Persecución racista a las musulmanas en playas de Francia por cubrirse

“Actuaban como perros de caza”. Así describe la escena una periodista de France 4 que presenció cómo un grupo de personas agredió verbalmente este martes a una mujer musulmana y sus hijos en una playa de Cannes por llevar velo. “Le dijeron que se marchase o que se quitase el velo, fue bastante violento. Pero lo que me sorprendió fue que la mayoría eran treintañeros, no personas mayores como uno imaginaría”, cuenta la reportera Mathilde Cusin.

El último episodio en el envenenado debate sobre el burkini, y su prohibición en una quincena de localidades de Francia, lo ha protagonizado una antigua auxiliar de vuelo de 34 años llamada Siam, que pasaba un día con sus hijos pequeños en la playa La Bocca de Cannes.

No llevaba burkini, sino un velo con motivos florales, mallas y una túnica. Tres policías indicaron a la mujer que si no se quitaba el velo sería multada, dado que las prohibiciones estipulan que los ciudadanos en la playa deber vestir “prendas correctas que respeten el secularismo, las reglas de la higiene y la seguridad”. Los agentes argumentaron que el hijab es un signo religioso “ostentoso”.

Siam, era obligada a abandonar la playa de Cannes y multada por llevar un pañuelo en la cabeza. La mujer, de 34 años, y una periodista de France 4 TV que presenció la escena, denunciaron que la policía la apuntó directamente a la cara con un bote de gas pimienta para alertarle de que estaba rompiendo las nuevas normas, aunque no vestía un burkini como tampoco lo hacía la protagonista de las últimas fotografías de Niza. Y éste es uno de los aspectos más controvertidos de las normativas, que no hacen referencia explícita al burkini y, por lo tanto, dejan espacio para la interpretación de qué uniformes pueden ser prohibidos.

Siam, ciudadana francesa desde hace tres generaciones, explicaba que no pensaba bañarse, “sólo mojar los pies”. “Ni siquiera sabía lo que estaba pasando, no había seguido mucho la polémica”, reconoció la multada, que al principio no quiso seguir las órdenes de la policía. “Mis hijos estaban llorando, fueron testigos de la humillación”.

Mathilde Cusin, periodista del canal de televisión France 4 que presenció todo el incidente, dijo: “Vi a tres agentes de la policía vigilando la playa. Uno de ellos tenía el dedo en el gatillo de su dispositivo de gas lacrimógeno, sin duda, que contiene pimienta. Cusin afirmó que  “fue bastante violento. Tenía la impresión de que la mujer estaba sentada en el suelo, llorando con su hija ‘.

La mujer aceptó pagar una multa, pero entonces fue rodeada por varias personas. Entonces la gente empezó a gritar insultos a Siam, diciéndole que no era bienvenida en Francia, y que ella debía “volver a casa”. Le gritaban “¡Vete a casa!” y “¡Nosotros somos católicos!”, según cuentan los testigos.

“Estaba sentada en la playa con mi familia, no pretendía provocar a nadie. Mis hijos lloraron al presenciar la humillación a la que nos sometieron. Ni siquiera yo pude contener las lágrimas. Nos humillaron”, ha declarado Siam a la publicación francesa ‘L’Obs’.

El episodio se difunde después de que unas fotografías de policías que obligan a una musulmana a quitarse algunas prendas en una playa de Niza hayan avivado la polémica sobre el burkini. Las imágenes muestran a cuatro agentes junto a una mujer en la costa de Promenade des Anglais, escenario del ataque del pasado mes en el que murieron 84 personas. Tras aparecer los policías, la mujer se quita una túnica azul de manga larga (foto adjunta). En las redes muchos describen la actuación de los agentes como propia de “una policía religiosa” que obliga a desvestirse a las mujeres.

A otra joven madre se le ordenó salir de la playa de Cannes el pasado martes y fue multada también por llevar un pañuelo en la cabeza. No llevaba puesto un burkini debido precisamente a  que recientemente había sido prohibido en Cannes

16 mujeres ya han sido multadas

Niza se sumó hace cinco días al veto al burkini decretado en otros 10 municipios de la Costa Azul, lo que eleva a una quincena las localidades francesas que han prohibido ese bañador islámico. El debate comenzó tras la anulación de una jornada reservada para mujeres con ese traje de baño en un parque acuático cerca de Marsella, y se extendió cuando se difundió que Cannes había sido la primera en vetarlo de forma general en sus playas.

A la espera de que el Consejo de Estado, máxima instancia administrativa gala, examine mañana la legalidad de los decretos municipales que vetan esa prenda, tras la apelación presentada por la ONG Liga de Derechos Humanos contra una sentencia de un tribunal de Niza que mantuvo la prohibición dictada por la ciudad de  Villeneuve-Loubet, otras de las prohibicionistas, al menos 16 mujeres han Situada al oeste de Niza,

El tribunal de Niza decretó el lunes que la prohibición era “necesaria, proporcional y apropiada” para impedir desórdenes públicos después de los atentados yihadistas ocurridos en Francia. El burkini puede “ofender las convicciones religiosas o no religiosas de otros usuarios de la playa”, y “ser interpretada como un desafío o provocación que puede exacerbar las tensiones” en la comunidad, dijo la sentencia. sido multadas en total desde principios de semana, según “BFM TV”.

Antes de que se conociera la decisión de Niza, el primer adjunto en la alcaldía de esa ciudad, el conservador Christian Estrosi -que es, además, el presidente de la región-, envió una carta al primer ministro, Manuel Valls, en la que expresaba su rechazo al burkini o al velo integral y reclamaba la actuación del Ejecutivo. En concreto, Estrosi solicitaba “todas las medidas que permitan luchar contra prácticas comunitaristas radicales”, en las que incluía a ambas prendas

La polémica prohibición ha sido respaldada por el primer ministro francés, Manuel Valls, que sin embargo ha rechazado impulsar una ley estatal que prohíba esta prenda. El veto al bañador integral será estudiado el jueves por el Consejo de Estado francés, que es la máxima autoridad administrativa. Valls descarta legislar al respecto y apuesta, en cambio, por el cumplimiento firme de la ley en vigor contra el burka, que cubre todo el rostro, y el niqab, que solo deja ver los ojos, y de la que proscribe en centros educativos de primaria y secundaria todo signo religioso ostentoso.

Como contracara de la polémica ya instalada en Bélgica, Italia y Alemania, las ventas del burkini aumentaron. En Alemania tuvieron que reemplazar al distribuidor asociado para poder cumplir con los crecientes pedidos online”, afir empresaria.

Mientras la polémica arrecia, el veto al burkini en Francia ha disparado las ventas de esta prenda un 200%, según Aheda Zanetti , la australiana que diseñó el traje de baño islámico, que solo deja a la vista el rostro, las manos y los pies. En Bélgica, Italia y Alemania, las ventas del burkini aumentaron entre un 30% y un 40%. En Alemania tuvieron que reemplazar al distribuidor asociado para poder cumplir con los crecientes pedidos online”, afirma la empresaria.

Aheda Zanetti, que reclama la patente de las palabras burkini y burquini, asegura que el bañador representa “la libertad y un modo de vida sano, no la opresión”. “Soy una chica australiana, he vivido aquí toda mi vida. Conozco el significado del hijab. Conozco el significado del velo. Conozco el islam. Y sé quién soy”, ha declarado Zanetti a la BBC.

(Fuentes: El Confidencial / El Mundo / El Periódico / AFP / The Guardian / BBC – Mundo)

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