Medios estadounidenses justifican el asesinato del embajador ruso en Turquía

El asesinato del embajador ruso en Turquía, Andréi Kárlov, fue condenado no solo por los líderes mundiales, sino también por los medios de comunicación. Sin embargo, algunos periodistas optaron por ponerse del lado de los terroristas en lugar de repudiar la violenta acción. Además, el periodista estadounidense destacó que cree que el asesino no es un terrorista, sino un soldado “que mató a otro soldado en el campo de batalla”.

Equipo de apoyo El New York Daily News no es el único medio que culpó a Moscú de lo ocurrido. Otros rotativos, los cuales han publicado anteriormente materiales sobre los ‘crímenes’ de Rusia en Siria, no tardaron en recoger las últimas palabras del terrorista, pronunciadas antes del asesinato. La frase “Recuerden Alepo” apareció en numerosas portadas. Incluso las cadenas ABC y CNN, al informar sobre el asesinato ocurrido en Ankara, mostraron un vídeo de cómo Rusia “lanza bombas contra los civiles en Alepo”.

Además, la historia del asesinato fue utilizada por algunos medios en el mismo contexto que otros materiales que exhortan a “detener las atrocidades rusas” y lograr que el Kremlin termine su operación militar en Siria.

De esta modo, estos medios solo ayudaron al asesino de Kárlov a obtener atención mediática y a enviar su mensaje extremista a una gran audiencia.

“No hay nada extraño” Otra idea que algunos periodistas occidentales trataron de transmitir es que el asesino del embajador es “lógico” y “esperado”, debido a que un papel activo en el escenario internacional “requiere de sacrificios”.

“Hay que pagar por la victoria”, escribió The Wall Street Journal (WSJ), al explicar que Rusia, al convertirse en una fuerza política insustituible, había adquirido una gran cantidad de enemigos por su participación en el conflicto sirio.

De esta manera, los periodistas del WSJ presentaron el atentado contra Kárlov como un acontecimiento lógico que debe servir como una especie de “lección” a Moscú. “El asesinato del embajador es un recordatorio directo para los rusos de que su participación militar en Siria tendrá consecuencias”, comentó el corresponsal de CNN, Matthew Chance.

A través de los ojos del terrorista

Asimismo, otras publicaciones de algunos medios occidentales demuestran un intento de justificar las acciones del terrorista y de examinar la situación a través de sus ojos.

De esta manera, The New York Times señaló que las frases que gritó podrían explicar sus motivos. Según el medio, la Fuerza Aérea de Rusia desempeñó un papel clave en la ofensiva en la ciudad de Alepo, durante la cual supuestamente murieron muchos civiles.

“Rusia y Siria lanzaron ataques sobre los barrios orientales de Alepo, sobre las casas de los civiles, los hospitales, las escuelas. Durante los cinco años de la guerra han muerto 500.000 personas, y aproximadamente la mitad de los sirios, el 80% de los cuales son sunitas, han sido expulsados de sus casas”, escribió Israel Hayom reiterando el popular tema de las acusaciones contra las fuerzas gubernamentales lanzadas por los ‘activistas’ sirios. Por lo tanto, el medio concluyó, que “desde el punto de vista sunita, el embajador ruso fue un blanco legítimo”.

Sin embargo, por alguna razón los medios no intentaron explicar de la misma manera otros atentados que se han producido durante los últimos meses.

Por ejemplo, al cubrir los acontecimientos en el mercado navideño de Berlín, no hablaron de los motivos de la venganza de los yihadistas, ni trataron de encontrar una conexión entre los ataques y la intervención de Alemania en el conflicto sirio en el marco de la coalición antiterrorista.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha exigido disculpas al diario estadounidense New York Daily News por el artículo que justifica el asesinato del embajador Andréi Kárlov.

“Se ha hecho justicia”

El asesinato del embajador ruso en Turquía, Andréi Kárlov, no fue un atentado, sino “una venganza por los crímenes de guerra de Vladímir Putin”, considera Gersh Kuntzman, columnista del medio estadounidense New York Daily News

El autor del artículo asevera que no derramó “ni una lágrima” por el diplomático ruso y agrega que le sorprende que “el asesinato no hubiera sucedido meses atrás”. Desde el punto de vista de Kuntzman, Kárlov fue “la encarnación de la política que lanzaba bombas para matar a niños, que arruinó una ciudad entera y ayudó al tarado de Bashar Asad en una campaña que mató a centenares de miles de personas”.

Kuntzman asegura que “se ha hecho justicia” con el asesinato de Kárlov. Incluso compara el atentado contra él en Ankara con el asesinato del diplomático nazi Ernst vom Rath, ocurrido en París en 1938.

El columnista arguye que Rath no fue “una víctima inocente”, sino “la cara pública de las atrocidades, el genocidio, el antisemitismo y la agresión expansionista de Adolf Hitler”. Es entonces cuando Kuntzman vuelve a referirse a Kárlov. El periodista señala que el embajador ruso en Turquía “no era un diplomático, sino un soldado”, de manera que “no importa si murió en un campo de batalla de Alepo o en una galería en Ankara”.

“Su asesino también era un soldado, y no un terrorista. Lo repito para que quede claro: un soldado. Los terroristas matan a la gente inocente, chocan contra la gente en mercados navideños en camiones o contra los rascacielos en aviones. Los soldados matan a otros soldados”, prosigue el columnista.

El embajador ruso en Turquía, Andréi Kárlov, fue asesinado en Ankara el 19 de diciembre mientras inauguraba una exposición fotográfica. Los medios turcos informaron que el atacante, Mevlut Mert Altintas, disparó reiteradas veces al diplomático por la espalda. Las Fuerzas Especiales otomanas mataron a Altintas, que se había infiltrado en la exposición con un carné de policía. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso calificó el asesinato como un “atentado terrorista”. Los organismos diplomáticos de muchos países también condenaron el ataque y presentaron su pésame al Estado ruso y a la familia de Kárlov.

(Fuente: Ria Novosti)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *