Sudán: El Consejo Militar de Transición y las Fuerzas de la Libertad y el Cambio suscriben el acuerdo de principios constitucional

El Consejo Militar de Transición (CMT) de Sudán y los líderes de la protesta civil liderada por las Fuerzas de la Libertad y el Cambio (FLC) suscribieron el domingo de la pasada semana un acuerdo de principios sobre la declaración constitucional, que delimita los poderes durante el período de transición.
La rúbrica del acuerdo ocurrió en la capital, Jartum, después de un largo período de negociaciones tras el derrocamiento del presidente Omar Hassán al Bashir por la presión de masivas manifestaciones y la aceptación castrense con el retiro del expresidente de la escena pública.

En la ceremonia del domingo, el general Mohamed Hamdan Dagalo, jefe adjunto del CMT, y Ahmed Rabie, uno de los responsables de la movilización ciudadana de protesta, firmaron el documento en presencia de mediadores de la Unión Africana y etíopes.

El documento se basa en el acuerdo de reparto de poder convenido el mes pasado y establece una estructura conjunta cívico-militar para supervisar la formación de un Gobierno civil y un Parlamento de transición que deberá dirigir a Sudán por un período de poco más de tres años hasta que se celebren elecciones. La ceremonia fue muy aplaudida cuando los representantes de ambas partes se estrecharon las manos.

No obstante, el próximo 17 de agosto se realizará una firma formal del texto ante a dignatarios extranjeros ,y se prevé que al día siguiente se informe públicamente la composición del nuevo consejo de gobierno de transición, el cual contará con mayoría civil. Para el día 20 se prevé el nombramiento del nuevo primer ministro, una figura designada por las Fuerzas de Libertad y Cambio (FFC).

El jefe del gabinete deberá configurar el equipo de la nueva administración, aunque a los ocupantes de las carteras ministeriales del Interior y Defensa les nombrará el CMT. Según medios de prensa, el gabinete, que se nombrará el 28 de agosto, y el Consejo Soberano se reunirán el 1 de septiembre, antes del nombramiento de una Asamblea Legislativa.

Es opinión aceptada que el acuerdo expresa que Sudán se orienta hacia la institucionalidad y la democracia deseada por quienes durante meses protestaron, pero también es un punto a favor para la Unión Africana por su rol como mediadora entre las partes, lo cual es gratificante, pero también le plantea objetivos superiores en cuanto a su gestión en la solución de discrepancias en el continente.

Según el acuerso subicado, «Los miembros del Consejo Soberano serán designados el 18 de agosto, el primer ministro el día 20 y los miembros del gobierno el 28 de agosto», explicó Monzer Abu al Maali, La nueva instancia que comenzará a dirigir a partir del propio 18 de agosto será el Consejo Soberano y lo integrarán cinco militares y seis civiles. El Consejo Soberano, junto a un parlamento, tendrá la responsabilidad de dirigir una transición de tres años, según la declaración política conjunta del 17 de julio.

El acuerdo constitucional complementa el alcanzado hace tres semanas y de acuerdo con el texto refrendado esta mañana, Sudán tendrá un Consejo Soberano, un Consejo Legislativo y un Consejo de Ministros, este último dirigido por un primer ministro nombrado por las Fuerzas de la Libertad y el Cambio.

Sudán, ¿pasos hacia la estabilidad social y política?

Tras meses de tensas negociaciones vinculadas con la transición política en Sudán, militares y fuerzas cívicas celebran hoy la firma de la Declaración Constitucional, pese a la existencia de dudas sobre su efectiva concreción.

El convenio, suscrito este domingo entre el gobernante Consejo Militar de Transición (CMT) y las opositoras Fuerzas para la Libertad y el Cambio (FLC), reviste gran importancia para la estabilidad política nacional ya que delimita los poderes compartidos dentro del Consejo Soberano durante el período provisional de tres años. De esa forma, tal estructura, con plazos definidos, operará como un gobierno o autoridad colegiada, que incluye a militares y civiles.

Según trascendió, el establecimiento de dicho Consejo será confirmado ante dignatarios en un acto político en Jartum el próximo 18 de este mes, en tanto dos días más tarde se prevé el nombramiento del nuevo primer ministro, que será designado por las FLC. Antes de la celebración de una asamblea legislativa, el jefe del Gabinete anunciará el equipo de la nueva administración, excepto los cargos de ministros del Interior y Defensa, que serán nombrados por el CMT.

Frente a esas prerrogativas del Consejo Militar de Transición, muchos consideran que tal ente, en detrimento del gobierno civil, podría en realidad llevar las riendas de este Estado al copar carteras de poder tan importantes como Interior y Defensa. Otros vaticinan que el acuerdo de Declaración Constitucional, alcanzado entre la cúpula militar y organizaciones cívicas, podría fracasar, como otros anteriores, debido a que grupos armados manifestaron su desacuerdo con aspectos contenidos en el documento.

El pacto deroga una disposición relevante que establecía ‘que los acuerdos de paz que se pretenden concluir prevalecerían sobre cualquier otra carta como el acuerdo político y el documento constitucional’, sostuvo el líder adjunto del Frente Revolucionario Sudanés (FRS), Gibril Ibrahím.

Por su parte, el integrante del FRS Minni Manawi advirtió a través de su cuenta en Twitter que esa agrupación armada presentó un proyecto para romper el histórico desequilibrio estructural de Sudán que impide establecer la paz, ‘sin embargo, ha sido defraudada’. Al calor de esa delicada situación, está por apreciar si en los próximos días el CMT y las FLC llegan a nuevos consensos políticos con grupos armados aún activos, para de esa forma normalizar la actual situación en el país africano, opinan analistas.

No obstante esas opiniones, el representante de las FLC Omar al Daqir valoró que la suscripción del convenio abre una nueva etapa en la historia sudanesa, juicio con el que coincidieron representantes de la Unión Africana, organización que actúa como mediadora en el conflicto entre las partes de Jartum. Precisamente, el embajador Mohamed Dreir, enviado especial de Etiopía para Sudán, expresó a medios de prensa que la firma de la Declaración Constitucional demuestra que África puede solucionar por sí misma los problemas internos, sin interferencia extranjera.

Sudán, país polarizado de África Subsahariana, donde aumentó la inestabilidad social desde el 11 de abril pasado a raíz de la renuncia del presidente, Omar Hassan al-Bashir, y la represión contra manifestantes, al parecer camina hacia la tan ansiada paz definitiva. Aún con ese deseo latente, no pocos escépticos se preguntan sí verdaderamente la actual gobernante cúpula militar está dispuesta a ceder prerrogativas y poder en un proyectado futuro gobierno con faz popular.

(Fuente: Prensa Latina / Autor: Oscar Bravo Fong)

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