La UNESCO condena la política israelí con respecto a Al Aqsa y Jerusalén

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha denunciado las agresiones y ocupaciones israelíes alrededor del al-Haram al-Sharif (también conocido como el Monte del Templo) ubicado en el casco antiguo ocupado de Jerusalén Al-Quds. La resolución desaprueba la actitud de Israel con respecto al acceso al lugar y se refiere a él como la mezquita de al-Aqsa, lugar único del islam.

Mediante una resolución, la UNESCO reconoce derechos palestinos allí y niega una vinculación judía con el sitio islámico, situado en Al-Quds, aunque eso no ha evitado que Israel ocupe y se apodere del territorio en cuestión, agrediendo sistemáticamente al pueblo palestino musulmán.

Veinticuatro países, entre ellos Argelia, Brasil, China, Irán, Rusia y Sudáfrica, Venezuela, votaron a favor de la resolución de la UNESCO el jueves pasado, mientras que seis países aliados de Israel lo rechazaron: Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Países Bajos, Lituania y Estonia se opusieron.

Otros 26 países, algunos de ellos Albania, Argentina, Francia, Grecia, Japón, Corea del Sur, España y Suecia se abstuvieron en la votación. Serbia y Turkmenistán estuvieron ausentes. Los esfuerzos israelíes por bloquear la resolución lograron que al menos ningún país de Europa la apoyara.

La resolución condenó enérgicamente “la escala de agresión israelí y medidas ilegales contra la libertad de culto y el acceso de los musulmanes a su lugar sagrado, la mezquita de Al-Aqsa / al-Haram al-Sharif”. Asimismo, la resolución pidió a la potencia ocupante israelí “respetar el ‘statu quo’ histórico y detener inmediatamente dichas medidas”.

La UNESCO también criticó el “asalto recurrente a Haram al-Sharif por los extremistas de la derecha israelí y las fuerzas militares uniformadas” y “exhorta a Israel” a “tomar las medidas necesarias para impedir las acciones provocadoras que violan (su) carácter sagrado”.

Pero la versión aprobada del texto abandonó la referencia a “plaza Al Buraq”, nombre empleado por los musulmanes para designar el entorno del Muro de los Lamentos, reverenciado por los judíos y situado en la Explanada de las Mezquitas, lugar santo para los musulmanes.

La versión inicial del proyecto, presentado por Argelia, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Marruecos y Túnez, provocó una reacción indignada de Israel y la inquietud de la directora general de la Unesco, puesta a un cuestionamiento del estatuto de los lugares santos de Jerusalén. En un párrafo, ahora suprimido, la primera versión afirmaba que la “plaza Al Buraq forma parte integrante de la mezquita Al Aqsa”.

Israel denunció al respecto una “tentativa vergonzosa de reescribir la Historia”. “Es un teatro del absurdo y en una extraña decisión la UNESCO continúa diciendo que el pueblo de Israel no tienen conexión con el Monte del Templo y la pared occidental”, señaló el Primer Ministro, Benjamin Netanyahu.

Por su parte, las autoridades palestinas celebraron la resolución de la Unesco, organización que el 31 de octubre de 2011 admitió a Palestina como Estado miembro. “El Estado de Palestina da la bienvenida a la adopción de dos resoluciones en la Unesco, que reflejan el continuo compromiso de la mayoría de sus estados miembros de confrontar la impunidad y defender los principios sobre los que se fundó”, según un comunicado delministerio palestino de Asuntos Exteriores.

Agrega que el Estado Palestino lamenta, no obstante, “que algunos países sucumbieron a la campaña de relaciones públicas e intimidación orquestada por Israel” que aduce, “cambió el foco” de la decisión que, según defiende, se centra en “las acciones ilegales y coloniales de Israel en Jerusalén este ocupada”.

Indica que la iniciativa palestina “tiene por misión poner fin a las peligrosas e ilegales acciones de Israel contra los lugares sagrados en Jerusalén y los derechos de los palestinos, incluido el derecho de culto”. Y concluye afirmando que “Palestina continuará defendiendo el derecho de nuestro pueblo a través de todos los medios legales y diplomáticos a su alcance, incluidas organizaciones de la ONU”, señala el comunicado palestino.

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, “lamentó” las iniciativas que pueden “ser percibidas como modificaciones del estatuto de la Ciudad Vieja de Jerusalén”, e instó al Consejo a “tomar decisiones que no alimenten aún más las tensiones” en la región. Al reunirse ayer con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, el presidente palestino, Mahmud Abas, instó a Israel a respetar estrictamente las reglas que rigen la Explanada de las Mezquitas.

“Las continuas agresiones (…) contra (la mezquita) de Al Aqsa abren la puerta a un conflicto religioso que, por desgracia, ya empezó. No queremos eso y alertamos sobre sus consecuencias”, afirmó Abas, acusando Israel de no respetar las normas que rigen la Explanada desde el conflicto de 1967. Una fundación islámica bajo la autoridad de Jordania administra el recinto, pero Israel controla el acceso al lugar. Los judíos tienen derecho a entrar en la Explanada en determinadas horas del día, pero no pueden rezar ahí.

Los territorios ocupados ya han sido escenario del aumento de las tensiones desde que las fuerzas israelíes imponen restricciones a la entrada de los fieles palestinos en el complejo de la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén Al-Quds desde agosto de 2015. Cerca de 250 palestinos han perdido la vida a manos de las fuerzas militares israelíes desde el comienzo de octubre pasado. La UNESCO asegura que Israel viola los derechos humanos de los palestinos.

(Fuentes: RedPress / Telam / Infobae / sipse / Hispan TV)

 

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