El origen del lema ¡Viva Andalucía Libre! y el asesinato de Josefa González Vivas en Granada

¿Qué tiene que ver la muerte, no le llamemos crimen que si las balas proceden de guardias civiles esa calificación es siempre cuestionable, de una persona anónima y ajena a estas cosas, como Josefa, con el surgimiento del “grito” que andando el tiempo sería el santo y seña del andalucismo?

¡VIVA ANDALUCÍA LIBRE! se presenta en sociedad (17 de febrero de 1919).

El lema “Viva Andalucía libre” aparece en público por primera vez en Córdoba el 17 de febrero de 1919 a través de “ un cartelón” que llevaba, según Correspondencia Española, la “Asociación de dependientes de Comercio” durante el transcurso de una manifestación en solidaridad con las victimas (3 mortales) de otra protesta anti-caciquil desarrollada en Granada el 11 de febrero de 1919 El entorno nos habla del trienio bolchevique en el campo andaluz, oleadas de huelgas y protestas en las ciudades y la reciente aprobación (el 1 de febrero de 1919) del llamado Manifiesto de Córdoba o Manifiesto de la Nacionalidad, en que el andalucismo de Blas Infante se siente integrado en el movimiento de cambio que expresan las trabajadoras y trabajadores de Andalucía. La pancarta en cuestión se componía de dos lemas “¡Mueran los Caciques!” y “¡Viva Andalucía Libre!” , sin bien el orden cambia según la crónica periodística que leamos y es reseñado como nota destacada, el simbolismo no se escapaba a los periodistas del momento. Véase la sucinta nota de la Correspondencia Española y los artículos largos y en primera página que le dedica El Sol. El grito Viva Andalucía Libre volvería a ser tema periodístico en 1933 a raíz de una polémica entre García Hidalgo y Blas Infante en la Asamblea regionalista andaluza que discutía la posibilidad de un estatuto para Andalucía.

Josefa González Vivas. La muerte.

En los días anteriores al 11 de febrero venían sucediéndose las “revueltas” contra el cacique y Diputado al Congreso por Granada Juan Ramón La Chica y Mango, su hermano Felipe era el alcalde de Granada. El día 11 la Guardia Civil disuelve las manifestaciones con disparos, lo que provoca múltiples heridos y la muerte de tres personas, dos de ellas en la calle: el estudiante de medicina Ramón Ruíz de Peralte y Anguita y el obrero, mozo de estación, Ramón Gómez Vázquez, que dejaba mujer y “una hija de seis o siete años de edad”. La tercera persona muerta era Josefa González Viva, que se encontraba en una habitación próxima a un balcón de la casa que se hallaba sobre la Zapateria “La Cordobesa”. Recibió “un balazo de Mauser en el cuello, en su parte anterior. “Dos de los proyectiles disparados por la Guardia civil desde la Plaza del Carmen, penetraron por un balcón de la Casa situada en la calle de Mariana Pineda, esquina a la mencionada Plaza y calle de Reyes Católicos”. Fue conducida por Camilleros de la Cruz Roja a la Casa de Socorro donde llegó cadaver o murió a los pocos minutos (las versiones periodísticas en este y otros puntos varían ligeramente). Se le hizo la autopsía y se le embalsamó al día siguiente. El entierro de las tres victimas mortales fue multitudinario, autoridades civiles o religiosas y ciudadanía salieron a las calles para acompañar a las victima en su último recorrido y los balcones por donde pasaba el cortejo fúnebre estaban atestados. Las asociaciones o colectivos ligados, directamente, o por los familiares, a los muertos se hicieron notar. El féretro de Josefa partió de la calle Mariana Pineda, que iba “envuelto en la bandera de la Asociación de Dependientes de Comercio”, parándose frente a las oficinas de Correos, donde se unieron “ a los pocos momentos los cadáveres del obrero Ramón Gómez y del estudiante Ramón Ruiz de Peralta”. Algunos datos personales. Josefa González Vivar había nacido en Valencia 25 años atrás, estaba recién casada, cuando murió hacía solo 27 días que había contraído matrimonio, domiciliada en la calle de la Alhóndiga, número 13, primer piso (la casa donde recibió los balazos no era la suya), su hermano era soldado de caballería, su padre maestro armero del Lusitania (Regimiento militar que patrullaría las calles una vez declarado el estado de guerra). Su esposo era Francisco Cazorla, empleado de los almacenes de abonos químicos “Carrillo y Compañía”. Una de las tantas victimas ajenas a lo que acontecía, que sin embargo catalizó la indignación anti-caciquil que recorría todo el territorio. Llama la atención el papel jugado, ¿Casual?, por las Asociaciones de dependientes en el entierro de Granada (se cubre el feretro de Josefa con la bandera de la Asociación) y el Cartelón con el lema andalucista en Córdoba.

Reacciones

En Granada el mismo día de los hecho al extenderse la noticia de las tres muertes hay una huelga generalizada espontánea así como varios episodios violentos, se declara el Estado de Guerra y sale el ejercito a las calles. También el 11 fueron cesados el Gobernador Civil y el Alcalde de Granada. El día 13 el pleno del Congreso se ocupó monográficamente de los sucesos. En muchas ciudades se hicieron manifestaciones solidarias y anti-caciquiles, ya hemos hecho referencia a la de Córdoba del día 17, y de las foráneas señalamos que en la de Madrid, celebrada el día 13 los estudiantes eligieron “a la alumna de la Faculta de Ciencias de la Universidad, señorita Faustina Rodriguez” como presidenta de la representación que habría de comunicar los acuerdos de la Asamblea al Presidente del Consejo de Ministros, Álvaro de Figueroa y Torres, Conde de Romanones.

Los periódico y las esquelas.

Entre los periódicos de Granada hemos consultado el relato de los hechos que hicieron al dia siguiente “El Defensor de Granada” (días 12 y 16), “Gaceta del Sur” (día 12) y “Noticiero Granadino”(día 12 y día 14). No hemos tenido acceso a “La Publicidad” El periódico “El Defensor de Granada”, liberal que formaba parte del grupo de prensa de el “Heraldo de Madrid”, había levantado las iras por la información que suministró en su número del día 12 y considerársele Lachiquista. Su redacción e imprenta fueron atacadas y el periódico permaneció sin salir hasta el día 16, su director fue cesado. “Noticiero Granadino” aprovechó para atacar a los La Chica, y de manera más o menos prudente enaltecer al enemigo de estos, Rodríguez Acosta. “Gaceta del Sur”, periódico confesional, se sitúa en una posición intermedia. En todo caso los tres, a pesar de vociferar contra el caciquismo, se cuidan mucho de perturbar las esencias, como demuestran al recalcar de manera unánime los aplausos cosechados por el ejército cuando patrulló las calles una vez proclamado el estado de guerra.

Reveladores detalles nos muestran las esquelas mortuorias que aparecen en los periódico del día 12. En primer lugar compartiendo preeminencia con los titulares de los sucesos nos encontramos con la esquela de otra Josefa que no tiene nada que ver con los hechos que nos ocupan, “La señora Doña María Josefa Méndez Vellido de González”. Luego cada periódico se “retrata”: El Defensor no tiene esquelas de las “victimas de los sucesos”. En la Gaceta aparece la de Josefa González Vivar indicando que “falleció ayer trágicamente victima de los sucesos que se desarrollaron en esta ciudad”. El Noticiero publica las de Josefa y Ramón, el estudiante, señalando en ambos casos que las muertes fueron “a consecuencia de los disparos de la Guardia Civil”. El otro Ramón, el obrero, recibió honores funerarios en la Casa del Pueblo pero no cuenta con ninguna esquela. Fuera de Granada la prensa también se ocupa ampliamente de los “sucesos”, solo hemos reproducido unas páginas del semanario “Mundo gráfico” por la excepcionales fotos que nos proporciona.

Fuente: www.historiamujeres.es

 

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