Sudán: el General Al Burhan nombrado Presidente del Consejo Soberano, organismo que dirigirá el proceso de transición

El presidente saliente del Consejo Militar de Transición (CMT) en Sudán, junta militar constituida tras derrocar a al presidente Omar Hassan al-Bashir , el general Abdul Fatah al Burhan, juró ayer miércoles su cargo como jefe del Consejo Soberano, nuevo organismo que gobernará de forma provisional este país en los próximos 39 meses (foto adjunta). Según el diario Sudán Tribune, al Burhan accedió al nuevo puesto ante representantes de la Corte Suprema de esta nación de África subsahariana.

Unas horas más tarde, en presencia del nuevo presidente del CS, nueve candidatos por el Consejo Militar de Transición (CMT) y por la coalición opositora Fuerzas de la Libertad y el Cambio (FLC), también prestaron juramento como miembros del Consejo Soberano de Sudán. Se espera que el CMT anuncie su disolución durante las próximas horas.

Entre los militares, además del propio general Al Burhan, juraron este miércoles sus cargos como miembros del CS el general Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como «Hemedti» y hombre fuerte de la junta militar, el portavoz militar, Shamsaldín Kabashi, el teniente general Yaser al Ata y el general de brigada Ibrahim Yaber. Por la parte civil, autodenominada Las Fuerzas de la Libertad y el Cambio, se destaca la presencia de dos mujeres: Aisha Musa, profesora de Literatura Árabe de la Universidad de Jartum, y Rayaa Nicol Abdel Masih, una mujer cristiana y consejera legal del Ministerio de Justicia, que fue elegida por consenso. Entre los nombrados también está Taha Othman Ishaq, quien fue vicepresidente en el gobierno anterior del derrocado Omar al-Bashir.

Se prevé formar por parte del CS un Consejo de Ministros cuyo presidente será nombrado por civiles y tendrá la prerrogativa de designar a los miembros de su Gabinete, excepto a los titulares del Interior y de Defensa, que serán designados por los militares. La oposición ha nominado al economista Abdalla Hamdok para el cargo de primer ministro de Sudán, lo que una vez sea oficial significará que un civil detentará el poder Ejecutivo en el país. El primer ministro estará acompañado por un gabinete de ministros, de naturaleza tecnócrata, cuyo nombramiento está previsto para dentro de una semana, el día 28 de agosto.

Hamdok, que ha liderado las encuestas y las apuestas desde el inicio del periodo transitorio, cuenta con una amplia experiencia en la administración, gestión y gobernanza de las políticas públicas. Su carrera entró en una nueva dimensión cuando trabajó como funcionario del Ministerio de Finanzas de Sudán en la década de los años 80 y tomó impulso al ocupar puestos en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Banco Africano de Desarrollo. Su último cargo le ha dotado, además, de experiencia internacional: secretario ejecutivo adjunto de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África.

En esta línea, el economista sudanés, Amin Hassan Sayed Ahmed, en declaraciones a Reuters, ha asegurado que Hamdok tiene buenas conexiones con la Unión Africana y con la ONU, por lo que “podría ayudar a eliminar a Sudán de la lista de estadounidense de patrocinadores del terrorismo, lo que ha impedido el acceso del país africano a las principales instituciones económicas y financieras mundiales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM)”.

Conforme a la Declaración Constitucional que regirá en el período de transición, de 39 meses, el órgano supremo del poder en Sudán será el Consejo Soberano, compuesto por 11 miembros: cinco en representación de los militares, otros cinco, en representación de la sociedad civil, y uno más, elegido por los dos bandos en una votación general.

Durante los primeros 21 meses, el Consejo Soberano estará encabezado por un representante de los militares, y en los restantes 18, por alguien que elegirán fuerzas civiles Entre las misiones que tendrá el flamante Consejo Soberano, están lograr la estabilización de este inestable territorio y organizar futuras elecciones presidenciales.

En los últimos meses en este Estado tuvieron lugar numerosas protestas en demanda de cambios en el sistema sociopolítico, pese a la sangrienta represión desatada por fuerzas de seguridad, según denuncias de organizaciones humanitarias. Desde el 11 de abril pasado, en Sudán aumentó la inestabilidad política y social a raíz de la renuncia por presiones populares del entonces presidente, Omar Hassan al-Bashir, quien gobernó este territorio durante casi 30 años.

Estallaron protestas masivas el pasado diciembre, principalmente por condiciones económicas extremas de sus habitantes. Estas rápidamente se convirtieron en llamados para que el entonces presidente Omar al-Bashir renunciara, luego de tres décadas en el Ejecutivo. Posteriormente, los militares derrocaron al mandatario y de inmediato asumieron el control de la Nación. Entonces las manifestaciones continuaron tomándose las calles para exigir una transición rápida a un gobierno civil, ante el temor de que el Ejército se aferrara al poder.

Unas complicadas negociaciones sobre un cuerpo de gobierno militar y civil continuaron en los últimos meses, pese a una represión mortal de las fuerzas armadas. Al menos 250 personas murieron desde que comenzaron las movilizaciones, según el movimiento pro-democracia. Finalmente el acuerdo para la formación de un Consejo Soberano abrió la posibilidad de que llegara la estabilidad al país.

(Fuentes: Prensa Latina / Sputnik / AFP / Reuters)

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