Crónica del juicio a los presos saharauis de Gdeim Izik. Aplazado de nuevo hasta marzo

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El lunes 23 dio de nuevo comienzo en Marruecos el juicio contra los catorce presos políticos saharauis detenidos durante el desalojo del campamento de Gdeim Izik levantado en 2013 en los territorios ocupados del Sahara Occidental, aplazado el pasado 26 de diciembre.

Varias docenas de observadores, abogados, juristas y activistas de derechos internacionales asistieron al juicio. Los 21 presos entraron en la sala gritando consignas y vestidos con daraas (traje tradicional saharaui). Inmediatamente fueron colocados en un lugar rodeado de vidrio lo que les impedia escuchar lo que se decia en el juicio.

Durante casi nueve horas, con pequeñas pausas de varios minutos, el inicio de este juicio se centró en cuestiones relacionadas con los nuevos abogados de la acusación, la presencia de abogados extranjeros y los procedimientos técnicos para la traducción.

A dos de los abogados franceses se les permitió integrar la defensa debido al acuerdo existente entre Francia y Marruecos, pero el juez no permitió que utilizasen el micrófono siendo uno de los abogados de defensa local quien hizo la traducción en el micrófono.

A las familias de los presos no se les permitió la entrada al juicio ni los traductores saharauis, quedando la traducción simultánea a cargo del tribunal que tenía cabinas de traducción para Inglés, francés y español. La sala estaba llena de militares, policías y agentes de paisano, además de civiles marroquíes.

El juicio se aplazó en diciembre al 23 de enero, con la justificación, de que Mohamed Ayoubi no estaba presente, Ayoubi está en libertad condicional, y recordamos que Abderramán Zeyou y Taki El Machdoufi, que fueron liberados en 2013, también fueron llamados para ser juzgados nuevamente y estaban en tribunal.

A pesar de los abogados haber expuesto todos los motivos para que los presos esperasen el juicio en libertad los mismos no fueron aceptados. El abodado francés de la defensa mencionó en varias ocasiones la decisión del Comite de Prevención de la Tortura de la ONU, que fue rechazado por el juez alegando que no estaría dentro de las posibles justificaciones de libertad condicional de los presos.

A lo largo de la semana la televisión marroquí hizo campaña para tratar de dar la idea de que se trata de criminales y no presos políticos, hasta el punto de afirmar que si los prisioneros no entrasen gritando consignas verían reducidas sus condenas. El grupo salió del tribunal igual que entró, entonando “Labadil Labadil Antamrir al Massir” (No hay otra solución que la autodeterminación).

La segunda jornada

El juicio prosiguió el martes 24 con los mismos problemas de traducción y dificultades para que los observadores puedan seguir el transcurso del mismo que ya existían el lunes. Se inició siguiendo con la discusión de ayer sobre la petición por parte de los abogados de las “supuestas víctimas” marroquíes, la cuales se quieren constituir como parte civil, hecho este que fue rechazado por la defensa de los presos alegando que como no estaban incluidos en el proceso no pueden ser incluidos el mismo.

Se ha realizado, nuevamente, un llamamiento de todos los presos y siguen discutiendo las formas del juicio sin llegar todavía a la parte de las declaraciones y acusaciones Los diferentes observadores que asisten han podido constatar que no existe un espíritu de presunción de inocencia, si no que parece que ya están condenados de antemano.

Los presos siguen recluidos en una urna acristalado, desde donde les es complicado seguir lo que ocurre. Aun a pesar de haberles puesto un altavoz dentro de su “jaula de cristal”, no pueden escuchar las diferentes intervenciones ya que debido al desorden reinante en la sala no todos los intervinientes disponen de micrófono.

Las autoridades marroquíes siguen con la negativa de facilitarles, a los presos, papel y bolígrafos con lo que puedan tomar notas de su propio proceso. Ante este hecho, Naama Asfari ha realizado una declaración en la que afirma que su “única arma son los bolígrafos”. Tras la insistencia de esta petición el juez ha ordenado que les den papel y bolígrafo a los presos, orden que no fue cumplida viéndose el propio juez obligado ser el quien se lo facilite dándole un par de hojas, a lo que Nama Asfari ha dicho que son 21 los presos y que esto no sería suficiente.

Los abogados de los presos han solicitado que le juicio sea trasladado al tribunal de primera instancia en Rabat, ya que según la sentencia del tribunal de casación, y de acuerdo con el código procesal,  el órgano competente debe ser un tribunal penal de Primera Instancia, solicitud esta que no va a ser atendida.

Uno de los presos, Deich Daff, ha tenido que ser atendido por los médicos, ya que debido a su condición de diabético, y las horas que pasan sin ningún tipo de alimento, han provocado que sufriera un desvanecimiento.

El apoyo por parte de los muchos saharauis a las puertas del tribunal no ha cesado en todo el día. En un intento de minar la voluntad de estas mujeres y hombres saharauis, marruecos ha trasladado a Sale a “auténticos matones a sueldo” que, al igual que ayer, increpan a los saharauis que de manera no violenta se manifiestan en apoyo a los presos y exigiendo el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

Las autoridades marroquíes, en un intento de acallar las voces de los saharauis, ha dispuesto varios altavoces, con electricidad suministrada desde el propio tribunal, para que los marroquíes pudiesen amenazarlos e insultarlos. Incluso han llegado a atacar a los saharauis tirándoles botellas con orina y ácido y ratas muertas.

La situación de los familiares de los presos también está siendo complicada. Ayer el hijo de 8 años de Abdeljalil Laaroussi, fue golpeado con una botella arrojada por los marroquíes contratados por las autoridades y la hermana de Chej Banga, fue hoy víctima de tocamientos por parte de un policía marroquí dentro del tribunal. Los familiares son amenazados y perseguidos hasta la casa donde se alojan, casa que se encuentra bajo control policial marroquí durante todo el tiempo.

La última jornada

El miércoles 25 continuó por tercer día consecutivo el juicio a los presos políticos del Grupo de Gdeim Izik. La sesión, al igual que en las dos jornadas anteriores, se centró en la forma sin que se haya abordado aún el contenido del proceso.

La defensa de los presos ha presentado diferentes alegaciones, entre las cuales la solicitud de traslada del juicio al Tribunal Penal de Primera instancia de El Aaiun, ya que, por extraterritorial, el tribunal de Sale no es competente para juzgar a saharauis y unos hechos ocurridos en el Sahara Occidental, alegación esta que ha sido rechazada. La solicitud de la presencia de varios testigos, fue aceptada parcialmente admitiendo solo a algunos de ellos.

También los letrados de la defensa, Abu Jaled , Buzeid Lehmad y Meisur, han impugnado el sumario de la policía judicial marroquí, ya que, como se ha demostrado, las confesiones de los presos han sido obtenidas bajo tortura y no se ha respetado el tiempo de la detención preventiva, por lo que piden la anulación de dichas confesiones.

Del mismo modo, fue un examen médico forense de todos los presos. Esta solicitud ha sido aceptada y ya han sido determinado el equipo médico que realizaran los exámenes, equipo que estará compuesto por un psicólogo, un traumatólogo y el director forense del hospital de Rabat.

Después retirarse a deliberar el tribunal ha decidido suspender el juicio hasta el próximo día 13 de marzo, tras lo cual la defensa ha pedido la libertad condicional de los presos hasta el día del juicio, petición esta que también ha sido rechazada por el tribunal.

La situación en las afueras del tribunal sigue tensa con ataques por parte de las “hordas de matones” a sueldo del régimen marroquí a los números saharauis que de forma no violenta expresan su apoyo a los presos políticos saharuais exigiendo su libertad y el derecho del pueblo Saharaui a la autodeterminación.

Según información del responsable de Equipe Media, para la cobertura del juicio, ha sido agredida la militante saharaui Aafaf Mohamed Fadel Husseini, la cual cayó desmayada. También informa, que las autoridades marroquíes han impedido la entrada al juicio a los hermanos de Ahmed Sbai y Abdullah Abhah y a Mohamed Salem Boujlal, familiar del preso político Mohamed Bani, a pesar de haber asistido a los dos sesiones anteriores.

El Polisario alaba el valor y la firmeza de los presos

El Buró  Permanente del  Secretariado Nacional  (SN) del POLISARIO alabó el valor y la firmeza de los presos políticos saharauis y ha pedido a la ONU proporcionar protección a estos ciudadanos indefensos, y la creación de un mecanismo para supervisar y controlar los derechos humanos en el Sahara Occidental, e informar de ellos.

El SN según un comunicado dado a conocer al término de su reunión de este martes, tras recibir un informe sobre el progreso del juicio injusto marroquí, condenó la represión, la obstrucción y el acoso de la policía, los malos tratos a lo que son son sometidos los presos saharauis  y los ataques de la escoria marroquí a los ciudadanos saharauis.

El SN saludó las muestras de apoyo y solidaridad a nivel nacional e internacional y elogió la presencia de multitudes de hombres, mujeres, jóvenes patriotas saharauis  y activistas y observadores internacionales que han soportado el cansancio y las dificultades de los viajes para asistir y apoyar a los activistas saharauis.

El Buró  Permanente del Secretariado  Nacional del  POLISARIO tras examinar varias cuestiones de interés toma nota de la ratificación por parte del  Reino de Marruecos del Acta Constitutiva de la Unión Africana y ha subrayado que es una victoria de la lucha del pueblo saharaui.

En ese esentido asegura que el Reino de Marruecos que se retiró de la Organización de la Unidad Africana hace ya 32 años por no respetar la Carta de la Organización, hoy debe basarse en medidas concretas e inmediatas que encarnan la sinceridad de su voluntad de unirse a la Unión Africana empezando por el respeto de su Acta Constitutiva, el respeto de las fronteras internacionalmente reconocidas, poniendo fin a su ocupación del Sahara Occidental y el reconocimiento de la soberanía de la República saharaui, miembro fundador de la Unión Africana, en todo el territorio nacional

(Fuente: Por un Sahara Libre)

“El tribunal ha vuelto a suspender el juicio, sin resolver la cuestión de la prisión preventiva”

El tribunal marroquí de apelación de Sale (Rabat) acordó en la tarde del pasado miércoles la suspensión del juicio apelación contra el grupo de Gdeim Izik, señalando como fecha para la continuación del mismo el próximo 13 de marzo.

Este lunes, se reiniciaba el juicio contra los catorce presos políticos saharauis detenidos durante el desalojo del campamento de “Gdeim Izik” y condenados a largas penas por un tribunal militar marroquí, que había sido aplazado el pasado lunes 26 de diciembre, debido a la ausencia de dos de los presos que debían ser juzgados.

El 16 de febrero de 2013, tras la celebración de un proceso no equitativo, los 24 acusados fueron condenados por un tribunal militar a durísimas penas. En el curso del proceso los jueces se negaron a escuchar a los testigos propuestos por la defensa, rechazaron la petición de que se realizaran exámenes médico-forenses a los procesados que alegaron haber sufrido torturas, y la sentencia ni siquiera menciona los nombres de las víctimas que supuestamente habrían sido asesinadas por los acusados.

En estas tres jornadas de reanudación los acusados sufrieron, sobre todo el primer día, el acoso y las continuas interrupciones por parte de un público, mayoritariamente hostil, permitidas por el tribunal y en la que se corearon consignas contra el pueblo saharaui y se llegaron a exhibir banderas marroquíes.

En conversación telefónica con AraInfo, Ana Sebastián, una de las abogadas del Observatorio Aragonés para el Sáhara Occidental, desplazadas a Rabat para asistir al juicio como observadora internacional, nos relataba como fue esa primera jornada de vista. “El lunes fue vergonzoso. Uno de los asistentes se levantaba encima de las butacas, mostrando una bandera de Marruecos. Muchos gritos, mucha agresividad e increpando continuamente a los familiares de los presos saharauis, e incluso a los propios procesados”. Todo esto ocurría en una sala repleta de marroquíes, y en la que se reservaron para las familias de los presos tan solo dos filas de bancos al fondo de la sala.

Con respecto a las pruebas solicitadas por la defensa, el tribunal acordó que la prueba testifical solicitada, será admitida pero únicamente con respecto a los testigos que declararon en el juicio militar penal. En el mismo, sentido, el tribunal aceptaría la prueba pericial médica, pero exclusivamente realizada por un médico marroquí. De esta forma, el tribunal “no acepta los informes que se han realizado en Europa, por los que se ha conseguido la sentencia que condena al Estado marroquí por torturar a uno de los presos”, defendido por abogados franceses, al disponer de doble nacionalidad.

Durante estas tres jornadas los abogados franceses han tratado de impugnar la competencia del tribunal marroquí, basándose en el estatus del Sahara Occidental, que es considerado por las Naciones Unidas un territorio no autónomo, ocupado por el Reino de Marruecos desde 1975. Así pues, esta ocupación es ilegal; pues Marruecos no ha sido reconocido por las Naciones Unidas como Potencia administradora.

Según argumentan estos abogados, en el Sahara Occidental es de aplicación el Derecho Internacional Humanitario, de la misma forma que lo es en los territorios ocupados palestinos. Los 24 saharauis condenados en el marco del proceso de Gdeim Izik son personas protegidas en el sentido del artículo 4 del IV Convenio de Ginebra y, por tanto, se les deben aplicar las previsiones del Derecho Internacional Humanitario. Unas pretensiones que el tribunal se encargó, a base de recesos, y de no otorgar la palabra a estos abogados, de que no llegaran a buen puerto.

Del mismo modo, tras una segunda deliberación del tribunal, se desestimó la solicitud de la defensa que hacía referencia a la libertad provisional de los acusados que llevan 6 años en prisión preventiva. “El tribunal ha vuelto a suspender el juicio, sin resolver la cuestión de la prisión preventiva, y sin definir por qué no concedía la libertad”, advierte Ana.

El juicio ha sido aplazado hasta el próximo 13 de marzo. Mientras, estos catorce presos seguirán en situación en prisión esperando una causa justa, que no parece que vayan a encontrar en Rabat.

(Fuente: AraInfo)

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