Reacción estratégica israelí a la liberación de Alepo y los avances del ejército sirio

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Israel intenta no intervenir directamente en las crisis de la región debido a la falta de credibilidad ante varias naciones en el Oriente Medio. Mientras, Estados Unidos, como el aliado clave del régimen israelí, y varios otros países buscan dirigir los acontecimientos en la zona de tal modo que beneficien los intereses de Israel.

El inicio de la crisis en Siria y las actividades terroristas en Irak son acontecimientos que se definen en el marco de las políticas de EEUU para garantizar la seguridad del régimen israelí. El gobierno sirio es el único en la región que se opone abiertamente al régimen de Tel Aviv. Esta cuestión dio lugar al fortalecimiento de los vínculos entre Damasco y Teherán a partir de 1979, y posteriormente las relaciones de estas dos partes y Hezbolá.

Si el caos en Siria hubiera provocado el derrocamiento del presidente sirio Bashar al-Asad, Israel se habría librado de uno de sus oponentes importantes. Sin embargo, en los últimos meses, los logros del Ejército sirio desesperaron a los que apoyan la desintegración de Siria.

La liberación de Palmira, Alepo y los avances de las fuerzas sirias en otras regiones del país obligó a los grupos opositores a tomar parte en las negociaciones de paz en Kazajistán. En caso de que estos diálogos conlleven resultados positivos, las tropas sirias seguirán con manos libre su lucha antiterrorista.

Tales condiciones aumentarán la posibilidad del fin de la crisis siria en un futuro cercano. La vuelta de la calma a Siria, aunque se produzca a través de cambios políticos, no será conveniente para el régimen israelí. A pesar de que cualquier presidente de EEUU, independientemente de su ideología, busca garantizar la seguridad de Israel, este régimen prefiere la continuidad de la crisis siria.

La persistencia de la guerra en Siria desatenderá a Hezbolá del régimen israelí. En los últimos 5 años, Hezbolá ha ejercido un papel clave en Siria al apoyar al gobierno de Damasco. Si se termina la guerra en Siria, el régimen israelí volverá a ser foco de atención de Hezbolá. Hay que tener en cuenta que con la llegada al poder de Michel Aoun, el candidato favorito de Hezbolá, a la presidencia libanesa, el movimiento islámico tendrá menos obstáculos en su lucha contra el régimen israelí.

La prolongación del conflicto sirio desgastará el poderío de los oponentes del régimen de Tel Aviv, razón por la cual los expertos israelíes abogan por la continuación de la crisis en el país árabe.

A base de este argumento, hay la posibilidad de que el régimen israelí adopte medidas para agravar el caos en Siria y su primera opción sería apoyar a los terroristas. Mientras el presidente electo de EEUU, Donald Trump, no tiene una postura clara sobre Siria, y Turquía ha disminuido su apoyo a los grupos armados, los terroristas necesitan urgentemente el apoyo de otros actores.

Si Israel apoya a esos grupos, los mismos se reforzarán y la guerra de desgaste en Siria continuará hasta un tiempo indeterminado. Pero, la cuestión es cómo los líderes de los grupos armados tratarán con sus patrocinadores.

En paralelo con los cambios en la política exterior de Ankara, Turquía se ha convertido en los últimos meses en el escenario de los ataques terroristas. Mientras, los terroristas de Daesh han realizado varios ataques en Alemania, Francia y Bélgica para presionar al Occidente.

El terrorismo amenaza también al régimen israelí. Actualmente, los terroristas obedecen al régimen israelí para recibir su apoyo, pero hay la posibilidad de que en el futuro presionen también al régimen de Tel Aviv. Lo importante es que el régimen israelí no goza de la seguridad necesaria para hacer frente al terrorismo.

Por otro lado, sería posible que Israel busque acercarse a los kurdos para desintegrar la región y provocar caos. Las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) han sido uno de los principales actores en la lucha antiterrorista. Su resistencia ante Daesh en Kobani se debió al apoyo logístico de Barack Obama a los kurdos. Además, Trump ha manifestado que los kurdos merecen recibir el apoyo de EEUU por su desempeño eficiente en la lucha contra Daesh.

En este sentido, sería posible que Israel incite a los kurdos sirios para que busquen la independencia. La posibilidad de la ceración de una segunda región autónoma kurda en la región ha preocupado a las autoridades turcas. Además, la desintegración de Siria podría dar lugar a la desintegración de otros países en el Oriente Medio.

Otra opción de Isarel será entrar en negociaciones con Rusia. Los rusos han apoyado firmemente a Al-Asad, pero en la situación actual sería posible que Moscú llegue a acuerdos con otros países en pro de sus propios intereses.

A pesar de esto, no parece que Moscú esté de acuerdo con la desintegración de Siria o el federalismo. El hecho de que todos los grupos, incluidos los opositores, juegan un papel en el futuro político de Siria, podría allanar el terreno para la influencia de Israel en Siria.

La erradicación del terrorismo no sería fácil y podría durar varios años. Si los grupos armados opositores toman parte en el futuro político de Siria, este país carecerá de un gobierno fuerte y tal situación desviará a Siria en su oposición con el régimen israelí y aumentará la intención de los kurdos para crear una región autónoma.

(Fuente: Al Waght)

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