La Marea Blanca de Cádiz convoca una manifestación para el 19 de febrero

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Los problemas endémicos de la sanidad andaluza han provocado un estallido social sin precedentes que se ha traducido en la aparición de colectivos de indignados y afectados que claman una sanidad digna. La provincia de Cádiz no es ajena a esta revolución de masas que se conoce con el nombre de Marea Blanca. Su portavoz en la provincia, el doctor Antonio Vergara, ha presentado este lunes (foto adjunta), en compañía de la doctora Lola Martínez, y de la representante del colectivo de enfermos por adicción y salud mental, Lola Callealta, el manifiesto que recoge la filosofía de este movimiento social, así como los objetivos que persiguen.

De momento, han convocado una manifestación para el próximo 19 de febrero en Cádiz en protesta contra los recortes en Sanidad y en defensa de un sistema sanitario público. La marcha saldrá a mediodía del Hospital Puerta del Mar y concluirá frente a la Delegación del Gobierno de la Junta, en Cádiz, en la plaza de España. Este movimiento lo componen profesionales de la Sanidad, colectivos sociales, pensionistas, parados, afectados por negligencias médicas y personas anónimas en general que han dicho “basta” a una situación, que según la propia Marea Blanca de Cádiz, “va a peor”.

La situación de la Sanidad ha terminado por romper las costuras de la paciencia de sus usuarios. El nuevo movimiento social que brota como hongos en todas las capitales de provincia está dispuesto a presentar batalla ante las administraciones públicas, en especial ante la Junta, hasta lograr una solución definitiva que devuelva a la sanidad pública su dignidad.

Antonio Vergara ha destacado que el movimiento Marea Blanca no es un fenómeno corporativista, ya que no representa a los profesionales de la Sanidad, ni tampoco es una organización política, «ya que cada uno de sus simpatizantes tiene su idea política y no actuamos bajo ninguna ideología».

El objetivo de este movimiento social no es otro que poner fin al deterioro que sufre la sanidad pública como consecuencia de diez años de recortes. La falta de inversión ha llevado a tener una plantilla incapaz de absorber la demanda, “lo que impide un servicio digno y de calidad”. El principal beneficiario de esta situación es el seguro privado, que ha crecido en los últimos años.

Cerco a la gestión de la Junta

El germen de este movimiento social nació en Granada tras un decreto de la Junta para la fusión de dos hospitales y en poco tiempo se ha extendido a Sevilla, Huelva, Málaga y, ahora, a la provincia gaditana. Este colectivo ha puesto contra las cuerdas a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, por su gestión en materia sanitaria.

La presión de las “mareas” contra los recortes sanitarios en Andalucía forzó hace seis días la salida del viceconsejero de Salud, Martín Blanco, y del gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), José Manuel Aranda, sin embargo, estos ceses no son suficientes para detener en efecto de las ‘mareas’. Los relevos se producen después de varios meses de multitudinarias manifestaciones en la calle -las más masivas en la ciudad de Granada, lideradas por el médico Jesús Candel, conocido como ‘Spiriman’ en las redes sociales- pero también en Jerez, Sevilla, Málaga y Huelva. La más reciente de ellas fue el pasado 29 de enero en Jerez, que logró reunir en el centro de la ciudad a unas 5.000 personas.

Andalucía está en la cola de gasto sanitario por habitante (1.000 euros por habitante/año, frente a los 1.500 euros del País Vasco). Eso sí, destinó el 40% de sus recursos presupuestarios: 8.807 millones de euros en 2016, 404,3 millones de euros más que en 2015, pero son 1.400 millones de euros menos que en 2010.

Un deterioro palpable

Pese a todo, el deterioro es palpable. Las secciones sindicales de Autonomía Obrera (AO) y CGT del Hospital Puerta del Mar denunciaron a mediados de enero el pésimo estado en el que se encontraban las mesas del quirófano de Cirugía General del centro, que calificaron de “espeluznante y totalmente impropio de cualquier centro sanitario público”. Las camillas estaban agujereadas. La dirección del centro pidió disculpas al día siguiente tras filtrarse las imágenes del mobiliario a la prensa.

Los representantes de la marea gaditana reconocen que la situación es culpa tanto del PP como del PSOE, «cuyos gobiernos, con sus políticas, lo han permitido». Quizás uno de los asuntos más espinosos de la sanidad son las listas de espera. Esas controvertidas demoras que soportan los hospitales públicos mantienen una relación indisoluble con el número de profesionales que trabajan para el sistema. Tanto es así que crecen o menguan casi en la misma proporción que lo hace la plantilla. Desde 2011, el año previo a los recortes, el volumen de pacientes que están pendientes de una operación ha crecido un 18,5% en la provincia de Cádiz. Los centros gaditanos mantenían en junio de 2016 a la espera de ser intervenidos quirúrgicamente a un total de 9.589 personas, son 1.782 más que hace cinco años, como muestra el balance que anualmente –con mayor o menor demora– publica el Servicio Andaluz de Salud (SAS) en su página web. En ese mismo periodo, la plantilla contaba con 12.806 profesionales sanitarios, 739 menos que en 2011.

Ese es el resultado de un lustro de sustituciones congeladas, jornadas laborales al 75% y una contención del déficit impuesta por el Gobierno central que ha sido asumida por las comunidades autónomas.

Así, la marea gaditana ha redactado un manifiesto reivindicativo que está resumido en 14 puntos claves. La Marea Blanca de Cádiz se opone al cierre programado de los recursos sanitarios en periodos vacacionales y rechaza la no amortización del personal por baja laboral o jubilación. El colectivo exige un plan de mejora de la Atención Primaria y otro de listas de espera. Igualmente ha solicitado de la Junta la derogación del decreto que permite la fusión de los hospitales de Cádiz.

De hecho, esta situación se da desde hace años entre el hospital Puerta del Mar y el clínico de Puerto Real, que comparten, entre otras cosas, un mismo gerente. Según Vergara, “es imposible ofrecer un servicio digno con jefes y responsables que están separados por veinte kilómetros de distancia”.

El estado que presenta la sanidad pública en Andalucía, en general, y en Cádiz, en particular, no es algo nuevo. Al contrario. Según la doctora Lola Martínez “llevamos años de deterioro, que han terminado con una situación insostenible. Por ello, la población es la que ha tomado la iniciativa de echarse a la calle y protestar”.

(Fuente: La Voz de Cádiz / Autor: Javier Rodríguez)

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