Hoy comienza la “huelga de deberes” en las escuelas del Estado Español

Prohibidos por ley hasta los 8 años en China, por modelo en Finlandia, desde 1956 en Francia (otra cosa es su cumplimiento) y hasta 2013 en Galicia. Sí, Galicia. Feijóo lanzó un decreto para modificar la legislación de 1997 que prohibía a maestros y profesores poner deberes a los alumnos de primaria (de 6 a 12 años). El debate sobre las tareas en casa no es ni made in Spain, ni mucho menos reciente.

No obstante, esta vez la polémica va más allá. La huelga convocada desde hoy por la Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa) y que se extenderá todos los fines de semana de noviembre no se centra únicamente en Primaria: la crítica se extiende al sistema educativo en general. “Los deberes son la excusa de un modelo fracasado”, sentencia José Luis Pazos, presidente de la Confederación.

El descontento de muchos padres por el “exceso de tareas escolares” ha dado lugar a esta iniciativa que, bajo el lema En la escuela falta una asignatura, mi tiempo libre, busca dar prioridad a las actividades familiares frente a las escolares en el hogar. Ante la pregunta sobre por qué no un diálogo y una acción consensuada con los profesores -que se sienten cuestionados con esta medida-, Pazos apunta que llevan décadas de palabras y el resultado no sólo no cambia, sino que va a peor: “Los deberes son cada vez más y más rutinarios”. Frente a “la consolidación de lo aprendido en el aula, el refuerzo, la generación de hábitos, rutinas y responsabilidad en los más pequeños”, que argumentan los defensores de las tareas, desde Ceapa responden “que no se trata de una consolidación, sino una memorización que desaparece al poco tiempo y que estos hábitos no fomentan la creatividad y la imaginación, que es lo que demanda la sociedad de hoy en día”.

Con un estudio bajo el brazo, Ceapa aporta datos como que un 48% de los padres considera que los deberes afectan de forma negativa a su vida familiar; que 4 de cada 10 cree que no respetan el tiempo del niño de jugar y descansar; o que el 65,67% asegura que no hacer las tareas les perjudica en la escuela. “Dejan a nuestros hijos sin infancia y adolescencia. Pertenecen a un modelo educativo caduco, basado en libros de textos para pequeños que son nativos digitales”, asegura José Luis Pazos. El informe, realizado en base a las respuestas de 1.748 padres y 472 menores, en su mayoría matriculados en escuelas públicas, revela que el 20,24% de alumnos dedica más de dos horas diarias a los deberes, es decir unas 10 semanales.

Esta situación ya la denunció la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su informe ¿Los deberes perpetúan la desigualdad? Los alumnos españoles dedican dos horas más al estudio que en el resto de países que forman parte de este organismo, situándose en el quinto lugar en el ránking. Los chicos de 15 años suman 6,5 horas semanales frente a la media de 4,9 de 35 países. El estudio pone el foco en que un mayor tiempo haciendo tareas no implica mejores resultados. Un ejemplo es el caso de Finlandia y Corea del Sur: con los mejores resultados académicos, emplean la mitad de horas que los españoles en hacer deberes. También advierte de que son una carga para los alumnos con desventajas socioeconómicas.

Y no se queda ahí. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó el pasado marzo de que España es uno de los países donde hay un mayor porcentaje de niños y niñas que se sienten “presionados” por el exceso de ejercicios. España se encuentra en novena posición entre los 42 países europeos y norteamericanos que ha estudiado el organismo. Desde los 11 años el porcentaje es muy elevado (niños, 34%; niñas, 25%) y a medida que aumenta la edad, aumenta el porcentaje: a los 13 años un 53% de los alumnos siente esta presión y un 55% de las alumnas -casi 20 puntos por encima de la media: un 24% para los chicos y un 22% para las chicas-. Y a los 15 años se dispara hasta el 70% en las chicas y el 60% en los chicos, situándose España en el cuarto país, sólo por detrás de Malta, Macedonia e Islandia. “Los problemas más frecuentes relacionados con el estrés en el colegio son dolor de cabeza, dolor abdominal, dolor de espalda y mareos, además de síntomas psicológicos, como sentirse triste, tenso o nervioso”, apuntaba la OMS.

Eliminarlos o regularlos

Google no estaba ni se le esperaba cuando Camino Aller pisó por primera vez un aula allá por el 67. Mucho han cambiado las cosas desde entonces, pero el debate sobre los deberes no es una de ellas. “Siempre ha estado presente el hecho de que los niños tienen que divertirse, pero todo llevado al extremo es perjudicial”. Esta profesora ya jubilada explica que la clave debería estar en el aprovechamiento del tiempo en el aula y que el trabajo en casa fuera un refuerzo, “no que los pequeños terminen lo que no les ha dado tiempo en el centro. No puede ser que un niño de Primaria esté dos horas haciendo deberes. Debería estar 15, 20 a lo sumo 30 minutos”. También pone sobre la mesa la importancia del hábito de trabajo e insiste en que “hay que tener en cuenta que, si no se le dedica tiempo, no se aprende. Y, por supuesto, no como imposición o castigo. Es cumplir con una tarea, ser consecuente y presentar cuentas”.

Aller ve cómo “de alguna forma se está castigando a la familia y delegando en ella funciones que no son suyas”, y señala que “cuando no da tiempo a terminar la tarea en la clase, es que algo falla”.

Con respecto a la huelga convocada, “como profesora me parece una equivocación llamar a la rebelión sin consensuar con los docentes. Esos enfrentamientos entre la familia y la escuela siempre acaban mal y siempre el perjudicado es el alumno. Automáticamente el profesor vuelve a perder. Automáticamente se le vuelve a decir que ‘no’. Y eso es algo que los alumnos ven”. La imagen del docente y el respeto se ha ido deteriorando desde la década de los 90, “se ha pasado de que los padres sean partícipes de la educación de los niños a que quieran tomar decisiones que sólo le competen al centro y a los profesores”.

Óscar González, docente y director de la Escuela de Padres, coincide en que “se debería haber llegado a un acuerdo para afrontar este debate de forma conjunta”. No obstante, matiza: “Si los deberes nos van a llevar a reflexionar sobre otros temas como la conciliación, aplaudo totalmente la iniciativa”.

Padre también de dos pequeños, González está de acuerdo con que los deberes tendrían que iniciarse y terminarse en la escuela, “pero no creo que dispongamos de tiempo suficiente para todo”. Pone sobre la mesa que, cuando un docente da todas las asignaturas, puede equilibrar los ejercicios, pero cuando son muchos es complicado. A lo que hay que sumar la reducción de 60 a 45 minutos del tiempo de clase. “Nunca se escucha al profesor en los cambios de planes, no atienden a la realidad y ésa es la realidad: pierdes 15 minutos de cada clase y a nosotros, desde dirección, nos exigen que terminemos el programa”. Y todo esto sin entrar en el número de alumnos: “No es lo mismo si tienes 8 niños que 25; y, si entre ellos tienes alguno con educación especial, ya ni te cuento…”.

Desde las Federaciones de la Enseñanza de CCOO, CSIF, ANPE y UGT sostienen que es bueno que se plantee un debate sobre los deberes, pero no animar a los alumnos a hacer caso omiso de las tareas que les manden sus profesores. Desde la escuela concertada, el presidente de la Concapa, Pedro José Caballero, asegura que este asunto se está sacando “de quicio”, llamando casi a la “insumisión” a los niños.

La educación en España, en barbecho

La educación en España lleva demasiado tiempo en barbecho, y no por una cuestión de leyes –siete en 35 años–. Se mantiene el mismo modelo y la misma estructura de los 90 (aunque derogada, la LOGSE es la raíz que sustenta el sistema educativo actual) y a nadie sorprende ya el goteo continuo de estadísticas que nos sitúan a cola de la Unión Europea. Preocupa sobre todo una en la que somos líderes: según el informe de abril de Eurostat, el 20% de los jóvenes entre 18 y 24 años abandonó prematuramente el sistema educativo sin haber terminado sus estudios de Secundaria. Como consuelo, el deseado Pacto por la Educación parece estar cada vez más cerca.

Con respecto a la posición sobre la polémica de los deberes, fuentes del Ministerio de Educación han recordado a la agencia Efe que los deberes son un tema que se engloba en la autonomía de los centros y de los profesores. No obstante, los partidos en la oposición ya han dado pasos en este tema. Podemos opta por su eliminación, mientras que el PSOE y Ciudadanos piden su regulación.

El Partido Socialista ha propuesto que el Consejo Escolar del Estado y las comunidades autónomas lleguen a un acuerdo sobre los deberes escolares y que ello se recoja en una nueva ley educativa, destacando que estas tareas “deben tener un carácter complementario y de refuerzo” sobre lo trabajado en clase. En una proposición no de ley registrada en el Congreso, el grupo parlamentario socialista defiende que se debe salvaguardar “el efectivo derecho del niño a disfrutar del tiempo libre” y que “la carga y el tiempo que suponen la realización de los deberes deben ser razonables”.

A la pregunta sobre si se está enfocando mal la función de los deberes, el ex ministro de Educación Ángel Gabilondo explica que “el trabajo escolar fuera del horario lectivo puede tener muchos objetivos: la lectura recreativa, la investigación y curiosidad por nuevos temas, la relación entre conceptos… Y lo que no parece necesario es que el alumnado tenga que avanzar en elementos del currículo que no da tiempo a profundizar en clase por ser demasiado extensos. El sistema educativo debe asegurar que la transmisión de conocimientos y la práctica se desarrollan primordialmente dentro del horario lectivo”.

Con respecto a los países donde mirar y al recurrido modelo finlandés, Gabilondo asegura que “siempre es útil analizar los sistemas y costumbres educativas de otros países, aunque, precisamente porque los hábitos y usos requieren cambios persistentes en el tiempo, es necesario que en España interioricemos nuestro propio modelo”.

En la misma línea que el PSOE, Ciudadanos presentó una proposición no de ley en la que pide que se establezca el tiempo máximo que deben dedicar los alumnos de Educación Primaria a los deberes en casa. La iniciativa insta al Gobierno a promover, mediante los instrumentos legales necesarios, que los deberes durante esta etapa educativa sean tareas complementarias de las desarrolladas en horario escolar: lectura, reflexión, investigación y motivación.

(Fuente: El Independiente / Autora: Chus Hernández)

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