Yemen: Se forma el parlamento y crea un Consejo Político Supremo

Los parlamentarios yemeníes, a pesar de los ataques que lanza Arabia Saudí contra su país, se reunieron en Saná (la capital) y aprobaron la creación de un Consejo Político Supremo, pactado el pasado 28 de julio entre el movimiento popular Ansarolá y el Congreso General del Pueblo, liderado por el expresidente yemení Ali Abdolá Saleh. Los analistas políticos consideran este avance como un contundente golpe a Riad y al expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi.

Por primera vez en 18 meses, más de 140 diputados yemeníes se congregaron el pasado sábado en la sede del Parlamento y reanudaron sus actividades suspendidas debido a la agresión militar saudí. Esa sesión se celebró dos semanas después de que los partidos políticos yemeníes acordaran formar un Consejo Político Supremo.

Anteriormente, algunos medios de comunicación afiliados al régimen saudí pronosticaban que la primera sesión del Parlamento yemení no contaría con el quórum necesario. El hemiciclo yemení tiene 301 escaños, mientras 26 legisladores han muerto durante los últimos meses. A la primera sesión del Parlamento yemení asistieron 142 diputados, superando los 138 participantes necesarios, a pesar que Arabia Saudí obstaculizó los vuelos de varios parlamentarios yemeníes hacia Saná para acudir a la sesión. Entre los partidos presentes en esta sesión destacan el salafista Al-Islah, seguidor del sheij Ziad Ali Saqir, uno de los principales opositores del movimiento popular Ansarolá.

“Los miembros del partido Al-Islah participaron en la primera sesión del Parlamento. Ahora Hadi se golpea la cabeza contra pared del enfado”, indica Hesham al-Mayzi, un analista político yemení en su cuenta de Twitter. “Ellos creían que no habrá quórum, pero el número de los participantes es mucho más de lo que se esperaba”, expresó el presidente del Parlamento yemení durante la sesión.

La tarea más importante de los diputados en la primera sesión fue dar luz verde a la formación del Consejo Político Supremo. Después de que no llegaran a ningún resultado las conversaciones auspiciadas por las Naciones Unidas sobre Yemen en Kuwait, el movimiento Ansarolá firmó un pacto histórico con el partido del expresidente Ali Abdolá Saleh a fin de allanar el terreno para la creación del Consejo Político Supremo. Los analistas políticos califican la decisión de los parlamentarios yemeníes como un duro golpe a Arabia Saudí y el régimen de Mansur Hadi.

“La primera reunión del Parlamento se está celebrando ahora mismo; un gran golpe para Hadi y Arabia Saudí”, escribió Hesham Al-Mayzi en su cuenta de Twitter, describiendo así la primera sesión del parlamento yemení como un ” jaque mate” a Riad. El activista bien conocido, Haikal Bafne también calificó la reunión del sábado como un “verdadero retorno de legitimidad política a Yemen”.

“El Parlamento de Yemen tiene defectos pero sus miembros se eligieron en unas elecciones competitivas. No se debe ignorar el poder de la reunión de hoy”, dijo Adam Baron, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores de la Unión Europa. La agencia de noticias, Reuters también informó: “Este acto del Parlamento yemení empoderará al movimiento Houthi y creará desafíos para el expresidente fugitivo yemení, apoyado por Riad”.

Reacción pasiva de Arabia Saudí

La reunión celebrada el pasado sábado en el Parlamento yemení no fue para nada del agrado tanto del régimen de Al Saud, como de su fiel aliado Abdu Rabu Mansur Hadi. La noche del viernes, el expresidente prófugo yemení en un mensaje advirtió a los diputados sobre su participación en la cita del día siguiente, reiterando en que la sesión legislativa contradecía la Constitución del país. No obstante, los parlamentarios hicieron caso omiso a la advertencia de Mansur Hadi.

Por su parte, Arabia Saudí tomó venganza por esta postura bombardeando partes de la provincia de Sada, en el noroeste de Yemen. El sábado, los cazas de la coalición liderada por Arabia Saudí atacaron con bombas una escuela en Sada, informó la televisión yemení, Al-Massira. La ofensiva dejó 20 estudiantes muertos y heridos, mientras que hasta el momento de redacción de este artículo siguen las operaciones de rescate en la región.

En otro ataque ocurrido el domingo en la ciudad de Razeh, también en la provincia de Sada, seis personas perdieron la vida y otras seis resultaron heridas. Asimismo, los aviones saudíes destruyeron en la misma noche dos puentes estratégicos ubicados en la principal autopista que une la capital de Yemen, Saná, con la provincia de Al-Hudaida (oeste).

Uno de los participantes en las negociaciones de Kuwait informó el viernes a la agencia de noticias rusa “Sputnik” que la coalición invasora liderada por Arabia Saudí no permitió a un avión omaní en el que iba a viajar una  delegación de Saná, representantes de Ansarolá y el Partido del Congreso General del Pueblo, que aterrizara en el aeropuerto de Saná así que hace casi una semana la delegación se vio obligada a permanecer en Mascate, capital de Omán.

Esta es la segunda vez en la última semana que la coalición incurre en la misma acción, mientras que la indicada delegación debería llegar a Saná el pasado miércoles, después de regresar de las negociaciones de Kuwait.

Continúa la agresión saudí contra la población

Arabía saudía se ha visto obligada a reconocer haber matado a niños yemeníes en el ataque perpetrado el sábado contra una escuela religiosa en el norte de Yemen. Esta matanza de los niños yemeníes fue tan obvia que Riad no pudo negarla. El portavoz militar de Riad, el general de brigada Ahmad al-Asiri, alegó que el ataque, en el que murieron 10 niños, iba dirigido contra un “campo de entrenamiento de los niños” por parte de los combatientes de Ansarolá, y no una “escuela”.

Este comportamiento de Arabia Saudí y su confesión muestra el auge de la debilidad de Al Saud en de sus agresiones contra Yemen que expresa su ira de esta forma. Esta debilidad es causada por dos razones: primero es el fracaso de las negociaciones de paz yemeníes en Kuwait y la segunda es la celebración de la primera sesión del Parlamento yemení tras un año y medio de su disolución.

Al menos 10 niños, de entre ocho y quince años de edad, perdieron la vida y otros 28 resultaron heridos el sábado como consecuencia de bombardeos saudíes contra una escuela religiosa en la provincia norteña de Saada. A pesar de las alegaciones de Arabia Saudí, la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció que este ataque tenía como blanco una escuela en el norte de Yemen.

Por su parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) confirmó este ataque y advirtió sobre el aumento del número de niños muertos en los ataques aéreos, enfrentamientos y violencias durante la última semana. Esto se produce mientras que Occidente, que alega es defensor de derechos humanos, no sólo ha mantenido silencio ante estos crímenes, sino brinda todo tipo de apoyo mediático, militar y político a los autores de estos crímenes.

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, instó el pasado 14 de julio a Arabia Saudí a ofrecer informes sobre medidas que ha adoptado para evitar la muerte de niños durante sus agresiones contra Yemen.

No obstante, la ONU aceptó el pasado 6 de junio (bajo presiones saudíes) quitar a Arabia Saudí de una lista negra de violadores de los derechos de los menores a menos de una semana de acusarle de matar niños yemeníes. La medida provocó polémica, a pesar de ser desatendido por países occidentales. El pasado 3 de junio, la ONU publicó un informe en el que acusaba a esta coalición de ser responsable del 60 por ciento de los 785 niños muertos en Yemen solo el año pasado. Las Naciones Unidas estima en 32.000 la cifra de víctimas, entre muertos y heridos, en su mayoría civiles, de los bombardeos saudíes, iniciadas desde el 26 de marzo de 2015.

(Fuente: Al Waght)

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