Colombia: Suspendido por el gobierno el inicio de conversaciones de paz con el ELN

El inicio de la fase pública del diálogo de paz entre el Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nación (ELN), previsto para ayer jueves en Ecuador, quedó suspendido y a la espera de que la guerrilla libere al ex congresista Odín Sánchez, secuestrado hace seis meses.

En una decisión definida como «contundente», el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, suspendió el viaje del equipo negociador con lo que la instalación de la mesa de los diálogos programada para las 17.00 hora local de ayer en Ecuador (22.00 GMT), quedó aplazada.

«Quiero anunciarle al país que he dado instrucciones al equipo negociador con el ELN de que suspenda su viaje a la ciudad de Quito», indicó Santos en una alocución desde la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo. “Acabo de llamar al presidente (de Ecuador) Rafael Correa, a quien le he agradecido toda su colaboración para avanzar en estos diálogos y le he informado esta decisión”, agregó Santos en presencia de su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, de visita en esta capital. La determinación se mantendrá hasta que Sánchez Montes de Oca regrese a la libertad «sano y salvo», agregó.

Horas antes, el ministro del interior de Colombia, Juan Fernando Cristo, había manifestado que aunque «ha habido mucha información y contacto con el ELN, que asegura que está en toda la disposición y que está en marcha» el proceso para que el político recupere su libertad, todavía «no tenemos una información que podamos confirmarle al país». Si «no se puede hacer la instalación el día de hoy, el Gobierno está listo para hacerla mañana o el sábado, en el momento en el que tengamos al certeza de la liberación de Odín Sánchez», precisó Cristo.

La manzana de la discordia entre el Gobierno y la guerrilla, Odín Sánchez, está cautivo desde hace seis meses, cuando se entregó a cambio de su hermano Patrocinio, exgobernador del departamento del Chocó, en el noroeste de Colombia, quien fue secuestrado en 2013 por el ELN.

No obstante hay que aclarar que, como muestra de buena voluntad y disposición al diálogo, el ELN sí ha liberado a varias personas que se encontraban en su poder, entre ellas al arrocero Alejandro Alarcón Jarro, el ex alcalde de Charalá, Fabio León Ardila y el arrocero Diego José Ulloque. Igualmente, otra muestra de predisposición fue el cese unilateral de actividades armadas durante las elecciones del plebiscito del acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC.

Una vez se conoció la decisión presidencial, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla en importancia en el país después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dijo en Twitter que no comparte la suspensión de la creación de la mesa de diálogo. «No compartimos la suspensión de la instalación de la mesa», indicó el ELN para agregar que trataba de «reprogramar» la actividad para «los próximos días».

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) informó haber comenzado la operación para liberar al excongresista. El jefe del equipo negociador del Gobierno colombiano en los diálogos, Juan Camilo Restrepo, sostuvo que al mediodía el CICR le comunicó que «la operación de la liberación ha comenzado con el acompañamiento de la Iglesia católica».

Según Restrepo, «los compromisos establecidos por los equipos del Gobierno y el ELN en la última ronda en Caracas fueron precisos para ambas partes. Por lo que siempre se dejó claro que era necesaria la liberación efectiva del excongresista Odín Sánchez para dar inicio a esta fase pública».

El presidente Santos manifestó que informó personalmente a su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, de la decisión con respecto al ELN y le agradeció su «comprensión y colaboración» para avanzar en el proceso. En consecuencia, la Cancillería de Ecuador notificó que tras la decisión del Gobierno de Colombia de «aplazar» las conversaciones, el evento que iba a celebrarse en Quito, sede del diálogo, «ha sido suspendido».

El comando central del ELN había ya dado a conocer ayer los nombres de los integrantes de su equipo negociador. Se trata de 18 insurgentes -12 hombres y seis mujeres- liderados por Israel Ramírez Pineda, alias «Pablo Beltrán», con quienes la guerrilla desea «cumplir el compromiso con los colombianos».

Por parte del Gobierno, hasta el momento el presidente Santos no ha firmado la resolución para nombrar a sus representas en el proceso. «No he firmado resolución designando negociadores con ELN, porque no han liberado a Odín Sánchez», aseveró el mandatario.

Por su parte Sebastián Quiroga, vocero del Congreso de los Pueblos e integrante de la delegación de la sociedad civil que se trasladó a Quito para respaldar el inicio de la mesa, afirmó que el Gobierno de Ecuador tiene todo listo para iniciar el proceso. Sin embargo, Quiroga aseguró que las dilaciones se deben a la falta de gestos humanitarios por parte del Gobierno: “El ELN ha liberado tres secuestrados, pero no hay ningún gesto oficial”.

Quiroga calificó de desplante del Gobierno Nacional el episodio de hoy: “Ya no se trata de quedar mal con el ELN sino con el pueblo colombiano, con la sociedad que se movilizó desde diferentes regiones hasta Quito”.

Según últimas noticias ya se habrían  iniciado actuaciones encaminadas a propiciar la puesta en libertad de Odín Sánchez, una gestión que contaría con la intermediación por la Iglesia católica y el Comité Internacional de la Cruz Roja. El gobierno estaría a la espera de que el proceso concluyese “satisfactoriamente”, para iniciar las conversaciones con el ELN el próximo 3 de noviembre.

(Fuente: El Confidencial / Colombia Informa / Prensa Latina / AVN)

Los porqués de la suspensión unilateral por el gobierno de la mesa de diálogo con el ELN

En Quito estaba todo preparado para que se iniciaran este jueves los diálogos de paz entre el ELN y el gobierno, que tienen como primer punto la participación de la sociedad civil en la construcción de la paz. Sin embargo, el presidente Santos los aplazó a la espera de la liberación del ex congresista Odin Sánchez, decisión no compartida por el ELN. Los movimientos sociales, presentes en Quito, llamaron a las partes a hacer esfuerzos por la paz.

Cientos de líderes sociales, sindicales, de derechos humanos, de la juventud, afrodescendientes, entre muchos otros, viajaron desde Colombia hasta Quito para participar de los diálogos que iniciarían hoy su fase pública en Ecuador. Sin embargo, Santos ordenó a la delegación de paz del gobierno no viajar a Quito “hasta que liberen sano y salvo a Odín Sánchez”. Momentos después el jefe del equipo negociador del Ejecutivo, Juan Camilo Restrepo, reveló que el Comité Internacional de la Cruz Roja, ya había iniciado el operativo de liberación. “El Gobierno celebra este hecho y toma nota de este procedimiento, que espera que concluya satisfactoriamente, ojalá antes del 3 de noviembre, fecha acordada para dar inicio a la primera ronda formal de negociaciones, y le informa a la opinión pública que la ceremonia inaugural será reprogramada”, afirmó.

La incertidumbre de la fecha exacta en la que se comenzarán los diálogos preocupa a los movimientos sociales. Marylen Serna, vocera de la Mesa Nacional por la Paz, explicó que numerosas representantes de la sociedad civil llegaron con esfuerzo hasta Quito, dispuestos a ser parte de la mesa y con propuestas concretas impulsadas desde los territorios, con una agenda elaborada desde abajo hacia arriba y pidió garantías para esa participación.

“Las dificultades que el gobierno colombiano pone para la instalación de la mesa, se debe en parte a la centralidad que tiene en esa agenda la participación civil. Eso no fue aceptado en la negociaciones con las FARC y ahora ha venido dilatándolo en el proceso con el ELN. Parece un rechazo a la necesidad de dar una dinámica de participación. El gobierno bloqueó la llegada de delegaciones colombianas en el aeropuerto y también por vía terrestre. El mensaje que quieren dar es el mismo: que esto es un problema del gobierno y la guerrilla. Se equivocan, este es un problema del pueblo colombiano y por eso estamos presentes aquí”, afirmó Sebastián Quiroga, vocero del Congreso de los Pueblos.

En efecto, de los seis puntos de agenda, acordados entre la insurgencia y el gobierno colombiano, el primero es la participación de la sociedad en la construcción de la paz, en donde se planteó “un ejercicio dinámico, activo, incluyente y pluralista”. El ELN había afirmado que debía haber una presencia amplia para representar al conjunto de la sociedad en las negociaciones.

 Los desafíos de la paz con justicia social

Si la victoria del No en el referéndum realizado el 2 de octubre pasado generó un escenario de incertidumbre para toda la población, acerca de cómo se seguirían las negociaciones para poner fin al conflicto armado, las señales posteriores fueron una bocanada de oxígeno: masivas movilizaciones por la Paz, el otorgamiento del premio nobel a Santos, sus expresiones de sostener el camino de negociaciones y la apertura de las negociaciones públicas entre el ELN fueron parte de los pasos para alcanzar la paz.

En ese sentido, muchos analistas aseguran que, después del referéndum, creció la responsabilidad de dirigentes políticos, empresarios, y la sociedad en general para avanzar hacia un proceso sin guerra, más allá de las diferencias de cómo alcanzar la paz. José Noé Ríos, quien formó parte de la primera parte de la negociación con el ELN dijo que esta fase de diálogos puede ser “la oportunidad de una paz completa”. A la vez, consideró que los primeros puntos de la agenda de negociación son los más complejos por el esfuerzo que implicará estructurar mecanismos de participación de la sociedad civil.

El segundo y tercer punto de la agencia de diálogos que se instalará en Ecuador son “la democracia para la paz” en donde se examinará la participación y las decisiones del pueblo colombiano en los problemas que los afectan y cómo se resuelven los conflictos, al tiempo que se revisarán las garantías que existen para la manifestación pública, y el tratamiento de la situación jurídica de los condenados en el desarrollo de la movilización social. El tercer punto, “transformaciones para la paz” busca que, a partir de las propuestas de la sociedad civil, el gobierno y la insurgencia se comprometen a desarrollar programas transformadores para superar la pobreza, la exclusión social, y la degradación ambiental, mientras se buscan crear planes alternativos integrales con enfoque territorial, que den opciones económicas y productivas que beneficien a las comunidades.

Desde los movimientos sociales que sí se reunieron hoy en Quito, proponen un espacio denominado Mesa Social de la Paz. “La negociación va a ser con nosotros y nosotras, tenemos propuestas, tenemos mecanismos para sumarnos y participar, aquí vamos a estar y aquí nos instalamos “, afirmó Ricardo Moreno, vocero de la Comisión étnica de Paz. La Mesa es una alternativa para pensar la participación civil en los diálogos con carácter vinculante en la negociación.

La preocupación de los movimientos sociales es que el gobierno desarrolle un doble discurso. “Por un lado se plantea la paz, buscar soluciones políticas, pero por el otro lado se profundizan las políticas represivas, con el hostigamiento al movimiento popular colombiano y un nuevo código de policía que estigmatiza a quienes pelean por sus derechos. Anteayer detuvieron a más de cinco manifestantes en el Cesar por rechazar el fracking. Hay una guerra contra el movimiento popular que reclama la paz con justicia social”, afirmó Quiroga.

Desde la Mesa Social plantearon que continuarán exigiendo la participación protagónica vinculante de la sociedad en la construcción de la paz y sostendrán su presencia en Quito a la esperar que se concrete la fase de diálogo con el ELN.

(Fuente: Resumen Latinoamericano / Autora: Carina López Monja)

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