Francia: Inmigrantes de desalojo en desalojo tras desmantelarse la “Jungla de Calais”

francia-campamento

Efectivos antidisturbios de la Policía han entrado este lunes en la acampada en París donde se han ido agrupando parte de los inmigrantes procedentes de “La Jungla de Calais”, de donde fueron expulsados la semana pasada. Los agentes han pedido la identificación a los inmigrantes en una operación de «control administrativo», lo que ha provocado leves enfrentamientos.

Durante la intervención del lunes, los inmigrantes han increpado a los policías y uno de los agentes ha utilizado gas contra uno de los residentes del campamento clandestino. Además, una excavadora ha barrido una pequeña parte del campamento llevándose por delante colchones y mantas.

Dos líneas de agentes han rodeado a unos cien inmigrantes en la avenida de Jaurès y otros tantos han sido rodeados en el canal de Saint-Martin (fosto adjunta). Durante la operación han estado presentes activistas con pancartas con lemas como «No a las redadas contra inmigrantes».

La identificación de estos inmigrantes, unos 2.500 en total, podría ser el paso previo para el desalojo de las tiendas de campaña levantadas en las inmediaciones de la estación de metro de Stalingrado, en el centro-norte de París.

Al menos 1.500 migrantes fueron ya desalojados en la mañana del viernes de otro campamento en el norte de la capital francesa, entre los distritos 10 y 19, siendo enviados hacia albergues oficiales, según fuentes gubernamentales.

«Si no nos dan refugio, ¿por qué destruyen nuestros hogares?», se ha preguntado un afgano, según recoge el diario francés “Le Parisien”. «No me han dejado nada. Solo tengo mi ropa, mis zapatos y mis documentos», ha añadido otro.

Sin embargo, para la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, la evacuación es «absolutamente necesaria». Las operaciones de control se producen con regularidad para que las autoridades tengan información precisa de la situación de este campamento, ocupado en su mayoría por sudaneses, somalíes, sirios y libios.

El Ayuntamiento de París anunció ya la apertura a mediados de octubre de un centro de acogida humanitaria donde dar un techo a los inmigrantes al menos durante unos días hasta que se ultimen los preparativos de los centros de acogida de las distintas regiones francesas. El Gobierno ha anunciado la creación de más de 9.000 plazas adicionales en los Centros de Acogida y Orientación (CAO).

(Fuente: Diario Crítico)

image_content_5610180_20161031200814

La otra jungla, la de París

No es la “jungla” de migrantes de Calais, es París, pero tantos son los indocumentados llegados en los últimos días y tan precarias las condiciones, que la zona donde se concentran podría considerarse una nueva jungla en Francia. Las organizaciones humanitarias calculan que se trata de unas dos mil personas apiñadas en las cercanías de la estación de metro de Stalingrado, en el noreste de la ciudad.

Debajo de la línea ferroviaria exterior están instalados varios centenares de foráneos y lo mismo sucede a lo largo de varias cuadras por las avenidas cercanas: allí permanecen en deterioradas tiendas de campaña verdes, naranjas, azules, amarillas… rodeadas de cordeles en los que cuelgan ropas y abrigos.

Son muy tranquilos, no hemos tenido problemas de robos, lo único que hacen es comer y dormir”, cuenta Hamid a Prensa Latina, un vendedor de una tienda de ropas situada justo frente a la aglomeración.  “El problema es que nos hemos quedado sin trabajo, nadie quiere venir a esta zona porque temen que los migrantes sean peligrosos, lamentó mostrando la poca afluencia de clientes en su local.

Efectivamente, la avenida está repleta de comercios, cafeterías y restaurantes, pero casi todos los sitios permanecen vacíos y solo aparecen algunos compradores y consumidores esporádicos. El panorama es impactante al observar aquella multitud de personas sin techo, sin un sitio a donde ir, con solo una maleta en la que cargan lo esencial para vivir.

La mayor parte de ellos duermen en el piso, aunque en el interior de algunas tiendas es posible ver colchones viejos en los que se acuestan tres y cuatro personas por falta de espacio, o para contrarrestar el frío, o quizás por las dos. Si bien casi todos son hombres mayormente jóvenes, también hay mujeres y hasta niños pequeños.

Los foráneos que reúnan las condiciones para recibir el asilo serán llevados a centros de acogida, mientras el resto recibirá cartas con un plazo de 30 días para abandonar el territorio nacional. No obstante, una mayoría viene de países en guerra como Siria, Libia o Sudán, y por ello no les será difícil justificar su condición de refugiados.

Como pasos iniciales para la futura evacuación, la policía de París llevó a cabo un control administrativo para identificar a los migrantes e ir conociendo las circunstancias de los diferentes casos.

Mientras tales gestiones avanzan, las condiciones en que permanecen los extranjeros son verdaderamente duras: las autoridades colocaron algunos baños en los alrededores, las asociaciones humanitarias trabajan sin descanso para llevarles ropas y alimentos, pero los esfuerzos son insuficientes.

“Nosotros les damos comida, tratamos de ayudar como podemos, pero es difícil, son muchos, cada día son más, y varios vecinos se molestan porque los problemas de higiene están creciendo en toda la zona”, dijo a Prensa Latina una residente del área llamada Martine, quien además colabora con las organizaciones de apoyo.

Solo un corto recorrido por los alrededores permite constatar tales preocupaciones: los desechos inundan las calles y aceras, cada tres pasos aparecen los botes de basura desbordados, y los olores desagradables irrumpen como signo inequívoco de la falta de higiene imperante.

Tal como explican Hamid, Martine y otros vecinos, lo más preocupante es que tal situación se repite una y otra vez en los últimos tiempos: cuando la zona comienza a desbordarse de migrantes, viene la policía y los evacua, pero poco tiempo después llegan más indocumentados para instalarse, y entonces la historia vuelve a empezar.

 

francia_calais_campamento

La ONU critica a Francia y Reino Unido por trato a niños migrantes

Por otro lado, el Comité de la ONU para los Derechos de los Niños criticó hoy el tratamiento dado por los gobiernos de Francia y Reino Unido a menores migrantes no acompañados en el campamento de Calais, conocido como » Jungla».

De acuerdo con el órgano encargado de velar por el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de los Niños (1989), París y Londres fallaron de manera muy seria en sus obligaciones de cara a ese instrumento internacional.

Después de la demolición del campamento para migrantes en Calais, los menores fueron obligados a vivir en contenedores abandonados o al aire libre, en condiciones inhumanas, sin la alimentación, la asistencia médica y el apoyo psicológico requeridos, denunció.

La postura del Comité de 10 expertos independientes coincide con la decisión de Francia de trasladar a los mil 500 niños migrantes no acompañados hacia centros de acogida en el país europeo. Según el grupo, la atención a los menores debió siempre ser colocada por encima de consideraciones políticas o de otra índole, “las cuales ambos gobiernos antepusieron a sus promesas de abordar como una prioridad la situación”.

Los desacuerdos entre Francia y Reino Unido sobre a quién correspondía la responsabilidad de resolver el drama de la mayoría de esos niños, llevaron a que se violaran sus derechos, advirtió. El Comité de Naciones Unidas para los Derechos de los Niños precisó que el trato dado a los pequeños los expuso, en algunos casos, a los traficantes humanos.

(Fuente: Prensa Latina)

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *