Díaz intenta evitar que las “mareas blancas” le estallen. Deja en punto muerto las fusiones hospitalarias pero no las retira

Susana Díaz tiene las “mareas blancas” cada día más cerca de su propia puerta. A toda prisa, el ejecutivo andaluz está maniobrando para evitar que el descontento de la comunidad sanitaria andaluza le estalle en su propia ciudad, la capital andaluza. Para ello, este martes ha aprobado en consejo de gobierno el nombramiento de Mariano Marín Patón como nuevo gerente del hospital Virgen Macarena, cargo erradicado en el proceso de fusiones ideado por María Jesús Montero, ex titular andaluza de Salud y actual consejera de Hacienda.

El nuevo gerente del hospital Macarena ha sido desde febrero subdirector médico de este mismo centro sanitario, que hasta este momento compartía gerencia con el hospital Virgen del Rocío, centro de referencia en la capital andaluza. La Consejería de Salud ha renovado en los últimos meses a todos los gerentes de los hospitales de referencia en este proceso de fusiones. Ahora, el portavoz del ejecutivo de Susana Díaz, Miguel Ángel Vázquez, ha anunciado que el proceso queda “en punto muerto”, pero en ningún caso la Junta se echa atrás en el proceso, como viene anunciando tras la contestación ciudadana. Pese a ello, el portavoz añade que e Gobierno andaluz “escucha y sabe atender la voz de los ciudadanos”. Las manifestaciones anunciadas para enero ya le han dado la respuesta.

Mientras tanto, la plataforma ciudadana y sanitaria que reclama en Granada la paralización del proceso de fusiones hospitalarias ideado por el Gobierno de Susana Díaz en toda la comunidad para ahorrar costes y camuflar recortes ha decidido convocar una nueva manifestación el próximo 15 de enero, después del respaldo abrumador recibido por la ciudadanía en las anteriores convocatorias.

Esta presión ha dado un efecto inmediato en Sevilla, como se ha podido comprobar con el nombramiento de un gerente propio para el hospital Virgen Macarena, cargo que fue erradicado en el proceso de fusiones hospitalarias realizados a nivel general en toda Andalucía. El ejecutivo de Susana Díaz no quiere ni oír hablar de que las “mareas blancas” se puedan extender por toda la comunidad autónoma.

Al mismo tiempo, el principal promotor de las protestas en Granada, el médico de Urgencias Jesús Candel, conocido popularmente como Spiriman, ha iniciado una recogida de firmas a través del canal change.org para llevarla al presidente de la Cámara autonómica, Juan Pablo Durán. “Queremos una sanidad pública y digna para la ciudad de Granada y recuperar nuestros dos hospitales completos, el Nuevo Clínico San Cecilio con su proyecto de traslado original y el hospital Virgen de las Nieves, integrales, completos, finalistas y seguros, con servicios de carteras diferenciadas como mínimo lo que teníamos antes de la fusión hospitalaria en cada hospital”, explica Candel en la iniciativa. En solo unas horas ha recogido casi 10.000 firmas de apoyo a su solicitud.

“En Sevilla se han puesto nerviosos y no interesa que se alcen”, argumenta el doctor Candel, que añade que los granadinos “van a empezar a sacar la mala ‘follá” para luchar por sus derechos. “Están engañando a todo el mundo diciendo que estamos negociando”, añade el popular médico después de que cuatro de los seis sindicatos integrantes de la mesa de sanidad en Granada hayan accedido a renegociar el proceso de supuesta marcha atrás a las fusiones hospitalarias anunciado por la Consejería de Salud.

El proceso de fusiones hospitalarias se inició en 2012, antes de la llegada de Susana Díaz a la presidencia de la Junta andaluza, con José Antonio Griñán al frente. Las ciudades que más beligerancia ciudadana han mostrado en las calles contra esta reorganización sanitaria han sido Granada, Huelva y en menor medida Málaga, que han registrado varias movilizaciones en los últimos tres meses, y ya anuncian otra para el 15 de enero en los casos de Granada y Huelva.

La Junta pretende que se diferencie el proceso de fusiones hospitalarias puesto en marcha en Huelva y Granada con nulo éxito, siguiendo el modelo ya en vigor en las provincias de Almería, Cádiz, Córdoba y Jaén, con el de las unidades de gestión intercentros, también implantado con idéntico nulo éxito en Sevilla y Málaga. La Consejería de Salud, dirigida por Aquilino Alonso, argumenta que este proceso busca “racionalizar” las estructuras directivas mientras se “garantiza” la “homogeneidad en el acceso de los ciudadanos a la cartera de servicios. Las plataformas sanitarias que defienden una sanidad pública de calidad no lo ven así y denuncian recortes encubiertos y una peor prestación de servicios.

n Huelva, la plataforma sanitaria liderada por la doctora Paloma Hergueta, las negociaciones están completamente encalladas pese a la supuesta predisposición del Gobierno andaluza a atender a la ciudadanía, porque el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha decidido no retirar el recurso interpuesto por la Junta contra una sentencia del TSJA que paraliza la fusión hospitalaria en la provincia onubense.

(Fuente: Diario 16 / Autor: Natalio Blanco)

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