La barbarie saudí silenciada por Occidente: Decapitan a 37 opositores, a los que antes torturaron para lograr sus “confesiones”

Arabia Saudí ejecutó a 37 prisioneros (este martes pasado), acusados de delitos presuntamente relacionados con el terrorismo y colgó uno de los cadáveres sin cabeza en un poste como advertencia pública.

De acuerdo con varias agrupaciones de derechos humanos en las ejecuciones del martes tuvieron lugar en cinco regiones del país: la capital Riad, las ciudades santas de La Meca y Medina, la región sunita de Al Qasim y la Provincia Oriental, donde se concentra la minoría chiíta,  33 de los 37 ejecutados eran miembros de dicha comunidad condenados por su participación en actos de protestas antigubernamentales entre 2011 y 2012.

Entre las numerosos voces de rechazo por las ejecuciones destaca la respuesta de, Maya Foa, directora de Reprieve, una organización benéfica británica que trabaja en torno a temas jurídicos: “El hecho de que el régimen saudí crea que tiene impunidad para llevar a cabo estas ejecuciones evidentemente ilegales, sin previo aviso, debería provocar medidas inmediatas de sus aliados internacionales”.

Se engañaba la funcionaria. Nada de nada, ni condena y mucho menos medidas inmediatas. Como se conoce, las extravagancias de los príncipes saudíes y sus políticas feudales y sus guerras se suelen pasar por alto a nivel mediático y político en Occidente, especialmente en el Reino de España. El desinterés informativo de esta noticia lo vuelve a hacer patente.

Y no hay misterio al respecto, la presunción “educada” que minimiza la importancia del factor religioso, indisolublemente unido en el mundo musulmán al factor político está plasmado en los interese geopolíticos y estratégicos de los gobiernos occidentales.  Arabia Saudí es un aliado indispensable en Oriente Medio con el que no se juega. Es su principal aliado –luego de Israel, en la región. En este sentido es evidente la influencia política de Arabia Saudí en Occidente.

La evidencia histórica nos indica que los saudíes compran influencia política través de una red de aliados occidentales bien pagados y situados estratégicamente para defender sus intereses. La inmensa fortuna del ex monarca español, Juan Carlos de Borbón, es el mejor ejemplo.

De acuerdo con la denuncia del catedrático de Economía, Roberto Centeno, contra el rey emérito Juan Carlos, su “querida” amiga Corinna y su testaferro,  Manuel Prado y Colón de Carvajal, el monarca y su “valido” cobraron una comisión de entre “uno o dos dólares” por barril de petróleo que compraba el erario público de España en los países árabes.

(Fuente: Canarias Semanal / Autor: José Melquiades)

(Abdulkareem al-Hawaj, uno de los 37 decapitados por el régimen de Arabia Saudí)

Arabia Saudita decapita en masa a 37 prisioneros políticos opositores. Occidente calla

Arabia Saudí ha ejecutado, en tan solo un día, a 37 personas sobre las que pesaban supuestas acusaciones de ‘terrorismo’, según el Ministerio saudí del Interior. “Se ha aplicado la pena de muerte (…) a varios culpables de adoptar ideologías terroristas extremistas y de formar células para corromper y perjudicar la seguridad, así como para extender el caos y causar enfrentamientos sectarios”, ha anunciado este martes el Ministerio del Interior del reino árabe en un comunicado.

La nota también indica que las ejecuciones se han llevado a cabo en Riad (la capital), las ciudades santas musulmanas de La Meca y Medina, la provincia de Casim, la provincia Oriental y la provincia de Asir. Los ejecutados eran todos de nacionalidad saudí.

Mientras tanto, la red de televisión Ahrar, en un mensaje publicado en su página oficial de Twitter, ha informado de que varios activistas chiíes que estaban en prisión se encontraban entre los ejecutados por las autoridades saudíes. Este hecho se produce un día después de que las autoridades de la monarquía saudí anunciaran el arresto de 13 personas por presuntamente planear atentados en el país.

A mediados del presente mes de abril, Amnistía Internacional (AI) advirtió que Arabia Saudí está utilizando la pena de muerte con la intención de aplastar a las figuras de la oposición. El grupo pro derechos humanos aseguró que la Fiscalía saudí está planeando más ejecuciones para quienes piden la libertad de expresión.

En reiteradas ocasiones, organizaciones y oenegés pro derechos humanos, como la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) y AI, han denunciado el aumento exponencial de la represión, el arresto y la encarcelación de activistas por el régimen de Riad, a los que, además, someten a torturas brutales, agresiones sexuales incluidas.

La asociación contra la pena de muerte Reprieve, con sede en el Reino Unido, dijo en 2018 que la tasa de ejecuciones en Arabia Saudí se había duplicado desde que Muhamad bin Salman Al Saud fue nombrado príncipe heredero en 2017.

“Confesiones” obtenidas bajo tortura

Un nuevo documento revela que los 37 disidentes decapitados recientemente por Arabia Saudí habían confesado bajo tortura en las cárceles. Los documentos del juicio, divulgados el viernes por la cadena estadounidense de noticias CNN, ponen de relieve que muchos de los ejecutados dijeron que eran totalmente inocentes y sus confesiones habían sido escritas por las mismas personas que los habían torturado.

Riad anunció el martes que 37 hombres, la mayoría activistas chiíes, habían sido ejecutados por cargos de “terrorismo”, incluidos tres que eran menores cuando el reino dijo que habían cometido sus “crímenes”. Uno de los hombres fue crucificado después de su ejecución y puesto en exhibición como advertencia a otros.

Los documentos también muestran que, lejos de reconocer sus confesiones, algunos de los hombres dijeron repetidamente al tribunal que las admisiones de culpabilidad eran falsas. En algunos casos, los sospechosos señalaron que solo habían proporcionado sus huellas digitales para firmar las confesiones que, según reiteraban, habían sido escritas por sus torturadores.

“Esas no son mis palabras”, recalcó uno de los acusados, Munir al-Adam, durante el juicio, según los documentos. “No escribí una carta. Esta es una difamación escrita por el interrogador con su propia mano”. El joven de 27 años, que era parcialmente ciego y sordo, fue nombrado como uno de los hombres ejecutados el martes.

Estas decapitaciones han sido las más masivas en Arabia Saudí desde enero de 2016, cuando se ejecutó a 47 hombres en un solo día, incluyendo al clérigo chií el sheij Nimr Baqer al-Nimr.

El miércoles, la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, condenó las “impactantes” ejecuciones en Arabia Saudí. Bachelet solo llegó a condenar la bárbara actuación, porque a su juicio, no había motivos para impulsar una acción concreta en contra de Riad.

Diferentes oenegés y organizaciones pro derechos humanos como Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) han denunciado en reiteradas ocasiones el aumento exponencial de la represión, el arresto y la encarcelación por Riad de activistas a los que, además, se somete a brutales torturas, agresiones sexuales incluidas.

La asociación contra la pena de muerte Reprieve, con sede en el Reino Unido, dijo en 2018 que la tasa de ejecuciones de Arabia Saudí se había duplicado desde el nombramiento de Muhamad bin Salman Al Saud como príncipe heredero en 2017.

(Fuente: Hispan TV)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *