Francia: La CGT demanda a Interior una investigación pública sobre la violencia policial hacia el cortejo sindical del 1º de Mayo

El líder de la Confederación General del Trabajo (CGT), Philippe Martínez, anunció el martes que demandó al ministro de Interior, Christophe Castaner, una investigación pública sobre la violencia policial hacia el cortejo sindical el 1 de mayo.

En un encuentro con periodistas, el secretario general recordó las cargas policiales llevadas a cabo contra el desfile de la CGT, pese a que iba bien identificado con su globo rojo y sus insignias, con el objetivo de diferenciarse de los grupos violentos que actuaron al margen de la manifestación.

“Tenemos evidentemente videos, fotos, testimonios de gentes que incluso no son de la CGT, y queremos poner el material a disposición de las autoridades”, explicó. Martínez consideró necesario obtener “una explicación clara -aun cuando tenemos algunas ideas al respecto- sobre quién dio la orden a las fuerzas de seguridad de agredir el cortejo sindical”.

El líder de la CGT reiteró que el cortejo sindical fue atacado por la policía en dos ocasiones con gases lacrimógenos y el cañón de agua, lo cual lo obligó incluso a abandonar la multitud de forma momentánea.

En el Día Internacional de los Trabajadores algunos grupos de agitadores provocaron disturbios al margen de la manifestación, ante lo cual la policía respondió con intensas cargas para intentar dispersarlos. Sin embargo, los sindicalistas denunciaron que el mantenimiento del orden fue usado como pretexto para que los agentes actuaran de forma agresiva hacia los sindicalistas.

La tensa demostración del 1 de mayo en París ya fue objeto de una tensa polémica protagonizada por el ministerio de Interior. En su cuenta de Twitter, el titular denunció un presunto ataque de los manifestantes al hospital Pitié-Salpetriere, en particular a la sala de reanimación, así como agresiones al personal sanitario.

Pocas horas después los medios de comunicación divulgaron fotos, videos y testimonios que corroboraban otra versión: un grupo de participantes en el desfile debió ingresar por una entrada secundaria del hospital para huir de las cargas de gases lacrimógenos lanzadas por la policía contra el cortejo.

Los propios trabajadores del centro indicaron que en lugar de un ataque, se trató más bien ‘de una ola de pánico’ de las personas, quienes además no sabían que estaban accediendo a un hospital, pues en la entrada ningún cartel lo indica. Días después el ministro admitió que no debió emplear el término ataque: “es una polémica en la cual asumo mi parte de la responsabilidad”, reconoció.

Crónica de un ataque sin precedente a los sindicalistas

A eso de las 13,00 horas del 1 de mayo, la cabeza de la manifestación comienza a formarse, donde los principales dirigentes sindicales se reúnen para responder a la prensa. El inicio del evento está programado para las 14:30 en la esquina de Boulevard du Montparnasse y Rue Stanislas, en el distrito 14 de París, cerca de la iglesia de Notre-Dame-des-Champs. Dos camionetas de la CGT y un gran globo de seis metros de altura fué inflado, como es costumbre, para señalar su presencia a los militantes.

Mientras los periodistas se están preparando para entrevistar a Philippe Martínez, dirigente de la CGT, la policía ataca sin explicación. Llueven bastonazos contra personas en el flanco del desfile y granadas de gas lacrimógeno. «No había ningun Black bloc en el medio, tal vez estaban delante, al menos unos cincuenta metros». «La policía atacó nuestro servicio de orden», confirma Philippe Martínez quien es evacuado momentáneamente para escapar de los gases lacrimógenos.

Según el secretario general de la CGT, los activistas espontáneamente comenzaron a cantar la Internacional: «Debe haber impresionado a la policía, ya que se detuvieron», dice con cierto humor a Mediapart. Philippe Martínez interpreta este incidente violento como una voluntad para demostrar que Christophe Castaner domina la situación. “Deploramos una docena de heridos, tres por balas de goma. «Esto nunca había sucedido antes».

En efecto, la estrategia del Ministro del Interior fue no solo meter miedo los días previos sino entrampar a los manifestantes desde el principio de la marcha en un sistema de agresión constante e indiscriminada con gases, chorros de agua y granadas. Fue casi imposible salir del trayecto previsto puesto que los 7.400 policías habían cercado las calles adyacentes.

Al principio como al final de la marcha la gente pasaba por filtros donde se incautaba todo “material dudoso susceptible de ser utilizado como arma”. Al terminar la marcha, la mayoría de los chalecos amarillos fueron incautados…de sus chalecos.

La manifestación parisina de este 1° de mayo estuvo organizada por varios sindicatos y contó con la confluencia de los chalecos amarillos. Participaron alrededor de 40.000 personas (16.000 según la policía). En total los organizadores y conteos independientes estimaron a 310.000 manifestantes en toda Francia, 250 detenciones y una veintena de heridos.

A pesar de la intimidación persistente del gobierno días antes, la participación de este 1° de mayo demuestra que los anuncios de Macron no convencieron a nadie. La gran mayoría de los trabajadores y de los chalecos amarillos exigieron durante la marcha aumento de salarios, mas justicia social y fiscal.

(Fuente: Prensa Latina)

Noticias relacionadas:

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *