Rusia también abandona la Corte Penal Internacional por su “falta de independencia”

El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó este miércoles revocar la firma de Rusia del Estatuto de Roma, la base legal que creó la Corte Penal Internacional (CPI), según un documento publicado por la página oficial del Gobierno. La resolución -gracias a la cual Rusia queda fuera de la jurisdicción del Tribunal de La Haya- entra en vigor hoy mismo.

Putin ordenó “aceptar la propuesta del Ministerio de Justicia, consensuada con el Ministerio de Exteriores, el Tribunal Supremo, la Fiscalía General y el Comité de Instrucción (…) para informar al secretario general de la ONU sobre la decisión de Rusia de no formar parte del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional”.

“La decisión de Rusia de no participar del Estatuto de la CPI, o en otras palabras, de revocar la firma de este documento, implica consecuencias jurídicas previstas por la Convención de Viena sobre los tratados internacionales de 1969″, precisó en un comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores.

La cancillería rusa destacó que “en 14 años de funcionamiento, la CPI ha dictado sólo cuatro sentencias y ha gastado más de 1.000 millones de dólares”. “Lamentablemente, el tribunal no ha justificado las esperanzas puestas en él y no se ha convertido en un órgano de justicia internacional independiente y de prestigio”, añadió Exteriores.

Ya en enero de este año, la portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova, denunció la parcialidad de la CPI cuando el tribunal autorizó investigar los posibles crímenes de guerra durante el conflicto bélico que enfrentó a Rusia y Georgia en agosto de 2008 en la región secesionista georgiana de Osetia del Sur.

“El ataque del régimen de (el presidente georgiano) Mijail Saakashvili contra la pacífica Tsjinvali (capital de Osetia del Sur), el asesinato de miembros de las fuerzas de paz rusas derivó en acusaciones de la CPI contra las milicias surosetas y los soldados rusos”, señaló hoy la cancillería.

Sin embargo, Moscú denunció que al mismo tiempo, “las acciones y órdenes de los cargos públicos georgianos se ha dejado en manos de la Justicia georgiana, fuera del ámbito de la fiscalía de la CPI”. “Esta decisión habla por sí misma. En estas condiciones, difícilmente se puede hablar de confianza en la Corte Penal Internacional”, concluyó Exteriores.

Rusia firmó el Estatuto de Roma en el año 2000, pero nunca lo ratificó, como sí hicieron otros 123 Estados, con las notables excepciones de Estados Unidos, China o Israel. Con su decisión de revocar su firma del documento, ningún ciudadano ruso podrá ser juzgado La Haya por crímenes de guerra o genocidio a menos que haya una resolución al respecto del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que Rusia tiene derecho a veto.

Сuatro fallos en 14 años

Según la cancillería, Rusia esperó en vano que el CPI, como primera instancia internacional permanente de justicia penal, fuera clave en la lucha contra la impunidad y “para sostener la paz internacional y la seguridad”.

La “ineficacia” y la “unilateralidad” del CPI, que en sus 14 años de funcionamiento dictó solo cuatro fallos y gastó más de 1.000 millón de dólares, llamó la atención en varias ocasiones, incluso de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU.

En Rusia causó especial “preocupación” la posición del CPI respecto a los hechos acaecidos en agosto de 2008, cuando Georgia atacó Tsjinvali, capital de la república de Osetia del Sur, en un intento de anexionarla.

“La CPI respondió a la ofensiva del régimen de Mijaíl Saakashvili contra la pacífica ciudad de Tsjinvali y el asesinato de los cascos azules rusos con acusaciones contra los milicianos de Osetia del Sur y los militares rusos”, reza el comunicado.

Paralelamente, la investigación eventual de las acciones y órdenes de los altos cargos georgianos fue deliberadamente entregada a la Justicia georgiana, en vez de recaer en los fiscales de la CPI, denuncia el comunicado. “En tales condiciones no es posible tener confianza en el CPI”, resalta el documento.

Equipara la adhesión de Crimea a conflicto militar entre Moscú y Kiev

La fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI), Fatou Bensouda, en su informe anual sobre las actividades de examen preliminar afirmó que la reunificación de la península de Crimea con Rusia es equivalente a un conflicto militar con Ucrania.

Sin embargo, Rusia no cae bajo la jurisdicción del TPI porque no ratificó su Estatuto. “La situación en el territorio de Crimea y Sebastopol es equivalente a un conflicto internacional militar entre Ucrania y Rusia”, dice el informe publicado en la web del TPI.

Añade que este conflicto “comenzó no más tarde que el 26 de febrero (de 2014) cuando la Federación Rusa usó el personal de sus Fuerzas Armadas para tomar control sobre partes del territorio de Ucrania sin consentimiento del Gobierno ucraniano”.

“En general la Federación Rusa tomó el control sobre Crimea sin combates; el personal militar ruso fue usado para establecer el control sobre el territorio, incluidas las bases militares ucranianas y los edificios gubernamentales”, dice el documento. Crimea se adhirió a Rusia tras celebrar en marzo de 2014 un referéndum en el que más del 95% de los votantes avalaron la unificación.

Crimea se adhirió a Rusia tras celebrar en marzo de 2014 un referéndum en el que más del 95% de los votantes avalaron la unificación. Pese a que Ucrania califica a Crimea como territorio provisionalmente ocupado, el presidente ruso, Vladímir Putin, dijo que el asunto de Crimea “está cerrado definitivamente”.

(Fuentes: Infobae / DW / Sputnik – Mundo / Russia Today – RT)

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