“Creando empleo”: 11.000 trabajadores andaluces a la vendimia francesa

Mientras al gobierno estatal y su sucursal andaluza de la Junta de Andalucía, mes tras mes, nos intoxican con estadísticas que supuestamente demostrarían la disminución del paro y sus constantes esfuerzos por la creación de empleo, la realidad, subversiva ella, les desmiente constantemente.

Una de esas realidades está conformada por los miles de andaluces y andaluzas que cada año por estas fechas se ven obligados a emigrar al Estado francés para acudir a la campaña de la vendimia.

De los aproximadamente 15.000 trabajadores del campo que acudirán a la vendimia francesa procedentes de los distintos países bajo dominio español, más de dos terceras partes de ellos, unos 11.000 según las cifras proporcionadas por los sindicatos, serán andaluces, de entre ellos unos 3.300 jornaleros saldrán desde Jaén, 3.000 de Granada, de Sevilla 1.500, y otros tantos desde Cádiz, mientras que de Córdoba partirán unos mil.

A los 11.000 andaluces, le seguirán 1.150 temporeros valencianos, 650 murcianos y 500 manchegos, mientras que los 1.700 restantes en cantidades mucho menores, procederán de otros territorios, lo que constituye un termómetro de las diferencias sociales existentes entre los diferentes países y el papel de mera subsistencia adjudicado por el imperialismo español a la clases trabajadoras andaluzas.

Otro dato significativo aportado por los sindicatos es que uno de cada diez temporeros andaluces que va a la vendimia francesa es universitario, jóvenes de 20 a 28 años, que según afirman, en su mayoría antes acudían a ella como un modo de obtener dinero para pagarse sus estudios y lo hacen como medio de subsistencia tras haberlos finalizado. El otro 90% tiene una media de entre 30 y 45 años, sólo poseen estudios primarios. La mayoría son hombres y las mujeres se encargan en su mayor parte de preparar la logística de la cuadrilla y no suelen trabajar en la recogida.

Los primeros grupos de temporeros, los que trabajarán en el sur francés, se desplazarán dichas tierras desde mediados de agosto. El resto lo harán en función del inicio de la campaña en cada uno de los departamentos, sobre todo a principios del mes de septiembre. La media de permanencia se sitúa entre los 20 y 25 días, aunque los grupos que participan en la vendimia más temprana se suelen trasladar a zonas de recolección tardía, pudiendo ampliarse ese periodo hasta más de 40 días.

Los desplazamientos a la campaña suelen realizarse desde las capitales de cada provincia de cada pueblo y, aunque las ofertas no suelen contemplar manutención ni alojamiento, sí ocurre en algunos casos, donde se deducen del salario bruto.

El salario dependerá de la categoría profesional en la que hayan sido contratados (cortador/a, vaciador/a o porteador/a) y de la zona en el que trabajen. Dicho salario se establece en las distintas comisiones mixtas, lo que equivaldría a los convenios colectivos. Su cuantía nunca podrá ser inferior al salario mínimo interprofesional de crecimiento (S.M.I.C.), el cual se fija en 9.67 euros/hora. Las horas extraordinarias se cobran entre el 25 y el 50% más de salario hora.

La jornada laboral francesa es de 35 horas semanales, que pueden ampliarse a diez diarias y a 48 semanales. Si se trabaja entre 36 y 43 horas, los empleados cuentan con un complemento del 25 por ciento, que se amplía al 50 por ciento de incremento si se trabaja entre 44 y 48 horas semanales.

La Otra Andalucía

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