La sanidad privada gana peso en Andalucía como consecuencia de los recortes del SAS

El 57% de los hospitales que funcionan en Andalucía son privados. Y el 28% de las camas hospitalarias también. Casi cuatro de cada diez actos quirúrgico que se llevan a cabo en la comunidad tienen como escenario un centro sanitario privado y lo mismo sucede con el 26% de los ingresos y altas hospitalarias.

Estos datos, que facilitó ayer el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) ponen de manifiesto el imparable crecimiento de la sanidad privada en la comunidad autónoma, especialmente en los últimos años y coincidiendo con los recortes presupuestarios de los sucesivos gobiernos socialistas en el sistema público.

En plena oleada de movilizaciones ciudadanas en defensa del sector sanitario público y contra los recortes -llámese también fusiones hospitalarias-, la sanidad privada reivindicó ayer su papel y quiso dejar claro que, sin su existencia, el sistema público sanitario estaría abocado al colapso.

Y las cifras difundidas ayer por el IDIS -que forman parte del informe ‘Sanidad privada, aportando valor: Análisis de la situación 2016’- confirman la importancia creciente del sector privado, que incluso ha superado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) en algunas parcelas. Como las resonancias magnéticas, de las que tiene el 62%, mientras que cuenta ya con el 38% de los mamógrafos y el 33% de los TAC tras una fuerte inversión llevada a cabo en los últimos años, en plena crisis y al tiempo que los ajustes presupuestarios dejaban sentir sus efectos en los centros públicos.

La oferta privada, de hecho, ha resultado atractiva para 1,3 millones de andaluces, que cuentan con un seguro médico privado, una cifra que ha experimentado un incremento continuo en el periodo comprendido entre los años 2012 y 2015 del 2,5% en número de asegurado y del 4% en volumen de primas, lo que representa el 13,7% del mercado nacional, según los datos del IDIS.

Los andaluces gastan una media de 461 euros en sanidad privada per cápita, mientras que el gasto en sanidad pública es de 1.080 euros por cada andaluz. En ambos casos, está por debajo de la media nacional, aunque la diferencia es más abultada en lo que se refiere al gasto por habitante en sanidad pública.

Pero los ciudadanos andaluces no son los únicos ‘clientes’ de la sanidad privada. El propio sistema público, el SAS, es el mayor usuario de los centros privados en virtud de los conciertos que firma la Junta de Andalucía y en los que la comunidad autónoma ha gastado 385 millones de euros, un gasto que ha registrado una tasa de crecimiento anual del 1,6% entre 2004 y 2013.

«Nuestra sanidad publica, siendo una de las mejores del mundo, tiene un problema de sostenibilidad por el envejecimiento de la población y por el aumento de la demanda, por lo que es vital el aprovechamiento de todos los recursos, públicos y privados, para no perder competitividad», señaló ayer el doctor Alfonso Carmona, vicepresidente del Colegio de Médicos de Sevilla, en la presentación del informe.

En opinión de este pediatra, impulsor del Instituto Hispalense de Pediatría (IHP), uno de los mayor centros de España en su especialidad, «lo importante» del debate sanitario es «apostar por hacer bien las cosas para el público, que es quien paga, al margen de los intereses políticos; tenemos que ver la sanidad como una única sanidad; la de calidad».

Para el presiente del Colegio de Médicos de Sevilla, Juan Bautista Alcañiz, la sanidad pública «es una medicina de prestigio a nivel internacional» pero «es necesario complementarla con la medicina privada».

Por su parte, Manuel Rodríguez Navarro, de IDIS, destacó la importancia de optimizar el gasto sanitario en épocas de dificultades, independientemente de carácter público o privado, y ha enfatizado que al paciente lo que le importa es recibir la mejor atención.

(Fuente: El Mundo – Andalucía / Autor: Chema Rodríguez)

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