Nuevas manifestaciones contra Trump en EE.UU. al grito de “no es mi presidente”

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Miles de personas corearon ayer en las principales ciudades estadounidenses ”No es mi presidente” durante nuevas movilizaciones contra las políticas del mandatario republicano Donald Trump.

Las protestas tuvieron lugar en el Día de los Presidentes, que se celebra el tercer lunes de febrero en homenaje a George Washington, jornada que marcó además el primer mes de Trump al frente de la Casa Blanca.

En Nueva York, Los Angeles, Chicago, Filadelfia, Atlanta, Anaheim, San Francisco y otras ciudades, los manifestantes portaron pancartas y gritaron consignas en rechazo a las posturas discriminatorias del magnate inmobiliario, quien derrotó de manera sorpresiva y categórica a su rival demócrata Hillary Clinton en las elecciones de noviembre.

Además de ‘No es mi presidente’, representantes de diversos sectores de la sociedad estadounidenses corearon ‘Trump tiene que irse’, ‘Falso Presidente’ y otras consignas.

Entre los temas dominantes de las movilizaciones estuvo la condena a medidas contra los migrantes impulsadas por el mandatario, como el decreto para evitar la entrada de musulmanes procedentes de siete países del Medio Oriente, la construcción de un muro en la frontera con México y las redadas para capturar y deportar a indocumentados.

Las manifestaciones en grandes ciudades de la Unión cerraron un mes muy complicado para el 45 presidente norteamericano, quien sin embargo asegura que su administración avanza sin problemas.

Bajas tempranas en su círculo cercano, como la del asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, constantes choques con la prensa, declaraciones desmentidas con facilidad, errores en sus mensajes en Twitter y acusaciones de ser un presidente vulnerable ante potencias extranjeras, sobre todo Rusia, conforman un complejo escenario inicial para el multimillonario.

(Fuente: Prensa Latina)

LOS ANGELES, CA - FEBRUARY 18: People carry signs during the Immigrants Make America Great March to protest actions being taken by the Trump administration on February 18, 2017 in Los Angeles, California. Protesters are calling for an end to stepped up ICE raids and deportations, and that health care be provided for documented and undocumented people. David McNew/Getty Images/AFP == FOR NEWSPAPERS, INTERNET, TELCOS & TELEVISION USE ONLY ==

La resistencia a Trump comienza a organizarse  en Estados Unidos

Se puede escoger una fecha cualquiera en las próximas semanas o meses y más que probablemente encontrar uno o varios actos de protesta organizados contra Donald Trump, sus políticas y su discurso.

El presidente de Estados Unidos más impopular desde que se estableció el sistema moderno de valoración ha galvanizado también como ninguno de sus predecesores a una parte importante de la población del país, un grupo heterogéneo que ha estado saliendo a las calles desde su victoria electoral, en cifras históricas justo el día después de su toma de posesión y de forma continuada para protestar sus primeras acciones ejecutivas.

Pero conviene mirar más allá de las manifestaciones movidas por el rechazo, la frustración y la alerta y prestar atención a las crecientes señales de una renovada implicación ciudadana en la política, un giro que está alumbrando un movimiento de resistencia que empieza a organizarse y a demostrar su fuerza. No hay líderes oficiales en este movimiento ni está vinculado al aparato formal del Partido Demócrata, sumido en una difícil travesía del desierto en busca de su alma y su futuro tras la derrota de Hillary Clinton y la pérdida de poder en Capitol Hill y en los estados.

La diversidad de causas, las divisiones en los planteamientos, la falta de centralización y la obligación de actuar al menos inicialmente más como una barrera de freno que como un laboratorio con propuestas y capacidad de cambio plantean innegables retos, pero no los suficientes aún como para anular su impulso.

El movimiento, además, está demostrando sofisticación en su capacidad de organización y movilización, a menudo usando las redes sociales, y genera una atención mediática capaz de rivalizar con la de un maestro en ese terreno como Trump, algo que los estamentos tradicionales de poder no han conseguido.

Fusión

La resistencia a Trump está funcionando a modo de imán, atrayendo y uniendo a grupos que hasta ahora habían librado sus luchas de forma más individual, y también reforzando viejas alianzas. Se apoya en experiencias acumuladas por movimientos como Occupy Wall Street o Black Lives Matter, aunque también debe superar aún problemas como la falta de implicación de muchas organizaciones sindicales, uno de los mayores movilizadores en EEUU pero que en algunos casos ahora están dispuestos a dar una oportunidad a algunas propuestas de Trump.

Y con la conciencia de que desde la Administración del republicano los asaltos serán graduales pero en múltiples frentes se unen grupos que trabajan con inmigrantes y los que pelean por la igualdad racial, los que tienen la lucha contra el cambio climático como principal foco o quienes combaten la desigualdad económica o la injusticia social. “La supervivencia depende de ser capaces de encontrar fuerza colectiva”, ha dicho Tania Unzueta, que trabaja en Chicago con el grupo Mijente y que ha empezado a unirse en acciones con Black Youth Project 100.

La resistencia está disparando también el apoyo a organizaciones establecidas que acumulan tiempo y experiencia en la primera línea de defensa de causas progresistas. Se han disparado, por ejemplo, las donaciones a Planned Parenthood, la red de centros de atención médica y planificación familiar cuya financiación federal lleva tiempo en la diana de los republicanos.

Y lo mismo ha pasado con la Unión Americana de Libertades Civiles, el grupo de abogados que recibió 20 millones de dólares solo en el fin de semana siguiente a que Trump impusiera su veto a refugiados e inmigrantes de siete países de mayoría musulmana, una orden ejecutiva contestada inmediatamente por manifestaciones espontáneas en aeropuertos de todo el país y frenada de momento en los tribunales.

Las mujeres al frente

No faltan gestos como los boicots a empresas y organizaciones vinculadas a Trump y a su familia, acciones de carga simbólica que pretenden disparar al ego de un presidente que se ha mostrado incapaz de digerir críticas y organizaciones de actos de desobediencia civil y manifestaciones.

Pero la respuesta a Trump cuenta también con el apoyo de insiders de la política, como el grupo de antiguos trabajadores del Congreso que ha creado Indivisible, una guía que instruye en cómo presionar de la forma más efectiva a los congresistas. Y, lo que quizá es más importante, está generando también un intensificado compromiso con el servicio público, especialmente destacado entre las mujeres.

Según una encuesta de The Washington Post, el 40% de las demócratas planea involucrarse más en causas políticas, muy por encima del 25% de todos los adultos y del 27% de hombres demócratas. Y es una realidad que se palpa más allá de los sondeos.

Emily’s List, una organización dedicada a apoyar a las políticas y que realiza esfuerzos para reclutar nuevas candidatas, ha recibido más de 4.000 llamadas de interesadas en dar el salto a la política desde la elección. Y también por miles cuentan el interés en grupos similares como VoteRunLead y SheShouldRun, que antes de la elección de Trump tenían que hacer esfuerzos para conseguir el interés de unas decenas de mujeres, o como mucho unos centenares, para sus seminarios o sus campañas.

Citas clave

Hay infinidad de grupos organizando a diario acciones de resistencia, respuesta y protesta a muchos niveles pero las grandes manifestaciones siguen viéndose como una efectiva muestra de rechazo y fuerza. Estas son algunas de las que prometen ser más significativas.

8 de Marzo: Huelga Internacional de Mujeres, que se realizará en todo EEUU en coordinación con paros organizados en otros países.

15 de Abril: En el día de la cita con el fisco en EEUU, una marcha en Washington reclamará a Trump que haga públicas sus declaraciones de impuestos.

22 de Abril: La Marcha por la Ciencia en la capital está convocada ante la “elevada preocupación” por la politización de la ciencia y el avance de políticas que la ignoran.

29 de Abril: El grupo que organizó la marcha del Clima que en 2014 reunió a 300.000 personas en Nueva York repite ahora en Washington y con urgencia renovada.

6 de Mayo: El National Mall acogerá una manifestación de denuncia de “los ataques a inmigrantes y refugiados de la Administración Trump”.

11 de Junio: Coincidiendo con la celebración del Orgullo Gay, en DC  y en protestas hermanas en todo el país se reclamara respeto a los derechos de la comunidad LGTB.

(Fuente: El Periódico / Autora: Idoya Noain)

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