Greenpeace abandona las instalaciones de Gas Natural en Doñana y entrega a la Junta 75.000 firmas

Después de 48 horas encadenados en las instalaciones de Gas Natural Fenosa en Doñana para protestar por el proyecto gasístico que la empresa tiene en la zona, los activistas de Greenpeace han Greenpeace activistas almacén gas Doñana ha finalizado su campamento para llevar a Sevilla, a la sede de la Junta de Andalucía y a la Delegación de Gobierno, más de 75.000 firmas que apoyan su lucha y que piden la inmediata paralización del proyecto. Lo han hecho en el día en que finaliza el plazo dado por la Unesco a España para informar de las medidas que va a tomar para cumplir con las recomendaciones de este órgano internacional para proteger Doñana.

Greenpeace ha informado de que entiende que el proyecto de transformar Doñana en un almacén subterráneo de gas es “incompatible con garantizar un futuro para este espacio natural”. De hecho, señalan que de no ser suficientes las medidas propuestas, el Parque Nacional de Doñana podría perder su figura de protección de Patrimonio de la Humanidad y ser incluida en la lista de Patrimonio Mundial en peligro en 2017.

Con las firmas que se entregarán, “muchas de ellas conseguidas gracias al campamento de protesta”, la organización reitera su petición a la Junta de Andalucía y al Gobierno central de paralización inmediata del proyecto de Gas Natural Fenosa “por atentar contra el Espacio Natural Protegido de Doñana”, una joya natural a escala mundial; y de activar, en el marco de sus competencias, “los recursos legales necesarios para acabar con un proyecto tan peligroso como innecesario”.

“Greenpeace va a seguir denunciando y luchando para lograr que las administraciones responsables de que Gas Natural Fenosa vaya a almacenar gas en Doñana prohíban el proyecto”, ha Greenpeace activistas almacén gas Doñana3okdeclarado Julio Barea, responsable de campaña de Greenpeace. “Durante los dos días que hemos estado bloqueando las instalaciones de la empresa hemos recibido el apoyo de numerosos colectivos y de la población local que nos dan fuerza y nos animan a continuar”.

Con la acción de Greenpeace se ha hecho llegar a Gas Natural, al Gobierno y la Junta el clamor popular que pide que el Parque Nacional y su entorno no se convierta en un almacén de gas, demostrando que “si hay voluntad se puede parar el proyecto”.

Con la entrega de las más de 75.000 firmas en contra del proyecto de Gas Natural Fenosa, el siguiente paso deberán darlo el Gobierno central y la Junta de Andalucía “quienes tienen poderes suficientes para descartar definitivamente el almacén de gas y optar por un desarrollo económico basado al 100% en energías renovables, ahorro y eficiencia energéticas”.

Razones de Greenpeace para decir no al proyecto de Gas Natural Fenosa

Según señalan los ecologistas, el proyecto de Gas Natural Fenosa “no es compatible con el desarrollo sostenible de Doñana y su comarca. Los vertidos y explosiones, inherentes a la industria de los Greenpeace Doñana Gas Natural okhidrocarburos, generarán problemas de contaminación en las aguas superficiales y subterráneas y pone en peligro la actividad económica y el modo de vida de las personas de la zona. Es una amenaza a la biodiversidad del parque y el patrimonio natural. No generará apenas puestos de trabajo y serán precarios. Supone tirar a la basura los fondos estatales y europeos empleados para la conservación de Doñana y además, según los últimos informes técnicos incrementa significativamente el riesgo sísmico en toda la zona, y todo ello solo para favorecer los intereses particulares de una empresa”.

Este proyecto, “además de peligroso e innecesario, aleja a España de cumplir con el Acuerdo de París cuyo objetivo es la lucha contra el cambio climático ya que retrasa la necesaria transición desde el modelo energético actual basado en los combustibles fósiles a otro 100% renovable, eficiente e inteligente que tendremos que acometer antes de mediados de siglo”.

Carta entregada a la Junta

Doñana es una de las joyas de nuestro país. Protegida desde 1969 y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, alberga especies como el amenazado lince ibérico, el águila imperial o Greenpeace almacén gas Doñana 4okla cigüeña negra. Además, seis millones de aves paran en Doñana cada año en sus épicas migraciones entre Europa y África. Dunas, marismas y grandes extensiones de bosque y matorral conforman un conjunto de ecosistemas único.

El proyecto de Gas Natural autorizado por el Gobierno central dentro del Espacio Natural de Doñana pone en riesgo la biodiversidad y el futuro de este espacio protegido. Y viene precedido por casos como el de la Plataforma Castor, creada también para almacenar gas y que produjo más de 500 terremotos y una indemnización con dinero público a la compañía de casi 1.400 millones de euros. Además, supone seguir apostando por un modelo energético basado en combustibles fósiles que alimentan el cambio climático.

Desde Greenpeace nos oponemos a esta búsqueda a toda costa de hidrocarburos y más si supone perforar en espacios protegidos de alto valor como es el Parque Nacional de Doñana. Por eso vamos a hacer lo que sea necesario para detener las prospecciones y exigir el cambio a un nuevo modelo basado 100% en energías renovables.

(Fuente: Huelva Hoy)

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