Juan Antonio Gil, parlamentario “autonómico” de Podemos por Málaga, ha recibido en 15 meses 24.026 euros en dietas

Dos informaciones de la redacción andaluza del diario ABC firmadas por el periodista Antonio Marroco (transcritas al final de esta noticia) ponen de manifiesto que los diputados de Podemos en el Parlamento andaluz no realizan donaciones a proyectos sociales desde el mes de septiembre de 2015 y que estos mismos parlamentarios gastaron 14.500 euros de dietas en meses sin actividad parlamentaria.

Los miembros de este partido se autoimpusieron derivar el excedente entre sus sueldos y la cantidad equiparable a tres salarios mínimos interprofesionales (1.965 euros), que dijeron que iban a cobrar, al Proyecto Impulsa y a mantener a los liberados del partido. Este proceso se realiza en el grupo parlamentario andaluz desde el mes de septiembre de 2015, fecha en la que se registraron las últimas donaciones de parlamentarios andaluces a causas solidarias, por ejemplo, las realizadas a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado o a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Sevilla.

A raíz de estas noticias, EL OBSERVADOR ha comprobado en el portal de transparencia de Podemos, que el parlamentario malagueño Juan Antonio Gil (foto adjunta) ha recibido entre abril de 2015 y junio de 2016 un total de 24.026 euros en concepto de dietas, lo que supone una media de 1.601 euros por mes, sólo bajo este concepto y al margen de su sueldo. La media de asistencia al Parlamento de Gil nunca ha superado los ocho días mensuales, tal y como especifican sus nóminas. También destaca que este parlamentario cobrase en dietas durante el mes de agosto (inhábil en el Parlamento) de 2015, 890 euros siendo el que más cobró por este concepto en agosto dentro de su grupo parlamentario. Otro ejemplo de sus gastos en dietas en meses en los que no hubo prácticamente actividad, es el de enero de 2016. En este mes cobró 1.350 euros, quedando segundo a solo 90 euros de su compañera Mercedes Barranco que recibió 1.442 euros. Enero es un mes en el que solo se acudió un día a la actividad parlamentaria.

Las dietas que justifican algunos de los parlamentarios, tal y como señala ABC, son significativas. La información del periodista Antonio Marroco recalca las palabras de Teresa Rodríguez en un reciente debate en el Parlamento sobre este asunto: “¿Qué hacemos en Podemos con las dietas? ¡Donarlas! Donarlas a organizaciones sociales”, espetó a sus señorías la portavoz parlamentaria y coordinadora general de Podemos Andalucía mientras se llevaba la mano al pecho. Sin embargo, el portal de transparencia de su propio partido desacredita su discurso de manera rigurosa”. La misma noticia de ABC repara, especialmente, en los elevados gastos en dietas de Gil, parlamentario de Podemos por Málaga y perteneciente a la corriente errejonista. Las nóminas del parlamentario muestran que ningún mes superó más de ocho días de asistencia a las sesiones del Parlamento, y algunos meses como el de diciembre, tan solo acudió cinco días.

Aún así, la media mensual de gastos en dietas para Gil de los Santos es de 1.601 euros. En algún mes llegó a justificar 2.082 euros, como en junio de 2016, en el que acudió solo seis días al Parlamento. El representante de Podemos ha recibido desde abril de 2015 a junio de 2016 un total de 24.026 euros en concepto de dietas. También destaca que cobrase en dietas durante el mes de agosto de 2015, (un mes sin actividad en el Parlamento), 890 euros siendo el que más cobró por este concepto y ese mes dentro de su grupo parlamentario. Otro ejemplo de sus facturaciones en concepto de dietas en meses inhábiles es el de enero de 2016, en el que gastó 1.350 euros, quedando segundo solo a 90 euros de su compañera Mercedes Barranco, que gastó 1.442 euros en un mes en el que solo se acudió un día a la actividad parlamentaria. En total, Juan Antonio Gil ha cobrado en dietas 24.026 euros en 15 meses, de abril de 2015 a julio de 2016. La ley marca que este dinero público dedicado a las dietas es de carácter finalista y no puede ser utilizado para otro fin que no sea cubrir los gastos de los parlamentarios en el ejercicio de su función.

Las donaciones en tela de juicio

Por otro lado, pero relacionado con esta cuestión, están las donaciones al partido por parte de los parlamentarios andaluces y el funcionamiento del Proyecto Impulsa. El discurrir de esta iniciativa, inseparable del Instituto 25M (con el que conforma el intento de tener una fundación por parte de Podemos), ya ha sido puesto en tela de juicio en más de una ocasión. Sin ir más lejos, el periodista de ABC Antonio Marroco en la noticia publicada el pasado domingo, alude al término “red clientelar” para referirse a esta parte de la fundación de Podemos. Lo cierto es que de Impulsa no se sabe mucho. Según la propia web de Podemos, la primera edición y la única celebrada de esta iniciativa, solo destinó 40.000 euros a proyectos. Tres de ellos fueron premiados con 8.000 euros y 16 proyectos con 1.000 euros. Si simplemente ponemos como ejemplo lo aportado a Impulsa solo por los 15 parlamentarios andaluces, se cubrirían los 40.000 euros destinados. Hay que tener en cuenta que esta Fundación Impulsa se nutre de las aportaciones de todos los cargos públicos de Podemos en todo el estado español.

SI cualquier persona intenta acceder al link sobre los proyectos ganadores de Impulsa, la web de Podemos pide automáticamente una clave para acceder al registro y se bloquea el acceso. Textualmente señala: “Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña”. Todo apunta a que Impulsa, junto al Instituto 25M son una parte muy importante en las finanzas del partido y por el nombre de sus principales responsables, todo hace indicar que está en manos del sector errejonista.

No en vano, el coordinador de Impulsa es Miguel Ardanuy y la cabeza visible del Instituto 25M (vinculada a Impulsa), es Jorge Lago, dos personas con gran influencia en esta corriente. Fuentes internas de la formación morada apuntan a que en la lucha por los recursos monetarios estaría el verdadero germen de las tensiones entre Errejón e Iglesias y el motivo de la asociación de este último con los Anticapitalistas. Un partido centralizado, cohesionado y con una identidad fuerte, al margen de coaliciones territoriales o formaciones clásicas de izquierdas es una tesis que siempre ha defendido Errejón y para ello es clave el control sobre dos sectores, la información interna y el control de las finanzas, algo que descuidó Iglesias mientras la Secretaría de Organización estaba en manos del errejonista Sergio Pascual.

(Fuente: El Observador)

Las noticias referenciadas por El Observador publicadas en ABC:

Podemos Andalucía no realiza donaciones a “organizaciones sociales” desde septiembre de 2015

El Diario de Sesiones, la hemeroteca y las redes sociales recogerán para siempre las palabras de Teresa Rodríguez en un reciente debate celebrado en el Parlamento de Andalucía: «¿Qué hacemos en Podemos con las dietas? ¡Donarlas! Donarlas a organizaciones sociales», espetó a sus señorías la portavoz parlamentaria y coordinadora general de Podemos Andalucía mientras se llevaba la mano al pecho. Sin embargo, el portal de transparencia de su propio partido desacredita su discurso de manera rigurosa.

Pese a lo defendido por su portavoz en sede parlamentaria, ni la propia Teresa Rodríguez ni el resto de los diputados de Podemos Andalucía han donado a «organizaciones sociales» ni uno solo de los euros que han ingresado por su cargo público desde septiembre del año 2015, es decir, durante los últimos quince meses. Así se refleja en el propio portal web de la formación andaluza, que registra como última donación del sobrante de las dietas y sueldos del grupo parlamentario la realizada con fondos de septiembre mediante un ingreso bancario hecho efectivo semanas más tarde y por valor de 3.424,47 euros a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharui de Sevilla [ver PDF; 5’2Mb]. Desde aquel septiembre, y tal y como han confirmado a ABC fuentes de Podemos Andalucía, las cantidades sobrantes de sueldos y dietas de sus parlamentarios se desvían en su totalidad a los fondos de tesorería del partido en Madrid, para que sea el equipo de Pablo Iglesias quien se encargue de su administración.

La última nómina mostrada, de julio de 2016

Así pues, el dinero sobrante del salario y las dietas percibidas por catorce de los quince miembros actuales de Podemos con escaño en el Parlamento -al margen queda la diputada Carmen Molina, perteneciente a la formación ecologista Equo y que no publica sus cuentas- se viene desviando a las arcas de la formación. Sirva como ejemplo este pasado mes de junio, cuando según los últimos datos reflejados en el portal de transparencia de Podemos, sus diputados andaluces ingresaron una suma cercana a los 73.500 euros entre sus salarios netos y sus indemnizaciones o dietas por manutención, alojamiento y desplazamientos.

Según los cálculos realizados por ABC, de tal cantidad los diputados de Podemos se quedan con un 53,58 por ciento como salario mientras que destinan casi un 21 por ciento a los gastos propios de su actividad parlamentaria, esto es, las dietas que justifican. Ello supone que pese a su compromiso electoral de limitar sus salarios y sus reiteradas quejas por las elevadas cuantías que el Parlamento destina a cubrir los gastos de sus señorías, la formación morada apenas deje un 25,52 por ciento para las «donaciones», que como ya se ha indicado, van a parar a la tesorería del partido desde que apenas seis meses después de su llegada a las Cinco Llagas la ejecutiva de Pablo Iglesias exigiera coordinar todas las donaciones de sus representantes autonómicos.

El reparto de los ingresos

Según ha podido conocer ABC a partir de lo publicado en el portal de transparencia de Podemos, desde abril de 2015 y hasta el pasado mes de julio sus representantes andaluces han ingresado libres de impuestos -sueldos netos y dietas exentas de tributación- una cifra aproximada de 950.000 euros, de los cuales el 60 por ciento se ha quedado en el bolsillo de los parlamentarios, el 20 por ciento se justifica como gastos derivados de la actividad pública, algo más del 14 por ciento se ha desviado a las arcas del partido y apenas a un cinco por ciento se habría donado a organizaciones sociales independientes.

En concreto, todas estas donaciones de carácter benéfico se realizaron en los seis primeros meses de su actividad parlamentaria y llegaron a suponer una suma de 45.404,15 euros. Entre las entidades beneficiarias de donaciones se encuentran la ONG de cooperación global Educo, que recibió 14.416,85 euros [ver PDF, 6’39 Mb.]; dos asociaciones de atención a personas sordas, con 4.680 euros cada una [ver PDF Aspansor, 6’20 Mb. | ver PDF Asprodes, 6’69 Mb.]; dos familias sin recursos de Almería que recibieron 2.340 euros cada una para pagar el tratamiento durante un curso escolar completo de sus hijos con necesidades de atención temprana [ver PDF, 16’5 Mb]; con 13.523,33 euros para la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) [ver PDF, 8’21 Mb.] y por último con la ya mencionada colaboración a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharui de Sevilla que recibió la última de sus donaciones a organizaciones sociales, con un importe de 3.423,97 euros.

Así las cosas, las cantidades de dinero público que se desviaron fuera del partido aún cuando sí se hacían donaciones a entidades sociales apenas suponían un 12,5 por ciento de lo ingresado por los parlamentarios, que también entonces destinaban la mayoría de sus ingresos a sufragar sus dietas y engrosas sus cuentas personales o las de su partido. De este modo, entre abril y septiembre de 2015 el partido realizó aportaciones por valor de unos 45.400 euros cuando en ese período las nóminas de sus diputados llegaron a sumar casi 365.000 euros.

¿A qué se destinan las donaciones al partido?

En concreto, el desvío de fondos de origen público que de las cuentas corrientes personales de los cargos electos de Podemos se hacen hacia las arcas del partido se divide en dos, siendo la mitad de lo recibido para mantener su estructura interna (personal, asesores, sedes, materiales, etc…) mientras que la otra mitad se destina a financiar la denominada Fundación Impulsa, creada por Podemos para sustentar «proyectos innovadores con proyección social» y que necesariamente tienen que contar con el aval del partido.

Las pretendidas donaciones de carácter solidario que Teresa Rodríguez defiende en la tribuna del Parlamento y en los platós de televisión se destinan, según recogen las bases de la última convocatoria de los proyectos Impulsa, a «proyectos desarrollados por los Círculos y promovidos por los Consejos Ciudadanos Municipales de Podemos que tengan como fin transformar el entorno más cercano (barrio, distrito o municipio) y fomentar la cultura política». Esto es, se destinan a crear una especie de red clientelar que supedite el uso último de los fondos que gestiona el partido a sus intereses.

Impulsa como red clientelar

Esto supone que en todos los casos en que se quiera recibir financiación de Podemos se tiene que contar previamente con el aval que a través del «Certificado Impulsa» conceden sus ejecutivas locales o sus círculos activos, quienes además tienen la obligación de tutelar la ejecución de los proyectos.

Entre los proyectos a financiar se incluye la creación y sustento de las denominadas «Moradas», que no son más que las sedes sociales y culturales de Podemos y que se autodefinen como «espacios que cuentan con un bar donde puedes comer y beber, asistir a representaciones culturales y actividades políticas o adquirir merchandising del partido».

¿Fondos andaluces con destino a Cataluña?

Las bases de los proyectos Impulsa también recogen que el reparto de los 470.000 euros entre los proyectos que se han presentado a su última convocatoria –hasta 30.000 euros se dedican a gestión– se harán en función al número de habitantes de cada región y del número de votos a Unidos Podemos en las elecciones del pasado 26 de junio.

Esto supone un claro desequilibrio entre la cantidad de dinero que desde Andalucía se dona a los proyectos, puesto que es de las comunidades con más parlamentarios, y la cantidad que luego el partido destinará a proyectos en la comunidadcon lo que lógicamente, otras regiones históricas se verían beneficiadas. Se podría dar por tanto la circunstancia de que el dinero de los parlamentarios andaluces vaya en parte a financiar proyectos en en Cataluña, donde la coalición electoral de Podemos en los comicios generales obtuvo 61.500 votos más que en Andalucía. Y más aún teniendo en cuenta que en el portal de trasparencia de Podemos no se registra ningún tipo de donación de los diputados catalanes. Ni tan siquiera viene incluída Cataluña como Comunidad Autónoma.

Los diputados de Podemos Andalucía gastaron 14.500 euros de dieta en meses sin actividad parlamentaria

Durante los meses de agosto de 2015 y enero de 2016 los parlamentarios de Podemos Andalucía justificaron a su propio partido gastos por un total de 14.536 euros, lo que supone una media aproximada de 500 euros mensuales durante los períodos sin actividad parlamentaria. Estos datos, extraídos del portal de transparencia del partido morado, ponen en cuestión el discurso de Teresa Rodríguez, quien tras criticar en un reciente debate parlamentario el cobro de las indemnizaciones durante estos meses inhábiles adelantó que su grupo presentaría una enmienda al Presupuesto 2017 pidiendo que los diputados no cobren las dietas de asistencia en agosto y enero. No obstante, la propia Teresa Rodríguez pasó gastos por valor de 525,24 euros el pasado mes de enero, periodo inhábil en el que le constan asistencias de manera oficial a actividades parlamentarias apenas dos días –13 y 26 de enero–, tal y como se refleja en sus nóminas recogidas en el portal de transparencia de Podemos [ver PDF, 249 kB].

Los datos extraídos por ABC de esta misma fuente arrojan como entre los quince diputados de Podemos Andalucía se hicieron uso de 5.747,81 euros en agosto de 2015, que fue el primero de los meses inhábiles con Podemos instalado en el Parlamento andaluz. De todos los miembros del grupo hubo tan sólo tres que no pasaron gasto alguno: la portavoz parlamentaria y actual coordinadora general, Teresa Rodríguez; la secretaria general de Podemos Sevilla, Begoña Gutiérrez y el representante como vicepresidente tercero en la Mesa de la Cámara, Juan Ignacio Moreno Yagüe.

De su lado, hubo otros doce miembros del grupo que sí hicieron gastos, entre los que se incluye a la actual portavoz adjunta del grupo, Carmen Lizárraga, que disfrutó de 750 euros; la parlamentaria por Jaén, Mercedes Barranco, que empleó hasta 882 euros o Juan Antonio Gil, diputado por Málaga que marcó el récord de gasto en dietas durante aquel mes estival con 890 euros.

En Navidad aumentó el gasto

Por su parte, en enero de 2016, el último de los meses inhábiles de los que Podemos ofrece datos en su portal de transparencia, todos los parlamentarios de Podemos Andalucía hicieron uso de las dietas a excepción del desaparecido José Luis Serrano, que falleció a finales de ese mismo mes de enero. Se desconoce también cuánto de lo ingresado en conceptos de dieta disfrutó la parlamentaria Carmen Molina, adscrita a Equo y que no hace públicos sus datos. En este sentido, los tres miembros del grupo que en agosto no usaron el dinero de sus indemnizaciones si las emplearon en este su segundo mes sin actividad parlamentaria en la Cámara. En concreto, Moreno Yagüe empleó unos simbólicos 36 euros, mientras que Teresa Rodríguez justificó gastos por valor de 525,54 euros y Begoña Gutiérrez lo hizo por conceptos que se elevaron a los 941, 35 euros.

Pero no han sido éstas las dietas más altas que se han gastado los diputados de Podemos durante los meses inhábiles de los que, por ahora, han hecho públicos los datos. Y es que hasta en 16 ocasiones sus señorías de Podemos han hecho uso de gastos en desplazamientos, alojamientos y manutención durante meses sin actividad parlamentaria que, al menos, equivaldrían a los 550 euros que cobra una familia andaluza que obtiene el salario social. Los casos más llamativos, sumando los meses de agosto de 2015 y enero de 2016, serían los de David Moscoso, con 1.280 euros; Jesús Romero, con 1.500 euros; Lucía Ayala, con otros 1.660 euros, Juan Antonio Gil con 2.246 euros y marcando el máximo estaría la diputada por Jaén, Mercedes Barranco, que ha llegado a disfrutar de 2.324 euros en dietas durante los dos primeros meses de la legislatura sin actividad en el Parlamento.

En definitiva, de lo ingresado en las nóminas de los diputados andaluces de Podemos en los dos primeros meses «en blanco» que ellos han estado en la sede legisltativa, hasta 77.900 euros se han destinado a pagar sus sueldos, algo más de 14.500 lo emplearon en hacer frente a sus dietas, otros 18.4000 se desviaron a la tesorería de Podemos para la financiación del partido y de su fundación y casi 15.500 lo donaron a organizaciones sociales. Todas estas cesiones solidarias se realizaron en agosto de 2015, un mes antes de que el partido decidiera poner fin a esta práctica como contó ayer ABC.

Gastos por 15.500 euros en el mes en que sólo se celebró el pleno de investidura de Díaz

Más allá del empleo de dinero público en dietas que los diputados de Podemos hacen durante los meses en que el Parlamento permanece cerrado a actividades de carácter oficial, los datos consultados por ABC reflejan un hecho bastante llamativo: el desorbitado gasto que hicieron sus diputados en junio de 2015. Durante este mes en que sólo se celebró el pleno que hizo posible la investidura de Susana Díaz tras tres intentos fallidos, los quince miembros del grupo parlamentario de Podemos justificaron a su partido gastos por valor de 15.484 euros. Esto es, una media de más de mil euros gastados por cada uno de ellos en un mes en el que asistieron al Parlamento el 11 de junio como único día, tal y como se refleja en las nóminas que la formación ha hecho públicas

Los parlamentarios que más asignación necesitaron para cubrir los gastos de su desplazamiento, manutención y alojamiento para asistir a la investidura fueron la diputada almeriense Lucía Ayala con 1.752,66 euros y el que fuera presidente del grupo, José Luis Serrano con 1.749 euros pese a que sólo tenía derecho a cobrar 1.487 euros. Mientras, Juan Antonio Gil y Mercedes Barranco realizaron gastos por 1.200 euros. Por su parte, Teresa Rodríguez rozó los mil euros en gastos de dietas, aunque asistió a la Cámara en apenas dos ocasiones.

(Fuente: ABC – Andalucía / Auto: Antonio Marroco)

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