6.000 hectáreas de chumberas podrían desaparecer en Andalucía

Las chumberas se encuentran en un limbo administrativo porque los departamentos de Agricultura y los de Medio Ambiente no las consideran de su competencia, lo que puede acelerar su desaparición del paisaje mediterráneo por la plaga de la cochinilla, cuyos efectos son cada vez más visibles.

Esta planta no está considerada un cultivo para los departamentos de Agricultura y se tiene calificada como especie exótica invasora por los de Medio Ambiente pese a que desde hace medio milenio forma parte del paisaje mediterráneo, su fruto completa las economías locales y sus arbustos delimitan fincas, sirven de corta vientos y fijan el terreno en lindes, taludes y caminos. No obstante, está desapareciendo a un ritmo acelerado por la acción de la cochinilla de la chumbera -una variante de la cochinilla del carmín-, cuyos efectos pueden ser terminales, advierten los científicos.

La propagación de las colonias de este insecto ya es «alarmante» y alcanza proporciones de «epidemia», ha asegurado a Efe el profesor de Agronomía de la Unidad de Entomología Agrícola de la Universidad de Córdoba Meelad Yousef, quien ha dirigido un estudio sobre esta plaga y el modo de combatirla, en el que también ha intervenido el vicerrector de Investigación de esta universidad, Enrique Quesada.

Meelad Yousef ha asegurado que se puede acabar con la plaga como han demostrado los ensayos y las pruebas científicas efectuadas durante la primavera del año pasado en chumberas de los municipios gaditanos de Rota, Chiclana y El Puerto de Santa María.

El grupo de investigación de la Universidad de Córdoba probó varios remedios contra la cochinilla de la chumbera, como un hongo entomopatógeno que actúa contra este insecto y la propagación de otro insecto que es depredador de la cochinilla, que no fueron capaces de reducir significativamente las poblaciones. También probaron con el insecticida Metil Clorpirifos, que tuvo un éxito del 76,7», y con un remedio considerado ecológico, una aplicación de jabón potásico aplicado en una disolución del 2% y que alcanzó una eficacia contra la cochinilla del 91,5%.

Pese a la eficacia de la aplicación de este jabón potásico, que además es muy barato, según ha asegurado Yousef, el grupo científico cordobés no ha podido efectuar una segunda prueba por haberse quedado sin presupuesto, a pesar de su bajo coste.

La Universidad de Córdoba remitió las conclusiones de su estudio a Asaja de Cádiz y a la Diputación gaditana, y espera una respuesta para llevar a cabo otro ensayo que confirme la extensión de la plaga en las chumberas gaditanas.

Mientras tanto, la plaga, detectada en Murcia en el 2007, se ha extendido ya de Este a Oeste por toda Andalucía y amenaza con matar a las 6.000 hectáreas de chumberas contabilizadas en la comunidad.

Alfredo Valenzuela

Fuente: www.diariocordoba.com

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