Concentración animalista contra la celebración, un años más, de la denominada “becerrada a la mujer cordobesa”

Medio centenar de personas, entre miembros del Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal (Cacma), que vestían de negro, y del partido Animalista, Pacma, que llevaban camisetas blancas, se han manifestado este domingo, a las 18.00 horas, ante la plaza de toros de Córdoba para protestar por la Becerrada a la Mujer Cordobesa, que ha tenido lugar esta misma tarde, una hora más tarde, en el Coso de Los Califas.

Con el pertinente permiso presentado a los agentes de la Policía Local allí destacados, Sheyla de la Torre, delegada de Cacma en Córdoba, ha situado a los suyos a la sombra para escapar del sol de justicia que estaba cayendo sobre la capital cordobesa (en algunos termómetros se ha podido leer la cifra de 41 grados). Allí se han concentrado en formación, con una fila de mujeres con imágenes de toros sangrantes delante, para dar a conocer su opinión a base de eslóganes como «Soy cordobesa y no me representa», Aquí estamos, nosotras no matamos», «Justicia ya para los animales», «No es el siglo I, es el XXI», «Los niños a jugar, no a ver matar» o «No con mis impuestos», entre otros muchos.

«Nos concentramos como protesta pacífica para mostrar nuestra repulsa no al hecho en sí de la tauromaquia, que es algo subjetivo, ya que unos defiende que es arte y nosotros lo vemos como una total aberración, sino también porque hoy va más allá por el hecho de que bien entrados en el siglo XXI se homenajea a la mujer en pleno auge del feminismo reventando becerros de dos años, que ni siquiera tiene edad suficiente para la lidia, es decir que los propios taurinos se saltan su reglamento», ha señalado De la Torre.

La protesta también se ha prolongado al hecho de que se ha ubicado un palco infantil, «concretamente hoy, para la ocasión de este homenaje tétrico y dantesco», cuando «el Comité de los Derechos del Niño de la Unesco, ha instado a España para que no entren menores al palco infantil, porque atenta contra los derechos del niño», ha añadido la activista.

Como ya ha ocurrido en años anteriores, el veterinario de la Asociación de Veterinarios Abolicionista de la Tauromaquia, Rafael Luna, que lleva 28 años militando, ha leído un manifiesto con datos técnicos sobre el trato que iban a recibir los becerros y cómo iban a morir, que es lo que ha señalado en ocasiones anteriores, si bien este año ha añadido elementos novedosos.

«Hemos venido a hablar de lo que ha pasado en estas elecciones municipales y de por qué se quieren arrancar votos con estos espectáculos con toros, porque hay mucha gente que entiende que esto es una cosa que hay que salvaguardar porque nos identifica como nación», ha expuesto. Por contra, el veterinario animalista ha asegurado que se trata de «una barbaridad, porque a ninguna nación se la puede identificar con espectáculos donde se produce un sufrimiento de animales y España es el único que ha quedado del mundo con esa idea».

«Mi discurso va dedicado a los partidos políticos que han tenido la sinvergonzonería de aliarse con los toreros para captar los votos, y estamos hablando de que todos ellos son partidos de derechas, a pesar de que los taurinos siempre habían dicho que esto no tiene política y que los toros son de todos los colores», ha expuesto antes de añadir que «últimamente los toros son de derecha y muy de derechas, porque incluso los partidos de derechas y ultra derecha han llevado toreros en sus listas electorales».

Luna ha vuelto a recordar que los toros ya sufren desde que están en la ganadería, donde «los marcan a hierro candente para visualizarlos., porque los aficionados se niegan a que aparezcan con corales en las orejas». Y antes de salir al ruedo, en los cajones, «se les pone un divisa, que es un arpón de cinco o seis centímetros con los colores de la ganadería, y ara imaginarse lo que es eso es como si a cualquiera de nosotros nos metieran un puñal en la espalda con los colores de la bandera española».

En el caso de los becerros es peor, ya que son «cachorros de toros», con la mitad de peso o menos que un adulto, a los que torean inexpertos aprendices de la escuela de tauromaquia», para acabar con banderillas y muertos por estoque.

Durante la manifestación hubo algunos abucheos e intentos de desafío por parte de aficionados a los toros, y a uno de ellos tuvo que retirarlo un agente de la Policía Local, para evitar que el alcohol (ya que mostraba signos de haber ingerido una cantidad interesante) calentara en exceso el ambiente, a modo preventivo.

(Fuente: Córdoba Hoy / Autor: J. M. Collantes)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *