Colombia: Carta de l@s pres@s polític@s del ELN para l@s revolucionari@s del mundo. La ONU estima en 617 l@s pres@s del ELN

Reciban un fraternal y revolucionario saludo por parte de los presos políticos del Ejército de Liberación Nacional, quienes al igual que ustedes hemos padecido décadas de tortura y encierro por parte de los Estados represores que en su ser encarnan el mismo proyecto imperial que gobierna el mundo.

Hoy quieren hacernos creer que los objetivos por los que luchamos ya no tienen vigencia, que estamos derrotados, que es mejor tomar el camino de la rendición; sin embargo, al ver tanta miseria, desigualdad y constante enriquecimiento de los más poderosos a partir de la guerra, el desplazamiento, la tortura y la represión de millones de personas en el mundo, nuestros principios y proyectos de una nueva sociedad aún tienen vigencia.

Les escribimos porque creemos que juntar esfuerzos aún en los centros de castigo del verdugo es un paso a seguir, consideramos que hacemos parte del conjunto de personas, colectivos u organizaciones quienes podemos mantener vigente las luchas por las cuales estamos donde estamos.

En Colombia nos encontramos con una situación no peor a la de ustedes; se creía, hace algunos meses que el diálogo era lo que permitiría el primer paso a la solución del conflicto social y armado, pero al día de hoy hemos visto como el nuevo Gobierno al mejor estilo de la oligarquía criolla ha liderado la campaña para la negación de toda posibilidad de Acuerdo.

Mostrando su interés de “hacer trizas los Acuerdos con las FARC” a partir de sus artimañas institucionales, jurídicas, tratando de vender nacionales a los intereses extranjeros como en el caso de Santrich; en el caso nuestro ponen todo tipo de excusas para no continuar con los diálogos con el ELN.

Nosotros como presos de dicha organización vemos esta situación como adversa, pues el Estado colombiano al tener la incapacidad de negociar y también de dar golpes a nuestras estructuras, emprenderá desde los primeros meses del año una arremetida hacia nuestros compañeros privados de la libertad, a quienes han aislado e incomunicado, trasladado a centros carcelarios alejados de sus núcleos familiares, notificados de nuevos procesos con llamados de penas más altas que exceden la posibilidad de cumplirlas.

Esto se suma a la eterna crisis carcelaria que tiene a una población de 167.000 prisioneros y prisioneras bajo un hacinamiento del 65 por ciento, además de una infraestructura inadecuada para desarrollar las actividades básicas, mala alimentación y pésimo servicio de salud, etc.

A pesar de lo anterior mantenemos la conciencia de la necesidad de mantenernos organizados, aquí y en donde nos ponga la vida, para hacer de cada espacio una trinchera de lucha contra los tiranos y explotadores, contra el sistema económico que margina a las mayorías y contra los Gobiernos cómplices de la tiranía.

Por ello hemos emprendido caminos de encuentro con quienes en este y en cualquier lugar del mundo, se encuentren en estado de indignidad y explotación por parte del imperialismo; por ello hoy buscamos que nuestros lazos se fortalezcan hacia un mundo mejor.

Nos despedimos con un abrazo internacionalista, convencidos que en un futuro próximo podremos estar en libertad, forjando la sociedad que queremos.

Presos Políticos del ELN

Colectivo Orlando Quintero Páez de la cárcel ERON/Picota, Bogotá

(Fuente: Insurgente)

Son 617 los prisioner@s polític@s del ELN en cárceles colombianas según la ONU

El pasado 22 de mayo (de 2018), la mesa pública de conversaciones entre el gobierno de Colombia y el ELN, recibió al señor Alberto Brunori, representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), quien presentó un Informe sobre la situación de las y los detenidos políticos sindicados de pertenecer al Ejército de Liberación Nacional – ELN.

El Informe que presentó la oficina de OACNUDH está fundamentado en las visitas que esta entidad, junto a la gestoría de paz y el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, realizaron a 35 establecimientos carcelarios durante el Cese Bilateral Temporal y Nacional, firmado entre el ELN y el gobierno de Colombia que se llevó a cabo entre el 01 de octubre de 2017 y el 09 de enero de 2018.

Las visitas de la OACNUDH, se dieron en cumplimiento de su mandato en el país y fueron motivadas por el compromiso unilateral anunciado por el Gobierno Nacional el 04 de septiembre de 2017, de adelantar un “programa de carácter humanitario entre la población carcelaria de militantes del ELN, que permita mejorar sus condiciones de salud, ubicación cerca de sus núcleos familiares y evaluación de su seguridad en los recintos carcelarios en que están recluidos”.

Situación inhumana como la de todos los presos

La OACNUDH manifestó a la Mesa su preocupación por la situación crítica del sistema penitenciario y carcelario del país, que ha sido declarado por la Corte Constitucional de Colombia como “un estado de cosas inconstitucional”, sin que a la fecha haya sido superado.

La situación de integrantes del ELN que se encuentran en las cárceles, es igual a la del resto de la población carcelaria, que es de condiciones indignas de habitabilidad; insuficiente provisión de agua registrada en 18 establecimientos carcelarios, en los cuales el suministro es de apenas una hora diaria; ausencia de una debida atención médica y de medicamentos; la falta equipo de aseo requerido para la higiene personal.

En materia de salud, la OACNUDH registró con preocupación la situación de 14 mujeres y 95 hombres sindicados de pertenecer al ELN, quienes se encuentran en grave estado de salud y no han recibido tratamientos ni atención especializada. Así mismo, se reportan situaciones proliferadas de enfermedades gastrointestinales, problemas odontológicos y de visión, dolores musculares y óseos, lesiones de columna, así como importantes afectaciones psicológicas y mentales, falta de salubridad, falta de suministro de medicamentos, deficiente alimentación y en la mayoría de prisiones ayuno de hasta de 15 horas. Se registró igualmente un número considerable de personas con secuelas por heridas de guerra que no han sido aún tratadas, situación que puede comprometer los miembros o partes del cuerpo lesionados.

¿Qué es el “estado de cosas inconstitucional”?

El estado de cosas inconstitucional del sistema penitenciario y carcelario ha sido declarado dos veces por la Corte Constitucional en la Sentencias T-153 de 1998 y T-388 de 2013 y reiterado en la Sentencia T-762 de 2015. La Corte constitucional ha denominado así a las grandes crisis humanitarias que se han vivido en Colombia en donde los derechos constitucionales son vulnerados de manera masiva y generalizada; el desplazamiento forzado y la crisis del sistema penitenciario y carcelario.

En esas sentencias ha dicho la Corte que la población carcelaria ha sido sometida por el Estado a tratos crueles, inhumanos y degradantes, porque las condiciones de reclusión atentan directamente contra la dignidad humana, la vida, la integridad, y otros derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad. La Corte identificó varias problemáticas estructurales y complejas, como la ausencia de atención en salud y las condiciones de insalubridad e higiene; la falta de separación de sindicados y condenados; los índices de hacinamiento; la inseguridad; y la existencia de una política criminal que no resocializa ni cumple con los fines de la pena.

Otras penalidades y suplicios

La OACNUDH identificó tres aspectos particulares que agravan la situación de las personas privadas de la libertad, pertenecientes o sindicadas de pertenecer al ELN:

La estigmatización y castigo, y el riesgo para su integridad personal

La pertenencia o sindicación a ELN, ha conllevado a la discriminación y estigmatización por parte de autoridades penitenciarias y de otros grupos presentes al interior del penal, causando riesgos a su vida e integridad personal. A menudo son objeto de castigos corporales, aislamiento o agresiones físicas, como represalias por su actividad política y/o con ocasión a las denuncias que hacen a través de las huelgas u otras formas de protesta. La cohabitación con paramilitares y expendedores de droga en los mismos patios, es un riesgo para los integrantes del ELN.

La imposición de condenas más altas que a delincuentes comunes

La OACNUDH identificó que la mayor parte de presos y presas elenas son personas jóvenes a quienes se les ha impuesto condenas cuyas penas son altísimas a causa de su rebeldía política, y que no les permite pensar una vida en libertad. Muchos de los internos están condenados a penas mayores a 60 años, que sumado a la lejanía de sus familiares a quienes no han podido ver en muchos años, incrementa afectaciones del orden emocional y de salud mental.

Falta de atención adecuada e integral en materia de salud física y mental

Los impactos psicológicos del conflicto armado, las secuelas físicas de las heridas de la guerra que han dejado lesiones permanentes, la prisión, la estigmatización, la soledad, la lejanía de sus familias, y muchos otros factores están generando depresión y otras patologías que no han sido tratadas por personal especializado.

Recomendaciones

Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones y la persistencia de un estado de cosas inconstitucional, la OACNUDH propone que la problemática carcelaria sea abordada de manera integral, y se atiendan y respeten los derechos humanos y dignidad de toda la población carcelaria, y la situación actual del propio sistema penitenciario y carcelario colombiano.

La OANUDH también propone la realización de un Plan de Atención de Salud Transitorio para la población perteneciente al ELN privada de la libertad, mientras se implementan otras medidas contempladas en la Ley 1709 de 2014, en el que concursen y se articulen los esfuerzos de una serie de instituciones, como por ejemplo las universidades públicas y privadas a través de sus facultades de medicina.

Así mismo, OACNUDH le propuso a la mesa un proyecto piloto en el que contempla tres fases; intra mural, intra y extramural y un proyecto productivo hacia la paz. Se trata de un proceso que contempla una preparación previa para una adecuada incursión a la vida en libertad y el acercamiento a la comunidad receptora. Propone una serie de medidas, como espacios institucionales y de interconexión de redes que permitan un acercamiento a las comunidades, a través de educación, atención psicosocial, formación y trabajo y, mediante estrategias de convivencia, construcción de ciudadanía, y reactivación socioeconómica de las comunidades afectadas por la violencia, entre otras medidas.

La OACNUDH hizo una serie de recomendaciones para que las partes consideren en la mesa su viabilidad y adopción, con el fin de mejorar los derechos humanos y la situación humanitaria de las personas privadas de la libertad en Colombia y de los presos y presas políticas del ELN.

(Fuente: www.eln-voces.com)

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