Otros dos estados norteamericanos restringen y criminalizan los derechos de las mujeres aprobando leyes antiabortistas. Y ya van 16

La gobernadora de Alabama, Kay Ivey (foto adjunta), firmó el pasado miércoles una ley mediante la cual se prohíbe casi totalmente el aborto en ese estado norteamericano, lo cual abrirá una batalla legal que podría llegar a la Corte Suprema.

Este 14 de mayo, el proyecto de ley fue aprobado por un grupo de senadores republicanos, exclusivamente integrado por hombres blancos, y todas las enmiendas introducidas por las cuatro senadoras del estado fueron rechazadas; una de ellas, incluso, que buscaba agregar una excepción por violación e incesto, como destacó la senadora demócrata Vivian Davis Figures en su cuenta de Twitter.

El Senado del Estado, dominado por el Partido Republicano, votó 25-6 para que la realización de un aborto en cualquier etapa del embarazo sea un delito punible con hasta 99 años o cadena perpetua para el proveedor del aborto. La única excepción aceptada es cuando la salud de la mujer corra un grave riesgo

La normativa, aprobada por el legislativo y bautizada como Ley de Protección de la Vida Humana, impide todos los abortos en el territorio sureño, a menos que el embarazo represente un riesgo grave para la vida de la mujer, y no comprende excepciones en caso de violación o incesto.

Para los muchos partidarios del proyecto de ley, esta legislación es un poderoso testimonio de la creencia que todos los habitantes de Alabama tienen de que cada vida es preciosa y un regalo sagrado de Dios, manifestó Ivey tras rubricar la normativa.

A través de la legislación se penaliza el procedimiento, al clasificar el aborto en cualquier momento de la gestación como un delito mayor de clase A, punible con condenas de 10 a 99 años para los doctores que los realicen.

Pero medios estadounidenses señalaron que la aprobación de la legislatura y la firma de la gobernadora no significan una prohibición inmediata del procedimiento, ni siquiera si la medida finalmente entrará en vigencia.

Los defensores del derecho al aborto han prometido impugnarla ante los tribunales, un desafío legal que según el diario The New York Times podría detener las restricciones por completo, o al menos retrasarlas sustancialmente.

El aborto no es un delito, es un derecho constitucional. Demandaremos para impedir que esta ley entre en vigencia, sostuvo ayer la Unión Estadounidense de Libertades Civiles. Sin embargo, los desafíos legales son algo con lo que cuentan los arquitectos de la legislación, cuyo propósito expreso es que el tema llegue a la Corte Suprema del país y permita anular el fallo de Roe contra Wade, mediante el cual se legalizó el aborto en Estados Unidos en 1973.

“Este proyecto de ley trata sobre desafiar a Roe contra Wade y proteger las vidas de los no nacidos, porque un bebé no nacido es una persona que merece amor y protección”, ha dicho la representante estatal republicana Terri Collins, quien patrocinó la legislación.

Quienes tienen ese propósito apoyan sus aspiraciones en el hecho de que el máximo tribunal del país tiene actualmente un balance de cinco magistrados conservadores y solo cuatro liberales.

En su argumentación, el proyecto destaca: «Más de 50.000.000 de bebés han sido abortados en los Estados Unidos desde la decisión de Roe en 1973, más de tres veces el número de muertos en los campos de exterminio alemanes, purgas chinas, gulags de Stalin, campos de exterminio de Camboya y el genocidio de Ruanda en conjunto».

El Senado de Missouri aprueba otro proyecto antiabortista

El Senado de Missouri aprobó el pasado jueves otro proyecto de ley para prohibir los abortos desde las ocho semanas de embarazo, poco después de ratificarse en Alabama la normativa de ese tipo más restrictiva de Estados Unidos.

La propuesta de Missouri, que necesita también el aval de la Cámara de Representantes antes de pasar a la mesa del gobernador Mike Parson para ser firmada, solo permitiría el aborto en caso de emergencias médicas.

Al igual que la severa legislación que recibió la luz verde en Alabama, no permite excepciones para embarazos causados por violación o incesto. Las mujeres que aborten no serían procesadas, pero los médicos que realicen el procedimiento a partir del límite de ocho semanas podrían recibir condenas de cinco a 15 años de cárcel.

El Senado, que al igual que la Cámara Baja cuenta con mayoría republicana, aprobó el proyecto con 24 votos a favor -todos de legisladores republicanos, de los cuales solo tres son mujeres- y 10 en contra. Parson expresó su apoyo a la legislación y dijo que convertirá a Missouri, que ya tenía normas estrictas contra el aborto, en ‘uno de los estados provida más fuertes’ del país.

El Senado de Missouri dio luz verde a ese proyecto luego de que ayer la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, firmó una ley mediante la cual se prohíbe casi totalmente el aborto en ese territorio sureño, lo cual abrirá una batalla legal que podría llegar a la Corte Suprema.

La normativa impide todos los abortos a menos que el embarazo represente un riesgo grave para la vida de la mujer, y establece que los doctores que realicen ese procedimiento pueden recibir condenas de hasta 99 años de cárcel. Pero aunque ya recibió el aval del legislativo estatal y fue ratificada por la gobernadora, la ley no entrará de inmediato en vigencia, y deberá enfrentar demandas que interpondrán en las cortes defensores del derecho al aborto y organizaciones civiles.

Los desafíos legales son algo con lo que cuentan los arquitectos de la legislación, cuyo propósito expreso es que el tema llegue a la Corte Suprema del país y permita anular el fallo de Roe contra Wade, mediante el cual se legalizó el aborto en Estados Unidos en 1973.

No son los únicos estados

Además de esas legislaciones, Georgia y Ohio aprobaron normativas similares a la de Alabama y Missouri que impiden el procedimiento una vez que es posible escuchar el latido fetal, lo cual sucede muchas veces antes de que las mujeres sepan que están embarazadas.

La aprobación de las leyes de Alabama y Missouri  ocurrieron en medio de un creciente número de leyes contra ese procedimiento promovidas en estados controlados por los republicanos. Según el portal digital The Hill, 16 territorios aprobaron o están considerando prohibir el aborto una vez que se detecta un latido fetal, aproximadamente a las seis semanas de gestación, cuando muchas veces las mujeres desconocen que están embarazadas.

Alabama y Missouri convierten en el decimosexto y decimoséptimo Estado en introducir restricciones al aborto desde el inicio de este año, pero este proyecto de ley, que compara el aborto con el Holocausto, le otorgaría al estado las restricciones más severas contra el aborto en EE.UU.

En Iowa, la gobernadora republicana Kim Reynolds firmó una medida similar en mayo del año pasado, pero un juez estatal anuló la ley en enero, al considerar que los defensores de la prohibición no identificaron una razón convincente. Legisladores en Arkansas, Florida, Minnesota y Kentucky han presentado proyectos similares este año.

(Fuente: Prensa Latina)

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