Abengoa asfixiada: pide fondos para poder pagar las próximas nominas

Abengoa pide a los fondos 300 millones para pagar las nóminas de julio, agosto y septiembre. Los trabajadores dan por perdida la extra de verano que ha sido retrasada. Los bancos acreedores le han negado un anticipo de liquidez.

Mala noticia para los 24.000 empleados de Abengoa en pleno verano. A pesar de anunciar que el retraso de la extra es “excepcional” debido a la situación que atraviesa (cerrando los detalles del acuerdo definitivo con sus acreedores y con problemas de liquidez), las tres próximas nóminas dependen también ahora de los fondos.

Abengoa anunció a comienzos de julio un principio de acuerdo con los bancos acreedores y los bonistas para cerrar el plan de reestructuración, que establece sus nuevas necesidades de liquidez en unos 1.200 millones de euros, frente a los 1.500-1.800 millones iniciales.

Con este pacto, esquivaría de manera definitiva la amenaza del concurso de acreedores, después de que el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla concediera en abril una prórroga de siete meses, hasta el próximo 28 de octubre, fecha de su cierre.

Pero el acuerdo definitivo aún no ha sido rubricado. Existen dudas entre algunos de los bancos acreedores, que no acaban de ver la lógica de poner más dinero, por los grandes riesgos para recuperarlo.

Por ello, Abengoa se enfrenta ahora, sin ese respaldo de la banca, a la necesidad de obtener nuevos fondos, ya no solo para saldar la extra retrasada, sino para garantizar a sus 24.000 empleados el correcto cobro de las nóminas de julio, agosto y septiembre. Hasta ahora, la compañía ha conseguido ir saldando sus obligaciones con la plantilla, salvo demoras puntuales, como ocurrió con la extra de Navidad.

Pero la tensión de tesorería ha ido a más en los últimos meses, debido a la pérdida de negocio, la paralización de proyectos y el retraso en el cobro de activos vendidos. Un escenario que ha dejado ahora la liquidez prácticamente en manos de los fondos.

Los bancos acreedores y los fondos, que se han sumado a los bonistas y que también están representados por Houlihan Lokey, perfilan un acuerdo por el que los fondos inyectarán 500 millones de euros.

Según ha sabido El Confidencial Digital por fuentes conocedoras del proceso, la compañía ha solicitado un anticipo urgente de esa liquidez a los fondos, de alrededor de 300 millones, para poder hacer frente con garantías a las tres próximas mensualidades.

La compañía ha calculado un gasto en salarios de unos 100 millones al mes, solo en nóminas dejando al margen las pagas extra. Cuenta con que no dispondrá de la liquidez acordada con los acreedores, al menos hasta el mes de octubre, una vez que consiga. también definitivamente salvar el concurso. Y es el motivo de estas maniobras de urgencia para cumplir con los pagos a los trabajadores.

(Fuente: El Confidencial Digital)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *