Los cordobeses, entre los jóvenes andaluces que antes dejan de estudiar tras llegar a la ESO. Un 16,6% no llegó a acabar la ESO

Los jóvenes cordobeses que han cumplido los 25 años o están a punto de hacerlo cuentan con una base académica solvente. El 78,3% de ellos acabó satisfactoriamente las enseñanzas obligatorias y continuó estudiando, bien en el ámbito universitario, bien en un ciclo formativo. Sin embargo, y aunque esta cifra es buena, los cordobeses son, de media, de los andaluces que antes abandonan sus estudios. Así, un 16,6% no llegó a acabar la ESO y el 8,4% dejó de estudiar una vez que superó la ESO. Son los segundos porcentajes más altos de Andalucía, tan solo superados por Huelva. A nivel andaluz, la tasa de continuación de estudios después de la ESO supera el 80%.

Además, un 17% de los cordobeses de 25 años tiene estudios universitarios (solo hay un porcentaje menor en Cádiz y en Huelva), un 23,2% se plantó cuando se sacó el Bachillerato, un 16,8% en un ciclo formativo medio y un 13,8% un ciclo formativo superior.

Ésta es sólo una de las múltiples conclusiones que arroja la Encuesta de Educación y Transiciones al Mercado Laboral, publicada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, organismo dependiente de la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, que ha seguido la trayectoria de una muestra de los jóvenes nacidos en 1994 en la comunidad autónoma hasta ahora.

La encuesta, que tiene como objetivo estudiar cómo ha sido la trayectoria de estos jóvenes en distintos ámbitos de su vida, marca tres hitos temporales en el estudio de este grupo: la situación al finalizar la ESO (de 15 a 18 años), su situación a los 18 años y la situación actual. Así, muestra no sólo el nivel de estudios alcanzados al obtener la mayoría de edad, sino otras constantes en las aulas, como que la mujer ya es predominante en todas las etapas educativas y que, por ejemplo, entre los jóvenes que optaron por seguir estudiando tras la ESO, la diferencia entre mujeres y hombres es de casi siete puntos porcentuales, siendo el porcentaje de mujeres que continúa estudiando de un 84,1%. El principal motivo por el que los jóvenes afirman que no continuaron los estudios es la desmotivación con la propia actividad de estudiar (44,5%), seguido de la necesidad de poder empezar un proyecto de vida con autonomía económica (12,7%).

Otras de las variables a las que presta especial atención la encuesta es a los itinerarios educativos que siguen estos jóvenes y cómo estos inciden claramente en el momento de su incorporación al mercado laboral. Así, los jóvenes que han concluido el bachillerato se dirigen en su mayoría hacia la continuación de estudios (80,2%), mientras que los jóvenes con ciclo formativo de grado medio se dirigen principalmente al mundo laboral activo (55,6%), continuando los estudios únicamente el 19,1% de ellos. De estos jóvenes, uno de cada cuatro tuvo la primera experiencia laboral entre los 18 y los 19 años.

Ocupación laboral de los jóvenes

También se hace eco de la calidad del trabajo obtenido en función del nivel de estudios alcanzado. Así, los jóvenes ocupados con estudios universitarios se concentran en ocupaciones de técnicos y profesionales científicos e intelectuales (49,9%) o técnicos; profesionales de apoyo (19,9%). Las ocupaciones de trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores son las más frecuentes entre los jóvenes con estudios postobligatorios no universitarios (37,7%) y los jóvenes ocupados con titulación de ESO, similar o inferior (35,5%).

En cuanto a la situación vital de estos jóvenes, la encuesta también arroja datos interesantes, como que un 68% de los nacidos en 1994 aún sigue viviendo en el domicilio familiar, aunque una gran mayoría de ellos estima que se independizará antes de cumplir los 27 años. En cambio, uno de cada cinco (19,9%) ya salido del hogar familiar e incluso de su provincia de nacimiento y reside fuera, poco más de la mitad se ha trasladado a otra provincia andaluza o española y algo más del 40% se ha mudado de país. Los principales motivos de estas migraciones son la realización de estudios (59,7%) y la búsqueda de empleo o por motivos laborales.

La paternidad y la maternidad a estas edades también se detalla en el estudio realizado por el IECA, que sostiene que un 7,2% de los jóvenes nacidos en 1994 son padres o esperan serlo en breve (porcentaje de un 10,1% en el caso de las mujeres).

(Fuente: Cordópolis)

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