Más de 500.000 firmas contra la participación del BBVA en el oleoducto Dakota Access

Ecologistas en Acción entrega 700.000 firmas al BBVA para que no financie un oleoducto en EE.UU y una presa en Turquía

Ecologistas en Acción, como parte de la campaña internacional DeFund DAPL, entregó el pasado jueves 2 de febrero en una oficina del BBVA del centro de Madrid, la sucursal de la calle Alcalá, un manifiesto con más de 500.000 firmas para exigir a la entidad bancaria que se retire del consorcio que financia el proyecto Dakota Access Pipeline (DAPL). Se trató de un acto público de denuncia por la construcción de este oleoducto, en solidaridad con los pueblos originarios de Dakota del Norte cuyos derechos se ven vulnerados por su desarrollo.

Una de las primeras órdenes ejecutivas del presidente de EEUU, Donald Trump, fue reactivar el proyecto de construcción de dos gigantescos oleoductos que atravesarán el país: Keystone XL y North Dakota Access Pipeline. El expresidente Obama había paralizado estas dos infraestructuras debido a su impacto en el medio ambiente, una de las cuestiones que menos parecen interesar al negacionista Trump.

De terminar de construirse, el oleoducto dividirá los territorios sagrados de los nativos americanos. Además, amenaza la calidad del aire y los recursos hídricos en la región, al afectar directamente al río Missouri. Por tal motivo se ha generado un importante movimiento internacional de oposición, liderado por la tribu Sioux de Standing Rock, apoyada por los gobiernos tribales de más de otros 280 pueblos y con aliados en todo el mundo. Exigen al consorcio bancario que financia el proyecto que se retire del mismo y llama a la desinversión en estos bancos si no se retiran.

El proyecto DAPL supone la construcción de un oleoducto de 1.770 kilómetros que prevé transportar más de 500.000 barriles de crudo diarios desde Dakota del Norte hacia el este y sur de Estados Unidos, lo cual tiene graves consecuencias sociales, culturales y ambientales. De terminar de construirse, el oleoducto dividirá los territorios sagrados de los nativos americanos. Además, amenaza la calidad del aire y los recursos hídricos en la región, al afectar directamente al río Missouri.

Asimismo, pone en riesgo el cumplimiento de los objetivos de París en materia de cambio climático. Este oleoducto supondría un impulso a la explotación de petróleo de esquisto mediante técnicas de fracking, que conlleva mayores emisiones de gases de efecto invernadero que el petróleo convencional. La introducción de estos nuevos petróleos no convencionales imposibilitará que permanezcamos por debajo de los 2ºC de incremento de la temperatura global.

La campaña internacional DefundDAPL ha conseguido ya más de 700.000 adhesiones y la retirada de más de 50 millones de dólares de los bancos involucrados en el oleoducto Dakota Access. Las crecientes movilizaciones mundiales lograron que la administración Obama paralizase temporalmente el proyecto, pero el nuevo presidente, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva para reactivarlo.

La participación del BBVA

Una de las entidades que integran el consorcio que financian la construcción del DAPL es el BBVA (Banco Bilbao Vizcaya), que este jueves ha recibido de manos de Ecologistas en Acción un manifiesto con más de 500.000 firmas para exigir a la entidad bancaria que se retire del proyecto. Además de BBVA, otros 16 bancos (entre ellos Citogroup, BNP Paribas, ING, Société Générale y Wells Fargo) participan en la financiación del polémico oleoducto que ha generado numerosas protestas en EEUU. Más de 500 organizaciones civiles enviaron hace pocos meses una carta a los máximos responsables de estas entidades exigiéndoles su retirada del consorcio, y llamando a los clientes a desinvertir en estos bancos en caso de que prosigan con el proyecto.

El North Dakota Access Pipeline no es la única infraestructura energética en el que está inmersa la entidad que preside Francisco González. Junto a Natixis y Scotiabank, BBVA financiará la inversión necesaria (6.522 millones de euros) para la puesta en marcha del Gasoducto Sur Peruano (GSP), el proyecto de energía más importante de América.

El banco, que ha ganado 3.475 millones de euros en 2016 —un 31,5% más que en el anterior ejercicio—, también financió los gasoductos Ramones Sur (México), el proyecto gasítico de Camisea (Perú) y otros oleoductos e infraestructuras similares como el OCP (Oleoducto de Crudo Pesado) en Ecuador, el Bicentenario en Colombia y el Gasyrg de Bolivia, según denuncia la asociación Ekologistak Martxan. También tiene inversiones en empresas de petróleo y gas, algunas de ellas del Ibex 35, como Repsol YPF, Iberdrola, Gas Natural, Endesa, REE y Enel, y en otras como Petrobras (Brasil), Ecopetrol (Ecuador) y Pemex (México).

Ecologistas en Acción denuncia que el BBVA intenta transmitir una imagen de compromiso social y ambiental a través de distintos mecanismos, mientras apoya estos proyectos que destruyen el medio ambiente, agravan el cambio climático y violan los derechos humanos. La Fundación BBVA otorga anualmente el premio ‘Fronteras del Conocimiento’ en la categoría de cambio climático, que este año ha recaído en dos prestigiosos climatólogos, dando a entender una supuesta preocupación de la entidad por el clima que no concuerda con sus intereses petroleros.

Otro ejemplo de estas técnicas publicitarias destinadas a mejorar su imagen pública es el patrocinio por parte de la Fundación BBVA del proyecto Reservial para el estudio y la determinación de reservas naturales fluviales en el Estado español, a la vez que financia la construcción de megaembalses en otros países que destruyen ecosistemas enteros.

Ecologistas en Acción denuncia la hipocresía que supone la utilización de estas prácticas de marketing verde y exige al BBVA que retire todo apoyo financiero a la construcción de la represa de Ilisu y del oleoducto Dakota Access Pipeline. La organización pide, además, que se comprometa a no participar en el futuro en proyectos de estas características.

Fuentes del BBVA consultadas por Europa Press han apuntado que BBVA Compass ofrece soluciones de financiación de proyectos energéticos y señala que el banco es uno de los 17 bancos que financian el oleoducto Dakota Access Pipeline, al que se opone la tribu Standing Rock Sioux. Además, indican que Foley Hoag LLP, firma independiente de derechos humanos, evaluará los procedimientos utilizados por los promotores del proyecto (Energy Transfer Partners y Sunoco Logistics) en temas de seguridad, derechos humanos, participación de la comunidad y patrimonio cultural, y recomendará medidas para diseñar el proyecto de acuerdo a estándares internacionales.

(Fuentes: La Marea / Nueva Tribuna /EcoDiario / La Información)

 

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