Hacia una alternativa liberadora para el pueblo trabajador andaluz

Andalucía, soberanía, autonomía, democracia y república, son los 5 conceptos claves que aparecen en el artículo primero de la constitución federal de Andalucía de 1.883.

Las personas y organizaciones que propiciamos la celebración en las I Jornadas por la Constitución Andaluza, asumimos el proyecto de constitución inacabado de una Andalucía libre. Tal y como lo hicieron los andalucistas de la Asamblea de Ronda en 1918, Córdoba en 1.919 y el propio Blas Infante. Consideramos nuestra Constitución como producto del movimiento insurreccional del pueblo andaluz por su liberación, que situaba a Andalucía como sujeto constituyente. Constatábamos que esta Constitución contiene elementos centrales para un futuro proceso constituyente andaluz, en el que recuperemos la soberanía usurpada por el Estado. Afirmábamos que su riqueza y carácter abiertamente progresista pone en evidencia el carácter regresivo de la Constitución española actual y del Estatuto de Autonomía para Andalucía, subrayando el carácter social y popular de la Constitución Andaluza. Y por todo ello los participantes en dichas jornadas nos comprometíamos al mantenimiento de este espacio de análisis y construcción de una alternativa liberadora para Andalucía.

En un contexto como el actual de profunda crisis del modo producción capitalista, un país como Andalucía se ve aún más desprotegido ante las decisiones de los grandes centros de poder internacionales, de las decisiones de grandes multinacionales y de los Estados imperialistas debido a la carencia de poder para decidir. Ante esto, abogamos porque la clase obrera y el conjunto de sectores populares andaluces iniciemos el camino de la ruptura con el sistema y por la rebelión, para adquirir la capacidad política y jurídica que posibilite recuperar y utilizar nuestro derecho a la soberanía nacional, a disponer de nuestras tierra, riqueza, trabajo y cultura, creando instituciones libres y soberanas propias, verdaderamente democráticas y capaces de estar a nuestro exclusivo servicio y de satisfacer todas nuestras necesidades.

Hoy damos un paso más en este proyecto hacia una alternativa liberadora para el pueblo trabajador andaluz.

Consideramos a Andalucía como sujeto constituyente, a su pueblo y sus trabajadores/as como sujetos constituyentes. No hay por lo tanto institución alguna con legitimidad para usurpar el ejercicio de la libre determinación del pueblo trabajador andaluz. Aquellas que practican esta usurpación no velan por nuestro bienestar sino que intenta perpetuar el mayor tiempo posible nuestro sometimiento. Por ello creemos que es imprescindible la coordinación de todas las fuerzas sociales, políticas, sindicales, capaces de dar la batalla contra los poderes constituidos bajo el patronazgo del Estado y el Capital y crear a su vez contrapoder popular andaluz. Nuestro primer objetivo es construir el primer embrión de esa fuerza.

Asumimos como forma de funcionamiento y construcción de este contrapoder popular andaluz unos principios radicalmente democráticos. Consideramos un contrasentido pretender iniciar un proceso constituyente andaluz enfrentado al poder constituido del Estado español bajo los mismos principios de verticalidad, ausencia de democracia directa y negación de libertad de aquell@s que lo componen. Nuestra propuesta para un proceso constituyente andaluz está basada en la democracia directa, la revocación de los cargos elegidos, la obligación de dar cuenta y asumir las responsabilidades del ejercicio del poder que le es encomendado a cada responsable por la asamblea.

Reafirmamos el carácter rupturista de este proyecto al que aspiramos. Las instituciones actualmente existentes desde el ámbito municipal hasta el estatal no constituyen sino expresiones del poder constituido contra la libertad del pueblo andaluz y su clase trabajadora. Por ello nuestra apreciación de las mismas no es la de espacios desde los que transformar o cambiar nuestra realidad sino la de aquellos ámbitos en los que durante siglos se ha trabajado por nuestra dominación. Sin capacidad de ser y decidir, sin Soberanía, ni hay ni puede haber autogobierno andaluz ni puede haber democracia en nuestro País. Por todo ello afirmamos que solo se puede ejercer el uso de las instituciones actuales cuando haya un pueblo andaluz suficientemente consciente de que los espacios constituidos no son espacios a conquistar sino a destruir y desplazar por un contrapoder popular. Si en algún momento se produce en el proceso constituyente andaluz un uso de ciertas instituciones del Estado, sólo se puede realizar de forma transformadora contando con esta premisa, facilitando su descomposición y el ascenso de un contrapoder popular asentado en las instituciones que seamos capaces de construir, en nuestras propias instituciones. En ningún caso el uso de los actuales recursos de participación política puede contemplarse como un “atajo” en nuestro proceso constituyente o como un paso intermedio hacia la consolidación de un contrapoder andaluz.

En virtud de ello el proceso iniciado el pasado mes de octubre continúa con una nueva reunión que celebraremos el día 21 de febrero a partir de las 12 de la mañana en Antequera. La Andalucía que soñaban construir los andaluces reunidos en Antequera en 1883, es la que tenemos que construir en este siglo XXI.

¡Andalucía ya tiene una Constitución!

¡Viva Andalucía Libre!

 

Miguel Cano. Portavoz Nacional del Sindicato Unitario de Andalucía

Carlos Ríos. Coordinador Nacional de Nación Andaluza

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