Contratos laborales: Sólo un 5% indefinidos. El 37´50% de menos de un mes

El empleo precario se consolida cada vez más en España. El 37,5% de los contratos laborales suscritos en el mes de julio tenían una duración igual o inferior al mes, según datos de las oficinas públicas de empleo. Eso significa uno de cada cuatro en números redondos. Así, en julio se firmaron más de 1,7 millones de nuevos contratos, de los que sólo 88.400 tenían una duración indefinida, lo que significa que el 95 % era temporal.

Casi cuatro de cada diez nuevos contratos laborales firmados en España durante el mes de julio (el 37,5 % del total) fijaban una duración igual o inferior a un mes, según con los últimos datos de contratación publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Según la EPA, el número de asalariados se ha incrementado este trimestre en 252.700, con una diferencia sustancial en la duración de los contratos: los indefinidos aumentaron en 86.400, mientras que los temporales lo hicieron en 166.300. Cabe destacar que de ellos hay 43.500 con contratos de un día.

Según los datos del SEPE de julio, casi la mitad de los nuevos contratos temporales (el 47,2 %) obedecen a circunstancias de la producción, mientras que el 37,8 % son por obra y servicio, y el 8,2 % por interinidad, en tanto que el resto se reparte en otro tipo de contratos, entre ellos, el de relevo, el de prácticas o el de formación. La mayoría de los contratos eventuales por circunstancias de la producción (60,4 %) tienen una duración de un mes o menos y solo un 1,1% supera los seis meses.

En el caso de los contratos por obra y servicio, la mayoría (79,1 %) no determina la vigencia, aunque destaca el 11 % que dura una semana o menos, una proporción similar a la que se da entre los contratos de interinidad, la mayoría de los cuales no fija fecha de finalización, si bien algo más del 15 % son de entre uno y siete días.

La elevada temporalidad es una de las características del mercado laboral, muy influido por el componente estacional, en el que los nuevos puestos de trabajo son fundamentalmente empleo asalariado a tiempo completo creado por empresas privadas del sector servicios, con duración determinada y repartido prácticamente a partes iguales entre hombres y mujeres.

La reforma laboral emprendida por el gobierno de Mariano Rajoy no ha logado disminuirla, sino todo lo contrario. Ese eras el pretexto para justificar medidas como eso el “sacrificar” el coste del despido en los contratos indefinidos para fomentar los indefinidos. Desde luego no ha sido así. En julio sólo se firmaron 88.400 de un total de 1,7 millones.

La temporalidad no sólo se refleja en los datos que facilitan mensualmente las oficinas públicas de empleo, sino también la Encuesta de Población Activa. Aunque el paro disminuye en el segundo trimestre del año, los datos del Instituto Nacional de Estadística reflejan que seis de cada diez nuevos ocupados que encontraron empleo en el periodo de medición, consiguieron un puesto de trabajo temporal

Otra circunstancia que demuestra la alta temporalidad es que los más de 450.000 afiliados que ha ganado la Seguridad Social entre abril y junio no coinciden con los 271.400 nuevos ocupados que registra la EPA del segundo trimestre del año. Eso significa que, al margen de las metodologías diferentes utilizadas para cada caso, la temporalidad avanza.

Y otro dato a tener en cuenta. En los contratos indefinidos los empresarios hacen “trampas”. Contratan a trabajadores con carácter indefinido pero, en el contrato escrito, se especifica que hay un periodo de prueba de un mes. Pasado dicho periodo de prueba, se despide al trabajador sin derecho a indemnización. Se puede asegurar que la rotación en los puestos de trabajo se impone. Se trabaja un mes y vuelta a empezar.

Por otro lado, mientras los contratos indefinidos aumentan a un ritmo que no llega al 2 %, los temporales lo hacen a tasas superiores al 10%. Para colmo, este tipo de contratos cada vez tienen una duración menor, hasta el punto de que uno de cada cuatro es de menos de siete días. Se han perdido de media 5 puntos de poder adquisitivo entre los trabajadores. Los sueldos han caído, y lo han hecho en todos los grupos, pero el impacto ha sido mucho mayor en las rentas más bajas.

(Fuentes: Diario 16 / Diagonal / Expansión / Cinco Días)

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