Somos Andaluces apoya a la contra venezolana

En su medio oficioso de expresión “La Hora de Málaga”, el colectivo político Somos Andaluces informa de que “el Coordinador Federal de Somos Andaluces, Pedro I. Altamirano, acompañado de la mayor parte de la candidatura del partido por Málaga, con su número uno, Francisco Bautista a la cabeza, y el portavoz nacional Salvador García, se reunieron con la comunidad venezolana en el exilio, como muestra de apoyo al regreso de la cordura democrática en Venezuela”.

Según informa dicho medio “A la cabeza de la delegación de venezolanos estaba el Almirante de la Armada Venezolana, Carlos Molina, ahora en el exilio a partir de los acontecimientos del 2002 en la macha al Palacio de Miraflores” (En la foto adjunta un momento de la reunión).

Carlos Molina fue uno de los mandos militares venezolano que encabezó el Golpe de Estado contrarrevolucionario contra Hugo Chávez del 11 de abril de 2002, que lo mantuvo secuestrado durante tres días. El “Alto Mando Militar” anunció que Chávez había renunciado tras habérselo solicitado, cuando la realidad era que lo mantenían secuestrado y le habían intentado obligar a renunciar y marcharse, a lo que Chávez se negó. Pretextando “vacío de poder” los mandos golpistas pretendieron imponer por la fuerza al Presidente de la Patronal Fedecámaras como nuevo Presidente. El 14 de abril, los militares leales a la revolución bolivariana lograron liberar a Chávez y los golpistas huyeron del país. Molina se encuentra desde entonces “exiliado” en Málaga.

La hora de Málaga, que se refiere al Golpe de Estado como “los acontecimientos del 2002”, tras poner en boca de Molina la típica visión difundida por la derecha española y sus medios de desinformación de una Venezuela sumida en “la más que difícil situación social, económica, sanitaria y en todos los aspectos”, y  necesitada  de que Maduro “presionado por los agentes democráticos internacionales entre en razón”, acceda “al referendo revocatorio” y “la libertad de todos los presos políticos”, le hace también el juego a la reacción españolista, advirtiendo del “riesgo cierto que, Podemos, traiga en forma camuflada de socialdemocracia… el modelo bolivariano que hoy tiene en desgracia a Venezuela”.

Según la Hora de Málaga, “Altamirano contesto (a la exposición de Molina) que, Somos Andaluces, antes que nacionalista es democrático y que por tanto siempre estará a favor de la democracia en cualquier lugar del mundo”, con lo que se sobreentiende que asume el discurso de la contra y niega su existencia en Venezuela. Pero ahí no queda la cosa. Altamirano llega a comparar a los presos ultraderechistas y golpistas venezolanos con Andrés Bódalo. Pone en boca de Altamirano que éste, “de igual modo que se pide en Andalucía una amnistía social y la libertad de Andrés Bódalo, exige la libertad inmediata de los presos políticos que mantiene Maduro en las cárceles venezolanas”.

El digital informa igualmente de que “Somos Andaluces se suma a la iniciativa de recogida de alimentos, medicamentos y todo lo que necesite para ayudar a paliar la situación del pueblo de Venezuela”, a través de la creación de una “comisión mixta que contará con miembros de la comunidad venezolana y Somos Andaluces, para poner en marcha la iniciativa de ayuda a Venezuela”. O sea, que van a colaborar con los representantes de los que provocan la situación de carencias para ayudar a solventarla.

Altamirano afirma que “la postura de Somos Andaluces, es apoyar la negociación entre fuerzas políticas venezolanas para buscar una salida democrática a la situación actual de País, para evitar lo que puede ser un verdadero baño de sangre entre venezolanos”. Pero vemos que bajo una apariencia de ecuanimidad y equidistancia, lo que en realidad se trasluce es un apoyo incondicional a la contra venezolana por parte de Altamirano. Un sumarse y comprometerse, y comprometer a su colectivo político, en la propaganda de la ultraderecha venezolana y el imperialismo occidental.

Esta actitud por parte de Pedro I. Altamirano no constituye ninguna novedad. Como muestra baste el botón de la entrevista que le realizó al mismo personaje contrarrevolucionario en abril de 2014, también en La Hora de Málaga, bajo el título de: “Ex Almirante Carlos Molina Tamayo, una esperanza para la democracia venezolana”. Si no fuese suficiente con el propio encabezado de la misma, en dicho publirreportaje realizado al golpista podemos leer perlas como que Molina “intentó, junto a otro grupo de compañeros de armas, acabar con la dictadura de Chávez” y que el golpista es “un militar comprometido con Venezuela y la democracia”, o la afirmación por parte de este “nacionalista” andaluz de que en nuestra tierra hay “democracia Plena”. ¿Democracia plena en nuestro país sin reconocimiento nacional ni soberanía popular propia?

Pero lo mejor para el final. Esta es una de las preguntas que le realiza a Molina en dicha entrevista: “Vamos a ver Carlos, una pregunta algo comprometida. Bolivia produce la coca más pura, y parece ser que es desde Venezuela donde se da salida internacional a todo el narcotráfico, que incluso, y eso te toca como Almirante de la Armada de Venezuela, que son los propios buques de la Armada quienes cargan la coca en los barcos que cruzan el Atlántico hacia Europa. ¿Qué hay de cierto en ello? ¿Por qué eso no sale a la luz pública cuando es conocida por todos?”. Sólo le ha faltado hablar de las “narco-guerrillas” para completar los tópicos de la propaganda  imperialista y sus medios de descomunicación al respecto.

Sobran los comentarios. Con manifestaciones como estás no sólo se define Altamirano con respecto a la política internacional en general y Venezuela en particular, posicionándose junto a los intereses del Sistema y el neocolonialismo, sino que de las mismas cabe deducir la realidad ideológica de su formación política y el futuro económico y sociopolítico que proyecta para nuestra tierra. Si el modelo de democracia y sociedad para nuestro país de Pedro I. Altamirano es el representado y defendido por la contra venezolana, y el modelo de demócratas para él y su grupo son personajes como Carlos Molina, ¡apaga y vámonos!

Paco Campos para La Otra Andalucía

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