Sevilla: Le dan al Rector de la US suspenso en respeto a la libertad de conciencia por confundir la Universidad con una hermandad cofrade

En defensa del respeto a la libertad de conciencia de las personas, de la igualdad de éstas con independencia de sus convicciones privadas, y de la dignidad universitaria, la asociación UNI Laica exige que la Universidad de Sevilla abandone su inicuo y rancio confesionalismo. Esto supone que debe dejar de identificarse con la Hermandad de Estudiantes, y de otorgarle cualquier privilegio mediante cesión de espacios, financiación, promoción o participación en sus actividades, así como debe abstenerse de cualquier muestra institucional de adhesión a sus particulares creencias.

(Celebración de una misa católica en el vestíbulo del Rectorado, convertido en capilla con altar)

Hace unos días denunciábamos desde UNI Laica el pregón de semana santa celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Sevilla (US) y presidido por una Vicerrectora en representación del Rector. Pero el confesionalismo institucional y explícito de la US va mucho más allá. La confusión e identificación de las autoridades académicas con la Hermandad de Estudiantes (una cofradía católica, a saber: la “Pontificia, Patriarcal e Ilustrísima Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Angustia”) alcanza extremos insoportables en una Universidad pública de un Estado aconfesional.

Esta confusión e identificación son especialmente notables en torno a la semana santa:

-. El “sábado de pasión” se realiza un traslado de “cruces de penitencias” y “cirios” de la Hermandad de Estudiantes, que se distribuyen por los patios del Rectorado y en las dependencias de la antigua Facultad de Ciencias. Ese mismo día se celebra un “almuerzo-convivencia” de los “Hermanos Costaleros” en el Patio de la Fuente del Rectorado.

-. El “domingo de ramos” se organiza una “Procesión de Palmas”, que sale del vestíbulo general del Rectorado. Hay una “bendición de las Palmas”, y después se oficia una “Santa Misa” en el vestíbulo general del Rectorado, que se convierte para esa liturgia en una capilla católica, con la instalación de un altar en su centro.

-. Ya en semana santa, el lunes se realiza el traslado de los pasos procesionales del Stmo. Cristo de la Buena Muerte y Ntra. Sra. de la Angustia, desde la Capilla Universitaria hasta el vestíbulo de la Universidad de Sevilla.

-. El ‘martes santo’ se celebra a primera hora de la mañana una “Misa de Comunión General” en el vestíbulo del Rectorado, convertido de nuevo en capilla católica en cuyo centro se instala un altar. (En 2018, el ‘martes santo’ –27 de marzo– asistió a dicho acto la Vicerrectora de Relaciones Institucionales, acompañada de varios miembros del Equipo de Gobierno, en representación de la Universidad de Sevilla; unos días antes, el 4 de marzo, asistió a la “Función Principal de Instituto”, presidida por el Arzobispo de Sevilla y Pastor de la Hermandad, José Asenjo Pelegrina). Posteriormente se cierran las puertas del vestíbulo del Rectorado para preparar la procesión y empiezan a llegar los nazarenos, manteniéndose en el interior “un ambiente de recogimiento propio de una capilla”. Por la tarde, la procesión parte del vestíbulo del Rectorado y tras recorrer varias calles de la ciudad regresa de nuevo al vestíbulo del  Rectorado. En la procesión, la “vara del Rector” (de 1939) se diferencia porque se remata con el escudo de la Universidad. (En 2018, la “presidencia del paso” a su vuelta la ostentó el Rector, Miguel Ángel Castro Arroyo; no era la primera vez). Posteriormente se trasladan los pasos a la Capilla Universitaria Católica situada en el recinto de la Fábrica de Tabacos.

(Paso en el vestíbulo del Rectorado, convertido en capilla. El señor de la corbata verde es el anterior Rector de la US y Consejero de Universidades, Ramírez de Arellano)

Pero la participación de las principales autoridades académicas en actos católicos de la Hermandad no se ciñe al marco temporal de la semana santa. Véase, por ejemplo:

-. El 29 de septiembre de 2018 el Rector (Miguel Ángel Castro) asistió, en la Capilla Universitaria, a la Santa Misa de inicio de curso celebrada por el  Director Espiritual de la Hermandad. Una misa a la que también asistieron otros miembros del Equipo de Gobierno de la Universidad, Decanos y Directores de Centros.

-. Unos días después, el 3 de octubre, tuvo lugar en la Casa de Hermandad –tras una eucaristía– la conferencia inaugural del Curso, que corrió a cargo del Decano de la Facultad de Geografía e Historia, Javier Navarro Luna, que disertó sobre “El viaje de Don Fadrique Enríquez de Ribera. Quinientos años de la génesis del Vía Crucis en Sevilla”.

(Bendición de las Palmas, misa católica y procesión de palmas en el vestíbulo del Rectorado)

La íntima relación entre la US y la cofradía viene de antiguo. De hecho, en 2005 la Hermandad fue invitada a participar en la conmemoración del V centenario de la fundación de la Universidad de Sevilla, donde el cristo de la Buena Muerte presidió el Solemne Pontifical conmemorativo de dicha efeméride. Y, en 2009, la Universidad de Sevilla le otorgó su medalla de oro a la Hermandad de los Estudiantes en “reconocimiento a una institución arraigada en la Universidad desde su fundación en 1924”. Una hermandad que, no olvidemos, quiere ser un “poderoso medio de promoción espiritual cristiana, sincera y comprometida” (es decir, un poderoso medio de proselitismo confesional).

La identificación de la Universidad con la Hermandad se hace a menudo muy obvia. Valga, para ilustrarlo, lo sucedido cuando, en 2016, el Colegio Mayor Hernando Colón, perteneciente a la US, concedió la Beca de Honor a la Hermandad de los Estudiantes. Pues bien, el solemne acto de entrega, celebrado el sábado 30 de enero, fue presidido por el Excmo. Sr. Rector Magnífico, que proclamó que la Hermandad tiene un trozo del corazón de todos los universitarios.

¿Puede ser aún más palmaria esa comunión/confusión entre la US y la cofradía en la actualidad? Pues sí, cuando se explicita de palabra. Ya vimos cómo lo hizo la Vicerrectora de Relaciones Institucionales durante el acto del pregón de semana santa. Pero el actual Rector Magnífico de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, no se queda atrás. Hace poco, firmando “como Rector de nuestra Universidad”, escribió unas páginas para el anuario de 2018 de la Hermandad con un título, “Todo brilla con la Luz”, que anticipaba –e iluminaba– la confesionalidad que impregna todo el texto. (Puede verse aquí, pp. 26-29).

Dice el Rector, entre otras cosas:

«He asistido, comprometido e ilusionado, a sesiones diversas: cultos, conferencias, presentación de libro, pregones, exposiciones y estaciones de penitencia.»

«Nuestra venerada imagen,….».

«…con orgullo de Hermano y con satisfacción de Rector,…».

«Estoy seguro de que se daba cuenta en ese momento de que Él lo había llenado todo en esos cuatros meses».

«Era impresionante la Luz que nuestro Crucificado nos lanzaba con su semblante sereno e iluminado. Nos traía, y ahora ya no puede ser casualidad, la increada luz que nunca muere. Yo deseo que esa Luz nos permita mirar al futuro y nos suministre la sabiduría para enfocarlo certeramente».

«…por su mensaje de amor que Él nos ordena entre todos nosotros: amaos los unos a los otros.»

«…el lema de nuestra Hermandad; ése que orgullosamente lucimos cada Martes Santo en nuestro Escudo: PERFUNDET OMNIA LUCE [BAÑADO POR LA LUZ DEL DÍA].

El solemne y piadoso mensaje institucional viene ilustrado con una fotografía a toda página del Rector portando al cristo de la Hermandad, el Cristo de la Buena Muerte. (Se adjunta la imagen).

El confesionalismo de la US no acaba, por desgracia, aquí. No olvidemos, por ejemplo, que la US mantiene el Servicio de Asistencia Religiosa (SARUS), cuatro capillas y un capellán (“capellán de la Universidad de Sevilla”, con el que colaboran cuatro “reverendos”) que tiene un despacho principal en el edificio del Rectorado. En la página web del SARUS avisan que también se les puede encontrar en la Escuela Superior de Ingenieros, en Aparejadores, en la Facultad de Ciencias de la Educación y en la capilla universitaria. No es raro que sus actividades se beneficien de créditos académicos. Un aspecto que urge aclarar –aunque para nosotros no es el esencial– es el de la financiación pública de todas estas instancias (Hermandad, SARUS, capillas y capellán, para empezar). Por otro lado, la US sigue exhibiendo símbolos cristianos en varias dependencias.

En UNI Laica consideramos que todo lo aquí expuesto –y aún más, pues no estamos siendo exhaustivos– constituye una grave vulneración de la aconfesionalidad del Estado contemplada en la Constitución Española. La aconfesionalidad supone el respeto a la libertad de conciencia (que incluye la libertad religiosa), es decir, el respecto a las personas con independencia de sus convicciones y creencias, lo que significa que desde las instituciones públicas (como la Universidad de Sevilla) nadie debe ser privilegiado ni discriminado mediante el trato de favor de ciertas creencias por parte de tales instancias. Y menos aún, mediante la fervorosa identificación de éstas con determinados credos.

¿Hace falta señalar que muchos universitarios no son creyentes católicos, que hay quienes tienen otras convicciones, incluidas las no religiosas y las antirreligiosas, y que todos ellos pueden sentirse discriminados con la identificación católica de la US? ¿Y que los mismos creyentes católicos a veces sienten sus creencias instrumentalizadas y desvirtuadas por las autoridades? Aunque tratándose de la libertad de conciencia no importan estos porcentajes, quizás convenga señalar que las encuestas señalan que, entre los jóvenes de entre 18 a 24 años, los creyentes católicos están en franca minoría.

Queremos dejar constancia de que UNI Laica no se opone a la celebración de misas, procesiones u otros actos religiosos, que están plenamente amparados por el derecho de libertad de conciencia, sino al hecho de que se celebren en los espacios académicos de un Organismo Oficial, a que se les otorgue la naturaleza de Actos Oficiales con la presencia de Autoridades Académicas y a que los mismos sean instrumentalizados por el poder político y el Estado. La Administración debe asegurar el estricto cumplimiento del principio de igualdad mediante su neutralidad en materia de creencias, lo que es incompatible con las conductas confesionales (y por cierto, aunque aquí no sea el caso, las multiconfesionales).

(Interior de la «Casa Hermandad» de la Hermandad de los Estudiantes, situada en el interior del edificio del Rectorado)

Muchos españoles han luchado duramente para intentar superar el nefasto nacionalcatolicismo en España. No se olvide, sobre todo cuando se apela a la tradición y a la popularidad, que el nacionalcatolicismo fue una ideología consustancial con el franquismo, que constituyó un sello identificativo de la dictadura. Nos parece intolerable que, en pleno siglo XXI, ese nacionalcatolicismo que identifica al Estado –mediante sus instituciones, como las Universidades– con el credo y las prácticas católicas, aún perviva, y de forma tan escandalosa en la Universidad de Sevilla.

Por todo ello, en defensa del respeto a la libertad de conciencia de las personas, de la igualdad de éstas con independencia de sus convicciones privadas, y de la dignidad universitaria, UNI Laica exige que la Universidad de Sevilla abandone su inicuo y rancio confesionalismo. Esto supone que debe dejar de identificarse con la Hermandad de Estudiantes, y de otorgarle cualquier privilegio mediante cesión de espacios, financiación, promoción o participación en sus actividades, así como debe abstenerse de cualquier muestra institucional de adhesión a sus particulares creencias. En consecuencia, la Universidad no puede confundirse con una iglesia en la que se celebran pregones o eucaristías, se albergan pasos de semana santa y de la que salen y entran procesiones. Las personas que ocupan cargos públicos tienen todo el derecho a actuar según sus creencias a título privado, pero como representantes institucionales no pueden participar en misas, procesiones u otros actos confesionales de religión alguna. Del mismo modo, la US debe dejar de amparar al SARUS y de mantener capillas en sus instalaciones.

La laicidad es consustancial con la democracia, de modo que no es de recibo que la instancia académica por excelencia, la Universidad, exhiba comportamientos antidemocráticos. Confiamos en que esta aberración se corrija con la mayor brevedad posible, lo que redundará en pro de una mejor convivencia entre todos y todas, basada en el respeto mutuo y la igualdad de derechos.

Esta posición de UNI Laica en favor de la aconfesionalidad de la Universidad de Sevilla se ha concretado en quejas ante el Rector y el Defensor universitario, y está apoyada por diversas organizaciones y asociaciones universitarias, como sindicatos, movimientos estudiantiles, y miembros de la Universidad a título personal. UNI Laica no excluye la posibilidad de convocar, durante alguno de los eventos en los que el rectorado se transmuta en templo católico (como las misas y las salidas de  procesiones), alguna protesta presencial, dejando claro que esta no sería de ningún modo contra los propios actos religiosos, sino contra la involucración institucional en ellos.

(Fuente: Tercera Información)

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