Siria: Respaldo de la ONU al acuerdo de alto el fuego y las negociaciones de paz. Al Assad satisfecho pero cauto

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó ayer sábado por unanimidad la Resolución 2336, presentada por Rusia y Turquía,  para apoyar el alto el fuego acordado en Siria y el regreso a la mesa de negociaciones por el Gobierno y la oposición, sin incluir a los grupos terroristas.

Rusia y Turquía e Irán obtuvieron la aprobación unánime de una resolución de la ONU respaldando sus esfuerzos para “impulsar” las conversaciones encaminadas a poner fin al conflicto de casi seis años. El Consejo de Seguridad adoptó la iniciativa presentada por Rusia y Turquía, que en coordinación con Damasco y en contacto con grupos opositores lograron el acuerdo de alto el fuego vigente desde el jueves y el regreso a la mesa de diálogo.

Moscú y Ankara incorporaron al texto recomendaciones realizadas la víspera por algunos gobiernos. La resolución recoge acciones para garantizar el cumplimiento del alto el fuego por las partes en conflicto y la organización de un encuentro entre delegaciones del Estado sirio y los opositores en Astaná, la capital kazaja, el mes próximo.

La resolución del Consejo de Seguridad tiene como objetivo allanar el camino para las conversaciones el próximo mes en la capital de Kazajstán, Astana, bajo el paraguas de Rusia e Irán, partidarios del gobierno sirio y Turquía, partidaria del respaldo a la oposición. Turquía,  Rusia e Irán dicen que las conversaciones de Astana complementarán, no reemplazarán, los esfuerzos de paz respaldados por la ONU, incluyendo las negociaciones programadas para reanudar el 8 de febrero en Ginebra.

El texto de las Naciones Unidas “acoge con satisfacción y apoya los esfuerzos de Rusia y Turquía para poner fin a la violencia en Siria y dar inicio a un proceso político” y llama a las conversaciones de Astana “un paso importante” antes de las próximas negociaciones en Ginebra. También pide la entrega “rápida, segura y sin trabas” de la ayuda humanitaria en Siria.

Rusia y Turquía e Irán negociaron el actual alto el fuego y, al mismo tiempo que apoyaban a fuerzas opuestas en el conflicto, han estado trabajando cada vez más estrechamente en Siria, incluso para permitir evacuaciones de la sitiada ciudad de Alepo. El embajador de Rusia en la ONU, Vitaly Churkin, había expresado anteriormente su esperanza de que el Consejo de Seguridad respaldara las conversaciones previstas en Kazajstán y respaldara la resolución por unanimidad.

Washington ha estado ausente del nuevo proceso, pero ha calificado la tregua de “positiva”. Moscú dijo que esperaba invitar al gobierno del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, una vez que asuma el cargo en enero. Varios miembros del consejo habrían pedido aclaraciones sobre el alcance de la resolución, lo que significaría para las conversaciones de la ONU, cómo podría afectar a los rebeldes recientemente expulsados ​​de Alepo y lo que significaría para la ayuda humanitaria.

En 2017 la paz podría ser una realidad

El ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid Muallem, sostuvo conversaciones el sábado con el presidente iraní, Hassan Rouhani, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Shamkhani. Rouhani dijo que era necesaria la “vigilancia” para asegurar que los rebeldes no se reorganizaran. La agencia oficial de noticias IRNA también citó a Shamkhani en calidad de consejero, advirtiendo que cualquier solución política al conflicto en Siria no debe conducir al “debilitamiento” del gobierno de Damasco.

Rusia llamó a todos los países a respaldar de manera clara y sin intenciones ocultas el alto el fuego logrado en Siria, como un paso clave para buscar el fin del conflicto. “Necesitamos su ayuda, pero si alguien no quiere hacerlo, por favor absténgase de complicar más las cosas”, afirmó en el Consejo de Seguridad de la ONU el embajador Vitaly Churkin, poco después de adoptada por unanimidad la resolución 2336, que apoya el cese de hostilidades promovido por Rusia y Turquía en Siria y el regreso al diálogo entre el Gobierno y la oposición.

Churkin insistió en lo difícil que resulta dar un paso de avance para detener casi seis años de guerra en el país levantino, de ahí la importancia del acompañamiento sincero de la comunidad internacional. Hemos vivido un año de muchas dificultades, de esfuerzos para acabar el conflicto sirio que no han tenido éxitos, pero terminar el 2016 con esta resolución aprobada por unanimidad resulta esperanzador, dijo.

El diplomático aseguró que en 2017 la paz podría ser una realidad, si se trabaja pensando en los intereses del pueblo sirio y en la estabilidad del Medio Oriente. “Por eso pedimos que se abandonen las frases cliché”, señaló en alusión al empeño de occidente en acusar al gobierno del presidente Bashar al Assad de no querer la paz.

Churkin aseguró que en la capital kazaja, representantes gubernamentales y de la oposición armada siria se verán por primera vez las caras, ya que las rondas de pláticas celebradas en Ginebra por las partes han sido indirectas.

Una “oportunidad real” para encontrar una solución política

Por su parte, el gobierno de Damasco llamó al alto el fuego una “oportunidad real” para encontrar una solución política a una guerra que ha causado más de 310.000 muertes y millones de desplazados desde que comenzó en marzo de 2011 con protestas contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un organismo opositor con sede en Reino Unido, ha reconocido que la mayor  parte de Siria se mantiene en calma, a pesar de algunos enfrentamientos limitados focalizados. No obstante, los enfrentamientos continuaron en algunas partes de Siria el sábado, incluyendo alrededor de Wadi Barada cerca de Damasco, y la ciudad sureña de Dara, contra los grupos terroristas no incluidos en el acvuerdo.

La lucha en Wadi Barada ha llevado a la escasez de agua que ha afectado a más de cuatro millones de personas en la capital. El grupo terrorista Estado Islámico habría cortado el suministro de agua de sus principales plantas procesadoras en el Éufrates.

Había un acuerdo para dejar el agua al margen de la guerra. Los residentes de Alepo ahora se verán obligados a depender de los pozos de agua locales y botellas de agua hasta que la situación se resuelva. En el caso de Alepo, el suministro de agua era canalizado desde el

Éufrates (probablemente desde el lago Assad) hasta la planta Suleiman al-Halabi, donde se distribuiría desde los distritos poblados de Alepo.

Cinco mercenarios yihadistas y dos civiles han sido asesinados en Wadi Barada y el bastión rebelde de Guta oriental cerca de Damasco desde que comenzó la tregua el viernes, según Rami Abdel Rahman, director y único miembro del Observatorio Sirio Las fuerzas en Wadi Barada incluyen  Fateh al-Sham Front, anteriormente conocido como el Frente al-Nusra. Este grupo es uno de los que también está excluído de la tregua y las futuras conversaciones de paz por la ONU por ser considerado una organización terrorista.

El derecho de la nación siria a decidir su propio destino

El presidente sirio, Bashar al-Assad, ha pedido a los estados europeos que detengan su apoyo a los terroristas y reconozcan el derecho de la nación siria a decidir su propio destino, informó Press TV. Assad hizo estas declaraciones en Damasco, en una reunión con una delegación conjunta, integrada por diputados al Parlamento Europeo y miembros del Consejo de la Federación, la cámara alta del parlamento ruso, informó la agencia oficial SANA.

“Si los países europeos quieren ayudar al pueblo sirio, primero deben detener su apoyo a los terroristas y levantar el injusto bloqueo, que afecta a la vida del pueblo sirio”, dijo Al Assad.

El jefe de estado sirio también instó a los funcionarios europeos a reconocer que la solución a la crisis en el país está exclusivamente en manos del pueblo sirio, continuó el informe. El presidente Asad pidió además a los funcionarios occidentales que admitan que los ataques terroristas que tienen lugar en sus países son el resultado de sus políticas erróneas.

“Aún no podemos hablar del final de la guerra y terminará cuando se elimine a todos los terroristas, y lamentablemente todavía reciben apoyo de varios países”, afirmó el presidente Bashar al Assad en otra entrevista con reporteros del canal italiano TG 5.

En ella también aseguró que sería fácil derrotar a los terroristas cuando se cese el apoyo externo que les brindan Turquía, Qatar, Arabia Saudí y diversos países occidentales. En ese sentido, el mandatario sirio agregó que “este apoyo sigue y dará lugar a la continuación de la guerra, sin embargo, la derrota de los terroristas en Alepo es un paso importante para ponerle fin”.

Respecto al gran número de bajas entre los civiles, el jefe de Estado puntualizó que eso constituye un gran problema, pero en un final, la única manera de resolverlo es que todos se perdonen unos a otros.

El peligro para Europa del wahabismo y cómo afrontarlo

Sobre el terrorismo del Estado Islámico y su peligro sobre Europa, dijo que “el problema no solo radica en el Daesh porque ese grupo es uno de los productos del extremismo”, y puntualizó que no hay que hablar sólo del Daesh, sino del Frente Al Nousra y de otras organizaciones que comparten la misma ideología oscurantista.

Agregó que esos grupos profesan una ideología wahabí y si no se trata esa ideología en Europa, en la región y en el mundo en general, entonces no podemos abordar el problema del extremismo y su producto final representado por el terrorismo.

El presidente enfatizó que si Europa quiere tratar al terrorismo de forma permanente, debería enfrentar el pilar del terrorismo representado por la ideología wahabí, a partir de las posiciones del régimen de Arabia Saudí. “Ese apoyo occidental a los terroristas constituye otro pilar del problema, quizás no apoyan a Daesh, pero apoyan a los extremistas bajo diferentes nombres como ‘moderados’ o ‘cascos blancos’ para darles cobertura y lograr sus objetivos políticos”, precisó.

En cuanto a la elección de Donald Trump y si eso cambiaría el papel de Estados Unidos en la región, Al Assad afirmó: “Vamos a decir que somos optimistas, pero cuidadosos porque no sabemos la política que adoptará Trump para la región en general”. “¿Cómo podrá tratar con los influyentes dentro de EEUU que se oponen a cualquier solución en Siria y al establecimiento de buenas relaciones con Rusia?”, se preguntó Al Assad.

“Nuestro optimismo parte de una posible mejora en las relaciones entre EEUU y Rusia, y no entre Rusia y Occidente, porque la Unión Europea no existe en el mapa político, y si hay buenas relaciones entre esas dos potencias, el mundo, incluidos los países pequeños como Siria, se beneficiarán”, opinó.

(Fuentes: Al-Masdar Al-Arabi / agencia SANA / agencia Ria Novosti / agencia Prensa Latina)

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