Fallece expresidente egipcio Muhamad Mursi en un tribunal. Los Hermanos Musulmanes califican su muerte de asesinato

El expresidente egipcio Muhamed Mursi ha fallecido este lunes mientras comparecía ante un tribunal, según han informado medios locales. De acuerdo a la televisión estatal del país africano, Mursi se desmayó durante una sesión judicial y murió más tarde. El cadáver del exmandatario fue trasladado a un hospital en la ciudad capitalina de El Cairo.

Mursi, una figura prominente del movimiento Hermanos Musulmanes (HHMM), fue derrocado por los militares en 2013, tras protestas masivas populares contra su gobierno. El político estaba cumpliendo una sentencia de siete años por el cargo de haber falsificado la inscripción de su candidatura para las elecciones presidenciales de 2012. Las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior de Egipto anunciaron el estado de máxima alerta en el país después del fallecimiento del expresidente.

El movimiento Hermanos Musulmanes (HHMM) ha responsabilizado al Gobierno de Egipto por la “muerte lenta y deliberada” del expresidente Muhamad Mursi. Las autoridades egipcias “le pusieron en aislamiento (…), retuvieron su medicación y le dieron comida repugnante (…) no le respetaron ni los más básicos derechos humanos”, así denuncia el movimiento egipcio HHMM en un comunicado publicado este lunes.

La Fiscalía General de Egipto ha confirmado que el exmandatario se desplomó en la corte después de su comparecencia y fue trasladado a un hospital en El Cairo (la capital egipcia), donde fue declarado muerto. Aunque el fiscal general egipcio, Nabil Sadeq, ha indicado que se comprobó que no había heridas recientes a la vista en el cuerpo del fallecido, los miembros del HHMM han descrito la muerte de Mursi como un “auténtico asesinato”.

“Ha sido colocado detrás de una jaula de vidrio (durante las pruebas). Nadie puede oírlo o saber lo que le está sucediendo. No ha recibido ninguna visita durante un mes o casi un año. Se quejó antes de no obtener su medicina. Este es un auténtico asesinato. Esto es muerte lenta y deliberada”, se lee en la declaración de los Hermanos Musulmanes en la que convocan también a participar en un masivo funeral.

Mursi, primer presidente elegido democráticamente en Egipto en 2012, fue derrocado el 3 de julio de 2013 en un golpe de Estado militar encabezado por el actual presidente,el general Abdel Fatah al-Sisi, que era su propio ministro de Defensa. Luego fue condenado a muerte, a cadena perpetua y a 20 años de cárcel en tres procesos judiciales distintos.

El político estaba cumpliendo una sentencia de siete años por el cargo de haber falsificado la inscripción de su candidatura para las elecciones presidenciales de 2012. Mursi tenía 67 años y ocupó la Presidencia de Egipto entre los años 2012 y 2013. En 2016, un tribunal egipcio condenó a Mursi a cadena perpetua, involucrado en un caso de espionaje para Catar. Además del exmandatario, otras seis personas fueron sentenciadas a la pena capital, acusadas de entregar documentos relacionados con la seguridad del Estado a las autoridades cataríes.

La organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) califica de predecible la muerte del Muhamad Mursi y de ella culpa a las autoridades egipcias. La directora de HRW para Oriente Medio, Sarah Leah Whitson, publicó la misma jornada un mensaje de Twitter, donde señaló que el fallecimiento de Mursi fue “terrible, pero predecible” por “el rechazo del Gobierno a permitir un tratamiento médico adecuado y tampoco las visitas de sus familiares”.

Al respecto, el movimiento Hermanos Musulmanes (HHMM) —del que era Mursi una figura prominente— emitió un comunicado en el que describió la muerte del exmandatario egipcio como un “auténtico asesinato”, recordando que las autoridades “le pusieron en aislamiento (…), retuvieron su medicación y le dieron comida repugnante”.

“Hacemos un llamado a las autoridades egipcias para que realicen una investigación imparcial, exhaustiva y transparente sobre las circunstancias de la muerte de Mursi, incluido su aislamiento y aislamiento del mundo exterior”, insta Amnistía Internacional (AI).

El actual Gobierno egipcio ha sido acusado reiteradamente por grupos pro derechos humanos y activistas de limitar las libertades públicas y reprimir a la oposición. Tanto su familia como diferentes organizaciones pro derechos humanos habían denunciado, una y otra vez, que el expresidente era mantenido en régimen de aislamiento.

Mursi ha sido enterrado cerca de El Cairo (capital de Egipto) a primera hora de la mañana de hoy martes, con presencia de varios miembros de su familia. Su hijo, Abdulá Muhamad Mursi, dijo a la agencia británica de noticias Reuters que las autoridades habían negado una solicitud familiar para un funeral público en su ciudad natal.

(Fuente: Hispan TV)

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