Catalunya: Multitudinaria manifestación contra la represión judicial a más de 400 cargos electos

Más de 80.000 personas, según la Guardia Urbana, se han manifestado ayer domingo en Barcelona bajo el lema «Por la democracia, defendamos nuestras instituciones» en apoyo a los cargos electos soberanistas investigados por los tribunales y para reafirmar la vía independentista ante la «justicia española». La protesta contra la «judicialización» del proceso ha sido convocada por las tres entidades independentistas catalanas, la Asamblea Nacional Catalana, Òmnium Cultural y la Asociación de Municipios por la Independencia.

Bajo el lema Por la democracia, la concentración contó con la presencia de todos los cargos públicos imputados por desobedecer a la justicia para impulsar el proceso de secesión de esa comunidad autónoma del noreste del país. Entre esos políticos figuran el expresidente Artur Mas, quien será juzgado por organizar en 2014 una consulta soberanista prohibida por el Estado, o la titular del parlamento catalán, Carme Forcadell, que permitió la aprobación de la hora de ruta hacia la independencia.

Son los casos más llamativos de centenares de causas abiertas contra consistorios, consejos comarcales y entidades municipales descentralizadas que apoyan la llamada desconexión de España de ese territorio, con una población de 7,5 millones de habitantes. Según la Asociación de Municipios por la Independencia, el Estado español interpuso cerca de 300 denuncias contra ayuntamientos catalanes y en la actualidad se encuentran abiertos unos 13 casos por la vía penal por la misma razón.

Durante la manifestación se enumeraron una docena de leyes aprobadas por el parlamento autonómico, que luego fueron suspendidas o anuladas por el Tribunal Constitucional (TC). Muchas de ellas no tienen nada que ver con el proceso secesionista, como la destinada a paliar la pobreza energética, la prohibición de las corridas de toros o la de emergencia habitacional en contra de los desahucios. La movilización apeló a la defensa de la democracia y a que los cargos investigados no hicieron otra cosa que acatar la voluntad popular, así como a la vulneración de derechos fundamentales que, a juicio de sus convocantes, está cometiendo el TC.

Con el gobierno del PP, se multiplicaron las causas judiciales vinculadas con el conflicto separatista, bien por organizar la consulta simbólica de hace dos años, retirar la bandera española en algunas dependencias o declarar laborable el día nacional de la nación ibérica. Impedidos de hacer un referendo de autodeterminación considerado ilegal por el gobierno central, los dirigentes catalanes apostaron por emprender un proceso unilateral hacia la proclamación de una futura República Catalana.

El parlamento de Cataluña aprobó el pasado 6 de octubre una resolución para celebrar, a más tardar en septiembre de 2017, una consulta sobre la independencia con o sin la autorización del ejecutivo de Rajoy. Presentada por el President Carles Puigdemont, la propuesta de realizar un referéndum vinculante recibió el apoyo de 72 de los 135 miembros del legislativo autonómico, dominado mayoritariamente por los partidos secesionistas.

Más de 400 representantes investigados por la justicia

Entre las miles de personas que han llenado la avenida Reina María Cristina había dirigentes como el expresidente catalán Artur Mas, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell; el exconseller Francesc Homs, el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, y el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, quien, a diferencia de los dirigentes independentistas, se ha situado en un segundo plano, lejos de las cámaras.

En la tarima de la cabecera de la protesta se han situado al final muchos de los más de 400 representantes investigados por la justicia, según cálculos de los organizadores. Es el caso de Artur Mas, Carme Forcadell, las exconselleres Irene Rigau y Joana Ortega, la alcaldesa de Berga (Barcelona), Montse Venturós (CUP), y el concejal de Vic (Barcelona), Joan Coma. Entre “estelades” y carteles de «No tenemos miedo», se han oído proclamas como «independencia» o «fuera, fuera, fuera la justicia española».

Las causas abiertas, que afectan también a 259 ayuntamientos según la ANC, recogen desde cuestiones vinculadas a la consulta del 9N, no izar la bandera española en los ayuntamientos, pagar cuotas a la AMI o temas relacionados con la desobediencia a la justicia. En concreto y según fuentes de la Delegación del Gobierno en Cataluña, hay 130 impugnaciones por incumplimiento de la Ley de Banderas, un centenar de impugnaciones contra las aportaciones de fondos a la AMI, así como un centenar más en contra de mociones de insumisión y soberanía fiscal.

También hay entre 60 y 70 impugnaciones por declaraciones sobre un «territorio catalán libre y soberano», 5 recursos vinculados a vulneraciones del reglamento que obliga a poner la efigie del Rey en el salón de plenos, entre 20 y 25 impugnaciones por el control de la suspensión de la paga extra y entre 15 y 20 resoluciones de impugnaciones en materia de recursos humanos. Se suman 6 recursos por irregularidades en materia de gestión económica y 12 recursos por diversas materias, como clubes de cannabis, plantaciones de marihuana y, como es el caso de Girona, la contratación de trenes para acudir a la manifestación de la Diada de 2012.

Dentro de sus funciones de control de la legalidad de los acuerdos adoptados por parte de las entidades locales, la Delegación del Gobierno en Cataluña, a través de la Abogacía del Estado, ha interpuesto así recursos contenciosos-administrativos en varias materias, en lo que suma unas 460 causas abiertas en estos momentos.

En esta confrontación judicial, la consellera de Presidencia, Neus Munté, y otros miembros del Govern han acudido a la manifestación de Barcelona, mientras que el presidente catalán, Carles Puigdemont, ha participado en otra concentración en su localidad natal, Amer (Girona), desde donde ha advertido de que Cataluña decidirá «en las urnas y libremente» su vínculo con España.

«Cuando atacan uno, los atacan a todos»

Los líderes de las entidades han defendido las instituciones catalanas y los representantes electos. La presidenta de la AMI, Neus Lloveras, ha avisado que » no permitiremos que ataquen nuestros cargos electos y nuestras instituciones». «Cuando atacan uno, los atacan a todos», ha clamado desde el escenario. Lloveras ha dicho que, aunque «empezamos a estar agotados», el proceso independentista es una «carrera de fondo» y ahora hay que hacer «el esprint final». De hecho, el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha llamado los ciudadanos a «prepararse» porque ahora «empieza la hora de la movilización permanente». «Ya no está en juego la independencia, sino la democracia y nuestro futuro como nación», ha asegurado, y ha pedido «ganarla a las urnas y a defenderla en la calle».

Cuixart también ha avisado el Estado que no tendrá suficientes recursos para silenciar «el clamor de todo un pueblo», y ha mostrado su solidaridad con los cargos electos investigados: » Siempre más seremos a vuestro lado. No tenemos miedo. No tengamos nunca miedo», ha afirmado entre aplausos del público. Cuixart ha argumentado que cuando atacan las instituciones catalanas «atacan todos los catalanes». Así, ha avisado que «a cada ataque judicial, responderemos con más democracia» y que ante «cada causa injusta, más unidad». «No lo han conseguido en 300 años, y ahora toparán con nuestra terca voluntad de mantenernos unidos», ha dicho.

Cuixart ha terminado su intervención avisando de que «Ya no está en juego la independencia, sino la democracia y nuestro futuro como nación», y ha pedido «ganarla a las urnas y a defenderla en la calle». Cuixart ha finalizado su parlamento, diciendo «Romperemos tantos huevos como haga falta para comernos las tortillas que nos dé la gana y colgaremos tantas esteladas cómo queramos», haciendo mención a Joan Coma, regidor de la CUP Cambiamos Vic.

En declaraciones a los periodistas, Carme Forcadell ha subrayado que no contempla que la inhabiliten, porque «quien pone o quita» al presidente de la Cámara «son los diputados». Por su parte Artur Mas ha garantizado que se seguirán «jugando la piel» por el proceso, mientras que el portavoz del PDECAT en el Congreso, Francesc Homs, ha afirmado que esta manifestación «va dedicada al señor Rajoy».

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha avisado de que se concentrarán «cuando haga falta» para defender a los electos que, a su juicio, «implementan el mandato democrático del 27S». Asimismo, el concejal de la CUP en Vic Joan Coma ha afirmado que espera ser «detenido» próximamente como la alcaldesa de Berga tras negarse a ir a declarar ante el juez ya que, a su juicio, el Estado es «partidista» al «no haber separación de poderes».

Desde la CUP, tres de sus regidores investigados – Joan Coma (Vic), Montse Venturós (Berga) y José Téllez (Badalona)– han reivindicado la libertad de expresión política y el mandato popular del 27-S. «El que está en juego no es la independencia, es la democracia», ha dicho Téllez, y Venturós ha defendido la desobediencia como herramienta política para cuestionar la legalidad ilegítima española».

El encargado de cerrar los parlamentos ha sido el presidente del ANC, Jordi Sánchez, quien ha ironizado sobre que Cataluña ya ha «superado a España», pues la manifestación ha llegado más de allá de la plaza de España de Barcelona, y se ha conjurado para «ganar» el referéndum independentista previsto para 2017. «No nos resignamos, lo haremos», ha incidido Sánchez, que ha remarcado que seguirán con el proceso pese a los embates judiciales, pues «nunca» aceptarán que un tribunal, «por más Superior de Justicia de Cataluña que se diga, intente destituir» a Forcadell.

Entre llamamientos a la unidad, Sánchez ha terminado su intervención alertado que los catalanes no se quedarán con los brazos plegados cuando traigan el expresidente Artur Mas y tres consejeros a juicio por el 9-N o cuando se detengan alcaldes para colgar el estelada. » “Continuaremos hasta el final, y saldremos de nuevo a la calle, cuando haga falta, donde haga falta y los días que haga falta». «El tiempo de las dudas y las renuncias ha acabado por siempre jamás más», ha dicho. «Llegados a este punto, la gente que nos identificamos como pueblo, tenemos que decidir si plegamos velas o bien continuamos hasta el final», y ha defendido que hay que seguir » insobornablemente decididos a hacer nacer la República Catalana».

(Fuentes: Ara.cat / Llibertat. Cat / Estrella Digital / AFP / Prensa Latina)

 

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