El “código ético” de Ikea: A juicio en marzo por desentenderse de derechos laborales

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Trabajadores despedidos de CM Auxiliares, que prestaba sus servicios en Ikea en Sevilla, y por los que la multinacional sueca irá a juicio en marzo, han repartido en los momentos previos 2.500  pasquines informativos para explicar a los aficionados del Real Betis Balompié y del Barcelona FC que “Ikea despide a trabajadores como tú”, aunque en esta ocasión no han ido ataviados con sus camisetas amarillas para evitar problemas.

Desde las diez y media de la mañana, los alrededores del estadio Benito Villamarín han contado con la enésima protesta de estos trabajadores, que siguen sin tener ningún contacto con la dirección de Ikea, puesto que la multinacional sueca decidió desde un primer momento que ese conflicto no le afectaba directamente y siempre se han remitido a la decisión de la justicia.

Así será a mediados de marzo, cuando Ikea tenga que sentarse en el banquillo acusada de cesión ilegal de trabajadores, ya que los trabajadores de CM Auxiliares les han demandado al considerar que Ikea es la “única empleadora”, puesto que la primera empresa sólo existía para ceder sus trabajadores a la multinacional sueca, en cuya planta de Sevilla, en Castilleja de la Cuesta, prestaban sus servicios formando parte de la plantilla, con horarios y funciones similares a las de cualquier empleado de Ikea, a excepción del sueldo, que era algo inferior y así también se ha denunciado ante la justicia.

Su empresa sólo existía para “prestarle” los trabajadores a Ikea y cuando ésta decidió prescindir de ella, la plantilla se quedó en la calle, a pesar de que por ley gran parte de la plantilla debía ser subrogada, es decir, que la nueva empresa tenía que contar con ellos para seguir prestando el trabajo que llevaban haciendo, algunos, desde 2009.

El Juicio en Marzo

La multinacional sueca Ikea Ibérica tendrá que sentarse en el banquillo en marzo por el despido de diez de los trabajadores de CM Auxiliares, al ser la “empleadora real” de esta plantilla, que realizaba trabajos como peón en el centro que Ikea tiene en Sevilla, en Castilleja de la Cuesta, y cuyos horarios, turnos, material de trabajo y organización dependían directamente de la multinacional, lo que les equiparaba de facto a cualquier otro “colaborador” de Ikea.

Así lo ha confirmado Francisco de Borja Orta, de Bidón Abogados, el letrado que lleva el caso de diez de los 16 despedidos de esta empresa, quien ha apuntado que la demanda por cesión ilegal de trabajadores y por despido improcedente o nulo irá a juicio el 6 de marzo, en concreto a las once menos cuarto de la mañana, y que ha recaído en el juzgado de lo Social número 6 de Sevilla.

Según Orta, Ikea Ibérica será la principal demandada, ya que ha quedado acreditado que la multinacional sueca había “asumido la condición de empleadora real” de estos trabajadores, además de que la situación de insolvencia y quiebra de CM Auxiliares, cuya única actividad era la prestación de estos trabajadores a Ikea, hace imposible que haga frente a cualquier responsabilidad laboral.

Ikea en ningún momento ha mantenido ningún tipo de acercamiento o posibilidad de negociación para evitar este juicio, según ha confirmado el letrado que representa a la plantilla, manteniendo la postura de silencio y ausencia de cualquier tipo de contacto o negociación hasta que no haya pronunciamiento del juez.

Ética y márketing

La multinacional sueca ha mantenido una actitud de completa indiferencia ante este conflicto a pesar de que los afectados llevan protestando ante las puertas de Ikea -e incluso en la Feria del Empleo de la Universidad- desde el pasado mes de julio, cuando fueron despedidos de la empresa CM Auxiliares tras decidir Ikea prescindir de sus servicios y otorgándoselo a otra compañía.

Ni hubo subrogación, como legalmente debía establecerse, ni pago de indemnización, a pesar de que la empresa sólo existía para “prestar” sus trabajadores a Ikea, la “empleadora real” a todos los efectos.

A pesar de que Ikea posee un código ético contra la explotación laboral y son conocidos sus estrictos controles para evitarla, del relato de los hechos se deduce lo contrario: los trabajadores estaban integrados plenamente en el centro de trabajo; con turnos, horarios y vacaciones establecidos por Ikea; usando material y ropa de trabajo de Ikea; y trabajando siempre en Ikea.

Sin embargo, sus turnos superaban las ocho horas e incluso alcanzaron en alguna ocasión las quince, no les pagaban festivos o nocturnidad y cobraban menos que los peones que sí pertenecían a la plantilla de Ikea, los llamados colaboradores.

La situación de estos trabajadores fue confirmada por la sección sindical de CCOO en la tienda de Ikea en Sevilla, quien en su día pidió, sin éxito, una investigación interna y adoptar medidas para asumir responsabilidades. Además, el SAT eleva hasta a cien los despidos en esta tienda en los últimos cinco años.

Será un juez quien decida la responsabilidad o no de la empresa, insisten desde Ikea, cuyos responsables miran “con mala cara”, según relatan los trabajadores, las protestas que periódicamente salpican las puertas de la tienda, recordándoles que el código ético del que tan orgullosos están no se ha cumplido en esta ocasión.

(Fuente: Andalucía Información)

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