El 70% de trabajadores inmigrantes ha sufrido discriminación en Córdoba y Huelva

A través del programa ‘Defender el empleo con derechos de personas extranjeras en Andalucía’ se han visitado más de 300 empresas de Córdoba y Huelva de los sectores con mayor presencia de mano de obra inmigrante.

Una encuesta realizada a 239 trabajadores y trabajadoras extranjeros (independientemente de su situación administrativa en España y de la situación de actividad o no) de la provincia de Córdoba en el marco del programa “Defender el empleo con derechos de personas extranjeras en Andalucía” revela que el 70% de ellos ha sufrido algún tipo de discriminación y/o explotación en el trabajo y el 75% desconoce las prestaciones sociales y los derechos sociolaborales.

Estos son algunos de los datos obtenidos en las encuestas que se han hecho tanto a trabajadores y trabajadoras extranjeros como autóctonos en el marco del mencionado programa, que ha desarrollado CCOO en colaboración con la Dirección General de Coordinación de Políticas Migratorias de la Consejería de Justicia e Interior en las provincias de Córdoba y Huelva.

La encuesta realizada a 246 trabajadores y trabajadoras autóctonos y representantes sindicales en 195 empresas cordobesas, en 86 de las cuales trabajan personas extranjeras, muestra que la gran mayoría de las personas trabajadoras inmigrantes (el 94%) ocupa puestos de baja cualificación principalmente en los sectores de ayuda a domicilio y hostelería, aunque también en administraciones públicas como peones o dentro de planes de empleo.

El 90% de los encuestados afirma que la relación con el resto de los trabajadores es buena o muy buena y el 98% señala que las condiciones laborales son las mismas para toda la plantilla.

Además de las visitas a empresas de todos los sectores, si bien destacando el agrario, hostelería y comercio y servicios sociales, se han celebrado una docena de asambleas informativas en las que han participado alrededor de 370 personas de más de 20 nacionalidades. La mitad de dichas reuniones han abordado las condiciones laborales en el sector agrario, mientras que el resto han estado referidas a las empleadas de hogar, venta ambulante, jardinería, servicios y desempleo.

Asimismo, el programa ha incluido la atención personalizada tanto en la sede del sindicato en Córdoba como en empresas de la provincia a 223 personas extranjeras de 19 nacionalidades, el 83% de ellas mujeres. Dichas atenciones comprenden, entre otros, recursos de información y asesoramiento en materia socio laboral y de extranjería, atención social y mediación intercultural.

Más de la mitad de las consultas (51%) las hacen mujeres empleadas de hogar, seguidas por las consultas de personas desempleadas, en su mayoría mujeres, del sector agrario, la hostelería y el comercio, que rondan el 10% cada uno, y otros sectores como la venta ambulante y la ayuda a domicilio.

Cabe mencionar que entre las mujeres predominan las procedentes de países de Europa del Este –principalmente, rumanas, ucranianas, georgianas y rusas-, así como de Sudamérica, con una presencia destacada de bolivianas, colombianas, ecuatorianas y paraguayas. En el caso de los hombres, en cambio, las nacionalidades más habituales son las africanas, sobre todo, marroquí, maliense y senegalés.

Conclusiones

El programa, dentro del cual se han realizado 349 visitas a 306 empresas de 57 municipios de ambas provincias que ocupan a 37.041 personas, el 14% de ellas (5.115) extranjeras, ha servido para testar la situación laboral de las personas inmigrantes en ambas provincias.

La mayor parte de las personas beneficiarias del mismo han sido mujeres (74%), que son más activas en las zonas donde se ha centrado el proyecto –Córdoba capital, Lucena y localidades con fuerte presencia del cultivo de la fresa y la naranja-, donde son más demandadas en sectores como el hogar familiar, servicios de cuidados y la recolección de algunos frutos, especialmente, la fresa en el caso de Huelva o la naranja en el de Córdoba. La mayoría de los hombres objeto del programa se encuentran en situación de desempleo de larga duración, muchos de ellos sin ningún tipo de prestación.

Aunque las mujeres tienen una mayor tasa de actividad que los hombres, su situación laboral no es buena, ya que trabajan en sectores caracterizados por alto índice de precariedad en el empleo, de empleo a tiempo parcial, empleo sumergido o irregular e incluso con situaciones de verdadera explotación laboral, como es el caso de las empleadas de hogar.

En la ejecución del programa se han detectado incumplimientos muy graves de la normativa laboral, desde falta de alta en la Seguridad Social, pasando por largas jornadas laborales en sectores como el del hogar o la ayuda a domicilio, que alcanzan en algunos casos las 24 horas de trabajo, negación de descansos, festivos y vacaciones, o la no coincidencia del alta con la jornada de trabajo desarrollada en realidad.

En la campaña de la fresa es habitual el incumplimiento del convenio colectivo en varias materias pero de forma especial en lo que se refiere a la productividad. Las empresas utilizan un sistema de control digital de cajas recogidas de forma que si no se recoge un mínimo se sanciona o despide a las trabajadoras, por lo que se exige un ritmo muy alto de trabajo con posturas muy forzadas que no cumplen la legislación en materia de prevención de riesgos laborales.

Además, en muchas fincas no hay servicios para las personas trabajadoras, siendo tradicional montar servicios portátiles, lo que empeora notablemente la higiene y la intimidad de las personas, aunque esta práctica se ha reducido.

Se detecta una gran diferencia entre la campaña fresera y la de cítricos. En ésta última hay muchos más problemas en temas de contratación, que se suele realizar por medio de ETT, incumpliendo las condiciones del convenio colectivo en la mayoría de los casos. En este ámbito hay que resaltar que este tipo de contratación conlleva un mayor número de accidentes laborales por los altos ritmos de trabajo y también por la utilización de escaleras en un suelo irregular.

Intimidad en los alojamientos

En cuanto a los alojamientos, en términos generales están en situación aceptable, aunque en muchos de ellos es necesario mejorar las instalaciones y el mobiliario. Es necesario cambiar el concepto de intimidad y de calidad, especialmente de los dormitorios, entre otras razones para garantizar la salud física y mental de las personas trabajadoras.

Resaltar que la mayoría de los trabajadores y trabajadoras atendidos no quieren que se les asista en la misma empresa por miedo a represalias. De hecho, en el desarrollo del programa se ha detectado una campaña en contra de las personas inmigrantes en la recogida de la naranja, con falsos e intencionados mensajes que alimentan el rechazo a las personas inmigradas y siembran la xenofobia y el racismo. Incluso, se ha detectado casos de persecución y amenazas a las personas temporeras inmigrantes en el mismo lugar de trabajo en las campañas de recolección de aceituna y naranja.

Por último, es preocupante que no se perciba por las personas trabajadoras las situaciones de discriminación que sufren las personas inmigrantes. En este sentido, es necesario visualizar y formar a las personas trabajadoras, también a las inmigrantes, en materia de igualdad de trato, así como sensibilizar y concienciar a la población en general para que esta desigualdad se pueda empezar a combatir.

(Fuente: Córdoba Hoy)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *