otra que sacar rédito para sus partidos, que son los mismos que han llevado al pueblo en la miseria. Estos sindicatos parásitos, que también nacieron a la sombra de la continuación del franquismo, hay que sacarlos, apartarlos de las movilizaciones ciudadanas, pues, igual que las ONG (OSG), las han usado los partidos del sistema para canalizar la orientación del voto hacia sus intereses. Sindicalistas con sueldos de muchos miles de euros, mafia que come marisco con las patronales y los gobiernos para después darle las puñaladas al pueblo. Por otra parte, con su presencia son los reventadores de las organizaciones ciudadanas que se articulan, pues su fin es que todo pase por el mismo fonil (embudo para el que no sea canario), coadyuvando al sistema para que nada cambie. Sip, me percaté del malestar de muchísima gente con la presencia de estas garrapatas. Creo que es hora de que la gente tome conciencia, que dejen la afiliación sindical y, además: no sé qué pintan en una manifestación de pensionistas que no están afiliados a sindicatos. Mi más enérgica repulsa a estos oportunistas, carroñeros y reventadores de los colectivos ciudadanos y espero que este pueblo se dé cuenta de que éstos están para servir al sistema y no a los trabajadores ni pensionistas. (Fuente: El País Canario / Autor: Isidoro Santana León)



  • Lo que los medios españoles no cuentan sobre la guerra de Siria
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    15/03/2018
    La periodista norteamericana Rania Khalek ha analizado en RT el tratamiento ‘periodístico’ que hacen los medios occidentales de lo que está ocurriendo en Guta Oriental y en Siria en general. En ese enclave de Siria están luchando las fuerzas del Ejército sirio contra el grupo extremista Jaysh Al Islam pero sin embargo los grandes grupos mediáticos de prensa occidental adjudican a las tropas gubernamentales toda la violencia en Guta Oriental. Esto mismo ocurrió en Alepo, Madaya y Homs donde los medios occidentales cubren la noticia “como si no existieran allí insurgentes armados y las autoridades estuvieran masacrando a civiles sin piedad”, como si los soldados sirios estuvieran movidos por “una sed de sangre caricaturescamente vil” afirma Khalek al medio RT. Sin embargo, TVE, La Sexta, Antena 3 o Cuatro, como ejemplos de medios españoles que ha analizado DigitalSevilla, presentan al unísono a los insurgentes como rebeldes moderados y luchadores por la libertad sin entrar a analizar los ideales, la composición, la financiación y los fines de estos grupos. También obvian la invasión de Siria por Turquía, aliado de España, o que EEUU tiene 20 bases en el país de forma ilegal. Los medios del mainstream cuentan a sus seguidores esta guerra como si un Gobierno malvado, el sirio, mata a sus propios civiles, como un cuento de buenos y malos de Hollywood o Walt Disney. Y lo hacen sin importarle las fuentes de dicha información, simplemente porque se lo ordenan desde la OTAN, que paga bien. Este conflicto, con cientos de miles de personas muertas, donde están implicadas superpotencias y la mayoría de países de la región, no es tan sencillo. No es un cuento para niños, no debería ser contado así. Los llamados ‘rebeldes’ que controlan Guta Oriental son una serie de grupos yihadistas que abogan por instaurar una visión radical del Islam en la República laica Siria. El más fuerte es Jaysh Al Islam, formación salafista yihadista apoyado por Arabia Saudita que quiere establecer un Estado Islámico medieval en Siria. Es curioso como la noticia de que Hillary Clinton confesó que sabía que Arabia Saudita financiaba a los terroristas de ISIS fue silenciada en los medios. No se vio a García Ferreras, director de informativos de La Sexta, haciendo un especial por este motivo. Si lo sabía Clinton, ¿Por qué sigue siendo aliado de EEUU? Tampoco se atacó e invadió esta terrible dictadura aliada de EEUU, Reino Unido e Israel por este motivo. Jordi Evole, y su mentiroso programa sobre Siria o EL PAÍS, con Alandete de juglar de la OTAN, no han tratado el tema. Tampoco se ha contado como Arabia Saudita financió la campaña electoral de Hillary Clinton, quizás no era importante. Jaysh Al Islam tiene la misma retórica, tácticas y objetivos que los terroristas del ISIS, realizando ejecuciones públicas y cuyo fallecido líder fundador Zahran Alloush hizo un llamamiento público a favor de la limpieza étnica contra las minorías religiosas en Siria. Limpieza étnica y apoyado por Arabia Saudita. ¿De verdad España debe venderle armas a esta terrible dictadura? El siguiente con más poder es Faylaq Al Rahman, que es aliado de Hayet Tahrir Al Sham (HTS), el último nombre con el que el grupo terrorista Al Qaeda se llama en Siria y que también están en Guta Oriental. Ahar Al Sham y Nour Al Din Al Zenki, que obtuvieron armas de EEUU, se grabaron decapitando por ejemplo a un niño. Hace días, civiles denunciaban que estos dos grupos les disparaban mientras intentaban abandonar Guta Oriental para llegar a la zona controlada por el Gobierno sirio, algo que los medios occidentales han ocultado de forma premeditada ¿le suena?. Desde DigitalSevilla tenemos constancia de que TVE, La Sexta, Cuatro o EL PAÍS, por decir unos cuantos, no han contado curiosamente cómo estos grupos islamistas radicales han cortado el acceso a la ayuda humanitaria y los alimentos que iban a los civiles, como ejemplo de una larga lista de agravios informativos de los principales y multimillonarios grupos mediáticos de España. Los gobiernos de la OTAN y sus aliados regionales han gastado decenas de millones de euros en financiar un aparato mediático que blanquea a la ‘insurgencia’, culpa de toda la violencia al Gobierno sirio y reclama una intervención militar occidental, es decir la guerra, una acción más enérgica contra el presidente sirio Bashar Al Assad. De hecho esta prensa mercenaria de la OTAN se ha vuelto dependiente de estas fuentes de propaganda para obtener información sobre el conflicto. Como ejemplo, PRISA, depende de los bancos, que son sus accionistas, para sobrevivir y también del dinero que la UE le da para que hable mal de Rusia, como bien se encarga Alandete desde hace meses. Su fuente más conocida es White Helmets, (Cascos Blancos), un supuesto grupo de apoyo a civiles pagado por EEUU y Reino Unido. Patrocinados por una influyente empresa de relaciones públicas, los White Helmets apoyan de forma clara el cambio de poder en Siria trabajando junto a milicianos vinculados al grupo terrorista Al Qaeda en las zonas que controlan. Algunos de sus miembros han participado en atrocidades grabadas en vídeo, hecho sepultado por los medios mercenarios de la OTAN. Otra fuente de información es el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización dirigida por un partidario de la oposición que trabaja desde Londres. Es decir, un tipo desde el corazón de la OTAN dando datos sobre Siria, porque lo observa desde miles de kilómetros. La tercera fuente de ‘la verdad’ son los autodenominados ‘activistas mediáticos’ que trabajan en las zonas que controlan los grupos yihadistas. “Pero estos grupos no toleran ni el activismo ni el periodismo. De hecho, se sabe que encarcelan, torturan y ejecutan sumariamente a activistas, abogados, trabajadores humanitarios, periodistas y minorías”, detalla Khalek. Por ello plantea serias dudas sobre su independencia a la hora de dar información ya que es imposible divulgarla sin que los yihadistas les den permiso. Entonces la damos por buena toda información que den, claro…. Estos grupos islamistas están perdiendo la guerra en Guta Oriental, y lo único que les podría salvar es que la OTAN interviniera directamente. Como atrapen vivos a algunos de sus miembros quizás algunas cancillerías occidentales tengan problemas para explicar muchas cositas. La OTAN está interviniendo de forma indirecta, aunque los medios mainstream mercenarios afirmen que no se está haciendo nada y eso está permitiendo las matanzas con impunidad en Siria. Allí llevan meses los servicios secretos de Francia y Reino Unido trabajando duro por el bien de la Humanidad, como han hecho siempre…jejeje. Occidente lleva interviniendo en Siria desde hace años, prolongando la masacre, reforzando a Al Qaeda y dejando circular en libertad a ISIS por el desierto con sus camiones cargados de petróleo hacia Turquía. Barack Obama, curioso premio Nobel de la Paz y el único presidente de EEUU que ha estado en guerra durante sus ocho años de mandato, gastó 1.000 millones de dólares, a través de la CIA, en armar y entrenar a los ‘rebeldes’ como contó The Washington Times aún sabiendo que estaban vinculados e Al Qaeda , organización terrorista que derribó, por ejemplo, las Torres Gemelas de New York. Dicho programa fue suspendido por Donald Trump, que es un racista y machista, pero no quiere la guerra como medio de dominar el mundo y por ello es peligroso. Todo ello se hizo de la mano de Hillary Clinton y del senador ultraconservador John McCain, con la única función de derrocar al Gobierno sirio, los dos grandes halcones ultras que trabajan para la industria de armas de EEUU, la principal del país desde la Segunda Guerra Mundial. “Al Qaeda ha construido su mayor filial en la historia como resultado directo de esta imprudente política estadounidense de cambio de regímenes”, señala la periodista norteamericana en su análisis. EEUU hizo su guerra contra Siria mediante los escuadrones de la muerte de Al Qaeda y permitió que ISIS se enriqueciera vendiendo petróleo en caravanas interminables de camiones bajo sus narices. Luego rescató algunos comandantes de ISIS en sus helicópteros, pero eso tampoco había que contarlo a los españoles, ¿verdad Ferreras? Solo la intervención de Rusia logró acabar con una de las fuentes de financiación de los terroristas de ISIS , que llevaban años llevando camiones con petróleo, por el desierto, bajo la atenta mirada de EEUU o Reino Unido. Ese petróleo lo vendía la familia Erdogan a Europa mediante una empresa sita en un paraíso fiscal, pero para qué vamos a contarlo, no es tan importante. Total son unos cuantos muertos, allí, en el mundo árabe. Si atacan París sí, entonces me llevo una semana de llanto, pero ¿allí?, eso no me importa. La prensa mainstream detalló como ‘liberaciones’ las reconquistas del Gobierno iraquí, con el apoyo tardío de EEUU, de las ciudades de Mosul, Faluya o Tikrit, que estaban en manos de los terroristas de ISIS. De hecho esas ciudades las conquistó ISIS tras retirarse el ejército iraquí de la zona y dejar cientos de arsenales repletos de modernas armas que utilizaron los terroristas de ISIS para expandirse por Siria. Todo muy curioso. En días controlaban enormes zonas de Iraq, y EEUU, que controlaba el país, no hizo nada entonces, ni durante años. Sin embargo estos medios mercenarios, cuando Siria y Rusia reconquistan Alepo o Guta Oriental lo describen como actos atroces que equivalen a un genocidio. “El conflicto en Siria puede ser un desastre confuso y complicado, pero a medida que los medios principales intensifican sus aullidos para que Occidente haga algo, es importante tener en cuenta que existe una agenda detrás de su versión unilateral de la realidad”, resume la periodista. Nada, confiemos en que García Ferreras, que cortó a Llamazares cuando empezó a contar la verdad sobre Siria, o David Alandete, director adjunto de EL PAÍS y que es motivo de mofa de la Embajada rusa en Madrid, nos cuenten el cuento de Blancanieves y los Siete Enanitos. Que se vayan allí con Evole, y hagan la pose de que les importa aquello y que son periodistas de raza, de los buenos. Pero por favor, que antes de hacerlo y que nos den lecciones de ‘periodismo’, se miren un día al espejo, con la gorra de reportero comprometido y nos digan que no les dio vergüenza lo que vieron de ellos mismos. A mí, espero que no me venga un día un cartero vestido de negro y me recuerde con plomo quién manda y lo que se puede contar o lo que no se puede contar. (Fuente: Digital Sevilla / Autor: Daniel Bellaco)



  • UGT y CCOO, esquiroles el 8M
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    08/03/2018
    Los dos sindicatos con más afiliación en nuestro país, UGT y CCOO, se han desmarcado de la huelga feminista del 8 de marzo convocando un insultante paro de dos horas con el que cubrir el expediente sin molestar demasiado a la patronal. La decisión de este ridículo paro no ha sido entendida, off the record, por los colectivos feministas, que han entendido este “desmarque” como una ofensa a la mujer, a nuestra clase trabajadora y a la inteligencia de la opinión pública. O se está o no se está. O se participa o no se participa. Pero tirar por la calle de en medio con una decisión que huele demasiado a Brummel y que solo satisface al PSOE no parece la mejor reivindicación de unos sindicatos que vienen sufriendo una importante crisis de legitimidad, credibilidad y representación. CCOO y UGT conocen muy bien las razones de la huelga. Manejan los datos mejor que cualquiera. Saben perfectamente que las mujeres cobran aproximadamente un 30% menos que los hombres, que son las más golpeadas por la precariedad y la eventualidad. Saben que el 98% de las personas empleadas en labores domésticas son mujeres y que ellas sostienen los cuidados de la mayoría de familias. Ambos sindicatos conocen que otros sindicatos de peso la apoyarán 24 horas. COO y UGT saben de sobra que nos manejamos en una lógica de privilegiados y explotadas que hay que revertir, y que además, la huelga del 8M apoya otras reivindicaciones complementarias como la erradicación de las violencias machistas y la trata de mujeres, las pensiones dignas para las jubiladas y un largo etcétera perfectamente razonable. ¿Por qué entonces no secundan la huelga de 24 horas? Hay diversas causas. La más evidente y probable es una cuestión de protagonismo, egos e inseguridad. ¿Qué hace un movimiento transversal, revolucionario y transformador como las mareas feministas ocupando mi espacio de derechos laborales en el que somos unos expertos?, piensa en su foro interno UGT y CCOO. ¿Cómo es posible que hayan sido ellas las que abanderen esta ofensiva? La respuesta es dura: UGT y CCOO hace ya tiempo que no son una herramienta movilizadora ni de cambio (solo hay que tirar de hemeroteca y comprobar el apoyo de sus últimas convocatorias) y se han convertido en instrumentos útiles dentro de su propia lógica burocrática de relaciones laborales, una lógica, por cierto, cada vez más ocupada por el liberalismo. Ese espacio de rebeldía que han dejado vacío ha sido ocupado por unas mujeres que vienen de un último lustro con unas movilizaciones espectaculares. Existen, también, causas más evidentes: el eterno influjo del patriarcado y el neoliberalismo. Ambos monstruos tan sumamente poderosos que se filtran en los sindicatos ocupando sus espacios decisorios (un ejemplo, todos los secretarios generales son hombres). Solo así se comprende esta inexplicable postura de UGT y CCOO, que secundarán la huelga solamente durante dos horas. El resto del tiempo, es decir, las restantes seis horas de trabajo serán esquiroles, la palabra que define al trabajador o trabajadora que no se adhiere a una huelga. Una palabra dura, que antaño ellos mismos utilizaron y que hoy, por quedarse en la tibieza, por simpatizar con el patriarcado y no leer los tiempos de cambio, se les ha vuelto en contra. (Fuente: La Voz del Sur / Autor: Alejandro López Menacho)



  • Guerra social y represion politico-cultural
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    06/03/2018
    “Esta estructura social es ideal para la domesticación, porque en realidad los humanos asumen la jerarquía de dominación. Los caballos domésticos de una recua siguen al líder humano como seguirían normalmente a la yegua que ocupa el primer lugar. Las manadas o rebaños de ovejas, cabras, vacas y perros ancestrales (lobos) tienen una jerarquía semejante (...) estos animales sociales se prestan a ir en manada. Dado que son tolerantes con los otros miembros del grupo, pueden ir agrupados; dado que instintivamente siguen a un líder dominante y toman a los humanos por líderes, pueden ser conducidos fácilmente por un pastor o un perro pastor. Los animales gregarios se comportan bien cuando están encerrados en condiciones de hacinamiento, porque están acostumbrados a vivir en grupos densamente atestados en la naturaleza” Jara Diamond: Armas, gérmenes y acero. Edit. Científico-Técnica. La Habana Cuba. 2005, pp. 168-169 “La psicología burguesa tiene por costumbre en estos casos el querer explicar mediante la psicología por qué motivos, llamados irracionales, se ha ido a la huelga o se ha robado, lo que conduce siempre a explicaciones reaccionarias. Para la psicología materialista dialéctica la cuestión es exactamente lo contrario: lo que es necesario explicar no es que el hambriento robe o el explotado se declare en huelga, sino por qué la mayoría de los hambrientos no roban y por qué la mayoría de los explotados no van a la huelga” Wilhelm Reich: Psicología de masas del fascismo. Editorial Ayuso. Madrid 1972., p. 32 “En la década de los ochenta, todas estas técnicas de guerra psicológica fueron reunidas en un volumen de la CIA bajo el nombre de CounterIntelligenceStudy Manual, utilizado principalmente en los conflictos de América Central [...] Para reunir información sobre una determinada población, los agentes se mezclan entre la gente y asisten a "actividades pastorales, fiestas, cumpleaños e incluso velatorios y entierros" con el fin de estudiar sus creencias y aspiraciones. También organizan grupos de discusión para medir el apoyo local a las acciones planeadas. El proceso de manipulación se pone en marcha y los agentes identifican y reclutan a "ciudadanos bien situados" para que sirvan como modelo de cooperación, ofreciéndoles trabajos inocuos aparentemente importantes. A continuación, transmiten conceptos difíciles o irracionales a través de eslóganes simples [...] En los casos en que los intereses de la CIA se oponen de modo irreconciliable a los de la población, el manual sugiere la creación de una organización que actúe como tapadera, con una serie de objetivos muy diferentes a sus verdaderas intenciones. Finalmente, todos los esfuerzos por garantizar la conversión deben adaptarse a las tendencias preexistentes de la población seleccionada: "Debemos inculcar a la gente toda esta información de forma sutil, para que esos sentimientos parezcan haber nacido por sí mismos, espontáneamente” Douglas Rushkoff: Coerción. Por qué hacemos caso a lo que nos dicen. La Liebre de Marzo. Barcelona 2001, pp. 164-165 A comienzos de noviembre de 2017 escribí el articulo La artillería como esencia de España analizando el contexto en el que se intensificaba la represión contra personas y colectivos por su defensa de los derechos elementales, concretos, practicables. Los jóvenes de Altsasu -cuatro en la calle y tres encarcelados aún-, el compañero Boro que tenía entonces dos juicios pendientes, y una lista estremecedora e irritantemente larga de personas de bien, encausados o encarceladas. La referencia a la artillería material y moral del Cardenal Cisneros permitía visualizar de inmediato la estrecha interacción entre política, economía, violencia y cultura en la historia del nacionalismo español desde sus balbuceos. Entonces me centré en el contexto político y económico del Estado para, desde ahí, comprender mejor las razones de tanta persecución, amenazas y castigos a crecientes franjas sociales, devastación que se ha intensificado en estos meses. Estaban ausentes, como mínimo, otros tres enfoques más que debían completar mal que bien la crítica del endurecimiento represivo padecemos: la represión político-cultural, otros medios de control y dominio más invisibilizados e imperceptibles, y el contexto internacional. Las tres citas que encabezan este texto corresponden a un trabajo que escribí para un debate en julio de 2008 -La desobediencia como necesidad- a libre disposición en Internet que, con sus limitaciones específicas, por ejemplo no se profundiza en la decisiva teoría del fetichismo, al menos sirve ahora para ofrecer algunas ideas sobre otros medios de opresión que sufrimos y de lo que apenas o en absoluto somos conscientes. Los colectivos y personas a los que dedico este texto son perseguidos precisamente por su desobediencia práctica por cuanto la desobediencia es necesidad prioritaria para la humanización. ¿Por qué hablar de represión político-cultural? Antes de responder veamos algunas cosas sin extendernos por obvia a la represión político-cultural que golpea a Catalunya: la televisión autonómica vasca censura una noticia sobre el libro La vía vasca, de Iñaki Egaña; la Diputación de Araba censura una exposición sobre los jóvenes de Altsasu; en Bilbo la policía entra Ipar Haizea, local de la juventud digna, un sindicatos policial pide que se vuelvan a usar las pelotas de goma, y la consultoría empresarial PwC propone acabar con el sindicalismo vasco para multiplicar los beneficios patronales. La ley Mordaza golpea con decenas de multas que ascienden ya a 30.000 euros a la Murcia rebelde que defiende la integridad de un barrio popular. En Valladolid se detiene a tres mujeres por pegar carteles sobre la huelga del 8 de Marzo. El búnker insiste en poner letra cristiana al himno militar español; se reactiva la fascista «formación del espíritu nacional», y mediante el ataque a la lengua catalana se prepara el ataca al euskara, galego... Jueces, fiscales, intelectuales y comisarios de arte pierden los nervios cuando se les recuerda que existen presos y presas políticas censurando la obra Presos Políticos de Santiago Sierra. Se enjuicia a músicos y tuiteros, con las condenas a Valtonyc y Pablo Hásel, por ahora... En abril Boro tendrá su segundo juicio: en el primero ha sido condenado a año y medios; y en mayo se iniciará el juicio contra IndarGorri, grupo de seguidores de un club de futbol. Las prácticas perseguidas tienen innegables contenidos políticos, como toda cultura en sí misma. Pero, ¿De qué cultura hablamos? ¿Es la misma cultura la loada en Babelia que es una oficina de ventas de la industria cultural del Grupo Prisa, o la desarrollada en La Haine, lugar de la praxis de Boro? ¿Es la misma cultura la del sindicalismo combativo que piensa y habla en lengua vasca que la cultura internacional burguesa de PwC que propone liquidar ese sindicalismo? Samir Amin dijo que «la cultura es el modo como se organiza la utilización de los valores de uso». Si la sociedad organiza horizontalmente la utilización colectiva de los valores de uso porque se basa en relaciones de propiedad comunal, etc., entonces la cultura creada primará esos valores sociales; pero sí es la verticalidad autoritaria basada en la propiedad privada la que lo hace, entonces la cultura reforzará el autoritarismo vertical, una de las características de la industria de la cultura que fabrica mercancías ideológicas. Naturalmente, entre ambos extremos existen casi infinitas combinaciones dependiendo de múltiples situaciones y momentos históricos. La privatización del conocimiento social empezó con la propiedad patriarcal al expropiar el hombre el saber producido por las mujeres; se desarrolló con la opresión étno-nacional al expoliar el conocimiento de los pueblos oprimidos y no solo sus riqueza, siendo emblemática la fallida orden romana de mantener con vida a Arquímedes en la Siracusa del siglo -III para exprimirle su saber; se reforzó en las sociedades tributarias en las que los encargos reales, religiosos y de las castas comerciantes adornaban paredes y féretros, y escribían loas maravillosas; se impuso en la Grecia de Tales de Mileto en el siglo -VII cuando se enriquecía con sus conocimientos, y más tarde cuando Platón denunciaba la venta del conocimiento. En el siglo -I Cicerón explicaba que el saber es propiedad privada. Con el retroceso del dinero y del valor de cambio en la Alta Edad Media europea casi se paraliza la mercantilización del pensamiento, incluso en el siglo XIV Petrarca criticaba a quienes usaban los libros como mercancía pero a comienzos del siglo XV ya se patentaba la tecnología de la construcción naval. Desde entonces y hasta ahora el capitalismo hace lo imposible por aplastar todas las resistencias populares contra la mercantilización de la vida y del conocimiento. En el trasfondo de esta expropiación privatizadora del potencial creativo del valor de uso cuando es administrado colectivamente, está la explotación de la fuerza global de trabajo de la mujer en cuanto muy especial y único «instrumento de producción». La creciente oposición global del sistema patriarcado-burgués-Trump quiere liquidar el derecho de aborto- a la emancipación de la mujer trabajadora y a la huelga del próximo 8 de marzo ejemplarizan la lucha de clases en su forma más básica para mantener la muy alta tasa media de beneficio que obtiene el capitalismo con esta explotación. Facebook ha censurado la imagen de una venus paleolítica, de hace 30.000 años, con la excusa de combatir la pornografía. Además de un ataque a la ciencia y al arte, es un ataque a la emancipación de la mujer por cuanto las venus paleolíticas refuerzan la certidumbre de que el poder patriarcal ni es eterno ni es «natural» y no está «genéticamente» anclado en la humanidad, sino que es resultado de adversas y desastrosas derrotas. Por otro lado, la obstinación del nacionalismo español dentro de la progresía e izquierda estatal ha quedado también al descubierto en las divisiones entre grupos feministas para organizar la Huelga del 8 de marzo, mujeres de las naciones oprimidas con conciencia de serlo han sido acusadas de querer «politizar el feminismo» al defender elementales derechos reprimidos por el nacionalismo español. Se trata de una lucha de clases multifacética en sus formas pero que nos remite a la contradicción básica:¿Cómo discernir el potencial emancipador de la cultura como valor de uso o de la cultura como valor de cambio? Muy en síntesis: es la praxis política que una u otra puede impulsar. Por ejemplo y sin más precisiones ahora: el valor de uso del libro Fariña de Nacho Carretero sobre la narcopolítica, secuestrado por una denuncia personal siguiendo una práctica inquisitorial profundamente anclada en la cultura dominante española; o del libro Patria de Fernando Aramburu, aplaudido a rabiar por el nacionalismo español y bendecido por todos sus poderes. Ambos tienen un valor de uso político-cultural innegable que, si se investiga bien, puede descubrir una conexión sustantiva en el uso de la droga ilegal como arma de destrucción psicofísica de la militancia política no solo en Euskal Herria, aunque cada libro puede tratar esta problemática desde y para visiones contrarias, o incluso ocultarla. A nada que nos desintoxiquemos de la ideología burguesa y de su concepto de cultura como mercancía con un valor de cambio y eficacia alienante y fetichista, descubrimos que estos y otros ataques tienen como objetivo impedir, cada uno en su área de influencia, que desarrollen el potencial emancipador inherente a la cultura como el modo que tienen las mujeres trabajadoras, los pueblos y las clases explotadas para organizar la utilización de los valores de uso. Una de sus expresiones más brillantes y potentes es la creación de redes de locales, espacios de autoorganización, medios de debate e investigación crítica, recuperación de las asambleas y consejos... Uno de los objetivos de la represión político-cultural es el de impedir que vuelva a generarse una situación de crisis de legitimidad del poder español como la vivida en 2001 desactivada con la victoria electoral de Zapatero en 2004; como la reactivada de nuevo entre 2010 y 2012 con huelgas, movilizaciones, mareas, etc., desactivada con las promesas institucionalistas de Podemos y el colaboracionismo de CCOO y UGT; como la nueva reactivación en ascenso desde verano de 2014 y que tuvo una de las primeras muestras de su gravedad en la abdicación del rey impuesto por la dictadura franquista. La ley Mordaza de 2015 tenía la finalidad de derrotar este nuevo ascenso de las luchas, pero no lo logró porque desde finales de 2016 y sobre todo desde verano de 2017 las movilizaciones obreras, populares y sociales han vuelto a la calle, como lo reconoce la CEOE. Las protestas para lograr un aumento de las pensiones, que en Euskal Herria movilizan a miles de personas, son otra muestra de la nueva oleada movilizadora. Ahora Ciudadanos propone que la policía pueda entrar en los centros sociales liberados sin orden judicial, y el gobierno español afirma que necesita 20.800 policías y guardia civiles más, sobre todo en las naciones catalana y vasca, con un aumento sustancial de sus salarios. El desinfle teórico y ético de la izquierda occidental en los últimos decenios se confirma también en el abandono de un concepto clave: el de «guerra social», que en la actualidad tiene en la guerra político-cultural uno de sus frentes decisivos. Ahora a lo máximo que llegan las quejas de la izquierda es al «déficit democrático». Pero la «guerra social» existe: solamente en su frente laboral, el de la explotación de la fuerza de trabajo, cada semana de 2017 el terrorismo patronal ha matado a doce trabajadoras y trabajadores en el Estado. El trabajo ha sufrido 618 bajas mortales en 2017 sin contar los miles de heridos y enfermosfísica y psíquicamente en la explotación doméstica, la precariedad laboral, la economía sumergida.... Una expresión fundamental de la «guerra social» en su base histórica es la sobreexplotación de la mujer trabajadora, y sus asesinatos y violaciones. La estrategia del PP, apoyada en sus objetivos centrales por Ciudadanos y el PSOE, y no combatida con radicalidad por Podemos, es una estrategia de «guerra social» clásica y descarada en lo relativo a la liquidación de libertades y derechos públicos, sociales y nacionales, y encubierta en lo relativo a minar paulatinamente la conciencia de las clases y naciones explotadas, y al desgaste de la vida, cuando no a su muerte. Una moda intelectual recurre a la expresión de «necropolítica» como la fase más destructora de la «biopolítica» con lo que se diluye las contradicciones y responsabilidades del capitalismo: lo que existe en realidad es una violencia represiva político-cultural que forma parte de la guerra social. La izquierda revolucionaria debe recuperar los conceptos radicales que son los únicos que explican cómo romper las cadenas radicales. En el artículo La artillería como esencia de España, del 5 de noviembre de 2017, expuse algunos pocos datos sobre la situación interna del Estado que, en su conjunto, servían para explicar el porqué del endurecimiento represivo que entonces se agudizaba. Ahora conviene que veamos cómo el contexto mundial presiona al Estado en, al menos, cinco problemas permanentes, que le obligan a extender e intensificar la guerra social y político-cultural en defensa de España como marco de acumulación de capital. Los resumimos: Uno, la persistencia de sentimientos y culturas nacionales no españolas cuya expresión más palpable ahora mismo es el Principat Catalá pero que en caso de la lengua y cultura se extiende con más o menos fuerza por los PaïsosCatalans, por mucho que el nacionalismo español lleve años intentando negar lo evidente y destruir las memorias colectivas de estos territorios. Pero también está activos los volcanes lingüístico-culturales vasco y galego, esa identidad andaluza que da signos de despertarse, la persistencia a pesar de siglos de alienación de otras identidades desprestigiadas como «dialectos regionales»... Frente a este problema irresoluble el Estado sólo tiene tres alternativas: una, el palo, como el que ahora sufre Catalunya y a otra escala en el resto de la «nación española»; otra, la zanahoria, una reforma tímida y tramposa que beneficie a los de siempre: por ejemplo, la rápida fortuna de la Monarquía; y por último, el palo y la zanahoria, al estilo de los pactos con la burguesía vasca, en los ésta se queda la zanahoria, y los palos los sufre el pueblo trabajador. Las tres exigen que se refuerce el nacionalismo español como cemento ideológico que cohesione la acumulación de capital bajo la figura de la Monarquía. Dos, el atraso científico, educativo, en la productividad del trabajo, etcétera, que, junto a otras debilidades permanentes, hacen que sea muy insegura la recuperación actual basada en la sobreexplotación, en la relativa baratura del crudo, en las ayudas de Bruselas, en el turismo y, resumiendo, en la misma lógica endógena de las fases de siete o diez años de crisis periódicas que tienden a la reactivación por la simple destrucción previa de fuerzas productivas obsoletas,deficitarias. El Informesobre la ciencia y la tecnología enEspaña de finales de este enero es demoledor: la inversión no financiera en I+D ha retrocedido al nivel de 1999, mientras que se agranda la distancia con respecto a las grandes economías internacionales: ahora se invierte el 1,19% pero media de la UE en I+D+i es del 2%. Desde 2008 se ha reducido a la mitad el número de empresas españolas que declaran invertir en I+D, y la media de inversión estatal en tecnociencia es la mitad que la de la Unión Europea. Para alcanzar la media de la OCDE en inversión tecnocientífica la economía española debería triplicar su inversión actual, y duplicarla para alcanzar a la UE. La desidia por la ciencia que ha tenido siempre el bloque de clases dominante es la causa de que sólo el 6% del estudiantado adquiera la suficiente comprensión lectora, frente al 11% de la UE y el 12% de la OCDE. El drástico recorte en las becas estudiantiles impuesto por el PP en el último lustro y el impulso a la educación privada, generalmente católica, empeora la crisis educativa. Tal hándicap se entiende también por la opción del capital español hacia el cemento, el turismo, los servicios y la energía, en detrimento de la industria desde, al menos, el desarrollismo franquista: Más del 70% de la riqueza acumulada en el Estado español desde la mitad del siglo XX es debida a la «economía del ladrillo». El retroceso del capitalismo español en la producción tecnocientífica mundial exige además de inversiones masivas sostenidas durante años, también el desarrollo de otro sistema educativo capaz de crear una fuerza de trabajo en reciclaje permanente. El peso muerto pero políticamente rentable de la industria educativa católica, uno de los anclajes centrales del nacionalismo español, dificulta sobremanera que la débil burguesía laica se atreva a impulsar una educación tecnocientífica que más temprano que tarde genera dudas críticas. Por tanto, al Estado le es perentorio el control ideológico de la educación centralizado desde el nacionalismo español. Tres, sin embargo la omnipresencia de la industria cultural internacionalizada y su poder de penetración entre la población joven tiende a debilitar el cada vez más desprestigiado nacional-catolicismo y sus valores tradicionales. La industria cultural tiene para la juventud ofertas especiales de consumo ideológico y normativo alienantes, machistas y violentos, pero difíciles de rebatir para el autoritarismo dogmático. La impotencia de la Iglesia es patente: sus tensione en la burocracia, los escándalos por su mentirosa doble moral de castidad dogmática y abusos y violaciones sexuales, su desprecio hacia el empobrecimiento social imparable y su egoísmo por apropiarse de bienes comunes y acumular riqueza, su cruzada permanente en defensa de España y de la Monarquía..., semejante medievalismo solo puede defender sus intereses apretando las clavijas autoritarias, o pactando un aggiornamentocon la débil burguesía laica muy inquieta también por la «degradación moral» generada por las pautas hiperviolentas de las mercancías culturales fabricadas para la juventud. Otra cuestión totalmente opuesta es qué deben hacer las izquierdas del Estado frente al poder alienador de la industria cultural, problema mucho más grave para las izquierdas de las naciones oprimidas por el simple hecho de carecer de Estado y además y sobre todo sufrir la represión político-cultural española. Cuatro, la necesidad de fortalecer el ejército tal como están haciendo las grandes potencias imperialistas, con un compromiso de aumentar un 80% el gasto militar para 2024. Los EEUU, Gran Bretaña, Alemania, Japón, el Estado francés... el rearme, que es intenso y generalizado, responde a la agudización de las contradicciones mundiales: las dos grandes depresiones del capitalismo provocaron dos guerras mundiales, las crisis graves entre esas depresiones han provocado guerras locales e incluso han rozado situaciones al borde de los conflictos atómicos que los EEUU estuvieron a punto de desencadenas en Corea de 1950-1953, en Cuba en 1962, la guerra de Vietnam en 1972, la guerra del YonKipur 1973..., evitados por la intervención de la URSS. Las diferencias y oposiciones interimperialistas encrespadas desde la Gran Crisis de 2007 obligan al euroimperialismo a incrementar sus fuerzas militares, también bajo las nuevas presiones de la Alianza Euroasiática. La guerra comercial iniciada por Obama y que Trump ha exacerbado se inscribe en esta confrontación al alza. El Estado español necesita por tanto militarizarse más aún para responder a las exigencias europeas y norteamericanas, aparte de su militarización policial interna, como hemos visto. De nuevo, la burguesía española debe adoctrinar en su nacionalismo a la joven carne de cañón desde su primera infancia para que aumente el número de «profesionales de las armas», o corre el riesgo de enfrentarse a otro rechazo juvenil del servicio militar si es que quiere restableces su obligatoriedad. Y cinco el potencial crítico de los nuevos medios de comunicación que se manifestó ya en 2001, 2010-2012 y claramente desde 2016 en adelante a pesar de la trituradora represiva que es la ley Mordaza de 2015, aumenta la desazón del capital. Por suerte para el Estado español, encuentra una eficaz ayuda legitimadora en la involución autoritaria que recorre al imperialismo: los ataques a la libertad de Internet se endurecerán conforme se multipliquen las tensiones mundiales. El capital sabe que ese potencial crítico no radica en los medios en sí, sino en las organizaciones, grupos, asambleas, sindicatos, partidos... que les dan vida, sostienen e impulsan. La represión político-cultural ataca a la unidad práctica formada por las militancias y los medios: es esta dialéctica la que asusta al Estado y el capitalismo en su conjunto y por eso endurece su guerra social. Las cinco dinámicas muy resumidamente analizadas sirven para explicarpor qué la represión político-cultural en concreto y la guerra social en general, intensificadas en los últimos tiempos no responden sólo a causas endógenas al Estado español, sino también a las presiones mundiales. Es importante comprenderlo así porque si nos limitásemos exclusivamente al Estado caeríamos muy fácilmente en la creencia de que podría acabarse con la represión mediante reformas parlamentarias dejando intactas las contradicciones del modo de producción capitalista. Esta creencia irracional surgió en el socialismo utópico reformista y reaparece una y otra vez con nuevos ropajes, y no conduce sino a fracasos reiterados. (Fuente: La Haine / Autor: Iñaki Gil de San Vicente)



  • Sí, president, fue un error
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    05/03/2018
    Bueno, finalmente Carles Puigdemont ha admitido que no declarar la independencia el 10-O fue un error. En efecto, en aquella famosa noche el soberanismo contaba con todas las ganancias morales que la resistencia increíble de la gente le había regalado el día del referéndum y al presidente no sólo le faltaban aliados internacionales para hacer mediación (esta fue la excusa), sino que sólo pudo aducir que algunas voces del gobierno español pedían diálogo, la credibilidad de las cuales, como sabe cualquier persona que se afeite antes que nada, es la de cualquier español. El president la pifió, porque pidió al Parlament suspender una declaración (sin ninguna votación previa) que la cámara catalana tampoco había ratificado. Recuerdo perfectamente aquella noche, cuando para no hacer el ridículo nuestros diputados firmaron una texto de ruptura en el salón de actos del Parlament. Con las caras pagaban. Aquel día, y lo repetiré las veces que haga falta, también recuerdo cómo Jordi Sànchez me dijo que la ANC no había convocado el pueblo en el parque de la Ciutadella, porque no quería hacer mucho escándalo. Ahora ya sabemos que, simplemente, querían tener la gente barrida en el Paseo de Lluís Companys, como la basura, no fuera que los independentistas de buen corazón se cabrearan (pobre Jordi Cuixart, que cara de incrédulo ponía). El president, en definitiva, se equivocó porque aquel día el parlamentarismo catalán y la alta cámara perdieron absolutamente cualquier autoridad y carácter representativo. Aquí se suspendían declaraciones que ni habían sido votadas, aquí se firmaban textos de independencia sin ninguna autoría conocida. Cuando acabó la sesión, la noche respiraba mediocridad. Después del heroísmo popular del 1-O, los políticos catalanes cedían al poder español. De todo eso hace muy poco, pero el surrealismo del momento todavía me parece increíble. El pueblo catalán salió al derbi con el árbitro en contra, con el reglamento torcido para hacerle daño y con un clima adverso, pero sin embargo ganó la primera parte del partido. Cuando sólo faltaba rematar y salvar el resultado, el presidente y todo su gobierno (con la notoria excepción de Clara Ponsatí) decidieron que en la segunda parte ni había que salir a jugar. Piensas y te tienes que aguantar el llanto. Cuando menos, el Molt Honorable 130 ha admitido en sordina que, a partir de aquí, el poder transformador del 1-O se ha ido al garete. Todo eso que estamos viviendo, ya lo veis, es la consecución y el enlarguecimiento de una pantomima con que el independentismo pretende enojar al estado. La última pamema de vodevil es el intento de investir a Jordi Sànchez sólo porque se sabe que la judicatura tumbará la iniciativa. Y siga jugando. Sí, president, te equivocaste, porque de haber declarado la República podríamos haberla perdido, claro, pero cuando menos nos habrías dado la oportunidad de defenderla. ¿Ahora cómo podemos ayudar a desplegar algo que entregamos al enemigo? ¿Como podemos recuperar la pelota si, cuando el rival yacía indefenso en el césped, decidimos entregársela de nuevo para que nos remataran? ¿Como podéis esperar que arriesguemos todo aquello de lo qué renegasteis, de queridos líderes? Sí, president, fue un error. Es bueno que lo empecemos a reconocer, sobre todo si de aquí un tiempo lo queremos intentar de nuevo sin hacer tanto el ridículo. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Degeneración democrático-burguesa
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    01/03/2018

    A partir de un escenario en que un partido obrero circunscribe su actividad a los trámites de la legalidad y del institucionalismo democrático-burgués, asumiéndo un papel de gestor, tanto a nivel estatal, tanto a nivel gubernamental, del capitalismo nacional, el camino, sin retorno , sólo se hace en el sentido de la degeneración, o sea, del creciente cretinismo parlamentario, del oportunismo y del reformismo. 

    El acceso a los lugares de gestión del capitalismo, a los que se llega por buenos resultados electorales, en las elecciones burguesas, pasando a estar sometiendo a la estrategia del partido, origina una aristocracia intelectual, pequeño-burguesa, que reproduce y ensancha privilegios de clase, en la misma medida en que se convierte en parte del aparato ideológico de Estado, de reproducción de las condiciones de producción capitalistas. Un partido "legal", de aristócratas pequeñoburgueses, integrados en los privilegios de la democracia burguesa, está condenado o a la irrelevancia política o a la deriva oportunista / reformista. 

    Se observan todos los casos nacionales (refiriéndose a Portugal, Nota de la R.), por ejemplo: desde el PCP, hasta el PCP (r), pasando por el MRPP, los trotsquistas, etc. La actividad política legal y su orgánica, sindical, parlamentaria, frentista, es una parte de las tareas de los comunistas, parte que tiene que estar siempre subordinada a la orgánica "no legal", que no depende material, luego ideológicamente, del Estado burgués. 

    La aristocracia intelectual "legal" tiene que estar necesariamente subordinada al núcleo proletario dirigente, que mantiene la línea estratégica de derrocamiento del Estado burgués y corrige desvíos tácticos que correspondan, no a los intereses de la clase, sino a eventuales intentos de asegurar este o aquel privilegio pequeño -burguês.

    João Alberto Rodrigues.




  • Hasta el moño. Carta a Anna Gabriel
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    01/03/2018
    Estimada Ana. De nuevo, y seguramente no será la última vez, te han hecho diana de insultos, críticas y mofas por una cuestión que no tiene nada que ver con tus ideas, declaraciones o actos. Y es que tienes todos los números para que no sólo lo que digas o hagas -sino también y, sobre todo, lo que llevar para cubrir o enseñar tu físico- sea el centro de atención de esta caverna mediática, lamentablemente cada vez más caverna y más mediática. Ser mujer, de izquierdas e independentista es un triple combo mortal que te convierte aún más en el blanco perfecto de un machismo podrido pero aún vivo y con demasiado altavoces. Después de que, en los últimos tiempos, te las hayas oído decir de la altura de puta, traidora, amargada y malfollada, probablemente no te habrá sorprendido todo lo que algunos se han permitido el lujo de opinar sobre ti desde que has aparecido en una entrevista a la televisión suiza, con las uñas pintadas, el pelo suelto y un clip recogiendo hacerte el flequillo. El caso es que si en vez de haberte apetecido dejarte crecer el pelo y ponerte un abrigo, hubieras decidido raparse te y hacerte un tatuaje en el brazo, la reacción habría sido la misma : criticarlo, porque sí. Porque, más allá de las que analizan seriamente tanto los unos como las otras , hay quien sólo se fija en las mujeres cuando hay un cambio de peinado, de vestido o de color de las uñas. Una vez más, has sido objeto de unas críticas amplificadas por tu popularidad pero que todas las mujeres hemos sufrido en algún momento de nuestras vidas de forma tristemente cotidiana. En tu caso y en el de muchas compañeras, los medios de comunicación se sienten alarmantemente cómodos con estos ataques y, por extensión, con un machismo perenne y agresivo que tardamos demasiado en erradicar por completo. Cuando no es una axila es un fleco y, cuando no, algo más insignificante como es un clip. Nunca hubiéramos imaginado que una pequeña aguja de pelo sería tan mágica y podría dejar en evidencia a los que nos atacan indiscriminadamente para querernos sumisas, calladas y cobardes. Sabemos que la fuerza, el convencimiento y la valentía que has demostrado hasta ahora no temblará ni un segundo por unas palabras que no tienen valor desde el momento que quien las pronuncia no tiene honor, pero sería injusto no hacer frente. Oposición frontal a quienes, armados de un poder subterráneo e invisible, se atreven a atacar el físico o la estética porque su bajeza intelectual, moral y humana no les permite atacar lo que hay detrás de un cabello más o menos modulados. Quién sabe, tal vez inconscientemente saben que tienen la batalla perdida. También en este terreno. Ver como supuestos profesionales de la comunicación no sólo se quedan con la anécdota sino que obvian el quid de la cuestión es, para el gremio, como mínimo una pena. Pero ya lo decía Simone de Beauvoir: “El poder sólo tolera las informaciones que le son útiles”. Por ello, más allá de la misoginia que los lleva a criticarte saben, también, que les sale más a cuenta hablar del peinado que de la injusticia que te ha llevado a Suiza y que se cierne sobre presos y exiliados y ha herido de muerte la democracia. (Fuente: media.cat / traducción: Insurgente / Autoras: Anna Bonet, Eli Borreda, Elisenda Rovira y Laila Soldevila)



  • Dialéctica de la Liberación Nacional
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    27/02/2018
    Darío Aranda se pregunta sobre porqué la nación mapuche es atacada tan virulentamente, respondiendo que la razón es la propiedad de la tierra. Cita a Diana Lenton, docente en Universidad de Buenos Aires, que sostiene que la violencia contra este pueblo tiene dos causas: la común que padecen otras naciones originarias, como el Pueblo Qom, que defienden los mismos derechos sobre la tierra, y el racismo exacerbado contra los mapuche porque los blancos no toleran su dignidad que mira de igual a igual a los blancos: «La mirada racista no tolera que un indígena se posicione de igual a igual», sostiene la antropóloga. Un racismo al alza en la burguesía argentina. La dignidad forma parte de la cultura del pueblo. Para acabar con la resistencia que nace también de esta cultura, el invasor ha de destruirla encarcelando a quienes recrean la cultura espiritual. La resistencia mapuche también nace de la cultura porque interactúan tierra y cultura: “los grupos de resistencia mapuche tienen por objeto organizar acciones de autodefensa, resistencia, recuperación y ocupación de sus tierras ancestrales que les fueron robadas”. Según Llanca Marín tierra, cultura y mujer son una unidad. “El rol de la mujer ha sido fundamental y protagónico en la lucha por los derechos del pueblo Mapuche. No se puede negar e invisibilizar esto al interior del movimiento. Lo primero que debe erradicarse es la inequidad interna a través de la modificación de aquellos usos y costumbres (quizás adquiridos) que perjudican a las mujeres, entenderse que la mujer mapuche ha estado a la par con los hombres, gestando el movimiento, luchando por la consecución de los derechos como integrantes de la sociedad y sobre todo como mujeres. No es difícil darse cuenta de la invisibilidad. Varias organizaciones y reconocidos dirigentes la promueven. Nombre de producciones musicales denominadas "Newenpeñi" (newen: fuerza, peñi: hermano hombre). Consignas articuladas desde lo interno... A la lucha pupeñi, Marichiwewpeñi. Nombres de organizaciones con identificación exclusivamente masculina o el trasplante de conceptos políticos-machistas: Mapuche traducido como hombre/varón de la tierra), Wall mapu traducida como patria.La reivindicación por los derechos, la justicia, la equidad y el respeto que se exige empieza por casa. Se habla de reconstruir la "patria" Mapuche y ¿quién dice que debe ser patria que significa lo que es del pater/padre? El seno de nuestra existencia es la MapuÑuke, la madre tierra, nuestra MATRIA y nuestro espacio físico es el wallmapu”. .En Nuestra América están En Nuestra América están contabilizados en la actualidad no menos de 259 proyectos extractivistas, de los cuales no menos de 246 encuentran resistencias populares de las que 6 son transfronterizos; 141 están criminalizados por la burguesía. El saqueo extractivista se remonta a la invasión de 1492 como indica Horacio Machado Aráoz. Apreciamos la importancia de estas luchas al contextualizarlas en un continente ocupado porlas violencias de una “globalización etnófaga”, que extermina pueblos mediante etnocidio, enfermedad y cristianismo. (Primeros párrafos de la presentación del documento) Dada la extensión del texto, 33 páginas, La Haine publica el texto íntegro en formato pdf. Para descargárselo, abajo os dejamos la dirección: http://lhblog.nuevaradio.org/b2-img/GilDialecticaLiberacionNacional.pdf (Fuente: La Haine / Autor: Iñaki Gil de San Vicente)



  • La partición de Siria y la materialización del plan Yinon
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    27/02/2018
    La agresión imperial de EE.UU., Europa y del sionismo israelí contra siria tiene como principal objetivo consolidar y llevar a cabo el plan Yinon. Este consiste en la Balcanización de Medio Oriente, creando micro-estados, debilitando los actuales países árabes y asegurando la supervivencia del estado de Israel. Este último apoyado en los textos sagrados del judaísmo y en la tierra prometida que dios daría a los judíos, se justifica y dice que la mitad de medio oriente, por derecho divino, pertenece a Israel, por eso invade y coloniza a sus países vecinos, una muestra clara del fanatismo religioso mezclado con política. En un principio pensaban crear la gran Israel que ocupaba todo el territorio comprendido desde el Nilo hasta el Éufrates (desde Egipto hasta Irak). Todos los países que ocupan este territorio geográfico serian parte de la nación hebrea, pero debido a la fortaleza y grandeza de la resistencia, Israel ha perdido influencia y poder, en la actualidad quieren apoderarse de puntos estratégicos de sus países vecinos tales como la península del Sinaí en Egipto, los altos del Golán de siria, el sur del Líbano y parte de Jordania, todo este fenómeno está dentro del plan yinon. Este plan se logra teniendo en cuenta la diversidad étnica y religiosa de los distintos países. La Mossad y la CIA fomentan el conflicto entre suníes y chiíes  en la región para así buscar guerra civiles y la división de territorios. Siria antes de la guerra era uno de los países más laicos y seguros de Oriente Medio  teniendo una gran diversidad cultural y de credos. En el territorio hay alauíes, suníes, drusos y cristianos (por la parte étnica están los kurdos que tenían reconocimiento y seguridad en el gobierno de Bashar  al-Asad), y antes de la guerra era uno de los países con mayor tolerancia religiosa. Con el auge del estado islámico y la intromisión de fuerzas extranjeras, los conflictos raciales y religiosos han aumentado. Después de 7 años de guerra (2011-2018), el país tiene la infraestructura destruida, gran parte de su población en el exilio, medio millón de muertos y su patrimonio cultural borrado, debido al fundamentalismo Yihadista. Aunque destruir y reducir a polvo a Siria era uno de los objetivos principales  de Israel, Estados unidos y Gran Bretaña. Su principal tarea consiste en “desaparecerla” por medio de la creación de nuevos estados. Así debido a la crisis y desestabilidad del país, llevaría a su colapso y destrucción, teniendo que recurrir a la partición, por una parte, el gobierno de Bashar al-Asad y la minoría alauí crearían su propio Estado, teniendo el control de Damasco. Los suníes tendrían también su propio Estado  teniendo más territorio por ser la mayoría, y los kurdos tendrían su propia región autónoma y seguirían con su sueño de crear el Kurdistán e incluso la minoría drusa tendría su propio estado. Por su parte Israel se quedaría definitivamente con los altos de Golán y sus reservas hídricas. Ya que al no haber un gobierno central unificado, Israel expandiría más su territorio, y esto ayudaría a que se convierta en una potencia regional que es uno de los puntos clave  dentro del plan Yinon. Con la creación de estos nuevos estados (alauí, suní, kurdo y druso) y la desaparición de la República Árabe Siria, el próximo objetivo sería estimular los conflictos étnicos-religiosos y fronterizos entre los nuevos estados. El nuevo estado suní y su naciente gobierno sería aliado de Arabia Saudí y de las monarquías del golfo pérsico (Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin) convirtiéndolo directamente en enemigo del estado Alauí, de Irán, y Hezbolá debilitando considerablemente la resistencia. Los kurdos estrecharían más sus vínculos con Israel y estados unidos y con la región autónoma del Kurdistán iraquí. Los drusos vecinos de Israel fortalecerían sus vínculos comerciales y diplomáticos con el sionismo, y los alauíes seguirían siendo aliados de Irán, Hezbolá y por su puesto la causa palestina. El gobierno de Bashar al-Asad tuvo siempre entre sus prioridades la defensa y la recuperación de los territorios ocupados palestinos. Pero las fronteras del estado alauí quedarían bajo amenaza constante, debido a los grupos terroristas de Al-Qaeda y el estado islámico y por su puesto Israel. Todo esto llevaría a mas desestabilidad y desunión en Medio Oriente, y olvidar la causa palestina definitivamente beneficiando totalmente a Israel. Siria no vive una guerra civil. La actual situación del país árabe es producto de un experimento militar y geopolítico de occidente y de Israel, que buscan la fragmentación de oriente próximo para así asegurar la supervivencia del estado sionista y convertirlo en potencia en la región. Afortunadamente tal como están las cosas, y gracias a la ayuda de Irán, Rusia, Hezbolá y las milicias chiíes iraquíes, poco  a poco el gobierno de Bashar al-Asad retoma las riendas del país y logra unificar el territorio nuevamente. Pero no se puede olvidar que el plan Yinon sigue sobre la agenda de Israel y occidente, y no piensan renunciar a él.  Tras el fracaso del Estado Islámico, los kurdos serán el próximo pretexto para balcanizar la región. Mirando el actual mapa de la lucha contra el estado islámico. Los mayores beneficiados son los kurdos que podrían reclamar una zona autónoma en el norte de siria desde luego con el apoyo de los estados unidos y el régimen de Israel. Por otro lado, No olvidemos que la creación de Sudán del Sur es uno de los primeros logros del plan Yinon. Este pequeño país existe desde el año 2011. Hay que tener presente que la balcanización también se expande al norte de África. Siguiendo el “éxito” de Sudán quieren aplicar la misma estrategia a Siria, a Irak (creando tres estados uno kurdo, uno suní y otro chií)  también a la república islámica de Irán  (creando un estado persa, otro kurdo, el Baluchistán y la gran Azerbaiyán). Debilitar y desaparecer a los aliados de la causa palestina, el verdadero objetivo de Israel. Por último la mal llamada “primavera árabe” escondía como propósito acelerar la implementación del plan Yinon. A la opinión pública se le dijo que los habitantes de medio oriente se levantaron para pedir reformas democráticas y sociales, y derrocar de manera pacífica a varias dictaduras que llevaban varias décadas en el poder. Pero en realidad se pensaba rediseñar nuevamente todo el mapa de oriente próximo. Creando un nuevo Sykes-picot  pero igual de ineficiente. (Fuente: Hispan TV / Autor: Félix Antonio Cossío Romero) Nota de LOA: Para conocer en profundidad el Plan Yinon, descargárselo aquí: https://seryactuar.files.wordpress.com/2015/09/el-plan-yinon.pdf



  • Palestina y el lacerante caso de Ahed Tamimi: ¿Por qué el movimiento feminista no reacciona?
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    25/02/2018
    “Si la mujer es fuerte, el hombre también lo será (…) “La mujer palestina lucha, se resiste, combate, como Leila Khaled (histórica militante del Frente Popular para la Liberación de Palestina, que también participó de la mesa del Parlamento Europeo) que ha sido para mí un modelo y un referente” Ahed Tamimi, discurso ante el Parlamento Europeo, 26-09-2017 ¿Por qué será que Occidente se hace eco, en múltiples campañas de solidaridad, de los atropellos contra Malala, o las mujeres apedreadas, y no se escucha una sola palabra respecto a Ahed Tamimi? ¿Por qué será que Palestina sólo aparece en las noticias cuando la masacre sionista es de miles de personas, y no se solidariza en términos individuales con una niña como Ahed Tamimi, que está presa por enfrentar una ocupación brutal, en total contravención a los Derechos del Niño y a la Convencion de Ginebra del 49? ¿Por qué será que al movimiento feminista occidental no le conmueve y/o no lo interpela Ahed Tamimi, y la situación de atropellos y humillaciones cotidianas a las que la ocupación sionista somete a todas las mujeres palestinas? ¿Por qué será que el movimiento feminista tampoco se referencia en la brava resistencia de décadas que las mujeres palestinas vienen llevando a cabo, contra el poder de las armas, contra un colonialismo patriarcal que se ensaña específicamente con ellas, contra el silencio de los medios de comunicación, contra la impunidad de Israel en el “concierto internacional”…contra la indiferencia de buena parte del planeta, incluida la gran mayoría del movimiento feminista? Este artículo nace de una inquietud surgida a partir de la sorpresa que provoca el mutismo y la inmovilidad que el movimiento feminista viene demostrando respecto al caso de Ahed Tamimi, la adolescente palestina de, ahora, 17 años (cumplidos en prisión) que, valientemente y junto a su familia, vienen enfrentando a las fuerzas de ocupación israelí; y que hoy se encuentra encarcelada por abofetear, sin armas en la mano, a un soldado sionista, armado hasta los dientes, que acababa de disparar una bala de goma en la cabeza de su primo. Todo esto, luego de haber ingresado violentamente en la casa de la familia, situada en la aldea Nabi Saleh, cerca de Ramalla. Al día de hoy, Ahed Tamimi se encuentra presa, bajo la promesa de ser llevada a juicio ante un tribunal militar, juicio que es constantemente postergado (ahora hasta el 11 de marzo próximo), manteniéndola detenida y aislada, sin condena, y bajo una acusación absolutamente desproporcionada, de doce delitos (entre ellos: atacar a las fuerzas de seguridad en cinco ocasiones, amenazar, arrojar piedras y participar en manifestaciones violentas), que podrían llevarla a una condena de más de 10 años de prisión…a una niña, por defender, sin armas en la mano, a su familia y a su pueblo de una agresión armada, de un ente invasor, dentro de su propia casa. Inverosímil. Aberrante. Una afrenta al feminismo y a la humanidad toda. El colonialismo fálico sionista, y la violencia específica sobre las mujeres palestinas El origen de la violencia específica que el sionismo ejerce sobre las mujeres palestinas, tiene que ver con que éstas han sido, desde el comienzo, un problema para Israel. Tal como lo afirma Carolina Bracco, en su artículo “Ahed Tamimi, latido de la resistencia palestina”, desde su misma constitución, la entidad colonialista Israel (y el sionismo como movimiento colonialista, antes) “se erigió como el fecundador de una tierra ajena, como un violador orgulloso que intentó despojar de su honor y su identidad a la población nativa a través de ese acto tan propio de los estados homonacionales modernos en un espacio colonial racializado.” Una expresión clara de hasta qué punto de este relato impregna la idiosincrasia de una sociedad como la israelí, que se ha corrompido y contaminado a sí misma por el ejercicio del despotismo cotidiano sobre otro pueblo, la encontramos en la pluma del periodista Ben Caspit, quien manifestó en relación a la detención de Ahed Tamimi: “En el caso de las chicas, deberíamos hacerles pagar en la oscuridad, sin testigos ni cámaras”. Esta apología del rito de la violación como la expresión intrínseca de la dominación colonial lleva inscripto un mensaje de odio racista a todo un pueblo. Para un ente colonialista como Israel, los cuerpos de las mujeres palestinas, su capacidad de dar vida y su identificación con la tierra representan no sólo una amenaza demográfica sino también al corazón mismo del régimen, porque su estrategia de dominación está estructurada en relaciones de poder basadas en el género, características de las sociedades coloniales. Pero esta actitud prepotente se encontró, de frente, con la resistencia organizada de las mujeres palestinas, desde el primer momento. La digna lucha de la mujer palestina por la independencia. Un poco de historia…[1] En 1920, los palestinos se enfrentaban a dos fuerzas opresoras: los británicos y los inmigrantes judíos (inmigración, en buena medida, planificada desde el Congreso Sionista Mundial y facilitada/protegida por el Mandato británico en Palestina; instalado, éste, al término de la Primer Guerra Mundial). Frente a esto, las mujeres comenzaron a integrarse en un trabajo social voluntario, de cuidado de los heridos, a partir del cual fueron incorporándose, a su vez, en la lucha social y política. Primero, en 1921, se creó la Unión de las Mujeres Árabes, que realizaba actividades humanitarias a favor de quienes luchaban contra el dominio inglés, iniciándose, así, una toma de conciencia a nivel político; y más tarde, en 1929, se realizó el Primer Congreso de Mujeres Árabes Palestinas. Las participantes en tal evento elevaron protestas a la Sociedad de las Naciones respecto a las flagrantes injusticias de las cuales eran objeto los habitantes árabes, declarándose en “apoyo a los hombres en esta causa nacional”. En la década del treinta, se organizaría el movimiento Zahrat Al-Okhowan, conformado por un nutrido grupo de mujeres militantes que combatían a la ocupación inglesa. Unos años después, en 1936, la enorme y prolongada huelga general palestina en reacción al desplazamiento y despojo que estaban sufriendo a manos de los inmigrantes judíos, protegidos éstos por el Mandato británico, también contó con una numerosa participación de mujeres. Esta acción consiguió despertar el apoyo y la solidaridad de mujeres árabes de otros países, gracias a lo cual se realizaría, en 1938, el Congreso de las Mujeres de Oriente, en El Cairo. Con la creación del Estado colonial de Israel por parte de la ONU, y la partición de Palestina, aproximadamente el 90% de la población nativa fue expulsada de su territorio. ¿Cuál fue la misión de la mujer palestina en ese entonces? Vale citar, en este punto, las palabras de la activista Reem Alnuweiri: “La mujer palestina también se convirtió en refugiada, y su misión consistió en mantener intacta la identidad nacional palestina”. Así mismo, durante la guerra librada en 1948, las mujeres participaron cavando trincheras y refugios, y peleando contra las fuerzas invasoras en los campos y las ciudades. Luego de la ocupación de Gaza y Cisjordania por parte de las tropas israelíes, con posterioridad a la Guerra de los Seis Días, en 1967, las mujeres se integraron en sucesivas protestas y marchas. Durante este período es importante destacar el nombre de Intissar Al Uazir, conocida como “Um Yihad”: madre, profesora de historia, oriunda de Gaza. Fue una de las primeras militantes palestinas, desde los 15 años, y formó parte del Consejo Nacional Palestino y del Consejo Revolucionario de Al-Fatah. Así mismo, fue durante un tiempo, en 1966, el “cerebro” de todas las operaciones militares de Al-Fatah, dirigiendo la lucha junto a Ahmed El Atrach y Abu Ali Iyad. Ya para finales de los años setenta, todas las organizaciones palestinas tenían comités de mujeres. Nuevamente, durante la Primera y Segunda Intifada (años 1987 y 2000, respectivamente), las mujeres palestinas jugaron un rol significativo: lideraron manifestaciones, crearon comités de ayuda popular, y sostuvieron campañas de boicot contra productos israelíes en Gaza y Cisjordania. Las mujeres palestinas han tenido que dar una lucha titánica contra muchas situaciones, como el ser forzadas a dar a luz en los puestos de control militar israelíes (provocando la muerte de mujeres y niñ@s), el morir asesinadas bajo la metralla de algún soldado de las FDI, el sufrir la pérdida de hij@s, espos@s, herman@s, padres, y demás familiares, la destrucción de sus casas, de sus árboles y sus huertos, la falta de trabajo, entre muchas otras. En los últimos 45 años, unas diez mil palestinas fueron arrestadas o detenidas por órdenes militares israelíes. Las presas se encuentran en dos cárceles en territorio israelí, en contravención a la Cuarta Convención de Ginebra según la cual deben estar en cárceles dentro del territorio ocupado; ello dificulta las visitas de familiares y abogados. Sufren tortura física, psicológica y abusos sexuales además de estar encerradas junto a criminales israelíes que las amenazan y agreden. En el caso de las menores de edad, las condiciones y las consecuencias son aún peores, al igual que con las mujeres embarazadas, a las cuales en ocasiones ni tan siquiera les quitan las esposas durante el parto. Pero frente a las balas, los tanques, los misiles, el bloqueo económico, el racismo y la indiferencia, todos los días miles de hombres y mujeres se levantan en pié de lucha, entre ell@s, muchas mujeres que hoy conforman el acervo de ejemplos de dignidad inspiradores del coraje de las nuevas generaciones: Helua Zidan, quien al ver como asesinaron a sus hijos y esposo, comenzó a disparar contra los soldados israelíes; Dallal Al Moghrabi, quién fue la primera joven palestina en participar en una operación militar, llamada “Mártir Kamel El Aduan, grupo de Deir Yessin”, al secuestrar un autobús el Tel-Aviv, en 1975; Maha Nassar, prisionera política y miembro del Frente Popular para la Liberación Palestina y de la Liga Socialista Palestina; o Leila Khaled, quien llamó la atención del mundo sobre la lucha palestina, cuando junto con otros camaradas del FPLP, secuestró cinco aviones en 1969 y 1970, demandando la libertad de prisioneros políticos palestinos. Como la historia lo demuestra, la generación de Ahed Tamimi, es heredera de una tradición de lucha y organización entre las mujeres palestinas, que no se han doblegado ante el horror y le han plantado cara, con diversos de métodos y estrategias, pero con la misma valentía y dignidad. Palestina: mujer-vida-tierra-resistencia Siguiendo la línea del análisis de Carolina Bracco, se puede decir que mujer-vida-tierra- resistencia, en Palestina se encuentran profundamente entrelazadas. Al ser ésta una población de origen principalmente campesino, la relación de sus habitantes con la tierra es, a la vez que una forma de vida, el núcleo que da sentido a la misma existencia. Un ejemplo de la imbricación entre estos cuatro factores puede verse en la forma en que distintas mujeres palestinas definieron qué entienden por la palabra “dignidad” (Al-karame), al ser consultadas por una encuestadora francesa que se encontraba haciendo una investigación sobre las opiniones femeninas en torno a éste término[2]: “Obtenemos nuestra dignidad de nuestra tierra. Es nuestra vida. Mientras estemos en nuestra tierra, sea cual sea nuestro sufrimiento, seremos dignas. Si consiguen expulsarnos a Jordania, habremos perdido para siempre nuestra dignidad. Tengo los olivos de mi familia, todos los años solía obtener el aceite de mis olivos, que podía dar generosamente a mis amigos y vecinos. Ahora Israel ha destruido la mitad de mis árboles y tiene prisioneros al resto. Esos árboles son como mis hijos, siento una pena y un dolor terrible al saber que no puedo ayudarlos”. “Hay dos clases de dignidad: la que nos viene de los demás, cuando a una la tratan con dignidad, y la que viene del interior, de cómo una se considera ante Dios, y esa es inalienable a menos que uno lo permita. Incluso si, como mujeres, Israel nos hace prisioneras, nos desnuda y nos viola en las prisiones, si resistimos cada ataque, no perderemos nuestra dignidad. A una mujer, en un puesto de control le exigieron que se quitase el velo. Se negó, y el soldado israelí le dijo que le metería una vara de metal por los ojos si no lo hacía. Una puede tener sus ojos, o puede tener su dignidad. Se negó, se la clavó en los ojos. Sobrevivió pero está ciega. Y no perdió su dignidad. ” “La guerra de Israel es ante todo contra nuestra dignidad, que Israel ataca desde todos los ángulos y bajo todos los medios posibles, ya que si lograse destruir nuestra dignidad, no podríamos resistir más. Hay una tremenda dignidad en Palestina, quizás más que en ningún otro sitio del mundo, porque la ocupación, con todos sus mecanismos para la humillación, nos vuelve consientes de nuestra dignidad. Cuanto más traten de destruirla, más fuerte será. Están consiguiendo el efecto contrario al que buscan.” La lucha de la madre de Tamimi La pequeña aldea de Nabi Saleh no fue la excepción, y cuando las usurpaciones y la prepotencia de la ocupación israelí se hicieron insoportables, sus escasos 600 habitantes comenzaron a manifestarse pacíficamente todos los viernes. En una de esas manifestaciones, el ejército israelí asesinó a un hermano de Nariman, la madre de Ahed Tamimi; y poco después asesinó a su otro hermano. Pero Nariman nunca dejó de ir a las manifestaciones de los viernes junto a sus hijas e hijos. Hizo lo que hacen las madres palestinas: les enseñó a no tener miedo de los soldados, a defenderse de sus afrentas y agresiones, a resistir y a “poner el cuerpo”. Los cuerpos femeninos racializados son un problema para Israel, porque las palestinas siguen pariendo, manteniendo viva su cultura y criando a sus hijos en la resistencia, la mayoría de las veces solas porque sus maridos, padres y hermanos están en las cárceles de la ocupación o muertos. Basta con recordar las declaraciones públicas, en julio de 2014, de la entonces legisladora israelí Ayelet Shaked, quién abogó por el asesinato de las madres palestinas, que “deberían desaparecer junto a sus hogares” porque -dijo- dan a luz a “pequeñas serpientes”.[3] Por supuesto, luego de semejantes declaraciones, Shaked abandonó su banca en el Parlamento israelí…para asumir el cargo de Ministro de Justicia. Las mujeres palestinas son un problema porque desafían la esencia del nacionalismo construido sobre la noción de masculinidad judía y porque no se han doblegado ante la intentona constante de conquistar sus cuerpos. Porque cuando el proyecto colonial sionista se quiso aprovechar de la concepción de “el honor antes que la tierra” ellas inventaron “la tierra antes que el honor”, porque cuando encarcelan arbitrariamente a sus maridos ellas trafican semen para fecundarse y seguir creando vida, porque cuando las arrojaron al exilio ellas siguieron construyendo comunidad.[4] Las mujeres palestinas son la viva imagen de la resistencia para Israel y el colonialismo sionista, porque, con diferentes estrategias, lucharon y luchan sin descanso por la liberación de su tierra y de sus cuerpos, que entienden como una misma cosa. Hoy Ahed Tamimi, también, como otras mujeres anteriormente, es un símbolo por su valentía, y por ser mujer, porque en ella Israel ve a la tierra palestina sublevada contra la ocupación. ¿Y el movimiento feminista occidental? A la luz de estos hechos, cabría preguntarse: ¿Qué le pasa al movimiento feminista occidental, que, salvo escasas y honrosas excepciones, prácticamente no se pronuncia por Ahed Tamimi (ni por las demás mujeres y niñas palestinas)? ¿Por qué no se demuestra interpelado por tan elocuente ejemplo de lucha y resistencia ante un poder colonial y patriarcal tan brutalmente ensañado con ellas, en buena medida, por ser mujeres paridoras de resistencia, entendida en sentido amplio? Si bien será el debate colectivo el que de las respuestas, o el camino de búsqueda de las respuestas, o quizás nuevas preguntas sobre este tema; si me parece oportuno señalar algunos puntos para empezar a cuestionarnos por qué es imperioso tomar cartas en el asunto desde el movimiento feminista. Para empezar, es notoria la diferencia en la reacción del movimiento feminista ante el caso de Malala, el cual tuvo una muy amplia repercusión pública, incluido el feminismo, en relación con el de Ahed; a pesar de que ambas tienen una historia en la lucha contra las injusticias, y ambas pertenecen a la mitad del mundo considerada “oriental”. ¿Cuál es la diferencia? El agresor: En el caso de Malala Yousafzai, con 15 años recibió un disparo en la cabeza de un miembro de Tehrik-e-Taliban, una organización considerada “terrorista” y también referenciada en un origen “oriental”; en el caso de Ahed Tamimi, el agresor es el Estado colonialista de Israel, una entidad referenciada con “el mundo occidental – blanco” y sus “valores”, la “única democracia de Oriente Medio”. En relación a esto, tal como afirma Carolina Bracco en una entrevista concedida al diario Tiempo Argentino: “La construcción sobre la mujer árabe es tan sesgada que hace que pongamos un grito en el cielo cuando una mujer es apedreada y no cuando una mujer tiene que dar a luz en un puesto de control porque no la dejan pasar para ir al hospital a parir”.[5] Nuevamente, aparece la diferente reacción, según quién sea el agente que comete la agresión. Esta anteojera orientalista que reposa sobre la mirada que “occidente”, en general, tiene sobre “oriente”, no hace más que consolidar la impunidad de la que goza el avasallamiento de los derechos de las mujeres palestinas (y árabes), a raíz del mutismo e inmovilidad en que mantiene sumido al movimiento feminista, encerrándolo en una contradicción profunda con sus propios fundamentos. La importancia dada a las violaciones de los derechos de las mujeres varia si se trata de una mujer oriental u occidental, y dentro de las primeras, no es tratado de la misma manera si el agresor es otro oriental, o si se trata de un actor perteneciente a occidente-blanco. ¿Puede permitirse el movimiento feminista, que esta mirada tan occidentalizada-blanca-europeizante-racista genere tal doble rasero para el análisis de los acontecimientos mundiales, que lo suma en la indiferencia ante flagrantes agresiones cometidas contra miles de mujeres y niñas?¿No sería indispensable y urgente ampliar la mirada por encima de esta anteojera colonialista?¿No va esto en detrimento del propio movimiento feminista, además de constituir una injusticia evidente y una omisión rayana con la incoherencia? Por otra parte, Ahed rompe estereotipos que le quedan cómodos a ciertos posicionamientos occidentales acerca del rol de las mujeres “de ambas mitades” del planeta: Por una parte, echa por tierra una de las construcciones orientalistas más clásicas, que occidente ha creado sobre “oriente”: el estereotipo de la mujer “callada, sumisa, oprimida”, que alimenta el discurso hegemónico y el apropiamiento de sus tierras, invasiones, bombardeos, etc. Por otra parte, “niñas como Ahed, que critican el colonialismo y se manifiestan por visiones de cuidado comunitario no son la feminidad empoderada que Occidente quiere validar. Ella busca la justicia contra la opresión en lugar del empoderamiento que solo beneficia a sí misma. Su feminismo es político, en lugar de uno centrado en consumo y sexo. El poder de esta niña amenaza con revelar la cara fea del colonialismo y, por lo tanto, está marcado como “peligroso”.[6] Ahed expone un feminismo que se rebela contra la perversidad de la opresión por parte del poder colonial sionista, que reivindica el comunitarismo y el derecho de su pueblo a existir en su tierra. Si el feminismo se reconoce dentro del humanitarismo, no puede hacer la vista gorda ante la situación de Ahed y las mujeres y niñas palestinas. No, a menos que al movimiento feminista de occidente no le importe caer en posiciones y planteos de un “igualitarismo superfluo”, finalmente funcional a la perpetuación de un estado estructural de cosas patriarcal y opresivo, en el cual un colonialismo fálico campee a sus anchas, pisoteando derechos de miles de seres, en específico y con particular saña, los de las mujeres que se encuentren bajo su yugo. Humildemente, y desde la posición de quien escribe, el movimiento feminista encuentra, en la figura de Ahed Tamimi, una obligación y una oportunidad: la obligación imperiosa de reaccionar cuanto antes, y la oportunidad de profundizar y ampliar el horizonte de reivindicaciones: enfrentando con valentía, tal como Ahed lo hace, a los poderes que oprimen, humillan y despojan a la humanidad, con la misma prepotencia patriarcal con la que oprimen y violentan a las mujeres. Y en especial, rebelarse contra la negación, por parte de los poderes facticos (en este caso particular, el colonialismo sionista), del derecho que las mujeres tenemos a cumplir el rol de dadoras y defensoras de la vida. Es parte de la libertad que hay que exigir, a expresar en toda su magnitud y en cualquier lugar del mundo, la naturaleza de la femineidad, tan emparentada con la tierra y la resistencia. En Ahed Tamimi se juega la dignidad de Palestina, pero también la dignidad de todo el movimiento feminista. Notas: [1] “El rol indispensable de la mujer palestina en la lucha por la independencia”, Suplemento especial Feministas en lucha, Revista Venceremos y Resumen Latinoamericano, Buenos Aires, marzo de 2017. [2] Aznarez, Carlos (comp.) Palestina, una Nación, un pueblo, Buenos Aires, Ed. Madres de Plaza de Mayo (2006), pp. 175-176. [3] “Diputada israelí: Hay que matar a las madres de todos los terroristas palestinos”, RT, 14 de julio de 2014. En: https://actualidad.rt.com/sociedad/view/134489-diputada-israel-matar-madres-palestinos [4] Bracco, Carolina “Ahed Tamimi: Latido de la resistencia palestina”, El Furgón, 29 de diciembre de 2017. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=236002 [5] Corbelli, Juliana “Las mujeres árabes y las latinoamericanas tenemos mucho en común”, Tiempo Argentino, 25-05-2017 https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/67520/las-mujeres-arabes-y-las... [6] Shenila Khoja-Moolji, “¿Por qué Occidente alaba a Malala pero ignora a Ahed Tamimi?”, 30-12-17, En: https://losotrosjudios.com/2017/12/30/por-que-occidente-alaba-a-malala-pero-ignora-a-ahed-tamimi/ (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autora: Antonela Di Canda)



  • "Yo soy la voz de la clase obrera", una reivindicación histórica del Carnaval de Cádiz
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    21/02/2018
    Un repaso a las letras, desde finales del XIX hasta este último de 2018, muestra la presencia permanente de la lucha obrera sobre las tablas del Teatro Falla Le dice un hijo a su madre: “Así no puedes irte a trabajar / o es que no te estás viendo / que no te puedes ya casi mover / y te estás consumiendo / Llama a tu jefe y dile por favor / que otra vez has recaído / que apenas puedes ponerte derecha / ni pegar dos pasos / con los pies doloridos / Vístete que te acompaño / y nos vamos para urgencias / no me seas más cabezota / que esta va a ser tu sentencia”. Le dice la madre al hijo: “Tú lo ves tó muy fácil / o te crees que no quiero / pero hijo, qué hago / si es el sueldo que entra / Cómo tiro p’alante, con tu padre parao / con 700 euros estirando el sueldo, / haciendo malabares / Pensando tós los días / que quedan diez años para jubilarme / y me comen los dolores / que no puedo ni agacharme”. Y dice, sigue diciendo esta letra: “Y dice la señora Celia Villalobos / que tanto pensionista y tanto jubilado viviendo del cuento / es un robo / Maldita sea tu estampa / política indecente / que compares tu vida y tu patrimonio / con el resto de la gente / 30 años de poltrona / ha costao a los ciudadanos / cómo te atreves señora / con comentarios tan chabacanos / Qué sabrás de los que sufren / si no has trabajao en tu vida / y no te duelen las manos”. Con música suena así: https://www.youtube.com/watch?v=hXpyljPIIag Es un pasodoble de la comparsa El Pueblo Llano, que en su estreno sobre las tablas del Teatro Falla, donde se celebra cada año el Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz (COAC), ha llegado a las semifinales. Tiene otra letra que habla del olor a café y tostadas en cualquier bloque de pisos de una humilde barriada, del trabajo de los marineros, de las arrugas en la piel de soportar el frío en mitad de los olivos, de esos, de los jornaleros. “La conciencia de clase está presente siempre desde el origen en el Carnaval de Cádiz porque la mayoría de la gente que escribe eran obreros”, explica el presidente del jurado del pasado año, el periodista Juan José Téllez. Paco Alba, considerado creador de la comparsa y de cuyo nacimiento se celebra este año su centenario, trabajaba en  los astilleros. Eran de clase obrera Antonio Rodríguez El tío de la tiza y Manuel López Cañamaque. “Y Antonio Martín y Pedro Romero también eran obreros. Estamos hablando de una cultura literaria y musical que no nace de la burguesía”, añade. Por el Falla han pasado los zapateros, los currelantes, la cuadrilla, los forjaores, los quitapelusas, los cocheros, los afiladores, los silleros, los hombres del mar, los buscavidas, los de abajo… “Tipos de obreros ha habido a mansalva. E incluso en la dictadura, cuando el carnaval se disfrazó de fiesta típica y la censura amordazaba cualquier enfrentamiento político, hubo reivindicaciones obreras, aunque obviamente de manera testimonial. Ya en la Transición se empieza a incorporar en las letras de manera específica esas reivindicaciones, muchas de ellas relacionadas con el paro histórico, el sector pesquero o la crisis naval de la Bahía de Cádiz”, prosigue Téllez. La profesora de la Universidad de Cádiz Sofía Pérez de Guzmán recogió en su tesis doctoral cómo, además, la lucha sindical de los astilleros encontró en el carnaval un escenario clave para sumar los apoyos que necesitaba. “Aunque no siempre con la misma profusión, podemos encontrar coplas que hacen referencia a los astilleros desde finales del siglo XIX”, escribe la profesora, que cita esta letra de Los Abanicos, de 1897: “Al gran buque Carlos V / con mucho gusto lo he visto/ que cruzaba el ancho mar. / Yo lloraba de alegría al ver en el océano/ al gran buque construido / por obreros gaditanos. / Fue tan grande mi entusiasmo / Que le dije / ¿Olé! Salero / que se quiten las ‘lagañas’ / todita España / y el extranjero”. Existe la convicción, explica Pérez de Guzmán, de que la supervivencia de los astilleros siempre ha dependido de decisiones políticas tomadas fuera de la comarca, lo que se ha traducido en “una especial sensibilidad de la población gaditana” y en una “total disposición a movilizarse en su defensa”. Sobre todo, añade la profesora, desde que estalló la crisis del sector en 1977. Este tango del Coro de la Guillotina, de 1978, está dedicado a los antidisturbios: “En el pasado octubre / una gran fiesta se celebraba, / se estaba festejando / que la bahía nos la cerraban. / Algunos gaditanos / a sus colegas se lo dijeron, / y desde la Mezquita / con sus pañuelos verdes vinieron / (¡a bailar!) / Todas nuestras calles / les dejamos solas / para que tranquilos vieran la ciudad. / Con sus escopetas / y bolas de goma / al tiro al blanco pudieron jugar. / Lanzaban petardos, / qué cachondos eran, / y las gaditanas para responder / echaban claveles desde las ventanas… / ¡pero con macetas para que fueran con rapidez! / Se volvió a demostrar / que en nuestra capital / cada vez que nos da la gana / se tira si es necesario, / la casa por la ventana. / No se pudo evitar / la generosidad, / y cayeron muchos regalos: / una mesa y una silla, / una plancha y un lavabo. / Qué amabilidad / la de ese gaditano / que dio una nevera / a los invitados. / El pueblo de Cádiz / qué bien se portó, / porque supo ofrecer / al que vino a comer / el mejor de todos sus platos, / y dispuso advertir / que si vuelven aquí / les daremos el mismo trato”. https://www.youtube.com/watch?v=vCZ48nG8DT4 Hubo una agrupación incluso que se llamó Astilleros, que cantó en 1996 aquello de “Astilleros de Cai, compañero / Astilleros no se cierra”. Y otra que se llamó La Clase Obrera. Compitió en 2006 y, aunque no pasó de la fase de preliminares, esta comparsa de hormigas, dejó duras letras sobre patrones y empresas: “Siguen pasando los días / y la reina no tiene conciencia/ y explota al obrero”. Ese mismo año ganó el segundo premio La Cuadrilla, dirigida por Ángel Subiela con letra y música de Los hermanos carapapas. Fueron escalofriantes estos dos pasodobles. Uno sobre las muertes laborales y la irresponsabilidad de las empresas y el Gobierno: “Y hay empresarios que son cobardes / tan usureros / tan despreciables / tan cerdos y tan miserables / que si se mata un obrero se buscan la forma de hacerlo culpable”. https://www.youtube.com/watch?v=dh2k76_oBpk Y un segundo sobre el doble trabajo de las mujeres: “Temprano por la mañana, / desde que abre los ojos empieza a luchar / y prepara con cariño el desayuno a los niños / después al colegio y pa trabajar / Medio planteá ya la comida / que anoche en la cocina /  hizo después de cenar / y en el trabajo llama / no para de pensar / ni un solo momento / que cómo estará / que ha pasado la noche tosiendo / Y cuando acaba con su jornada / del trabajo a su casa / Y en su casa  ya no pagan / Trabajadora que con sus esfuerzos / mete en su casa unos sueldos / y que su lucha es constante / La familia / su trabajo / tó p’alante / una currante esta mujer / que quiere darle a sus hijos / lo que ella nunca ha tenío”. De machismo y el Falla hablamos otro día, porque da para otro artículo. “Hay agrupaciones, pocas, que hablan del pueblo y sus problemas. Pero siempre hay un hueco para los temas sociales”, opina Ana López Segovia, la capitana de Las Niñas de Cádiz, pregoneras de este año. En una de sus actuaciones callejeras, López Segovia se disfrazó de obrera haciéndose pasar por la entonces alcaldesa, Teófila Martínez. Todo lo hacía la alcaldesa, el puente de Cádiz, el trabajo en el ayuntamiento, el “desayuno con los viejos”… “Yo y yo así con una polea / la recojo yo arriba / y sin dejar de agarrarla / me digo a mí misma enfrente / quilla, ya puedes soldarla”. “No la echamos de menos, la verdad”, confiesa López Segovia a La Marea un par de días antes de dar el pregón. “Nosotras con nuestras letras queremos transmitir cachondeo y libertad”, concluye. https://www.youtube.com/watch?v=yljlW7kmIdo También callejeras son Las Cadiwoman, que han dejado actuaciones estelares –además de letras feministas–. En esta se meten en el pellejo de Las Jackies, mujeres de Kennedy, siempre detrás. “Los pobres me dan mucha pena / cuando yo los veo / revoleada en mi chaise longue / desde mi televisor / HD en 3D / así se ve la realidad de cerca. / También los veo desde el yate, / cómo vienen en patera / abrazados como hermanos / y la poli los espera / para echarles una mano (al cuello) / qué güena gente, / solo quieren ayudar, / Yo me pongo mi visón, / cojo mis perlas y mi hucha / y hago mis buenas acciones, / lo mismo monto una gala / con su cocktel de mariscos / para comprarle macarrones”. Como sostiene Téllez, la figura de los millonarios ha sido muy utilizada como “espejo cóncavo de la realidad” de los trabajadores en el carnaval de la calle. https://www.youtube.com/watch?v=bsiJbdQlb4U Un histórico del Carnaval, Jesús Bienvenido, autor de las letras de Los Irracionales, la comparsa que ganó en 2017, no tiene pelos en la lengua. Llegaron a sacar una pancarta en contra de los negocios con la salud y en defensa de la sanidad pública. Sus Currelantes, que quedaron segundos en 2011, cantaron en este pasodoble: “Yo soy tu voz, la voz del pueblo. / La que no calla, soy tu propia voz. / Esa voz que aunque tengas un pie en el cuello, en el cuello, / canta y grita y grita y canta y canta / y grita y grita y canta y grita la misma canción. / Yo soy tu voz, la voz que espera / el torpe sueño que el futuro prometió. / Yo soy la voz de la clase obrera, de la clase obrera. / Estamos hecho con la misma sangre, / hijos de la misma madre y del mismo dolor. / Se ríen de ti, se ríen de mí, se ríen de todos. / Se ríen de Cádiz, de los currelantes de nuestra ciudad”. https://www.youtube.com/watch?v=4NOTrFZDaFE En este otro pasodoble, siempre adelante y siempre a la izquierda, rindieron homenaje al histórico sindicalista Marcelino Camacho: “Recuerda lo que vivimos, / señor Marcelino, / en nuestra primera huelga general. / Ahora España va a la calle nada más / si gana en un mundial. / Trabajadores que se aburguesan / frente a la tele que los anestesia / y hace que olviden”. En 2016, con La Comunidad, Bienvenido le cantó sin complejos a las víctimas del franquismo. Porque el carnaval también hace memoria. Y en 2017, cuando se cumplieron 70 años de la explosión de un polvorín en Cádiz –que destruyó el astillero, mató a unas 150 personas y dejó sin empleo a los casi 2.500 trabajadores de la factoría–, la chirigota Los Del Planeta Rojo, Pero Rojo Rojo, también pidieron justicia: “Hora / Ya va siendo la hora / Culpa / De que asuman ya la culpa / Hora de ver ya suplicando / a nuestro rey soberano / agachando la cabeza / y como jefe de Estado / la disculpa que exigimos / y  merecemos / los gaditanos / los gaditanos”. En su actuación de semifinales, vestidos de peligrosos extraterrestres bolivarianos, se dan cuenta de que lo que van a hacer con los terrícolas, ya se practica en España: “Temblad, terrícolas temblad / Los del planeta rojo os venimos a conquistar / Buscamos gente / Para explotarla / Pa esclavizarla / Pa controlarla / Para anularla como individuo / Como persona / Y ahora que caigo / Dicho esto así parece / Que busco gente pa currar en el Mercadona”. Y de la la subida de los precios de la luz se van a las puertas giratorias: “Al precio que esta luz / Yo ya pienso namás / Como puedo ahorrar / Igual que hace to Cádiz / Y a mi prima Mari Luz / Pues pa no gastar / Yo le digo Mari / No se puede derrochar tanta electricidad / Por eso estoy aquí agobiado perdío / Quién ha sido el carajote / Que se ha dejado el platillo encendío / Endesa e Iberdrola un consejo dan / Y es desenchufar los aparatos de la cocina / Y mientras que yo lo desenchufo to / Ellos enchufando a todos los ministros que se jubilan”. https://www.youtube.com/watch?v=8j4kbuFXapM Ya lo decía esta misma chirigota, que no hay planeta más rojo en toda la galaxia que el planeta Carnaval: “Es rojo su escenario, es rojo su ideario / desde tiempo memorial. / Rojos fueron los plumistas del siglo pasado / Gente de la clase obrera, militante y jornalera, condenados a aguantar. / Como los señoritingos de clase pudiente / lo humillaban y llamaban despectivamente / la gente del Carnaval”. O como cantaron este año Los Mafiosos, la comparsa ganadora, con letra de Juan Carlos Aragón y un repertorio del que no se han librado ni la Iglesia ni el rey Felipe VI: “No se te olvide mafioso / que el Carnaval es del pueblo”. https://www.youtube.com/watch?v=GgU6ALIHG0w (Fuente: La Haine / Autora: Olivia Carballar)



  • ¿Cómo llegó a su fin la era de la aviación israelí?
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    16/02/2018
    La intercepción de un avión israelí sobre territorio sirio indica que el eje de la resistencia ha tomado la decisión irrevocable de enfrentar a Israel ante sus intentos de agresión; pero el derribo del avión atacante indica que los sistemas de defensas antiaéreas y misilísticas están listos para repeler y disuadir; y tal vez esta advertencia que concierne a Israel puede afectar a sus aliados, empezando por Estados Unidos, que amenaza con olor a guerra en la región. Tal vez la advertencia lanzada por el presidente sirio Bashar al Assad de responder a una agresión aérea israelí poco antes del derribo del avión, contiene implícita la presunción de que el eje de la resistencia ha tomado la decisión irrevocable de enfrentar la agresión; pero también contiene una afirmación de que las defensas antiaéreas misillísticas están listas para poder hacer cumplir esta decisión y ponerla en práctica. Tal vez la agresión israelí, cuyo saldo fue el de un avión derribado con un misil avanzado, tenía como propósito poner a prueba la seriedad de la advertencia siria, más aún cuando el Sayyed Hassan Nasrallah, aclaró al abordar el tema de las nuevas reglas de enfrentamiento, que el eje de resistencia tomará la iniciativa de repeler la agresión de los aviones israelíes. Sobre este particular, el periódico israelí “Ha'aretz” concluye que el presidente Al Assad ha pasado de la etapa de la amenaza a la del cumplimiento de la amenaza, y es según señala el periódico una expresión de la confianza que existe en Siria después que sus fuerzas armadas tomaran el control del 80% del territorio del país. Tal vez lo que haya inspirado esa confianza y la transición a la etapa de la ejecución pueden estar más allá de Siria individualmente; ya que ha terminado el largo período en el que Israel y los países que la apoyan podían tomar individualmente a cada país de la región considerándolo como una isla, mientras planeaban socavar la integridad de la región, como una manera para dividir el país en cuestión. Al eliminar los peligros de Daesh (EI) en cada uno de los países de la región, el eje de la resistencia había adoptado el método de acabar con el peligro más allá de las fronteras, cuestión expresada por el Sayyed Hassan Nasrallah al decir que, “donde debemos estar ahí estaremos”, y esto condujo a la eliminación de Daesh, que tenía como objetivo destruir la civilización de la región y masacrar a su gente; en el contexto de este enfoque y para eliminar los peligros de Israel que amenazan la propia existencia en la región, el eje de resistencia adopta la forma del enfrentamiento conjunto a la agresión israelí que atenta contra los países, pueblos, riqueza, civilización, historia y supervivencia… La ironía del caso, es que el portavoz del ejército israelí ve en el hecho de repeler a los aviones israelíes un “ataque iraní a la soberanía israelí” y lanza advertencias a Irán en un intento de aislar a Siria y separarla del eje; por supuesto esta es una ilusión que ha quedado detrás de Siria y de los acontecimientos de la región; esto puede reflejar el comienzo del colapso de la política exterior de Israel, así como lo destacó, la miembro de la Knesset “Ayelet Tahmias” dirigiendo su palabra a Netanyahu; y tal vez las señales de este colapso fueron las que impulsaron a la mayoría de los analistas, políticos y comentaristas de Israel a hacer un llamado con el fin de mitigar el impacto del derribo del avión y del estallido de la guerra; y no muy lejos de la verdad, tal vez sea el hecho de que por el temor a una guerra, Israel contactó a Rusia con el fin de instarla a tranquilizar a Hizbulah. Repeler una agresión aérea de Israel y el derribo de sus aviones con las defensas misilísticas es un evento que puede no ser único y tampoco repetido; pero es una expresión del cambio de las variables fundamentales en las reglas de enfrentamiento a favor del eje de resistencia. Según algunos comentarios israelíes que explican los motivos de la confianza de Siria, estos señalan que la agresión o guerra por encargo de la que habían dependido Israel y sus aliados se aproxima a su derrota; y entre lo que llegó a su fin también es que Israel y los Estados Unidos han puesto a un lado los intentos de agresión terrestre e incitación para fortalecer las divisiones internas. La confianza en la derrota de la agresión israelí aumenta en Siria y el El Líbano, hecho que rompe la barrera de la indecisión y el temor, así lo expresó el Consejo Supremo de Defensa en El Líbano, y lo reveló el comunicado del Ministerio de Exteriores libanés al rechazar la agresión contra Siria y acoger con beneplácito el enfrentamiento contra los aviones israelíes. El desarrollo del potencial misilístico de las defensas antiaéreas sirias y de las capacidades de la resistencia, abre una página sin precedentes en la transformación de las reglas de disuasión a favor del eje de resistencia y pone fin a la era de la aviación israelí, que creía poder cambiar el balance de fuerzas con un paseo aéreo; asimismo, lo que afecta a Israel al cambiar las reglas disuasorias, también afecta a sus aliados en la región y en ultramar. (Fuente: Al Mayadeen / Autor: Qasem Ezzeddine)



  • La gran lección de Mireia Boya: un rehén inútil
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    15/02/2018
    Hoy volvemos todos a casa. No sé si decir que ha sido un trámite. Pero la declaración de Mireia Boya al Supremo español ha acabado sin consecuencias cautelares para el ex-diputada de la CUP. En el viaje de ida, las dudas sobre cómo acabaría el nuevo viaje en Madrid eran razonables. Se podía permitir el estado español no castigar una independentista que hacía frente y presentaba una defensa política contra su acusación? había ninguna razón jurídica donde cogerse para encarcelarla? Las dudas eran muchos y muy grandes. Por qué Llarena ha decidido soltarla sin imponer ninguna medida cautelar? Si Boya se ensartó encima del coche de la Guardia Civil el día 20 de septiembre, por qué Cuixart y Sànchez están en la prisión? No hay respuestas para todas estas preguntas. No hay un criterio jurídico, no hay ninguna coherencia que sirva para construir unos puntos de referencia. Todo es arbitrario. Y es que esta es otra técnica de la represión. Que nadie sepa qué le puede pasar. Que no haya referencias. Es como aquellos caudillos que apartaban un individuo del poblado y lo ejecutaban ante el resto. Cuando alguien preguntaba por qué lo habían matado a él, la respuesta era ‘porque es uno de los vuestros’. Es una manera de decir que somos de su propiedad y que hacen aquello que quieren con nosotros. No es un castigo para los quién están en la prisión; es una lección, una advertencia o un escarmiento para todo el mundo. Esto también nos lo confirma el paso de Mireia Boya por el Supremo. No es justicia; es poder Hoy, la gran lección de Mireia Boya es esta: si no estás dispuesto a renunciar a nada, no eres útil como rehén de quienes quieren que renunciamos a todo. Cómo que no eres útil, no los haces ningún servicio. No es justicia. Es poder. Su voz, bono y encarcelada, habría servido para todo el contrario de aquello que quieren. Habría sido una voz que exigiría a los de fuera un compromiso y un trabajo constante para construir la República independiente. En conclusión, Mireia no era un buen rehén. La espera fuera del Supremo ha sido más corta que otros muchos días (que ahora ya nos sabemos los bares, que el café es un ‘solo’, los rincones donde hace menos frío, los friquis nostálgicos y las normas de los policías). Una espera corta pero extraña. había las caras habituales: el matrimonio Tardío-Rufián, Míriam Nogueras y Carles Campuzano, el vasco Iñarritu, hoy acompañado por Óscar Matute, Toni Castellano, Albano-Dante Fachin, Gabriela Serra (que ha acompañado Boya desde Barcelona)… La gente de la ANC de Madrid, algunos republicanos españoles, los espontáneos de la bandera española que aseguran que ‘Cataluña es España’ y los periodistas habituales de la crónica judicial madrileña. ¿Qué dice la experiencia? Primero ha corrido que se la quedaban. Que no saldría. No he conseguido encontrar la fuente del rumor. Alguien respondía que era mejor hacerse la idea del peor y así cualquier cambio sería una buena noticia. Si alguien ha hecho este mecanismo, hoy estará exultando. Con todo, el senador Iñarritu, que es gente avezada a la cosa represiva, los tribunales y las prisiones, aconsejaba de no hacer ninguna previsión. Ni hoy ni nunca. ‘Han perdido la cordura. No hay criterio. El criterio son ellos y sus fantasías. No hay justicia, todo es política.’ Hemos hecho un café con leche con un veterano de la lucha independentista, en Pep Musté. Pasó unos cuántos años en la prisión. Antes del juicio ya había pasado tres. Su compañera me explicaba que recordaba catorce visitas a la Audiencia española por vistas y juicios de diferentes represalias. Por qué no hemos aprendido, de la experiencia? Cómo puede ser que todavía sorprenda tanto la brutalidad represiva del estado español? Si alguien no quiere mirar las represiones de los ochenta y noventa contra el independentismo, siempre puede leer la historia de España. El rey de Noruega como ejemplo ¿Boya puede haber señalado un camino? ‘Si quieren un juicio político, lo tendrán’, dice ella. Y se ha plantado ante el juez Llarena para decirle que el 1 de octubre se hizo un referéndum y que lo ganamos los independentistas. También le ha recordado que él mismo, el 2012, decía públicamente que este conflicto no se podía resolver por vías jurídicas sino políticas. Y es que quizás es esto que mira de aplicar haciendo un juicio político que deja de banda las consideraciones y el rigor jurídico. Si la solución sólo puede ser política, hacen un juicio exclusivamente político y listos. No nos tiene que sorprender. España no hace política. Ejerce el poder. Al viaje de vuelta de Madrid en Barcelona, la voz de la Renfe ha tenido el detalle de anunciar otro film. Curiosamente, han escogido ‘La decisión del rey’. Nada, una cosa inofensiva… Dice que el ejército nazi llega a Oslo el abril del 1940 y el rey de Noruega tiene que tomar una decisión importante: rendirse o morir. Bien, gracias por tanta sutileza, señores de la Renfe. Boya no ha tenido ninguna duda hoy y no le ha salido mal. No sé qué hará el rey de Noruega, pero después del que hemos visto hoy, le aconsejamos que no se rinda. ¿Ventrílocuo del abogado defensor o voz de la conciencia? La pregunta que nos hacemos ahora es, dejando de banda la monarquía noruega, que harán quienes harán este mismo camino hacia el matadero la semana que viene? ¿Harán la vía Forcadell o la vía Boya? Dirán que hicieron el que se habían comprometido a hacer o dirán que todo ello fue una cosa simbólica sin consecuencia política y legal? Es la diferencia entre ir a ser juzgado haciendo de ventrílocuo del abogado defensor o anteponiendo la voz de la conciencia propia. Alguien un día me dijo que en Madrid respetaban mucho más Arzalluz que Pujol. Porque el primero iba de cara y decía el que pensaba, y en cambio el segundo modulaba el discurso a cada situación y no sabían nunca qué quería sacar. No sé si puede haber pasado esto, de alguna manera. Boya los ha hablado en plata. Pero todo es especulación. No podemos saber qué pasa por la cabeza de Llarena, ni si es su cabeza quien gobierna sus actos. ‘Mireia, Mireia, Mireia’, de fondo. Y ‘libertad, libertad…’ Ha respondido las preguntas de su abogado y del magistrado. Pero no las del fiscal, por sicario político del gobierno español, ni las de la acusación popular, por fascistas. Afuera, una alegría fuerte. Una fotografía de grupo. Un canto de los segadores. Y hacia casa, que falta gente. (Fuente: Vilaweb / Autor: Pere Cardús)



  • Catalunya: Nos honras, Mireia Boya
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    14/02/2018
    Mientras la mayoría de políticos de la tribu magullan el diccionario en busca del eufemismo perfecto para así deshacerse de sus promesas electorales (y, ya que estamos, del president que se habían comprometido a investir), y también cuando comprobamos humillados como la mayoría de nuestros líderes olvidan su credo independentista ante las prevaricadoras togas españolas, jurándoles que seguirán fielmente a la Pinta, la Niña y la Santa María, la antigua diputada de la CUP, Mireia Boya aseguraba el lunes que no se alejará "ni una coma" del programa electoral de su partido cuando hoy mismo declare ante el juez Llarena por la causa del 1-O, un día que muchos querrían borrar de la memoria, pero sobre el cual la diputada occitana presumirá sin complejos en el tribunal Supremo porque, según ha dicho, "hicimos un referéndum y lo ganamos." Después de un tiempo en que la cobardía se ha disfrazado de realismo, ante la parsimonia de los electores catalanes, puede sorprender que una representante política marque la diferencia y dirigiéndose a una judicatura podrida como un ser racional con convicciones y no como una súbdita que implora por su existencia. Las declaraciones de la activista cupaire son tan sensatas que sólo puedo transcribirlas, alzarme y aplaudir hasta que las manos me escuezan: "no sirve de nada abjurar de la ideología propia para evitar la prisión y yo prefiero ir de cara y sin miedo ante el juez". Defender el propio ideario y ser consecuente no es una cuestión de temeridad, como piensan unos políticos a los que cuatro prisioneros les han dado mal de vientre, sino una cualidad de quien se tiene por digno: Boya demuestra que el primer paso para tener la libertad colectiva es ejercerla individualmente, al precio que cueste. Hasta ahora, el independentismo más iluso ha pensado que claudicando y volviendo a la autonomía de toda la vida el gobierno español tendría clemencia con los presos políticos. Pero si queremos vaciar las prisiones de la gente que está encarcelada de manera injusta y poner la arbitrariedad del estado sobre la mesa, por desgracia, quizás primero las tenemos que llenar de hombres y mujeres que no tengan ninguna concesión con su ideario y que no negocien su libertad. Sí, señoría, ayudé a organizar un referéndum y lo ganó el independentismo. Y si le pica, pues rásquese, coño. Sí, señoría, defiendo el derecho de autodeterminación y lo seguiré haciendo hasta que me quede un átomo de vida. Y si no le gusta, pues se aguanta. La libertad se hace de gestos así y no con acumulaciones de lacitos amarillos y ejercitando el arte de la lagrimita. "Si voy a la prisión -dice Mireia-, sólo saldré cuando tengamos la república." Y nada más que decir. Tiene que haber diferencia entre defender tus convicciones en el escenario más difícil y no hacerlo con la excusa de hacerse la estratega. Hoy Mireia Boya escogerá la opción de dormir tranquila de noche, aunque pueda estar en la prisión. Y yo te digo, estimada cupaire, que nos honras a todos con tus santos ovarios y que, si la cosa no cambia, los tuyos tenéis y tendréis mi voto. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • El giro a la derecha de Syriza y su bancarrota política
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    14/02/2018
    El 15 de enero, 2018 se presentó al Parlamento griego, y posteriormente fue adoptado por la mayoría de SYRIZA-ANEL [Griegos Independientes], el proyecto de "ley-maleta" por el cual el gobierno de Tsipras garantiza el "buen" desarrollo de la tercera evaluación de la economía griega por los acreedores. Por lo tanto, el gobierno sigue su hoja de ruta hasta el final formal del tercer memorándum (firmado el 14 de agosto de, 2015), prevista para agosto de 2018. De aquí a entonces el gobierno aún debe evitar dos arrecifes. En primer lugar, las "pruebas de resistencia" (bancaria) de los bancos griegos [Banco Nacional de Grecia, Piraeus Bank, Alpha Bank y Eurobank], en las que espera que los acreedores y la Comisión Europea aceptarán la aplicación de criterios menos estrictos con el fin de evitar el escenario de una nueva recapitalización de los bancos que desinflaría la visión optimista de la economía griega actualmente aceptada. Por otra parte, la estrategia de comunicación de Tsipras, que, a pesar de todos los problemas, ya está preparando las próximas elecciones. Aún queda la cuarta evaluación (primavera de 2018), que implicará nuevas medidas de austeridad adicionales. A condición de que el gobierno se las arregle para superar estos riesgos, podría esperar una promesa favorable de medidas de "alivio" de la deuda griega, sobre todo una extensión en el tiempo de los pagos necesarios. En cualquier caso, los acreedores, por ahora aseguran que el debate sobre la deuda se abrirá oficialmente después de agosto de 2018. Debe tenerse en cuenta que el fin formal del tercer memorándum no significa el final de las brutales políticas de austeridad. Como se ha acordado de forma explícita en el momento de la firma por Tsipras del tercer memorándum todas las leyes, normas y reglamentos relacionados con el memorándum, el conjunto de las reformas neoliberales de los últimos ocho años, permanecerán en vigor, así como el "seguimiento" de la economía griega... hasta 2060 (es decir, hasta que sea reembolsada al menos el 75% de la deuda). El proyecto de "ley-maleta" Las acciones puestas en marcha en la tercera evaluación incluyen varias medidas brutales: El artículo más controvertido en la presente ley es el que permite a los bancos y las administraciones públicas para proceder electrónicamente a la subasta de las casas de las familias populares que son incapaces de pagar sus deudas. El gobierno ha tratado de llevar a cabo muchas subastas. Pero ha encontrado una fuerte resistencia, incluidas movilizaciones (en especial de la Unidad Popular - LAE) que han impedido a los tribunales llevar a cabo sus audiencias y tomar decisiones sobre los desahucios y las subastas. El gobierno ha intentado la represión, y fracasó estrepitosamente, provocando la presencia de más manifestantes, enfrente y al interior de los tribunales. Además, la aparición del Partido Comunista Griego (KKE) en estas acciones, a las que se unió muy tarde, ayudó a fortalecer la esperanza de que podíamos frenar las decisiones del gobierno en este tema, que es crucial para los bancos y los acreedores. El gobierno va a tratar de evitar esta confrontación mediante la organización de las subastas electrónicas, en cientos de notarías en todo el país. Pero el programa de subasta implica tal número de casos que existe la esperanza realista de que el movimiento de resistencia se traslade a los barrios para resistir sobre el terreno los desahucios. Un giro reaccionario emblemático ha sido también la reforma radical de la ley que regula el derecho de huelga. Esta ley fue el resultado de duras luchas de los trabajadores durante el período posterior a la caída de la dictadura [en 1974]. Hoy en día, un gobierno que sólo tiene el nombre de izquierda, ha decidido que para poder convocar una huelga sea necesario el 50% + 1 de la plantilla de una empresa o rama debe estar presente y aprobar la decisión ir a la huelga. Dicha regulación fue durante décadas el objetivo de los ejecutivos capitalistas más extremistas, un objetivo que parecía imposible hasta ahora. Sin lugar a dudas, la "ley-maleta" contiene muchas otras medidas importantes como recortes dramáticos de las asignaciones familiares y pensiones, así como modalidades para facilitar aún más la privatización de "sectores estratégicos", como la electricidad o el agua. La huelga Estas políticas del gobierno han sido apoyadas permanentemente por la dirección de las burocracias sindicales de los sectores públicos y privados, de manera que una coalición de cuadros del PASOK, Nueva Democracia y SYRIZA ha hecho todo lo posible para obstaculizar la convocatoria y la organización de movilizaciones serias. Las grandes confederaciones sindicales no han querido convocar huelgas, dejando a los trabajadores sin protección ni apoyo cuando querían participar en este tipo de luchas. Todo el peso ha recaído sobre los hombros de los sindicatos de base en los que la izquierda tiene la suficiente fuerza. Pero incluso a este nivel, la actitud del KKE proponiendo una sola jornada de huelga cuando se votase la "ley-maleta" sin movilizaciones previas, redujo la importancia de esta huelga, convirtiéndola en una acción simbólica "para salvar el honor ". Teniendo en cuenta todos estos datos y nuestra experiencia, creemos que la participación en la huelga fue mayor de lo esperado, pero en gran medida insuficiente en términos de lo que habría sido necesario detener la ofensiva del gobierno. La huelga se extendió sobre todo al transporte público (casi el 100%) y en el sector marítimo. Sin embargo, la huelga en el transporte dificultó la llegada a los lugares de concentración de las manifestaciones. Por tanto, las manifestaciones dependieron en buena medida de los militantes de la izquierda política. Una vez más la experiencia post-2015 se ha confirmado en Grecia: la gente está indignada y cabreada, pero por el momento no se traduce en una acción directa de masas, porque aun pesa sobre ellos la decepción causada por la derrota de 2015, y la falta de una alternativa política convincente para revertir la austeridad brutal. La derechización Tsipras, aprovechando la decepción popular y obrera, ha desplazado rápidamente su base social y buscado el apoyo de las clases dominantes. SYRIZA ya ha organizado a su alrededor una alianza con los sectores capitalistas que antes de 2015 llamaba "el lado oscuro de la patronal". Capitalistas que han construido sus fortunas en diversos tráficos, en el juego, en el lavado de dinero, en el fútbol y que siempre dependen de las buenas relaciones con los respectivos gobiernos. SYRIZA ha ampliado sus relaciones a las "familias" más tradicionales de la burguesía, rentabilizando así sus relaciones con los bancos y una instrumentación particular de las privatizaciones. Es decir, que se preocupa, al mismo tiempo que atrae las inversiones extranjeras, de asegurar un lugar y un papel a los capitalistas autóctonos como "socios locales" del capital internacional y transnacional, para intentar así resistir a las fuerzas superiores de los "mercados internacionales" que llevan a cabo la "deshelenización de las empresas". Pero sobre todo, la dirección de SYRIZA prioriza el argumento de la estabilidad. Es decir, la afirmación de que el gobierno de SYRIZA-ANEL ha aplicado sin demora las disposiciones de los memoranda, al tiempo que reduce significativamente las reacciones de populares y de las masas trabajadoras, imponiendo en el país un clima de "paz social" por primera vez en años. La ambición de servir a los intereses de la clase dominante en su conjunto se extiende, no por casualidad, hasta apoyar los desvaríos más temerarios de los nacionalistas griegos en la región. El Gobierno, impulsado por los Ministros de la Defensa Panos Kamenos (Anel) y de Asuntos Exteriores Nikos Kotzias (SYRIZA), ha mantenido sin problemas la política de la derecha en Oriente Próximo y el Mediterráneo Oriental: el apoyo abierto a los Estados Unidos, la intensificación de la presencia de la OTAN en el mar Egeo, el fortalecimiento del "eje" con el Estado de Israel y con la dictadura de Sissi en Egipto, con el objetivo de aislar la Turquía de Erdogan, inestable y ambivalente. El botín sería la participación en el reparto del petróleo y el gas del Mediterráneo oriental y el sudeste, y el fortalecimiento del centro de gravedad griego en la evolución y las perspectivas en Chipre. Recientemente la diplomacia griega se ha volcado en los Balcanes occidentales. Se felicita de intentar resolver el conflicto con la República de Macedonia sobre el "nombre" del país, a partir de los términos dictados por el Estado griego. Con el pleno apoyo de los Estados Unidos, la UE y la OTAN, los "negociadores" griegos requieren un nuevo nombre para el país vecino, un "nombre compuesto" (parece ser el de "Nova Makedonja") para reemplazar al de"República de Macedonia" a todos los efectos (erga omnes: tanto en el interior del país como a nivel internacional, en el idioma oficial como el utilizado en la calle) (?), que sería escrito en cirílico y utilizado internacionalmente sin traducir o conjugarse. El cambio del nombre del Estado vecino debe extenderse necesariamente a la denominación del idioma y la ciudadanía. Esta absurda violación del derecho democrático a la autodeterminación pretende garantizar el uso exclusivo del término griego de Macedonia. Este "acuerdo" tiene como verdadero objetivo la integración inmediata de la República de Macedonia en la OTAN (probablemente en la próxima cumbre, en julio de 2018) e iniciar el proceso de integración en la UE. Las verdaderas negociaciones tuvieron lugar entre las potencias occidentales y el estado griego sobre las medidas compensatorias necesarias para el levantamiento del veto griego a la integración de Macedonia en la OTAN, planteado por el gobierno Karamanlis, durante la Cumbre de Bucarest, en 2008. Por eso la OTAN y la UE ejercen una presión constante sobre el gobierno de Zoran Zaev (utilizando incluso la influencia de los partidos albaneses, a los que preocupa poco la autodeterminación "macedonia") para aceptar las condiciones de Grecia, señalando al gobierno de Skopje que "no hay alternativa". Siguiendo esta política, y la afirmación de que la expansión de la OTAN en los Balcanes fortalecerá la paz (¡!) y la democracia (¡!) en la región, el gobierno de Tsipras está tratando de incluir en su balance de gestión un "éxito nacional" con la solución, sobre la base de la línea de los EEUU, de un problema estancado durante décadas. Estos movimientos tácticos presionan a los líderes de Nueva Democracia, encarnados en Mitsotakis. Consciente de los beneficios esperados por el capitalismo griego, Kyriakos Mitsotakis mantiene una "actitud responsable". Pero el ala derecha del partido y la extrema derecha nacionalista más allá de Nueva Democracia reaccionan ideológicamente, organizando manifestaciones nacionalistas [el 21 de enero en Tesalónica, con 100.000 manifestantes según la policía], en colaboración con el Iglesia, en la foto]. Pero incluso ellos tienen cuidado de no levantar la voz demasiado: por una parte, para no echar por tierra con provocaciones la política del gobierno, por otra, para no reducir las posibilidades de victoria electoral de Nueva Democracia. Se trata de una verdadera incursión de Tsipras en el proyecto político de la derecha. A través de ella SYRIZA trata de compensar la pérdida de influencia entre las clases populares y los trabajadores, o al menos reducirla. Sin embargo, todo indica que esta táctica no proporciona resultados espectaculares, o aún no. Según las declaraciones de un analista crítico radical, Tsipras se prepara para una batalla política y electoral en la que constatará que la debilidad de la resistencia de la clase obrera es una cosa, pero que su apoyo, incluso sólo electoral, es otra cosa. (Fuente: La Haine - Sinpermiso / Autor: Antonis Davanellos)



  • Lenin y el marxismo anticolonial: El Congreso de los Pueblos del Este de 1920
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    09/02/2018
    Según los autores llamados a sí mismos “decoloniales”, el marxismo es una teoría occidental que difícilmente podría colaborar a la emancipación de los pueblos atrasados o colonizados. Walter Mignolo, el más importante de este corpus teórico, afirma necesidad de una “nueva teoría de la periferia”. Sin embargo, tal afirmación es un error histórico, una incomprensión de la obra marxista. Una negación de la historia. Marx anticipa la idea del “desarrollo del subdesarrollo” y el capítulo XXIV de El Capital será central para el surgimiento de la teoría de la dependencia, la teoría del sistema mundo, del pensamiento antillano marxista de la escuela capital esclavitud y del propio pensamiento decolonial. Su capítulo de la acumulación originaria explica la construcción periférica de los pueblos no occidentales (*). Luego de la Revolución de 1917, una revolución no occidental por cierto, la Internacional Comunista dedicó sus esfuerzos en conocer la lucha anticolonialista de los pueblos no occidentales y convocó a la reunión para ello. Para Lenin era central conquistar una alianza con los pueblos coloniales. En 1920 tuvo como sede en Baku, Azerbaijan el Congreso de los Pueblos del Este. Lenin está alejado de representar un marxismo de hipótesis eurocéntrica. Lenin sostuvo que era más pronta la revolución en un país no “occidental” y rompió con el esquematismo teórico de su tiempo que consideraba que la desarrollada Alemania sería la cuna de la revolución social. Bakú, Azerbaijan: los bolcheviques y el Islam Uno de los principales observadores de la reunión fue el francés Alfred Rosmer. Visitante en Rusia durante la época de Lenin, Rosmer señaló en su Moscú bajo Lenin que la revolución había conquistado, desde 1905, repercusiones profundas en los pueblos no “occidentales” como Turquía, Persia, India, Kurdistán, Palestina y en especial China. De ahí que en el II Congreso de la III Internacional Comunista los bolcheviques llamaran a una vasta conferencia para representantes de todos los pueblos no occidentales y eligieron Bakú, en Azerbaijan, en la intersección de Europa con Asia. Zinoviev, Radek y Béla Kun fueron los representantes de la III Internacional en esta conferencia que los llevó a atravesar toda Europa en un viaje insólito. Para Rosmer: “Implicaba un riesgo en atravesar todo el país, en el curso del viaje nos podíamos tropezar con alguna banda. Empleamos cinco días en llegar a Bakú habiéndonos detenido un día en Rostov y luego en numerosas aldeas del Cáucaso: convenía utilizar al máximo ese desplazamiento excepcional”. El viaje se realizó en medio de la Guerra Civil: “El viaje (...) nos permitió ver de primera mano la gran cantidad de daños causados por la guerra civil. La mayoría de las estaciones habían sido destruidas, y en todas partes los apartaderos estaban llenos de naufragios medio quemados. Cuando los blancos habían sido derrotados, destruyeron todo lo que pudieron al retirarse. Una de las estaciones más importantes de Ucrania, Lozovaia, había sido atacada recientemente por una banda de blancos, y teníamos ante nuestros ojos el daño causado por tales ataques, que seguían siendo frecuentes en estas regiones”. A este evento anticolonial asistió el periodista John Reed. Fue en este viaje que contrajo malaria y volvió enfermo a Rusia. Nunca terminó por curarse del todo de aquella enfermedad. Según la revista electrónica Contretemps, en su artículo "Hadj-Ali Abdelkader : un musulman communiste dans les années 1920", publicado en 2012, la conferencia agrupó a delegados de Medio Oriente: 100 armenios, 235 turcos, 129 persas, 14 hindúes y 8 chinos. La traducción fue simultánea. ¿Qué se discutió en Bakú? En esas sesiones se discutieron las posiciones de los marxistas frente al Corán, el sionismo, la situación de la mujer en la religión árabe y el Islam, la cuestión nacional y la colonialidad. Lo que cuenta Rosmer es que un vapor que llevó a los delegados iraníes fue atacado por un avión británico, dos delegados fueron asesinados y en el ataque varios fueron heridos. Buques de guerra británicos también trataron de impedir la llegada de los delegados turcos desde el otro lado del Mar Negro. Dos iraníes fueron asesinados por la frontera de Azerbaiyán por la policía de Iran. Este Congreso de Bakú se desarrolló mientras en Italia y en Bohemia había ocupaciones de fábrica un 1 de septiembre de 1920, luego de la derrota de la revolución en Alemania y del asesinato de Rosa Luxemburgo. Llamaba a los pueblos de Oriente a luchar por su liberación mientras el Ejército Rojo “se pondrá en una lucha anticonial contra el imperialismo francés, inglés, americano”, según Pierre Broué en su Histoire de l’Internationale communiste, 1919-1943. El encuentro fue organizado por los militantes comunistas de Azerbaidjan Nariman Narimanov, Md. Gousseinov y Said Gabiev del Daghestán, el comunista turco Mustafa Subhi y los miembros del Comité Central del partido bolchevique de Rusia Serge Ordjonikidze y Elena Stassova. Fue, a decir de Broué, “de lejos el más grande agrupamiento jamás organizado por la Internacional Comunista: 2850 delegados incluyendo por primera ocasión a 8 militantes kurdos”. En el viaje dos militantes iraníes perdieron la vida. Llegó una delegación de Palestina. Los delegados de la India habían atravesado Turquistán y el desierto de la India pasando desapercibidos por el ejército británico. Ahmed Sultanzadeh ayudó, junto a los demás nombrados a organizar el evento político de la Comitern. Este curioso evento trajo primeras discusiones para el marxismo y la cuestión colonial. Los bolcheviques llegaban primero al mundo árabe musulman que al congreso de América Latina de 1926. Las dicusiones allí fueron apasionantes aunque no se tienen las mesas, aportaciones o debates. Se sabe fundamentalmente de lo discutido ahí por las memorias de Rosmer y la documentada investigación de P. Broué. Muchos debates internos dieron al inicio de la reflexión marxista sobre temas coloniales: del Yihad, el velo, la guerra, el Corán, la ocupación sionista, del árabe, de Mahoma, de la fe, de la opresión imperialista en la región. Para Zinoviev, por ejemplo, era correcto usar la Yihad en la guerra contra los infieles no musulmanes, en una cruzada contra el colonialismo. El evento más complicado fue la supuesta presencia del dirigente nacionalista Enver Pachá. Pachá era un oficial turco dirigente de la Revolución de 1908 y luego convertido en miembro del gobierno del imperio otomano. Broué desarrolla algunos de las discusiones en Histoire de l’Internationale communiste, 1919-1943, la más documentada historia de la III Internacional. Señala que Nabourtabekov, militante comunista turco, desarrolló que el proletariado debía combatir dos frentes “el nacionalismo europeo y los mollahs (señores) reaccionarios (...) este evento, debemos reconocer, fue el inicio de un desarrollo, en una historia de Oriente en particular, de un movimiento de nacionalismo árabe que apoyaba al mismo tiempo la revolución en Rusia”. El marxismo árabe y asiático: las primeras organizaciones comunistas A su regreso a Moscú, Rosmer detalla que dos miembros más fueron asesinados: los delegados del Partido Comunista Griego, Orion Alexakis y Demosthenes Ligdopoulos. Para un grupo de militantes turcos el Segundo Congreso de la III Internacional en su sesión del Congreso de Bakú fue su última actividad política. El caso de Mustafá Subhi y Ismail Hakki que al volver a su país fueron detectados por la policía y ejecutados y echados al mar de Mármara, según narra Broué. Rosmer detalló que al volver a Rusia un atentado del Ejército blanco dinamitó las vías de tren al volver para romper los lazos de comunicación de los líderes nativos y los bolcheviques. El trabajo político de la III Internacional se realizó por medio de buróes y en 1921 se organizó el Primer Buró Central de las Organizaciones Comunistas de Oriente a cargo de Mikhail Pavlovithv y Vladimir Vilensky Sibiriakov, miembros del recién creado Secretariado de la Internacional Comunista para Extremo Oriente y más pronto un Buró Colonial bajo la dirección de M. N. Roy. “Los primeros Partidos Comunistas en el mundo no “occidental” se fundaron desde 1920”. En ese año, 1920, Mustafa Subhi fundó en Turquía el primer Partido Comunista árabe, el cual terminó trágicamente tras el asesinato de Subhi en el mar de Trebizonde. Este primer partido fue decapitado y destruido por la represión en lo inmediato. Por medio del grupo Espartaco, en Alemania, y por la participación de Seyfik Husnu y Ethen Nejat desde Berlín, se organizaron grupos clandestinos junto a la Asociación Obrera de Turquía. En Irán tomaron el modelo del Partido Socialista (Adalat) y fundaron en 1916 un primer partido en la total clandestinidad. Su dirigente fue Ahmed Sultan Zadeh (Sultanzade) que es la base de la fundación del Partido Comunista en 1920 con la presencia de Larissa Reisner. En Palestina el bolchevismo comenzó su militancia por Wolf Auerbukh, Yehel Kossoi, Yosef Barzilay, Iakov Tepper, que rompieron con el Partido Poalei Zion al fundar el Partido Comunista de Palestina. En Egipto, en 1919, un verdadero movimiento nacionalista estalló en las calles y fue reprimido por las tropas británicas. En 1920, en Alejandría, surge el PC con 150 militantes. Con la mediación de Sen Katayama, japonés que también había vivido en México, su dirigente fue Mahmoud Hosny el Arabi. En Mesopotamia, en marzo de 1920, surgió una poderosa insurrección campesina y ese año se organizó un primer núcleo marxista. En Bagdad en 1924 un movimiento juvenil estudiantil entusiasmado por la Revolución alemana fundó un primer grupo de estudios marxistas bajo la dirección de Husein Ar Rahhal y Yousouf Zeinal. En China, los profesores Chen Duxiu y Li Dazhao comenzaron el movimiento 4 de mayo de 1919 contra la intervención militar de Japón. En 1920, se fundó el Partido Comunista de China. En este periodo el personaje central para el bolchevismo fue Manabrendra Nath Roy, de 31 años, quien viajó de América Latina a la India, pasando por Turquía y Estados Unidos. En Japón Sen Katayama de 57 años fue el primer organizador sindical a finales del Siglo XIX “más un agitador social que un teórico”, apunta Broué. Junto a Eizo Kondo son los primeros difusores de la Revolución de 1917 en el Japón. ¿Quién se atrevería a decir que el marxismo de Lenin era occidentalista o eurocéntrico? Es más fácil borrar la historia que comprenderla. (*) Karl Marx: el capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América Marx anticipa la idea del “desarrollo del subdesarrollo” y el capítulo XXIV de "El Capital" será central para el surgimiento de la teoría de la dependencia, la teoría del sistema mundo, del pensamiento antillano marxista de la escuela capital esclavitud y del propio pensamiento decolonial. En muchas ocasiones, en especial en algunos nichos académicos, se ha dicho que Karl Marx fue un pensador eurocéntrico. En especial la escuela “poscolonial” (como Chakravorty Spivak o Walter Mignolo) ha sugerido que el autor del Manifiesto comunista replicó los lugares comunes sobre el nuevo mundo. Pero ¿qué pensaba realmente Karl Marx sobre el descubrimiento de América? En esta compilación de Arico se puede leer el texto de Karl Marx sobre Simón Bolivar, en el que se estima negativamente al líder independentista que venció en Ayacucho a los realistas. También Arico indaga en el desatinado documento de Marx sobre la invasión de 1847 de Estados Unidos a México y Horacio Crespo sugiere “si hay documentos de Marx que sugieren un europeísmo y en otro del mismo año no, podemos buscar en la política su dilucidación”. Entonces las apreciaciones más exactas de Marx sobre América Latina y el “Nuevo Mundo” debían estar en otro lugar, no sólo en sus textos periodísticos. Un ejemplo basta. Además del texto de 1847 Marx escribió un texto sobre la invasión francesa de 1861, que Arico no conoció, en el que el autor del El Capital expresa su más firme rechazo, considerándola “una de las más monstruosas empresas jamás registradas en los anales de la historia internacional.” En este caso Marx estaba bastante más enterado de la Guerra de Reforma y de la ejecución del Maximiliano en el Cerro de las Campanas en 1867, que tanto impactó a Victor Hugo. Este último, escritor de Los miserables, escribió a Juárez implorando que no asesinara a Maximiliano, esposo de Carlota y príncipe de Austria. A diferencia de sus contemporáneos occidentalistas y europeizantes como Federico Hegel, que consideró el “nuevo mundo” como la “niñez perdurable de la ecumene” en su Lecciones de filosofía de la historia, Marx se pronunció en contra de la ocupación europea sobre México. La importancia del capítulo XXIV Karl Marx escribió en El Capital una reflexión trascendente sobre el descubrimiento y conquista de América: el capítulo XXIV es central para la historia de América Latina. Marx es enfático y explica que el “descubrimiento” es un acto de barbarie. Un 12 de octubre de 1492, Cristobal Colón “descubrió" América. El viajero genovés intentaba encontrar nuevas rutas comerciales de la península ibérica para llegar a Asia. El “descubrimiento” permitió a Europa salir de la crisis de la Edad Media y el despojo del viejo mundo a los pueblos indios de América generó el parto del sistema mundial capitalista. La conquista de América convirtió al mundo en una “nueva sala de torturas”, según el autor alemán Walter Benjamin. El despojo del territorio, del oro, la plata, la mita, la encomienda así como el trabajo esclavo de los miles de indígenas que habitaban el “nuevo mundo”, permitió una de las más aceleradas concentraciones de capital: una acumulación originaria por desposesión, que fue decisiva para el surgimiento del capitalismo moderno. No hay pues un documento de cultura que no sea al mismo tiempo un documento de barbarie. Dice Marx en ese capítulo XXIV del tomo 1 de El Capital: “Los descubrimientos de los yacimientos de oro y plata en América, la cruzada de exterminio, la esclavización de las poblaciones indígenas, forzadas a trabajar en el interior de las minas, el comienzo de la conquista y del saqueo de las indias, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros, son todos hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista (...) Las riquezas apresadas fuera de Europa por el pillaje, la esclavización y la masacre refluían hacia la metrópolis donde se transformaban en capital”. Este párrafo tiene las siguientes ideas fuerzas concentradas: no existe centro del capital sin periferia, el capitalismo es un sistema mundial, la nueva acumulación originaria fue imposible sin el despojo de América y existe una interconexión de formas -esclavismo y trabajo asalariado- imbricadas, para dar nacimiento al sistema mundial. Marx anticipa la idea del “desarrollo del subdesarrollo” y el capítulo XXIV será central para el surgimiento de la teoría de la dependencia (Ruy Mauro Marini), la teoría del sistema mundo (Wallerstein), del pensamiento antillano marxista de la escuela capital esclavitud (Eric Williams) y del propio pensamiento decolonial (A. Quijano). El capítulo XXIV es central, decisivo, para comprender la historia de América Latina y pone énfasis en el carácter destructivo y reaccionario de Europa en el “Nuevo Mundo”. Como apunta correctamente Eduardo Gruner: "Lo importante es que el párrafo –así como el resto del razonamiento de Marx en este capítulo– permite apreciar hasta qué punto decisivo la construcción de eso llamado centro se hizo sobre los cimientos de la periferización del resto del mundo, y muy particularmente la de América.” (Fuente: La Izquierda Diario / Autor: Sergio Abraham Méndez Moissen)



  • Catalunya: De la restitución al sacrificio
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    04/02/2018
    Pocos minutos después de que Ana Rosa publicitara los mensajes de Puigdemont a Comín con la impaciencia de quien conoce la ubicación exacta del Santo Grial, podías ver a los procesitas desorientados en las esquinas del Eixample, lloriqueando y cabizbajos en busca de aire fresco. Reconozco que anteayer me lo pasé francamente bien escuchando las tertulias de la radio tribal, donde aquello que había dicho el Molt Honorable 130 a su conseller de Salut se intentaba disfrazar con interesantísimos debates sobre la privacidad en los grupos de WhatsApp y la ética periodística de cazar una información privada para hacer trajín informativo, que es —al fin y al cabo— lo que hicieron todos los periodistas del país. Todo eso, por desgracia, para disimular el significado incontestable de unos textos donde Puigdemont pasaba de la mínima posibilidad de sentirse restituido a verse sacrificado, dejando por concluida esta etapa que hemos denominado procés. En resumidas cuentas, los famosos textos presidenciales no dicen nada que no supiéramos. Primero, que la ilusión de un tráfico cómodo y bonito de la autonomía a la independencia (aquello que el diccionario masista-mascarellista popularizó con dos pérfidos conceptos: de la ley a la ley y las famosas estructuras de estado) era una ilusión que escondía una estrategia fallida, ahora ya muerta en su propia hipocresía. Segundo, que el llamado "plan Moncloa" para castrar la estrategia independentista a base del miedo ha funcionado, como muestra perfectamente que todo el mundo asuma con parsimonia la hipótesis de una prisión incondicional para Roger Torrent y los miembros de la Mesa del Parlament sólo por el hecho de convocar un pleno autonómico derivado de unas elecciones impuestas. Y tercero, que la figura de Puigdemont, el único remanente de la unilateralidad que nos quedaba, molesta mucho más a propios que a extraños. Pero todo lo que ha pasado, creedme, es la mejor de las noticias posibles, porque el independentismo va viendo de forma gradual que la única forma de enfrentarse al Estado es bloqueando las instituciones autonómicas y aplicando el resultado del referéndum a través de una defensa real (y física) de las instituciones. Todas las peleas de pacotilla que hemos presenciado en los últimos días son el hijo natural de los preludios al referéndum, una votación que la mayoría de líderes independentistas urdieron con tal de presionar el Estado y que nunca soñaron con aplicar. Todo lo que sucede es fantástico, porque demuestra perfectamente que toda aquella retórica de la transición nacional y de las estructuras de estado era una pedantería de distracción para hacer olvidar a los catalanes que la independencia necesita pocos simposios y mucha valentía: clarificar las cosas, a riesgo de que la sangre emerja, es algo que celebrar. Que explote todo entre los partidos soberanistas conforma el mejor de los mundos posibles, porque las mentiras del ayer siempre esculpen las verdades del mañana. Hay épocas, recuerda Hegel santamente, que sólo se entienden en su ocaso: que "esto se ha acabado", como dice el president, no quiere decir ni que la masa independentista se tenga que cortar las venas como Séneca ni que el proyecto quede tocado de muerte. Todo lo contrario, la disputa autonómica vuelve a poner de manifiesto que en el centro de la problemática independentista hay la misma tensión estructural de siempre: o haces una insurrección civil, o te acomodas a hacer de la Generalitat la misma estructura autonómica española de siempre. Con los diputados indepes encaminados hacia la segunda opción, es del todo lógico que @KRLS se sienta decepcionado y se plantee un futuro alejado de la patria restituyéndose a él mismo a través de unas memorias en el exilio. Era y soy partidario de bloquear la autonomía y de volver a hacer elecciones las veces que haga falta con el president al frente, pues considero que una legislatura donde el máximo aliciente sea devolver a los privilegios del régimen estatutario (es decir, del 78 español) no me vale la pena, y quizás también porque formo parte de una generación que tiene muy poco a perder y que vivo todavía con ganas de arriesgar alguna cosa. Prefiero, en definitiva, intentarlo y fracasar que castrarme con la ética del ir tirando. Eso lo debemos compartir con el president y, por este motivo, cuando tenemos ataques de lucidez, escribimos a nuestros amigos, buscando consuelo, que todo eso se ha acabado y que los nuestros nos han dejado en la empalizada. Todo, insisto, es muy normal. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Kurdos de Siria ¿Un proyecto libertario patrocinado por el imperialismo?
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    03/02/2018
    Tuvimos ocasión de asistir recientemente a una charla sobre los kurdos titulada ¿Qué está pasando en Rohava? dada por una militante kurda. Con intervenciones ideológicas complementarias desde la mesa, en el contexto de unas jornadas organizadas por los KI (Comites Internacionalistas) bajo el lema de “herriok bidean! Hojas de ruta para la liberación nacional y social” en las que la intención era el ir hablando sobre los Tamiles, Cataluña, Euskal Herria, Sri Lanka además del citado de Rohava y los kurdos. Una buena parte de la exposición se basó en explicar en qué consiste y como se aplica el proyecto denominado de la “Confederacion Democratica”, propuesto por el líder del PKK Ocalan hace alguna década, inspirado en la ideología del municipalismo libertario, de la democracia directa y del ecologismo del militante libertario norteamericano Murray Bookchin, y haciendo en el caso kurdo un gran énfasis en la liberación de la mujer. Estos planteamientos de Ocalan surgen de un proceso de evolución de su pensamiento que parte de unos planteamientos inicialmente marxistas-leninistas. No vamos a entrar por nuestra parte a analizar ni valorar este proyecto sino el contexto de la línea política y la práctica de los kurdos, especialmente del PYD/YPG dentro de la guerra que sacude a Siria. La primera cuestión que llamaba poderosamente la atención en el discurso argumentativo era la ausencia casi absoluta de referencias al origen de la guerra y los causantes de la misma, de una guerra llevada a cabo contra Siria, contra sus estructuras soberanas, contra el pueblo sirio y también contra los kurdos, organizada desde el exterior por el imperialismo norteamericano con el apoyo fundamental de sus aliados Francia, Reino Unido, Turquia, Israel, Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Arabes Unidos principalmente. De una guerra financiada y armada por estos y materializada mediante el envío a través de las fronteras de cientos de miles de mercenarios extranjeros, organizados en autenticas hordas terroristas, estructuradas en torno a la hegemonía de ISIS y Al Qaeda, creaciones directas de los EEUU y el imperialismo, y con el patrocinio de diversas potencias, que a su vez apadrinaban cada uno sus propias redes de terroristas. Ni tampoco hicieron referencia a los objetivos reales de toda esta operación, la de destruir Siria y desmembrarla, para colocar sobre sus restos a islamistas radicales takfiries y wahabitas, a fanáticos islamistas que impusieran a todo el mundo la Sharia y dispuestos a servir y obedecer al imperialismo [el objetivo final es evitar una unión antiimperialista entre Irán, Siria, Irak y el Líbano, que perjudicaría todos los planes de EEUU e Israel para la región]. Todo esto quedaba obviado e invisible. Ni los causantes de la guerra, ni el ISIS ni Al Qaeda, ni los 500.000 muertos, ni las increíbles barbaridades practicadas contra el pueblo, contra intelectuales, contra lideres religiosos, contra las minorías religiosas, las minorías étnicas, los alauitas, los sunitas moderados, los discrepantes con el terrorismo o los que apoyan al Gobierno pareciera que existieran. En su lugar aparecía el relato propio de todos los medios intoxicadores y mentirosos, con un Assad supuestamente criminal, sin legitimidad (cuando han sido muchísimas y muy importantes las demostraciones de apoyo) y con un gobierno supuestamente creado por dos o tres potencias -¿de donde sacan esta barbaridad?- y que no se preocupaba de los kurdos, cuando Siria ha acogido más de un millón de refugiados kurdos escapándose de la barbarie turca, a quienes se les concedió asilo político. Y cuando asimismo Ocalan estuvo protegido en Siria durante casi 20 años al igual que muchos militantes del PKK hasta el punto de haber recibido ayuda incluso militar de Siria y haber convertido Siria en centro de operaciones del PKK. O cuando igualmente las milicias del YPG han estado financiadas por el gobierno sirio al menos en un principio y el Ejército sirio retiro sus tropas de las zonas kurdas, dando entera libertad a los kurdos para organizarse y defenderse autónomamente de las agresiones de los yihadistas. Y esto a pesar de que los kurdos vieron al principio “los toros desde la barrera”, sin mover un dedo en contra de la agresión a Siria hasta que los yihadistas les atacaron también directamente a ellos. Y lo que ya queda sumido en lo absolutamente injustificable e inexplicable es la alianza forjada por el PYD/YPG con el mayor asesino de la historia de la humanidad como son los EEUU, propiciadores de cientos de golpes de Estado, de innumerables masacres en todos los continentes, de asesinatos políticos, de atentados, de guerras sucias, de terrorismo, los creadores de la guerra contra Siria, como contra tantísimos países sea directa o indirectamente via intermediarios –Libia, Yemen, Libano, Palestina, Irak…- Cómo se puede justificar la alianza con este pais criminal y barbaro, para supuestamente lograr la independencia(?) o la autonomía (?) o muchísimo menos una sociedad libertaria y autogestionada (¡). Hay que preguntarse en primer lugar cuáles son las razones que han podido motivar a EEUU a apoyar militarmente a los kurdos, con enormes cantidades de armas incluso pesadas, y cuando han establecido al menos una docena de bases militares en su territorio o incluso un acuerdo por 10 años en los que los kurdos se comprometen a no enfrentarse con los EEUU y ser parte fáctica de su ejército. Es muy triste decirlo, pero desgraciadamente los EEUU están utilizando a los kurdos como peones en su estrategia de destruir Siria, de desmembrarla, de romper el Eje de la resistencia, de controlar todo el Oriente Medio, a cambio de unas promesas que jamás serán cumplidas, como ha sucedido siempre y en el mejor de los casos convirtiéndolos en un protectorado, incrustrado en Siria y en el Medio Oriente para seguir conspirando por destruir y controlar toda la región. Si hacemos el paralelismo con nuestra realidad de Euskal Herria, lo que está clarísimo es que jamás de los jamases, nos podríamos aliar con la OTAN ni con el Ejército de los EEUU para luchar –es un supuesto- contra una España agredida por los EEUU desde el exterior por mucho que tuviera reticencias con nuestra lucha por la soberanía, aliándonos oportunistamente con el mayor enemigo de los pueblos, el mayor asesino y el responsable de la agresión. Antes tendríamos que basarnos en nuestra propia lucha, en la solidaridad, en la búsqueda de la negociación y en alianzas antiimperialistas. Hacer estos planteamientos además, en una semana que supuestamente pretende trabajar unas “hojas de ruta para la liberación nacional y social”, raya el cinismo y la sinrazón. Decir que la alianza con los “EEUU” es una alianza “táctica”, es otra “ilusión” o engaño de cara al exterior. Una alianza de 10 años no es táctica, una alianza con 12 o más bases militares en el territorio kurdo, lo que hace la mayor concentración de bases militares por unidad de territorio del mundo, no es una alianza táctica ni tampoco cuando les están suministrando enormes cantidades de armamento, cientos de camiones que incluyen armamento pesado. Y menos teniendo en cuenta los grandes intereses que tiene EEUU en la región. Al igual que en la OTAN, desprenderse de una alianza con EEUU es muy difícil y tanto más cuanto mas tiempo dure esa alianza y más se consoliden los intereses norteamericanos. Antes, los EEUU están dispuestos a destruir a los kurdos, a Kurdistan y a quien haga falta. Por eso, la autentica salida del YPG es romper inmediatamente esta nefasta alianza, enfrentarse a EEUU y a los turcos y tratar de negociar con los sirios y los rusos. Es la única salida. Ademas, pretender crear una sociedad libertaria como es la de la “Confederacion Democrática” con el patrocinio de EEUU, es como decir que ahora EEUU, el máximo representante del capitalismo y del imperialismo, va a apoyar o consentir que un aliado suyo plasme un proyecto en absoluta contradicción con sus principios, sus estrategias y sus practicas. Algo absolutamente insostenible. Ya de hecho los EEUU están hablando –lo dijo el Secretario de Estado Tillerson- de que van a utilizar personal y cuadros técnicos expertos en la gestión de instituciones locales y superiores, para adiestrar a los kurdos en estas técnicas. Es decir en lo contrario de lo que es el “Confederalismo Democrático”. Y paralelamente al tema de la alianza con EEUU, los kurdos del YPG se atienen a otra alianza antinatura, esta vez con sectores yihadistas árabes, con autenticos “rebeldes moderados”, la de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), otra creación estadounidense para dar color árabe y constituir una coartada para el plan norteamericano de ocupación de amplios territorios de Siria no kurdos, en la perspectiva del desmembramiento de Siria, de apropiarse de importantes recursos (petrolíferos, gasisticos y acuíferos) impidiendo que pasen a manos de su dueño, el gobierno sirio, y creando barreras a la esencial comunicación terrestre entre Iran, Irak, Siria y Líbano bloqueando las fronteras de Irak. El plan norteamericano ha sido empujar al ISIS, desplazarlo, para sustituirlo por los kurdos de manera que se logre lo fundamental para ellos, evitar que ese territorio vaya manos del Gobierno sirio. Siria ya lo ha dicho repetidas veces, que esos territorios no están liberados sino que están ocupados, siguen ocupados, antes por el ISIS y ahora por los kurdos, y siempre y en todo caso de la mano de EEUU. Cuando a los conferenciantes se les plantea el absurdo de su postura y de la situación, responden con algo inverosímil, y que es que ellos “no están ocupando”, sino que van involucrando a las poblaciones en el Confederalismo Democratico, es decir que su papel al parecer es ir “evangelizando” en el Confederalismo Democrático a las poblaciones cuyos territorios han conquistado con las armas y el apoyo de EEUU, al igual que hacían los españoles en América. A todo ello se añade el proyecto de creación de las “Fuerzas de Defensa de las Fronteras” con 30.000 miembros de los cuales la mitad serian kurdos y la otra mitad yihadistas “reciclados” (¡). Otra contradicción brutal, expresión de que los EEUU juegan con todas sus bazas, el ESL, el ISIS, los kurdos… haciendo toda clase de combinaciones y filigranas. Ahora que el ISIS esta derrotado, los reciclan, enviandolos a Libia, Afganistan o incluyéndolos en las “Fuerzas de Defensa de las Fronteras”. Este proyecto trata de consolidar militarmente sus “conquistas” territoriales y evitar que pasen a manos sirias. Erdogan por su parte lo interpretó como un proyecto dirigido contra él, a impedir que entre en Siria e incluso –lo llegó a decir- para conspirar contra él mismo y derrocarlo y ha sido lo que le ha motivado a su última incursión en Efrin y sus proclamas de que esto no es más que el principio, que va a ocupar una franja de 30 kms de profundidad desde Efrin hasta la frontera irakí. Otra cuestión que llamaba la atención en la charla era la distribución de responsabilidades por igual entre los norteamericanos –los aliados del YPG a pesar de todo- y los rusos, entre los diversos “imperialismos”, difuminando una vez más las responsabilidades y blanqueando a los verdaderos responsables de la guerra, el imperialismo norteamericano, el que tiene mas de 1000 bases militares por el mundo, un presupuesto militar igual al del resto del mundo, el que controla todas las instituciones económicas y políticas mundiales mas importantes, el que ha montado cientos de golpes de estado por todas partes desde la II Guerra Mundial [y antes], el que ha organizado autenticas carnicerías y matanzas en todos los continentes, el que ha destruido en última instancia Libia, el que está destruyendo via Arabia Saudita Yemen, el que impulsa y sostiene el sionismo de Israel, el que quiere destruir Iran, el que bombardeo Irak, Afganistan –donde sigue-, el gran utilizador de los drones asesinos y un larguísimo etcétera. Y que son los creadores de la guerra contra Siria y los que como decíamos han fabricado el ISIS, Al Qaeda y todas las subespecies de terroristas islámicos para destruir Siria y el Oriente Medio, para desestabilizar Rusia y China… Comparar esta barbarie con los rusos es un auténtico despropósito. Y en concreto en el caso de Siria, donde los norteamericanos además de crear la guerra, campean a sus anchas sin permiso del Gobierno de Siria ni de la ONU, pisoteando la soberanía siria, mientras que los rusos han ido por solicitud del gobierno sirio y para ayudarlo, con una ayuda que ha sido vital, imprescindible y decisiva en el curso de la guerra. Los rusos lo proclamaron y está muy a la vista, que iban a Siria a luchar contra el terrorismo, a tratar de extirpar un tumor maligno que está también dirigido contra ellos, para desestabilizarlos al igual que para desestabilizar a China, exportando el cáncer del ISIS y Al Qaeda a las zonas musulmanas de ambos estados. En cuanto al ataque turco contra Efrin y contra los kurdos, pretenden responsabilizar también de esto a los sirios y rusos, sobre la base de unas supuestas conversaciones mantenidas por estos con los turcos, en el que les conminaban supuestamente a estos últimos a hacer el “trabajo sucio” de obligar a los kurdos a que cedan el territorio de Efrin al Ejército sirio y en caso contrario, dando luz verde para machacarlos. Asimismo responsabilizan a los rusos por abandonar la base que tenían en Efrin, desplazarse a otra zona y no enfrentarse con los turcos defendiendo a los kurdos. Los sirios han condenado muchas veces la presencia de los turcos en el norte de Siria como han condenado toda presencia e intervención de fuerzas extranjeras ocupantes en su territorio –tanto de turcos, estadounidenses como israelíes y fuerzas occidentales-. Condenaron la entrada del Ejército turco acompañado de sus huestes del ESL y con la proteccion aérea de los EEUU en Jarabulus y Aziz en agosto de 2016. Y en el caso de Efrin han amenazado al ejercito turco de derribar sus aviones si entran en territorio sirio. Además, cuando les pidieron ayuda los kurdos, exigieron como es lógico la presencia de sus fuerzas en la frontera para hacer frente al ejercito turco, cosa a la que se negaron los kurdos. A pesar de todo los sirios han dejado pasar por territorio bajo control de su Ejército a tropas del YPG de apoyo procedentes de Raqqa y otros lugares. Es más, sectores importantes de los kurdos de Efrin, considerando Efrin parte de Siria, han pedido la entrada del Ejército sirio en el territorio, cosa a la que se han negado los mandos militares del YPG. El gobierno sirio –ni el ruso- jamás negociaría con los turcos acuerdos de invasión a su propio territorio para atacar a los kurdos. El gobierno sirio ha demostrado durante todos estos 7 años de guerra brutal contra ellos, una dignidad y consecuencia como no han demostrado otros muchos. Entendiendo Efrin como parte de Siria, el gobierno sirio jamás entraría en trapicheos con los turcos – a los que conocen bien- sabiendo que todo territorio ocupado por fuerzas extranjeras luego hay que pelear por desocuparlo, complicando más el ya tremendamente complejo panorama de la guerra. Y lo mismo podemos decir de Rusia. Si Rusia se ha retirado de Efrin es porque un enfrentamiento directo con Turquia significa un enfrentamiento con la OTAN, lo cual es algo que podría acarrear unas consecuencias imprevisibles y catastróficas. En lugar de tratar a los rusos de traidores por haberse retirado de Efrin, más bien deberían de tratar de traidores a los EEUU con los que tienen la alianza y que les han dejado “tirados” a merced de los ataques turcos, rompiendo de una vez con ellos. Y no es la primera vez que les dejan tirados. Lo hicieron cuando la aviación norteamericana apoyó a las tropas turcas y sus mercenarios del ESL en su entrada en Jarabulus y Aziz, y cuando les exigieron al unísono con Turquia que se retiraran al este del Éufrates si querían seguir recibiendo ayuda militar, cosa que obedecieron sin rechistar, de manera que en lugar de enfrentarse con los turcos fueron de campaña al son norteamericano primero hacia Raqqa y después hacia Deir Ezzor y Abu Kamal, muy lejos de sus tierras. Tambien fueron digamos “ninguneados”, cuando habiendo jugado un papel esencial en la conquista de Manbij y de Raqqa, luego han sido desplazados de su gobernanza, en favor de instancias manejadas por los EEUU, que no van a administrar según los criterios del “Confederalismo Democrático” y que van a estar de hecho relacionadas con variantes del yihadismo y de los “rebeldes moderados”. A todo esto hay que añadir el hecho de que EEUU por boca de [el ministro de Exteriores] Tillerson ha manifestado que los turcos tienen razón al reclamar unas zonas de seguridad en sus fronteras, es decir que vienen a defender esa franja de protección, ese “buffer” que reclama Erdogan a lo largo de la frontera con Siria y hasta la frontera con Irak. ¿Dónde quedan ahí los kurdos? Es que hay que tener muy claro que para los EEUU, Turquia es prioritario sobre los kurdos, por ser miembro de la OTAN y la importancia estratégica que tiene en su política de acoso a Rusia. Una vez más se manifiesta el agujero negro en que se ha metido el YPG en su alianza con los EEUU y en su alianza con las FDS. Como decíamos antes, la única salida coherente, consecuente y digna para los kurdos es que rompan con EEUU y traten de llegar a acuerdos con los sirios. Ha habido desacuerdos, desavenencias y acciones negativas por ambas partes, pero han de ser superadas y buscar la entente como sea. Por otra parte, los rusos siempre han tenido una postura de apoyo a los kurdos, de buscar acuerdos entre sirios y kurdos, de tratar de que participen en las negociaciones de Ginebra, de Astana y de Sochi e incluso en el organismo estratégico conjunto que formaron en su dia entre Irak, Irán y Siria para dirigir la lucha antiterrorista a la que se opusieron los kurdos. Pero han sido las fracciones terroristas del Grupo de Riad, de Al Qaeda y sus diversas variantes las que mas firmemente se han opuesto a la presencia de los kurdos en las mismas. (Fuente: La Haine / Sutor: Iñaki Urrestarazu)



  • Más que los Derechos Humanos es el Derecho Étnico la razón de ser de la Causa Palestina
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    31/01/2018
    La violación de los Derechos Humanos de los palestinos y palestinas es la consecuencia de la violación a su Derecho Étnico. El pueblo palestino puede desaparecer, literalmente, ese es el proyecto y lógica del movimiento sionista colonial europeo, al imponer el denominado Estado de Israel en la Palestina histórica en 1948. Es menester discernir que toda acción de solidaridad hacia el pueblo árabe semita, nativo, palestino, debe ser sobre la esencia y base de una razón, visión y conciencia de proteger a dicha etnicidad a no desaparecer frente al proceso de limpieza étnica que ejerce ese clásico colonialismo conocido como Israel. Un Israel que no guarda ningún vínculo histórico ni genealógico con el antiguo pueblo semita Hebreo. Mucho ropaje se le ha dado a este conflicto político para ocultar su naturaleza colonial, desde un manto milenario, pasando por lo religioso, musulmanes anti-judíos, árabes antisemitas, salvajes, incultos, atrasados,  antioccidentales, machos, terroristas, antidemocráticos, etc. En sus inicios se censuró, se ocultó o se invisibilizó el término específico: Pueblo Palestino, mediante los términos mundo musulmán, mundo árabe (una inmensa multitud y numerosos pueblos), permitiendo así evaporizar o no visibilizar  la especificidad de la tragedia étnica del pueblo en cuestión, Palestina (No existe tal cosa llamado pueblo Palestino, reiteraba la ucraniana Golda Meir). Estos precedentes permitieron al colonialismo avanzar en su propaganda de víctima: …Israel rodeado de árabes enemigos que la quieren hacer desaparecer del mapa (aunque eso puede ser verdad, esa verdad obedece a que se es enemigo del anacronismo colonial, de ese clásico colonialismo,  y se busca la liberación e independencia del pueblo nativo árabe palestino), pero  en la realidad a quien han hecho desaparecer del mapa es al pueblo originario palestino. Con el fin de la Guerra Fría, se da paso a la caída del Bloque Socialista, dejando un vacío ideológico en la que el proselitismo religioso se convierte en una alternativa, hecho que sirve para reforzar la propaganda sionista en presentar al conflicto como una razón religiosa y no colonial. Ese vacío generó cambios conservadores, reaccionarios y hasta retrógrados, contrarios a la tradición político secular Palestina y contraria al secularismo panarabista de Yamal Abdel Nasser.  Pero también el advenimiento del Internet, en líneas generales,  hace más  visible el elemento palestino y se habla más de la Ocupación. Se habla más de los Derechos Humanos del Pueblo Palestino, hecho que es un paso positivo, una esperanza y un logro interesante, ya que el terrorista, la bestia, pasó a ser humanizado. Se revelan las atrocidades del “fascinante Israel”,  donde la multitud descubre la inhumanidad a la que es sometido el pueblo palestino. Es un avance donde se agrietan los inclementes estereotipos, la demonización (mediante  los monopolios mediáticos) y la multitud se sensibiliza y se solidariza con la víctima. La herramienta de los Derechos Humanos del Pueblo Palestino, nos abrió una ventana a los activistas palestinos, a la sociedad palestina en general y activistas e instituciones del mundo, una fructífera  alternativa de lucha,  oxigenante de amparo y socorro al pueblo palestino y al desmantelamiento moral del racismo y genocidio colonial/israelí. Pero el horizonte  de los Derechos Humanos no es suficiente,  y debe ser acompañado del objetivo final, que es el Derecho Étnico del pueblo originario árabe semita palestino. El derecho de ser lo que son, un pueblo, nada más, sin mucho ropaje. La relevancia del Derecho Étnico es debido a que primero, se está luchando contra un real colonialismo hoy en el siglo XXI, ni siquiera es un neocolonialismo, y segundo,  las particularidades del colonialismo israelí,  de hacer desaparecer el pueblo palestino, en la que se le expulsa de su tierra y de la Historia, al hacerse pasar como los descendientes del antiguo pueblo semita Hebreo. Un exterminio que opera de diversas modalidades. Otra razón por la que hay que ir más allá de la proclama de los Derechos Humanos, es que no necesariamente lleva implícito el Derecho Étnico. Igualmente, es una herramienta que en la praxis la encontramos con  frecuentes  temores, presiones, censura, artificialidades, limitaciones, oportunismo, pragmatismo,  vicios e hipocresía. Vimos por ejemplo,  Amnistía Internacional y Human Rights Watch, de importantes reportes en muchos casos del mundo, (agencias igualmente intervenidas por la CIA), sabotear el documento de la conferencia paralela de Durban en 2001.  El Foro Mundial de ONG en la que  acusaban a Israel de genocidio y limpieza étnica. En Europa, sobre todo cuando se aborda el tema del pueblo palestino y  donde se implica la condena al colonialismo israelí, surge de inmediato el Mea Culpa del chantaje del Holocausto Judío y por otra parte, el …sionismo que  es un eurocentrismo…, provoca un sometimiento de forma y de fondo en la metodología,  enfoque y hasta en el léxico en lo referente a los Derechos Humanos. Palestinos y occidentales debemos liberarnos de este hecho, es decir que los palestinos no  se sometan a una agenda occidental  y que los occidentales no se sometan al chantaje del Holocausto Judío, que inmediatamente sabotea  financieramente a las instituciones. Ahora,  entre la frontera de los Derechos Humanos y los Derechos Étnicos, es frecuente escuchar: hay que separar lo político de los Derechos Humanos, eso es en apariencia lógico y por lo tanto grato,  hasta justo; es un fraude  que para nada es justo y honesto. Todo es político, ahora, lo que no se debe permitir es el proselitismo. Cercenar la política es aparte de absurdo, es totalmente represivo. …Somos apolíticos…, eso es como decir, somos asexuales. Eunuco-ablación. Los palestinos y palestinas, no están luchando por democracia, y no es porque no le interese o gozan de ella, la padecen  y están ávidos de ella.  El pueblo palestino no prioriza o no visibiliza su lucha contra la brutalidad de la corrupción,  represión, dictadura o tiranía nacional como el resto de los pueblos hermanos arabo-persa del Levante y esto obedece a que es una lucha que no pertenece a nuestro tiempo contemporáneo, es decir, al anacronismo colonial incrustado aún en nuestro época presente. Sin embargo, la democracia, los Derechos Humanos, la lucha de clases, la libertad de expresión, la libertad de informar y el derecho de estar informado, la igualdad, la sexo diversidad, la lucha contra el racismo, la lucha feminista, sindical, ambiental, estudiantil y en todas ellas la lucha anti imperialista,  yace en la lógica del idealismo de la Causa Palestina. Ya que es una causa que toca las entrañas de humanidad….y atención, hoy el pueblo Sirio, Yemení, iraquí, libio, sufre más que el pueblo palestino, aunque por razones diferentes a la Palestina o iguales, ya que existe un culturicidio contra el mundo árabe; sostengo que existe la intención de hacer desaparecer el gentilicio árabe, inevitable,  mientras exista el fascismo colonial sionista incrustado en el Levante. Ahora, la reivindicación por los presos políticos palestinos, la lucha por la campaña del BDS (Boicot, Sanciones de Desinversión), el Derecho de Retorno de Los Refugiados Palestinos, la lucha contra el Muro, el fin de la construcción de los asentamientos coloniales, el derecho al cultivo agrícola, el derecho al agua,  el fin del bloqueo a Gaza, más un rosario de etc. Todas estas proclamas por Palestina  enmarcadas dentro del lineamiento de los Derechos Humanos, son en pro del Derecho Étnico de dicho pueblo frente al colonialismo. Es liberarnos del anacronismo colonial de nuestro tiempo universal en sus distintas expresiones, por ejemplo, la de dos Estados. Debe ser un solo Estado en la que vivan juntos tanto palestinos e israelíes en igualdad de derechos, respetando el Derecho de Retorno de los Refugiados Palestinos, poniendo fin a ese régimen de Apartheid (instrumento de limpieza étnica). Extirpar el pensamiento sionista, racista, genocida  de nuestra Historia humana política. (Fuente: Al Mayadeen / Autora: Susana Jalil)



  • Doble moral
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    31/01/2018
    En ocasiones les profesionales y asociaciones del mundo de la farándula se valen de su fama y posición como foco de atención mediática para apoyar causas sociales que entienden justas. Son acciones perfectamente legítimas y a menudo loables, pero que pueden incurrir también en llamativas contradicciones si las confrontamos con los valores que contribuyen a perpetuar a través de los roles que representan en los guiones de ficción que les hacen tan populares. Por ejemplo, la actriz estadounidense Mayim Bialik grabó en abril de 2017 un vídeo contra la experimentación animal, por considerarla innecesaria[1] (desgraciadamente, la población palestina no le inspira la misma empatía, aunque esa sería otra cuestión ajena al tema de este artículo[2]), pero ello no le ha impedido encarnar en la comedia televisiva The Big Bang Theory al personaje de una neurobióloga cuyos gags se basan con frecuencia, justamente, en trivializar el sufrimiento de animales no humanos por medio del relato o la alusión a todo tipo de pruebas de lo más anodino, cruel y/o fútil con los monos que utiliza como sujetos experimentales[3]. En la gala de los premios Goya del mismo año, el actor y humorista malagueño Dani Rovira se calzó unos zapatos de tacón para denunciar la discriminación contra las mujeres en la sociedad en general y en el mundo del cine en particular[4]. Sin entrar en los aspectos más discutibles de su performance, empezando por la elección de esa prenda como símbolo femenino,  vamos a analizar dos de sus trabajos en los que la transmisión ideológica no juega precisamente a favor de una sociedad más igualitaria en cuestión de género. El primero de ellos es un monólogo para el programa El club de la comedia titulado “Traumas de la infancia”, que fue reemitido por el canal Neox el lunes 8 de agosto de 2016[5], y en el que encontramos un segmento del show, que comienza en el minuto 1:41, donde Rovira narra este relato ficticio: << Yo tengo un montón de traumas infantiles. Mi hermana, una de las culpables, también. Yo tengo una hermana mayor. Mi hermana mayor es promiscua, tirando a guarra, ¿eh? ¿Qué pasa? Que siendo yo pequeñito, una vez me dio por espiar en el cuarto de mi hermana cuando estaba con uno de sus novios, el de los martes… Mira: me dio por asomarme a la mirilla… Digo: “¡Hostia, colega! Y pensar que mis padres me quieren llevar al psicólogo porque me chupo el dedo...”. Si me llego a chivar de mi hermana la meten en Alcalá Meco. >> El resorte que ha provocado la hilaridad del público es la conducta erótica femenina activa y con variadas parejas sexuales; desviación cometida en tan elevado grado que, aunque tras el velo amable del humor, se muestra literalmente, al efecto de ser debidamente corregida, no ya digna del paso por la consulta de un profesional de la salud mental (“al psicólogo”), sino directamente de la pena de cárcel (“la meten en Alcalá Meco”) en el caso de haber sido descubierta. El éxito del chiste de Rovira, que ha hecho uso de la etiqueta “guarra”, la cual ha provocado la carcajada inmediata, responde a un sentido común subyacente profundamente asentado en la lógica patriarcal, el de la doble moral sexual. Se trata, efectivamente, de (Herrera Gómez, 2012) << un mecanismo ideológico gracias al cual las mujeres son apedreadas hasta la muerte por adulterio, y en cambio los hombres son admirados por su capacidad de seducción y conquista. Según esta doble moral, la promiscuidad femenina es un pecado aberrante digno de castigo, y la masculina es un símbolo de potencia, virilidad y éxito social. Es un pensamiento binario que contrapone a hombres y mujeres y que viene a decirnos, simplificadamente, que el placer masculino es "normal" y bueno, y el placer femenino es malo, anormal. Por eso no existe la palabra "ninfómana" en masculino. […] Asi que se entiende que hemos de ser comprensivos con estas necesidades masculinas que en cambio las mujeres no parecen tener, o no deberían tener. Porque de hecho, si las tienen, son condenadas por la sociedad y la Iglesia, que las aíslan y las echan de la comunidad a la que pertenecen; o son castigadas por el entorno familiar y el Estado: cárcel, torturas, palizas. También pueden ser desfiguradas, rociadas con ácido, apedreadas,  descuartizadas, violadas. […] En sociedades más igualitarias, las mujeres que ejercen su sexualidad y afectos con libertad son etiquetadas como ninfómanas, putas, zorras, guarras, frescas. […] La promiscuidad femenina sigue estando peor vista que la masculina, no solo entre los hombres, sino también entre las propias mujeres [...]. En las sociedades patriarcales los hombres aprenden que su promiscuidad sexual es un signo del que jactarse, mientras que las mujeres aprenden que es un signo del que avergonzarse. La disparidad de cifras en las encuestas sugieren que las mujeres ocultan sus infidelidades en mucho mayor grado que los hombres, que tienden a mentir aumentando la cifra de mujeres con las que han compartido una intimidad sexual. […] Y sin embargo, numerosos estudios [...] señalan que existe una marcada tendencia a buscar relaciones sexuales fuera de la pareja en prácticamente todas las sociedades humanas, tanto en hombres como en mujeres. Prueba de ello son las culturas donde no existen presiones sociales contra la promiscuidad femenina, en las que las mujeres inician las demandas sexuales con la misma frecuencia que los hombres […]. Sin embargo, en las sociedades patriarcales, la infidelidad femenina es uno de los terrores masculinos más comunes, porque [...] siempre se ha considerado que la sexualidad femenina no es para ella, sino que existe para el otro, es decir, que tiene que servir para el placer masculino. […] >> La misma autora añade que (ibíd.) << Lo preocupante además es que en esta denigración de la libertad sexual femenina participan las propias mujeres que critican a las que se salen de la norma patriarcal. Son esas chicas que se enorgullecen de que sus novios no las dejen llevar faldas cortas, no les permitan hablar con otros chicos, o salir con sus amigas de fiesta. Entienden que la posesividad es una expresión de amor […]. De este modo, se incentiva la rivalidad femenina, muy útil para que las mujeres sigan compitiendo entre sí por enamorar al macho más guapo, más chulo, más gallito, y luchando contra las demás mujeres, consideradas "enemigas". […] Y así seguiremos mientras los escritores, guionistas, productores, etc., nos sigan contando los mismos cuentos, nos sigan cantando las mismas canciones. >> Bien se aplica la última oración a Borja Cobeaga y Diego San José, los autores del guión de Ocho apellidos catalanes (2015, Telecinco Cinema / Lazona Films / Weather Films), protagonizado por el propio Rovira; filme que nos ofrece una jugosa narrativa basada en la mitología del amor romántico y, consiguientemente, no exenta de estos contenidos en los que, en efecto, se deslizan de soslayo los valores a través de los cuales se perpetúa “que las mujeres sigan compitiendo entre sí por enamorar al macho más guapo, más chulo, más gallito”, y por los cuales “Entienden que la posesividad es una expresión de amor”, como apunta la citada analista del discurso mediático. Así lo verificamos en el minuto 1:32:13 de la cinta[6], momento en que la protagonista, Amaia, a punto de casarse con su prometido, Pau, se permite exteriorizar, no consciente de que su conversación con Merche y su padre está siendo seguida a través de unos altavoces por toda la gente invitada a su boda, ciertas vacilaciones. Estas dudas, hasta entonces reprimidas, son motivadas por una inextinguible atracción hacia su expareja, Rafa (Dani Rovira). Este y Pau encarnan respectivos arquetipos masculinos antagónicos. Veamos cómo, en su batalla interna, Amaia terminará decantándose por el segundo: << MERCHE: Y yo tampoco te veo muy segura de esta boda, Amaia. Aunque no me extraña. El catalán este es un poco soso, ¿eh? AMAIA: Pues a mí Pau me hace sentir muy bien, ¿entendéis? Si no lo entendéis, me da igual, porque me trata genial y me quiere como soy, y… No sé. Nunca discutimos, nunca se enfada conmigo… ¡Nunca se enfada con nadie! Y eso, a veces… ¡es que no lo soporto, joder! Si se presenta un exnovio mío dos días antes de la boda, ¡muérete de celos, cojones! ¡No sé, un poco de sangre en las venas! Si se planta en plena ceremonia, ¡pues lo sacas a hostias! ¿O qué? PAU: (Quien, como el resto de las/os invitadas/os, fuera de la capilla, lo está oyendo todo por la megafonía.) No. Pau Serra, como sabéis, está en contra de todo tipo de violencia. [...] AMAIA: (Pasando de la ira al llanto progresivamente, mientras entra de fondo de una melodía melancólica al piano, con un fondo de cuerdas.) Si es que a mí Rafa… ¡me pone de muy mala hostia! Me parece chulo, exagerado… Me pone de los nervios con sus chistes malísimos, que me llame mi arma, esa manía que tiene de comprar los desodorantes de seis en seis, que cada mañana me despierte con canciones de Triana… Es que ¿cómo no voy a quererle? >> Encontramos, pues, en Ocho Apellidos Catalanes, la apología de la asunción de roles diferenciales por género en un marco ideológico heteropatriarcal, de acuerdo con el cual la mujer, incapaz de dominar sus sentimientos a la hora de elegir una pareja, se decanta por el varón “más chulo, más gallito” (retomando la caracterización de Herrera Gómez, ibíd.) y poco respetuoso (al principio de la película hemos visto cómo Rafa realiza tocamientos demasiado prematuros y no autorizados hacia toda mujer con la que quiere ligar), al tiempo que la no-violencia, la aceptación de la otra persona tal como es, el amor no-posesivo y los buenos tratos quedan connotados como atributos 'aburridos' y 'sosos'. Por contra, Judit, la organizadora de la boda, representa el papel de la mujer pasiva, incapaz de mostrar abiertamente sus sentimientos por el varón, puesto que previamente, en 53:22, le ha confesado a Rafa que no desea que el evento se celebre porque lleva cinco años enamorada de Pau… en silencio, por supuesto. Afortunadamente, como en toda comedia que se precie, gracias a una serie de carambolas argumentales, sus deseos se verán satisfechos al final de la película, de manera que su pasividad no será ulteriormente penalizada. Paralelamente, el desarrollo argumental de Ocho apellidos catalanes no escapa de los cánones de de la mitología del amor romántico. En un marco cultural caracterizado por “la proliferación de relatos amorosos en diversos soportes (canciones, poemas, cuadros, esculturas, novelas, películas, libretos, folletines, etc. etc.)” (misma autora, 2013), << El principal mito que encontramos en el amor es en la frase que concluye los relatos: «y vivieron felices, y comieron perdices». La estructura mítica de la narración amorosa es casi siempre la misma: dos personas se enamoran, se ven separadas por diversas circunstancias (dragones, bosques encantados, monstruos terribles) y barreras (sociales y económicas, religiosas, morales, políticas). Tras superar todos los obstáculos, la pareja feliz por fin puede vivir su amor en libertad. Evidentemente, como mito que es, esta historia de impedimentos y superaciones está atravesada por las ideologías patriarcales, que ponen la misión en manos del héroe masculino [...]. >> Tal es el caso de Ocho apellidos catalanes, donde es el personaje interpretado por Dani Rovira, Rafa, quien se afanará por conseguir la unión con Amaia venciendo todas sus resistencias. Téngase en cuenta que (ibíd.) << En general, la mitología romántica ha cobrado una importancia fundamental en el siglo XXI, hasta llegar a adquirir el estatus de utopía colectiva de carácter emocional. Esta utopía nos presenta el amor como una fuente de felicidad absoluta y de emociones compartidas que amortiguan la soledad a la que está condenado el ser humano. En un mundo tan competitivo e individualista como el nuestro, en el que los grupos se encuentran fragmentados en unidades familiares básicas, las personas encuentran en el amor romántico la forma de enfrentarse al mundo. El amor, es, en este sentido, un nexo idealizado de intimidad que se establece con otra persona y gracias al cual podemos sentir que alguien que nos escucha, nos apoya incondicionalmente y lucha con nosotros contra los obstáculos de la vida. >> Podríamos añadir que el desarrollo narrativo de esta dilogía cinematográfica no solo reproduce esta constante mitológica, sino que aprovecha ese valor positivo del amor romántico en la sociedad contemporánea para asociarlo con la unidad del Estado, la cual queda a salvo en el desenlace de la segunda parte cuando nace el hijo de Amaia y Rafa; un bebé que, por unos pocos metros, y a pesar de la desesperada trampa final de Koldo trasladando una señalización vial, será inequívocamente ‘español’ porque ha nacido en la mismísima provincia de Burgos. Con ello, el concepto ‘España’ ha quedado asociado al concepto ‘amor’. Y de paso, a la ‘maternidad/paternidad’, tan sacralizada en el imaginario contemporáneo. Estos componentes nos obligan a reflexionar en torno a la autenticidad o impostura de muchos de los posicionamientos públicos de las celebridades de la esfera audiovisual más allá de la concepción liberal según la cual un/a artista nunca, y en ningún grado, debe asumir responsabilidad alguna por el posicionamiento ideológico del trabajo donde participa en su quehacer profesional. Que obras (audiovisuales) son amores y no buenas razones sobre determinadas luchas y causas queda patente en ejemplos como estos.   REFERENCIAS HERRERA GÓMEZ, Coral (2013): “La construcción cultural del amor romántico”, http://haikita.blogspot.com.es/2012/02/la-construccion-sociocultural-del-amor.html - (2012): “La doble moral sexual”, http://haikita.blogspot.com.es/2012/03/la-doble-moral-sexual.html.   NOTAS [1] https://www.youtube.com/watch?v=BQn3NaJgYnI [2] http://www.lavanguardia.com/television/20140810/54413629549/amy-the-big-bang-theory-dinero-ejercito-israeli.html [3] https://www.youtube.com/watch?v=0DndWHW6pmc [4] https://www.youtube.com/watch?v=v_y3uBonF2w [5] https://www.youtube.com/watch?v=gk0Tc1nrqBI [1]      https://www.youtube.com/watch?v=BQn3NaJgYnI [2]      http://www.lavanguardia.com/television/20140810/54413629549/amy-the-big-bang-theory-dinero-ejercito-israeli.html [3]      https://www.youtube.com/watch?v=0DndWHW6pmc [4]      https://www.youtube.com/watch?v=v_y3uBonF2w [5]      https://www.youtube.com/watch?v=gk0Tc1nrqBI [6]      La referencia temporal es aproximada. (Fuente: Revista de Pensamiento Andaluz / Autor: Manuel Rodríguez Illana)



  • Carta abierta a Marta Gutiérrez Blasco, concejal de Vamos Granada en el Ayuntamiento de Granada
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    28/01/2018

    Señora Gutiérrez Blasco:

    He sabido por la prensa que decidió abstenerse en la votación que tuvo lugar respecto de la moción presentada por el Partido Popular en el Ayuntamiento de Granada, en apoyo a la prisión permanente revisable. Y debo reconocerle mi más absoluta sorpresa por su postura en la materia. Sin poder terminar de creer la noticia, he procurado informarme y he encontrado una carta pública en la que explica su posición al respecto y aporta sus razones. Carta pública que he leído con atención y a la que me veo obligado a responderle.

    Vivimos en unos tiempos convulsos. Como casi siempre ha ocurrido, la crisis económica ha arrastrado una serie de medidas de recorte de libertades que hace tan sólo una década no creeríamos posible. Estas medidas han sido tanto de carácter normativo, como la Ley de Seguridad Ciudadana -llamada Ley Mordaza- o la ordenanza de la convivencia del Ayuntamiento de Granada, como de ámbito judicial: detenciones de artistas y tuiteros, persecución de políticos y sindicalistas, condenas de prisión para piquetes de huelga (nos queda muy cerca el caso de Carlos y Carmen), etc. Como le digo, este tipo de medidas restrictivas de derechos no son exclusivas de nuestro tiempo. No debe extrañarnos, por ejemplo, que la anterior Ley de Seguridad Ciudadana fuese aprobada justo a continuación de importantes huelgas generales y protestas que paralizaron todo el país a finales de los años ochenta.

    Periódicamente, como si de un péndulo se tratase, vivimos este tipo de etapas en que los telediarios se llenan de noticias de sucesos y la política se despoja de todo propósito constructivo y se centra en dar respuestas cortoplacistas, incluso pasando por encima de los derechos y libertades que disfrutamos. Como bien sabe, estas libertades se han conquistado tras años, décadas o siglos de lucha contra el poder. La libertad de expresión, la libertad ideológica o la libertad sindical le han costado la vida y la libertad a muchas personas que no dudaron en plantarle cara a los poderosos (a nivel político o económico), para que nosotros podamos disfrutarlas con una mayor o menor amplitud en nuestros días. Estos derechos son una joya que hemos heredado y que tenemos el deber de custodiar, proteger, defender e, incluso, ampliar –si fuese posible- para que las futuras generaciones no se encuentren (como parece que va a ser) con un mundo peor que el que recibieron sus padres y madres.

    Estos derechos y libertades son patrimonio de toda la humanidad, y se sustentan en la reclamación constante de los mismos: su fuerza radica precisamente en que seguimos creyendo en ellos, valorándolos y reivindicándolos.

    Este es el caso también del derecho a no ser privado de libertad más que por los motivos previstos en la Ley, durante el tiempo estrictamente necesario y a ser tratado dignamente durante dicha privación de libertad. Además, y así se incorporó en nuestro texto constitucional, las penas privativas de libertad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social.

    Desde muy temprano, nuestro Legislador rechazó la cadena perpetua que, en cambio, sí se aplica (sin grandes resultados, por cierto) en otros países de nuestro entorno. En nuestro país se asumió que el origen de la delincuencia no se encuentra tan sólo en una actuación individual sino en un auténtico fallo de toda la Sociedad que no había conseguido que esa persona (“el delincuente”) prefiriese actuar conforme a la Ley y no contra ella. Ese es uno de los motivos que han hecho que hasta los legisladores más duros hayan rechazado la cadena perpetua: sabían que los delitos tenían muchas causas más allá de la mera libertad de las personas, tales como los problemas educativos, sociales, económicos… Para comprobar esto basta con realizar una visita a un centro penitenciario y comprobar qué porcentaje de los internos saben leer y escribir.

    En este contexto, y tras la última crisis económica, emergen numerosos movimientos políticos y populares, de carácter netamente reivindicativo de derechos, tales como el 15M o Stop Desahucios. Desbordado por las nuevas e imaginativas formas de protesta, el Gobierno del Partido Popular aprueba una batería de reformas restrictivas de derechos que culminan con la “prisión permanente revisable”, que no es más que una cadena perpetua encubierta. Esa medida es apoyada casi exclusivamente por el PP, lo que permite vislumbrar una cercana derogación. En esa circunstancia, y aprovechando terribles acontecimientos (muertes de algunas adolescentes…), el Partido de la Corrupción trata de reivindicar la legitimidad de su normativa y lleva a varios municipios, como el de Granada, una moción para apuntalar esa medida.

    En el Ayuntamiento de Granada, el PP, promotor de esa medida, vota a favor. El PSOE, auténtico cómplice del PP en los recortes y en la corrupción, pero con algo de conciencia, vota en contra. IU, a través de su único concejal, también vota en contra. Los otros dos concejales de Vamos Granada, votan en contra. Y se abstienen tanto Ciudadanos, partido muleta del bipartidismo turnista, como –sorprendentemente, no me cansaré de decirlo- usted.

    Su argumento es que el Ayuntamiento de Granada no tiene competencia en la materia. Estamos de acuerdo. ¿Justifica esto su abstención? Tengo auténtica curiosidad por saber si también se habría abstenido si la moción pidiera la recuperación de la pena de muerte, la expulsión de inmigrantes, la eliminación del matrimonio homosexual o de la Ley de Violencia de Género.

    Utilizo estos ejemplos no casualmente porque el siguiente motivo que usted da es que hay gente muy preocupada por la comisión de determinados delitos y sus consecuencias punitivas. Le podría citar numerosas propuestas que se han elaborado desde determinados sectores de la sociedad solicitando (“preocupados”) la pena capital, medidas xenófobas, homófobas o, incluso, frente a la normativa que lucha contra el maltrato.

    Como es obvio, todo asunto puede convertirse en discutible y toda postura puede defenderse. Se puede defender dialécticamente una medida absolutamente discriminatoria, para lo que sólo hacen falta palabras, demagogia y pocos escrúpulos. Además, con los medios de comunicación en muchos casos al servicio de determinados intereses, no será raro que dichas posturas atentatorias contra derechos humanos puedan incluso parecer mayoritarias. La cuestión es qué papel tomamos ante ese debate: defendemos los derechos humanos, los atacamos o nos ponemos de lado ante el debate.

    Cuando una persona con una mínima cultura democrática se encuentra frente a esta disyuntiva, debe saber que adoptar una posición tibia o equidistante en materia de derechos humanos equivale a ponerse en contra. En esta materia, no valen las medias tintas: o se está a favor o se está en contra. ¿Realmente podemos imaginarnos a alguien diciendo que no quiere posicionarse sobre una ley que sancione la homosexualidad (por ejemplo) porque hay “un debate social que preocupa a la población”? Sí, claro que podemos imaginarlo, por desgracia, ya que nos basta con pensar sobre lo ocurrido en el último pleno municipal.

    Lo realmente terrible es que usted haya calcado el discurso del presidente del Gobierno que, hace menos de una semana, afirmó (preguntado sobre la desigualdad salarial entre hombres y mujeres) que no era una materia de su competencia, añadiendo: “no nos metamos ahora en eso”.

    La experiencia nos permite hoy afirmar con rotundidad que los recortes en estos derechos sólo benefician “a los de arriba”, ya que son los que generalmente gozan de una situación de excepción que no les abocará a echarse a la calle a tener que ejercitar su derecho a manifestarse, a criticar al poder públicamente o a ser detenidos injustamente. Quizás usted debería plantearse muy seriamente dónde se sitúa para que este debate no le preocupe y pueda permitirse ponerse de lado.

    Sin otro particular, le ruego que reconsidere su postura.

    Por Antonio Folgoso Olmo




  • Espacio-tiempo militarizado y lucha de clases. Donostia como ejemplo
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    24/01/2018

    Tabla de contenidos

    1. Propiedad privada del espacio-tiempo y poder del capital
    2. Explotación, violencias, insurrecciones y represiones
    3. Comuna de Donostia: lucha nacional de clase en la ciudad
    4. Financiarizacion del capital e industria turística
    5. Turistificación e inertebración nacional vasca
    6. Capitalismo militarizado y propiedad comunal de la ciudad
    Notice this: Texto que forma parte de las reflexiones y debates surgidos en 2015 a raíz de la Capitalidad Cultural Europea en 2016.
    «En cuanto forma de capital, la ciudad-mercancía es lugar de especulación inmobiliaria: la tierra como capital ficticio […] El derecho a la ciudad surge como necesidad radical de un espacio en función de la forma natural, como un movimiento contra la alienación del espacio urbano; tiene carácter directamente anticapitalista, pues sus reivindicaciones implican romper con la lógica de la ciudad-mercancía.»
    George I. García Quesada:La ciudad entre mercancía y derechoLa ciudad entre mercancía y derecho

    Propiedad privada del espacio-tiempo y poder del capital

    1. El desarrollo de la vida orgánica y la antropogenia han sido inseparables de las condiciones naturales, geográficas, espaciales. La razón no es otra que la objetividad de la ley del ahorro de energía o del mínimo esfuerzo, después de la ley de la productividad del trabajo y por último y en la actualidad capitalista, de la ley del valor. Existe una continuidad interna entre ellas basada en última instancia en el problema del gasto de la energía, la materia y el tiempo como recursos finitos en un espacio cerrado. El problema irresoluble surge cuando la ley del valor atenta directamente contra la ley del mínimo esfuerzo y de la productividad, supeditándolas a los intereses irracionales del capitalismo. Esto es lo que sucede en Euskal Herria, y en concreto lo que la burguesía está haciendo con Donostialdea, o sea la zona de pueblos que circunvalan la capital y dependen de ella en todos los sentidos.
    2. La ley del valor exige para su optimización la mayor rapidez de flujo posible por los canales en los que circula, desde la producción hasta la realización del beneficio. El capitalismo se caracteriza por su necesidad férrea de ampliar e intensificar lo más posible la explotación de la fuerza de trabajo para multiplicar el beneficio, por revolucionar las fuerzas productivas haciendo de la ciencia parte del capital constante, por crear nuevas ramas económicas que suplantes a las obsoletas, por reducir las distancias y los tiempos ya que el capitalismo es la economía del tiempo en cuanto peligro para la valoración. Esto exige crear vías rápidas y seguras para que el transporte de mercancías requiera el menor tiempo posible, para que fluya el valor: el capital no solo transforma y destruye la naturaleza sino que sobre todo la crea en cuanto mercancía que debe transustanciarse en beneficio.
    3. Los canales de transporte adquieren por eso decisiva importancia económica, social, política, militar, etc., lo que obliga a destruir la naturaleza: son necesidades y problemas estratégicos crecientes desde que la ley del valor apareció embrionariamente hace alrededor de 6000 años, y decisivos desde que el capitalismo es el modo de producción dominante. Dado que el valor está unido a la lucha de clases entre el capital y el trabajo, ocurre que la geografía social es el producto de esta dialéctica de lucha de contrarios, en la que el Estado juega un papel central. Por tanto, la historia y el futuro de Donostia y de Euskal Herria depende de la lucha de clases.
    4. Centrándonos solo en el presente inmediato, las exigencias de fracciones del capital mundial en lo que toca a la reducción del tiempo-espacio, así como la exigencia ciega de contener la caída tendencial de la tasa medio de ganancia, hace que la clase dominante en Europa se encuentre en la encrucijada de tener que lidiar con el problema de resolver el punto de choque de, al menos, tres grandes ejes que vehiculan flujos de valor y que responden a contradicciones interimperialistas: el que está formándose con el nombre de «nueva ruta de la seda», desde el Pacífico hasta Irán y Siria por ahora, con sus ramales; el que potencia Euroalemania hacia el centro de Europa y Rusia con un ramal al norte de África para garantizar el saqueo de este continente; y el que va de Estados Unidos a países fieles del Este europeo pasando por Gran Bretaña.
    5. Estos ejes y sus ramales conectan, como se ve, fracciones burguesas que intereses similares en los Estados, agudizando diferencias que pueden llegar a ser oposiciones pero nunca contradicciones, y menos aún antagónicas. No olvidemos que lo determinante es la lógica capitalista que los conecta objetivamente en el fondo: pueden tener diferencias más o menos destacadas por siempre termina imponiéndose la objetividad del capital: Syriza, Podemos, etc., son un ejemplo de estas diferencias superficiales en su expresión política de reformismo tibio, lo mismo que sucede entre partidos de derecha y extrema derecha por el otro lado. Las discusiones socioeconómicas entre fracciones burguesas europeas, el peso creciente de los lobbys y grupos de presión, el poder absoluto del BCE… indican cómo en la mayoría inmensa de los casos es la gran burguesía la que se impone, y cómo siempre salen perdiendo los pueblos trabajadores, sobre todo los que padecemos opresión nacional.
    6. La mundialización de la ley del valor, históricamente efectiva desde el siglo XVII y política y culturalmente dominante desde comienzos del siglo XVIII genera ahora contradicciones más agudas que nunca antes. La remilitarización de la Unión Europea y de los Estados que nos oprimen como pueblo –Macron va a reinstaurar el servicio militar obligatorio y el Estado español va a aumentar en un 80% sus gastos oficiales en armamento, al margen de otros aumentos silenciados–. Recordemos que el capital salió de la depresión de 1873 con la guerra mundial de 1914–1918, y de la depresión de 1929 con la guerra de 1939–1945, según la cronología occidental. Recordemos que la crisis –no confundir depresión con crisis– de 1968–1973 provocó la respuesta neoliberal del imperialismo, y que fue en 1983 la reina Isabel II de Inglaterra estuvo a punto de leer un comunicado oficial sobre el estallido de la guerra con la URSS.
    7. La depresión de 2007 aún se mantiene y, repitiendo las lecciones del pasado, el rearme del imperialismo es salvaje: Gran Bretaña ha llamado a nuevas levas de soldados, lo mismo que Alemania, y Suecia traslada tropas a la frontera con Rusia siguiendo la estrategia de la OTAN de militarizar esa frontera que recorre Europa del norte al Mediterráneo y al Mar Negro. Estados Unidos se ha lanzado a una irracional carrera armamentista con un gasto oficial de 639.000 millones de dólares estadounidenses para 2018, con la ayuda del renacido nacionalismo expansionista japonés. El cerco a Irán, Rusia y China Popular por parte del imperialismo se está endureciendo día a día en lo que ya es una soga al cuello de estas potencias que el imperialismo intentará cerrar aprovechando el deshielo del Océano Polar Ártico. Todo esto está logrando que la cotización media en las Bolsas mundiales de la industria militar haya subido un 27%, repitiendo los pasos de las dos depresiones y de las grandes crisis anteriores.

    Explotación, violencias, insurrecciones y represiones

    1. La dictadura del capital crea su propia naturaleza como mercancía con sus vías de transporte para acelerar los flujos de valor. La militarización es una fuerza innegable en ese proceso: las calzadas romanas lo demuestran, pero bajo el capital lo prioritario de las vías no son los ejércitos en sí sino éstos en cuanto parte de la reproducción ampliada, o sea, las vías como los canales que facilitan que la violencia se desarrolle como lo que es, como potencia económica. O sea, los canales por los que la violencia global del capital golpea en todos los aspectos al trabajo para maximizar el beneficio: los flujos de la violencia inherente a la ley del valor inciden directamente en la lucha de clases y son a su vez incididos por esta porque forman una unidad en autonomía relativa de cada parte.
    2. No solo la violencia física en sus múltiples expresiones sino que también la psicológica, afectiva, cultural, simbólica, sexual, informativa… circulan por los canales, y éstos mismos son diseñados en función de esas violencias, no solo para que se muevan más rápidamente sino sobre todo para que formen una red que materialice la omnipotencia, omnipresencia y pluridimensionalidad del capital y de sus reproducción ampliada en lo objetivo y en lo subjetivo. Las contradicciones del sistema, entre las que destaca la ley de la caída tendencia del beneficio, le obligan a crear ramas mediante las que aumentar la ganancia media y la alienación de masas como las industrias culturales, sexuales, afectivas, turísticas, deportivas, etc., legales e ilegales.
    3. La naturaleza, la geografía, la planificación urbana… todo queda subsumido en la lógica del beneficio. Sobre todo si son naciones pequeñas como la vasca, desaparece la separación entre campo y ciudad porque se acorta el espacio-tiempo y el turismo, el deporte, la industria cultural, los servicios, la industria del sexo, el narcocapitalismo, el ecologismo reformista y la sutil trampa burguesa de la llamada economía social y solidaria, etcétera, tienen el mercado integrado a sus pies. La aparentemente inagotable multidiversidad de oferta que tiene el mercado integrado hace que, formalmente, desaparezca la lucha de clases, la lógica de la explotación nacional y de la mujer trabajadora surgiendo el reino eterno del ciudadano individualizado o en todo caso del reformismo de toda la vida.
    4. La superficie impide ver el fondo y la democracia ciudadana legitima la violencia del capital. Pero la imagen de normalidad empieza a resquebrajarse cuando las resistencias aisladas en un barrio, escuela, taller, comuna, hospital, mercado, casa ocupada, biblioteca, fábrica, espacio liberado, domicilio. transporte, gaztetxe, paseo o plaza pública, son síntomas de malestar que dificultan la rapidez de los flujos de valor y de realización del beneficio. Si las resistencias aisladas se coordinan y crecen, si se dotan de una estrategia que englobe a las múltiples tácticas de lucha y sus objetivos específicos, según se asciende a la conciencia política revolucionaria, el espacio-tiempo y la ciudad demuestran abiertamente, sin ideologías mixtificadoras, que son un campo de guerra social, más aún en un pueblo oprimido nacionalmente.
    5. Una de las causas más frecuentes que motivan la reaparición de las protestas del pueblo son los problemas relacionados con el espacio-tiempo: las huelgas de 1951 en Iruña y Barcelona contra el aumento del precio de transporte. Es la imposición tramposa o descarada de la geografía capitalista que destroza barriadas populares con sus formas de vida colectiva e individual. Además de asociaciones de vecinos con su accionar, se suman otros colectivos de modo que del malestar cuantitativo se salta al proyecto cualitativo: la lucha contra la autovía Irurtzun-Andoain en Euskal Herria, contra Renfe en Murcia, contra el Metro en Donostia y una lista casi inacabable en la que también incluimos las movilizaciones contra la ubicación de cuarteles y comisarías, contra fábricas contaminantes, contra grandes centros comerciales que arruinan las pequeñas tiendas familiares, contra el ruido y el tráfico, por la instalación de centro educativos, culturales, sanitarios…
    6. Sabedora desde al menos el siglo XIV en las rebeliones populares en las ciudades del norte de Italia que el espacio-tiempo es un activo más en la guerra social, la violencia burguesa fue mejorando sus estrategias: por ejemplo separar los centros de tortura para que el pueblo no oyera los escalofriante gritos de las víctimas. En el siglo XVI el urbanismo y la arquitectura militar iban unidos. Con la revolución industrial de finales del siglo XVIII y el surgimiento de las violencias defensivas del pueblo trabajador, la burguesía sintió la urgencia de destruir el espacio medieval y crear otro abierto a su poder en todos los sentidos. Un modelo básico de espacio-tiempo muy apto para la rapidez de movimientos, el ahorro de energía y tiempo y la omnipresencia de la disciplina, lo encontró en la técnica estándar de los acuartelamientos militares romanos que, además, eran nudos de una red densa muy racionalmente planificada para ahorrar energía y tiempo bajo las presiones ciegas de la economía mercantil sustentada en el esclavismo.
    7. El paradigma del urbanismo militar oculto tras la opulenta estética democrático-burguesa lo tenemos en la transformación de París realizada por Haussmann en1853-1869 para permitir ametrallar a placer al pueblo insurrecto que no podía protegerse en las callejas medievales como en 1789, 1830 y 1848. El imperialismo francés sufrió la efectividad defensiva de las callejuelas precapitalistas en Argelia y Cochinchina. La rapidez de las balas de fusilería y artillería por las grandes avenidas rectilíneas es otra forma de expresión de la rapidez de circulación de la mercancía y realización del beneficio. La Comuna de París de 1871 demostró que la inventiva popular tarde o temprano supera las barreras y represiones: tras 1871 la burguesía parisina adaptó sus sistemas de violencia para abortar otra posible Comuna. Pero París se sublevó contra los nazis y la burguesía colaboracionista en verano de 1944, volvería a hacerlo en mayo de 1968, y después ha sido escenario de grandes manifestaciones que podrían haber terminado en batalla defensivas contra la violencia del capital que no podemos analizar aquí.
    8. París no es la excepción, sino una de tantas experiencias que confirman las tesis de la izquierda revolucionaria entre finales del siglo XIX y 1905: ni las barricadas ni las insurrecciones han dejado de ser posibles, efectivas y necesarias debido a los cambios espacio-temporales introducidos por el capital. La socialdemocracia manipuló y censuró durante cuarenta años las ideas de Engels de 1895 sobre la valía incuestionable de esos métodos siempre que se adaptasen a las innovaciones casi permanentes que hace la burguesía en su sistema represivo dentro del espacio urbano. La oleada revolucionaria de 1917 lo confirmó de nuevo, y desde entonces y hasta ahora sigue siendo esencialmente válido el brillante texto La insurrección armada publicado por la Internacional Comunista en 1928.
    9. Si en algún sitio aparece crudamente la esencia de poder de la planificación espacio-temporal es en las invasiones colonialistas e imperialistas que sufren los pueblos: se les impone una geografía diseñada para el saqueo sistemático, para romper la unidad endógena prexistente, para aplastar con rapidez sus resistencias, para hacerlos dependientes del colonizador… Sus luchas aprovechan lo que queda de la geografía tradicional cercando la ciudad por el campo, pero también simultanean frecuentemente las guerrillas con las insurrecciones, etcétera. La expansión inhumana del capitalismo en estos pueblos ha creado conurbaciones explosivas en las que las resistencias inventan tácticas defensivas que, una vez adecuadas, sirven también para las ciudades empobrecidas de las sociedades imperialistas, o «del norte».
    10. La desestructuración social impuesta por el neoliberalismo ha generado como respuesta una ascendente reestructuración del trabajado globalmente explotable. La alienación, reformismo y desunión, recortes, despidos y violencias que derrotaron la oleada de luchas de 1968–1988 son superados gradualmente por las nuevas respuestas del trabajo o por la recuperación de las tradicionales. Revueltas de 2005 huelgas masivas como la de 2010 y otras posteriores en el Estado francés. Gran huelga de los servicios públicos británicos en 2011; huelga general europea de 2012, huelga general de 2014 en Italia, el 15-M de 2011 en el Estado español… son algunos ejemplos de lucha de clases en el actual espacio-tiempo del capital europeo, sin olvidarnos de Grecia y de las manifestaciones en Hamburgo de 2017, por citar un solo caso. La CEOE reconoce que la lucha obrera y popular crece en el estado español sobre todo desde verano de 2017, mientras que millones de mujeres trabajadoras salen a la calle a finales de enero de 2018 protestando contra las violencias que sufren.
    11. La respuesta burguesa es fulminante: A finales de 2004 Gran Bretaña aplicó un sofisticado método represivo que integraba las más modernas tecnociencias en esta problemática. La tensión social creciente en el Estado desde los motines de 2005 francés ha servido de excusa para instaurar una «sociedad de vigilancia generalizada». La Cumbre de Lisboa de 2010 ampliaba las atribuciones de control político-militar de la OTAN dentro de la Unión Europea. La Ley Mordaza española de 2015 es simultánea a la propuesta británica de restringir derechos de huelga y manifestación. La petición alemana de 2017 de crear un archivo policial único sobre la izquierda revolucionaria antecede en muy poco al proyecto griego de reducir los derechos sindicales.
    12. A la vez, Trump hace apología de la tortura y Canadá acepta las declaraciones arrancadas con este tormento inhumano. Se aprieta el cerco con la libertad en internet, y el estado español aplica el artículo 155 contra Catalunya. La derecha mundial se organiza y contraataca para acabar con las conquistas de la mujer trabajadora reduciendo drásticamente los fondos públicos que le ayudan, suavizando mediáticamente el terrorismo machista, incrementando la explotación global de la mujer. La sexualización del marketing, de la cultura, de la política, de la vida cotidiana en suma busca crear nuevas cadenas de dominación y aumentar la tasa media de beneficio.

    Comuna de Donostia: lucha nacional de clase en la ciudad

    1. El espacio-tiempo capitalista, supeditado al desarrollo irracional de la ley del valor, destruye el espacio-tiempo medieval excepto aquellas partes subsumibles en su lógica del beneficio rápido sin reparar en sus efectos destructivos. En la medida en que el espacio-tiempo medieval seguía aún hablando en euskara, a pesar de su retroceso, su suplantación por el espacio-tiempo del protocapitalismo significaba el retroceso de la lengua vasca. Para el siglo XII la producción y exportación de mineral de hierro creaba la nueva geografía vasca. Donostia fue fundada por el Estado de Nafarroa a finales del siglo XII como salida a la mar para impulsar el comercio, pero a los muy pocos años la incipiente burguesía donostiarra pactó su unión con los invasores castellanos y su ruptura con el Estado de Nafarroa imponiendo definitivamente la lógica mercantil sobre cualquier posible seña de identidad lingüístico-cultural y etno-nacional tardomedieval.
    2. En el siglo XVI esta burguesía fue vital en la liquidación de la independencia navarra. Desde entonces y hasta ahora, la burguesía donostiarra ha sido fiel como clase al Estado español, excepto breves momentos de coqueteo con la revolución burguesa francesa, en los que un sector pensó en asociarse de alguna forma a nuevo poder porque le era económicamente mucho más rentable. La industria del hierro aceleró el retroceso de la lengua vasca porque el español y el francés eran más rentables al capital comercial no solo en la producción económica sino también en su dominación político-cultural interna y en sus relaciones exteriores.
    3. No podemos resumir aquí la historia de sus sucesivas inserciones de Euskal Herria y Donostia en los flujos de producción y circulación de valor porque tendríamos que analizar las transformaciones globales de varios siglos y las correspondientes acciones de los Estados ocupantes durante las tres primeras reordenaciones europeas anteriores a la actual y cuarta, la de Maastrich de 1992. Sí debemos decir que la imposición de la lengua francesa y española así como el retroceso y desaparición de la lengua vasca guarda, dicho a grandes rasgos, estrecha relación con las evoluciones de la opresión nacional al son de esas reordenaciones.
    4. Las reordenaciones legalizan la concentración y centralización de capitales mediante salvajes guerras que terminan en victorias políticas de unos Estados hegemónicos sobre otros vencidos –Tratado de Westfalia de 1648, Congreso de Viena de 1815 y Pactos de Yalta-Postdam de 1945–, abriendo fases socioeconómicas que generan nuevas contradicciones. En las tres reordenaciones Donostialdea fue un centro comercial pero sobre todo fue una zona militar importante en el sistema español, lo que facilitó el surgimiento del turismo por el trasiego de oficiales y sus familias, por la extensión de la fama de la ciudad y de su entorno, por la creación de una infraestructura adecuada. Tengamos en cuenta que turismo y control político-militar y cultural del territorio siempre han ido unidos.
    5. Sobre esta base, la burguesía comercial empezó a especializarse en el turismo en la segunda mitad del siglo XIX para compensar el auge de Bilbo. El aumento del turismo cada vez más selecto impuso cambios en la economía de Donostialdea. Por ejemplo, se hundió la producción de vino local por las importaciones de vinos de mejor calidad, sobre todo desde que a comienzos del siglo XX se generalizó el turismo de alto consumo. El euskara fue quedando reducido a la lengua de las limpiadoras de hoteles… Para entonces, la industria turística absorbía cada vez más capitales excedentarios e improductivos, mostrando la corrección de la ley de perecuación que dice que los capitales abandonar las ramas menos rentables pare invertir en las más rentables.
    6. Donostialdea tenía industrias de varias clases, pesca, agricultura, etc., y por eso gozaba de una excelente lucha de clases con una conciencia nacional en ascenso, como se demostró sobre todo durante la Comuna antifascista del 18 de julio al 13 de septiembre de 1936. La invasión militar extranjera fue a la vez lucha de clases en tierra vasca. El pueblo trabajador tomó el poder en varios ayuntamientos, se organizó en pueblo en armas, y centralizó su puesto de mando en Donostia. Se tomó al asalto el cuartel de Loiola y se derrotó al fascismo en una feroz batalla urbana. Surgieron consejos y comités de fábrica, se recuperaron locales, se requisaron coches y camiones, se planificó la producción de armas, se racionaron los alimentos, se socializó la sanidad, se crearon cupones de pago, se organizó la defensa de un amplio territorio sin apenas armas y municiones, se aplicó la justicia revolucionaria… pero se cometieron los mismos errores de la Comuna de París 65 años antes: no se recuperó el capital depositado en los bancos, sobre todo en el Guipuzcoano, y no se actuó con la suficiente radicalidad revolucionaria.
    7. La represión franquista fue implacable. La memoria de la Comuna fue barrida en la historiografía oficial y en la versión nacionalista burguesa interesada en negar tanto su existencia como la realidad de la lucha de clases entre vascas y vascos. La burguesía como clase impulsó la invasión y si tuvo la mala suerte de quedarse en territorio controlado por el Gobierno Vasco actuó como espía y saboteadora al servicio de Franco, pero sectores de la mediana y pequeña burguesía nacionalista se dividieron entre los pocos que resistieron hasta el final y la mayoría que esperaba cualquier oportunidad para negociar la rendición.
    8. Exceptuando heroicidades individuales, generalmente de la pequeña burguesía, la clase como tal se mantuvo pasiva o fiel a la dictadura por los beneficios que suponía para Donostia. Mientras iba al alza la tendencia de la lucha obrera y popular, la industria turística siguió creciendo en su gama alta y media. Para la dictadura y para la burguesía era importante dar una imagen de ciudad atrayente, pacífica e incluso «abierta a Europa» por su cercanía a la frontera con el Estado francés. Las cada vez más duras luchas obreras y populares y su síntesis en la lucha de liberación suponían un peligro para esa alianza de clase.
    9. Desde finales de los años 60 se había multiplicado la represión con los Consejos de Guerra de Burgos, estados de excepción, etc., y a principios de los años 70 la droga ilegal comenzó a inundar la ciudad como arma de exterminio psicofísico de la juventud vasca. Pero las movilizaciones aumentaron en la clandestinidad y en los espacios semipúblicos surgieron gaueskolas, ikastolas, movimientos culturales, sociales, deportivos, sindicatos…, el pueblo trabajador se autoorganizaba al margen de las instituciones de la dictadura.
    10. De ahí surgiría tras muchos debates y rupturas lo que sería la izquierda abertzale que se implantaría con fuerza en el pueblo trabajador donostiarra: el 20,09% de votos en las primeras elecciones municipales en 1979, la segunda fuerza de la ciudad. Desde ese momento la historia política de la ciudad está condicionada por la obsesión de la burguesía y del reformismo, con la permanente intervención rectora del Estado español, por reducir lo más posible la implantación popular de la izquierda abertzale.

    Financiarizacion del capital e industria turística

    1. La segunda mitad de la década de 1980 fue testigo de dos grandes cambios que determinaron el auge actual de la industria del turismo en el capitalismo desarrollado y en Donostialdea: uno, y el menos importante a la larga, fue la política de desertización industrial y deslocalización que en Euskal Herria impuso el Estado español con la ayuda de las burguesías locales, lo que abrió espacios a otras industrias y negocios; y el decisivo y segundo fue la liberalización de capitales impuesta primero por Estados Unidos y Gran Bretaña lo que facilitó que la industria turística recibiera más capitales excedentarios procedentes de las industrias abandonadas por su baja rentabilidad.
    2. A estas nuevas condiciones estructurales al sistema capitalista se le sumaron al menos otras cuatro «nuevas»: una, la implosión de la URSS y a los pocos años la inundación de turistas multimillonarios procedentes de la muy corrupta nueva burguesía del Este; dos, la intensificación del capitalismo corrupto inseparable del auge incontrolable del capital ficticio y de la especulación de alto riesgo; tres, el auge de la industria cultural alienadora que tiene en la industria del deporte uno de sus pilares. Y cuatro, el poder del capitalismo mafioso, narcocapitalismo, etc., que generaba ingentes masas de dinero en papel que debía ser «limpiado» para integrarlo en el proceso legal de valoración ampliada del capital. La industria turística es inseparable de estos nuevos mercados que sustituyen a los ya improductivos. Un ejemplo, en la medición del PIB español se contabilizan los «beneficios» de la prostitución, un componente clásico de la industria turística.
    3. Tales cambios explican que según datos de comienzos de 2017 el turismo es una rama económica en imparable crecimiento: si en 1995 hubo en el mundo un total 525 millones de turistas, en 2016 han sido 1235 millones, y la tendencia sigue para arriba de entre el 3% y el 4%. Según estas fuentes y a la espera de completar el estudio mundial de 2016, se calcula que la industria supone ya alrededor del 10% del PIB mundial, el 7% del comercio mundial y el 30% de las exportaciones de servicios, y se calcula que 1 de cada 11 empleos depende de la industria turística. Otros estudios aseguran que en 2014 la industria turística suponía el 9,8% del PIB mundial mientras que la química el 8,6%, la agricultura el 8,5%, la educación el 8,4%, y la automovilística el 7%, y la banca el 5,9%.
    4. La burguesía del Estado español sabe que esta industria es una de sus muy pocas tablas de salvación que tiene para no ahogarse en el huracán de la crisis mundial que persiste a pesar de la ligera reactivación actual en muy pocos países. En 2017 el Estado español fue el segundo del mundo en el número de turistas, después del francés y por delante del norteamericano: 2017 es el quinto año de aumento sostenido, en gran parte por la baratura de precios gracias a la inhumana sobre explotación en esa industria –en 2017 el 97% de los contratos en hostelería han sido precarios–, por sus gangas en prostitución y drogadicción y por el contexto de caos e inseguridad en otras zonas turísticas provocado por las agresiones imperialistas.
    5. En 2015 el turismo aportaba 119.011 millones de euros, el equivalente al 11,1% del PIB, con 2,49 millones de puestos de trabajo, el 13% del total. Estimaciones empresariales sostienen que en 2016 la aportación al PIB fue del 11,2% con un ingreso de 125.000 millones y que en 2017 ha llegado al 11,5% del PIB con un aumento del 9% más de turistas que en 2016. Sin embargo, es un turismo pobre, que deja poco dinero por visitante. La burguesía lo sabe e intenta mejorar la oferta en calidad: el presidente autonómico de Galiza dijo que la juventud debía aprender inglés para ser mejores camareros. Lo tiene difícil porque la media estatal de comprensión de lectura está por debajo de la media de 24 países de la OCDE estudiados: 528 puntos frente a 540.
    6. El impulso al turismo busca compensar en parte el desplome de la industria en general, incluida la construcción, etc., que en 2007 significaba el 29,40% del PIB y en 2015 el 23,63%, según qué métodos se utilicen. Pese a la recuperación de los últimos tiempos, la industria manufacturera no llegaba al 13% del PIB en 2016. Comparemos: la industria turística el 11,5% y la manufacturera menos del 13% en 2016. La dependencia creciente del capitalismo español hacia el exterior se confirma en el retroceso de dos puestos en la competitividad mundial, cayendo al 34 en una lista de 138 países; también en que el capital extranjero posee ya en 43,1% de las acciones españolas, y con respecto a la cada vez más decisiva industria del turismo en que la inversión exterior en ella ha llegado en 2017 al 60% del total.
    7. La periferización del capitalismo estatal, su creciente dependencia del exterior, va unida al aumento del peso del turismo y a la debilidad de la manufactura, además de a otros factores que deben ser comprendidos estudiando cómo la cuarta reordenación del capitalismo europeo oficializada en Maastricht en 1992 impone restricciones que endurecen los ya aceptados por la burguesía estatal a comienzos de los ’80 para ser aceptada en Europa. La Europa de las tres velocidades –Alemania, Benelux, Estado francés, norte de Italia, etc.; este de Europa; y la periferia del sur–, impone a esta última área unas tareas muy precisas, siendo el turismo una de ellas.

    Turistificación e inertebración nacional vasca

    1. La burguesía de Hegoalde en general y la donostiarra en particular están dentro de este agujero negro estatal aunque con algunas diferencias. Efectivamente, en abril de 2016 según el Círculo de Empresarios, el sector industrial representaba el 24,4% del PIB de la CAV mientras que el de Madrid era el 9,7% y el del Estado español 15,5%. Según la contabilidad del PIB del Gobierno Foral de Nafarroa, en 2017 el sector industrial aportaba el 31,68% del PIB navarro, 14 punto por arriba del Estatal que era del 17% y 12 puntos por arriba del 19,1% europeo. Estas diferencias tan notables entre el capitalismo vasco y la media estatal corresponden a la especificidad vasca de la dialéctica entre la producción de valor y la lucha de clases en un marco de opresión nacional, tema que no podemos desarrollar ahora.
    2. Sin embargo y también por estas mismas razones la burguesía vasca es parte sustantiva del capitalismo español. Esto mismo, más la presión objetiva de las exigencias impuestas por la Unión Europea arriba vistas, y la férrea lógica del capitalismo mundial, hace que la burguesía vasca se lance también a potenciar la industria turística para incentivar la industria en general: quiere subir de ese 24,4% industrial del PIB al 25% en el 2020. Por ejemplo el gobiernillo vascongado ha elaborado un ambicioso plan turístico para subir su aportación al PIB del actual 10,56%, con la explotación de 96.500 trabajadoras y trabajadores, nada menos que al 12% en 2020.
    3. Se trata de un muy duro plan de incentivación entregado al capital privado ya que de los 2457 millones de euros estimados por ahora solo 357 serán públicos dejando 2100 a la burguesía. Recordemos lo arriba dicho de la sobreexplotación de la fuerza de trabajo en la industria turística en general: una de sus ramas más feroces es la de la hostelería. Pues bien, la hostelería supone el 3,17% del PIB de la CAV con la explotación directa de 2300 trabajadoras y trabajadores.
    4. Ha sido necesario resumir estas tendencias para comprender la opción estratégica que el capital está designando para Donostia y Gipuzkoa. Según datos de verano de 2017, el turismo supone el 12,5% del PIB de la ciudad, la industria de la salud el 12% y el comercio y la educación el 11% respectivamente. En la actualidad uno de cada tres puestos de trabajo depende del turismo. En 2016 la hostelería aumentó un 5,2% con respecto a 2015 entre otras cosas gracias a que ese año fue el de la Capitalidad Europea de la Cultura. Donostia aparecía en 2015 además como el centro motor del herrialde de la CAV en el que el turismo tiene más peso con un 7,4%, seguido por el 5,2% de Bizkaia y el 5,1% de Araba.
    5. Esta hegemonía guipuzcoana en lo turístico hace surgir diferencias competitivas entre las burguesías de cada herrialde para no quedarse rezagadas en la carrera por la superioridad en una rama industrial muy importante, lo que les lleva a presionar a sus respectivos aliados económicos y políticos en la CAV pero sobre todo en el Estado español, en el gobierno central, etc. Por ejemplo, la burguesía donostiarra obtuvo un gran triunfo en 2016 con la Capitalidad Cultural euroimperialista, pero en 2017 la vizcaína ha respondido con un sofisticado plan turístico destinado a desplazar a Gipuzkoa, pero la respuesta donostiarra es ser sede en mayo de 2018 de la reunión de la Organización Mundial del Turismo. En el fondo, parte de las diferencias internas en los partidos de orden vienen de estas disputas económicas entre fracciones del capital.
    6. Ahora bien, como enclave fronterizo histórico, Gipuzkoa y Donostia pueden ser uno de los puntos centrales del proyecto autonómico y regionalista que proponen sectores de la burguesía en Ipar y Hego Euskal Herria: uno de los nudos fundamentales de conexión del eje de Galiza a Catalunya con el eje de Madrid a París, insertos a su vez en ejes más amplios oeste-este y sur-norte. Vemos así la importancia económica y política que adquieren las vías de comunicación y transporte para la aceleración de los flujos de valor a su paso por lo que llevan años definiendo como región transfronteriza según una visión de la Unión Europea anterior a la crisis de 2007, que ha obligado a sucesivas reflexiones y adecuaciones como la de 2014 y la muy reciente de septiembre de 2017, por citar algunas.
    7. La importancia del Estado español aparece aquí manifiestamente además de por la recentralización que lleva imponiendo desde hace tiempo, también por su papel de juez y parte, de árbitro y de jugador en la planificación de los ejes que canalizan los flujos de valor creando vías espacio-temporales más adecuadas a la necesidad del capital estatal. Pero también se ve la importancia del Estado francés porque sus decisiones facilitan o no los proyectos españoles para acelerar el flujo de valor con el norte europeo. Por ejemplo, el Tren de Alta Velocidad o TAV español tiene el cuello de botella de la red francesa que desde Hendaia hasta Burdeos va a paso de burro. Para Francia Euskal Herria tiene menos importancia económica que Andalucía para España y similar a Extremadura, lo que explica sus continuas posposiciones para construir el TGV.
    8. La burguesía de la parte vasca bajo control español sabe que los intereses del capital francés miran al norte y no al sur, pero insiste en construir el TAV por tres razones: abrir negocios que generen beneficios inmediatos al margen de su viabilidad posterior; crear infraestructura para la circulación de mercancías y de turistas aunque no se terminen del todo; y hacer propaganda ideológica y política a su favor hinchando el globo de «construir país» dentro de lo permitido por el Estado ocupante. Lo fundamental siempre es «mover el dinero» porque el capital inmovilizado es una ruina, y a la vez extraer ganancia política de ese movimiento de dinero mediante la manipulación propagandística. Otro ejemplo lo tenemos en el irracional Metro de Donostia, que repite a escala reducida las tres características del TAV.
    9. El TAV sus ramales con el superpuerto de Bilbo, su aptitud para llevar o no llevar mercancías, su conexión con Irunea, etc., es otro ejemplo más –otro es el de la LOMCE por su impacto a medio plazo en la economía e identidad nacional, etc.- de que la planificación estratégica depende de los intereses del nacionalismo español que tiene un poderoso instrumento social y político en las fuerzas españolistas en Hegoalde. Es España la que decide qué se hace y qué no se hace en las cuestiones decisivas en la trozo de Euskal Herria que ocupa. Fue España la que dio el visto bueno e impulsó que, por ejemplo, Donostia fuera elegida como sede de la Capitalidad Cultural en 2016. Otras fracciones locales del capital sintieron envida y celos por ese favor español a la burguesía donostiarra.
    10. Los sectores burgueses rechazan una vertebración autocentrada y endógena, nacional, de Euskal Herria: asumen la partición inicialmente impuesta por la Roma esclavista y luego reforzada por el feudalismo y el capitalismo. Aceptan el troceamiento impuesto durante siglos por París y Madrid con el apoyo de las clases dominantes vascas, discrepando solo en las porciones de la tarta que consigue cada una de ellas, en la importancia del poder local delegado que consigue. En lo sustantivo, en lo referente al poder de clase, su identidad y unión en incuestionable. Como también lo es derrotar definitivamente la conciencia nacional de clase del pueblo trabajador, empezando por el donostiarra porque ahora hablamos de él.

    Capitalismo militarizado y propiedad comunal de la ciudad

    1. Donostialdea está repleta de fuerzas represivas. En abril de 2017 la CAV tenía 7.640 ertzainas y el Gobierno Vasco negociaba con el estatal ampliarlos hasta 8000. Sumando todas las fuerzas policiales, la CAV sufría entonces la ratio más alta de la Unión Europea de policía por habitante: 6,9/100.000 frente a los 3,7 de Bélgica, 3,5 de Francia, 2,9 de Alemania… En Nafarroa no hay Ertzaintza pero en esas fechas sufría la presencia de 2.168 guardia civiles y policías españoles para 641.345 habitantes, y la CAV tenía 3.738 para una población de 2.168.254. O sea, y sin contar otras fuerzas, Hegoalde aguantaba 13.546 personas armadas especializadas en el control, vigilancia y represión de 2.809.599 personas, lo que corresponde a 207,41 personas por agente del orden.
    2. Otro informe oficial decía que en octubre 2017 había en la CAV 1.317 policías españoles, 1.481 militares y 2.369 guardia civiles, es decir, 5.167 agentes armados a las órdenes de Madrid, más los ertzainas indirectamente a sus órdenes, o sea, 12.807 para 2.168.254 habitantes, sin tener en cuenta la ligera variación habida en ocho meses. Quiere esto decir que en la CAV había en esa fecha había un defensor armado del orden capitalista por cada 169,30 personas. Hego Euskal Herria es un territorio militarizado al máximo. No nos extendemos en la cifra correspondiente a Donostialdea porque en caso de necesidad las fuerzas represivas pueden ser multiplicadas en muy poco tiempo con la llegada de otros contingentes próximos. Hay que decir que pocas ciudades del mundo tienen una proporción tan alta de perseguidxs, exiliadxs, detenidxs, torturadxs, encarceladxs y muertxs por las fuerzas armadas del capital como Donostia.
    3. La explotación nacional de clase y patriarcal que vertebra objetivamente al capitalismo vasco tiene su sostén decisivo y último –el terror armado que interviene cuando fallan los otros medios de orden– en la muy significativa militarización. Pero el capitalismo militarizado no lo es solo por la cantidad de las fuerzas armadas que lo sostienen sino también por el imprescindible papel que ha jugado la violencia española en la victoria político-militar del capitalismo en Hegoalde y en las derrotas militares del pueblo trabajador, y por la importancia de su industria de armas exportan bienes de destrucción por un valor de 800 millones de euros con una ganancia de sangre de 150 millones de euros.
    4. La burguesía en Hegoalde tiene lógicas diferencias y celos fraternales por ganarse la atención del Estado: hermanos peleando por los favores del padre. Acepta de muy buen grado la altísima densidad de fuerzas represivas porque sabe que su presencia intimidatoria, junto a otras leyes socioeconómicas y político-culturales, le garantiza lo fundamental: su propiedad privada de las fuerzas productivas. El último informe de Gobierno de la CAV sobre perspectivas económicas reconoce que en 2018 aumentarán las ganancias empresariales y a la vez empeorarán aún más las condiciones de vida y trabajo del pueblo al crecer el paro y el desempleo, y es indudable que por eso implora a España más fuerzas represivas.
    5. Este análisis marxista de las contradicciones nos permite comprender todavía más radicalmente el sentido y los objetivos de la Capitalidad Cultural donostiarra tal cual criticamos en Donostia, capital cultural de Europa de 23 de octubre de 2015, Durango y la culturilla donostiarra de 7 de diciembre de 2015, Cultura y rebelión. Crítica de la Capitalidad donostiarra de la cultura de 31 de mayo de 2016, La memoria, el tormento y la cárcel como cultura de 1de septiembre de 2016 y Gara y la guerra cultural de 9 de febrero de 2017. Resumiendo: tenía como principal objetivo reforzar la cultura de la sumisión en un herrialde especialmente combativo para facilitar el desarrollo de los planes estratégicos generales, que no solo los de la burguesía donostiarra.
    6. Pero solo lograron una fugaz victoria mientras el grueso de la izquierda abertzale bostezaba. Ahora es ilusionante para cualquier persona de bien ver la irascibilidad y enfado que carcome al poder por el fracaso de toda la alienación que bombardeó Donostia de finales de 2015 a comienzos de 2017: asistimos al reinicio de las movilizaciones de sectores juveniles, sociales, populares, sindicales y políticos contra la turistificación, contra el irracional Metro donostiarra, contra la barbaridad de la incineradora, contra el silenciamiento creciente de las decisiones municipales, contra los salarios de miseria, contra el terrorismo machista, por la amnistía y las libertades, por la cultura vasca, etcétera. O sea, por ir preparando otra futura Comuna donostiarra que no repita los errores de 1936.
    7. Pero estamos en el comienzo, estamos cuestionando solo la superficie de los problemas, porque su fondo no es otro que el de las formas que adquiere la propiedad capitalista en Donostia, y la inserción de las relaciones sociales de explotación funcionales a esas formas de propiedad privada en la lógica del beneficio a escala del Estado español y de la Unión Europea. Y es que, de nuevo las contradicciones objetivas del capitalismo agudizadas desde 2007 confirman las leyes de acumulación, concentración y centralización, perecuación, caída tendencial del beneficio y otras, que le fuerzan a crear nuevas áreas de explotación de la fuerza de trabajo.
    8. Por ejemplo y citando algunas ciudades conocidas, Berlín y Nueva York son escenarios de las mismas tensiones que existen en Barcelona, Madrid, Lisboa, Donostia, etc., sobre la política municipal de los alquileres privados de pisos turísticos, la aparición de empresas locales, estatales e internacionales y de fondos buitre, especializadas en traficar ilegalmente con los alquileres y la compra de viviendas e inmuebles para obtener ingentes beneficios desestructurando la vida popular. La gentrificación se está multiplicando con la industria turística, lo que agudiza la interrogante decisiva: ¿de quién es el suelo, del pueblo donostiarra autoorganizado en poder comunal, o del capital inmobiliario y turístico?
    9. Lo que está en juego en estas y otras problemáticas es el modelo urbanístico de una pequeña ciudad como Donostia en un pequeño herrialde como Gipuzkoa que es parte de una pequeña nación oprimidas por dos grandes Estados, lo cual es cierto, pero también y sobre todo que luchamos ya por otro modelo espacio-temporal adecuado para una nación trabajadora libre en un contexto europeo que avance al socialismo. Aquí nos vale el ejemplo de la victoria popular sobre la nuclearización de Euskal Herria, logrando que no funcionasen ninguna de las cuatro centrales nucleares inicialmente proyectadas: fue una lucha nacional e internacional a la vez.
    10. La mundialización de la ley del valor, ese proceso criminal que se quiere ocultar bajo lo que llaman mundialización del mercado, es lo que hace que todo lo relacionado con la lucha entre modelos espacio-temporales antagónicos en cualquier barriada, pueblo o nación por pequeña que sea, repercuta rápidamente en la lucha de clases entre el capital y el trabajo a escala mundial. El proyecto de hacer de Donostia y de Euskal Herria un nudo importante en la red de flujos de valor en el capitalismo europeo es a la vez condenar al pueblo trabajador a la explotación, opresión y dominación necesarias para acelerar lo máximo posible la acumulación ampliada de capital. Por esto es más necesario y urgente que nunca antes, elaborar una estrategia de liberación nacional en Donostia inserta en la lucha por el socialismo y el comunismo.
    Iñaki Gil de San Vicente Euskal Herria, 23 de enero de 2018



  • El asesinato de los abogados de Atocha y la “reforma pactada” del PCE
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    24/01/2018
    En la madrugada del 24 de enero de 1977 un grupo de pistoleros de la extrema derecha entraron al despacho de abogados laboralistas de las Comisiones Obreras situado en la calle Atocha de Madrid. Tres abogados, un estudiante y un representante sindical fueron asesinados. Un día antes, el 23 de enero, un estudiante había sido asesinado en una manifestación pro-amnistía en esta misma ciudad. El multitudinario entierro organizado por el todavía ilegal PCE, dejaría en evidencia dos cosas. En primer lugar, que Suárez no podía apostar a un proceso de reforma que no integrase al PCE, dada la importantísima capacidad de movilización del mismo. La contradicción que tenía el Régimen en este aspecto era el hecho de que el PCE era considerado como el enemigo principal por muchos sectores franquistas. Pero a la vez, el PCE en el conjunto del Estado y el PSUC en Catalunya también era consciente de ser la primera fuerza de la oposición antifranquista, con una importante organización militante en las calles y en capacidad de movilización; especialmente en el movimiento obrero. No obstante, el PCE se propuso contener y frenar la combatividad que se estaba desarrollando en las calles y en grandes sectores de la clase obrera, ante su objetivo de que el Gobierno aceptase integrarlo al Régimen y legalizarlo. Es así que este multitudinario entierro acabó en un acto público en el que Santiago Carrillo había demostrado una actitud pacífica y moderada muy firme en un momento en el que, dada la indignación que produjo el atentado, se podrían haber desbordado los objetivos de marcha silenciosa del partido. Así lo describe Carrillo en sus Memorias: “La manifestación de duelo fue impresionante. Habíamos dado instrucciones a nuestros camaradas de que desfilaran en silencio rehuyendo las provocaciones, pero que acudieran en masa. Así fue; las víctimas eran comunistas, muy conocidos por su desinteresada labor en defensa de los trabajadores. (…). Al día siguiente Ya decía en su editorial que el PCE había conquistado su legalización. Los comunistas confirmábamos con ese acto nuestra fuerza y, al mismo tiempo, nuestro sentido de la responsabilidad, con lo que hacíamos prácticamente inviable nuestra exclusión de la transición democrática” (Santiago Carrillo, Memorias, 2008). Y así fue, Carrillo llamó a no realizar ninguna acción de protesta, más allá de los funerales y marchas pacíficas. La prensa oficial daba cuenta de esto, “Los partidos políticos de la izquierda han dado muestras de una sensatez que hace pocos meses parecía imposible. Concretamente, esta mañana se ha restablecido la normalidad laboral en el cinturón industrial de Madrid”, (La Vanguardia española, 28 de enero de 1977). Lejos estuvieron las organizaciones sindicales de Comisiones Obreras en responder con la lucha obrera. Más bien todo lo contrario. En las declaraciones de los principales dirigentes en la prensa oficial en pos de la “integración al Gobierno”, decían: “Ninguna de las organizaciones sindicales que configuran la C.O.S. regateará esfuerzos en apoyar al Gobierno para alcanzar la democracia en los pueblos de España, y nos esforzaremos al máximo para evitar la argentinización aquí. Queremos vivir en paz, democracia y justicia”. Con estas palabras, el líder de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho, resumía los propósitos de la UGT, USO y CC.OO, ante el difícil momento político que vive el país. Camacho señaló que estas jornadas de violencia manifestaban ser un plan “ultra”, dirigido “ya no sólo contra las fuerzas de la oposición, sino contra aquellos sectores del Régimen que se están integrando a la corriente democrática, y en los que se encuentra el Gobierno. Nosotros, muy lejos de rechazar la Integración de estos sectores a la democracia, le animamos y estamos abierto a una total colaboración para elaborar un futuro digno para todos los españoles” (La Vanguardia española, 28 de enero de 1977). Por su parte el Gobierno de Suárez llevó a cabo su “propósito democratizador” desplegando toda una batería de medidas para evitar que los sucesos de Atocha pudiesen derivar en un incremento de la lucha y la radicalización. Es decir, mientras del Gobierno reprimía para evitar cualquier acto de protesta, los dirigentes de CCOO declaraban en la prensa oficial: “Nicolás Sartorius insistió en que, durante estos momentos difíciles, ha sido muy positiva la actitud adoptada por el Ejército. «Todo el mundo sabemos que las Fuerzas Armadas son una pieza clave para la cristalización del proceso democrático. Por eso hay que señalar como positivas las declaraciones de varios de sus más altos representantes, señalando que el Ejército no se dejaría influir por estas provocaciones. Esta actitud profesional de los hombres responsables de las Fuerzas Armadas es muy elogiable»”, (La Vanguardia española, 28 de enero de 1977). Sin embargo los procesos huelguísticos y las manifestaciones no cesaron en todo el Estado español: “Los paros de protesta. Respecto a los paros que se registraron ayer como señal de protesta (…) Manuel Garnacho, de la U.G.T.. señaló que en Madrid habían parado cerca de doscientas mil personas. «Otros datos provisionales que tenemos son: Avila, 5.000; Zaragoza, 10.000; Valladolid, 35.000; País Vasco, 280.000; Asturias 60.000; Galicia, 40.000; Málaga, 5.000; Córdoba, 5.000; Cádiz, 4.000; Sevilla, 50.000; Baleares, 2.000; León, 2.000. Por otra parte, hay que señalar que Asturias, Cataluña y País Valenciano han convocado para hoy paro general y según nuestras noticias está siendo muy generalizado.» Por último se señaló que estos hechos no van a interrumpir las negociaciones que en la actualidad mantienen el Gobierno y la oposición, sino todo lo contrario: «Estas negociaciones se tienen que acelerar para llegar lo más rápidamente a unas elecciones totalmente democráticas».” (La Vanguardia española, 28 de enero de 1977). El PCE, principal fuerza política de la oposición antifranquista, abandonó su objetivo de “ruptura” con el Régimen, lo que implicaba también el abandono de la lucha en las calles con la clase obrera. Si la posibilidad de una Huelga General estaba planteada, porque las fuerzas de la clase obrera estaban activas, ésta posibilidad no estaba en los planes de un PCE que había puesto toda su orientación en la negociación con el Régimen franquista. Antecedentes hacia la “reforma pactada” del PCE En septiembre de 1976 el nuevo Gobierno de Adolfo Suárez se dispuso a aplicar la Ley de Reforma Política. El alcance de las reformas aún no estaba claro. La profundidad de las mismas se iba a ir marcando en función de la correlación de fuerzas que demuestren los grupos de la oposición y las negociaciones abiertas a partir de su aprobación en el referéndum del 15 de diciembre. Pero en este juego de negociaciones las variables no estaban determinadas sólo por el Gobierno y las corrientes políticas de la oposición, sino también, y principalmente en estos años, por la lucha en las calles y la conflictividad obrera. Los cambios políticos y la crisis económica impactaron en la clase trabajadora aumentando la movilización. No obstante, la lucha obrera ya estaba en un momento de auge y ascenso, con un nivel de extensión y radicalización que marcaba una dinámica propia. Esta dinámica preocupó al Gobierno, motivo por el cual también entró en el juego de las variables del cambio que el Régimen se planteaba; es así que, ante la presión de la movilización se vio obligado a pactar con el PCE. Sin embargo, la corriente política de izquierda de mayor influencia en la clase obrera profundizó su política de moderación y freno de la lucha obrera y movilización; y por esa vía, pasaban a tomar una posición “pactista” abandonando la rupturista, lo que el PCE llamó “ruptura pactada”. Esta estrategia se empezó a consolidar a partir del 8 de noviembre de 1976, cuando las Cortes franquistas habían aprobado por 425 votos a favor, 59 en contra y 13 abstenciones la Ley de Reforma Política. Y el 15 de diciembre de 1976 tuvo lugar el referéndum de esta reforma política. Toda a la oposición franquista llamó a la abstención. Los resultados del referéndum fueron: en Catalunya la abstención había sido del 25% del censo electoral, en el País Valencià el 14% y en las Islas Baleares del 15,78%. Ante estos resultados, la mayoría de los sectores de la oposición con el PCE a la cabeza, fueron abandonando sus posiciones rupturistas, acercándose más a las reformas políticas propuestas por el Gobierno. Se fueron incrementando las negociaciones entre ambos y la oposición fue aceptando las reglas del juego que el nuevo Gobierno ofrecía con la cuestión de la legalización. En un principio se proponía legalizar a todos los partidos menos a los comunistas, a los republicanos, a la izquierda revolucionaria y a los independentistas. El Gobierno interpretó el triunfo del referéndum como una victoria que le permitía marcar los ritmos del proceso de reforma con bastante autonomía. No obstante, la oposición no interpretó el “sí” como un “cheque en blanco” para Suárez, sino como la “expresión de la voluntad de cambio”. Y fortaleció los argumentos de que la “ruptura total” no iba a ser posible y de la necesidad de ir a un proceso de negociación con el Régimen. Es en este marco que el objetivo principal del PCE pasó a ser no quedar fuera de este proceso de reformas que planteaba el Gobierno de Suárez, cuando éste ya estaba entablando negociaciones con el PSOE. Conseguir la legalidad empezó a ser una obsesión, para lo cual se propusieron la unidad con la oposición unificando la Junta Democrática liderada por el PCE con la Plataforma Democrática liderada por el PSOE; hasta que en 26 de marzo de 1976 se constituyó la Coordinadora Democrática o la Platajunta. En agosto de 1976 se iniciaron las negociaciones entre el PCE y el segundo Gobierno de la Monarquía con el vicepresidente Alfonso Osorio. Al respecto Santiago Carrillo planteaba en sus Memorias: “En el año 1976 ya no existían barreras aislantes entre la oposición y los reformistas de régimen. Informaciones y opiniones políticas fluían fácilmente de un extremo al otro, de modo que algunas veces no sabías si las sugestiones que te hacían venían de la oposición o del Gobierno”, decía Santiago Carrillo en sus Memorias (2008). (Fuente: La Izquierda Diario / Autora: Cynthia Lub)



  • “Los hijos de Lenin” y el Carnaval de Cádiz
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    18/01/2018
    Nada tengo en común con el señor Puigdemont (“degollado” por una chirigota del Carnaval de Cádiz), ya que se encuentra en las antípodas ideológicas de quien esto escribe. Lo que me mueve a opinar sobre el asunto del decapitado, no es exactamente su infortunado destino, sino este Carnaval que languidece estancado porque le falta dar ese paso hacia adelante que la cobardía controla, y en el que impera lo fácil e inconsistente, algo que se repite año tras año. Enorme favor que le hacen al Sistema. Insultar a los catalanes desde mucho tiempo antes de que se conociera a Puigdemont, no es nada nuevo. Es una tónica chovinista, que esconde, como mínimo, un complejo de inferioridad. Insultar a un pueblo (no hablo de burguesía) que aceptó a miles de andaluces expulsados por el señorito y refugiados en Cataluña donde encontraron trabajo y cobijo, no es Carnaval. Resulta-, queda “mejor”- liarla con Cataluña porque “somos españoles” por cojones, que con el gobierno alemán que es quien gobierna este país en ruinas. Y para qué hablar del recurso- que tan bien le viene al régimen- de fomentar la división y el rencor entre provincias hermanas. Sobre lo acontecido, algunos tertulianos radiofónicos dijeron, entre risas, que no había odio en ello (tampoco lo creo yo) añadiendo que no podía considerarse delito y recordando que también salieron los Reyes Magos en idéntica tesitura. Perfecto. Pero mire Ud. que ahí me surge una duda: ¿entonces por qué no representaron a Felipe de Borbón en plano de humor debajo de la guillotina? Veamos. En cuestiones pueriles seguro que lo criticarán pero no irán más allá porque Su Majestad lo está haciendo muy bien ejerciendo de Gran Inquisidor de la Santa Unidad de las Españas. ¿Alguien puede creer que el régimen no puso bozales y cadenas a todas las Carnestolendas? Cádiz no iba a ser una excepción por mucho que traten de decirnos lo contrario. Ya es hora de desmitificar a una “fiesta” manchada de chovinismo y cobardía. Ese chovinismo está presente en el 90 por ciento de las agrupaciones, algo que no viene de ahora, sino desde los tiempos de Franco con la excepción, posterior, del trienio 1978-1981 donde sí hubo un Carnaval valiente, reivindicativo, popular. Lo de ahora no puede denominarse así, se queda en una letanía aduladora, chismosa y aderezada, para disimular, con algún lamento que recuerda a parados y hambrientos, lamento al que le falta el valor necesario para tildar de dictadura al Sistema que genera esas miserias. El Carnaval es otra cosa. Al hilo de esta cuestión, recuerdo que en el trienio arriba citado, podían leerse cosas como ésta sobre las huelgas de astilleros: “Se habla del P.C.E. (r) y F.R.A.P. -grupos que se dejan notar en Cádiz-, pero... ¿y esos vecinos que han arrojado frigoríficos, macetas y objetos de todo tipo contra los policías en solidaridad con los manifestantes? La cosa es más grave de lo que parece”. O titulares como "Cádiz en situación prerrevolucionaria”, de la revista Sábado Gráfico. Aquello quedó reflejado en el Carnaval de 1978 por un coro llamado, curiosamente, La Guillotina. Esa agrupación apoyó las acciones de los obreros y alabó a los vecinos que arrojaban objetos contra la Policía que asaltó la ciudad. Aquel coro fue Primer Premio del concurso. Hoy sus componentes estarían pasando todos por la Audiencia Nacional. Mi entrañable, y ya desaparecido padre político, a menudo canturreaba algunas canciones del Carnaval de los tiempos de la República (cuantos chirigoteros fueron asesinados por la represión franquista…) que él disfrutó siendo apenas un chiquillo. Una de las estrofas que escuchó entonces y que él solía repetir era esta: “Somos los hijos de Lenin”. Lenin y el Carnaval vinculados por el pueblo que lo cantaba en la calle. Lenin y al Carnaval unidos contra la burguesía y su dictadura. Ni que decir tendría que me quedo con los Hijos de Lenin y no con esta actual y horrible caterva que dice ser Carnaval. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: J.M. Álvarez)



  • Catalunya: La Presidencia telemática
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    16/01/2018
    Desconozco si la mecánica legal del Parlament permite investir a un president vía Skype o haciendo uso de palomas mensajeras, y me da una pereza terrible investigarlo, porque en España ya hace demasiado tiempo que eso de la ley guarda poca relación con la cosa práctica y el bienestar de los homínidos. Mis compatriotas yanquis, que tienen un sentido general de la vida mucho más utilitarista y bonito, permitieron que el año 2012 el republicano Dan Sullivan renovara el cargo de alcalde de Anchorage (la ciudad más importante y poblada de Alaska) dirigiéndose a su city council por vía telemática, y no porque el hombre en cuestión estuviera en la trena, sino porque tenía que ir a Hawái para visitar a la familia de su mujer en un viaje que había preparado meses antes de la sesión municipal en cuestión: eso de plantar la ciudad que te escoge de nuevo para ir a ver a la suegra, no me lo negaréis, merece toneladas de aplausos. En cualquier caso, el surrealismo de una investidura telemática no es menor al hecho de que Catalunya haya podido gobernarse a distancia en manos de un partido que a penas llega a tener cuatro diputados en el Parlament y cuya residualidad se expresa perfectamente en la triste figura de Enric Millo. De hecho, si de algo ha servido el proceso de independencia que terminó castrado cuando nuestros líderes políticos acataron el artículo 155 es para manifestar que la Generalitat siempre será una administración intervenida, si no es que se aplica el resultado del 1-O de forma unilateral y resistiendo la más que segura respuesta violenta del Estado. Por mucho que se restituya un gobierno legítimo de la Gene, con la consiguiente fuerza simbólica, este será esclavo de la judicatura española: las últimas deserciones de Mas y Forcadell, y las declaraciones con la cabeza gacha de Sànchez y Cuixart así lo confirman. Por mucho que algunos independentistas crean lo contrario, que la mayoría de políticos sub judice que estarán en el Parlament hayan acatado el 155 y adjetivado como simbólica o retórica la declaración de independencia no es un hecho meramente estratégico (es decir, no es un simple alehop contra la propia moral que les valdría para evitar la prisión), sino un compromiso que tendrán que mantener ante la judicatura española y el aparato político que la dirige mientras ejerzan. En este sentido, que se invista a Puigdemont (o que el president mantenga el poder simbólico del cargo en el exterior) es la única opción que le resta al independentismo para vivificar la llama de la astucia. Pero sea investido o no, el problema de fondo es que si el 130 quiere volver a la unilateralidad, aparte de la amenaza violenta, ahora España tiene cuatro presos con los que no tendrá ningún escrúpulo de mercadear para que nada se mueva. Por todo eso, el problema real que afronta la política catalana no es si podemos permitirnos una presidencia telemática o no (de hecho, por vía Skype se pueden perpetrar y mantener las cosas más extrañas del mundo, como el amor o la tensión sexual), sino el papel y la hoja de ruta que se querrá conseguir manteniendo la fuerza de Puigdemont en el exterior. El actual Muy Honorable sabe perfectamente que el futuro de la independencia no depende de la restitución de la Generalitat, sino de que el independentismo acepte sin ambages la estrategia unilateral de la que han renegado la mayoría de antiguos líderes del invento. Si de algo tiene que servir investirlo es para aclarar más las cosas, no para que el President se mantenga como faro de un gobierno autonómico comandado por una alumna predilecta de Andreu Mas-Colell o un antiguo asalariado de casa Godó. No hablamos de los medios, hablamos del mapa. Si el Parlament inviste a Puigdemont y el Constitucional tumba lo que han escogido los catalanes, solo estará la opción de volver a hacer elecciones sempiternamente y bloquear las instituciones intervenidas hasta que se respete el resultado de lo que han votado los ciudadanos. La táctica puede parecer surrealista, pero más vale marear más la perdiz y con una intervención sin fin que continuar regidos telemáticamente desde un despacho de Madrid en la más aburrida de las preautonomías. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Ni talegos, ni Talegón
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    16/01/2018
    Este año no pude ir a Bilbo para estar presente en las distintas movilizaciones por los presos. Prácticamente todos los años me acerco a Bilbo y participo en las distintas marchas pero este año por motivos personales me fue imposible ir. Pasaré de puntillas por el hecho de que la manifestación convocada por Sare, año tras año, ha ido perdiendo contenido reivindicativo, hasta quedarse en una simple defensa de Derechos Humanos (que por supuesto hay que defender) y “paz”, así en abstracto (¿¿Qué paz defendemos?? ¿¿La paz de los vencidos?? ¿¿La “pax romana”??). Pasaré también de puntillas, porque ya se ha hablado mucho del tema , por el hecho de que el portavoz de Sare fuera Consejero de justicia en la era Ibarretxe, callando mientras cientos de jóvenes vascos eran detenidos por la Ertzantza, denunciando torturas durante sus detenciones. Ni si quiera voy a entrar en el hecho de que el cartel de la convocatoria parezca más bien el catálogo de invierno del PRIMARK que una manifestación en apoyo a los presos políticos. Pero lo que no acepto, con lo que no me puedo callar, es que se cuente con una persona como Beatriz Talegón para leer el comunicado final de la marcha. Una persona que viene de un partido como el PSOE, creador de la guerra sucia, de la dispersión, un partido que ha robado elecciones mediante putxerazo electoral para poner de lehendakari a Patxi López, un partido que ha ilegalizado más candidaturas electorales vascas que el mismísimo PP… Se podrá argumentar que ya no está en el PSOE, que la gente tiene derecho a equivocarse, a cambiar… Y hasta podría ser verdad. Pero no hay más que ver su trayectoria en estos últimos años. Escribía en ese panfleto fascista dirigido por Eduardo Inda, OKdiario. Además, en los últimos tiempos la hemos visto hacer declaraciones como esta: "Rivera parece el candidato más sensato; Sánchez e Iglesias han perdido el norte" , o como esta otra, hace apenas unos meses "Es tiempo de volver al PSOE", nos dan a entender que esta chica parece estar buscando su espacio porque no tiene donde caerse muerta. Así que parece que ahora está buscando pescar por este otro lado de la orilla del río.  Sólo así se entiende su participación en actos de ERC durante las últimas elecciones catalanas  o su intervención ayer en la marcha de Sare. Hace poco más de dos años , Talegón ingresó en el partido “X La Izquierda” creado por Gaspar Llamazares y BALTASAR GARZÓN. Sí, han leído bien, BALTASAR GARZÓN, el azote del independentismo, el juez que miraba hacia otro lado ante las denuncias de tortura de cientos de militantes vascos, el impulsor de la teoría del “todo es ETA” y de macrosumarios como el 18/98, por el cuál decenas de personas ingresaron en prisión.  La jugada no le salió bien y al poco tiempo abandonó la formación tras una lucha de egos con los otros dos personajes. Se nos dice que “hay que sumar” o que “tenemos que ser muchos” y yo pregunto ¿Sumar a cualquier precio?  ¿No hay límites en esto de “sumar”?  Si yo fuera una persona presa por motivos políticos,si yo estuviera “en el talego”, me parecería un insulto llevar a la Talegón, a un personaje con ese currículum,  a hablar de los derechos de las presas políticas. Un escupitajo en toda la cara, y lo peor es que no viene de los fascistas, ni de los medios de la ultraderecha, ni de los jueces, ni de la policía… lo peor es que viene de los que supuestamente son “los tuyos”. Por último, y para que no haya malos entendidos, quiero expresar mi  más absoluto respeto a tod@s l@s participantes en la marcha. Que nadie se tome esto como un ataque a las decenas de miles de personas que participaron como todos los años en aquella marcha. Nada más lejos de mi intención. Aún siendo muy crítico con los postulados de Sare, he seguido participando en la manifestación año tras año, porque la fuerza que se ve en dicha manifestación es un patrimonio del pueblo vasco, no de ninguna organización ni de ningún partido político. Esas columnas de familiares de represaliad@s, esas furgonetas de Mirentxin, esas pancartas, esos gritos… Es un patrimonio de tod@s nosotr@s. Aún se me sigue poniendo la carne de gallina en esa movilización, aunque pueda ser muy crítico (y de hecho, lo soy) con la organización convocante. Pero de la misma manera que expreso mi más absoluto respeto, llamo también a reflexionar ¿A dónde vamos? ¿De verdad tenemos que “sumar” sin importar a quien sumamos? Puedo aceptar que mucha gente crea eso de que cuantos más seamos mejor, pero que para ser más dejemos por el camino casi todas nuestras reivindicaciones, que invitemos a leer nuestros comunicados a gente que hasta hace dos días estaba en el núcleo duro del régimen y de los partidos que lo sostienen… no me convence.  Me parece contraproducente a la par que decepcionante. Ni talegos, ni Talegón!! (Fuente: La Haine / Autor: Gorka Uriz. Militante de Herritar Batasuna – Nafarroa)



  • Tu morro me suena – 3 mitos sobre el antiespecismo respondidos desde el feminismo
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    15/01/2018
    La máxima de lo personal es político y la mirada interseccional frente a la jerarquización entre luchas refuerzan el cuestionamiento del supremacismo humano.

    El antiespecismo es el rechazo a la discriminación de los demás animales por motivo de su especie. Rechazar el especismo tiene implicaciones prácticas importantes. Por una parte, exige que renunciemos a participar de todas aquellas prácticas que supongan el sufrimiento y la muerte de animales no humanos. La primera implicación práctica del antiespecismo es, así, el veganismo. Por otra parte, debemos no sólo dejar de dañar a les demás animales, sino igualmente impedir que ese daño ocurra, ya sea causado por otros seres humanos o por eventos de otro tipo. Por ese motivo, rechazar el especismo implica, además del veganismo, volverse activista en defensa de los demás animales, trabajando para que otres dejen de causarles daño y buscando ayudarles cuando lo necesitan.

    #1 El antiespecismo es una cuestión personal

    En innumerables discusiones sobre justicia más allá de la especie se sigue asumiendo que las decisiones que afectan a los individuos no humanos caen bajo la categoría de decisiones típicamente personales. A la hora de acoger las implicaciones de rechazar el especismo, se sigue pensando que, por ejemplo, el veganismo es una cuestión de la esfera personal (privada), una esfera separada y distinta al resto de la vida social y política (pública). Esto explica por qué, por un lado, muches consideran el veganismo un estilo de vida opcional tan legítimo como sus alternativas y, por otro, una parte significativa de las personas veganas no reconoce la urgencia moral y política del activismo antiespecista.

    Cuando Carol Hanish acuñó “lo personal es político”1, aunque estuviera lejos de imaginar el alcance de sus palabras, respondía a un problema estructuralmente idéntico. Por una parte, que ninguna cuestión típicamente del ámbito personal (por ejemplo, el trabajo doméstico, los cuidados, la decisión reproductiva) puede carecer de relevancia política. Dado que afectan a la organización de la sociedad en su conjunto y a las dinámicas de poder, las cuestiones tradicionalmente relegadas al ámbito privado tienen un lugar legítimo en la agenda social y política en el espacio público.

    Del mismo modo, cuestiones aparentemente personales como qué comemos, qué vestimos, cómo empleamos nuestro tiempo libre, etc., en la medida en que afectan a otros individuos y contribuyen a una configuración del mundo más o menos justa, tienen relevancia política. La decisión de ser vegane no es una cuestión personal, sino estrictamente política. Con nuestra decisión nos acercamos o alejamos de un mundo más o menos discriminatorio e igualitario para todos los seres sintientes. Por esa razón, el antiespecismo no pertenece a la esfera personal, sino que posee una dimensión política. Debe ocupar, pues, el espacio que le corresponde en la agenda pública.

    Por otra parte, el eslogan apuntaba a que los principios que rigen nuestra acción política en el espacio público tienen que ser aplicados con igual fuerza en los espacios privados y ser tenidos en cuenta en aquellas decisiones consideradas típicamente personales, dado que no hay ninguna diferencia moralmente relevante entre una injusticia que se produce dentro o fuera de la esfera privada, cometida por desconocidos de la esfera pública o por las personas que nos son cercanas. De modo similar, pues, si defendemos el antiespecismo en el espacio público, debemos defender lo mismo en nuestro espacio privado, e impedir conductas incompatibles con tales principios. Ello incluye tanto nuestras propias conductas como las de las demás personas con quienes compartimos dichos espacios.

    #2 El antiespecismo es una cuestión secundaria

    Muchas personas, aunque reconozcan cierta legitimidad política al antiespecismo, siguen considerando que se trata de una causa secundaria. Una cuestión que, como mucho, debería ser tratada después de que la lucha social logre neutralizar injusticias entre los seres humanos, consideradas prioritarias. Esta jerarquización impuesta de causas tampoco resulta nueva. En eso consiste el privilegio: en considerar que algo no es un problema porque no es un problema para ti 2. Les feministas nos hemos enfrentado desde siempre a diferentes intentos de subordinar la lucha feminista a otras cuestiones consideradas socialmente más urgentes como, por ejemplo, la lucha de clases. En ‘Teoría King Kong’, Virginie Despentes lo sintetiza de forma clara:

    Los hombres denuncian con virulencia las injusticias sociales o raciales, pero se muestran indulgentes y comprensivos cuando se trata de la dominación machista. Son muchos los que pretenden explicar que el combate feminista es secundario, como si fuera un deporte de ricos, sin pertinencia ni urgencia. Hace falta ser […] asquerosamente deshonesto para pensar que una forma de opresión es insoportable y juzgar que la otra está llena de poesía3.

    Esta es una estrategia, a menudo, efectiva. Si buscas desarticular un movimiento, trivializa sus demandas y clasifícalas de sibaritismo moralO bien asócialo con rasgos socialmente menospreciados, como la sensibilidad extrema. En una palabra: feminízalo. No resulta pues sorprendente que exactamente el mismo patrón de razonamiento se utilice para relegar el antiespecismo a la segunda división de la política. Aunque resulte preocupante cuando son determinados sectores feministas quienes lo preconizan.

    El fragmento de Despentes podría, entonces, ser reconstruido de la siguiente forma:

    Las feministas denuncian con virulencia las injusticias de género, pero se muestran indulgentes y comprensivas cuando se trata de la dominación especista. Son muchas las que pretenden explicar que el combate antiespecista es secundario, como si fuera un deporte de ricos, sin pertinencia ni urgencia. Hace falta ser […] asquerosamente deshonesta para pensar que una forma de opresión es insoportable y juzgar que la otra está llena de poesía.

    Una vez nos liberamos del sesgo especista, es innegable que, tanto por el número de individuos afectados como por la gravedad de los daños que sufren, el combate antiespecista merece un lugar central en la agenda política. Para quienes ocupamos un lugar de privilegio, el dilema siempre consiste en, o bien usar ese privilegio para ocultar y perpetuar los sistemas de poder que garantizan la discriminación y la desigualdad que afectan a les demás, o bien usarlo para abolir tales sistemas. No hay ninguna razón que no sea arbitraria para considerar de forma distinta el privilegio que nos es concedido simplemente por el hecho de nacer humanes.

    #3 El antiespecismo es colonialista

    Una de las ideas más extendidas contra el antiespecismo es que se trata de una forma de colonialismo, es decir, una imposición a otras culturas de valores morales típicamente occidentales. Como evidencia de ello, argumentan algunes, basta con mirar la composición del movimiento antiespecista, sobre todo su liderazgo, encabezado por el varón cis, blanco, heterosexual, neurotípico, de clase media-alta. La realidad es que el movimiento antiespecista, tal y como está configurado actualmente, resulta a menudo hostil, inseguro y con un discurso ajeno a una parte muy significativa de la población humana. Sin embargo, eso no parece ser un problema del antiespecismo en sí como posición ética y política. Más bien es un problema de cómo están configuradas las relaciones de poder en el seno del movimiento y su estrategia, determinada por personas en situaciones de múltiple privilegio.

    Al contrario de lo que se suele pensar, parece existir un trasfondo ético compartido bastante amplio entre la defensa de los intereses no humanos y ciertos valores defendidos por determinadas culturas históricamente no hegemónicas. En el caso de ciertas comunidades aborígenes de Norte América, por ejemplo, se comparte el valor básico del consentimiento, según el cual las relaciones entre humanos y no humanos deben estar basadas en la negociación y no en la dominación4. Por otra parte, ciertas culturas reconocen derechos individuales a la autonomía y la integridad, lo que implica reconocer el derecho de los demás animales a resistir a prácticas dañinas5. De hecho, y a pesar de las diferencias entre comunidadesla renuncia a considerar a los demás animales como propiedad y así a abrazar un sistema de domesticación más explotador se identifica como una de las principales fuentes de conflicto entre las comunidades indígenas norteamericanas y los primeros colonizadores europeos6, quienes abanderaban la concepción humanista eurocéntrica del ser humano en la cúspide de la jerarquía de especies.

    Como señalan les autores antiespecistas con enfoque decolonial, lo correcto sería, entonces, reconocer que es la discriminación y la opresión especistas y el supremacismo humano, no el rechazo a los mismos, lo que nos acerca más a la lógica de dominación colonialista. Margaret Robinson, por ejemplo, proponente del Veganismo Indígena, afirma: “La carne, como símbolo del patriarcado, en realidad, nos une más a la cultura colonial blanca, que prácticas como el veganismo.”7

    Una vez más en la historia, el análisis feminista interseccional, preconizado por Kimberlé Crenshaw8, apunta la dirección a seguir. La opresión y la discriminación basada en el género, el color de piel, la clase, las capacidades, la orientación sexual o la especie siguen patrones opresivos semejantes y, a menudo, interdependientes, contribuyendo a la construcción y mantenimiento de injusticias estructurales, fuente de daño para humanos y no humanos.

    En esto se viene trabajando desde hace tiempo, desde los sectores más críticos en el antiespecismo, en particular, las perspectivas antiespecistas negras e indígenas, críticas con el statu quo en el movimiento y que incorporan, a la vez, el proceso de descolonización del mismo. Ejemplos resonantes de ello se encuentran aquíaquíaquíaquíaquíaquí. Y también aquí. Y aquí y aquí..

    El hecho de que tales perspectivas sean normalmente ignoradas como producción antiespecista legítima debería ponernos en alerta. Hacernos reflexionar sobre si la supuesta perspectiva decolonizadora – incluso cuando llevada a cabo por un feminismo que, aunque sensitivo a la cuestión colonial, es marcadamente blanco – no necesite ser, quizás, también ella urgentemente decolonizada.9


    1 Carol Hanish, 1969, The Personal is Political

    2 David Gaider

    3 Virginie Despentes, 2009, Teoría King Kong, Barcelona, Melusina, p. 24.

    4 Donaldson & Kymlicka, 2015, Animal Rights and Aboriginal Rights.

    5 Donaldson & Kymlicka, 2015, Animal Rights and Aboriginal Rights.

    6 Virginia Anderson, 2004, Creatures of Empire: How Domestic Animals Transformed Early America, OUP.

    8 El término “interseccionalidad” aparece por primera vez en Kimberlé Crenshaw, 1989, Demarginalizing the Intersection of Race and Sex: A Black Feminist Critique of Antidiscrimination Doctrine, Feminist Theory, and Antiracist PoliticsUniversity of Chicago Legal Forum, 139–67.

    9 Gracias a Dani, Gaba, Laura, Madga, e Yadri por las discusiones que han dado lugar a la versión final de este artículo.




  • La matanza de Casas Viejas, tan de actualidad como hace 85 años
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    11/01/2018
    Convención o no, los años pasan y ya son 85 los que lo han hecho desde la matanza que, una fría madrugada de enero, cometieron las fuerzas del orden en Casas Viejas. Que el tiempo se detenga para reflexionar sobre ellos no es casualidad. Tanto por ser un ejemplo del acostumbrado recurso a la violencia del Estado español para resolver los problemas, sobre todo los de orden social. Tanto, porque la responsabilidad política última de quienes cometieron el crimen, un gabinete democrático de republicanos de izquierda y socialistas, puso de de manifiesto de forma descarnada lo substancial del ejercicio del poder. En ello radica la siembre vigencia de lo ocurrido. Por supuesto que hay otras cuestiones, tanto históricas como actuales. Recordemos algunas generales: los debates historiográfico, político y social nunca cerrados o la gestión actual de la memoria de lo ocurrido. Las controversias seguirán como ocurre con la interpretación de cualquier hecho histórico. Suponiendo la objetividad –al menos la honradez metodológica- de los intervinientes. La gestión actual continúa entre la fortaleza de las iniciativas ciudadanas, léase más allá de logotipos y notas de prensa, el programa de actos previsto este año, y la placidez institucional que mantiene empantanados temas como la declaración de BIC, sacar del anonimato al monumento instalado por la CGT hace 30 años y devolverlo a su ubicación original. Por no hablar del encefalograma plano de la Fundación Casas Viejas 1933, cuyo logo sigue siendo de uso estacional. Aunque hay que señalar que, en su página web, siempre en mantenimiento, se han colocado enlaces de la ruta de los sucesos y al espacio conmemorativo. Por cierto, que hay que destacar este año tres actos. La lectura pública del libro recién aparecido de Salustiano Gutiérrez, que se promete más que emotiva; la vuelta a las calles de la recreación de lo ocurrido, un espectacular compromiso de decenas de vecinos; y la novedad de la  jornada del grupo Amor y Armonía en homenaje a las mujeres de los sucesos. Además, hay que señalar, como hecho relevante de estos últimos  meses, la llegada de materiales del legado de Jerome Mintz. Un nuevo reto para su puesta a disposición del público. Pero este año, la reflexión que se me viene a la cabeza es con la que comenzaba estas líneas: cómo en enero de 1933 el poder mostró todo su ser en su más cruda expresión. Creo que no surge por casualidad. Es producto de la deriva reaccionaria y autoritaria que, en estos últimos meses, está tomando la vida política española y la de amplios sectores de la sociedad española. Por poner dos ejemplos, recordemos el tema del asunto catalán y lo ocurrido con una carroza de la cabalgata del bario madrileño de Vallecas. Por cierto que la actual Benalup-Casas Viejas también luchó por su independencia hace ya algunos años. En ambos casos, sobre todo en el primero, el poder, quienes lo detentan, ha dado muestras más que de sobra de anteponer sus intereses a los de la ciudadanía en general. Como en 1933. En ambos casos con devastadoras consecuencias para la nación. Lo ocurrido en Casas Viejas significó el hundimiento de la confianza en el proyecto reformista republicano para amplios sectores de la sociedad. No necesariamente de quienes simpatizaban con proyectos más radicales. Por el contrario, los desencantados fueron las clases medias, los trabajadores moderados, que pensaban que actuaciones como aquellas no podían darse en una republica de trabajadores de todas las clases, en un proyecto democrático. Además, si se daban, las responsabilidades serían asumidas inmediatamente anteponiendo el interés de la República (la res-publica) al particular de quienes ocupaban los cargos administrativos. Ni una cosa ni otra ocurrió y quienes fueron las más beneficiadas fueron las fuerzas ultrarreaccionaria y antidemocráticas. Lo que está ocurriendo en Cataluña estos últimos meses es más de lo mismo. Una vez más el Estado coge el camino del palo y tentetieso, en esta ocasión, como en los grandes momentos, utilizando estacas parlamentarias, ejecutivas, judiciales e informativas. Las consecuencias inmediatas nos devuelven a caminos que muchos pensábamos definitivamente transitados. Y todo porque, más allá de las reivindicaciones catalanas, los defensores del sistema político social de la transición no están dispuestos a perder la posición ventajosa de la que han disfrutado durante décadas. Es precisamente ese sistema obsoleto el que se quiere mantener por a toda costa. Cueste lo que cueste. Hoy, como en 1933, el poder le tiene miedo a la ciudadanía. El despotismo ilustrado, además corrupto y corrompido por el franquismo, es la máxima modernidad que se admite. Entonces y ahora, Casas Viejas es una buena prueba. Como lo es también que, pese a todo y a los costes que tiene, la esperanza es posible. A pesar de las derrotas. Hay quienes van de victoria en victoria hasta la derrota total. (Fuente: La Voz del Sur / Autor: José Luis Gutiérrez Molina)



  • Catalunya: La humillación
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    06/01/2018
    El día 1-O los catalanes dieron una lección de resistencia al mundo esculpiendo su propia cátedra de fuerza y dignidad contra la policía española y sus burócratas impotentes. La mayoría de ciudadanos no lo han olvidado (a pesar de haberse desentendido de la promesa de sus líderes según la cual su esfuerzo se vería recompensado con la aplicación vinculante de un resultado); pero quien no lo ha borrado de la memoria es la máquina funcionarial española, que como toda cosa peninsular está vertebrada de orgullo y huevos y es poco proclive a obviar derrotas. Todo lo que estamos viviendo, y lo que nos espera, es una calculada humillación que, a diferencia de urdirse en una jornada histórica, tendrá la cadencia de una gota china en la que los tribunales madrileños son auténticos científicos de batuta; a España, como se demuestra día tras día, le vale perder elecciones si tiene los políticos catalanes bien atados en el banquillo. No hay nada que complazca más a los verdugos que ver reducidos a sus enemigos a seres que luchan con la moral como principal argumento. Pensaba ayer, mientras escuchaba al abogado de Oriol Junqueras, Andreu van den Eynde, relatar a la prensa como el vicepresident de la Generalitat había declarado ante los jueces que pueden regalarle la condicional porque él sólo querría representar dignamente a sus electores, añadiendo que es una buena persona con convicciones pacíficas, un espíritu y una ética que —como os podéis imaginar— al juez Llarena y a todo el alto cuerpo de funcionarios del Estado español le resuda kilométricamente el glande. No, mire, su señoría, ¿sabe usted? Es que yo soy muy buena persona. El vicepresident y su abogado deben pensar que esta es una buena estrategia de defensa (y aquí no me meto) pero sería absurdo pensar que eso no tiene consecuencias políticas. La humillación del Estado consiste y consistirá en hacer desfilar cuantas más veces mejor a los políticos catalanes, presos y sub judice, para hacerles decir en todas las tonalidades posibles que acatan el 155, la Constitución española y, si hace falta, que sueñan con la reaparición de los Reyes Católicos. De hecho, más allá de estrategias de defensa e independientemente de cuál sea el próximo president de la Generalitat, los políticos catalanes que han pasado por judicatura ya han acatado la legalidad española y —a la espera de un juicio que se puede estirar eternamente— esta es una actitud que tendrán que mantener en libertad. Dicho de otra manera, y por si no habíamos insistido lo suficiente, la próxima legislatura del Parlament de Catalunya estará más sometida que nunca al poder central. Le da lo mismo que hayamos ganado las elecciones; si no entiendes esta realidad palmaria lo único que te queda es vivir en las nubes y hacer volar palomas. A mí ver a mi vicepresident dejándose humillar de esta forma me hace venir una llorera estomacal y una mala leche que no me puedo sacar de encima, y más todavía cuando —nostálgicamente, si lo queréis— de vez en cuando repaso las imágenes del 1-O y veo lo valiente que fue la gente. Allí no había buenas personas, había ciudadanos que querían sacrificar su mandíbula por la libertad. Allí no había moral, que también, porque sobre todo había poder. Y ver todo eso convertido en una maquinaria tristona de "a ver cómo disimulamos que nos estamos sometiendo al poder español" todavía me general más amargura. Me gustaría hablar de otras cosas, de la alegría de los niños al ver la estrella que llega de Oriente, pero no me puedo quitar de la cabeza esta lenta, desdichada y cada vez más miserable humillación. Los lectores, a menudo, me piden soluciones y propuestas: sinceramente, sólo tengo la rabia. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Desestabilizando Irán. Lo que oculta la prensa anti iraní
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    04/01/2018
    “Cabe destacar que habrá una acción sin igual contra Irán debido a su estabilidad y alta influencia en la región, buscando encontrar puntos débiles a través de la subversión o utilizando el terrorismo en el país. Se creará una propaganda política internacional abismante consolidando la iranofobia. Sin embargo, pese a las agresiones, será difícil desestabilizar a la nación persa.” Predicciones (1). La protesta es un derecho ganado por las clases trabajadoras a las élites, en primera instancia, y posteriormente de la ciudadanía ante los gobiernos. Por tanto, debe ser respetada en tanto su desarrollo esté dentro de marcos civilizados, pacíficos, y no como instrumentos de desequilibrio, influenciados externamente y empleando armas caseras o mortales decididamente. Como se sabe, en Irán se ha producido una serie de manifestaciones debido a la situación de inflación en los productos de la canasta familiar, el aumento del desempleo, conjugadas con críticas a una posible corrupción y limitaciones en la libertad. Pese a existir esta situación álgida, no se puede olvidar que Irán no es ajeno a estrategias del imperio, cual es desorganizar el país persa aprovechando una respuesta normal en toda sociedad como es rechazar un proyecto que no satisface a una parte de ésta. Lo delicado es el desborde y la confrontación. En este sentido, la táctica de la Corporatocracia, realizada a través de gobiernos vasallos, es la infiltración en naciones soberanas a través de mercenarios o agentes encubiertos que organizan la logística de la desestabilización, enervando los ánimos para que existan heridos, fallecidos, destrozos, con el fin de mostrar a la comunidad internacional que existen gobiernos antidemocráticos. No es coincidencia que se haya sumado al proceso Avaaz, Cooperación RAND, Human Rigths Watch, instrumentos ya detectados como aliados del caos. Es el caso de Ucrania donde se hizo creer que un grupo de jóvenes idealistas logran derrocar a un corrupto. Lo que no se explicó es cómo aparece un arsenal, francotiradores, asesinato, explosiones y un ejército paramilitar que toma el poder. Eso no es obra de la casualidad. La predicción sobre un incremento abismante de la propaganda anti iraní en los medios occidentales se ha comenzado a cumplir inmediatamente este año 2018, puesto que los medios occidentales destacan abrumadoramente las protestas en el país persa, insistiendo en la posible violación a los derechos humanos, el presunto aumento masivo de opositores, creando una imagen falseada de la realidad. Infobae, página internacional destinada a reproducir propaganda, en su titular del 31 de diciembre dice: “¡Muerte al dictador!: los cantos de los iraníes en las mayores protestas desde 2009. Se cumple el cuarto día de protestas en al menos 40 localidades del país. Donald Trump advirtió que Estados unidos está mirando por posibles violaciones a derechos humanos”. Así, la información hace énfasis en cientos de detenidos, muertos, días de manifestaciones, bloqueo de Instagram y Telegram, críticas al clero, aunque evita decir que existe presencia de takfiríes contratados, inteligencia foránea, ataques a bancos, edificios de gobierno, quemas, ya que no sólo fueron canticos o consignas. En la prensa se hace énfasis en que logrado el Pacto nuclear debería traer beneficios económicos, sin aclarar que el embargo a alimentos, comercio y sanciones, continúa. Como se sabe el gobierno iraní ha reconocido que el ambiente actual no beneficia a la producción ni al empleo en el país, ni a su seguridad, sosteniendo que el pueblo iraní persigue sus derechos a través de vías legales. Parlamento, Gobierno y el Poder Judicial de Irán están determinados a aceptar las demandas del pueblo para resolver sus problemas. Se entiende el momento coyuntural de la intervención de USA ahora que el presidente Hasan Rohani inicia el segundo mandato de una nación reconocida internacionalmente como una de las más estables de la región. Este ha manifestado la legitimidad de las protestas y el derecho a la crítica gubernamental, sin llevar a acciones que generen violencia o daños a la población, infraestructura y propiedad pública. Un análisis serio reconoce el origen de esta situación, ya que USA e Israel han sido afectados en su poder e intereses de construir una región en crisis y detentar la primacía en la región, por lo cual su respuesta es infiltrar la sociedad iraní, provocar conflictos, aprovechar la influencia mediática y debilitar la gobernanza. No obstante, parece ser que los intentos son desarticulados, creando una sensación de frustración cada vez mayor. Es el destino de los regímenes autoritarios y no comprometidos con la humanización planetaria. En cuanto a los medios, es necesario destacar 7 hechos que oculta la propaganda anti iraní: Primero, no explica que el país sufre bloqueo y embargos por parte de una potencia, EE.UU., y sus aliados, desde el año 1979, lo que incide directamente en la situación económica, política, humana y social del país. Segundo, da a entender que el desempleo es muy alto cuando comparativamente es inferior a USA (superior al 22% real), a México, Argentina, Arabia Saudí, para mencionar algunos solamente. Por el contrario, en vez de explicar, se dedica a difundir videos y tuits en las redes dándoles un mensaje que muchas veces no corresponde a lo sucedido, con el fin de demonizar a la autoridad. Tercero, existe una injerencia ilegal de Donald Trump, similar a la táctica que han utilizado siempre, donde alienta la protesta violenta junto con Canadá. Sus mensajes y tuits son evidentes: “Irán está fracasando en todos los niveles a pesar del terrible trato hecho con ellos por la administración Obama. El gran pueblo iraní ha sido reprimido por muchos años. Tienen hambre de alimentos y para la libertad. Junto con los derechos humanos, la riqueza de Irán está siendo saqueada. ¡TIEMPO PARA EL CAMBIO!”(2). Cuarto, magnifica los hechos dando a entender que toda la nación protesta y es reprimida, lo cual afecta los derechos humanos en un territorio donde la corrupción campea. Olvida que eligieron mandatario con 23,5 millones de votos, equivalente al 57% del total, en una contienda legal recientemente. Quinto, no recuerda que las manifestaciones del “movimiento verde” (2009), estaba preparado, organizado y pagado por la Central de Inteligencia Estadounidense, incluyendo el uso de francotiradores contra los mismos protestantes y las fuerzas legales (como se hizo en Maidán y Venezuela), asombrando lo “espontáneo” de un    levantamiento en diferentes lugares con una diferencia mínima de tiempo. Sexto, oculta que el régimen estadounidense ha incumplido el Pacto Nuclear, amén de ocupar ilegalmente varios países, lo que demuestra quién es la amenaza más grande al planeta. Tampoco se refiere a lo publicado por el Wall Street ratificando que la CIA había establecido una célula de operaciones especiales para tales ataques contra Irán, recopilando y analizando información clasificada en operaciones reservadas y encubiertas. Así, ¿cómo explicar el supuesto atentado de Ansar al Furqan (yihadistas) a un oleoducto en la provincia de Khuzestan? Séptimo, esconde un plan organizado dirigido hacia el cambio de gobierno a través de narrativa mediática, sabotaje interno, apoyo logístico, financiero y armado a grupos de derecha, incentivando al descontento por razones objetivamente existentes, entre otros mecanismos, lo que no descarta presionar a Europa para promover más embargos. No sin razón, muchos carteles del “levantamiento” están en inglés. En esta dirección, mientras la prensa vasalla no adquiera ética en su producción informativa reconociendo esta realidad verdadera, creer en dicho discurso es difícil. Objetivamente varias de las demandas son lógicas, especialmente la referida a la situación del consumo y lo laboral, producto de la situación del país. Por tanto, compete al gobierno resolver con prontitud esos reclamos por ser legítimos en todo pueblo y, asimismo, tener siempre presente el poder de la injerencia extranjera para provocar caos en un territorio adverso a sus intereses. Prepararse para una guerra híbrida es la prioridad el 2018. La contradicción continúa y pese a que fracasen los intentos de crear caos puede utilizarse como pretexto para ahondar las sanciones a Irán.  Afortunadamente, el espíritu soberano indica que se debe resolver la situación interna con una constante reflexión-acción para mejorar las condiciones integrales del pueblo iraní. Es el ferviente deseo de toda comunidad humana basada en la equicracia como gobernanza justa. Interesante dato: el 31 de diciembre hubo 72.200 tuits invitando a protestar, de los cuales 74% estaban fuera de Irán, 35% en árabe, los de Arabia saudita eran más que los iraníes y el Reino Unido estaba en tercer lugar. Notas:
    • http://www.hispantv.com/noticias/opinion/364307/predicciones-geopoliticas-desafios-2018-geopoder
    • https://twitter.com/Zolfegar12/status/947236369990070278
    (Fuente: editorial Diario Octubre)



  • Dispara y Llora: El Victimismo como Política en Israel
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    04/01/2018
    Terminado el año 2017, el análisis respecto a la ocupación del territorio palestino a manos del régimen sionista muestra, no sólo la intensificación de esta política colonialista, sino que el incremento del apoyo estadounidense a contrapelo del respeto al derecho internacional. Tras la polémica decisión del gobierno de Donald Trump de reconocer a Al-Quds – Jerusalén – como capital del régimen israelí y definir el traslado de su Embajada desde Tel Aviv a la ciudad sagrada, el mundo reaccionó con decisión para oponerse a esta determinación. Efectivamente, el día 18 de diciembre del 2017 en el seno del Consejo de Seguridad, catorce de los quince miembros de este Consejo se opusieron a la idea estadounidense. Washington se enfureció, ejerció su derecho a veto tras la resolución presentada por Egipto que buscaba frenar la decisión unilateral de Trump y comenzó a amenazar a diestra y siniestra frente a lo que considera una afrenta contra su “soberanía”. El mundo al revés, La creencia hegemónica no acepta disensos. Tres días después, el día 21 de diciembre, en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas,  128 países le dijeron a Estados Unidos, que su política no era aceptada. A pesar de amenazas y fuegos del infierno expresadas por la alianza entre Washington y Tel Aviv, que llegó a extremos escandalosos, que no impidieron que sufrieran una derrota de proporciones. Del total de 193 naciones, treinta y cinco se abstuvieron – de países que se sintieron afectados por la amenaza de Washington de tomar buena nota de aquellos que no apoyaran la política exterior de Trump” al igual que otros 21 países que prefirieron ausentarse de la votación. Como prueba del aislamiento de la alianza entre el imperialismo y el sionismo, sólo 9 países – entre ellos microestados como Nauru, Micronesia, Palau Islas Marshall, junto a Togo, Guatemala y Honduras, con el lógico voto del gobierno de Netanyahu apoyaron  la postura ilegal de Estados Unidos, negándose a aprobar la resolución presentada por Turquía y Yemen, que reafirmaba la idea que el estatus final de Al-Quds debe ser acordado vía negociaciones y que cualquier decisión adoptada fuera de ese marco es “nula”, no tiene efectos legales y debe ser rescindida. Los votos contrarios a mantener el estatus jurídico de Al-Quds son, indudablemente, votos reprobables indignos. Sobre todo el de una Honduras sujeta a la ilegitimidad de un gobierno surgido tras acusaciones de fraude y una Guatemala sumida en acusaciones de corrupción contra el gobierno del ex cómico Jimmy Morales y bajo el temor de las amenazas de Washington. Lo claro es que el escaso apoyo a Trump y por extensión el negarse a ser cómplice de los crímenes contra el pueblo palestino,  muestra que el mundo está cansado de la crónica conducta de Israel – su hijo putativo – que trata de mostrar una cara de victima ante el mundo, al mismo tiempo que reparte plomo y muerte en los territorios ocupados. El Doble Rasero Sionista La historia del sionismo respecto a Palestina se caracteriza por una conducta, donde  a la par del papel de victimarios, colonialistas, dotados de una ideología racista y criminal, suelen acompañar sus acciones con excusas del tipo “nuestros actos son de legítima defensa” o explicar sus ataques aéreos y bombardeos como “acciones de represalia frente al poder de fuego palestino”. Claramente una argumentación ridícula cuando comparamos a una Palestina dotada de milicias mal armadas y una entidad sionista, con armas de última generación, naves aéreas, buques y submarinos, blindados y un poder militar y económico de origen estadounidense. Un sostén económico y militar de Washington, que los dota de 4 mil millones de dólares anuales sin reembolso –  más armamento a destajo. A lo que hay que sumar el apoyo del Comité de Asuntos Públicos Estadounidense- Israelí – AIPAC por sus siglas en inglés.- que constituye el llamado lobby sionista, unido al financiamiento proveniente del llamado cristianismo sionista que agrupa a iglesias evangélicas en Estados unidos. Es el pago para servir de instrumento del imperialismo en Oriente Medio y esta mitología de pueblo elegido. La historia del sionismo en Palestina, tanto con anterioridad de la entidad israelí el año 1948, como posterior a esta fecha, ha sido la historia de una ocupación, de un proceso de expansión a costa de los derechos del pueblo palestino, circunscrito hoy a menos del 22% de su territorio histórico. Una historia donde la noción del otro como un “no humano” un “no judío” en su conceptualización jurídica ha significado crear un sistema de apartheid igual o más horroroso que aquel que dominó Sudáfrica de la mano de los colonos blancos a la mayoría negra, desde la instalación de la Colonia del cabo por Gran Bretaña el año 1814 pero con forma jurídica específica desde el año 1948 hasta el año 1992. Para el analista Jonathan Cook esta dicotomía perversa del sionismo,  que lo mismo asesina, pero luego lamenta estas muertes en función de un supuesto carácter de autodefensa, sólo es posible descifrarlo, tal como sostuve en un artículo donde recordaba el tema de la  partición de Palestina que  “si comprendemos los dos temas, aparentemente contradictorios, que han acabado dominando el paisaje emocional de Israel. El primero es la creencia visceral de que Israel existe para realizar el poder judío; y el segundo es el sentimiento igualmente fuerte de que Israel encarna la experiencia colectiva del pueblo judío como víctima eterna de la historia. A los propios israelíes no les pasa completamente desapercibido este paradójico estado mental, y a veces se refieren a él como “el síndrome de dispara y llora”. Esto, sin duda, es una conducta escandalosa, inmoral, que pretende enmarcar y explicar la política de ocupación de Palestina bajo el supuesto mitológico de un dios,  que dotado de cierta simpatía hacia un solo pueblo le entrega un título de propiedad de una tierra que no le pertenecía. En ese marco, a la narrativa sionista impone la idea que instalarse en palestina, colonizarla y pasar por encima de sus habitantes es un derecho indiscutible en función de ser un “pueblo elegido”. Bajo esa perspectiva, para ese imaginario no es posible hablar de “usurpadores” sino de alguien que recupera una tierra que habían dejado hace dos mil años. Dios mismo les hizo ese regalo e incluso la leyenda alcanza a la propia Al-Quds sosteniendo que ella es su capital eterna e indivisible. Bajo ese supuesto, esta sociedad sionista,  que lo mismo es victimarizadora pero se presenta como víctima, minimiza el papel cumplido respecto a sus creaciones segregacionistas, ocupando para ello el método propagandístico de la hasbara – explicación, esclarecimiento lo denominan sus propulsores – cambiando el sentido real de la política de ocupación. Trabajo que implica, llamar como valla de Seguridad a lo que es un Muro de Apartheid. Hablar de territorios en disputa a la ocupación de la Palestina histórica y los territorios de la Ribera Occidental. Tratar de judaizar Al-Quds y asentar miles de colonos extremistas en territorio palestino, con el objeto de impedir la futura instalación de un Estado palestino. Autodenominarse como la “mayor democracia de Oriente Medio” cuando en realidad se trata de una etnocracia – donde es la etnicidad y no la ciudadanía es la que otorga derechos, poder y recursos en Israel. A tanto llega la invención oficial y la creación de una historia  que reafirme sus creencias, que la educación escolar israelí está profundamente imbuida de esta narrativa mitológica. Para el profesor de Sociología de la Universidad de Haifa, Sammy Smooha esta democracia étnica es un tipo de democracia disminuida “porque toma la nación étnica, no la ciudadanía como la piedra angular del Estado…en Israel los judíos se apropian del Estado y lo convierten en una herramienta  para promover sus seguridad nacional, la demografía, el espacio público, la cultura y los intereses…y el millón 300 mil ciudadanos de origen palestino – 20% de la población  son percibidos como una amenaza” La Profesional judía, profesora de la Facultad de Educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Nurit Peled-Elhanan en su libro “Palestina en los textos escolares de Israel afirma que se ha construido una memoria y una identidad colectiva homogénea, que concretara una narrativa que conectara a los estudiantes judíos con sus supuestos orígenes en la tierra que están ocupando “los libros escolares israelíes siempre han presentado a los judíos israelíes como los “indígenas”  de regreso a casa”. El victimario sionista necesita mostrarse como víctima y para ello le sirve tanto la historia de los pogromos, como también el holocausto – generando una industria de estos crímenes como lo afirma el intelectual judío Norman Finkelstein – las condenas internacionales, al igual que el papel cumplido por organismos como las Naciones Unidas u otras que le exigen el cumplimiento del derecho internacional. Todo en un mismo saco, todo sirve para sostener que son un pueblo “eternamente” perseguido y que en la actualidad, con relación a palestina oculta sus propias violaciones a los derechos humanos de otros pueblos que efectivamente son víctimas de la política colonialista, racista y criminal del régimen sionista. De víctima  a victimario utilizando incluso métodos al que el propio nacionalsocialismo recurrió contra los judíos: apartheid, segregación racial, construcción de guetos, expulsión, destrucción de viviendas, asesinatos por su origen étnico. A tanto llega el abuso de este papel victimista del sionismo, que su clase política cae continuamente en este juego impresentable. Así sucedió con Danny Danon, Embajador del Régimen de Israel ante la ONU, que ante la mayoritaria posición de negarse a aceptar la defunción de Trump respecto a Al-Quds presentó a su gobierno como víctima de una confabulación internacional liderada por Palestina señaló “Los que apoyan la resolución de hoy son como títeres tirados por los hilos de los maestros titiriteros palestinos. Los defensores de los palestinos son “marionetas obligadas a bailar mientras el liderazgo palestino mira con regocijo”. Resulta evidente  que uno de los objetivos fundamentales de la narrativa  sionista, sea en el ámbito diplomático, militar como también en la educación, es lo que Nurid Peled  Elhanan denomina “la creación de una identidad homogénea para todas las etnias  judías en Israel…mientras intentan borrar, tanto física como espiritualmente los rastros de una vida palestina continuada en la tierra”. Un claro ejemplo de esto es la denominada Ley Nakba  que tiene como objetivo evitar la conmemoración pública de la catástrofe – Nakba en árabe –  palestina tras la proclamación de la entidad sionista el año 1948. Para Peled, esta es una policía típica  de regímenes etnocráticos  que “construyen narraciones históricas acerca de la etno nación dominante, como si fuera el verdadero propietario de la tierra mientras la historia de “Los Otros – los palestinos  – su lugar y aspiraciones  políticas se presentan como un paquete amenazante que debe ser rechazada  totalmente. Israel en su papel de victimario no podrá ocultar – a pesar de su patética actuación de entidad martirizada –que ha sido esta entidad, la que permanentemente aprieta el gatillo, quien dispara y después llora, quien arrasa y después presenta alegaciones falsas de una autodefensa imposible de sostener racionalmente.  Lo han hecho así desde su creación el año 1948 y se incrementa año tras año de ocupación y guerras de agresión. La política de Israel respecto a Palestina ha sido de arrasar toda presencia de este pueblo en el territorio, fundando incluso unidades militares de limpieza como lo reveló el historiador israelí Aharon Shay en el diario Cathedra el año 2002.  Unidad fundada por David Ben Gurion el año 1965 y que ha significado borrar toda presencia palestina en los territorios históricos. Una Unidad que el profesor Gadi Algazi nos presenta como una creación secreta cuya misión era limpiar la palestina histórica ocupada tras la instalación de la entidad sionista “borrando sistemáticamente del paisaje los remanentes de las aldeas palestinas, que quedaron abandonadas, tras ser expulsados sus habitantes. Para los gobiernos israelíes la ruina de las aldeas a lo largo de los caminos daban lugar a “preguntas innecesarias”  de parte de los visitantes y lo mejor era “nivelar” las aldeas. Decisión que evitaría, al mismo tiempo la angustia y frustración de los ciudadanos árabes de Israel de anhelar volver a sus aldeas de nacimiento, sin poder concretarlo. La Unidad de “nivelación” dirigida por el oficial Hanan Davidson  borró más de cien aldeas palestinas bajo la premisa de encuestar y demoler, documentar y borrar como actos que iban de la mano. Se me viene a la memoria la acción de nivelar llevada a cabo por el régimen nacionalsocialista al arrasar la aldea checoeslovaca de Lídice el año 1942. La dirigencia sionista tuvo que haber tomado buena nota de estas acciones – cuando parte de su pueblo cumplía el papel de víctima,  para ejecutarlas en su papel de verdugo y victimario en el proceso colonizador de Palestina. Buen alumno ha resultado el sionismo. Los propios historiadores israelíes señalan que esta operación de Nivelación era financiada por la oficina de Administración de tierras de Israel, que no se detuvo sólo en la palestina histórica, sino que también traspasó la Línea  Verde del año 1967 y aldeas como Yalou, Beit Nouba y Amwas recibieron la visita de esta Unidad. Se expulsó a sus residentes y se destruyó piedra sobre piedra estas tres aldeas. Todo ello por orden  del fallecido Premio Nobel de la Paz, el ex General Yitzhak Rabin. Para ocultar su papel de victimarios, Israel construyó en estas tierras el llamado Parque Canadá Park. Nada mejor que ocultar el crimen y la usurpación, bajo el manto bucólico de un parque de atracciones financiado con aportes de la comunidad sionista de Canadá, cómplices activos de este crimen de guerra. Desde el año 1948 a la fecha, la víctima de antaño, aupada por una ideología surgida en Europa como es el sionismo, ha devenido en victimario, en usurpador, en un experto manipulador. Una entidad que pretende mostrar su política criminal como justa y necesaria para no ser víctima de crímenes y persecuciones sufridas y condenables, ciertamente,  pero que no justifican en modo alguno su actual conducta. Ese dispara y llora, no sólo es impresentable, sino que una farsa con la cual hay que acabar. No podemos aceptar el chantaje permanente de crímenes pasados cometidos contra el pueblo judío, para justificar la política criminal contra el pueblo palestino. Así lo entiende incluso organizaciones judías como Neturei Karta que agrupa a creyentes de esa religión, que se definen como antisionistas. El sionismo, su dirigencia, sus colonos extremistas, la utilización de la  hasbara, el lobby sionista en Estados Unidos, Francia e Inglaterra, presentan al mundo su peor: el victimismo como política de ocupación, colonialismo, racismo y crimen. (Fuente: Hispan TV / Autor: Pablo Jofré Leal)



  • Sugerencias para la convergencia del soberanismo andaluz
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    31/12/2017
    Sugerencias para la convergencia del soberanismo andaluz Precedentes Nos encontramos -quizá- en las puertas de una nueva fase política en Andalucía o al menos dentro de lo que puede denominarse movimiento nacionalista andaluz (o soberanismo andaluz o movimiento de liberación nacional o como se quiera). Dos elementos objetivos autorizan a aventurar este diagnóstico: A. Todo lo relacionado con la campaña para la celebración del 40 aniversario del 4D (tanto precedentes como desarrollo y conclusión); como resumen y puesta en escena de la etapa anterior (1). B. Las influencias y consecuencias del proceso catalán y sus enseñanzas y repercusiones en Andalucía. (2) Ambos confluyen en un tercero: C. La crisis evidente del “ensoñamiento Podemos” (o Unidos Podemos, que para el caso es lo mismo) o dicho de otra manera, la crisis del discurso que pretendía hacer compatibles -y aún coherentes- el compromiso con la liberación de Andalucía y la inclusión o participación en un proyecto español como es Podemos (y de rebote, IU) que a su vez se inserta en la crisis de perspectivas políticas de Podemos/IU como fruto de sus limitaciones intrínsecas (que el tiempo y Cataluña se han encargado de despejar y emerger). Las fuentes Atendiendo a la coyuntura se han formulado por escrito tres diagnósticos del momento y tres propuestas de futuro en sendos artículos publicados en Portal de Andalucía salidos de la pluma de Isidoro Moreno(3), Javier García Fernández (4) y Antonio Torres (5). Por su parte -y por la vía de la práctica, que también es una manera de intervenir- han terciado en el debate el diputado Diego Cañamero (CUT/Podemos) (haciendo lo que ha hecho y no haciendo lo que no ha hecho (6)) y  el alcalde Juan Manuel Sánchez Gordillo (también CUT), con su presencia y su discurso en el acto de final de campaña de la CUP en Cataluña (7). Por su lado, algunos sectores salidos de la crisis del andalucismo -vinculados a Podemos, pero por otro canal- agrupados en Iniciativa Andalucista se han definido igualmente, exponiendo su horizonte estratégico y programático federalista español (8). Y siguiendo con más papeles, la corriente a la que pertenece Teresa Rodríguez  y que ejerce hoy la dirección de Podemos en Andalucía -punto de referencia en uno u otro sentido y en mayor o menor medida para la mayoría de los hasta ahora citados- también comenzó el año poniendo negro sobre blanco lo que se supone que es su visión de lo que es Andalucía y de lo que hay que hacer (9) y ahora mismo en ese espacio político se lo traduce, desarrolla y concreta en reflexiones extremadamente descriptivas tanto sobre sus inquietudes como sobre sus propósitos y movimientos futuros.(10) Recapitulación Llegados aquí y antes de entrar en la proposición de sugerencias, procede hacer un breve repaso de la situación nacionalista a día de hoy. Nación Andaluza, organización de izquierda independentista, el Sindicato Unitario y otros colectivos de la izquierda soberanista, manifestaron con claridad su actitud política convocando la tarde del 3D en Málaga una concentración por la Soberanía Nacional de Andalucía en la que todos los convocantes eran fuerzas de exclusiva obediencia andaluza. Una definición  que resume su orientación por la vía de los actos. Simple y clara. De otra parte, la Plataforma 4D -integrada en un principio y durante largo tiempo tanto por fuerzas españolas como andaluzas- convocó por la mañana otra manifestación por la soberanía. Integraban la mañana del 3D esta plataforma la CUT (que a su vez tiene gente en Podemos, en IU y sólo en la CUT) y por ende el SAT (que pese a ser un sindicato andaluz hace años que también participa en acciones pan-españolas), Jaleo y la asociación cívica Asamblea por Andalucía. Junto a ellos, diversas expresiones políticas surgidas de la implosión andalucista: Andalucía por Sí, Iniciativa Andalucista (que a su vez suma a Izquierda Andalucista y a Iniciativa del Pueblo Andaluz) y los grupos que tienen por reconocido portavoz al Sr. Altamirano. De esa Plataforma 4D -recordémoslo- se salieron de hecho por su propia voluntad las fuerzas españolas Podemos y PCE-IU, convocando por su parte en Sevilla el día antes; actos que también tuvieron el soporte de fuerzas como Iniciativa Andalucista. Acotando el debate Es obvio que existe una presión por la unidad. Negarlo sería negar la evidencia. Muchos y muchas no entienden porque -se dice- “si se supone que estamos fundamentalmente por lo mismo, no estemos juntos establemente al menos en lo esencial y así multipliquemos fuerzas”. Planteada así la cuestión, no hay escape. La unidad se impone como necesidad. Y quien se opone por oponerse se relega a la función de obstáculo o se degrada a la condición de secta. Desafortunadamente, el asunto no es tan simple, porque la base de partida del planteamiento es errada. No todos los colectivos referidos aquí  “estamos por lo mismo”. Y esto es así incluso si se acordara -primando el futuro sobre el pasado- eludir la cuestión de los balances -que los carga el diablo- para averiguar qué es ese mínimo común -“lo mismo”- y quienes estarían por ello. Se impone pues una clarificación política que delimite el espacio de quienes son llamados -en su caso- a articularse y aclare los objetivos para los que son llamados. Que sea amplio, sí; pero no difuso. Que sea abierto sí; pero no ambiguo y por tanto inútil. Porque al tiempo que se pretende avanzar hacia una convergencia que no sea mero reacomodo formal hay también obligadamente que reflexionar sobre las claves que nos han llevado hasta la actual situación y situar sus causas, para luego plantarnos a actuar en el nuevo y deseado escenario. Sólo con los colores de la bandera no se construye una política (ni se sostiene). Propuesta de Bases de Confluencia. Los objetivos La Soberanía. La reivindicación de Soberanía Nacional para Andalucía es un buen primer cabo de partida como objetivo político. Se asienta en el derecho del pueblo andaluz a decidir en exclusiva el destino de Andalucía y todos los aspectos de su realidad y si quiere que su Estado sea o no independiente. Permite agrupar a quienes, desde esa soberanía, planteen  y defiendan desde hoy diversas salidas para el futuro de Andalucía una vez que se obtuviera. Debe también sustentarse en un claro soporte estrategico: su obtención dependerá de la actuación y movilización de los andaluces y andaluzas. Pero esta referencia, con ser clave e importante, es insuficiente si no se la explicita debidamente para evitar ambigüedades o duplicidades que finalmente la anulen como elemento dinamizador y delimitador. Hay que añadirle obligadamente la exigencia y condición del carácter exclusivamente andaluz de las organizaciones llamadas a confluir y de la naturaleza exclusivamente andaluza del proyecto a construir. O dicho de otra manera, no es creíble demandar la soberanía andaluza desde organizaciones españolas o desde dentro de organizaciones españolas. Es contradictorio en sus propios términos y más aún si tenemos en cuenta como históricamente se ha conformado en concreto la dominación española sobre Andalucía y cómo hoy se organiza y perpétua. Además, todo ello es lo coherente con una visión en la que el camino hacia la conquista de la soberanía política nacional se construye desde la autorganización de los andaluces y andaluzas en todos los ámbitos de la vida social, lo que a su vez implica su desconexión simultánea y sistemática de cualesquiera estructuras españolas. Andalucía es una Nación. Andalucía no es España y los andaluces no somos españoles. Andalucía hoy se encuentra incluida en el Estado español, cierto. Pero ya desde hoy una convergencia nacionalista y soberanista que merezca tal nombre ha de trabajar y construirse difundiendo la evidencia y generando la conciencia de que Andalucía es una Nación y que los andaluces no somos españoles, salvo en el DNI o en el pasaporte. Asumir estas premisas de afirmación y recuperación nacional como elementos referenciales son precondición obvia para sustentar a su vez la demanda de Soberanía Política (estatal) y Soberanía Social (en la autoorganización social), porque es lo que fundamenta que nos sintamos “todo” y no “parte” y que pensemos, actuemos y decidamos en consecuencia de forma soberana, es decir propia, sin dependencias ni supeditaciones. El proyecto nacional andaluz debe vencer y destruir al proyecto nacional español en Andalucía para que Andalucía sea libre. Sin disociarse de la españolidad y enfrentarse a ella no hay nacionalismo ni soberanismo que valga, sólo regionalismo mendicante. En un primer termino, construir una Andalucía consciente de sí misma, transformada en sujeto activo de su propia emancipación nacional, conlleva que entienda su relación antitética con el Estado español en términos estrictamente de intereses y eso es imposible sin primero el cuestionamiento y luego la destrucción de la españolidad. Resumiendo lo anterior y expresándolo políticamente en términos claros, esta confluencia no sólo excluye de antemano a Podemos o a IU en tanto formaciones españolas sino que para participar de esa confluencia hay que abandonar previamente Podemos e IU y cualificar a ambas fuerzas como adversarios políticos de la liberación nacional y social de Andalucía. Igualmente se desprende que se autoexcluyen en un horizonte delimitado por las bases antedichas quienes  no pueden ser consecuentemente soberanistas porque sitúan su centro de referencia en España y declaran que quieren a partír de una hipotética reforma federal de España obtener unos pretendidos réditos para Andalucía (es decir, los que compartan y defiendan las bases programáticas que difunde Iniciativa Andalucista o similares; en tanto que las compartan y defiendan). El soberanismo sólo puede y debe excluir de su agrupamiento soberanista lo que no es soberanismo. La realidad se transforma no rebajándose a ella sino empujándola. La libertad  y la soberanía no se conceden; se conquistan. Propuesta de Bases de Confluencia. Los medios Una nueva etapa demanda nuevos instrumentos. Reclamar el agruparse bajo instancias o plataformas pasadas que la historia ha unido a una experiencia que se quiere sobrepasar y que no han sido comunes para todos los que se quiere agrupar es el mejor medio para evitar que la convergencia se produzca. Nuevos tiempos demandan impulsos constituyentes y un proceso tan múltiple y plural como lo que pretende sumar. Las organizaciones que todos y todas reconocemos como serias expresiones políticas y sociales del soberanismo y nacionalismo andaluz y que compartan las anteriormente citadas bases mínimas de unidad y convergencia habrían de verse, ajuntarse… para una unidad de acción que puede ser general, puntual, sectorial. Desde el respeto mutuo y la valoración fría de cuanto importa que todos sumen lo que tienen y de que esas sumas no se miden en términos aritméticos sino políticos. Las organizaciones sectoriales habrían de verse, además, específicamente, no sólo para desarrollar sinergías sino también para debatir sus practicas y afrontar las discusiones amontonadas pendientes sobre la realidad y el sector que trabajan (el movimiento obrero de la ciudad y del campo, la cultura, la mujer, la enseñanza, la juventud, el campesinado, la prensa y propaganda, la actividad social, la solidaridad  internacional, el trabajo barrial…). Y las personas en conjunto que comparten la aspiración de una Andalucía Libre habrían de encontrarse y debatir, habrían de verse y rozarse y mezclarse e interpelarse. Trabajar por la realización de una especie de “Estados Generales del soberanismo andaluz” que en dos o tres días permitiera ir intercambiando experiencias e interrogantes; despejando apriorismos y malentendidos; sembrando acuerdos y colaboraciones, sin una inmediata voluntad resolutiva… pero para a su vez sostener y amparar a los otros dos procesos de convergencia citados. Hacerlo sobre estas bases -objetivos y medios- puede prepararnos para la fase política inmediata y ahorrarnos más días perdidos y más dificultades soslayables. Notas: (1) Ver para el relato y el análisis del proceso y las campañas por el 4D mi articulo, 2017, Pensando en el después del 4D, Revista de Pensamiento Andaluz, 29/11/2017 (2) Lo trate en Podemos se define sobre Andalucía cuando habla de Cataluña, Revista de Pensamiento Andaluz, 5/11/2011. (3) Isidoro Moreno, Tras el 4D, el debate necesario. 6/12/2017. (4) Javier García Fernández, Somos 4 de Diciembre: Apuntes para reconstruir el andalucismo como actor político, 9/12/2017 (5) Antonio Torres, Andalucía, 4 de diciembre de 2017, ¿punto de inflexión?, 21/12/2017 (6) Ver al respecto mi articulo “Cataluña, Pablo VI, Diego Cañamero y ‘El Ultimo Mohicano’”, Revista de Pensamiento Andaluz, 17/12/2017 (7) Ver en youtube, discurso de Juan Manuel Sánchez Gordillo en el acto final de la CUP-Cataluña, 20/12/2017 (8) Ver en El Diario, Paralelo 36 y la Red de Municipalismo en Común celebran el 4D levantando la voz por el federalismo, 4/12/2017 (9) II Congreso Anticapitalistas Andalucía, Resolución sobre la Cuestión Nacional andaluza, 21/1/2017 (10) Jose Ignacio Garcia, Hacia un nuevo discurso del cambio en Andalucía, Paralelo36, 28/12/2017. Tan interesante como exponente por lo que dice como por lo que dicen los otros dos autores con los que se preocupa en polemizar y cómo lo hace. (Fuente: Revista de Pensamiento Andaluz / Autor: Javier Pulido)



  • “En España no hay presos políticos”
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    31/12/2017
    La verdad solo es digna de ese nombre cuando es “toda la verdad y nada más que la verdad”, como reza la conocida fórmula jurídica con la que se toma juramento a los testigos en los tribunales estadounidenses. Las omisiones, los añadidos y las connotaciones derivadas del contexto pueden distorsionar la verdad hasta hacerla irreconocible. Hace poco, yendo por la calle, oí este breve diálogo entre un niño de unos siete años y su padre: -Papá, quiero ver un unicornio. -En España no hay unicornios, hijo. Es cierto, en España no hay unicornios (no, un tricornio no equivale a tres unicornios; como mucho, a una cabra y media). Pero decir que en España no hay unicornios en vez de decir que los unicornios no existen, es dar a entender que en otros lugares sí los hay o podría haberlos. En España no hay presos políticos en la misma medida y por la misma razón que no hay unicornios: porque no existen. Ni han existido nunca. Cuando un objetor de conciencia iba a la cárcel, no lo encarcelaban por sus ideas, sino porque infringía una ley que decía que el servicio militar era obligatorio. Cuando un antifranquista iba a la cárcel por repartir octavillas o ejemplares de Mundo Obrero, no lo encarcelaban por sus ideas, sino por infringir una ley que prohibía difundir esas ideas mediante publicaciones ilegales. Por definición, alguien que va a la cárcel después de ser juzgado, es porque un juez lo ha declarado culpable de haber cometido un delito y lo ha condenado a prisión. Por lo tanto, solo podría considerarse preso político a alguien que fuera encarcelado sin que ningún juez lo dictaminara; pero en ese caso no cabría hablar de encarcelamiento, sino de secuestro. Por lo tanto, los presos políticos, al igual que los unicornios, no existen. Menos aún que los unicornios, que podrían llegar a existir gracias a la ingeniería genética, mientras que un preso político, si aceptamos la ley que lo encarcela, es una contradictio in terminis, y por lo tanto no existe ni puede existir. Así pues, los canallas que repiten como una jaculatoria que en España no hay presos políticos, intentan hacernos creer que en otros lugares u otras épocas sí los hay o los ha habido, y que aquí no los hay porque vivimos en democracia, amparados por una ley que todos deben cumplir. Y si aceptamos sus premisas, esos canallas tienen razón; tanta como el dictador del que son herederos. Porque si aceptamos la ley que los encarcela -entendiendo por ley no solo la legislación vigente, sino también a los jueces indignos que la interpretan y al Gobierno corrupto que los manipula- todos los presos son presos comunes. Y viceversa: si no aceptamos a un Gobierno criminal, ni a una judicatura corrompida, ni unas leyes cuyo principal objetivo es defender los privilegios de los ricos, ni un sistema carcelario brutal, todos los presos son presos políticos. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Carlos Frabetti)



  • La legislación actual sobre la autodeterminación
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    30/12/2017
    El derecho internacional es dinámico. Se desarrolla a través de los contratos y la práctica. La constante evolución del derecho internacional ha construido así, paso a paso, el ideal de autodeterminación de los pueblos, la de los tiempos de Woodrow Wilson, los conceptos de autonomía en sus célebres 14 puntos –con la Carta de la ONU sobre la descolonización y finalmente también con el reconocimiento del derecho a la separación de los países de la antigua Unión Soviética y de la antigua Yugoslavia que obtuvieron su independencia. Siguiendo los precedentes de Eslovenia, Croacia y Kosovo, etc., lo que se establece no es más que el derecho humano a la partición –como solución última– cuando la autodeterminación interna no puede seguir concretándose. De conformidad con la Opinión Consultativa de 2010 que la Corte Internacional de Justicia emitió sobre el caso de Kosovo, una declaración unilateral de independencia no infringe el derecho internacional. La separación de Kosovo de Serbia estableció un precedente importante en materia de derecho internacional, precedente que ahora invocan numerosos pueblos que aspiran a la independencia, entre ellos los kurdos y los catalanes. Aunque el reconocimiento es declaratorio y no confiere el estatus de Estado, el interés de la comunidad internacional es acoger a los Estados de facto en el seno de las Naciones Unidas y así permitirles integrarse a las convenciones de la ONU, sobre todo al sistema de convenciones vinculado a los derechos humanos. Los elementos fundamentales del Estado son objetivos: un territorio definido, una población, un gobierno y la capacidad de establecer relaciones con otros Estados. Un nuevo Estado debe ser económicamente viable y respetar los derechos humanos y el derecho internacional. La autodeterminación como derecho internacional perentorio El derecho internacional moderno sobre la autodeterminación confirma que esta, como derecho internacional perentorio (jus cogens [1], es un derecho de los pueblos y que no es una prerrogativa de los Estados el concederla o negarla. La autodeterminación es una expresión de la democracia, de la misma manera que la democracia es también una forma de autodeterminación. Sin embargo, ese derecho –como todos los derechos– no es directamente aplicable. Exige el ejercicio de un control eficaz, que a veces sólo puede obtenerse librando una guerra coronada por el éxito, como en Bangladesh, en 1971, o que puede fracasar, como en Sry Lanka, en el caso de los tamiles. El derecho a la autodeterminación ha sido y sigue siendo negado impunemente, al igual que el jus cogens sobre la prohibición del uso de la fuerza incluida en el Artículo 2(4) de la Carta de la ONU, [prohibición] que con demasiada frecuencia también se infringe impunemente. Así sucedió en 2003, con la invasión ilegal y el bombardeo contra Irak, que el secretario general de la ONU Kofi Annan denunció muy justamente como una «guerra ilegal». La violación del derecho de autodeterminación o de la prohibición del uso de la fuerza no disminuye el valor legal de la norma del derecho internacional. Sólo demuestra una vez más la falta de mecanismos de aplicación en el sistema de Naciones Unidas y el hecho que los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad quedan a menudo impunes. La integridad territorial es un principio central del derecho internacional y de las relaciones internacionales, particularmente importante cuando fortalece la paz y la estabilidad de la comunidad internacional. Ese principio está vinculado a la prohibición del uso de la fuerza en el Artículo 2(4) de la Carta de la ONU, reafirmado en la Resolución 2625 de la Asamblea General sobre las Relaciones Amistosas y en la Resolución 3314, que incluye la definición de la agresión. El principio de integridad territorial significa que ningún Estado puede menoscabar la integridad territorial de otro Estado. Pero ese principio no puede ser invocado contra un pueblo que busca la autodeterminación. Se aplica contra amenazas externas, no en el marco interno ya que eso sería incompatible con el Artículo 1 del Pacto Internacional Relativo a los Derechos Civiles y Políticos (HCDH) y del Pacto Internacional Relativo a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC). No puede justificar la sumisión continua de minorías o pueblos bajo ocupación. Cuando un pueblo lucha por su autodeterminación interna o externa, la comunidad mundial debería facilitar su realización e impedir así que un conflicto local se convierta en una amenaza para la paz regional o internacional. En caso de conflicto entre el principio de integridad territorial y la autodeterminación es esta última la que prevalece. Una medida esencial para la prevención de conflictos sería establecer un enfoque oportuno sobre la aspiración de los pueblos a la autodeterminación, lo cual ha quedado demostrado durante las innumerables guerras que han tenido lugar desde 1945 y que tuvieron como origen la negativa de aceptar la autodeterminación. La mejor manera de saber si una población quiere la autonomía o la independencia es la realización de un referéndum. Las Naciones Unidas han llevado a cabo ese tipo de referéndums en Etiopía/Eritrea, en Timor Leste y en Sudán del Sur, pero sólo después de que decenas de miles de personas perecieran en la guerra. Habría sido preferible haber servido de intermediario en el momento adecuado y haber organizado referéndums con las garantías y controles que ello exige. Desarrollo a lo largo de un siglo Algunos viejos profesores de derecho internacional pretenden detener el desarrollo progresivo del derecho internacional afirmando que la autodeterminación se aplica únicamente a la descolonización. Todo conocedor del desarrollo de la norma a lo largo del pasado siglo se muestra escéptico al respecto porque la ley es algo vivo. Ya no vivimos en la época de la Declaración de Independencia de la Estonia de 1918, ni de las piadosas declaraciones de intención de la Sociedad de las Naciones sobre el sistema de protección de las minorías. El Artículo 3 del Pacto Atlántico de 1941, posteriormente inscrito en la Declaración de las Naciones Unidas de 1942, fue, sin embargo, una evolución prometedora, al igual que el Artículo 1(2) de la Carta de las Naciones Unidas y el Capítulo XI de la misma Carta sobre los pueblos no autónomos. Lo que vino después fue un continuo desarrollo hacia la libertad de los pueblos para decidir su porvenir mediante plebiscito o referéndum. Recordamos la Resolución 47 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la realización de un plebiscito en Cachemira, la Resolución 194 (III) de la Asamblea General sobre el derecho de los palestinos al retorno, la Resolución 1514 de la Asamblea General sobre la Descolonización (en 1960), la guerra perdida de los igbos por la autodeterminación y la independencia de Biafra (en 1967-1970), la declaración de independencia de Bangladesh (en 1971) y la guerra indo-pakistaní, la entrada en vigor del Pacto Internacional Relativo a los Derechos Civiles y Políticos (HDHC) y del Pacto Internacional Relativo a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), en 1976, cuyo Artículo 1 común proclama la autodeterminación de los pueblos. Hemos visto el establecimiento de la Misión de Naciones Unidas para la Organización de un Referéndum en Sahara Occidental (MINURSO) mediante la Resolución 690 del Consejo de Seguridad de la ONU (en 1991); el referéndum de independencia y la secesión de Nagorno Karabakh (Alto Karabagh) (en 1988); las subsiguientes guerras contra Azerbaiyán (en 1991-1992); y las declaraciones unilaterales de independencia de Abjasia y de Osetia del Sur; las declaraciones unilaterales de independencia de las regiones separatistas de Yugoslavia, de Eslovenia, de Croacia, de Bosnia-Herzegovina, de Macedonia, que se concretaron como resultado de conflictos armados. Hemos vivido también la separación amistosa entre la República Checa y Eslovaquia (en 1993); el referéndum eritreo de 1993; el referéndum de autodeterminación de Quebec (en 1995); el bombardeo contra Serbia por parte de la OTAN (en 1999) y el desmembramiento de su integridad territorial; el referéndum de independencia en Timor Leste (en 1999); el referéndum de Montenegro (en 2006); la guerra de independencia abortada de los tamiles en Sry Lanka (entre 1983 y 2009); la declaración unilateral de independencia de Kosovo (en 2008) y la Opinión Consultativa de la Corte Internacional de Justicia (en 2010); el referéndum en Sudán del Sur (en 2011); el referéndum de Crimea (en 2014) y su reintegración a Rusia; la separación de facto de Donetsk y Lugansk de Ucrania en 2014; el referéndum escocés de 2014; el referéndum de Kurdistán [en Irak] (en 2017); el referéndum catalán en 2017, etc. La lista de pueblos que aspiran a la autodeterminación es larga y es interés de todos no meter la cabeza en la arena sino, por el contrario, prever sus necesidades y proponer soluciones adecuadas. A partir de ahora, las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos, la Unión Africana, la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) y las demás organizaciones internacionales deberían desarrollar mecanismos de “alerta temprana” y hacer proposiciones de mediación y de buenos oficios para resolver los conflictos de autodeterminación antes de que degeneren en confrontación violenta. La autodeterminación puede ejercerse como autodeterminación interna, en forma de un federalismo que incluya un alto grado de autonomía, o en forma de autodeterminación externa, mediante la partición. Una opción democrática a través de referéndum es un medio civilizado de instrumentar ese derecho tan esencial para la paz duradera. (Fuente: Red Voltaire / Autor: Alfred de Zayas)



  • La nueva “pacificación de La Araucanía” y la Resistencia Mapuche
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    27/12/2017
    Las actuales Comunidades y Lov en Resistencia son la columna vertebral de la resistencia territorial. Si se quiere alcanzar éxito en enfrentar esta potente y más grande embestida neoliberal, éstas deben reforzarse y crecer, junto a esto también profundizar las políticas de alianza tanto al interior del movimiento mapuche como también a los sectores chilenos que se ven golpeados por el modelo, estos son aliados naturales con los que es necesario ir estableciendo redes y mayores niveles de acercamiento. En los últimos 20 años se ha ido instalando en la conciencia y en el discurso de una parte importante de los integrantes del movimiento Mapuche conceptos tales como autonomía, plurinacionalidad, modelo económico capitalista o neoliberal. Sus diversas expresiones materiales que intervinieron irreversiblemente los territorios mapuches, tales como plantaciones masivas de especies exóticas y no nativas como el pino y el eucaliptus, la construcción de  carreteras, grandes emprendimientos extractivistas mineros y la construcción de una importante red de centrales hidroeléctricas de diversas dimensiones  para proporcionar de energía a ese modelo de crecimiento económico, fueron generando un escenario económico y político adverso y en algunos casos crítico para comunidades mapuche y el pueblo mapuche en general. Las expresiones de resistencia fueron y son múltiples, validándose todas ellas y dado que se oponen a un modelo de desarrollo capitalista, pueden entenderse como complementarias unas de otras. También hay expresiones más avanzadas como las que ejercen control territorial, disputando espacios territoriales tanto a las empresas como a particulares. Esta expresión de autonomía de hecho de parte de Comunidades y Lov en Resistencia, también genera una disputa al Estado en cuanto al modo de ejercer los derechos  colectivos del pueblo mapuche a nivel territorial. El mundo globalizado y la globalización de las resistencias Actualmente se desarrolla a nivel planetario un profundo reacomodo de las hegemonías económicas cuya vanguardia la tienen las economías capitalistas. Esta se sitúa hoy y en las próximas décadas en el denominado eje asiático en donde sus principales actores son Japón, India, China; dichas economías requieren asegurar el suministro de materias primas y energéticas para los próximos 50 años. Gradualmente han ido desplazando a los EE.UU  y Europa de la economía mundial y de mantener el actual ritmo de crecimiento y desarrollo se transformarán  en las próximas décadas en el motor económico del planeta. EE.UU, por su parte, busca recomponer y retomar su liderazgo mundial en el ámbito económico, para eso cuenta con su primacía militar, muy por sobre cualquier otra superpotencia, incluida Rusia o China. Dado que los combustibles fósiles como los hidrocarburos, petróleo y gas, comenzarán su curva decreciente, en cuanto abastecimiento y duración, dentro de un periodo de aproximadamente 80 años, resulta fundamental para los grandes polos económicos como USA, Europa y Asia asegurar el control estratégico de esos recursos. Es por eso que EE.UU se ha involucrado directamente en los conflictos del medio oriente ya que esa zona concentra no menos del 40% de las reservas petroleras del mundo. De ahí también su esfuerzo permanente, actual y futuro por hacerse del control del petróleo venezolano, no escatimando  la forma de desestabilizar y derrocar al gobierno progresista de Nicolás Maduro, ya que este país cuenta con las mayores reservas de petróleo a nivel mundial. En esta disputa planetaria América Latina juega un importante rol de proveedor de materias primas. Para estos efectos desde el 2002 se han puesto en marcha diversos tratados y proyectos regionales, donde el más importante es  IIRSA,  Iniciativa de Infraestructura  Regional Sudamericana , y que consiste en la implementación  a escala sudamericana de las mayores obras de construcción de carreteras, hidrovías, puertos y centrales hidroeléctricas tendientes a dotar del esqueleto y la logística para extraer y transportar dichas materias primas  a puertos del Pacifico y conducir estas materias y mercancías desde América hacia el conjunto de países del Asia pacifico. Para el caso específico del pueblo mapuche esto afectará principalmente de la siguiente manera: Puel Mapu, Argentina: extracción y transporte de petróleo, gas y minerales desde las zonas de Neuquén y Río Negro hacia las costas de Chile y desde ahí al Asia Pacifico y USA. Desde Gulu Mapu, Chile: madera, celulosa, minerales y pesca hacia el Asia pacífico y en segundo lugar USA. Para estos efectos se están analizando las decisiones legislativas, y administrativas tendientes a dar viabilidad a estas obras de infraestructura y de producción, entendiendo por tales, los estudios para la expropiación de tierras tendientes a ensanchar las carreteras y concesionar sus construcciones, concesiones para las salmoneras, estudios y autorizaciones para la ampliación de puertos y su posterior entrega a concesionarios  privados. Estudios y permisos para centrales hidroeléctricas de mediana y pequeñas dimensiones. La construcción de centrales de paso que evitan realizar procesos de consultas a la ciudadanía y a las comunidades mapuche, se inscriben en ese contexto. Junto con esto se despliega un discurso hegemónico en torno a la idea del impacto positivo del “desarrollo”  regional y nacional, tendiente a cooptar a la mayor parte de la opinión pública, líderes y autoridades locales quienes ante la magnitud de estos planes consideran que no es posible detenerlos, por lo que es mejor aceptarlos y obtener el mayor beneficio posible para sus comunidades locales. Razones de Estado y del modelo neoliberal Los Estados de Chile y Argentina ya han tomado la decisión de implementar estos mega planes de producción de corte capitalista y para eso también se prepara desde el punto de vista militar y de seguridad. Los ejercicios militares que se desarrollan anualmente en las regiones Bío Bío y La Araucanía, en Chile, se realizan en las zonas en donde se construirán pasos fronterizos, carreteras y eventuales oleoductos y gasoductos. El año 2017 los ejercicios militares simulaban la toma de un municipio en las cercanías de la cordillerana comuna de Lonquimay por parte de civiles en un escenario de conmoción interna. De ahí que los sectores más conservadores de la derecha han planteado en las últimas candidaturas parlamentarias y presidenciales de este año 2017, desplegar tropas militares y decretar estado de sitio  en los territorios en disputa con comunidades mapuches. Desde el punto de vista policial y de seguridad interna, previendo la resistencia de las comunidades mapuches, se instalan importantes contingentes policiales y de inteligencia preparando el terreno no solo para hacer frente a las actuales movilizaciones sino, sobre todo, a las que vendrán en los próximos años. De ahí  que se criminalicen y judicialicen las reivindicaciones territoriales mapuche. Cabe señalar que en Cushamen, provincia de Chubut- lugar en donde se produjo la muerte  de Santiago Maldonado, semanas antes de la desaparición del joven militante, se produjo el arribo y permanencia en la zona de alrededor de 400 nuevos efectivos policiales. Dicho dispositivo y dislocación de fuerzas policiales no guarda relación alguna con la magnitud del movimiento mapuche de la zona y solo se puede explicar con el objetivo encubierto de dejar en la zona una capacidad de monitoreo y control tanto del movimiento mapuche como también del movimiento popular argentino, que también desde hace algunos años viene sosteniendo una creciente resistencia a las intervenciones de los ríos en la localidad de El Bolsón por parte del empresario Lewis y a los recortes presupuestarios, alzas de luz y gas y despidos por parte de la nueva administración encabezada por el presidente Mauricio Macri. ¿Es posible sortear como pueblo esta nueva ola y empresa de colonización económica y pacificación del pueblo mapuche? Claramente sí es posible. A fines de la primera “Pacificación de La Araucanía”, el pueblo mapuche quedó reducido a una población de entre 90 y 100 mil personas, según las crónicas militares de la época. De esta manera se pretendía que nuestro pueblo no representaría nunca más una amenaza a los planes económicos y políticos del Estado de Chile. El principal objetivo de lo que debería ser llamado “El Genocidio de La Araucanía” no se cumplió y nuestro pueblo pudo sortear ese último intento de exterminio físico, mucho peor a las actuales condiciones que le toca vivir a nuestro pueblo. Hoy en día nuestra población alcanza  alrededor de un millón 700.000 mil mapuches y con un movimiento organizado  en crecimiento tanto cuantitativa como cualitativamente. Las actuales Comunidades y Lov en Resistencia son la columna vertebral de la resistencia territorial. Si se quiere alcanzar éxito en enfrentar esta potente y más grande  embestida neoliberal, éstas deben reforzarse y crecer, junto a esto también profundizar las políticas de  alianza tanto al interior del movimiento mapuche como también a los sectores chilenos que se ven golpeados por el modelo, estos son aliados naturales con los que es necesario ir estableciendo redes y mayores niveles de acercamiento. Los espacios sociales, territoriales y también desde determinados espacios institucionales también son necesarios dada la magnitud de los planes de intervención económica  tanto en el conjunto de América latina en general y del Wallmapu en particular. No hay que olvidar que el marco jurídico institucional que permite realizar este tipo de mega proyectos económicos están dado por un complejo andamiaje legal que tiene su generación en el parlamento, quien determina qué  y cómo deben realizarse dichas inversiones; de ahí que no resulta neutra la composición que tenga este parlamento y los que se conformen a futuro. La globalización es una realidad que estará presente durante décadas. El pueblo mapuche ha sabido sortear y resistir distintas coyunturas históricas que el modelo capitalista de desarrollo, tanto a nivel mundial como local nos ha impuesto. En esta nueva fase que se avecina, los desafíos son múltiples y de gran complejidad. Nuevas prácticas, nuevas ideas, nuevos referentes, enfrentaran el desafío de construir y presentar una alternativa a este modelo. La defensa de nuestra Ñuke Mapu (madre tierra)  la dignidad y libertad de nuestro pueblo, así lo exigen. (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Alihuen Antileo Navarrete)



  • Camino a un nuevo comienzo para Palestina
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    21/12/2017
    Ahora que Estados Unidos se ha quitado del todo la máscara, los palestinos requieren un replanteamiento urgente de sus prioridades políticas, alianzas y estrategia de liberación nacional. Las cosas deberían cambiar después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, aceptara la definición de Jerusalén como la capital de Israel, violando así el consenso internacional al respecto.El movimiento de Fatah, que ha controlado a la Autoridad Palestina (AP) desde su creación en 1994, se ha adelantado a la ira del pueblo respecto a la decisión de EE.UU., declarando un “día de la ira”. Varios palestinos han sido asesinados y varios han resultado heridos en los conflictos en los Territorios Ocupados, que han explotado por la justificada ira hacia la medida estadounidense. Pero la manipulación de las emociones palestinas por parte de su gobierno es despreciable, como mínimo. La “política de la ira”, que el gobierno palestino ha utilizado antes, suele servir para desviar el descontento popular y las críticas. Sin duda, Israel y Estados Unidos merecen ser condenados por su papel a la hora de mantener, financiar y defender la ocupación militar y la subyugación del pueblo palestino. Pero los líderes palestinos también merecen ser condenados. Quienes han participado voluntariamente en el fútil juego del “proceso de paz”, balanceando la débil perspectiva de la “solución de dos Estados” ante los ojos de los palestinos y palestinas desesperadas. Los líderes palestinos y un ejército de oficiales, políticos, expertos y contratistas se hicieron con miles de millones de dólares de los fondos extranjeros que servían para mantener en pie el desfile del “proceso de paz” durante más de 25 años, mientras que la población común se empobrecía y se desanimaba más que nunca. Quienes se resistieron, fuera del marco político aceptable que presentó el gobierno palestino, fueron acosados, encarcelados y castigados con dureza. No fue sólo el caso en Gaza, sino también en Cisjordania. Muchos periodistas, académicos, artistas y activistas han sido maltratados por cuestionar los métodos de la AP. Pero aquí estamos; la AP llama a esos mismos palestinos a enfurecerse. Hamás también ha pedido una nueva intifada. Curiosamente, las facciones palestinas no han aprendido de la historia. Los levantamientos reales, sostenibles y populares nunca son una respuesta a la petición de un partido o de un político. Es un grito espontáneo y genuino por la libertad que surge de las masas, no de las élites políticas. Mientras que algunas facciones palestinas esperan que la ira del pueblo contra la ocupación israelí cree un amortiguador de protección para que puedan sobrevivir un día más, otros grupos están montando la ola por sus propios intereses políticos. Pero esta no es una estrategia. Enviar a personas con el pecho al descubierto a luchar contra soldados armados sólo para enviar un mensaje mediático no causará presión ni a Israel ni a EE.UU. De hecho, la mayoría de los medios estadounidenses han centrado el debate en la “violencia palestina”, como si la violencia de la ocupación israelí no fuese un problema y como si la seguridad de los israelíes fuera lo más importante. Ni las peticiones educadas a Estados Unidos para que reconsidere su decisión y presione a Trump para que rescinda de la medida cambiarán la situación. El comunicado final que presentaron los ministros de exteriores de la Liga Árabe en El Cairo el sábado pasado es un ejemplo del lenguaje deslucido e ineficaz. Pedirle a Trump que retire su decisión no hará que nada cambie un ápice. Los palestinos necesitan que sus hermanos árabes articulen una postura fuerte y unificada al respecto, sin pararse a explorar otras rutas políticas y ejercer una presión real y tangible sobre EE.UU. e Israel. El gobierno de Palestina ha degradado la lucha palestina y ha malgastado años muy valiosos persiguiendo al espejismo americano. Debe rendir cuentas. ¿Por qué los líderes palestinos se siguen aferrando con tanta fuerza a sus puestos, teniendo en cuenta el daño que le han infringido a la causa palestina? Si el Gobierno palestino tuviese un mínimo de respeto por sí mismo y de responsabilidad, emitiría una disculpa sincera a su pueblo por todo el tiempo, la energía y la sangre malgastada. Después, haría una revisión completa de sus filas, activaría todas las instituciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), unificaría a todas las facciones bajo el paraguas de la OLP y declararía una nueva estrategia con respecto al futuro, cada vez más sombrío. Pero nada de esto ha pasado aún. Sin una estrategia común, los llamados furiosos a la movilización palestina sólo alimentarán los intereses de las facciones, pero, eventualmente, demostrarán no ser de ayuda al pueblo palestino y a sus aspiraciones nacionales. En realidad, los y las palestinas no necesitan que Fatah o Hamás declaren un “día de la ira” o una nueva intifada. Su odio hacia la ocupación y su amor por su ciudad de Jerusalén no necesita comunicados oficiales. Es su batalla. Siempre lo ha sido, han luchado todos los días desde hace 50 años. Lo que ha hecho Trump tendrá terribles consecuencias para la región en los próximos años. Pero uno de los primeros resultados es que ha expuesto que el proceso de paz no es más que un numerito y que el papel de Estados Unidos no es ni honesto ni justo. Pero también debería exponer al gobierno palestino por sus fracasos y su corrupción. Si los y las palestinas van a empezar de nuevo, tienen que comenzar su viaje con un nuevo discurso político, con sangre nueva, y con una nueva perspectiva de futuro basada en la unidad, el crédito y la competencia. Nada de esto puede suceder con las mismas caras, el mismo lenguaje y las mismas políticas de siempre. Es hora de un nuevo comienzo. (Fuente: Monitor de Oriente / Autor: Ramzy Baroud)



  • Cataluña, Pablo VI, Diego Cañamero y “El último Mohicano”
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    19/12/2017
    En 1977, el Papa católico Pablo VI se declaró públicamente dispuesto a intercambiarse por los pasajeros de un avión alemán secuestrado; desplazado hasta la entonces aún más lejana si cabe, Somalia. La intervención de un comando especial alemán en las pistas del aeropuerto de Mogadiscio pocas horas después de formulada la oferta del pontífice la dejó sin efecto y con ello quedó para la historia la duda razonable de si el gesto papal era sincero o un mero "brindis al sol", típico ejemplo de la hipocresía vaticana; una maniobra publicitaria de una Curia entonces preocupada por darle relevancia a un Papa Montini que durante todo su mandato sintió la alargada sombra de las comparaciones con su carismático antecesor. Cuarenta años después -en 2017- el diputado de Podemos Diego Cañamero Valle se ofrece en público sacrificio al Estado español (*ver el texto original al final) para sustituir en la cárcel española a los presos políticos catalanes que son candidatos en las elecciones del 21D; enchironados por España por atreverse a preferir el respeto a la voluntad catalana al sometimiento al orden español. ¿Qué recorrido tiene esta declaración de predisposición a la inmolación?. Ninguno, evidentemente. Es obvio -muy posiblemente para el propio diputado y hasta para sus asesores, si los hubiere- que España no puede admitir en ningún caso situarse explícitamente al nivel de una vulgar "banda de secuestradores" -según su previsible terminología- procediendo a un reconocimiento tan burdo de la condición de rehenes politicos de los ahora aprisionados por España. ¿Dónde quedaría el sacrosanto "Estado de derecho" si siquiera admitiera planteárselo?. Es pues muy posible que el propio proponente haya sido consciente desde un primer momento de los nulos efectos prácticos de su ofrecimiento (lo contrario, haría plantear serias dudas sobre su sentido de la realidad, indispensable en un líder político y falta poco creíble en quien lleva décadas en primera linea de la actuación política). Así pues, procede transferir el análisis del caso del plano pretendidamente moral o ético -al que algunos hinchas lo han elevado- al menos heroico pero más concreto y palpable -y por tanto mensurable- ámbito político. De entrada, aún en este más modesto universo, sorprende la forma y medida con la que se valora a si mismo el diputado podemita. ¿Acaso cree que su peso político o -dicho de otra forma- su peligrosidad para España es equivalente o siquiera cercana a la de los miembros de un Gobierno que -aún con todas sus carencias- ha auspiciado la proclamación de la República Catalana o la de unos activistas (los "Jordis") que han contribuido a articular una protesta social de tal magnitud que puso en jaque a España en Cataluña durante las Jornadas de Octubre?. ¿Cree sinceramente el diputado de la formación de Pablo Iglesias que ha hecho y está haciendo en Andalucía y por Andalucía algo que se acerque a lo que han hecho por Cataluña los catalanes con quienes objetivamente se compara? Seguramente no. Así pues, descartada la megalomanía, resta leer la oferta del diputado Cañamero en clave de pronunciamiento de solidaridad humana y aún política. Pero siendo el ofertante diputado en ejercicio en el Parlamento español ¿no hubiera sido más efectivo como acto político hacer uso -precisamente político- de su condición parlamentaria para plasmar esa declarada solidaridad con Cataluña? Algunas posibilidades al alcance del diputado Cañamero:
    1. Presentar una moción denunciando la detención de los catalanes y exigiendo su inmediata libertad (o proclamar su voluntad de sumar su firma a una que cualquiera pudiera decidir presentar).
    2. Auspiciar con otros diputados que pudieran estar de acuerdo de cualesquiera grupos, una iniciativa parlamentaria por la que se reconociera "el derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas por el Estado español, la incompetencia de las instituciones españolas para negarlo y la validez y capacidad de los parlamentos nacionales para declarar la separación de sus naciones respectivas en relación al Estado español".
    Y mientras ambas u otras se tramitan
    1. Podría seguir el ejemplo de Albano Dante Fachin exponiendo a los cuatro vientos y dando la cara que el 21D en Cataluña el único voto de izquierdas y emancipador posible es el voto independentista y en concreto como andaluz, que todos los votos que vayan a Arrimadas, Iceta, Albiol o al tándem Domenech/Colau (también a Domenech/Colau) son votos contra los derechos nacionales y sociales de Andalucía. Y si lo estima oportuno, aún residenciar esa posición política en el voto a la CUP por su incuestionable compromiso con los derechos sociales y por su clara identificación con la única vía que asegura la libertad de Cataluña (y por ende, el avance en la libertad de Andalucía): la que la hace depender exclusivamente de la propia lucha.
    Es de suponer que el diputado Cañamero no quiera que nadie le pueda acusar con fundamento de querer estar "en misa y repicando" (a la manera de un discípulo de Pablo VI) o lo que es lo mismo, de mantenerse por un lado al cálido amparo del muy españolista Podemos (que ejerce orgulloso -a la diestra de IU- de ultimo baluarte de España) y a la vez de hacer gestos sin consecuencias políticas para mantener embromada a su parroquia nacionalista en Andalucía. El diputado referido aún tiene la oportunidad de trascender a Pablo VI y acercarse al Ojo de Halcón -y aún al oficial Duncan- de las escenas finales de la maravillosa película "El Ultimo Mohicano" (Michael Mann, 1992) [cuyo detalle no revelamos por si alguien aún no la ha visto, para no reventarle el placer]. Le basta con plasmar y desarrollar alguna de las iniciativas sugeridas (u otras del mismo tenor y entidad que se le puedan ocurrir) que sí que serían prueba del valor que se le requiere a un dirigente político que merezca tal nombre: no la predisposición nominal a incluirse en el martirologio sino el valor de la coherencia y la solidez políticas. (Fuente: Revista de Pensamiento Andaluz / Autor: Javier Pulido) (*) Captura de la propuesta través de su perfil de Facebook:   canamero_EDIIMA20171216_0056_19



  • Palestina y la “banalización del mal” por parte de Israel
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    17/12/2017
    La sociedad israelí del siglo XXI (80% de judíos frente a un 20% de población árabe), es un crisol de razas, costumbres, lenguas y valores que tan sólo tendrían en común su origen judío y en la que se estaría produciendo un golpe de mano silencioso de una minoría ultra ortodoxa, los “haredim” que tan sólo representan el 10% de su población pero que serían un Estado dentro del Estado. En efecto, en un proceso larvado estarían fagocitando todas las áreas sensibles del poder del Estado judío (Interior, Vivienda, el Mosad y los mandos del Tzáhal ( Ejército judío) para intentar imponer la “Halajá” o ley judía a más del 40% de población que se declara laica, segmento de filiación europea , inmersa en la cultura y modo de vida occidentales y que desea ser regida por la ley civil como en las demás democracias formales occidentales. Asimismo, la sociedad israelí en su inmensa mayoría, sería cómplice silenciosa y colaboradora necesaria en la implementación del sentimiento xenófobo contra la población árabe-israelí, pues según la encuesta sobre derechos civiles ”Association for Civil Rights in Israel Annual Report for 2007” publicada por el diario Haaretz ,“ el número de judíos que manifiestan sentimientos de odio hacia los árabes se ha doblado y el 50% de los judíos israelíes se opondrían ya a la igualdad de derechos de sus compatriotas árabes, al tiempo que se ha incrementado el régimen de apartheid en los guetos palestinos de Cisjordania y Gaza en los que la población palestina estaría sometida al régimen jurídico-militar en lugar de depender del poder civil como la israelí, síndrome conocido como “la burbuja de Tel Aviv”. Sin embargo, la teórica política judío-alemana Hannah Arendt en su libro “Eichmann en Jerusalén”, subtitulado “Un informe sobre la banalidad del mal”, nos ayudó a comprender las razones de la renuncia del individuo a su capacidad crítica (libertad) al tiempo que nos alerta de la necesidad de estar siempre vigilante ante la previsible repetición de la “banalización de la maldad” por parte de los gobernantes de cualquier sistema político, (incluida la sui-genéris democracia judía), pues según Maximiliano Korstanje “el miedo y no la banalidad del mal, hace que el hombre renuncie a su voluntad crítica pero es importante no perder de vista que en ese acto el sujeto sigue siendo éticamente responsable de su renuncia” . Netanyahu y la manipulación del miedo El estadounidense Harold Lasswell (uno de los pioneros de la “mass comunicación research”), estudió después de la Primera Guerra Mundial las técnicas de propaganda e identificó una forma de manipular a las masas ( teoría de “la aguja hipodérmica o bala mágica”), teoría plasmada en su libro “Técnicas de propaganda en la guerra mundial" (1.927) y basada en “inyectar en la población una idea concreta con ayuda de los medios de comunicación de masas para dirigir la opinión pública en beneficio propio y que permite conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia” (defensa de la sacrosanta seguridad de Israel). Por su parte, Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, en su libro “Cristalizando la opinión pública”, desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así, según sus palabras “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía”, por lo que la propaganda del Gobierno de Netanyahu será dirigida no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustentan, sirviéndose de la dictadura invisible del temor al Tercer Holocausto, proceda de Hamás, de Hezbolá o de Irán. Además, según el “Informe anual de los abusos contra los Derechos Humanos” realizado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, con el Gobierno de Netanyahu se habría iniciado una peligrosa vulneración de los DD.HH. por parte del Tzáhal o Ejército israelí  “fruto del uso excesivo de la fuerza contra los palestinos en los territorios ocupados. Así, 149 palestinos habrían muerto a manos de las fuerzas israelíes en el 2015 de los cuales sólo 77 de los fallecidos fueron muertos en ataques lanzados y el resto habría sido injustamente asesinados en manifestaciones o por daños colaterales durante las operaciones de rutina” al tiempo que critica “la política de detención arbitraria, la tortura y el abuso asociado a menudo con la impunidad para los militares israelíes”. Dicho extremo estaría refrendado por las declaraciones del subcomandante de las Fuerzas Armadas israelíes, Yair Golan , quien en un discurso pronunciado el Día del Recuerdo del Holocausto afirmó que “hay vestigios de las espeluznantes tendencias de la Alemania nazi en el Israel actual” y que “no todo lo que hacemos es correcto”, haciendo referencia al incidente ocurrido en Hebrón en el que un soldado israelí remató a un palestino herido y tumbado en el suelo, siendo posteriormente condenado a 18 meses de prisión y provocando de paso un intenso debate en la sociedad israelí que sería el reflejo nítido de su división asimétrica. ¿Es Jerusalén capital única e indivisible de Israel? Según el censo elaborado por el Ministerio de Interior israelí, cuando se suscribieron los Acuerdos de Oslo (1.993), unos 250.000 colonos poblaban los territorios ocupados mientras que en la actualidad serían más de 700.000 colonos que extenderían sus tentáculos por Cisjordania (140 asentamientos entre los que descollarían Hebrón y en especial el valle del Jordán que domina la mitad fértil de río y sería una verdadera avanzadilla para controlar la frontera de Jordania) además de Jerusalén Este y los Altos del Golán, aunado con la prevista culminación del Muro de Cisjordania que incluiría aproximadamente el 10% del territorio de Cisjordania, incluida Jerusalén Este donde unas 60.000 casas palestinas podrían ser demolidas al carecer de permisos oficiales. Así, antes de las recientes elecciones, Netanyahu reafirmó “el derecho del pueblo judío a construir en Jerusalén”, (lo que se traduciría según el canal de televisión Arutz 2 en la construcción de 1.400 nuevas viviendas en Ramat Shlomo , barrio judío de Jerusalén Este situado más allá de la llamada Línea Verde), pues según sus palabras “hasta los palestinos saben que esos lugares quedarán bajo la soberanía israelí bajo cualquier tipo de arreglo”. Así, el Gobierno de Netanyahu aspira a resucitar el endemismo del Gran Israel (Eretz Israel), ente que intentaría aunar los conceptos antitéticos del atavismo del Gran Israel (Eretz Israel) y que tendría como principal adalid a Isaac Shamir al defender que “Judea y Samaria (términos bíblicos de la actual Cisjordania) son parte integral de la tierra de Israel. No han sido capturadas ni van a ser devueltas a nadie”, doctrina en la que se basarían los postulados actuales del partido Likud liderado por Netanyahu, quien aspira a convertir a Jerusalén en la “capital indivisible del nuevo Israel” tras la invasión de su parte oriental tras la Guerra de los Seis Días (1.967), tesis reforzada por el anuncio de la Administración Trump de trasladar la Embajada Estadounidense a Jerusalén, lo que conllevará una nueva intifada palestina y el repudio de la comunidad internacional. ¿Hacia un régimen teocrático-militar en Israel? Desde que en 1967 el Partido Laborista impulsó los asentamientos, el Estado israelí se habría gastado la friolera cifra de 7.500 millones € y según denuncia Maayan Geva, de B´Tselem, (Centro israelí de información sobre derechos humanos en los Territorios Ocupados) “dicha política ha consumido el presupuesto para educación, bienestar social e investigación no armamentística” y ha ayudado “a aumentar la pobreza, con casi un millón de personas por debajo del umbral mínimo, entre ellas, el 30% de la población infantil” por lo que no es de extrañar que con el azote de la crisis , desde 2007 se haya registrado un crecimiento anual de su población de entre el 5 y el 10%, (dos veces más rápido que en el conjunto nacional). Dado que el 75% de los colonos son ultra ortodoxos (más de 500.000), en los últimos años se habría desarrollado en los territorios ocupados de Palestina una peligrosa simbiosis entre los líderes políticos de los colonos y los rabinos que han predicado durante décadas su oposición a cualquier compromiso territorial con los palestinos y han tratado de dar una justificación religiosa a la ilegal ocupación israelí de los territorios palestinos. Así, rabinos extremistas israelíes entrenarían a los colonos en escuelas ubicadas en los asentamientos construidos ilegalmente en Cisjordania y la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) para que cometan actos terroristas contra los palestinos de la ocupada Cisjordania (Ataques de Odio y Venganza), según ha informado los servicios de seguridad general de Inteligencia judío (Shabak) en un informe publicado en la página Web ‘Israelí Central Issues’. En consecuencia, podríamos asistir a la agudización de la fractura civil de la sociedad israelí en los próximos años, preludio de una posterior deriva totalitaria de la actual democracia israelí que tendrá su culminación con la instauración en el Estado israelí de un régimen teocrático-militar lo que conllevará que amplios sectores de la juventud laica y urbana israelí deban optar por engrosar la lista de colonos teledirigidos por los haredim o emigrar a Occidente para escapar de la distopía teocrática-militar israelí de la próxima década. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Germán Gorraiz López)



  • La Sra. Rovira contó la verdad, aunque no la verdad completa
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    13/12/2017
    Marta Rovira, la secretaria general de ERC no mintió, aunque pudo estar desafortunada en la elección de las palabras empleadas - La expresión “con muertos en la calle” pudo levantar ampollas en algunas conciencias - , en sus declaraciones del pasado 17 de Noviembre a la emisora Rac-1 en las que explicitó con bastante detalle que el Ejecutivo del señor Rajoy les había hecho llegar a los máximos dirigentes catalanes amenazas en el sentido de que no dudaría en utilizar al Ejército, llegando si era necesario a “la violencia extrema”, si estos no rebajaban rápida y oportunamente el nivel de enfrentamiento con el Gobierno de la nación. La dirigente republicana catalana contó, como digo, la verdad, nada más que la verdad, pero no exactamente “toda la verdad”, que ella sin duda desconocía en aquellos momentos y que era (y es), obviamente, mucho más amplia y compleja que lo  desvelado a la emisora catalana,  ya que esas hipotéticas advertencias del Gobierno (sugerencias, amenazas o como queramos llamarlas) en realidad formaban parte de todo un operativo secreto a disposición del Gobierno de la nación, a poner en marcha bastante antes del 1-O, y que estaba previsto pudiera alcanzar su máxima virulencia no necesariamente tras una declaración de independencia (que en el caso de producirse finalmente el Gobierno de Madrid pensaba poder neutralizar con el ya famoso artículo 155 de la Constitución) sino tras el previsible intento posterior de los líderes secesionistas catalanes de hacerla cumplir de verdad, de hacerla efectiva a nivel nacional e internacional, con movilizaciones masivas en la calle y ocupación de puntos sensibles de toda Cataluña a cargo de efectivos de los mossos  o piquetes operativos de la CUP. Han pasado ya algunas semanas desde las “escandalosas” declaraciones públicas de la señora Rovira y en estos momentos, iniciada ya la campaña para las próximas elecciones del 21-D, este investigador está en condiciones de afirmar que las susodichas amenazas del Ejecutivo del señor Rajoy a la cúpula separatista catalana, sacadas a la luz pública por la secretaria general de ERC, nunca constituyeron en sí mismas una burda patraña y mucho menos un delirio  personal como inmediatamente fueron calificadas por el aparato político y mediático de La Moncloa sino que existir, existieron, y, además, se planificaron con todo detalle en ámbitos de la vicepresidencia del Gobierno con la oportuna ayuda y asesoramiento de especialistas en guerra psicológica (todo lo que ha ocurrido en los últimos meses entre Barcelona y Madrid en este rocambolesco asunto de la DUI hay que enmarcarlo en una peculiar guerra sin frentes o guerra psicológica) que planificaron y coordinaron un operativo secreto para “hundir la moral de los políticos catalanes” tanto del Govern como del Parlament y así evitar, en primer lugar, la celebración del referéndum del 1-O y, si este lograba salir adelante, que se pusiera en marcha de forma totalmente efectiva y operativa la famosa DUI. Esta campaña secreta del Gobierno, confeccionada con arreglo a la doctrina muy especial de la guerra psicológica (en España no existen muchos profesionales cualificados en esta novedosa disciplina en principio castrense pero que en las últimas décadas, tras la II GM, se desplazó con fuerza al campo civil), contemplaba los consabidos frentes en los que este tipo de confrontaciones (muchas veces más virtuales que reales) suelen instrumentalizar sus acciones: el político, el económico, el social y el mediático y alcanzaba dos niveles de operatividad diferenciados: uno de “baja intensidad” durante el mes de Septiembre de 2017 (hasta el 1º de Octubre fecha del anunciado referéndum) y otro de mucha “más alta dedicación y esfuerzo operativo” para el caso (que nunca se creyó del todo el Ejecutivo del señor Rajoy) de que la controvertida consulta del 1-O se celebrara por fin y hubiera que neutralizar ipso facto y “a cualquier precio” sus inasumibles consecuencias. Veamos, pues, amigos, con los datos que yo mismo he podido conseguir, las líneas maestras de esta peculiar campaña psicológica contra el independentismo catalán que de momento, solo por el momento pues el nudo gordiano catalán sigue intacto, parece haber conseguido todos los fines para los que fue diseñado: En la primera fase de operatividad previa al 1-O se desarrollaron efectivamente acciones puntuales de intimidación (“vectores de incidencia variable”, según el argot de los psicólogos de guerra) a cargo de medios informativos afines al Gobierno. Veamos algunas: El Ejército español envía convoyes a acuartelamientos de Cataluña, concretamente a su base de San Clemente de Sasebas, para reforzar su despliegue en la región ante el agravamiento de la crisis catalana. Información falsa,  pero apoyada, como es de rigor, en un hecho alternativo real: el desplazamiento de una columna con material de campamento a la citada base de San Clemente procedente de la Agrupación Logística 41 de Zaragoza para adecuar sus instalaciones ante la llegada a la misma de contingentes de policía nacional y Guardia Civil. Los periodistas de investigación de determinado medio digital muy afín al Gobierno “descubren” un convoy militar con decenas de Carros de Combate sobre plataformas de transporte logístico a su paso por la población de Alcalá de Henares y en marcha hacia Zaragoza y posiblemente Barcelona. Se distribuyen fotografías de esas plataformas de transporte cargadas con blindados Leopard. Información falsa, desde luego, pero acorde con la operación de intimidación que comentamos. Las fotos eran viejas y se referían a una unidad de Carros de Combate que en tiempos pretéritos viajó al campo de maniobras de San Gregorio, en la capital maña, para realizar sus rutinarios ejercicios de combate. La Inefable ministra de Defensa, señora Cospedal sale con cara de pocos amigos a los medios y suelta su enigmática amenaza: “las Fuerzas Armadas saben muy bien cuáles son sus misiones en defensa de la integridad de España” El Gobierno, a través de su beligerante Ministerio del Interior, monta una ridícula y muy mal planificada operación de traslado a Cataluña de miles de policías y guardias civiles a estacionar en barcos atracados en los puertos, hoteles de verano y cuarteles del Ejército. Con una clara y única misión plausible: Intimidar a los dirigentes políticos y sociales catalanes y a la población civil en su conjunto. Un movimiento logístico de los CFSE que nunca debió existir, que dejó desprotegido al país entero y que, ante el peor de los escenarios posibles, nunca debió pasar de 500 antidisturbios de refuerzo. Al margen de estas acciones operativas más o menos planificadas y sin duda mal ejecutadas, la señora vicepresidenta del Gobierno, comandante en jefe del Proceso psicológico de neutralización del otro Proceso enemigo, “el Proces catalán”, ficha a determinados “mediadores” políticos y sociales de toda España para que un día sí, y otro también, antes del 1-O,  castiguen los tímpanos de los “jefes de la subversión catalana” con el mantra de lo bueno que sería que el famoso referéndum no se celebrase y las malas, muy malas, consecuencias que conllevaría su celebración. Podría seguir, amigos, pero creo que es suficiente por el momento para que todos nos vayamos dando cuenta de que el Gobierno del señor Rajoy, en este desagradable asunto de la posible intervención castrense, no ha dejado un solo instante de hacerse el tonto y de denominar como “burda patraña” y “delirio” lo que en realidad fue intimidación y amenazas en el marco de una mala planificación y una peor ejecución en un operativo pedestre de “guerra psicológica”, Pero voy a seguir un poco más, si me lo permiten, ahondando en la segunda fase de ese plan, el que puso en marcha la señora vicepresidenta después de su pérdida de papeles personal del 1-O ordenando la entrada en acción de los CFSE en los centros de votación cuando tuvo constancia del éxito de la apuesta soberanista en el tira y afloja de las urnas y las papeletas. Y que hizo que todo el Gobierno de la nación, absolutamente todo, entrara en pánico institucional después de que las televisiones de medio mundo recogieran en sus telediarios semejante efeméride patria. Lo peor es que la vieron miles de millones de ciudadanos en todo el planeta con la amarga consecuencia de conocer en tiempo real como las gasta este país y que clase de democracia franquista padecemos todavía a día de hoy. Pues una vez consumado el referéndum del 1º de Octubre (ilegal, inconstitucional, maligno, despreciable… como el caciquil gobierno de este país quiera, pero absolutamente democrático en una Europa del siglo XXI),   a las pocas horas de concluido, las amenazas, las advertencias, “el cuidadito que te doy con todas mis fuerzas si no te bajas los pantalones” a cargo de políticos de diferentes partidos, altos cargos de la Administración y líderes sociales y con objetivos muy definidos en el Govern y en el Parlament, arreciarían hasta extremos increíbles y se quitarían totalmente la careta. Aunque las advertencias institucionales no amainan: - La señora Cospedal sale de nuevo a los medios con esta nueva canción amenazante: “El Ejército español está preparado para defender la integridad de España”. Le acompaña en tamaña declaración institucional su segundo en el ministerio y jefe operativo de las FAS, el JEMAD (Jefe del Estado Mayor de la Defensa) quien suelta lo siguiente, con toda probabilidad a instancias de su superiora: “Las FAS están listas para defender la nación” -El 12 de Octubre, día de la Fiesta Nacional, y en los corrillos de rigor con los medios informativos, nueva andanada de la ministra de la guerra (psicológica): “Creo que no hará falta que el Ejército tenga que intervenir en defensa de la integridad de España” ¡Toma ya! Y al caciquil jefe del Gobierno español, el señor Rajoy, no le tiembla la voz al tachar de “burda patraña” y “delirio” las palabras de la secretaria general de ERC, señora Rovira ¿Pero que serán amenazas para este registrador de la propiedad venido a más, a mucho más, que todavía sufrimos los recortados ciudadanos de este país? ¿Pero es que este hombre no sabe cómo actúan las Fuerzas Armadas en cuanto se las da una misión en guerra o en una situación de emergencia extrema, si dejamos de lado, obviamente, la Brigada de bomberos castrenses que tuvo la ocurrencia de organizar en su día el señor Zapatero y que todavía andan por ahí con la manga en lugar de con el fusil de asalto?  Pues sí, hombre sí, dejando desgraciadamente muertos por el terreno, con multitud de daños directos sobre el enemigo (vidas humanas y material de guerra) o colaterales (vidas humanas de civiles y haciendas y bienes materiales) Usted amenazó todo lo que quiso y más, señor Rajoy. Y su vicepresidenta, a quien usted le ha dado misiones que no sabe cumplir, también. De momento les ha salido bien la jugada, porque el miedo es libre y sus oponentes no estaban dispuestos a luchar y morir (como reza el eslogan de la fiel infantería) por sus ideales. Pero no vaya de prepotente por ahí diciendo que se va a volver a presentar a las elecciones porque es “un nene bueno que no ha hecho nada malo” ni se confíe demasiado porque la guerra del NE que usted ha impulsado durante años por intereses electoralistas no ha terminado y usted, a día de hoy, está ya bastante acabado política y personalmente. Sea usted inteligente alguna vez, señor Rajoy, y váyase a su casa a descansar. Déjenos a los españoles (ya somos mayorcitos) solucionar nuestros problemas. Seguro que lo hacemos mejor que con usted al frente del Gobierno. Y no amenace nunca más con sacar sus poderes (los castrenses) a pasear. Ni sabe, ni debe, ni puede usarlos. (Fuente: Canarias Semanal / Autor: Coronel Amadeo Martínez Inglés)



  • Poslógica
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    10/12/2017
    Dicen los payasos del circo político (tan necesarios como los malabaristas y los domadores para que siga el espectáculo) que los independentistas han despertado al fantasma del fascismo (*) (¿del mismo modo que las minifalderas despiertan a los violadores?). En mi caso concreto, los payasos, los fantasmas y los medios de comunicación a su servicio (que son casi todos) han despertado al matemático que hay en mí. Porque en nuestro circo político, que está involucionando rápidamente hacia sus orígenes (el despiadado circo romano), más aún que la justicia, se está pisoteando la lógica elemental. Más fuerte que la indignación (y ya es decir) es la mezcla de perplejidad y vergüenza ajena ante las idioteces que dicen sin inmutarse algunos letrados, muchos políticos y la mayoría de los opinadores profesionales. Y más fuerte que la perplejidad y la vergüenza, el desasosiego que invade al matemático que todos llevamos dentro al ver hechas trizas las más elementales leyes de la lógica, previas a las de cualquier código y base necesaria de cualquier argumentación jurídica, o de cualquier otro tipo. Ni posverdad ni posmentira, sino algo aún peor: estamos en la era de la poslógica. Se puede decir cualquier cosa, hacer cualquier afirmación sin que haya relación alguna entre antecedente y consecuente, sin que las conclusiones tengan nada que ver con las premisas. Se puede decir impunemente que una persona encarcelada por sus actividades políticas no es un preso político. Se puede decir impunemente que un Estado en el que la tortura es una práctica sistemática y la brutalidad policial tiene premio, es una democracia. Se puede decir impunemente que un Gobierno de ladrones, embusteros e incapaces es el defensor de la ley y el orden. Se puede decir impunemente que una pandilla de pederastas, homófobos y misóginos bien cebados son los vicarios de Cristo. Se puede decir impunemente que los jueces que encarcelan por violentos a los pacifistas y absuelven a los matones de la extrema derecha son los garantes del Estado de derecho… Y además, la poslógica se funde y confunde con la prelógica -el pensamiento mágico- en su uso recurrente de la tautología. España es una democracia (e incluso “una democracia madura” y “una de las más avanzadas del mundo”) y en las democracias no hay presos políticos; por lo tanto, en España no hay presos políticos. España es un Estado de derecho, y en un Estados de derecho los poderes ejecutivo, legislativo y judicial son independientes; por lo tanto, la justicia actúa con total independencia del poder político. El presidente de un Gobierno democrático no puede ser un vulgar chorizo; por lo tanto, M. Rajoy no es Mariano Rajoy… No solo tenemos que luchar en defensa de la verdad y de la justicia, sino también, y ante todo, en defensa de la razón, de la mera lógica elemental, de la aritmética de las cosas, que, como ya comprendió Pitágoras, es también la aritmética de los números. Porque si nos olvidamos de que dos y dos son cuatro, abrimos la puerta a cualquier absurdidad. Si dos y dos son cinco, yo soy Rajoy. Efectivamente, si 2 + 2 = 5, 2 + 2 = 2 + 3, luego 2 = 3, luego 1 + 1 = 1 + 2, luego 1 = 2. Rajoy y yo somos dos, pero como 1 = 2, Rajoy y yo somos uno, luego yo soy Rajoy. Cosa que debería aprovechar para dimitir inmediatamente. O para tirarme por la ventana, como el cura de El exorcista. (*) Nota de La Otra Andalucía: El autor hace referencia a unas palabras pronunciadas por Pablo Iglesias durante la presentación del programa electoral de Catalunya En Comú-Podem para las elecciones catalanas del 21D, cuando afirmó que los partidos independentistas habían fracasado "al prometer algo que ellos sabían perfectamente que era mentira" y que "quizás sin quererlo han contribuido a despertar el fantasma del fascismo". (Fuente: Insurgente / Autor: Carlo Frabetti )



  • ¿El neoliberalismo funciona?
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    09/12/2017
    Noah Smith es un blogger habitual de economía de la principal corriente keynesiana y escribe regularmente para Bloomberg. Hace poco, titulaba un artículo “Los mercados libres han mejorado más vidas que cualquier otra cosa antes”. Y defendía el argumento bastante habitual de que el capitalismo ha sido en realidad un gran éxito a la hora de mejorar la vida de miles de millones de personas en comparación con cualquier modo de producción y de organización social anterior y que, hasta donde alcanza a ver, seguirá siendo el 'mercado líder' para los humanos seres. Smith está dispuesto a refutar la 'economía mixta', las ideas anti libre comercio que se han colado en la economía dominante desde la Gran Recesión, a saber, que el 'neoliberalismo' y el libre mercado son malos para los niveles de vida de la gente. En su lugar, sería necesario una pequeña dosis de proteccionismo comercial (Rodrik) e intervención estatal y regulación (Kwak) para ayuda a que el capitalismo funcione mejor. Pero no, dice Smith. El neoliberalismo funciona mejor. ¡Y cita el fenómeno del crecimiento de China como su principal ejemplo! En China, “el cambio de una economía dirigida y controlada rígidamente a una que combina enfoques estatales y de mercado - y la liberalización del comercio – ha sido, sin duda, una reforma neoliberal. A pesar de que las reformas de Deng se realizaron principalmente en una red ad-hoc, aplicando el sentido común, invitaron al famoso economista neoliberal Milton Friedman para que les aconsejase“. A continuación, incluye a la India en su argumentación:  “Una década después de que China iniciase su experimento, la India hizo lo mismo. En 1991, después de una fuerte recesión, el primer ministro Narasimha Rao y el ministro de Finanzas Manmohan Singh desguazaron un engorroso sistema de concesión de licencias comerciales, desmontaron obstáculos a la inversión extranjera, terminaron con muchos monopolios autorizados por el Estado, bajaron los aranceles e hicieron un montón de otras cosas neoliberales”. ¿Será posible? ¿La economía de China un ejemplo del éxito de la política económica neoliberal? En varias notas he defendido que China no es una economía de libre mercado se miren como se miren los datos y puede incluso no ser descrita como capitalista. Es dirigida por el Estado, que controla la inversión y la producción estatal, siendo prioritario el crecimiento a los beneficios. De hecho, los datos del FMI sobre el tamaño de la inversión y de la propiedad pública sitúan a China en una liga diferente en comparación con cualquier otra economía en el mundo. En cuanto a la India, el sector estatal también sigue siendo significativo, algo que molesta continuamente al Banco Mundial y a los economistas neoliberales. Las medidas políticas de la década de 1990 no se pueden utilizar como explicación del crecimiento económico de la India. Durante la década de 1990, el crecimiento de la productividad en todas las principales 'economías emergentes' remontó - pero para caer de nuevo después de la Gran Recesión. La globalización y el capital extranjero fueron los impulsores en todas partes. De todos modos, no es realmente cierto que la política del gobierno de la India sea 'neoliberal' - por el contrario.  En comparación, el giro brutal al capitalismo neoliberal de los gobiernos post-soviéticos de Rusia y sus oligarcas fue un desastre total (Smith lo llama un ¡'éxito mixto'!). El crecimiento, el nivel de vida y la esperanza de vida se derrumbaron. De hecho, la conclusión que puede deducir no es que las 'reformas neoliberales' han impulsado el relativo éxito económico de China e India en los últimos 30 años, sino su resistencia a tales políticas. El otro argumento principal defendido por Smith sobre el éxito del capitalismo es la supuesta disminución de la pobreza en el mundo desde que Marx escribió El Capital hace 150 años.  “Toda la evidencia anterior sugiere que la población que vive en condiciones de pobreza extrema se ha reducido muy considerablemente en los últimos 200 años en todo el mundo. Como hemos señalado, en total, la población mundial en pobreza extrema pasó de un 80% en 1820 a un 10% según las últimas estimaciones“. Marx fue el primero en observar el tremendo impulso a la producción que el modo de producción capitalista suponía en comparación con los modos anteriores. Pero como he mostrado en artículos anteriores, hay otra cara de los primeros años del capitalismo: la pauperización de la clase obrera. Y esa es una realidad muy distinta de la de Smith. En 2013, el Banco Mundial publicó un informe según el cual había 1.2 billones de personas que vivían con menos de $ 1,25 al día, un tercio de los cuales eran niños. El Banco Mundial elevó su línea oficial de pobreza a $ 1.90 días y Smith se refiere a las fuentes en base a este umbral. Esto simplemente ajusta el antiguo umbral de $ 1.25 a los cambios en el poder adquisitivo del dólar estadounidense. Pero significaba que la pobreza mundial se redujo en 100 millones de personas de golpe y porrazo. Y, como señala Jason Hickel, el umbral de $ 1.90 es ridículamente bajo. Un umbral mínimo sería $ 5 al día que es el que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos calcula como el mínimo  necesario para comprar alimentos suficientes. Y eso sin tener en cuenta otros requisitos para la supervivencia, como refugio y ropa. Hickel muestra que en la India, los niños que viven con $ 1.90 al día todavía tienen un 60% de posibilidades de estar desnutridos. En Níger, los niños que viven con $ 1.90 tienen una tasa de mortalidad tres veces superior a la media mundial. En un artículo de 2006, Peter Edward, de la Universidad de Newcastle, utiliza un “umbral de pobreza ética” que calcula que, con el fin de lograr una esperanza de vida humana de poco más de 70 años, la gente necesita más o menos 2.7 a 3.9 veces el umbral de la pobreza existente. En el pasado, era de $ 5 por día. Con los nuevos cálculos del Banco Mundial, es alrededor de $ 7,40 al día. Según el cual, alrededor de 4,200 millones de personas viven por debajo de ese nivel actualmente: 1.000 millones más en los últimos 35 años. Algunos argumentan que la razón por la  que hay más gente en la pobreza se debe a que hay más genteLa población mundial se ha incrementado en los últimos 25 años. Es necesario mirar a la proporción de la población mundial en la pobreza y, en un punto de corte de $ 1,90, la proporción bajo ese umbral se ha reducido del 35% al 11% entre 1990 y 2013. Por lo tanto, Smith estaría en lo cierto, después de todo. Pero esto es falso, por usar una palabra suave. El número absoluto de personas en la pobreza, incluso en el umbral ridículamente bajo de $ 1,25 al día, también ha aumentado, aunque no tanto como la población total en los últimos 25 años. Y aun así, toda este optimismo técnico se basa realmente en la espectacular mejora de los ingresos medios en China (y en menor medida en la India). Smith dice que “la reducción de la pobreza en el mundo ha sido sustancial, incluso cuando no tomamos en cuenta la reducción de la pobreza en China. En 1981, casi un tercio (29%) de la población mundial no china vivía en la pobreza extrema. En 2013, este porcentaje había caído al 12% “. Sin embargo Peter Edward encontró que había 1.139 millones de personas que recibían menos de $ 1 al día en 1993 y esta cifra se redujo a 1.093millones en 2001, una reducción de 85 millones. Pero la reducción en China durante ese período fue de 108 millones (sin cambio en la India), por lo que  toda  la reducción en las cifras de pobreza se debió a China. Si se excluye a China, la pobreza total se mantuvo sin cambios en la mayoría de las regiones, y se ha incrementado significativamente en el África subsahariana. Según el Banco Mundial, en 2010, la persona pobre “promedio” en un país de bajos ingresos vivia con 78 centavos por día en 2010, en comparación con 74 centavos al día en 1981, un cambio muy pequeño. Sin embargo, esta mejora tuvo lugar básicamente en China e India. En la India, el ingreso promedio de los pobres se elevó a 96 centavos en 2010, en comparación con 84 centavos en 1981, mientras que los ingresos medios de los pobres de China crecieron a 95 centavos de dólar, en comparación con 67 centavos. Por otra parte, los niveles de pobreza no debe ser confundida con  la desigualdad de los ingresos o de la riqueza. Las pruebas del  aumento de la desigualdad de la riqueza a nivel mundial son innegables. El último informe anual de Credit Suisse sobre la riqueza per capita mundial encontró que 1% de los titulares de la riqueza per capita en todo el mundo tienen ahora más del 50% de la riqueza del mundo - frente al 45% hace diez años. En realidad, la mayoría de las personas en las principales economías capitalistas avanzadas están en el 10% de los poseedores de riqueza debido a que ¡mil millones de personas carecen de toda riqueza! Credit Suisse encontró que la riqueza global creció un 6,4% en el último año - el incremento más rápido desde 2012 - gracias a la subida de los mercados bursátiles y del precio de la vivienda. Pero el crecimiento más débil fue en África, la región más pobre, donde la riqueza de los hogares aumentó sólo un 0,9%. Teniendo en cuenta los cambios de población, la riqueza por adulto cayó un 1,9% en África. El crecimiento más rápido fue en América del Norte, donde aumentó un 8,8% por adulto. Y según las tendencias actuales, la desigualdad va a seguir aumentando. Las perspectivas para el segmento millonario es mucho mejor que la de la parte inferior de la pirámide de la riqueza (menos de $10.000). El primero aumentará en un 22%, pasando de los 36 millones de millonarios actuales a 44 millones en 2022, mientras que se espera que el grupo que ocupa el nivel más bajo de la pirámide se reduzca solo un 4%. Las tres personas más ricas de los EE.UU. - Bill Gates, Jeff Bezos y Warren Buffett - poseen más riqueza que la mitad inferior de la población de Estados Unidos, 160 millones de personas. En cuanto a los ingresos, si se excluye a China, la desigualdad global, se mida como se mida, ha ido en aumento en los últimos 30 años. La  curba 'elefante' de la desigualdad global elaborada por Branco Milanovic encontró que unos 60 millones de personas que constituyen la parte superior del 1% mundial de perceptores de ingresos los han visto aumentar en un 60% desde 1988. Cerca de la mitad son el 12% más rico de los estadounidenses. El resto de la parte superior del 1% está constituido por un 3-6% de la parte superior de británicos, japoneses, franceses y alemanes, y el 1% superior de otros países, entre ellos Rusia, Brasil y Sudáfrica. Estas personas forman la clase capitalista mundial - los propietarios y controladores del sistema capitalista y los estrategas y responsables de las políticas del imperialismo. Pero Milanovic también encontró que los que más ingresos han ganado en los últimos 20 años son 'la clase media global'. Estas personas no son capitalistas. Se trata principalmente de personas en la India y China, anteriormente campesinos o trabajadores rurales, que han emigrado a las ciudades para trabajar en las fábricas y plantas de montaje de la globalización: sus ingresos reales han saltado desde una base muy baja, a pesar de que sus condiciones y derechos no han mejorado. Los grandes perdedores son los más pobres (principalmente los agricultores rurales de África) que no han ganado nada en 20 años. La evidencia empírica apoya la visión de Marx de que, bajo el capitalismo, la pobreza (según se define) y la desigualdad del ingreso y la riqueza en realidad no han mejorado bajo el capitalismo, neoliberal o de cualquier otro tipo. Cualquier mejora en los niveles de pobreza a nivel mundial, se midan como se midan, se explica principalmente por la economía dirigida en China por el Estado y todas las mejoras en la calidad y esperanza media de vida provienen de la aplicación de la ciencia y el conocimiento a través del gasto público en educación, en el tratamiento de aguas residuales, acceso a agua potable, prevención y tratamiento de enfermedades, creación de hospitales y un mejor desarrollo de los niños. Estas son cosas que no vienen del capitalismo, sino del bien común. Así que la predicción de Marx hace 150 años de que el capitalismo conduciría a una mayor concentración y centralización de la riqueza, en particular de los medios de producción y de las finanzas, ha tenido lugar. Contrariamente al optimismo y la apología del capitalismo de economistas como Smith, la pobreza sigue siendo la norma para millones de personas en todo el mundo, con pocos signos de mejora, mientras que aumenta la desigualdad en las principales economías capitalistas a medida que el capital se acumula y se concentra en grupos cada vez más pequeños. Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/el-neoliberalismo-funciona



  • El pueblo hondureño desafía en las calles a JOH y al Imperio
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    06/12/2017
    Desde aquel nefasto día de junio de 2009 en que el ejército y la policía hondureña, cumpliendo órdenes de Washington, capturaron al presidente Mel Zelaya y se hicieron con el gobierno, la democracia dejó de existir en todos sus aspectos. Uno tras otro, los presidentes que sucedieron a Zelaya (Micheletti, Lobo y el actual Hernández) pueden considerarse como legítimos herederos de esa acción violenta e ilegal contra un gobierno al que el pueblo había votado. Por eso es que no puede extrañar lo que sucede por estas horas en que a través de un golpe electoral se pretende imponer la reelección del actual mandatario Juan Orlando Hernández, al que la gran mayoría de los hondureños y hondureñas nombran despectivamente como JOH. Honduras no es un país más de Centroamérica, siempre, desde las aciagas épocas de la United Fruit Company hasta aquellos años de las bases paramilitares de la “contra” nicaragüense, el territorio siempre sirvió de sostén de las violentas políticas militaristas de Estados Unidos en la región. Palmerola y Mosquitia son nombres que significan mucho dentro de esa escena ya que en esos enclaves de la geografía hondureña se asientas dos poderosas bases militares norteamericanas, desde las que se sostiene la injerencia de ese país no solo en la política local sino que tiene influencia en todo el territorio centroamericano. La otra pata de la agresión es la propia embajada USA, que por estas horas es un hervidero de consultas entre dirigentes oficialistas y los jefes locales de la CIA. Avalando esa historia de intromisiones, el gobierno actual vuelve a mostrar su cara más impune pero también la más violenta. Todo vale para defender una reelección que es repudiada por las grandes mayorías. Fueron muchos los que en plena campaña electoral del candidato Salvador Nasralla, de la Alianza de Oposición contra la Dictadura (nunca mejor el nombre elegido) comenzaron a vislumbrar que la tarea en la que estaban empeñados iba a ser más que difícil. Los futuros comicios olían a fraude por donde se los mirara, ya que el aparato oficialista no solo contaba con recursos económicos suficientes para imponer sus consignas mentirosas sino que muchos de los referentes de la oposición eran criminalizados, perseguidos y amenazados. Apoyado por el Partido Libre, al que seguramente no le alcanzaban los votos para ir en solitario, el periodista Nasralla debió radicalizar su discurso y ponerse a tono con la empresa en la que se había embarcado. Desde afuera de la coalición opositora, la sabiduría de los hombres y mujeres del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas (COPINH), la combativa organización a la que pertenecía Berta Cáceres hasta que fuera asesinada, denunciaba que acudir a las urnas en esas circunstancias no aseguraba nada bueno para los sectores populares. Y finalmente la advertencia se cumplió a rajatabla. Nasralla gana la elección indiscutiblemente, pero el régimen manipula soezmente al Tribunal Supremo Electoral para que el recuento de votos prácticamente se paralice y una semana después de los comicios, utilizan la falta de resultados definitivos para vocear “la victoria” del actual presidente. De esta manera consolidan el fraude a la luz del día y ante una buena cantidad de observadores internacionales, algunos de ellos cómplices del robo, como son los de la OEA encabezados por el derechista y golpista boliviano Jorge “Tuto” Quiroga, y otros, un poco más “profesionales” en la tarea para la que habían sido convocados, atinan a protestar pero son arrollados por la ola mediática hegemónica y el silencio concesivo de los gobiernos de la región. En esas circunstancias al pueblo hondureño, la verdadera víctima de estos reiterados atropellos, no le queda otra que insurreccionarse frente a un poder criminal, no solo por los muertos que ya suma a su cuenta en estas últimas horas, sino por las decenas de asesinados y asesinadas bajo el mandato de JOH, en que dirigentes sociales, estudiantes, campesinos, periodistas cayeron todos ellos bajo las balas asesinas de cuerpos policiales militarizados como los que en la noche del viernes ejecutaron a la joven Kimberly Dayana Fonseca, mientras repudiaba el fraude con sus vecinos. No se trata de un pueblo más cuando se habla del hondureño, es el mismo que durante casi un año -desde el derrocamiento de Zelaya- no dejó de movilizarse un solo día, bloqueando carreteras y generando protestas gigantescas que asombraron al mundo, un pueblo que supo unirse en un Frente de Resistencia y que solo comenzó a perder fuerza cuando apareció en el horizonte la tentación del camino electoral. Ahora volvió a insistir en esa trayectoria y otra vez, el imperio -el auténtico gestor de lo que piensa y hace su títere JOH- demostró que ni siquiera está dispuesto a dejar pasar una instancia moderada de oposición, que Honduras es su colonia y que si tiene que volver a masacrar como en tiempos de la United Fruit no dudará en hacerlo. Por eso es que quienes hoy están peleando en las calles contra la prepotencia policial-militar -todo ellos, el Partido Libre, los seguidores de Nasralla, el COPINH y hasta el Partido Liberal de Luis Zelaya- saben que ya no tienen nada que perder y que se juegan otra vez la vida en la pulseada. Pero además, están mostrando al continente que no es hora de retrocesos ni titubeos frente a una embestida derechista recolonizadora que golpea a cada puerta. Estados Unidos, su Comando Sur, sus multinacionales y sus avanzadas paramilitares “disciplinadoras” vienen por todo. Tratan de imponer una matriz que busca hondureñizar al continente, como bien sostuviera en las últimas horas un referente de Derechos Humanos de ese país. Que lo logren o no, dependerá de la resistencia que encuentren en el camino. El pueblo hondureño marca, en ese sentido, un ejemplo de lo que hay que hacer. Las calles son su mejor escenario para que el fraude no pase desapercibido, para visibilizar a nivel internacional de qué se trata la “democracia” de JOH y su mafia, y también para replantearse a la luz de lo sucedido el domingo de comicios, qué tipo de proyecto de poder hacen falta para que la Patria de Morazán renazca entre sus propias manos. Como en 2009, en los barrios y en las carreteras bloqueadas por miles de manifestantes se vuelve a escuchar aquella consigna que se hizo himno: “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo”, seguido de otra más actual: “Fuera JOH, fuera JOH”. ¿Qué esperamos para hacer sentir el calor de la solidaridad pueblo a pueblo antes de que se demasiado tarde? (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Carlos Aznáres)



  • 2017: Pensando en el después del 4 de Diciembre
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    06/12/2017
    Este año el 4 de Diciembre, Día Nacional de Andalucía, tiene una entidad especial. Primero; es el cuarenta aniversario de las grandiosas manifestaciones de 1977, del asesinato de Garcia Caparros, de las duras y masivas protestas en Málaga y en el resto de Andalucía por su muerte. Ocasión adecuada para recuperar la historia inmediata de Andalucía y hacer balance de lo acaecido desde entonces hasta la realidad de hoy. Segundo; se celebra cuando Cataluña ha tenido el reciente mérito de evidenciar cual es la naturaleza política del Estado español y de paso mostrar por la vía de la practica valiosas lecciones sobre estrategia y táctica (en lo positivo y en lo negativo). Cataluña -también- ha permitido retratar -para todo aquel que quiera verlo- a la llamada izquierda española (Podemos y PCE-IU, fundamentalmente, pero no sólo) dejándolos al aire y sin retórica, tal cual son. Este 4D se conmemora -además- pocos días antes de unas importantes elecciones en Cataluña impuestas por el poder de España tras la proclamación de la República Catalana y la imposición de un régimen de excepción y cuando en Andalucía ya se siente el influjo del próximo ciclo electoral (autonómicas y municipales). Los actos del 4D/2017. Los hechos Esta singular coyuntura explica -de entrada- el intento del PSOE por apropiarse del 4D y españolearlo, tras haberlo ninguneado sistemática y conscientemente cuarenta años. Nunca le ha gustado al PSOE un día vinculado a una protesta en la calle, preconstitucional, de inocultable afirmación de identidad andaluza y además indisolublemente ligada en la memoria a un ejercicio de brutalidad represiva española. El 2 de diciembre proyecta un acto en Torremolinos mientras Canal Sur le calienta el ambiente. Su discurso es conocido: transformar el 4D en una fecha por la uniformidad española, utilizando a Andalucía como plataforma para defender a España. De otra parte, el 3 de Diciembre fuerzas de la izquierda soberanista e independentista (Nación Andaluza, Sindicato Unitario, varios Centros Andaluces del Pueblo y otras organizaciones) han convocado por la tarde una concentración en Málaga bajo el lema “4D, Día Nacional de Andalucía, ¡Por una Andalucía soberana, feminista y anticapitalista!”. Aparte, ese mismo día 3 de Diciembre y también en Málaga -pero por la mañana- la Plataforma 4D realiza por su lado una manifestación bajo el lema “Andalucía: Soberanía para construir nuestro futuro”. Esta plataforma está integrada ahora básicamente por la CUT y el SAT -con destacada presencia en Podemos e IU- más Jaleo y Asamblea de Andalucía y algunos de los grupos surgidos de la implosión andalucista como “Andalucía por sí” o los que tienen como portavoz al Sr. Altamirano. De esta última convocatoria se han descolgado de hecho muy recientemente el PCE-IU y Podemos, que con el añadido de otras dos formaciones de origen en el extinto PA -Iniciativa Andalucista y Primavera Andaluza- han optado por organizar por separado en Sevilla el 2 de Diciembre un acto político por la mañana con el lema “40 años del 4D, Andalucía, mi esperanza su bandera” y un festival de música por la tarde que responde al titulo “Poderío Andaluz. Tributo a Carlos Cano” con abundantes actuaciones y significativa campaña de promoción en redes sociales, con sorteo incluido de entradas, camisetas y fin de semana en hotel. Hay que anotar que en este “descuelgue suave” -o que así se pretende vender- que altera una cohabitación que tiene larga trayectoria por detrás -el año pasado se manifestaron juntos- no ha habido la menor referencia al Manifiesto que anteriormente tanto unos como otros habían refrendado (prueba evidente del menguado valor de este tipo de textos para según quien los firma). Situado el escenario -y antes de entrar en análisis de su gestación y consecuencias- procede constatar tres consideraciones: 1ª. Seguro que en las tres convocatorias -la de las fuerzas soberanistas; la de la CUT y sus aliados y la de Podemos/IU- están presentes andaluces y andaluzas que honestamente sienten Andalucía y quieren su liberación. 2ª. Inevitablemente habrá andaluces y andaluzas de esa misma condición que no puedan o quieran asistir a ninguna de ellas y con los que habrá forzosamente que contar en el futuro para avanzar hacia una Andalucía Libre. 3º. Que siendo las tres convocatorias actos políticos que responden a trayectorias y objetivos políticos diversos, tanto su mera existencia separada como sus respectivas singularidades han de medirse y valorarse también políticamente. Los actos del 4D/2017. El análisis. Es significativo un elemento de contraste entre 1977 y 2017. En 1977 se produjo un fenómeno social inducido por el cual buena parte del pueblo andaluz fue empujado a denominar como “autonomía” un autogobierno que implicaba realmente de hecho la soberanía. Esa confusión interesada entre “autonomía” y “soberanía” tuvo entonces su papel para facilitar luego la integración y reconducción españolista del proceso andaluz: los contenidos fueron olvidados, transmutados o tergiversados y sólo quedó la envoltura autonómica bajo tutela constitucional española. Ahora por contra -en 2017- el engaño no se realiza llamando “autonomía” a lo que es realmente “soberanía” sino al contrario, vistiendo como “soberanía” lo que realmente no va más allá de la autonomía, ni en sus contenidos ni en su procedimiento de consecución. Esa pretendida “soberanía” se diluye, se nominaliza y además se presenta como accesible sin romper previamente con el marco constitucional español y sin enfrentarse a España. [Como cuando dicen que en el Parlamento andaluz -que hoy no es nada soberano- “reside la soberanía del pueblo andaluz”]. Viéndolo desde el lado positivo, este cambio es, de una parte, un tributo no reconocido al trabajo persistente de los soberanistas e independentistas andaluces que -bien desde organizaciones independientes o bien haciendo entrismo en organizaciones como IU- han laborado estas décadas para enraizar la necesidad de la soberanía para el pueblo andaluz y difundir su derecho a conquistarla. De otra, evidencia el desgaste del entramado autonómico español -tras dos Estatutos de la Dependencia, el de 1981 y el de 2007- para presentarse a estas alturas como alternativa y soporte de progreso o emancipación o instrumentos de dignidad y liberación. Desde el lado negativo muestra los limites del movimiento nacionalista andaluz, manifestando que aún no ha conseguido imponer otra de las conclusiones evidentes derivadas del proceso histórico andaluz: que el avance hacia la liberación de Andalucía es imposible bajo la tutela de organizaciones españolas y que siendo todas ellas instrumentos de dominación española, todas las declaraciones, manifiestos o propuestas que puedan firmar o decir sobre su compromiso con Andalucía y su derecho, no valen ni el coste del papel o la tinta que empleen ni aun menos el tiempo dedicado a escucharlas o leerlas. La Andalucía actual, alienada, sometida y humillada no es obra exclusiva del PSOE. El PCE-IU (al margen de lo que quieran ver o reconocer algunos de sus militantes) ha sido históricamente imprescindible para construir el engranaje que mantiene dominada a Andalucía. Lo fue en la elaboración estatutaria de 1981 y lo volvió a ser en 2007. La españolidad está en el ADN del PCE. Por lo que toca a su hijastro Podemos las reiteradisimas muestras de afirmación española de sus líderes Iglesias, Errejon, Bescansa o Monedero no dejan duda posible sobre su horizonte y condición políticas.  La necesidad de disponer de algún elemento de discurso o gesto propio no convierte a Teresa Rodriguez en algo cualitativamente distinto al núcleo duro del Podemos español. Y al negarse todos -tanto PCE-IU como Podemos- a reconocer la legitimidad de Cataluña para ejercer su soberanía nacional y defender su sometimiento a la legalidad española, todos han evidenciado que su actitud hacia Andalucía no va más allá de una pose necesaria para seguirla utilizando como mero trampolín para sus aspiraciones españolas. ¿Acaso han sido consideraciones políticas de este tenor las que han provocado la disociación entre IU/Podemos y la CUT y sus socios?. Desafortunadamente, no. No han sido expulsados de la Plataforma 4D. Se han ido solos y por su voluntad. ¿Cuáles son las posibles causas de esta decisión?. Seguramente los airados emplazamientos de algún dirigente del SAT hacia la dirección de Podemos por la -en su opinión- insuficiente implicación en la manifestación de la mañana en Málaga no sean precisamente la mejor explicación. Más bien esta habría que buscarla en un simple calculo de costes y beneficios políticos. En estos días -y en plena campaña electoral catalana- tanto PCE-IU como Podemos seguramente han valorado que era mayor el coste de aparecer tras una pancarta que dijera “soberanía” que mantener la ambigüedad y el doble discurso habitual (aunque este sólo fuera operativo para los previamente convencidos, los ingenuos o los de anchas tragaderas). Ni el PSOE ultraespañolista de Susana Diaz ni la prensa española desaprovecharían la oportunidad de usar esa “soberanía” de pega contra ambos, bien tomándosela falsamente en serio para generarles contradicciones, bien hurgando en la herida de su inconsistencia. Este año, el postureo no rentaba. Además ni a la dirección de Podemos-Andalucía ni de IU les interesaba un escenario en que la CUT pudiera reivindicar ante ellos un papel de similar peso con el que luego avalar hipotéticas negociaciones futuras cara a las futuras configuraciones electorales. Puestos así y para obtener tonalidad verdiblanca en las futuras candidaturas y además a menor coste, ya había -como se ha comprobado- aspirantes en cola para ejercer de relleno “andalucista” en cualquier marea o similar camuflaje andaluz que pretendan montar en su torno Podemos e IU. Y para todo eso, ya les vale el diseño de actos por los que finalmente han optado. El movimiento nacionalista y la coyuntura Podría pensarse que esta evolución de los acontecimientos le devolvía espacio a quienes inspiran y dirigen la Plataforma 4D; que la espantada de IU/Podemos les dejaba en buena posición para arrebatarles la bandera… Nada más lejos de la realidad. Ciertamente, hay personas y aún colectivos en la Plataforma que sinceramente valoran ante todo y quieren ver en su manifestación una posibilidad de contraponer la imagen de una Andalucía digna frente a la Andalucía esclava que encarna el PSOE. Pero la sombra de Cañamero es alargada y su condición de diputado por Jaén de Podemos imposibilita usar cualquier argumentación política solida que deslinde y diferencie nítidamente a los de la mañana de Málaga de los del acto de Sevilla. No pueden criticar a Podemos/IU por su estrategia y condición españolas cuando entre sus dirigentes reconocidos tienen diputados en  Madrid o Sevilla con un discurso y actuación política e institucional cotidianas como la de cualquier otro más de Podemos y que siguen en Podemos. O cuando aún figuran como organización integrante de IU. ¿De que sirve aparecer destacado -aunque silencioso- en un video del SAT en que se saluda a la República Catalana si luego no se hace nada desde donde se está institucionalmente para hacer palpable y real ese pronunciamiento y además se tiene buen cuidado en eludir el asunto? Yendo más al fondo. Un día de manifestación e incluso un ondear de banderas verdiblancas independentistas, no puede anular ni compensar la estrategia o la practica del resto del año. El recurso a reclamar actos de fe sólo vale para los ya convencidos de antemano pero no para quienes tienen su propio criterio y más aún si no hay atisbo de rectificación política ni de reconocimiento a quienes no se sitúan bajo su paraguas. La credibilidad y la confianza no son inagotables y se gastan al ritmo que se hacen políticas incoherentes. Aquellos que piden nuevos cheques en blanco harían bien en ponerse a pensar en cómo responder a preguntas evidentes que sobrevuelan el movimiento nacionalista andaluz desde hace tiempo. Por ejemplo ¿para que le ha servido al movimiento nacionalista andaluz que Juan Manuel Sanchez Gordillo haya sido doce años diputado por IU en el Parlamento andaluz?. ¿Para que le sirve que ahora haya diputados y diputadas en los Parlamentos andaluz y español bajo siglas españolas?. ¿Ha merecido la pena entregar el patrimonio político, social y simbólico de las marchas “Andalucía en Pie” (y con ellas de todas las luchas precedentes) a Podemos para tener un escaño en Madrid?. ¿Es positivo para el SAT que aparezca públicamente prácticamente como el frente de masas de la CUT; que desde su fundación haya reducido su pluralidad política interna de forma extremadamente significativa y que sea comúnmente aceptado que quienes no asuman esa situación lo tienen complicado para continuar teniéndolo como referencia sindical?. Y habría muchas más preguntas… Es verdad que aún con todo esto podría caber plantear intelectualmente la posibilidad de una convergencia en la acción desde bloques diferenciados para el 4D entre las fuerzas soberanistas que se definen por pensar que la emancipación de los andaluces sólo puede ser obra de los andaluces mismos que se van a concentrar por la tarde y la voluntad que seguro anima a muchos y muchas de los que se manifestaran por la mañana no sólo creyendo, sino además sintiendo hasta lo mas hondo el lema de su pancarta de cabecera. Pero también hay que entender que haya personas y colectivos soberanistas andaluces -los que se concentran por la tarde- que prioricen la coherencia política y no quieran ser nuevamente instrumentalizados; que no quieran siquiera el menor atisbo de posible confusión para que se pueda interpretar que avalan en algo un curso político en el que no creen y al que rechazan. Y las dinámicas políticas tienen sus impulsos e inercias… Ante todo esto, reconociendo la situación se impone -pienso- mantener canales abiertos y sobre todo reflexionar. Y llegado el momento -sin pararse ni esperar- si llega, “olvidar, recordando”; pero teniendo claro que cualquier convergencia sólida que pueda plantearse ha de partir tanto de la modestia como de la claridad; de unos principios comunes tan básicos como delimitados. A saber: Andalucía es una Nación. Andalucía no es España y los andaluces no somos españoles.  Sólo la Soberanía plena hará a Andalucía Libre y Justa. Andalucía tiene derecho a su Soberanía Política Nacional y a construirla y conquistarla desde la propia soberanía social, es decir, desde organizaciones estrictamente andaluzas. Así pues, asumamos que lo importante empieza el día 5. (Fuente: Revista de Pensamiento Andaluz / Autor: Javier Pulido)



  • El 21-D en Catalunya: Eso no va del 155
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    03/12/2017
    A pesar de los esfuerzos de Esquerra y de Junts per Catalunya para leer el 21-D como una lucha de un frente independentista unitario contra la fuerza del 155 y sus consecuencias (básicamente, el encarcelamiento de los consellers legítimos, Sànchez y Cuixart), la realidad dice que los próximos comicios navideños se celebrarán en el ámbito de la Constitución española de 1978 y, por lo tanto, su resultado más palmario será la investidura de un Molt Honorable y la formación de su equipo. Por mucho que se hable de restituir el gobierno legítimo de la Generalitat y el honor de la administración Puigdemont o que a menudo se disparen ideas de bombero como la cohabitación de dos gobiernos, un político en el exilio y uno más ejecutivo en Sant Jaume, el 22-D chocaremos de frente con la realidad más consuetudinaria de la política autonómica: quien gane, como ha pasado siempre, tendrá que gobernar solo o buscar alianzas. Una de las desventuras del 27-S fue la de situar el pueblo de Catalunya en la tesitura de votar una coalición sin un presidenciable claro que llevó a escenas lo suficiente incómodas como el hecho de que Raül Romeva, histórico líder de Iniciativa, tuviera que verse comprometido a defender las políticas de austeridad de Artur Mas. El posterior baile de presidenciables que puso fin a la vida política del Molt Honorable 129 (con asambleas surrealistas acabadas en empates y soluciones salomónicas de última hora) parece que forme parte del paleolítico: pero no tendríamos que olvidar que el 21-D será la segunda ocasión en que los catalanes votarán sin tener mucha idea de quién liderará el país los próximos cuatro años. La responsabilidad primordial de este hecho es la injusticia más flagrante de un encarcelamiento espantosamente arbitrario, cierto, pero nuestros diputados han acatado el 155 y también son responsables. Por mucho que repitamos la idea de que los comicios del 21-D serán un frente contra el 155, este artículo continúa vigente en Catalunya también por el hecho de que el soberanismo acepte y comande el resultado consiguiente en las urnas. Como saben perfectamente todos y cada uno de nuestros diputados, la aplicación del 155 y la salida de la prisión de nuestros consellers y líderes cívicos no depende ni un gramo del resultado electoral del 21-D, por mucho que se gane por goleada. Rajoy y Pedro Sánchez activarán de nuevo la llave de la represión siempre que la Generalitat apueste por la vía unilateral (sí, esta que ahora Marta Rovira considera un invento del enemigo). Este es el único objetivo de haber puesto a nuestros líderes en la trena: decirles que si alguien vuelve a hacer maldades, ya sabe lo que le espera. En la próxima legislatura, y por mucho que estén en la calle, la mayoría de políticos catalanes serán prisioneros de esta amenaza. A todo este ambiente se suma la cuestión inaudita de saber qué pasará si Puigdemont queda segundo en las elecciones. ¿Qué sentido tendrá una agrupación de diputados convergentes y de otros adláteres de la sociedad civil en el Parlament sin la presencia de su cabeza de lista? ¿Si el president no puede ni acogerse a su acta de diputado, quién cogerá las riendas de Junts per Catalunya? Entiendo que al lector todas estas preguntas se le hagan incómodas, pero ya os adelanto que toda esta coña de la política autonómica es lo que nos espera los próximos años. La suerte de todo es que nos queda bien poco tiempo para chocar de frente y pasar de los sentimentalismos a la cruda realidad. Quizás entonces, por desgracia, la autocrítica empezará a ser bienvenida. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Bernat Dedéu)



  • Un año sin Fidel. Las bases de nuestro patriotismo
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    25/11/2017
    A fines del siglo XIX era ya inimaginable una Revolución social auténtica que no ubicase sus sueños de redención en el ser humano, una atalaya que desborda los límites de la raza y la nación. La democracia griega excluía a los esclavos y a las mujeres y –sin extenderme en ejemplos de otras épocas– los ideólogos de la Revolución burguesa se desentendían, además, de los pueblos colonizados. Pero ni estos, ni los obreros y campesinos de las metrópolis podían emanciparse sin una concepción humanista que abarcara a todos, incluso a los explotadores y a los colonizadores. Cuando Napoleón Bonaparte aceptó, ante la beligerancia de los insurgentes, la abolición de la esclavitud en la colonia de Saint Domingue y solo en ella, Toussaint Louverture, un negro analfabeto que había sido esclavo protestó: “Lo que queremos no es una libertad de circunstancia concedida a nosotros solos –dijo con sagacidad política, ajeno a cualquier postura pragmática y «realista»–, lo que queremos es la adopción absoluta del principio de que todo hombre nacido rojo, negro o blanco no puede ser la propiedad de su prójimo. Hoy somos libres porque somos los más fuertes. El Cónsul mantiene la esclavitud en la Martinica y en la isla Bourbon; por tanto seremos esclavos cuando él sea el más fuerte”. En 1871 José Martí, con apenas 18 años de edad, denunciaba la ceguera de los herederos del iluminismo que defendían en España los derechos que negaban en sus colonias: “(…) hasta los hombres que sueñan con la federación universal, con el átomo libre dentro de la molécula libre, con el respeto a la independencia ajena como base de la fuerza y la independencia propias, anatematizaron la petición de los derechos que ellos piden, sancionaron la opresión de la independencia que ellos predican, y santificaron como representantes de la paz y la moral, la guerra de exterminio y el olvido del corazón. (…) Pidieron ayer, piden hoy, la libertad más amplia para ellos, y hoy mismo aplauden la guerra incondicional para sofocar la petición de libertad de los demás”. El propio Martí lega en 1895 un concepto básico para los revolucionarios cubanos: «Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca, y en que nos tocó nacer». La independencia de Cuba garantizaba el espacio físico y moral para una república de justicia y solidaridad, con los pobres de la Tierra, aunque Martí, como Bolívar, soñaba además con una Patria mayor, que integrara a todos los pueblos que habitan del río Bravo a la Patagonia. Ningún otro marxista latinoamericano fue más hondamente martiano que Fidel Castro. Martí y Fidel fueron los únicos líderes, en la breve e intensa historia de Cuba, que consiguieron la unidad necesaria de las fuerzas revolucionarias; una unidad ajena a pactos conciliadores, capaz de desarticular los consensos de la dominación –los que proclamaban la incapacidad del cubano, la inferioridad del negro y de la mujer, la inevitabilidad de la dependencia–, y fundar los de la emancipación, con hombres y mujeres virtuosos que se superaron a sí mismos. Fidel, como Martí, tuvo fe en la victoria, en su pueblo, en las razones de la lucha, en la posibilidad de lo que parecía imposible. Recogió ambas tradiciones emancipatorias, la del mundo colonial y neocolonial –una de cuyas figuras cimeras fue nuestro Martí–, y la de los explotados del Capital, la del pensamiento marxista y la Revolución de Octubre, cuyo centenario acabamos de conmemorar. La Revolución Cubana de 1959 no podía pensarse a sí misma sino como parte de la rebelión de los colonizados y de los explotados del mundo, como un paso en el duro bregar hacia la emancipación de los seres humanos. Es cierto que las revoluciones no se exportan, nacen de condiciones irrepetibles y propias, pero el concepto de solidaridad, aliado al de justicia, es básico en el socialismo, y no puede ser un bien que acate límite alguno: ni el del hogar, ni el del barrio, ni el de país. La Cuba de Fidel ejerció la solidaridad de los hermanos, sin condiciones ni cálculos geopolíticos, y no se detuvo ante conveniencias que contravinieran sus principios; así fue en Asia, en África, en América Latina. Los cubanos donamos sangre de forma masiva para el Vietnam agredido, cedimos una libra de nuestra cuota de azúcar para el Chile de Allende, peleamos con los que peleaban por sus pueblos en otras tierras del mundo, y muchos fueron los que cayeron en el camino; avanzamos, codo con codo, junto a los sandinistas y a los bolivarianos victoriosos, en la edifi­cación del nuevo país. Construimos escuelas, hospitales, aeropuertos, alfabetizamos, asistimos a comunidades pobres en el deporte y la cultura, salvamos o curamos a cientos de miles de seres que carecían de atención médica. El internacionalismo fue un principio inviolable que se ejerció con un claro sentido del momento histórico. La Cuba de Fidel no se detuvo ante consideraciones ideológicas, ni ante regímenes oprobiosos que conspiraban para derrocarla, y envió médicos, por ejemplo, a la Nicaragua de Somoza, cuando el terremoto de 1972 devastó la capital de ese país. Creó un Contingente que lleva el nombre de un internacionalista neoyorkino de nuestra primera guerra de independencia, para ayudar al pueblo estadounidense después del huracán Katrina. La única ideología que esgrimían, no se articulaba en palabras: estaba en el acto, en el desinterés, en la entrega. Doscientos cincuenta y seis trabajadores de la salud cubanos asistieron a los enfermos de ébola en la peor epidemia de ese virus letal registrada en África Occidental y en el mundo. Allí encontraron a médicos africanos, de los países afectados y de otras naciones del continente, que habían estudiado en Cuba, algunos incluso desde la escuela secundaria y preuniversitaria, como otros miles de jóvenes árabes y latinoamericanos. Cuando en el año 1998 el huracán Mitch arrasó con el Caribe centroamericano –otro huracán de carácter ideológico había paralizado a la izquierda internacional, después del derrumbe del llamado “campo socialista”– Fidel relanzó el internacionalismo y con él, la certeza de que otro mundo mejor es posible si existe voluntad política. Cada brigada médica que viajaba a un país en situación de desastre o que había solicitado nuestra ayuda, era despedida personalmente por él, quien insistía en el respeto a las tradiciones, creencias y credos políticos de los pacientes que atenderían. Fidel en realidad reactivaba con ello la vocación solidaria de toda auténtica revolución después de una oscura y luminosa década de resistencia, la de los años noventa –la solidaridad fundacional, respaldada por una conducción de la crisis que evitó siempre dañar a los más pobres y que sobrevivía entre apagones y carencias, en acciones tan simples y significativas como la llamada “botella” en las calles de la ciudad–, y la expandía hacia el exterior, con el Plan Integral de Salud en Centroamérica y Haití (después se incorporaría Venezuela) y hacia el interior, con la llamada Batalla de Ideas, que se proponía rescatar a jóvenes de segmentos poblacionales menos favorecidos. Ambas acciones de solidaridad tendrían siempre un impacto al interior del país: cada trabajador de la salud que salvaba vidas en condiciones precarias, en zonas marginales o muy intrincadas y cada trabajador social que reorientaba a sus semejantes por los caminos empedrados y hermosos de la autosuperación, podía (si llevaba en el pecho la semilla) “reciclar” su espíritu revolucionario. Protagonizar la justicia era la única manera de reactivar la Revolución. En ese empeño halló Fidel a un igual: Hugo Chávez. Juntos recorrieron cada páramo, cada río, cada montaña, cada barrio urbano de nuestra América, cada corazón de latinoamericano. Juntos exclamaron: ¡sea la unidad en la solidaridad! El concepto de Revolución fidelista (que es su código moral), adquiere sentido en el contexto de la vida y la obra de Fidel. Si Patria es Humanidad, Socialismo es justicia, es humanismo revolucionario. No puede entenderse ninguno de los aspectos o las ideas que expone ese concepto si se desmarca de su principio rector: la lucha contra la injusticia, dondequiera que se produzca, y contra el capitalismo, contra el imperialismo, que necesitan de ella. ¿Quién dice que Fidel ya no vive? Su concepto de Revolución desborda el concepto, es decir, las palabras que lo componen; e interacciona con la historia, la que fue y la que será; porque sin justicia no hay Patria, sin solidaridad –interna y externa–, no hay Patria, sin las conquistas que alcanzamos, y sin las que nos proponemos alcanzar, no hay Patria. (Fuente: Granma / Autor: Enrique Ubieta Gómez)



  • Porqué abandono Stop Desahucios
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    21/11/2017
    Me llamo Aurora González Gómez. Llegue a Stop Desahucios hace 6 años movida en principio por la necesidad de ayudar a mis hijos que se encontraban atrapados entre el entramado hipotecario y la crisis capitalista. Lacras generadas por la oligarquía financiera que se ha beneficiado grandemente de ellas en la última década. Mi compromiso en Stop Desahucios ha sido total desde entonces: grupos de trabajo, acciones, desahucios... En virtud de la responsabilidad que todo miembro de Stop Desahucios tiene: salvar las vidas humanas que se encuentran en las garras de la banca. Salvar vidas humanas y garantizar que vivan una vida digna con unos suministros básicos de luz, de agua y de gas garantizados como un derecho. Es un compromiso tan duro como reconfortante porque hemos comprobado como, en muchísimas ocasiones, ha dado frutos. Desde hace un tiempo no estoy cómoda en Stop Desahucios. Considero incompatible la valiosa lucha que llevamos contra el poder financiero de la oligarquía con que en nuestro seno se acepte personas de ideología fascista. Ideología que no sólo no esconden sino que hacen gala de ella ante los demás miembros de Stop Desahucios. Como si con su bandera franquista pudiéramos taparnos del frío que en estos meses de invierno va a azotar muchos hogares por tener la luz y el agua cortados por no poder pagarlas. Yo no olvido que la financiación de la Banca March fue clave en el alzamiento fascista de 1936 y ni que en el franquismo nacieron todas las grandes empresas españolas que cotizan en bolsa, todas ellas responsables de lo que hoy nos están haciendo a tantas familias obreras. Tampoco olvido a las decenas de miles de trabajadores/as andaluces y andaluzas asesinados por el franquismo en nombre de su rojigualda. Cuando plantee el tema en Stop Desahucios la gente se posicionó a favor de este individuo. Cosa que todavía no puedo entender. Viendo la actitud de los que yo consideraba mis compañeros y de los responsables de la asamblea (con una influyente responsabilidad como negociadores con los bancos) que no han hecho nada por remediar esta situación y plantarle cara al fascismo (alimentado por la banca y el Estado) dejo Stop Desahucios. A partir de ahora voy a continuar luchando por los derechos de la clase trabajadora andaluza. Pero teniendo muy claro que con el fascismo no puede haber ni tolerancia ni medias tintas.
    Viva Andalucía libre, antifascista y sin desahucios.



  • La Revolución Rusa: Logros, derrotas y fracasos
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    19/11/2017
    A cien años de la Revolución Rusa es necesario re-examinar esa experiencia por la importancia que tiene, en sí mismo, el conocimiento de la primera revolución proletaria triunfante en el plano nacional  (la Comuna, como se recordará, se limitó a la ciudad de París). Pero también para extraer algunas lecciones que nos parecen de suma utilidad para el análisis de los desafíos que enfrentan las experiencias progresistas y de izquierda en la América Latina contemporánea. En otras palabras, no estamos proponiendo un ejercicio de arqueología política sino una  reflexión sobre un gran acontecimiento del pasado cuyas luces pueden servir para iluminar el presente. Quisiera comenzar planteando en primer lugar las dificultades que acechan cualquier tentativa de realizar un balance de un proceso histórico tan complejo como un cambio revolucionario. Se cuenta que cuando al líder chino Zhou En Lai se le preguntó que pensaba de la Revolución Francesa su respuesta dejó pasmado a sus interlocutores occidentales: “es demasiado pronto para saber”. Lo mismo repitió uno de sus compatriotas en un seminario convocado en París para conmemorar los doscientos años de aquella gesta de 1789. Más allá de lo anecdótico estas observaciones son de un cierto valor metodológico a la hora de formularnos la misma pregunta sobre la Revolución Rusa. ¿Cuál es su  legado? El pensamiento convencional, inficionado por los valores conservadores de la burguesía y de la academia, emite un diagnóstico terminante: aquella fue una aberración que tenía fatalmente que culminar en el totalitarismo para luego desplomarse por el peso de su extravagancia histórica. Para autores inscriptos en esa corriente interpretativa la Revolución Rusa fue un doloroso paréntesis en la hegeliana marcha de Europa hacia la libertad. Claro que una reflexión más sobria ofrecería una visión diferente: la de una revolución que transformó al país más atrasado de Europa en una fortaleza industrial y militar que jugó un papel decisivo en la derrota del fascismo; que posibilitó erradicar la plaga del analfabetismo que sumergía a la enorme mayoría de la población, sobre todo la femenina, en las sombras de la ignorancia y la superstición; que propició un desarrollo científico y técnico que le permitió neutralizar el chantaje atómico a que había sido sometida por Estados Unidos luego del holocausto de Hiroshima y Nagasaki y, como si lo anterior fuera poco, tomó la delantera en la carrera espacial con el lanzamiento del primer satélite artificial de la historia. No sería exagerado decir, en consecuencia, que la historia contemporánea se divide en un antes y un después de la Revolución Rusa. No fue una más de las tantas revueltas populares contra un orden insoportablemente injusto pues marcó un quiebre histórico que desde la rebelión de Espartaco venía signada, hasta la Comuna de París, con la marca de la derrota. Según John Roemer, “la revolución bolchevique fue, pienso, el evento político más importante ocurrido desde la revolución francesa porque convirtió en realidad para centenares de millones, o quizás miles de millones, de personas por primera vez desde 1789 el sueño de una sociedad basada en una norma de igualdad más que en una norma de avaricia y ambición.” Por supuesto, el pensamiento convencional de la  burguesía, y de las ciencias sociales, ha dado su veredicto y, como decíamos más arriba, lo ha instalado como una verdad irrefutable: la RR fue una gran tragedia, un desgraciado error, un monumental fracaso que provocó un sinfín de pesares a la humanidad. Se trata de un diagnóstico para nada inocente. Los pensadores de la burguesía oscilan entre dos actitudes: o se desviven por ignorar a la RR, fingir que no hubiera existido y, cuando esto es imposible, satanizarla sin miramiento alguno. El reverso de ese planteamiento es nada menos que la reafirmación del carácter eterno del capitalismo, o la imposibilidad de la revolución, o su previsible monstruosa degeneración. Para los pensadores del orden vigente lo anterior es prueba irrefutable de que el capitalismo es la Santísima Trinidad de nuestro tiempo: lo que fue, lo que es y lo que será. Es imprescindible desmontar esta tergiversación de la verdad histórica. Ocaso o continuidad del ciclo revolucionario A tal efecto comenzaría diciendo que más allá del vergonzoso derrumbe de la experiencia soviética (¡la más grande revolución en la historia de la humanidad se derrumbó sin disparar un solo tiro!, recordaba Fidel) y los avatares sufridos por lo que podría adecuadamente caracterizarse como el “primer ciclo” de las revoluciones socialistas, nada autoriza a pensar que la tentativa de las masas populares de “tomar el cielo por asalto” se encuentre definitivamente cancelada o que con el triunfo del capitalismo ante el colectivismo soviético hayamos llegado al final de la historia, tal como lo propone Francis Fukuyama. Dos razones avalan esta presunción: por un lado, porque las causas profundas, estructurales, que produjeron aquellas irrupciones del socialismo en Rusia, China, Vietnam, Cuba –irrupciones inevitablemente prematuras, como aseguraba Rosa Luxemburgo pero no por ello necesariamente destinadas al fracaso-  siguen siendo hoy más vigentes que nunca. La vitalidad de los ideales y la utopía socialistas se nutren a diario de las promesas incumplidas del capitalismo y de su imposibilidad congénita e insanable para asegurar el bienestar de las mayorías. Otra sería la historia si aquél  hubiera dado pruebas de su aptitud para transformarse en una dirección congruente con las exigencias de la justicia y la equidad. Pero, si algo enseña la historia de los últimos treinta años, la época de oro de la reestructuración neoliberal del capitalismo, es precisamente lo contrario: que éste es “incorregible e irreformable” y que  si se produjeron progresos sociales y políticos significativos durante la luminosa expansión keynesiana de la posguerra –en donde el capitalismo ofreció todo lo mejor que puede ofrecer en términos de derechos ciudadanos y bienestar colectivo, como lo anotara la inolvidable Ellen Meiksins Woods– aquéllos no nacieron de su presunta vocación reformista sino de la amenazante existencia de la Unión Soviética y el temor a que las masas europeas fuesen “contagiadas” por el virus comunista que se había apoderado de la Rusia zarista. Fue esto lo que estuvo en las bases de las políticas de extensión de derechos sociales, políticos y laborales de aquellos años y no una convicción profunda de la necesidad de producir tales cambios. Diversos autores han insistido sobre este punto al afirmar que la fortaleza del movimiento obrero y los partidos socialistas y comunistas europeos fueron amenazantes reflejos de la existencia del campo socialista tras la derrota del fascismo. Pero una vez desintegrada la Unión Soviética y desaparecido el campo socialista el supuesto impulso progresista y democratizador del capitalismo se esfumó como por arte de magia. En su lugar reaparecieron la ortodoxia neoliberal y los partidos neoconservadores con su obstinación por revertir, hasta donde fuese posible, los avances sociales, económicos y políticos logrados en los años de la posguerra. El resultado es una Europa que hoy es mucho más injusta que hace treinta años. Los resultados de tales políticas han sido deplorables, no sólo en la periferia capitalista europea –Grecia, España, Portugal, Irlanda, etcétera- sino también en los países del centro que aplicaron con mayor empecinamiento la receta neoliberal, como el Reino Unido y, principalísimamente, Estados Unidos. La clave interpretativa de la victoria de Donald Trump reside precisamente en eso. Como veremos más adelante la reestructuración regresiva del capitalismo ha tenido connotaciones sociales tan negativas que la validez del socialismo como “crítica implacable de todo lo existente” sigue siendo ahora tanto o más contundente que antes. En efecto, el capitalismo actual se puede sucintamente caracterizar por tres grandes rasgos: Primero, una fenomenal concentración de la riqueza, tema central de la obra de Thomas Piketty que comprueba como en doscientos años el capitalismo no hizo otra cosa que acrecentar la proporción de la riqueza social en manos de la burguesía y aumentar la desigualdad económica. Téngase en cuenta, a modo de ejemplificación, lo siguiente: 8 individuos –no empresas, sino individuos- tienen la misma riqueza que la mitad de la población mundial. Ni Marx, Engels y Lenin en sus peores pesadillas podían haber imaginado algo así. Pero eso es lo que existe hoy. El 1 % más rico de la población mundial tiene más riqueza que el 99 por ciento restante y la tendencia no da muestras de atenuarse sino todo lo contrario. Segundo, por una intensificación de la dominación imperialista a escala mundial, sobre todo después de la desintegración de la URSS, para asegurarse recursos económicos no renovables e indispensables para el sostenimiento del modelo de consumo de EEUU y los países del capitalismo metropolitano. Unas mil bases militares de EEUU en todo el mundo y Estados Unidos, el gendarme capitalista mundial, convertido en una plutocracia guerrera cuyas fuerzas están presentes en cada rincón del planeta para preservar la estabilidad del capitalismo global. 80 bases oficialmente contadas en América Latina y el Caribe con una tendencia creciente. La OTAN reuniendo la mayor acumulación de fuerzas y pertrechos militares sobre la frontera de Rusia desde la Segunda Guerra Mundial. Una depredación sin precedentes del medio ambiente –la llamada “segunda contradicción del capitalismo” por James O’Connor- de la naturaleza, y tentativas de garantizar de manera exclusiva para EEUU el suministro de petróleo y de agua, recursos que existen en abundancia en América Latina. Pero si efectivamente no llegamos al fin de la historia consagrando el triunfo final del capitalismo y la democracia liberal y, por consiguiente, cerrando definitivamente las posibilidades de nuevas tentativas de “tomar el cielo por asalto”; si esto es así entonces se torna necesario formular una segunda hipótesis. Aún cuando el socialismo hubiese fracasado irreparablemente en sus diversas tentativas a lo largo del siglo veinte, y suponiendo también que el capitalismo hubiera logrado resolver sus profundas contradicciones, ¿cuáles son los antecedentes históricos o las premisas teóricas que permitirían pronosticar que nuevas revueltas anticapitalistas no habrían de producirse en el futuro? Sólo una absurda premisa que postule la definitiva extinción de la protesta social, o el congelamiento irreversible de la dialéctica de las contradicciones sociales podría ofrecer sustento a un pronóstico de ese tipo. Lecciones de las revoluciones burguesas Dado que lo anterior no sólo es improbable sino imposible, una ojeada a la historia de las revoluciones burguesas podría ser sumamente aleccionadora. En efecto, entre los primeros ensayos que tuvieron lugar en las ciudades italianas a comienzos del siglo XVI en el marco del Renacimiento italiano y la revolución inglesa de 1688 –¡la primera revolución burguesa triunfante!– mediaron casi dos siglos de intentos fallidos y derrotas aplastantes. Si bien el primer ciclo iniciado en Italia fue ahogado en su cuna por la por la reacción  señorial-clerical, mucho más tarde habría de iniciarse otro, en el norte de Europa, caracterizado por una larga cadena de exitosas revoluciones burguesas. Ante lo cual surge la pregunta: ¿por qué suponer que las revoluciones anti-capitalistas tendrían tan sólo un ciclo vital, agotado el cual desaparecerían para siempre de la escena histórica? No existe fundamento alguno para sostener dicha posición, salvo que se adhiera a la ya mencionada tesis del “fin de la historia” que, dicho sea de paso, no la sostiene ningún estudioso medianamente serio de estos asuntos. Siendo esto así, ¿por qué no pensar que estamos ante un reflujo transitorio –que podría ser prolongado, como en el caso de las revoluciones burguesas; o no, debido a la aceleración de los tiempos históricos– más que ante el ocaso definitivo del socialismo como proyecto emancipador? De hecho, uno de los rasgos de la crisis actual es que estalló producto de las contradicciones internas, irresolubles, generadas por la desorbitada financiarización del capitalismo y su desastroso impacto sobre la economía real. El desplome del 2008 –del cual aún las economías capitalistas no se han recuperado- no fue provocado por una oleada de huelgas o grandes movilizaciones de protesta en Estados Unidos o en Europa Occidental sino por la dinámica de las contradicciones entre las diversas fracciones del capital. Sin embargo, su resultado fue que, por primera vez en el mundo desarrollado, el tendal de víctimas del sistema reconoció que el causante de sus padecimientos (desempleo, caída de salarios reales, desalojos hipotecarios, etcétera) ya no eran los malos gobiernos (que por cierto los hay), o situaciones meramente coyunturales sino que el gran culpable era el capitalismo. Eso fue lo que plantearon los “indignados” en Europa y el movimiento Occupy Wall Street en Estados Unidos, lo cual revela un inédito salto en la conciencia popular y una promisoria evolución ideológica que les permite identificar con claridad la naturaleza del sistema que los oprime y explota. Retomando el hilo de nuestra argumentación acerca de los ciclos de las revoluciones sociales quisiéramos expresar nuestro acuerdo con la postura adoptada por el “marxista analítico” John Roemer cuando afirma que el destino de un experimento socialista muy peculiar, el modelo soviético, “que ocupó un período muy corto en la historia de la humanidad” para nada significa que los objetivos de largo plazo del socialismo, a saber: la construcción de una sociedad sin clases, se encuentren condenados al limbo de lo imposible. Tal visión es considerada por este autor como “miope y anti-científica”: (a) porque confunde el fracaso de un experimento histórico con el destino final del proyecto socialista; (b) porque subestima las transformaciones radicales que la sola presencia de la Unión Soviética produjo en nuestro siglo y que, a través de complejos recorridos, hicieron posible un cierto avance en la dirección del socialismo. Dice Roemer que: “Partidos socialistas y comunistas se formaron en cada país. Sería muy difícil evaluar los efectos globales de esos partidos en la organización política y sindical de los trabajadores, en la lucha antifascista de los años treinta y cuarenta, y en la lucha anticolonialista de los años de posguerra. Pero bien podría ser que el advenimiento del Estado de Bienestar, la socialdemocracia y el fin del colonialismo se deban, en su génesis, a la revolución bolchevique.” Es más, tal como lo señala Doménico Losurdo en el texto ya mencionado todas las luchas coloniales, de los negros, de las mujeres, de las minorías y, por supuesto, de los obreros y a favor de la democracia tuvieron su fuente de inspiración en la Revolución Rusa. La extensión del sufragio en Europa de la posguerra no hubiera ocurrido de no haber mediado la toma del Palacio de Invierno y la instauración del gobierno de los soviets. Es decir que la misma democracia burguesa recibió un impulso decisivo desde la lejana Rusia. Además, el genio político de Lenin permitió romper las artificiales barreras que separaban las luchas de los negros y los blancos; de los europeos y de las “naciones agrarias” y los asiáticos. En suma: el revolucionario ruso convirtió a todas las luchas particulares en una sola gran lucha universal por la construcción de una nueva sociedad. Incluso puede decirse, con pruebas en la mano, que el proceso de “desegregación racial” en Estados Unidos fue decisivamente influenciado por la sola existencia de la Unión Soviética. La Corte Suprema de Estados Unidos que había reiteradamente sancionado la legalidad de la segregación en las escuelas públicas de ese país hasta 1952 cambió de parecer ese año tras recibir diversos informes que la exhortaban a ello porque, decían, el sostenimiento de la segregación de niños negros y blancos en las escuelas públicas alimentaba la campaña comunista de la URSS y desalentaba a los amigos de Estados Unidos. ¿Fracasos o derrotas? Ahora bien: más a allá de todo lo anterior hay un tema central a dilucidar y es establecer una distinción entre el “fracaso” de un proyecto reformista o revolucionario y la “derrota” del mismo. ¿Es razonable decir que todas las experiencias del siglo pasado en realidad fracasaron (tesis que sostienen entre otros John Holloway, Michael Hardt y Antonio Negri) o no sería acaso más apropiado decir que fueron derrotadas?  El fracaso supone un problema esencialmente endógeno; la derrota remite a una lucha, un conflicto, una oposición externa que se enfrenta al proyecto emancipatorio. Fracaso por mis propias limitaciones y debilidades; soy derrotado cuando alguien se opone a mis designios. Si bien existe un claroscuro, un área difusa intermedia en la cual fracaso y derrota se confunden es posible, sin embargo, establecer la predominancia de uno o de la otra. En el caso de la RR es indudable que el proceso adoleció de graves incoherencias internas, especialmente tras la muerte de Lenin, pero también lo es que se desarrolló bajo las peores condiciones imaginables: la crisis y la devastación de la primera posguerra, la guerra civil y la intervención, en ellas, de una veintena de ejércitos foráneos que asolaron el país, y luego, estabilizada la situación, la industrialización forzada, la colectivización forzosa del agro y la invasión alemana con su secuela de destrucción y muertes. Bajo esas condiciones, hablar de “fracaso” es por lo menos un exceso del lenguaje y una infame acusación política. Viniendo al caso de América Latina, ¿hasta qué punto podría decirse que la experiencia de la Unidad Popular en el Chile de Allende fue un fracaso? Mucho más apropiado sería decir que fue un proyecto derrotado, por una coalición de fuerzas domésticas e internacionales bajo la dirección general de Washington que desde la noche misma del triunfo de Salvador Allende el 4 de Septiembre de 1970 ordenó, por boca de su presidente Richard Nixon, “hacer que la economía chilena gima. Ni una tuerca ni un tornillo para Chile”. ¿Qué sentido tiene entonces que algunos autores hablen del “fracaso” de la revolución cubana, acosada y asediada por más de medio siglo de bloqueo económico, comercial, diplomático, informático y mediático? ¿Y cómo caracterizar lo ocurrido en China y Vietnam? ¿Podría decirse sin más que son casos de “fracaso” del socialismo? ¿Es posible ya emitir un veredicto definitivo? ¿Por qué no pensar, en cambio, que la RR logró éxitos extraordinarios a pesar de tan difíciles condiciones: alfabetización masiva, promoción de la mujer, industrialización, defensa de la patria, derrota del fascismo. ¿Puede llamarse a esto un fracaso? ¿Por qué no revisar nuestra concepción del proceso revolucionario, dejando de lado la muy popular imagen que lo concibe como una flecha que asciende rada e ininterrumpidamente desde el pútrido suelo del capitalismo hacia el diáfano cielo del comunismo? Álvaro García Linera ha reflexionado mucho sobre el tema, y en uno de sus ensayos dice algo que conviene tener muy en cuenta: “Cuando Marx analizaba los procesos revolucionarios, en 1848, siempre hablaba de la revolución como un proceso por oleadas, nunca como un proceso ascendente o continuo, permanentemente en ofensiva. La realidad de entonces y la actual muestran que las clases subalternas organizan sus iniciativas históricas por temporalidades, por oleadas: ascendentes un tiempo, con repliegues temporales después, para luego asumir, nuevamente, grandes iniciativas históricas.” O, como dice en otra de sus intervenciones, el destino de los luchadores sociales no es otro que el de “luchar, vencer, caerse, levantarse, luchar, vencer, caerse, levantarse” hasta el fin. Esa es la dialéctica de la historia y eso es lo que una correcta epistemología no puede dejar de reflejar en sus análisis. Avances, estancamientos, retrocesos, nuevos saltos adelante, detenciones, otros avances y así siempre. Ese es el movimiento real, no ilusorio, de la historia. Todo bien, pero ¿cómo explicar entonces el derrumbe de la RR? No es tarea para asumir aquí pero sí deberíamos enunciar unos pocos elementos causantes de su colapso. Por supuesto, la degeneración burocrática de la URSS ya era un factor sumamente negativo advertido por Lenin en sus últimos escritos, como también lo era la política de “coexistencia pacífica” y la tentativa de emular las formas productivas del capitalismo. Esto lo señaló con su habitual fiereza el Che Guevara en su crítica a los manuales de economía de la URSS, los “ladrillos soviéticos” como él los llamaba. Pero además de esto estuvo la Tercera Revolución Industrial (microelectrónica, informática, automatización, toyotización, etcétera) que se erigió en un obstáculo formidable para un modelo económico fordista, de total estandarización de la producción en masa que por su rigidez burocrática y la enorme asignación de recursos para la defensa no pudo adaptarse a las nuevas condiciones de desarrollo de las fuerzas productivas. La intensificación de las presiones militares en contra de la URSS, que llega a su paroxismo con la “guerra de las galaxias” de Reagan, obligó a Moscú a desviar ingentes recursos para defenderse ante la belicosidad estadounidense. A esto agréguesele el ataque combinado del más formidable tridente reaccionario del siglo veinte: Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Juan Pablo II, protagonistas de un ataque político y cultural de devastadores efectos ya dentro de las fronteras del campo socialista donde no por casualidad la Iglesia Católica había elegido a un Papa polaco para desde ahí socavar la estabilidad de las democracias populares del Este europeo.  Por supuesto, la consideración de estas cuestiones excede con creces los límites de este trabajo, pero no queríamos dejar pasar inadvertido este crucial asunto. Agréguese a ello la asombrosa ineptitud de la dirigencia soviética para explicar que era lo que se estaba haciendo en la era post-estalinista, con Mijail Gorbachov a la cabeza, y qué sentido tenían todos esos cambios y hacia dónde se dirigía al país. En otras palabras, ni el partido ni los soviets eran ya organismos vivientes sino espectros ambulantes sin ninguna capacidad de expresión de la realidad social. Siete tesis sobre política, reformismo y contrarrevolución en América Latina Quisiera, por último, concluir esta breve reflexión planteando algunas lecciones de interés para las luchas actuales en Nuestra América. Y lo haré enunciando una serie de tesis, asumiendo que son correctas recordando aquel pionero trabajo de un gran sociólogo y antropólogo mexicano, Rodolfo Stavenhagen, justamente denominado “Siete tesis equivocadas sobre América Latina” y en las que demolía meticulosamente el saber convencional de las ciencias sociales de los años cincuenta y sesenta.  Por eso me ha parecido conveniente aclarar que, en este caso, confío en que estas tesis sean correctas aunque siempre es conveniente tener la mente abierta para admitir cuestionamientos, reflexiones o experiencias concretas que podrían obligar a reformularlas. No es casual que nos hayamos planteado esta sistematización al cumplirse cien años de un acontecimiento que Hegel sin duda habría caracterizado como “histórico-universal”: la Revolución Rusa. Su sorpresiva irrupción en la historia, su triunfo, su contribución a la democratización universal (tema negado por el saber convencional de la ciencia política), su degeneración y posterior derrota abren, un siglo después, numerosos interrogantes de gran actualidad. Pero no sólo ella. Otros ejemplos históricos de América Latina son igualmente fuente de inspiración para estas breves páginas en donde estas tesis serán apenas enunciadas y que confío serán motivo de un trabajo de más largo aliento a realizar en los próximos meses. Sin más preámbulos pasamos entonces a la consideración de las tesis. Primero, como en Rusia, como en Chile, cualquier proyecto, aún los de naturaleza tibiamente reformista, desatarán en nuestros países una virulenta respuesta de los agentes sociales del orden y la conservación. En el caso de América Latina y el Caribe, dada la excepcional importancia estratégica que la región tiene para el imperio y la larga historia de dominación oligárquica, no hace falta una revolución para desencadenar una sangrienta contrarrevolución. Cualquier idea en contrario, o toda negación de esta, diríamos, ley fundamental de la revolución, es una peligrosa ilusión. Recordemos lo acontecido en numerosos experimentos reformistas en países tan diversos como Guatemala 1954,  Brasil 1964; República Dominicana 1965, Argentina 1966 y 1976; Chile, 1973, y lo que ha venido ocurriendo en fechas recientes en Bolivia, 2008;  Honduras, 2009; Ecuador, 2010; y Venezuela a poco de iniciado el proceso bolivariano con el golpe del 11 de Abril del 2002, el paro petrolero de fines de ese mismo año hasta febrero del 2003, la abstención insurreccional de la oposición que no presentó candidatos a la elección de la Asamblea Nacional en 2005 y la escalada de violencia iniciada luego de la muerte de Chávez, procesos todos estos que fueron bañados en sangre. Lula una vez observó que en Brasil la oligarquía es tan racista y reaccionaria que el sólo hecho de ver a un negro o un mulato subirse a un avión le provoca un odio visceral capaz de incitarla a cometer los más horrendos crímenes. Por ejemplo, prender fuego a un indio por el sólo hecho de serlo, como se hizo en Brasilia en los años que era presidente, o a jóvenes sospechosos de “portación de cara incorrecta”, como lo perpetró la “oposición democrática” en Caracas en por lo menos tres oportunidades. Segundo, en contextos reformistas, progresistas y mucho más, en los marcos de una revolución, sería fatal caer en la ilusión de pensar que existe oposición leal. La derecha no conoce lo que es eso: su deslealtad es permanente e incurable. Aquí y en todas partes cuando no es gobierno la derecha siempre es conspirativa y destituyente. Como lo recordara Maquiavelo, los ricos jamás van a dejar de ver a cualquier gobernante como un intruso, aún aquellos que se desviven por complacerlos. Mucho más si quien lleva las riendas del estado tiene la osadía de promover políticas contrarias a sus intereses. Y, amenazada, aunque sea superficialmente por iniciativas reformistas, el tránsito desde la oposición institucional a la  contrarrevolución violenta se efectúa en muy poco tiempo. La respuesta a la contrarrevolución y sus estrategias criminales y violentas no puede ser la misma que se concede, en épocas normales, a la oposición. Venezuela es, otra vez, un ejemplo de las consecuencias que tuvo el hecho de no reaccionar con la suficiente energía ante las tácticas violentas de la fracción extremista y terrorista de la oposición. Esta política, inspirada en el propósito de evitar el escalamiento de la violencia, tuvo por resultado exactamente eso y colocó al país al borde de una guerra civil. Por otra parte, al no defender adecuadamente el orden público mediante la represión legal de los violentos facilitó que el sector extremista se convirtiese durante  meses en la fracción hegemónica de la oposición, subordinando e intimidando a fuerzas opositoras que seguían apostando a los dispositivos institucionales.  El resultado fue una larga demora en la pacificación del país,  y un muy elevado número de muertos, heridos y propiedades públicas y privadas destruidas por la violencia desatada por el sector terrorista de la oposición, amén de darle pábulos a las campañas internacionales de satanización del gobierno de Nicolás Maduro. Tercero, todo proceso de cuestionamiento al capitalismo en el plano nacional origina una respuesta internacional, porque el capitalismo es un sistema-mundo, al decir de Immanuel Wallerstein, signado por el imperialismo, con ramificaciones locales pero completamente internacionalizado y que tiene un “Estado Mayor” que se reúne anualmente en Davos y un conjunto de instituciones de alcance planetario que funcionan como los perros guardianes que custodian los privilegios y las prerrogativas del capital. Casos concretos: el FMI, el BM, la Organización Mundial del Comercio, la Comisión Europea, a las cuales hay que agregar organizaciones informales como el grupo Bilderberg y la ahora desfalleciente Comisión Trilateral. Defender estos procesos transformadores, por lo tanto, sólo podrá hacerse construyendo una adecuada correlación internacional de fuerzas. Puede ser un país grande, como lo fue la República Soviética en los primeros años de la revolución; o pequeñísimo, como la isla de Granada, en el Caribe, pero la respuesta de la “internacional burguesa” será siempre la misma: aplastar a las fuerzas insurgentes, cortar de raíz ese proceso y evitar la propagación del virus revolucionario.  Y si para ello es necesario destruir un país se lo destruirá sin miramiento alguno. Se lo hizo, pero no de manera irreversible, en Rusia; se lo hizo por completo en Granada, y se lo está haciendo infructuosamente en Cuba desde 1959 y en Venezuela en los últimos años. Aunque en la academia el tema del imperialismo no se tiene casi nunca en cuenta, los decidores de la política de Estados Unidos saben que esto es así. Dos perlas apenas para ratificar lo dicho: las declaraciones de Karl Rove, principal consejero del presidente George W. Bush cuando dijo “Nosotros ahora somos un imperio, y cuando actuamos creamos nuestra propia realidad. Y mientras usted está estudiando esa realidad –si quiere, juiciosamente- nosotros actuaremos otra vez, creando otras nuevas realidades que usted puede estudiar también. … Nosotros somos los actores de la historia, y usted, todos ustedes, deberán conformarse con tan solo estudiar lo que nosotros hacemos.” Y la más reciente, de apenas ayer, del Secretario de Estado de Donald Trump, Rex Tillerson, cuando dijo que “EEUU dice que está estudiando la forma de derrocar a Maduro. Las diferentes agencias de información e inteligencia de Estados Unidos están evaluando qué acciones pueden tomar para forzar al presidente de Venezuela a abandonar el poder de forma voluntaria o imponer un cambio de Gobierno en el país.” La omnipresencia del imperialismo es tan agobiante que ha terminado por ser naturalizada. Es como el aire: está en todas partes y tal vez por eso se torna invisible. La inmadurez política de las fuerzas populares todavía no ha comprendido esta importante lección y no perciben la forma en que el imperialismo actúa de manera coordinada y en un tablero de ajedrez planetario. Basta para ello contraponer la organicidad de Davos con la absoluta inorganicidad del Foro Social Mundial, que en una opción suicida votó en contra de la creación de un organismo de coordinación mundial de las luchas populares, por temor a re-editar la experiencia de la Tercera Internacional.  El  internacionalismo de las fuerzas populares es condición necesaria para librar esta batalla exitosamente. De ahí la importancia de la ideas de Fidel, del Che y de Chávez que se plasmaron en la UNASUR y la CELAC y en otras iniciativas integracionistas y latinoamericanistas. Cuarto: la existencia de un partido revolucionario, el “Príncipe Colectivo” de Gramsci, es esencial para el éxito del proceso revolucionario. Esto no significa asumir como modelo de partido el teorizado por Lenin en el ¿Qué Hacer?  (uno de los cuatro modelos de partido del autor), pero sí de una formación política preparada ideológica y prácticamente para asumir la dirección del proceso. La ausencia de ese partido (en la Bolivia de la Asamblea Popular de Juan José Torres en 1971, o en Venezuela antes de la creación del PSUV); su fragmentación (los seis partidos de la UP en Chile); o la dilución o abandono de sus ideas, como ocurriera con el PT en Brasil o la SD en Europa y en América Latina (el PRI en México, el APRA  en el Perú, Liberación Nacional en Costa Rica)  en cualquiera de sus variantes es fatal para el futuro del proceso revolucionario.  Esto no significa minimizar otros formatos de organización política, como los movimientos sociales, con los cuales es imprescindible lograr una virtuosa articulación. Pero a la hora de plantearse la conquista del poder estos no pueden sustituir al “Príncipe Colectivo” capaz de ofrecer una visión totalizadora e integral del proyecto emancipatorio, superadora de los particularismos de los movimientos y de las enormes limitaciones del espontaneísmo de las masas, capaz de producir heroicas acciones de rebelión y resistencia pero incapaz de asegurar la conquista del poder, el problema número uno de toda revolución según los clásicos del marxismo. Quinto: la educación, la concientización política al estilo Paulo Freire es una condición esencial del triunfo de cualquier proyecto reformista o revolucionario. Es lo que plantea Lenin en su cuarta teorización sobre el partido: la primera se plasma en el ¿Qué Hacer?; luego el POSDR-bolchevique como partido típico de la II Internacional; en la inminencia de la RR  aparece la tercera teorización, y el partido se eclipsa y el protagonismo lo asumen los Soviets;  la cuarta teorización, a comienzos de los años veinte tiene al partido como educador, como formador de la nueva civilización, creador del “hombre nuevo” del Che. Y esta es la tarea fundamental, que desgraciadamente no hicieron, o hicieron de modo incompleto y mal, los procesos emancipatorios del “ciclo progresista” que se iniciara con el ascenso de Hugo Chávez Frías a la presidencia de Venezuela. En todas estas experiencias se cayó en el error de pensar que el “boom de consumo” crearía conciencia política; que los gobiernos que se esmeraran por realizar una profunda política social que sacara de la pobreza extrema a millones de personas cosecharían la lealtad y la gratitud de los redimidos. Lo lograron, pero sólo parcialmente porque una parte significativa de esos sectores populares incorporados al consumo y empoderados con nuevos derechos no se identificaron con los gobiernos que habían acudido a socorrerlos ni cerraron filas en torno de sus organizaciones partidarias o sus candidatos. Un sector nada desdeñable, obnubilado por su renovado poder adquisitivo, hizo suyas las aspiraciones y orientaciones político-ideológicas de los conservadores sectores medios. En palabras de Frei Betto, estos procesos progresistas más que ciudadanos crearon consumidores, y estos actuaron políticamente en consecuencia. Imitaron no sólo las pautas de consumo de las capas medias sino también sus orientaciones políticas. Sexto: para que el partido y el gobierno de una revolución puedan cumplir su misión histórica se requiere un denodado esfuerzo para evitar la deformación burocrática y fortalecer el debate y la democracia protagónica de base. Esta degeneración tiene profundas raíces sociológicas y no es nada  fácil de contrarrestar. Lenin se percató de la gravedad del problema en los últimos años de su vida. Mao lo advirtió a tiempo y por eso lanzó su Revolución Cultural concebida para abortar la deformación burocrática de la revolución china. Era una idea correcta pero que desató una dinámica política que se le escapó de sus manos y produjo consecuencias desastrosas. Pero, insisto, la lucha contra el burocratismo y el sustitutivismo, cuando la dirección reemplaza al protagonismo de la base, es una tarea de excepcional importancia. Lo anterior es tanto más importante si se recuerda que el estado, todo estado, aún el revolucionario, es una institución que abriga en su seno tendencias esencialmente conservadoras. La burocracia lo es, y no hay estado sin burocracia y la lógica weberiana de la misma hace que el funcionariado, aún el de los estados revolucionarios, llegue inclusive a ser poco amigable con los procesos de cambio, desconfíe de la iniciativa de las masas, prefiera las discusiones “a puertas cerradas” y manifieste una tendencia a buscar soluciones “técnicas” cuando toda la vida social está inficionada de la política. Esto supone, en consecuencia,  que los gobiernos progresistas deben alentar la organización autónoma de la base popular. Cuestión muy difícil porque aún los gobiernos más radicales se sienten amenazados cuando sus propias organizaciones, identificadas con el proyecto emancipatorio, actúan de manera independiente y temen los efectos desestabilizadores que pudieran derivarse de sus demandas. Este puede ser un problema, sin duda. Pero otro más serio es cuando esas organizaciones de base están controladas “desde arriba” y maniatadas por el poder porque, en tal caso, su utilidad política es igual a cero. Su debilidad y su docilidad ante las directivas gubernamentales lejos de fortalecer al gobierno terminan debilitándolo. Es una dialéctica compleja y difícil, y la reacción de los gobernantes siempre es de suma suspicacia en relación a este tema. En línea con esto por algo decía Chávez: ¡”Comunas o nada!” Séptimo: recordar que una cosa es el acceso al gobierno y otra completamente distinta, mucho más ardua, la conquista del poder del estado. Este es el entramado de fuerzas sociales de las clases dominantes en sus diversas expresiones: en la economía, la política, la prensa, las fuerzas armadas, las instituciones judiciales, los gobiernos locales, la iglesia, etcétera. Es lo que en la ciencia política norteamericana autores como Peter Dale Scott llaman “deep state”, un gobierno en las sombras, electo por nadie, responsable ante nadie, que no deben rendir cuentas y que articula los intereses más poderosos de la sociedad. Llegar al gobierno es un buen paso adelante, pero si no se complementa con la dinámica avasallante de la calle, es decir, con la organización y movilización política de las clases y capas populares y su concientización, es bien poco lo que un gobierno de izquierda podrá hacer. La neutralización, esterilización o expropiación de aquellas fuentes no democráticas de poder político es esencial para garantizar el futuro de cualquier reforma y mucho más de cualquier revolución. Tal vez uno de los rasgos más salientes de la coyuntura actual en países como Brasil, Argentina y Perú sea el hecho de que el poder real y sus agentes conquistaron el gobierno, revirtiendo un proceso inconcluso por el cual las fuerzas de izquierda que habían llegado al gobierno fracasaron en sus proyectos –en caso de que los hubieran tenido- de conquistar el poder. Nada de esto es novedoso. Ya lo decía con toda claridad Maquiavelo cuando observaba que la grandeza de la república romana reposaba sobre el equilibrio entre el Senado (es decir, la nobleza) y el Tribuno de la Plebe, o sea, el pueblo. En términos contemporáneos diríamos el adecuado balance entre las instituciones del estado y la calle. Pregunta: ¿era la situación económica del Brasil mucho peor que la que caracterizaba a Venezuela en 2016? No. Y entonces, ¿por qué cayó Dilma, indefensa, ante una caterva de bandidos y corruptos como los que la juzgaron y depusieron de la presidencia y en cambio no cayó Maduro, acosado por una ofensiva política, diplomática y mediática en medio de una gravísima crisis económica? Respuesta: porque cuando el bolivariano sale al balcón del Palacio de Miraflores tiene un millón de seguidores dispuestos a pelear por su gobierno y cuando Dilma abría el balcón del Palacio del Planalto en la plaza sólo estaba el jardinero haciendo su trabajo. Su gobierno y el de Lula habían desmovilizado a todas las organizaciones populares, comenzando por el PT, siguiendo por la CUT y así sucesivamente. Y cuando las hienas del mercado se abalanzaron sobre Dilma la presidenta estaba indefensa, a merced de sus verdugos. Conclusión Lo expuesto más arriba permite apreciar como algunos de los problemas que atribularon a la Revolución Rusa desde sus inicios se reproducen, por supuesto que con características diferentes habiendo transcurrido un siglo, en los procesos reformistas y emancipatorios de América Latina. Los actores no son los mismos; el sistema internacional experimentó profundas mutaciones; el marco geopolítico latinoamericano que nos sitúa como el “patio trasero” del imperio es radicalmente distinto al que prevalecía en Rusia con el triunfo de la revolución, pero la dinámica de la lucha de clases y su expresión en el plano del estado y, como decía Gramsci, y de “las superestructuras complejas” revela sorprendentes paralelismos y recurrencias que constituyen útiles lecciones que sería por lo menos imprudente no tomar adecuadamente en cuenta y que conforman el andamiaje básico de lo que con cierta cautela podríamos considerar como una “sociología de las revoluciones”. A un siglo del emblemático cañonazo del Aurora nuestra región enfrenta una encarnizada contraofensiva imperialista dispuesta a barrer con los avances registrados desde finales del siglo pasado. El proyecto norteamericano no podría ser más ambicioso: cerrar el odioso (para Washington, por supuesto) paréntesis abierto por la Revolución Cubana y restablecer la “normalidad” en el hemisferio, entendida ésta como una dócil colección de gobiernos sumisamente plegados a los designios, mandatos y prioridades de la Casa Blanca. Para evitar tan fatídico desenlace será preciso hacer memoria y recordar las enseñanzas de los padres fundadores de la Patria Grande: Bolívar, San Martín, Artigas y tantos otros, y más tardíamente, las de Martí. Pero también tomar nota de los avatares corridos por otros procesos revolucionarios, y el caso de la Revolución Rusa por muchos motivos es de una especial trascendencia para nuestros pueblos. En este trabajo procuré explorar ese terreno, en la esperanza de que otros se sumen a esta empresa colectiva para, a partir del conocimiento de la experiencia soviética poder discernir las formas más efectivas para profundizar y radicalizar nuestros procesos emancipatorios y evitar cometer algunos errores que, como lo demuestran los casos de Argentina y Brasil, están ocasionando grandes sufrimientos a nuestros pueblos y amenazan con desandar el camino recorrido en las últimas dos décadas. (Fuente: CubaDebate / Autor: Atilio Borón)



  • Los dos bandos y la izquierda contemplativa
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    19/11/2017
    No hay ni puede haber dos Españas, puesto que ni siquiera hay una; pero sí que hay dos bandos irreconciliables, que, en última instancia, son los mismos de siempre (ya lo dijo Platón mucho antes que Marx: “En todas las ciudades, grandes y pequeñas, hay dos bandos en guerra permanente, los ricos y los pobres”). Los mismos de siempre, pero con peculiaridades muy relevantes, que al parecer están confundiendo a algunos sectores de la izquierda. La más importante de estas peculiaridades es la confluencia de antiguas reivindicaciones soberanistas e identitarias con antiquísimas reivindicaciones de clase. No todos los independentistas catalanes son de izquierdas, no todos aspiran a construir una república socialista; pero un buen número de ellos han comprendido (como muchos vascos, como la mayoría de los cubanos) que en el seno del capitalismo salvaje no hay espacio para la libertad y la justicia, y que la defensa de la propia independencia es un aspecto fundamental de la lucha contra un imperialismo depredador que quiere arrebatarles a los pueblos su identidad para poder arrebatarles todo lo demás. Y al igual que en Euskal Herria, en Catalunya la izquierda independentista no ha excluido la posibilidad de aliarse coyunturalmente con un sector de la burguesía, ante la imperiosa necesidad de hacer frente a un Estado terrorista dispuesto a todo con tal de impedir la autodeterminación de las personas y de los pueblos. A algunos, entre los que me incluyo, nos chirrían y preocupan estas alianzas interclasistas; pero tan simplista como dejar de lado esta preocupación sería -es- rasgarse las vestiduras y tirar del manual del perfecto comunista. “Ni guerra entre los pueblos ni paz entre las clases”, no lo olvidemos nunca, y menos en estos tiempos confusos; “La religión es el opio del pueblo”, recordémoslo todos los días; pero analicemos cuidadosamente cada coyuntura concreta antes de hacer algo o dejar de hacerlo en función de una consigna. He oído a viejos camaradas decir que el procés es una maniobra de la burguesía catalana y que se niegan a apoyar a meapilas como Junqueras y Puigdemont (por no mencionar los exabruptos de Frutos); una visión tan simplista como su contraria: la de quienes dicen -con horror o entusiasmo, según los casos- que el procés es una revolución orquestada por los antisistema. Para bien o para mal (y de nosotros depende que sea para bien), la realidad no es tan simple. Los puristas de la izquierda contemplativa deberían recordar que Chávez tenía una virgencita en su despacho y cada dos por tres esgrimía su crucifijo de bolsillo para ahuyentar a los vampiros del imperialismo; deberían recordar que el catolicismo es un fenómeno sumamente complejo y contradictorio, en el que tienen cabida cosas tan dispares como la teología de la liberación y los Legionarios de Cristo, y que en Catalunya hay un influyente sector de la Iglesia que tiene poco que ver con el nacionalcatolicismo del Opus Dei y la Conferencia Episcopal; deberían recordar que la burguesía catalana está escindida, y que la izquierda puede y debe aprovechar esa fisura. Y, sobre todo, deberían recordar los puristas que, en ocasiones, se puede avanzar junto a extraños compañeros de viaje sin renunciar a nada importante. Y que ahora no se trata de alterar un resultado electoral dentro del juego parlamentario al uso (como cuando el PSOE apelaba al “voto útil”), sino de asestar un golpe contundente, tal vez decisivo, a un Gobierno podrido y un Estado terrorista. Ahora mismo, los dos bandos, pese a todas las complejidades y provisionalidades, se definen e identifican claramente: a un lado, los sinvergüenzas que siguen diciendo que esto es una democracia y los necios que se lo creen; al otro, los que tienen claro que hay que acabar con la España negra de los herederos de Franco, con su bandera mutilada y con el españolismo del “a por ellos”. Y tal como están las cosas, y por más que se empeñen los equidistantes en nadar y guardar la ropa, quien no está en un bando, está en el otro. En estos momentos decisivos, quien no se opone abiertamente al terrorismo de Estado, se convierte en su cómplice. (Fuente: La Haine / Autor: Carlo Frabetti)



  • Podemos se define sobre Andalucía cuando habla sobre Cataluña
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    11/11/2017
    La situación catalana ha obligado a todos -también a Podemos/IU- a tomar posiciones y a clarificar su discurso, estrategia y orientación políticas. La retórica vacía, la ambigüedad calculada; el uso ventajista de la manipulación y la ignorancia; no aguantan bien en un escenario políticamente tensionado, como el que ha provocado Cataluña. Todos se han visto obligados a retratarse. Y no sólo sobre Cataluña. También sobre Andalucía. LA HISTORIA COMO ESCENARIO POLITICO Podemos ha venido utilizando desde hace tiempo una versión manipulada de la historia de la Transición en Andalucía. Frente a la manipulación del PSOE sobre el significado del 4D y el 28f ha sostenido otra manipulación, la suya (en la que convenientemente olvidan siempre las estafas de los Estatutos de 1981 y 2007). Frente a la versión susanista del “agravio comparativo” como corsé españolista para las reivindicaciones andaluzas le han opuesto no una visión alternativa sino otra lectura aparentemente distinta pero asentada en las mismas bases y objetivos que los que enuncia el PSOE: eliminar del horizonte cualquier curso político propio andaluz y darle sentido a Andalucía sólo desde una instrumentalización española, sea con uno u otro color partidario. La crisis catalana les ha obligado a darle protagonismo, intentando incluso utilizar la experiencia andaluza como aval para su actuación en relación a Cataluña. Si el PSOE enfatiza ahora sobre el 4D como una presunta acción por la uniformidad española (“Andalucía por la igualdad”) Podemos, por su parte, ha reconvertido retrospectivamente el 4D de 1977 sólo en una movilización en la que Andalucía se pronunció por ser “como la que más”. Y sin negar la presencia entonces de ese aspecto, le han puesto interesada sordina a los otros dos elementos esenciales de aquella protesta que le dieron carácter y fondo: uno, la afirmación de Andalucía como pueblo específico y dos, la exigencia de que Andalucía fuera sólo lo que quisieran los andaluces, porque sólo desde Andalucía se podían resolver los problemas andaluces. Podemos ha hecho apología no de los méritos sino precisamente de los limites políticos del 4D cuando lo ha comparado a las ultimas Diadas catalanas. Recordemos que en el 4D andaluz había deseos y aspiraciones pero no claridad en causas, medios y objetivos -y por eso fue asimilado y obviado- como sí lo ha habido en las recientes protestas catalanes. En el 4D, además, fueron organizaciones españolas (o de ámbito español, que a estos efectos es lo mismo) las que entonces llevaron la batuta y ordenaron el proceso; en tanto ahora en Cataluña son organizaciones catalanas. Y por supuesto se han olvidado del “Pacto de Antequera” de 1978 que sustituyó al 4D (hasta el punto de provocar la ausencia de manifestación aquel año) para encauzar aquel impulso y encerrarlo en el marco constitucional. Pablo Iglesias y Teresa Rodriguez han loado el llamado “desbloqueo” de la autonomía andaluza tras el referéndum del 28f y lo han presentado como modelo cara a Cataluña para posibilitar ese referéndum trampa -“pactado y legal”, dicen- en el que asientan uno de los pilares de su discurso catalán. Se refieren a lo que en 1980-1981 fue una reinterpretación retrospectiva de la Ley que permitía -usando el  art. 144- dar por buena para Andalucía la vía autonómica del 151 puro (un artículo hecho aposta por Clavero Arévalo para que nadie lo pudiera transitar). Un apaño legal. Se han olvidado de recordar que entonces coló esa operación -pactada inicialmente por UCD y PSA-PA y a la que se apuntaron el resto, incluido el PSOE- porque políticamente era necesario y útil y además tolerable para el Régimen español. Permitía reintroducir a Andalucía en el proyecto constitucional español y apagar un foco social peligroso sin demasiado coste: porque se veía que el futuro lo iba a gestionar un PSOE afín y porque el Estatuto que estaba cocinándose por consenso de UCD, PSOE, PCE y PSA-PA le daba a España claras garantías de sometimiento andaluz. Nada que ver con actual cuestionamiento catalán del orden español. En sentido negativo pero ilustrativo, el Régimen español no dejó entonces que Navarra se fusionara a la C.A. Vasca, por ejemplo. Y además -y esto es importante- a través de los Pactos Autonómicos de 1981 el Régimen se encargó de desactivar la singularidad de Andalucía, sumergiéndola en el pantano de las Murcias, Castillas, Extremaduras, Riojas... que obtuvieron regaladas gracias a esos pactos instituciones parlamentarias y otros añadidos que el art. 143 -a las que estaban destinadas- no contemplaba en un principio. El Régimen español no podía arriesgarse entonces a quedarse a 5: Cataluña, CAV, Galicia, Andalucía y "España Profunda"; por lo que pudiera pasar. Ese fue -por cierto- el auténtico "café para todos". (Que aquí coló sin pena ni gloria porque aquí empezó muy pronto a colar todo). Así pues, lo que han venido haciendo Pablo Iglesias y Teresa Rodriguez no es tanto recuperar la historia para llamar la atención sobre la necesidad de adaptar "la ley a la democracia" cuanto asumir, hacer propia y hacer propaganda de una antigua estafa política contra Andalucía; intentando vendérsela como modelo a los catalanes utilizando a los andaluces. Lo mismo que, por cierto, hacen Garzón y Maillo desde IU -la vieja casa de Iglesias- cuando dicen que quieren a Andalucía como "vacuna" frente al proceso catalán. Y AL FINAL: LA ESTRATEGIA Podemos ha hecho sonsonete de su linea ante Cataluña todo lo que reafirme a. Que la solución a las demandas de Cataluña no puede resolverse en Cataluña sino en España (que es lo que le da a su dirigencia protagonismo y justificación). B. Que esa resolución ha de ser pactada; “legal” según la ley española, claro. Podemos (o sus delegaciones) consecuentemente nunca ha sido no ya “independentista” sino tampoco realmente “soberanista”. Podemos no ha reconocido nunca de hecho la soberanía del pueblo catalán ni directa ni indirectamente. Tampoco ha sido nunca rupturista. De ahí su negativa a reconocer ni al referéndum del 1º de octubre ni a la proclamación de la República Catalana el 27. Las variaciones tácticas provocadas por la evolución de los acontecimientos o la necesidad de situarse ante la represión española sin perder espacio político no han alterado estas premisas estratégicas que están en el núcleo constitutivo de Podemos (y de IU, por no dejarla atrás) En ese contexto del Podemos de Pablo Iglesias se sitúa el Podemos de Teresa Rodriguez (por silencio, también el de Diego Cañamero) y por supuesto la IU de Garzón/Maillo. Recapitulemos hechos para repasar como se aplican en la practica estas premisas. En septiembre pasado en torno a la Diada, Anticapitalistas -corriente/asociación interna fundadora de Podemos a la que pertenece Teresa Rodriguez-  publicó en internet un comunicado en el que apoyó la actuación de las fuerzas políticas y sociales que han iniciado la insumisión catalana. Sin embargo, cuando Teresa Rodríguez en una larga entrevista radial en Canal Sur fue preguntada sobre la situación de Cataluña su argumentario fue entonces sustancialmente similar a los de Iglesias, Colau -y áun a los de Coscubiela- al menos en lo políticamente relevante. Hasta el punto de que la ausencia de diferencias sustantivas permitió explicar la entonces prácticamente nula repercusión de la entrevista, ya que se limitó a explicitar ideas que –en medio del paroxismo de la crisis catalana- no resultaban especialmente incomodas para el Poder español. Entonces dijimos: “Si pesamos política y mediáticamente a Teresa Rodríguez en relación a Anticapitalistas resulta evidente el muy diferente eco y consecuencias políticas de uno y otro posicionamiento. Imaginemos qué hubiera ocurrido si Rodríguez –portavoz del tercer grupo en número de escaños en el Parlamento andaluz- difunde la posición pública de Anticapitalistas sobre esta cuestión en lugar de atenerse al guion de Pablo Iglesias/Colau y cuales hubieran sido sus consecuencias en el debate político y social andaluz. ¿No hubiera sido eso, además, un ejercicio práctico de esa “solidaridad” –en este caso con Cataluña- con la que tanto justifican su existencia las organizaciones de ámbito estatal español? Un apoyo especialmente relevante al provenir de Andalucía, con todo lo que ello implica en Cataluña”. Al poco, el 13 de Septiembre, Teresa Rodriguez y Miguel Urbán publicaron en el diario La Vanguardia un articulo titulado “Del “daño irreparable” al 1-O. Por el derecho a decidir” en el que la dirigente citada afirmaba, pareciendo rectificar: “Agotadas la vía federalizante del Estatut y la búsqueda de un referéndum pactado con el Estado –como se hizo en los casos de Quebec y Escocia–, sólo queda desde el punto de vista democrático reconocer la legitimidad de la convocatoria del referéndum el próximo 1 de octubre y que sea la ciudadanía catalana la que decida si quiere o no separarse del Estado español para, como sería deseable, poder llegar luego a un nuevo tipo de relación, basada en la voluntad y no en la fuerza, entre todos los pueblos del Estado español.” Y anotamos entonces el cambio, aun con todas las reservas y prudencias pertinentes y con nuestra expresa disconformidad con la salida deseada por Rodríguez. Pero poco duró este reconocimiento por Teresa Rodriguez -y lo que representa- de la legitimidad del “unilateralismo”, utilizando los términos al uso, que vienen a ser sinónimos de una estrategia nacional propia no subordinada ni dependiente. La sucesión de acontecimientos y el acoso del PSOE los pondrían pronto de nuevo en sintonía con Pablo Iglesias. Aquí los datos. El 27 de octubre se proclama la República Catalana. Luego y de inmediato Iglesias declara que considera “ilegal” e “ilegítima” la “declaración de independencia” catalana. Al punto Teresa Rodríguez y José Mª González Kichi se desmarcan pública y políticamente de un nuevo comunicado de Anticapitalistas sobre Cataluña en el que estos reconocían la legitimidad del accionar catalán, situándose expresamente al costado y detrás de Iglesias. Y para cerrar el episodio, Iglesias vuelve a declarar que “considera fuera de Podemos” a los que reconocen la soberanía del Parlamento catalán. ¿Porque esta secuencia de hechos? ¿Por "reconocer" o "no reconocer" a la República Catalana, como dijo simplificadamente alguna prensa?. En absoluto. La causa -como bien percibió y planteó el jefe y autodefinido “patriota español” Iglesias- es que Podemos no reconoce la legitimidad del procedimiento de proclamación de la República Catalana y por tanto tampoco reconoce la soberanía inherente y capacidad constituyente del Parlamento catalán para la nación catalana. Podemos sólo ve y acepta procesos “de la ley a la ley” española y administrados y dirigidos en y desde España. Un punto central que nos afecta directamente a Andalucía porque los motivos que hacen incompatible a Podemos con el curso catalán son perfectamente aplicables a un desarrollo soberanista de la lucha andaluza.(*) Por eso al plegarse a la posición de Iglesias, asumirla y sostenerla lo que hicieron Kichi y Teresa Rodriguez fue mucho más que asegurarse un lugar o un puesto dentro de Podemos. Negaron también para Andalucía su soberanía. Incluso a través de su Parlamento. Por eso se puede decir que cuando han hablado sobre Cataluña se han definido sobre Andalucía. Y esto último nos interesa sobremanera. [PS. ¿Y Cañamero...? ¿Dónde está políticamente?. Ahora que toca, ¿qué ha dicho o qué dice?. Hasta ahora y desde hace semanas y semanas, nada. "No sabe, no contesta". Así pues, por omisión, se puede inferir y responder: donde Iglesias, Kichi y Teresa. Porque hay silencios que hablan por sí mismos.] (*) Sobre estos asuntos ver mis artículos: “Contra el federalismo español” y “Objetivos de Andalucía y cretinismo constitucional” (Fuente: Revista de Pensamiento Andaluz / Autor: Javier Pulido)



  • Los CDR catalanes: Se hablará de ellos
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    11/11/2017
    Los CDR. Comitès de Defensa de la República. Nueva palabra para añadir al extenso vocabulario generado por el procés. Un procés que ya no es sólo "El Procés". La cosa ha derivado hacia un lugar indeterminado que va más allá y que todavía no tiene nombre. Quizás porque, de hecho, todavía no es ni un concepto. Pasan tantas cosas y tan rápido y todo se transforma a tanta velocidad que "la cosa" no tiene ni tiempo de enfriarse que ya vuelve a estar cociéndose en el horno con un ingrediente nuevo. Provisionalmente podríamos denominarlo metaproceso, como para decir alguna cosa. Y es una corriente de aire que, básicamente, suma los movimientos del llamado régimen del 77 para que nada se mueva, un franquismo sociológico a quien el aznarismo le hizo perder la vergüenza de ser lo que es y una Europa de los estados que es un dinosaurio burocrático que vive alejado de la gente y de la realidad. ¿Consecuencias de todo eso que se mueve? De momento en Catalunya ya hemos tenido dos huelgas generales en un mes. La de ayer con menos participación que la del 3 de octubre, pero mucho más importante por las consecuencias que puede tener a nivel social. De entrada por el papel de los dos grandes sindicatos. Javier Pacheco, líder de las CCOO de Catalunya, dijo: "Aquí las huelgas generales las convocamos nosotros". Pacheco lo decía porque esta huelga no era cosa suya sino de la Intersindical-Confederació Sindical Catalana (I-CSC), minoritaria e indepe. Pues bien, ahora Pacheco ya sabe que ha perdido el monopolio de convocar nada. Mientras, Camil Ros, secretario general de la UGT de Catalunya, era abucheado durante la intervención en el acto de la plaza de la Catedral de BCN. Por no haber dado apoyo a una huelga que se hacía, entre otras cosas, en apoyo de la consellera Dolors Bassa, vinculada a la UGT desde el año 2000 y secretaria general de las comarcas gerundenses entre el 2008 y el 2015. La sociedad evoluciona y cambia y los sindicatos continúan como si el mundo se hubiera quedado a finales del siglo XX. Y lo peor para ellos es que todo el mundo lo ha visto. Y paralelamente a este cambio de paradigma sindical, la aparición de los ya mencionados CDR. Doscientos treinta, según dicen ellos mismos en su cuenta de Twitter. Ayer (por le domingo 8nde noviembre) los CDR fueron los responsables de cortar el AVE en BCN y Girona, varias autopistas y carreteras y las fronteras con Francia en la Jonquera, la Seu d'Urgell y Puigcerdà. Y en este último caso la cosa ha durado hasta esta mañana, después de una noche con temperaturas bajo cero y nevando. Gente de todas las edades y de todo el territorio demostraron capacidad de convocatoria, de determinación y de resistencia. Y, sobre todo, una gran organización que funciona fuera de partidos y entidades tradicionales. Pero, creo, lo más relevante fue el aviso. De lo que puede pasar según cómo. Para los CDR fue un ensayo general de cara a futuras movilizaciones y la demostración de cómo se puede parar un país. Para los señores (y señoras) 155 fue un toque de atención: hay alguien con suficiente fuerza como para parar un país y que sabe cómo hacerlo. Oiremos hablar de ellos. Apunte. Se llaman CDR. (Fuente: El Nacional.cat / Autor: Iu Forn)



  • Fetiches y supersticiones en el process catalán. Reflexiones para el debate
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    08/11/2017
    Hace unos días un apreciado camarada latinoamericano conversaba conmigo por whastapp sobre la situación del proceso independentista catalán. Este dirigente de una organización revolucionaria del país de Salvador Allende y Miguel Enríquez, decía textualmente “¿Oiga, al parecer el Estado español tomó el control total de Cataluña?”. Yo le contesté con un lacónico “Sí”. De inmediato volvió a preguntar, “¿Y existen independentistas que salgan a pelear?”. Ante mi telegráfico “No”, afirmó “Que lamentable”. Mi nuevo “Sí” fué contestado con un “Bueno, pero no se enfade conmigo, yo soy chileno, no catalán”. Esta breve conversación, completamente intrascendente para el rumbo de los acontecimientos en curso, sintetiza la perplejidad y el desconcierto en que se encuentra una buena parte de la solidaridad internacionalista con Cataluña, y considero que un considerable sector del pueblo trabajador catalán que defiende la República. El relato hegemónico entre las personas y fuerzas que en Galiza defendemos el derecho de autodeterminación, que el 27 de octubre saludamos con alegría la proclamación de la República catalana, está condicionado por la lógica pequeño burguesa mayoritaria en la práctica totalidad de las organizaciones que nos autosituamos en el campo de la izquierda. Sin embargo, no sólo es la carencia de una interpretación de clase, pero básicamente la inexistencia de una línea política genuinamente clasista en el movimiento independentista de Cataluña, lo que nos permite entender, pero no compartir, todo lo que está pasando. Ante la natural negativa del régimen oligárquico español a pactar con las autoridades autonómicas catalanas un referéndum de autodeterminación, entre permanentes vacilaciones y erráticas medidas, finalmente el Govern siguiendo el mandato del Parlament, decide organizar un referéndum sin la autorización de Madrid. El 1 de octubre fue la constatación empírica de la firme determinación de un sector muy cuantitativo del pueblo catalán de querer decidir su destino, desafiando la brutal represión española, en lo que fue uno de los movimientos de desobediencia civil más masivos en las últimas décadas a escala global. En esa heroica jornada la Cataluña republicana logró simbólica y mediáticamente desmontar las falacias del régimen, y demostrar sobre el terreno que un pueblo autoorganizado, que pierde el miedo, puede vencer al más poderoso enemigo. El seguimiento prácticamente total de la huelga general del 3 de octubre convocada por las organizaciones sindicales de clase, aunque desvirtuada por el Govern y los partidos de Junts pel Sí al mutarla en un paro cívico en “clave de país”, fue desaprovechada para acelerar la declaración de la República. Se dejó desvanecer deliberadamente el momento subjetivo más álgido del movimiento de masas independentista. Se dejó enfriar una coyuntura sociopolítica magnífica permitiendo la recuperación de un Estado español aún aturdido por el estado de shock, provocado por los cerca de 2 millones trescientos mil catalanas y catalanes que habían participado en una consulta declarada “ilegal” urbi et orbi, en la que venció abrumadoramente el sí a la independencia nacional. Perdida de la iniciativa por el independentismo Contra todo pronóstico y básicamente frente a las lecciones de la rica experiencia histórica de la lucha de clases y de liberación nacional, nuevamente la orientación y los pasos a dar volvieron a quedar en manos de los aparatos políticos y de las élites independentistas. Pero España fue ágil. Esa misma noche un telegráfico discurso de Felipe VI, de facto una declaración de guerra en toda regla a Cataluña, logró recuperar la iniciativa para el régimen. El unionismo comenzó a disputar la calle como espacio hasta el momento prácticamente exclusivo de la Cataluña rebelde e independentista. El Senado bajo control del PP activa el artículo 155 con apoyo del PSOE, y la respuesta de Puigdemont fue una proclamación de 8 segundos, y la inmediata suspensión de la independencia, en la sesión del 10 de octubre, en aras de no quebrar la “negociación”. La decepción y desmovilización que provocó este disparo sin pólvora, fue nuevamente aprovechado por el Estado español para presionar a la burguesía nacional catalana mediante diversos recursos: atemorizando con más represión, con detenciones, e iniciando una campaña más propagandística que real de descapitalización de Cataluña. En este contexto son detenidos y apresados los Jordis, los dos dirigentes de las principales organizaciones de masas independentistas. La voluntad negociadora expresada por Puigdemont de solucionar el conflicto en una mesa, alcanzó tal grado de comedia cuando a lo largo del día 27 de octubre, entre una nueva crisis en el Govern saldada con el abandono del traidor Santi Vila, el President retrasa y posteriormente desconvoca una declaración institucional en la que tenía previsto anunciar la convocatoria del elecciones autonómicas para evitar a la desesperada que el Senado activara el 155. ¡Misión imposible!, que básicamente supondría un grave incumplimiento del mandato popular del referéndum de autodeterminación. Pero ante la falta de garantías de cumplimiento de las demandas mínimas exigidas por el Govern para desactivar una nueva proclamación de la independencia, con el PNV como interlocutor entre ambas partes, las posiciones inmovilistas españolas, derivadas de la involución y fascistización del régimen postfranquista, provocan un giro copernicano. Finalmente en esa misma tarde en una fría sesión del Parlament la bancada independentista aprueba sin gran entusiasmo la proclamación de la República catalana. Pero de nuevo, contra todo pronóstico siguiendo la lógica de mi camarada Marco Riquelme, no se avanza en la implementación de esta decisión histórica. El independentismo más allá de una macrofiesta y de unos discursos de Puigdemont y Junqueras en las escaleras del Parlament, entre un baño de alcaldes, con ciertos barnices épicos, vuelve a dar un paso atrás. Nuevo capítulo del golpe de estado En cuanto el Senado aprueba el artículo 155 y convoca elecciones autonómicas el 21 de diciembre, en lo que es un nuevo capítulo del golpe de estado contra Cataluña promovido por los partidos de la oligarquía [PP, PSOE e C´S], con una tibia oposición de Podemos e IU, las fuerzas independentistas optan por no activar la resistencia, por no aprobar en el Parlament las primeras leyes republicanas, renunciando a defender sus instituciones, controlar el territorio y a desafiar el Estado español mediante la convocatoria de una huelga general indefinida, con cientos de miles de personas colapsando las vías de comunicación y las infraestructuras estratégicas, para forzar la verdadera negociación sobre los términos de cómo se produce el traspaso de poderes y la salida ordenada de España del territorio catalán. Con una Cataluña intervenida y ocupada de facto por un pié de fuerza de más de 10 mil efectivos de las fuerzas coercitivas del Estado español, Puigdemont, acompañado por mitad de su Gobierno, opta por refugiarse en Bruselas para evitar entrar en prisión bajo la acusación de “rebelión, sedición y malversación de fondos públicos”. En este contexto de represión in crescendo en el que son cesados más de 200 altos responsables de la Generalitat, y controlados sin resistencia alguna los Mossos de Esquadra por el Minsterio español de Interior, el independentismo, sin la confirmación definitiva de la CUP, opta por participar en las elecciones autonómicas convocadas por España. De inmediato, tiene lugar el segundo gran golpe represivo, con la detención en la tarde del 2 de noviembre del vicepresidente Oriol Junqueras y siete Consellers por órdenes de la “Audiencia Nacional”, y una orden de captura internacional contra Puigdemont y el resto del Govern legítimo de Cataluña refugiado en Bélgica. Nuevamente la represión funciona como activador y aglutinante, sacando a las calles decenas de miles de personas indignadas por la detención del Govern. La Intersindical-CSC anuncia huelga general para el 8 de noviembre. Medida imprescindible para recuperar la iniciativa. Sólo la clase obrera catalana, con la solidaridad activa del conjunto de los proletariados del Estado español, podrá consolidar la República, provocando una herida mortal en la monarquía y en el corrupto y criminal régimen del 78. En los próximos meses viviremos momentos amargos y complicados, ¿pero desde cuando el parto de un mundo nuevo se logró sin dolor? Condicionantes a superar por la dialéctica de los hechos La génesis y desarrollo del procés, edificado en base a un conglomerado muy plural de fuerzas políticas y sociales, que oscilan entre el neoliberalismo y una difusa izquierda anticapitalista, condiciona el futuro de la actualmente virtual República catalana. Seguir creyendo en el empleo exclusivo de la práxis pacifista, de la no violencia como principio indiscutible y permanente, en la eficacia de los 198 métodos de desobediencia civil elaborados por Gene Sharp en el manual De la dictadura a la democracia, es a día de hoy más que una simple ingenuidad infantil, expresión de la más pura creencia metafísica. Es no querer asumir que España está dispuesta a sacar los tanques y la Legión para aplastar a sangre y fuego los anhelos de libertad del pueblo catalán. Es no querer ver que Ghandi venció el colonialismo británico no por sus prédicas pacifistas, pero si porque la emergente República India contaba con centenares de miles de fusiles. “Marx afirmó en 1848 y en 1871 que existen en una revolución momentos en que abandonar una posición al enemigo sin combate desmoraliza más a las masas que una derrota sufrida en combate”. [Lenin, “El significado histórico de la lucha en el seno del Partido en Rusia”]. Continuar confiando en que la UE va reconocer la nueva República, a medida que las más mínimas márgenes de diálogo y negociación desaparezcan por la intolerancia española, es negarse a aceptar la naturaleza de ese espacio económico imperialista conformado por Estados contrarios a cualquier alteración de las fronteras de sus respectivos mercados que contribuyan para a su desestabilización interna y puedan provocar una crisis superior al Brexit. ¡Hasta Portugal fue desagradecido, no correspondiendo a la contribución histórica de la rebelión catalana contra Felipe IV, para el inicio de la restauración de su independencia nacional en 1640! Tradición combativa La Cataluña contemporánea posee una rica tradición combativa e insurgente. El independentismo en la década de los veinte del pasado siglo se dotó de las milicias “Escamots” promovidas por Estat Catalá, destacando la fracasada tentativa de declarar la República en los fets de Prats de Molló. El movimiento obrero anarcosindicalista se dotó de grupos de autodefensa [“Los Solidarios”], activos entre las dos primeras décadas del siglo XX para hacer frente al terrorismo patronal, germen de los posteriores Comités de Defensa de la CNT. Las marxistas POUM y PSUC contaban com milicias obreras. Fue el proletariado en armas quien derrotó el golpe fascista de 1936 en las calles de Barcelona. La guerrilla antifranquista estuvo muy presente en Cataluña en la década de cuarenta. Durante el franquismo hubo experiencias notables de lucha armada [Exèrcit Popular Catalá (EPOCA), Front D´Alliberament Català], y en período del postfranquismo Terra Lliure. Sin embargo, parece que el karma del binomio protestas “pacíficas y democráticas” que repiten como loros todos los portavoces del independentismo, a lo que a veces se suma el concepto “cívico”, determina aparentemente el consenso de la acción teórico-práctica del conjunto del movimiento republicano catalán. El factor tiempo puede ayudar a la resistencia catalana, pues la recesión que los economistas pronostican padecerá el Estado español en 2018, el descontrol del déficit y la caída tangencial del PIB, son espadas de Damocles que aunque la oligarquía oculta, pueden favorecer las expectativas de la República emergente. Pero no podemos desconsiderar la evolución fascistizante del régimen, que no descartará un desplazamiento hacia una democracia burguesa de corte autoritario, inspirado en el modelo turco. Llegados a este punto, con parte del Govern detenido y la otra en el exilio, en prisión los líderes de la ANC y de Òmnium, la previsible detención de la Mesa del Parlament, la CUP amenazada de ilegalización, con un Estado español en plena deriva autoritaria, cohesionando así importantes segmentos de la población alrededor del discurso supremacista y chauvinista español que justifica toda forma de represión, con unos medios de [des]información aplicando con entusiasmo la doctrina de Goebbels, ¿cuál es la estrategia a seguir para construir la República catalana? Salvo Finlandia [diciembre de 1917] y Eslovenia [junio de 1991], que si alcanzaron su independencia de forma “pacífica”, aunque en el país nórdico hubiera una cruenta guerra civil en los meses posteriores, y en el balcánico unas escaramuzas saldadas con diez víctimas mortales, no existen casos en la Europa del siglo XX en que la nación opresora permitiese pacíficamente la independencia de la nación oprimida. A pocos días del centenario del inicio de la insurrección obrera que permitió el triunfo de la Revolución bolchevique debemos leer Lenin, extraer lecciones históricas que permanecen plenamente vigentes. En el “Estado y la Revolución” encontramos respuestas teóricas perfectamente aplicables a lo que hoy sucede, pues “los grandes problemas de la vida de los pueblos se resuelven sólo por la fuerza”. ¿O consideramos obsoleta la declaración del I Congreso de la Internacional Comunista [marzo de 1919] de que la “República burguesa –inclusive la más democrática- no es más que un aparato que permite a un puñado de capitalistas aplastar las masas trabajadoras”? El PP, la organización criminal que ostenta el gobierno español es una banda que representa los intereses de una voraz y violenta oligarquía que está dispuesta a emplear toda la fuerza imprescindible, primero contra Cataluña, y si esta es derrotada, posteriormente contra los pueblos que no nos dejamos asimilar, pero también contra toda forma de disidencia política y social, para perpetuar sus obscenos privilegios. No nos dejemos arrastrar por el relato hegemónico de barniz democraticista y legalista pues “el pacifismo y la prédica abstracta de la paz son una forma de embaucar a la clase obrera y que no se rebele contra su opresor”. [Lenin] Los procesos históricos son testarudos y existen una serie de leyes históricas que antes o después prevalecen, liberando a los pueblos y a la clase trabajadora de las hipotecas y limitaciones impuestas por relatos idealistas. ¿Porque el conflicto entre Cataluña y el Estado español va ser un caso excepcional? Pase lo que pase, siempre con la Cataluña insurgente que no se resigna a renunciar a su libertad.



  • Xi toma el control total del futuro de China
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    08/11/2017
    Xi Jinping  ha sido consagrado como líder más poderoso de China desde Mao Zedong después de que un nuevo legado de pensamiento político con su nombre fuese incluido en los estatutos del Partido Comunista. La simbólica medida se produjo el último día del XIX Congreso, que duró una semana en Beijing, en el que Xi se ha comprometido a dirigir la segunda mayor economía del mundo hacia  una “nueva era”  de poder e influencia internacionales. En la ceremonia de clausura en el Gran Salón del Pueblo de la época de Mao, se anunció que el pensamiento de Xi sobre el “socialismo con características chinas para una Nueva Era” quedaba inscrito en los estatutos del partido. “El Congreso acuerda por unanimidad que el pensamiento Xi Jinping ... constituye [una de] las guías de acción del partido en su constitución”, afirma una resolución. Al mismo tiempo, se anunció el nuevo Comité Permanente del Politburó de siete miembros. Todos estos líderes supremos tienen más de 62 años y por lo tanto no serán elegibles para convertirse en secretario general del partido dentro de cinco años. Lo que significa con toda seguridad que Xi tendrá un tercer mandato, algo sin precedentes, como líder del partido hasta 2029 y así seguirá a la cabeza de la máquina de estado chino toda una generación. Lo que esto me dice es que, bajo Xi, China nunca iniciará el desmantelamiento del partido y la máquina del estados para desarrollar una 'democracia burguesa' basado en una economía de mercado plena y capitalista. China seguirá siendo una economía fundamentalmente dirigida y controlada por el estado, con los ‘sectores claves' de la economía de propiedad pública y controlada por la elite del partido. Las empresas extranjeras no encuentran esta perspectiva atractiva, como era de esperar. En una encuesta de enero entre 462 empresas de Estados Unidos de la Cámara Americana de Comercio en China, el 81 por ciento dijo que se sentían menos bienvenidos en China, mientras que más del 60 por ciento tienen poca o ninguna confianza de que el país abrirá aún más sus mercados en los próximos tres años. De hecho, China sigue ocupando el puesto 59 entre los 62 países evaluados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en términos de apertura a la inversión extranjera directa. Al mismo tiempo, la IED es cada vez menos importante para la economía: en 2016 representó poco más del 1 por ciento del PIB de China, por debajo del 2,3 por ciento en 2006 y un 4,8 por ciento en 1996. Una causa de preocupación aún mayor para las multinacionales son los planes de Beijing para replicar tecnologías extranjeras y apoyar a sus ‘campeones nacionales’ que puedan exportarlas globalmente. Un programa puesto en marcha en 2015, llamado Hecho en China 2025, tiene como objetivo hacer que el país sea competitivo dentro de una década en 10 industrias, incluyendo aviones, vehículos de nueva energía, y la biotecnología. China, bajo Xi, tiene como objetivo no sólo ser el centro manufacturero de la economía mundial, sino también ocupar un lugar destacado en innovación y tecnología para competir con los EEUU y otras economías capitalistas avanzadas dentro de una generación. Beijing tiene como objetivo impulsar la cuota de robots de fabricación nacional a más del 50 por ciento de las ventas totales en 2020, que fue ya del 31 por ciento el año pasado. Las compañías chinas como E-Deodara Robot Equipments, Siasun Robot & Automation y Anhui Efort Intelligent Equipments aspiran a convertirse en multinacionales, desafiando a compañías similares como ABB Robotics de Suiza y la japonesa Fanuc por el liderazgo en unmercado de 11 mil millones de dólares. Bajo XI, China también ha redoblado esfuerzos para construir su propia industria de semiconductores. El país compra alrededor del 59 por ciento de los chips que se venden en todo el mundo, pero los fabricados en el país representan sólo el 16,2 por ciento de los ingresos de las ventas globales de la industria, de acuerdo con la consultora PwC. Para cambiar esto, Made in China 2025 destina 150 mil millones de dólares de inversión en 10 años. Un  informe de enero de 2017 del Consejo Presidencial de Asesores en Ciencia y Tecnología de EE UU detalla los amplios subsidios de China a sus fabricantes de chips, la obligación de las empresas nacionales de comprar sólo a proveedores locales, y el requisito de que las empresas estadounidenses transfieran tecnología a China a cambio de acceso a su mercado . Y el imperialismo estadounidense tiene miedo. El secretario de Comercio de Estados Unidos Wilbur Ross ha descrito el plan como un “ataque” al “genio americano.” En un excelente nuevo libro, The US vs China: Asia’s new cold war?, Jude Woodward, un asiduo visitante y conferenciante en China, señala las medidas desesperadas que los EEUU está adoptando para tratar de aislar a China, bloquear su progreso económico y cercarla militarmente. Pero también afirma que esta política está fallando. China no está aceptando el control que la quieren imponer las multinacionales extranjeras; está desarrollando continuamente vínculos comerciales y de inversión con el resto de Asia; y, con la excepción del Japón de Abe, está teniendo éxito en mantener a los estados capitalistas asiáticos ambivalentes entre la 'mantequilla' de China y las 'armas' de Estados Unidos. Como resultado, China ha sido capaz de mantener su independencia del imperialismo estadounidense y del capitalismo global como ningún otro estado. Esto nos lleva a la cuestión de si China es un estado capitalista o no. Creo que la mayoría de los economistas políticos marxistas están de acuerdo con la teoría económica dominante que asume o acepta que China es capitalista. Sin embargo, no es mi caso. China no es capitalista. La producción de mercancías con fines de lucro, basada en relaciones espontáneas del mercado, es lo que caracteriza al capitalismo. La tasa de ganancia determina sus ciclos de inversión y genera crisis económicas periódicas. Esto no se aplica en China. En China, la propiedad pública de los medios de producción y la planificación del estado siguen siendo dominantes y la base de poder del Partido Comunista se basa en la propiedad pública. El ascenso económico de China se ha conseguido sin que el modo de producción capitalista sea dominante. El “Socialismo con características chinas” es una bestia extraña. Por supuesto, no es 'socialismo' de acuerdo con ninguna definición marxista o de control obrero democrático. Y ha habido una expansión significativa de las empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras en los últimos 30 años, con el establecimiento de un mercado de valores y otras instituciones financieras. Pero la gran mayoría del empleo y la inversión tiene lugar a través de empresas públicas o por instituciones que están bajo la dirección y el control del Partido Comunista. La mayor parte de las industrias competitivas globales de China no son multinacionales de propiedad extranjera, sino empresas estatales chinas. Y puedo proporcionar algunas pruebas que, en la medida que yo sepa, no han sido planteadas por otros comentaristas. Recientemente el FMI publicó una serie de datos completa del tamaño del sector público y de su inversión y su crecimiento, que se remonta 50 años para todos los países del mundo. Estos datos ofrece algunos resultados sorprendentes. Demuestran que China tiene un stock de activos del sector público por valor de 150% del PIB anual; Sólo Japón tiene algo similar con el 130%. Todas las otras economías capitalistas importantes tiene menos del 50% del PIB en activos públicos. Cada año, la inversión pública de China en relación al PIB es de alrededor del 16% en comparación con el 3-4% en los EEUU y el Reino Unido. Y aquí está la cifra decisiva. El volumen del stock de activos productivos públicos en relación con los activos del sector capitalista privado en China es tres veces mayor. En los EEUU y el Reino Unido, los bienes públicos son menos del 50% de los activos privados. Incluso en las 'economías mixtas' de India o Japón, la proporción de activos públicos en relación con los privados solo es del 75%. Esto demuestra que en China la propiedad pública de los medios de producción es dominante - a diferencia de cualquier otra economía importante. Un informe de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad Estados Unidos-China encontró que “La parte de propiedad y control estatal de la economía china es grande. Basándose en suposiciones razonables, parece que el sector público visible- las empresas estatales y las entidades controladas directamente por las empresas estatales, representan más del 40% del PIB no agrícola de China. Si se consideran las contribuciones de las entidades controladas indirectamente, colectivos urbanos y empresas municipales públicas, la proporción del PIB de propiedad y control del Estado es de aproximadamente el 50%”. Los grandes bancos son propiedad del Estado y sus políticas de crédito y de depósito están dirigidas por el gobierno (para disgusto del Banco Central de China y otros elementos pro-capitalistas). No hay flujo libre de capitales extranjeros dentro y fuera de China. Los controles de capital son impuestos y aplicados y el valor de la moneda se manipula según los objetivos económicos (para gran disgusto del Congreso de Estados Unidos y los fondos de cobertura occidentales). Al mismo tiempo, el aparato del Partido  Comunista / estado se infiltra en todos los niveles de la industria y la actividad en China. De acuerdo con un informe de Joseph Fang y otros ( http://www.nber.org/papers/w17687 ), hay organizaciones del partido en cada corporación que emplea a más de tres miembros del partido comunista. Cada organización del partido elige a un secretario del partido. El secretario del partido es el eje central del sistema de gestión alternativa de cada empresa. Esto amplía el control del partido más allá de las empresas estatales a las empresas privatizadas y las empresas propiedad de los gobiernos locales en el sector privado o “nuevas” organizaciones económicas” como se las llama. En 1999, sólo el 3% de ellas tenía células del partido. Ahora la cifra es de casi el 13%. Como señala el informe: “El Partido Comunista Chino (PCC), controla la promoción profesional de todo el personal de alto nivel en todas las agencias reguladoras, todas las empresas de propiedad estatal (EPE), y prácticamente todas las principales instituciones financieras de propiedad estatal (EPE) y las posiciones determinantes del partido en todas, menos las empresas más pequeñas, no públicas, que siguen sometidas a una dirección leninista”. La realidad es que casi todas las empresas chinas que emplean a más de 100 personas tienen un sistema de control basado en células del partido. Esta no es una reliquia de la era maoísta. Es la estructura actual establecida específicamente para mantener el control del partido en la economía. Como el informe de Fang dice:  “El Departamento de Organización del PCCh gestiona todas las promociones de alto nivel de todos los bancos, reguladores, ministerios y organismos gubernamentales, empresas estatales, e incluso muchas empresas no públicas, designadas oficialmente. El partido promueve a gente en los bancos, agencias reguladoras, las empresas, los gobiernos y los órganos del Partido, gestionando gran parte de la economía nacional en un gran cuadro de gestión de recursos humanos. Un cuadro joven y ambicioso puede comenzar en un ministerio estatal, unirse a los mandos intermedios de un banco público, aceptar un alto cargo del partido en  una empresa cotizada, ser promovido a un puesto de regulación superior, aceptar el nombramiento como alcalde o gobernador de provincia, convertirse en un CEO de un banco público diferente, y quizás por último, ascender a los escalones superiores del gobierno central o el PCCh - todo gracias al Departamento de Organización del PCCh”. El Partido Comunista de China es mencionado en los estatutos de muchas de las mayores empresas del país, que describen al partido como un elemento director que juega un papel central de “una manera organizada, institucionalizada y concreta” y “provee dirección [y] gestiona la situación general”. Hay 102 empresas estatales clave con activos de 50 billones de yuanes, que incluyen empresas públicas de petróleo, operadores de telecomunicaciones, generadores de energía y fabricantes de armas. Xiao Yaqing, director de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales del Consejo de Estado (SASAC), escribió en la publicación de la Escuela Central del Partido  Tiempo de Estudio que cuando una empresa estatal tiene un consejo de administración, el jefe del partido también tiende a ser el presidente del consejo. Los miembros del Partido Comunista en las empresas estatales forman el “el fundamento de clase más sólido y fiable” que permite al Partido Comunista gobernar. Xiao califica la idea de la “privatización de los bienes del Estado”  como un pensamiento mal orientado. Estos 102 grandes conglomerados contribuyeron el 60 por ciento de las inversiones exteriores de China a finales de 2016. Las empresas estatales, incluyendo  China General Nuclear Power Corp  y  China National Nuclear Corp  han asimilado tecnologías, a veces occidentales con cooperación o sin ella, y ahora tienen proyectos en Argentina, Kenia, Pakistán y el Reino Unido. Y la gran ‘Nueva Ruta de la Seda' para el centro de Asia no está dirigido a obtener beneficios. Se trata de expandir la influencia económica de China a nivel mundial y extraer recursos tecnológicos y naturales para la economía nacional. Esto también contradice la idea común entre algunos economistas marxistas de que la exportación de capital de China para invertir en proyectos en el extranjero es producto de la necesidad de absorber el 'excedente de capital' doméstico, similar a la exportación de capital de las economías capitalistas antes de 1914, que Lenin consideró una característica clave del imperialismo. China no está invirtiendo en el extranjero a través de sus empresas estatales debido a un 'exceso de capital' o incluso porque la tasa de ganancia de las empresas estatales y capitalistas esta cayendo. Del mismo modo, la gran expansión de la inversión en infraestructura a partir de 2008 para contrarrestar el impacto del colapso del comercio mundial desde la crisis financiera global y la Gran Recesión que golpea las economías capitalistas no ha sido un gasto público a través del endeudamiento de tipo keynesiano, como la mayoría de los economistas y (algunos) marxistas argumentan. Fue un programa de inversiones de las corporaciones estatales planificada y financiada por los bancos de propiedad estatal dirigidos por el Estado. Fue lo que Keynes llamó una 'inversión socializada’, pero que nunca fue puesta en práctica en las economías capitalistas durante la Gran Depresión, porque hacerlo sería sustituir el capitalismo. La ley del valor del modo de producción capitalista opera en China, principalmente a través del comercio exterior y la entrada de capitales, así como a través de los mercados internos de bienes, servicios y fondos. Por lo que la economía china se ve afectada por la ley del valor. Eso no es realmente sorprendente. No se puede 'construir el socialismo en un solo país' (y si un país está bajo una autocracia y sin democracia obrera, es así por definición). La globalización y la ley del valor de los mercados mundiales se filtran a la economía china. Pero el impacto es 'distorsionado', 'frenado' y bloqueado por la 'interferencia' burocrática del estado y la estructura del partido hasta el punto de que todavía no puede dominar y dirigir la trayectoria de la economía china. Es cierto que la desigualdad de la riqueza y el ingreso en China bajo el 'socialismo con características chinas' es muy alta. Hay un creciente número de multimillonarios (muchos de los cuales están relacionados con los líderes comunistas). El coeficiente de Gini de China, un índice de desigualdad de los ingresos, ha pasado del 0,30 en 1978, cuando el Partido Comunista comenzó a abrir la economía a las fuerzas del mercado, a un máximo del 0,49 justo antes de la Recesión Global. De hecho, el coeficiente Gini de China ha subido más que en cualquier otra economía asiática en las últimas dos décadas. Este aumento fue en parte el resultado de la urbanización de la economía en la medida en que los campesinos rurales han emigrado a las ciudades. Los salarios urbanos en los talleres y las fábricas están dejando atrás cada vez más los ingresos de los campesinos (no es que los salarios urbanos sean nada del otro mundo, porque a los trabajadores de montaje de i-pads de Apple se les paga menos de 2 dólares la hora). Pero también es en parte el resultado de la élite que controla las palancas del poder y se está enriqueciendo, permitiendo al mismo tiempo que algunos multimillonarios chinos ‘florezcan’. La urbanización se ha ralentizado desde la Gran Recesión y también lo ha hecho el crecimiento económico y el índice de desigualdad de Gini se ha reducido un poco. La economía china se protege parcialmente de la ley del valor y la economía capitalista mundial. Pero la amenaza de la 'vía capitalista' permanece. De hecho, los datos del FMI muestran que, mientras que los activos del sector público en China siguen siendo casi dos veces mayores que los activos del sector capitalista, la brecha se está cerrando. Bajo Xi, parece que la mayoría de la élite del partido continuará con un modelo económico que está dominado por las corporaciones estatales dirigidas a todos los niveles por cuadros comunistas. Esto es debido a que incluso la elite se dan cuenta de que si adopta la vía capitalista y la ley del valor se convierte en dominante, se expondrá al pueblo chino a una inestabilidad económica crónica (booms y crisis), a la inseguridad de empleo e ingresos y a mayores desigualdades. Por otra parte, Xi y la élite del partido están unidos en su oposición a la democracia socialista como cualquier marxista la entendería. Desean preservar su régimen autocrático y los privilegios que se derivan de él. La gente todavía tienen un papel que jugar. Han luchado batallas locales por el medio ambiente, sus pueblos y sus puestos de trabajo y salarios. Pero no han luchado por más democracia o poder económico. De hecho, la mayoría apoya al régimen. Los chinos apoyan al gobierno, pero están preocupados por la corrupción y la desigualdad - las dos cuestiones que Xi afirma que está combatiendo (pero en las que fracasará). Una reciente encuesta realizada por el Centro de Investigación Pew encontró que el 77% de los encuestados creen que su forma de vida en China necesita ser protegida de la “influencia externa”.  El politólogo Bruce Dickson colaboró con expertos chinos para estudiar la percepción pública del Partido Comunista de China gobernante. Los investigadores llevaron a cabo entrevistas directas con unas 4.000 personas en 50 ciudades de todo el país. Dickson concluyó: “No importa cómo se mida, no importa qué preguntas se pregunten, los resultados indican siempre que la gran mayoría de la gente está realmente satisfecha con el status quo”. Parece que Xi y su banda durarán bastante tiempo.



  • Revolución rusa: la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos
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    07/11/2017
    La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, anunció Marx en el Manifiesto Comunista. Los grandes saltos históricos se produjeron cuando las clases intervinieron como tales. En la Antigüedad, las rebeliones de esclavos; en el Medioevo, los levantamientos campesinos; la burguesía, en las grandes revoluciones del siglo XVIII; y en el Capitalismo, la clase obrera. La Revolución rusa mostró al mundo que, cuando los trabajadores actuaron como clase, poniendo en pie organismos como los soviets y con un partido dirigiendo a su vanguardia, incluso estableciendo alianza con otras clases sociales, protagonizaron el episodio más importante de la historia humana. En las últimas décadas, con el triunfo del neoliberalismo, la burguesía impuso una ideología en dónde el progreso se logra por la vía del esfuerzo individual, a través del ascenso social que pueda hacer cada uno. Los denominados gobiernos posneoliberales, más allá de los discursos, no han cambiado sustancialmente esa ideología. Pero esto no siempre fue así y no es algo eterno, así lo demuestran las revoluciones a lo largo de la historia. La Revolución rusa evidenció que, cuando los trabajadores intervinieron como clase, poniendo en pie sus propios organismos, se obtuvieron avances inéditos, en la vida material y cultural del conjunto del pueblo, imposible de lograrse en algún país capitalista por la vía del esfuerzo individual. 1917: El año que cambió la historia de la clase obrera Tres años habían pasado desde el comienzo de la Primera Guerra Mundial, que había creado sufrimientos superiores a los habituales y, también, las condiciones para la revolución. Un proceso de huelgas y manifestaciones se agudizó producto del desgaste por la guerra. La insurrección comenzó el 23 de febrero del calendario ruso (8 de marzo), en el día Internacional de la Mujer, las obreras de distintas fábricas de Petrogrado se declararon en huelga al grito de “¡abajo la autocracia!” y “¡abajo la guerra!” y fueron seguidas por los obreros del barrio de Viborg, dirigidos mayoritariamente por los bolcheviques. Días después, el zar Nicolás II renunció al trono del Imperio Ruso. A doce años de la primera revolución, en 1905, en ese país renació el Soviet de Petrogrado, un organismo compuesto por delegados obreros y soldados (en su mayoría campesinos armados por la guerra), y la huelga se generalizó a todas las fábricas. La revolución se expandió a Moscú y al resto de Rusia. En este primer momento de la revolución, los soviets estaban en manos de dos partidos que buscaban conciliar con la burguesía, los socialistas revolucionarios y los mencheviques. Ambos consideraban que la revolución era burguesa por las tareas que tenía que llevar adelante. Los bolcheviques eran una pequeña minoría. Trosky explica que la Revolución de Febrero presentó una paradoja, porque las masas (obreros, militantes bolcheviques y soldados) habían protagonizado la insurrección sin que ningún partido la preparara. El poder lo tenían los soviets, pero estos al estar dirigidos por partidos conciliadores, le entregaron el poder a la burguesía. Así, surgieron dos instituciones de características muy distintas: el Gobierno Provisional, el órgano político de la burguesía y los terratenientes, y los soviets, órganos de gobierno de obreros, campesinos y soldados. En Rusia entonces, se daba una situación de “doble poder”, dos poderes irreconciliables, como los intereses de las clases a las que representaban. Los socialrevolucionarios y mencheviques, que dirigían los soviets, tenían la estrategia de subordinarlos al poder burgués buscando una alianza con la burguesía liberal. Había pasado un mes y medio de la revolución y la guerra continuaba, a pesar de la exigencia de “paz” de las masas. Entre los dirigentes del Partido Bolchevique que estaban en Rusia, Stalin (1) y Kamenev (2), primaba el desconcierto e impusieron una línea de apoyo crítico al Gobierno Provisional. Sus dirigentes más experimentados se encontraban en el exilio. Recién el 3 de abril, Lenin pudo volver a Petrogrado y cambiar la estrategia del partido: había que enfrentar al Gobierno Provisional y conquistar la mayoría de la clase obrera y los soviets. Si estos rompían con la burguesía, podían ser, no sólo organismos de autoorganización, sino “la única forma posible de gobierno revolucionario” y la base para construir un nuevo Estado. La situación de “doble poder” no podía mantenerse en el tiempo. O triunfaba la política de Lenin y los bolcheviques, de no depositar ninguna confianza en el gobierno provisional, o se liquidaba la revolución. Es así que, en el I Congreso de los Soviets, Lenin explica que: “los soviets son una institución que no existe en ninguno de los Estados burgueses parlamentarios de tipo corriente, ni puede coexistir con un gobierno burgués”. Las masas, hartas de la guerra que el gobierno se negaba a terminar, en julio llevaron adelante en Petrogrado, multitudinarias manifestaciones armadas, que querían entregarle “todo el poder a los soviets”. Pero en las provincias no se daba la misma situación, ni entre los campesinos, ni entre los soldados en el frente. Había un peligro de que el alzamiento prematuro de Petrogrado fuese aplastado. Los bolcheviques, conscientes de esto, intentaron contener a las masas y propusieron una manifestación pacífica. El gobierno hizo correr un rumor de que Lenin era un espía alemán; de esta forma ilegalizaron el Partido Bolchevique, detuvieron a Trotsky y a otros dirigentes y Lenin tuvo que pasar a la clandestinidad. La contrarrevolución ganó las calles y en agosto, el General Kornilov (3) quiso ir por más e intentó un golpe de Estado. El gobierno provisional, liderado por el socialrevolucionario Kerenski(4), para detenerlo, necesitaba la ayuda de los bolcheviques y de los obreros, por lo que tuvo que levantar las proscripciones y permitir su armamento. Trotsky, en su texto Lecciones de Octubre, cita una carta de Lenin al Comité Central, en la que el dirigente del Partido Bolchevique es categórico en cuanto a mantener la independencia política aun en casos extremos como un golpe reaccionario: “Ni siquiera ahora debemos apoyar al gobierno de Kerensky. Sería faltar a los principios. ‘¿Acaso no hay que combatir a Kornilov?’, se nos objetará. Claro que sí; pero, entre combatir a Kornilov y apoyar a Kerensky, media una diferencia, existe un límite, y este límite lo franquean algunos bolcheviques, cayendo en el ‘conciliacionismo’, dejándose arrastrar por el torrente de los acontecimientos”. La posición de Lenin fue seguida por los bolcheviques, que dispuestos al combate, instauraron las Brigadas Rojas que pusieron en pie de guerra a Petrogrado y obligaron al gobierno a entregar más de 10 mil fusiles. Los ferroviarios frenaron los trenes de las tropas golpistas, y muchos de sus soldados se pasaron al bando de la revolución. Kornilov fue derrotado y la fama de los bolcheviques se extendió por toda Rusia, ganando rápidamente la mayoría en todos los soviets. Mediaba septiembre y los soldados comenzaron a negarse a continuar la guerra, la alianza entre ellos y las guardias rojas de los soviets, se selló con el pedido de armamento generalizado para los obreros. Las condiciones estaban maduras para la toma del poder e iniciaron los preparativos a plena luz del día. El gobierno provisional, impotente, sólo podía especular cuál sería la fecha. Entre la dirección de los bolcheviques había sectores que dudaban y se oponían a la insurrección (Zinoviev [5] y Kamenev). Lenin luchó contra estos y ganó a la mayoría del partido. En las primeras horas del 25 de octubre del calendario ruso (7 de noviembre) se puso en marcha el plan para la toma del poder. El Comité Miliar Revolucionario, dirigido por Trotsky, tomó los edificios estratégicos de la capital, las oficinas de correos y telégrafos y las principales vías de comunicación. La planificación fue tan impecable que encontró poca resistencia a su paso hacia el Palacio de Invierno, sede del Gobierno Provisional. La toma del poder se dio en la madrugada previa al comienzo del Segundo Congreso de los Soviets, actuando en su defensa, se disolvió el gobierno provisional y la clase obrera llegó a la cima, instaurando un gobierno de los trabajadores, continuador del legado de la gesta de La Comuna de París. La “normalidad” capitalista no se puede mantener eternamente Las revoluciones son los momentos en donde las masas intervienen en los acontecimientos históricos, a diferencia de los tiempos “normales”, en donde la historia corre a cargo de especialistas de oficio (monarcas, ministros, burócratas, parlamentarios y sus instituciones). La burguesía, que detenta el poder del Estado, busca que la clase obrera no intervenga como clase independiente. A través de distintos mecanismos, y llevados adelante por los partidos que le responden y todo tipo de funcionarios, burócratas, medios de comunicación, etc., imponen una ideología y, hasta en un sentido, una práctica en donde el mejoramiento de las condiciones de vida dependen del esfuerzo individual. Pero esto a la larga no es más que una ilusión. Porque el capitalismo necesita la concentración de trabajadores en fábricas y ciudades, no puede evitar las crisis económicas de forma recurrente y los ataques que se desprenden de ellas y que obligan a las grandes masas a actuar en conjunto como clase. En definitiva, los capitalistas generan sus propios sepultureros y las condiciones para la revolución. Como afirma Trotsky, en La Historia de la Revolución rusa: “en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, éstas rompen las barreras que las separan de la palestra política, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervención, crean un punto de partida para el nuevo régimen. Dejemos a los moralistas juzgar si esto está bien o mal. A nosotros nos basta con tomar los hechos tal como nos los brinda su desarrollo objetivo. La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos”. En el proceso de la lucha de clases, los trabajadores crean órganos de autoorganización, como los soviets, que juegan un papel fundamental en las revoluciones. Pero, como se vio, estos pueden estar dirigidos por partidos conciliadores con los partidos de la burguesía y, por lo tanto, están sujetos a deformaciones. Es por eso que, en los momentos cruciales la dirección política se torna un factor decisivo. El Capitalismo genera las condiciones para la revolución y, en ésta, muy probablemente las masas superan sus viejas instituciones y crea nuevas formas para organizarse, más democráticamente, territorialmente y, en un grado cada vez mayor, según el proceso revolucionario vaya avanzando. Pero no por esto el partido revolucionario se construirá de forma espontánea. Es una tarea que debe llevarse adelante en los tiempos “normales”. Depende enteramente de la vanguardia de la clase obrera y de todos los que abrazamos la causa del socialismo. Como afirma Trotsky, a diferencia de la burguesía, la clase trabajadora no puede tomar el poder de manera espontánea, sin un partido que dirija a la vanguardia en el proceso de la insurrección: “Una clase explotadora se encuentra capacitada para arrebatárselo a otra clase explotadora apoyándose en sus riquezas, en su “cultura”, en sus innumerables concomitancias con el viejo aparato estatal. Sin embargo, cuando se trata del proletariado, no hay nada capaz de reemplazar al partido”. Notas: 1 Stalin Josef, miembro del Partido Bolchevique desde 1903 y de su Comité Central desde 1912. Fue nombrado Secretario General del Comité Central del Partido Comunista Ruso en 1922. Artífice de la degeneración burocrática del PC ruso y de la Internacional Comunista. Creador de la “teoría del Socialismo en un solo país”. Organizó los Juicios de Moscú en la década de 1930 que liquidaron a la mayoría de los líderes de la época de Lenin. 2 Kamenev Lev, antiguo bolchevique, miembro del Comité Central en 1917, año en que se opuso a las Tesis de Abril y a la Insurrección de octubre. Presidente del Soviet de Moscú en 1918. Luego de la muerte de Lenin forma la “Troica” con Stalin y Zinoviev contra Trotsky. En 1926 se une con Trotsky para conformar la Oposición Unificada, expulsado del Partido en diciembre de 1927 capituló y fue readmitido en 1928, en 1932 vuelve a ser expulsado y condenado a muerte y ejecutado en el primer Juicio de Moscú. 3 Kornilov Lavr, oficial de carrera, fue nombrado comandante en jefe por Kerensky en julio de 1917 4 Kerensky Alexandre, socialrevolucionario ruso. Después de la Revolución rusa de 1917 fue jefe del gobierno provisional, desde julio hasta la Revolución de Octubre. 5.  Zinoviev Grigori, dirigente bolchevique, presidió la Internacional Comunista desde 1919 hasta 1926. Luego de formar la troica con Stalin y Kamenev en 1924, realizó numerosas acusaciones contra Trotsky, luego se autocriticó y se unió a Trotsky en la Oposición Unificada. Aunque rompió con ella al poco tiempo fue condenado y fusilado en el primer Juicio de Moscú. (Fuente: La Izquierda Diario / Autores: Jazmín Jiménez y Emilio Salgado)



  • La Revolución de 1917 y la cuestión nacional y colonial
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    07/11/2017
    Conmemoraremos este 7 de noviembre un siglo de la gran revolución socialista de 1917, sin duda, la experiencia de transformación social más trascendente en el ámbito mundial del siglo XX. Aun para los enemigos jurados de la revolución, la toma del poder por los bolcheviques, marca una nueva época para la humanidad: la del inicio de una experiencia socialista en un inmenso país, de los más atrasados de Europa. Para los trabajadores de la Rusia zarista, y de otras naciones europeas, carne de cañón de la guerra inter-imperialista iniciada en 1914, la revolución social constituía el único camino para lograr la paz, conquistar el poder político y derrotar al capitalismo. Correspondió a la alianza de obreros, campesinos y soldados del imperio ruso dar ese primer paso de alcance histórico universal. Por siglos, las clases dominadas habían padecido diversas formas de opresión y servidumbre. Sus movimientos de resistencia fueron siempre salvajemente reprimidos. Los explotados por los distintos sistemas de clase experimentaron todas las formas de lucha, en búsqueda permanente de una vida mejor; desde la rebeldía armada contra los opresores, hasta movimientos de naturaleza mesiánica y utópica. Incluso formas primitivas de rebeldía social como el bandolerismo dirigido contra los ricos y conquistadores extranjeros, producto del impacto del capitalismo en el mundo periférico y rural, expresaban el ardiente anhelo de sobreponerse a la miseria extrema impuesta por las clases dominantes. Los pueblos cantaban y mitificaban a esos irreductibles que se lanzaban a una muerte segura en aras de una vida nebulosamente imaginada de igualdad y libertad. La Revolución de 1917 fue el triunfo de los millones de hombres y mujeres que sufrieron prisión, tortura, hambre, persecución, destierro; de los que depositaron su fe en un futuro distinto para la humanidad. Esta revolución hace realidad los sueños y las utopías multiseculares. Encarna el espíritu de las y los combatientes de la Comuna de París, primera clarinada de un gobierno de trabajadores. Muchas son las enseñanzas y experiencias vigentes que para los y las revolucionarias de hoy día mantiene la revolución bolchevique. Una de ellas, que es particularmente significativa, se refiere al aporte que la Revolución de 1917 hace a la llamada cuestión nacional y colonial, y, particularmente, al derecho de pueblos y naciones a la autodeterminación. Con el nuevo gobierno revolucionario, se establece en el otrora imperio conocido como “cárcel de los pueblos”, un nuevo tipo de comunidad estatal (supra)nacional, la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, la URSS, en la que se buscó suprimir la desigualdad económico-social entre las naciones, nacionalidades y grupos étnicos, y, en la que, paralelamente, se experimentaron formas de gobierno inéditas para la época, los soviets, que pretendían integrar a representantes de esa alianza de obreros, campesinos y soldados que había hecho posible el triunfo revolucionario. Lenin, como dirigente máximo de la revolución, procesa teórica y políticamente la autodeterminación como el derecho de pueblos y naciones a la independencia, la separación estatal, la formación de estados propios. La autodeterminación era una reivindicación democrática que emergía de los principios liberales de la democracia burguesa, aunque en sus análisis conceptuales Lenin va más allá de la interpretación liberal. En realidad, la Revolución del 1917 fue el acontecimiento decisivo que influyó en la radicalidad de este principio. En marzo de ese año, el gobierno provisional de la Rusia revolucionaria anuncia que desea establecer la paz unilateralmente, sobre la base del “derecho de las naciones a decidir sobre sus destinos”. Lenin y los bolcheviques comprendieron el valor que tenía el sentimiento nacional para sus fines de transformación social, asumiendo en los hechos las omisiones y posiciones equívocas de Marx y Engels con respecto a la cuestión nacional. Partiendo del mismo presupuesto teórico de Marx sobre la revolución mundial, Lenin vislumbra, sin embargo, el significado de la cuestión nacional como un elemento que fortalecería la lucha por el socialismo. En su “balance de la discusión sobre la autodeterminación”, Lenin señalaba que los socialistas: “Deben estar en favor del aprovechamiento para los fines de la revolución socialista de todos los movimientos nacionales dirigidos contra el imperialismo. Cuanto más pura sea la lucha del proletariado contra el frente común imperialista, tanto más esencial será, evidentemente, el principio internacionalista de que el pueblo que oprime a otros pueblos no puede ser libre”. Planteamiento fundamental en el proceso descolonizador del siglo XX. Contrario a la tesis que mantienen autores como Richard Pipes y Neil Harding, de que hay una continuidad programática e ideológica entre Lenin y Stalin, considero que en la cuestión nacional esta supuesta continuidad no sólo no existe, sino de hecho asistimos a una ruptura sin retorno entre ambos dirigentes, que no puede ser soslayada. A pesar de la influencia negativa del estalinismo en la política sobre la cuestión nacional, se dieron avances significativos a partir de la Revolución de 1917 en el desarrollo de naciones, nacionalidades y pueblos de la Unión Soviética. El estalinismo y la desaparición de la URSS no pueden afectar un juicio objetivo sobre el significado y los alcances de esa gloriosa revolución, incluso en la derrota del nazi-fascismo en la Gran Guerra Patria. Uno de los logros cardinales fue la construcción nacional de pueblos y nacionalidades que no habían podido integrarse como naciones y nacionalidades en la etapa prerrevolucionaria, como Ucrania, Bielorrusia, Georgia, los pueblos de Transcaucasia y Moldavia; los del Asia Central, Siberia y el Extremo Oriente, muchos de los cuales antes de la revolución vivían en el aislamiento y en la marginación en todos los órdenes. La revolución dio la posibilidad de integrar a la vida del país a sujetos sociopolíticos que posteriormente reclamaron derechos y reivindicaciones. Sería una tergiversación histórica negar, igualmente, el notable desarrollo económico, político, cultural alcanzado por los más de 100 pueblos, naciones y etnias que integraron la URSS a partir del establecimiento del poder soviético. Asumir el claroscuro de esta experiencia dramática de lo que fue la historia de la cuestión nacional en la URSS es la base para un planteamiento realista y objetivo del balance histórico de la revolución bolchevique en torno a esta importante problemática del mundo actual. (Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Gilberto López y Rivas)



  • La artillería como esencia de España
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    05/11/2017

    Nota: para Boro y Alfredo Ramos, y para todas las personas perseguidas por su praxis democrática.

    Acorralado en el debate, el Cardenal Cisneros no tenía respuestas convincentes a los argumentos de un sector de la nobleza y de la burguesía castellana que se oponía en 1516 a que Carlos V de Alemania fuera proclamado rey porque buscaban soluciones justas a la aguda crisis sucesoria, así que el envejecido regente abrió una ventana mostrándoles la unidad de artillería desplegada en el patio: «Esto son mis poderes», les dijo. La razón de la fuerza contra la fuerza de la razón. Cinco años después aquella brutal amenaza fue materializada a cañonazos con la masacre de la revolución comunera en 1521. El Cardenal Cisneros no descubría nada nuevo: la represión ha sido siempre el recurso último de los sistemas explotadores, mientras que Maquiavelo tampoco inventaba algo desconocido hasta entonces al decir que «Los suizos son muy libres porque tienen muchas armas». Es un tópico periódicamente reactivado el criticar al marxismo diciendo que carece de una «teoría del poder» –que no sólo del Estado-, porque, según se afirma con docta ignorancia y burda mala fe, olvida, descuida, ignora, etcétera, otras muchas formas de poder que no sean las que se basan en la violencia directa. No tiene sentido demostrar ahora lo insostenible de estos mantras que tanto ayudaron a desactivar la lucha de clases desde los ’70 con las obviedades faucaultianas de los micropoderes, por ejemplo, entre otras mercancías ideológicas. Solamente decimos que la teoría marxista del poder en el capitalismo gira sobre la dialéctica entre el fetichismo de la mercancía y las violencias, que son aplicadas en la medida en que el fetichismo va perdiendo eficacia integradora. Esta teoría ha sido vaciada de potencial revolucionario por la versión reformista del gramscismo con su engrudo insípido sobre el consenso y la coerción. Maquiavelo y Cisneros escribieron en el momento en que la burguesía mercantil endurecía su lucha contra el feudalismo, cuando el valor de cambio y el dinero empezaban ya a disolver con su ácido inhumano las viejas relaciones sociales dominantes a la vez que mostraban ya los primeros indicios del fetichismo de la mercancía, proceso que sólo se desarrollaría en toda su destructividad con la revolución industrial de finales del siglo XVIII. Sin embargo, la mundialización del fetichismo no anula la valía de las tesis de ambos políticos, porque, en el caso de Cisneros, la represión vuelve a descubrirse como la esencia de España cuando pierden efectividad los medios de «consenso», o dicho con rigor marxista, cuando el fetichismo empieza a debilitarse y debe ser urgentemente ayudado por las violencias, o simplemente debe dejar el espacio a la artillería. Maquiavelo es tan vigente como el belicoso cardenal pero justo por lo contrario, por la veracidad incuestionable de la otra parte de la unidad y lucha de contrarios ahora en el plano teórico: Catalunya y otras naciones oprimidas sólo han sido independientes de facto cuando han dispuesto de artillería propia, como los suizos, pasando a sufrir la opresión cuando fueron vencidas o rindieron sus armas al invasor. Lo mismo debemos decir con respecto a las clases trabajadoras explotadas por la burguesía: sólo mediante su lucha, sólo mediante lo que Rosa Luxemburgo definía en 1906 como la «violencia obrera» que es más poderosa y efectiva que el parlamentarismo, únicamente así el pueblo trabajador puede conquistar y defender su libertad. Parafraseando a Sendoa Jurado: la paz se pierde, de recupera y se defiende «a hostias». Por lo tanto no debe sorprender que recurramos a la teoría marxista del poder, a sus primeros adelantos parciales presentes en Cisneros y Maquiavelo, por citar algunos casos, y a la brillantez sintética de Rosa y Sendoa, para comprender la lógica interna que conecta el posible destino de compañero Boro y la cárcel para Alfredo Ramos, con los juicios pendientes, con el de los compañeros del grupo musical Insurgentes, los gaztes de Altsasu, las cuarenta y ocho personas llevadas a juicio por su solidaridad con prisioneras y prisioneros vascos y los varios juicios pendientes contra independentistas, la persecución de luchadoras y luchadores andaluces, los cientos de personas golpeadas por la ley Mordaza, las decenas de sindicalistas que están en el filo de juicios y de expulsiones de sus empleos por defender derechos elementales porque la artillería legal ya triangula su tiro contra el derecho de huelga, la aplicación del 155 contra Catalunya y las amenazas de aplicarlo de nuevo no sólo si el independentismo vuelve a ganar las elecciones catalanas sino también contra Euskal Herria y Castilla-La Mancha… Como venimos insistiendo, la coherencia interna de estas represiones no es otra que la necesidad burguesa de asegurar el orden explotador en el marco de acumulación de capital que es España. Sin mayores precisiones ahora, el Estado contuvo el malestar creciente que estalló parcialmente en las famosas «mareas» y en el 15-M de 2011 gracias a los bomberos de Podemos y de otros reformismos político-sindicales, entre otras razones. Pero las diversas subcrisis que confluyen en la estructural que mina las bases de España y que el Cardenal Cisneros quiso resolver a cañonazos, siguieron agudizándose confirmando la dialéctica del desarrollo desigual y combinado. En esta diferencia de ritmos e intensidades, la lucha nacional catalana surgió como una de las expresiones fundamentales de la crisis sistémica de España porque justo en esos años la izquierda abertzale se descompuso por el volantazo brusco dado por una parte de su dirección. En Catalunya la burguesía siempre había combatido las reivindicaciones nacionales de forma bastante disimulada gracias al colaboracionismo de los gobiernos autonómicos, pero empezó a oponerse frontalmente a ellos desde el momento en que vio que podían radicalizarse hacia el núcleo de su poder: la propiedad privada. Otra vez más, la caldera subterránea de las contradicciones del sistema llegó a niveles de presión que encendieron todas las alarmas y desbordaron las válvulas de seguridad. El traslado de sedes sociales y fiscales de muchas grandes empresas desde Catalunya a España es una de las armas terroristas más efectivas del capital, pero tiene muchas más, sobre todo la última, la artillería española. Por ahora la patronal ha pedido a la justicia española que ilegalice el ejercicio del derecho de huelga nacional catalana convocado para este 8 de noviembre, y ayer se supo que ya está activada la querella para ilegalizar a la CUP. Para comprender el calado profundo de la estrategia represiva de la burguesía en Catalunya debemos analizar su unidad de intereses esenciales con el capitalismo español del que forma parte insustituible. En otro texto anterior –La crisis de España y la Constitución de Antequera de 1883. La independencia de Andalucía como acto revolucionario- hacíamos referencia al último informe del club de explotadores, la CEOE, que reconocía un aumento espectacular de las resistencias, paros y huelgas obreras desde comienzos de 2017 y sobre todo desde este verano. El empeoramiento de las condiciones de vida y trabajo, la destrucción de derechos sociales y de libertades, la intensificación de la opresión nacional, el envalentonamiento del terrorismo patriarcal, semejante involución acompañada del resurgir del fascismo cotidiano también impulsa la autoorganización obrera y popular, aunque a paso lento por ahora a causa de la debilidad de la izquierda revolucionaria. Los más recientes datos del CIS muestran que el 41% de la población del Estado tiene dificultades económicas para llegar a final del mes, que el 35,4% ahorra poco al mes, que el 12,3% tiene que recurrir a sus ahorros para llegar a final de mes. Otro informe del INE dice que el 58% de la población se endeuda para llegar a final de mes, mientras que sólo el 40% puede ahorrar algo al año. En Madrid, la compra de un piso se come los primeros seis años y medio de sueldo, 78 sueldos íntegros mensuales, lo que explica muchas de las dificultades cotidianas teniendo en cuenta que están descendiendo las pensiones de las personas jubiladas cuya aportación a la economía familiar es cada vez más importante. El panorama es tanto más inquietante cuanto que un estudio del BBVA que llega hasta 2013 muestra que la mal llamada «clase media» -asalariados con sueldo alto y otras prebendas, lo que les hacía creer que ya habían «ascendido socialmente»- se ha contraído en alrededor de 3 millones de personas desde el comienzos de la crisis por las duras reducciones salariales directas e indirectas, en servicios sociales, salarios diferidos, etc. Por si fuera poco, el FMI ha advertido que los puestos de trabajo creados en los últimos tiempos «son de mala calidad», es decir, precarios, inciertos, con muy poca o con nula productividad del trabajo. Por ejemplo, la precariedad laboral ha subido cuatro puntos desde 2013, un punto al año, siendo ahora del 27,38% según estadísticas oficiales, lo que significa que, además de otras razones que sería largo enumerar, ha aumentado la debilidad del capitalismo español para hacer frente a una agudización de la crisis, y ello a pesar de que entre 1970 y 2014 los pueblos trabajadores del Estado han perdido nada menos que 15 puntos del PIB en lo que se llama «el reparto de la tarta» que han ido a manos de la burguesía. Son estas tendencias fuertes las que hacen que el Cardenal Cisneros, el general Franco y el rey Felipe VI enseñen su artillería en los momentos críticos, como en 1516, 1936 y 2017, por citar algunas fechas. Nos encontramos ante la esencia de España: la razón de la fuerza contra la fuerza de la razón. La artillería material e ideológica se justifica así misma con el nacionalismo imperialista español que, en realidad oculta el egoísmo de la burguesía: El último informe de Oxfam Intermón descubre que entre 2015 y 2016, o sea en un año, las fugas de capital español a los paraísos fiscales se han multiplicado por cuatro. Peor aún, la gran permisibilidad fiscal permite que desde 2007 Hacienda haya dejado de ingresar no menos de 27.000 millones de €, una cantidad muy necesaria para recuperar el salario indirecto y público ya que con sólo 12.000 millones de € se cubrirían las rentas mínimas para todas las familias sin ingresos. Pues bien, el terrible aumento de las personas encarceladas por su militancia política y democrática y sobre todo el incremento espectacular de la «lista de espera», no es sino otra forma de actuar de la artillería, forma que puede endurecerse si prestamos atención a las reiteradas declaraciones de la Ministra de Defensa.

    IÑAKI GIL DE SAN VICENTE EUSKAL HERRIA, 5 de noviembre de 2017




  • La izquierda de paco-tilla
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    04/11/2017
    Tras ver -y oír- a Francisco Frutos en una manifestación encabezada por la extrema derecha, cabría pensar que “pacotilla” viene de Paco; pero no, es un término de origen náutico que coloquialmente se usa para designar “algo de inferior calidad o hecho sin esmero” (DRAE). Aunque en este caso, por una curiosa coincidencia, la izquierda de pacotilla coincide en buena medida con la izquierda de Paco. Porque, lamentablemente, Paco Frutos no es un caso aislado en el seno de la izquierda a la que representa. A sus 78 años, podríamos pensar piadosamente que el “cansancio” que lo llevó a retirarse de la primera línea de la política hace ya una década, ha degenerado en deterioro neuronal; pero alguien tan joven y tan representativo como Alberto Garzón dice las mismas sandeces sobre el independentismo, y aunque cuida un poco más las formas y evita salir en la foto con la extrema derecha, la apoya con parecido fervor. “¡Soy un traidor!”, gritaba el ex secretario general del PCE en la última manifestación españolista, a modo de recurso retórico para añadir acto seguido: “¡Un traidor a la mentira!”. Querido Paco, no se puede traicionar la mentira: la mentira se desenmascara, se desmonta, se rebate, pero “traicionar la mentira” es una contradictio interminis. Y si intentamos conferirle algún sentido a tu flatusvocis, es peor, pues solo se puede traicionar a los del propio bando; ¿quieres decir, con tu críptica frase poética, que hasta ahora militabas en la mentira y de pronto has decidido pasarte al bando la verdad? Aclárate con el lenguaje, Paco, que es el primer paso para aclararse con todo lo demás, sobre todo con la política, que tanto juega con las palabras, y casi siempre juega sucio. Diríase que lo que os pasa a Garzón y a ti, y a tantos otros afiliados -de manera ingenua u oportunista- al binomio IU/CCOO, es que os sentís más cómodos con la derecha que con la izquierda verdadera, la que se enfrenta realmente a la clase dominante y pone de manifiesto, por contraste, vuestra condición de izquierdilla “de inferior calidad y hecha sin esmero”. Con todos sus defectos -y sus excesos-, la izquierda abertzale, la CUP, Izquierda Castellana, Red Roja, el PCPE y los anticapitalistas en general os tienden un espejo que os devuelve la imagen vergonzosa de vuestras claudicaciones y componendas, de vuestra sumisión a los poderes establecidos; lo cual explica que, como los vampiros, evitéis la claridad y los espejos. Pero nada explica que os echéis en brazos de la extrema derecha y que vayáis de la mano de quienes apalean a la población indefensa y encarcelan a los pacifistas. Una cosa es que la izquierda de pacotilla se olvide del Manifiesto Comunista, y otra que ignore la Declaración Universal delos Derechos Humanos. Una cosa es desertar, y otra pasarse al enemigo. (Fuente: La Haine / Autor: Carlo Frabetti)



  • La crisis de España y la Constitución de Antequera de 1883. La independencia de Andalucía como acto revolucionario
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    02/11/2017

    Nota: Ponencia presentada a las III Jornadas por la Constitución Andaluza organizadas por Nación Andaluza y Sindicato Unitario, sobre la actualidad de la Constitución de Antequera de 1883, celebradas en la ciudad de Granada el 28 y 29 de octubre de 2017.

    1. PRESENTACION

    2. LENIN NOS AYUDA UN POCO

    3. EL CONTEXTO DE ANTEQUERA

    4. LA CONSTITUCION DE ANTEQUERA

    5. LOS NACIONALDEMOCRATAS

    1.- PRESENTACION

    El pasado 25 de julio, día nacional de Galiza, se conoció el Manifiesto de Compostela. Hemos dicho en otro texto –La crisis de España como marco de acumulación del capital, 31 de agosto de 2017- que el Manifiesto era tanto la culminación de un proceso de acercamiento y debate internacionalista como la apertura de otro proceso que se considera imprescindible ante la crisis de España como marco de acumulación de capital. Decíamos en esa ponencia que no estamos ante la llamada «crisis del régimen del ‘78» sino ante una nueva crisis estructural del capitalismo español, es decir, de nuevo se están agudizando rápidamente los antagonismos internos a las contradicciones que minan al Estado desde sus inicios proto burgueses.

    La tesis de que nos enfrentamos sólo a una «crisis del régimen del ‘78» únicamente aprecia parte –que no todas- de las expresiones sociopolíticas externas de la crisis estructural, dejando fuera de su visión otras realidades; pero sobre todo, no bucea hasta el fondo, hasta las raíces históricas que hacen que, inevitablemente, el Estado español sea siempre ferozmente antiobrero y antipopular, sea una cárcel de pueblos, sea incapaz de integrar a las burguesías «regionales», sea incapaz de mantener la carrera imperialista por la productividad del trabajo, sea incapaz de reducir su corrupción hasta las tasas «normales» en otros capitalismos, etcétera.

    Es cierto que unas facciones de la burguesía intentaron modernizar su Estado, y tal vez fuera posible que lo intentasen de nuevo con la cacareada «segunda transición» que fracasaría porque dejaría sin tocar esas contradicciones estructurales. La tesis de la «crisis del régimen del ‘78» reivindica con razón reformas o cambios, según las versiones, democráticos urgentes en estos momentos, pero debe ser integrada en una perspectiva estratégica más amplia que a la fuerza pasa por el debate de si es posible llegar al socialismo –que no únicamente a la III República- sin acabar con los pilares de la «nación española» en su sentido actual, burgués, es decir, como el marco material y simbólico de producción de valor, reproducción de la fuerza de trabajo y de acumulación ampliada del capital en ese trozo de la península ibérica que el nacionalismo español llama España.

    Tenemos dos ejemplos palmarios que muestran la imposibilidad de cambios cualitativos hacia el socialismo como trampolín al comunismo desde el Estado-nación español actual. Uno es el de la sobreexplotación y marginalidad periférica de Andalucía, nación en la que el 32,3% de la población es pobre y el 41,7% se encuentran al borde de la llamada «exclusión social»: todas y todos sabemos que el PSOE de Andalucía es una fuerza clave en el PSOE, en el Estado y en el nacionalismo español. Según datos muy recientes, ahora mismo hay no menos de 2.600.000 andaluzas y andaluces que necesitados de recibir la renta básica de lucha contra el empobrecimiento. Pues bien, el PSOE-A en el gobierno sólo presta ayuda a 45.000 familias, o sea no llegan a 200.000 personas si suponemos que cada unidad familiar tiene 4 personas.

    El empobrecimiento, la precarización, la marginalidad del pueblo trabajador andaluz después de tantos años de gobierno del PSOE-A no responde sólo a razones estrictamente económicas sino también al lugar periférico de sobreexplotación que el Estado español impuso a Andalucía, como veremos. El nacionalismo español se volcó a la desesperada para borrar el potente sentimiento andalucista que mostró su arraigo en aquella gigantesca manifestación del 4 de diciembre de 1977 exigiendo derechos burgueses idénticos a los de Catalunya, Galiza y Euskal Herria.

    Hoy la realidad andaluza sería muy otra si el nacionalismo español no hubiera logrado silenciar aquel gran sentimiento de identidad. ¿Cómo lo hizo? Antes que nadie, deben ser las fuerzas andalucistas las que lo expliquen. Con todos los respetos en esta ponencia sólo podemos sugerir algunas hipótesis: la situación del independentismo popular por las represiones permanentes en el franquismo y en plena «transición» como el asesinato de García Caparrós en Málaga en 1977; el papel de la izquierda española con su tesis de que al socialismo sólo podía llegarse dentro de una república española fuerte y unida, reduciendo la reivindicación nacional andaluza a una simple autonomía regionalista de segunda categoría; la nefasta acción de amnesia histórica y potenciación del españolismo del PSOE; el oportunismo cobarde de la mediana y pequeña burguesía ante la perspectiva de un independentismo popular que podría fortalecerse peligrosamente si lograba conquistas importantes; la permanente intervención del Estado y del bloque de clases dominante en Andalucía acelerando la periferización en medio de una severa crisis económica con sus efectos desestructuradores como la emigración, etcétera…

    Sea como fuere, aquella identidad fue sumergida en agua helada. Se pretendió liquidar hitos fundamentales como la Constitución de Antequera, el regionalismo andaluz y la Asamblea de Ronda de 1918, el «trienio bolchevique», la figura de Blas Infante, la Asamblea de Municipios en Sevilla en 1931, la masacre de Casas Viejas, los debates entre las «dos Andalucías» geográficamente diferenciadas, la Asamblea en la Diputación de Sevilla pocos días antes de la sublevación fascista para debatir sobre un Estatuto, la sistemática represión franquista del andalucismo popular y la fabricación de una falsa Andalucía de castañuelas, toros y sol como uno de los sostenes de la «nación española» y como reclamo turístico, el resurgir de las luchas campesinas, populares y obreras y la recuperación de tierras.

    Dado que el PSOE-A es una pieza clave del capitalismo en Andalucía y en el Estado español, es imposible creer que la Andalucía popular, no la de los señoritos, pueda avanzar hacia su libertad dentro del Estado español, y es imposible creer que esa misma libertad pueda ser disfrutada por todas las clases y pueblos explotados si continúa existiendo el Estado-nación español.

    Es conocida la profunda identidad nacional españolista del PSOE-A, como del PS de la CAV y de Nafarroa, o de Galiza, etcétera, y su apoyo absoluto al nacionalismo imperialista del PSOE, el que impulsa la aplicación del Artº 155 contra Catalunya. El PSOE-A y las restantes sucursales autonómica, regionales y provinciales del PSOE es una máquina burocrática de fabricar alienación para fortalecer la «unidad nacional española» en Andalucía y con ella la tasa de ganancia del capital y su acumulación ampliada en y gracias al Estado. El PSOE-A y el PS de Catalunya son dos patas fundamentales del PSOE y las dos sucursales asumen que se aplique el Artº 155 a Catalunya, la parte ahora más consciente de su identidad nacional propia de los Països Catalans en su conjunto.

    Por tanto, cuando hablamos del PSOE hablamos de la Nación Española, de su Estado y de su burguesía. Y una de las preguntas es: ¿puede pensarse que las clases y naciones oprimidas avanzaremos al socialismo en su sentido verdadero, el comunista, que por tanto supone la previa independencia de las naciones oprimidas para que, en condiciones de democracia socialista, pueda decidir qué alianzas establecen con otros pueblos, sin vencer previamente el poder represor del PSOE, de la Nación Española, de su Estado y de su burguesía? Hay más preguntas. Una de ellas que responderemos en otra ponencia próxima es: ¿podemos avanzar al socialismo en el sentido que lo entendemos siguiendo la senda de Podemos, del grueso de Izquierda Unida y del PC de España, y de otros sectores que se dicen marxistas y que niegan en la práctica en derecho de autodeterminación?

    Llegamos así al otro ejemplo, el del hachazo asestado a los derechos del pueblos catalán con el Artº 155 de la Constitución monárquica española –y la amenaza de aplicarlo también a Euskal Herria y Castilla-La Macha, por ahora- supone una triste confirmación de la perspectiva histórica y de las tareas que estamos debatiendo entre las fuerzas políticas que firmamos el Manifiesto de Compostela.

    La burguesía española no puede tolerar que Catalunya se independice y no sólo por la pérdida económica que ello implica sino también por el efecto dominó que tendría –ya lo está teniendo- sobre la concienciación de otras naciones oprimidas, en los sectores más organizados de la clase trabajadora del Estado y sobre la misma legitimidad del marco estatal de acumulación ampliada del capital que llaman “España”. La crisis estructural del Estado explica por qué se ha advertido a Euskal Herria, que tiene todos los «ingredientes» para que se le castigue con el Artº 155, y por qué también se ha amenazado a Castilla-La Mancha pese a enormes diferencias con el Pueblo Vasco.

    En una ponencia anterior –España contra Catalunya, del 20 de septiembre de 2017- repetíamos los cuatro grandes bloque de abismos insalvables que impiden que lo que se llama “España”, o sea el marco estatal de acumulación ampliada de capital, pueda constituirse en Estado-nación capitalista al estilo de los Estado-nación de la primera oleada de revoluciones burguesas triunfantes:

    Una, rechazo a integrar democráticamente a las burguesías «regionales», y ahora mismo, con el Artº 155 golpeando a Catalunya y amenazando a otras Autonomías, tenemos otro ejemplo irrebatible. Dos, atraso creciente en la productividad del trabajo confirmado por muchos más datos nuevos: a pesar de la espuria recuperación fugaz, el Estado se enfrenta a crecientes fuerzas que merman su «independencia nacional», como la decisión del BCE para dejar de comprar activos y las exigencias alemanas de más rigor en el cobro de deudas, o el dato de que España ha bajado dos puestos más en el ranking de la competitividad mundial, y por no extendernos sobre la dependencia creciente de España basta saber que el capital extranjero ya controla el 43,1% de las acciones de la Bolsa española.

    Tres, la gigantesca corrupción estructural e histórica del bloque de clases dominante es ya inocultable también a escala mundial: un informe europeo muestra que España es el Estado de la UE que menos medidas aplica contra la corrupción judicial, de modo que al aumentar el rechazo público a la corrupción se debilita uno de los sistemas más efectivos para facilitar la acumulación ampliada del capital en un reino caracterizado por su orgulloso analfabetismo científico y tecnológico: España ocupa el tercer lugar del mundo en economía sumergida por detrás de Grecia e Italia. Aunque la propaganda masiva y la guerra psicológica contra el independentismo catalán han logrado desplazar a la corrupción de las primeras noticias, sin embargo el creciente hartazgo popular va minando la legitimidad del sistema.

    Y cuatro, la «costumbre» de recurrir a las soluciones represivas, violentas, al palo, antes que a los métodos de integración, cooptación, negociación, a la zanahoria, que hemos visto se está confirmando con el Artº 155, y que se refuerza desde hace tiempo contra la lucha de clases en su generalidad. La escalada represiva venía de antes, pero se endurecerá por la exigencia de la CEOE de parar en seco el recrudecimiento de la lucha de clases que se está produciendo desde comienzos de 2017 e intensificando en los últimos meses, según demuestra su reciente informe que siempre la valora a la baja por intereses obvios; dentro de esta radicalización incluimos el aumento de las luchas de las mujeres trabajadoras, el descenso del poder de la Iglesia, etc.

    Como síntesis de esta cuádruple quiebra en sus bases, abismos que no nos cansamos de analizar en nuestras ponencias, es lógica la multiplicación en los últimos tiempos del vandalismo fascista abiertamente consentido por el Estado contra las izquierdas y contra el reformismo duro. Un fascismo brutal y tosco, extremadamente violento en muchas de sus expresiones pero que sirve para ocultar dos procesos de fondo más amenazadores: uno, el fascismo invisible y hasta educado que penetra en los intersticios de la cotidianeidad reforzando la irracionalidad más dictatorial en los micropoderes con los que el capital asegura en buena medida su reproducción ampliada. Y otro, relacionado con el anterior en determinados contenidos, el reforzamiento de las tres expresiones del nacionalismo español que veremos luego cuando recurramos a Lenin para entender qué sucede.

    Lo que llaman «España» es el constructo ideológico subjetivo que cohesiona y legitima, junto a otros, la lógica burguesa inmanente a la valoración ampliada del capital en ese espacio productivo y reproductivo. En cuanto constructo ideológico, «España» y su nacionalismo imperialista es una fuerza material objetiva imprescindible para lubricar la explotación de clase, patriarcal y nacional que sustenta la producción de plusvalor.

    La interacción entre lo subjetivo y lo objetivo se materializa por ejemplo no sólo en la política del PP, PSOE, Unidos-Podemos, Ciudadanos, Izquierda Unida, etc., en la negación sustancial de los derechos nacionales de los pueblos oprimidos sino también y sobre todo en las manifestaciones en defensa de la «unidad nacional española» ya sea en su núcleo más reaccionario y fascista como en su forma supuestamente «democrática».

    2.- LENIN NOS AYUDA UN POCO

    «España» como aceite ideológico que lubrica el proceso de acumulación, la han ido formando desde arriba, verticalmente y de manera desigual pero combinada a medio plazo las clases dominantes de pueblos y naciones de la península con guerras, pactos y acuerdos entre ellas. Estas violencias, frecuentemente atroces, y negociaciones más o menos claudicantes o ventajosas según los casos, eran la base para cooptar y atraer, o marginar e incluso aplastar a las fracciones débiles o resistentes de las clases propietarias en esos pueblos que por las razones que fueren se resistían a ser absorbidas por las fuerzas centrípetas del Estado dominante cada vez más centralizado y más fuerte.

    No hace falta decir que la primeras y últimas víctimas, las victimas permanentes y más golpeadas fueron y son las mujeres trabajadoras, las clases explotadas, los pueblos ya oprimidos para entonces o que sufrieron y sufren enormes tajos en sus libertades nacionales hasta perderlas incluso.

    Desde finales del siglo XV la centralización estatal que empezaría a llamarse España en los textos oficiales de la burocracia del Estado en menos de un siglo, se sustentaba material, cultural e ideológicamente en dos grandes soportes caracterizados por su esencia violenta física y moral, como eran la Iglesia y la Inquisición, y el Ejército. Ambos aparatos de fuerza producían una ideología nacionalista funcional a la centralización del Estado.

    La educación católica y la represión cultural y científica de la Inquisición sirvieron mientras las fuerzas productivas no necesitaban muchos conocimientos tecnocientíficos cada día más sofisticados y complejos. La educación moderna y laica, el librepensamiento crítico, fue reprimida durante siglos, manteniéndose el dogmatismo cerril y autoritario bastantes decenios después de haberse acabado legalmente con la ignominia de la esclavitud entre las décadas de 1870 y 1890. Recordemos la dura historia de la Institución Libre de Enseñanza creada en 1876.

    España es un ente que tiende a empequeñecer con el tiempo una vez que el bloque de clases dominante en el marco estatal de acumulación no supo ni quiso dirigir la transición al capitalismo desde las ruinas de un imperio saqueador y genocida, putrefacto en sus contradicciones internas, y superado definitivamente por las burguesías en ascenso. La fracción más poderosa del bloque de clases dominante, apoyada por otros grandes sectores de este bloque en el poder, anteponía primero sus propios intereses y luego los del conjunto de ese bloque de poder, sacrificando todo desarrollo progresista y masacrando preventivamente incluso cualquier germen revolucionario. Una y otra vez eran liquidados o desactivados los intentos modernizadores y reformistas que surgían de vez en cuando, antes de que pudieran arraigar entre los pueblos y transformarse, tal vez, en fuerzas revolucionarias, como veremos en el resumen de la historia de Andalucía entre comienzos del siglo XIX y 1883, año de la Constitución de Antequera.

    La historia del pueblo andaluz está surcada además de por una decisiva presencia subterránea o pública de estallidos de heroica resistencia a las explotaciones múltiples, también y en el interior de esta admirable constancia de una tendencia a la radicalización de la conciencia y cultura popular básicas hacia una conciencia y cultura nacional en proceso de plasmación política, es decir, que tiene como objetivo la conquista de la independencia estatal.

    El nacionalismo español es muy consciente de esta tendencia de fondo, de esta latencia innegable que resurge cuando confluyen determinadas crisis parciales en una gran crisis del sistema explotador. Y siempre la ha perseguido a muerte desde el momento, más o menos corto, en el que el nacionalismo español entendía que esa reivindicación había superados los muy estrechos límites de la tolerancia de Madrid.

    La intelectualidad progresista española intuía borrosamente algunos de los cuatro bloques de quiebras que venimos analizando, como se vio en el fugaz esfuerzo regeneracionista provocado por las derrotas de 1898, e intentaba buscar soluciones desde su ideología nacionalista. No es este el lugar para extendernos en la historia terrible de cómo la casta intelectual democraticista y progresista española ha combatido los derechos de las naciones oprimidas por su Estado, y en concreto los de Andalucía. Pero el problema es más grave y sus raíces son más profundas que las del simple nacionalismo «progresista» español.

    Llegados a este punto tenemos que buscar referentes históricos similares en aquella época a la situación de Andalucía y del Estado español. Tienen que ser referentes aprendidos de grandes imperios en descomposición por los impactos asestados por el capitalismo mundial contra ellos, por ejemplo el imperio zarista, el chino, el austro-húngaro, el turco… Por proximidad, los más aleccionadores son el austro-húngaro y el zarista. Las propuestas del austro-marxismo en lo referente a la autonomía nacional-cultural y al papel de la intelectualidad sobre todo, en estas cuestiones desbordan el límite de esta ponencia y además carecen de la radicalidad político-cognoscitiva de las tesis de Lenin en la misma época, por lo que recurrimos a este revolucionario:

    En diciembre de 1913 Lenin estudió la complejidad de las corrientes intelectuales del nacionalismo gran-ruso, zarista aún en esos momentos, y llegó a la conclusión totalmente válida para el nacionalismo imperialista español incluso en la actualidad, de la existencia de, al menos, tres grandes corrientes político-ideológicas dentro del nacionalismo opresor: una era el de los nacional-reaccionarios, conocidos de sobra por los muchos decenios de sus barbaridades; otro era el de los nacional-liberales, conocidos más recientemente y denunciados por las fuerzas revolucionarias, y el más moderno hasta entonces, el que estaba apareciendo en aquellos momentos de crisis: lo que Lenin define como nacionaldemocracia (Lenin, Los demócratas constitucionalistas y el “derecho de los pueblos a la autodeterminación”. Obras Completas. Progreso. Moscú 1984, Tomo 24, pp. 222-224)

    Como en otros muchos problemas, Lenin supo captar mejor que nadie las contradicciones en su estado vivo: la lucha de las clases y de los pueblos en el imperio zarista había creado una intelectualidad revolucionaria que para mediados del siglo XIX defendía con vigor los derechos de las y los oprimidos. Herzen, Ogarev, Bakunin, Belinsky, Chernychevski y otros explicaban que los pueblos no rusos, las y los campesinos, etc., tenían derechos que chocaban con la dictadura zarista. Las leyes de liberalización de la servidumbre en 1861 y el potente desarrollo socioeconómico desde 1880 fortalecieron estas demandas. La revolución de 1905 demostró que, en su raíz, eran incompatibles con el zarismo.

    Para detener la creciente legitimidad de la rebelión, la casta intelectual imperial tuvo que afilar y mejorar los brutos argumentos del nacionalismo gran-ruso reaccionario, dando paso al nacionalismo gran-ruso liberal que también quedó desbordado con el tiempo. Para 1913 el nacionalismo gran-ruso democraticista, o «nacionaldemocracia» era ya criticado por la izquierda como la versión más reciente del nacionalismo imperialista del zarismo. La guerra de 1914 tensionó todas las contradicciones de la opresión nacional, que llegaron al nivel de lo insoportable a partir de verano 1916, estallando entre otoño e invierno de 1917.

    Lenin seguía atentamente el rugir del volcán advirtiendo tan temprano como 1913 que ni la democracia constitucionalista ni la versión nacionaldemocrática del nacionalismo imperialista gran-ruso podían resolver la opresión nacional. Sólo la revolución podría hacerlo. Su agudeza y su exquisito método dialéctico, enriquecido en aquellos años por la rigurosa relectura de Hegel, por los estudios sistemáticos del imperialismo y del Estado, le permitieron identificar las tres fundamentales versiones intelectuales del nacionalismo imperialista gran-ruso, que a su vez eran parte de la misma evolución ideológica del nacionalismo reaccionario de otras burguesías, por ejemplo de la española como veremos en el quinto capítulo.

    Ahora mismo, en 2017, no sólo los Països Catalans, Euskal Herria y Galiza somos objeto de las presiones represivas del nacionalismo más reaccionario español, y del nacionalismo liberal, y de su versión nacionaldemocrática, sino también lo están siendo ya otros pueblos que el andaluz que se enfrenta a la pugna entre su corriente independentista y las promesas de la versión nacionaldemocrática del nacionalismo español, que analizaremos en el capítulo quinto. Esta tercera corriente del mismo nacionalismo español se presenta como la única que puede garantizar por su «alma izquierdista» la definitiva «transformación democrática» del Estado español para resolver la «crisis del régimen del ‘78» mediante el logro, por fin, de la «nación de naciones» que debe ser España.

    De esta forma se escamotea el debate decisivo sobre la viabilidad histórica de España como marco de acumulación de capital, con todos los horizontes teóricos y políticos que cierra y que abre, para disolver la realidad objetiva –las fuerzas represivas en Catalunya, las bases yanquis en Andalucía, la OTAN en Euskal Herria, la escuadra española en Galiza, por ejemplo- en divagaciones abstrusas sobre el «patriotismo constitucional», la «multi-identidad» dentro de la «ciudadanía democrática», sobre la «multi-culturalidad» en un «gobernanza» que ha superado las «identidades pre-políticas», etcétera.

    3.- EL CONTEXTO DE ANTEQUERA

    Antes de exponer los logros fundamentales de la Constitución de Antequera, debemos resumir rápidamente sus raíces sociales porque no surgió de la nada, sino que fue el resultado cualitativo de una intensa acumulación cuantitativa de duras experiencias de masas, de derrotas y masacres desatadas por las fuerzas represivas. Estas luchas respondían a los cambios socioeconómicos de fondo que Andalucía estaba sufriendo como efecto de los cambios de los flujos económicos tras la independencia de Nuestra América dentro a su vez de la industrialización europea, a lo que hay que unir los efectos de la opresión nacional impuesta por el Estado español que, obligatoriamente, le condenaba a ser zona periférica del centralismo.

    Incluso en el inicio de este proceso uniformador, que se mostraba por ejemplo en las nuevas leyes de 1833 y 1835 que controlaban aún más a la Diputaciones en detrimento de los pueblos y en beneficio del Estado central, ya resurgió la vieja tradición juntera andaluza. Fue la profunda crisis de sucesión de ese 1835 entre isabelinos y carlistas la que sirvió de chispa para que se creara la Junta Suprema de Andújar en ese año en defensa de Isabel II pero desde un federalismo andaluz muy arraigado.

    La Junta Suprema de Andalucía en Andújar demostró gran capacidad de autoorganización en forma de Estado de facto, que no de iure, ya que movilizó con sus propios recursos un importante ejército que se resistió a disolverse cuando se lo ordenó el gobierno español. Ante la negativa de la Junta a desarmarse, España, que veía con inquietud el progresismo de Andújar, envió un ejército para destruirla pero el ejército se amotinó y no invadió Andalucía. El gobierno español cambió entonces de táctica: consiguió romper la unidad andaluza atrayendo a sus proyectos estatalistas a Córdoba, Sevilla y Cádiz, lo que originó una pequeña guerra civil entre andaluces.

    El paso de Málaga a las posiciones españolas supuso la muerte de la Junta, cuyo mayor logro fue demostrar que se podía actuar como un Estado de facto con un proyecto progresista burgués para la época si se mantenía la unidad andaluza. Pero el bloque de clases dominante formado por la gran burguesía terrateniente optó por España a costa de empobrecer y explotar su país. De entre las varias razones que le impulsaban a vender su nación al ocupante destacan tres: el temor al progresismo del sector burgués que impulsaba a la Junta Suprema, el temor a los destrozos que en sus propiedades causaría una definitiva invasión española, y sobre todo, el miedo a la revolución popular que latía en el interior de Andalucía.

    Los tres grandes miedos y otros temores de clase no eran infundados porque el pueblo trabajador andaluz malvivía en condiciones insufribles. Como sucede siempre en la lucha de clases, cuando el pueblo y los sectores progresistas son derrotados, la gran burguesía procede a vengarse. En Andalucía el bloque de clases dominante, la alta burguesía y los grandes terratenientes más la Iglesia en cuanto poder socioeconómico, se vengaron nada más hundirse la Junta Suprema de Andújar: recordemos que el inhumano «decreto de señorío» de 1837 permitía a los terratenientes apropiarse de las tierras comunales presentando como «prueba» unos papales fácilmente falsificables. La creación de la Guardia Civil en 1844, si bien responde a una decisión tomada para reprimir el malestar social en todo el Estado, también tenía mucho que ver con la especial intensidad de las formas de resistencia del campesinado andaluz.

    Destruida así toda posibilidad de autogobierno, se aceleró la periferización impuesta por Madrid y agudizada desde 1845, asfixiando el incipiente desarrollo capitalista endógeno de Andalucía. Tenemos el ejemplo del primer y fallido despegue industrial de Málaga que no resistió mucho por varias razones que nos remiten a la estrategia del Estado español con respecto a su «mercado nacional»: no mejorar las comunicaciones con Málaga y Andalucía, no potenciar otras industrias cercanas ni la cualificación de la fuerza de trabajo del país, mantener los altos costos del carbón asturiano por la dependencia española hacia Gran Bretaña, etcétera. Sin embargo, el potencial productivo andaluz era tan grande que en otros lugares empezaron despegues similares sobre todo en agricultura que hicieron de Andalucía una economía importante pero dependiente de España.

    Las contradicciones entre el bloque progresista, con componentes revolucionarios, y el conservador y reaccionario se agudizaron al extremo debido a las profundas quiebras del desarrollo andaluz: fue surgiendo una burguesía federalista que desbordaba los estrechos límites del Estado, lo que propició que su natural sentimiento cantonalista empezara a concretarse en un embrionario sentimiento nacional que se enfrentaba a la monarquía borbónica como expresión del centralismo español.

    Pero en el subsuelo crecía al malestar popular por las duras condiciones de malvivencia: la segunda desamortización, la de 1855, fue otro tremendo golpe contra el campesinado que veía cómo «el amo» era cada vez más rico y poderoso mientras las y los campesinos cada vez más pobres y aplastados; de rebote también era golpeado el artesanado, las y los trabajadores urbanos y la vieja pequeña burguesía, porque todos estos sectores, franjas y fracciones de clases sufrían los efectos de la centralización y concentración de tierras y de capitales en la muy reducida clase dominante, bendecida por la Iglesia y protegida por el ejército español y sus grupos armados privados.

    Sin embargo y debido a la propia lógica contradictoria del capitalismo, en medio de la miseria y de la sobreexplotación surgían los grandes negocios de la burguesía andaluza: en 1846 se creó el Banco de San Fernando en Cádiz, y en 1856 el Banco de Málaga. Las desigualdades eran tan terribles que era comprensible y lógico, por tanto, que estallase la insurrección popular de 1857 y que prendiera en amplias zonas de la provincia de Sevilla fue una respuesta a la imparable marginación y explotación: el pueblo quemó el cuartel de la Guardia Civil en Utrera, recuperó fincas, destruyó archivos y registros de propiedad.

    La represión fue salvaje: más de un centenar de asesinados y trescientos prisioneros. La masacre no aplastó la confluencia entre un sector burgués y pequeño burgués progresista y amplias franjas populares, jornaleros, artesanos… En Junio de 1861 seis mil campesinos armados ocupan durante una semana el pueblo de Loja. En Iznajar los alzados ocuparon el cuartel de la Guardia Civil.

    La represión sostenida logró mantener mal que bien el orden de la explotación durante unos pocos años, hasta que a finales de 1868 y tras la demostrada incapacidad de la burguesía reformista de llevar adelante la su rebelón de septiembre en Cádiz, se reinició una oleada de revueltas populares que se sostiene durante 1869 en las que se va percibiendo la formación de una identidad popular andaluza que surgirá a los pocos años en amplio movimiento federalista y cantonalista. Surgió el denigrado «bandolerismo social» que liberó pueblos, administró justicia popular, recuperó bienes y fue exterminado con cerca de tres mil muertos y miles de represaliados.

    Sin embargo, la proclamación de la I República en febrero de 1873 azuzó de nuevo la eterna reivindicación del pueblo andaluz de una radical reforma agraria y la devolución de los comunales privatizados en beneficio de los terratenientes. La negativa de la República a avanzar en estas y otras medidas imprescindibles, defraudaron a las fuerzas progresistas. En justa respuestas, las diversas intensidades y matices de los sentimientos de identidad cantonal, regional-fuerte y hasta nacional, sin mayores precisiones ahora, volvieron a mostrar su fuerza entre verano de 1873 y comienzos de 1874, sobre todo en Cartagena y en Andalucía.

    Todas y todos conocemos las represiones posteriores, y el golpe de Estado del general Pavía en enero de ese 1874, un militar que había ahogado en sangre la revolución cantonal andaluza, que prepararía con sus armas las condiciones para la reinstauración de la monarquía en 1876, cerrando toda expectativa de progreso democrático dentro del sistema estatal.

    Entre 1881 y 1882 una sequía arrasadora ahogó en hambre al campesinado andaluz lo que propició nuevas luchas y acciones clandestinas de recuperación de alimentos y otros bienes vitales en tiendas y almacenes de la clase dominante: la justicia popular practicaba el derecho a vivir recuperando lo que le había quitado la clase dominante. Si el hambre azotaba al campesinado también se debilitaba la economía del artesanado y de las y los trabajadores urbanos, de los pequeños tenderos e incluso de la vieja pequeña burguesía. La autoorganización campesina llegó a pensar en hacer una huelga general a finales de 1882 antes de la temporada de lluvias que se preveían para invierno de 1882-1883.

    Fue en este contexto extremo cuando fuerzas federalistas, democráticas y progresistas decidieron convocar un debate nacional para elaborar una Constitución que sirviera no sólo como revulsivo, como acicate de la conciencia nacional del pueblo andaluz, sino a la vez como guía presente y como objetivo irrenunciable que había que conquistar lo antes posible. Entre 1882 y 1883 en las juntas y asambleas federales fue llenándose de contenido una ansia creciente entre el pueblo de Andalucía: luego ese contenido recogido de entre el pueblo adquirió en octubre de 1883 la forma de Constitución de Antequera, muy progresista para su época, como vamos a ver.

    Pero el potencial de futuro de la Constitución de Antequera dependía en buena medida de la dialéctica entre la fuerza popular y la decisión de la burguesía progresista, que era muy débil cuantitativamente. Además, el desarrollo industrial fue apagándose desde ese final del siglo XIX: la burguesía andaluza en sí era reducida en comparación a todavía potente clase latifundista estrechamente unida a la Iglesia y su poder estremecedor.

    Esta burguesía débil no pudo crear un capitalismo autocentrado en Andalucía, endógeno al menos en los aspectos centrales, como hemos visto en el caso malagueño. Por el contrario, muchos capitales autóctonos abandonaban Andalucía para establecerse en mercados extranjeros fueran del Estado español o de otros lugares europeos. Por si fuera poco y debido a las leyes españolas que cedían amplios derechos al capital foráneo, Andalucía era drenada en sus recursos mineros, agrarios, industriales, etc., por las firmas exteriores que no invertían prácticamente nada en el país saqueado, empobreciéndolo aún más. Y