Grupos armados “rebeldes” sirios confirman su asistencia a las negociaciones de Astaná

idlib

La mayoría de los grupos “opositores” armados de Siria asistirán a los diálogos de paz en Astaná, capital de Kazajistán, organizados por Irán, Rusia y Turquía. “La mayoría de los grupos han decidido asistir” a la reunión de Astaná, que se celebrará el próximo 23 de enero, ha informado este lunes Zakaria Malahifji, del grupo armado Fastaqim.

Los medios de comunicación saudíes han informado de que diez facciones armadas participarán en las negociaciones en Astaná, mientras otras seis han rechazado asistir a ellas. Los que van a participar en el encuentro de Astaná son: el Ejército Libre Sirio (ELS), Faylaq al-Sham, la Brigada de Sultan Murad, el Frente Al-Shamiya (del Levante), Yeish al-Nasr, Yeish al-Izza, la Primera brigada Al-Saheliya, la agrupación Fastaqim —vinculada al ELS—, Yeish al-Islam, y el denominado Liwa Mártires del Islam.

En cuanro a los grupos “rebeldes” que han rehusado sentarse a la mesa de diálogo con el Gobierno de Damasco son: Ahrar al-Sham, Suqor al-Sham, Faylej al-Rahman, Rebeldes del Levante, el Ejército de Idlib y Yeish al-Muyahidín.

Según varias fuentes de los “opositores” armados, que se han reunido hoy lunes en Ankara, capital turca, para decidir sobre el viaje a Astaná, el primer asunto que se debatirá es el alto el fuego vigente en Siria desde finales de diciembre pasado, y después, el reparto de ayuda humanitaria y la liberación de los detenidos.

Asimismo, la agencia británica de noticias Reuters ha revelado que actualmente los grupos están trabajando para formar una delegación diferente a la que fue enviada a las conversaciones de paz en Ginebra (Suiza) el año pasado y que contó con el respaldo de Arabia Saudí.

El HNC participará

El principal grupo opositor sirio, es decir, el Alto Comité de Negociaciones (HNC, por sus siglas en inglés), demostró el sábado su apoyo a la reunión de Astaná entre el Gobierno de Damasco y la oposición armada, y cuyo objetivo es acercar posturas de cara a la cita organizada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el mes de febrero.

“En cuanto a la próxima reunión en Astaná, el Comité subraya su apoyo a la delegación militar”, dice el Alto Comité de Negociaciones (HNC, por sus siglas en inglés) a través de un comunicado.

La nota, emitida tras dos días de reuniones entre los integrantes del HNC, expresa su esperanza de que el encuentro de Astaná pueda reforzar el alto el fuego vigente en Siria, el cual ha sido violado en reiteradas ocasiones por parte de la oposición armada. Además, desea que las conversaciones en la capital kazaja, que se realizarán el próximo 23 de enero, “establezcan una fase de confianza” entre el Gobierno del presidente Bashar al-Asad y los opositores sirios.

A continuación, la misiva opina que el encuentro de Astaná, organizado por Irán, Rusia y Turquía, “prepara el camino para los diálogos políticos” entre las partes involucradas en la crisis siria en Ginebra (Suiza), que se celebrarán el próximo 8 de febrero con la mediación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Irán, Rusia y Turquía preparan reunión para resolver crisis siria

Irán, Rusia y Turquía han iniciado este viernes los preparativos para la futura reunión en Astaná, capital de Kazajistán, sobre la crisis en Siria. “El 13 de enero, en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia se celebraron consultas trilaterales de las delegaciones de Rusia, Irán y Turquía”, ha informado la Cancillería de la Federación Rusa en un comunicado.

De acuerdo a la nota, el encuentro se ha realizado entre el vicecanciller iraní, Husein Yaber Ansari; su par ruso, Mijail Bogdanov; el director del departamento de Oriente Medio del Ministerio ruso de Exteriores, Serguei Vershinin, y el vicecanciller turco, Sedat Onal.

Aun cuando, se desconoce si EE.UU. está invitado al mencionado encuentro, “todavía no recibimos ninguna invitación formal a la reunión de Astaná”, ha anunciado hoy viernes el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Mark Toner, durante una rueda de prensa.

Sin embargo, el vocero estadounidense ha manifestado que su país mantiene contacto permanente con Moscú y Ankara acerca de las futuras negociaciones sobre Siria, al mismo tiempo que ha declarado que Washington apoya cualquier esfuerzo centrado en reanudar los diálogos políticos sobre Siria y consolidar el alto el fuego en ese país.

La reunión en Astaná, en la que participarán también los representantes de Damasco y la oposición de Siria, es parte de un paquete de iniciativas mencionadas en la Resolución 2336 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) sobre tregua en Siria que entró en vigor el pasado 30 de diciembre.

(Fuente: Hispan TV)

Astana, ciudad fría para discusión caliente sobre Siria

Astana, la capital de Kazajastán, podría entrar en la historia como la sede del inicio de un difícil camino de reconciliación y proceso político en Siria, con un formato nuevo y bajo auspicio de Rusia, Turquía e Irán.

En medio del duro frío que caracteriza a la ciudad enclavada en medio de la estepa kazaja, las formaciones armadas opositoras, acogidas a la tregua del pasado 30 de diciembre, se reunirán en directo con representantes del Gobierno. La afirmación anterior es correcta, pues aunque la fecha fijada es el 23 de enero, algunas circunstancias y dificultades propias del inicio de un proceso de paz pueden obligar a su postergación.

Como afirmó recientemente la vocera de la cancillería rusa, Maria Zajarova, su país alberga grandes esperanzas en que las pláticas en Astana se conviertan en un hito para la salida pacífica de la crisis siria. Zajarova confía en que en la moderna capital se pueda esbozar una hoja de ruta para poner fin de forma definitiva al conflicto armado en el país levantino, donde, según la ONU, perecieron unas 220 mil personas desde 2011.

Como aclaró Kadri Jamil, ex viceprimer ministro sirio, al frente del opositor Frente Nacional por la Reconciliación y la Liberación, las conversaciones serán frente a frente y en ellas estarán ausentes las formaciones políticas.

A Astana, apuntó, asisten los jefes de los grupos armados opositores que se acogieron a la tregua pactada el pasado 30 de diciembre con el auspicio de Moscú y Ankara, así como el visto bueno de Teherán. Las mencionadas negociaciones, como se espera, deberán ser el preludio de otro encuentro el 6 de febrero en Ginebra, donde la delegación opositora sí incluiría a partidos políticos.

Quien rechazó entrar en el cese de hostilidades, de forma automática se verá como aliado de agrupaciones terroristas como el Estado Islámico (EI) y Jabhad Fatah As Sham, antigua al Nusra, las cuales quedaron excluidas del alto el fuego, explicó.

Para Anton Mordasov, jefe del Departamento ruso de Investigaciones del conflicto en Medio Oriente del Instituto de Desarrollo Innovador, aún cuando participen pocos grupos armados ello será un paso de avance.

Aunque en Astana solo estén el Ejército Libre de Siria, Jeim el Islam o Ajrar ash Sham, será una situación completamente diferente a la de febrero de 2016, cuando Moscú y Washington anunciaron un cese de hostilidades en Siria, opinó.

Rusia, por su lado, se convirtió en centro de preparación activo de la reunión en Kazajastán, luego que el viceministro de Relaciones Exteriores Mijail Bogdanov dialogó el 11 de enero con los generales opositores sirios Mustafa Sheij y Haled Jakiabi. Además, Bogdanov participó dos día después en una reunión con su similar iraní Husein Yaber Ansari y turco Sedat Onal, así como con el jefe del Departamento de Medio Oriente de la cancillería rusa, Serguei Vershinin.

La próxima discusión, con auspició de la ONU, tomará como base la resolución 2336 del Consejo de Seguridad de ese órgano, que se refiere a la tregua del 30 de diciembre, la cita de Astana y al inicio de un diálogo político intersirio.

Contra tales gestiones, encabezadas por Rusia, con la cooperación ahora de Turquía, que ya sintió el rigor del terrorismo del EI, y el visto bueno de Irán, están las mismas fuerzas que fabricaron, azuzaron y mantuvieron el caos en Siria.

Aunque Estados Unidos públicamente saludó las negociaciones en la capital kazaja para poner fin al sufrimiento del pueblo sirio con la guerra, aprueba, por otro lado, una ley para desbloquear el envío de pertrechos a grupos armados en Siria. Washington desea entregar a los llamados moderados armados sistemas portátiles antiaéreos, con los cuales puedan derribar aviones y helicópteros, algo que para nada habla de su intención de respaldar el fin del diferendo armado sirio.

Además, lo que se prepara en Astana pone de nuevo en claro lo consecuente de la política de Moscú para buscar una salida pacífica a la crisis siria, para lo cual realiza en la práctica una separación entre grupos terroristas y supuestos moderados.

La temperatura de la discusión pudiera aumentar en la joven capital kazaja que espera crear con su arquitectura moderna y su rudo invierno condiciones para enfriar y calmar emociones con la esperanza de lograr el silencio de las armas en Siria.

(Fuente: Prensa Latina / Autor: Antonio Rondón García)

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