La UE alerta de un aumento constante de la pobreza entre los pensionistas hasta 2060

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La Comisión Europea lo dice alto y claro: las pensiones españolas perderán poder adquisitivo de aquí a 2060, alrededor de 20 puntos frente a los salarios.  Eso supone (también lo dice la UE), que los pensionistas se adentran en un camino de “empobrecimiento paulatino” que las últimas reformas del sistema de 2011 y 2013 no podrán frenar.

En las recomendaciones tras cancelar la multa a España en julio de 2016, la Comisión Europea ya planteó la necesidad de introducir nuevas reformas en el sistema de pensiones, pero pocas veces ha dejado tan claro cuál es la dimensión del problema.

En un reciente informe titulado Pension Reforms in the EU since the Early 2000’s: Achievements and Challenges Ahead (Las reformas de las pensiones en la UE desde principios de 2000: Logros y Retos futuros), la UE señala que la introducción en la reforma de 2013 del índice revalorización, que limita la actualización de las pensiones en épocas de déficit del sistema al 0,25% anual; y el factor de sostenibilidad, que acomoda las pensiones a la evolución de la economía y la demografía, están pensados para que el gasto en pensiones “evolucione a menor velocidad que la inflación”.

Como resultado, en un escenario sin cambios importantes, la Comisión Europea anticipa una “sustancial caída en la proporción entre la pensión media y el salario promedio de unos 20 puntos porcentuales hasta 2060 en España”, en línea con Portugal o Chipre, ante la que avisa: “Esta reducción contribuirá a mejorar las finanzas públicas, pero también podría incrementar la pobreza entre las personas mayores en el futuro”.

Cabe señalar que estos tres países, junto con Grecia, son los que presentan mayores pensiones en relación a los salarios, con ratios que rondan o superan el 60%.

Por otro lado, la Comisión Europea precisa que este porcentaje no es el mismo que la llamada tasa de reposición, que compara el nivel de la primera pensión pública que cobran los jubilados con el salario medio en el momento del retiro.

No obstante, el informe encuadra este deterioro en una tendencia similar a lo largo de los Estados miembro de la UE, aunque no con la misma intensidad. Solo Luxemburgo podría incrementar ligeramente la generosidad de su sistema público de pensiones durante las próximas décadas.

Otra de las cuestiones que da idea de la fuerza con la que avanza el rodillo del envejecimiento es que España es, junto con Francia, Lituania, Malta, Austria y Eslovenia, de los pocos países de la UE que aún tienen en cuenta los salarios de una parte restringida de la carrera laboral de los trabajadores a la hora de calcular la pensión final, con la referencia de los últimos 25 años de cotización, en los que habitualmente se cobran los mejores sueldos –el resto de los países toman todos los años cotizados–. Así, incluso con esta ventaja, España será de los países cuyas pensiones públicas más perderán por el camino en los próximos años.

La consecuencia lógica del deterioro del poder adquisitivo de los pensionistas es un incremento del gasto en pensiones privadas. Sin embargo, aunque éste se producirá, según las proyecciones de la UE, no será tan amplio como cabría pensar

Para empezar, el peso del gasto privado en pensiones era del 0,7% del PIB en 2013, cuando en Países Bajos o en Dinamarca se sitúa alrededor del 5% de su PIB (su sistema público también es menos generoso que el español).

Pero hasta 2060, la UE espera que la ratio gasto privado/PIB se eleve en España solo una décima, hasta el 0,8%, y del 5,3% al 6,9% en relación al gasto total en pensiones. En cambio, en el caso de Países Bajos o Dinamarca, la proporción de su PIB destinada a instrumentos privados de protección se incrementará más de un punto porcentual en esos años.

Por todo ello, la UE hace una última advertencia al Gobierno: “el riesgo de reversión de las reformas puede ser más pronunciado en los Estados miembros en los que, según la legislación vigente, se prevé que los futuros pensionistas experimenten las mayores disminuciones de la relación entre pensión y salarios”.

(Fuente: El Independiente / Autor: David García Maroto)

 

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